





JUNIO 2010
Con el susurro de la luz en cristal de gotas de
agua, no deben irse sin encontrar a sus hijas, llenas de oscuridad
pensamientos cálidos me arropan tu compañía al compás de un sí bemol,
su traslúcido pío, el Sol chispea un líder,
solo una vida solitaria desde aquella lejanía ejes retuercen negras bisagras.
Un sol pernocta durmiendo, disfruta su luna de tela y seda,
con tacto terciopelo una vida de amor eterno sin velo.
Un caballero busca a su mujer la extraña
avanza entre montañas de azores
y valles de bosque y ríos dulces
llenos siendo sangre,
noche de amor entre nubes acolchadas y hormigas de leche
con el frío de un mundo en sangre y fierros,
que estaba en guerra.
Ahora su patria era su tierra en la hoguera vil ascua febril.
Se despierta frio y solo tras pintar con nostalgias
recuerdos batallantes de batalla de ocaso pudiente.
Y va el ancho río ya en sus llanuras, planas de sed en alabastro gemido,
años no recordaban su vida y explendor fúlgido
todo se termina comentó el sabio, nadie le oyó
la locura es lo único que conocemos infinito,
otro, la estupidez concluyó
pero uno saltó, acaso no somos todos locos...
Mira la guerra que nos mató.
Miguel Esteban Martinez García.
Con tacto terciopelo,
a cal y canto una vida de amor eterno,
más, que nunca es suficiente,
voy por más de ti
al primor cristalino avanzo,
llena de sed y yo, primer capullo,
hecho hombre y voy tejiéndome
de tu saliva y oro fino,
asechanza fidedigna
cuánto espero,
y el ataque, muerta la espera
mordida en condominio salvaje,
artificie luzzae caos de vena
y nuevo alarido llena la sangre,
podría describirte
como mi vida tornó mejor
al sembrar tu letra su calor
a mitad del sueño
te veo temblando en un candelabro,
mi lana es endoselar cantando,
de ti henchido,
voy ya nacido,
a tu merced guardo fiel sospecha
y signo,
de un arroyuelo cristalino,
su agua brotada de un gemido,
oh sombra de agua,
me despierta helvética siembra,
el cariño es infinito,
como aguardiente de anís solar
voy de mi páramo caliente,
un noviembre y su luna azabachina,
¿Subes, es idea?
bajar subiendo no se puede,
ascenso clama vítores
y otorga su bien relucido
oh, poesía runa,
de vals, de charco azur, y sola fuente,
al son estridente
afirmo en mí
ya no dejo regir a la negra muerte,
pesquisa helada
y tambor de flores
disculpen que no me queden razones.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
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