EL CANTO LA MONTAÑA A los sobrevivientes, canto encarecido, una llamada al corazón; desde los ciegos pasos de Ícaro, avanzo mi creencia... Vine no a morir, sí, a vivir mejor quien yo era, sobre la era, traigo una runa, y una espada encendida, ecos, solos, me acogen, entre pasados unos ejércitos... Miré los cielos, la soberbia mi palabra me salvará; un quehacer, y el anillo solar alcancé. ¿Quién teme a un suplicio invernado? Abrí el mar de abril, hace doce años mi gesta, cabalgué altos aires, marché junto centenares, mis huestes, mis grillos, y entornado, no viré mi pulso vital, viví te quiero, y si desespero, es para obrar regio al tiempo jamás me vio sumiso, sí sol fierro, volveré a ver tus hoyos; y no es hechizo de larva metamorféa, displicente voy, ayen sierras, caminos, y lares, fresnos, olmos, que hayas, entre tormentos, vidas de un día, que sarmientos; preso fui una ciudad, de eco helado. ¡Oh Valhalla, no iré a tus aposentos! Sin rival me ...