HIPSÍPILA Autor Miguel Esteban Martínez García Entre sierras y montañas de verdes y valles de ríos sangrientos, ven pasar la espada de Hipsípila árboles milenarios asolando a los caídos, ven lejos los astros prepotentes de sí mismos, desconocen el hijo del viento y el Sol que va por los senderos, ¿Dónde irá ese hombre? -Sólo él lo sabe, a una princesa vampiresa le prometió una flor de la montaña más remota y alejada pasada la Torre de Hércules. Con raíces la trajo, sin un solo pétalo perdido ni hoja caída, a la orilla del río la puso, a la orilla del río ella la quiso. Cada primavera iba a visitarla, cada primavera su flor de color distinto vistió. Un año notaron triste a su flor, extrañaba su montaña. Su amada le pidió piedras y tierra de donde fue encontrada, a si lo quiso, así sería. Al llegar a la montaña en el lugar de donde estaba la flor, allí una serpiente sabia encontró, cual ella le dijo: Si muere esa flor morirá tu alma: -¿Qué misterios entraña pues dicha hermosa...
Noche, noche devora cerro divino ahora, elevación cursa, oh ascenso Ares me presta llave tiempo desliza todo lo yacente, dormido, que difunto, cuenta, y cobra vida, de nuevo, para siempre, erijo el último cántico está en mis manos, final del principio anunciado sonido quiebra. Förüq Vigía Centauro ha PRONUNCIADO Gajallar 3339 Simientes Estelares a Formar dirijo Tormentoso Designio Invicto. LIT C ET SUMMUN CANAE EL COMIENZO DEL FINAL, HA LLEGADO. Förüq y Leannán-Sídhe