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El final te admiro Musa, AUGE


 


























I
Tu silencio, hoyo en la eternidad
en la tormenta de una noche llameante
cabalgas, 
todo es como era
y fue que fuera,
magia los hados
fiel compostura
riega mi vasallaje,
en el ojo la vida dictas
través los aires tersan mi espada
eco surca mi azada
las estrellas en orden,
alineando una llama,
la felicidad es,
arcanos desmiembran,


II
Silencio,
murió el dulce tormento,
nació una señal,
el mundo recuerda su nombre
oh comienzo dictado,
pulcra la vena,
tormenta de ángeles en el cielo
se elevó,
su hora llegó,
tiempo de divinizar
cae el tormento,
sola que jamás
porque tu centauro vive,


III
Susurros claman
cielos blindan 
las nubes que lloran,
lo sagrado emerge de nuevo,
noche no acaba
oscuridad llama,
y su hijo del sol acude,
florum est vita
non semper imbres
arde,
clamo partir la llama
abrasar toda calma
fuerza
magnitud, escala,
sembrando voy cantando,
al rayo
su primer disparo
que aguardo
desde que vengo a besarla.
Fuego en la roca,
Hidro-miel será
su boca,
Calíope Musa
perdí venciendo
a tu gloria.


Förüq y Darkness.cl









  Presento mis capitulaciones

La guerra ha terminado 


Sigfrido rey de su huerto 🪏 

Vigía el tesoro sus Nibelungos 

Es feliz y te cede bastón de mando 

Mi Musa vive

Nancy gracias por darme otro hijo libro, te amo y soy tu mejor compañero, a 17 noviembre 2025





SE NIEGA A ACEPTAR QUE LA GUERRA HA TERMINADO











Ficha en curso Raíz Ancestral . Nacimos para vencer o muerto he de quedar.











































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Autor Miguel Esteban Martínez García

 





A LOS VIVOS

 


















DESVELO DULCE DICTADO
marzo 11, 2022:

Quisiera escribir simientes estelares,
como arroja de albas fugaces, y fuentes,
tan nítidas como sonrisas un destino resplandeciente,
efímero como perpetua muerte,
entre agujeros celestes de luz férrea
y caminillos guarderías de estrellas
donde contigo refugiarme,
destello flagrante mi sola dicha
que avanza despierta,
al despertar y verte,
sin ataduras, sin suplicio no sea adorarte,
ascuas deseo pertinaz y hojas de vida,
castillos en aire mis ganas que no se vencen,
de apretarte, de sonrojarse,
cumplir tus anhelos en sangre estridente
que porto y me lleva,
por tenacidades de un amor cantado
hoguera del sentido despierto,
que es
junto a ti blandir mi sendero, suerte y camino,
especial y brilladora, armónico
y disonante,
de segmentos cálidos de hielo
tus caricias,
oh, ternura sin igual ni semejante,
cuál ternura única,
adoración me cursa,
como besarte y seguir besándose
no cerrar mis ojos
porque quiero seguir viéndote,
hasta mi descorchar áureo de Simiente,
hasta dejar huella por conocerte.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García
A 11/03/2022

ROJA SANGRE CARMÍN:

Roja, sangre roja
mundo cerraba en cuerpos,
sobre su ojo carmín
alzaban pestañas, de rojas
venas distancias,
negra, densa mirada
de sangre coagulada
que al mundo cierra,
sobre sus venas razones,
heridoras, lluviosas sienes
diáfano anochecer,
conoció a un hombre y a una mujer
que se unieron como dos gotas
al helor,
sentidos vanos negándose
a florecer.


II
El cementerio viene a nosotros,
donde todos postreros
dormimos entre divinos laureles
y azules nogueras
nada nubla entonces
y la tierra besa
amorosamente con traje,
rojo, azul, dorado,
custodiándonos por filosos cipreses,
y pasos que acompañan todo vivo,
hasta juntarse con nosotros,
allí, cercano el mirto
e hinojo solar .


III
Era como besarte, mujer
a sol claro para
perder mi lengua con la tuya
toda la vida,
ascensión de divinos
marjales, en boca,
relámpagos de energía
un Sol y su luna
entre tres más de ellos,
labios en caída
entre escarchas azules
y un baile de ocasos
llegó tan grande el beso
conmoviendo nichos
y bríos secuaces
ahondará nuestro beso
hasta ser siembra de vida.





Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García



SOL HUMILDE:







Oh, la lluvia,
pie estridente y corto cabello,
baja a rodearte la figura,
desciende ante un muro al sol,
un cielo preñado.
Hombre que bebe anís y sol
bajo mis ojos tatuados iridiscentes
para contemplarte,
mi cabeza entre fauces que beben sangre.
Todo ha sido y lo que no pudo ser
es gloria difunta,
centro de mundo donde va pleno mi trompo,
nunca merecida la añadidura Tierra se repite,
en ciclo eterno.




II

Como las palabras través unos labios
en avidez de fuego,
escritura del álamo
poesía de colibrí.
Instante como breve astro
afluente de belleza,
horizonte de atrio crepuscular
donde embeber un trago de luna,
y acompañar el ronroneo
de gatos fugaces entre las piernas.
Llego al suelo de pleno sueño y vuelvo a vivir
mi agua de cuerpo dormido,
Verdad y fábula juntas
es admirarte luego de amarte.




III

Oh semillas de himno en girasol.
Las sombras se hundieron
y mostraron tu cuerpo,
mi boca sus dientes afilados,
una cascada como rosa pétrea
que fluye y persiste
su linde lunar hasta tus pechos,
límpido el sol de poniente
bajo mis heridas de ojos
mis labios que conocen tu azúcar
y miel quemada.




Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García



SONES Y TRINOS:


Vestido de arrieros paisajes
de búhos y tahúres,
como logros quiméricos,
entre caballerías de raza,
cabalgan sus acres,
bajo el viento de meseta castellana,
mi hierro blande su hoja
por desnudar la capa
mi corazón, ceño sin despertar
de su duda, su romance

castizo, campesino,
y su flor en alma
que jamás por su poder marchita.

II

Viento ilusorio de campo
a campo de vid
y endrino, de trigo verde,
a girasol, pregunto yo,
a la gloriosa luz cegadora,
si no le basta mi llama azul,
hasta prender en flor,
el honroso romero
por estos dulces montes,
que hilan vespertinos,
rudas fragancias,
rueca al fulgor
de piedad parca
sobre todo lo que alcanzo a ver,
rosas silvestres
sobre ultramares de tierras,
jilgueros encima los recios cardos.



III

Era esta la tarde,
del alma y su esposa,
Bruma predilecta,
sobre mi erguido ciprés
caminaba sollozando,
brevemente,
oscureciendo mi fuente,
que sangre surtía
incansable, bellamente,
insobornable, si secaba ella,
cesaba yo.
Mi fuente en pecho
es un hada,
con C una coraza,
con C un corazón
Quimera es amante
de un amante suyo.



Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

VAGOROSO SUEÑO:

Crece sobre la plaza
de mi corazón, la sombra
piedra en sangre de musgo
rincón de esa piedra
hay, primaveras partidas
con ascuas de crepúsculos
violetas, flores ausentes,
no cortadas, bañan mi vena,
bañando el amor de mi piedra
reposando el agua mi sol
yerto, este febrero,
me dijo una aurora blanquecina
de la primavera exiliada,
cantando, que creció
en mi corazón sombrío,
que si yo guardaba en pecho
sus rosas de alba.

II
Yo asentí que nunca cortaba
mis flores ilusiones,
que mi hada las bebía,
y bañaba con rocío
cada mañana,
el cristal de mis sueños
no luce quebrado
secreto de alba frente
mi corazón florido,
al puro lirio blanco
sangraba que lloraba
no tener tiempo
vista mi hada
yo le dije,
ella te traerá rosas
mi corazón rocío granate
mi sangre para regarte,

III
Me vi vagando
en un febril
laberinto de espejos.
Noche que pregunta sobre el secreto
del sueño que deambulo
como solitario fantasma,
fantasma humilde
y vaporoso,
baila en llama
la hoguera de mi rezo verdadero
en bóveda de alma prismática
y su sollozo
de canto o de eco,
noche amistosa, misterio
de lágrima,
que fabricas
el cristal del fantasma
mi sueño que ves, y soy yo.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Romance heroico sortilegio sembrado:

I

Miro su ventana de transparencia,
estelar, afilo ubérrima vara
sin sacar tajada, la necesito,
deshacerme de los días sin asa
me forran y envuelven, miro su rostro,
otra vez, sin miedo acérrimo calla,
No soy tu tiempo, ni acecho tu porte
la encontraré, sin presagio amilana,
para hacerte saber que los eclipses
suceden, el sol muere a embelesada
y renace despierto, necesito
caer en ti, hacerte descongelar parda
en mi sentido vívido despierto,
el tiempo y la historia de mí no acaba,
ella, jamás narrada, necesito
ver a través mis sentidos que emanan,
conjugar el reino inerte viviendo,
para construirte a mi lado mi dama,
si vivo, más lento muero por vivir
para acercarme a ti, así acariciarla,
empero, te empero, te necesito
hasta que llegue fría luz en aspa,
toda vida surca, pozo de vidrios,
apuntando sueños, el osar rasca
besar terneza de rostro acaecido
para ningún astro importe acechanza,
deslumbrar en luz sigilosa en todo,
yo atónito que fui, seré, melaza,
admirando tu cálida terneza
de mujer valedera, mi ascua brasa
este rey de azada, diestro te amanso
no llora más que savia, para amar;
vidas en color, rezando acechando,
quiebren firmamentos secuaces, ama,
efecto el sortilegio en luz turquesa,
antigua, abata todas alimañas
recoja mi porvenir, y mi pecho,
para no encontrarlos más, asentaba
que sin ti, la felicidad veo bronce
afilaré y volveré a mi rama
tañida toda tercera caricia,
de mi madrugada, no es un ala
es no ser necio, el lugar donde acabo,
no es el lugar arduo, de donde se ara
donde estaré cuando las hadas gimen,
de la belleza, serviles, me empañan
atrapen, sonrojen, cuando me arropen;
yo, pediré permiso para, así alzar
quedarme la dicha, y ame mi palpitar.



Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

REALEZA LA TIERRA:

Vernales campos me avanzan como torbellinos y ventisqueros,
llenos de hojas y fuentes que avientan la vida,
de los huesos sembrados; poeta tejido
de la solaz llaga fértil al arrope de un calor,
plantan los besos huidizos,
besos repletos que atraen siempre
a la parca lisonjera sin apellido,
largos hilos teje este mi puñal jactancioso,
revestido de relámpagos y truenos azures,
divino silencio, ya no más, ultrajado instrumento
hasta mi locura quieta, si loco, solo, he de hallar,
Treinta más loco solo habido quedaré.
Clamor de misma azada y pluma,
herramienta un destino demencial,
vestirá la caléndula de mi lugar.
Paseen las sombras
que a la muerte no harán fértil.
Delante mi castigo, este León no amansa,
estoy para sentir,
aún en infierno silente sacaré
garra y letra de cernícalo avizor que amo,
para llegada mi vejez recordar que sigo siendo
quien yo era, sí,
canto con la voz encarecida,
templanza de fuego y madera,
sin arma, más que mi garganta,
sin vida más que una divina planta,
Néctar de mi sangre que habla,
levantando a Castilla de mi alma,
labrada entera la tierra, me adentra.


Förüq castellano Miguel Esteban

VIEJA VIGA:

Iré brotando breve
como germina una almendra,
día tras día
sol tras luna,
hablando hondo
de precipicios y suertes
blande toda palabra honesta,
veces que no me entenderán
no me pedirán luz y sombra,
nada verán en mis poemas.
Mientras en la tiniebla densa
todo germina,
como razón se hila.
Oh, flor de belleza,
oh incansable palabra alzada.

II
Agua limpia
de sangres rojas,
transparencia de pez de cristal,
era mi sollozo impune,
como lágrima tejida sin poder precipitar,
sigo vuelo toda belleza asida,
perfecta vida
de poeta que fue soldado,
agua y fuego sangra toda roca,
linea que la fuente brota,
olvido todo sabe, precavido,
voy de asignar movimiento
a lo que no conozco.

III
Oh vieja viga, es mi poema
maestra sobre un rito
sujeta, llegó la guerra,
un grito de infortunio,
muerte vuelve siempre
por sus lágrimas retoños.
La poesía regresa igual
de oídos rectos,
y verdades ciegas, preguntar:
-Cuánto vale una estrella lejana.
Estoy aquí trescientas veces en el viento.
El salto,
cuántas veces concurrido.

Förüq castellano Miguel EstebaN



GALERÍA DEL ALMA:

Leo el oscuro día atravesado,
como versos flotando en tintero,
bien amados.
Sortilegio divino, las flores armando
el viento furtivo, permisivo conductor
de errores y grietas, de aciertos enfoscados
como una galería que a nadie glorifica
el recuerdo vivido,
alma de misterio blanco.
Purísimo de Sol negro, brujo elevado al cielo,
puerta de trofeos y tragedias.
Elevar fúlgido, y fehaciente, ojos y mirada
dulce cual miel o néctar de Ambrosía,
Espejo que no solo acecha el reflejo
si no asume la sombra cruel del esperpento osamos,
hierro luce mi calma
esta erguida invernada,
bruñendo soles de escarcha azulada,
oh dolor grotesco, ola de mi sangre
que avanza en un sentido,
rumbo a bañarte
mi pecho sonríe hasta volver a elaborarte,
magia de vidrios del sueño,
agua, brea,
mercurio, iris sediento,
atónita rezaba mi espina en el corazón,
nadie la arrancará.





Förüq castellano Miguel Esteban

SOLLOZO DE GUERRERO:

Quién es el último que habla,
quién el primero que calla.
Belleza, parca, luz, amor,
tierra siempre dice no,
no trae mi ceguera,
ni de viento se llenan cabezas,
áltamente necio sería,
si viese mis huesos
durar hinchados de orgullo,
de huesos y de cráneos
de sepulcros y horizontes negros,
he venido,
aquí volveré novecientas veces
repleto de tierra en el viento,
oh glorioso sollozo,
habrás de saberme
repleto mi nombre
de parcas segadoras,
morir como soldado
mi propio destino.
Mis músculos arriados
superponen horizontes violáceos,
romperé el término, el lenguaje,
la bruma y el ocaso,
gime todo silencio perdurable.
No es gemido mi canto.
No es sollozo
culto al vivo ni al muerto.
Es un designio atemporal
una exclamación de dicha inmortal,
ley del humo del horno
toda palabra brotada,
más allá de labios y manos
crepitar de la simiente,
un río de sangre sobre la tierra fértil
una lágrima, cumbre
del precio luminoso cegador,
grito y llama,
así sólo así
poder moverme entre la bruma siempre gris.

Förüq castellano Miguel Esteban


Jardín de tinta:
febrero 12, 2022

Noche, oh largueza breve
de piernas de ángeles,
alguien dijo grande
que la palabra gigante
es silencio,
por lo que el silencio
es inmensurable palabra perenne,
en este negro jardín de yedras azules,
voy perdido encontrando,
un destino parco,
brillador,
fuego traslúcido,
tu calor, la apología que hace tu verbo, beso, verso,
sol este negro de noche caduca,
sed viva estampa fulgente de armas,
era una herencia disuelta en sed de poemas,
una sangre que no se apaga,
todo es más que una parte del todo
que nunca llega,
hay un brillo desertor,
de alma renegada,
desertando a morir de tu contienda
amada así conoces mi alma de grillo,
no me dictes nunca jaula
iré surcando abismos allá para encontrarte,
dulce sonrojado misterio
es tu silabario,
hay un hinojo solar, una desquicia yerta,
comiendo sus paticas de abeja,
el sonido reposa despierto,
el sueño llora colores
a su dama obscuridad que le envuelve,
sed de rayos, de sequías, de campos,
de jardines amarillos, sed de tu ambarina sonrisa,
es un azar por el que dictan las peludas patas de la araña,
de la leyenda del atrapa-sueños,
y el amado murciélago castellano alza vuelo,
por colchones de nubes,
su sigilo esplendente,
el color es eternidad
de la fuente de la sangre,
rojo sagrado, tinta bermellón,
como el jardín que porto,
en vena y arteria,
negro jardín de tinta noctámbula,
por los suelos, levanta ya tu frente,
oh mi Sol sordo,
sé que me escuchas con la luz irradias a la vida
y a lo que descansa sin tiempo para despertar
de tu beso,
flameo contigo en curvas de armas,
oh Castilla, descanso con tus pétalos y espaldares,
de tierra, de sangre, de virginal agua,
es aquella magia vestida de hierro sanguinoso,
y a veraz colmillo obtiene postor y reclamo,
estridencia clama,
que la tierra devora lo que es de ella,
y que el agua es su sed y sangre,
canta mi premisa:
-Los duros somos tierra,
los demás ceniza que se desplaza,
Aere perennius,
más duros y resplandecientes que el bronce,
por el tercer orden todas las cosas habidas,
mi amor no caerá trasplantado,
cuando amo es por mi nombre,
Siempre, por, y para siempre,
vivo y tu aliciente.


Förüq castellano Miguel Esteban

AQUILÓN:

Aquilón, oh dios de los vientos septentrionales
de vertiente helada norteña, levántate,
acoge, tú el más viejo de la vetusta,
de plata fina,
y pretiles sollozos bellos,
como llora toda belleza imantada,
torbellino de cuantos nos sujeta la madre natura,
dentro acoges la locura justa,
de quien acoge tus aullidos,
frenético azar jamás vencido,
oh, rauda fuerza de tempestad,
el viento no es mío,
ni trepando, enviciado en ti,
sólo soy tu hijo, Padre de los vientos,
seguirá invicto tu grito de lobo.
Este humilde loco baja a verte,
y subo a cumplir mi destino.
El amor es semilla y raíz de la verdad,
aunque duerma como duerme la hoja,
aunque respire como suspira la piedra,
locura divina, zarcillo de fuego,
escuchando, la locura quieta,
y tu cascabel de oro,
he venido a escuchar tu lobería,
tus yerbas que laten, baja ya tu belleza insobornable
siempre temida,
por elogiar te, es respetarte,
sólo soy fantasma que desea sublimar tu frío
Glorioso.







Förüq castellano Miguel Esteban



REPIQUETEO DE CARACOL:


I
Abuela es la fe mía,
sobrada bien hondada,
en abundancia,
que se halla donde estoy,
siempre,
usara yo esta palabra,
donde no habita,
caducidad d' este ser
de lo que estoy velloso,
sin litigio a reparar,
amparo de apoyo cariñoso,
aquella su herida cerré
amimando, presagiando,
brotaría, germinaría un día
su luz furtiva.


II
Allá alumbrado
su resplandecer airoso;
brillase ajeno el cantar,
que no es de otro,
ni mío cabe pensar.
Mora silvestre,
de mi zarza,
mora castellana,
te quiero,
de mi zarzal,
verdadera mora
inefable, vestida en carnaval,
bonita de dulzura,
risible, inocente,
parece tu faz.



III
Azúcar de aire,
y de la imberbe nube
caracoleas la maleza,
dando aviso de espina,
devanadera de erizadas manos,
mi carne de gallo,
gritas alegremente,
grito de alegría,
enamorada
de inclemente grito agudo,
pardo y prolongado;
te miro con curiosidad,
y nadie observa a quien mira.


IV
Oscilo los campos,
y páramos,
los baldíos,
y arroyuelos,
de sus acequias,
los almendrucos fugaces,
bienes y haciendas,
paseas como cuna labrada,
también te beso,
ciño a tu semblante,
tu gracia femenina,
rescoldo, que me mueve,
como sangre y pan trigo,
de prado en agua perenne.

Förüq er-lobo bohemio Esteban

SUS PIES EN LA GRAMA:

Imaginé sus pies y el rocío permisivo,
mi caléndula otoñal,
me bailó su agua nectarina.
Fuertemente en mis ojos solos entreabiertos,
mis pupilas entonaban una savia maldita
de una higuera del demonio u estramonio,
al divisar en mente su regio caminar acorde un perdido son,
de espigas y caracoles a esta primera lluvia copiosa
este otoño que ya era extendido,
como silbando al terreno nuevas hojas breves,
tan hermosos eran sus pies de dama,
que me daba miedo dejar de visualizarlos,
a ojos cerrados,
todavía no habían conocido mis senderos,
me llenó el alma su huella,
como mariposa leve, danzarina,
posándose sigilosa en un tridente de trébol,
sigilosamente se detuvo su caminar,
sacó del bolsillo, una nota doblada,
en la cual ella decía
Migue llegó su momento,
no está usted soñando,
-Yo no creí aquello,
no sabía si era la voz del averno o Paraíso terreno-
soy caballero Esteban, su Musa,
he venido a cumplir una promesa
hice a su alba más preciosa
nunca vista,
sólo soñada onírica..
No hay preludio amado.
Béseme como si tiempo no hubiera.
-Yo ya tenía mi corazón en la yerba de sus pies,
cómo negarme,
cómo estropear aquel sueño,
No se vaya compañera
le traigo la flor de Hércules
de la montaña más remota co raíz,
y verdor secuestrada indemne,
¿ Cuál es el nombre del pájaro negro ,
que mora las hojas estos Robles,
ave misteriosa que con su crascitar
anuncia cada noche?
Una palabra su nombre otorga
en el idioma más antiguo,
nuestros ancestros le tejieron, Musa,
-Förüq, es respuesta-.
Ese nombre de cuervo morador,
béseme Förüq, soy yo tu Musa,


Förüq...

FLOR DE TU PUPILA:

Hablo de la pupila,
sobre que muere el amor
en su ausencia de color,
y de este que no escapa
a resucitar de su brillo
y cuando entra relámpago de luz.
Entre arena y piedra crece la rosa,
esquivando a ser cortada,
igual, luz y color,
alimentan la pupila enamorada,
así diferente el sueño,
que se nutre de sangre y razón,
anémona razonada,
no es ni la rosa, ni las pupilas
que la ven.
Perlas de flores y caracolas nítidas,
herencia de lo que prevalece,
como raíz del alma es el sueño,
muerte germinada de cada flor
cortada,
tétrica se ve la tierra
sin su rosa viva,
sola se siente la pupila
muriendo lentamente
sin su color y luz amados,
coral de hierro es todo sueño de sangre,
lúgubre manotazo, asesino del ser,
sin sueño ni anhelo pertinaz,
todos los colores forman ausencia de luz,
verte cariño en pupila, es sumar los colores
que trae la vida y que formar a esta,
para poder llamarte Amor.

Förüq castellano Miguel Esteban

ODA AL CARACOL SILVESTRE:

Caracol silvestre, caracol serrano.
Te escribo caracol del camino enervado
¡Oh tus fauces! Blandas que muerden
su estadía alimenticia.
Del romero al tomillo, desde la jara resinosa,
al brezo flamante.
Tu deslizar por el terreno húmedo,
de la amapola a la caléndula arvensis
con su savia dura.
Desde el musgo a la piedra
igual a la siguiente;
idéntica a la anterior.
Oh caracol, judío blanco,
oh caracol marrón de todo jardín,
caracol estriado
la pulcritud de carbono de tu casa,
mi casa.

Miguel Esteban Martínez García

FLAMA DE PÉTALO EN HOGUERA:

No quiero ser llorado el grillo
que tierra adhieres y abrigas,
en sed de flama y pétalo de hoguera,
hermano mi alma,
que jamás estríen vuestras voces
mi alerta,
alineando sollozos de nubes
y caracoles de color, con instrumento
de alma das amapolas,
mi corazón con siniestra forma de ellos.
Agrupándose en espirales santas,
caracolas,
y oyendo el ala, ola o sólo su aliento
que me escucha,
con herida inabarcable
van mis ramas del difunto,
sin calor, sin pena redimida,
levantar hermanas parcas,
vuestras alas enamoradas,
que sin perdonar,
no os quiero me elevéis de lo vivo,
ni en mano de tormentas
sembraréis el rayo
a mi destino prevalente.
Ni a dientes me surcaréis mi honda calavera.
Mi terciopelo de sangre no es almendra espumante,
ni codicia tiene mi voz enamorada,
alma sin rosa,
sin cruz, y sin delito condenado.
Alma en metales por fuentes y abrevaderos,
manantial desangelado,
amor de la espina, muerte enamorada,
no me veo más vivo contigo,
no te veas dichosa conmigo. 

Förüq castellano Miguel Esteban



SUAVE NUBE RÍGIDA:

Foráneas eras propias
con vástagos
de Ninfas y Sátiros;
se plantaron de peces
altos árboles
y guiaron profundos rebaños
en el mar
afrenta impía de soledades,
que duermen
y nadan sus corzos secos
de estirpe dorada,
carcomida, agujereada,
de siglos;
Azul nube de mi vida,
abandonada
sin ojos suyos ni míos.
Bajel de mi custodio
incólume,
de ciprés mi valer
mi férreo pecho
en cobre
de mi fugitiva entraña.
Lluvias de esta sequía
Híadas que mi sangre tiznan.
No me encrespará la osadía
temprana, aunque me enseñaran
a luchar por lo que quiero.
Impávida por este mar de tierra
reduciéndose a la arena
más pálida.
Mi Noto impune
que muerte no teme
conculca mi desorden,
áspera quebranta el pío.
 
El Castellano

AFILADO TORDO:

A ese mirlo, mirlo único;
Córvido negro de profundo ojo
que picotea y escarba mi idea.
Que crascita su estirpe,
dejadle mi patio cada mañana
rubor de cristalina ala,
sólo hasta que no me queden ideas
que son como lombrices cristalinas
nacidas del agua de mi frente.
De esta enjuta tierra me camina
el alacrán.
Un campo de sierpes y torcaces
de grises ceños al ocaso del día
que entre mantas y saetas
se acuesta un sol ciego.
Audaz mirlo que ahuyentas
mis espadas.
Tordo entre espinas arreboladas
haz que se acueste mi mañana
bajo tus alas.
No me destrenzará la osadía
temprana, ni el día terminará
de llegar.
Tu risueña pitanza en corvo pico
ultrajada; Vine por tus voces
desenterrando abrojos y señales
uniendo el fin del día
con el fin de la noche
como tú quiero vivir,
termina mi idea.


El Castellano

IMPRONTA REVERDECIDA:

Unge el vespertino roce
de tu ausencia habitada,
una viperina falaz de siembra,
allá donde el silencio transmuta
la sosegada vida de mis falanges
rutilantes, un alambre de búsqueda incesante,
de tus mares de boca
mi nectar dispuesto,
miel de Dioses que encajan
mi sinestesia elaborada,
más quisiera apelar a lo innato
de mi naturaleza,
que llamaron pureza,
luces de sueños rotos por enmarcar,
ahondonada de las nuevas visiones,
tiempos cambian,
palabras a la fosa,
yo estoy esperando mi panal
de sombras de idea
sólo tu saliva verdadera
mece mi extasía,
por ende seguiré encargado
de esta acequia
dura, absorta de entregarme
al hendir de esta mi azada
darkness and magic
poder del sueño desagerado,
que nunca he alcanzado,
mira mi camino
soslayando
las rosas de la aurora,
entregando pleitesía
a tu señora mirada,
no te guardes
si vuelve este mi vencejo,
afilaré mi sombra
para entrar en la tuya.


El Castellano


LADO DE MI PUENTE:

Quedase austero
el pretil gesto
de ávidas secuelas,
rupturas d' esta compuerta,
de altura traspuesta
me alumbra esta ausencia
habitada, inducida,
paladeando mi dulce yerto,
conforte de volver a verte,
mampuesto en febril idea;
Apacibilidad de tu seña
y armoniosa senda,
me infundes arte de amarte,
hasta el diminutivo de mi término
castillo.
Por lo que de castro
soy castreño,
andariego,
que morir niega,
perduradora onda
de tu entraña,
clamor exaltado
en visiones de Quimera;
que resuene lto

bajo el asfalto,
que vine a tejerme exhausto
torres con callejas
me nacieron,
en amores
del dulce amargo hiel,
fuente fría y negra
de vivos troncos,
sentenciados;
sed como viva esta empresa
de brasas,
amargas piedras
del lenguaje,
hondo tallo
pronunciado sin base
ni escueta prenda,
Luna no te nombro
porque mañana cuarto mengüante
entro en rito,
confunde mi luz
tu hermosura
en voz y gesto
abismo pedernal,
preñado de paz,
sosiego de mi armadura serena.
Mieses que arrullan
colmenas de nidos
de cobres nativos.

El Castellano

ZANJA DE CARRIL:

Marzo que abrilea
y abril marcea, al dueto
de la sed universal
de su helor que duerme
en heladas;
Ando que me encuentro
perdío en un Sol
de agosto que espera
a su esposa
en cuarto menguante.
Yo seguiré buscando
el almendro de las almendras
de oro, mientras de mi empeño
socavaré a mi tardío
Castellano y su Leannán Sídhe
de su madre conciencia.
Avanzaré su cerca sin permiso
a poner nuevo estandarte
y despertar
al Miguel Esteban
que no nació todavía.
Guardarme el vilo
porque yo no estoy despierto.
Volveré con mis principios numerados.
Si quieres más de ellos,
dí consumido,
en zona yerta y su tierra
viva-muerta.
Donde desterré a mis abrojos,
y enterré mis escritos
con pauta alimenticia
por si despertaran
subsisten estando
nacidos del miedo
como yo estoy hecho de miedo.

El Castellano

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:

Oscuros, negros, tibios
lirios en sangre de brea;
Acolchadas desquicias
en híbridas campanas azules
de los ángeles, yendo en borde,
siguiendo círculos,
moviendo espirales,
Vientos noruegos me llevan
sin patria, vencida por mitología.
Quicios de lúgubre destelléo
en oscuro límite tétrico
y sus mansedades caminan,
hacen nido sedoso
en moreras del sueño;
Vida través de una vida
dentro los hoyos del Sol
que sudan, sus notas de uvas.
Visitaré a Cernunnos
en el seno del bosque,
hablaré del cuerno roto
y su sangre que brama
flores de helechos.
Quién sembrará mi campiña;
estirados mis soliviares
entre azares que suerte corre.
Traspuesto al mantillo
y su compostaje silvestre
que solo se mantiene;
Verano que socava dormido
para sepultar los cardos
que tierra come
y levantar la estación
de los difuntos con hojas caídas.
Otoño sus fríos que me despiertan,
terminando de vivir el ocre
y su yerma plácida
de tierras sin brotes
en ventura de savia fría.

El Castellano


JURISCONSULTO DE SOMBRA:

Este mi humilde canto,
Pedernal,, que blande,
que pregona compás en arraigo.

Quimera a tiempos
en puñal pretencioso
de espigas de idea.

Patria por siempre sin sentar;
Fugitivo sin amores,
surcos de fugaz simiente.


II
Docto de tu dulce vientre
tras fuego de ababol,
entre tierras de tus reflejas piernas.

Sed de mi sangre,
renacer acompañante,
aljibe sin fondo a florecer tu entraña.

Amor de pecho a espada
blancos que el ser crestéa,
jurisconsulto de este ser de espuela.


III

Redentora hoz de labriego
soñador, en soto de silvestre rambla,
febriles rejas de esparto.

Pinos que caracolean
el camino de este fruto de ensueño,
antes que morir sin amapola de fuego.
Creo, nazco y completo
una flor de la misma sombra
que trajo en fruto de la primera mujer Eva.

El Castellano

FLOR DE SOMBRA:

Impetuoso campo de mi celaje,
allende mis altas torres de belleza;
Inmobles rastros en piedra tumbados,
estos barbechos que me piensan;
Por almenas seculares,
remembranza en bastión,
de andariegos siglos,
me enhechizan flores de sangre,
perdurable loma desgañitada;
Tráfago en mimbre cabalgo,
recama tu alma
como una losa sin frente,
ni gemelo tiznado,
por tener ajuar astro renombrado,
alzo mi quieta dicha
entre gentíos de mi oeste,
desvencijada suerte,
por azares de plomo y zinc,
fúlgidas cabelleras
norteñas en crestas
sin linde mutable,
acababa de irme
y no soy adorable
es una fosa de recuerdos
ahogados en silencio,
vagaroso desdén
que me enjalbega
en cuerpo,
mi luna fija, vaporosa,
luz en libertad de mi regazo,
abismo cercenado,
de cálido espanto;
sosiego, quietud del bastardo,
regio Lugh meditando.
Sin mis vencejos
no brota esta fuente,
naturaleza cuando amarte
se vuelve arte.

El Castellano

VIDA DE LA VIDA BAJO TIERRA:

Tornadizo quebrar de la simiente
acaso el ojo de tierra no viese,
clepsidra en goteo,
del Nitrato de Chile
En este mes de la parra
y de la zarzamora,
sulfatos de cobre anidan
su violáceo vientre
que respira;
vida de la vida enhiesta,
mantillo sin raíz oscura,
viril anélido sin carcasa,
fértil embrujo de larva
y su hechizo que metamorfosea,
sin aroma no preguntes más,
liras blanden su chirrío estacional,
que avasalla sin hacerse espíritu,
tojo clavado al viento;
Castilla tú lloras
dehesa sin letanas espinas,
de lanzas,
lo que vence mi inmortal yaga,
enjalma mi verde intelecto,
orvallo de mi rivera,
viaja mi idea,
callendo el Sol arriba,
desde lo alto,
un largo recodo sin franca,
vega compadecida,
que riega ésta enjuta,
en cal y cantos despierta
de su arcilla dolida,
Diosa zurda tu nombre caminas
más por donde el arriano
plañía, y plañía, plañía,
su seco llanto de corazón
esquilmado.


El Castellano

OLMO DE IMPÍA MANO PLANTADO:

Exiguo campo de fatal avidez
y musas en bronce celadas,
sosiego calcula lo venidero
por dorados techos vencido,
por cuanto Parca ha conocido,
cuadriga del mañana
y sus cien rebaños
del afán que se lleva dentro,
grey de sombras en silencio,
triste, densa tensión escucha,
del funesto día , huésped
en la negra noche profanado,
afrenta de sus campos,
señero inmóvil,
que escucha a las víboras
sonando, guardando
al inofensivo lince asustado.
Vernal lozanía
sacude su rostro de luna,
entre sombras huidizas
y destellos planos,
en seno de esta avara tierra,
se despliegan las rosas
del rosal ya florecido,
su fugaz hermosura,
chopo gris y opulento pino
musitan la acogedora sombra,
suerte en urna del destino
que embarca o hunde en el abismo.
Viaja el corzo mi idea,
entre flores que Primavera exime,
verde flor aún en capullo
soterró el otoño
y los fríos vernales,
alza un lustre caduco
al servil gozo de su tierra.

El Castellano

JURISPRUDENCIA DEL BESO:

Vanos sentidos
temblando la noche tenue
cosida de luces efímeras,
lecho partido
mitad oscuro mitad luz.
Luna que descubre y muda,
sobre la soga que retuerce
el olmo frío y duro
un invierno trasnochado
que huyo
y huyo buscando tenor de ventana,
fría endeble quizás áspera
como la hoja.
Vinieras y te quedaras
como la suave caricia de primavera,
mar de tierra que estira y no duela,
otro camino se afila
sin desvanecer;
piedra cerrada que te alcancé a ver,
cristal de metal, perpetua, fugitiva
destino precoz te alumbraba,
como eras,
pluma de tierra,
sonrojada vida a mi vera,
planteada osadía de quimera,
vorágine encendida
mi esfera prendida,
ascua por el Sol que espera.
Diosa, mi ciudad ardiendo
en el sueño de mi paraíso ciego.
Plaza en la historia del corazón.
Sombra de mi destino prometido,
serpear incesante por tu imagen
no preguntes a mi espejo,
ni al viento sesgado
soy etéreo como sombra de ciprés
un día nublado.
Espectro del vivo silencio
encarnado,
palabra sin precipicio
ni soga que levanta,
moneda de tres caras,
espina en la rosa de tu tierna cara.

El Castellano


LARES DE EQUILIBRIO PERFECTO:

Coso mi atelier simétrico,
nacido entre ocasos vespertinos,
sí esos cuando la flor camina
con nombre de mujer.
Vidas en haz purpúreo
al argénteo astro;
invisibles senderos
sin sombra ni difusos lares
donde los afluentes
confrontan en tu ser,
sin brío no hay pureza,
sin pureza no hay sangre,
y qué yo no te daría,
acaso el silencio no fue esculpido,
por impulso del error,
raciones de arvejas consumidas,
por llamas de lúgubre hendidura,
Dioses míos yo cómo era,
bueno no me acuerdo,
seguiré con mi venda
hasta que ella me la destape,
secuéstrame en tus dignas alas
que yo vigilo
como vigía de nuestro sentir,
custodio d'este sin vivir sin tu ser,
no hay luto de espada
que no se afilen solas.
sin sueños no soy hombre,
ya lo dijo alguien,
fusión del frenesí
hablando con su infinito a solas,
como cuando se siente amor
en la vida,
sólo una vez y perdura
como la letanía
de escarcha derretida,
yo no estoy despierto
he venido a asesinar al tiempo,
y que se cobren con él mis deudas,
sigilosas, etéreas,
hasta arrebatar su azada traspuesta.
Así mis esferas sean siempre verde azules,
como la verde espiga, el agua
que la vuelve pasto.

El castellano

ECO DE AYER VESTIDO:

Honrada tibia luz caída,
pasaba y me ungía este sol puesto
una mañana amarilla, vestida de invierno
y su frío azul, encendía mi cigarro
y un humo y un eco envolvía
un hueco que dejo abisal la última helada,
carretas deslizaban las nubes
abriendo el vientre helado del cielo
este Sol tímido de invierno
parecía asustado sin ocaso
ni pájaros fantasmales
que le hicieran nido.
Me cobijaba la sombra de un ciprés enhiesto,
abría las puertas de gramas voraces,
lirios negros franqueaban mi verja
de pensamientos que se amontonaban
en la puerta, rezaba a mi Sol
que no me hundiese la primavera
como si él eligiese esta sequía
que la tierra llora y quiebra sus entrañas
vestidas, el viento era más fuerte que yo,
llevando y sujetando el iris de nuevo tierzo,
crascitaba por ramaje de mi muerto brevemente nogal
de sombra densa cobijando tenebrios,
bajo sus hojas caídas.
Portón de tiniebla, el paso de su oscura raíz,
despertando el devenir
rompiendo el nicho de la primavera futura.

El Castellano

CALLAR DEL ASCUA:

Este bregar me cubre,
del que vengo,
un sol de esparto,
un ocurrir del que venga mañana,
nubes acolchadas me aguardan,
por febriles heladas,
horizontes sin guardas,
ni francas tapias
deshacerse puede,
era una luna de trapo,
que espolvoreaba la tierra,
su belleza se acostaba
en dunas de plata
mientras su alta ojera desplomaba,
su insomnio de infancia miro
y dime,
por mi desnuda imagen
que yo cerraba mis ojos
se acostaba a plañir,
tu transparencia me clavas
como ferviente yunque helado,
las espuelas tuyas corren sin caballo,
intranquilos ceños
me conducen por muros
y celdas de sosiego.
Cuándo venceré en este diáfano cuarto,
donde las sombras caminan,
y las voces en letra difuminan,
esbozos en coro de grillos,
en este lecho,
mi nicho donde me acuesto.
Confín de vagarosa imagen
que despierto,
cada vez débil,
cada vez más encerrado,
surtidor de fantasmas
que arregazan era mi dolor,
esperando para brindar con el enemigo,
humo oxidado sin ojos que duelen.
golondrinas dulces balancean mi día,
día entre sotos sin perdices
caminando mi patio;
fabricándose en él escarchas azules
con todos los rostros de diciembre.
llave fue, cincel encadenado,
lenguaje del ser claveteado
en recuerdos vanos,
polvo de poema parlotea
y dirige a callar hogueras,
fuerte raíz es palabra,
un calor retumba,
sobre márgenes de ríos sanguíneos,
reposa sobre la música su alba,
ventiscas que trae la noche,
alejando, alejando los sueños;
despertando el pasado,
abriendo luces en osadía
a quebrar el tiempo.

El Castellano

BLANQUEAN SUS ASCUAS:

He cosido, dibujado tu sonrisa
con tempestuoso órgano
al clarín violáceo de mis dedos,
avanzo senda con el fervor de mi Sol
dormido o estudiado alzo brillos a su dolor,
intransigentes palabras al silencio
que fue parco sin eco
sobre la sierra febriles dientes de siega,
me dijo su olvido que él no espera
a lo que abrirá mañana.
Ferviente luna sola abre su alta ojera
por cuantos la conocemos sin verla;
así su fondo sin sombras densas,
ni su acuartelada estela.
Mansamente cruzarte será verte
luz uniendo mis sueños de acariciarte,
condicional de reloj de tiempo disuelto,
leve planta criatura azarosa,
de translúcido amor en tu cintura
descorchado,
fujitiva alegría anidada,
el desertar de mi sangre fue llamado,
a realizarse en clepsidra de vida,
huyeron mis borbotones a otro cauce,
otras venas y arterias que te riegan,
juego como animal entre tus riveras,
piedra sin ajibe ni ortigas de auroras,
invierno de transeúnte helado
abrazas mi ascua de nicho,
al abrir de la flor que espera,
segunda tu avenida sin corceles de viento,
ni rizadas venturas afilabas mi carcoma,
oscuridad vencida alegre,
afinaba mi acordeón de quimera,
un transcurrir frío sin secuelas de difuntos,
deslomarse pulcro, entre la grama
de un recién abierto invierno.
Entonaba un grillo
un chirrío de soneto,
miraba mi estrofa ausente
blanqueándose entre hormigones
de leche,
siendo mi vida más
que un simple paso a la muerte.

El Castellano

LAS NUEVE:

Los verdes eran azules,
amor como rocío en la mañana,
viento de cantar
entre tu ciprés secuaz,
despertaba la flor hermanada
con el idioma de la mañana,
viento entre mieses más altas,
era yo entendiendo
el idioma de tus pájaros dormidos
situado entre rejas de gramas,
y tréboles carceleros.
Todo despierto, rigurosa plenitud,
depuesta el alba
y sus rigurosos peinados de luces,
eran las nueve en el patio
de mi amada llena,
su sauce brilló y vibró
sus cuchillitos de hojas
con cuantos años dispuesto a andar,
calles con callejas me llevan
a su mar.
Donde intranquilo se acuesta mi Sol,
cantada abrazó la flor
al viento que pasa y no mira,
que arropa y no descubre,
canciones que bailan su mañana,
por pájaros azares que la vida trae
y en su patio encuentran.

El Castellano

A UNA ROSA DEL TIEMPO:

Verde rosa proscrita
abre del tiempo verdades
que inflaman la oscura noche,
al flamear del angosto
su espina cierne,
hojas del tiempo se cierran
rizando, caracoleando
una espiral malva,
vetustos testigos
estambres del fuego
y de las sombras nacidos,
osadía violeta
entre raíces de siglos,
ascua que arde deseos,
crepitan pétalos
encajados, una realidad
sin techo dorado
firmamento anudado
por cuanto ha conocido,
no llegó su marchitar de brea,
guiños al viento descubre,
mira y se sonríe,
en aquel diáfano cuarto
de estrellas sin encarnar.
Claro oscuro de su prendida suerte,
alumbraba lo inerte,
entrometiéndose por rejas
de momentos tenues,
sotos sin hueso regentaba,
vagos lindes sin estatua,
ni otras flores
que su belleza, empañaran,
soledad perpleja del devenir,
aguzada torpe sin rostro
ni desdén devorado,
clama silbidos
que colman de noches
y sus vestigios,
abriendo estelas
tejiendo sus casitas
de arañas que flotaban
como lunas tendidas
del techo de su caverna flor.
Desnudando tristezas
llamando al oro
del alba
y su recto oásis de Sol.
El Castellano

CERTEZA:

Mi Dios es real y la noche me hace realidad.
Yo soy la historia de un muerto.

MARIPOSAS EN CARRIL:

Compases labrados
de un tiempo expirado,
soslayado
ademanes de que el amor existe
y corre los parajes
de tu sembrada piel,
resguardos oníricos
de lo que llegó a ser,
como noche
que aguarda el resplandecer.
Siempre nos deseamos
como abejorrito a la flor,
como piedra a la montaña
y agua de cascada a la pendiente
eso es amarte ferviente,
como agua de marzo
abre la primavera,
quiero estar a tu vera entera,
y ser espectro de primera,
no será eterno mi mármol
pero te alzo un beso
como cántaro,
vales mucho corazón
y por si no lo sabes eres sentir
como rayo
que tornasola mi corazón,
te descubrí nos descubrimos
y nada quebrará el designio
que Dioses aguardan
mi princesa del lago
de mi ilusión
mi Araucana de emoción,
no partiremos sin ir de la mano,
en alabanza canta un cuclillo,
dejando canten todos los grillos.
¿Cómo encadenar la luz?
y atar las mariposas,
¿Cómo escribir sin fijar horizontes?
y anudar plomos sin fundir a ideas fugaces,
cómo conocerte y no besarte,
te entiendo y a la vez te siento,
sin semáforos y alquitranes,
sin hormigones de leche,
puliendo el blanquecer de mis ilusiones
que te prometen,
distancia quejumbrosa
entre alas que sostienen
que en tus ojos soy bruma que florece.
Y mayo que reverdece,
contigo soy lo que quiero ser,
mordiendo la solitud
que desvanece,
entre corajes nacientes
y soles pudientes.
Quiero tu dicha eternamente,
siendo el lado de mi suerte.

El Castellano


BRUMA DE OTOÑO:

Afinaré mi melodía
para sordos,
desmenuzaré la luz
que brilla y alumbra
a oscuras
de la razón más plena,
entre sílabas
de la palabra meseta,
abriré el son
de grillos tartamudos
y erizos de idea;
Me guardarán el vilo
transeúntes de crispadas
espumas de luna,
entre corceles ciegos de viento
encenderé, viajará
mi verso.
Avivaré aspas
de molinos precoces,
mi sol dormirá
un cuclillo despertará,
tiempo entre escalas azules,
y espadas florecientes
navegaré hasta mi suerte.
Por soliviares vetusto
y sus flores de cardo,
soñaré el recodo
y sus ramblas de ensueño,
me enraizará el hinojo
mi sendero esquivo
hasta que se vista de endrino,
negra torcaz aletea
hasta posarse en mi cuerda,
caracolea
el romero mi destino,
surco ahondo
de vid y centeno,
de trigo trillado
en colapso de sienes amarillas,
monte olvido
de mi recuerdo,
fugaz entre estambres plomizos.
Aletargo maestro
de cuchillas calizas
hueso de cal y canto,
corre la sombra
de mi zozobra;
Por cuanto yo he conocido,
quizás más
que un almendro seco,
cuervos fugitivos crascitan
el reverdecer de la encina,
picotea mi cabeza
un pájaro de hondo trino,
hoguera de desquicia hiende mi ser,
por barrotes de esparto
esperando que llueva del cielo
como antaño,
profuso soliviaré
este diente de espina
buscando rocío
anudado en flor.

El Castellano


ESCARCHA SOMETE:

Avanzas el campo
de mi irrigada sien,
cara por cara,
ojo por ojo de este abrojo;
Destino ciego de mi celaje,
bronco mar de trasiego
al broncinéo lar
encorajinado, nacido
de un pelo de un pelo,
rescoldo socavado
un acre sin pestaña hiriente,
vistas tras los espejos
para ser libre,
y enraízar este Sol ferro
que rehuye, desnuda las nubes.
Es un viento solar que me encara,
y afila mis fauces
que desencajan el tiempo
que ya marchó.
Pude venir a vivir
en la ola de luz serena,
el relámpago me alzó en compasión.
Pude renacer
pero no soy adorable,
desde estos acres
traigo
la flor de difunto
insoslayada,
sembrado el tiento
queda resurgir del azabache,
y bailar sones de grillo,
con sus raíces del mañana.

El Castellano

URDIMBRE PRENDIDA:

Desempeño, tejer la letra
infinito parco de estrella,
desmenuzar lo efímero
donde plañe la belleza,
capturar gotas de lluvia
en estambres que acrisolan versos
de madre flor poema,
avivar su ascua eterna
de silencio acristalado,
hacer lo diminuto gigante,
y lo gigante magia de ensueño,
abrir fauces de la fiera
y ver qué espera,
bailar en el seno de un arco-iris
despertar quimeras sigilosas
en cumbre saciada,
encontrar cadencia anhelada
bañándose en mis recuerdos
como pez iridiscente en llamas,
ver la espuma de la letra
y acompasarla,
abrir el pozo de ilusiones,
desnudar el azabache
que llora la ausencia habitada,
por mil dragones de cien fuegos,
hablar y destrenzar el idioma
del silencio malva.
Rejuvenecer la letanía
entenderme con mis Dioses,
encontrar la certeza dibujada
que puede ser mejor,
afilar hierros de espadas de vocabulario,
dibujar ocasos venideros;
Sumergirme en la oscuridad
y volverte a soñar,
nueve cosas dejo en mi tintero,
todo lo que espero,
lo que nunca escribí.
Si supiera hacerlo no escribiría
lo que siento,
yo sólo pinto lo que no ven mis ojos
aljibes soterrados de mi calavera,
caracol es este talento
unas veces llamado tiento,
el mundo reposa en mi libreta
yo soy su dueño,
papeles testimonios en blanco
de lo que es para mí escribir,
ese idioma de los Dioses
danza de ninfas y sátiros
que abren su caudal de tinta.
Con besos de rocío.

El Castellano

DESTELLEO DE ESTAMBRES:

Eran de noches eclipsadas
un fértil embrujo de sangre,
en los jardines que el aura gasta,
y sus notas de clarines reverdecidos,
un poema me alzaba la dicha,
entre gatos relamiéndose el hocico,
se construían torres al clamor
y su trasiego azulado,
serenidad en rostro de mi aljibe
preñado, sueños y vicisitudes alumbraba,
escalinatas al sosiego mañanero
que todo avanza.
Incolume , ferviente desdén
estre flores granates de sangre,
era mi sueño cojo abajo los años
que sembraban patios sin flores
sólo de versos, al menos eso.
Un beso sin mares de boca,
una caricia sin pieles erizadas,
una escala al infinito horizonte
sólo para observar quieta mi desquicia,
como espina que sin rosa no se afila.
Fulgores efímeros, inusitados,
en superficies de charcos migratorios,
era feliz mi tordo rutilante
de mi jardín, en el que lo pequeño
es jactancioso y todo rige la ley suprema
de la belleza desnuda,
con tez de arcilla dolida.

El Castellano

ACRISOLADA IDEA:

Acristaladas, relumbradas fuentes
patios de ideas remitentes,
soles pudientes entre espadas fulgentes,
narcisos dementes, encorajinados tapices,
malvas del sueño vespertino, precoz,
carruajes de sienes nacientes,
ilusa suerte en colchones de nubes,
quebrarse quiere al inusitado compás;
Mañana abrirá la nada,
hondos cobijos del ayer,
no puedo dejar atrás,
llueven ayeres en gotas,
hematite del fabricado mañana,
solaz escarcha que me acostumbra,
por nidos de grama y sus testigos;
entre cuchillos de silex avanzo,
dejando generación seca
del brillo crispado.
Octubres secuestrados en su halo,
gritando el sueño, de los noviembre,
entre fríos feroces.
El azul musitaba entre los árboles,
grité no morir aquel día,
ser relámpago de la brisa,
en esta tierra sin nosotros
traigo el ababol de un otoño que juega
y rehúye los párpados,
como hojas secas prevalecen
el huir de los pájaros.
Destino me alumbre allá
donde los peces se anidan
en los árboles de atardeceres,
joviales como joven vientre de espumas,
el tiempo acaso no partiese,
cansado de ser siempre el mismo,
hogueras atrás yo no estoy despierto,
calzo mis campos
en enredaderas de sones perpetuos.
y afiladas vides de Dionisio.
fenezco como fenece por los siglos
el almendro.

El Castellano


ONDA PERPLEJA:

Luz cautiva, ardua, ofrecida,
el viento me ha dicho,
de su furtiva llama
que él no traslada,
abrí la pupila de la noche,
me vieron cinceles
sonámbulos,
pinceles sedientos soñaban
un ocaso perdido,
espigas blandiendo tiempos
caducos entre retozos
de jóvenes margales,
sin aroma,
el celo del paso del río
cuenta de enredaderas
y sauces cabizbajos,
entre álamos abre sendero
el cuerpo que no se vence,
acristaladas ideas
de renombrada senda
por membrillos
y nogales tartamudos,
era tiempo de trepar el tejado
con gatos fugaces y lunas sin sábanas,
ferviente suerte entre barrotes
que me alejaban de la ciudad
crispada, humeante, entre gravas
y alquitrán florido de edificios,
huir no es opción
pero sí solución.
Hondo reflejo el curso del latido
que amilana a dos voces,
el presente huido del precipicio,
era una ventana
y una nueva esperanza,
zanjas de carriles
sueño que aquellos pinceles
me pintaron el sueño,
y seguí de aquella luz su reguero
disperso, etéreo.
Hasta vivir en la sílaba.

El Castellano

RIERA DESLIZADA:

Hundido por juncias,
despertando caléndulas,
someras, solariegas,
era otro lado donde estaba
hablando, entablando con Ostara;
la tierra que no era pobre
su rigor contestaba,
prado que desciende
juntando un barbecho dolido,
conquistado,
marjal de claras hierbas
flaco acre dispersaba,
bancal de cizaña primaveral,
sutil caricia rizada en patitas de abeja,
parte de mi casa soterraba la desquicia
de un frío traído, heladas patriarcales
por aullidos de viento voraces,
como un rosario deslizado
con aflicción por la tierra,
un silbido del patio oscuro
como lamento sin lluvias socavado,
semillas brotar escabullen, pregunto
vive mi lluvia soñando
vivir deslizándose por la pila sacra
de tus pechos tersos de vientre de seda
y espuma, angelical rostro
llamando florecer colores dispersos,
vieja cueva cantando oscuridad,
como tránsito al amor por tu viña,
cantar de mirada extranjera,
hasta hacer la tierra nuestra.
Impetuosamente soy varón
y no dejo guerras personales para mañana,
ni ganar a puños pequeños,
de opiniones sin cuarteles,
firme elaboro mi respuesta blandida,
vieja, en savia bruta elaborada
necesito mi vera con sangre,
necesito mi vera acompasada
por tu soplo de mujer labrada.
Mi destino como árbol desgastado
de honda sien y senderos de carcoma
apuntalaba mi perpetuo mañana,
acicalando sus ruinas
para elevar su sabor de antaño.

El Castellano


INVERNANDO:

Camino la sierra
y labriego empedernido,
afilan cintas de esparto
y jocosos pinos bordean el monte,
era ella caminaba siendo mujer de húmedas hojas
y gramas recién nacidas
anudadas a la cintura,
era tiempo suficiente
para el recodo de un fondo fantasmal,
estallaba el acre que pisaba
palmo a trecho,
ribazos se despertaban sin alba
dejé un lugar ramificado,
más allá de juncos
y fardos de nueva cosecha,
sin ir más lejos
abría la tierra vieja invernando
su ombligo de invierno
la carrasca de hoja inmoble afinaba
sus dientes de hojas
que el viento pasa y respira.
Campo lejano por cualquier parte
sentir que dejaría plisado
por encontrarse con tus ojos,
pecho de paja nueva silo dormido
de hondo surco y barrizal,
oscilando el filamento de un severo cardo,
entre caracoles mutantes, judíos blancos,
dejé mi traje a reverdecer ortigas y orugas seculares.
entre la jóven hierba y el rojo trébol
del sendero,
recojo mi árbol del mañana y me marcho.

El Castellano

RAÍZ DE SOMBRA:

Nací cuando se disolvió la sombra,
era un patio de grises arañas,
con oscuridad en cada flor de luz,
rizaba y caracoleaba, una yedra su alba,
se acostaba el sueño dormido,
en sus ojeras de nácar de luna,
gritaba la eternidad por una siembra esquiva
que abría la espiga de versos carmín,
una sangre de espera en ababol flameando
es un sendero que abría el cuclillo
en su nido de espinas,
era su vida un soliviar
donde soterrar su miedo a no volver, a brillar,
temblaba mi cepa, un látigo de uva quieta,
livio, liviano, forjado, labrado, superior
es y era un campo de malvas de luna,
yo tengo huerto de sombras
que visitan soldados alados,
mis flores de difunto,
que abren sus soles
en crepitar de amarillos tules,
babéa alegre mi babosa
avanza sin casa,
que no sea mi tiesto,
donde enraíza mi vida,
límpido, es mi ávido deseo
fulgurando un crepitar descorchado
de mi luna de relojes,
acababa de llegar
a la cueva
de förüq vampiro,
allí donde las polillas
no tenían ni quitina,
tejía yo en mi tela
asida la brepticia
del amor a mi estirpe,
desde mi muerta vida,
al compás que marcó mi despedida,
puliendo este hueso
que me habita el corazón.



El Castellano


OSADÍA TEMPRANA:

Cuando te amo
mi mente se hace libr
invade una amalgama
de colores jactancias,
abandono mi sombra
para saber quien ser,
un colapso de ideas me conforma
para encontrar beso y abrazo
sin despedida,
lo común se hace efímero,
y magia del segundo
traspuesto
entre la calma de la vid
y el chopo que dora el otoño,
cuando yo te amo umbrales abren
dejando mi luz intensa,
no porque lo diga yo
es que yo te amo,
no porque lo digan mis abrojos
de poemas rizados
si no porque esta realidad ya
no nos pudo sostener
sin unir tierra y cielo de tu ser,
cantaron mis grillos sonámbulos
el ser se enmarcó por crestería,
ganó una osadía temprana
y volví a vivir,
cuando yo te amo
estrellas acompasan
un fuego de nácar,
la valentía se hace fiereza,
el instinto no se duerme en sigilo,
las puertas se abren
cuando nos amamos
la realidad se arrulla
ante nuestro paso,
las pesadillas desvanecen
los cariños multiplican,
quedamos solos tú y yo ante la nada.

El Castellano a 30-10-2017

TRANSCURRIR HELADO:

Tiempo vorágine narcisista
que todo abarca
todo se lleva
desde el infinito del mar
al acrisolado
de la realidad del hombre,
retorcía en su nuez
que tenía más duración
que el punzón de la vida
que todo rige,
ilusión dormida en el rayo de sol,
veleta de nueve direcciones,
hueso que crepita lunas y soles
camino de ilusiones,
despertar de conciencias
susurro que gritan las estaciones,
caducidad avanzando
memoria relegando,
surco de vid y arena
surco del trigo y la sinestesia,
etapa doliente inventada
en lágrima del sol pudiente,
retorcer del viento
guiando realidad,
somero descanso
en el remanso de la idea,
nacer, crepitar, extasiar
en manos de su padre destino,
encontrar, desnacer
acaso acabar
en la nuez del tiempo,
relapso ciego
negándose, afirmándose
en su trascurrir etéreo,
del que ninguna materia
escapa a lo mutable de su ser,
compás de pájaros dormidos,
nidos para nunca vencer,
colmenas a lo efímero
que abarca toda disposición
de lo que se cree superior.

El Castellano a 1-11-2017

CANTE SEMPITERNO:


I
Marcaba el reloj, la una,
en diáfano cuarto
sobre una noche monótona
y gris como su luna.
Polvoriento cráneo,
Tímido sonaba un espejo,
como canta un ciprés sobre el huerto
como vaga una sombra,
buscando copla de su desaparición,
Frío, iluminando compás yerto de un cielo oscuro.
De sones y música pretérita,
sinfonía triste de búhos y cuchillos,
de lechuzas y mirlos dormidos.


II
Oh, alarido metálico,
sentí un alarido recorrerme,
chirriando toda mi carne,
avalando el bostezo mi corazón,
pasea largo de un hastío,
en reloj arrinconado,
que ya sólo sonaba,
su eterno segundo,
en manecilla, parecía casarse
la monotonía
como gota al repicar
a un fondo que llegaba y no llegaba.

III
Estamos describiendo un día de otro día
un ayer de otro ayer,
de un huerto mustio y dorado,
finalmente llorado por su penumbra nocturnal,
letanía de música antigua
sobre lo que siempre estuvo,
un amor que quiere ser y solloza,
que nunca será,
porque siempre fue y nunca volverá a serlo,
al menos igual.
En sigilo de alma imperecedera,
de crujido de una luz errante segadora.


IV
Oh manantial de nuevo resurgir.
Manantial del que no bebí
dormí y soñé
mi corazón nido y colmena
de purísimas abejas,
amarguras por dichas
fabricaban sus patitas,
aterciopeladas,
oh, dormía,
proscrita templanza,
nunca palpada,
alumbrando madrugadas, y sueños
del cenit, despertó el nuevo día,
con un halo de jazmín, en viento,
como llantos de fuentes,
y colorados pétalos.

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

INCÓGNITA DE LUZ:

Ven, la luz es otra dimensión
para los que vinimos buscándola
noventa veces el viento
voy rumbo al postigo incandescente,
por ganar esa luz,
han de llorar animales superiores
y bestias y volver siempre
por sus lágrimas
vivos y muertos han de regresar
deben afinar, sus ojos entre destellos,
y ocasos de antes y después
ganar su piedra infernal.





Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García a 2/03/2022

VERDINOSA LUNA:

I

Sendero sobre la verdinosa piedra,
y bajo árboles
que aún conservan
jóvenes, verdes aún
sus copas, agua, un manantial
con piedra rodera
su canto de sediento poeta,
que rueda silenciosa,
el gran sabio se cuidó del necio.
Y dijo:
-Poeta salmista, arre, arre,
vamos camino al Infierno flagrante;
lavó la lluvia bajo azulete,
y alzó un muro blanco
del tabaco prendido su pipa.


II
Un tibio aliento se enervaba,
del otoño caduco
y un invierno estoico,
que oreaba su caléndula,
florida, jovial,
latían versos juveniles,
de corazón sonoro,
como almendro recio de oro,
caminaba,
Vagaban, músicos, sabios, poetas
y alquimistas, salmistas, obispos del verso y guerreros difuntos.

III
Oh, pegasos, blanquísimos,
Pegasos, llevarme,
vamos rumbo al infierno.
En vuestro lomo y regazo
voy seguro.
Nadie fue aún capaz
de romper la luna del espejo,
yo fui el ejecutor,
rompió el espejo,
vamos rumbo al infierno,
adelante, vino la guerra,
por vara del juez,
por el sobrio bàculo,
o el cetro, gira,
mi canto rodado de poeta,
como soldado,
como amanecer roto.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

LUSTROSA DICHA:

El sol luce, esta noche
algo va erróneo,
refulge mi admiración
brilla en mi pecho,
adentro el sagrado sendero
de este amor,
mis ruegos de una vida
a tu vera,
sol mío tu hierro arde,
con sopor,
tu vida gira en torno la mía,
todo era y es
como debe,
algo cambia
nunca más
que si puedo
blandir,
surcos de fuego este cielo,
segundos memorables
vidas atemporales,
criquean los grillos de Hipsípila,
alzado al momento,
dejado el horizonte,
veía una fortuna respirando,
era lo sagrado en vena
reluciendo
campanas silentes tañendo,
mordidas y ocaso,
abierto mi sortilegio lunático,
para siempre,
sin fin ni orden,
no sea elucubrarte
este sentido despierto,
que avanza no reposa,
lame tu carne,
como oro se frota en paño,
vida en compañía no es osadía,
querer lo que extasía tu sonrisa menos,
hilvano con hilo las tres hermanas
el negro hilo del destino,
resumo que venzo,
este granate que luce enervado,
encaje febril,
más lejos de lo que el querer pudo,
lustre olvidado,
mi clase de fantasma,
por si vuelvo a vivir...
Que ella es mi sangre que quiero beber,
de infortunios bañado,
llamo a Quot el cuervo,
oh te ofrendo todo cuanto ven mis hijos ojos
debido como hombre, nada poseo,
cuan grande mi gozo,
de tener visión y voz,
estrujo su rostro en el mío,
todo lo que hago
redención,
por si algún día
oh cambiara de opinión,
vacío late perplejo
a través de esta noche iluminada.
Debido soy más completo que la llenez,
Quot, del tejo de Odín mi padre,
oh sol justo,
acoge el poder de mi hermano cuervo,
le prestaré mis hijos,
su sabiduría me acrisolará,
para decir vine, viví,
y no hubo rival ni hijo la ignominia,
me volviera dichoso de reunirme con todos
hermanos en el Valhalla,
brillaré y siempre moriré
como Hipsípila,
caudillo su Sol.


FÖRÜQ



ROMANCE HEROICO
SORTILEGIO SEMBRADO:

I
Miro su ventana de tranparencia,
estelar, afilo ubérrima garra
sin sacar tajada, , la necesito
deshacerme de los días sin as
me forran y envuelven, miro su rostro,
otra vez , sin miedo acérrimo en cara,
No soy tu tiempo ni acecho tu pore
la encontraré sin presagio templanza,
para hacerte saber que los eclipses
suceden, el sol muere, a embelesada
y renace despierto, necesito
caer en ti, hacerte descongelar parda
en mi sentido vívido despierto,
el tiempo y la historia de mí no acaba,
ella, jamás narrada, necesito
ver a través mis sentidos que emanan,
conjugar el reino inerte viviendo,
para construirte a mi lado mi graja,
si vivo, más lento muero por vivir
para acercarme a ti, mi masajearla,
empero, te empero te necesito
hasta que llegue fría luz en aspa,
toda vida surca, pozo de vidrios,
apuntando sueños, osar avanzar
besar terneza de rostro acaecido
para ningún astro importe acechanza,
deslumbrar en luz sigilosa en asta,
y atónita que fui, seré, elaboro,
admirando tu cálida melaza
de mujer valedera, mi ascua gira
este rey de azada, señor te amansa
no llora mas que sangre para regar;
vidas en color, rezando acechanza,
quiebren firmamentos secuaces, supla
efecto mi sortilegio en luz malva,
antigua, abata todos enemigos
recoja mi porvenir, y mi pana,
para no encontrarlos más, empero
que sin ti, la felicidad veo blanca
afilaré y volveré a mi desnacer
tañida toda tercera soleada
de mi madrugada, no es arrogancia
es no ser necio, el lugar donde acaba,
no es el lugar ni de donde vengo ni
donde estaré cuando las hadas cantan,
de la bella muerte, me enamoren vil,
atrapen, sonrojen, cuando amamanta
yo, pediré permiso para siempre
quedarme en mi lugar y te complazca.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García



SORTILEGIO SEMBRADO:


I

Miro su ventana de transparencia estelar, afilo mi garra ubérrima, sin sacar tajada, bueno, necesito deshacerme de los días que me forran y envuelven, miro su ventana otra vez sin el miedo acérrimo,

encontraré sin presagio furtivo, no soy tu tiempo, y qué, eh te necesito para hacerte saber que los eclipses suceden como el sol muere y renace despierto, necesito caer en ti, hacerte descongelar en mi sentido vívido despierto, el tiempo y la historia de mí, jamás narrada, necesito ver a través de mis sentidos, conjugar el reino inerte para conjugarlo a mi lado, vivo y más lento muero por vivir otra vez para acercarme a ti, llegó mi dia, empero, te empero que te necesito hasta que llegue la fría luz lisonjera que toda vida surca, poso de mis vidrios, apuntando a los tuyos, osar besar tu terneza de rostro sin ningún astro importe más, deslumbrar en luz sigilosa y atónita que fui seré y me construí, admirando tu cálido regazo de mujer valedera, mi ascua gira este rey de la azada, señor de lluvia que no llora más que sangre para regar sus vidas en color, rezando a mi mismo, quiebren firmamentos secuaces, supla efecto mi sortilegio de luz antigua, abata los enemigos recoja mi porvenir, y siembre mis penas, para no encontrarlas más, empero que sin ti felicidad no veo afilaré que volveré a desnacer tañida la tercera campanada de mi madrugada, no es ser arrogancia es no ser necio, el lugar donde hoy estoy, no es el lugar ni de donde vengo ni de donde estaré cuando las hadas de la bella muerte me enamoren, atrapen y sonrojen, cuando pediré permiso para siempre quedarme en aquel lugar contigo.


I
Miro su ventana
de transparencia estelar,
afilo mi garra ubérrima,
sin sacar tajada, bueno,
necesito deshacerme de los días
que me forran y envuelven,
miro su ventana otra vez
sin el miedo acérrimo,
encontraré sin presagio furtivo,
no soy tu tiempo,
y qué, eh te necesito
para hacerte saber que los eclipses
suceden como el sol muere
y renace despierto,
necesito caer en ti,
hacerte descongelar
en mi sentido vívido despierto,
el tiempo y la historia de mí,
jamás narrada,
necesito ver a través
de mis sentidos,
conjugar el reino inerte
para conjugarle a mi lado,
vivo y más lento muero
por vivir otra vez
para acercarme a ti,
llegó mi día,
empero, te empero
que te necesito
hasta que llegue
la fría luz lisonjera
que toda vida surca,
poso de mis vidrios,
apuntando a los tuyos,
osar besar tu terneza de rostro
sin ningún astro
importe más,
deslumbrar en luz sigilosa
y atónita que fui, seré
y me construí,
admirando tu cálido regazo
de mujer valedera,
mi ascua gira
este rey de la azada,
señor de lluvia
que no llora más
que sangre para regar
sus vidas en color,
rezando a mí mismo,
quiebren firmamentos secuaces,
supla efecto mi sortilegio
de luz antigua,
abata los enemigos
recoja mi porvenir,
y siembre mis penas,
para no encontrarlas más,
empero que sin ti
felicidad no veo
afilaré que volveré a desnacer
tañida la tercera campanada
de mi madrugada,
no es ser arrogancia
es no ser necio,
el lugar donde hoy estoy,
no es el lugar
ni de donde vengo
ni de donde estaré
cuando las hadas
de la bella muerte
me enamoren,
atrapen y sonrojen,
cuando pediré permiso
para siempre quedarme
en aquel lugar contigo.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Lugar Cabanillas del Campo Guadalajara España
a 26-02-2022



ODAS SEMBRADAS:

Duero:

Grita mi estupor y cuchillos
hieren volteando
una boca que la onda mece
flameando.
Se duerme la costilla
en el altiplano enjutado
de hayas y fresnos
recuerda su geología
únicamente saboreada
por el soñar de los picos,
virginal cuna del Duero
con tus curvas en rotonda
de castizas fuentes y abrevaderos,
dulce azada de agua
que bascula el sentir
de la enamorada palabra,
por cimas tu voz se hace meseta
haciendo el amor
con los pájaros dormidos,
templo y morada
de la cepa que a ti te alcanza,
agua furtiva corre por tu era
y reposa en tu infinita onda,
que se riza, que se insinúa
en vaporizadas Torres de belleza,
que en tu alma anidan,
sortilegio de rosa y clavel
cenit del dolmen tallado,
quién a ti en la vastedad del ser
en su pecho te lleva prendido
el fuego en fanal hoguera
en anchos panales de tus abejas.
Cuentan de la vida del chopo
tus diez mil espumas,
que por sierras
tu rúbrica dejas,
navegante con alas azules
el terreno que jamás te vence,
secretos de amantes
tus aguas llevan
haciendo bullir el inframundo
de los amores y sus galas mayores,
agitas con sangre terrena;
el candil que abre en espiga,
anudando en tu cintura
tu idioma olvidado
pasando años fugaces por tu campo,
rodeando en ortiga
el triguero espárrago,
girando de la vid tu capazo
y sus manos,
haciendo de tu Vera
un Dionisio que al tiempo fermenta
tus besos de tierra.

El Castellano

II
Flor de agua eres,
en memoria mía,
tú río Duero,
bello como un laúd fluyente,
trovadas tus andanzas con las que juegas
y meces.
resuena tu aroma en cansadas curvas,
coronara mi sien tus tardes de fuentes,
oh, hervidero natural,
de amores y trinos como ángeles,
tu orilla adoraba, que era tímida y dorada,

alzabas hojas sin pesares,
arrojabas yerbas al terreno,
blandiendo tu frescura,
melancolía niña que no te abrazaba,
a tu magnitud canto,
transparente y pura,
emblema de agua y lanza
de vino y su cepa.
Tú mi amor desonocido,
por donde empiezs,
y por dónde acabas,
arpa oscura
parece la piedra que hundes,
tu cáliz de poder y de comuión gentil,
de fauna ancestral lloró y llora
la Hispania milenaria.
Oh, tu libertad de prisión en silvestre rienda,
Tapiz y poción de colores
espejo eres Duero de Luna
porvenir de vejez y su espada azul.
Arrebol y reguero tú de Sol,
olor de flores escuchando
la vida de tu cantar.


El castellano Miguel Esteban Martínez García a 03-12-2021

REFLEJO NAVEGADO:

Caminillos vencidos
sin escalas a una segura muerte
asida de un cielo de una estrella.
Granate lustre encontrado,
reverdece que no fue poco,
a ti nube imploro,
lleves los ocres
donde allí no existen,
todo juega en tus rizos de plata.
Hazme libre una vez;
Atravesaré la mirada del espejo,
y su fantasía profunda,
seguiré indemne acontecido,
me apoyaré en mis espaldas,
flagraré de mis espíritus
una verdad,
que crezca, devore
surcos de vana hipocresía
y sus llamas
que interés confluye,
leones aquí
dominados en mis venas,
una sombra fría me habla,
me relata el final
en letanía del tiempo cuando cruje
sólo una vez
por última vez,
hablé yo con encinas
que sujetaban mi esperanza
en campo abierto
sólo marchado
por las estacione
ni mi jardín azul
ni mi acristalada fuente
con mi olmo desnudo
y mi ciprés de valer
ni mis hijas caléndulas
hijas esposas del sol
flores de difunto escaladas
jamás me recordarán
ni contarán sus penas,
silencio de mi enemigo,
encontrado a solas
resonando bajo el asfalto,
vestiré mi fuente de brillos anisados,
abriendo generaciones de luz seca.
Encontrando verdades
bajo las piedras del monte,
liberando el oscuro sentir
fuera los cielos
volviendo al final sin comienzo,
al dulce tormento
y su vuelta al inicio del sentimiento.

El Castellano

FLORECIDO MÁRMOL:

Días oscuros en la plaza del Sol,
abrirse pudiera entre rayos regentados
matices insoslayables, fauces brillantes,
y candados de luces, humilde haz,
purpúreo al tacto, suave nube rígida
impalpable entre ocasos azules,
y leones grises,
con tacto terciopelo
una vida de amor eterno,
ola infame viene crispando
metales y fuentes, soberanos eclipses
que el viento nocturno navega y juega;
soledad atónita entre enjambres de gentes,
confiante sentirse bajo el Sol humilde,
espumas de ángulos fugaces,
me palpita amplio con serena voz
desangelada, la vida del hielo,
helor entre escarchas,
y su vorágine de cementerio.
serpear entre raíces ahogadas,
afluidas esperanzas unidas
en el trasiego.
con el viento te digo
que no te olvido ni muerto,
no surcaré sus vetustas alas
ni enterraré mis ilusiones
en sus jardines de albas
y hiedras voraces.
Entre ortigas que abren insomnios
fugaces colaterales
donde exista el acero y ala de pecho,
dormiré en los siglos de tus ojos,
entre turbios cipreses con sabor a luna,
entre la grama reposaré mi razón,
despertando habitando mis granates
huéspedes de mi corazón.

El Castellano

MIRADA HILVANADA:

Miradas sacrificadas,
en el vasto infinito
que hace nombre el color,
entre cristales y sus cuchillos
de verde espliego,
entre corazones de cuarzo
fue mirarme dentro de tus ojos,
severos, hondos
como pozos sin cuenca
ni final.
Era el sonido de un murciélago
rasgando sombras,
todo lo que quedó sin marchar,
ruido de otra tempestad,
que sacrifica y avanza
truenos del umbral,
ventanas al paso de los años,
quedarán empañadas,
algunos no cambiamos
a la vuelta de la estrella.
Resguardos del precipicio
aventando el alma,
me miro en el cristal de tierra
y azures desvanecen
azabaches crecen
tapando lunas sin relojes
estampas valientes entre yedras
echando flores,
mármoles dormirán sueños
arremolinados
en aspas afiladas del miedo.

El Castellano


PECHO EN HIERRO MONTADO:

Infiere de nocturna flor
nuestra cabida de luz vana,
un día será el siglo de matices
con su avenida escalonada,
suerte en mimbre de tus estrellas
en mis pupilas,
desafíame el lucero
mi malva runa,
satina mi firmamento de lunas,
llega donde no llegan las enredaderas
de mis vilos noctámbulos,
soy enfrentamiento con mi existencia por ti
partida, vestirán las flores mi magia,
para florecer madrugando,
y que su espera me sepa bella, clara
como el osar brotado en primavera,
centella que gasta tu ambrosía amada
cobrando a mis cerrojillos nacidos del alba,
argos sumos en luceros despertando sus arañas,
nubes cabalga, aire sostiene tocando mi esqueleto,
Campos de Castilla, soturnales labradores,
abrid la tierra espera nuestro fruto de nuestras lágrimas
en acequias, hasta que llore el sudor de nuestras manos,
y las matas canten el fragor de nuestras bocas,
¿Quién me conoce en estas sierras de hoz y guadaña?
Yo soy el encargado de abrir los cielos
hasta que lloren, soy el que despierta a la semilla,
y grita flores con sigilo de chopo me guardo,
y entre rayos de bruma desciendo
hasta mi tierra madre de las sepulturas
de los abrojos creados,
pecho en hierro montado
soy esclavo de mis ojos liberados,
desafiando al viento creyéndole hermano,
soy la vida que me falta por escribir en bronce,
soy sangre, destello que mueve
la hoguera de mi escarcha.
¿Quién viene hoy por mi escala?


El Castellano


INSEPULTA TIERRA:

Entre labios grises
y ojos de fuego,
cobijan maculados
sueños vaporosos
sin vigilia,
entre gemas
y su áureo amarillo,
ignoto, desdentadas ilusiones
en carruajes veloces,
por mármoles del sueño
y ortigas que sepultan vanos
testimonios
en solaz yaga sin vientre oscuro,
se acicala dura como roca
crepitante que noche pule,
despertaban yunques frívolos
en estas paredes sin pesadillas,
el día sujetaba
respiros valientes,
¿cuántos zorzales partieron?
cuántas fuentes esquilmaron
su luz entre agujeros de trinos,
vasto templo de zarzas abre
su sonrisa por cuanto el río desvela.
Allí no habitará el olvido,
ni en sus brazos secos de siglos,
treparé torres de taciturnos
desvelos con ropa mojada
tras lluvias en mi ventana;
Venceré esta insepulta tierra
disuelto en la niebla,
de cielos en cinta,
por castizos senderos
de errores inmortales
serpeará mi pecho,
y su hierro de idea sola
cada vez más sola
entre corajes florecientes
e hinojos señeros
de senderos que me llevaron
al caudal de espadas.

El Castellano

HÓRRIDA SOMBRA:

Hórrido tronco, nogal excelso
que acunar su follaje baja
a orillas de diciembre,
un mar de grama extiende
el charco verde,
corretea y desliza alegre
la babosa como un párpado
del tiempo,
que la tierra sostiene,
sombra densa, despierta
afilada de filos de hojas
sus pasos flagrantes
de indivisible viento,
cava su lengua de fosa
bóveda de filos sin fin
adentrar sería perder
la propia sombra,
sombra de muerte
clama que es suyo
el nogal del tiempo,
caminillos de plata
tejen escarchas,
heridas clamando el despertar
de la cobijada semilla.
Sombra de nogal
quien te pueda acompasar,
ya no vuelan tus hojas,
ni otra tierra las acoge
cuna de pasos sin horizonte
a tu ramaje cuelgo
sueños por despertar,
vidas por sembrar.

El Castellano

SINCERA COMUNIÓN DE FILOS:

Trepo el angosto filo
de mi torre desdentada,
era un rubor de estrella
solitaria, negra, hiriente
lanzó su espada,
fulgor brillado entre sienes,
plomo de nube
esta tarde ceniza fue,
chuzos de vida,
estáticos frentes del verde,
un carruaje de otoño
que no se vence,
ardua torre mi pasión desmedida,
entre sus curvas de encaje,
brillo de mujer sin engranaje,
limo mi nervio
por fulgores de sangre,
hierve, hierve
soy hombre
pienso que fugaces atrás
si el planeta hubiese nacido un día
esquilmado en seres
solo con ella y yo
la supervivencia del ser humano
estaría a buen recaudo,
vida de mi feudo
mis abrojos nacientes
fuente en extasía que mi letra abría,
granate lustre olvidado,
mi locura a buen recaudo,
es negro este río en tinta marcado,
cumbres de punta y filos
derechos a estas cuchillas de versos,
horizontes malvas clavan
lloran flores el sentir de la belleza,
que mis ojos, sangra
una lágrima como el brotar de una luz pasajera,
como enraizar tu imagen en la retina,
un sentir para toda la vida,
el admirar arde con gasolina,
tu imagen recorre cada parte
y a veces recorro los parajes de la soledad,
sólo encuentro que no los quiero
porque yo te conocí,
y sin ti,
sin ti el cielo y la tierra se juntan
y no hay espacio ni oxígeno para vivir,
los mares caen de las nubes,
el gris se perpetúa,
no hay belleza en mis ojos sin ti,
todo luciría de ocre,
mis sentimientos no tendrían cauce,
el aburrimiento sería pleno,
no habría moción para levantarme en la mañana,
ni tendría estas ganas de ser mejor sin ti,
mi perdición mi bálsamo de lo sentido,
eres mi flamígera llama,
un fósforo y mi hoguera,
mi destapada quimera quieta,
con nombre de flor,
con azares y suertes
entre mis ganas de saberme tu último hombre,
trémulo fuste entre sarmiento y vid,
mi azada me alza hombre de bien,
diestro mi coraje para ser yo
no necesito traje,
hilvano mis venas porque yo soy sangre,
gracias mis Dioses
hoy soy invencible,
el amor me desviste,
hasta ser carne de poema en su lengua,
yo soy de ella,
y ella es mía,
como una comunión explosiva
de luz y estrella nacida.
Sin ella para mí no hay belleza,
no hay vida.
Estoy enamorado
y siembro mi campo.

El Castellano



PANAL DE IDEA:

Espino amarillo de mi demora
recto aromo entre cardos,
entre hinojos del Sol deslumbrados,
me visto de primer ababol florecido
para ser de la abeja,
y la abeja ser mía,
entre estas guadañas de esparto,
afilo que nazco,
fulgor entre fulgores,
de ojos calizos avanzo,
cuerpo de arcilla
hierro mi idea,
estas espigas me dicen
que quiere tener espinas su sed,
estoy sentado entre una prima retama,
esta primavera que me siembra
yo que soy único poeta de su sangre de ojos,
quién osado me compara,
me blando al nivel
de esta floresta desnuda,
limo mis nervios
con azada de carne de metal,
el miedo grita
de contemplarme avanzando,
me Tumbé en la grama
a pensar, me nació una abeja
que escribe poesía,
soy hijo de la Luna,
única Diosa por Dioses haber sin contar,
luna de guía soy yo su semilla,
tengo ojos donde se acuesta
la oscuridad,
es mía soy de ella,
como flor de su insecto
que la poliniza.

El Castellano

SIMIENTE DE SANGRE:

Tuerce quebrando
este aliento, va reptando
senderos,
que el olvido alzó suyos,
en vicisitud de savia elaborada
saluda a su Sol,
de su ávido granate que le vence,
entiende de pasiones de sus flores,
la floresta cuida
y germina en su parcela,
para ser del campo
su felicidad,
y él ser de su flor,
en extasía de color,
huye de su vida la tristeza seca,
el escribe poemas a la belleza repleta,
en candiles flamígeros
a caricia de ojos,
sí esos,
sus ojos brotados de Tierra,
descansa para seguir creando
la primavera le sostiene
la sangre,
hasta tener el corazón
lleno de simientes
de su esposa del Sol
esperando su muerte,
para que su yerta sangre llore
en flores de difunto.


El Castellano


AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:

Efímero corre el segundo sin saludar
sin despedirse, sin preguntar si todo sigue
igual, avanza la manecilla de mi reloj,
hoy es de esas noches yertas,
que descubro mi tierra que late
bajo mis pies. hay avidez
en el subsuelo donde la sangre late,
destartalados pilares que me alzan,
recorrido de mi alarido
que muerde al conocerte,
he oído estaciones correr,
mi carne se funde bajo tierra abierta,
frente mis ojos
nebulosas abren, crepitan,
he nacido yo de su flamígera ascua,
mi solferro blande su noble falcata,
dentro mi carne la vida bulle,
su caída resplandeciente,
toda carrasca me dibuja al dorado tordo
de este atardecer,
el murciélago myotis
me cuelga la idea,
desde esta ojera férrea,
hoy me comí el firmamento anidado
en tu mirada aplomada,
soy experto recio como un lobo,
frío de segmentos cálidos de hielo,
maestro de mi espada,
escucha el brillar de mi navaja,
yo soy descendiente del miedo,
ámame como se ama
sólo una vez,
en el que nuestro color sea la piel,
afilo el poder de este silencio,
y te dicta
que te volveré a ver.

El CASTELLANO


VILO RECTO, FORJADO:

Con alacridad serena
de mis años dulces
con pulcritud de espadas,
vienes y me das una azada.

Al barbecho claro me siembro,
sacando terrones de mi eterno lecho,
de una espina gemía el viento,
y acabó llorando vida el cielo,

trazos con ineptitud
de luzarreros que no evitan la sombra,
ella que la llevo agarrada
a mi cadera, sombra profunda sin espuela.

Fuera del tiempo, fuera de este grillo de tierra,
afilo mi canto sin despedida,
abrió el espejo su tierra
engullendo lo que es de ella.

Dura noche me sostiene
su atadura de luna,
resucito mi etéreo camino de esferas.

Recto colchón mullido
es mi enhebrada calma,
que se acicala entre lenguas malvas.

Vence este mi viejo amarillo,
como sol de tierra
se llama caléndula.

El Castellan


INFINITO ACIAGO SEMBRADO:

Recto vilo me aguarda
esquinado
con su canal infinito de campo
estudiado, consumido
en yerta flor deslumbrado,
yo soy de una caléndula
de su floresta destapada,
soy yo un ababol
con cruz de tinta
en sus pétalos carmesí
bermellón,
no puedo matar por mi tierra
pero tampoco puedo desenterrar
mis raíces,
hoy estuve plantado
frente a carritos de la dama
que alzaban sus flores lilas,
eran como éxtasis en caricia
como beso dado a mis ojos
en lengua de espinas blandas,
caminé al mercadillo
de mi localidad
pregunté por caramelos de miel,
tomé mi café, solo doble con hielo
y seguí caminando
mi lustre jamás vencido,
las malvas me floreaban
por ser ya primavera
los cebollinos se divisaban
pero aún se encontraban fabricando su flor,
para parirla en verano,
bebo agua de la fuente
frente al ayuntamiento,
soy poeta de sus descampados,
de sus molinillos
y de sus charcos,
soy indescriptible esencia
cincelada
en verso de carne y espiga,
en esta higuera del demonio
alzo, trompetas de los ángeles
con sus flores,
y las caléndulas silvestres
me dictan que jamás
acabaré de irme
sin encontrar luz de tierra en ellas.

El Castellano


LUZ EN REPRESALIA:

Cubo metálico sin fin,
donde se derrama
mi vida en una hoja,
fieles testigos
involucrados
mis verdes sueños
que sonarán,
goteando una clepsidra de mano
un hierro en el bolsillo olvidado
un barrote y un peldaño,
dejé mi inocencia a solas
por si vuelve,
a mi mesita de noche,
a un rosario oxidado,
a un armario cerrado,
a una vela de candelabro,
dónde yo me casé contigo
en su llama
y juré, juré no mentir más
a este arriano corazón esquilmado,
creí que la mentira
era ser feliz sin querer serlo,
de retuerto desliz
desmiento su designio
voluntad coja de verdades
para anticiparse al pasado,
raudales de belleza anidan
sin ser elección
sueño taciturno en cesta de mimbre,
todas las cosas
incluso las no creadas tienen razón.
Su sueño ha acabado
soñó la vida como su propia realidad
pero en realidad usted murió,
en aquel accidente
el coma le venció
y le introducimos su posible devenir
que lo sintiese,
el tiempo se ha acabado,
debo apagar la luz.
No venció su destino.
Su hoja se completó.

El Castellano

LUCERO DESVESTIDO:

Ven poeta a mi yermo,
descubierto entre álamos
que blanquean
y un sol oscuro de invierno,
un sol muerto
que nubes negrean su muerte
entre caracoles de faroles
y adoquines ermitaños.
Ven vida a mis flores rutilantes
de sombras de nubes
por corceles suaves te escondes
por hormigones de leche
y sus canosos cristales
tu polvo de estrellas viertes
voy soñando mi linde despierto
estas calles de diciembre se encienden,
como perro ladrando de noche,
mientras tanto te busco luna dulce
entre tus mieles luminosas que viertes,
entre cuchillos yertos de asfalto
y gravas secuaces,
el soto mío perviertes,
los edificios suenan
a nanas sonámbulas
mientras tus altas ojeras cuelgas.
Una fosa es mi palabra
que entierran ideas
cual tordos que grama escarban,
verdes granas es un perfil angosto,
pudiese yo retornar al otro lado
y seguir indemne,
no lo sé.
Mientras seguiré crujiendo
sonidos secos, ululantes
de sentidos dentados en haz purpúreo
y su afligido azabache,
yo te busco luna por cuanto yo he conocido
por silos de arena blanda,
por coches y ramajes inertes
que jamás desvanecen,
por cristales hirientes,
y su reflejo, ámbar,
tu idioma secuestrado me desciendes,
días festivos danzaron huyendo
como ecuaciones de estorninos
jamás fugaces.
Terminaste de escuchar mi ruego
sin escapar,
te escondes cuando te busco
entre verdes ramas,
y violetas flores
bajo luz de oscuridad
artificial ciudad,
edificios que no aúllan con el viento,
venas roídas entre encajes grises,
capas de noche humeante,
por cuanto he conocido,
por cuanto he huido
para encontrarte.


El Castellano

CLEPSIDRA DE VIDA:

No me iré
sin el hermano de mi trilla,
ni su simiente de grano
sin despedida,
no afinarán ratones de campo
la melodía que blande
y sostiene mi cigarra cada día,
ni mi olmo secuaz,
desnudo, dirá más verdades
entre mares de gente
ni semáforos precoces,
ni en vitrinas de estante
quedará mi latido,
ni aliento marchito
cual caduca hoja de estío,
mi sábana de paja
reblandecerá su añil graznido,
sortearé escombros relumbrados
de metal y cristales vanos
sin hocico.
Sólo hoy diré
que no me visto porque
sí me marcho,
calzaré senderos y alacranes,
calzaré pedregales
y sus nidos de lagartijas,
quizas no me importe nada hoy
ni que digan que yo vivo.
Mis venas serán encajes
de afluentes y sus ríos,
el mundo seguirá quietito,
los males seguirán empujando,
puede que hoy pregunte
a la serpiente de mi cuento
si me devuelve el ojo,
que yo la perdono,
arderá la compostura
de la araña de mi patio,
en un torno que crepitan las maravillas,
los jacintos silvestres mostrarán
sus botellas azules anunciando
que más tarde llegará otra primavera,
y que de la gala de flores
serán primeros,
guiaré mis rebaños por soliviares
que no me han conocido,
entre cernícalos y bosquejos umbríos
sus ninfas conocerán que a ti te miro
que a ti musa me dedico,
habitaré montes y lomas desdeñadas
y su cortejo será embrujo
para que las estrellas rueden,
llenaré mi granero con tus besos
con esta luna
no me detiene ni el tiempo
que se escapa
entre mis sarmientos.





El Castellano


OLA DE ESCOLLO EN TIERRA:

Clamorosa sombra densa,
es mi soto un oscuro cielo
en el que canto a los Dioses,
no a vosotros, insignificantes;
Así trencen y me trencen
la osadía de un álamo,
que mi padre lleve,
a otra tierra breve,
baco de su trayecto
enardecido,
ni égloga de esforzado
por Salamina lleve,
campo abierto
de polvo y sudor disfruto,
ya no se pudo huir
de la suertuda víbora,
en casaca sin pechera
de topa Licia,
sosegado olmo
compás del serenado
ciprés antiguo,
fabrico del mañana
sendero,
no un hazañoso portento
así como no hay rosal
sin espina,
no hay dicha sin pertinaz
esfuerzo.
solícito de atemporal mar
del tiempo esquivo,
prenderme puedo
de vuestros fuegos,
por los que mi sangre fría,
pervierto, acuso y envuelvo.

El Castellano

CONSIGNA SEMBRADA:

Vesta engarzada,
encorajinados templos,
nacidos del fin de los tiempos.
Túmulos de luz,
con soterrada cripta.
Abriendo, despertando
senderos sin final;
Sólo comienzo marcado,
llamando la resurrección
posando nidos
de nuevas sangres.
Sonando los clamores,
tambores aguardan
la nueva guerra
que trae la vida.
Eterno resurgir
en vestigios yertos
transmigrando
el eterno ciclo existencial
por el que quien nace guerrero,
guerrero muere
y guerrero renace,
para lucha de completar
su alma en final
de navegar el Valhalla,
así bajar hacia arriba
la osadía
de parnasos devorados
saña en furtivo conocimiento.
Que no acaba
como espiral
de perfección.
Siembra con capataz
del único origen de tierra;
Deslumbrado
este hueso avanzo.

El Castellano


LLAMAS EN OJO DE SANGRE:

Flameante fuego
de los cielos
acoges
y frío duermes,
que los campos
ya no emblanquece.

A ti padre de los vientos
te imploro traigas
tu negro vendaval.
Así choques Aquilón
norteño con Ábrego
abre esponjada la tierra
a tender umbroso páramo,
sin azote
del fuego del cielo.
Labrador que clama ya,
la enhiesta primavera.
Cuántas sequías verá esta tierra,
sólo el estío
habitual dirá,
me sembré
sin blanco cielo,
sin que me empujasen,
yo encendí al ocre,
en todo acre,
tierra que consumo sus venas,
invocarme pueden,
siempre vengo
porque siempre estoy,
desde enfermedad sostengo,
me ves cayendo,
arrastrándome de nuevo
tu creencia de mantenerte a salvo,
donde nada escapa,
deslizo el tiempo,
no puedes verme en tu espalda,
estoy cayendo de nuevo.
Alguien me verá latiendo,
algo habrá después de todo.


El Castellano


HORIZONTE QUE ATIENDE:

Largueza que me aguarde,
cual llama en cántaro desvanece,
piélago ardiente,
escancia, sostiene alta suerte,
alegremente la voz del viento;
nobleza de rudo ejercicio
furtivo, desposeído
espíritu sin guía furtivo,
desvanecido, fatídico,
tú que ensalzas
la conjetura voraz
de mi sentido de vda,
cual arrobada insignia.
sonaban enebros
un sopor de encinas
bajo laúd.
Engéndrame grandeza,
que secunda igual
que a mí mismo.
Diana con flores
exterminio de fieras no manda.
Luz invocada
partiremos sin navegante,
estirpe que avivas,
con impávido destelleo
entre fuentes y torcaces,
padre de mi soberbia
furor de lobo que ve al ciervo,
torres bellas altaneras frondas,
sin secuelas de florestas
que acaso Venus no canta.
Nullam, Vare, sacra vite...
Conoce mis arcanos.
Mi Llúcia despierta,
rigor que afronta
guarda, desvele,
su reflejo en cristal claro,
vine por donde he venido
por el gris viento,
perplejo.

El Castellano a 31-08-2017

ETERNA LANZA SESGADA:

Cóncavo cielo
de la pradera de tu ceño,
orfandad de estrellas
convexas que se besan
por nubes que rutilan, y lamen
sombras, vanas a morir.
Soto de perdigones
y su proporción de alas de tierras,
cepas en guadaña,
aligustres sargentos,
la noche que la luz negó
a morir,
luna de luto
corría linde absuelto,
despojada su compostura
de alumbrar la llama
que mi pecho hiende,
luna gitana acuartelada
partida por cuchillos verdes
de siglos dormidos
y cipreses iguales,
somos la historia
que escriben muertos
de sus vidas,
engendrados cuerpos incompletos,
carnes de la mesa del creador,
somos lo que vemos
o somos lo que tenemos,
para inefable cena caduca
como otoño reposo del gris árbol,
aventaré mi lustre perdido
demigajando lamentos fríos,
mi yerto sombrero
de campos de idea
brillarán acequias
como molinos de tierra,
el agua será besos de luz efímera,
destartalada, dispersa
como lluvia que ilumina,
y la sangre de tierra camina.

El Castellano

PERPETUO DESMÁN:

Fragorosa fuente
de hondas sienes
punzantes.
Corrompen, bullen,
la tibia agua de sangre
cándidas de tu mirada
hastiando,
rejuveneciendo
el infinito turbio
que el cielo sostiene en tus cejas.
Flagra, flagrando
viene marchando
vaporosa suerte
entre sotos perdidos
de joviales tapiales.
Suya, suya era la muerte
como plato de cena
siempre resplandeciente,
abría su baraja
un helor de diciembre.
Apocando consentida
fuegos de tres avernos
que ceñían la nieve
de sus piernas
sin desmán gemelo.
Derritiéndose
como llama en el hielo,
recodos ocultos
y su murciélago señor
en tules de carne vestido,
granate como brillo de rubí
le marcaba como seña sin fecha,
ni indeleble senda,
era hijo del acero de su mirada,
endoselaba su sentido
como el soñar
y reclamo de las flores
para ser simientes.
Grazno encendido de cada roble
caminaba su destino hiriente,
horizonte que se estiraba
y sonaba con lluvias que taladraban,
como soñaban los campos.
Apacienta su visión serena,
oh, rauda, pura flor
abres tu hastial
como se desliza la primavera
entre tus dos montañas,
que velan que aguardan
sin franca ni verja.
Eres mi vacío perplejo
que quepa y florezca mi sangre.
Mar que inerme
quiere llenarse
sin libro de esencias
ni oscuras tinieblas;
quise ser dueño del aire,
alzar vagarosas ilusiones
como fieles pilares,
castillos que nadie tumbase,
pude ser siempre
y hoy soy lo arado hasta la fecha,
mortal acicalándose el alma
que será siempre.

El Castellano

CANTO A UN TRONCO MUERTO:

Recama heraldo lenguaje
las simas de tu palabra
huero sonido que avanza
y el ser alza.
Inamovibles torres, belleza
aguardan, oro noble
hondo, profuso Sol cercano
padre de fachadas de Castilla.
Encinar raudo,
acoge al puro roble
vetusto soliviar escarpado
cuna del árbol resucitado.
El final en el viento es una promesa.
Desde Cuenca a Toled
desde la corona brillante
de Ciudad Real a Guadalajara0
pasando por Almansa y el frío
de Albacete apostando en el río Cuervo,
y el profundo Tajo, desvistiendo
febril al río Mundo.
Reviviendo este tronco muerto
en Riopar, avanzo, amanezco
ligias y barbechos tras
surcos de furtivos arados.
Fortalezas empedernidas
fervor de ojos lucientes
pasados del mañana.
Me bañan sus fuentes
en patios de arañas e higueras
en sotos de almendros
y nichos de nogales verdecidos.
Mi hoz de trigo y centeno
eleva su carne
por esta mi tierra
y su vorágine.
Canto por el revivir
de este tronco muerto.
Blanca idea, surco en recodo
por brezos y mirtos agujereado,
retemblaré como el esparto.
Graznos escondidos picotean
mi alma; crascita voz serena
alcanza tu semblanza
me tejí exhausto
en tu oscura raíz
del antaño.
Blanda tiniebla envuelve
el dormitar de tu carcoma.
Levantarás de tu sueño
Rey Rodrigo.
Y nuestro Cid
¿Vestirá tu palabra?

El Castellano

SOL CRECIENTE:

Destapa mi tiniebla pura, tibia, serena,
Sol refulxit umbra refulgens,
noche que tus luces breves
duermen el sosiego del asfalto,
plomiza, la música de tus ojos,
funde sus calores mi niebla matutina,
Sol de trece estrellas
acoges tus lenguas de amores,
fuegos irisados a siempre reinar,
el camino de la vida,
y sus fauces sigilosas descienden,
camino de esta bruma
que el mundo extiende,
sin nombre no te busco,
te encuentro, en la cumbre
de toda montaña,
en la concavidad de tu luz que entraña,
desvelo del despierto, fundición, de mares,
nacimiento de desnacer nos alumbre,
la vida, de la solaz, muerte,
amor flagrante de lumbre,
vestigio en ascua sin final
ni honda luna secuaz,
odisea en parajes de temprana escarcha,
oh sol de soles, ¿por qué tu osadía de seco tajo?
el nervio de mi ballesta tensa
mi Dios sin nombre sepulta
y aviva mi grana brasa,
la tierra cruzará un día tus fuegos
azules despiertos,
tumulto de quien te vio castizo,
el tiempo se ahondó,
brotaron entrañas de la tierra
sombras densas que apabullaron,
sólo las golondrinas danzaron
y las mismas espinas me arrancaron
el corazón.
Sobre la grama viene a descansar.


El Castellano




PUDOROSA SIEGA:


Líbicas extensiones de mi ara,
por eras de soliviares,
angostos, desnudos
sin pinar excelso de tu mirada,
mi acre transitado, exhausto.
De corvo pico y fugaz
idea pasajera.
Hondo grano de mi cereal espera,
dura grama extensa,
inhabitada,
moza de mis ausentes
sin bandera.
Agota, afila
mi profundo tallo
brotado de mi febril
mocedad subyacente.
Creo mi suspiro
como brillante tajo,
refulgente al candor de entraña.
Amparo sin honor,
de filo que no aguarda.
Quiero renacer así
te encuentre
con otra cara,
otro nombre
no caeré en osadías
eso lo dejo a mis Dioses
de locura extensa
llamada destino.
Yo necio, torpe,
de hueso en tierra sembrado.
Soy hombre con lo servido
cumplo mi palabra.
Es una gesta descendida
Luz de guerreros
perdidos
en azares funestos.
Quién guerrero del muerto tiempo,
con raíz desamparada;
trémula deidad
tus labios acostados
en tu cara,
en mi pueblo
me enseñaron a luchar
por lo que quiero
y más solo que el relámpago
tu felicidad quiero.
Mi paz de campo abierto
vástago sin superior
de conciencia
mas que inerte hálito
superviviente.
Frívola suerte consumada
osar tu palabra,
vendré porque aún no he salido.
Clarines y trompetas
entonan este yugo
eclosionado,
en servicial acto,
mi azul fronda
que no hiela tu relente;
rompe con empuje
violenta, feroz, agotada,
malla Hidra mía
perdona mis lucientes.
Vesta que Proteo
clama hundiendo los montes.
De vetusta proclamada
en sortilegio de guadañas y hoces
que se recogen sin martillo jactancioso.
Irrumpe mi designio
vaporoso en estela,
que tu sombra hiela.
Qué dios implora
a mi imperio
del precipicio.
Hechizo de mi semblante
otorgues invicto, valeroso
como abismo de agua.
Previsor que detiene
impías naves
en ataque de tormenta.
Sangrada barrera abata
en funesto claro oscuro
sin atadura
ligado, manso Ábrego
sin alma.
Prendida paciencia
sin alarde ni secuela.
Piélago que saña
sin brida
ni cuerda aplaca,
embravecido
con umbroso helecho sombrío.
Bosque temblado de mi mente
que piensa
ausente borrasca
sin ayer.

El Castellano a 25-08-2017


FÉRTIL ESCOLLO:

Hondonada del hondo soto
en ribazo de tránsito veloz
por rambla angosta acequia
en alta lengua de lenguaje
en fruto, caliza lengua,
profundo tallo, vine exhausto
con canciones de luna
y soberbios cipreses.
A desnacer silente,
Tiempo se derrama
clepsidra de mi sangre,
solaz soto de hoja marchita,
limándome en la lumbre,
atarraya de luces por señuelo,
entre carcomas voraces se tejió mi verbo
señero de un sol despierto,
vine por un destello,
traigo mi botijo, sueños colmados
en un estambre ambrosíaco,
riera en venas
hasta ver florecer tierra madre.
Chopo de su vientre,
silencio secular
entre ojos quemando,
viví,
vine por siempre por sus voces,
rieras ven desfallecer su curso,
colmenas risueñas
por adjetivos precoces,
telar dorado es mi letra,
en el que no aprendí
ni me aprendió el ripio,
al menos nací del silencio
mente blindada criando cerrojillos
de idea flagra que deslizó la sombra,
cerrando tiempos que eclosionaban
viles falaces viperinas,
campo del alacrán
campo de terruños esbozados,
este siglo que comerse
así mismo puede.


El Castellano


LATIDO DE UNA ROSA:

Escribo a los fantasmas de esta rosa,
tras su invierno deshojado,
que su voz abre en eco de pétalos,
rosa esquiva de voces dormidas,
soplos de hálitos intransigentes
a un frío de neblina,
bruma voraz desciende entre sus pestañas,
y su sangre de hojas marcada
al rejuvenecer de un ayer,
voces yertas hechas tierra,
aroma de besos dolientes,
y pieles escarchadas,
redondas ojeras suaves de luna,
un aura color rosa fría
de un otoño mustio, herido
que ya no camina.
Sin ella, sin ella la tierra abatida,
me habla de tiempos que fueron,
de sueños que se perdieron,
haz purpúreo vano a morir,
por colchones de ideas,
por todo lo que quedó sin dibujar,
sus voces dictan yo converso,
umbrales que abren al sosiego
de tijeretas que descansan.
Como un beso escondido deleitándose
era ella floreciendo, abriéndose al mundo
para ver desde su carcasa el fluir del tiempo.
Fantasmas mudos que reposan la caricia
de esta rosa, única al mundo
temperamento de princesa,
el campo en su pétalo,
rosa, rosa tierna carne de estrella,
ojos de quimera,
estampa quieta,
cuántos te conocieron
cuántos como tu jardinero te querrán.
Rosa esquiva, rosa viva, rosa sin cortar
al cielo quién te viera caminar.
piropo eres para voz soterrar
al latido de tu beso por imaginar,
vive cuanto quieras
que volverás a reinar.
Por tus espinas rizarán albas
y rocíos matutinos
con sabor a tu esencia desnuda.
Ya tu voz no vivirá más ahogada,
hablará tu savia
tu belleza elaborada.

El Castellano.

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA


ALJIBE BULLE:

A mis campos,
a todo lo que amo,
a lo que nace y se cuida solo,
con pretiles gestos les crece la dicha,
rabiosos vientos descubren,
un cielo oscuro
que ya no destapa el verano,
sólo ahoga esas flores de sombra
que marchó el estío,
cabalgo sobre la vida,
latidos intrusos,
indeleble mi trazo muerdo,
de mi alta torre bellezas
trepan y escalan,
yedras esquivas apostadas firme,
tañen nuevos tiempos,
que no aseguro mejores,
abren abrevaderos sus yagas
de manantiales soterrados,
registros de vida de rebaños,
áspero soliviar,
marchan caminantes
sus ciudades que negrean,
igual que liebre
por monte fragoso,
negro redil
tierra no igualases,
hasta lo más ínfimo
osa y yergue distinto,
cristalinas fuentes
que los capullos abren,
serenidad del insecto justo,
afilaré, este canto,
que abrirá el Tiempo,
surcos sin escollos
que surcan las letras,
ávida promete
nuevos verdores de horizonte,
verdecidas frondas,
rendido no dormía yo
ni mi negra víbora,
mi arco ni aljaba arrebatan,
miro por mis suspiros,
no se mantengan solos,
izaré la montaña,
no me recluirá la cóncava suerte
de su caverna,
así el cielo descienda,
quedará un arco-iris
de flores silvestres
en un aura insoslayable;
Avanzaré trémulo
los ecos de mi voz,
por si reverbera el sueño
en que yo acuesto el alma
de todos vosotros
mis campos que amo.

El Castellano


IMPÁVIDO DESPERTAR:

Iras negras forman celada,
ante y bajo protección
de mi égida
por cruel invectiva
cabalgo mi piel de astro,
pavesas del fuego áureo
de quien yo era.
Levanta sin suerte
metal de escudo,
arrebolado suspiro sembrado,
fuentes me colman los ojos,
un reverdecer que aguarda,
mirada acristalada
con matices hondos,
tierras erizan
sus ávidas sienes,
sin someterse,
siempre sin dueño;
Inmoble andamio de la vida,
cuando Noche arrastraba
sus ventiscas, bramaba,
sin lluvia, ardiendo,
he cruzado estrellas,
un sol oscuro he prendido,
descendido
con campiña de laurel y mirto.
fatídica era de las sombras,
Dioses del subsuelo,
abaten sin piedad,
cerrando la puerta.
Estas ruinas sin riendas,
desposeídos lugares,
temblará mi nombre,
sin ser
Rey de los cielos.

El Castellano


LUCIENTE LLAMA:

Escita levantas,
de insigne pasajero gesto.
Mi dulzura de cólera nacida,
cantad mis años dulces
a Diana,
entre boscajes
y frondas suaves.
Donde el torvo cielo no amenaza;
Allí se blanda
mi ser recto
de conciencia pura,
cantos se erijan
de verdad desnuda.
Sombra de saetas vanas.
Sangra, luz viva, altiva,
nada sin tus honores consagre
el viento de plenilunio.
Ceñidas las verdes sombras
de las hiedras arrancando
liras al pueblo fragoroso.
Vieja entraña lacerada,
escucha el reverdecer
de la sagrada cepa.
Sin honores no hay versos
ni comensales.
Cuál la vigorosa, valerosa
Quimera
que el ser no enrosque
llegada la hora.

El Castellano

FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:

¿Acaso dormiré la noche?
Se callarán los susurros nocturnos,
el blanco cielo ya no acostará plomizo,
su letargo de otoño aguarda,
taimada mía no marchites
mis leves hojas;
No todavía.
Ampara mi dorada yedra
escucha sus notas de savia verde,
abre y abrirán rizos
en acristaladas fuentes.
Allí el clarín entone
enamorando a la dama del lago,
serpeo mi suerte cuando me dictó verte,
común lache yo perezco
en brazos de mi lejanía nunca hallada,
a ti entrego mi labriego,
inquieto, escita de su linde quieto,
aplaca mi bajel de ala irascible,
relampaguéa incesante
alta como la luz etérea,
perenne que yo estaré atento
para osar y no desprenderme;
perjura, retrocede, y avanza
alzándote por falaces bocas,
que desaconsejaron
y creíste amigos,
no poseo yo almendro
de almendras, de oro,
pero todo se dará

sin caer en el vulgo,
mi sed al menos procuro,
es la sangre cándida,
arremete, marca su cántaro rodado,
blando, una solitud escarchada,
a la que se desea tras todo estío,
lisonjero de tórridas llamas
secuaces del terreno.
Hoguera me tiendes la llama
sin rendir tu escuadra,
preso tiembla el morir noble.
Peinadas parras de la sombra,
tupida vida que acicalan
acariciando al rey Sol.

El Castellano


TECHO SIN TIERRA:

Inerme descuido
entre fronda misteriosa,
ríos en lágrima cabalgan,
estival aura
y su sol que en carroza
pasa,
entre las puertas de este mundo,
mundo de sombras,
sombras irisadas,
donde mi árbol no se da.
me escucharán árboles
mi sangre repleta
de sombra vana,
quicio indiscreto,
tu abierta ventana
que ya duerme en tus noches,
resguarda que mires
mi marchita hojarasca.
Mi acorde arrancado
a lira de fauno,
a número y medida
mi azar de entraña insepulto,
escruté cielo y mares
y ni un acre de tierras
me concedieron,
auras me levantaron
de la negra muerte,
y hoy sigo doliente,
camino esa noche
que camina todos,
dura coraza me resguarda,
de impetuosa saliva;
Sirve de tumba
a esta mi funesta vida,
un soliviar de acequia pido,
acaso es tanto,
donde la amapola
juegue con el ribazo,
y se descubran geranios de los caminos
y peinetas de brujas
con abrojos,
magarzas canten a sus coronas
de reyes allí, donde los cardos
hagan nido
y abra a su luz la caléndula silvestre,
abrigando este sino desdentado,
y su añil de tierra,
que mece y sostiene
hasta que muera
sin nada cambiar
hasta encumbrada la fiera.


El Castellano


OJOS ALBOS FIJANDO:


I

Claros y dulces,
ignotos ojos medrados,
iluminando auras fugaces.

Compases abren,
su timbre ecuestre dorado,
por la lira que quedó sin pulsar.

Cogí y ofrecí las malvas,
de mi camino, sujetaban ellas
los campos.

II

Tácito pulso sobre el musgo,
buscando verdades de sangre
en piedras ya no desnudas.

Yunques con señeros trabales,
de sienes crudas
y plomos derretidos.

Vestido albo sin encaje,
cuña de este garfio;
Semblante sin ser rey bárbaro.


III

Déspotas comensales,
fugaz escita háblame del Sol naciente,
sin cordura ni engranaje.

Mi deleite rige, amaneceres
donde se acuesta el este
entre vespertinos roces,

que el alma, sacuden,
de irascibles cánticos
al nuevo día que envejezca.

El Castellano



VORÁGINE DE TRASIEGO:

Afila mi sien,
perdido acre
de largas venas,
traspuesto
entre vientos abisales
derritiéndose tierras
podando su eternidad
en soga que el tiempo
roe;
Fértil vientre entre febril cumbre
de opacos rayos acrisolados,
ventanas fijas
al cerrado horizonte.
Por las armas de mi pueblo sin civilizar,
Numancia alzo a tu sangre inmortal
tus más de dos décadas
luchando contra un imperio mortal.
Aciaga afrenta por la anclada
libertad.
Fuego de breas nos vio marchar.
Caminos eternos con valor
surcaremos
para que no nos pisen nuestro hogar.
Lanza y falcata se afilará
y hasta el verde lagarto
a nuestro paso se espantará
recluido en la sombra
que nuestros pies, avanza.
Niega, sigue, prosigue
que su sangre rehúye
hasta el ocaso sigiloso,
que se teme incluso desde el mar.


El Castellano


LUCIÉRNAGA DE NOCHE:

Razón mía que alojada,
imperturbable,
abres tu duradera onda
imperceptible, desnuda,
esta luciérnaga que el cielo cruza;
Como un grito sin hacienda ni aire,
acaso sonido fueras,
voz de mis males tenue conciencia,
vosotros que nunca me leéis
yo jamás he escrito.
Papeles en blanco
me enroscan el sentido,
ni agitan al inmoble
Dios de tu hermosura,
quién prodigio, quién mediocre
si estamos de paso.
Nadie a quien impresionar,
nadie a quien agradar,
nada que negar, nada que defender,
todo se acabará afilando
como hueso de durazno
del tiempo germinando.
Millares de ciegos caminan
estas noches perpetuas de septiembre
fuera, por fuera.
Puedo verlos cabalgar
su visión negra
sin el amparo de la lun.

No hay lluvia que gotea
a mi ciprés torcido,
sólo blanca secuela de luz ardiente,
otro verano que no quiere ir,
mi sueño no quiere mi verde roble,
apresta, carga mi ballesta
que mi fuerza no vence,
yo que vivo para morir a gusto,
al mío no al de nadie,
hechos de ratas sumergiéndose,
como infinitud de hombres
que no cumplen su palabra,
será un puerto
con mi buque emergiendo
cuando le toque zarpar a mi cuerpo.



El Castellano


RUNA INMOBLE:

Sombra mía,
esquiva de mi vida
encarnada flor de ella,
entre vientos en tierra
encorajinados de nueva siembra,
de fuéllega luciente,
valor ensimismado
brotando el ababol,
de sangre suya,
sombra sin cuerpo,
acaso tuya,
difumina otra sombra
de quien yo era,
yerguen espigas
con pilares de belleza,
descansando sobre el agua,
que arropa tu fresca cara,
gira mi vencejo la loma,
no había primavera
ni lógica aguantaba
este Ara de hipérbole
de tierra meseteña
de tierra sepulta castellana.
desnacer mío
el terreno me aguarde,
inquebrantable dicha,
visión de mis dioses,
vigía perenne,
oye la lluvia,
no preguntes
tiene miedo llora silencio,
recodo alumbrado con espinas,
llave de mi pecho
destapa dragones y fieras:
Dardo senil de esperanza inmóvil,
caduco, inmortal
para renovar sus hojas
en ascua etérea del mañana,
carne de viento que espera
el cielo, obtuso, abrumado
cuajando destello arrebolado,
cuando se desgañita la vida
por el esperado ocaso
que vieron los ancestros.



El Castellano


CAMINO DEL ESTÍO:

Páramo de mi nervio,
aguantas el tesón
del estío estirado,
ya la silvestre, te languidece,
tu soto caduco de forraje,
el ocre te vence
tú que desdentado de savia
ni pereces,
por voces tus cumbres
se hacen mesetas,
inmoble color del hierro,
tus tierras levantan,
con palpitar que al cielo
clama su llanto.
desde la pizarra
al canto rodado
sólo montañas no guardan
tu sed de antaño,
brezos ya laten amarillos,
compases al verdor
de la sombra de santas encinas,
bosque esquilmado rocoso,
denso musgo marchito,
¿cuál la tierra madre?
¿Cuál la piedra oscura
en la que muere la tarde?
Dulce tarde con oro trigo,
sin rastro quedará la seña
y el silbo del ganado,
llamo a mi astro sosiego
permita a la nube avanzar,
paz sin recuerdo en la hondura,
caduco parece tu vientre sereno,
sólo al dormitar de simiente,
un molino corta la áspera onda.
Ara que prevalece su trillado esplendor,
su llanto del cielo gime
la tierra castellana,
estampa dorada sujeta,
por la que la vida marcha.
Camino de Humanes que sigo,
por ramblas padecidas,
sigo el camino del hueso,
para entablarme
con las espinas de un endrino.

El Castellano


SUEÑA LA REPRESALIA:

Sangre expiada,
ceniza aparente
de quienes eran,
incierto azar de las armas,
oscuro riesgo,
desdén del tenebrio
encorajinado,
parca ilusa que todo abarca,
sin oír a los Dioses,
simas y ríos que nos ignoran,
¿Qué campo no me atestigua
en ocres muertes
todo lo que la tierra devora?
Esta avara tierra
que relame sus crines de plata;
Y su destino no embellece,
justo de ala nueva perenne.
En las prósperas sienes
de regocijo
acogedora sombra del blanco chopo
y este opulento tejo,
que al muérdago muerde
aguardando convencer
a las tres Hermanas de Negros Hilos
no me hundan en el abismo.
Mi musa cautiva toda de nieves
yo, de bronce,
niega ser de origen innoble
con ocho lustros asidos
opresores,
púrpura brillante,
esquiva,
pureza en jaspe
de luna,
del arroyo fugaz
bebe y el viento revolotea
sus suaves cabellos finos
fluctuantes,
se encienden
mis tibias cenizas
por amarla a ella
lágrimas sobre fértil vid
que engalanan,
Valgio abre y llora tu torrencial
desde tu hogar caelis,
deja fundirse contigo al Aquilón
cae tus espejos deshaciendo rastrojos
cabalga tu agua
por estos estrechos campos.
Abstruso tonelaje de mi pensamiento,
hosca patria mística
de amor furtivo,
trémulo de lo que el querer quiso,
sin falso engaste avanzo;
el poder del cuervo siento
ese único que visita mi jardín
a las nueve.
Por oscuro aflige
que ya no es celestial,
ni aunque el cielo fuera pardo.
Vetusto, geométrico, áspero
mi desliz absorbente
como un torbellino,
que ya las penas
de mi olmo desnudo
no llora
ni la belleza refugia en esfinges
sus torres que son de la tierra
como señeros de vivos,
raudos árboles enhiestos,
en su copa
que bebe al tiempo.


El Castellano

NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:

Ahuyento el crujido,
el espasmo de viento nocturno
que fuma mi cigarro,
es una violeta opaca sombra
su éter de persiana roída
pasaban yertos caminantes
sus ciudades que les negrean,
un suelo quebradizo
blandía figuras
con espasmos de cobre,
por faroles y fuegos,
luzarreros edificios de leche
y hormigón,
perdición flagrada
en toda dirección,
un segundo vuelto atrás
y observo detenido mi desquicia
se alimenta voraz
de estos cielos de plomo y zinc,
solo una vez más
miro mi soledad desde el otro lado,
y se espanta el negro apuesto de vacío
empedernida luna sujeta
por filamento malva de la luz estrella.
cuento 999 y aparece m cuclillo,
asmático suena mi grillo,
el segundo ya vomita otro minuto,
no me cuentes reflejos
de ávido camaleón me visto,
semáforos disléxicos
me cuentan de mi azar de visión
por la que enfermedad es alegría
y nacer la misma lechuga,
hoy volaré sobre un vencejo,
avistame hondo, fugaz, pertinente,
crispado, retenido entre mares de tierras
a lomos de un caracol que cabalgo,
y no me vence la luciérnaga matutina;
negros soles me cuentan
que su luz es sólo un respiro del Creador,
la tiniebla ganó al tres en círculo
y el mundo se puso de cruz,
amén que trajo un awen que me enjalbega
mi tuerta creación,
sonido ciego
me avasalla la abierta ventana,
un crepitar valiente escuchó
que abrió sus ojos,
y un irisado que la noche clama
se desperdigó,
era tiempo para volver atrás como
las plantas silvestres
que se hacen las muertas
por qué pues porque siempre están,
como rey lucero
es certeza de mi magna
espiritualidad que ya nadie niega
ni con gafas de Sol.

El Castellano


TRENZADO DEL TERRENO:

Abro de mí, la rigurosa sombra
acogedora de mi blanco almendro
fresco dosel que presta almazaras
llenas de olivos,
hermana del negro hilo
cuándo mi jardín florido.
Rasguña con tembloroso sigilo
de savia dulce su arroyuelo.
Blanca luna que me reflecta
en los sabios bosques.
que sus mieles Himeto me concede,
colinas serenas me aguardan,
y en las prósperas perviertes,
apacibles bellezas
parirán tus ojos;
Lágrimas sobre mis tibias cenizas
de aquel que duelen y sigue
porque son del poeta que te ama.
deshecho en espumas trenzo
vaporosos ríos de mi sangre,
vernal lozanía
que aún gozo
como luce la flor sepulcral.
Ceñida cabeza tuya
de las rosas más vivas,
¿Quién cauto te hará cortesana?
Raudos Lapitas no hay futuro mejor,
el viento me pulirá su acento,
bien funesto que considero
que me sembraron
de la bronca hendidura
que no sucumbe ni se hiende,
Baco enseña haciendo danzar Ninfas,
aguzaban sus canciones,
pobre labriego este que nunca se dio,
pilares auras según lo pidan tus liras,
¡Oh Calíope!
Musa de mi lenta melodía,
tráeme la fronda verdecida
de tus mantos vestidos
de Ferento la sola campiña.
Sin feroz hija hambre,
yo providente augur
de todo lo que amo;
Al escondite del alacrán
no proclamo,
por doquiera me dirija la suerte,
veo la oscura tempestad que anuncia
que yo estoy bailando en la luz
para poder bailar en la oscuridad,
Galatea la corneja no me espantes
que mi buena remembra.
alma présaga de lluvias
que a la flor incitan,
yo que en pulido ribazo
quiero prender a Ninfas de flores
absorbentes de miradas
y de fugaces estrellas.
Amor tan torpe
¡Oh mis castos dioses!
soy yo humilde
un ser hermano de la tierra
que no permite
ni a víbora ni culebra
le retiemble
la paz diáfana hallada.

El Castellano



DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA:

Fuego trenzado, galopado
crepitando el amor fulgente, estridente
de mi madrugada
que avanza que danza sin balanza
el infierno silente de la mañana, ampliado,
río de mi sangre que colma el páramo deshojado
donde vive donde crece mi chopo viejo
colma el terreno mi sed de abrojo
diestro mi hálito exhala su desliz embelesado
nacarado, embrujado, por mi mujer
endiosado, extasiado de miel y ambrosía
repleto, lleno, colmado, extasiado
mi río de sangre avanza no se detiene
corre del mar a la montaña sin mostrar despecho
de grazno escondido en cada torre
el idioma de la noche se hace presente
tiempo que corría muerto desde
mi sótano de luz
a un horizonte tenue por conquistar
corría la lagartija sin desdén
por enternecer al horizonte diestro
del mar a la montaña dispuesto,
de pieles extasiadas cantaba
el surco del reguero de mi vida
por florecer en la arteria del lugar
graznaba mi alma a los soles de espejo
fuego trenzado en cada ciprés
que me sostiene
que mece el amor de mi sangre caliente
era llena, habitada por la flor
sólo allí donde reposaba la belleza
allí donde ardía el sentido
enarbolado, flamígero al ojo del cuervo
bullían rebosantes mis fuentes
esas por las que se colgaban
parcos los árboles y enamorado
el suspiro acampaba la tierra
de piel de nuevo
esperando mi vida quieta
la ascensión de su alma al cielo
atochas de esparto me sostienen
para tener yo sangre de tierr
gramas me florecen en invierno
el beso congelado
del Tarot helado de mi sangre
hoy gime el tiempo en mi ventana
quien lo viera marchar de cuchillo
de espino y girasol helado
hilvana el viento corazones en los álamos
para que despierte feliz mi Sol,
y concluya el tiempo de la madrugada
de mi vida en fulgor
que dibuja siniestra el corazón
de mi albor,
ese por el que descansan horizontes
crepitan montes, las aguas
brillan fulgentes estallando
mis veintisiete fuentes
como gotas tiene mi vida,
fiel mi caricia anhelante
de una sed por la que revive el inframundo.

El Castellano

DISPUESTA GRANA MALVA:

Diestro tapiz me unge,
cabizbajo de este gris
que desnazco;
se amilanan de grana
guadañas que me cincelan,
no me iré de mi abismo
ni en él terminaré de hundirme,
ni este cielo acabará
de blandirme,
quebrará mi espejo de espejos,
y similar me encontrarán.
Mientras subiré por el costal
de mi camisa todo lo que veo
un azul teñido de mares de tierras,
como es arriba es abajo,
soslayando me encontré
con un camaleón de quien yo era,
hoy afirmo que lo vivido valgo,
de vidas de un día me aguardo.
Manantial displicente esquivo
es esta boca de tierra que rehúye,
una vida y un arrebato colgado,
una sinfonía de grillos
que reverberan las fuentes
y sus encinas y sus quejigos,
sus rocas y sus nidos,
sus lunas y sus espejos,
vine que me estoy tejiendo,
una carcasa y una flor
es por mí es por ella,
que el color nace color
se abre paso una rosa bermellón
por ella es que reverdece
mi corazón.
Y un ocaso malva
se escuchó entre los dos.

El Castellano

ALBO ESPÍRITU AZOGADO:

Abrí las rojas puertas
del fantasma de mi corazón,
despertaron grises leviatanes
como agujas sin cabeza ni redil
era él un fantasma puro, impío
un último respiro alzó
a mi cabeza,
y caí de rodillas
a otro mar
a otro mar
el suyo sin calma
ni espumas purpureas,
abrí esta vez las ventanas de mi pecho
esta vez como si alguien las sujetara
en mi propiedad
de fría carne
un pulmón marchó a una rivera,
el otro perdido marchó
a otra con mi espíritu,
quedaba mi cuerpo como frío, desierto
páramo sin espacio sujeto
donde anclar señero de luz
mi pecho, el otro espacio
de mí desierto
oscuro como opacidad
de noche de soto sin luna
sin luciérnagas del cielo,
sin fusiles que clavan su plomo,
sin faroles ni lucientes
provocados encumbrados
como este vacío que ya cansado
no más habita mi espejo de alma,
mi pecho partido enraizó
la mejor flor que la vida
pudo darme
como espina para clavar la espina
de mi vida y asir
cielo y tierra en marea
de primaverales caricias
albos ojos fijos
en auroras que marcan
al violácea arpa de mi despertar
creyendo sus ojos un sueño
para habitar.

El Castellano


ENDOSELAR CANTANDO:

Anquilosada bruma negra
me yergue sin piedad,
allá por un fatídico recodo
danzo, danzo con mi lobo,
viles me destrenzan
como muere mi Dios silencio,
era un cable un tranvía
que surca la mente,
por fortuna hablaba mi otro,
un puerto y un barco,
abría de mi pecho
un trémulo espíritu
aullando vespertinos roces
de costillas enlutadas:
Hoy una luz vana
me escarcha el alma,
debato con mis Dioses
dónde quedó mi destino,
acaso merezco acaso desvanezco
puro como lágrima del cielo,
mi tardío quizás diga,
mientras este castigo,
seguirá crujiendo mis huesos,
crascita la belleza
entre los barrotes
de mi calavera,
mientras seguiré
pudriéndose
mi vida en silencio,
como pez en tierra
soslayado de cielo,
lo siento mundo
ya soy completo
un millón de mentes
un millón de mentiras,
esta inspiración no me hace libre,
miedos, ilusiones truncadas
contra el ateo
no me imagino
como un pez sin boca
sin creer en nada
camino la ciudad
que negrea el sentido.
tu cara diviso
ya puedo morir a gusto
hasta el nuevo día,
hasta trenzar ocasos
del alba y su espuma malva.

El Castellano


RESURGE EL AÑIL:

Florece agua ignota,
azoga tus blancos corceles
de rocío sereno
sé bruma gris de abrevaderos
juega con mis mariposas serenas
de los vientos, fragua mi sentir
en tus venas roquedales,
bebe mi sed como un desnudo ayer,
entre flores del paraninfo yerto,
augura mi suerte entre tus vellosidades
colmadas de savia joven,
un reverdecer anhelado
que tantas espumas aguarda,
madre de mi blanco chopo,
tu cristal luciente;
Cuántas eras yo he conocido
tantas vidas más longevas
que la mía,
osadía pulcra de espadas azules,
cuchillos calizos de cerros
castizas fuentes
en ramblas del terreno,
rieras terrunas al sosiego
de vid y centeno,
hablase yo entonces
de un sol que desgasta
de cincelados bosques
de espliego y atochas de esparto
del grillo solariego
que abre el sendero,
baja vida tus espumas verdes
de paz y sosiego,
vence tu paz sepulcral
al fervor de mi vana sombra
que no te puede,
háblame tus hojas
bailando, jugando con el viento,
de este otoño que no llega,
ni su bruma honrosa desciende.
Tráeme tu febril aleteo de estambres
clava la simiente esquiva
que raje la tierra,
contigo el resurgir de las estaciones,
pariendo el desnacer
de toda muerte en color
de simiente.

El Castellano

SOCAVA MI TARDÍO:

Indemne acontecido,
en solaz yaga sin fresno
ni alta haya secular,
jamás aplacado por vientos de soto;
ni fugaz línea de chopo ferviente,
singular atarraya de vientos esquivos
su páramo veloz de ocres del terreno,
vino a plañir mi alma,
entre oscuros cipreses con sabor a dama,
soy tocado por el rayo de sol,
esta sequía que escapa
en el sitio del ángel de tu mirada,
miro por fuera y el centígrado decrece,
gramas envejecen mi calzado,
te encontré y llamé a tu corazón,
déjame ser agua en tu boca,
lejos brillaré por dentro
un placer preso,
y sus vendavales furtivos secos,
es hora de anudar el firmamento
en una falange y en otra llamar
al viento mi padre.
El río se sembrará de altos árboles
y sus peces anidarán en sus copas,
vine a perderme
por si aún no me he encontrado,
haré de bocas esfinge perdida
por cuanto yo he conocido,
perdigones reposarán en las ideas,
golondrinas llevarán besos de auroras,
yo me trenzaré como el azabache
que llora la noche,
una flor de sombra enraizará mi pecho,
en sangre de amapola negra,
como mi sangre oscura,
vine que se deshizo mi ventura,
por este ignoto torbellino
sin ventanas al pasado,
tejo que yo a ella consagro,
como niebla y bruma
que sin ella otoño no hace,
pregunto a mi lobo esquilmado,
sus broncíneos vellos me responden,
que dicha no es labrada
si no hay manos de recolecta.
Como recompensa trae lo sentido.

El Castellano


TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A IDEA:

Por la vía
que los vetustos
olmos blancos
protegen los desnudos álamos
que aguardan erguidos,
al descanso de trémulos corceles
y sus carros, cruzan sin herir el sendero,
abatida mi contemplación
fue silenciosa entre páramos
angostos esquilmados del ocre
ardiente, encorajinado,
como un negro suelo que rozo
con los ojos.
La sombra que un ciprés rutila
se acrecienta erguida, ahilándose
con aspavientos que retuerce la luz
sin franco obstáculo.
Era de la tierra habitado
un bronco grito sin suerte,
refirió su desventura
y miradas no esquivaron,
quedaron vistas cuatro espigas
juntas en tierra arremolinada,
por las vides de semblanza
y el resurgir del añil
del santo olivo,
misteriosa sombra de ciprés
háblame como se habla a la primavera
para que se lleve los fríos,
quiero compartir tus preocupaciones
preservarte como me preservarás
cuando muera,
al sigilo del rojo brezo
me alzo como flor
que la primavera arrebata al invierno,
y abeja que baila sobre coronas,
como agua clara
que da la misma luna,
así como tú sombra,
yergues tu profunda pupila
desde la misma senda
que te vio nacer
pura, limpia serena
aguardando al alba
tu desnacer
que tiña tu ojera suave.

El Castellano


SIGILOS DESPOBLADOS:

Aciago escondo
los faustos de mi recuerdo,
abro la verja donde crece
mi árbol muerto
imploro abran sigilosas
guardias en noches
que apelan tranquilas,
como grutas de mi arrebato,
esculpí mi torre de bronce,
como pasa ciego rayo
entre montañas,
razón impele
baja Calíope
reina musa
afrenta lenta melodía,
yo abriré cadenciosa lira,
aplaca en hombro
la vestal Hispana,
compadecida arrasarás
cuerdas de conciencia
despertaremos del sueño
a gloriosas ninfas,
tañerán tambores
el duro sabor del hierro.
Vidas opulentas
abren y cubren
la tierra cultivable,
sustituyen a mirtos y violetas
junto con sin fin de flores
que esparcen,
y parece su aroma
de la brisa apropiarse,
funesto día
que traía la impía mano,
la afrenta de sus campos,
me imagino aciago
como fragua del fuego brotaba
sangre del candor del hierro,
agota mi huidiza pluma
por cuantas realidades
no he conocido,
hasta decirme yo basta
al mal no he conocido
mi dorada mediocridad
tolero y acepto,
¿Quizás algo más cubriese
mi dicha de diáfana bondad mía?
Que al mal de muchos no acompasa.

El Castellano


VIPERINA FALAZ DE TIERRA:

Sin ir más lejos
nosotros somos de tierra
somos alcarreños
somos del mismo metal
que las estrellas
hierro fragua nuestra entraña,
metal y simiente hijos
de la real abeja,
fuego brota en nuestros ojos,
siglos del barbecho
engendrado por el soto
de la encina y el esparto,
somos compases del miedo,
jauría de zorros al acecho yerto,
vívida estampa del hielo,
sinfonía sin acre desnudo
somos acre de espuela
y vid de nuestro camino,
fervor de silos dormidos,
auge de la espiga
remanso del irisado girasol,
somos lo que ves
es nuestro paisaje
de sangre ferviente,
y espuela doliente,
gira mi arado
verás que sigo al mando,
recuerdos ahogan
la madre compostura olvidada
padre cernícalo por angosto
valle de río dulce
y senil valle juicioso
abre magarza tu esplendor florido
con el ababol y su sangre de tierra
abre sendero al reposo de Castilla
con su sequía herida,
cuántos siglos no te han visto mudar
tu aciago terruño paisaje entre cerros
y febriles solanas
donde el tiempo
escapa angosto.



El Castellano


CELADA QUE DUERME:

Veraz acre que el otoño juega
con sus alas virginales
en mudas que el verde, siembra.
Era una blanca luna de espuma
con las que el agraz de la uva
jugaba y ante ella
una belleza ambigua inclinaba,
y entre breñas hacía que dormía,
amenizando los céfiros
y arroyos magnos,
no pude verla errar
por mi sagrado bosque,
abría su lira y se escondía,
mordiendo la negra víbora,
pude regresar más valiente
entre estas torres de belleza
que se erigían,
entre escarpadas escalas
de todo lo que nunca se marcha.
Jugaban los corzos suaves,
sin tiempo ni lobo,
rudo tronco indemne
se aposentaba
frente a la muerte,
de sus vanas cortezas secas
florearon brotes como espadas,
que recorrían hormigas,
serpeando, esquivando
a la gris araña de cueva y madriguera
en acecho yerto.
Se descorchaba en grietas
como mustia caricia
que lluvia no anclaba,
preñada su savia aguardaba
que el tiempo perdonara
con pretiles gestos
de retozos de chubascos,
mientras la carcoma voraz
no cesaba su caminillo
entre sierpes grises
ahondonaba su madera,
su destino pertinaz
que ya preguntaba
si habría un cielo para las plantas
donde renacer aquel purpúreo chopo,
que años ya no surcaban rigor.



El Castellano


CANTAR CON SILENCIO:



Un pasaje a la otra orilla
miraba la vida huir, desvanecerse;
estela vencida, afligida,
mirar la otra orilla
un fresno dormitando
una hoja colgada de una tela de araña,
aguantando leve la insepulta tierra
a deshacerse,
esfera verde naciendo apostándose
en hondo destelleo,
súbito sueño desnaciendo
su caminillo de hormigas
de labios grises.
Dormida yacían sus trenzas
como sedas ligadas de azabache,
leves, acomodadas,
tez de tu hermosa cara,
bajo mi cielo un lamento de gloria,
portal abierto de tierra,
mirada perdurable entre monte y abismo,
bruma frena, envuelve,
de impiadosa niebla gris,
impelido me conduce su profundidad anclada,
un sol oscuro busca respirar su luz,
confiante, humilde, la guarda,
ojos de otros ojos
apostados en mi sien
imagen de mi imagen viva,
resucitando,
como nunca desvanece esta suave
nube rígida
que es mi amor a la vida.

El Castellano





ENCINA ME REVERDECÍA:

Llano de altas tierras
es el poema que se piensa,
quiero abrir el mar de encinas; afilarme
en su quieta vereda,
guardarme en sus flores puras de tierra.
Ahondarme brotado, pulcro del fuego,
y su entraña destellaba como luz vieja.
Crispaban rayos entre brezos
cuando un aleteo de nuevos estambres
cedía angosto paso,
colores de trampa abandonada,
fue la era,
escalonado asir de místicas palabras
que yertas de conciencia
no escapan.
Una casa en la loma
de la insepulta tierra, madre de las cosas,
rodaba mi paraje perdido
entre voluptuosos pinos erizados
de un jardín de albas encausado.
Espinos amarillos sujetaban el paisaje
con esparragueras del sueño
camino del linde quieto de Humanes
se exasperaba voluminoso el río Henares.
Misteriosa caricia
al sosiego del jardín que nunca tuve,
tierra que no es de nadie sólo esta se presta
y maneja, como un sosiego acampa sin esfera;
un continuar de lo que siempre estuvo y está
siendo el poema arena honda
y mis manos tierra del siglo que sembró.
Retama del ocaso,
soliviares de encinares espumosos
un color duro, que verdecían ideas su paso,
raíz del mañana
anclada su verde savia.
Perpetua añoranza sin causa,
crascitar que belleza acoge,
que arrulla en sus alas.

El Castellano


EL oro rojo del rey:

Oculta intención en aire
que espiro,
suspiro breve mecido
en agua helada una mirada,
al final y comienzo de todo,
como un pronóstico que se anticipa,
al espejo y su pececillo de plata,
flores niñas ya no danzan
un cierzo de noviembre veleidoso,
que arrastraba hojas como forrajes,
besos como nieve roja,
aroma de azul caída,
el miedo no sonaba en los corazones helados,
sí el rubor de campanario,
en cal viva, peces y pájaros
al festín de Dante y Baco,
era el resonar del oro rojo del rey,
por cielos vastos,
y vidas de un pez de papel,
tiempo de caricias llegaba,
como a callar una razón enlutada;
mañana y pasado seguiré viviendo,
al otro lo dejo en tus manos,
beso tras beso deshojado, desposeído,
fauces un vil olvido de filo
renacido,
iré allá, donde el océano no envuelve,
a buscar mi tristeza perdida,
y una ola serena de espuma breve,
mi rostro en vidrio
como plañe el azur un libro,
árboles cantores
un bosque perdido,
cada vez que voy a encontrarme,
bosque de nieve granate,
y vetas oro noble,
campo, campo lindo,
hay en mi olvido,
vestido de zarza y endrino,
calidez de trasparencia,
signo febril de hoz,
y simiente,
ternura, tanta, monte santo,
que quien a ti vino,
es peregrino,
existe mi pena que ya no mira,
si acaso pasa.
Naipe como caracol
del resto de mi espejo.

Förüq

FÉRTIL LIENZO:

Avanzan nubes de fuego,
como gigantesco trompón de los ángeles,
entre cenizas de rivera la Hesperia,
polvorosas encinas, afilaban el serpeo
de mi sendero entre un huerto
que sembraban cipreses disueltos,
era una blanca espina de invierno deshojado,
tembloroso, de heladas patriarcales,
y fríos que llaman vespertinos,
casi llaman las astutas golondrinas chillando,
atrayendo el sabor místico primaveral,
oh, antigua melancolía, entre campos y páramos,
entre arreboles seniles, un negruzco quejigo,
corona y bordea la colina, cima de agua sombría,
gota en mar de tierra, aullidos de viento,
y oro lúcido de campo melodioso,
oh, mi alma, reposa y levántate, descúbrete
en la floresta desnuda, oh tierra, susurra que canta la tierra,
soy duro, soy tierra, las perlas en fuego,
los recios endrinos, y los diamantes llora
en flor el brezo.
Esta espina desnuda, blanquísima,
que me clava su pertenencia
en mi corazón llameante,
no habrá poder ni condena
logren arrebatármela.


Förüq castellano Miguel Esteban


Edición febrero 2017 original febrero 2016:

Adormidera pulcra,
Amapola esquiva
nacías lejos de la tierra
que tú querías
la fe mudó sus caricias
el reino venía tejido
del destino florido
en la gesta del jacinto
en la flor abierta de la primavera
voló mi corazón a tu nido
derramada esperanza vistió
el por qué, de un adiós
el lirio abrió al color
y la grama abrió en flor
flor de sangre
que regeneraba
el dolido destino
por la azucena
caminaba su olvido,
fiel del suspiro nacido
quedar el te amo, en vilo,
la orquídea colorada
aguardaba la fiel ordenanza
cuando un jardinero de versos
dejó su estampa en el papel
un colorín elevó su trino
para que un zorzal
lo alzara en su nido
todas las esperanzas
colmadas de un grillo,
al compás de tu paso
seguía la amapola en duelo
lejos de su tierra
que vio nacer el cielo,
caléndulas esposas del sol
se abrían a la sonrisa
de tu calma amanecida
para yo trenzarte
un beso en la mejilla
quedando las campanillas dormidas,
y las margaritas enrojecidas,
un te amo ardía.
El ascua se encendía
quedaba la sinfonía
de un tordo que visita,
el cielo abría
a sus coloridos jardines
plenos mudaba el grillo de sinfonía
la rosa colorada
dejaba su beso por si acaso
el viento llevara algo,
se hilaba un verso
para el cantar complejo
del baile de la rosa y el clavel masculino
mecida la sonrisa al viento
nacía la basta floresta de los patios
y entre sus escondidos lares un trébol
vertía cuatro hojas
al compás del Sol en su visita,
todo al resguardo de la bella caricia
y la ilusión dormida
que brillaba en tus retinas,
para yo dormirme
dentro de tus ojos.
Abriendo mis flores en son,
ese que hacía brillar los campos
en verde y marrón de un caracol,
relucía el brillo de un brezo,
desplegando su color
un tomillo en albor
por el plantago en flor,
todo lo que dej
es todo lo que amo,
recuérdame en la flor
del cardo de la dama
me alzo a la altura de la rama
y el espliego amanece conmigo
para el romance del laurel
y el encuentro de la malva con la abeja,
todo el cielo se despeja,
canta la piedra en aspereza
que la vida se torna repleta,
de lo sencillo del musgo
al verde estramonio
con sus trompetas de los ángeles,
rueda la caricia que tu piel divisa,
el campo sin franca tapia ni verja
es dorado por mis sueños
que corren de la vereda a la rambla
fiel de esperanza
la azucena nocturna en flores marcha,
el olivo prendido de olivas
la encina sus bellotas mece
para el tejo guardar su muérdago,
la noche que llora azabache
y ojos de luciérnagas
todo queda prendido
del suelo en duelo
blandiéndose la luna sempiterna de nuevo
y mi verso alzando el vuelo,
queriendo acariciarte de nuevo
la noche que solo conoce la noche
tus ojos que solo conocen tus ojos
por los sueños nacidos vuelan los molinillos,
el monte deja a las carrascas
blandir el horizonte,
las flores a la abeja fabricar su miel,
la tierra se come a los cardos tras el verano,
la adormidera tu piel suscita
llegado el otoño y su caricia
fieles manzanillas abren sus margaritas
y los cardos en espinas
dejan paso a los jilgueros
del campo abierto para regar Ostara tus besos
se anuda un grillo y mi brillo
abriendo una flor
con forma de corazón
dejando paso a nuestro amor.
Con el sigilo de blancos álamos
al verdor de frescos pinos
se cierran todos los caminos
por si acaso vivo que sepa ella
que blindado a la cepa es mi sino,
en estas simientes
en estas verdes sienes
alzo mi latido,
que de madreselva fue vino,
y alzado parto mi destino,
hasta vivir en la mitad
de flor de esta caléndula sostenida,
enraizada en mi pecho,
que no canta
reverbera en esta fuente fría,
porque no tiene despedida,
al fragor de la ascua,
jamás desquita su bella sinfonía,
de raíces y colores de albas,
hasta ser amada
por grises arañas.



El Castellano

RELUCIDO:

Aura acompasarte, bajo,
reluciente como una tumba
rebrillaba mi asilo en corazón,

y ya, los pesares no amancillaban
ni eran copos de nieve,
oscuro, imprudente,

inexpugnable,
invisible de recta sonrisa
dioses de sepulcro abierto, sin llave,

II

un instante que solamente,
oculta mi mujer;
en sola frase no yace,

memoria vaga de algún sueño,
hilvano mis deseos de sangre,
mi ávida pequeña fantasma,

que me surcas cada invierno afilando
mis colmillos eras para vencer,
y unirnos como dicta la miel.

III
Trenzado, mi parco destino
expuesto y revelado,
ser frontera derretida la sola piel,

auge en el telar de letra,
verte fiel de hoguera,
fiel de Valquiria Quimera.

Ojo de un ojo dictado
compás de la carrera,
te acecho desde que me esperas.


Förüq castellano Miguel Esteban


FÉRREA PRESTANCIA

I
Yérguete nació la luz y la sombra
el hombre se creó
para ahuyentar la sombra
con su llanto de sangre,
hoy que mi lágrima
sea fértil espada,
que riegue e ilumine
así ídem el abril
levanta los muertos
y su caléndula predilecta.
Nunca maldigo mis lluvias
y a la Santa noche,
riego mi sombra, antítesis,
de lo que espera mi persona.


II
He de ascender,
he de volver a navegar
el negro puerto,
contar los escalones de mi sótano de luz,
al tercer día flamígero,
la piedra será mi llave,
no mi tumba,
Panida Hijo del dios trigo,
tengo lluvias y carne,
tengo tormentas
y miedo ausente,
Yérguete, sucumbe,
a los suelos, de la madre luz.

III
Ni me arrodillo.
Ni vuelvo a morir en pie,
ni rezo
navego, pido me escuchen mis dioses.
Cumbre son de mi lágrima espada,
el mar, la nube, el río designio de escritura,
baile de un talismán,
oh, lucha entre sombra y su llanto descendiente,
vencido no he caído,
aunque me derrote trescientas veces
sobre esta tierra.

IV
En este pedregal,
juro sembraré flores
para no volver a ver su destreza inerte,
oh, lágrima esclava
ni lluvia,
mi floración ruginosa
abarque todo balde,
y sea réquiem y mármol florido,
mi entraña, todo esto,
ojos secos de hombres,
ejército, que el destino cercena en tres.
Postigo, huerto y verbo decisivo.

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García



SENTIDO ARMÓNICO:

Ven al fuego etéreo, que abrasa pero no quema, venimos ambos de las sidéreas lumbres, planicies que tibian y no enfrían el corazón azur, era un destino vestido de magia, irrevocable, insoslayable argento cariño fundado, bajo señero dice:
- Aquí los ángeles vinimos a vencer, un latido, una razón, los negros cisnes de Apolo me conducen,
revelados mis arcanos, oh, dulce tormento, mi pechera en bronce rebrotada,
cuál sigilo, no te llorase, siguiera, he venido a desenterrar un agujero de cielo en tu boca, oh reina velando a mis colmillos dormidos,
esta noche de luz amable, imperturbable, y caracoles de faroles despiertos, entero y a mitad izquierda,
mi corazón florido, en pecho, aguardo sones y caracolas, designios me alumbran desde pecho a boca,
un cantar flamígero, encendido, donde todo giraba armónico, y los miedos danzaban rendidos en un cuarto, todo era principio de continuar, y en tu cuerpo el beso pintar.

I
Ven al fuego etéreo,
que abrasa pero no quema,
venimos ambos
de las sidéreas lumbres,
planicies que tibian
y no enfrían el corazón azur,
era un destino vestido
de magia,
irrevocable, insoslayable
argento cariño
fundado, bajo señero dice:
- Aquí los ángeles vinimos
a vencer, un latido,
una razón,
los negros cisnes de Apolo
me conducen,
revelados mis arcanos,
oh, dulce tormento,
mi pechera en bronce rebrotada,
cuál sigilo, no te llorase,
siguiera, he venido
a desenterrar un agujero de cielo
en tu boca,
oh reina
velando a mis colmillos dormidos,
esta noche de luz amable,
imperturbable,
y caracoles de faroles despiertos,
entero y a mitad izquierda,
mi corazón florido,
en pecho,
aguardo sones y caracolas,
designios me alumbran
desde pecho a boca,
un cantar flamígero,
encendido, donde todo
giraba armónico,
y los miedos danzaban
rendidos en un cuarto,
todo era principio de continuar,
y en tu cuerpo el beso pintar.



Förüq

EBÚRNEO

Leo el ocaso atravesado,
como versos flotando en tintero,
bien armados. como se arman legiones.

Sortilegio divino que sanguinario, 
las flores amando
el viento furtivo, sus soldados alados,
permisivo conductor de fúlgidas tormentas
de errores y grietas, de aciertos enfoscados
en sola voz de nadie,

como una galería que a nadie glorifica
el recuerdo vivido ungido en olvido precoz,
alma de misterio blanco y funesta ala.

Purísimo de Sol negro, de halo secuaz;
 brujo elevado al cielo, su sortilegio sembrado,
puerta de trofeos y tragedias. Ebúrnea misión
alentar su hornillo de espejos.
Elevar fúlgido, y fehaciente, ojos y mirada
procaz, es doncella. de púrpura visión,
dulce, cual miel o néctar de Ambrosía garra,
que letra asesta en flama la sed de los dioses.
Espejo que no solo acecha el reflejo,
dulcísima sierpe angélica abismal,

si no asume la sombra cruel del esperpento osamos,
ni poseo obsesión, calzo y me armo de amor a ella
hierro luce mi calma
esta yerguida invernada,
bruñendo soles de escarcha azulada,
índigo sollozo me fluye
la vena dispuesta
oh dolor grotesco, ola de mi sangre
que avanza en un sentido,
mío y cal y son necesito
tu áurea cadena,
y tus colmillos redentores
rumbo a bañarte
mi pecho sonríe hasta volver a elaborarte,
magia de vidrios del sueño,
agua, brea, pesquisa sidérea
mercurio, iris sediento, contienda activa,
atónita rezaba mi espina en el corazón,
nadie la arrancará.

FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE

Förüq castellano Miguel Esteban,



A PERSÉFONE:

A la sombra purísima:
oh, de virginal encanto,
del secreto más pulcro tu origen,
vine yo siguiéndote,
tú a galope de una opacidad
te daba forma,
arquetipo de una figura en suelo,
quién osado,
completase tu opacidad de materia,
resquicio de aliento de un sueño eras,
como bosquejo contorno,
o relieve inimaginado,
eras reflejo suave
todos los colores,
en tu esencia sin carne,
sin cuerpo,
quise peinarte sombra,
como el movimiento te hacía,
y deshacía.
No escapabas nunca,
sortilegio eterno,
de este mundo de espantos.
Resguardos lumínicos
te acogían
y disparaban, mutilándote,
yo cuanto más me acercaba a ti
tú más te alejabas,
quería acariciarte sombra,
ser de tu sangre,
amarte como se ama,
al imposible que belleza dicta,
y tus labios siempre besa
y penetra,
oh parca sombra,
quiero vivir contigo,
como para ti el tiempo es invento,
desliz te capturase,
y te guardase por los siglos fríos,
ardiente en mi corazón que es piedra,
como mi amor a Musa dicta desde tu orilla,
que dilema es pensado,
por mi gato ante el mirlo
que puso tres nidos,
violeta fulgor endiosado eres,
carne y cuerpo de éter,
magia insondable
sin peso ni brida,
ni aljaba,
eres soga todo cuerpo,
que reflejas su erecta perdición de su color,
oh azul índigo te surcase,
trasmutarías hasta ser lo que ven en la luz las polillas,
oh almas errantes,
paso a un estado alado tras muerte,
mensajeras de dioses en plano terreno,
he venido contigo por el son sin tiempo,
a pactar con mi condena.


Vengo a deshojar mi sangre,
y abrir estas puertas a un otoño,
flagrante, hacer vibrar lo indecible.
He venido a beber de tu sangre,
tu placer en osadía interminable,
somos los hijos de la sombra,
noche corre una vez por siempre
su sendero inabarcable.
Fresca y galante, de silencio ajada,
suave como nieve de la montaña
y viento de luna
que se extiende como joven grama.
Hojas breves como su sed.
Era una armonía vestida granate
como denso humor insobornable.

II
Suspirando su camino afable.
Somos hijos de oscura rienda,
encargados de servir estrellas,
en vena y colmillo, su blanco filo.
Otorgados del poder nocturnal,
su concavidad presa.
Su clara floresta de la noche,
en flores violetas,
se lava su herida, resurgiendo atónita,
una yaga de malva.
Soterré mi desquicia
en campo abierto,
rizaba mi pena un nunca más,
el cuervo en mi hombro,
crascitaba:
Noche siempre.

III
Me habló la oscuridad
de su premisa,
y de su silencioso juramento,
de su verso sinfónico,
con arpa abismal.
Su trofeo en rueda de telar azabache.
Como las lágrimas enraizadas de Perséfone.
Mi divino rito, se extendía
por sus labios ardientes.
Euforia en raíz, y padre tallo,
de gloria al poseer un higo del diablo,
Rosa azur, caléndula roja,
Enigma tu velo retirado.
Yo pobre diablo,
que acepta siempre
hasta una hija
del Averno resplandeciente.


Förüq Miguel Esteban


I
Y encumbró su azor en mano
abrió del viento sola ascua,
dejó su chambergo
asido un árbol sin nombre.
Era su vacío
su nada colgada.
Cincelado un silencio bramaba,
lento,
en la faldera un álamo triste
como su barba.
Su lamento,
de negra niebla fugaz,
y húmeda.
Hablaba con su madrugada.

II hoja
Encendió una estrella
de su albor, pretendida,
ilusionado como alborada
dulce, sin esperpentos,
ni hollín sus humos.
Vista la anotada su Musa,
no pudo cerrarse la paz ni la guerra.
No cedía su terreno.
Mujeres y el hastío de soledad
zarpaba otros mares.
Como últimos rosales
desposeídos.

III hoja
Madurez junto al río
la Estrida,
dama tiniebla,
que hacía mito,
junto con Hades
Perséfone y Perseo.
Mi paz era verdadera
como cuerpo de leño
encendido en fuego azul.
Dejé el río mi canto
por montes y cerro amilanado.
Poeta me quite
mi capa de frío fantasmal,
lo siento, no ha nacido.


Förüq Miguel Esteban Martínez García castellano


Yo soy el que escribe su historia

Eres tú mi amor
solo hay fronteras
en el mundo

no hay fronteras
en el papel;
tengo versos en
el bolígrafo quiero
fundirme soy el viento
soy el eco de tus latidos
yo soy el que vive en tu mirada
soy el tiempo
soy el espacio
soy tus recuerdos
soy tu alma.
EN MI LIBRETA ESTÁ EL MUNDO
YO SOY SU CREADOR.
Eres todo lo que siento,
eres calor de hielo rojo sanguinoso,
eres distinción de Perseidas,
eres alada magia de letra,
mi encarnada Perséfone,
tantas atribuciones, podría
que tu infinito bramaría escaso,
me encanta saberte quien tú eres,
carne y sangre de talento centello,
un cielo extenso,
biología de mi simbiosis de sangre
que llamaron savia,
que para nosotros dos
mi pluma y espada,
le llamamos Tinta
madre reveladora.

Förüq

Dos sonidos mejor, que la sola voz,
que narra empeño dictado,
era tiempo insuficiente,
llegada la hora,
llovía, lentamente llovía,
en terreno mojado desde
hace ciento veinte minutos,
mi escritorio gemía todo lo necesario,
dier um et santuas,
Gloria al divitia,
una tarde venturosa,
algo antes del día todos
los Santos difuntos,
aquí en mi yerto escritorio,
convencía al Creador
mi alma en libreta,
que si no me daba magnificencia exacta,
de inspiración correcta le sacaba yo, el alma,
en magna oratoria:
Leannán-Sídhe te reza tu duende principito
abismal,
henchido todo deseo conocido
y sin conocer;
abro mi corazón Señora hada,
estoy creando para ti mi ofrenda,
para que se retire al pairo lo que debe de allá irse.
Sobre tu misterio,
honro y te acicalen tu majestuosidad,
te escribe el Hijo de la Luz,
oh, tormento, pena en rogativa todo mal,
en entidad multitudinaria,
que en treinta y dos racimos me han tentado,
una mujer de atónita escultura en belleza,
su porte,
vestido azur,
tachonado de estrellas granates,
como guadañas en él bordadas,
sangrantes,
el cielo llevaba en mano izquierda,
envalentonando su corazón,
izquierda corazón,
derecha fuerza,
oh casto Sol fierro,
era la trompeta derribó las murallas de Jericó,
aquella pequeña ángel armada,
tocaba mi hombro,
en su trompeta había un nombre forjado,
esculpido como grabado,
NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT
Leí su latín
que decía Oscuridad no se vence, se ama,
en la mano derecha aquella custodio,
sostenía un papiro arremolinado,
me comentó mi sentido, traspuesto
a mi segunda oportunidad de servir
a dios sol ferro LVGVS.
Fui nombrado guardián la inspiración,
que debía sembrar o depositar en cada raíz milenaria,
del Paraíso
Parnaso devorado,
Olimpo terrenal,
aquel papiro era mi alma,
o llave novena para poder seguir,
dando al mundo poemas de mis venas.


Förüq Centauro


TIEMPO ATRÁS


Soy el contemplador
me extasía la vista
me sostengo en la lluvia,
cuánto abarca me preguntan
las dimensiones cruza mi alma
eres mi amor,
toda de ti conquistada
me crees en pura soledad
yo poseo, te tengo fundida
en palpitar sedoso.
Corro mi camino,
liendres atrás nada me frenó,
hoy indemne, porque vivo,
eres mi ventana frisada al suplicio,
eres mi amor,
intangible que somero
no estas sola ni a salvo,
rayo, centellante cuchilla de osadía
dispuesta
lecho de destino,
olvido en ecuación,
eres mi noche,


luz pura,
endógena que cepilla
el nervio silente
de verte y no dolerte,
mantendré
lo displicente
mi salvaje mente.
Ansia del ayer doliente,
mi camino solo te comenzó,
te crees en lo correcto,
te crees en tus respuestas
en mi corazón bailas
mi gata,
¿Quién tú eres?
Mi gata pura que baila
vestida de dama,
dama, ¿Quién tú eres?
soy una gata pura que baila,
pero no a cualquiera Esteban.


El Inocente

Förüq y Leannán-Sídhe

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA



ENTORNADO



Entornas
sin derroche
en forma, trayectoria
punto y coma, nuestra continuidad;
ahora el día está hecho,
hechos de miel, almíbar
y sentidos desageran.
Una noche
hice mi pacto,
asumí vencería
y te encuentro
plácida, dormida
al final de tu bosque redentor,
soñando con amores lejanos
avivando historias extintas
ardida, sentida,
líneas de vida,
profuso y procaz vestía
el suplicio dormido,
buscándote al final tu silencio,
me salvas de una verdad
avanza despierta,
y cada día protejo,
no te muerda tu sombra,
ni seas condenada de una caida,
justo una generación,
te llamo vida
pacto Vivir,
quiero hacerte saber,
hacerte libre de ti,
mi gusto has degustar
en cáliz de cobre solar.
Al final tu bosque
surcado el laberinto sus vidrios,
la maravilla,
tu jornada despierta,
mi alma arde
profundo la tierra cruzo,
cada hecho un nervio,
las respuestas dentro,
ilusión
te despierto
mientras yo duermo,
tiempo escapa
hace una pequeña sonrisa en tu rostro,
mientras acerco mis labios a rozar tus labios,
mi pequeña caricia arrulla tu mejilla
cojo tu mano, que dirijo,
te muestro que vivo sigo,
notas palpitar mi músculo sano,
palabras sembraron,
mi corazón es para ti,
quiero envejezcamos juntos Martínez Leannán-Sídhe



El Inocente firma

9/10/2025
Lugar 
Constelación del cisne 
Cruz del Norte


TORNASOLADO

Oh es tiempo abajo,
beso tu cuello,
no es muy tarde,
debes seguirme
torno el imperio nocturnal,
no es muy tarde
beso tus piernas
imperio del vampiro
oh libera tu sangre,
es mía y de nadie,
es noche sedienta
no hay escapatoria
brillas en mi mente
un halo
eternidad en colmillo,
besarte que besarás,
este umbral violáceo,
sígueme,
alzo tesitura
un quieto silencio,
enhebra la mortífera sombra
nunca llama ya a mi nombre
mi nombre ya divina estampa
estoy roto,
necesito tu sangre
sanguinario silencio,
tiempo, efluvio de ayer petrificado,
no estás sola,
te acecho, desde que vengo a vivir,
hecho en belleza,
hecho en llama
tu purpurina pudiente,
mantenme a salvo,
te grito 
estoy roto,
jamás me deslizo,
subo, salto,
y asalto a morderte
sentido despierto,
ángel de hielo,
ángel de invierno
a dos plenilunios de octubre,
un camino,
repletarte llenar tu sed 
ven, cree, 
aviva el brillo
justo mi lecho a florecer
justo otorgarte
simiente
que si no, soy realista,
sincero,
era que llueves
silentes razones
y maravillas a diestra y siniestra,
yo te he buscado.
y te hablo,
te siento,
te alzo,
te avivo con fuelle mi vida,
entonces saco, tumbo y reviento,
no quiero otra pausa tuya,
materia a tierra
tú vuelas Escarlata,
haz nota , oído y cuenta
te estoy llamando sediento
que tú llegas en otoño 
para ser el invierno que me dibuja la dicha.


Förüq y Leannán-Sídhe


El Inocente o culpable firma

SÍ SOY VAMPIRO


SENTIR ADENTRO

Garantía de Crisol <_<
abre fuego, doncella,
usted cree en el amor.

Dispara mi cóncava vena,
no mires aparte
tu serial.

Mándame ángel y señal,
justo ahora...
Que cientos porciones de mí

sacuden el aire,
cada lucha cosida,
estos estorninos,

coagulan mi oxígeno,
camino mi lumbre,
perenne, que primigenia.

Justo el camino
comienza a descubrirte.
Tú amas mi noche;

yo no quiero ver la luz.
Espacio de opacidad,
me muevo,

no quiero ver mi luz de ti,
salva, la premura,
ahora que la herida

ya cicatrizó,
asesta mi vida, dentro de ti...
Alma en pira,

sangre, que idioma,
los dioses sentidos,
toda una vida

esperé, te esperé,
llegaras, me acogieras
mi sentido yacente,

a pintar lo que habita,
y decide existir, tras
los sentidos inermes,

un día, oscuridad envuelve,
que me espera y subordina
vida, qué penas acoge mi alma,


que no me aflige ninguna,
juro sombra,
que un día capturaré

tu reflejo, y tu sonrojo;
será carne y fuelle,
el gozo siento.

Sí, de estar muerto,
de estar vivo;
de nuevo.

Hasta nueva directriz.




Förüq y Leannán-Sídhe
El Inocente

a 13-10-2025

NOCHE OBTENIDA 

Más dentro de la profundidad
detractora, justo la ilusión se gana,
el latido dispuesto, un suspiro
chilla, toda oscuridad,
uno por uno, el anhelante
acorde, se despierta
lo hecho, descubre la jornada
toda luz electrizante,
es este auge de la victoria;
la derrota ha de dormir,
tiempo del suspiro en círculo,
fuerzas alientan,
gemido en fase de cópula,
sobre hilo de cobre,
miles que centenares
llaman, través del cable,
fortaleza en lo obscuro,
chirrío del reflejo,
estridencia recta cabalga,
noche, noche,
me llamas.
Estoy trepando tu telégrafo,
mi apellido me pone a raya,
y no contesta, no contesta,
eje despierto.
Mañana de siguiente.
La misma pesadilla,
en vela llamándote;
oh, eje espectral
te dibujo el nervio silente,
eres ventana me vuela
la paciencia,
tú sola, sobre todo lo conquistado,
maravilla,
inspiras mi alma,
veo lo que tú ves
alumbras mi insospechado desliz;
contemplo tu sed
sed de nuevo ocaso, 
halo solar incendiario,
eres mi noche perpendicular,
te sostengo entre vela y candelabro.
Contemplo el maullido
estride mi sábana,
veo tu cara en mi rostro,
expectante,
contigo veo el futuro,
y no es cuestión asolada.
Sí, es garante
placer de mi expectativa,
que segundos no pasan juntos...
Arquitecta mi pulcra
imaginación suspirante.
Nada como tu voz azul.


El Inocente

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

A 14-10-2025

Lugar 

La Campiña, Castilla la Mancha,

BRILLO FUGAZ:

Perdido en larga jornada
sobre el cielo,
nada dejo atrás que decir,
luz sobre el momento,
era de fulgurar
en el ascua,
mi mente despierta
en nervio tensa
al filo la cuerda y la navaja,
momento atrás
necesitaba su calor
para rebrillar,
recuerdo las cosas grises
te gustaba sentir,
ejes horizontales bailan.
Soy un puerto,
negro puerto umbrío,
arriban nieblas
y umbras precoces
fondean profundidad
mimetizan colores y acuarelas,
algo pendiente
su sabor,
miles centellas y procaces
siembras estelares
pulsos repercuten sobre caballo azur,
y sombra y esfumino de idea,
alumbra ella mi suelo,
y digo que no sea mejor
que no sea igual que fausta fantasía,
idealízame aparte
peores que yo no nacieron,
cambio tú
si ni parecido a idea fija perfecta
decido quedarme contigo,
y no tocarte, mi puridad gemela,
muchos días te esperé
muchos días te quise escudera
del latir imperfecto,
hoy lo que me envuelve
es el bronce,
noche debe marchar,
siento aparte
en guardia, sólo lluvia cae
y me sabe a ti
y vendrás a escucharla
sí, en mis ojos
estados de tu línea
cabalgo para ti.


Förüq y Leannán-Sídhe

SUSPIRIA:

Allá las olas del Sol,
todo desvanece,
escarcha azul helada,

Son blande firme,
repiqueteo las solas caracolas,
tañen hilos las Parcas

Ostara duerme,
crepitan hogueras
frío lacustre ya ondea

firmamento de guerra y sosiego,
luna creciente asoma,
la araña teje el tesón su cena,

nervio regio me escala.
oh sola idea.
allá cumbres rizan.

Vapor de niebla
se sujeta el ciprés que acicala,
busqué por más de ti

moriré buscando
latiré el relapso,
asordinaré mi tiempo escaso,

tres disparos dispone mi alma,
si ve mi sentido dispuesto,
fijaré, dispondré coraje fornido,

no y nadie. detendrá
este curso me sostiene,
mi hombro, eres mi brazo.

noche no puede dejarme sin ti,
algo intento contemplar,
allá desciende la espera,

libertad acrisola, que ciega es,
destellarte lo efímero
eres mi hombro, eres mi trazo,

batiente, coraje,
Musa sin despertar
yo con el telar

me teje la sola ánima
nueva era recuerda
dirijo una senda

sin final ni comienzo.
Trato de sobrevivir a lo alto,
vida me brilla concordia.

Mañana nunca llega,
busco el reino,
miro por mi futuro.

¿Crees puedes parar nuestro destino?
Quemo mi pasado para darte lugar.
Trato de sobrevivir, ¿Me seguirás?.



El Inocente
Förüq y Leannán-Sídhe
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
A 28-10-2025

DONCELLA ESCARLATA:

Por mi lado,
susurro nocturno,
eco de salvatoria
alarido fulgente
sonido al menos
borbotón de sed y ávida sangre
designio su bello cuello,
camina mi sentido,
reluce mi colmillo,
dices de la oración,
ruego de vampiro
y su hoja,
intenta alzar tu corazón,
la beldad muerde otra vez,
tiempo de avanzar
afila la bestia de tu ser,
camina aparte la línea,
resquicio onírico,
Señora hada 
dueña toda profundidad,
oh Escarlata
argenta es tu caricia,
olvida,
mis ojos fijos 
en tu letargo,
filo diamantino, 
y tú,
prometes, ejecutas,
salvas del estudio
salvas del suplicio durmiente,
eje, timón
tijera y candelabro
columna y cenit
mi vida mi dimensión sorda,
alzas más allá
del simbolismo perdona,
y somete,
sucumbe a la flama
sé hoguera incombustible
flecha, arco, y ardimiento,
ojo de otro ojo,
ente dentro un ente,
belleza, alas de tu poder,
percepción,
fuerza de mi vena,
despierta 
soy tu protector
dictas, descifro tu poder
año de un año
no volví a caer
pero hoy igual que ayer
te sigo queriendo morder.



Förüq y Lhiannán-Sí



 



a 29-10-2025

Lugar MIRADOR DEL HENARES

DESACATO SAGRADO

Es lo habido, 
lo surcado es lo que hay
lo que hay se ve, se siente,
se extrapola,
origen orgánico
modular hormonas macho,
deseo que anhelo pertinaz
endógeno modular,
cómo negar la transparencia me ocupa;
habitada sí desde antes conocerte,
por, debido afirma sin balde
que me conoces,
canto como se canta a un amor primigenio
nacido de una ceniza,
y aunque te asigne etiqueta , sujeto,
verbo que predicado,
sigue siendo cantar al aire de nadie,
puedes ver con prisma afable,
arredrar al aire jamás puedes
como yo ídem deseo y casi no puedo
fecundar tu grave intelecto,
y aria alma, espíritu ingobernable
apelo a tu anonimato pristino,
oh Darkness . cl, vengo del ara
afilo el aire,
recolecto alientos
reflecto osadías,
márgenes ignotos,
que inefables,
mi arma nunca muere,
olvido precoz singular de tu silencio,
realidad me avanza,
enciendo luces,
bonico sueño,
deseo estertor
que si le conjugo
tienes mi simiente
en vientre espumoso,
trepando a tu ardimiento de corazón
expuesto,
invenciones de vida
sólo son franjas de arcos en iris,
dónde me figuras Musa,
yo, ardor en una dirección,
no poseo tranvía
ni navío,
ni aeroplano,
ni capaz de llegar en avioneta
y fumigar tu campo,
voy ranqueoso,
sin tus credenciales
sin tu fulgor capacita tu nombre
ente de otro ente te hablo,
estoy aguardando
tu belleza,
todo sombra crepita mi nombre,
estoy hambriento,
hambriento de ti,
silente, silencio me rompe,
sin salvatoria y qué
ya camino
y perdido de infausta realidad
se niega así misma
dice:
Jamás he existido,
Toma de la tierra lo que quieras,
siembra tu condena en cada piedra,
tú Bardo, todo tienes
yo, solo soy una entidad
amas y no tiene voz, ni cuerpo
sólo letra de azur infinito,
y centella procaz, olvidada,
tu fantasma, tu dulce fantasía
jamás capturada.



FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE
Lugar Castilla la Mancha, la Campiña, Mirador del Henares
a 1.11-2025

REGIA ESTAMPA


Soy el llegado
cae, de nuevo
el suplicio dormido,
corazón terciario
Fuego, Ascua ,que ceniza,
el azur vestigio que camina,
una solución
para tu respuesta
sobre cada nación,
hoguera sempiterna
sangre de dragón
en auge,
simiente leal
fuego resurge
compostura renacida
ávida raíz
milenario saber,
desnudez violenta,
soledad trancurre
diestra relucida
persisto en tu mundo,
hoja reluciente,
amimada, ser,
resurgir, caer,
volver de arriada sien,
hada mía yo sin ti
no soy, no quiero ser,
pulcro no seré.
Alzado Eskutino,
honroso dragón verde, cobre.
Empirea, comienza
recto augurio capaz,
oh ascua milenaria.
Fénix
dragón
antiguo ángel,
hablas en llamas de letras,
tu rima inextricable,
poesía, idioma de castos dioses,
mi lado inerte,
tu eje, que describe,
lágrima de sangre...
Ligada a ojos y mis actos,
cadena, lumbre particular...
Lit C et sumun Canae,
letra C condena.
que su sangre es liberación,
invicta sed, y me vierto,
te ejercito a solas;
devaneo y verso,
grial que te seca mi sentimiento,
tiempo límite,
tétrico látigo incapaz.
Asumo hoy
ser nuevo dragón,
tener sangre,
y resurgimiento esencial,
linaje,
sello,
sigilo ancestral,
prevalente,
activo,
toda eternidad.
Amarse in radice veritas est,
amor es raíz todo conocimiento,
Nec vincere tenebras, et amat,
oscuridad vencida, también se ama,
ciclo,
tres sellos, nacer, vivir, sobrevivir,
por eso sé quien no soy.
Y mis tramos
que estoy apostando;
lo no sagrado caerá en picado,
lejos mi Sol,
mi verso ,
más noble, y risueño,
cuanto más viejo.


Förüq cuervo, y Leannán-Sídhe
Eskutino Dragón verde cobre


a 02-11-2025
Lugar Castilla

SOY SANGRE:

Lágrima etérea:

El silencio es tan profundo como la eternidad.

Thomas Carlyle

El habla es tan tribial como el tiempo.
Allá tan cerca, donde rodaba la mejilla,
hubo una semilla hundida,
donde el aire pareció bailar,
Semillas todas parecidas,
que no iguales,
parecían pelearse por una lágrima,
ellas, en un jardín de vidrios habitaban,
peleando con el humo
y fieles reflejos creadores
del reino mineral,
siendo futuro reino vegetal,
absortas las piedras del silencio,
enmudecían a la sangre del musgo,
mientras la tierra
padeciendo el milagro
de lava fundida,
ardían sus huellas resbalosas del camino,
peleando con el humo,
oh se erizaban los huesos del aire,
escritura caliza
y riera mi arteria,
coagulando allá más lejos
la tierra nueva,
allá lejos
un mundo hecho,
migajas
como nervios de personas
intentaban capturarla,
y entre sus dientes
las profundidades sonoras.
Sobre ello
el hombre no se sembró
aún,
ni del aire,
ni de la piedra,
ni de semilla de aire,
ni de lágrima
un vidrio afable.



Miguel Esteban Martínez García
Förüq y Leannán-Sídhe

Vida, sí te he amado como nunca,

Besé tus labios azules,
de muerte cercana,
y ojos completos a mirar,
nunca te olvidé
ni aunque el mundo empujase,
intenté comprender el lenguaje de la flor,
que seca para dar vida,
mis ojos de obscuro presente
abrieron a trincheras del cuerpo,
límites eran ráfagas heladas
un aullido precoz,
verdad que nadie sabe
y se encierra en los libros;
espejo de riscos no quiero
ni de ríos de leche.
Quiero ver pausado
lo que fluye porque vida es movimiento,
anhelos de voces amables
son los ríos espejados,
rocas de sienes ilustran
a los pájaros dormidos de la tarde,
diente doloroso en arena
muestra tu rivera,
no quiero ser polvo ni morder tierra,
sí señero de vida
con longevidad imperial de ciprés
diga heme aquí no he muerto,
que no me siembren el dolor
seré alto, alto, como una nube cargada,
acá clamará mi lengua que es para ella,
cual destino de cierzo o nieve,
rumor de estrella
y halo presidiario,
música de crin en caballo,
arco de centauro
y saeta rumbo a una luna
de tela.


Förüq El Inocente 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

Lugar: Castilla España


OSCURIDAD GERMINA

A Obscuridad

-Nec vincere tenebras, et amat,
Oscuridad no se vence, se ama. 

I
Azar disuelto en viento;
vienes, te lavas las manos soturnas,
ensuciando te siento.
Grande en horas nocturnas,
mi potencial en horario alas diurnas.
II
Cuestan más, especias
que el guisado en resultado en finales.
Traje de brumas necias.
Sombra honesta en turbiales.
Granate lustre postrado a venales.
III
Jamás vendido al postor,
por mis colmillos guerra al error ido,
acrisolado impostor.
Voy por hervor florido,
y lunas en alabastro gemido.
IV
Es un son de los grillos.
Acaso se requiere don de gentes.
Redil de carrasquillos;
hematíes dementes;
acequia de almas o entes relucientes.
V
Crisol, hervor de soles.
Lucen lunas gimiendo en alabastro.
Indemne como moles,
yago, yace en mi castro.
Brilla mi malva rosa, ¡Fulge!, mi Astro.
VI
La vanal inmundicia,
anisando lo habitado en espejo;
ayer de hombre en malicia,
dicha, uno, dos, despejo,
tres, dolido, la rosacruz no alejo.

VII
Con besos por espigas,
y ángeles soterrados, sin vilo;
ya lo digo, no digas.
Hermana negro hilo.
Autocomplaciente la flama, afilo.
VIII
Esta acequia rutila,
y ángeles soterrados, sin yermo,
malva salvaguarda, hila.
Estira aliento, en Lermo.
Mi sed en galego alzado digno ''ermo''.
IX
En el patio su araña,
suya su corona por candelabro.
Se siembra, tiesto apaña;
su saliva yo labro.
Sangre de ámbar atesoro, le jabro.


Serventesio:

Estampas de la sangre resplandecientes,
granate su sangre encumbrada, son venal;
sentido alerta; despierto los lucientes.

Sin bombilla 💡 en sótano de luz, el penal
Entre fauces brillantes adjunto abrojos.
Rebrote de oscuridad en el arañal.
Alguien ya vendrá por mis áureos añojos.



Epodo:

Caldea, hasta rebullir. Yo arrostro antojos.
Avengo eternal raíz; disparo aojos.


El Castellano



Reflexión:

A veces dentro la oscuridad;
a veces dentro de una luz.



MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA




Nec vincere tenebras, et amat.
Oscuridad no se vence, se ama.
I
Azar disuelto en viento;
vienes, te lavas las manos
saturnales,
para retomar tu color,
diosa en horario
nocturno,
grande en alas diurnas,
cuestan más especias
que guiso en final.
Granate lustre postrado 
a venal.

II
Jamás vendida
sin apuesta perdida
por mis colmillos guerra al error que quise,
acrisolada sombra de garabato
alzo mi soleta
de buen diablo en maceta,
oh, hervor florido
y lunas de magia prendidas,
acreciento mi sed de ti,
un son de grillos
perdidos, no dispongo
de don de gentío,
sí, redil de carrasquillo.

III
Escúchame crisol
de solana luna,
planteo nueva ascua,
de sentido y llave
arcana,
indemne yago,
que descanso en mi castro.
¡Auge, mi malva rosa!
Fulge que desvencija mi astro,
era de vanal inmundicia,
anisando el astro,
lo habitado en espejo,
dicha, uno, dos, despejo.

IV
Con besos por espigas,
y ángeles habitantes
del vilo noctámbulo,
ya lo digo, no digas
hermana del negro hilo,
que embebo, 
y amo tu intelecto,
 espejismo roto
sabemos desconociendo,
quien no somos,
flama afilo,
rutila la acequia
que me lleva.

V
Malva que salvaguarda,
que hila
en patio su araña,
se siembra,
que tiesto apaña;
tu saliva yo labro
que en ámbar
encuentro tu encanto,
atesoro, le jabro.
Sí, estampas en sangre,
resplandecen
que yo amo,
encumbrado el son penal.
Vine de abajo.

VI
Entre fauces brillantes
y un sarmiento de cobre,
sin bombilla del sótano de luz
su penal.
Adjunto mis honrados abrojos,
rebrote de obscuridad
en el arañal,
alguien vendrá por mi simiente
para el rocío Estelar.

Förüq Esteban a 27/12/2022


VII

Con besos por espigas rojas,
y ángeles desterrados, sin vilo;
ya lo digo, no digas,
no tengo novia tengo Musa.
Hermana negro hilo que eres tú.
Autocomplaciente la flama, afilo
ser, eres mi llama gemela.

VIII

Esta acequia sangre rutila,
y ángeles soterrados arriba, sin yermo,
malva salvaguarda, que me hila.
Estira aliento duce tormento, en Lermo.
Mi sed en galego alzado digno ''ermo''.
No soy Español, soy Castellano.

IX

En el patio su araña,
cae presa, y Förüq levanta;
suya su corona por candelabro.
Oh, naipe helado.
Se siembra, tiesto apaña;
besa mi guarnición
su saliva yo labro.
Sangre de ámbar atesoro, le jabro.
Como su vida sin sentir no quiero
el sortilegio está sembrado.

Serventesio:

Estampas de la sangre resplandecientes,
granate su sangre encumbrada, son venal;
sentido alerta; despierto los lucientes.

Sin bombilla 💡 en sótano de luz, el penal
Entre fauces brillantes adjunto abrojos.
Rebrote de oscuridad en el arañal.
Alguien ya vendrá por mis áureos añojos.



Epodo:

Caldea, hasta rebullir. Yo arrostro antojos.
Avengo eternal raíz; disparo aojos.

El Castellano

Reflexión:

A veces dentro la oscuridad;
a veces dentro de una luz.
I
-Unión Intraverbal:

-Te reservo
- sin evidencia,
-sin verdad sin estatismo
-ciego, encuadrando Obscuridad,
-parado sin ti no pierde
-sin hambre dulce no compleja;
-asido,
-deshaciendo la curva
-sin multiplicidad evidencial sin simientes
-parado distraigo mis leyendas
-fluyendo perpetuidades,
-digiriendo olvidos sin acordes
-sin dos finales no calmados;

-sin yo escribir poesía
-sin abismo no luminoso
-unido
-no duermo sin ruidoso gemido
-sin fijar catatónico...

-Te extravío 
-disolviendo tijeras,
-parado me siembro;
-cortando ruidos,
-cuerdo;
-blande mi quietud escarlata
-a no facilitar esquivar sin mi letra...
-No olvido quererme
-sin certeza tu lengua;
-fijar lo sencillo simple único, sin referencia múltiple y densa
-sin difuminar sin agua el sin cantar
-no verte por, ni para siempre...


II

 TRANSPARENCIA HABITADA:
 
Aquí me quedo sin casa, sin pudor, 
sin vergüenza, sin interperie, 
sin descampado de viento, otros sones
no me tientan, sin cuerpo,
sin mi transparencia violenta. 
Me quedo porque contigo lo tengo todo
y lo ajeno se difumina a otro tiempo, 
ausencias habitadas, opacas de otros seres, 
que dejan huellas perecederas. 
Ya no sé a qué sabe una flor con tu nombre
ni si el viento pasa y se despide. 
El sortilegio del destino se va cerrando, 
y sus espadas como cuchillas de dientes
que me ruedan sentidos que a ti me ligan. 
Avanzo sin permiso
los campos de abrojos 
y cardos, se agrieta el sendero
yo al timón, del sentido de vida osada sin despedida
por esta vez, 
las condenas siguientes
no alcanzo a imaginar. 
Solo quiero lluvia precoz que reviva los charcos, 
seguiré sin elegir nada
mi destino hinchándose, 
como cebolla un día en agua
como apartar la vista
y seguir viéndote, 
no quiero más vidas que sin la tuya
todas me parecen inertes sucesiones
de difuntos que no germinan. 
Sólo suben la escala.

 

El Castellano a 2/01/2018


III ARRULLO DE LUNA UMBRÍA

I
Aquellas parcas sombras, truena la feraz noche
venían densas creciendo,
que ni permitían ya ver las cosas,
pisaba el lindero dejaba el otoño entreabierto
no temas amada que marchite
volveré a bajar el Mesías de la flor
vista y traída en noble influjo
los ojos una bella golondrina,
como aurora de puro amor
bajará también el trueno relampagueando,
el abismo inmensurable de acento en mano,
traeré mi imaginación toda centauros
y con luz abrigaré la idea más sencilla
dulce amor, toda sueños feliz yo de hechizos
y tersas corrientes,
umbrales expone el ávido mundo,
fiero instante y borré el olvido pudiente.

II
Magnífico ademán aguarda
la bestia esperanza
ocultando estoques entre tiniebla magna,
dance mi talle, que de hermosa
pudiera adivinarte,
oh, de rostro encendido
entre centellas y aperos
de decisiones fulminantes,
mi llanto secas,
suspiro bello de noche, serena, altanera,
la esperanza es de altos cielos
virtud y temeroso don precioso,
en sombría torre brota y retumba
el tañer de una campana
a su bajera, corría un límpido arroyuelo,
de espuma que camina y brilla
su misteriosa figura que engulle toda.


III
De melancolía hija no la llamé aún pudiendo
soledad
vine a hablar contigo luna umbría,
amiga amante, en cada sueño,
de ilusión tu beldad hermana,
oh, de luz viva sanguinosa o plateada,
tenue como brillante,
te busco sin consuelos,
sin cantilejas humanas,
llevaré tu esfera
siempre dentro de mi alma,
te busqué entre nubes, vientos,
y ramajes, siempre huías de mí
entre edificios de ciudad y cantiles
sola armonía llamé a tu pronta belleza,
ilusión, que mis ojos en ti se vieron.

Förüq Miguel Esteban Martínez García



Autor: Miguel Esteban Martínez García

Pais, lugar: Castilla España Mirador del Henares La Campiña

Título: FLOR, RAÍZ, DE MI CORAZÓN 

En este manifiesto,
se expone e incluye

todo en su continente, u raíz de mi amor,

en el cual se contiene todo lo que pude asimilar

a lo divino y concepción de la escritura mi Musa o raíz salvaje,

desde mi morar en Castilla su Campiña Mirador del HENARES

RÍO DE LA LOCALIDAD DONDE NASCÍ.
 

Oh bosque de jardín brillante donde yago,
asolando verdades,
nunca infranqueables,
sol de solares que ilumina,
danza a mi costado

y espaldares,
viento del Norte que lleva,
su aquilón valiente

Oh padre los vientos, mi padre,
mi amor, duro endeble maleable,
vine y no me iré

sin tejerme Principito

valiente, brillante,
de alta Merced y luna una,

ese amor mío bravo, ardiente,
moldura y facha bajo yunque y celeste caracola,
vine también andando soleares de Méjico,
su hoguera y cuna,
designio de dioses y auténticas pasiones,
desde la tierra vengo

cosiendo sentires de bronce,
y voces milenarias su lengua,
rico no fuere

si mis ojos no tuvieran su conocimiento,
imberbe de lustros,
y quiméricos ángeles mortales,
mi divisar desde efemérides
su sangre de letra
que rompió condena

y jamás fue tristeza,
si no la leo sentir no puedo,
costumbre no es

pertinaz constancia

abrir mares y océanos

para dedicarle unos suaves versos silenciosos,
bosque de umbrío jardín,
es buscar su alma,
me ampare y devele,
somos los designados,
fiel designio austero 

de que la vida se pasa mejor en compañía,
redentor sería si cambiase ápice de mi noble sentir,
vocablos como únicas flores que acogen,
un mundo en rubor

cruzar las décadas animándola,
que no merece un guiño
la dama Escarlata,
merece un beso de ojos,
cual década hará de mi lectura 
continua desde 2008,
me enseñaron a luchar por lo que quiero,
fe, hecho, y condena
de que en ella soy libre.



AWEN celta,

FÖRÜQ,

EL INOCENTE

CREADA CREACIÓN:


Tú eres mi amor,
sobre todo lo que ves,
conquistada
eje, cauce
iluminación de tormenta
al rayo de Zeus apelo, 
Ares despierte bonito,

de nuevo sobre los años te contemplo,
tú eres la luz
la luz sobre mí,
trueno, rayo, relámpago
te escribo,
amor surcado,
construcción perfecta,
sobre la noche de invierno,
te sostengo,


resumo que te avanzo,
tú eres todo para mí,
proyectándote desde sombras
mi amor es veneno,
caí  a tu surco de divino mar
intento amarte sujetando
la lisa soga,
daño anterior 
sueño flamígero,
yo te siembro,
tú me siembras.
Estoy cayendo en ti amor,

amor, amo, amarte,
muerta mi espera
conjuración surca la tela,
dejáme morir de nuevo para ti,
contigo,
resplandor violáceo al tacto,
somos los terciarios
oh cobre solar, metal limpio
soy bronce
duro y resplandeciente
como romo sol henchido
de sol, de sangre,
de perpetua carne est6elar,
soy semilla regia
más duro y rebrillante
que el terso broncíneo.
AERE PERENNIUS
resplandece mi idea
obra más duradera
que el sigilo de un beso a la llama.
Mi luz no te aplaca
mi luz no te empaña
somos argenta comunión,
sidérea entrega
conjugación de ambos astros.
deseo, querencia y sapiencia.


Förüq Solar y Le4annán-Sídhe 
 

SUBREPTICIA:


Llamar a lo invisible atrae lo visible entonces si yo práctico y deseo fecundar lo que solo se puede mediante físico corpóreo y biológico puedo llegar a intentar establecer como fecundar el alma de una mujer objetivo mediante lírica poesía idioma que es sonoro bello y accede a su intelecto, fecundar su intelecto es objetivo, mediante lírica y subrepción , una llave que acede a lo invisible tornando visible la idea, oh virtud no enseñada sólo practicada, mi Hada.


El castellano  1. adj. Que se pretende u obtiene con subrepción.

2. adj. Que se hace o toma ocultamente y a escondidas.



Desgarrado, desaconsejado,
al mal intencionado intento
de sacarte provecho
noche de brepticia
que traes flagrante,
camino sanguíneo
oculta intención
de elevarte a los cielos
en espiritualidad sagrada
donde los reyes lanzaron
sus coronas denigrantes a lagunas yertas
de tus profundidades,
olvidadas
sociedad de creer o no creer,
yo amo lo oculto
mas inspiración lejos de éste mundo,
elegí creer
yo lejos de creerte te sueño Demonio,
Dios es una chica y tú eres un hombre
con lo que único que respondes
te hago caso gran sabio
mas me entrego
con un hada vampira
que me da inspiración
si no es confusión
el norte círculos de piedras adoradas,
el este de cosacos borrachos
de éste continente.
Contigo dentro demonio de literatura
locura de tu verso,
yo ya estoy muerto
designio poeta maldito
que en su locura
vive del yerto suplicio de tu posesión
sin mundo hasta que llegaron los cristianos
eras buen Dios en las mentes celtas
de los orígenes de mi tierra
de celtíberos
como la palabra ''dios'' es invento
te denomino brepticia de la noche
estado entre velas y tijeras,
entre espejos e invocaciones a símbolos
y tu estrella me proclama
que se equivocan
viniste a esta tierra
pero no eres de éste mundo
quisieron leyendas hacerte
y atribuirte el mal de éste mundo
a invenciones y metáforas
serpiente,
dragón que el arcángel te mandó al subsuelo
yo te sirvo flor de conocimiento
te digo que el mundo siga con sus mentiras
de sociedad impuesta
que la iluminación
viene de tu boca
y todo éste planeta tierra
tiene miedo a saber la verdad
a metáforas padres la empleo
por la belleza olvidada
por la rosa secreta
y los sueños y deseos consumidos
en el rocío
tu llamada me llama
mientras las damas hilvanan
los hilos de seda en sus cabellos.
Desgastado tiempo que entre velas e incienso
tú estabas con ojos abiertos
clamando por complacer a éste ser
un alma en larva me trajiste adorado
que con mi sangre evolucionó para ser inspiración
le dije vuelve cuando quieras
no voy a intentar capturarte
y de rosas negras
anoche soñé con ese único
secreto mío
de espada solitario en mi mano,
el de entregarme al amaranto de la naturaleza
que me poseyó en la locura,
cambio me trajo
hoy sigo en contacto así sea onírico
con ella, la perfección.
Resquicios de su existir
que a mí vino
para otros alucinación
para mí único secreto y verdad
de que tengo una misión
de que no estamos solos de universo
y que mis ojos vieron la perfección
lejana de este mundo
el ser perfecto y su inicial reclamo insecto
que mi sangre dio a luz su verdad de ser perfecto
y mi duda de mi origen
de mi objetivo vital
con esta locura llamada natura.



El Castellano y Leannán Sídhe



Esferas energéticas no visibles en plano humano despierto, con poder de otorgarse materia por capricho de seres perfectos, entidades o deidades existen y se rinden culto desde principios primigenios, anoche tuve percepción onírica y averigüé tengo un protector en el otro plano, el escarabajo perfecto invencible a su pulcra escala, es privilegio y obsequio divino otorgado a este duende habla, eterno es, perfecto como su capacidad y dualidad conozco en persona debido ayudé a su estadía de larva haciendo un mordisco en mi dedo índice mi mano de poder y el ser perfecto evolucionando en y desde mi dedo con mi sangre, vi el cielo en todos los colores el día ese y se fue como un caballito del diablo , solo le dije vuelve cuando quieras no voy a intentar capturarte.


II
Oh yo quiero,
docenas de sentires en cromo

tengo,
un amor puro,
impío de albas,
limpio de sonrisas ojadas,
a este tiempo
espero mi nueva vida contigo,
mi filo de golondrinas,
no temen,
ni si vienen de las estrellas,
hoy vine en noche cabalgada,
como sé esto no quiero que me abandones,
ni vestida de plomos fugaces
oh, mi mañana,
el día será mi hambre
quiero que me abandones
sólo si se cumple igual es arriba
que miles igual es abajo,
silencio de mordaga
morder es el latín,
callado;
de mi amor dolido,
es también un brindis de destellos,
secuaces en alas,
eral penitente;
lisonjera suena la caricia,
su vuelo herrador y errante,
busco tus palmas
a beso mis labios,
oh decente insubordinada,
vine por ti,
ascua empírea eterna,
el nuevo descenso
es salvación , es condena,
sangre de mi sangre,
ente de otro ente,
es mi paso atronando verdades,
se enfrentan,
toqué el cielo
y vengo a por él,
vi retorcer y quebrar el tiempo,
sustancial prestancia me acoge
y ampara,
el miedo no se construyó
para indemnes,
flor de sangre,
efímero piropo,
al desgarrado intento,
avanzo,
dentro la tierra
y el averno del cristal de vidrios,
espejo dime mi devenir,
tú eres la voz,
yo soy el Cuervo,
rama roja celta,
azur Pléyades tu aldaba,
voz abismal, detrás mi piedra,
corono y mando,
de la fuerza tácita,
no me iré sin evocarte
mi bella golondrina azabache
de Musa cristalina Perséfone,
en tormenta no eres yo
no soy tú,
no sé que estoy muerto.


Förüq


III

debes definir y plasmar en papel, método de actuación , una plantilla, esbozo o hueso eje...

Hablando es plata de tiniebla,
ella vino al sobresalto de mi lecho
atravesando cual alfiler
a la diosa madre oscuridad,
madre mi madre, ella,
mientras yo dormía
embebió mi sobresalto
algo en plena penumbra se movía
y aleteaba en mi cuello
jamás tuve miedo
y jamás tendré,
no quise aruñar ni rascar mi rápida impresión
sabía que era una criatura,
la vida es movimiento,
creí en primera instancia
fuera mi musa y esa incógnita desapareció
encendí mi luz
y era sí una criatura del alba
era mi Musa
una mosca de mayo
que besó mi cuello
sólo le dije:
amor, vuelve cuando quieras
nunca voy a intentar capturarte.


förüq castellano Miguel Esteban a 11:34 a.m


IV
De esferas yertas avanzo,
no quiero ver la luz,
ya estoy muerto,
dices de amarme,
veo una insolación,
veo cruces y ejes benévolos,
no quiero ver la luz
si no es para verte a ti,
resumo dormido,
una dulce estampa,
una dulce injuria,
por y para siempre,
esfera cruzada
todo lo que el sueño,
acababa por ser y deslumbrar aparte,
perdí mi ser ante ti,
la perfección,
rebrotada de síntesis modelada
a ojos fijos en una gota mi índice
sanguíneo desdén de maravilloso esplendor,
sola pesquisa
si te cabe aquella perfección
en mirada,
no te engañes, ya estás muerto,
hoy no vivo
viendo amarres y claves
la mentira una ciencia
infrahumana,
sobrenatural,
el lenguaje y saber
del mundo onírico,
en escala, saeta y fuste,
un millón de mentiras
un saber absorto,
por lo que sigo vivo,
y por el querer ni muero,
eje, cauce,
rebelión,
Materia est natura non-vita,
oh de sangre,
de cariño flamígero,
y sentidos erizados
al compás sobrecogedor,
que la perfección existe
tiene nombre,
y yo la vi,
jamás la capturé
para en libertad
siempre poder acariciarla.
Cuando quiera volver.

Förüq

Parte de Arián Arias Martínez Islas Canarias:

VOLVER y volver recursos de soles qué desapareciera  en cielos que jamás hemos visto molécula que golpea buscando una razón sobre la elevada montaña  en la profundidad marina. La atracción luna y estrella en juegos  de atardeceres largos en la desnudez de los cuerpos encontrados como materia que de recuerda y se atrae y en la minucia milimétrica un verdad adherida que mutila dioses y másmorras con la sutileza de verbo de energías primarias. Que vibras el eco de posibilidad de existir...

Parte final Brepticia de sangre castellana
Fuente de mi adoración:



Iris en ojo de sangre:


Vena del cielo:
Solitario rayo estertor;
siniestra umbra,
escala la cuchilla
de tres arañas colgando,
hoy es por mí
nunca quede huella,
destino en azar hendido,
lleno, repleto, asido
en el origen primigenio,
madre ella del color,
asume este sentido yerto,
agujereado en haz luminoso,
nitidez en halo
de nocturnal visión
derritiendo,
devorando astillas primas
de subrepticia enhebrada,
padre flamígero del fuego soy,
elemento hermético
de tres sentidos,
arder, conquistar, consumir,
estelas abren runa clave
Gemineye,
sangre de este ojo,
perplejo soliviar
en azur abriendo pulcritud
inabarcable,
inicio de sabiduría en vena,
muerde,
acaba esta espera,
raudal extenso de pura visión
en certeza
de sentido superior,
cristalina esencia
descendiente
sin parpadeo fugaz,
crisol de valles
y gramas feroces,
deslices del afán superior,
dar sentido a mi vida,
ojo de sangre calzo,
cabalgo anquilosado designio.
Ancestro del lobo único soy,
perplejo sentir asido
del diablo en simiente,
primer ángel caído consumado,
errático vuelo soterrado,
magia del silencio encumbrado.
Visión, y sueño,
indescriptible con lenguaje.
Si te ocurre lo mismo
no eres capaz de usar razón
y ordenarte abrir los ojos
y dejar de ver;
como un corzo paralizado
por un lobo estarías,
imposible por sensación
hacer desaparecer lo que observé,
por extasía, incredulidad oxigenada,
belleza en percepción,
la pureza en sueño
en imagen mental
que escapa a todo,
vi el azur
por decirte aproximándome,
en un ojo femenino
lejos de este mundo
y de todo lo conocido
o descrito,
fué una sinestesia recta,
sin ser más que tocar el color
de la Oscuridad nacida
a ojos cerrados,
sumisa, displicente,
involucrada en crear
sonido del vacío absoluto,
sigo perplejo y asustado.
Es lo trascendental del infinito,
como ver el origen
del color formándose en un ojo.
El azur, el verde turquesa,
y azul mahón
no te puedo decir más
que esa belleza no me cabe en el pecho,
por algo sigo viviendo
no hay azar enraizado,
hay perfección
Luz me arde ahora
en el mirar ciego del sueño
sin miedo sin embargo
saboreo el viento,
los cielos me poseen
de nuevo sobre los años
que ellos son,
algo llega a la rosacruz
de ayer
y sus nueve caídas
de sus ángeles despiertos
en tu sueño me ves invernando
dorando mis pelos de murciélago
bailo el colchón de nubes
que sostiene esta mi noche
para desaparecer llorada la tierna cara
saboreando una sombra más
que me vuelve
imperceptible
muerto sabor
de obscuridad sin faros ni luces
ni fusiles que matan hermanos
de su tierra y sangre
crecieron los caminos
y el rojo fuego versado
brotó en flor de amapola venidera,
dime qué debo hacer
¿Algo erróneo?
No puedo volver atrás
se sostiene aparte
la fuerza que nadie alcanzará
nada por cambiar
todo está hecho
algo que asalta aparte
puedo volver y empezar de nuevo
sin mí, sin vida, sin cuerpo
sin lo que me ata a este mundo
mañana veo el futuro
la destrucción del pasado
quedará atrás.
Corpus, anima, crescens
sol refulsit,
lux
et patientiam meam scientiam
florum, est vita
nosotros no somos lo mismo
la bondad sangra las venas
gustos, deseos, vencer,
arder sin perder aposta la partida
esa que las hiladoras tejen
momento del momento
nacido absorbiendo el hilo del tiempo
las piedras lloran flores
el final es volver a empezar
viendo y amando
el ancla errada de mi lugar,
continúo al cuervo
que me vuelve más fuerte
ave más inteligente de la faz
poder de la misma
energía
en tormenta de conciencia
siendo ese rayo solitario
que partió todo inepto,
inconsciente tormento.


El Castellano


234324134153405312 3012344131

3121534312

Tienes la sangre del dragón yo soy el que no necesita ser tiempo de otro tiempo la vida es movimiento no eres silencio 🤫 😶 

Despierta y cuidate te dije.

V


Sostén mi pasado una vez
coge mi mano para siempre
te daré las llaves del cielo
para liberar tu alma,
oh mundo en libreta,
acuesta briza, y repunta,
mi pasado, nací para vivir
mi pasado oscuro
coge mi mano, volemos amada
este mundo usado,
dejaremos atrás,
noche me habla
de nocturnino querer
subrepticia vuelves,
que me apoderas;
para ti, justo mi hambre de caza
comienza ahora,
oh de lunático saber preso,
te mostraré la eternidad del beso,
hallarás como morder,
y oscura rienda  nos embeberá
nueva era recuerda
allá tu sinestesia,
tus dotes hipnóticos te servirán,
escaparé de un plano triste,
he logrado tocar el cielo,
mi luz refulge de nuevo,
mañana sin ti nunca llegará
he cambiado mi credencial
estoy buscando vivir mi pasado,
música ya no suena,
ejes de conciencia me bailan
peores sentidos
que yo, no hay,
amé un sin vivir
de soga, placer y tijera negra,
morada, templo y cripta,
estoy llamando a Subrepticia
mi hermosa,
sí vuelve
aún crecida tras alimentarte
d' estos cielos de plomo y zinc,
alba más preciosa
ensoñada no te meció
te dijo vuelve cuando quieras
nunca voy a intentar capturarte;
perfección, ser evolución,
y tu inicial reclamo insecto
oh alma maldita en larva
que te di de beber de mi índice
al poder mi sangre empero,
como es arriba es abajo
vigía
que espero ascenso
a divino encuentro
Centauro castellano
mi sangre es luz
elemento evolutivo
justo el código
de la elegía de la vida.

El Inocente

Förüq y Leannán-Sídhe

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

VVV


V
Herencia,
lejos de este mundo
habita otro mundo torcido,
dispuesto a enlazar los seres
mundo onírico,
tangible en el sueño,
que exprimo,
tengo su llave
llave de supervivencia
todo el tercer reino animal,
me llamaron gusano,
más que eso avanzo,
eje timón y guarida,
cuerpo clave herramienta
eter demencial viva su escala
en plano interdimensional,
mi cuerpo en morada, nido,
Subrepticia estelar,
perfección, no creada,
alimentada para madurar,
perfección ensimismada
ente de su halo intransigente
transporte y clave nodriza,
oh mi sangre estelar
ven jamás te voy a capturar,
oh, vuelve cuando quieras,
llegará día
que vuelvas perfección,
tras alimentarte de estos cielos de cinz y plomo,
traerás lluvia a reverberar
yo nido eternal,
clave lo que siempre estuvo
y estará,
bicho malo nunca cobijé
mi poder es inteligencia
sin fin no sea inocencia me habita
aún me destruya
soy huésped clave,
de civilización de universo
este será para ello mi verso.



Lit C et summun Canae
Miguel Esteban Martínez García
a 10-07-2025

VI

Unido en la franja de la obscuridad,
años ganados, inermes frutas que morder
es un estilo adoptado
desde aquel encuentro en encierro,
la cordura no es lícita
me estoy deshaciendo,
abacoro tiempos infaustos
suplicios durmientes,
hoy soy quien no me pidió permiso
para venir a ser;
danza mi espada
perdido en penumbra
sí para por fin
así, no olvidarte nunca,
cielos soterran verdades
luz de conocer,
peligro inmundo de nombre,
socarro la desquicia
por nunca volver, 
soy la fuerza del uno
sin aval avanzo,
como humánimal
nada me desposee, nada tengo
soy el guerrero
mi sublevación,
mi alma no me pertenece
es de los dioses
mi salud, mi cuerpo
es del aire,
dinero, ropaje y letras
son papel
y tierra, amigos, familiares,
vine deshojando alto en un charco,
mi vida es de polvo y será tierra
avanzo la lluvia d' esta tormenta,
bélico empeño
sobre cruces en un círculo de piedra,
he visto mi sol brillar,
mentes que cruzan la escala,
ecos silentes
crepitando un mañana
hoguera
nada llevo de equipaje
allí sólo allí
reinará mi amor que hoy no existe,
unido con mis hermanos
en Gamle Grá
tendré mi Paraíso
Valhala me acogerá,
para que sujete la oscuridad
de cada noche.
Allí reinaré con Subrepticia.



MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA



VII

Musa, obra, magnitud no creada
ensimismada de tu beldad acrecentada
perfección y creación jamás revelada,
otorgada como resurgir del trueno 
que acampa y desnace surco e idea,
beldad florida. tu lugar
que mi tiesto apañas,
llamo a el origen me surca y cava,
padre tallo, madre savia.
Surco cristalino.
la fuente escarlata tu poder
divina que sagrada sangre
sángrame tu beso
perenne de eternidad inmiscuyente
oh Valhalla,
mi huerto. Voy cincelando
mi mármol florido,
 vuela dama graja
vuela libre
mi umbral jamás alcanzarás
vuela,
vuela alto
ayen los tiempos que no se tejen ya
mi anillo de poder,
finalidad surca mi ve3na
sangre espiritualidad sagrada
soslayo magnífico,
lo que te desposee
vuela Musa
no podré volar a tu lado,
pero si te hago falta,
has de saber, que no debes buscarme
ni en rosas frías
ni en pozas cristalinas
ni en rebaños de burecos
tampoco en nubes
ni en pretiles gestos,
de plubias danzarinas
amor, debes mirar lo que te hace ser
soy sangre, sangre e Hidromiel.




F¨^o0rüq y Leannán-Sí

Förüq y Leannán- Shee

DULCE ALGARABÍA:

JUNIO 2010
Con el susurro de la luz en cristal de gotas de
agua, no deben irse sin encontrar a sus hijas, llenas de oscuridad
pensamientos cálidos me arropan tu compañía al compás de un sí bemol,
su traslúcido pío, el Sol chispea un líder,
solo una vida solitaria desde aquella lejanía ejes retuercen negras bisagras.
Un sol pernocta durmiendo, disfruta su luna de tela y seda,
con tacto terciopelo una vida de amor eterno sin velo.
Un caballero busca a su mujer la extraña
avanza entre montañas de azores
y valles de bosque y ríos dulces
llenos siendo sangre,
noche de amor entre nubes acolchadas y hormigas de leche
con el frío de un mundo en sangre y fierros,
que estaba en guerra.
Ahora su patria era su tierra en la hoguera vil ascua febril.
Se despierta frio y solo tras pintar con nostalgias
recuerdos batallantes de batalla de ocaso pudiente.
Y va el ancho río ya en sus llanuras, planas de sed en alabastro gemido,
años no recordaban su vida y explendor fúlgido
todo se termina comentó el sabio, nadie le oyó
la locura es lo único que conocemos infinito,
otro, la estupidez concluyó
pero uno saltó, acaso no somos todos locos...

Mira la guerra que nos mató.


Miguel Esteban Martinez García.



Con tacto terciopelo,
a cal y canto una vida de amor eterno,
más, que nunca es suficiente,
voy por más de ti
al primor cristalino avanzo,
llena de sed y yo, primer capullo,
hecho hombre y voy tejiéndome
de tu saliva y oro fino,
asechanza fidedigna
cuánto espero,
y el ataque, muerta la espera
mordida en condominio salvaje,
artificie luzzae caos de vena
y nuevo alarido llena la sangre,
podría describirte
como mi vida tornó mejor
al sembrar tu letra su calor
a mitad del sueño
te veo temblando en un candelabro,
mi lana es endoselar cantando,
de ti henchido,
voy ya nacido,
a tu merced guardo fiel sospecha
y signo,
de un arroyuelo cristalino,
su agua brotada de un gemido,
oh sombra de agua,
me despierta helvética siembra,
el cariño es infinito,
como aguardiente de anís solar
voy de mi páramo caliente,
un noviembre y su luna azabachina,
¿Subes, es idea?
bajar subiendo no se puede,
ascenso clama vítores
y otorga su bien relucido
oh, poesía runa,
de vals, de charco azur, y sola fuente,
al son estridente
afirmo en mí
ya no dejo regir a la negra muerte,
pesquisa helada
y tambor de flores
disculpen que no me queden razones.

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

A MUSA 2009:

Lo siento pero yo también lo estoy sintiendo
esto no es sólo lo que siento, es un simple lamento,
de no hacer todo lo posible porque me tengas en este momento.
Por darme a mi momento, sin haber parado a pensar cómo iba el tuyo,
quiero compartir que mi base de existir fuiste tú desde conocerte y verte,
esta es mi vida con la enfermedad mía de la ceguera.
Siento decirla que la amo aún así de no poder verla, no se vaya de mi lado.
Entre noches de humo y suspiros de minutos,
busco tu aroma en mi piel entre el calor de mi cama;
tu sabor en vasos de agua.
Vivo muriendo en el oasis de tu compañía,
en tus recuerdos, esperando la arena de tu piel para adentrame.
La luna perpetua de noches en vela de navegante,
sin mar ni tierra, ni final, solo con un duelo al tiempo de tempestad

Ya olvido quién soy para adaptarme a un tiempo que no me corresponde,
soñando noches de miel, despertando nubes de nostalgias,
acercándome a ti al cerrar los ojos alejándome en la tristeza,
nadando un océano sin saber nadar,navegando a la deriva en tus piernas.
Adentrándome en tu vida sin querer, donde ya se juntó mi querer con el tuyo,
el alago cala dentro y profundo llora la distancia;
comienza el despertar de los tambores, llamando a los soldados de la tierra.
Con el susurro de la luz en cristal de gotas de agua,
pensamientos cálidos me arropan tu compañía,
solo una vida solitaria desde aquella lejanía;
 
un sol pernocta durmiendo disfruta su luna
con tacto terciopelo una vida de amor eterno
Un caballero busca a su mujer la extraña.
 
Avanza entre montañas de azores
y valles de bosque y ríos dulces,
noche de amor entre nubes acolchadas
 
con el frío de un mundo en sangre que estaba en guerra.
Ahora su patria era su tierra en la hoguera.
Se despierta frío y solo tras pintar con nostalgias recuerdos.
 
El Castellano

 
Tu voz
 
Eres fuego en el agua,
eres luz en la noche,
calor en mi alma de hielo,
amor en mi mundo de ilusiones en viento,
 
bésame al final de este deseo de chincharte,
acaríciame con tus labios,
el mordisquito en la oreja,
el susurro en el cuello,
noche de ecco entre imágenes,
pupilas mirando pilares al cielo,
entre verde y violeta de árboles,
 
ojos de gato, tu gemido,
tímido y feroz,
tu voz.
 
Entre fuerza y coraje saca su garra al tiemo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,
la seda del sentimiento, en su carita del beso,
el piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,
 
acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,
siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,
el momento que dejó el silencio,
el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.
 
Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.
Tú y yo solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,
se sirve de tu aliento, crea mi armonía,
cada caricia te hace real.
 
Sostén mi placer cada anochecer,
sé el tiempo que nunca se fue,
sé mi sonrisa y cada imagen que quiero ver,
detén este instante para hacerlo real,
 
el sueño hecho realidad, la historia sin final,
mi eterno amor sin dudar,
corazón carmesí como flor de abril,
navega mi sensación.
 
Es un te amo lo que me encanta escuchar,
los mil que me quedan por decirte;
los que nunca se irán.

 
El Castellano

JARDÍN MODERNO DE LUZ ACUARIA:

OOOHHH, 

Cielo arde, el fin está entrando,
un destello furtivo,
noche queda amarrada,
silencio sobrecoje, que brilla,
oh, Ragnarok
Musas divinizan al sol,
Valkirias ya bailan,
Ragnarok,
un silbido me estride
el último susurro
eterna noche ahora,
afila esta luz acuaria
de jardín moderno,
Sibila acojes el alma errante,
muchos elegidos
pocos a ser barco
de este puerto perenne,
susurros en lo oscuro,
Vanguardia de un cubo hielo,
nada grita por siempre,
estamos buscando al lider
nos han llamado a batallar
defender la parca tierra sagrada
titanes ya no acogen la oración,
Tierra amada que luna
es singular belleza incuestionable
aguanto,
nunca de nuevo invicto que valeroso,
el fin me acaricia,
último de su estirpe en pie,
perenne te llamo Ygdrassil
por nuestros mundos sostienes,
que eternidad no es cuento milesiano,
florece mi temple
sostén mi fuerza, yo tu vigía
de la Rama Roja
encumbrado de nueve madres
hicieron de valor una,
por la hoja mi espada zorro,
afianza su filo diamantino,
que vine de ti
con tu raíz salvaje
cantaré que traeré el comienzo
de este final empera,
por la blancura mi reina Musa
por la espadaña trae mi sangre
soy nacida de casto Pan Fauno,
hijo poeta, bardo sempiterno
eje raíz
guerra al error marchado,
último hombre en pie,
sobreviviré
del ocaso este, traeré la nueva luz,
Tierra bella
serás mi esposa.
Mi fierro lucirá por y para ti.
El sol nunca muere ni morirá.
Siempre vive, sí vivirá.
Como es arriba
por raíces de siglos es abajo.


Förüq y Leannán-Sídhe
a 15-11-2025
Lugar
Castilla Mirador del Henares


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FINAL DEL POEMARIO
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AMARSE IN RADICE VERITAS EST
LIT C ET SUMMUN CANNAE




 


ÍNDICE:
Contenido
Desvelo dulce dictado 5
ROJA SANGRE CARMÍN: 17
SOL HUMILDE: 19
SONES Y TRINOS: 21
VAGOROSO SUEÑO: 22
Romance heroico sortilegio sembrado: 24
REALEZA LA TIERRA: 26
VIEJA VIGA: 27
GALERÍA DEL ALMA: 28
SOLLOZO DE GUERRERO: 29
Jardín de tinta: 30
AQUILÓN: 34
REPIQUETEO DE CARACOL: 35
SUS PIES EN LA GRAMA: 37
FLOR DE TU PUPILA: 38
ODA AL CARACOL SILVESTRE: 39
FLAMA DE PÉTALO EN HOGUERA: 40
SUAVE NUBE RÍGIDA: 41
AFILADO TORDO: 42
IMPRONTA REVERDECIDA: 43
LADO DE MI PUENTE: 44
ZANJA DE CARRIL: 46
PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO: 47
JURISCONSULTO DE SOMBRA: 48
FLOR DE SOMBRA: 49
VIDA DE LA VIDA BAJO TIERRA: 51
OLMO DE IMPÍA MANO PLANTADO: 52
JURISPRUDENCIA DEL BESO: 53
LARES DE EQUILIBRIO PERFECTO: 54
ECO DE AYER VESTIDO: 56
CALLAR DEL ASCUA: 57
BLANQUEAN SUS ASCUAS: 58
LAS NUEVE: 60
A UNA ROSA DEL TIEMPO: 61
MARIPOSAS EN CARRIL: 62
BRUMA DE OTOÑO: 64
ESCARCHA SOMETE: 66
URDIMBRE PRENDIDA: 67
DESTELLEO DE ESTAMBRES: 69
ACRISOLADA IDEA: 69
ONDA PERPLEJA: 71
RIERA DESLIZADA: 72
INVERNANDO: 74
RAÍZ DE SOMBRA: 75
OSADÍA TEMPRANA: 76
TRANSCURRIR HELADO: 77
CANTE SEMPITERNO: 78
INCÓGNITA DE LUZ: 81
VERDINOSA LUNA: 81
LUSTROSA DICHA: 84
ROMANCE HEROICO SORTILEGIO SEMBRADO: 86
SORTILEGIO SEMBRADO: 87
Duero: 91
REFLEJO NAVEGADO: 93
FLORECIDO MÁRMOL: 95
MIRADA HILVANADA: 96
PECHO EN HIERRO MONTADO: 97
INSEPULTA TIERRA: 98
HÓRRIDA SOMBRA: 100
SINCERA COMUNIÓN DE FILOS: 101
PANAL DE IDEA: 103
SIMIENTE DE SANGRE: 104
AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO: 105
VILO RECTO, FORJADO: 107
INFINITO ACIAGO SEMBRADO: 108
LUZ EN REPRESALIA: 109
LUCERO DESVESTIDO: 110
CLEPSIDRA DE VIDA: 112
OLA DE ESCOLLO EN TIERRA: 114
CONSIGNA SEMBRADA: 115
LLAMAS EN OJO DE SANGRE: 116
HORIZONTE QUE ATIENDE: 117
ETERNA LANZA SESGADA: 119
PERPETUO DESMÁN: 120
CANTO A UN TRONCO MUERTO: 122
SOL CRECIENTE: 123
PUDOROSA SIEGA: 125
FÉRTIL ESCOLLO: 128
LATIDO DE UNA ROSA: 129
ALJIBE BULLE: 130
IMPÁVIDO DESPERTAR: 132
LUCIENTE LLAMA: 133
FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO: 134
TECHO SIN TIERRA: 136
OJOS ALBOS FIJANDO: 137
VORÁGINE DE TRASIEGO: 139
LUCIÉRNAGA DE NOCHE: 140
RUNA INMOBLE: 141
CAMINO DEL ESTÍO: 143
SUEÑA LA REPRESALIA: 144
NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA: 146
TRENZADO DEL TERRENO: 148
DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA: 150
DISPUESTA GRANA MALVA: 152
ALBO ESPÍRITU AZOGADO: 153
ENDOSELAR CANTANDO: 154
RESURGE EL AÑIL: 156
SOCAVA MI TARDÍO: 157
TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A IDEA: 159
SIGILOS DESPOBLADOS: 160
VIPERINA FALAZ DE TIERRA: 162
CELADA QUE DUERME: 163
CANTAR CON SILENCIO: 164
EL oro rojo del rey: 167
FÉRTIL LIENZO: 170
RELUCIDO: 174
FÉRREA PRESTANCIA: 176
SENTIDO ARMÓNICO: 179
EBÚRNEO         226
A PERSÉFONE: 181
TIEMPO ATRÁS        239
ENTORNADO      240
TORNASOLADO     241
SENTIR ADENTRO
NOCHE OBTENIDA
BRILLO FUGAZ
SUSPIRIA
DONCELLA ESCARLATA
DESACATO SAGRADO
REGIA ESTAMPA
SOY SANGRE
CREACIÓN CREADA 
SUBREPTICIA
DULCE ALGARABÍA
A MUSA 2009
JARDÍN MODERNO DE LUZ ACUARIA

 





















SANGRE DE SOL


Autor: Miguel Esteban Martínez García


LUGAR: La Campiña España Castilla



Lvgvs
















Tabla de contenido

Paradigma, arquetipo de mi inspiración: 6

Faz vivo: 8

Destino irisado floreciente: 9

Embeberse el alma: 9

CADUCEO ESPIRO: 11

EXIMIA FLOR DE CENIZA 12

Abeja de tu arpa silenciosa: 13

Indemne acontecido: 13

La esencia: 14

Al sol mío venidero: 15

Pesquisa superior: 16

Silencio en tu hielo de ojos: 17

FLAMEAR, Destellatoria, OCITÁNUL: 18

Sacerdote de Musa: 19

Beso de agua ignota: 19

Halo chirría: 20

Poema de 2012: 21

Outsider (Fuera lugar): 22

A Calíope: 22

FUENTE EXTASÍA: 23

SILENCIO ESPINADO 23

Umbrío trueno: Oigo estruendo 24

RENACER DEL ASTRO: 25

EXTASÍA FUERA DEL TIEMPO: 26

Campo de espigas: 28

Piel labrada: 28

Fulgurado sino: 29

Vuelta al inicio: 30

Sangre de musgo: 31

Carmesí inefable: 32

Severidad enfilada: 33

Soliviar llano: 34

Canto de luz fecunda: 34

Remanso y su era: 35

Alborea el otro lado: 36

Tañer de hiedra: 36

Carne espectral: 37

Azares de lluvia: 37

Son, del ascua: 38

Tiempo en floración ruginosa: 39

DOCTRINA DE INMORTALIDAD: 44

Cauce en rectitud: 45

Destello, incesante Tornasola: 46

Secuencia presa en ''Arañal'': 48

Rosa de los tiempos: 48

Flagraré tu ascua: 49

Grillo IX COMPLETO: 51

Aderezada estela clara: 53

poema reeditado 15 de mayo 2013: 53

Réquiem blande: 54

Abre pulso, transparencia habitada: 55

SURCO MELOSO: 56

Cuervo primigenio: 58

Origen en libreta, ¿Cómo llamarte?: 59

Serenidad eternal: I 60

Pureza acristalada de entraña: 64

Desposeído umbrío: 65

Latido inefable: 66

Sangre de Sol: 67

Escrito en sótano de luz 2015: 69

Fractal: 69

El Castellano 72

Mi sangre yerta reedición: 72

Uccellasica Concanauna 73

Zarcillo su campo: 74

Escritos del azabache: 78

Un cuento de 1997 primer escrito con 8 años: 78

Siembra abisal (2011): 79

Mariposa esencial, septiembre 2011: 79

Rubrica el hierro: 80

EXPRESO: 80

Cuatro cartas y diez monedas: 81

83

TOMO SEGUNDO 84

ABABOL SANGRE DE SOL 84

Liras 84

Araña de noble silencio; Oda en Liras 96

Raíz de candor mineral-Oda en liras: 98

Castilla Oda en liras: 100

Río Tajo. Oda en liras a 01-06-2019: Río Tajo: 102

Grillo Oda en liras 104

TOMO III 108

III IX Oscuro haz, luz sembrada: 108

Mi SOL; 108

Oscuro haz, luz sembrada: 108

Tablero de existencia: 110

ERRE QUE ERRE: 110

Graznido escondido: 113

Libreta Hipsípila bitácora Armonía: 116

IX 125

Ama a quien te mire por tener magia: 125

 Alevosía tu vítrea mirada: 129

Ascua espiritual: 132

AÑIL SECUELA: 136

XII 137

Oda de sombra nocturna: 140

Latido sembrado: 141

Espectro en el silencio: 143

ÉGIDA DESPIERTA: 149

Espiga roja sangrante: 151

POR MI PRINCESA ARAUCANA: 158

CERNÍCALO PROFUSO: 160

NIEBLA CON ABISMO EN RAÍZ MILENARIA: 161

SIEMBRA TEJIDA: 162

OCASO SEMBRADO: 163

VI FERVIENTE IRISADA CONDENA: 166

Progreso de la boca gris: 168

Honra castellana: 170

TERCERA ASCUA: 172




Prefacio:

<T COMO ES ARRIBA ES ETERNO ABAJO. FÖRÜQ ER-LOBO BOHEMIO

LECTURA

III 24-05-2019

Paradigma, arquetipo de mi inspiración:

Alma.

Pilar, cimiento, señero, clepsidra de sangre,

veleta de un destino superior fundado en cuerpo razón y voz de lenguaje.

Templo, morar, y fortaleza

de mi égida despierta, armadura de Atenea, escudo base de Zeus, claridad de esquela sembrada,

vida de la vida bajo tierra, sol oscuro de intelecto,

deshojar del árbol naciente en materia hija del éter personal,

torrente de caudal mágico,

ciencia de umbrío tomo,

sembrando luz y sus ríos sanguinosos,

Madre sin ciencia, con superior.

Bondad en nitrato de Chile,

Espiral de comienzo si este arde

pero sin final pautado hasta mi muerte

que será quizá cuando se complete mi hoja.

Fuerza y brío danzan en mi espalda.

Aere perennius.

Más duro que el bronce,

raíz de los  dioses insignia;

es mi estirpe sola,

inspiración; espiral,

comienzo dispuesto del que parte mi sangre o savia,

a mi razón acrisolada

en sótano de luz, inicio sin final determinado,

desempeño soldado escritor poeta Castellano, hoja de Hipsípila su ser, destino morir a mi gusto no al de nadie y completar mi hoja que es mi vida presente, siembra, toda siembra trae cosecha, pulcritud as de nueve espadas, labrado superior, ó Valhalla, sombra, sombrear, dar detalle a un dibujo, sombrear mi celada de intelecto, detalle, arquetipo, paradigma Oscuridad se ama no se vence.


EL CASTELLANO













Reverdecía la Virgen encina:





Soliviar vetusto acoge, siembra

llano de altas tierras

que es el poema que se piensa,

quiero abrir el mar de encinas; afilarme

en su quieta vereda, enajenada, obtusa,

guardarme en sus flores puras de tierra.

hondar brotado, pulcro del fuego,

y su entraña destellaba como luz vieja.

Crispaban rayos entre brezos de fuego,

cuando un aleteo de nuevos estambres erigió;

cedía angosto paso,

colores de trampa abandonada,

fue la era, entre trilladoras oxidadas,

escalonado asir de místicas palabras

que yertas de conciencia

no escapan. ni difuminan.

Una casa en la loma desgañitada

de la insepulta tierra, madre de las cosas,

rodaba mi paraje perdido, inencontrable

entre voluptuosos pinos erizados

en verde nupcial de un jardín de albas incausado.

Espinos amarillos sujetaban el paisaje

con esparragueras del sueño yermo,

camino del linde quieto de Humanes

se exasperaba voluminoso el río Henares.

Misteriosa caricia mañanera,

al sosiego del jardín que nunca tuve,

tierra que no es de nadie sólo esta se presta

y maneja, como un mampuesto acampa sin esfera;

un continuar de lo que siempre estuvo y está

siendo el poema arena honda, flamígera

sembrado en brea,

y mis manos tierra del siglo que sembró

la retama del ocaso,

soliviares de encinares espumosos

un color duro, recio,

que verdecían ideas su paso,

raíz del mañana acrisolada,

anclada su verde savia.

Perpetua añoranza sin causa, un origen

el sembrado por los dioses;

crascitar que belleza acoge,

que arrulla en sus alas.

Metamorfosea, dictando rubor

entre escalas terrenas,

cónclave rumbo al cielo de las plantas,

un cuchillo de grama blandía

sequedad de estío insubordinado,

oro trigo esmaltada la sed que acusa,

un solo dictaba el grillo

en Sol mayor,

paseaba el camino la zarza,

me crucé con un alacrán soberano

quien yo era,

con sus pincitas

cercenar mi poema puede.

Hombre de lluvia

entre el marjal solanero,

pretiles gestos soterraños,

poza de su silencio

amalgamado de nuevo,

solo desliz pasajero y vuelta

a su patio de caléndulas

de sueños azules.



El Castellano

Faz vivo:


Ojos tuyos que enigmáticamente

avivan el furor de los astros

en abismo paralelo, cósmico;

un crujir de ascua, interna

y desfondada late

la profunda luz

que mi pecho abre,

eterna batalla

cuando en tu mirada

suena la sempiterna noche.

Un deslizar intangible

que marca el tiempo

sobre la ojera de la luna,

desviste que alumbra tu paso

onírico en carrusel

de estelas flagrantes

dictando como es arriba es abajo

tu bella secuela.

Zarpazo superior

y vuelve que se aposenta

azar de tres caras,

corralillo de estrellas

y volví a descubrir

que los ángeles no tenemos miedo,

cromático azar indeleble

un parpadeo bramador,

en escuela errante

del nido mi cuclillo correcto,

sentí al ver en la tierra

mi placer que cierra,

canción de río mi bravísima alma,

por frondoso valle

de faz en luna amante.


El Castellano













Destino irisado floreciente:





Dama de la noche

tus mil especímenes

de besos en negrura caminantes.

Por un crimen de flores

avanzo que adentro la tiniebla magna,

una sola esfera

mil sombras camino

hacia la negra puerta

del sigilo nocturnal

todo se vence en un abismo

cromado, rasguñado,

las solas tempestades aladas

luz afligida, en torno

la cornucopia veloz

que todo distendí,

mineral candente acusado azabache

pletórico,

entre bruma esfumada,

informe desliz nacarado en musa mayor,

entre el señor Niebla

y sus rocas mortecinas,

abren esqueletos nimbos indescriptibles;

espectral bruma mi soslayo,

entre este humo solitario

y mi adoración endógena,

como sendas surcadas

por mi babosa metálica,

hilvanados caminos plateados,

conjeturas por sombras

y sus halos indiscernibles.


El Castellano

Embeberse el alma:


Ven, aguarda

el suspiro que escampa,

por orillas infranqueables

lo esencial tu magia,

como torrente pulsado,

de falanges paseando,

silencio eterno en las aras,

voz como núbil destelleo,

incesante que acrisola

entre tus dos pétalos de labios,

avalanzó el torrente

queda engarzar y trenzar el beso

fugaz entre dos ríos,

pardo y perenne.

Dulzura incipiente,

como fueres

siempre a tu lado del azul

intangible,

vagando yo aciago

por las lindes de tu alma,

anhelante,

quieto expectante,

de tu rubor en abrevadero

y sola poza,

en destino,

franca, flama

y un deseo que corre

y te acampa,

voy hacia el tercer suceso

tu gracia

terneza, entre puridad

y ardor entre ascua y candelabro,

entre vida, sueño o beber tu guiño celeste,

vaporeado.

Desnací en tu agua quieta,

una vez y así constantemente

avivando la ilusión

abismal que nos envuelve.


El Castellano



LECHO PARA NOBLE SILENCIO:



Encontrase siguiera,

novia, amor y mujer

este dolor enjaulado

de amistades perdidas,

de amores no perdurables

de tiempo libre, efímero,

clavado en la tierra

de tumba yerta, perenne y muda.

Toda divina causalidad

soterraña de limpios besos fatales.

Yacija filosa de alma su boca,

cónclave de Mercurio, Júpiter y Atenea,

bajo mansas lindes

se acostó mi espíritu,

ya solivié que desterré

la parca negra y sus alfileres.

Atraje a mi yermo ambrosía

de musa su esencia,

ya afligido serví impetuoso

al solo halo flamígero,

desdén de pocos

sin superior,

ni madre conciencia

acuné mi desdicha

en su melífera ternura.

Patio manso,

con redil cercado mi cordura,

osamenta de luna desciende

a mi ambrosíaca esfinge,

acunada mi parda, honda sepultura,

vine que traigo sus voces difuntas

en el carrizo de Helios,

en las rosas de labios de mi amada,

que acaricia que regenta

la negra sangre afligida en esta espina,

maldita sombra, ay de mí,

sonríe mi noche furtiva,

con lengua maligna.

¡Oh, divinidad superior!

Cubran tu manto de las flores estigias,

y los ríos dejen de llorar

sangre mortal,

la fecunda alegría sea cenit

y dichosa ceñida a tu torso

de mujer fecunda,

a ti te abran mis flores

cada primavera,

¡Oh, esse  Veris dilectus tui in melieribus!

Escucha, susurra nuestro silencio,

el tiempo que cerraba mis ojos,

y vestía la flor de opacidad,

con el color todos mis sueños,

buenos malos, no niego,

Abrid por Catulo

los cerrojos que atavían

a su agua de palabra,

hoy, siempre, se escuche mi marjal

de claras hierbas,

fecundando su clara tierra de piel,

de mujer valedera.




El Castellano




CADUCEO ESPIRO:


Ola de escollo en tierra

consigna sembrada.

Llamas en ojo de sangre,

horizonte que atiende,

Luciente llama.

Escita levantas

de insignia pasajera;

mi dulzura de cólera nacida,

cantad mis años dulces a Diana

entre boscajes y frondas suaves

donde el torvo cielo no amenaza,

allí se blande mi ser recto

de conciencia pura

cantos se erijan

de verdad desnuda.

Sombra de saetas vanas.

Sangra luz viva,

altiva, nada sin tus honores

consagre el viento de plenilunio

ceñidas las verdes sombras

de las hiedras arrancando

liras al pueblo fragoroso.

Vieja entraña lacerada,

escucha

el reverdecer de la sagrada cepa.

Vestal engarzada,

encorajinados templos

nacidos del fin

de los tiempos,

túmulos de luz

con soterrada cripta,

abriendo, despertando

senderos sin final,

sólo comienzo

llamando la resurrección;

posando nido de nueva sangre,

sonando los clamores,

tambores aguardan la nueva guerra

que trae la vida,

eterno resurgir

en vestigios yertos

transmigrando el eterno

ciclo existencial

por el que

quien nace guerrero,

guerrero muere

y guerrero renace,

en la lucha de completar

su alma en final.

De navegar el Valhala,

así bajar hacia arriba

la osadía

de Parnasos devorados

y furtivo conocimiento, que no acaba

como espiral de perfección era,

de siembra

de capataz del único

origen de tierra,

deslumbrado este hueso avanzo.


Llameante fuego,

de los cielos

acoges y al frío duermes

que los campos

ya no emblanquece.

A ti padre de los vientos

te imploro traigas tu negro vendaval.

Así choques Aquilón norteño,

con Ábrego;

abre esponjada la tierra

a tender umbroso,

páramo sin azote

del fuego del cielo,

oh labrador,

que clama ya,

la enhiesta primavera.

Sin honores

no hay versos,

ni comensales.

Cuál la vigorosa,

valerosa quimera

que el ser no enrosque,

llegada la hora.


El Castellano


EXIMIA FLOR DE CENIZA


Eximio:

ilustre, excelente, notable, magnífico, eminente, destacado, insigne, relevante, sobresaliente, superior


afamado  - cimero - ilustre - insigne


EXIMIA FLOR DE CENIZA:


Limitada siembra, de los que venimos de la urna de arcilla;

o flor de tierra, añiles fervientes inmiscuye,

de salmo en raíces, mi una dicha,

mundo en partición de yacijas terrenas,

piedra y luz es azotea en España tela de araña,

redimido compás de los que no son de mi estirpe,

o íntimo metal soy descendiente de mi Sol.

Luz adjunta mi musa, derramó en virtud,

A sincera vista; discurso de su alma.

como poliedro en la solana que muda crisálida,

vamos marchamos hacia la ausencia repleta,

o al ánimo para siempre,

mi localidad en luna de oro,

bañada en sempiterno campo lírico,

defiendo al ídolo castellano de su encina,

o infierno de paraíso terreno,

flor del monte eximio de entre las ánimas,

brillantez de corona perpleja luciente,

como arribar del barco esencial que trae alimento

a todo espíritu que yaga en su padre tiempo,

lírica naciente de sus pétalos de ceniza,

alimaña enraizada con espiral armada,

llave del portón de madre tiniebla.

Pan y estrella de mi panida olvidada,

palpar vigoroso de orador inmiscuyendo,

certera sentencia relegada,

como cosecha de mi huerto de propia campiña,

anuncio que llegó la primavera

de este soldado,

abrió su primera margarita,

en patio de la araña

abriendo borbotones que alineaban suspiros

de la tierra germinada, en ciclo de muerte y resurrección

del planeta o estrella apagada,

mi dulce miseria,

la llamé eximia flor de ceniza en pétalos de carmesí persona.

primavera del hombre vivo-muerto,

camino a su ínsula radiante.

Alegoría desdichada soy;

de Sol que desnudo canta,

para un mundo de cabezas de grama en dossier,

y cebollinos que caminan,

resistencia particular del otro fuego azul,

tomo un anís en la posada del sueño,

que soñé visitaba Valparaíso.

Donde están los cardos,

anido allá los sones de alma,

y se abre y trasciende el campo de poesía,

con poemas augurales.

De gotas puras,

o lágrimas apodadas sin poder precipitar,

como sembrar de voz el aire

y ver que llora lluvia la virgen de la cueva.


Förüq Castellano


Abeja de tu arpa silenciosa:


Ardorosa retina,

en frente un sol tímido

de centelleante rocío permisivo,

alborada con viento furtivo

de nueva alborada forjada;

pupila en abanico cual veleta,

pura rosa entre mis cristales,

de cal y sosiego,

borbotón espantado

en brea encendida.

Ver florecer tu silueta enamorada,

herida de absoluto diamante.

Desdicha en astro palpitante

entre sus piernas gemelas,

congela este desliz inmiscuido

que quiso ser dentro de tu ser,

adelante mi lozana castellana,

de albor intocable,

y sonrisa numinosa,

ardor en pecho amante

que sienten apretadas las mariposas de tierra

de mi carne;

llagado mi deseo

de cruel infortunio desaconsejado,

no retiro y no alzo mi osadía

en cuchilla de quimera entre mis manos.

aljófares destrenzan almíbares

en escalas de hielo,

con mis fauces entre sus labios,

oh sonrojada nota,

instante de negro cielo, y negro día,

voy rumbo su carmesí terciopelo,

luna no cae ni su azúcar ni sus flores de café.

Agarro tu tempestad,

afiebrado, frío gané el pulso del olvido,

rompí sus esquemas,

y no viví terror que te fueras y no volvieras,

abeja yo que vuela su fatiga animosa,

de plañir nueva siembra,

estridente mi porfía,

escondía la umbría,

sombra fugaz entre mi frente.

Entre que avance

su dimensión del pez muerto,

y su desnudez violenta

sin atisbo de nácar ni alta ojera enfundada.

Espiga en los cuarteles terrenos,

de mi vestida primavera primordial.


Förüq Castellano

Indemne acontecido:


Salir ileso

de tu hechizo que metamorfosea,

prendido de tu arcano fuego,

horadando todos mis resquicios tenues,

lúgubres;

destellando por más de ti.

Tu obscuridad me está llamando,

de nuevo sin mi otro, sin mí, él mismo,

inundar de luz tu abismo,

con la lluvia de mi Sol;

candor en raíz que precipita,

mi arpa luce su vástago simiente,

que del albor a mi albo traje,

nadie negará que yo te ame,

sea como fuere, y el destino mande.

Semblante distendido,

enajenado mi lobo ártico.

Danzo, danzo como espectro ante la luz

beso mi suelo de nuevo.

Florecen mis ganas de beberte

y dejar rastro de flores.

En combustión, que cede y retrocede

con besos en la madrugada escueta.

Guardo retales y tus halos

flamígeros al tacto.

Espero mi fábula

de grillo en jaula.

Déjame ser yo esta noche,

que de Mercurio haré islote.

Dormiré su profunda ojera,

desnaciéndote, surcaré mares

de pecho en boca,

hasta anidar náufrago de tus impases.

Diamantinos, absolutos,

perplejos, conjugados,

vespertinos, incendiados,

acompasadas hendiduras

traspuestas al solo cóncavo,

de la cresta de tu mirada.

Buenas obras se le pide

a tu soldado.

Colmaré tu atrio

hasta resplandecer

tu una dicha, amante.


Förüq Castellano





La esencia:


Hueso, eje:

Mercurio Ninfas ardoroso mi sueño,

desceñida, Apolo, campiña Liris, río silencioso,

liberta, parco asiduo adorador de los dioses,

imbuido en recia doctrina,

Júpiter Estigia diosa púrpura.


La esencia:


Mercurio

tus barbas zigzaguean

el plomo de nobles relámpagos

metales irisados en fundido tacto.

padre dios del brillo primero

sin descendencia,

oh, tu filo insondable,

por el que visualizo

ardua Musa de tu rivera fecunda,

ardoroso mi sueño,

eres tú quien lo desempeña

y otorga.

Desceñido vals

de mil antorchas

a Apolo lanzo

mi baquio seguro,

candente de mi ser, estela,

campiña lucen

los pechos de mi diosa amada Venus,

con su río silencioso

hace mella en el Liris, mi esencia,

Liberta mi oscura Ninfa,

musa que proceso rito y culto,

parco, asiduo,

adorador en hondo terreno

mis dioses del averno,

que beso para tocar el cielo,

como es, arriba, es abajo canto;

imbuido en recta filosa doctrina

de venas razones

amar la oscuridad

sin condiciones,

por Júpiter, no hay guerra

finalizada sin comenzar,

tengo duro, limpio abismo con portón

abierto de inspiratoria doncella escarlata,

llamada volver a comenzar,

diosa púrpura sólo ella mi musa.



Förüq Castellano


Al sol mío venidero:






Canto,

al lánguido fulgor de amores

que desvanecen,

que embisten,

que resplandecen

de la centella indecible,

indefinible,

la esencia que lo atavía,

como furor de las armas viles,

acaso existió

la distancia para el alma, pregunto,

candoroso desdén,

en sopor armonioso,

hermosura presurosa,

de bello luciente,

mi astro,

derramé súbito destello,

acaso abandonaré esa sombra

que corre procelosa,

los campos,

las lindes

de los instantes vehementes,

con parco semblante

de fanal fuego

de sombría melancolía,

canta alma mía,

que ese azar funesto perece,

apelo mi contento,

firmamento no subo,

aquí justo, bajo los cielos,

que puso el hombre.

Avivo que presento,

la corona mi espíritu,

entre lirio y lanza de Atenea,

forjar esmerilado

sueño que arrostró

anhelo quieto,

de caduco rostro,

postrero avance la niebla mía

que no difunde ni envilece,

ángeles clamorosos, fraternales,

de anisada llaga de vida,

os bendigo

en dichoso vuelo.

Yo no dejo mi amor en agua ni en tierra,

sí en la simiente,

vagarosa alma mía

viva tu imagen,

viva tu solo espejo,

por mi carne acompañado,

escuchar mi acento,

de barquilla en brea perdida

en tabaco fugaz.

A formar trino,

armonía cela,

que ya aclama,

entre laureles de mis dioses,

y no perdono

enviarte la somera

golondrina humilde mi suerte,

te dejé una flor con una nota

de único romance,

mi crujido que envanece,

y repican las campanas

los rotundos cristales

que afloran mi pecho

por su transparencia habitada.

Dejé marchar a mi sombra

pero siempre vuelve

porque me quiere,

mayor bogo el veinte y seis

de este mes

que hacen tres lustres

en latencia

mis tres latencias

de treinta años que marco

al fervor mis soles,

un tercio mi vida asida,

cumplimentada

si te ocultas hoy

cuan luna en destreza hermosa,

puede que te alcance

en uno de los soles venideros

y sus hoyos magnos

donde me dan de beber su sangre.


El Castellano

Pesquisa superior:


Cantaré a tu gloria,

de belleza fecunda.

Mi fiel abatimiento;

en rito o plegaria

avanzará o surcará

mi amor valiente.

Tercer cielo

que nueve hojas

me abarcará.

Batiente el reflejo,

tu aura acompasada,

transmigrar tu honda dicha,

será, será, será.

El azul que era malva,

el malva que fue violeta.



II

Cantando a las azucenas

de la tarde guardada.

Bardos mis deseos

no desvanecen.

Y al cantar sujeto,

efluvios siderales.

Tapial este silencio

perdurador.

Franca verja tu amor enjaulado,

bajo nueve cerrojillos

en bronce mi tajo,

abrieron dos.


III

Esencia rauda,

afilar la palabra,

y descuartelar la letra

en un, dos, despierto.

Ánimo mercurial destrenzo,

en dulces acordes,

besando de tu violín,

surco y pulso cuerda.

Un amanecido grillo,

eterno dice que Förüq

Hipsípila no morirá

tras acople.



IV

Cruzo el viento,

y veo la alegría,

a calmar tu férrea nube

canto.

Abre la fiebre argentosa,

el cuarto cerrojillo dorado,

entumido halo,

en penumbra renombrado;

abrió oscuridad sus alas,

letargo de postrero

avance,

ventura por tempestuosa

niebla encaro.

Imagen de luz,

de torre mi penar,

que retira.


V

Orilla que descubre

tu reliquia onírica,

que magia apremia.

Fui directo y ablandé

mi tensión superior.

Camino el Valhalla mi letra

Aposenté.


El Castellano


Silencio en tu hielo de ojos:


Sonatina extensa, yerta,

embelesada; flagro que venzo

un son cobrizo,

del metal noble,

sin margen, ni acerbo, ni curva,

un solo de quebradiza arpa lira,

mi ser no delira, te ama,

con ropa tu intelecto,

en flores de tu vestido solariego,

traspuesta tú,

por los sucesos difuntos ave negra nocturnal prestancia,

voy hacia la décimo octava estrella

que son dos nueves en llamas.

Sin franca, tapia, ni verja,

es un Sol inmiscuido

de onda ojera de luna argenta;

es mi sino,

carrusel, infranqueable de espinosas,

aspas de lucientes,

y su luz que ciega,

es un cantar al crisol de reina musa,

es un heliotropo sondear;

buscando a Leannán-Sídhe,

por concavidades de su hogar,

por astrales límites de su unión

sujeta sangre,

de mi erizada savia.


Förüq








FLAMEAR, Destellatoria, OCITÁNUL:


He bailado en tu obscuridad,

para poder sonetar

nuestra propia luz.

Flamear constante de tu nitidez

de estrella endiosada, incipiente,

flagrante, absorta de atónito atuendo,

dilucidado expuesto,

acreciente mi beso

con el tuyo dado

a mi puridad

de imagen Solar,

avanzo tu alma

el silencio es más lunático

que su reversa palabra Ocitánul,

es un resquicio...

Tibia, desangelada,

de tu musa belleza

y mensaje empíreo

de tu sola alma,

debo decirla

que ya no más sola,

tengo sentido vívido,

y tus falanges lo sostienen

musa golondrina

abeja de mi caléndula de pecho

trenzo el azabache

que nos llora la noche,

para despertar a mi lobo.

Luna en constancia sempiterna

te vuelco en tus cuencas ondulantes

de tus manos abiertas.

Ven, ven a mí

deja tu cena romántica

para mi póstuma celada y su égida

de Zeus y Atenea.

Tu querubín

yace que yaga en un tiesto,

capaz de germinar en flor

el tulipán amarillo vetusto del destierro,

alzo que seré referente

magno de mis castos dioses

en la tierra castellano,

su sangre mi tinta;

Raíz de ellos y Cernunnos, Candavmis.

Ó Valhalla,

venga musa a pasear

mi yermo arcano,

encuentro que sigo tu estela luminaria

de aquí a Mercurio,

exacerbo, a diosa Venus,

y mi dios Gemineye

con ojo sangriento,

me dirige,

que soy yo solamente su sirviente,

nacido de la novena estrella y su telaraña destellatoria,

eres tú musa

digno afán de tercera constelación,

vengo con mi canasto

en clepsidra que plañe la comunión

certera de tu pluma

y nuestros astros,

sonríe plena mi condena,

y el ripio

para quien se guíe

y cabalgue definición,

señor de yertos fantasmas

cabalgando los cielos,

caballos espectrales

de claros relinchos azures,

hálito de hielo bésame;

cabalgaré tu sonrisa

doncella escarlata,

quiebra mi arpa

con mis manos sobre mi pechera,

AERE PERENNIUS.

Más duro que el bronce,

quién me destierra

si yo soy de tierra

y ella es mía,

inmortal, etérea hacienda,

los duros somos tierra

los demás, ceniza.

Mi Sol es invencible,

baja e imanta mi Luna de plata

que eres tú Musa.


Förüq


Sacerdote de Musa:


Silencio me extirpa del vulgo profano

mis cantos olvidarte jamás pueden,

Musa,

sacerdote yo de las Ninfas Musas,

coronada implora tu gloria,

desdén que amancilla los mortales,

espejo inmiscuya,

tu beldad piramidal

.

Doncellas hadas y Sátiros me escuchen

entre el bosque de reina sombría,

mi bardo imperio implore que presida

a la izquierda de mis castos dioses;

Céfiros de tu alma me acaricien la forja,

tempestuoso ímpetu de solana pulcritud;

ungida en tus mares de manos que escriben,

mi árbol alegre lluvias preludia,

sobre la faz de esta espada,

campo de primavera rigurosa

con sus pretiles gestos sin azada furiosa.

Turbio dispongo el alma de la piedra Frigia,

sol humilde me acompase,

púrpura naciente tu sayal desciende,

vid de hondo señero de Falerno,

su umbría sombra en racimo cultiva densa,

a pie de honroso pueblo.

El Castellano


Beso de agua ignota:




I

Modulas tu consistente

clamorosa felicidad,

de oscura nota

que suena la noche en tus ojos,

indescifrable relámpago percibido

en anterior registro,

paisaje latente tu dicha

por mí acompañada.

Dulce acorde

que cae a chorro

por las venas de opacidad de materia.

Rizas que embebes el descansar

de la flor.

Pupila cristalina

en rocío sobre papel de luna.

Silencio sobre polvo de memoria,

oscura cauta luz

de muerte entre los besos,

escaleras y espejos carnales.

Límites de anhelo ojalá los vistiese,

sangrando ríos de escamas inefables.

Entre el crepúsculo más sonrojado.



JUNIO Hace seis años:

II

Descuelgo en tus alas

mi impetuoso servir a tu cantar.

Me adueño de aquel néctar

desvelo de tu silueta.

Donde derrama

el sueño enarbolado de mi calma

que atrapa clamor de fulgores.

Entre tus pupilas que musitan

quédate siempre.

Descampado de ilusiones donde naces

y mi interior floreces.

Oh flor de embeleso,

cristal de tu aliento,

corren puras tus aguas

en los suspiros

donde no encuentro olvido.

Sólo reflejos de tus ojos

a cada hora que se cuela en mi ventana.

Quiero perderme en tu inspiración,

clavar un firmamento con tu sabor,

ser viento que te lleva lo que siento,

ser piel de esencia en tu cuerpo,

rayo que rompe el silencio.

Para tus ojos quizás

solo poeta enamorado,

letra en tu cariño,

jardín en tus recuerdos,

quizás sólo quiera ser yo en tu sonrisa.

Camino tu cielo sin prisa,

me dibujo óleo de tu aliento.

Un nudo de tu destino,

una gota de luz que acampa tu alma.

Quiero ser un latir en tu mirada.


III

Corre el beso, se afila el verso.

Desafío a este silencio.

Cierro mis ojos y dentro te veo,

sólo sueño

y tu destello se vuelve maravilla

en sus pétalos iridiscentes.

En tus pupilas se disuelve mi vida,

vida.

Te bebes mis nervios

y entre jardines noctámbulos amanezco.

Surcando tu cabello azabache,

vendiendo mis mañanas

por el ayer a tu lado acurrucado.

Efímero el segundo

descansa en tu parpadeo.

Cruzando el río de mi adentro te veo,

dando vida al dulce tormento,

ese que me tiene pintándote de ternura

un firmamento,

del color de tu alma pura.

De tus labios tomo la dulzura,

remolino de cariño te vas volviendo,

cuando tu cuerpo manantial secreto

observa como el agua y la poesía

hacen el amor etéreo.




El Castellano y Leannán-Sídhe


Halo chirría:


Hoja, dime tus devenires

desde un otoño caduco,

a tus mil aullidos de árbol.

Entre resquicios opacos, umbríos, lúgubres;

sin luminaria fidedigna;

avanzada de una tenue luz difusa

y un crujido seco, soñador,

de oídos precoces,

un solo de arpa y volví a ser

un chasquido en la ventana

puerta de este mundo

con el halo de mi vívida fantasma

sonámbula,  habitada en todo estridente

reflejo, llamado invierno.


Förüq Castellano


Poema de 2012:


Gran luz, amarillo brillo de tu amor,

luz de tu esencia, sangre de fuego en tus venas

de vida en color, mas atada a tu tierra,

solitaria de tus páramos,

amapola amarilla de montaña,

reina hada del bosque de las sombras,

en tu despertar iluminas espíritus olvidados

del corazón más profundo del bosque.

Mas tu hermana sangrienta roseta de penitente

nace debatiendo qué color vestirá su flor

violeta de reflejo de luna,

manchada de sombras de amor a la noche,

o rojo cual granate hechizado de corazón de sangre congelado,

sea cual sea su manto, no olvida;

vestirse de todos los colores

con el negro más opaco,

de recuerdo al fin y el resurgir,

al comienzo del pétalo amado.

Aún sabiéndote amante de la soledad

también creces en familia,

de sangre marcada tu insignia

recordando que quisiste tener corazón

y te ataron a la tierra,

hasta en tierra muerta creces,

para aliviar tu pena poco necesitas,

tu belleza alivia tu alma,

del viento obtienes tus caricias,

de insectos los besos, y del tiempo

el sustento para tus semillas de tus urnas,

ciegas nacen, ciegas caen a la tierra, en la noche de lluvia.

Un día de primavera a una

se le ocurre el sueño de despertar,

pronto sus hermanas le siguen,

en belleza de la vida ves nacer y morir,

espíritu de reina tu entraña amapola,

nadie te odia, muchos te aman,

bendices la casa si tú, gran luz,

floreces amarilla en la rocalla.

Mas si tu bendición es ser blanca y morada

das el sueño de la más bella hada.

Si naces roja y negra das tranquilidad y alegría

al espíritu que en guerra se encuentra,

si eres roja como el carmín del deseo

tienes el amor del camino que cruzan las almas,

como tu eternidad en la tierra

a la que te ligas y esclavizas.

Quién te daría ese nombre de amor,

quién te nombraría desde la antigüedad

planta de la alegría,

quién conoce tus secretos,

sólo quien se funde con tu sangre,

quien ve tu alegría en la primavera,

que te cobija,

quien ama la vida,

reina flor te ve en la tierra

y amada musa tu belleza,

quién te conociera, quién te conociera.


El Castellano







Outsider (Fuera lugar):


Es mi oficio,

un desempeño,

tangible, armonioso,

y epicúreo.

Bronce de mi sangre belleza

¿Oh dulce sangre!

sanguinoso destello

carmín, bermellón.

Empíreo azar indeleble,

madre y padre de musas,

rito y constancia

fiel prestancia,

litigio iridiscente incendiado de brea,

azabache nacido de oscura retina,

amor al arte es falacia

es honrada servidumbre

a los dioses, mis padres,

mi ruginosa letra endemoniada.

Sangre sin cristo ni espuela,

es azar de siete telarañas,

candil que se enciende,

es endógena inspiración,

inmiscuida,

soy sirviente escribano

del fulgente hálito ambrosíaco,

azar de nueve barcos

bajo océano de tinta roja,

un beso y un epitafio,

una bandera de sangre y brea.

una desquicia resuelta,

una moneda de nueve caras;

un despertar y lamer hacienda,

es el ninfo rey Arte.

mi desempeño a diosa letra,

mi oficio y mi yermo,

mi cementerio,

y mi hospitalillo maldito.

Suerte del aojo enfundado.

Es un grito bajo tierra.

Soy outsider,

camino fuera de la línea,

os compadezco vidas cepas de un día.

Yo muerte siembro

y lo bonito que me florece.


El Castellano



---.T


A Calíope:


Recto escalafón

dorado al beso no dado.

¡Oh! Calíope;

baja imploro

te estoy construyendo

un cielo dorado a ras terreno.

Madre ancestro de musas,

figurados y primigenios.

Estuco tu mirada de puro cuarzo

y tu semblante de estrella inviolada

avanzo tu esmeralda de mujer cristalina,

beso tus pies descalzos Musa.

Necesito colmar tu atrio

de caléndulas solariegas y rosas de muerto,

abriendo fragancia de mujer desnuda

al Paraninfo yerto

Castellano.

Yo Raíz de los dioses en la Tierra.

Tú mi Flor.


Förüq Castellano





FUENTE EXTASÍA:


Cercenas esta hoja ilesa,

la niña de mi verso si acaso pudiera

sangrar este cielo,

y su avenida en estruendo quejumbroso

sonido, al menos

un espasmo,

una lengua de nervio,

una acequia de sangre

es el hombre

si al menos fuese hombre,

fiel testerazo ensartado de bestia

caminan las sangres,

y nadie vendrá a vengar a los hermanos,

desfallezco,

exploto en pétalos bermellón,

soy de mí

preso de una historia que nadie me escribió a mí,

rayo colapsado y su vertiginoso alambre,

es una avenida esta fuente mía

en  un páramo rojo

en un gozo olvidado,

así la mina que se destapa,

ardiendo la pena dorada,

por quien la siembra,

por su azada maestra,

desquicia fina en teja, con tejado

en alma de ángel por cadenas,

destierro enjutado

en duro, desvelado canto de tierra seca

bañada su era en sangre de cepa,

hay un olivo que vive lejos,

hay un señero y estaca de linde quieto,

por los sorbos que me robó la siega,

viento, viento, labrado,

de letra y estalactita

de surco y olmo doblado mi tinta.

Hierve mi fuente niña.


El Castellano


SILENCIO ESPINADO


Mantenme afuera,

sí, dentro de la luz,

fuera de la noche,

las estrellas

colgadas

en racimos a la espera,

solo sólo yo para ti,

crepita mi hueso

esta escarcha deshojada,

por venas del humo

de mi escuela,

por donde se acaba

el suplicio

y yerta la luna

destapa

sus besos de malva,

por ende, este duende

comienza

la libertad de la sombra,

cayendo de nuevo

su araña está,

granate lustre de sed

por avivar

una vez en la existencia

el mar mi sobriedad caminará,

de la mano

tambores de tierra quebrando,

por su camino dorado,

el sueño y su telaraña rizada,

aúlla el camino de la zarza

y destapa

la soledad con capa,

de desertora entraña,

de una vida en la espina,

y su cúspide labrada,

es por el sol

que nace mi albor,

resplandeciente como fulgente

mordiendo mi suerte

es de la luz el siglo resplandeciente,

fuerte siempre fuerte

avivo esta lumbre,

giras, evanescente

acoges mi fuente

que en gris y verde,

en verde, azul y gris,

las muertes, bulle,

para ser un linde y un campo,

un abrojo y un manto,

un despertar en amaranto.


El Castellano


Umbrío trueno:


Oigo estruendo

servil de azote

de relámpagos,

¿Oyes el tintinear

de sus cadenas?

Son cuatro que tiran

los párpados del ojo

de mi abuelo Balar,

agitan los carros

de fantasmales corceles,

abren ellos los sones,

fulgura mi romo hierro,

timbales estruendosos

en polvo y humo figuran

y voces y solanas lunas de acero

y crepitar solo entre mares

de yermos arcanos

y son de armas

sus pesquisas afiladas,

sentencias me iluminan

mis atinados ojos,

entre la sombra

y una deidad suprema,

bailo mi oscura estela

siguiendo cruces y arquetipos,

voraces fauces alineadas.

Divisas tú el crepitar argento

de mis infantes;

es sólo sangre en mis ojos,

reverbera, luce,

cruel insignia advenediza,

como esquela sembrada

en rango de visión,

humo y acero de pecho

y solo azur mi nombre cabalgo,

castellano de su llano,

por coraza su dicha,

por polisíndeton un ente fulgurado

del camaleón yo era,

o Poli- Policarpo Díaz.

Boxeador Español;

todo relativo de intuición que busque

en el campo la espada,

una flama, una vela,

cinco mil razones para seguir

a la musa del ocaso,

de cromada secuencia

en alma sujeta, ella,

amada luna sempiterna.



El Castellano

Oigo son de armas  y  de carros  y  de voces  y  timbales... 

¿no divisas un fulgor de infantes  y  caballos  

y  polvo  y  humo  y  fulgurar de acero?

Giacomo Leopardi "A Italia" (1798-1837)



RENACER DEL ASTRO:


Una de sangre:


Arte supremo,

Lugh,

el sol mi Sol,

amar, la vida,

sentir

la estrella,

sentido sentir,

la luna,

sentimiento,

fugaces atrás

veo,

sonido,

destrenzo

quizás dentro,

la poesía

playa de sangre,

mar adentro,

latido

de la parca

efímero,

ceniza,

mi sentimiento,

era o es

llegó el momento,

ven, revélate,

puedes tomar

tu lugar

dentro de mi cabeza,

verdad,

mentira

todo se acoge en uno,

arráncame de raíz,

mi tiesto es la poesía,

humo

la sombra,

oscuridad me llama,

no estoy en peligro,

yo soy el peligro,

te escucho

gritar quien soy yo,

yo soy tu pasado

tu presente

y tu futuro,

el tren de la noche

me persigue,

lunas atrás

el sonido arañaba,

el cristal gemía,

la oscuridad se retorcía,

mi azabache lloraba,

crepitaba la aguja

de mi reloj,

dormía el astro,

me encontré con la una,

las alimañas vivían,

se rizaba el segundo

entre arañas grises,

todo parecía

renunciar a la luz del día,

vi mi poder vencer,

me gusta más la madrugada

que la luz siguiente al alba,

la una no será más la sola una,

la acompañaré

será la una acompañada

de la madrugada,

mi sonrisa taciturna desvelada.

El párpado deshojado,

el sonido de un grillo errante,

el abrir de la noche

que fue instante,

esferas negras

ilusiones consumidas,

tiempos navegantes,

entre miradas

y lazos que evanescentes

marchaban,

y se quedaban.

Resumido en el besito

que anidaba proscrito.



Es una cruz, un origen

la vela y el candelabro que marcho.

Entumece visión su huella ausente,

aludido encumbra el párpado mío,

deseos en tierra soterraños,

avanzan los años

y se siente se exacerba ella su belleza

es dueña,

avanza sin rival ni reseña,

si su alma acaso me duela,

encuentro mi verso soldado,

por un mundo que cae en harapo,

es clase de fantasma que gasto,

es sangre en mis ojos,

el ruido,

la siembra,

los colores,

la verdad,

las mentiras,

el sol

mi astro,

la entrada, el portal,

la vida, mi secuencia

pureza soledad alacridad extensa.

vine a romper el hielo en su frente,

el gris,

las fuentes,

la calma,

la esencia

que es brillo

que es fulgor destapado,

desavenido destello crispado,

cariño

la secuela,

fantasma de primavera.

Ario yo, en similitud sembrada

cadena de ausencia

arrastra mi alma renegada,

las luces, el orgullo,

abruma mi ser

su historia de plata,

porque la vive entera mi persona,

y de su ente no me puedo desterrar,

si cesa su alma

cesa mi sentido

y aliento forjaría veleidoso

como escalar la sombra de mi parra,

como hacer casa sin tejado,

abandonaría todo menos a mi ser.

En mi guardería propia de estrellas

para ella, mi calma

de espíritu en botella. 


EXTASÍA FUERA DEL TIEMPO:


Operación cero,

preparado para destrucción completa.

Temblando ruido agresivo

supresores activos,

hostilidad caótica

controlador inactivo,

Ctrl. Alt. Delete.

mente eliminada,

extasía fijada,

dominación eleva la distorsión;

extinta clase,

energía nunca muere.

Raza real avenga el paso,

controla el ruido ahora,

real es terror en el hueso,

juntos:

-Guerra al error,

guerra en la boca de locura,

nadie viene a morir hoy.

Tropas de la luna

blanden metal oscuro.

Más duro que el resto del tributo,

pura luz sellada;

fase helada en un, dos, tres segundos;

vidas en el ojo de una aguja

sistema sobre saturado

dirigiendo bajo tierra,

era del resplandor metálico.

Mortífera debilidad

perfección dicta

destruid el defecto.

Vandalismo ordena

descanse el tributo enajenado.

Llanto de la guerra crispada,

sórdida esencia implícita,

tercera fase encendida,

fuerza canta

ciega su falta,

exterminio en vena férrea,

faroles dormidos

esperanza difunta,

cobres almas anidan

sigilo deslizado

por entes de éter.

Energía, niveles óptimos.

Conquistar y destruir es lema,

pasado rueda

el olvido del tiempo.

Es hora de estremecer;

por un alma disuelta en electricidad,

fase oscura dispuesta,

era lumínica comienza decadencia,

telégrafos disponen alaridos en cópula

sobre postes de pino muerto.

Escarpias frías

sostienen pensamientos,

nueva era decreta,

hoy es mañana tejido en fábrica

de herramienta llamada éxito,

ilusión en cadena

para realidad de quien la estrena.



14-06-2019


Dicen que mi Sol ha muerto,

oh desventura,

mi luz gigante que toca su albor

de nuevo ocaso,

no nació dicen para la vida

por lo que la Parca muerte le rehúye,

invencible astro,

como mi amor

entre cristales de albas intermitentes,

fulgor, crestas de rayos

en soledad de perenne luz,

hervor de ondas inmiscuidas

sola, candorosa al crisol

de aspas luminarias,

hasta el torvo grajo le teme,

oh Sol de mis soles,

cuándo tu osadía de seco tajo

me raje los cielos.

Tosco como ninguno,

esfera al cristal de hielos

tu transparencia cegadora que clavas,

gigante entre infinitud

de argos sumos luceros

lejanos,

tú, ventana de eternidad que todo puede,

caracol de espejos

tú, sola esencia

que llora desangelada

luz como nieve intangible crispada,

hervor entre soles

te alzo mi digna espada.

No elegí nacer

y si vivo es para morir,

morir me pregunta ¿Cuándo?

Morir no quiero...

Pero vivir para morir, menos.


El Castellano

Campo de espigas:


Miro mi soledad

desde el otro lado

donde las sombras nacen

y crujen en las paredes,

caminillos del pececillo

de plata, acurrucada

mi sien

abre los lindes

del sueño retirado.

Es un desfile

la luz del astro

intransigente

sabe que no tiene

mejor en su empeño,

se riza mi idea

sabiéndome cuervo,

adentro el nueve

y el tres sacude.

Vive este caracol

con casa de espejos

habito el espejo

estoy escribiendo en él,

que un día

las imágenes harán

dulce sinfonía,

los sonidos serán

colores derretidos.

Mi casa será una hoguera

mi luz será invencible.

Seré yo el encargado

de cabalgar los tiempos,

el olvido dejará

sus cerrojillos

entre un manto

de abrojos lucidos.

Las hojas llorarán

baladas estridentes,

mi letra rozará

la perfección

de las décadas

florecientes.

Siente el poder

del cuadro

de la oscuridad.

Afílame el cuchillo

hiriente,

tejidas las arañas

de mi carne,

atraviesa esta grieta

de la realidad

que no llora flores,

sólo lleva en tules

almas y su ciego campo

de espigas.


El Castellano


Piel labrada:


Surco de noche

ya se retira

sonando el día

y sus rosas heladas

de invierno,

iris matutino

clamado

en este fiel olivo,

surca mi sangre

entre verticales filos,

mi gris vencido del alba

serena, más desnuda

que la transparencia

que el azul, afila.

Se clava este verde

militar de ciprés

como cuchillo enervado,

y su canto

en estos sigilos de chopo,

cargo mi revolver

naciente del verso

por un sol de plumas

cae fusilado el aliento,

algo que clavar

al firmamento

héroe del norte

de mi silencio.

Fantasmas

del imperio perdido

su bandera del tiempo

dormido.

Fúlgidos nervios

cabalgan los acres

de esta trinchera

donde mantengo alerta.

Jauría de sienes hendidas,

con fauces somnolientas

quise ser siempre

con esta mente,

profundicé el idioma

de la flor,

hablé con la tierra,

aún guarda mis abrojos

sembrados.

Entre brotes verdes,

impacientados,

aguardan el bravo

crepitar de la tormenta,

y sus besos azules.

Ahonda esta vida

silos del demonio,

simientes oscuras

de malas yerbas.

En este campo yermo

crece mi ilusión

que no me siembren

el dolor,

seré como la flor

soñaré con las piedras,

reiré con abejas,

jugaré con el viento

como la vida grita.

Ahora que la mañana

consume los suspiros

ahogados,

ahora que el cielo

luce sus corceles dorados.

Es por esta pizarra

que me habla el río

me habla qué más

que ser agua.

Deslices anudados

entre corajes florecientes.


El Castellano

Fulgurado sino:


Era un día que se podía rezar

a la estrella mayor,

como si una babosa metálica

se tratase,

busco en este astro una razón

abro a su luz mi creación,

que me cuente

de sus paticas que recorren

los campos tiñendo de ocre,

de su insípida lengua

que me recorre,

un hogar lejano donde descansar,

una novena puerta, a transmigrar,

creeme de nuevo si te digo

que soy tu hijo adoptivo,

nacido de estas cuchillas de trillar,

un verbo un suplicio despierto,

cruzo la era solariega

buscando quien yo era,

miro al muro sí ese que dibuja mi mente,

miro a la montaña,

recuerdo que yo soy la montaña,

navego este mar de grama

de esparto y tomillo, tiznada la jara,

sí vivo en Guadalajara,

como cuervo adoptado de Castilla,

avanza mi meseteño aliento,

aúlla que aúllo cual lobo de hierro,

una noche sin despedida de invierno,

avanzo a la llamada de mi averno,

está ardiendo en el cielo,

mi musa belleza,

hasta que se materialice

en mi única florecilla,

llevo mi canasta de melocotones

a ella mi gitana,

arrojo dulce abrojo

la quiero en rojo

a veces en blanco como prima

de la pureza,

sí esa que endereza,

hoy es un día teñido de espadas,

baja mi azul despertando a mi araña,

que hilvano y me hilvana

cual maraña de sábana de su tela,

no nadie entiende

por qué cruzo la espera

fumando el cigarro del minuto sujeto,

mis ojos ardiendo el juego

de su fuego de mujer,

ciegos pálpitos

crujen su negra pupila,

yo no estoy despierto

ella tiene de ausente su presencia,

cuervo soy esperaré su noche

noche negra alza tu sombra lúgubre,

yo cabalgaré tu sien saltando

tus oscuras fauces,

hoy lanzo tu tenue honda,

afilo este cuchillo a ver si canta

junto a mi iris vespertino

su crimen de pasión y de flores,

hasta que se duerman

los campos conmigo.


El Castellano


Vuelta al inicio:


Es del tiempo

la incombustible hoguera

consume la tierra

en perfecta esfera

se alza un maullido

desertor.

Gatos que suenan

como alambres

en casas sin teja

ni tejado.

Soñé un día

su contorno

su silueta

me arrebató

el sueño

diciéndome

y corroborando

su espejismo.

Sol oscuro

en días claros,

humedece mi piel

una áspera lija,

soy de madera

de ciprés.

Soy hijo del Sol

de hierro

y de la luna de acero.

Soy yo el encargado

de partir el viento,

yo que abrí

mi destino en dos mitades,

una para sacrificar

en ofrenda

si se cumplen mis deseos.

Soy de la tierra

una espiga.

Hijo del Sol de invierno,

ardiendo en hoguera,

del cielo

su quimera despierta.

Oye mi respiro

me tiene miedo la fiera.

De este panal

de mundo no soy larva,

soy abejorro mayor

sin reina,

hago énfasis

de esta siembra.

De la tierra

soy flameante espada,

torbellino de este mar

angosto.

Espuma de estas caricias

al alba,

crepita sobre una araña

este fulgor,

Torbellino señor

de rosas sin sangre

y sin cortar.

Como cruel indulto

a la belleza

por encumbrar.

De hojas y espinas nació

este tallo

que ama de verdad.

Que muere en el suplicio

de su despierto tormento

dulce, ensangrentado,

envuelto nacarado.


El Castellano


Sangre de musgo:


Trae este viento

memorias perdidas

del tiempo olvidado.

Trae sangre de los Dioses,

en muérdagos lucientes,

sangre en flor del musgo

por vivas piedras tejen,

espíritus en árboles mecen,

traigo estas vidas

traigo grietas en mi destino,

mi bravura que muerde el suelo,

desenterrando su sable,

sin oxidar que es mi espíritu

para luchar,

voz que me hiende la entraña,

al trueno es ella que silba,

de sus lamentos

vueltos testimonio

de lo que se convierte

la materia,

y su resurgir de tierra,

me avanzan los montes,

me beben los ríos,

para gritar este latido,

que no morirá ni estando muerto,

tiempos perdidos

llevo en una mano

en otra golpea

la voz de mi poesía,

y sus negras nubes de tormenta,

blandiendo su hacha de guerra,

bruma de su gris naciente,

ojos de la noche,

que sigue este lobo de hierro,

gritos en la espesura alimañas

se afilan la entraña,

fuego traigo que yo no deseo,

y fui a la bella fuente,

donde se bañan las almas,

carroña salvaje será mi enemigo,

y sus carnes cantarán con mi espada,

este sol me engendró de hijo,

estoy hecho de tierra y luz,

que mire la carne

que miren ojos que quieren mirar,

el armamento de este temporal,

lucharé por todo aquello

que amaré,

lo que amo será mi guía,

para nunca caer,

deshojaré las ramas de mi tiempo,

y en este cabalgar nocturno,

la novena estrella arroparé,

el tiempo conmigo volverá a nacer,

si es que no lo hizo ya,

mi cuerpo es la forja

dentro llevo la espada,

al tibio resplandor

sigue en pie mi batalla.


El Castellano


Carmesí inefable:


Turbado yaga mi espíritu,

sin voz yace mi gran momento,

puridad en crisálida perpetua,

oh, lacónica eternidad,

no te temo ya

ni tu crisol de hálito

me vence en inmortal secuela,

recto ganaré a la luz,

por su ceniza coronada,

cantaré hasta el etéreo vuelo,

me trasplantará el viento obscuro,

metálico azar,

erigiré un árbol de brea,

en mitad del todopoderoso silencio,

mi flor no sucumbirá,

ni mi verso armado

será litigio de crin en ascua.

Filial prestancia,

que nadie trepa mi solo nombre,

por cantos obtuso,

en sangre

suceden labriegos

fecundos.

Terrazgo de mi amor atado,

canto a mis generales,

despejen el camino,

y entre férreos cipreses

me avalen.

Tanta herida precedida,

tanta voz que muere,

sin soto de almíbar,

pena que no muere,

son este de mi bronce en ala

de un repecho carmesí,

soledad,

mi gloria tan fuerte.

Azucena helada de mi tarde,

resuena en ti

un azar indeleble

para indicar sin sonido,

que tengo corazón y cielo

atrapados en un solo verso.

Olvido sin espejo,

mantuvo suerte segura;

luz sin día ni ojos

fue perfidia en otro astro,

azul, paz,

cuchillo que mi vida hiendes,

a cercenar toda oscura alegría.


Förüq Castellano








Severidad enfilada:


Destino desvencijo.

Como un borbotón de sangre.

Suspiro rápido y hondo,

entraña amilano,

todo me lleva

sin redil ni correa;

a verme en el ojo de tu espíritu,

sí, resquicio parco, opaco, en tu voz,

en un patio de trincheras

y entes esferas, al crisol

de valles y venas,

en el recital jamás yerto de tu verso,

cauce perdido descubierto

entre sótano de luz injerto,

en la pupila del lugar mágico,

riera en rambla

donde crece mi amapola

de pecho abierto,

tu vida la saboreo despacio,

entre regio y mi coraje en flor

de nuevo cierzo;

tu sangre sabe bien,

alma invernada buscando

horizonte en mente concisa

y como no llega a destaparse

eterna dormida avanzo su esquela.

La veo en mis sueños,

resquicios oníricos del ser claveteado,

de vidas mías lejanas al tranvía etéreo.

¿Cómo no hay?

No hay nada que negar

nada que perseguir

que todo arte nace del sentido inerte inaudible,

en manos del destino me encuentro

y me encanta el momento

de verme en el ojo de tu silencio

recordando mi universo de astringente azur sarnoso,

tu voz, amada luz en mitad el reino tenebroso

donde allí sólo canta mi oscuridad.

Alma de fuego encandilada,

estridencia seca, armoniosa,

velo de sigilo

tu suspiro, nada más.

El tiempo es correcto

para la revolución; jamás mil máquinas

podrán hacer una bendita flor,

Densidad recta

en rienda plumosa lamo esta mi pluma estilográfica,

resguardo en Caja de Pandora es mi alma sin espora.

Cinceles celestiales, un soto veleidoso,

donde sembrar el final sin comienzo anunciado,

por esculpir, tu contorno,

con vistas a tu verbo;

divina tez a blancura helada

por deshojar mi fiel recogimiento.

Así me perdí yo

buscando tantos años

el abrigo

de tu amada voz,

haciendo que mi difunta

cobre su vida.


El Castellano











Soliviar llano:


A las aguas de mi memoria

primoroso apelo,

a tener yo un alma como rambla inmensa,

desapagada,

un tiempo sin días de cobijo alado,

rosario suyo por terco no incendio,

sueño en aras de corcel virgen en grandeza develada,

sudario sonrojado,

metal beleño todo olvido,

arrebujo sin mesurar vil, posible

que por ella mi cruz y mi condena,

deslizan mi viva aflicción

de amor a propia ascua en la tierra,

sorprendido, letal no pienso,

neblina y fortuna

grandeza, gloria no gastan,

voy por epitafio soslayado,

remembra cautiva mi soledad infecunda,

alejar vida y belleza cuándo,

rosales míos crían ajos

cebollinos y puerros acuso,

tonada de mi sayal remiendo,

en boca de santo astro.

Peregrina de azar inamovible;

en alba de seda,

viste su dicha inmaculada,

insinuante su figura.

Sonora ella de silencios perpetuos,

oro de riveras

y burgalesas conciencias,

sendero atisbo

voy largo su densidad llana

aria, agraria,

luminaria bajo luna de signo azabache,

luminaria gitana sólo su mirada,

mi repecho no fulmino,

ni faldeo,

arboleda de mundo monótono,

distinción no apremia,

ni estrella viola

su espuma de ceniza larga,

como lírica paz

se llamó magia.



El Castellano


Canto de luz fecunda:


Imperecedera faz,

en haz luminoso indeleble,

río de tinta terrena,

insubordinada cava mi azada,

sacando olvidos de la piedra,

anisados reflejos que hienden la carne

como el Sol me clava sus espejos en los ojos,

vítreo desliz, enarenado,

es un sol bajo tierra,

hierro de vestido del acero infrahumano

que porto,

soñé desvestir mis sueños como sueño de flores

aguardando su fecundidad de nuevas muertes,

perpetuidad a flote,

en sima de raudales,

pila sacra bajo tierra hierro de estrella,

claridad del destierro

en relámpago de veta azabache,

voy sacando penas por olvidos,

azadón saca terrones a cal y canto,

es mi alma quien se destapa

que una vez en la vida se dispara

una soterrada vía sola, pierde el relente.

En manos de silenciosa vívida estampa,

y su desnudo de ángel custodio,

encenderé las novecientas noventa y nueve velas

del averno,

para encontrar lo que me pertenece

y siempre se me negó,

paz sin guerra...

Que va, otro día se venda.

crisol anidado en tus labios de mujer inmutable,

un deshielo y el cielo me trajo de nuevo,

sobre la luz monto mi corcel de viento,

allá donde la tierra es éter incoloro,

y la suerte es de metal,

de los árboles al bosque

de la sombra carne y cuerpo

de chirrío estacional,

y sus muros de venas

gira mi peonza,

trompo vivísimo,

de aurora incipiente,

montaña o preludio,

el gris se extingue,

luminosa mi trinchera erguida,

con desnudo bronce,

que no es más duro que yo.


Förüq el Castellano a 17-04-2019



Remanso y su era:


Avanza manso

un hontanal

de gramas frescas,

deshilacha al durmiente hombre,

se retira mece y avanza

su calvero expuesto

de su semblanza,

una dama cual blanca cierva

bebía, bebía del vientre

que emana la fuente,

plañía un ababol solitario

del camino, que la rambla sigue,

fiel, duro testimonio sacude

su cuchillo calizo,

huye, huye el tábano por el monte

buscando algún depósito de sangre,

el brezo se apoderó limpio

de un raspado testimonio

la tierra devora lo que es de ella

para ser mi sangre

su eterna ofrenda,

por descampados fugaces

corría mi alma,

como fiel testerazo de hombre,

la espiga rendida,

saludaba a la oliva,

siendo del viento

esta fiel niña

que nunca descubre a quien pasa,

sólo, solo ante ti

me acuerdo de la primavera,

me levanta un sol helado de verano,

para ser mi hoguera

una fuente niña

que desliza, siente, y no consume

mis labios de pradera,

siendo este pasto

mi infinito remanso,

que me habla de la ceniza del fresno,

de la nieve del álamo,

de la sombra de esta abeja,

y su testimonio deja,

entre almendros con sabor a metal,

y encinas sin gorrino,

hoy avanzo el barbecho

para enfrentar mi sino,

a ver si contesta

la brava dama lluvia

que es Dios.


El Castellano


Alborea el otro lado:


Destello que blanquea,

lechoso, estira un seto

en semicírculo,

la retama amarillea

oscuro el agua

de soto sin fondo

en cuchillo en haz de cauce,

compongo el suelo,

con un hueso en mandíbula

pereza coarta la raíz

en mitades que caminan

desencajadas.

Anidaba, un corta vientos,

la franca entre rendijas

que se ocultaban bajo paja,

decencia que iluminaba el sol,

patio largo del atardecer

lleno de harina.

Escuché a mis heridas

por francos capullos segados,

caídos asisten a ungirse

yazco en una hoja roja,

camino por mi corazón,

exime aliento

una raíz salvaje no sostenida

se deslizaba un rosario

con aflicción del marjal

cubierto por la flor.

Como febril estera

y larvas sujetas

en yunques iluminados por savia;

era mi vida el precio

de estas semillas.


El Castellano


Tañer de hiedra:


Cerro gordo de henchidas horas,

marcha lenta sin subrepticia,

pesadumbre del porvenir

sin hojas ni otoño de vastos

suelos empedernidos,

en este rincón deslizado

un senil canto que abre paso

tras espirales en cuencas de flor,

de floresta blanda,

húmeda donde la maravilla

será villa,

Yunquera llanos fueron

sotos sin perdigones,

pero de fuente

de lo que fue siempre

matiz destellado,

ultrajadas sin abrigo,

en este mausoleo de tiempo

que se pierde sin visiones

vientos sin azares de infelicidad

ni ajuares de inamovible primavera,

donde lo único inamovible

es todo lo que siento por ti,

como un carrusel sin soga,

ni cuerda que atañe,

desde esta urdimbre

anclada, armada, hondonada,

dónde mi manso destello

de esta asolada cuesta abajo

que avanzo

por la vera

verdes,

un ojo que endoseló,

sin compostura

mi dulce cicuta

secular es mi enredadera,

mi sentir sin espera

su blanca ojera de nácar

de rosas y crispadas espinas

flojas,

absurdo, burdo, doncel

en sandez segura

tapiz sin fusionar

dichas ni agravios

extiendo mi locura

¿Alguien duda de mi campiña?

Con murria

de escurrajas,

cuenta ni azada

sin sostener este descanso

que lo dicho tiende,

todo recuerdo de lo que alma tengo,

y recuerde mi cordura,

que Úbeda tiene monte

y yo blando su horizonte,

sin alarde

hago corral de lluvia.


El Castellano




Carne espectral:


Incauto silencio verde,

ignorando que la rosa

no ha muerto siempre,

antesala sin espera ni consulta

donde muerte pasea,

enorme llama en fondo de frío,

ojo helado fijo en labios ardientes,

enjambre solapado

a mis trescientos treinta y tres vidrios

de alma que gasto.

Hermosa ni roca te parió viva,

deshechas las estelas

queda asirse esplendoroso

al metal que ruge.

Mareas de afrecho

visten savias lloviznas

que avivan su verde intransigente,

ángel lánguido voz revierte

surcos en iris pervierte,

quedaba alto nacido del hierro,

el norte que soñaba el viento

fruncía de aojos la vestida noche

y su cenicienta espectral

de las maravilladas flores de difunto

acrisoladas en soles pudientes

hechos de silencio.

lúgubres hendiduras del sueño

y el vientre escamado

de la lagartija

que yo amé,

y seguiré perdido amando

porque yo existo.


El Castellano

Azares de lluvia:


Avanzo el día sufriendo con la luz,

escribiendo mi cuaderno

encima de una mesa de pino,

simple, ruda,

como ella misma.

Hacia el ocaso del nueve,

la cerviz descansaba sobre el rastrojo,

una carrasca enervaba sus flores de piedra,

era suficiente descansado el recodo,

abría el cielo un llanto

de llovizna asilvestrada de abril.

Suave se esponjaba la oscura tierra,

la viborilla ahondaba su refugio

bajo la severa piedra,

era un tomillo afilado nuevo

de esta rigurosa primavera,

el solar lucía su verdor

de ángeles cazando lagartijas.

Diestro mi ser dudaba si llamar

al gamusino de escritura,

la cocina de baldosas

invitaba a merodear por algo de cafeína

era redondo el tiempo que alzar clavos

y unir galaxias sobre tejado de aspas,

un día cualquiera;

sin mozas en la vista,

era bastante y no se sujetaba mi pensamiento

de vanidades cualquiera.

Angosto trepaba el tejado de mis densas ilusiones,

atravesar raudales sujetando azabaches del cielo,

estirar la luz y bajar la luna,

era un puñado de estrellas apagadas

y volví a sufrir y endoselar cantando,

un reguero tieso de savia

y el vergel se encendía

clamando la desquicia

de que no duraría la siguiente estación,

sigo las ondas del charco

deslizando en él su solo reflejo,

rambla sin margen repleta

de esta lluvia sin cuartel,

un río me desquita de fluir

como lombriz azulada purpúrea al tacto,

es un recuerdo a mi río Henares

en localidad natal surcada,

un solitario flamígero pensar,

y cambio todos los lugares por ninguno,

que es lo mismo,

cimientos absolutos de oscura tierra,

en tímpanos calizos me sostengo,

como esparto del bronce,

y brezo desnudo sin soslayar herida,

el vals terreno me envuelve

y vuelvo a saltar el pretil gesto de Ostara,

anudando el ombligo de la tarde

con la ojera de la noche.




Förüq El Castellano


Son, del ascua:


He venido por los sones sin tiempo,

resuenan todos en lo alto de la torre,

indico fiel muro

que acuartela voz sin muerte ni memoria,

bronce a lo alto,

pureza inmiscuida en áspero esplendor.

Risa sin agua, tiempo con sonido,

eternidad azogaba sin corazón

ni anchas calzas finitas,

el cielo cayendo turbado está.

Voz con muerte oí e hice caso,

penumbra de vendaval obscuro,

hálito perenne de triunfo en luz segura,

mi culebra, mi sola flor, un campo soterraño

armado en cantos, solapado,

viperina falaz un soto

al que me trasplante,

dulce miel de tosca celda,

filial que enmarca,

sangre sin latido del suelo terreno,

raíz de terrestre prestancia,

clavo instante, cabeza abajo

de la vida de este mundo,

tajo recto aguardo,

con la verdad profusa de cuánto he amado,

espiga de tinta bebiendo la luz,

de su ardor erizado,

crisol a raudo, puro odio,

eternidad sin voz,

agreste reverbera,

empapada en substancia.

no tendrá que aullar como los presos,

oh dignidad serena,

cuervos de muerte me caen los ojos,

reloj de alma y alba en despido,

como rubí dentro del zarcillo,

me senté en un junquillo,

y me entregó un zorzal su ovillo,

hiedra de espíritu suplicante

trepando quinto cestillo

mi torre anublada de hondo cielo,

sombras miro, me miran todas,

mi cántaro es como el de Dagda

ni fin ni repleto,

viaje eterno,

al encumbrar todo

de nuevo rocío.

Ababoles me cuentan

que todo se alza y rige

gracias a raíces primas.


Förüq Castellano


Tiempo en floración ruginosa:


Una flor que es flor

en mitad de tu tiempo,

floración que vino de raíz del averno,

escalando al cielo,

pluma en tinta

de servil vid de Ferento,

albor en cernícalo vigía

primo del vilano señor,

mariposa metálica que revuela

desde soto carmesí de tus muslos

desplegando su lengua furtiva por tu dulce

vientre de nieve,

corola de un silencio húmedo,

como si flor en palabra

nunca hubiese sido,

trampa de arañas en serviciales rosas

de la aurora más funesta, clavada la hora.

Curvatura morada de mi verde sueño,

corazón despierto o mudo

de grito sordo en el pecho,

amor de rayo empeño asolado.

venas en azur sobre tierra,

un destierro de la esencia intangible

al beso y ala vaga de sol minúsculo.

Rebelde en tierra resumen edificado,

sin vigilia feroz me despoblaba,

inmaculado fuego,

terrible y compasivo,

tú amapola,

crecida en luna de mi huero camino,

labrador de arduo sendero,

lebrela tú musa de mi gana acaudalada,

pez de hilo es este instinto,

a veces parco, a veces sumiso,

azul lento en flor de viento,

oval de campana tu concavidad en bóveda.

Mariposa negra que poema trae en ala,

gota de luz colmando el astro,

mariposa negra solar,

mariposa de muerte sembrando

orugas de vida nueva,

azur todo espejo,

de un tiempo que ya calla,

y todo frío, termina.



Förüq Castellano







IX: LUGUS:


Sol de cristal;

Oh lugh, invencible al crisol

de tus lenguas travesadas

fiel carrusel de rayos sin secuela

de su rizada espera,

blanca luz de tu vera,

entre compases que hielan,

a tu vespertino canto derriten, despiertan

tus mil llamas liberadas,

desnaces a la noche que aguarda,

oh Sol de mis soles,

acoge este iridiscente canto

en tu seno en mi pecho que te aguardo,

al fragor de serpientes frías,

al valor de fieras enardecidas,

bajo y bajaré para alcanzarte.



El rey lucero,

todo lo colma su brillo, la tierra deja paso a toda vida en color,

a través de la caricia nos trae Lugh.

Reinando el Sol está, hablé con la lombriz de boca gris

que apareció tras mirar fijamente preguntando

a una flor de difunto me comentó

que podría indicarme de la tierra

donde todo es libre



Lugh

mi padre astro,

Dios de las artes,

este afán que me enciende la vela

para que me encuentre.



Luna madre de Lugh soberano,

encuentra su cuervo en su castaño,

estribo sin llano

un real cerro

de rivera del antaño tajo,

salpicando este corazón por piedra,

con mi dicha

que se acuesta y briza,

mi profunda raíz de tomo,

con negro abismo despejado,

centelleando.




Wotan, Lugh, Morrighan,

ese veris perdida y encontrada,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid

Genii locorum dioses ancestrales

abrir este camino,

Diancech sana este mi cuerpo

Badhbh Catha sigue fuerte,

tierra entierra la maldad

sepulta los problemas,

como en tu ser el ciclo

el eterno resurgir en ti cierra

y comienza,

resurgiendo, abriendo camino,

escudo en fuego sembrado,

hueso del pagano,

me deberán cuanto yo he plasmado,

hierro al hierro,

fondo escueto

del vítreo traspuesto,

senda de la idea,

por ellos socarrada,

lucha, cuanto más arduo es el camino,

cuanto más se abren las pruebas,

más se hinchan las fuerzas,

sólo vencer en firmamento,

agujereado de huesos,

siembras que tiembla la luna.

3 claman los genii locorum

que no han muerto, que ni el olvido puede con ellos,

Diancech sana este mi cuerpo

Badhbh Catha sigue fuerte líbrame del cobarde,

Epona sálvame del semejante soy tu mala yerba,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid poesía,

elevar mi canto

que yo con mis actos

os hago un manto,

Cernunnos comienza nuestra caza,

Candamvis alumbra esta montaña centelleando

el relámpago,

abriendo el cielo de nuestra bruma,

tejiendo nuestro amado ocaso,

que jamás hemos visto los que vivimos en el suelo,

ahora y siempre se escuche nuestro canto. 


Regio Lugh meditando.

Sin mis vencejos

no brota esta fuente.


Abren montes

sucios de azul sereno,

deslumbra un fulgor.

Dios del destino,

dios de luz y del fuego diestro,

doradas sierpes bajan el acecho

flamígero.

sí o no mi lucero,

afrenta amanece,

antepasados servid al viento

de vuestros hijos.

No hay bajeza por recorrer,

raya la senda

cristal hondo, que lluvia mece.

Renovado filo incierto,

entra luz en círculo

piedras de mi padre Lugh

escrita la noche,

ancho dilata diáfana derrota

cae a mis pies.

Vieja honra goza nuestra libertad,

tumulto en casta recio,

esquilas límpidas las mías

en luz de mi Sol padre,

titilan tersos

los verdes de tierra

espejando joviales reflejos,

dios de fuego y de toda Iberia,

desde portal del bosque

de Cernunos,

Candavmmis abre los cielos

velo de tormentas,

apacienta bella, tu recta belleza,

sobre mi haz

fiero, funde mi luciente,

a avivar el trueno.

A galopes de oscuridad

magnánima.

Dios de brillo terso,

En este otero mi alma despertará.

Aciago comienzo de sangre

en grito ceremonial,

ondas pulcras cantará,

dilatando cauce de gran Airón.

¿Vendré ya a la luna?

Ya filo de alba,

pura tiembla mi brisa nocturna

aprende mi resto del mañana.






Lugh Solar y Poderoso,

jamás a ti te hable el olvido disuelto,

ni se rija tu onda luminosa como tronco esbelto,

digno a abatir el rayo,

noble melancolía por tu madre difunta

Tailtiu,

en el alto cielo,

tu grandeza

sea reguero de oro.

La tierra secunda en nueva cosecha

por talentos colmados a florecer,

viento sonoro guarda tu hermosura

Rey Padre,

El páramo yerto perecerá

en ámbar blando

de aroma besando tu frescor

de vida nueva.

Abatirá la sombría dulzura la tierra,

ilumina mi pluma al honrarte,

suspiro de mi estruendo crepuscular;

nombro al pájaro misterioso

que te pertenece

cuervo que otorga el anochecer,

Sicut nubes, quasi naves,

velut umbra.

Años pasan yo busco mi recto yermo,

triste aflicción por aquel tomo de tierra

como las sombras vaporosas.

A ti Creador de luz,

acógeme, pinta esta mi noche negra,

amigo de imagen solar,

soy por cuantos Soles he nacido.

Por sosiego de tierras ignoradas

dame su gloria.

Camino afable con tu candor a seguir,

blasón yo no pido

ayúdeme a desplegar y sembrar mi porte,

en tierra a cabalgar

y deslumbrar.

Lughnasadh, Lammas.



Oh gran dios del Olimpo celta,

Lugus señor,

tu espada cenit de todos los talentos,

oh gran Sol,

divinidad de tierra,

tu sola estirpe encumbrada.

Patrón de artesanía,

amplísimo espectro, padre de las virtudes,

gran brujo, sabio cuervo,

aquel que te sigue por doquiera,

iluminoso, blanco

cuervo tú.

oh padre,

abre ya en savia nueva tierra,

también te llamó el Cesar a ti, Mercurio,

llegará tu rito para Lughnasad.

Solo uno; dios del Sol tú,

oh Lugh.





El Castellano




Reflexión:

Como el Sol brilla en lo alto de los cielos,

es nuestro deber cuidar y hacer florecer todos los talentos,

y sus virtudes sembradas y habitadas en nuestro caduco corazón humano,

en y con manos de la divina Sabiduría madre de Superior Conciencia de Razón regentada en luminosa aura y amor a luz de rey Padre astro que otorga todo azar de vida en este planeta que dirige y domina.


El Castellano 29-04-2019



Ababol, sangre de sol:




Ababol, oh tu carmesí sangrante,

oh tu sangre de Sol,

en brea de pétalo flamígero,

sordo me alzo yo solo a tus cantos,

por sembradas frentes,

acoges tu belleza incausada,

rizada ascua gimes

de la tierra al cielo los castos dioses,

en la altura los montes

a la cumbre de sembrados árboles

anidados, repletos de peces.

Monumento tú del yerro,

y tu rivera a mi izquierda,

impetuoso me alzo

desde tu desbordada mar de tierra,

al río en rambla,

de Júpiter complaciente,

príncipe y rey tú,

oh, gran olvidado linaje,

caudillo orador de los vientos,

rajas el ocre

de tierra impune que mi Noto,

muerte no teme;

lámina de bronce mi pecho,

qué clase de muerte

tú difundes y apremias

como divinidad en coro de Ninfas y Sátiros,

mis ojos, sin lágrimas vierte.

Oh sola belleza tú,

amapola venidera,

augur de cuanto he sembrado,

Ababol sonriente, Vestal en llamas

iridiscente,

por Helena de refulgentes estrellas

por cabellos,

derriten todas mis arañuelas,

Padre de los cielos,

Padre del viento, acoge mi fiel ofrecimiento,

en este atrio castellano.




El Castellano


VESPERTINO SALMO:




Rocalla y celada,

roca y yelmo,

entre su negra sangre

te invoco, espíritu del yermo,

entre tu contorsión de sol

creció una espina

en mitad del corazón de la piedra,

no fue rosa ni la más bella de Júpiter,

espiraba su retorcido dolor,

dando vida a su roca base y nicho

su lamento que yaga,

un tallo prendido

sus ilusiones en flores

como espino abría al cielo,

compasión de aflicción,

como una capa y corpiño de dama,

frente un olmo forjador

dador de aliento

al inframundo terreno,

greña de flores mecía

el tallo de la espina

como ternura llorada

abrazaba su desolación,

entre mirtos y espliegos,

y el alhelí de los caminos,

sangre de tierra plañía mi ababol,

que el perdurable fervor

durara, toda la estación.

No era una piedra brotada

era mi corazón,

incrédulo por cuanto

sirvió,

guardián y vigía

de todo lo profesado,

mezo mano

y doy abrazo

a esta sombra mía

que camina.

Entre vientos amantes

de sierras madres

y esta rocalla

que delimita mi pulcro, espinado

corazón.




El Castellano


DOCTRINA DE INMORTALIDAD:


Este es mi reino,

este es mi camino, mi elección,

devoción,

al uno, al Sol.

Mi guerra mi señor.

Antorcha de sola libertad,

reguero tu luz.

Camino de la virtud,

ascua perenne,

tu amada verdad,

forja de mi sangre,

destino atronador,

tu inmortal destello

iridiscente al alma en guerra,

somos los hombres muertos bailando

en tu corazón.

Clama esta nuestra Legión de Luz

un son férreo,

a lo alto los cielos,

Padre Creador te imploro mi humilde servicio

a tus Falanges cromadas de creación.

Alzo mi recia vida a mi sola espada

nacida y sellada por tu tesón,

En tus hoyos crepita mi dicha Sol Señor.

Tráeme que besaré tu Luz.

A ti rindo mis cenizas

y perpetuidad de alma.

Guíame amado,

a incendiar en reino de las sombras

con tu amor,

es mi reverencia, es mi servicio,

osar mi entrega al lado mis castos dioses,

Padre tú de ellos,

mi amor, mi Sol, mi veneración,

soy tu hijo,

destellado te amo,

desde albor cantado,

al origen de tu hierro en mi sangre.

Hoy es siempre por ti,

ángel en tierra

estruendo ciego,

de la vida de tu ceniza,

Sol dador de hálito exuberante,

mi campiña,

mi suelo y mi cielo,

mi salvación sólo tú señor.


Förüq Castellano


Cauce en rectitud:


Empeño asolado,

flamante compostura

en fanal infinito

de las flores del campo,

del ababol al dulce hinojo

diestro me dirijo hacia la suerte,

por coraza mi pecho,

por yelmo mi palabra,

un fiel reflejo por escudo,

es todo lo que pudo la armada  razón,

es todo lo que llegó

al río de las almas de mis venas,

dulce estampa de agua,

a vid de trigo y girasol,

la novena estrella me cabalga,

todo oscuro linde de mi vergüenza deslumbrada.

Ojo de mi ojo, viva siempre la virtud del aojo.

Vida de mi zarza quieta, de cristal en espinas

que su hielo en sangre me temerá;

una fiel hoguera de rizada ascua perenne,

rastrojo al fuego de mi quimera, sola su verdad,

es mi sed verdadera,

escarpada cumbre del hombre,

y su dicha en esquela,

yo lato sin nombre,

allá donde el astro esconde;

sentencio a mi olvido

a no volver jamás,

a este recipiente

de sangre que porto,

que hace cumbre,

resisto aleatorio,

en este panal de esbozos,

me enraízo lejos de este mundo,

me desdoblo en dos dimensiones,

las vidas de un día que me enjuicien

que mi camino no termina, comienza cada día,

en seno de espiral armada;

montaña, yo soy la montaña,

el Juez Supremo ya me dictó mi sendero,

que yo me he ganado,

que yo he tejido,

y que las lombrices

sigan siendo lombrices,

que yo sé dónde dirigir mi vuelo

de cuervo poeta,

mi semblanza tejida

camina sobre una araña,

boca sin besos,

en cuarto umbrío,

me teje ella Litcher la llamo, a mi fiel araña,

un destino, pulcritud de estela alma,

un encuentro sembrado,

letra que complace mi tejado,

resbalarán las aguas,

mi navío fue llamado al negro puerto,

siniestro yo el comandante

sigo mi noche

que ahuyenta que se estampa,

mi letra quedará en mitad de tierra,

porque toda materia

es y será polvo de tierra,

un rezo y un ruego

para que sean iguales a mí

cuando me toque zarpar

al otro puerto blanco,

sin retorno cristalino,

ni rayos irisados.

Sólo un campo de zarcillos

y rosas caninas que destapan auroras,

semblantes del ser que fue alguien,

quien quiso ser...


El Castellano





Destello, incesante Tornasola:


Sangre, pájaro, sombra luna. muerte en vaso de cobre, flor, estambre, lágrima, opacidad serena oscura, tristeza sola, destello incesante, contagioso azar inmiscuido, terco estruendo, vicisitud labrada...



Empiezo.

Desdén flamígero encorsetado,

en sangre de puridad, de alma o cristal en vaso

de alma y su terco sueño que era forma,

vicisitud o estela,

estambre y flor masculina,

luna de muerte oscura en yacija,

y su opacidad serena,

de argenta guillotina

cercenando al tiempo suelto y libre,

su oscura lágrima

de muerte en recipiente de cobre,

sombra y su noguera nunca ruginosa

de raíces en pulcritud de soledad de savia.

Esencia en vals superior,

como ninguna hoja se retira del árbol

sin motivo elevado.

Tristeza caprichosa como pájaro caminante,

y espíritu en captura de azulada raíz

azul hermosea la vicisitud labrada.

Pureza de sangre su única campiña

yerto sentido,

de tuerto ojo sembrado,

sonaba el repicar del taladro,

como un clavo hendiendo otro clavo,

y una astilla sacando otra estaca,

azar alado,

en litigio de iris sediento,

era yo como cristal

de transparencia habitada

agradeciendo a mi musa de agua,

su fábula del pájaro y la flor,

despierto otra vida

que empezaba a soñar mi vida

a partir de mi presente muerte.

Y su vaporoso candor de estela,

un tambor sonaba mi tierra

abría del suelo una lira sobre un arpa

conjugando resonancia crispada

en cuerda y engranaje maldito

como una peineta de brujas afilando

el violín destino, que dictó

que abandono, sin haber comenzado,

y empiezo sin saber continuar,

porque acaso

¿hablo yo?,

¿O despierto sin haber dormido?

ni conocimiento,

seguiré indemne acontecido,

sin dejar de ser correcto,

jactaros del libre

os hace más esclavos,

perseguir sin incendiar vuestra casa del mal,

os lloverá lo cosechado,

se ama la virtud

la bondad destellada hace arder el odio,

y este en contrario resta luz cuando se le ampara.



Förüq Castellano









Sombra de paraíso:




Midir, Mider, midithir,

Dios irlandés del Otro Mundo,

alza que traes negro, profundo

respiro secreto, que revolotea

entre los rectos huesos,

sangre floreciente

llevas que surca

mis redes cerradas;

por mis venas de océano

salvaguardas,

entre mi ardorosa sien,

claro auge dictas,

entre truenos de adoradores

entre espinas,

silbas que cabrilleas,

centelleando mi padre lucero

entre tus oscuras entrañas,

este mi cuerpo cobrizo

en espasmos de luz vana,

noche alumbrando

su emerger bajo poderosa tierra.

Túmulo del pez vivo,

dormido osarías ser Sol

o su sangre crispada luciente.

Feroz acero me reflectas,

hijo del viento

o hacedor de este mar de tierra,

bruñes tú Mider

los besos de pájaros que surcan

los aires.

Platina de oscuridad,

por los que adentran sus espejos,

oh maravilla ella,

de hollar el tartamudo desliz,

inmiscuido,

fuego de su frío presente,

duro hueso de mi pluma inmóvil,

a ti soberano rindo que desquito mi égida

de Atenea,

y beso los pies de Minerva,

Oh Brigantia,

haz señero de mi solo anhelo,

mantenme en la lucha seguro,

a los pies de mi oro trigo,

aventando espigas, yaciendo,

entre la grama del Parnaso,

anhelando surcar con mi amada

sus páramos descalzos.

Ó Valhalla.




El Castellano


Secuencia presa en ''Arañal'':


Plantado, mi solo eco,

que abría mayo hasta marzo,

dictaba que hermoseaba,

amor en virtud.


De mi dama cantada,

versos sublimes encontraba

bañándose en el pozo de Airón.

Su edad rezaba mi ignorancia.


Evanesciera el susurro de toda lira.

Recuerdo vagando

que Apolo me deja solo,

y yo con mi arrida sien.


Derramo que riego mi pecho

y su yunque en vello,

me hollaba la fatiga de mi neurología,

y su esplendor se retira;


encanto recordaba de mi ferviente

musa de mis dos umbrales,

uno cuerdo, otro mejor.


Mustio el dolor se arrugaba la frente,

atónito que danzaba perplejo.

Invencible Castilla me aguarda.


De foráneos no queda ni simiente,

de insurgentes mi bayoneta,

don funesto de letra bastarda,


preso y yerto ahincó mi historia,

sepulcral victoria me retenga


de mi guarda, la Gloria.



Förüq Castellano


Rosa de los tiempos:


Verde rosa proscrita

abre del tiempo verdades

que inflaman la oscura noche,

al flamear del angosto

su espina cierne,

hojas del tiempo se cierran

rizando, caracoleando

una espiral malva,

vetustos testigos

estambres del fuego

y de las sombras nacidos,

osadía violeta

entre raíces de siglos,

ascua que arde deseos,

crepitan pétalos

encajados, una realidad

sin techo dorado

firmamento anudado

por cuanto ha conocido,

no llegó su marchitar de brea,

guiños al viento descubre,

mira y se sonríe,

en aquel diáfano cuarto

de estrellas sin encarnar.

Claro oscuro de su prendida suerte,

alumbraba lo inerte,

entrometiéndose por rejas

de momentos tenues,

sotos sin hueso regentaba,

vagos lindes sin estatua,

ni otras flores

que su belleza, empañaran,

soledad perpleja del devenir,

aguzada torpe sin rostro

ni desdén devorado,

clama silbidos

que colman de noches

y sus vestigios,

abriendo estelas

tejiendo sus casitas

de arañas que flotaban

como lunas tendidas

del techo de su caverna flor.

Desnudando tristezas

llamando al oro

del alba

y su recto oasis de Sol.


El Castellano

Flagraré tu ascua:


Ven poeta a mi yermo,

arcano es este sentir azabache,

descubierto entre álamos

que blanquean

y un sol oscuro de invierno,

un sol muerto con hoyos crepitantes.

Que nubes negrean su muerte

entre caracoles de faroles

y luces difusas agrietadas,

por adoquines ermitaños.

Ven vida a mis flores rutilantes

umbra fragorosa de sombras de nubes

por corceles suaves te escondes

por hormigones de leche

y sus canosos cristales seniles

tu polvo de estrellas viertes,

más de lo que he perdido eres;

voy soñando mi linde despierto

cal entre cantos de espera

entreabiertas sus esferas yertas.

Estas calles de diciembre se encienden,

como perro ladrando de noche,

mientras tanto te busco, luna dulce;

entre tus mieles luminosas que viertes,

entre cuchillos yertos de asfalto que florecen lágrimas,

y gravas secuaces al fervor de silos yacentes,

el soto mío perviertes en aspas de nueva lumbre,

los edificios suenan

a nanas sonámbulas, con tus pasos desangelados

camino mi azotea,

mientras tus altas ojeras cuelgas.

Una fosa es mi palabra,

que entierra ideas

cual tordos que grama escarban,

verdes espigas, es un perfil angosto,

espolvoreado,

pudiese yo retornar al otro lado

y seguir indemne,

acontecido del suplicio investido

no lo sé.

Mientras seguiré crujiendo

sonidos secos, ellos que ululan, descorchando sueños

en vals de toda carcoma del sentido nacido,

su río desangrado de flores que fluyen

de sentidos dentados en haz purpúreo

y su afligido azar de venas razones,

yo te busco luna por cuanto yo he conocido

por silos de arena blanda,

por coches y entramadas inertes

que jamás desvanecen,

por cristales hirientes

y su reflejo ámbar,

tu idioma secuestrado me desciendes,

días festivos danzaron huyendo

como ecuaciones de estorninos

jamás fugaces.

Terminaste de escuchar mi ruego

sin escapar,

te escondes cuando te busco

entre verdes ramas,

y violetas flores

bajo luz de oscuridad

artificial ciudad,

edificios que no aúllan con el viento,

venas roídas entre encajes grises,

capas de noche humeante,

por cuanto he conocido,

por cuanto he huido

para encontrarte.

Mi flor de tormenta irisada

mi éter y su magia soslayada,

un torbellino sintiéndome en la luz,

madre de toda penumbra subversiva,

no sé el porqué de lo sentido,

un silencioso ruego,

no puedo ayudarme,

sabiendo quién eres.

Relámpago asido soy

que ama verdadero sólo una vez en vida

una vez para siempre,

una vez por todos sus destellos afligidos,

lo sentido es más que un carrusel de estrellas,

más que tu sonrisa venidera,

he perdido venciendo,

ámame como una luz parca y efímera,

como un estruendo en mitad del fuego,

he venido a vivir en tu yacimiento de pecho,

deberán desenterrarme

cual raicita en tu vientre protegida,

hoy es por mí porque siempre es por ti,

imploro piedad me brindes mi poema solar,

serviré aseguro a tu ser

dama de mineral candente,

por los tiempos difuntos,

porque usted valora mi terco empeño

de soslayar nuestro verbo,

arrullando en comunión de astros

tu tez en piel serena, tu miel de dioses dispuesta,

parto de un respeto que no cabe en mi pecho

señorita de once umbrales que quebraste,

no figures límite,

por no tener yo, no tengo ni vergüenza

será abanico de mi pluma esta entrega,

sirviendo, disponiendo,

su munición en una letra

omega fin que es principio de causa,

de señal que aguarda la vuelta al comienzo del sentimiento,

y su fiel tormento nacarado,

volviendo a comenzar, conociendo

que el camino no lleva retorno.

Ni opción a besarte musa.

Sólo amarte como platónica ascua ilusionada

por quererte y admirarte

como el alma eriza

al leer tu esencia

mi doncella escarlata.


El Castellano



Grillo IX COMPLETO:


Clareando su lividez

por sotos vastos, reales,

mi río navega.

Soliviando su bandoneón

dirige, blande mi grillo

el afilar de su tercera cuerda.

Entre el suelo de un ciprés enhiesto,

rigen blandamente espigas rojas,

jóvenes, juguetonas

como si tuviesen sangre

para sonreír

al viento que pasa

y no atraviesa.

Reposa que aguarda el cráneo

la tierra.

Ay la tierra, hay de ella,

sombras que complacen y acervan

la mansa espera.

Soliviar vetusto

que Ninfas y Sátiros pastorean.



II

Es un tejado llorando por la piedra,

con acequia desnuda de canalón;

un cimiento que plañe la helada,

y le agrieta el tiempo que ya no escapa.

Sauce triste, abatido, con portón

al mundo del grillo.

Entre blanda grama

fenece que acicala su alma.

Entre un arpa estacional,

y panales de ambrosía.

A la lluvia primera

abre su fiel Parnaso devorado

entre caracoles sonoros.

Grita la raíz acrisolada en ámbar

de intelecto mayor.

Cúspide de serena esfinge,

y dolmen de divina pluma.



III


El grillo único pidió un deseo

al manantial eterno de Hipsípila,

y fue no sucumbir

tras el acople, todo sonó

en manantío, y lo inerte

reposó su voz, de nuevo.

Para siempre.

Soledad dantesca de umbría

melodía, extendida por el Baco imperio

regentado por el claro de luna,

donde fluía su sangre de luz,

rojiza. 


IV

Solar afán, solar entrega,

llegas que dictas tu pertenencia;

tu arraigo de hiladora,

hermana de negro hilo,

traes que cobijas mi jardín florido.

Mi grillo luce de nuevo

su primavera luciente

en lira de su candor de estrella.

Es su centígrado

que tu lustre musa engrandece.

Un solo marcó el ascua irisada,

por su reposo en madriguera;

un deseo concedido él cantaba alegre,

a su musa del Alba.

Albilla más hermosa,

clareada sólo por sus pétalos de mujer fecunda.




V


Era un patio sombrío

con mi vena de acequia reverberando.

Un jardinero a la araña de su rosa;

la protegiera,

la cuidara como besaba la luna Sempiterna,

con tus labios de mujer serena.

Desliz en nácar, pétalos de tus falanges me hablan, marcando,

asignando, el vívido resplandor

envuelto, aterciopelado.

Envolvió mi vida, tus latidos flamantes

de estela considerada.


VI


Avancé mi yermo,

con mi grillo en mi bolsillo,

divisé en umbrío, frondoso parral,

mi secuela descendiente,

Hipsípila me protegía.

Pude abrir una nota

al astro mayor,

de armónica congelada.

Desnudabas musa mi latir

que sólo su premisa abarca.





VII


Ahondaba que saltaba,

el ímpetu de carcoma cromada,

al resplandor de su tacto,

y quizá su matrimonio

en unión con su oscuro astro,

blandía a la séptima sílaba,

luna que busqué por sombra y abismo

en esquela.

Era un disparo y azogué

lo que el cosmos me negaba.



VIII


Fui dichoso, me enaltecía

mi soledad pulcra arrebolada.

Espejaba ella el vestido a mi mujer verdadera.

No brillaba mi sola desquicia,

era lugar y tiempo suficiente;

para ser de la tierra enhiesta espiga.

Ella mi única amapola

Reina del jardín de Hipsípila.

Un soto y un llano;

desperté del bolsillo su oro trasnochado.


IX


Blándeme Oscuridad,

en tu acero, y ala de pecho.

Que canten azabaches

tu magia del cinco

labrado este año.

Afortunado avanzo mi pulso

por candelabro este mayo.

Mi cenit por rectitud

del alma mía.

Un último acorde y me encontré

en la pluma tu arpa,

mi Ninfa que obligas no fenezca

el grillo que me da frenesí.



El Castellano



Aderezada estela clara:

poema reeditado 15 de mayo 2013:


Indómito palpitar entre noches

que dibujan tu silueta,

y aguardan mi renacer del asfalto sembrado,

entre suspiros que exaltan tu belleza invernada.

Fiel de caricia acuchillada

carmines sedosos te recorren que acampan.

Recuerdos del frío

que te tenía yerta, a mí abrazada

como somnífero azar indeleble,

Cada caricia que sentía tu piel de flores repleta,



cada beso que sentía la lluvia nacer de tus labios.

Ahora es tu sombra la que me guarda,

la que en cada sueño se acurruca en mi almohada.

Es tu mirada algo estridente, es hoguera

que ahuyenta mis fríos,

es brillo y bosque que habité,

es donde quiero renacer.

Bajo aquel árbol de ciudad

que no fue sepultado por asfalto

ni hormigones de leche.

Ecos de tu ternura aún me bañan,

aún acampan mi alma

y es en esta calma

donde veo que mi corazón te ama.

Vistió la estrella su estela

arropando nuestro amanecer.



Este fuego no se alineó,

se alimentó de tus latidos sembrados.

Entre mis jardines de sangre

mi amor surcó,

entre mis ojos deslumbró y mi ilusión tocó;

hondo, quedando todos mis anhelos

en tu mirada atrapados.

Halos de tu indeleble trazo,

aguardando mi rizar de ascua

y sigo por mi sendero de polilla,

vengo que atravieso

tu carnal umbral irisado

en lente mi oscuro astro invencible,

placer que del hielo desciende.

Solo abrigado en tu nieve

que ya no más oscura, late.

Al resguardo de mi escudo afilo que desnazco,

tantos suplicios invernados

que no sé dónde alzo

dónde me acabo.

Un querubín me colmó el atrio,

dispuse mi defensa

en estampa de un tiempo que me cambió el rostro.

Hoy es por ti que no es necesario,

seguiré sin conocer tu sembrado nombre

para este castellano fragor

descalzo de su tierra

y talones fundidos,

serás dama oscura que agrieta el azabache

de su entraña,

y viste que derrama su esencia

en negra alma como un silo de umbra.

Es despavorido lo que alcancé a soñar.

pudo ser más mi señora hada dueña de la sombra

que cabalga toda esquela

del tiempo preso,

un latido desertor

clama el son de mi rebelión

resurgir venda que el ojo no vea

me apodero de tu número flamígero,

vendrá, que no se irá

mi devenir del ayer difunto,

bailo, baila mi vela,

dictando que tu iris de letra

me regenera,

y reposo mi estridencia recta,

para combatir a la izquierda tu cariño estrellado,

mineral al candor

de secuencia tangencial,

y ala que te partes en tu pecho,

desnudando quizá algo más.

Quedando raíz salvaje

en atisbo de argento nácar que te beso.

Musa ardua de sentencia clara,

y amor de todos mis dioses del averno.




Föruq Castellano


El Castellano y Leannán-Sídhe


Réquiem blande:


Mi razón hace cumbre y risco

en la soledad de tus ojos,

nacidos para el solo armónico

tu mirada.

Ella que nació

del borde sereno intangible,

letra irisada cual ascua incendiaria

en un soto grama seca,

esto no fue hablar por hablar,

mi soto reverdece,

es como sombra de paraíso y su verde yelmo,

negra es desquicia,

negro es azar,

hoy tuve mal augurio

encontré mi futuro ababol

ya difunto,

ocupado, roído y dado en vil sentencia

sin abrir él,

su capullo era casa de una tijereta ya severa,

feliz ella,

corta-pichas directo a donde más me dolió,

se comió mi ababol

antes de poder desplegar su flor,

como si cortan la rosa

al jardinero que la cuidó con esmero,

mi razón enlutada

ya no era mi cordura en una amapola,

era mi desdicha en una tijereta,

he venido hoy, corriendo alto,

donde mi alma yaga

su cruel injuria de no ser de lo rodero semejante,

vine por sus voces en risco de humildad,

quise descorchar estrellas por sus halos,

vestir lunas y asignarlas colores.

Como sola nace el alba más preciosa

hija del Sol y su esposa,

fui directo a beberme tu luz musa,

soñando que reposaba despierto

toda senda hacia la novena

constelación de tu sonrisa,

abarqué mi solo Mercurio,

sublimé la escarcha tu esencia,

el éter quedó tañendo.

Escuché mi astro susurrar

tu nombre que no conozco,

a la ausencia dilucidada

llorar imágenes,

de colores difuntos perpetuados

en eco tu apostada mirada.

Las luces gimieron todas

en escalas un placer soslayado,

sin barrotes ni celdas

un albor, una fe sin ciencia

de que es posible

vivir colmando lo bonito

tomándote por ejemplo.


El Castellano Förüq


Abre pulso, transparencia habitada:



Vuelve a mí el dulce tormento

para vivir soñando

con el recuerdo.

Y amarte soñando despierto.

Vuelta al final,

sin comienzo anunciado,

dulce tormento,

dulce complacer de masoquismo

desdoblado,

vuelta en espiral cíclica,

algunos no hemos cambiado,

descorchar madre Conciencia

de su eje alineado,

rompo mis filas

avanzo,

voy derecho mi infierno particular,

de vivir soñando despierto,

lo indecible del verso,

busco eje o idea a seguir,

abandono primera persona

en uno, dos, tres,

despierto,

escribir, escritura al menos fue eso,

demonio gigante

con alas de cobre brotado

en raíz oscura;

lejos de esta tierra

crece y riega la acequia

servil hacia el castaño de oro,

espectral rivera de la suerte,

sombra de ángel desplumada.

Réquiem seguro blande el pulso,

en estas calles tórridas de junio

donde todo es lo mismo

y los engranajes

mueven las gentes,

dilucidado precipicio extenso,

acaso yo estoy despierto, pregunto.

Rieles mecen la falda de mi amada,

como un telón que agita el rubor

sonrojado,

destino mi blanca dicha,

de seguir indemne acontecido,

que va no me repito,

limo que agito el ídem trasnochado,

ven poeta, ven

a mi yermo arcano

y todo, cuelga y hiende de un alambre,

cordura que baila de la soga

mecida en patio de la araña,

por sorprender mi gato negro vigila mi alegría.

Cambio de tercio,

ser de tierra cuándo,

acaso ceniza final, transmuta,

no lo sé, igual que desconozco su rostro,

hilvano estas ganas flamígeras

de un repecho sigiloso,

compenetrarme en sus hechizos solos,

caminar al borde de mi nación emocional,

qué quiero yo,

lo primigenio,

que ella sienta felicidad correspondida,

tres ejes de dinero, sexo y comida

quedaron relegados detrás de los sentidos,

y el principio del silencio vana apariencia

tirando el telón de ropa ausente,

en inocencia

y su desnudez violenta

casi transparente,

ni motivo de peso poseyó para tirar y quebrar

el telón de acero de mi fidedigno

DULCE TORMENTO.

De final sin principio,

de principio sin final,

en hálito de vida desmochado,

en cruel invectiva

llamada diosa letra

y su vorágine insumisa.

Hoy siempre por ella un viva.

Esta incrédula condena,

por así verla,

y en oscuridad,

todos gatos son pardos.


El Castellano

SURCO MELOSO:




Te llamo yo a ti

de mi inspiración dulce vientre,

génesis de nube perfecta errante.

Esfera candorosa de todo mi infinito sonriente,

son eres de raíz que me hace árbol,

luz en sombra de ambigüedad

eclipsada,

adorarte hoy ya me atrevo,

en la ilusión, candado de cerrojillos,

fiel amada insepulta,

delirio tangible del vapor en río

mi sangre.

Aliento me delineas que sometes,

por qué me sostienes,

eterna pluma,

suspiro tú

de ceñir pardas esposas al cielo,

anhelarte tanto, rueda por mis espaldas,

lumbre del sentido nacido,

Ven esta hermosa noche,

a desnudar los oscuros rincones,

del verso y su suspiro en estiaje,

de sed del más fuerte,

nuestro juego por la luna,

abarcando el monte.

Vivamente te conforma el color

de toda luz herradora,

te dejo mi faz de amante,

esperando seamos siempre

sol y luna venidera.




El Castellano a 15-06-2019






Cuarto para amarte:


Maravilla tú en pleamar de tierra

Caléndula acrisolada, flamenquilla,

flor de difunto, mexicana;

destrenzados sotos, en compás de enredo,

donde creces mi sola amapola.

Soliloquios tartamudos en impás de soles,

aguas vírgenes me cuentan de tu luz que habita,

ven cariño bebamos la sombra,

trencemos un acorde desangelado

por todo lo que no dijimos y nunca diremos,

destello irisado tu aire que me destellas,

empírea ascua fueres de mi deseo insubordinado,

acaricias que eximes esta incausada dicha,

de percibir un lugar desmembrado

entre lunas y argentos brillos,

telaraña de vorágine y mi anhelo,

concurra por mis castos dioses,

con el tuyo,

una vez en la vida se dispara,

mil y una se intenta ser certero,

voy a hendir tu anhelo,

por esta mi malva-rosa.

Siente vida, porque si vuelvo a vivir

las rosas no caminarán

porque ya lo haces tú,

Luna mujer no me dejes,

avanza el solo arpegio

de tu tela fina,

descúbreme en cuarto para sembrarte

a beso y espada,

el tomo de tierra que discurre,

anhelo tener alma como dispones,

pero creo ya gasté un deseo

y la canjeé

aún vampiro solar,

vengo que traigo un cesto

mis ilusiones, en esquilmada razón

morder el placer extenuado,

en vaporoso gemido de luna sempiterna,

cónclave de tu mineral candente

cadencia ilimitada, difunde,

ando  desaprendiendo, a escribir,

relojes y sus manecillas heladas

a una hora para la medianoche.

Suspiro y me dicta el tiempo,

que no poseo novia

poseo musa,

y es lo segundo mejor

que me pasó en la vida,

lo primero fue nacer,

y este mundo puede quedarse todo,

que yo soy feliz,

gracias doncella escarlata,

gracias mi golondrina azabache

que anuncias toda primavera,

a tu oscuro halo rindo mis falanges,

en oscuro candor que te alza pleitesía

en sola mirada iridiscente a tu abismo de nácar.

Quién osase adentrar.

descubriese que prendiste fuego

a incertidumbre

llamada arte.

Lo siento vida oscura

a imaginaciones particulares,

me siento querido por ti,

Mi ambición no quiere pedir,

sólo ofrecer,

y agradezco no me relegues

de ser vigía tu corazón preso,

contigo mis dioses Musa.


El Castellano

Cuervo primigenio:


Marca sigilosa,

azar de nueve venas.

Concadenado, cruz en esfera.

Sigilo en réquiem

por la sangre olvidada;

flamas en cauce

avanzan en un sentido,

inerme paso del tiempo

como un tren de espigas,

solo, solo ante la vorágine.

Como no canta la despedida;

insepulto ante la encina.

Mi carne sí posee baraja.

Naipe de tres lenguas.

De la vida bajo tierra.

Todo me suena en uno.

Vapor de identidad.

Buscando su esencia perdida.

En vasto soto real.

Camino buscando el agua.

En mi desierto embalse de recuerdos

ahogados;

vengo que voy hacia el poder

del cuervo y su esfinge,

tallada en el roble de mi pecho.

No-vida baila de nuevo.

Hacia el patíbulo de estrellas.

La lira se prendió.

En recto intento,

alcanzando sones

y su fractal azabache.


El Castellano

Origen en libreta, ¿Cómo llamarte?:


Dictan veleidosas las estrellas,

tu aura intransigente

que no conozco yo sirviente,

tu nombre mi dama en la tierra,

oscura soledad que amancilla todos los besos

encumbrados, solos, flamígeros,

sin rubrica ni trazo tangible,

acompañar tu alma esencial,

cómo llamaré sin tu nombre,

mi amor en la tierra,

cuando toda adjetivación propia

a fuente inspiratoria

se mece, que baila tus contornos

en oscuridad liberada de arañal

del que parten mis impulsos.

En mi libreta estalla

que duerme mi mundo,

es mi retiro al Moncayo de la letra,

en cepa de Apolo, en vid de Mercurio,

en racimo de Loki,

te llamé para que me entiendas Musa de agua.

Dilucidar entre mis sombras es parecido,

sendas sin fondo ni poso,

fragua tu belleza mi solo evanescer,

tu partitura,

tu partitura me colma el Atrio,

sierra que cruzo sin encontrar lamento,

ávido, sujeto renombrado,

dulce tormento de amarte sin rienda, sin espuela,

puridad en crisálida del éter dispuesto,

adoro tu alma sin confusión,

sin decreto banal

que interés confluye,

viene tu tristeza a mis floridos zarzales,

agua cae sobre malvas-rosas propias,

que abren de tus lirios espumas virginales.

Entre tus faldas de encina,

no hay ya más oscuras golondrinas

lirando en mi antiguo tejado de ciudad,

como céfiro de sol desnudo me vio el mundo,

sol naciente tu parca mirada aseguro cristalina,

en vano grita que canta

el campesino a su arada tierra

ya no más yerma, ya no más sepulcral

lontananzas de flores arrullas,

en tu sensibilidad exacerbada,

inocente mi cuna de luna,

hermosea la noche

lo hermosa que escribió su partitura

de tiniebla,

ya se aprecia,

ya se siente,

tormenta candorosa, acrisoladamente bella,

en mis cúspides de entraña.

De repente. 


El Castellano

Serenidad eternal:


I

¿Acaso oculto canto

de soledad te envío?

Puede, tan nítido,

que ningún hombre

en tierra, pueda negarlo.

Prende mis rosas azules

entre mis fragantes zarzales.

Ya no musa has tú de esconderte.

Sólo despertar a la luna

tus azares contundentes.

Te logro ver plena

irisando el gozo somero.



II


Danzando yo atrás de la tela de araña.

Púrpura visión,

no se me niega serenidad virginal

que florece

entre el tranvía de estrellas,

pasaje al Otro Mundo del que vengo.

Tempestuosa tú, amada;

sirves al cántico

sanguinoso inicial.


III


Florecientes mármoles

me acogen,

tu magnificencia

exacta, digna de altos dioses.

Perenne diamantino vistes que exhalas,

que desnuda tu letra.

Acorde al compás de mis soles

en tu fecundar

de su ascua

milenaria.



El Castellano a 19-06-2019


































Operación tres coronas:























Rayo lunar

Traigo de tu entraña

planetas y luminares,

Conciencia en madre luna,

bajo la constelación del cisne nací

empiezo:


Blander dije yo, mi sangre orquestada a Apolo,

Calíope me brinda

su protección de la luna bajo el signo azabache

mi alma,

Yulé mi gran Sol

lo contacté para rendir pleito

a Lugh hijo de Dagda hermano de Brighit

Brigantia hermanada con Minerva;

me abrió mi ruego una oración a la luna

en energía inconsciente

a veces regresiva, percibida

mi refugio, mi clamor,

la conozco familiarizada,

regenta que consume mis deslices umbríos,

despliego a día de solsticio

de inicio de verano,

mi luna,

mi sabiduría lunar involucrada,

energía básica,

me nutro de mi Luna

y formo égida y celada,

¿Quién más fuerte que yo, Miguel Esteban Martínez García?

Cuido mi alma me preparo

y dispongo mi defensa astral.

Permiso:

Continuo

Toma de contacto

con mi sombra lunar armada,



Por Candamvis dios Padre dame tu electricidad,

hermano tú de Zeus,

dios Castellano,

Rey señor dador sembrador del trueno,

Sirvo a desplegar

mi trueno lunar en tierra

de aquí pa' siempre,

Canta musa,

canta,

canta,

de un verano enternecido,

que me abrió el pecho,

sombra enfundo

un garabato de vileza encontrada,

se apostó

en mi oro trigo,

le atravesaron mis espigas azules

del barbecho de mi cielo castellano,

Ven a este mi fuego azul,

ardieron lanzas apostadas,

ante Lugh no se humilla,

dicha en un, dos, tres, labrada,

osadía superior,

operación tres, marcha

que despliega,

mi solo potencial reverbera,

semblante difuso encendido,

cruel miseria acuchillada,

bondad llama

ternura tornasola,

potencial cargando munición,

guerra al error proclamada,

esto no es un pasquín, es proclama,

Saetas vuelan sus notas

quimérica siembra,

desplegada mi quimera

Hada señora Leannán-Sídhe,

avanzo a los hoyos del Sol

mi Astro mi padre, fiel fundición

de vaporosos mares

de sangre de hierro,

Lugh te estrecho mano,

eres mi hombro eres mi tinta,

mi acero dispuesto, mi fuerza mi semblante eterno,

yo soy para Siempre.

Eco de relámpago solícito,

azul de mares y océanos,

príncipe de tu milicia celestial,

Lugh,

soy tu sangre, soy tu carne,

tus falanges dictan,

yo me blando al nivel

de la montaña nuestro soberano

Candamvis,

Operación tres despierta,

Desposeo mi mundo

en alarido de cópula,

cobres nativos me cuentan

de la electricidad mi alma,

fase oscura apagada,

cázame si puedes esta noche,

red real se despliega,

decencia soterrada,

es lamento por la luna helada

mi partida,

avanzo despierto,

fantasmas que arregazan el inframundo

mis honores consagrados,

regato cristalino

clase de fantasma vestida.

Umbral endógeno

aflicción marca,

la tinta de sola estrella,

vida de no-vida resurrecta

sangre al hueso injertada,

hierro al hierro Dame padre tu acero

por mis hierros estigmatizados,

dulce tormento entablado,

sombra de paraíso

yerto,

en laguna del pozo de Airón,

puerta con mi dominio

del Otro Mundo,

sintonía prendida

en vela de transistor

negra roja es mi alma

brea mi hálito, carmín mi sangre,

despierto lucientes,

conquistar y convertir es lema,

insurrección, dictado a la milicia,

vivir para morir,

vivir para vencer es lema.

Hemos nacido para morir,

nos llaman guerreros muertos,

con jinetes

difuntos de otro desliz no temporal,

Tenemos ganado un blasón

nacimos y estamos marcados

todos bajo el signo de la luna azabache,

nuestro relámpago de espada

es invencible,

Trueno lunar padre convocado

inspiración y magia

disolviéndose,

marcando formación

¡AWEN!




Cuervo Förüq el Castellano

Pureza acristalada de entraña:





I


Heridora luz en la entraña mi pecho ardía.

Crisálida inabarcable mi hondo señero esquilmado,

afinadamente retuerto,

cuántos sones abarcando mi Sol,

abandonaré o quizás, volveré a comenzar,

un tiempo que se come sí mismo por sus patitas doradas,

un repecho y miro alto

donde las almas desvanecen,

puridad en crisantemo ahora suena,

una pureza

que mi dama inmiscuye,

frontal de profunda visión,

si yo por soñar escribía

su éter en esencia afilado.



II


Es un escarabajo

su plateado sino docente,

es una lucha hilvanada,

su azar de novena estrella,

buscando asir la luz primera,

una escala de peldaños esperanzados

a llegar a una cima esmeralda de la idea.

Suave viaja el horizonte,

una divina siembra.

Diestro empeño asolado,

la magia de pureza acuartelada,

honda pesquisa voy al tercer reino,

sin musa con su araña converso,

destino insumiso atrapo

que agazapo,

y su ojera me dicta

un soplo lunático

que precipita

sólo una vez en la vida,

para siempre.



III


Inmiscuida razón.

al hervor de astros,

y soles relojes,

entre cepas de ambrosía,

tendida la umbra

que su piel esquiva,

miré dentro su poso,

me saludó mi vacío completo,

rumbo al dossier solipsista;

hoy es un día, que no enterró cualquiera,

las estrellas lucen apagadas

a lo alto los cerros del cielo.

Mi raíz espejada

con tres broches

savia, tinta y brea,

ea ea tengo espuela,

servil en cántaro todos los fuegos

recolecté

en dieciocho años de propio desempeño.

escribiendo yo y el que me acompaña.

Desliz nacarado,

he visto un hombre mirar el éxito de otro hombre

venderse por un puñado cuarteados

afligidos; aplausos dictados,

hoy no vendieron mi alma,

ni la competencia servil,

blandió feraz carcajada,

hoy el mañana quedó

en estante

encuadernado con solapas

y tapa de hormigón indestructible.

Mi árbol de su raíz

no quedó bajo asfalto

de alquitranes precoces,

siguió respirando,

en un mundo que no fue ni será mío,

podéis quedároslo.

Seguiré trenzando el ocho,

infinito perpendicular

el verde en un tiesto.

Seguiré muerto

si acaso dicen que vivo.


El Castellano

Desposeído umbrío:


Furor sostenido en tu piel,

tangencial, somera,

acaudalada por todos los cauces

que gimen,

las ascuas tus bellas estrellas.

Abro que dispongo

el néctar los dioses

Hidromiel que embebo,

surco mi campiña

quiero cielo y tierra

en un cuenco.

Mi araña dicta, yo converso,

era un patio de astros,

amada, mi sola ojera;

en guardia, armada,

ricé el réquiem

de su insomnio valedero,

esencial,

en vez de un ramillete

de destellos parpadeantes

me prestó un racimo su negrez.

Avanzo mi libreta,

sombras caminan su muerte,

de media tarde.

Estoy preparado para la luz,

y su esquela derramada.

Voy por el tercer aleteo,

que subasto crisol encontrado.

Ven, vuelve a mi partida

Musa.

Brindaremos aojos fugaces,

daños colaterales.

Redención en aspas,

de nuestras ganas de escribir

afiladas.

Ramilletero pulcro

es oficio.

Un tres, tres ilusiones,

vivir, cumplir, servir,

vislumbré que capturé

su alma con una botella.

Tesorero mi destino aflijo,

que me alzo,

a la tercera campanada

de mi suerte.

Observé el sonido

que blandía la alborada,

desaconsejada.

Cristal de valles,

solísimo eco matutino,

mi zorzal en mi zarzal,

florido.

Flores que demuestran

que la vida es más corta

que la duración de la muerte.

Azar inmiscuido de un colorín,

buscando sus semillas  de cardo,

la tierra brindó,

sed y calor

de nueva alborada terrena,

por peñas y peñascos

vigila mi cuervo

desde su nogal excelso,

de hórrida sombra,

portón de los tres umbrales,

luz, tierra, tiniebla.

Un tordo músico

acompasa en un olivo,

desposeído,

como si rasgara el viento en trino

hendiendo su cuchillo,

Carraspeaba un grillo,

su criqueo, en Sol mayor,

Llegó el verano.


El Castellano


Latido inefable:


Cegadora siembra celestial,

en una acogedora alma,

dispuesta, los ríos sanguinosos tangibles.

Afino este mi acordeón del diablo.

Euforia sempiterna

en dos, tres esferas;

euforia es mi Real Acorde.

Sentencia relegada

de ángel desertando a morir.

Vida de la sangre en umbral.

Silenciosa premisa

en vals

de camino en piedra.

Rectitud en escala,

el ímpetu en sincronismo

de fase y etapa.

Dragón silente despierto,

suspiro cromático

una vena, una acequia,

un sendero en aflicción,

particular cercenado.

Bajo el signo de la rosa flamígera

despierto mi quimera

en estela.

Leannán-Sídhe

rompe tu letargo,

cielo e infierno,

comulgan en comunión,

de astros terrestres,

un ruego,

un sentido,

lucha contra uno mismo activa.

portal hacia la novena estrella

abierto.

Redención comienza,

Fase lunar cabalga,

reverbera la sola una.

Alma sin poso ni fondo.

Amarre en oscuridad

servido.

Al desangelado hálito escribo,

que al mar de luna,

le permito hasta donde acaba

mi intelecto.

Errante solar

caballito del demonio,

en cuatro alas montado,

voy a desgañitar

mi sola voz en papel

y tinta carmín

de pluma estilográfica

y su cruz,

carcoma de éter,

dispuesta,

ven a mi astro

no te morderá

la hormiga león que soy yo.

Mineral candente

su coto de luminarias,

invocado.

Estela cultivada refulge,

ahora.

Mientras cruje mi calavera,

un son minero,

exacerbado,

hoy sí musa

me alié con un cuclillo,

quien yo era.



El Castellano FÖRÜQ


Sangre de Sol:


Raudal,

severidad enfilada

de luz crispada,

banal dicha ostentada,

acérrimo devenir,

camino por fuera,

desde el lugar amé antes,

sola noche me cuenta

de un alba siguiente

y sus pestañas,

voy rumbo a descuartelar

mi inmundicia,

en un sótano de luz

donde todo es lo mismo,

cinco cuatro cinco sigo,

hijo de tu sombra me blandí

sin esquela,

sin nombre ya no te busco,

si forma acaso mi acrisolada

imaginación te dibujara.

Seguiré indemne acontecido,

un astro una verdad

crepita desde mi Ser

al mundo en un capullo,

destrenzaré su amalgamada,

afamada beldad,

es rumbo al cuartelillo

de las flamas

donde fijo punto,

y sus estrellas apagadas

me cuentan de tu sola

dicha descarnada,

un rubor sin razón

ya voy por el patíbulo

los astros y estrellas menores,

quiero la gloria el azur concede,

en vitral desposado,

su hervor su ardorosa siembra

de fuego vuelto agua,

sublimación de mi deseo

traspuesto,

nací,

creo viví,

morí ya y sigo viviendo

soñando desde mi muerte,

mi vida presente,

ascuas me rizan el deseo

en el arañal,

donde a ella encuentro

mi musa-araña,

todos los años la visito,

siempre es la misma,

a veces ocupa más tela,

otras, tiene prole,

y otras me escucha le recite

crisol de mis amores versados.

Reducidos todos en uno,

mi amor oscuro,

voy, vuelvo, que aún no he salido,

tengo pavor a cerrar mis ojos,

se derrita mi idea,

dame musa

la gloria otra noche colgada

la tela de araña,

todo se rija en unidad

te conozca yo sin nombre,

te acrisole

que esmalte mi éter fijo,

sin horizonte

sin luna de escarcha azul,

sin infinitos desempeños

manidos infinitud de veces.

Yo te amo sin nombre,

sin imagen, sin corpiño,

sin figura solo te amo

como se ama la vez primera,

de esencia cumbre cenital

y magia, más mi avaricia

se comió hace mucho a sí misma.

Río candente clamoroso,

servil, un ángel oxidándose,

metal del metal,

primor en alas magnánimas,

acompáñame mi deidad

te amo en el mundo

no existe ninguna cosa,

arco iris

de tu oscuridad superior.



El Castellano






Escrito en sótano de luz 2015:






Lloro, tinta en el umbrío cuarto,

atajando vestigios por descubrir,

cenizas en baldío esfuerzo coherente,

dispares, ausentes del frío desvanecido,

por tu piel junto a mi piel, mujer,

río ancho por el silencioso

valle de sembradas flores por vencer,

luminosas; templos y palabra

del Creador Universal,

sin verme lejos de lugar,

al desvalorizado aliento por retratar,

aliento escrito que jamás se podrá juzgar.

Por ser arte del idioma de Artemisa,

vengo por tu piel con alboroto,

por todo el placer vuelto vergel.

Esfinge de mi ser,

proscritos, infectos,

de aunar el febril, velado aliento,

de nuestros protectores yertos,

va mi asamblea de cabezas de grama,

y abrojos clavados en sus pechos,

por descorchar su sangre,

y desenlatar sus cerebros.

Ardiendo, para flagrar cardos caminantes

de las ciudades.


Turbado, esquivo, nacido cual linde

deseado, perdido,

quiero encontrarte.

Lejos de enmarañarte,

conocerte, tornada

quien tú eres,

en efecto y beldad incipiosa,

Mi fiebre como ayer

en sótano de luz acantonado,

de oídos precoces

solapados en paredes frías que retuercen

alaridos en ambrosía de cópula,

Nicho frío de mi silencio amurallado,

lecho de antiguo y nuevo romance,

el escrito en bronce.

Sanguíneo río todas mis flores desangradas,

aliento por desvanecer

como niebla que en azur acaba,

dama, tu traje de astros

te precede,

y el Valhalla nuestro jardín de espectros.




El Castellano

Fractal:


Luna espiritual, caleidoscopio, esencial negrura, escala, telégrafo infinitud intangible, ser esencia rauda, esquiva, amplitud en corazón de mirada, esquela sonora de latido disparado, amplitud de violín solo, es un cuarto de cuarteada luna, sótano de luz sempiterna, reto sanguinoso tradicional, éter tu placer disuelto en turquesa, rubor de estrella directo al sucumbir en escala, pesquisa al infrarrojo mundo mi amor en tierra, durazno tu palpitar abre portón ya Oscuridad somera. Tejiendo elucubrando mi aporte a Musa Calíope.


Trabajo, soy jardinero

de las cenizas de la luna,

espiritual poeta suyo,

mi solo porte,

visión reverdecida

en arco de iris substanciales,

caleidoscopios esenciales

en negrura mi parda sombra,

escala novena de mis falanges

dispuestas.

Hablando vibra mi cable

oxidante de telégrafo particular,

infinitud destrenzada su rauda estalactita

de su deseo que me gotea lo intangible

de su Todo cuarteado en la estrella.

Esquiva alma te cazaré

raudal encorajinado.

Amplitud de mi corazón en clepsidra,

río de magia sanguina.

Mirada como miraba la muerte de la una sujeta sola

de mi madrugada

mía porque todas son casi iguales, menos la mía.

Esquela en pulcritud de astros,

mi dicha sonora,

oh, gloria.

Cargo mi verso apunto

musa no se esconde,

apunto,

disparo,

interné es blanco,

latido colgado en simpleza de su violín,

afino mi órgano,

Cuarto fractal de esencial esencia pura,

pulcra, viva mi araña.

Libre en mi sótano de luz

encerrado tamboreando

el sempiterno halo

en reto personal de esclavo libertario,

fluye mi éter personal

ambidiestro tradicional,

su placer en ojo mi turquesa,

vetas su rubor en deseo disuelto,

cuan hombre soy no envilece

la dulce miseria,

rubor de estrella sí la oscura,

la más bella,

directo al sucumbir en escala cromática,

pesquisa al infrarrojo mundo,

mi amor en tierra,

durazno

tu palpitar abre portón

ya; Oscuridad somera.

Tejiendo elucubrando mi aporte a Musa.

ACOMPLISHED

Er-lobo bohemio Esteban el Castellano




















Contigo, llórame noche:







Escribo al ánimo mercurial,

gota tras gota de incesante

consecución de días

en esquela volátil,

recto devenir en gotas

una tras otra

como gotas del agujero del cielo,

fluctuantes en raudo

taladro de sienes inmiscuido.

Hoy es un mañana prefabricado

y mañana quizá

será un vestigio del ayer labrado.

Zigzagueante azar plumoso,

percusión de hondos campos

señero.

Voy por el inconcluso, magnánimo

éter sin ciencia ni papeles,

escribir acaso dicta,

precoz, voluptuoso,

arraigo terruño,

flagraré recta pesquisa

para guerra de Júpiter,

y Marte quedara insubordinado,

áureo involucrado,

mi pecho en alza,

místico querer

de mi vana sombra

a mi saeta inominosa,

negrura de sola noche que no avanza

y todo el terreno ya devora,

goteo incrédulo

de alisos entre azucenas de la tarde,

fuelle eterno de alaridos,

entre iluminada evanescente,

ven luz a este canasto te haré

oro de mimbre solo.

Hilvanada que trenza su muerte

en escala soporífera

la noche y su magia eternal

como gota adentrando dentro de otra gota

como reguero de una precipitación incesante

donde todo se reducía

al fractal de la gota sola

buscando compañía

de suelo o frente,

de estío o de sudor,

de río o rambla,

de riera o manantial eterno,

en idea de lo que fuera

fundirme en tu cuerpo.

Mi solísima noche,

tu sonido en reloj de esencia

criqueante como grillo

de este estío reverberante.


El Castellano

Mi sangre yerta reedición:


Original 2008

IV 2019


Canta, respira

mi sangre onírica, yerta,

el romo hierro

de tierra por sembrar,

reza que canta la amapola vieja,

sangre rubí del corazón carmesí,

sueña mi semilla despertar brotando

donde el muerto sueñe y cave su vida,

y mi cicuta afligida,

en negror enraíce el paraíso,

de pieles sedientas y bocas esquivas.

Hojas muertas,

corre mi otoño terruño

desde la vereda a toda rambla,

corre mi frío yerto,

desde el infierno fragoroso

al río de esta alma por sembrar,

encina liberta de mi piel esquiva,

beso de tierra y vid,

beso de trigo y girasol,

de cuchillo de espiga mi cante,

de zarza y espina mi amor

real como intangible,

áspero y rígido,

bravo y valiente,

duro y endeble,

metal y simiente,

pan y niebla,

niebla y bruma tizna que desprende,

desde la boca hasta el pecho doliente,

donde canta mi pasión sin despecho,

vive esta sangre caliente,

ascua y lumbre de mis tocones,

nube del cielo por dibujar cantando,

a estampa de sed y viveza por entrañar,

canta mi umbral, desea ser reloj infernal,

quiere tener soles y lunas sin gemir,

invierno llegas,

dibujando transparentes los miedos,

espejo hondo severo

en caracol rotundo sonoro,

avanzas cada campo sin permiso,

helando hasta el hielo,

oda de mi sangre dulce yerta,

por mi tierra me arde la siembra flamígera,

y el beso queda frío, escueto,

parco el sentido enamora el hálito,

quién te viera marchar,

vestida de olivo y centeno,

de olivo y cebada,

de trigo y espada mi guadaña,

por la calma abrasas la esperanza,

en maldición cantas tu canción,

y los cuervos te rinde pleito de negra ala,

de grazno escondido en cada roble,

desde la piedra a la cueva encerrada,

abrasas oscuridad mi entraña,

dibujas tu vívida estampa,

donde el tiempo yace muerto,

y solo los duendes te entienden,

solo las hojas buscan su nueva vida,

d' este sembradío de niebla me avanzas sin piedad,

la dicha y la sombra por ganar,

desde mi tierra encendida hasta la parca bonita,

desde el cante a la maraña,

te canta mi vida quieta

este amor de la mañana

en tu pliegue de sonrisa y en la noche de tu aura,

suspira el petirrojo,

quiere ser río de alma y arrojo,

quiere nacer abrojo,

el espino mece la espina de mi antojo,

y la amapola amarilla,

solo ella abre a la gran luz,

horizonte de mi piel que quiebra como ayer,

enamorado suspiro de río,

enamora mi hielo,

donde duerme,

donde reposa el amor de mi sangre yerta.

Su secuela en escuela, dicta

hoy es para el olmo seco estío chirriante,

grito de carcoma voraz,

por el sendero de hormigas

a la hueca corteza de mi seco árbol,

cruje su cicatriz

de herida reseca.

Un compás de chicharras

y grillos secuaces,

lloró el centígrado,

y soñó toda sangre

que la savia su olmo

latía grana

que jamás yerta circulaba.


El Castellano


Uccellasica Concanauna


¡Oh divinidad antigua!,

antigua divinidad,

primera semilla,

madre y padre

de Dagda esposo de Dana,

padre y madre ellos,

de los dioses,

etérea semblanza tú

de los dioses y su cultivar de astros,

destello de luz fecunda.

Oh musa, oh vida,

entono tu lira este atardecer,

madre creadora del solo destello ramificado,

sien de superior intelecto en estela,

dadora del divino don supremo,

duende Arte y su fauno.

Su caldero de regocijo pulcro,

musa de la que descendió

tu nieta Brigid, Brigantia, Brighid,

fiel luz de poesía.

A ti te honren mis falanges,

este surco y fosa alumbrado

por Lugh tu guerrero del Sol

y su cuervo,

a puño y lanza vivo muerto,

asido a mi destino dictado

al más allá celta,

esperando me abran su portón

verdadero, del otro lado,

custodiado por Ninfas, Sátiros, duendes, dioses,

espíritus, hadas, ó ínsula a la que voy de viaje

desde que nací.

Cepa de vid y vida tú de toda magia,

con raíces acrisoladas en tus cabellos,

guardiana, de hálito férreo del guerrero,

dueña dadora del destino,

hiladora universal,

de tres agujas,

tres madejas; vida, muerte, renacer,

dominas el resurgir de la naturaleza

y sus cauces silvestres,

son tus sueños,

bailo mi cuerno roto sonoro,

te llamo te imploro como hijo llama a su madre,

de mi izquierda el peso de tus argentas vestimentas,

a mi derecha el romo peso en poemas

de mi sangre granate.

Voy allí, voy a descansar mi lucha,

¡Ó, Valhalla!.


El Castellano

Zarcillo su campo: 




Lúgubres alegrías canto,

en tierra, batalla y hondo campo,

feraz siembra

en el campo la espina,

zarcillos por bandera,

hojas en abanico caduco sepulcral,

al ojo de la crueza la rosa,

de belleza mortífera,

y silvestres pestañas espinosas,

al pie de jara te encuentro,

soñando días venideros,

de presente vanagloriado,

un destino, su señero parco

me alumbre.

Canto con bandoneón,

el crujido de mi olmo seco,

encarar de azules caléndulas

su gloria nunca más esquiva,

ronronear entre mármol florecido,

y solas calandrias vigías

de su rocío permisivo.

Cedo angosto paso

al alacrán

de su tierra

y oro virgen

de libertad sin esquela,

carrasquillo fugaz

que promete verdor al monte,

sierras de azores

y ocres en guadaña de esparto,

camino mi cruz

en escala el infierno celeste,

rey sopor calorífero,

tiñe que aclara mi visión

sin nuevo cierzo,

Soberano Lugh del cielo asido,

todo marcha, hacia mi corral

de muerto,

custodiado por el arañal sempiterno,

ciño somero umbral

de esta mi vida bajo tierra,

sangre de musgo me acicala

que desnudas pizarras

acogen su brío eterno,

bajo las alas del río cuervo.

Un malear entre nuevos sones

y erizos secuaces de idea,

batalla feroz sin luciérnaga

ni dormir de faroles,

encuentro la contienda

por caracoles sonoros,

serranos y blancos,

pesquisa de reencarnación

en futuro elemental,

soterraño, guardián

de toda flora en el campo

d' esta espina.




El Castellano


Vena del cielo 2015:



Solitario rayo

luz me arde ahora

en el mirar ciego del sueño;

sin miedo, sin embargo

saboreo el viento,

los cielos me poseen

de nuevo sobre los años

que ellos son,

algo llega a la rosacruz

de ayer

y sus nueve caídas

de sus ángeles despiertos

en tu sueño me ves invernando

dorando mis pelos de murciélago

bailo el colchón de nubes

que sostiene esta mi noche

para desaparecer llorada la tierna cara

saboreando una sombra más

que me vuelve

imperceptible

muerto sabor

de obscuridad sin faros ni luces

ni fusiles que matan hermanos

de su tierra y sangre

crecieron los caminos

y el rojo fuego versado

brotó en flor de amapola venidera,

dime qué debo hacer

¿Algo erróneo?

No puedo volver atrás

se sostiene aparte

la fuerza que nadie alcanzará

nada por cambiar

todo está hecho

algo que asalta aparte

puedo volver y empezar de nuevo

sin mí, sin vida, sin cuerpo

sin lo que me ata a éste mundo

mañana veo el futuro

la destrucción del pasado

quedará atrás.

Corpus, anima, crescens

sol refulsit,

lux

et patientiam meam scientiam

florum, est vita

nosotros no somos lo mismo

la bondad sangra las venas

gustos, deseos, vencer,

arder sin perder aposta la partida

esa que las hiladoras tejen

momento del momento

nacido absorbiendo el hilo del tiempo

las piedras lloran flores

el final es volver a empezar

viendo y amando

el ancla errada de mi lugar,

continúo al cuervo

que me vuelve más fuerte

ave más inteligente de la faz

poder de la misma

energía

en tormenta de conciencia

siendo ese rayo solitario

que partió todo inepto,

inconsciente tormento.




El Castellano


Como ángel soterraño:




Postrero entendimiento

va sin ralo,

sin hálito fugaz, transparente

ni secuela rizada en portento,

en embalse raudo

de mis recuerdos ahogados,

allí repleto,

creció una flor mi pecho

insubordinado,

quise fecundar aras

por campos lunares,

silvestre campo mis flores de sangre,

aliento abrió

y desplegó su flor de sombra,

resurgiendo de mi oscuridad particular,

resucitando del incipiente

sueño emergido,

que mi sol era invencible,

por cuántos entusiasmos en lágrimas.

Mísera y reluciente flor de julio,

por todas las heridas pura,

en alma honrosa,

redonda, completa,

sin prisión quejumbrosa,

en ofrenda armoniosa

retira que alegra mi tristura,

injertos mi cordura,

en ventura decid,

por si vuelvo indemne mi astro,

abrió el repliegue

en destello oscuro, su numen,

sacro, armonioso,

inocente alba,

de altar pernicioso,

por viles sus ascuas melancolías,

excelso combate halle,

entre mudas sienes

desnudo mi fe

del buen hacer magna, dolida,

entre turbas elegantes esquiva,

remembranzas de alta luna,

con el demonio dentro,

en hondo portento

su letra,

ha vuelto.



El Castellano Förüq a 21-07-2019


Todo y nada en unidad:


Diestro empeño, un destino esquivo, soles de cuarzo malvas, recto escalar entre bordes dentados, camino el sonetado final sin comienzo, gualdo iris en flamas, el brillo primero, un sopor, un cuadro de visión serena, colores amalgamados sin directriz uniforme, sinestesia del sentido pardo, parco, soleado, observar colores del sentimiento expuesto, revelado, el azur que fue savia, el blanco vítreo azar del tras luz, avanzaré sin permiso, la sola rabieta del alma, por justo será última, seré hoja de esta noche estival, savia infinita de aliento desvelado, coso mi atelier simétrico, en torno la hoguera iracunda que me lleva, vendrá a mí la amalgama de quimera, día del lobo alfa en anuncio del mesías retirado, seguiré curso sin venda ni esquela dulce, abriré surco de barbecho, sembraré mi vida y me abandonará la turquesa de esmeralda cristalina, sé quién soy, quién fui parece relativo, azar encorsetado y sangre solar muerdo, en este mundo de alquitranes os dejo la miseria, os dejo la indecencia, os dejo el humánimal quien yo era, vestido de ropa vieja avanzo minuto y cierro.



Diestro empeño,

un destino esquivo,

soles de cuarzo malvas,

recto escalar entre bordes dentados,

camino el sonetado final

sin comienzo,

gualdo iris en flamas,

el brillo primero,

un sopor,

un cuadro de visión serena,

colores amalgamados

sin directriz uniforme,

sinestesia del sentido pardo,

parco, soleado,

observar colores

del sentimiento expuesto,

revelado,

el azur que fue savia,

el blanco vítreo azar

del tras luz,

avanzaré sin permiso,

la sola rabieta del alma,

por justo será última,

seré hoja de esta noche estival,

savia infinita

de aliento desvelado,

coso mi atelier simétrico,

en torno la hoguera iracunda

que me lleva,

vendrá a mí la amalgama

de quimera,

día del lobo alfa

en anuncio

del mesías retirado,

seguiré curso

sin venda ni esquela dulce,

abriré surco de barbecho,

sembraré mi vida

y me abandonará

la turquesa

de esmeralda cristalina,

sé quién soy,

quién fui parece relativo,

azar encorsetado

y sangre solar muerdo,

en este mundo de alquitranes

os dejo

la miseria,

os dejo la indecencia,

os dejo el humánimal

quien yo era,

vestido de ropa vieja

avanzo minuto y cierro.



El Castellano


Escritos del azabache:


Te vi detrás de la estrella más brillante

del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.


Entre la oscuridad que alcanzó a ver

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.


En la noche que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche que mi amor corrió por tus senos.

Y te amé, aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día

se mide por las veces que te imagino a mi compañía.

y una noche la vida de mi corazón sin sueños.


No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá de donde acaba el firmamento,

en todo lo bello, en mi nostalgia y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta, 

que el sentimiento descansa,

no muere, como la flor sale en primavera.

No importa que no te tenga.


Porque después del invierno volverás a florecer,

te amé y a mi pesar, y a mi conciencia te liberé,

pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas

porque a mí, no me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas. Porque te entregué mi corazón,

por lo que somos y por lo que seremos, nos queremos.


No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía marcando a tu presencia cada poema y cada letra.


El castellano


Un cuento de 1997 primer escrito con 8 años:


Érase una vez un ruiseñor y una serpiente que sólo tenían un ojo cada uno y llevaban viviendo mucho tiempo en la misma casa en paz y armonía. Pero un día que invitaron al ruiseñor a una boda éste le dijo a la serpiente:


-Me han invitado a una boda y no me gustaría ir con un solo ojo ¡Sé buena y préstame el tuyo! mañana te lo devolveré.


Y la serpiente le hizo el favor. Y prestó su ojo al ruiseñor y se pudo ir a la boda con dos ojos.


Pero al día siguiente el ruiseñor no quiso devolverle a la serpiente el ojo y juró que se vengaría de él.


¡Inténtalo si quieres!-Dijo el ruiseñor. Luego cantó:


construiré mi nido en ese árbol tan alto que jamás conseguirás alcanzarlo.


y luego pasó una semana y se vengó del ruiseñor;


Le convirtió en murciélago el cual volaba con una correa de cinturón atado a una pata con la que chocaba y chocaba.


Fantasma:


Me llama en la noche,

me acaricia su velo,

viene altiva en cada sueño.

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la siento más.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor

a su alma sin cuerpo.

Que me acompaña desde que sufro

por el querer.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Mas no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Mas si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién o si ella y yo,

somos presos del querer.

Siembra abisal (2011):


Buscándote en el silencio.

Buscándote debajo de una piedra,

o en el fondo de una cueva.

En la flor sin cortar,

o en el fondo del mar.

En la nube o fuera del cielo.

En lo que se ve,

y en lo que solo se siente.

En el sueño y en el recuerdo,

en mi felicidad o en mi tormento.

Buscando, te encontré lejos.

Ahora que en letras te tengo

estás cerca de ser mi vida

y yo tu verso.


Mariposa esencial, septiembre 2011:


Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortó un camino en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

Rubrica el hierro:


Cerré los ojos y allí estabas,

como si no pudieses salir

de mi interior.

Como si quisieras besarme

o decirme algo.

Pero tú bella en sueños

no hablas.

En sueños no hablas.

y nos quedamos mirándonos

a ciegas.

Yo te aviso que en el bosque

de mi mente solo hay un camino,

y es un laberinto.

El final lleva a despertar

y enfrentarse con la realidad.

Pero tú bella en sueños,

no me hablas.

Y yo a primera vista

me enamoré de ti,

por si algún día acaso

el sueño se cumple,

y ya de realidad me dices,

te estaba esperando


siempre te amé.

EXPRESO:

12 de julio de 2011



Cómo derretir las palabras complejas,

cómo congelar los momentos vividos,

vuelvo a mirar dentro de tus ojos,

admiro contemplar que aún me esperas.


Vuelvo a despertar sueño fue,

allí inseparable te encontré,

sin cantar a la tristeza porque tiene fin,

canto y lloro al viento que me trajo tu apoyo.


Pidiéndole sostener la esperanza,

sin ceder en la certeza que dejé marca,

continúo para dejarte mi pedacito.

De nuevo aquí para ti, sin yo estar.


Te encuentro dentro de mí,

y fuera te encuentro en la belleza,

belleza del rayo de sol,

ese que atraviesa la tormenta.


En cada gota de lluvia que da vida a la tierra.

Aunque nos separan miedo, circunstancia y distancia,

te dejo parte de mí para que veas,

que puedo huir, pero no dejar de sentirte.


Siempre vuelvo porque nunca me marché,

ya que siento que nunca te olvidaré.

Destruyo mi coraza quemando sentimientos,

y avivo el fuego con recuerdos.


II


Por qué te escribo

De mi destino no soy dueño,

si mi sino ese fuera

por qué vivir no hubiera, elegiría y tendría.


En lo bueno y en lo malo te escribo,

para conservar tu cariño,

para pintar de color este jardín umbrío.

Por qué te escribo


Para que sientas que sigo a tu lado

en lo bueno y en lo malo.

Cuando llegaste detuve el tiempo

para así crecer de pensamiento,


y conquistar lentamente el verso

de tu corazón y sentimiento,

y aunque no soy perfecto

me gusta escribirte lo que siento.


Por qué te escribo

para no huir en la batalla del amor

en la que ninguno pierde ambos ganamos.

Pido paciencia, salud y calma


por eso te escribo desde mi alma

porque cuando lo hago me creo poeta enamorado.


III


Realidad en una distancia,

como el dolor que se niega,

para mitigar su ausencia.

Como la flor sin agua seca.


Tú chica, yo chico, cruzo la línea,

tu mirada que atraviesa, mi palabra cesa.

Halla mi sonrisa tu cara bonita.

Vela mi compañía una esperanza.


Se lleva el viento mi amor ciego,

lo deja en tu pecho mi cielo,

quiero tus besos que no encuentro

cuando me siento solo.


Sólo pienso en tu abrazo,

llenaste mi mundo revuelto,

¿Cómo sería?, ¿Qué cambiaría?

Sería tu abrazo sincero.


Como tu te quiero

de un once de enero.

Como los nervios que siento

cuando te veo y te leo.


Cuatro cartas y diez monedas:



Vivo para ti; sueño por un devenir.

Como es arriba es abajo,

pudo ser mi pacto,

pero aún no estoy condenado.


Fidelidad a quien me protege.

Sesenta y siete suman; un pasado.

Doce reyes de salud, tres monedas,

un cáliz de vida eterna, una espada.


Para el mundo un sentido, para lo que vendrá,

muchos; pudo ser, vino y se fue.

Sesenta y siete suman,

cuatro cartas y diez monedas de cinco.


No quise saber, solo sumé y escribí,

(50+17=67, 6+7=13)

aunque no entiendas esto no quieras saber

cómo persiguen los números,

ni cómo las letras se enredan por eso

vivo para mí, pero sueño con tu venir.


POETA DEL VIENTO:


Volver al eterno sueño de una pasión vivida.

Del amor que cura sin marca la herida.

Aventura del taciturno que busca el idilio;

se pierde en la forma, encuentra el vello fino.


Busca en letras belleza, cuando ella lo es y era.

Algo sencillo y declaración de amor consentida.

Tormentosa pero reconfortante la espera.


Esperaba, calma en su ventana,

tiempo atrás vino una escarcha,

a ella la veía fiel en su mirada,

su palabra sincera la cobijaba,


de terceras alimañas con envidia.

Un argumento y todo era sencillo,

ya fuese realidad o fantasía,

no se perdía en un camino.


Nostalgia llenó su amor de letra prohibida,

de anochecer que ansiaba un mundo sin ira.

Ella no quiso ver una mirada vacía.

Frío y calor se desearon y surgió el beso,

llegó el viento.


YO ESCRIBÍA:


Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor en mi mundo de ilusiones en viento,

bésame al final de este deseo de chincharte,

acaríciame con tus labios,

el mordisquito en la oreja,

el susurro en el cuello,

noche de eco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta de árboles,

ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz,

tu voz.


Esteban el Castellano.


Inmortal VOZ:














Amo esta herida que yaga

que descansa mi azar de oscura luz.

Alcancé mi suelo

mordiendo el vestigio yerto

mi sola ánima en persona,

y hoy advenedizo,

no me arrepiento

de afirmar de sombra a vellos

enraizados,

que no llegó más fuerte

a mi camino sin despedida.

Oigo retemblar de flamígeros sones,

viento o gemido

que va quiero placer inmiscuido,

canción no

rezambullir entre la espada mi blasón.

Sangre Solar escribió:

Mis sueños azotan ruido beligerante,

de armas,

con un trillado estandarte,

Aere perennius,

piedra yo que respira alma,

hálito que ignorado,

no se niega a sí mismo.

Nueve hojas completas

a servir,

en tinta roja.

Cielo abismático,

o Sol de cristal mi padre,

pájaro o disparo,

inmortal llaga de cuervo

sediento.

Que reclama su título

de origen y linaje Solar,

militar guerrero de sí mismo,

Förüq Castellano,

sin rival aún en tierra

le haga merecedor su Gloria

de reunirse con sus hermanos

en el Valhalla,

y trepar las enredaderas

hasta la divina sombra

de mi padre Creador Universal Odín.





Förüq Castellano a 23-07-2019

Lugar La Campiña

Castilla país España




TOMO SEGUNDO


ABABOL SANGRE DE SOL


Liras


7a, 11B, 7a, 7b, 11B.

Lira:

I

Todo lo que descubro

aliento ciego, bucólica siembra

como esbozo elucubro,

abre rayo, desmiembra.

Cercenada estalla, ella, brotada hembra.


II

En sangre de limpia agua,

carmines me recorren, eres mi hombro

un postrero abre fragua,

de mi sino un escombro,

quiero regar la vida de este combro.


III

Engarzando yo, quieto

ella el iris de mi bella natura

brilla en puente Himeto

desde ojo que aojo cura,

suerte, que labrada es sangre que apura.


IV

Hoy campos son de endrina,

para ser retozo que cruje solo.

Desnudar de la encina,

hoy olvido logrolo,

pero a ella con un rolo trina el piolo.


V

Libre por ti soy, ardo.

En rambla sin ribazo de secarral,

por transeúnte cardo.

como raíz de parral

esfumo, alcanzo, sones de su fractal.



VI

Mis astros que son santos,

obtusa furia que engulle impelida,

prosigue, consume a tos,

destapa desvalida,

de toda la tristeza que invalida.


VII

Hasta que engulla esta enorme

sombra que sigue procelosa, rauda

el siglo engasta fome

mi silvestre alma escuda,

te hablaré alto, como el amor exuda.


VIII

Sin directriz, ni engaste,

porque mi carne no tiene baraja,

hoy clamaré desgaste

mi ataraxia cuaja,

que cegaste tuya. Mi dama graja.


IX

Desde rejuvenecer

que gasta emblanquece por cielo extenso,

Sueño del resplandecer,

hoy no bastó, lo menso,

sin solitud desaprenso, repienso.


El Castellano
















Culto de mi cultivar. Oda en liras


7a 11B 7a 7b 11B

Culto de mi cultivar:

I

Traigo de mi alma en fuego

incrédula, extraña poesía runa,

al capítulo llego;

de tierra, viril luna;

seco abrojo regio, cumbre que ayuna,


II

Habitado tras yermo,

con mis sentidos inermes postrados,

llana música en termo.

Mi Virgen seduce hados, *

brazos aguerridos amancillados.


III

El silencio esquilmado

escondido de mi alma traigo hendido,

vislumbra trazo arado

solitario, nacido

sangre, impía herida yaga henchido.


IV

Traigo soles difuntos.

Melancolía hija, el siglo enajena,

alzo, beso mis adjuntos;

sin honrosos entrena,

lucha diaria enajeno en cuarentena.





V

Al pie de soto llano,

viperina sierpe de frondosa era

aspereza abre plano,

placer dioses quimera,

todo es bruma siempre gris la espera.





VI

Esfuma lecho real

de sangre gualda disputada grana,

mi directa pluma, lean,

nimbo mis astros cana,

en sonrojada pupila mi lana.






VII

Misterio, azar o tinta

siderales ensueños, envanece,

avanzo, yelmo pinta;

arrepiente, fenece

piedad aflora yerta, no perece.





VIII

Ante Lugh no se humilla,

apego mi faz ya desorientada

cuarteada sien cepilla

mi jofaina aplacada,

mi semblante pardo no cambio nada.


IX

Fervor sí prendo fuego

desde este sueño de orgullo reseco,

Indefinido apego,

sin rastro yo la checo,

con puerta florecida llaga mi eco.



BONUS: (Rima y métrica libre o blanca)


Custodiada por los mil alacranes

que puridad cuida,

por los Suelos

¡Levanta la frente!

Y de placer sucumbe.


El Castellano


Oda completa en liras, ''Oscuridad germina'' 11-1-2019


OSCURIDAD GERMINA

A Obscuridad

-Nec vincere tenebras, et amat,

Oscuridad no se vence, se ama. 








I

Azar disuelto en viento;

vienes, te lavas las manos soturnas,

ensuciando te siento.

Grande en horas nocturnas,

mi potencial en horario alas diurnas.






II

Cuestan más, especias

que el guisado en resultado en finales.

Traje de brumas necias.

Sombra honesta en turbiales.

Granate lustre postrado a venales.


III

Jamás vendido al postor,

por mis colmillos guerra al error ido,

acrisolado impostor.

Voy por hervor florido,

y lunas en alabastro gemido.





IV

Es un son de los grillos.

Acaso se requiere don de gentes.

Redil de carrasquillos;

hematíes dementes;

acequia de almas o entes relucientes.


V

Crisol, hervor de soles.

Lucen lunas gimiendo en alabastro.

Indemne como moles,

yago, yace en mi castro.

Brilla mi malva rosa, ¡Fulge!, mi Astro.


VI

La vanal inmundicia,

anisando lo habitado en espejo;

ayer de hombre en malicia,

dicha, uno, dos, despejo,

tres, dolido, la rosacruz no alejo.




VII

Con besos por espigas,

y ángeles soterrados, sin vilo;

ya lo digo, no digas.

Hermana negro hilo.

Autocomplaciente la flama, afilo.


VIII

Esta acequia rutila,

y ángeles soterrados, sin yermo,

malva salvaguarda, hila.

Estira aliento, en Lermo.

Mi sed en galego alzado digno ''ermo''.







IX

En el patio su araña,

suya su corona por candelabro.

Se siembra, tiesto apaña;

su saliva yo labro.

Sangre de ámbar atesoro, le jabro.





Serventesio:

Estampas de la sangre resplandecientes,

granate su sangre encumbrada, son venal;

sentido alerta; despierto los lucientes.



Sin bombilla 💡 en sótano de luz, el penal

Entre fauces brillantes adjunto abrojos.

Rebrote de oscuridad en el arañal.

Alguien ya vendrá por mis áureos añojos.




Epodo:

Caldea, hasta rebullir. Yo arrostro antojos.

Avengo eternal raíz; disparo aojos.


El Castellano


Reflexión:

A veces dentro la oscuridad;

a veces dentro de una luz.


MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA












Elegía a la vida, Oda en liras









Elegía a la vida Oda en liras :


7a, 11B, 7a, 7b, 11B.

I

Perenne diamantino;

abro de tu mirada un absoluto,

cometa matutino,

raudo al Sol impoluto

como una gota cristalina en bruto.





II

Bajo el Sol humilde y ellos

conductores de fracasos y grietas,

reflectores destellos,

y epicúreos ascetas,

vigor de rayos, puridades quietas.


III

Sobre la grama mojada.

Murmullo de un goteo anisado claro,

serpea estela sajada,

en espiral aclaro.

En la incandescente rosa disparo.



IV

Un otoño caduco;

rosa sin cruz aquel cometa roto,

desnuda luz estuco,

casi lloraba, broto.

Como una estrella fugaz yo rebroto.



V

Astilla y ojos boscajes,

ella astilla, en bosque de ojos sedientos:

infinitos anclajes,

sorprende, son atentos,

son de azul perfidia no añila alientos.


VI

¡Oh transcender primero!

aire canto perenne, como estribo;

lanza en viento, el alero,

sus encuentros transcribo.

Aere perennius, ministerio inhibo.



VII

La noche quiere ahogarse,

sí, en sus ojos que su sonido, visten,

desnace así asomarse,

por carcomas inviten.

Es sólo sangre en tu ojo que permiten.




VIII

Es solana mi vena,

cantando, alcanzando, la osada oscura.

Llora mi savia pena,

hada esfinge en premura.

Para tener piel sembrada en tersura.


IX

Brotes en azulete

brote y noche tapada en noctambules;

el nido ramillete,

teje araña hambre y azules,

así descolgar de ella azules tules.


El Castellano


Reflexión:

-Ella la vida, sed de inmortal espera,

llama a la muerte en espiral,

para ser eterna como el tiempo deslizado,

y como todo principio depende del final,

vida llamando muerte, muerte llama vida

su eterno ciclo en resurgir de simiente

al albor elevado corazón de savia o sangre, o los dos.

Miguel Esteban Martínez García a 06-03-2019


Araña de noble silencio; Oda en Liras




Araña de noble silencio; Oda en Liras


Liras:

I

Encontrase siguiera,

novia, amor y mujer determinada,

mi dolor consiguiera,

de amistades borrada

de amores caduceos ya, consignada.



II

Tiempo libre, efímero,

clavado en tierra lenta, su estridencia

tumba muda en señero.

Toda divina ciencia.

Soterraña en limpios besos constancia.



III

Yacija filosa alma

Por Mercurio, Júpiter, Atenea, era

las mansas lindes calma

se acostó mi remera,

ya solivié que desterré rivera.






IV

La parca negra jabra

sus alfileres pulcros, hilaba ella;

traje al yermo que labra.

De musa esencia, bella.

Afligido impetuoso no destella.


V

Solo halo no nacido

abre desdén de pocos, o ningunos.

Superior, advenido.

de melíferos tunos,

en madre conciencia, plañen, algunos.



VI

Le acuné mi desdicha

en su llena, destapada tersura.

Patio manso, la dicha

con redil cercada aura,

mi cordura, hueso de luna premura.


VII

Desciende vespertina.

Helada esfinge, acunada ella labra,

parda, honda saturnina,

vine que traigo cabra.

Sus voces difuntas en la palabra.






VIII


En las rosas de labios

de mi amada, hablasen amores pardos.

Mecen lisos, los sabios.

negra sangre en los cardos,

brutos espinos, esquivos, lombardos.




IX

Sombra, ay de mi llegada,

sonríe mi noche furtiva, noche.

Lengua maligna, holgada

¡Divinidad en broche!

Cubran tu manto la flor su derroche.



Bonus, rima y métrica libre:


Y los ríos dejen de llorar

sangre mortal,

la fecunda alegría sea cenit

y dichosa ceñida a tu torso

de mujer fecunda,

a ti te abran mis flores

cada primavera,

¡Oh, esse Veris dilectus tui in melieribus!

Escucha, susurra nuestro silencio,

el tiempo que cerraba mis ojos,

y vestía la flor de opacidad,

con el color todos mis sueños,

buenos malos, no niego,

Abrid por Catulo

los cerrojos que atavían

a su agua de palabra,

hoy, siempre, se escuche mi marjal

de claras hierbas,

fecundando su clara tierra de piel,

de mujer valedera.


El Castellano


Raíz de candor mineral-Oda en liras:


A la vida soterraña.

I

La raíz velo, ligio,

dejas etéreo espacio acompasado

eterno su prodigio,

silencio amalgamado.

Era taciturno espectro clavado.


II

Misterio, lares blancos

que salvajes concitan en tu lengua

confrontan de yermo flanco

saciando imperio en legua

de soledad que amilano sin yegua.


III

Sin inicio, futuro;

solo aplacando de los diablos malos,

en esa idea carburo,

ojo que vence tu halo,

descansando en alegría, sí talo.






IV

Ocho hijos tú me has dado

más los bastardos impíos neonatos,

reconocido honrado.

Anudar yo, sensato

mi vida; que deshilacho. y yo sí trato.


V

Desfallecer, despedir,

corona por el candelabro engarzo

ahora, raíz es redil

fervor, soles esparzo,

como fue, cobrizo capullo zarzo.






VI

Su polilla, o gusano

devana sangre, rueda transmigrada,

Transmigra verde plano,

sobre espica, encontrada.

Infecundo humor oscuro de mi hada.




VII

Coraza por pechera,

carcoma y espuela calzo voy al Parnaso,

tomo de tierra viera

roja sangre, que yo amaso,

pergamino en vana ciencia quiero y aso.


VIII

Los abrojos espanto

espejo terrenal hondo crascita,

sonido injerto tanto.

Entre yertos mil, Escitas.

Escrita alma, el Castellano milita.







IX

Caléndula, la flamante; 8-1=7 sílabas

De su camino, vieja, iluminada.

De la senda tu Dante,

ardor de luz brotada

entre florestas, hiriente, acuñada.


El castellano

Castilla Oda en liras:


Castilla: 7a 11B 7a 7b 11B

I

Perdurables sus ondas,

cresterías estigias, esbozadas

de la honda voz Gioconda,

en voz difuminadas

de alta torre enfundada, mancillada.




II

Me esmalta la idea obtusa,

con fragor de las risueñas carrascas.

Soledades, acusan,

del ser deshielan, lascas.

Agarrado a dulce señero tasca.


III

Colmillo umbrío tomo.

Cal y tierra entre los follajes regios,

de mi sierra es el plomo,

yesca vida en colegios,

Oda al sendero de umbrío arpegio.





IV

Era una vida atenta,

entre ojos de azores y sus colores,

ya se siente, se alienta,

se enraízan las flores,

esto es Castilla, ensalmaba contenta.


V

Esto es son de cerilla

de sangre henchida, abriendo helada fragua

linde quieto, esterilla.

Por solares besa agua,

sosiego que tu linde entonas ascua.




VI

Lumbre de entrañas vivas,

en quietudes de escarcha, hiende derecha

lenta llama iba altiva.

sonrisas del alba hecha,

quedarse, libérame este haz que arrecha,


VII

Quedarse piel segura

al retorcer del castillo de Almansa,

honda tumba hermosura,

entre sus piedras mansas

y caracoles de astros, nunca cansan.


VIII

Patio en somero alarde,

robusta era en Ermitas del mañana,

un talle del pueblo arde,

sembrado por tu mana;

aro en brea, cúspide nace, engalana


IX

Sueño en fruto severo

rojo carmesí, pesquisa sangrante

el corazón espero.

Ancho venal, cantante,

cantar de la espigada honra, expectante.



Bonus rima y métrica libre:


Y su mañana,

honduras de vidas.

labradas cepas de sarmientos,

acoge en tu alma

este fiel ofrecimiento,

Castilla mi tierra, mi vida,

mi eterna semilla enamorada.

Fiel disparo entre acordeones

de encinas afligidas,

un marco difuso entre colchones de grama,

perdiz entre perdigones viajeros,

voy a tu encuentro,

me hablan fuentes y abrevaderos,

como tus tierras

hacen el amor con parajes dormidos,

respiro tus frías cuchillas

que entre clavos me marcan su herida,

fiel de caricia bebo la sombra

en tu calma sin despedida,

un trino quiebra el silencio

en blanca dama me avanza tu cebada,

un calor presto de caballero

a su dama hoguera,

servil entre abejas

y sus mieles alcarreñas,

tejida, lista,

vaporeada tu siembra

por años cobijan tus azadas

solariegas.


El Castellano


Río Tajo. Oda en liras a 01-06-2019:

Río Tajo:


I

Grita mi estupor, blande;

cuchillos nos hieren volteando, hendiendo,

una boca que es grande.

Ondas agita ardiendo.

Se duerme toda costilla crujiendo.


II

Altiplano enjutado,

por hayas, olmos y los fresnos cenizos;

geología, alojado

saboreada en carrizos.

por soñar de los picos, quebradizos.





III

Virginal luna rige

con sus curvas en rotonda, fecunda,

castiza fuente inflige

y abrevaderos cundan,

dulce azada de agua, el sentir secunda.


IV

Enamoras palabra,

por cimas tu voz se hace la meseta

haciendo el amor, labra,

templo y morar asceta

sus pájaros dormidos, en pipeta.






V

De la cepa que alcanza,

agua furtiva corre por las eras

infinita bonanza,

pitanza riza la era,

vaporizadas Torres de su esfera.



VI

Que en tu alma anidan, alas

sortilegio de rosa y clavel macho,

cenit cavan las palas,

efluvio a ti, el ser lacho,

en su pecho sí, te lleva el despacho.


VII

Fuego, fanal hoguera

en anchos panales de tus abejas.

Cuentan vidas someras

del chopo sin las rejas.

Sus diez mil espumas, sierras no alejas.



VIII

Tu rúbrica ya me dejas.

Es navegante con alas azules

el terreno semejas,

secretos entre tules

tus aguas llevan puros noctambules.







IX

Cual río, haces rebullir

el inframundo, galas entre amores

del verde y azures, bullir.

Agita con sangre y oren.

El candil que abre en espiga sus lores.



Bonus. Rima y métrica libre o blanca:


Anudando en tu cintura

tu idioma olvidado

pasando años fugaces por tu campo,

rodeando en ortiga

el triguero espárrago,

girando de la vid tu capazo

y sus manos,

haciendo de tu Vera

un Dionisio que al tiempo fermenta

tus besos de tierra.

¡Oh, río Tajo!


El Castellano

Grillo Oda en liras

Al grillo:

I

Clareando su lividez

por sotos vastos, reales, relumbrados

De mi río es avidez.

Soliviando el sembrado.

Dirige, este mi grillo renombrado.



II

Es un tejado, él llora.

La acequia desnuda de molinete;

un cimiento que aflora.

Grieta, tiempo replete.

Sauce abatido, colchón al jinete.




III

Entre blanda alma sube,

entre un arpa estacional él, aflige,

lluvia a primera nube.

Nota en cúspide inflige.

Entre caracoles sonoros rige.




IV


Grillo único aunado, uno,

le pidió un gran deseo, renegando,

a manantial de fauno.

No aminorar cantando

tras acople, todo sonó silbando.





V

Solar afán, entrega,

llegas que dictas tu no pertenencia;

tu arraigo de gallega,

hermana negra ciencia,

traes que cobijas mi sola conciencia.


VI

Mi grillo luce nuevo

su primavera luciente socava,

lira estrella relevo.

El centígrado, cava;

que tu lustre entre musas ya no era grava.



VII


Era un patio la sombra,

Vena que era acequia reverberando.

El grillo, desescombra

las arañas dictando.

Oraba como besaba alegando.



VIII


Vengo, avancé mi peral,

con mi grillo en mi bolsillo, cantando.

No divisé umbrío eral,

viva vid, entonando,

mi secuela estaba ya, recta reinando.


IX

Blande regia Oscuridad.

Ahondaba que saltaba, silenciosa

el ímpetu en soledad,

resplandor de enojosa,

y quizá matrimonio en lacrimosa.



Bonus rima y métrica libre o blanca:


En unión con su oscuro astro,

blandía a la séptima sílaba,

luna que busqué por sombra y abismo

en esquela.

Era un disparo y azogué

lo que el cosmos me negaba.

Fui dichoso, me enaltecía

mi soledad pulcra arrebolada.

Espejaba ella el vestido a mi mujer verdadera.

No brillaba mi sola desquicia,

era lugar y tiempo suficiente;

para ser de la tierra enhiesta espiga.

Ella mi única amapola

Reina del jardín de Hipsípila.

Un soto y un llano;

desperté del bolsillo su oro trasnochado.

Blándeme Oscuridad,

en tu acero y  ala de pecho.

Que canten azabaches

tu magia del cinco

labrado este año.

Afortunado avanzo mi pulso

por candelabro este mayo.

Mi cenit por rectitud

del alma mía.

Un último acorde y me encontré

en la pluma tu arpa,

mi Ninfa que obligas no fenezca

el grillo que me da frenesí.


El Castellano

TOMO III 

III IX Oscuro haz, luz sembrada:

Mi SOL;


Oscuro haz, luz sembrada:




Larga sombra me abarca,

larga sombra me abraza,

larga sombra que me envuelve

yo quisiera meterla en un mundo más bello,

yo quisiera librarla de hielos que aguardan,

quisiera retornar a un mundo que era negro

sumergirme más profundo que los mares

y encontrar mis verdades,

yo quisiera fundirme fraguas de hierro

ser justicia izada de ser en luz intensa

pero ya no siento nada,

asolada mi estirpe con nombre agujereado,

yo camino descalzo sin miedo ni quietud,

sin estos clavos que me impusieron

camino lejos, lejos sin mi nombre

por si despierta mi azada

con la que sepultar al Miguel Esteban

que no nació todavía,

por si una dicha me aguarda,

no osarán en buscar portentos

a esta larga sombra que avanza,

no cambio sus males

solo servirla flores silvestres

así enamorada torne princesa de profundidades

hada dueña de la sombra,

hada fiel de embeleso en umbrales

por tragar esta mi tierra

que me avanza la despedida,

cuántos pájaros volaron

para ser único pájaro enfundado en trino,

rajado, ultrajado,

cuantas notas se escucharon

hasta ser estrofa de agua

por todos los que estuvieron,

al acecho yerto de esta sombra mía,

que no posee medida,

solo una senda deshaciendo lo trazado,

al firme astro alzo mi perplejo

por toda oscuridad que fusiló mi partida,

me apodero de este jardín

de mi sangre sembrado,

para latir en espejo asomado,

y que viva siempre, siempre

esta sombra fría, vacía, llena en soledades,

completa sin tapiales, hueca de mi carne,

despeñada en vivencias soterradas,

que yo alzaré para sembrar en ella

esta vida que yo le debo a ella,

para que viva siempre mi luz

tejida con ella,

hasta erizarla

y que me responda

cuando nombre a la belleza.

Que sin ella queda sin aliento.


El Castellano








Tablero de existencia:


Otro día más.

Otro día menos.

Horas, minutos, segundos

pasan.

Decisiones, esperanzas, vidas truncadas.

Gentes luchando por cambiar el hastío.

Luchando por cambiar la rutina.

Peones de este juego de ajedrez.

Sólo avanzan en un sentido,

alimentándose de lo que encuentran en su camino

que avanza sin retroceder hasta llegar al final del tablero.

Unos ansían convertirse al llegar ahí en otras fichas más poderosas,

para seguir comiendo a otras gentes.


ERRE QUE ERRE:


Es este el poder del lobo,

desnudo en letra,

sin vestiduras de cordero,

sin más doble cara

que su pluma y su letra,

jactancias reveladas,

abajo de la eternidad

y su aliento deshojado

en saliva y sangre escrita,

que consumieron

siglos pasados, doblados,

en las espigas de los campos,

un desvalijar el aliento de cobre

de los cielos

para plasmar oro en los escritos,

este es el mes celta del serbal

yo soy ciprés

y para mí siempre es el mes

de mi caléndula

porque me regala flor cada mes,

reductos sumergidos al respirar

del pez de cara muerta,

respiros de ratas emergiendo,

abriré las compuertas

desbordaré estos ríos del cielo,

el azul tranquilidad

rebosará la visión,

los cardos de las damas casaré

con cebollinos,

si me repetí es intencionado,

austral mi alma, esmerila

este lobo ártico,

soy yo el encargado

de clavar mis estampas quietas

hasta que un día me griten padre,

hasta ese día lloraré

estos plomizos latidos soturnos,

anhelando que estas piedras

lloren flores y el tiempo enraíce mi serenidad,

siente estos sentidos nublados míos,

el frío se alzará

por la contaminación

hasta ser única estación,

bueno yo no elegí este mundo para venir,

ni que el hombre sea un zoquete

imprudente, desnaturalizado,

se congela mi pensamiento,

fluía veloz su azada,

logrando la siembra

del sargento de mi alma,

condenado con su fiscal borracho,

aventaja por acompasadas

trincheras de este amor sujeto,

quiero estirar los soles

de los días

para adelantar el tiempo

y que llegue nuestro momento,

hasta mi primavera naciente

de mi invierno,

por blanca nieve

decretar a mis zorros blancos

esta glaciación necia del hombre,

a mí porque me gusta el frío

y soy consciente

que hemos avanzado y retrocedido

hasta ser capaces de comer piedras,

en este futuro ocaso helado,

de capa de azufre y plomo mecánico,

entero me siembro

hasta florecer mi sangre

con cristales de hielo.


El Castellano
















Graznido escondido:





Con el grajo de Apolo en mis manos,

avanzo

que imploro la gloria

de mi señor Baco,

por su tulipán negro

entre crascitar alado

se rige que place

el torvo cielo

cóncavo,

negra simiente divina,

de mensaje abismático

quebrado a ras terreno.

Torvo, desliz encorvado;

la sola pesquisa

y nota de los dioses del averno.

Lugh rinde pleito de negra ala

en mis manos,

al amanecer de mi honda suerte.

El cisne negrecido

de soto terrestre.

Al nogal excelso

lanzó pertinaz deseo

soterrado.

Dime árbol de mi mañana

si el recto umbral

a mis pies doblegará.

Entre encorsetadas saetas,

y malditos acordes,

un chascar de azabache

sonará

que las almas

incluso del pozo de Airón

reinará bajo tormenta

de Zeus y Atenea,

abriendo la pulcritud

del mortecino Olimpo,

de Parnaso y Ateneo.

Donde, cabalgan corceles difuntos

y espectros bailan

la sonatina de Dante.




Förüq el Castellano.


Poso fantasmal:


Canto, cantando viene la parca

alegre de pletórica,

mi sangre adhiere, entumida

por vagos nublos

de cielo en capa,

avanza mi sola pesquisa,

por afamado viento precoz

entre corajes que tierra

brota sin reseña

y su esquela de estío difunto

estrena.

Mi alma despierta

por el tulipán negro

del cuello su señor Baco.

Una vil sentencia relega

y se anota llena de fortuna.


II

Cobriza estela

entre rayos áureo solares.

Sierras dentadas,

y senderos agrestes,

bajaba el reguero

por el cerro,

condensadas lágrimas

de mis dioses.

El hijo del Sol

blanda su seco tajo,

un septiembre

a una semana por finalizar.

Valles dulces y caricias

de retamas entre jaras

y benditas carrascas

hijas encinas.


III

El esparto rige

que gobierna el acre

palmo a trecho.

Era un recodo fantasmal

de cal y canto sentenciado.

A mis pies de chasquidos

y gemidos enrojecidos.

Avanzaba la sola campiña,

los cebollinos y ajopuerros

ya estremecían

su regio tallo soñador;

este otoño 🍁 cabalgado

todo despertar de simiente.

Era tiempo suficiente.



El Castellano.


Libreta Hipsípila bitácora Armonía:




Cae la noche,

sobre ingrávido

lecho de mi juventud.

Acostando luna de cuarzo

entre áspero frío.

Cuerpo mineral candente

quieto en pantanos de tela

retorcidos sus destellos

en esta nube de leche

el fango fragoroso gira

imploro a esta luna que ame

y el morado cielo ladea

mi sangre verde.

Es por este escarabajo

que llega el verbo

soledad, soledad

tus pulcras alas

que vencen auroras de adoración.

Aurora funesta clavada la hora.

Vorágine o trasiego

luz que ignora

si acaso nace.

Tu liso, amarillo barco

de oscuro torso.

Tus infinitos beso

dime corazón

al apoyo de tus párpados.

Cuál profunda verdad

en esta espectral rivera

de ondas líbicas.

Espuma densa

de océano de ideas entregado.

Profunda ascua invencible

es mi dolor

que más no quiere retirarse,

que sentencias invade

todo ojos

montaña de hojarasca

cristal de pulsos

que tu imagen toca.




Förüq














Suspiro fresco

en labio extinto de sombra

día que no se encuentra

su densa forma,

cuerpo con agua de estrella

querer vivo que llega al aire.

Tiende y espera

la muerte que renace

por fuegos de brea

en el aire.

Abren batientes pétalos

de viejo silencio esquilando

esplendoroso.

Acurrucados sobre un lecho

que la brisa abre

trocados rayos de Sol

esquivos en plano

de verde follaje.

Astuta golondrina encontrando

dócil rama.

Mundo sin mentira

de la vida

se abre manantial

reluciente de esmeraldas

y todo siente

que la sangre miente.

Terruño ojo victorioso

aplaca sus arpas irascibles

estrujando abismos dolorosos

petrificados.

Reniega la boca vegetal

casi viva

promesas enfrente de violetas

cortan amando al claror

lírico, estremecido.

Coágulo de viento

en cientos de porciones

esta luna quieta

que semejanza quiere.



Förüq



Descubierta la zona Umbría donde yago.






Labro aciaga tierra sin pestañeo

mi ingrávido lecho

de tinta roja y negra.

Aplasta mi sombra

contra sí misma

derrumbando opacidades

de granates profundos

ballesta, súbito forjada,

a tu entraña.

Derrite mar de boca

que pide extensa

negra noche,

y sus espectrales corceles.

Tiembla que rueda

paz, orgullo bello.

El desliz rayóme firme.

Conservo mis principios numerados

reluce mi roce pulido,

entre cielo asido

palpita mi iluminada tristeza

haciendo camino.

Vendrá mi torvo grajo

se constatará mi lucero roto.

Turba mi aliento

bajo mi pecho la quiero,

con montes limpios

enturbiados por sarmientos.

delinea este viento

lividez plena.

Fuga el desaliento

con todos los jirones de mis ascuas.

Diáfano, ancho, repleto a trote primerizo

no cabalgarás,

no cabalgarás si no es conmigo,

cabalga,

cabalga

el llano,

que sólo

a mi lado cabalgarás.

Cabalga que sólo a mí encontrarás



Förüq el Castellano




































Estoy escuchando semirrecto

el retemblar de hojas huecas

sobre la gravedad

de un arroyuelo que fluctúa

cauce, entre la copa de árboles

sobre semi-vacío  cristal

con limpia brisas

encima de un blindado

cantaba, dictaba, antiguo sargento,

su presionar, disparar,

como hueco en la ausencia del polvo.

Abrid la ensenada

al señor capataz del brillo primero,

tímida la floresta

escondía las amapolas.

Núbiles gestos danzaban

la cabeza en loma que silvestre evanescía

el coraje de la flor

vuelta mujer por Ostara.

Patio de perdices soslayaba

entre el quejido

de carrascas afiladas.

Hacían sus hojas

mi última espada.

A mi izquierda

el peso de su hierro estable.

Sibila destrenzabas

tu cándido mirar

en fraguas de belleza

inviolada.

En tus altos, profundos

ojos de ámbar.

Luna que en fractura

recorre mi tejado de alma.



Förüq

IX

Ama a quien te mire por tener magia:


Número cinco conseguido,

2894 entradas

Amaré a ella mi dulcinea

que me mira con magia,

las sombras ya no caminan

las escuché,

relapso insobornable,

sin proclamar avanzo,

mañana sí hoy también,

el signo de ellos los que protejo

mis dioses,

los guerreros,

los bestiales dueños de la tierra,

flora y fauna

de hálitos sin esquela memorial,

animales del destino frío,

que yo no dirigí

sólo ella mi mujer la Tierra,

yo abracé de este a oeste

de norte a sur,

mi hogar, el hogar de mis ancestros,

la sola ánima me fulguró,

de cornisa a terreno,

y no logró arrebatarme,

las flores clamaron,

por un crimen de flores avanzo

hoy solo anuncio que puede consiga un nueve,

un seis invertido porque soy hombre,

no será hoy,

no sé cuándo,

estoy en jornada de reflexión,

calculando

cómo finalizar mi hoja.

Un soldado de la naturaleza,

asaltando el cielo,

no es mi ámbito

pero si el cielo llama a tierra,

tierra no gana

porque alberga el Infierno,

el dulce tormento

renombrado.

No me niego a mí ser

tú sabes quién soy .


Förüq Miguel Esteban Martínez García



Resplandores consecutivos:





Al tiempo acantonado,

le importa más a la chicharra

el sopor que el frío, pregunto,

para entonar chirrío estacional,

pudo ser mudez primera

de lluvia sin cuartel

ni hacienda,

abandonada su guitarra

amarilla sonatina,

en las lindes de la esencia

allá donde el margen

no es ausente de las orillas,

del amar naciente,

allá donde la mudez no es segunda,

amarillez del óxido

fraternizado,

sin diques ni ribazos someros.


Recta composición enaltecida

sin violencia mi alma renegada,

cómo decir queremos vencer muertos, muriendo,

yo respondo morir vosotros a vuestro gusto

traidores vende patrias,

poco más yo azulando,

mi virgen de la campiña

en amarillez sedosa,

aquí estoy,

aquí estoy,

a veces sonriente

a veces preparado para encontrar,

hielo en la escarcha del sonido,

me llamas, puedes llamarme,

la Roma,

estoy preparado lamiendo propia falcata,

el desembarco en mi tierra,

mía acaso tuviera santo y seña;

no hay movimiento sin unirse con los otros,

acontecimiento,

mi oro no es axón,

mi hierro es blasón

de piedra de mi sangre,

alimento d'esta mi estrella

que me ampara,

el dormir y maullarte el ronroneo,

precoz de tractorcito

mi solo barbecho de Gloria.

Acaso no está

pactado mi sueño cuando escribo,

mi dormir y no despertar

por algo que merezca la pena luchar.

Gracias.

Hijos de la tormenta somos.

Y no morimos matando.

Ni lo queremos

El morir matando.

Se niega a reconocer

que la guerra está ya perdida.

Auge entonó

risueña melodía

en la turquesa de esmeralda cristalina,

te amo más de lo que el poder pudo

jurisconsulta legisladora

en musa de agua granate mía. 


El Castellano


Alevosía tu vítrea mirada:








Abacora mi alma

que supedita, que avasalla, 

caiga y renazca

y vuelta al chasquido inicial,

haiga tierra en el viento

de comenzar, 

raiga, estruendo superior

beligerante traiga estos corceles, 

de fuego a brear la taiga, 

biga, inconmensurable,

diga, sola muerte vi y retrocedí.

Meiga, mi sombreada pesquisa,

higa, en lecho melífero

liga, que gira

la miga, relucida.

Oiga, roiga, mi grana triga, 

siga que avance toda viga.

Báciga que fadiga,

emperdiga mi vida y arraiga,

compás de nueve lebreles,

canta la llama 🔥 

y suena mi voz con sabor a noble

madera, mortecina

sangre que apura,

en mamones 

entre flores yescas del alba

desoiga que trasoiga

la espiga que respiga,

sola, sola,

como nace nueva tierra.

enligue que abstraiga 

litiga mi dulce ortiga,

hoy por hoy,

mañana por ayer,

vi el hinojo solar

hasta resplandecer.

En cuadriga 

de redil desposeído,

avanzo el patio de mi araña,

su virgen sola.

No dejes de mirarme

en la amplitud

la cumbre d´este ciprés

ambiguo;

cernícalos atrás

mi pureza se espeja

con la pizarra.

Sin pulir,

sin capa,

rizado en aliento 

renegado a morir,

embebe tu caracola

de iris despierto

que navego un vaso de agua,

al tarot helado de tus naipes

se afila mi indecencia

de a cal y sangre 

entera poseerte.




Förüq el Castellano











Ascua espiritual:






Ruido en la opacidad del silencio,

pero impalpable, insumiso

avanzo, como maestro escudero

d'este silencio que envaneces,

sé cuánto alcanza un espectro

ante la luz en osadía,

misteriosa, armoniosa

como vil armónica endiosada,

que besa tus labios,

y habla por tus manos de viento,

inocuo, evanescente, dictado

al trémulo desliz pasajero,

a mi entender conjugando el tuyo

encontraremos los cauces

que toda alma navega,

miénteme dulce

te amo entre ascuas,

me respondes contigo o con nadie,

conjugará mi luna con tu astro atado,

repleta mi ausencia;

con mis muertes quedaré

si no comulgas

me dicte quedarme con mis espíritus

valientes,

entre surcos en ambrosía,

y mis enemigos revelados,

ellos cuanto no conocen envidian,

cuánto no abarcan quieren abarcar,

ellos viven en los cerros,

las nubes, los fulgores iracundos,

las silvestres aguas,

en las flores y tus abismos,

enigmáticos

ignotos que viven

porque les das honor de recuerdo,

nuestras voces vagas aspiran,

como corona de sortilegios,

murmullo de mi silencio

profundo que ves.

Abriendo trompetas de los ángeles,

como ríos que se unen al desnivel,

replétame que hoy no seré

hoy no vendré,

hoy no evitaré,

hoy no buscaré,

porque mejor vivir una mentira

que morir por una crueldad,

hoy sabré quien ser

por no ser quien yo sé

que siempre soy.


El Castellano Förüq










AÑIL SECUELA:


Luna plateada de mi cielo, en las noches voy a tu encuentro,

pero te escondes entre bloques de hormigón y cemento.

Quiero verte, pero incluso te escondes, por las violetas ramas.

Mas los dragones, del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso, de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido, solo templado con miradas intermitentes,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo de luz violeta incluso de noche;

artificie luzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene para sentir que estás conmigo otra vez más,

humo, humo, humo.

De tierra a ceniza llamando,

su inerme sentido mágico.


Luna plateada, en las noches voy a tu encuentro, pero te escondes. Quiero verte, pero incluso te escondes, por las violetas ramas.

Mas los dragones, del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso, de sueños fluorescentes, tú, de color líquido, solo frío con miradas intermitentes, por el tiempo angosto; El murciélago baila rasgando... Sombras, para reposar siendo una más. La noche se detiene para sentir que estás conmigo otra vez más.



Luna plateada de mi cielo, en las noches voy a tu encuentro,

pero te escondes entre bloques de hormigón y cemento.

Quiero verte, pero incluso te escondes, por las violetas ramas.

Mas los dragones, del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso, de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido, solo templado con miradas intermitentes,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

La noche se detiene para sentir que estás conmigo otra vez más.


Viene acariciando, ella,

con sus palabras altivas,

desvanecerse quiere, con letras solitarias.


En sus ojitos los luceros,

por sus labios, disfruta el piropo.

Despeinarla con caricias piden sus manos.


El dulce golpe de su voz quiero escuchar,

dificil de olvidar, todo por ganar.

Creo que la quiero.


Pues díselo.

Calma para llegar,

por poder luchar y no abandonar.

A veces, invade mi pensamiento,

y más deseo crea su recuerdo.

Pienso que no estaré a gusto, hasta que no la diga lo que siento.


XII


Luna plateada de mi cielo,

en las noches

voy a tu encuentro,

pero te escondes

entre bloques

de hormigón y cemento.

Quiero verte,

pero incluso te escondes,

por las violetas ramas.

Mas los dragones,

del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso,

de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido,

solo templado

con miradas intermitentes,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila

con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo

de luz violeta

incluso de noche;

artifficie luzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene

para sentir que estás conmigo

otra vez más,

recuerda

que tus ojos tienen sangre

recuerda el viento

que aúlla mi nombre

recuerda la luz que tiembla

y cruje la noche en las pupilas

recuerda que me hablaste

de amor en el tiempo

que cae muerto

que pactamos con el hielo

la vuelta del invierno,

recuerda cada latido

de oscuridad

que llama a tus venas de humo

recuérdame en la eternidad del beso,

en cada rosa que robe tu cuerpo,

recuerda que vivo para ti

dando voz a la soledad asesina,

la flor vive soñando

que fue mariposa y abeja,

vive durmiendo la semilla

enamorada de la tierra

para despertar

y enamorarse del sol,

clávame estas nubes de sangre

en el hierro de mi destino,

se me negó la luz

encadenada a esta tierra sin cuerpo,

solo tú me sientes

en este camino

que no lleva retorno

sólo espiral anhelada de renacer

el tiempo ya no nos puede sostener

camino buscando el frío

en este calor que quema el alarido,

te encontré perdido

hoy vives un amor

que sientes soplándote al oído,

en la puerta del infierno caído,

te casaste con la luna

que reinaba en tu corazón,

al viento le diste voz,

a la lluvia la nombraste

lágrimas de mi ayer,

le diste ojos

a la sombra para mirar,

la espina caía herida,

la caricia retornó a las polillas,

la vida marcha deprisa

cuando abras los ojos

ya todo habrá cambiado

solo encontrarás que seguiré a tu lado

aguardando tu otoño

y la caída de tus hojas,

esperando que seas mi acompañante

en los siglos y milenios

que nos condenaron,

encontrarás esta sed del cielo

en cada silencio muerto,

en cada raíz

que grita en su tierra

toma de la vida lo que quieras,

siembra tu aliento

en cada tierra,

tú todo lo tienes

yo solo soy una fantasma

que sólo tú ves.


El Castellano

Oda de sombra nocturna:


Noche silo de oscuridad

destapada, traspasas

mi ventana entre espejos

tu voz se hace la dormida.

Carruajes malvas del sueño

taciturno entre las espigas.

Fuegos y fusiles iluminan

tu dama de oscuridad,

amanecida por soles

que bajo ella

parecen de trapo.


Canto a tus pestañas morenas

a tu iris deslizado

entre colchones sonámbulos

te clavo este guiño

a tu dama de sosiego.


Por este hueso único

desangro a mi murciélago.

Altas, profundas esferas

gimen luciérnagas.

El otoño tupido

se acuesta con mantas

de hojas arrebatadas,

árboles desnudos

que descansan,

ya no hacen el amor

con el viento,

persianas de un tiempo oxidado,

al abrigo la vida contra el frío

de la luz.

Escarchas de punta

lloran las avenidas

victoriosas de la noche

que todo devora

y mece lentamente

con su ojo de sombra.



El Castellano

Latido sembrado:


Solo, acompañado de una doncella escarlata

que me late y envuelve mi fascinación,

este día vuelto noche sólo por ella,


no tengo piel soy agua de su saliva,

rocío de su comunión de estrellas

trashumantes, plácido rasguño de rosa,


yo no tengo sombra, no tengo aliento

ni alma puesto que soy vampiro

de su silencio,


alzo mis cuchillas de luz, coronas vestidas

de fugaces caricias al alba forjada,

edificios hirientes de mi amor etéreo,


canto alto que ella me hace

sentir eterno,

como el cuchillo inmortal de su silencio,


cargo mi luz para atravesar su corazón,

disparo, su alma es mi blanco,

mi párpado de la noche llora por su beso escrito,


rizada saliva verdadera,

estas rosas del alba cantan

que si admirarte es para siempre,


seré guardián de todos los latidos punzantes,

porque solo tú sembraste la belleza,

hasta colmarla de infinitos sonrientes


que mis ojos lloran,

pintando la veneración a lo que en silencio

trepa y escala

la caléndula enraizada en mi corazón.


sigo y seguiré tu camino

que me lleva por el cielo,

corto el aliento de la noche,


al despertar de mis sentidos resplandecientes,

no me despiertes,

eres mi sueño de penumbra y sus formas de mujer.

Late mi caracol siniestro con la forma de corazón.


El Castellano












Espectro en el silencio:







De silencio llora

este alabastro,

con él se rige mi canto,

por las azucenas nocturnas

dentados azares en pétalos;

irisados,

y las flores de azabache

el compás de un grillo

me blande en el silencio.

un cromático desliz iridiscente,

que es mi cruel idioma,

y el de mis ancestros,

avanzo el campo de espinas

sin final elucubrado,

cuando la luna se acuesta

todo placer me secunde;

reposo en tu pecho mi amada dama

la noche se cierra en verso y en mi lira,

y yo estoy despierto al criqueo,

tu grillo encerrado.

Mi placer insubordinado.

Acunando un rosario de madera

trepando tu espalda

cuando la luna se acuesta allí a lo alto,

yo reposo en las flores de niebla

de ojos dormidos,

me mece de vivos colores

como silencio de ente terruño,

un grito despierto y un alarido

que cruza abismos y sus soles

sin pestañear en la cárcel tus ojos,

todo por encontrar, nada por gemir,

resquicios huecos de mi árbol de las cenizas

mírame en claro de luna no soy tu pesadilla

soy jardinero del umbral muerto

vine por tu aldaba

esa que el idioma de mi silencio calla

y nace de la espiga un verso

en granate Parnaso

en abismático diamante,

se afila mi caricia en vals minero

sientes fría mi visita

el cuclillo mece en trino mi sino

a la hora que el horizonte

hace el amor con las flores

dejando su rocío perplejo

yo me alimento de tu ser

por si vuelvo a vivir

no te aguardes

sé mi comunión de estrellas endiosadas

y el infinito que quiero ver

sé mi arco-iris tornasol

yo tendré luz en mis venas

la sangre esquiva huirá de mí

yo seré tu mundo en la sombra

de la subrepticia amada entonándose

en Sol mayor

resplandeceré la cuerda de tu violín

seré más que tu sombra

aliento de muerte y resurrección

en el fondo de un siniestro caracol

con forma de un corazón

mi nota será entonada por el viento y una nube

lloveré para hacer el color con las plantas

seré resquicio taciturno

del verso y su encanto

reinaré a la hora

que la oscuridad late y envuelve

seré tu medio corazón

un sino despierto del rayo de sol

vine a quedarme a tu lado amor,

y el cielo para mí no se construyó

de la tierra al fondo de una cueva

se blande mi ser como ente

de la penumbra que late y envuelve;

ramilletes de luna llevo en los bolsillos

el origen sin final

un susurro sin alzar

un guiño por encontrar

se desdobla mi estampa

sin acabar soy paréntesis del destino

enamorado crujido de tu puerta

soy hoy por hoy

espectro en el silencio

latiendo despierto,

volviendo al dulce final sin comienzo.









Espectro ríe, aúlla su alarido crepitante, que hace temblar de deseo a su dama, era otra noche situada en la penumbra de la iglesia del pueblo, yacían las tres solitarias de la madrugada al tañer estridente de las campanas de bronce, despertaban los cuclillos de párpado tieso, y seguían el reposo en su nido, revoloteaba un murciélago myotis myotis con prodigioso quiebro de ala, rasgando sombras en aquel descampado húmedo que comía la niebla de la isla de Manx antigua Escocia,

su eco encontraba objetivo en el pelo de la dama de Förüq y rizado se enroscaba en su cabello para decirla al oído : él es mi hermano, es vampiro.

Te necesito mi dama, castellana, toma tu lugar merecido y sé la compañera eterna de tu vampiro 


EL Castellano.


Soy ente resplandeciente,

afilado de una astilla,

estoy hecho de mi propia costilla,

Soy hueso de hierro,

hoy cabalgo mi desvelo,

fumo cigarrillos de tinta,

asustando a mis palabras,

mi realidad se retuerce,

en un suspiro de mi hada

y mi flor de caléndula,

que ella me enraizó

en mi pecho,

soy oculto al ojo,

atravieso paredes

porque ellas no son más duras que yo,

pido mis ilusiones

escribiéndolas en mi árbol de las cenizas,

soy duro porque recio es poco

comparado conmigo,

hablo y converso

con mi demencial silencio,

oscuridad que late y envuelve

es doncella de vestido

con malvas de luna,

mi ser furtivo

esclarecido

pertenece a mi dama

que debo despertar

con un pacto de sangre eternal,

crepitan mis bisagras,

esta soledad bautizada,

desdoblan mis serenos

Rizando los alambres

para colgar estos mis versos,

hoy hablé con un escarabajo verde,

me contó que su familia

esperaba el despertar de mis flores

llevadas a adultas desde simiente,

bella durmiente,

robada a los campos en floresta desnuda

insoslayable,

para mi vida pertenecer y ser de ti,

chirría el grillo de mi idea

otro jardín muerto

me consume mi eterna vida

a mi jardinero del demonio

Hipsípila no se me ha muerto

ni un solo ser vegetal,

en mis años sirviendo a su sed.

Nadie ni yo mismo

puedo ni quiero arrancar

de mi vivir de espectro

a mi dama musa

amor de mi no-vida

mi oscura rienda siniestra,

mi amada aterciopelada,

mi placer que cierra y maneja.

Mi vívida estampa,

un crujido soy en tu ventana,

y fui amante

en arpegio mayor sostenido,

un cuclillo

y un beso por si en tu flor vivo,

vine y no me iré,

aunque me hinque el colmillo

en mi sangre azabache,

hoy veré, hoy te amaré

desde mi nicho floreciente,

al compás en sí menor

mi extasía de color,

sinestesia labrada

en un, dos,

tatidos en tierra abierta

mi zanja espectral

donde yago

con mi caballito infernal.


El Castellano y Leannán-Sídhe.


ÉGIDA DESPIERTA:


Vengo, que escribo

sangre en tierra;

atisbo sanguinoso

en roja espiga,

mi granate lustre

rubor carmín.

Vida de mi no-vida,

oro en vena

acordeón en fuelle de agua,

montado;

ceniza de mi árbol,

difunto, en soles

de alabastro relucientes,

soterraña vía esquiva

del renacer de simiente

y savia encumbrada

que retiembla la entraña.

Iracundo desliz

nacarado por

esferas de azabache.

Un soliviar de acequia

onírico.

Renombrado Parnaso

devorado Atelier

simétrico

de musa Atenea,

por Zeus

alzo mi égida.


II

Brisa tenue

al crisol nacido del valle,

como flor de sombra;

entre este parral de idea,

trashumante avanza

mi densa condena.

Entre escarchas

seniles.

Y vellos erizados,

al trasluz onírico,

vítreo, entre humos.

Rizados por ascua de tintineo llano.

Inédito, sin encontrar,

en la trilladora.

Mecida el alba,

sin ocaso sembrado.

Parral sombrío

de inusitado esplendor

férreo de cobrizo

tomo en aljibe de Apolo,

su negro cisne,

que ahonda su azabache

es como alimentar

la dulce silueta de musa

Belleza.

Como diluir tres gotas del mismo agua,

y erigir entraña a madre Oscuridad,

somera y su hija tiniebla.



III

Febeo quiebro de ala,

en pecho batiente,

una sola pesquisa nacida,

la inconmensurable

alta honra sin esquela,

amplia, dolida.

Encrucijada de honda sien,

descarnada

en profundo tallo

de tu silencio sepulcral.

Silencio profundo,

Bello, inmiscuido,

sus altas torres fecundas.

De sopor

por ángeles abismáticos.

Una sola esfera

de luminaria precoz

y rotunda aria;

designada estela,

su faz agraria.

Trepa mi espalda,

sembrada por Caín.

Remembranza

por cuantos añiles

cantaron mi dicha.

Sola, en alta

ojera celeste

mi musa sempiterna.

Aposté mi desnudez violenta

sin cargos,

Hoy sigo que vislumbraré

indemne acontecido.



El Castellano Förüq


Espiga roja sangrante:


Con el filo descarnado

y brillo reluciente

está la espada que severidad,

dirige

blandiendo surcos

en fosas yertas, funerarias.

A lo que su empeño consta

y sucede.

entre adobes y cuchillos calizos

entre cal y tierra férrea,

la sangre del infrarrojo mundo reverdece.

Quilla de un flagrante monte

que Geríones desplaza,

surcado por el metal

de hilo de cobre esquela nativa

de mis ancestros,

sonaba con el viento

haciendo temblar calaveras

por gramas densas y espigas sanguíneas

en lo alto de aquel poste de telégrafo.

El viento tenía estridencia

y lamento seco como chirriar de gemido.

Digno a desatar quimeras y bestias rectas.

Capaz de dar voz a lo inerte de la vida.

Entre coraje y sentencia

volaba el vilano

en magnificencia del fría aura,

sola como nace la primavera

en una flor contagiosa.



II Hoja:


Allí plantado

como se siembra una pipa

en mitad del abismo,

me encontré, detuve el sonido

entre escalas y cielos soterrados.

con un precoz almíbar

Planté una pila de lluvia sobre marzo,

contestó entre gramófonos la tierra;

de septiembre

una melodía jamás interpretada

y jamás semejante o similar

a haberla escuchado una vez.

Era como un maullido entre gramas

y bocas sedientas de un gato morado.

Como cerrar y esperar que la compuerta secara,

de esa acequia que mi sangre lleva

como desplomar semillas

y aventar espigas granates;

plantado como una sola

de carne y tinta

que la espera viola.

Y frunce su golondrina espectral.

Era un soto de daturas

y ababoles cabalgados,

como un crujir de la mecedora

del linde vago,

era entablar con el alacrán soberano

quien yo era,

como afilar pesquisas

que caminan yertas

su alacridad helada,

por caballos de fuego

y acordeones de agua,

como elevar el ara

y ver qué desquicia se siembra.

Voy por el tercer junco de Castilla,

y hasta su encina afligida,

entre soturnos lindes

teñidos de cal y canto,

arrastrando errores inmortales,

y sueños desangelados.

Premisa que ardía en un solitario espino,

acampado de sus falanges

amilanadas por vastedades

y simientes frívolas

despertaba el otoño

justo en el carrizo

y mi tabaco fugaz

de antigua brea

que expulsaba su color,

rencilla entre espasmos

y savias precoces del terreno,

jamás dormido,

jamás monótono, despierto,

un caminar y descubrir

que todo vuelve a comenzar.




Förüq el Castellano


















DESTINO ELÉCTRICO, TU MAGIA:














Prendidas las novecientas

noventa y nueve velas del averno,

iluminan mi severidad en oscura

premisa beligerante,

las trescientas treinta y tres ascuas

gasta mi alma,

en pulcritud todos sus cristales

inefables, rectos, filosos,

por quiebro de éter

insobornable,

voy trayendo pretiles gestos

inmiscuidos,

mi sola ánima,

un soto de perdigones viajeros.

En solana luna mi romo acero,

flamígero al tacto

aventaré que descubrí

mi amor por mi salamanquesa

me crujía mi idea un venal,

espacio sin acequia

ni araña tendida a la espera,

un soliviar vetusto que esmaltaba

mi umbría ciencia

de saetas vanas.

Entre musas desnudas

trenzando sus cabellos.

Crecía mi sopor solo,

en deseo relumbrado en el paso

mi rubor infranqueable.

yo amé una lagartija,

y hoy la sigo viendo única;

entre acordeones de fuelle solar

y esta sed que avanza, sigue y prosigue,

mi sanguinoso rubí, carmín fragoroso,

era un deseo férreo, descarnado,

un brillante colmillo que alzo,

el hambre de caza que llama,

agazapado mi servicial instinto,

era su sangre

algo eternal,

un tomo arcano

entre ligueros,

de sus pulcras florestas

de piel y deseo,

de ángeles sin miedo y súcubos

en sus dos piernas femeninas gemelas,

-entre corona y candelabro,

me asediaba la sed

de devolverla a su nueva vida muerta,

incendiaba su luna mi deseo particular,

entre mares de seda y su oro fino

en letras insubordinadas,

era el auge la generación ciega,

blindaba que esmaltaba

el sereno del nueve

un nueve del mes noveno,

de un dos mil diecinueve

imploro el perdón de mis castos dioses

oh Lugh, oh Mercurio romano

soy cuervo que añora la sangre

de su musa esencial

sin credenciales

conocidos más que mi deseo

en ella fraguado,

abro mi runa ruginosa

a este desliz perenne,

en ababol y flor de difunto

entre ella,

el alba más preciosa

que temen hasta mis ancestros

su belleza inviolada.


Förüq El Castellano


POR MI PRINCESA ARAUCANA:




Compases labrados

de un tiempo expirado,

insoslayado

ademanes de que el amor existe

y corre los parajes

de tu sembrada piel,

resguardos oníricos

de lo que llegó a ser,

como la noche

que aguarda el resplandecer.

Siempre nos deseamos

como abejorrito a la flor,

como piedra a la montaña

y agua de cascada a la pendiente

eso es amarte ferviente,

como agua de marzo

abre la primavera,

quiero estar a tu vera entera,

y ser espectro de primera,

no será eterno mi mármol

pero te alzo un beso

como cántaro,

vales mucho corazón

y por si no lo sabes eres sentir

como rayo

que tornasola mi corazón,

te descubrí nos descubrimos

y nada quebrará el designio

que dioses aguardan

mi princesa del lago

de mi ilusión

mi Araucana de emoción,

no partiremos sin ir de la mano,

en alabanza canta un cuclillo,

dejando canten todos los grillos.

¿Cómo encadenar la luz?

Y atar las mariposas,

¿Cómo escribir sin fijar horizontes?

Y anudar plomos sin fundir a ideas fugaces,

cómo conocerte y no besarte,

te entiendo y a la vez te siento,

sin semáforos y alquitranes,

sin hormigones de leche,

puliendo el blanquecer de mis ilusiones

que te prometen,

distancia quejumbrosa

entre alas que sostienen

que en tus ojos soy bruma que florece.

Y mayo que reverdece,

contigo soy lo que quiero ser,

mordiendo las solicitudes

que desvanecen,

entre corajes nacientes

y soles pudientes.

Quiero tu dicha eternamente,

siendo el lado de mi suerte.


II

CERNÍCALO PROFUSO:


Ojos suaves tenía,

como un milano, gavilán

recién nacido de huevo,

miraban tan profundo

que alma dolían.

Soledad mía , extensa, inhabitada,

acaso bastaban moldes de arena,

lejos mi cara pálida

en sus palmas,

eras soplo hondo,

como roca transportando

su propia erosión,

soplo de vida tenue

como si el hielo perpetuo

te hubiese afilado en los Andes chilenos,

yo mera pantera gris de tu cordillera,

fuí a encontrarte

al lago de castillo

por el que solo existía

el invierno para retenernos

como dos gotas se solidifican

en unión

de temperatura yerta, aposentada.

Tú mi amada densa

eras princesa de valle umbrío

y maleza recta,

eras Dulcinea

de mi interior entraña,

a nado crucé tu lago de nereidas,

me llevó a lomos

el barbo de aletas flagrantes de cristal forjado

decenas de peces vigilaban

el tesoro olvidado

en halos de cobre milenario.

Frágil resbaló mi otoño

de alma en cernícalo avizor,

encontré el topillo que recelosa

guardabas en órdenes de pudor.

Princesa mía Araucana

Margarita, María renombrada

nunca me des libertad de la cárcel de tus ojos

suaves, incesantes como pureza anida

lo que siempre se perpetúa.


III

NIEBLA CON ABISMO EN RAÍZ MILENARIA:



Va bregando un excelso, filamentoso

soto sin pérdida de memoria,

junto a esta ducal maravilla,

atrasa mi sosegada flecha,

de esta mi anclada araucana

que goza.

Esta soterrada, primaveral gris lluviosa,

un cristal de espejo,

sin pecho no me borres, no me borres.

Redonda pleamar de tierra,

con su propio mar

en el que sujeta el pinar angosto,

se espeja sin contar

mi flor de difunto,

de este patio sin muerte,

donde hasta el más efímero insecto,

nace y crece,

de  una loma sin carcoma,

a un infinito que se ahoga

trenza parca mi soga.

Hondo rasgón,

violeta al tacto,

es mi oración en carrizo

sin cuerda ni cadena,

de mi perdida marea,

En la umbría  nace mi cicuta virosa,

adormidera compañera

del linde sin sembrar,

luna madre de Lugh soberano,

encuentra su cuervo en su castaño,

estribo sin llano

un real cerro

de rivera del antaño tajo,

salpicando este corazón por piedra,

con mi dicha

que se acuesta y briza,

mi profunda raíz de tomo,

con negro abismo despejado,

centelleando.


IV

SIEMBRA TEJIDA:


Atelier simétrico

las facciones

de tu cara araucana,

sombra densa investida

cubren tus dignas pestañas

donde se acuestan dunas

de lunas que en tus ojos

encuentran.

Diciembre que esparce

vientos vernales,

abriendo silos

con sentires perpetuos,

mi gato negro cruza mi idea

en nuestra casa y su tejado

de tréboles.

Entre corazoncitos de hojas de sauces

abatidos

y mi siembra del mañana,

abriendo las tierras

arados tras corceles,

surcos de mi divina calma,

por cuantas primaveras he conocido,

y todas las que a tu lado

me aguardan.

Incluso aquel pueblo se nos rinde

y nuestro mundo nos coronará,

vencimos y venceremos

a ese cuartelillo de nubes

que en letanía de distancia

separa y su bruma gris

encuentra.

Mares y océanos cabalga

tu Hipsípila con una flor remota

de su helecho

busca a su mujer,

avanza nieves de espuma,

hasta arribar su negro puerto.

Le esperan valles y ríos dulces

por tierras de azores y perdices fugaces.

Su sueño vestía ella

como dormir de las estaciones

era ella su sueño de otra esfera.

Abrían sus flores orgullosas

y deleitadas.

Fúlgidos cabellos,

sangre iridiscente de nueva brea,

cañón y galera,

lanzas de su futura siembra

en el interior de su amada.


V

OCASO SEMBRADO:




Villanos, malandrines encorvados,

me han querido robar el ánimo,

con fuste y aliento marcho mis relojes

con presura de segundos extasiados,

yo vi su horizonte en dura y áspera

semblanza deshojada,

temblaba el azar entre los azares,

una vida de quitina a la espera,

mi aliento es pez de mi jardín de cristal,

he servido a su péndulo,

entre granates y engranajes

danzo atrás el tiempo,

sí ese, mi tiempo, que cuido con esmero,

por si un día me llenase el estómago,

flagro la versatilidad de mi siembra,

cabalga las yemas de mis dedos,

hilvano que voy sobre un abejorro,

aunque no pique sigue siendo abejorrito,

le imploro al verso me abra con presura

una primavera de sabores

entre arduos cipreses con sabor a luna,

marca de silos azules

entre siniestros anocheceres,

amo a quien amo

y yo el Castellano

voy a la araucaria

para llevarle una noche derretida a sus labios,

cazaré el gamusino de sus parajes,

avanzaré con paso lento y decidido

al compás de lunas y soles en desventura,

nacerá la hoguera,

consumiendo todo lo que ya no rozará mi vida,

decreto que estoy vivo,

y que mi vida la arrastro para no ser santo

ni demonio ni mal nacido,

si no un hombre que tuvo voz y espíritu

para ser alguien,

desde la nada,

desde las espinas que sangraban,

vivió trece vidas

que un hombre de su estatura podría vivir,

hoy afilo mi alma

válgame la compostura,

que si vuelvo a su entraña

se abre el cielo y la tierra

para acoger lo que siento,

que es más que un cebollino

más que un tulipán amarillo,

es mi arma, un corazón por letra,

es sangre en hoguera

tristeza se llama sangre en la poesía,

robaré al tiempo sus besos del alba,

mi amor gritará al sol que descienda

y viva en tus ojos mi araucana.

Llegaré por la rivera,

llego de las cordilleras de abajo,

buscando un atajo

para llegar y hechizar

el callejón de tu beso,

entre rizadas ternuras

trasnochar ocasos,

he venido a implorar ruego

por mi inconsciencia

vine a plañir mi alma,

que ya cabalga,

vine a besar tu aura,

riendo entre flores

naciendo en rocío

de mis latidos presos,

encorajinados.



El Castellano


VI FERVIENTE IRISADA CONDENA:




Anegado que negaré,

el solo, flamígero al tacto

crisol, acristalado que acrisola

tornasol en destellos secuaces,

mi sola, rauda estela crispada,

de su hondo llano,

en grama roja montada,

quedará abnegada la indecencia

marcada, en signo luna azabache,

voy por el tercer sigilo mi ascua,

directo al cerro las ánimas,

inundada la luz que late mis ojos.

Parco núbil aleteo de mi alqueza,

araucana hábil en destreza dicta,

que acampa mi segada alma,

incendiada en sus ojos suaves

que rige, que dispara,

voy en mi libélula montado,

hasta llegar que llegaré

a su isla mágica,

Araucanía madre

de su silueta de araucaria araucana

su piel de araucaria filamentosa excelsa,

retiro anzuelo del barbo

guardián, su lago atemporal,

donde reposan y relucen espíritus,

barbo de cobre,

pez de cristal metal noble,

me pide contraseña

para el portón de argentas compuertas

espirituales,

contesto:

-Carassius Auratus

carpa áurea padre del dragón primigenio

que fue carpa que remontó

su río hasta el origen primero

y su primera gota de agua brotada,

allí se convirtió en dragón.

Por eso las carpas doradas

son capaces de hibridar y cambiar de color

en sus vástagos sembrados

el colapso del azul

y la puridad de la turquesa

del agua que habitan.

Contraseña aceptada

vengo por el alma de la princesa

araucana Margarita

para morderla

y que me acompañe siguientes vidas,

dije al caballito de mar vigía

del lago su ilusión valedera,

él era encargado de alejar nadadores

y ahondarlos en sus profundidades,

también vigilaba un cofre mercurial,

donde yacía nuestra condena,

y su desapagado abrojo que sangraba,

un borbotón de azuletes

y absolutos diamantinos

de placer inmiscuido,

sólo se abriría

tras nuestro pacto de sangre,

en litigio sanguinoso

el cobre nativo de estrellas.

Sí esas, las nuestras,

bajo el dulce tormento

nuestra luna azabache.



Förüq el Castellano


Progreso de la boca gris:




Sierpes de carrizos

brota el sílex de la trilladora

como espasmos de cobre

en oro grano de antigua cosecha,

borbotones de amarillo viejo,

al vaivén de unas manos cansadas

se despedía un verano,

relegando una falsa avena,

y un trigo abochornado,

devenir irisado,

por entre estelas que puridad

plañe segura y sangra su tierra,

en manos de un infierno soldado,

llevado en brazos

de un demonio llamado progreso

en sinfonía con aras de la destrucción del pasado,

entre torres de humo que incendian

labores milenarias

en vals de invernaderos

y fábricas de clonación de vida,

entre granos y simientes

de mutación transgénica,

entre tomates con sabor a agua,

y pollos feminizados para engorde,

era la era que oscuridad empuja

pero a diferencia ya nadie buscaba la luz,

Caín en destierro por el infierno,

se reía del devenir del Reino celeste

y lo que desemboca en presente,

una lira acantona

el patio de mi araña,

donde forrajes hacen cuarto

y aventaja sangre la desquicia,

lo silvestre rige alas de azabache,

el cardo ni miedo posee

a impía mano le desenraice,

todo baña la ley de belleza

a su escala,

caracoles lamen su extasía húmeda

les alimenta

como el nocturno cielo

embebe luciérnagas por astros,

carruajes malvas como esbozos oníricos

de un resplandecer de pretil gesto

y lluvia apuntalada,

era bastante el tiempo suficiente

para maldecir,

la lombriz boca gris

de ciudad encontraba su mofa

en lo que no practicaba,

hoy su rol tejido le alimenta,

entre plásticos

y alquitranes de brea,

entre océanos desperdicios

y acristaladas sienes,

por árboles de leche

y hormigones enraizados

era la era encementada,

edificios del gris,

y pura energía entre espasmos

del cobre flamígero azul,

escalas que subían difuntos

buscando a su dios,

que en certeza les dicta destino,

a volver a vivir su infierno terrestre,

nada que negar,

nada que defender,

ya mi número está tejido,

algo por cambiar,

algo que descubrir

mientras todo sigue y seguirá

igual empujando,

los males no retrocederán,

la rosa secreta seguirá sin atisbar

sagrado pétalo al orden del día,

como es arriba será abajo,

idéntico azar de tres caras

y nueve cruces

la lengua no morderá la boca.

ni la niebla desvanecerá mi razón

enlutada, en gris abrumada.



Förüq el Castellano






Honra castellana:


Sentí que hice caso

a la llamada del guerrero,

encumbrada la simiente,

como melodía

jamás entonada,

unas hojas de pétalos

sin cortar,

en flores difuntas,

un inmiscuir de la ceniza

vana ensimismada,

al asilo de mi pulmón

que marchó a otro lado

sin mi pecho por siempre.

Un asilo yermo

sin dudas combatientes,

en fiel yacija ruborosa

donde yacía mi sola suerte.

Azar de nueve venas tres razones,

inexpugnable dicha infondable,

era mi sepulcro de llave

y profunda retina.

Un querer oscuro de pertinaz cicatriz,

llave de la cárcel mi silencio atronador,

vestido de lágrimas los ayes.

Los que venimos de la urna de arcilla

oímos la llamada,

cuando cielo llama a la tierra,

Tierra forma égida,

y siempre canta victoria

porque alberga el Infierno,

los tres umbrales

lo vivo,

lo muerto,

lo etéreo,

rebelión marcada

en argenta mirada

de todo ángel abismático,

superior raíz salvaje

sin eclipsarse,

una lid de vigía sierpe,

feudo su magia castellana,

sus flébiles notas,

recuerda

el trémulo viento,

de musitar encorsetado,

alza que baila su voz extinguida.

Rubor en pecho indolente,

acordeón de fuelle solar,

dicta a mi Förüq,

caballito del diablo en ámbar

atrapado.




El Castellano Förüq



TERCERA ASCUA:




Aguardo los cielos en cinta,

de pretiles resguardos

oníricos,

avengo tu sabor

de áureas gemas amarillas,

de brillo ignoto

añil al sentido.

Colorea tu espumosa

vítrea sonrisa,

mis liras ya en el recio monte,

campos entre jaras

de abismo y sola corriente,

íntimo tu espíritu secuencial,

como mi zorzal

que dispuso tres nidos

como gigante sombra

de la planta que mejor cuidaba,

entre sol que arrebata

y nace,

afán de brote

y lágrima sesgada,

este viento de engaño

que su flor no me diste.

Rezo a tu amimosa intimidad

a su arrojo de mar alzada

y profunda laguna.

mis relámpagos

de estruendos armados

plañirán

como gemidos veloces,

a suspiro perplejo

en tu arca escondida,

mil sones abocan tu dulzura,

palabras de afecto,

en llama dulce

placer que rige y no quema,

envuelto en rienda mi caballo,

auguro viento

que retiembla el camino,

mi férrea torre de Hércules

colma ya tu arroyuelo,

como batalla que mi espada crestea,

centellas ladrad,

que mi placer no hace tatidos,

ruge en vientre

como trueno su profundo escudo,

clavando sereno alarido,

y duro vendaval

de romo alazán,

voy por romo Sol ensangrentado,

por abismo ensordecido

y pulcras fauces ardientes, sedientas,

tu candor musitan

que beberte el alma

es para siempre,



















como furor sin muralla,

patíbulo nuestra guerra.


Förüq el Castellano




FINAL





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