Fierra caricia blande tu arma, veritas, verdad raíz de tu conocimiento, final de un comienzo pronunciado, te armo canto, surge, surge la verdad mi sangre, lapiz, papel y cartabón, ser bandido en tu noche, consagrar aullido procaz luna, luna de encanje de sangre verde fiel, aurora veredicta, siempre noche sentida atrás maleficio eterno, mi fe es roca marcho, sobre mares ingentes laberintos destino fausto, procaz diviso, senda inextricable lo que te amo, más que un puerto de tu infinito ser no soy, del millón tus bocas afable, no me llegó aún el Valhalla ni me tocó al timbre rival valedero, apunta alto y dispara seguiré en tu risco, piensas nadie alcanzó, punto y coma calzo tu final sin comienzo fuera garabato, amparo de diablo aguador que soleta en maceta mis palabras te lloran ahora no hay punto sin referencia marchamos juntos sobre el fuego, y la tierra nos arranca, oh sol de cuarzo mis manecillas retiemblan tiempo mío corre marcha atrás me pregunto qué precio pusiste para vivir...
Luna Me condena la vida a escribir ecos sordos de oscuridad bebidos en noches donde los grillos bailan al son de su lunático violín y yo que te busco luna entre bloques de hormigón y cemento mas te escapas por las violetas ramas Oh quién te tocase me condena todo. Pero éste lunático te ama luna como lobo de hierro. Graznidos de un cuervo encendido calman mi sed de tiempos muertos sí de su cruel invento, y su esclavitud del hombre moderno. Avanzo sin permiso ni final, hoy me fundo en yunques sin dormir y hierros fulgentes de Miguel Hernandez. te pregunto qué es el instante si todo final depende del principio inmortal te siento. En este horizonte sediento Que gotea murciélagos de humo y ventanas al opaco punto ese que te busco cuando noche llama floreciendo al viento mis simientes de piel y verso mi infinito ciego clamando llorar el cielo mis anhelos encendidos en talllos de germinada realidad sin abismos difusos retorcidos sin más suplicio que mi dulce tormento ese de mante...