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Arma sembrada

  Alzo el sedoso latido remembranza en bastión, horda lo sentido, sentir cromado al ascua llama toda idea capaz asaltarte, embeberte, afilarte precoz sentido, dicha flagrante, eco suntuoso. granate postor senda yerta,  un lado y crucé mi puente, oh dificultad plañe ilusiona este mi fértil compostaje, sueño vida mordida, mordaga feraz, soslayo de sonrisa cumbre cepa vid de quimera, latiente es mi querer traspasa cumbres que dimensiones capaces, sombra réquiem vanguardía, avanzada, esta mi sangre florida eje miel de fortuna, saberte, como se descubre un ligre en la  ciudad pernocta mi coraje por ende te traigo el arrullo vestido de flamenquilla, hoy de hoy semper invicta compostura verte, saberte ser de ti inmortal acequia, Sube bajando mi escala, iré sostendré cada necio nos separó, dragón de los cien fuegos de las mil pruebas voraces, soldaré, aventaré destino tres Parcas, me revelaré alzaré lo que el cosmos me negó, seré tu quinta estrella, hoy sé jamás desvaneceré. Förü...
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Ensayo evento de lectura

DUERO IV Candente secuencia: Animas reminisse horret, luctuque refugit. Mi mente se estremece y retrocede. Plinio. Lóbrega quietud escarlata, eternal lustre oxidado, eterno sueño esquivando meloso asilo de todo desgraciado. Mi voz, angelical beleño casi yerto, pavoroso azar cuelgo. Un averno cruzo de quien yo era, arreo sempiterno me rige, horrida lucha descarnada, lucirá opaca severa luna. Mi ciprés fúnebre aplaca, claman los ecos frente ojos musitando furores al viento desceñido. Todo lo que gritando calla, se precipita como lo que el generoso esfuerzo, pude sembrar; afila esta turba mi empedernido rostro. Ultraje que el desgraciado expira sus fuegos. Flor en miel de vida, bronces de alas. Magnánima se eleva tu suerte labrada, medroso mi latido ya no huye, cerviz eleva digna cadena indómita. Feroz risa por treguas de brillantes ruginosos aceros. ¡Oh musa!, que por sombras felices resuena mi dicha, inulta eres diriges fugaces los gemidos, por melosos lares, Turia y Duero bélicos de nu...

Odas sembradas

         Duero: Grita mi estupor y cuchillos hieren volteando una boca que la onda mece flameando. Se duerme la costilla en el altiplano enjutado de hayas y fresnos recuerda su geología únicamente saboreada por el soñar de los picos, virginal cuna del Duero con tus curvas en rotonda de castizas fuentes y abrevaderos, dulce azada de agua que bascula el sentir de la enamorada palabra, por cimas tu voz se hace meseta haciendo el amor con los pájaros dormidos, templo y morada de la cepa que a ti te alcanza, agua furtiva corre por tu era y reposa en tu infinita onda, que se riza, que se insinúa en vaporizadas Torres de belleza, que en tu alma anidan, sortilegio de rosa y clavel cenit del dolmen tallado, quién a ti en la vastedad del ser en su pecho te lleva prendido el fuego en fanal hoguera en anchos panales de tus abejas. Cuentan de la vida del chopo tus diez mil espumas, que por sierras tu rúbrica dejas, navegante con alas azules el terreno que jamás te vence, se...

Árbol de niebla

  Miro tus ojos  filo en lo infinito  Que de noche  velas que refulgen  Como corzo asustado  Y dibujo de oro nocturno  Al póstumo anhelo fuente,  Luego he de beber  Allá fuerzas de mundo benévolo  Ámbito de espadas como labios  De un alba que mis sentidos  brotan enteros  Miro ciudad que en veinticinco años no vivo  Cuantos trágicos  Tantos hijos de la ira  Ciudad de la sucesión de difuntos y estadísticas  Plegará sus alas  El ave de tus deseos  Mientras sangre la nieve del olvido  La vida breve de mi corazón herido.  Miguel Esteban Martínez García poeta español Esteban el castellano

A los Vivos segunda edición

 

TORRE

  Ven, ven conmigo a subir la almena la torre vigía más nos acerque a los dioses que nos sigan antes de que el ojo se nos suprima; contra ruta marchamos, contra viento y marea navegando solitarios, niebla adversaria miel de infortunio, fondo, grava y desaliento, justo frecuencia de llave, toda gente, paja ajena,  vigas incólumes sarmientos, que suban escala, que suban y vean como descorre la niebla con nuestros dioses torre que dejo de lado hierro, incienso, nubes de pinos lágrimas enjuagadas, que gráciles sombras mueven,  otras de soledad concretando un silencio de altas copas palabras nunca contadas ya envuelven a cruzar el círculo y romper la línea cruzando señal, duelo  de dulce clave, tu misterio, rota el alma, esta lira, corazón por grillo, el duelo, por los sentidos viene la muerte diaria que el llorar de este poeta, sueño y remedio indiferentes voces, entidades, hambre que manjares y buscas algo, ¿Qué? MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA Esteban el Castellano poet...

Gloria