Sol Fierro:
Soy aquella piedra solitaria
conozco ir solo,
no es vivir, si en fracaso continuo,
natural, se desespera.
El sol asciende, algo va erróneo,
pretendo conmover
su trampantojo me fascina,
intenté vivir la vida sin ella,
una lágrima me forma, y me consuela,
me perfila.
Oh, no hay empresas que mueven muertes vivas.
Empuje de todo, el monte, el arroyuelo,
y el prado vivos me afloran,
ay, tus ojos de miel sedosa tu madeja de cabello,
prestancia la torre tu alto cuello,
piel bosquejo de suave brisa primaveral,
tierra de nadie , muerto cielo,
noche recortada en peñascos,
de lanzas de guerra acuciadora,
mis cristales Alvean,
que tanta belleza acucian,
y tu boca la brasa ardiente,
enciende agua distinta,
sacrificio es la nieve mi sol pétreo,
espumas gozosas de vida anhela la muerte,
efímera patria de la esperanza,
frontera de la luz y las tinieblas,
hombre entre los chopos
que ama la escarcha fría
entre los plateados troncos.
Cristalino y azur, y un vibrar amarillo,
mirad, y ver terneza en mi corazón rubí,
como espiga roja sonriente,
armoniosamente de mariposa verde
y doncella escarlata posada,
ténue soplo
suspiro aeterno que muere para vivir eternamente,
silencio helado que brama la fuente,
asido a estertora luz
quién espera la palabra del sueño.
Los párpados sin dueño puede,
las manos, ya vienen a descorrer el día
en las aguas del recuerdo.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
EL INOCENTE
A 31-03-2026





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