Soy yo un hombre honesto de la puridad risueña. Clava la claridad brilla el puñal. En el pecho asestado, cual sentir traspuesto, nacido de una lágrima de un azor herido; mi verso en fuego reducido, cual Crepúsculo más sonrojado, abriendo el gemir de un hada. Verso mío que germinas tu blanco humo florece las fauces del páramo yerto, cauce del río te atraviesa y tú solo con la palabra sentida, de una vida sufrida. Pericia y vida esperando. Cada letra sea pétalo de amor, y todos enraicen de una lágrima. Miguel Esteban Martínez García Poeta Español Förüq y Leannán-Sídhe A 10/03/2026
I 27 abril 2016 Raíz: Tibio resplandor dorado mi aura escapa de mi cuerpo para no saber quién ser el ababol del camino clama por enternecer la primavera a rojo carmesí cuando la tierra estalla en flores ellas dejan su río de sangre allí donde el olmo viejo crepitando mi sentido estaré me nace una espiga de la mirada a la hora que se acuesta una malva luce el colorín su trino la caléndula cierra sus flores en verso a la hora que el tejo exhala por el tiempo transcurrido hueso viejo y su tornasol afilado hoy es tiempo de colgar sus flores al viento por si llora mi cielo cuelgo ramilletes en chopos silentes que la vida vio colgar de mis pupilas al dulce trigo en verde olivo que mi ser yace más que vivo mi ser es primavera a la hora que su caricia blande entera mi tierra y su entraña abre al esplendor de un estambre y se eleva mi lumbre quieta río de sangre que me crece por soñar soñé y me enraizó la flor y que la flor sólo sea la flor Porque jamás mil máquinas p...