I HOJA Vengo a deshojar mi sangre y abrir estas puertas a una veris fragrante, y hacer vibrar lo indecible. He venido a beber de tu sangre tu placer en osadía interminable, somos los hijos la umbra, noche corre una vez por siempre, su sendero inabarcable. Fresca y galante, de silencio ojada, suave como nieve la montaña. Y viento de luna que se extiende como joven la grama, y hojas breves cual sed. Era una armonía vestida granate como denso humor insobornable. II HOJA Suspirando su camino afable somos hijos de la oscura rienda encargados de servir estrellas en vena y colmillo, su blanco filo otorgados del poder nocturnal, y su concavidad presa a su clara floresta de la noche en flores violeta se lava, herida, resurgiendo atónita una yaga de la malva soterré mi desquicia en campo abierto, rizaba mi pena un nunca más, y el cuervo en mi hombro, crascitaba noche siempre. III HOJA Me habló la oscuridad de su premisa, y de su silencioso juramento, de su verbo sinfónico, con arpa abismal...
I HOJA El poema por dónde, has despertado en ti el arrebol florido, mayo reclama llevar un suelo como saco hueco en palma, para completar su forma, amor, y pitanza, así como el almendro lleva hervor de verde aire ya en su preñada rama. Gota de amor camina con tu nombre su oscura flor. Sombra en palabra que mi voz jamás entone, poema, en qué lugar respondes, como lengua en garganta ardiente y vidrios sentidos, lo que mi voz quisiera. Miguel Esteban Martínez García poeta español Castilla la Mancha a 18 mayo 2026 II HOJA Escucho en cada poema voz que dice, padre tú eres el más fuerte tú eres quien todo sabe y puede sin observar como se remueve de suaves labios en aire de heladas rachas los barcos rotos cada profundidad a un cielo que no comienza y no acaba así de amarguras y temores repiten ya es tarde digo que los ojos son los muertos padres de nuestro miedo, ¡Oh, amanece cien veces en día! Pasión en toboganes que llegan a mí. Por lo menos abandonad el...