Autor Miguel Esteban
Martínez García
A LOS VIVOS
TOMO ORIGINAL
(POESÍA)
Prefacio:
Lugar la campiña mirador de
Henares Castilla España
AGRADECIMIENTOS
Quiero agradecer a mi obra
a su eje o raíz salvaje a musa escarlata las temporadas consecutivas de
escritura desde dos mil ocho a mi familia entera padre Agustín Martínez Hellín
madre Antonia García cuesta hermana Agustina Martínez García abuelos, tíos, primos,
o primeros amigos, sobrino Quilian Esteban May Martínez agradezco a la vida
hermosa por permitirme gozarla con cinco sentidos y completas facultades
Agradezco a quien pueda leer y ver a través de mi ojo de tierra en sus manos a
una máxima creer tiene más validez que saber naturaleza mi creencia y religión
atento Miguel Esteban Martinez García poeta español.
PRÓLOGO
A LOS
VIVOS de Miguel Esteban Martínez García, escritor español y amante de la
naturaleza, es un viaje poético nacido de dieciocho años de entrega a la
palabra. Su escritura, marcada por un estilo surrealista y una profunda
conexión con la naturaleza, convierte cada poema en un destello que toca el
alma. Aquí las palabras no solo se leen: se contemplan y se sienten.
Miguel
Esteban escribe desde el silencio interior, desde la tierra y el viento, desde
las raíces antiguas que guardan mitos y memorias. En su imaginario conviven
hadas, sombras, soles, dioses del viento y paisajes que revelan su universo
interno. Su poesía es un templo de imágenes vivas y símbolos que vibran con una
verdad propia.
Leer este
libro es abrir una flor. Es permitir que cada verso roce el corazón y despierte
emociones profundas. Laberinto Esmeralda. A los vivos reúne la voz más madura y
luminosa del autor, quien no solo escribe poesía: la encarna.
Con
respeto y admiración de ser testigo de esta obra,
Escritora
mexicana
Fausta
Miguel Martínez 03/12/2025
Hálito reverbera:
De nuevo esta mi sangre
Tengo tus ojos fijos en mi
horizonte
A cada luna nocturna
Que pido proteja tu amor en
mi cuerpo amaneciendo
Despierto
El deseo de enredarme en tu
cara y cabello
La pasión rugiendo besar tu
cuello desvaneciéndose
El dulce tormento
Encontrando el manantial de
Esmeraldas en tu cuerpo
Sirviendo al placer preso
Rezando la noche oscura
Encontrarte en cada
parpadeo
Sintiendo el fuego arder
dentro
Vistiendo mi piel de tus
deseos
Fue íntimo tesoro de
ternura cuidarte hasta el fin del tiempo
Que muerde hasta eterno
tenerte
Donde la esencia surge la
sangre
Y el velo de fuego destape
Donde sin verte sigo
soñándote
Un inevitable besarte
Y entre tu boca encontrarme
Donde por amarte me
resucitaste
Y la flecha certera me
atravesó
El pecho para del latido
nunca sacarte
Para verte cada día en mi
mente
Como siempre tan
resplandeciente
Y anhelo queriendo siempre
sorprenderte
Mi anhelo encontrandote
siempre radiante dulce
si escribir solo sé escribir
lo que dice el corazón
Y sabrás que suspira por ti
amor
Mi bendición mi locura de
pasión
Mi florecer en rojo
tornasol
Viendo el arco iris de la
ilusión
Abrigando tu interior con
mi calor
Protegiéndote por ser mi
tesoro
Hicieron estrellado y cada
rayo de sol
Que me acaricia
Siendo bella princesa
escarlata de mi reino
Siendo entera bella
Siendo llamada tan preciosa
como destello en tu mirada cálida y ilusionada
Desde mi calma se hace tu
agua
Y náufrago de tu playa
Me encuentro preso en tu
tela de araña
Siento cálida la sábana
Me pierdo en cada noche que
mi alma te extraña
Como necesitarte mi
esperanza
Como mi campo en flor
sembraste cada flor silvestre
Con solo tú ahuyentaste
cada recuerdo triste
Vengo a desafiar a esta
inspiración
Con tu corazón invencible
Dónde es sentirte mi mundo
rojo volviste
Donde mi amor te encuentra
y te desviste
Quiero perderme en tus
secretos
Recorrer tus parajes para
renacer
Como amapola en tu piel
Donde viviré de tu placer
Donde solo necesitaré de tu
amor para vivir
A cada luna estridente que
encuentro
El verso solitario
navegando la sangre
Y vuelo a abrazarte
Y como paréntesis del
destino
De mi interior te
adueñaste.
El castellano y
Leannán-Sídhe
El castellano.Förüq
LECTURA
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AUTOR
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
ROJA SANGRE CARMÍN:
Roja, sangre roja
mundo cerraba en cuerpos,
sobre su ojo carmín
alzaban pestañas, de rojas
venas distancias,
negra, densa mirada
de sangre coagulada
que al mundo cierra,
sobre sus venas razones,
heridoras, lluviosas sienes
diáfano anochecer,
conoció a un hombre y a una
mujer
que se unieron como dos
gotas
al helor,
sentidos vanos negándose
a florecer.
II
El cementerio viene a
nosotros,
donde todos postreros
dormimos entre divinos
laureles
y azules nogueras
nada nubla entonces
y la tierra besa
amorosamente con traje,
rojo, azul, dorado,
custodiándonos por filosos
cipreses,
y pasos que acompañan todo
vivo,
hasta juntarse con
nosotros,
allí, cercano el mirto
e hinojo solar .
III
Era como besarte, mujer
a sol claro para
perder mi lengua con la
tuya
toda la vida,
ascensión de divinos
marjales, en boca,
relámpagos de energía
un Sol y su luna
entre tres más de ellos,
labios en caída
entre escarchas azules
y un baile de ocasos
llegó tan grande el beso
conmoviendo nichos
y bríos secuaces
ahondará nuestro beso
hasta ser siembra de vida.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
SOL HUMILDE:
Oh, la lluvia,
pie estridente y corto
cabello,
baja a rodearte la figura,
desciende ante un muro al
sol,
un cielo preñado.
Hombre que bebe anís y sol
bajo mis ojos tatuados
iridiscentes
para contemplarte,
mi cabeza entre fauces que
beben sangre.
Todo ha sido y lo que no
pudo ser
es gloria difunta,
centro de mundo donde va
pleno mi trompo,
nunca merecida la añadidura
Tierra se repite,
en ciclo eterno.
II
Como las palabras través
unos labios
en avidez de fuego,
escritura del álamo
poesía de colibrí.
Instante como breve astro
afluente de belleza,
horizonte de atrio
crepuscular
donde embeber un trago de
luna,
y acompañar el ronroneo
de gatos fugaces entre las
piernas.
Llego al suelo de pleno
sueño y vuelvo a vivir
mi agua de cuerpo dormido,
Verdad y fábula juntas
es admirarte luego de
amarte.
III
Oh semillas de himno en
girasol.
Las sombras se hundieron
y mostraron tu cuerpo,
mi boca sus dientes
afilados,
una cascada como rosa
pétrea
que fluye y persiste
su linde lunar hasta tus
pechos,
límpido el sol de poniente
bajo mis heridas de ojos
mis labios que conocen tu
azúcar
y miel quemada.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
SONES Y TRINOS:
Vestido de arrieros
paisajes
de búhos y tahúres,
como logros quiméricos,
entre caballerías de raza,
cabalgan sus acres,
bajo el viento de meseta
castellana,
mi hierro blande su hoja
por desnudar la capa
mi corazón, ceño sin
despertar
de su duda, su romance
castizo, campesino,
y su flor en alma
que jamás por su poder
marchita.
II
Viento ilusorio de campo
a campo de vid
y endrino, de trigo verde,
a girasol, pregunto yo,
a la gloriosa luz cegadora,
si no le basta mi llama
azul,
hasta prender en flor,
el honroso romero
por estos dulces montes,
que hilan vespertinos,
rudas fragancias,
rueca al fulgor
de piedad parca
sobre todo lo que alcanzo a
ver,
rosas silvestres
sobre ultramares de
tierras,
jilgueros encima los recios
cardos.
III
Era esta la tarde,
del alma y su esposa,
Bruma predilecta,
sobre mi erguido ciprés
caminaba sollozando,
brevemente,
oscureciendo mi fuente,
que sangre surtía
incansable, bellamente,
insobornable, si secaba
ella,
cesaba yo.
Mi fuente en pecho
es un hada,
con C una coraza,
con C un corazón
Quimera es amante
de un amante suyo.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
VAGOROSO SUEÑO:
Crece sobre la plaza
de mi corazón, la sombra
piedra en sangre de musgo
rincón de esa piedra
hay, primaveras partidas
con ascuas de crepúsculos
violetas, flores ausentes,
no cortadas, bañan mi vena,
bañando el amor de mi
piedra
reposando el agua mi sol
yerto, este febrero,
me dijo una aurora
blanquecina
de la primavera exiliada,
cantando, que creció
en mi corazón sombrío,
que si yo guardaba en pecho
sus rosas de alba.
II
Yo asentí que nunca cortaba
mis flores ilusiones,
que mi hada las bebía,
y bañaba con rocío
cada mañana,
el cristal de mis sueños
no luce quebrado
secreto de alba frente
mi corazón florido,
al puro lirio blanco
sangraba que lloraba
no tener tiempo
vista mi hada
yo le dije,
ella te traerá rosas
mi corazón rocío granate
mi sangre para regarte.
III
Me vi vagando
en un febril
laberinto de espejos.
Noche que pregunta sobre el
secreto
del sueño que deambulo
como solitario fantasma,
fantasma humilde
y vaporoso,
baila en llama
la hoguera de mi rezo
verdadero
en bóveda de alma
prismática
y su sollozo
de canto o de eco,
noche amistosa, misterio
de lágrima,
que fabricas
el cristal del fantasma
mi sueño que ves, y soy yo.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
REALEZA LA TIERRA:
Vernales campos me avanzan
como torbellinos y ventisqueros,
llenos de hojas y fuentes
que avientan la vida,
de los huesos sembrados;
poeta tejido
de la solaz llaga fértil al
arrope de un calor,
plantan los besos huidizos,
besos repletos que atraen
siempre
a la parca lisonjera sin
apellido,
largos hilos teje este mi
puñal jactancioso,
revestido de relámpagos y
truenos azures,
divino silencio, ya no más,
ultrajado instrumento
hasta mi locura quieta, si
loco, solo, he de hallar,
Treinta más loco solo
habido quedaré.
Clamor de misma azada y
pluma,
herramienta un destino
demencial,
vestirá la caléndula de mi
lugar.
Paseen las sombras
que a la muerte no harán
fértil.
Delante mi castigo, este
León no amansa,
estoy para sentir,
aún en infierno silente
sacaré
garra y letra de cernícalo
avizor que amo,
para llegada mi vejez
recordar que sigo siendo
quien yo era, sí,
canto con la voz
encarecida,
templanza de fuego y
madera,
sin arma, más que mi
garganta,
sin vida más que una divina
planta,
Néctar de mi sangre que
habla,
levantando a Castilla de mi
alma,
labrada entera la tierra,
me adentra.
Förüq castellano Miguel
Esteban
VIEJA VIGA:
Iré brotando breve
como germina una almendra,
día tras día
sol tras luna,
hablando hondo
de precipicios y suertes
blande toda palabra
honesta,
veces que no me entenderán
no me pedirán luz y sombra,
nada verán en mis poemas.
Mientras en la tiniebla
densa
todo germina,
como razón se hila.
Oh, flor de belleza,
oh incansable palabra
alzada.
II
Agua limpia
de sangres rojas,
transparencia de pez de
cristal,
era mi sollozo impune,
como lágrima tejida sin
poder precipitar,
sigo vuelo toda belleza
asida,
perfecta vida
de poeta que fue soldado,
agua y fuego sangra toda
roca,
linea que la fuente brota,
olvido todo sabe,
precavido,
voy de asignar movimiento
a lo que no conozco.
III
Oh vieja viga, es mi poema
maestra sobre un rito
sujeta, llegó la guerra,
un grito de infortunio,
muerte vuelve siempre
por sus lágrimas retoños.
La poesía regresa igual
de oídos rectos,
y verdades ciegas,
preguntar:
-Cuánto vale una estrella
lejana.
Estoy aquí trescientas
veces en el viento.
El salto,
cuántas veces concurrido.
Förüq castellano Miguel
Esteban
GALERÍA DEL ALMA:
Leo el oscuro día
atravesado,
como versos flotando en
tintero,
bien amados.
Sortilegio divino, las
flores armando
el viento furtivo,
permisivo conductor
de errores y grietas, de
aciertos enfoscados
como una galería que a
nadie glorifica
el recuerdo vivido,
alma de misterio blanco.
Purísimo de Sol negro,
brujo elevado al cielo,
puerta de trofeos y
tragedias.
Elevar fúlgido, y
fehaciente, ojos y mirada
dulce cual miel o néctar de
Ambrosía,
Espejo que no solo acecha
el reflejo
si no asume la sombra cruel
del esperpento osamos,
hierro luce mi calma
esta erguida invernada,
bruñendo soles de escarcha
azulada,
oh dolor grotesco, ola de
mi sangre
que avanza en un sentido,
rumbo a bañarte
mi pecho sonríe hasta
volver a elaborarte,
magia de vidrios del sueño,
agua, brea,
mercurio, iris sediento,
atónita rezaba mi espina en
el corazón,
nadie la arrancará.
Förüq castellano Miguel
Esteban
SOLLOZO DE GUERRERO:
Quién es el último que
habla,
quién el primero que calla.
Belleza, parca, luz, amor,
tierra siempre dice no,
no trae mi ceguera,
ni de viento se llenan
cabezas,
áltamente necio sería,
si viese mis huesos
durar hinchados de orgullo,
de huesos y de cráneos
de sepulcros y horizontes
negros,
he venido,
aquí volveré novecientas
veces
repleto de tierra en el
viento,
oh glorioso sollozo,
habrás de saberme
repleto mi nombre
de parcas segadoras,
morir como soldado
mi propio destino.
Mis músculos arriados
superponen horizontes
violáceos,
romperé el término, el
lenguaje,
la bruma y el ocaso,
gime todo silencio
perdurable.
No es gemido mi canto.
No es sollozo
culto al vivo ni al muerto.
Es un designio atemporal
una exclamación de dicha
inmortal,
ley del humo del horno
toda palabra brotada,
más allá de labios y manos
crepitar de la simiente,
un río de sangre sobre la
tierra fértil
una lágrima, cumbre
del precio luminoso
cegador,
grito y llama,
así sólo así
poder moverme entre la
bruma siempre gris.
Förüq castellano Miguel
Esteban
Jardín de tinta:
febrero 12, 2022
Noche, oh largueza breve
de piernas de ángeles,
alguien dijo grande
que la palabra gigante
es silencio,
por lo que el silencio
es inmensurable palabra
perenne,
en este negro jardín de
yedras azules,
voy perdido encontrando,
un destino parco,
brillador,
fuego traslúcido,
tu calor, la apología que
hace tu verbo, beso, verso,
sol este negro de noche
caduca,
sed viva estampa fulgente
de armas,
era una herencia disuelta
en sed de poemas,
una sangre que no se apaga,
todo es más que una parte
del todo
que nunca llega,
hay un brillo desertor,
de alma renegada,
desertando a morir de tu
contienda
amada así conoces mi alma
de grillo,
no me dictes nunca jaula
iré surcando abismos allá
para encontrarte,
dulce sonrojado misterio
es tu silabario,
hay un hinojo solar, una
desquicia yerta,
comiendo sus paticas de
abeja,
el sonido reposa despierto,
el sueño llora colores
a su dama obscuridad que le
envuelve,
sed de rayos, de sequías,
de campos,
de jardines amarillos, sed
de tu ambarina sonrisa,
es un azar por el que
dictan las peludas patas de la araña,
de la leyenda del
atrapa-sueños,
y el amado murciélago
castellano alza vuelo,
por colchones de nubes,
su sigilo esplendente,
el color es eternidad
de la fuente de la sangre,
rojo sagrado, tinta
bermellón,
como el jardín que porto,
en vena y arteria,
negro jardín de tinta
noctámbula,
por los suelos, levanta ya
tu frente,
oh mi Sol sordo,
sé que me escuchas con la
luz irradias a la vida
y a lo que descansa sin
tiempo para despertar
de tu beso,
flameo contigo en curvas de
armas,
oh Castilla, descanso con
tus pétalos y espaldares,
de tierra, de sangre, de
virginal agua,
es aquella magia vestida de
hierro sanguinoso,
y a veraz colmillo obtiene
postor y reclamo,
estridencia clama,
que la tierra devora lo que
es de ella,
y que el agua es su sed y
sangre,
canta mi premisa:
-Los duros somos tierra,
los demás ceniza que se
desplaza,
Aere perennius,
más duros y
resplandecientes que el bronce,
por el tercer orden todas
las cosas habidas,
mi amor no caerá
trasplantado,
cuando amo es por mi
nombre,
Siempre, por, y para
siempre,
vivo y tu aliciente.
Förüq castellano Miguel
Esteban
AQUILÓN:
Aquilón, oh dios de los
vientos septentrionales
de vertiente helada
norteña, levántate,
acoge, tú el más viejo de
la vetusta,
de plata fina,
y pretiles sollozos bellos,
como llora toda belleza
imantada,
torbellino de cuantos nos
sujeta la madre natura,
dentro acoges la locura
justa,
de quien acoge tus
aullidos,
frenético azar jamás
vencido,
oh, rauda fuerza de
tempestad,
el viento no es mío,
ni trepando, enviciado en
ti,
sólo soy tu hijo, Padre de
los vientos,
seguirá invicto tu grito de
lobo.
Este humilde loco baja a
verte,
y subo a cumplir mi
destino.
El amor es semilla y raíz
de la verdad,
aunque duerma como duerme
la hoja,
aunque respire como suspira
la piedra,
locura divina, zarcillo de
fuego,
escuchando, la locura
quieta,
y tu cascabel de oro,
he venido a escuchar tu
lobería,
tus yerbas que laten, baja
ya tu belleza insobornable
siempre temida,
por elogiar te, es
respetarte,
sólo soy fantasma que desea
sublimar tu frío
Glorioso.
Förüq castellano Miguel
Esteban
REPIQUETEO DE CARACOL:
I
Abuela es la fe mía,
sobrada bien hondada,
en abundancia,
que se halla donde estoy,
siempre,
usara yo esta palabra,
donde no habita,
caducidad d' este ser
de lo que estoy velloso,
sin litigio a reparar,
amparo de apoyo cariñoso,
aquella su herida cerré
amimando, presagiando,
brotaría, germinaría un día
su luz furtiva.
II
Allá alumbrado
su resplandecer airoso;
brillase ajeno el cantar,
que no es de otro,
ni mío cabe pensar.
Mora silvestre,
de mi zarza,
mora castellana,
te quiero,
de mi zarzal,
verdadera mora
inefable, vestida en
carnaval,
bonita de dulzura,
risible, inocente,
parece tu faz.
III
Azúcar de aire,
y de la imberbe nube
caracoleas la maleza,
dando aviso de espina,
devanadera de erizadas
manos,
mi carne de gallo,
gritas alegremente,
grito de alegría,
enamorada
de inclemente grito agudo,
pardo y prolongado;
te miro con curiosidad,
y nadie observa a quien
mira.
IV
Oscilo los campos,
y páramos,
los baldíos,
y arroyuelos,
de sus acequias,
los almendrucos fugaces,
bienes y haciendas,
paseas como cuna labrada,
también te beso,
ciño a tu semblante,
tu gracia femenina,
rescoldo, que me mueve,
como sangre y pan trigo,
de prado en agua perenne.
Förüq er-lobo bohemio
Esteban
SUS PIES EN LA GRAMA:
Imaginé sus pies y el rocío
permisivo,
mi caléndula otoñal,
me bailó su agua nectarina.
Fuertemente en mis ojos
solos entreabiertos,
mis pupilas entonaban una
savia maldita
de una higuera del demonio
u estramonio,
al divisar en mente su
regio caminar acorde un perdido son,
de espigas y caracoles a
esta primera lluvia copiosa
este otoño que ya era
extendido,
como silbando al terreno
nuevas hojas breves,
tan hermosos eran sus pies
de dama,
que me daba miedo dejar de
visualizarlos,
a ojos cerrados,
todavía no habían conocido
mis senderos,
me llenó el alma su huella,
como mariposa leve,
danzarina,
posándose sigilosa en un
tridente de trébol,
sigilosamente se detuvo su
caminar,
sacó del bolsillo, una nota
doblada,
en la cual ella decía
Migue llegó su momento,
no está usted soñando,
-Yo no creí aquello,
no sabía si era la voz del
averno o Paraíso terreno-
soy caballero Esteban, su
Musa,
he venido a cumplir una
promesa
hice a su alba más preciosa
nunca vista,
sólo soñada onírica..
No hay preludio amado.
Béseme como si tiempo no
hubiera.
-Yo ya tenía mi corazón en
la yerba de sus pies,
cómo negarme,
cómo estropear aquel sueño,
No se vaya compañera
le traigo la flor de
Hércules
de la montaña más remota co
raíz,
y verdor secuestrada
indemne,
¿ Cuál es el nombre del pájaro negro ,
que mora las hojas estos
Robles,
ave misteriosa que con su
crascitar
anuncia cada noche?
Una palabra su nombre
otorga
en el idioma más antiguo,
nuestros ancestros le
tejieron, Musa,
-Förüq, es respuesta-.
Ese nombre de cuervo
morador,
béseme Förüq, soy yo tu
Musa,
Förüq...
FLOR DE TU PUPILA:
Hablo de la pupila,
sobre que muere el amor
en su ausencia de color,
y de este que no escapa
a resucitar de su brillo
y cuando entra relámpago de
luz.
Entre arena y piedra crece
la rosa,
esquivando a ser cortada,
igual, luz y color,
alimentan la pupila
enamorada,
así diferente el sueño,
que se nutre de sangre y
razón,
anémona razonada,
no es ni la rosa, ni las
pupilas
que la ven.
Perlas de flores y
caracolas nítidas,
herencia de lo que
prevalece,
como raíz del alma es el
sueño,
muerte germinada de cada
flor
cortada,
tétrica se ve la tierra
sin su rosa viva,
sola se siente la pupila
muriendo lentamente
sin su color y luz amados,
coral de hierro es todo
sueño de sangre,
lúgubre manotazo, asesino
del ser,
sin sueño ni anhelo
pertinaz,
todos los colores forman
ausencia de luz,
verte cariño en pupila, es
sumar los colores
que trae la vida y que
formar a esta,
para poder llamarte Amor.
Förüq castellano Miguel
Esteban
ODA AL CARACOL SILVESTRE:
Caracol silvestre, caracol
serrano.
Te escribo caracol del
camino enervado
¡Oh
tus fauces! Blandas que muerden
su estadía alimenticia.
Del romero al tomillo,
desde la jara resinosa,
al brezo flamante.
Tu deslizar por el terreno
húmedo,
de la amapola a la
caléndula arvensis
con su savia dura.
Desde el musgo a la piedra
igual a la siguiente;
idéntica a la anterior.
Oh caracol, judío blanco,
oh caracol marrón de todo
jardín,
caracol estriado
la pulcritud de carbono de
tu casa,
mi casa.
Miguel Esteban Martínez
García
FLAMA DE PÉTALO EN HOGUERA:
No quiero ser llorado el
grillo
que tierra adhieres y
abrigas,
en sed de flama y pétalo de
hoguera,
hermano mi alma,
que jamás estríen vuestras
voces
mi alerta,
alineando sollozos de nubes
y caracoles de color, con
instrumento
de alma das amapolas,
mi corazón con siniestra
forma de ellos.
Agrupándose en espirales
santas,
caracolas,
y oyendo el ala, ola o sólo
su aliento
que me escucha,
con herida inabarcable
van mis ramas del difunto,
sin calor, sin pena
redimida,
levantar hermanas parcas,
vuestras alas enamoradas,
que sin perdonar,
no os quiero me elevéis de
lo vivo,
ni en mano de tormentas
sembraréis el rayo
a mi destino prevalente.
Ni a dientes me surcaréis
mi honda calavera.
Mi terciopelo de sangre no
es almendra espumante,
ni codicia tiene mi voz
enamorada,
alma sin rosa,
sin cruz, y sin delito
condenado.
Alma en metales por fuentes
y abrevaderos,
manantial desangelado,
amor de la espina, muerte
enamorada,
no me veo más vivo contigo,
no te veas dichosa conmigo.
Förüq castellano Miguel
Esteban
SUAVE NUBE RÍGIDA:
Foráneas eras propias
con vástagos
de Ninfas y Sátiros;
se plantaron de peces
altos árboles
y guiaron profundos rebaños
en el mar
afrenta impía de soledades,
que duermen
y nadan sus corzos secos
de estirpe dorada,
carcomida, agujereada,
de siglos;
Azul nube de mi vida,
abandonada
sin ojos suyos ni míos.
Bajel de mi custodio
incólume,
de ciprés mi valer
mi férreo pecho
en cobre
de mi fugitiva entraña.
Lluvias de esta sequía
Híadas que mi sangre
tiznan.
No me encrespará la osadía
temprana, aunque me
enseñaran
a luchar por lo que quiero.
Impávida por este mar de
tierra
reduciéndose a la arena
más pálida.
Mi Noto impune
que muerte no teme
conculca mi desorden,
áspera quebranta el pío.
El Castellano
AFILADO TORDO:
A ese mirlo, mirlo único;
Córvido negro de profundo
ojo
que picotea y escarba mi
idea.
Que crascita su estirpe,
dejadle mi patio cada
mañana
rubor de cristalina ala,
sólo hasta que no me queden
ideas
que son como lombrices
cristalinas
nacidas del agua de mi
frente.
De esta enjuta tierra me
camina
el alacrán.
Un campo de sierpes y
torcaces
de grises ceños al ocaso
del día
que entre mantas y saetas
se acuesta un sol ciego.
Audaz mirlo que ahuyentas
mis espadas.
Tordo entre espinas
arreboladas
haz que se acueste mi
mañana
bajo tus alas.
No me destrenzará la osadía
temprana, ni el día
terminará
de llegar.
Tu risueña pitanza en corvo
pico
ultrajada; Vine por tus
voces
desenterrando abrojos y
señales
uniendo el fin del día
con el fin de la noche
como tú quiero vivir,
termina mi idea.
El Castellano
IMPRONTA REVERDECIDA:
Unge el vespertino roce
de tu ausencia habitada,
una viperina falaz de
siembra,
allá donde el silencio
transmuta
la sosegada vida de mis
falanges
rutilantes, un alambre de
búsqueda incesante,
de tus mares de boca
mi nectar dispuesto,
miel de Dioses que encajan
mi sinestesia elaborada,
más quisiera apelar a lo
innato
de mi naturaleza,
que llamaron pureza,
luces de sueños rotos por
enmarcar,
ahondonada de las nuevas
visiones,
tiempos cambian,
palabras a la fosa,
yo estoy esperando mi panal
de sombras de idea
sólo tu saliva verdadera
mece mi extasía,
por ende seguiré encargado
de esta acequia
dura, absorta de entregarme
al hendir de esta mi azada
darkness and magic
poder del sueño desagerado,
que nunca he alcanzado,
mira mi camino
soslayando
las rosas de la aurora,
entregando pleitesía
a tu señora mirada,
no te guardes
si vuelve este mi vencejo,
afilaré mi sombra
para entrar en la tuya.
El Castellano
LADO DE MI PUENTE:
Quedase austero
el pretil gesto
de ávidas secuelas,
rupturas d' esta compuerta,
de altura traspuesta
me alumbra esta ausencia
habitada, inducida,
paladeando mi dulce yerto,
conforte de volver a verte,
mampuesto en febril idea;
Apacibilidad de tu seña
y armoniosa senda,
me infundes arte de amarte,
hasta el diminutivo de mi
término
castillo.
Por lo que de castro
soy castreño,
andariego,
que morir niega,
perduradora onda
de tu entraña,
clamor exaltado
en visiones de Quimera;
que resuene lto
bajo el asfalto,
que vine a tejerme exhausto
torres con callejas
me nacieron,
en amores
del dulce amargo hiel,
fuente fría y negra
de vivos troncos,
sentenciados;
sed como viva esta empresa
de brasas,
amargas piedras
del lenguaje,
hondo tallo
pronunciado sin base
ni escueta prenda,
Luna no te nombro
porque mañana cuarto
mengüante
entro en rito,
confunde mi luz
tu hermosura
en voz y gesto
abismo pedernal,
preñado de paz,
sosiego de mi armadura
serena.
Mieses que arrullan
colmenas de nidos
de cobres nativos.
El Castellano
ZANJA DE CARRIL:
Marzo que abrilea
y abril marcea, al dueto
de la sed universal
de su helor que duerme
en heladas;
Ando que me encuentro
perdío en un Sol
de agosto que espera
a su esposa
en cuarto menguante.
Yo seguiré buscando
el almendro de las
almendras
de oro, mientras de mi
empeño
socavaré a mi tardío
Castellano y su Leannán
Sídhe
de su madre conciencia.
Avanzaré su cerca sin
permiso
a poner nuevo estandarte
y despertar
al Miguel Esteban
que no nació todavía.
Guardarme el vilo
porque yo no estoy
despierto.
Volveré con mis principios
numerados.
Si quieres más de ellos,
dí consumido,
en zona yerta y su tierra
viva-muerta.
Donde desterré a mis
abrojos,
y enterré mis escritos
con pauta alimenticia
por si despertaran
subsisten estando
nacidos del miedo
como yo estoy hecho de
miedo.
El Castellano
PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:
Oscuros, negros, tibios
lirios en sangre de brea;
Acolchadas desquicias
en híbridas campanas azules
de los ángeles, yendo en
borde,
siguiendo círculos,
moviendo espirales,
Vientos noruegos me llevan
sin patria, vencida por
mitología.
Quicios de lúgubre
destelléo
en oscuro límite tétrico
y sus mansedades caminan,
hacen nido sedoso
en moreras del sueño;
Vida través de una vida
dentro los hoyos del Sol
que sudan, sus notas de
uvas.
Visitaré a Cernunnos
en el seno del bosque,
hablaré del cuerno roto
y su sangre que brama
flores de helechos.
Quién sembrará mi campiña;
estirados mis soliviares
entre azares que suerte
corre.
Traspuesto al mantillo
y su compostaje silvestre
que solo se mantiene;
Verano que socava dormido
para sepultar los cardos
que tierra come
y levantar la estación
de los difuntos con hojas
caídas.
Otoño sus fríos que me
despiertan,
terminando de vivir el ocre
y su yerma plácida
de tierras sin brotes
en ventura de savia fría.
El Castellano
JURISCONSULTO DE SOMBRA:
Este mi humilde canto,
Pedernal,, que blande,
que pregona compás en
arraigo.
Quimera a tiempos
en puñal pretencioso
de espigas de idea.
Patria por siempre sin
sentar;
Fugitivo sin amores,
surcos de fugaz simiente.
II
Docto de tu dulce vientre
tras fuego de ababol,
entre tierras de tus
reflejas piernas.
Sed de mi sangre,
renacer acompañante,
aljibe sin fondo a florecer
tu entraña.
Amor de pecho a espada
blancos que el ser crestéa,
jurisconsulto de este ser
de espuela.
III
Redentora hoz de labriego
soñador, en soto de
silvestre rambla,
febriles rejas de esparto.
Pinos que caracolean
el camino de este fruto de
ensueño,
antes que morir sin amapola
de fuego.
Creo, nazco y completo
una flor de la misma sombra
que trajo en fruto de la
primera mujer Eva.
El Castellano
FLOR DE SOMBRA:
Impetuoso campo de mi
celaje,
allende mis altas torres de
belleza;
Inmobles rastros en piedra
tumbados,
estos barbechos que me
piensan;
Por almenas seculares,
remembranza en bastión,
de andariegos siglos,
me enhechizan flores de
sangre,
perdurable loma
desgañitada;
Tráfago en mimbre cabalgo,
recama tu alma
como una losa sin frente,
ni gemelo tiznado,
por tener ajuar astro
renombrado,
alzo mi quieta dicha
entre gentíos de mi oeste,
desvencijada suerte,
por azares de plomo y zinc,
fúlgidas cabelleras
norteñas en crestas
sin linde mutable,
acababa de irme
y no soy adorable
es una fosa de recuerdos
ahogados en silencio,
vagaroso desdén
que me enjalbega
en cuerpo,
mi luna fija, vaporosa,
luz en libertad de mi
regazo,
abismo cercenado,
de cálido espanto;
sosiego, quietud del
bastardo,
regio Lugh meditando.
Sin mis vencejos
no brota esta fuente,
naturaleza cuando amarte
se vuelve arte.
El Castellano
VIDA DE LA VIDA BAJO
TIERRA:
Tornadizo quebrar de la
simiente
acaso el ojo de tierra no
viese,
clepsidra en goteo,
del Nitrato de Chile
En este mes de la parra
y de la zarzamora,
sulfatos de cobre anidan
su violáceo vientre
que respira;
vida de la vida enhiesta,
mantillo sin raíz oscura,
viril anélido sin carcasa,
fértil embrujo de larva
y su hechizo que
metamorfosea,
sin aroma no preguntes más,
liras blanden su chirrío
estacional,
que avasalla sin hacerse
espíritu,
tojo clavado al viento;
Castilla tú lloras
dehesa sin letanas espinas,
de lanzas,
lo que vence mi inmortal
yaga,
enjalma mi verde intelecto,
orvallo de mi rivera,
viaja mi idea,
callendo el Sol arriba,
desde lo alto,
un largo recodo sin franca,
vega compadecida,
que riega ésta enjuta,
en cal y cantos despierta
de su arcilla dolida,
Diosa zurda tu nombre
caminas
más por donde el arriano
plañía, y plañía, plañía,
su seco llanto de corazón
esquilmado.
El Castellano
OLMO DE IMPÍA MANO
PLANTADO:
Exiguo campo de fatal
avidez
y musas en bronce celadas,
sosiego calcula lo venidero
por dorados techos vencido,
por cuanto Parca ha
conocido,
cuadriga del mañana
y sus cien rebaños
del afán que se lleva
dentro,
grey de sombras en
silencio,
triste, densa tensión
escucha,
del funesto día , huésped
en la negra noche
profanado,
afrenta de sus campos,
señero inmóvil,
que escucha a las víboras
sonando, guardando
al inofensivo lince
asustado.
Vernal lozanía
sacude su rostro de luna,
entre sombras huidizas
y destellos planos,
en seno de esta avara
tierra,
se despliegan las rosas
del rosal ya florecido,
su fugaz hermosura,
chopo gris y opulento pino
musitan la acogedora
sombra,
suerte en urna del destino
que embarca o hunde en el
abismo.
Viaja el corzo mi idea,
entre flores que Primavera
exime,
verde flor aún en capullo
soterró el otoño
y los fríos vernales,
alza un lustre caduco
al servil gozo de su
tierra.
El Castellano
JURISPRUDENCIA DEL BESO:
Vanos sentidos
temblando la noche tenue
cosida de luces efímeras,
lecho partido
mitad oscuro mitad luz.
Luna que descubre y muda,
sobre la soga que retuerce
el olmo frío y duro
un invierno trasnochado
que huyo
y huyo buscando tenor de
ventana,
fría endeble quizás áspera
como la hoja.
Vinieras y te quedaras
como la suave caricia de
primavera,
mar de tierra que estira y
no duela,
otro camino se afila
sin desvanecer;
piedra cerrada que te
alcancé a ver,
cristal de metal, perpetua,
fugitiva
destino precoz te
alumbraba,
como eras,
pluma de tierra,
sonrojada vida a mi vera,
planteada osadía de
quimera,
vorágine encendida
mi esfera prendida,
ascua por el Sol que
espera.
Diosa, mi ciudad ardiendo
en el sueño de mi paraíso
ciego.
Plaza en la historia del
corazón.
Sombra de mi destino
prometido,
serpear incesante por tu
imagen
no preguntes a mi espejo,
ni al viento sesgado
soy etéreo como sombra de
ciprés
un día nublado.
Espectro del vivo silencio
encarnado,
palabra sin precipicio
ni soga que levanta,
moneda de tres caras,
espina en la rosa de tu
tierna cara.
El Castellano
LARES DE EQUILIBRIO
PERFECTO:
Coso mi atelier simétrico,
nacido entre ocasos
vespertinos,
sí esos cuando la flor
camina
con nombre de mujer.
Vidas en haz purpúreo
al argénteo astro;
invisibles senderos
sin sombra ni difusos lares
donde los afluentes
confrontan en tu ser,
sin brío no hay pureza,
sin pureza no hay sangre,
y qué yo no te daría,
acaso el silencio no fue
esculpido,
por impulso del error,
raciones de arvejas
consumidas,
por llamas de lúgubre
hendidura,
Dioses míos yo cómo era,
bueno no me acuerdo,
seguiré con mi venda
hasta que ella me la
destape,
secuéstrame en tus dignas
alas
que yo vigilo
como vigía de nuestro
sentir,
custodio d'este sin vivir
sin tu ser,
no hay luto de espada
que no se afilen solas.
sin sueños no soy hombre,
ya lo dijo alguien,
fusión del frenesí
hablando con su infinito a
solas,
como cuando se siente amor
en la vida,
sólo una vez y perdura
como la letanía
de escarcha derretida,
yo no estoy despierto
he venido a asesinar al
tiempo,
y que se cobren con él mis
deudas,
sigilosas, etéreas,
hasta arrebatar su azada
traspuesta.
Así mis esferas sean
siempre verde azules,
como la verde espiga, el
agua
que la vuelve pasto.
El castellano
ECO DE AYER VESTIDO:
Honrada tibia luz caída,
pasaba y me ungía este sol
puesto
una mañana amarilla,
vestida de invierno
y su frío azul, encendía mi
cigarro
y un humo y un eco envolvía
un hueco que dejo abisal la
última helada,
carretas deslizaban las
nubes
abriendo el vientre helado
del cielo
este Sol tímido de invierno
parecía asustado sin ocaso
ni pájaros fantasmales
que le hicieran nido.
Me cobijaba la sombra de un
ciprés enhiesto,
abría las puertas de gramas
voraces,
lirios negros franqueaban
mi verja
de pensamientos que se
amontonaban
en la puerta, rezaba a mi
Sol
que no me hundiese la
primavera
como si él eligiese esta
sequía
que la tierra llora y
quiebra sus entrañas
vestidas, el viento era más
fuerte que yo,
llevando y sujetando el
iris de nuevo tierzo,
crascitaba por ramaje de mi
muerto brevemente nogal
de sombra densa cobijando
tenebrios,
bajo sus hojas caídas.
Portón de tiniebla, el paso
de su oscura raíz,
despertando el devenir
rompiendo el nicho de la
primavera futura.
El Castellano
CALLAR DEL ASCUA:
Este bregar me cubre,
del que vengo,
un sol de esparto,
un ocurrir del que venga
mañana,
nubes acolchadas me
aguardan,
por febriles heladas,
horizontes sin guardas,
ni francas tapias
deshacerse puede,
era una luna de trapo,
que espolvoreaba la tierra,
su belleza se acostaba
en dunas de plata
mientras su alta ojera
desplomaba,
su insomnio de infancia
miro
y dime,
por mi desnuda imagen
que yo cerraba mis ojos
se acostaba a plañir,
tu transparencia me clavas
como ferviente yunque
helado,
las espuelas tuyas corren
sin caballo,
intranquilos ceños
me conducen por muros
y celdas de sosiego.
Cuándo venceré en este
diáfano cuarto,
donde las sombras caminan,
y las voces en letra
difuminan,
esbozos en coro de grillos,
en este lecho,
mi nicho donde me acuesto.
Confín de vagarosa imagen
que despierto,
cada vez débil,
cada vez más encerrado,
surtidor de fantasmas
que arregazan era mi dolor,
esperando para brindar con
el enemigo,
humo oxidado sin ojos que
duelen.
golondrinas dulces
balancean mi día,
día entre sotos sin
perdices
caminando mi patio;
fabricándose en él
escarchas azules
con todos los rostros de
diciembre.
llave fue, cincel
encadenado,
lenguaje del ser claveteado
en recuerdos vanos,
polvo de poema parlotea
y dirige a callar hogueras,
fuerte raíz es palabra,
un calor retumba,
sobre márgenes de ríos
sanguíneos,
reposa sobre la música su
alba,
ventiscas que trae la
noche,
alejando, alejando los
sueños;
despertando el pasado,
abriendo luces en osadía
a quebrar el tiempo.
El Castellano
BLANQUEAN SUS ASCUAS:
He cosido, dibujado tu
sonrisa
con tempestuoso órgano
al clarín violáceo de mis
dedos,
avanzo senda con el fervor
de mi Sol
dormido o estudiado alzo
brillos a su dolor,
intransigentes palabras al
silencio
que fue parco sin eco
sobre la sierra febriles
dientes de siega,
me dijo su olvido que él no
espera
a lo que abrirá mañana.
Ferviente luna sola abre su
alta ojera
por cuantos la conocemos
sin verla;
así su fondo sin sombras
densas,
ni su acuartelada estela.
Mansamente cruzarte será
verte
luz uniendo mis sueños de
acariciarte,
condicional de reloj de
tiempo disuelto,
leve planta criatura
azarosa,
de translúcido amor en tu
cintura
descorchado,
fujitiva alegría anidada,
el desertar de mi sangre
fue llamado,
a realizarse en clepsidra
de vida,
huyeron mis borbotones a
otro cauce,
otras venas y arterias que
te riegan,
juego como animal entre tus
riveras,
piedra sin ajibe ni ortigas
de auroras,
invierno de transeúnte
helado
abrazas mi ascua de nicho,
al abrir de la flor que
espera,
segunda tu avenida sin
corceles de viento,
ni rizadas venturas
afilabas mi carcoma,
oscuridad vencida alegre,
afinaba mi acordeón de
quimera,
un transcurrir frío sin
secuelas de difuntos,
deslomarse pulcro, entre la
grama
de un recién abierto
invierno.
Entonaba un grillo
un chirrío de soneto,
miraba mi estrofa ausente
blanqueándose entre
hormigones
de leche,
siendo mi vida más
que un simple paso a la
muerte.
El Castellano
LAS NUEVE:
Los verdes eran azules,
amor como rocío en la
mañana,
viento de cantar
entre tu ciprés secuaz,
despertaba la flor
hermanada
con el idioma de la mañana,
viento entre mieses más
altas,
era yo entendiendo
el idioma de tus pájaros
dormidos
situado entre rejas de
gramas,
y tréboles carceleros.
Todo despierto, rigurosa
plenitud,
depuesta el alba
y sus rigurosos peinados de
luces,
eran las nueve en el patio
de mi amada llena,
su sauce brilló y vibró
sus cuchillitos de hojas
con cuantos años dispuesto
a andar,
calles con callejas me
llevan
a su mar.
Donde intranquilo se
acuesta mi Sol,
cantada abrazó la flor
al viento que pasa y no
mira,
que arropa y no descubre,
canciones que bailan su
mañana,
por pájaros azares que la
vida trae
y en su patio encuentran.
El Castellano
A UNA ROSA DEL TIEMPO:
Verde rosa proscrita
abre del tiempo verdades
que inflaman la oscura
noche,
al flamear del angosto
su espina cierne,
hojas del tiempo se cierran
rizando, caracoleando
una espiral malva,
vetustos testigos
estambres del fuego
y de las sombras nacidos,
osadía violeta
entre raíces de siglos,
ascua que arde deseos,
crepitan pétalos
encajados, una realidad
sin techo dorado
firmamento anudado
por cuanto ha conocido,
no llegó su marchitar de
brea,
guiños al viento descubre,
mira y se sonríe,
en aquel diáfano cuarto
de estrellas sin encarnar.
Claro oscuro de su prendida
suerte,
alumbraba lo inerte,
entrometiéndose por rejas
de momentos tenues,
sotos sin hueso regentaba,
vagos lindes sin estatua,
ni otras flores
que su belleza, empañaran,
soledad perpleja del
devenir,
aguzada torpe sin rostro
ni desdén devorado,
clama silbidos
que colman de noches
y sus vestigios,
abriendo estelas
tejiendo sus casitas
de arañas que flotaban
como lunas tendidas
del techo de su caverna
flor.
Desnudando tristezas
llamando al oro
del alba
y su recto oásis de Sol.
El Castellano
CERTEZA:
Mi Dios es real y la noche
me hace realidad.
Yo soy la historia de un
muerto.
MARIPOSAS EN CARRIL:
Compases labrados
de un tiempo expirado,
soslayado
ademanes de que el amor
existe
y corre los parajes
de tu sembrada piel,
resguardos oníricos
de lo que llegó a ser,
como noche
que aguarda el
resplandecer.
Siempre nos deseamos
como abejorrito a la flor,
como piedra a la montaña
y agua de cascada a la
pendiente
eso es amarte ferviente,
como agua de marzo
abre la primavera,
quiero estar a tu vera
entera,
y ser espectro de primera,
no será eterno mi mármol
pero te alzo un beso
como cántaro,
vales mucho corazón
y por si no lo sabes eres
sentir
como rayo
que tornasola mi corazón,
te descubrí nos descubrimos
y nada quebrará el designio
que Dioses aguardan
mi princesa del lago
de mi ilusión
mi Araucana de emoción,
no partiremos sin ir de la
mano,
en alabanza canta un
cuclillo,
dejando canten todos los
grillos.
¿Cómo encadenar la luz?
y atar las mariposas,
¿Cómo escribir sin fijar
horizontes?
y anudar plomos sin fundir
a ideas fugaces,
cómo conocerte y no
besarte,
te entiendo y a la vez te
siento,
sin semáforos y
alquitranes,
sin hormigones de leche,
puliendo el blanquecer de
mis ilusiones
que te prometen,
distancia quejumbrosa
entre alas que sostienen
que en tus ojos soy bruma
que florece.
Y mayo que reverdece,
contigo soy lo que quiero
ser,
mordiendo la solitud
que desvanece,
entre corajes nacientes
y soles pudientes.
Quiero tu dicha
eternamente,
siendo el lado de mi
suerte.
El Castellano
BRUMA DE OTOÑO:
Afinaré mi melodía
para sordos,
desmenuzaré la luz
que brilla y alumbra
a oscuras
de la razón más plena,
entre sílabas
de la palabra meseta,
abriré el son
de grillos tartamudos
y erizos de idea;
Me guardarán el vilo
transeúntes de crispadas
espumas de luna,
entre corceles ciegos de
viento
encenderé, viajará
mi verso.
Avivaré aspas
de molinos precoces,
mi sol dormirá
un cuclillo despertará,
tiempo entre escalas
azules,
y espadas florecientes
navegaré hasta mi suerte.
Por soliviares vetusto
y sus flores de cardo,
soñaré el recodo
y sus ramblas de ensueño,
me enraizará el hinojo
mi sendero esquivo
hasta que se vista de
endrino,
negra torcaz aletea
hasta posarse en mi cuerda,
caracolea
el romero mi destino,
surco ahondo
de vid y centeno,
de trigo trillado
en colapso de sienes
amarillas,
monte olvido
de mi recuerdo,
fugaz entre estambres
plomizos.
Aletargo maestro
de cuchillas calizas
hueso de cal y canto,
corre la sombra
de mi zozobra;
Por cuanto yo he conocido,
quizás más
que un almendro seco,
cuervos fugitivos crascitan
el reverdecer de la encina,
picotea mi cabeza
un pájaro de hondo trino,
hoguera de desquicia hiende
mi ser,
por barrotes de esparto
esperando que llueva del
cielo
como antaño,
profuso soliviaré
este diente de espina
buscando rocío
anudado en flor.
El Castellano
ESCARCHA SOMETE:
Avanzas el campo
de mi irrigada sien,
cara por cara,
ojo por ojo de este abrojo;
Destino ciego de mi celaje,
bronco mar de trasiego
al broncinéo lar
encorajinado, nacido
de un pelo de un pelo,
rescoldo socavado
un acre sin pestaña
hiriente,
vistas tras los espejos
para ser libre,
y enraízar este Sol ferro
que rehuye, desnuda las
nubes.
Es un viento solar que me
encara,
y afila mis fauces
que desencajan el tiempo
que ya marchó.
Pude venir a vivir
en la ola de luz serena,
el relámpago me alzó en
compasión.
Pude renacer
pero no soy adorable,
desde estos acres
traigo
la flor de difunto
insoslayada,
sembrado el tiento
queda resurgir del
azabache,
y bailar sones de grillo,
con sus raíces del mañana.
El Castellano
URDIMBRE PRENDIDA:
Desempeño, tejer la letra
infinito parco de estrella,
desmenuzar lo efímero
donde plañe la belleza,
capturar gotas de lluvia
en estambres que acrisolan
versos
de madre flor poema,
avivar su ascua eterna
de silencio acristalado,
hacer lo diminuto gigante,
y lo gigante magia de
ensueño,
abrir fauces de la fiera
y ver qué espera,
bailar en el seno de un
arco-iris
despertar quimeras
sigilosas
en cumbre saciada,
encontrar cadencia anhelada
bañándose en mis recuerdos
como pez iridiscente en
llamas,
ver la espuma de la letra
y acompasarla,
abrir el pozo de ilusiones,
desnudar el azabache
que llora la ausencia
habitada,
por mil dragones de cien
fuegos,
hablar y destrenzar el
idioma
del silencio malva.
Rejuvenecer la letanía
entenderme con mis Dioses,
encontrar la certeza
dibujada
que puede ser mejor,
afilar hierros de espadas
de vocabulario,
dibujar ocasos venideros;
Sumergirme en la oscuridad
y volverte a soñar,
nueve cosas dejo en mi
tintero,
todo lo que espero,
lo que nunca escribí.
Si supiera hacerlo no
escribiría
lo que siento,
yo sólo pinto lo que no ven
mis ojos
aljibes soterrados de mi
calavera,
caracol es este talento
unas veces llamado tiento,
el mundo reposa en mi
libreta
yo soy su dueño,
papeles testimonios en
blanco
de lo que es para mí
escribir,
ese idioma de los Dioses
danza de ninfas y sátiros
que abren su caudal de
tinta.
Con besos de rocío.
El Castellano
DESTELLEO DE ESTAMBRES:
Eran de noches eclipsadas
un fértil embrujo de
sangre,
en los jardines que el aura
gasta,
y sus notas de clarines
reverdecidos,
un poema me alzaba la
dicha,
entre gatos relamiéndose el
hocico,
se construían torres al
clamor
y su trasiego azulado,
serenidad en rostro de mi
aljibe
preñado, sueños y
vicisitudes alumbraba,
escalinatas al sosiego
mañanero
que todo avanza.
Incolume , ferviente desdén
estre flores granates de
sangre,
era mi sueño cojo abajo los
años
que sembraban patios sin
flores
sólo de versos, al menos
eso.
Un beso sin mares de boca,
una caricia sin pieles
erizadas,
una escala al infinito
horizonte
sólo para observar quieta
mi desquicia,
como espina que sin rosa no
se afila.
Fulgores efímeros,
inusitados,
en superficies de charcos
migratorios,
era feliz mi tordo
rutilante
de mi jardín, en el que lo
pequeño
es jactancioso y todo rige
la ley suprema
de la belleza desnuda,
con tez de arcilla dolida.
El Castellano
ACRISOLADA IDEA:
Acristaladas, relumbradas
fuentes
patios de ideas remitentes,
soles pudientes entre
espadas fulgentes,
narcisos dementes,
encorajinados tapices,
malvas del sueño
vespertino, precoz,
carruajes de sienes
nacientes,
ilusa suerte en colchones
de nubes,
quebrarse quiere al
inusitado compás;
Mañana abrirá la nada,
hondos cobijos del ayer,
no puedo dejar atrás,
llueven ayeres en gotas,
hematite del fabricado
mañana,
solaz escarcha que me
acostumbra,
por nidos de grama y sus
testigos;
entre cuchillos de silex
avanzo,
dejando generación seca
del brillo crispado.
Octubres secuestrados en su
halo,
gritando el sueño, de los
noviembre,
entre fríos feroces.
El azul musitaba entre los
árboles,
grité no morir aquel día,
ser relámpago de la brisa,
en esta tierra sin nosotros
traigo el ababol de un
otoño que juega
y rehúye los párpados,
como hojas secas prevalecen
el huir de los pájaros.
Destino me alumbre allá
donde los peces se anidan
en los árboles de
atardeceres,
joviales como joven vientre
de espumas,
el tiempo acaso no
partiese,
cansado de ser siempre el
mismo,
hogueras atrás yo no estoy
despierto,
calzo mis campos
en enredaderas de sones
perpetuos.
y afiladas vides de
Dionisio.
fenezco como fenece por los
siglos
el almendro.
El Castellano
ONDA PERPLEJA:
Luz cautiva, ardua,
ofrecida,
el viento me ha dicho,
de su furtiva llama
que él no traslada,
abrí la pupila de la noche,
me vieron cinceles
sonámbulos,
pinceles sedientos soñaban
un ocaso perdido,
espigas blandiendo tiempos
caducos entre retozos
de jóvenes margales,
sin aroma,
el celo del paso del río
cuenta de enredaderas
y sauces cabizbajos,
entre álamos abre sendero
el cuerpo que no se vence,
acristaladas ideas
de renombrada senda
por membrillos
y nogales tartamudos,
era tiempo de trepar el
tejado
con gatos fugaces y lunas
sin sábanas,
ferviente suerte entre
barrotes
que me alejaban de la
ciudad
crispada, humeante, entre
gravas
y alquitrán florido de
edificios,
huir no es opción
pero sí solución.
Hondo reflejo el curso del
latido
que amilana a dos voces,
el presente huido del
precipicio,
era una ventana
y una nueva esperanza,
zanjas de carriles
sueño que aquellos pinceles
me pintaron el sueño,
y seguí de aquella luz su
reguero
disperso, etéreo.
Hasta vivir en la sílaba.
El Castellano
RIERA DESLIZADA:
Hundido por juncias,
despertando caléndulas,
someras, solariegas,
era otro lado donde estaba
hablando, entablando con
Ostara;
la tierra que no era pobre
su rigor contestaba,
prado que desciende
juntando un barbecho
dolido,
conquistado,
marjal de claras hierbas
flaco acre dispersaba,
bancal de cizaña
primaveral,
sutil caricia rizada en
patitas de abeja,
parte de mi casa soterraba
la desquicia
de un frío traído, heladas
patriarcales
por aullidos de viento
voraces,
como un rosario deslizado
con aflicción por la
tierra,
un silbido del patio oscuro
como lamento sin lluvias
socavado,
semillas brotar escabullen,
pregunto
vive mi lluvia soñando
vivir deslizándose por la
pila sacra
de tus pechos tersos de
vientre de seda
y espuma, angelical rostro
llamando florecer colores
dispersos,
vieja cueva cantando
oscuridad,
como tránsito al amor por
tu viña,
cantar de mirada
extranjera,
hasta hacer la tierra
nuestra.
Impetuosamente soy varón
y no dejo guerras
personales para mañana,
ni ganar a puños pequeños,
de opiniones sin cuarteles,
firme elaboro mi respuesta
blandida,
vieja, en savia bruta
elaborada
necesito mi vera con
sangre,
necesito mi vera acompasada
por tu soplo de mujer
labrada.
Mi destino como árbol
desgastado
de honda sien y senderos de
carcoma
apuntalaba mi perpetuo
mañana,
acicalando sus ruinas
para elevar su sabor de
antaño.
El Castellano
INVERNANDO:
Camino la sierra
y labriego empedernido,
afilan cintas de esparto
y jocosos pinos bordean el
monte,
era ella caminaba siendo
mujer de húmedas hojas
y gramas recién nacidas
anudadas a la cintura,
era tiempo suficiente
para el recodo de un fondo
fantasmal,
estallaba el acre que
pisaba
palmo a trecho,
ribazos se despertaban sin
alba
dejé un lugar ramificado,
más allá de juncos
y fardos de nueva cosecha,
sin ir más lejos
abría la tierra vieja
invernando
su ombligo de invierno
la carrasca de hoja inmoble
afinaba
sus dientes de hojas
que el viento pasa y
respira.
Campo lejano por cualquier
parte
sentir que dejaría plisado
por encontrarse con tus
ojos,
pecho de paja nueva silo
dormido
de hondo surco y barrizal,
oscilando el filamento de
un severo cardo,
entre caracoles mutantes,
judíos blancos,
dejé mi traje a reverdecer
ortigas y orugas seculares.
entre la jóven hierba y el
rojo trébol
del sendero,
recojo mi árbol del mañana
y me marcho.
El Castellano
RAÍZ DE SOMBRA:
Nací cuando se disolvió la
sombra,
era un patio de grises
arañas,
con oscuridad en cada flor
de luz,
rizaba y caracoleaba, una
yedra su alba,
se acostaba el sueño
dormido,
en sus ojeras de nácar de
luna,
gritaba la eternidad por
una siembra esquiva
que abría la espiga de
versos carmín,
una sangre de espera en
ababol flameando
es un sendero que abría el
cuclillo
en su nido de espinas,
era su vida un soliviar
donde soterrar su miedo a
no volver, a brillar,
temblaba mi cepa, un látigo
de uva quieta,
livio, liviano, forjado,
labrado, superior
es y era un campo de malvas
de luna,
yo tengo huerto de sombras
que visitan soldados
alados,
mis flores de difunto,
que abren sus soles
en crepitar de amarillos
tules,
babéa alegre mi babosa
avanza sin casa,
que no sea mi tiesto,
donde enraíza mi vida,
límpido, es mi ávido deseo
fulgurando un crepitar
descorchado
de mi luna de relojes,
acababa de llegar
a la cueva
de förüq vampiro,
allí donde las polillas
no tenían ni quitina,
tejía yo en mi tela
asida la brepticia
del amor a mi estirpe,
desde mi muerta vida,
al compás que marcó mi
despedida,
puliendo este hueso
que me habita el corazón.
El Castellano
OSADÍA TEMPRANA:
Cuando te amo
mi mente se hace libr
invade una amalgama
de colores jactancias,
abandono mi sombra
para saber quien ser,
un colapso de ideas me
conforma
para encontrar beso y
abrazo
sin despedida,
lo común se hace efímero,
y magia del segundo
traspuesto
entre la calma de la vid
y el chopo que dora el
otoño,
cuando yo te amo umbrales
abren
dejando mi luz intensa,
no porque lo diga yo
es que yo te amo,
no porque lo digan mis
abrojos
de poemas rizados
si no porque esta realidad
ya
no nos pudo sostener
sin unir tierra y cielo de
tu ser,
cantaron mis grillos
sonámbulos
el ser se enmarcó por
crestería,
ganó una osadía temprana
y volví a vivir,
cuando yo te amo
estrellas acompasan
un fuego de nácar,
la valentía se hace
fiereza,
el instinto no se duerme en
sigilo,
las puertas se abren
cuando nos amamos
la realidad se arrulla
ante nuestro paso,
las pesadillas desvanecen
los cariños multiplican,
quedamos solos tú y yo ante
la nada.
El Castellano a 30-10-2017
TRANSCURRIR HELADO:
Tiempo vorágine narcisista
que todo abarca
todo se lleva
desde el infinito del mar
al acrisolado
de la realidad del hombre,
retorcía en su nuez
que tenía más duración
que el punzón de la vida
que todo rige,
ilusión dormida en el rayo
de sol,
veleta de nueve
direcciones,
hueso que crepita lunas y
soles
camino de ilusiones,
despertar de conciencias
susurro que gritan las
estaciones,
caducidad avanzando
memoria relegando,
surco de vid y arena
surco del trigo y la
sinestesia,
etapa doliente inventada
en lágrima del sol
pudiente,
retorcer del viento
guiando realidad,
somero descanso
en el remanso de la idea,
nacer, crepitar, extasiar
en manos de su padre
destino,
encontrar, desnacer
acaso acabar
en la nuez del tiempo,
relapso ciego
negándose, afirmándose
en su trascurrir etéreo,
del que ninguna materia
escapa a lo mutable de su
ser,
compás de pájaros dormidos,
nidos para nunca vencer,
colmenas a lo efímero
que abarca toda disposición
de lo que se cree superior.
El Castellano a 1-11-2017
CANTE SEMPITERNO:
I
Marcaba el reloj, la una,
en diáfano cuarto
sobre una noche monótona
y gris como su luna.
Polvoriento cráneo,
Tímido sonaba un espejo,
como canta un ciprés sobre
el huerto
como vaga una sombra,
buscando copla de su
desaparición,
Frío, iluminando compás
yerto de un cielo oscuro.
De sones y música
pretérita,
sinfonía triste de búhos y
cuchillos,
de lechuzas y mirlos
dormidos.
II
Oh, alarido metálico,
sentí un alarido
recorrerme,
chirriando toda mi carne,
avalando el bostezo mi
corazón,
pasea largo de un hastío,
en reloj arrinconado,
que ya sólo sonaba,
su eterno segundo,
en manecilla, parecía
casarse
la monotonía
como gota al repicar
a un fondo que llegaba y no
llegaba.
III
Estamos describiendo un día
de otro día
un ayer de otro ayer,
de un huerto mustio y
dorado,
finalmente llorado por su
penumbra nocturnal,
letanía de música antigua
sobre lo que siempre
estuvo,
un amor que quiere ser y
solloza,
que nunca será,
porque siempre fue y nunca
volverá a serlo,
al menos igual.
En sigilo de alma
imperecedera,
de crujido de una luz
errante segadora.
IV
Oh manantial de nuevo
resurgir.
Manantial del que no bebí
dormí y soñé
mi corazón nido y colmena
de purísimas abejas,
amarguras por dichas
fabricaban sus patitas,
aterciopeladas,
oh, dormía,
proscrita templanza,
nunca palpada,
alumbrando madrugadas, y
sueños
del cenit, despertó el
nuevo día,
con un halo de jazmín, en
viento,
como llantos de fuentes,
y colorados pétalos.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
INCÓGNITA DE LUZ:
Ven, la luz es otra
dimensión
para los que vinimos
buscándola
noventa veces el viento
voy rumbo al postigo
incandescente,
por ganar esa luz,
han de llorar animales
superiores
y bestias y volver siempre
por sus lágrimas
vivos y muertos han de
regresar
deben afinar, sus ojos
entre destellos,
y ocasos de antes y después
ganar su piedra infernal.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García a 2/03/2022
VERDINOSA LUNA:
I
Sendero sobre la verdinosa
piedra,
y bajo árboles
que aún conservan
jóvenes, verdes aún
sus copas, agua, un
manantial
con piedra rodera
su canto de sediento poeta,
que rueda silenciosa,
el gran sabio se cuidó del
necio.
Y dijo:
-Poeta salmista, arre,
arre,
vamos camino al Infierno
flagrante;
lavó la lluvia bajo
azulete,
y alzó un muro blanco
del tabaco prendido su
pipa.
II
Un tibio aliento se
enervaba,
del otoño caduco
y un invierno estoico,
que oreaba su caléndula,
florida, jovial,
latían versos juveniles,
de corazón sonoro,
como almendro recio de oro,
caminaba,
Vagaban, músicos, sabios,
poetas
y alquimistas, salmistas,
obispos del verso y guerreros difuntos.
III
Oh, pegasos, blanquísimos,
Pegasos, llevarme,
vamos rumbo al infierno.
En vuestro lomo y regazo
voy seguro.
Nadie fue aún capaz
de romper la luna del
espejo,
yo fui el ejecutor,
rompió el espejo,
vamos rumbo al infierno,
adelante, vino la guerra,
por vara del juez,
por el sobrio bàculo,
o el cetro, gira,
mi canto rodado de poeta,
como soldado,
como amanecer roto.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
LUSTROSA DICHA:
El sol luce, esta noche
algo va erróneo,
refulge mi admiración
brilla en mi pecho,
adentro el sagrado sendero
de este amor,
mis ruegos de una vida
a tu vera,
sol mío tu hierro arde,
con sopor,
tu vida gira en torno la
mía,
todo era y es
como debe,
algo cambia
nunca más
que si puedo
blandir,
surcos de fuego este cielo,
segundos memorables
vidas atemporales,
criquean los grillos de
Hipsípila,
alzado al momento,
dejado el horizonte,
veía una fortuna
respirando,
era lo sagrado en vena
reluciendo
campanas silentes tañendo,
mordidas y ocaso,
abierto mi sortilegio
lunático,
para siempre,
sin fin ni orden,
no sea elucubrarte
este sentido despierto,
que avanza no reposa,
lame tu carne,
como oro se frota en paño,
vida en compañía no es
osadía,
querer lo que extasía tu
sonrisa menos,
hilvano con hilo las tres
hermanas
el negro hilo del destino,
resumo que venzo,
este granate que luce
enervado,
encaje febril,
más lejos de lo que el
querer pudo,
lustre olvidado,
mi clase de fantasma,
por si vuelvo a vivir...
Que ella es mi sangre que
quiero beber,
de infortunios bañado,
llamo a Quot el cuervo,
oh te ofrendo todo cuanto
ven mis hijos ojos
debido como hombre, nada
poseo,
cuan grande mi gozo,
de tener visión y voz,
estrujo su rostro en el
mío,
todo lo que hago
redención,
por si algún día
oh cambiara de opinión,
vacío late perplejo
a través de esta noche
iluminada.
Debido soy más completo que
la llenez,
Quot, del tejo de Odín mi
padre,
oh sol justo,
acoge el poder de mi
hermano cuervo,
le prestaré mis hijos,
su sabiduría me acrisolará,
para decir vine, viví,
y no hubo rival ni hijo la
ignominia,
me volviera dichoso de
reunirme con todos
hermanos en el Valhalla,
brillaré y siempre moriré
como Hipsípila,
caudillo su Sol.
FÖRÜQ
ROMANCE HEROICO
SORTILEGIO SEMBRADO:
I
Miro su ventana de
tranparencia,
estelar, afilo ubérrima
garra
sin sacar tajada, , la
necesito
deshacerme de los días sin
as
me forran y envuelven, miro
su rostro,
otra vez , sin miedo
acérrimo en cara,
No soy tu tiempo ni acecho
tu pore
la encontraré sin presagio
templanza,
para hacerte saber que los
eclipses
suceden, el sol muere, a
embelesada
y renace despierto,
necesito
caer en ti, hacerte
descongelar parda
en mi sentido vívido
despierto,
el tiempo y la historia de
mí no acaba,
ella, jamás narrada,
necesito
ver a través mis sentidos
que emanan,
conjugar el reino inerte
viviendo,
para construirte a mi lado
mi graja,
si vivo, más lento muero
por vivir
para acercarme a ti, mi
masajearla,
empero, te empero te
necesito
hasta que llegue fría luz
en aspa,
toda vida surca, pozo de
vidrios,
apuntando sueños, osar
avanzar
besar terneza de rostro
acaecido
para ningún astro importe
acechanza,
deslumbrar en luz sigilosa
en asta,
y atónita que fui, seré,
elaboro,
admirando tu cálida melaza
de mujer valedera, mi ascua
gira
este rey de azada, señor te
amansa
no llora mas que sangre
para regar;
vidas en color, rezando
acechanza,
quiebren firmamentos
secuaces, supla
efecto mi sortilegio en luz
malva,
antigua, abata todos
enemigos
recoja mi porvenir, y mi
pana,
para no encontrarlos más,
empero
que sin ti, la felicidad
veo blanca
afilaré y volveré a mi
desnacer
tañida toda tercera soleada
de mi madrugada, no es
arrogancia
es no ser necio, el lugar
donde acaba,
no es el lugar ni de donde
vengo ni
donde estaré cuando las
hadas cantan,
de la bella muerte, me
enamoren vil,
atrapen, sonrojen, cuando
amamanta
yo, pediré permiso para
siempre
quedarme en mi lugar y te
complazca.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
SORTILEGIO SEMBRADO:
I
Miro su ventana de
transparencia estelar, afilo mi garra ubérrima, sin sacar tajada, bueno,
necesito deshacerme de los días que me forran y envuelven, miro su ventana otra
vez sin el miedo acérrimo,
encontraré sin presagio
furtivo, no soy tu tiempo, y qué, eh te necesito para hacerte saber que los
eclipses suceden como el sol muere y renace despierto, necesito caer en ti,
hacerte descongelar en mi sentido vívido despierto, el tiempo y la historia de
mí, jamás narrada, necesito ver a través de mis sentidos, conjugar el reino
inerte para conjugarlo a mi lado, vivo y más lento muero por vivir otra vez
para acercarme a ti, llegó mi dia, empero, te empero que te necesito hasta que
llegue la fría luz lisonjera que toda vida surca, poso de mis vidrios,
apuntando a los tuyos, osar besar tu terneza de rostro sin ningún astro importe
más, deslumbrar en luz sigilosa y atónita que fui seré y me construí, admirando
tu cálido regazo de mujer valedera, mi ascua gira este rey de la azada, señor
de lluvia que no llora más que sangre para regar sus vidas en color, rezando a
mi mismo, quiebren firmamentos secuaces, supla efecto mi sortilegio de luz
antigua, abata los enemigos recoja mi porvenir, y siembre mis penas, para no
encontrarlas más, empero que sin ti felicidad no veo afilaré que volveré a
desnacer tañida la tercera campanada de mi madrugada, no es ser arrogancia es
no ser necio, el lugar donde hoy estoy, no es el lugar ni de donde vengo ni de
donde estaré cuando las hadas de la bella muerte me enamoren, atrapen y
sonrojen, cuando pediré permiso para siempre quedarme en aquel lugar contigo.
I
Miro su ventana
de transparencia estelar,
afilo mi garra ubérrima,
sin sacar tajada, bueno,
necesito deshacerme de los
días
que me forran y envuelven,
miro su ventana otra vez
sin el miedo acérrimo,
encontraré sin presagio
furtivo,
no soy tu tiempo,
y qué, eh te necesito
para hacerte saber que los
eclipses
suceden como el sol muere
y renace despierto,
necesito caer en ti,
hacerte descongelar
en mi sentido vívido
despierto,
el tiempo y la historia de
mí,
jamás narrada,
necesito ver a través
de mis sentidos,
conjugar el reino inerte
para conjugarle a mi lado,
vivo y más lento muero
por vivir otra vez
para acercarme a ti,
llegó mi día,
empero, te empero
que te necesito
hasta que llegue
la fría luz lisonjera
que toda vida surca,
poso de mis vidrios,
apuntando a los tuyos,
osar besar tu terneza de
rostro
sin ningún astro
importe más,
deslumbrar en luz sigilosa
y atónita que fui, seré
y me construí,
admirando tu cálido regazo
de mujer valedera,
mi ascua gira
este rey de la azada,
señor de lluvia
que no llora más
que sangre para regar
sus vidas en color,
rezando a mí mismo,
quiebren firmamentos
secuaces,
supla efecto mi sortilegio
de luz antigua,
abata los enemigos
recoja mi porvenir,
y siembre mis penas,
para no encontrarlas más,
empero que sin ti
felicidad no veo
afilaré que volveré a
desnacer
tañida la tercera campanada
de mi madrugada,
no es ser arrogancia
es no ser necio,
el lugar donde hoy estoy,
no es el lugar
ni de donde vengo
ni de donde estaré
cuando las hadas
de la bella muerte
me enamoren,
atrapen y sonrojen,
cuando pediré permiso
para siempre quedarme
en aquel lugar contigo.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
Lugar Cabanillas del Campo
Guadalajara España
a 26-02-2022
ODAS SEMBRADAS:
Duero:
Grita mi estupor y
cuchillos
hieren volteando
una boca que la onda mece
flameando.
Se duerme la costilla
en el altiplano enjutado
de hayas y fresnos
recuerda su geología
únicamente saboreada
por el soñar de los picos,
virginal cuna del Duero
con tus curvas en rotonda
de castizas fuentes y
abrevaderos,
dulce azada de agua
que bascula el sentir
de la enamorada palabra,
por cimas tu voz se hace
meseta
haciendo el amor
con los pájaros dormidos,
templo y morada
de la cepa que a ti te
alcanza,
agua furtiva corre por tu
era
y reposa en tu infinita
onda,
que se riza, que se insinúa
en vaporizadas Torres de
belleza,
que en tu alma anidan,
sortilegio de rosa y clavel
cenit del dolmen tallado,
quién a ti en la vastedad
del ser
en su pecho te lleva
prendido
el fuego en fanal hoguera
en anchos panales de tus
abejas.
Cuentan de la vida del
chopo
tus diez mil espumas,
que por sierras
tu rúbrica dejas,
navegante con alas azules
el terreno que jamás te
vence,
secretos de amantes
tus aguas llevan
haciendo bullir el
inframundo
de los amores y sus galas
mayores,
agitas con sangre terrena;
el candil que abre en
espiga,
anudando en tu cintura
tu idioma olvidado
pasando años fugaces por tu
campo,
rodeando en ortiga
el triguero espárrago,
girando de la vid tu capazo
y sus manos,
haciendo de tu Vera
un Dionisio que al tiempo
fermenta
tus besos de tierra.
El Castellano
II
Flor de agua eres,
en memoria mía,
tú río Duero,
bello como un laúd
fluyente,
trovadas tus andanzas con
las que juegas
y meces.
resuena tu aroma en
cansadas curvas,
coronara mi sien tus tardes
de fuentes,
oh, hervidero natural,
de amores y trinos como
ángeles,
tu orilla adoraba, que era
tímida y dorada,
alzabas hojas sin pesares,
arrojabas yerbas al
terreno,
blandiendo tu frescura,
melancolía niña que no te
abrazaba,
a tu magnitud canto,
transparente y pura,
emblema de agua y lanza
de vino y su cepa.
Tú mi amor desonocido,
por donde empiezs,
y por dónde acabas,
arpa oscura
parece la piedra que
hundes,
tu cáliz de poder y de
comuión gentil,
de fauna ancestral lloró y
llora
la Hispania milenaria.
Oh, tu libertad de prisión
en silvestre rienda,
Tapiz y poción de colores
espejo eres Duero de Luna
porvenir de vejez y su
espada azul.
Arrebol y reguero tú de
Sol,
olor de flores escuchando
la vida de tu cantar.
El castellano Miguel
Esteban Martínez García a 03-12-2021
REFLEJO NAVEGADO:
Caminillos vencidos
sin escalas a una segura
muerte
asida de un cielo de una
estrella.
Granate lustre encontrado,
reverdece que no fue poco,
a ti nube imploro,
lleves los ocres
donde allí no existen,
todo juega en tus rizos de
plata.
Hazme libre una vez;
Atravesaré la mirada del
espejo,
y su fantasía profunda,
seguiré indemne acontecido,
me apoyaré en mis espaldas,
flagraré de mis espíritus
una verdad,
que crezca, devore
surcos de vana hipocresía
y sus llamas
que interés confluye,
leones aquí
dominados en mis venas,
una sombra fría me habla,
me relata el final
en letanía del tiempo
cuando cruje
sólo una vez
por última vez,
hablé yo con encinas
que sujetaban mi esperanza
en campo abierto
sólo marchado
por las estacione
ni mi jardín azul
ni mi acristalada fuente
con mi olmo desnudo
y mi ciprés de valer
ni mis hijas caléndulas
hijas esposas del sol
flores de difunto escaladas
jamás me recordarán
ni contarán sus penas,
silencio de mi enemigo,
encontrado a solas
resonando bajo el asfalto,
vestiré mi fuente de
brillos anisados,
abriendo generaciones de
luz seca.
Encontrando verdades
bajo las piedras del monte,
liberando el oscuro sentir
fuera los cielos
volviendo al final sin
comienzo,
al dulce tormento
y su vuelta al inicio del
sentimiento.
El Castellano
FLORECIDO MÁRMOL:
Días oscuros en la plaza
del Sol,
abrirse pudiera entre rayos
regentados
matices insoslayables,
fauces brillantes,
y candados de luces,
humilde haz,
purpúreo al tacto, suave
nube rígida
impalpable entre ocasos
azules,
y leones grises,
con tacto terciopelo
una vida de amor eterno,
ola infame viene crispando
metales y fuentes,
soberanos eclipses
que el viento nocturno
navega y juega;
soledad atónita entre
enjambres de gentes,
confiante sentirse bajo el
Sol humilde,
espumas de ángulos fugaces,
me palpita amplio con
serena voz
desangelada, la vida del
hielo,
helor entre escarchas,
y su vorágine de
cementerio.
serpear entre raíces
ahogadas,
afluidas esperanzas unidas
en el trasiego.
con el viento te digo
que no te olvido ni muerto,
no surcaré sus vetustas
alas
ni enterraré mis ilusiones
en sus jardines de albas
y hiedras voraces.
Entre ortigas que abren
insomnios
fugaces colaterales
donde exista el acero y ala
de pecho,
dormiré en los siglos de
tus ojos,
entre turbios cipreses con
sabor a luna,
entre la grama reposaré mi
razón,
despertando habitando mis
granates
huéspedes de mi corazón.
El Castellano
MIRADA HILVANADA:
Miradas sacrificadas,
en el vasto infinito
que hace nombre el color,
entre cristales y sus
cuchillos
de verde espliego,
entre corazones de cuarzo
fue mirarme dentro de tus
ojos,
severos, hondos
como pozos sin cuenca
ni final.
Era el sonido de un
murciélago
rasgando sombras,
todo lo que quedó sin
marchar,
ruido de otra tempestad,
que sacrifica y avanza
truenos del umbral,
ventanas al paso de los
años,
quedarán empañadas,
algunos no cambiamos
a la vuelta de la estrella.
Resguardos del precipicio
aventando el alma,
me miro en el cristal de
tierra
y azures desvanecen
azabaches crecen
tapando lunas sin relojes
estampas valientes entre
yedras
echando flores,
mármoles dormirán sueños
arremolinados
en aspas afiladas del
miedo.
El Castellano
PECHO EN HIERRO MONTADO:
Infiere de nocturna flor
nuestra cabida de luz vana,
un día será el siglo de
matices
con su avenida escalonada,
suerte en mimbre de tus
estrellas
en mis pupilas,
desafíame el lucero
mi malva runa,
satina mi firmamento de
lunas,
llega donde no llegan las
enredaderas
de mis vilos noctámbulos,
soy enfrentamiento con mi
existencia por ti
partida, vestirán las
flores mi magia,
para florecer madrugando,
y que su espera me sepa
bella, clara
como el osar brotado en
primavera,
centella que gasta tu
ambrosía amada
cobrando a mis cerrojillos
nacidos del alba,
argos sumos en luceros
despertando sus arañas,
nubes cabalga, aire
sostiene tocando mi esqueleto,
Campos de Castilla,
soturnales labradores,
abrid la tierra espera
nuestro fruto de nuestras lágrimas
en acequias, hasta que
llore el sudor de nuestras manos,
y las matas canten el
fragor de nuestras bocas,
¿Quién me conoce en estas
sierras de hoz y guadaña?
Yo soy el encargado de
abrir los cielos
hasta que lloren, soy el
que despierta a la semilla,
y grita flores con sigilo
de chopo me guardo,
y entre rayos de bruma
desciendo
hasta mi tierra madre de
las sepulturas
de los abrojos creados,
pecho en hierro montado
soy esclavo de mis ojos
liberados,
desafiando al viento
creyéndole hermano,
soy la vida que me falta
por escribir en bronce,
soy sangre, destello que
mueve
la hoguera de mi escarcha.
¿Quién viene hoy por mi escala?
El Castellano
INSEPULTA TIERRA:
Entre labios grises
y ojos de fuego,
cobijan maculados
sueños vaporosos
sin vigilia,
entre gemas
y su áureo amarillo,
ignoto, desdentadas
ilusiones
en carruajes veloces,
por mármoles del sueño
y ortigas que sepultan
vanos
testimonios
en solaz yaga sin vientre
oscuro,
se acicala dura como roca
crepitante que noche pule,
despertaban yunques
frívolos
en estas paredes sin
pesadillas,
el día sujetaba
respiros valientes,
¿cuántos zorzales partieron?
cuántas fuentes esquilmaron
su luz entre agujeros de
trinos,
vasto templo de zarzas abre
su sonrisa por cuanto el
río desvela.
Allí no habitará el olvido,
ni en sus brazos secos de
siglos,
treparé torres de
taciturnos
desvelos con ropa mojada
tras lluvias en mi ventana;
Venceré esta insepulta
tierra
disuelto en la niebla,
de cielos en cinta,
por castizos senderos
de errores inmortales
serpeará mi pecho,
y su hierro de idea sola
cada vez más sola
entre corajes florecientes
e hinojos señeros
de senderos que me llevaron
al caudal de espadas.
El Castellano
HÓRRIDA SOMBRA:
Hórrido tronco, nogal
excelso
que acunar su follaje baja
a orillas de diciembre,
un mar de grama extiende
el charco verde,
corretea y desliza alegre
la babosa como un párpado
del tiempo,
que la tierra sostiene,
sombra densa, despierta
afilada de filos de hojas
sus pasos flagrantes
de indivisible viento,
cava su lengua de fosa
bóveda de filos sin fin
adentrar sería perder
la propia sombra,
sombra de muerte
clama que es suyo
el nogal del tiempo,
caminillos de plata
tejen escarchas,
heridas clamando el
despertar
de la cobijada semilla.
Sombra de nogal
quien te pueda acompasar,
ya no vuelan tus hojas,
ni otra tierra las acoge
cuna de pasos sin horizonte
a tu ramaje cuelgo
sueños por despertar,
vidas por sembrar.
El Castellano
SINCERA COMUNIÓN DE FILOS:
Trepo el angosto filo
de mi torre desdentada,
era un rubor de estrella
solitaria, negra, hiriente
lanzó su espada,
fulgor brillado entre
sienes,
plomo de nube
esta tarde ceniza fue,
chuzos de vida,
estáticos frentes del
verde,
un carruaje de otoño
que no se vence,
ardua torre mi pasión
desmedida,
entre sus curvas de encaje,
brillo de mujer sin
engranaje,
limo mi nervio
por fulgores de sangre,
hierve, hierve
soy hombre
pienso que fugaces atrás
si el planeta hubiese
nacido un día
esquilmado en seres
solo con ella y yo
la supervivencia del ser
humano
estaría a buen recaudo,
vida de mi feudo
mis abrojos nacientes
fuente en extasía que mi
letra abría,
granate lustre olvidado,
mi locura a buen recaudo,
es negro este río en tinta
marcado,
cumbres de punta y filos
derechos a estas cuchillas
de versos,
horizontes malvas clavan
lloran flores el sentir de
la belleza,
que mis ojos, sangra
una lágrima como el brotar
de una luz pasajera,
como enraizar tu imagen en
la retina,
un sentir para toda la
vida,
el admirar arde con
gasolina,
tu imagen recorre cada
parte
y a veces recorro los
parajes de la soledad,
sólo encuentro que no los
quiero
porque yo te conocí,
y sin ti,
sin ti el cielo y la tierra
se juntan
y no hay espacio ni oxígeno
para vivir,
los mares caen de las
nubes,
el gris se perpetúa,
no hay belleza en mis ojos
sin ti,
todo luciría de ocre,
mis sentimientos no
tendrían cauce,
el aburrimiento sería
pleno,
no habría moción para
levantarme en la mañana,
ni tendría estas ganas de
ser mejor sin ti,
mi perdición mi bálsamo de
lo sentido,
eres mi flamígera llama,
un fósforo y mi hoguera,
mi destapada quimera
quieta,
con nombre de flor,
con azares y suertes
entre mis ganas de saberme
tu último hombre,
trémulo fuste entre
sarmiento y vid,
mi azada me alza hombre de
bien,
diestro mi coraje para ser
yo
no necesito traje,
hilvano mis venas porque yo
soy sangre,
gracias mis Dioses
hoy soy invencible,
el amor me desviste,
hasta ser carne de poema en
su lengua,
yo soy de ella,
y ella es mía,
como una comunión explosiva
de luz y estrella nacida.
Sin ella para mí no hay
belleza,
no hay vida.
Estoy enamorado
y siembro mi campo.
El Castellano
PANAL DE IDEA:
Espino amarillo de mi
demora
recto aromo entre cardos,
entre hinojos del Sol
deslumbrados,
me visto de primer ababol
florecido
para ser de la abeja,
y la abeja ser mía,
entre estas guadañas de
esparto,
afilo que nazco,
fulgor entre fulgores,
de ojos calizos avanzo,
cuerpo de arcilla
hierro mi idea,
estas espigas me dicen
que quiere tener espinas su
sed,
estoy sentado entre una
prima retama,
esta primavera que me
siembra
yo que soy único poeta de
su sangre de ojos,
quién osado me compara,
me blando al nivel
de esta floresta desnuda,
limo mis nervios
con azada de carne de
metal,
el miedo grita
de contemplarme avanzando,
me Tumbé en la grama
a pensar, me nació una
abeja
que escribe poesía,
soy hijo de la Luna,
única Diosa por Dioses
haber sin contar,
luna de guía soy yo su
semilla,
tengo ojos donde se acuesta
la oscuridad,
es mía soy de ella,
como flor de su insecto
que la poliniza.
El Castellano
SIMIENTE DE SANGRE:
Tuerce quebrando
este aliento, va reptando
senderos,
que el olvido alzó suyos,
en vicisitud de savia
elaborada
saluda a su Sol,
de su ávido granate que le
vence,
entiende de pasiones de sus
flores,
la floresta cuida
y germina en su parcela,
para ser del campo
su felicidad,
y él ser de su flor,
en extasía de color,
huye de su vida la tristeza
seca,
el escribe poemas a la
belleza repleta,
en candiles flamígeros
a caricia de ojos,
sí esos,
sus ojos brotados de
Tierra,
descansa para seguir
creando
la primavera le sostiene
la sangre,
hasta tener el corazón
lleno de simientes
de su esposa del Sol
esperando su muerte,
para que su yerta sangre
llore
en flores de difunto.
El Castellano
AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:
Efímero corre el segundo
sin saludar
sin despedirse, sin
preguntar si todo sigue
igual, avanza la manecilla
de mi reloj,
hoy es de esas noches
yertas,
que descubro mi tierra que
late
bajo mis pies. hay avidez
en el subsuelo donde la
sangre late,
destartalados pilares que
me alzan,
recorrido de mi alarido
que muerde al conocerte,
he oído estaciones correr,
mi carne se funde bajo
tierra abierta,
frente mis ojos
nebulosas abren, crepitan,
he nacido yo de su
flamígera ascua,
mi solferro blande su noble
falcata,
dentro mi carne la vida
bulle,
su caída resplandeciente,
toda carrasca me dibuja al
dorado tordo
de este atardecer,
el murciélago myotis
me cuelga la idea,
desde esta ojera férrea,
hoy me comí el firmamento
anidado
en tu mirada aplomada,
soy experto recio como un
lobo,
frío de segmentos cálidos
de hielo,
maestro de mi espada,
escucha el brillar de mi
navaja,
yo soy descendiente del
miedo,
ámame como se ama
sólo una vez,
en el que nuestro color sea
la piel,
afilo el poder de este
silencio,
y te dicta
que te volveré a ver.
El CASTELLANO
VILO RECTO, FORJADO:
Con alacridad serena
de mis años dulces
con pulcritud de espadas,
vienes y me das una azada.
Al barbecho claro me
siembro,
sacando terrones de mi
eterno lecho,
de una espina gemía el
viento,
y acabó llorando vida el
cielo,
trazos con ineptitud
de luzarreros que no evitan
la sombra,
ella que la llevo agarrada
a mi cadera, sombra
profunda sin espuela.
Fuera del tiempo, fuera de
este grillo de tierra,
afilo mi canto sin
despedida,
abrió el espejo su tierra
engullendo lo que es de
ella.
Dura noche me sostiene
su atadura de luna,
resucito mi etéreo camino
de esferas.
Recto colchón mullido
es mi enhebrada calma,
que se acicala entre
lenguas malvas.
Vence este mi viejo
amarillo,
como sol de tierra
se llama caléndula.
El Castellan
INFINITO ACIAGO SEMBRADO:
Recto vilo me aguarda
esquinado
con su canal infinito de
campo
estudiado, consumido
en yerta flor deslumbrado,
yo soy de una caléndula
de su floresta destapada,
soy yo un ababol
con cruz de tinta
en sus pétalos carmesí
bermellón,
no puedo matar por mi
tierra
pero tampoco puedo
desenterrar
mis raíces,
hoy estuve plantado
frente a carritos de la
dama
que alzaban sus flores
lilas,
eran como éxtasis en
caricia
como beso dado a mis ojos
en lengua de espinas
blandas,
caminé al mercadillo
de mi localidad
pregunté por caramelos de
miel,
tomé mi café, solo doble
con hielo
y seguí caminando
mi lustre jamás vencido,
las malvas me floreaban
por ser ya primavera
los cebollinos se divisaban
pero aún se encontraban
fabricando su flor,
para parirla en verano,
bebo agua de la fuente
frente al ayuntamiento,
soy poeta de sus
descampados,
de sus molinillos
y de sus charcos,
soy indescriptible esencia
cincelada
en verso de carne y espiga,
en esta higuera del demonio
alzo, trompetas de los
ángeles
con sus flores,
y las caléndulas silvestres
me dictan que jamás
acabaré de irme
sin encontrar luz de tierra
en ellas.
El Castellano
LUZ EN REPRESALIA:
Cubo metálico sin fin,
donde se derrama
mi vida en una hoja,
fieles testigos
involucrados
mis verdes sueños
que sonarán,
goteando una clepsidra de
mano
un hierro en el bolsillo
olvidado
un barrote y un peldaño,
dejé mi inocencia a solas
por si vuelve,
a mi mesita de noche,
a un rosario oxidado,
a un armario cerrado,
a una vela de candelabro,
dónde yo me casé contigo
en su llama
y juré, juré no mentir más
a este arriano corazón
esquilmado,
creí que la mentira
era ser feliz sin querer
serlo,
de retuerto desliz
desmiento su designio
voluntad coja de verdades
para anticiparse al pasado,
raudales de belleza anidan
sin ser elección
sueño taciturno en cesta de
mimbre,
todas las cosas
incluso las no creadas
tienen razón.
Su sueño ha acabado
soñó la vida como su propia
realidad
pero en realidad usted
murió,
en aquel accidente
el coma le venció
y le introducimos su
posible devenir
que lo sintiese,
el tiempo se ha acabado,
debo apagar la luz.
No venció su destino.
Su hoja se completó.
El Castellano
LUCERO DESVESTIDO:
Ven poeta a mi yermo,
descubierto entre álamos
que blanquean
y un sol oscuro de
invierno,
un sol muerto
que nubes negrean su muerte
entre caracoles de faroles
y adoquines ermitaños.
Ven vida a mis flores
rutilantes
de sombras de nubes
por corceles suaves te
escondes
por hormigones de leche
y sus canosos cristales
tu polvo de estrellas
viertes
voy soñando mi linde
despierto
estas calles de diciembre
se encienden,
como perro ladrando de
noche,
mientras tanto te busco
luna dulce
entre tus mieles luminosas
que viertes,
entre cuchillos yertos de
asfalto
y gravas secuaces,
el soto mío perviertes,
los edificios suenan
a nanas sonámbulas
mientras tus altas ojeras
cuelgas.
Una fosa es mi palabra
que entierran ideas
cual tordos que grama
escarban,
verdes granas es un perfil
angosto,
pudiese yo retornar al otro
lado
y seguir indemne,
no lo sé.
Mientras seguiré crujiendo
sonidos secos, ululantes
de sentidos dentados en haz
purpúreo
y su afligido azabache,
yo te busco luna por cuanto
yo he conocido
por silos de arena blanda,
por coches y ramajes
inertes
que jamás desvanecen,
por cristales hirientes,
y su reflejo, ámbar,
tu idioma secuestrado me
desciendes,
días festivos danzaron
huyendo
como ecuaciones de
estorninos
jamás fugaces.
Terminaste de escuchar mi
ruego
sin escapar,
te escondes cuando te busco
entre verdes ramas,
y violetas flores
bajo luz de oscuridad
artificial ciudad,
edificios que no aúllan con
el viento,
venas roídas entre encajes
grises,
capas de noche humeante,
por cuanto he conocido,
por cuanto he huido
para encontrarte.
El Castellano
CLEPSIDRA DE VIDA:
No me iré
sin el hermano de mi
trilla,
ni su simiente de grano
sin despedida,
no afinarán ratones de
campo
la melodía que blande
y sostiene mi cigarra cada
día,
ni mi olmo secuaz,
desnudo, dirá más verdades
entre mares de gente
ni semáforos precoces,
ni en vitrinas de estante
quedará mi latido,
ni aliento marchito
cual caduca hoja de estío,
mi sábana de paja
reblandecerá su añil
graznido,
sortearé escombros
relumbrados
de metal y cristales vanos
sin hocico.
Sólo hoy diré
que no me visto porque
sí me marcho,
calzaré senderos y
alacranes,
calzaré pedregales
y sus nidos de lagartijas,
quizas no me importe nada
hoy
ni que digan que yo vivo.
Mis venas serán encajes
de afluentes y sus ríos,
el mundo seguirá quietito,
los males seguirán
empujando,
puede que hoy pregunte
a la serpiente de mi cuento
si me devuelve el ojo,
que yo la perdono,
arderá la compostura
de la araña de mi patio,
en un torno que crepitan
las maravillas,
los jacintos silvestres
mostrarán
sus botellas azules
anunciando
que más tarde llegará otra
primavera,
y que de la gala de flores
serán primeros,
guiaré mis rebaños por
soliviares
que no me han conocido,
entre cernícalos y
bosquejos umbríos
sus ninfas conocerán que a
ti te miro
que a ti musa me dedico,
habitaré montes y lomas
desdeñadas
y su cortejo será embrujo
para que las estrellas
rueden,
llenaré mi granero con tus
besos
con esta luna
no me detiene ni el tiempo
que se escapa
entre mis sarmientos.
El Castellano
OLA DE ESCOLLO EN TIERRA:
Clamorosa sombra densa,
es mi soto un oscuro cielo
en el que canto a los
Dioses,
no a vosotros,
insignificantes;
Así trencen y me trencen
la osadía de un álamo,
que mi padre lleve,
a otra tierra breve,
baco de su trayecto
enardecido,
ni égloga de esforzado
por Salamina lleve,
campo abierto
de polvo y sudor disfruto,
ya no se pudo huir
de la suertuda víbora,
en casaca sin pechera
de topa Licia,
sosegado olmo
compás del serenado
ciprés antiguo,
fabrico del mañana
sendero,
no un hazañoso portento
así como no hay rosal
sin espina,
no hay dicha sin pertinaz
esfuerzo.
solícito de atemporal mar
del tiempo esquivo,
prenderme puedo
de vuestros fuegos,
por los que mi sangre fría,
pervierto, acuso y
envuelvo.
El Castellano
CONSIGNA SEMBRADA:
Vesta engarzada,
encorajinados templos,
nacidos del fin de los
tiempos.
Túmulos de luz,
con soterrada cripta.
Abriendo, despertando
senderos sin final;
Sólo comienzo marcado,
llamando la resurrección
posando nidos
de nuevas sangres.
Sonando los clamores,
tambores aguardan
la nueva guerra
que trae la vida.
Eterno resurgir
en vestigios yertos
transmigrando
el eterno ciclo existencial
por el que quien nace
guerrero,
guerrero muere
y guerrero renace,
para lucha de completar
su alma en final
de navegar el Valhalla,
así bajar hacia arriba
la osadía
de parnasos devorados
saña en furtivo
conocimiento.
Que no acaba
como espiral
de perfección.
Siembra con capataz
del único origen de tierra;
Deslumbrado
este hueso avanzo.
El Castellano
LLAMAS EN OJO DE SANGRE:
Flameante fuego
de los cielos
acoges
y frío duermes,
que los campos
ya no emblanquece.
A ti padre de los vientos
te imploro traigas
tu negro vendaval.
Así choques Aquilón
norteño con Ábrego
abre esponjada la tierra
a tender umbroso páramo,
sin azote
del fuego del cielo.
Labrador que clama ya,
la enhiesta primavera.
Cuántas sequías verá esta
tierra,
sólo el estío
habitual dirá,
me sembré
sin blanco cielo,
sin que me empujasen,
yo encendí al ocre,
en todo acre,
tierra que consumo sus
venas,
invocarme pueden,
siempre vengo
porque siempre estoy,
desde enfermedad sostengo,
me ves cayendo,
arrastrándome de nuevo
tu creencia de mantenerte a
salvo,
donde nada escapa,
deslizo el tiempo,
no puedes verme en tu
espalda,
estoy cayendo de nuevo.
Alguien me verá latiendo,
algo habrá después de todo.
El Castellano
HORIZONTE QUE ATIENDE:
Largueza que me aguarde,
cual llama en cántaro
desvanece,
piélago ardiente,
escancia, sostiene alta
suerte,
alegremente la voz del
viento;
nobleza de rudo ejercicio
furtivo, desposeído
espíritu sin guía furtivo,
desvanecido, fatídico,
tú que ensalzas
la conjetura voraz
de mi sentido de vda,
cual arrobada insignia.
sonaban enebros
un sopor de encinas
bajo laúd.
Engéndrame grandeza,
que secunda igual
que a mí mismo.
Diana con flores
exterminio de fieras no
manda.
Luz invocada
partiremos sin navegante,
estirpe que avivas,
con impávido destelleo
entre fuentes y torcaces,
padre de mi soberbia
furor de lobo que ve al
ciervo,
torres bellas altaneras
frondas,
sin secuelas de florestas
que acaso Venus no canta.
Nullam, Vare, sacra vite...
Conoce mis arcanos.
Mi Llúcia despierta,
rigor que afronta
guarda, desvele,
su reflejo en cristal
claro,
vine por donde he venido
por el gris viento,
perplejo.
El Castellano a 31-08-2017
ETERNA LANZA SESGADA:
Cóncavo cielo
de la pradera de tu ceño,
orfandad de estrellas
convexas que se besan
por nubes que rutilan, y
lamen
sombras, vanas a morir.
Soto de perdigones
y su proporción de alas de
tierras,
cepas en guadaña,
aligustres sargentos,
la noche que la luz negó
a morir,
luna de luto
corría linde absuelto,
despojada su compostura
de alumbrar la llama
que mi pecho hiende,
luna gitana acuartelada
partida por cuchillos
verdes
de siglos dormidos
y cipreses iguales,
somos la historia
que escriben muertos
de sus vidas,
engendrados cuerpos
incompletos,
carnes de la mesa del
creador,
somos lo que vemos
o somos lo que tenemos,
para inefable cena caduca
como otoño reposo del gris
árbol,
aventaré mi lustre perdido
demigajando lamentos fríos,
mi yerto sombrero
de campos de idea
brillarán acequias
como molinos de tierra,
el agua será besos de luz
efímera,
destartalada, dispersa
como lluvia que ilumina,
y la sangre de tierra
camina.
El Castellano
PERPETUO DESMÁN:
Fragorosa fuente
de hondas sienes
punzantes.
Corrompen, bullen,
la tibia agua de sangre
cándidas de tu mirada
hastiando,
rejuveneciendo
el infinito turbio
que el cielo sostiene en
tus cejas.
Flagra, flagrando
viene marchando
vaporosa suerte
entre sotos perdidos
de joviales tapiales.
Suya, suya era la muerte
como plato de cena
siempre resplandeciente,
abría su baraja
un helor de diciembre.
Apocando consentida
fuegos de tres avernos
que ceñían la nieve
de sus piernas
sin desmán gemelo.
Derritiéndose
como llama en el hielo,
recodos ocultos
y su murciélago señor
en tules de carne vestido,
granate como brillo de rubí
le marcaba como seña sin
fecha,
ni indeleble senda,
era hijo del acero de su
mirada,
endoselaba su sentido
como el soñar
y reclamo de las flores
para ser simientes.
Grazno encendido de cada
roble
caminaba su destino
hiriente,
horizonte que se estiraba
y sonaba con lluvias que
taladraban,
como soñaban los campos.
Apacienta su visión serena,
oh, rauda, pura flor
abres tu hastial
como se desliza la
primavera
entre tus dos montañas,
que velan que aguardan
sin franca ni verja.
Eres mi vacío perplejo
que quepa y florezca mi
sangre.
Mar que inerme
quiere llenarse
sin libro de esencias
ni oscuras tinieblas;
quise ser dueño del aire,
alzar vagarosas ilusiones
como fieles pilares,
castillos que nadie
tumbase,
pude ser siempre
y hoy soy lo arado hasta la
fecha,
mortal acicalándose el alma
que será siempre.
El Castellano
CANTO A UN TRONCO MUERTO:
Recama heraldo lenguaje
las simas de tu palabra
huero sonido que avanza
y el ser alza.
Inamovibles torres, belleza
aguardan, oro noble
hondo, profuso Sol cercano
padre de fachadas de
Castilla.
Encinar raudo,
acoge al puro roble
vetusto soliviar escarpado
cuna del árbol resucitado.
El final en el viento es
una promesa.
Desde Cuenca a Toled
desde la corona brillante
de Ciudad Real a
Guadalajara0
pasando por Almansa y el
frío
de Albacete apostando en el
río Cuervo,
y el profundo Tajo,
desvistiendo
febril al río Mundo.
Reviviendo este tronco
muerto
en Riopar, avanzo, amanezco
ligias y barbechos tras
surcos de furtivos arados.
Fortalezas empedernidas
fervor de ojos lucientes
pasados del mañana.
Me bañan sus fuentes
en patios de arañas e
higueras
en sotos de almendros
y nichos de nogales
verdecidos.
Mi hoz de trigo y centeno
eleva su carne
por esta mi tierra
y su vorágine.
Canto por el revivir
de este tronco muerto.
Blanca idea, surco en
recodo
por brezos y mirtos
agujereado,
retemblaré como el esparto.
Graznos escondidos picotean
mi alma; crascita voz
serena
alcanza tu semblanza
me tejí exhausto
en tu oscura raíz
del antaño.
Blanda tiniebla envuelve
el dormitar de tu carcoma.
Levantarás de tu sueño
Rey Rodrigo.
Y nuestro Cid
¿Vestirá tu palabra?
El Castellano
SOL CRECIENTE:
Destapa mi tiniebla pura,
tibia, serena,
Sol refulxit umbra
refulgens,
noche que tus luces breves
duermen el sosiego del
asfalto,
plomiza, la música de tus
ojos,
funde sus calores mi niebla
matutina,
Sol de trece estrellas
acoges tus lenguas de
amores,
fuegos irisados a siempre
reinar,
el camino de la vida,
y sus fauces sigilosas
descienden,
camino de esta bruma
que el mundo extiende,
sin nombre no te busco,
te encuentro, en la cumbre
de toda montaña,
en la concavidad de tu luz
que entraña,
desvelo del despierto,
fundición, de mares,
nacimiento de desnacer nos
alumbre,
la vida, de la solaz,
muerte,
amor flagrante de lumbre,
vestigio en ascua sin final
ni honda luna secuaz,
odisea en parajes de
temprana escarcha,
oh sol de soles, ¿por qué tu osadía
de seco tajo?
el nervio de mi ballesta
tensa
mi Dios sin nombre sepulta
y aviva mi grana brasa,
la tierra cruzará un día
tus fuegos
azules despiertos,
tumulto de quien te vio
castizo,
el tiempo se ahondó,
brotaron entrañas de la
tierra
sombras densas que
apabullaron,
sólo las golondrinas
danzaron
y las mismas espinas me
arrancaron
el corazón.
Sobre la grama viene a
descansar.
El Castellano
PUDOROSA SIEGA:
Líbicas extensiones de mi
ara,
por eras de soliviares,
angostos, desnudos
sin pinar excelso de tu
mirada,
mi acre transitado,
exhausto.
De corvo pico y fugaz
idea pasajera.
Hondo grano de mi cereal
espera,
dura grama extensa,
inhabitada,
moza de mis ausentes
sin bandera.
Agota, afila
mi profundo tallo
brotado de mi febril
mocedad subyacente.
Creo mi suspiro
como brillante tajo,
refulgente al candor de
entraña.
Amparo sin honor,
de filo que no aguarda.
Quiero renacer así
te encuentre
con otra cara,
otro nombre
no caeré en osadías
eso lo dejo a mis Dioses
de locura extensa
llamada destino.
Yo necio, torpe,
de hueso en tierra
sembrado.
Soy hombre con lo servido
cumplo mi palabra.
Es una gesta descendida
Luz de guerreros
perdidos
en azares funestos.
Quién guerrero del muerto
tiempo,
con raíz desamparada;
trémula deidad
tus labios acostados
en tu cara,
en mi pueblo
me enseñaron a luchar
por lo que quiero
y más solo que el relámpago
tu felicidad quiero.
Mi paz de campo abierto
vástago sin superior
de conciencia
mas que inerte hálito
superviviente.
Frívola suerte consumada
osar tu palabra,
vendré porque aún no he
salido.
Clarines y trompetas
entonan este yugo
eclosionado,
en servicial acto,
mi azul fronda
que no hiela tu relente;
rompe con empuje
violenta, feroz, agotada,
malla Hidra mía
perdona mis lucientes.
Vesta que Proteo
clama hundiendo los montes.
De vetusta proclamada
en sortilegio de guadañas y
hoces
que se recogen sin martillo
jactancioso.
Irrumpe mi designio
vaporoso en estela,
que tu sombra hiela.
Qué dios implora
a mi imperio
del precipicio.
Hechizo de mi semblante
otorgues invicto, valeroso
como abismo de agua.
Previsor que detiene
impías naves
en ataque de tormenta.
Sangrada barrera abata
en funesto claro oscuro
sin atadura
ligado, manso Ábrego
sin alma.
Prendida paciencia
sin alarde ni secuela.
Piélago que saña
sin brida
ni cuerda aplaca,
embravecido
con umbroso helecho
sombrío.
Bosque temblado de mi mente
que piensa
ausente borrasca
sin ayer.
El Castellano a 25-08-2017
FÉRTIL ESCOLLO:
Hondonada del hondo soto
en ribazo de tránsito veloz
por rambla angosta acequia
en alta lengua de lenguaje
en fruto, caliza lengua,
profundo tallo, vine
exhausto
con canciones de luna
y soberbios cipreses.
A desnacer silente,
Tiempo se derrama
clepsidra de mi sangre,
solaz soto de hoja
marchita,
limándome en la lumbre,
atarraya de luces por
señuelo,
entre carcomas voraces se
tejió mi verbo
señero de un sol despierto,
vine por un destello,
traigo mi botijo, sueños
colmados
en un estambre ambrosíaco,
riera en venas
hasta ver florecer tierra
madre.
Chopo de su vientre,
silencio secular
entre ojos quemando,
viví,
vine por siempre por sus
voces,
rieras ven desfallecer su
curso,
colmenas risueñas
por adjetivos precoces,
telar dorado es mi letra,
en el que no aprendí
ni me aprendió el ripio,
al menos nací del silencio
mente blindada criando
cerrojillos
de idea flagra que deslizó
la sombra,
cerrando tiempos que
eclosionaban
viles falaces viperinas,
campo del alacrán
campo de terruños
esbozados,
este siglo que comerse
así mismo puede.
El Castellano
LATIDO DE UNA ROSA:
Escribo a los fantasmas de
esta rosa,
tras su invierno deshojado,
que su voz abre en eco de
pétalos,
rosa esquiva de voces
dormidas,
soplos de hálitos
intransigentes
a un frío de neblina,
bruma voraz desciende entre
sus pestañas,
y su sangre de hojas
marcada
al rejuvenecer de un ayer,
voces yertas hechas tierra,
aroma de besos dolientes,
y pieles escarchadas,
redondas ojeras suaves de
luna,
un aura color rosa fría
de un otoño mustio, herido
que ya no camina.
Sin ella, sin ella la
tierra abatida,
me habla de tiempos que
fueron,
de sueños que se perdieron,
haz purpúreo vano a morir,
por colchones de ideas,
por todo lo que quedó sin
dibujar,
sus voces dictan yo
converso,
umbrales que abren al
sosiego
de tijeretas que descansan.
Como un beso escondido
deleitándose
era ella floreciendo,
abriéndose al mundo
para ver desde su carcasa
el fluir del tiempo.
Fantasmas mudos que reposan
la caricia
de esta rosa, única al
mundo
temperamento de princesa,
el campo en su pétalo,
rosa, rosa tierna carne de
estrella,
ojos de quimera,
estampa quieta,
cuántos te conocieron
cuántos como tu jardinero
te querrán.
Rosa esquiva, rosa viva,
rosa sin cortar
al cielo quién te viera
caminar.
piropo eres para voz
soterrar
al latido de tu beso por
imaginar,
vive cuanto quieras
que volverás a reinar.
Por tus espinas rizarán
albas
y rocíos matutinos
con sabor a tu esencia
desnuda.
Ya tu voz no vivirá más
ahogada,
hablará tu savia
tu belleza elaborada.
El Castellano.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
ALJIBE BULLE:
A mis campos,
a todo lo que amo,
a lo que nace y se cuida
solo,
con pretiles gestos les
crece la dicha,
rabiosos vientos descubren,
un cielo oscuro
que ya no destapa el
verano,
sólo ahoga esas flores de
sombra
que marchó el estío,
cabalgo sobre la vida,
latidos intrusos,
indeleble mi trazo muerdo,
de mi alta torre bellezas
trepan y escalan,
yedras esquivas apostadas
firme,
tañen nuevos tiempos,
que no aseguro mejores,
abren abrevaderos sus yagas
de manantiales soterrados,
registros de vida de
rebaños,
áspero soliviar,
marchan caminantes
sus ciudades que negrean,
igual que liebre
por monte fragoso,
negro redil
tierra no igualases,
hasta lo más ínfimo
osa y yergue distinto,
cristalinas fuentes
que los capullos abren,
serenidad del insecto
justo,
afilaré, este canto,
que abrirá el Tiempo,
surcos sin escollos
que surcan las letras,
ávida promete
nuevos verdores de
horizonte,
verdecidas frondas,
rendido no dormía yo
ni mi negra víbora,
mi arco ni aljaba
arrebatan,
miro por mis suspiros,
no se mantengan solos,
izaré la montaña,
no me recluirá la cóncava
suerte
de su caverna,
así el cielo descienda,
quedará un arco-iris
de flores silvestres
en un aura insoslayable;
Avanzaré trémulo
los ecos de mi voz,
por si reverbera el sueño
en que yo acuesto el alma
de todos vosotros
mis campos que amo.
El Castellano
IMPÁVIDO DESPERTAR:
Iras negras forman celada,
ante y bajo protección
de mi égida
por cruel invectiva
cabalgo mi piel de astro,
pavesas del fuego áureo
de quien yo era.
Levanta sin suerte
metal de escudo,
arrebolado suspiro
sembrado,
fuentes me colman los ojos,
un reverdecer que aguarda,
mirada acristalada
con matices hondos,
tierras erizan
sus ávidas sienes,
sin someterse,
siempre sin dueño;
Inmoble andamio de la vida,
cuando Noche arrastraba
sus ventiscas, bramaba,
sin lluvia, ardiendo,
he cruzado estrellas,
un sol oscuro he prendido,
descendido
con campiña de laurel y
mirto.
fatídica era de las
sombras,
Dioses del subsuelo,
abaten sin piedad,
cerrando la puerta.
Estas ruinas sin riendas,
desposeídos lugares,
temblará mi nombre,
sin ser
Rey de los cielos.
El Castellano
LUCIENTE LLAMA:
Escita levantas,
de insigne pasajero gesto.
Mi dulzura de cólera
nacida,
cantad mis años dulces
a Diana,
entre boscajes
y frondas suaves.
Donde el torvo cielo no
amenaza;
Allí se blanda
mi ser recto
de conciencia pura,
cantos se erijan
de verdad desnuda.
Sombra de saetas vanas.
Sangra, luz viva, altiva,
nada sin tus honores
consagre
el viento de plenilunio.
Ceñidas las verdes sombras
de las hiedras arrancando
liras al pueblo fragoroso.
Vieja entraña lacerada,
escucha el reverdecer
de la sagrada cepa.
Sin honores no hay versos
ni comensales.
Cuál la vigorosa, valerosa
Quimera
que el ser no enrosque
llegada la hora.
El Castellano
FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:
¿Acaso
dormiré la noche?
Se callarán los susurros
nocturnos,
el blanco cielo ya no
acostará plomizo,
su letargo de otoño
aguarda,
taimada mía no marchites
mis leves hojas;
No todavía.
Ampara mi dorada yedra
escucha sus notas de savia
verde,
abre y abrirán rizos
en acristaladas fuentes.
Allí el clarín entone
enamorando a la dama del
lago,
serpeo mi suerte cuando me
dictó verte,
común lache yo perezco
en brazos de mi lejanía
nunca hallada,
a ti entrego mi labriego,
inquieto, escita de su
linde quieto,
aplaca mi bajel de ala
irascible,
relampaguéa incesante
alta como la luz etérea,
perenne que yo estaré
atento
para osar y no
desprenderme;
perjura, retrocede, y
avanza
alzándote por falaces
bocas,
que desaconsejaron
y creíste amigos,
no poseo yo almendro
de almendras, de oro,
pero todo se dará
sin caer en el vulgo,
mi sed al menos procuro,
es la sangre cándida,
arremete, marca su cántaro
rodado,
blando, una solitud
escarchada,
a la que se desea tras todo
estío,
lisonjero de tórridas
llamas
secuaces del terreno.
Hoguera me tiendes la llama
sin rendir tu escuadra,
preso tiembla el morir
noble.
Peinadas parras de la
sombra,
tupida vida que acicalan
acariciando al rey Sol.
El Castellano
TECHO SIN TIERRA:
Inerme descuido
entre fronda misteriosa,
ríos en lágrima cabalgan,
estival aura
y su sol que en carroza
pasa,
entre las puertas de este
mundo,
mundo de sombras,
sombras irisadas,
donde mi árbol no se da.
me escucharán árboles
mi sangre repleta
de sombra vana,
quicio indiscreto,
tu abierta ventana
que ya duerme en tus
noches,
resguarda que mires
mi marchita hojarasca.
Mi acorde arrancado
a lira de fauno,
a número y medida
mi azar de entraña
insepulto,
escruté cielo y mares
y ni un acre de tierras
me concedieron,
auras me levantaron
de la negra muerte,
y hoy sigo doliente,
camino esa noche
que camina todos,
dura coraza me resguarda,
de impetuosa saliva;
Sirve de tumba
a esta mi funesta vida,
un soliviar de acequia
pido,
acaso es tanto,
donde la amapola
juegue con el ribazo,
y se descubran geranios de
los caminos
y peinetas de brujas
con abrojos,
magarzas canten a sus
coronas
de reyes allí, donde los
cardos
hagan nido
y abra a su luz la
caléndula silvestre,
abrigando este sino
desdentado,
y su añil de tierra,
que mece y sostiene
hasta que muera
sin nada cambiar
hasta encumbrada la fiera.
El Castellano
OJOS ALBOS FIJANDO:
I
Claros y dulces,
ignotos ojos medrados,
iluminando auras fugaces.
Compases abren,
su timbre ecuestre dorado,
por la lira que quedó sin
pulsar.
Cogí y ofrecí las malvas,
de mi camino, sujetaban
ellas
los campos.
II
Tácito pulso sobre el
musgo,
buscando verdades de sangre
en piedras ya no desnudas.
Yunques con señeros
trabales,
de sienes crudas
y plomos derretidos.
Vestido albo sin encaje,
cuña de este garfio;
Semblante sin ser rey
bárbaro.
III
Déspotas comensales,
fugaz escita háblame del
Sol naciente,
sin cordura ni engranaje.
Mi deleite rige, amaneceres
donde se acuesta el este
entre vespertinos roces,
que el alma, sacuden,
de irascibles cánticos
al nuevo día que envejezca.
El Castellano
VORÁGINE DE TRASIEGO:
Afila mi sien,
perdido acre
de largas venas,
traspuesto
entre vientos abisales
derritiéndose tierras
podando su eternidad
en soga que el tiempo
roe;
Fértil vientre entre febril
cumbre
de opacos rayos
acrisolados,
ventanas fijas
al cerrado horizonte.
Por las armas de mi pueblo
sin civilizar,
Numancia alzo a tu sangre
inmortal
tus más de dos décadas
luchando contra un imperio
mortal.
Aciaga afrenta por la
anclada
libertad.
Fuego de breas nos vio
marchar.
Caminos eternos con valor
surcaremos
para que no nos pisen
nuestro hogar.
Lanza y falcata se afilará
y hasta el verde lagarto
a nuestro paso se espantará
recluido en la sombra
que nuestros pies, avanza.
Niega, sigue, prosigue
que su sangre rehúye
hasta el ocaso sigiloso,
que se teme incluso desde
el mar.
El Castellano
LUCIÉRNAGA DE NOCHE:
Razón mía que alojada,
imperturbable,
abres tu duradera onda
imperceptible, desnuda,
esta luciérnaga que el
cielo cruza;
Como un grito sin hacienda
ni aire,
acaso sonido fueras,
voz de mis males tenue
conciencia,
vosotros que nunca me leéis
yo jamás he escrito.
Papeles en blanco
me enroscan el sentido,
ni agitan al inmoble
Dios de tu hermosura,
quién prodigio, quién
mediocre
si estamos de paso.
Nadie a quien impresionar,
nadie a quien agradar,
nada que negar, nada que
defender,
todo se acabará afilando
como hueso de durazno
del tiempo germinando.
Millares de ciegos caminan
estas noches perpetuas de
septiembre
fuera, por fuera.
Puedo verlos cabalgar
su visión negra
sin el amparo de la lun.
No hay lluvia que gotea
a mi ciprés torcido,
sólo blanca secuela de luz
ardiente,
otro verano que no quiere
ir,
mi sueño no quiere mi verde
roble,
apresta, carga mi ballesta
que mi fuerza no vence,
yo que vivo para morir a
gusto,
al mío no al de nadie,
hechos de ratas
sumergiéndose,
como infinitud de hombres
que no cumplen su palabra,
será un puerto
con mi buque emergiendo
cuando le toque zarpar a mi
cuerpo.
El Castellano
RUNA INMOBLE:
Sombra mía,
esquiva de mi vida
encarnada flor de ella,
entre vientos en tierra
encorajinados de nueva
siembra,
de fuéllega luciente,
valor ensimismado
brotando el ababol,
de sangre suya,
sombra sin cuerpo,
acaso tuya,
difumina otra sombra
de quien yo era,
yerguen espigas
con pilares de belleza,
descansando sobre el agua,
que arropa tu fresca cara,
gira mi vencejo la loma,
no había primavera
ni lógica aguantaba
este Ara de hipérbole
de tierra meseteña
de tierra sepulta
castellana.
desnacer mío
el terreno me aguarde,
inquebrantable dicha,
visión de mis dioses,
vigía perenne,
oye la lluvia,
no preguntes
tiene miedo llora silencio,
recodo alumbrado con
espinas,
llave de mi pecho
destapa dragones y fieras:
Dardo senil de esperanza
inmóvil,
caduco, inmortal
para renovar sus hojas
en ascua etérea del mañana,
carne de viento que espera
el cielo, obtuso, abrumado
cuajando destello
arrebolado,
cuando se desgañita la vida
por el esperado ocaso
que vieron los ancestros.
El Castellano
CAMINO DEL ESTÍO:
Páramo de mi nervio,
aguantas el tesón
del estío estirado,
ya la silvestre, te
languidece,
tu soto caduco de forraje,
el ocre te vence
tú que desdentado de savia
ni pereces,
por voces tus cumbres
se hacen mesetas,
inmoble color del hierro,
tus tierras levantan,
con palpitar que al cielo
clama su llanto.
desde la pizarra
al canto rodado
sólo montañas no guardan
tu sed de antaño,
brezos ya laten amarillos,
compases al verdor
de la sombra de santas
encinas,
bosque esquilmado rocoso,
denso musgo marchito,
¿cuál la tierra madre?
¿Cuál la piedra oscura
en la que muere la tarde?
Dulce tarde con oro trigo,
sin rastro quedará la seña
y el silbo del ganado,
llamo a mi astro sosiego
permita a la nube avanzar,
paz sin recuerdo en la
hondura,
caduco parece tu vientre
sereno,
sólo al dormitar de
simiente,
un molino corta la áspera
onda.
Ara que prevalece su
trillado esplendor,
su llanto del cielo gime
la tierra castellana,
estampa dorada sujeta,
por la que la vida marcha.
Camino de Humanes que sigo,
por ramblas padecidas,
sigo el camino del hueso,
para entablarme
con las espinas de un
endrino.
El Castellano
SUEÑA LA REPRESALIA:
Sangre expiada,
ceniza aparente
de quienes eran,
incierto azar de las armas,
oscuro riesgo,
desdén del tenebrio
encorajinado,
parca ilusa que todo
abarca,
sin oír a los Dioses,
simas y ríos que nos
ignoran,
¿Qué campo no me atestigua
en ocres muertes
todo lo que la tierra
devora?
Esta avara tierra
que relame sus crines de
plata;
Y su destino no embellece,
justo de ala nueva perenne.
En las prósperas sienes
de regocijo
acogedora sombra del blanco
chopo
y este opulento tejo,
que al muérdago muerde
aguardando convencer
a las tres Hermanas de
Negros Hilos
no me hundan en el abismo.
Mi musa cautiva toda de
nieves
yo, de bronce,
niega ser de origen innoble
con ocho lustros asidos
opresores,
púrpura brillante,
esquiva,
pureza en jaspe
de luna,
del arroyo fugaz
bebe y el viento revolotea
sus suaves cabellos finos
fluctuantes,
se encienden
mis tibias cenizas
por amarla a ella
lágrimas sobre fértil vid
que engalanan,
Valgio abre y llora tu
torrencial
desde tu hogar caelis,
deja fundirse contigo al
Aquilón
cae tus espejos deshaciendo
rastrojos
cabalga tu agua
por estos estrechos campos.
Abstruso tonelaje de mi
pensamiento,
hosca patria mística
de amor furtivo,
trémulo de lo que el querer
quiso,
sin falso engaste avanzo;
el poder del cuervo siento
ese único que visita mi
jardín
a las nueve.
Por oscuro aflige
que ya no es celestial,
ni aunque el cielo fuera
pardo.
Vetusto, geométrico, áspero
mi desliz absorbente
como un torbellino,
que ya las penas
de mi olmo desnudo
no llora
ni la belleza refugia en
esfinges
sus torres que son de la
tierra
como señeros de vivos,
raudos árboles enhiestos,
en su copa
que bebe al tiempo.
El Castellano
NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:
Ahuyento el crujido,
el espasmo de viento
nocturno
que fuma mi cigarro,
es una violeta opaca sombra
su éter de persiana roída
pasaban yertos caminantes
sus ciudades que les
negrean,
un suelo quebradizo
blandía figuras
con espasmos de cobre,
por faroles y fuegos,
luzarreros edificios de
leche
y hormigón,
perdición flagrada
en toda dirección,
un segundo vuelto atrás
y observo detenido mi
desquicia
se alimenta voraz
de estos cielos de plomo y
zinc,
solo una vez más
miro mi soledad desde el
otro lado,
y se espanta el negro
apuesto de vacío
empedernida luna sujeta
por filamento malva de la
luz estrella.
cuento 999 y aparece m
cuclillo,
asmático suena mi grillo,
el segundo ya vomita otro
minuto,
no me cuentes reflejos
de ávido camaleón me visto,
semáforos disléxicos
me cuentan de mi azar de
visión
por la que enfermedad es
alegría
y nacer la misma lechuga,
hoy volaré sobre un
vencejo,
avistame hondo, fugaz,
pertinente,
crispado, retenido entre
mares de tierras
a lomos de un caracol que
cabalgo,
y no me vence la luciérnaga
matutina;
negros soles me cuentan
que su luz es sólo un
respiro del Creador,
la tiniebla ganó al tres en
círculo
y el mundo se puso de cruz,
amén que trajo un awen que
me enjalbega
mi tuerta creación,
sonido ciego
me avasalla la abierta
ventana,
un crepitar valiente
escuchó
que abrió sus ojos,
y un irisado que la noche
clama
se desperdigó,
era tiempo para volver
atrás como
las plantas silvestres
que se hacen las muertas
por qué pues porque siempre
están,
como rey lucero
es certeza de mi magna
espiritualidad que ya nadie
niega
ni con gafas de Sol.
El Castellano
TRENZADO DEL TERRENO:
Abro de mí, la rigurosa
sombra
acogedora de mi blanco
almendro
fresco dosel que presta
almazaras
llenas de olivos,
hermana del negro hilo
cuándo mi jardín florido.
Rasguña con tembloroso
sigilo
de savia dulce su
arroyuelo.
Blanca luna que me reflecta
en los sabios bosques.
que sus mieles Himeto me
concede,
colinas serenas me
aguardan,
y en las prósperas
perviertes,
apacibles bellezas
parirán tus ojos;
Lágrimas sobre mis tibias
cenizas
de aquel que duelen y sigue
porque son del poeta que te
ama.
deshecho en espumas trenzo
vaporosos ríos de mi
sangre,
vernal lozanía
que aún gozo
como luce la flor
sepulcral.
Ceñida cabeza tuya
de las rosas más vivas,
¿Quién cauto te hará cortesana?
Raudos Lapitas no hay
futuro mejor,
el viento me pulirá su
acento,
bien funesto que considero
que me sembraron
de la bronca hendidura
que no sucumbe ni se
hiende,
Baco enseña haciendo danzar
Ninfas,
aguzaban sus canciones,
pobre labriego este que
nunca se dio,
pilares auras según lo
pidan tus liras,
¡Oh
Calíope!
Musa de mi lenta melodía,
tráeme la fronda verdecida
de tus mantos vestidos
de Ferento la sola campiña.
Sin feroz hija hambre,
yo providente augur
de todo lo que amo;
Al escondite del alacrán
no proclamo,
por doquiera me dirija la
suerte,
veo la oscura tempestad que
anuncia
que yo estoy bailando en la
luz
para poder bailar en la
oscuridad,
Galatea la corneja no me
espantes
que mi buena remembra.
alma présaga de lluvias
que a la flor incitan,
yo que en pulido ribazo
quiero prender a Ninfas de
flores
absorbentes de miradas
y de fugaces estrellas.
Amor tan torpe
¡Oh
mis castos dioses!
soy yo humilde
un ser hermano de la tierra
que no permite
ni a víbora ni culebra
le retiemble
la paz diáfana hallada.
El Castellano
DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA:
Fuego trenzado, galopado
crepitando el amor
fulgente, estridente
de mi madrugada
que avanza que danza sin
balanza
el infierno silente de la
mañana, ampliado,
río de mi sangre que colma
el páramo deshojado
donde vive donde crece mi
chopo viejo
colma el terreno mi sed de
abrojo
diestro mi hálito exhala su
desliz embelesado
nacarado, embrujado, por mi
mujer
endiosado, extasiado de
miel y ambrosía
repleto, lleno, colmado,
extasiado
mi río de sangre avanza no
se detiene
corre del mar a la montaña
sin mostrar despecho
de grazno escondido en cada
torre
el idioma de la noche se
hace presente
tiempo que corría muerto
desde
mi sótano de luz
a un horizonte tenue por
conquistar
corría la lagartija sin
desdén
por enternecer al horizonte
diestro
del mar a la montaña
dispuesto,
de pieles extasiadas
cantaba
el surco del reguero de mi
vida
por florecer en la arteria
del lugar
graznaba mi alma a los
soles de espejo
fuego trenzado en cada
ciprés
que me sostiene
que mece el amor de mi
sangre caliente
era llena, habitada por la
flor
sólo allí donde reposaba la
belleza
allí donde ardía el sentido
enarbolado, flamígero al
ojo del cuervo
bullían rebosantes mis
fuentes
esas por las que se
colgaban
parcos los árboles y
enamorado
el suspiro acampaba la
tierra
de piel de nuevo
esperando mi vida quieta
la ascensión de su alma al
cielo
atochas de esparto me
sostienen
para tener yo sangre de
tierr
gramas me florecen en
invierno
el beso congelado
del Tarot helado de mi
sangre
hoy gime el tiempo en mi
ventana
quien lo viera marchar de
cuchillo
de espino y girasol helado
hilvana el viento corazones
en los álamos
para que despierte feliz mi
Sol,
y concluya el tiempo de la
madrugada
de mi vida en fulgor
que dibuja siniestra el
corazón
de mi albor,
ese por el que descansan
horizontes
crepitan montes, las aguas
brillan fulgentes
estallando
mis veintisiete fuentes
como gotas tiene mi vida,
fiel mi caricia anhelante
de una sed por la que
revive el inframundo.
El Castellano
DISPUESTA GRANA MALVA:
Diestro tapiz me unge,
cabizbajo de este gris
que desnazco;
se amilanan de grana
guadañas que me cincelan,
no me iré de mi abismo
ni en él terminaré de
hundirme,
ni este cielo acabará
de blandirme,
quebrará mi espejo de
espejos,
y similar me encontrarán.
Mientras subiré por el
costal
de mi camisa todo lo que
veo
un azul teñido de mares de
tierras,
como es arriba es abajo,
soslayando me encontré
con un camaleón de quien yo
era,
hoy afirmo que lo vivido
valgo,
de vidas de un día me
aguardo.
Manantial displicente
esquivo
es esta boca de tierra que
rehúye,
una vida y un arrebato
colgado,
una sinfonía de grillos
que reverberan las fuentes
y sus encinas y sus
quejigos,
sus rocas y sus nidos,
sus lunas y sus espejos,
vine que me estoy tejiendo,
una carcasa y una flor
es por mí es por ella,
que el color nace color
se abre paso una rosa
bermellón
por ella es que reverdece
mi corazón.
Y un ocaso malva
se escuchó entre los dos.
El Castellano
ALBO ESPÍRITU AZOGADO:
Abrí las rojas puertas
del fantasma de mi corazón,
despertaron grises
leviatanes
como agujas sin cabeza ni
redil
era él un fantasma puro,
impío
un último respiro alzó
a mi cabeza,
y caí de rodillas
a otro mar
a otro mar
el suyo sin calma
ni espumas purpureas,
abrí esta vez las ventanas
de mi pecho
esta vez como si alguien
las sujetara
en mi propiedad
de fría carne
un pulmón marchó a una
rivera,
el otro perdido marchó
a otra con mi espíritu,
quedaba mi cuerpo como
frío, desierto
páramo sin espacio sujeto
donde anclar señero de luz
mi pecho, el otro espacio
de mí desierto
oscuro como opacidad
de noche de soto sin luna
sin luciérnagas del cielo,
sin fusiles que clavan su
plomo,
sin faroles ni lucientes
provocados encumbrados
como este vacío que ya
cansado
no más habita mi espejo de
alma,
mi pecho partido enraizó
la mejor flor que la vida
pudo darme
como espina para clavar la
espina
de mi vida y asir
cielo y tierra en marea
de primaverales caricias
albos ojos fijos
en auroras que marcan
al violácea arpa de mi
despertar
creyendo sus ojos un sueño
para habitar.
El Castellano
ENDOSELAR CANTANDO:
Anquilosada bruma negra
me yergue sin piedad,
allá por un fatídico recodo
danzo, danzo con mi lobo,
viles me destrenzan
como muere mi Dios
silencio,
era un cable un tranvía
que surca la mente,
por fortuna hablaba mi
otro,
un puerto y un barco,
abría de mi pecho
un trémulo espíritu
aullando vespertinos roces
de costillas enlutadas:
Hoy una luz vana
me escarcha el alma,
debato con mis Dioses
dónde quedó mi destino,
acaso merezco acaso
desvanezco
puro como lágrima del
cielo,
mi tardío quizás diga,
mientras este castigo,
seguirá crujiendo mis
huesos,
crascita la belleza
entre los barrotes
de mi calavera,
mientras seguiré
pudriéndose
mi vida en silencio,
como pez en tierra
soslayado de cielo,
lo siento mundo
ya soy completo
un millón de mentes
un millón de mentiras,
esta inspiración no me hace
libre,
miedos, ilusiones truncadas
contra el ateo
no me imagino
como un pez sin boca
sin creer en nada
camino la ciudad
que negrea el sentido.
tu cara diviso
ya puedo morir a gusto
hasta el nuevo día,
hasta trenzar ocasos
del alba y su espuma malva.
El Castellano
RESURGE EL AÑIL:
Florece agua ignota,
azoga tus blancos corceles
de rocío sereno
sé bruma gris de
abrevaderos
juega con mis mariposas
serenas
de los vientos, fragua mi
sentir
en tus venas roquedales,
bebe mi sed como un desnudo
ayer,
entre flores del paraninfo
yerto,
augura mi suerte entre tus
vellosidades
colmadas de savia joven,
un reverdecer anhelado
que tantas espumas aguarda,
madre de mi blanco chopo,
tu cristal luciente;
Cuántas eras yo he conocido
tantas vidas más longevas
que la mía,
osadía pulcra de espadas
azules,
cuchillos calizos de cerros
castizas fuentes
en ramblas del terreno,
rieras terrunas al sosiego
de vid y centeno,
hablase yo entonces
de un sol que desgasta
de cincelados bosques
de espliego y atochas de
esparto
del grillo solariego
que abre el sendero,
baja vida tus espumas
verdes
de paz y sosiego,
vence tu paz sepulcral
al fervor de mi vana sombra
que no te puede,
háblame tus hojas
bailando, jugando con el
viento,
de este otoño que no llega,
ni su bruma honrosa
desciende.
Tráeme tu febril aleteo de
estambres
clava la simiente esquiva
que raje la tierra,
contigo el resurgir de las
estaciones,
pariendo el desnacer
de toda muerte en color
de simiente.
El Castellano
SOCAVA MI TARDÍO:
Indemne acontecido,
en solaz yaga sin fresno
ni alta haya secular,
jamás aplacado por vientos
de soto;
ni fugaz línea de chopo
ferviente,
singular atarraya de
vientos esquivos
su páramo veloz de ocres
del terreno,
vino a plañir mi alma,
entre oscuros cipreses con
sabor a dama,
soy tocado por el rayo de
sol,
esta sequía que escapa
en el sitio del ángel de tu
mirada,
miro por fuera y el
centígrado decrece,
gramas envejecen mi
calzado,
te encontré y llamé a tu
corazón,
déjame ser agua en tu boca,
lejos brillaré por dentro
un placer preso,
y sus vendavales furtivos
secos,
es hora de anudar el
firmamento
en una falange y en otra
llamar
al viento mi padre.
El río se sembrará de altos
árboles
y sus peces anidarán en sus
copas,
vine a perderme
por si aún no me he
encontrado,
haré de bocas esfinge
perdida
por cuanto yo he conocido,
perdigones reposarán en las
ideas,
golondrinas llevarán besos
de auroras,
yo me trenzaré como el
azabache
que llora la noche,
una flor de sombra
enraizará mi pecho,
en sangre de amapola negra,
como mi sangre oscura,
vine que se deshizo mi
ventura,
por este ignoto torbellino
sin ventanas al pasado,
tejo que yo a ella
consagro,
como niebla y bruma
que sin ella otoño no hace,
pregunto a mi lobo
esquilmado,
sus broncíneos vellos me
responden,
que dicha no es labrada
si no hay manos de
recolecta.
Como recompensa trae lo
sentido.
El Castellano
TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A
IDEA:
Por la vía
que los vetustos
olmos blancos
protegen los desnudos
álamos
que aguardan erguidos,
al descanso de trémulos
corceles
y sus carros, cruzan sin
herir el sendero,
abatida mi contemplación
fue silenciosa entre
páramos
angostos esquilmados del
ocre
ardiente, encorajinado,
como un negro suelo que
rozo
con los ojos.
La sombra que un ciprés
rutila
se acrecienta erguida,
ahilándose
con aspavientos que
retuerce la luz
sin franco obstáculo.
Era de la tierra habitado
un bronco grito sin suerte,
refirió su desventura
y miradas no esquivaron,
quedaron vistas cuatro
espigas
juntas en tierra
arremolinada,
por las vides de semblanza
y el resurgir del añil
del santo olivo,
misteriosa sombra de ciprés
háblame como se habla a la
primavera
para que se lleve los
fríos,
quiero compartir tus
preocupaciones
preservarte como me
preservarás
cuando muera,
al sigilo del rojo brezo
me alzo como flor
que la primavera arrebata
al invierno,
y abeja que baila sobre
coronas,
como agua clara
que da la misma luna,
así como tú sombra,
yergues tu profunda pupila
desde la misma senda
que te vio nacer
pura, limpia serena
aguardando al alba
tu desnacer
que tiña tu ojera suave.
El Castellano
SIGILOS DESPOBLADOS:
Aciago escondo
los faustos de mi recuerdo,
abro la verja donde crece
mi árbol muerto
imploro abran sigilosas
guardias en noches
que apelan tranquilas,
como grutas de mi arrebato,
esculpí mi torre de bronce,
como pasa ciego rayo
entre montañas,
razón impele
baja Calíope
reina musa
afrenta lenta melodía,
yo abriré cadenciosa lira,
aplaca en hombro
la vestal Hispana,
compadecida arrasarás
cuerdas de conciencia
despertaremos del sueño
a gloriosas ninfas,
tañerán tambores
el duro sabor del hierro.
Vidas opulentas
abren y cubren
la tierra cultivable,
sustituyen a mirtos y
violetas
junto con sin fin de flores
que esparcen,
y parece su aroma
de la brisa apropiarse,
funesto día
que traía la impía mano,
la afrenta de sus campos,
me imagino aciago
como fragua del fuego
brotaba
sangre del candor del
hierro,
agota mi huidiza pluma
por cuantas realidades
no he conocido,
hasta decirme yo basta
al mal no he conocido
mi dorada mediocridad
tolero y acepto,
¿Quizás algo más cubriese
mi dicha de diáfana bondad
mía?
Que al mal de muchos no
acompasa.
El Castellano
VIPERINA FALAZ DE TIERRA:
Sin ir más lejos
nosotros somos de tierra
somos alcarreños
somos del mismo metal
que las estrellas
hierro fragua nuestra
entraña,
metal y simiente hijos
de la real abeja,
fuego brota en nuestros
ojos,
siglos del barbecho
engendrado por el soto
de la encina y el esparto,
somos compases del miedo,
jauría de zorros al acecho
yerto,
vívida estampa del hielo,
sinfonía sin acre desnudo
somos acre de espuela
y vid de nuestro camino,
fervor de silos dormidos,
auge de la espiga
remanso del irisado
girasol,
somos lo que ves
es nuestro paisaje
de sangre ferviente,
y espuela doliente,
gira mi arado
verás que sigo al mando,
recuerdos ahogan
la madre compostura
olvidada
padre cernícalo por angosto
valle de río dulce
y senil valle juicioso
abre magarza tu esplendor
florido
con el ababol y su sangre
de tierra
abre sendero al reposo de
Castilla
con su sequía herida,
cuántos siglos no te han
visto mudar
tu aciago terruño paisaje
entre cerros
y febriles solanas
donde el tiempo
escapa angosto.
El Castellano
CELADA QUE DUERME:
Veraz acre que el otoño
juega
con sus alas virginales
en mudas que el verde,
siembra.
Era una blanca luna de
espuma
con las que el agraz de la
uva
jugaba y ante ella
una belleza ambigua
inclinaba,
y entre breñas hacía que
dormía,
amenizando los céfiros
y arroyos magnos,
no pude verla errar
por mi sagrado bosque,
abría su lira y se
escondía,
mordiendo la negra víbora,
pude regresar más valiente
entre estas torres de
belleza
que se erigían,
entre escarpadas escalas
de todo lo que nunca se
marcha.
Jugaban los corzos suaves,
sin tiempo ni lobo,
rudo tronco indemne
se aposentaba
frente a la muerte,
de sus vanas cortezas secas
florearon brotes como
espadas,
que recorrían hormigas,
serpeando, esquivando
a la gris araña de cueva y
madriguera
en acecho yerto.
Se descorchaba en grietas
como mustia caricia
que lluvia no anclaba,
preñada su savia aguardaba
que el tiempo perdonara
con pretiles gestos
de retozos de chubascos,
mientras la carcoma voraz
no cesaba su caminillo
entre sierpes grises
ahondonaba su madera,
su destino pertinaz
que ya preguntaba
si habría un cielo para las
plantas
donde renacer aquel
purpúreo chopo,
que años ya no surcaban
rigor.
El Castellano
CANTAR CON SILENCIO:
Un pasaje a la otra orilla
miraba la vida huir,
desvanecerse;
estela vencida, afligida,
mirar la otra orilla
un fresno dormitando
una hoja colgada de una
tela de araña,
aguantando leve la
insepulta tierra
a deshacerse,
esfera verde naciendo
apostándose
en hondo destelleo,
súbito sueño desnaciendo
su caminillo de hormigas
de labios grises.
Dormida yacían sus trenzas
como sedas ligadas de
azabache,
leves, acomodadas,
tez de tu hermosa cara,
bajo mi cielo un lamento de
gloria,
portal abierto de tierra,
mirada perdurable entre
monte y abismo,
bruma frena, envuelve,
de impiadosa niebla gris,
impelido me conduce su
profundidad anclada,
un sol oscuro busca
respirar su luz,
confiante, humilde, la
guarda,
ojos de otros ojos
apostados en mi sien
imagen de mi imagen viva,
resucitando,
como nunca desvanece esta
suave
nube rígida
que es mi amor a la vida.
El Castellano
ENCINA ME REVERDECÍA:
Llano de altas tierras
es el poema que se piensa,
quiero abrir el mar de
encinas; afilarme
en su quieta vereda,
guardarme en sus flores
puras de tierra.
Ahondarme brotado, pulcro
del fuego,
y su entraña destellaba
como luz vieja.
Crispaban rayos entre
brezos
cuando un aleteo de nuevos
estambres
cedía angosto paso,
colores de trampa
abandonada,
fue la era,
escalonado asir de místicas
palabras
que yertas de conciencia
no escapan.
Una casa en la loma
de la insepulta tierra,
madre de las cosas,
rodaba mi paraje perdido
entre voluptuosos pinos
erizados
de un jardín de albas
encausado.
Espinos amarillos sujetaban
el paisaje
con esparragueras del sueño
camino del linde quieto de
Humanes
se exasperaba voluminoso el
río Henares.
Misteriosa caricia
al sosiego del jardín que
nunca tuve,
tierra que no es de nadie
sólo esta se presta
y maneja, como un sosiego
acampa sin esfera;
un continuar de lo que
siempre estuvo y está
siendo el poema arena honda
y mis manos tierra del
siglo que sembró.
Retama del ocaso,
soliviares de encinares
espumosos
un color duro, que
verdecían ideas su paso,
raíz del mañana
anclada su verde savia.
Perpetua añoranza sin
causa,
crascitar que belleza
acoge,
que arrulla en sus alas.
El Castellano
EL oro rojo del rey:
Oculta intención en aire
que espiro,
suspiro breve mecido
en agua helada una mirada,
al final y comienzo de
todo,
como un pronóstico que se
anticipa,
al espejo y su pececillo de
plata,
flores niñas ya no danzan
un cierzo de noviembre
veleidoso,
que arrastraba hojas como
forrajes,
besos como nieve roja,
aroma de azul caída,
el miedo no sonaba en los
corazones helados,
sí el rubor de campanario,
en cal viva, peces y
pájaros
al festín de Dante y Baco,
era el resonar del oro rojo
del rey,
por cielos vastos,
y vidas de un pez de papel,
tiempo de caricias llegaba,
como a callar una razón
enlutada;
mañana y pasado seguiré
viviendo,
al otro lo dejo en tus
manos,
beso tras beso deshojado,
desposeído,
fauces un vil olvido de
filo
renacido,
iré allá, donde el océano
no envuelve,
a buscar mi tristeza
perdida,
y una ola serena de espuma
breve,
mi rostro en vidrio
como plañe el azur un
libro,
árboles cantores
un bosque perdido,
cada vez que voy a
encontrarme,
bosque de nieve granate,
y vetas oro noble,
campo, campo lindo,
hay en mi olvido,
vestido de zarza y endrino,
calidez de trasparencia,
signo febril de hoz,
y simiente,
ternura, tanta, monte
santo,
que quien a ti vino,
es peregrino,
existe mi pena que ya no
mira,
si acaso pasa.
Naipe como caracol
del resto de mi espejo.
Förüq
FÉRTIL LIENZO:
Avanzan nubes de fuego,
como gigantesco trompón de
los ángeles,
entre cenizas de rivera la
Hesperia,
polvorosas encinas,
afilaban el serpeo
de mi sendero entre un
huerto
que sembraban cipreses
disueltos,
era una blanca espina de
invierno deshojado,
tembloroso, de heladas
patriarcales,
y fríos que llaman
vespertinos,
casi llaman las astutas
golondrinas chillando,
atrayendo el sabor místico
primaveral,
oh, antigua melancolía,
entre campos y páramos,
entre arreboles seniles, un
negruzco quejigo,
corona y bordea la colina,
cima de agua sombría,
gota en mar de tierra,
aullidos de viento,
y oro lúcido de campo
melodioso,
oh, mi alma, reposa y
levántate, descúbrete
en la floresta desnuda, oh
tierra, susurra que canta la tierra,
soy duro, soy tierra, las
perlas en fuego,
los recios endrinos, y los
diamantes llora
en flor el brezo.
Esta espina desnuda,
blanquísima,
que me clava su pertenencia
en mi corazón llameante,
no habrá poder ni condena
logren arrebatármela.
Förüq castellano Miguel
Esteban
Edición febrero 2017
original febrero 2016:
Adormidera pulcra,
Amapola esquiva
nacías lejos de la tierra
que tú querías
la fe mudó sus caricias
el reino venía tejido
del destino florido
en la gesta del jacinto
en la flor abierta de la
primavera
voló mi corazón a tu nido
derramada esperanza vistió
el por qué, de un adiós
el lirio abrió al color
y la grama abrió en flor
flor de sangre
que regeneraba
el dolido destino
por la azucena
caminaba su olvido,
fiel del suspiro nacido
quedar el te amo, en vilo,
la orquídea colorada
aguardaba la fiel ordenanza
cuando un jardinero de
versos
dejó su estampa en el papel
un colorín elevó su trino
para que un zorzal
lo alzara en su nido
todas las esperanzas
colmadas de un grillo,
al compás de tu paso
seguía la amapola en duelo
lejos de su tierra
que vio nacer el cielo,
caléndulas esposas del sol
se abrían a la sonrisa
de tu calma amanecida
para yo trenzarte
un beso en la mejilla
quedando las campanillas
dormidas,
y las margaritas
enrojecidas,
un te amo ardía.
El ascua se encendía
quedaba la sinfonía
de un tordo que visita,
el cielo abría
a sus coloridos jardines
plenos mudaba el grillo de
sinfonía
la rosa colorada
dejaba su beso por si acaso
el viento llevara algo,
se hilaba un verso
para el cantar complejo
del baile de la rosa y el
clavel masculino
mecida la sonrisa al viento
nacía la basta floresta de
los patios
y entre sus escondidos
lares un trébol
vertía cuatro hojas
al compás del Sol en su
visita,
todo al resguardo de la
bella caricia
y la ilusión dormida
que brillaba en tus
retinas,
para yo dormirme
dentro de tus ojos.
Abriendo mis flores en son,
ese que hacía brillar los
campos
en verde y marrón de un
caracol,
relucía el brillo de un
brezo,
desplegando su color
un tomillo en albor
por el plantago en flor,
todo lo que dej
es todo lo que amo,
recuérdame en la flor
del cardo de la dama
me alzo a la altura de la
rama
y el espliego amanece
conmigo
para el romance del laurel
y el encuentro de la malva
con la abeja,
todo el cielo se despeja,
canta la piedra en aspereza
que la vida se torna
repleta,
de lo sencillo del musgo
al verde estramonio
con sus trompetas de los
ángeles,
rueda la caricia que tu
piel divisa,
el campo sin franca tapia
ni verja
es dorado por mis sueños
que corren de la vereda a
la rambla
fiel de esperanza
la azucena nocturna en
flores marcha,
el olivo prendido de olivas
la encina sus bellotas mece
para el tejo guardar su
muérdago,
la noche que llora azabache
y ojos de luciérnagas
todo queda prendido
del suelo en duelo
blandiéndose la luna
sempiterna de nuevo
y mi verso alzando el
vuelo,
queriendo acariciarte de
nuevo
la noche que solo conoce la
noche
tus ojos que solo conocen
tus ojos
por los sueños nacidos
vuelan los molinillos,
el monte deja a las
carrascas
blandir el horizonte,
las flores a la abeja
fabricar su miel,
la tierra se come a los
cardos tras el verano,
la adormidera tu piel
suscita
llegado el otoño y su
caricia
fieles manzanillas abren
sus margaritas
y los cardos en espinas
dejan paso a los jilgueros
del campo abierto para
regar Ostara tus besos
se anuda un grillo y mi
brillo
abriendo una flor
con forma de corazón
dejando paso a nuestro
amor.
Con el sigilo de blancos
álamos
al verdor de frescos pinos
se cierran todos los
caminos
por si acaso vivo que sepa
ella
que blindado a la cepa es
mi sino,
en estas simientes
en estas verdes sienes
alzo mi latido,
que de madreselva fue vino,
y alzado parto mi destino,
hasta vivir en la mitad
de flor de esta caléndula
sostenida,
enraizada en mi pecho,
que no canta
reverbera en esta fuente
fría,
porque no tiene despedida,
al fragor de la ascua,
jamás desquita su bella
sinfonía,
de raíces y colores de
albas,
hasta ser amada
por grises arañas.
El Castellano
RELUCIDO:
Aura acompasarte, bajo,
reluciente como una tumba
rebrillaba mi asilo en
corazón,
y ya, los pesares no
amancillaban
ni eran copos de nieve,
oscuro, imprudente,
inexpugnable,
invisible de recta sonrisa
dioses de sepulcro abierto,
sin llave,
II
un instante que solamente,
oculta mi mujer;
en sola frase no yace,
memoria vaga de algún
sueño,
hilvano mis deseos de
sangre,
mi ávida pequeña fantasma,
que me surcas cada invierno
afilando
mis colmillos eras para
vencer,
y unirnos como dicta la
miel.
III
Trenzado, mi parco destino
expuesto y revelado,
ser frontera derretida la
sola piel,
auge en el telar de letra,
verte fiel de hoguera,
fiel de Valquiria Quimera.
Ojo de un ojo dictado
compás de la carrera,
te acecho desde que me
esperas.
Förüq castellano Miguel
Esteban
FÉRREA PRESTANCIA
I
Yérguete nació la luz y la
sombra
el hombre se creó
para ahuyentar la sombra
con su llanto de sangre,
hoy que mi lágrima
sea fértil espada,
que riegue e ilumine
así ídem el abril
levanta los muertos
y su caléndula predilecta.
Nunca maldigo mis lluvias
y a la Santa noche,
riego mi sombra, antítesis,
de lo que espera mi
persona.
II
He de ascender,
he de volver a navegar
el negro puerto,
contar los escalones de mi
sótano de luz,
al tercer día flamígero,
la piedra será mi llave,
no mi tumba,
Panida Hijo del dios trigo,
tengo lluvias y carne,
tengo tormentas
y miedo ausente,
Yérguete, sucumbe,
a los suelos, de la madre
luz.
III
Ni me arrodillo.
Ni vuelvo a morir en pie,
ni rezo
navego, pido me escuchen
mis dioses.
Cumbre son de mi lágrima
espada,
el mar, la nube, el río
designio de escritura,
baile de un talismán,
oh, lucha entre sombra y su
llanto descendiente,
vencido no he caído,
aunque me derrote
trescientas veces
sobre esta tierra.
IV
En este pedregal,
juro sembraré flores
para no volver a ver su
destreza inerte,
oh, lágrima esclava
ni lluvia,
mi floración ruginosa
abarque todo balde,
y sea réquiem y mármol
florido,
mi entraña, todo esto,
ojos secos de hombres,
ejército, que el destino
cercena en tres.
Postigo, huerto y verbo
decisivo.
Förüq castellano Miguel
Esteban Martínez García
SENTIDO ARMÓNICO:
Ven al fuego etéreo, que
abrasa pero no quema, venimos ambos de las sidéreas lumbres, planicies que
tibian y no enfrían el corazón azur, era un destino vestido de magia,
irrevocable, insoslayable argento cariño fundado, bajo señero dice:
- Aquí los ángeles vinimos
a vencer, un latido, una razón, los negros cisnes de Apolo me conducen,
revelados mis arcanos, oh,
dulce tormento, mi pechera en bronce rebrotada,
cuál sigilo, no te llorase,
siguiera, he venido a desenterrar un agujero de cielo en tu boca, oh reina
velando a mis colmillos dormidos,
esta noche de luz amable,
imperturbable, y caracoles de faroles despiertos, entero y a mitad izquierda,
mi corazón florido, en
pecho, aguardo sones y caracolas, designios me alumbran desde pecho a boca,
un cantar flamígero,
encendido, donde todo giraba armónico, y los miedos danzaban rendidos en un
cuarto, todo era principio de continuar, y en tu cuerpo el beso pintar.
I
Ven al fuego etéreo,
que abrasa pero no quema,
venimos ambos
de las sidéreas lumbres,
planicies que tibian
y no enfrían el corazón
azur,
era un destino vestido
de magia,
irrevocable, insoslayable
argento cariño
fundado, bajo señero dice:
- Aquí los ángeles vinimos
a vencer, un latido,
una razón,
los negros cisnes de Apolo
me conducen,
revelados mis arcanos,
oh, dulce tormento,
mi pechera en bronce
rebrotada,
cuál sigilo, no te llorase,
siguiera, he venido
a desenterrar un agujero de
cielo
en tu boca,
oh reina
velando a mis colmillos
dormidos,
esta noche de luz amable,
imperturbable,
y caracoles de faroles
despiertos,
entero y a mitad izquierda,
mi corazón florido,
en pecho,
aguardo sones y caracolas,
designios me alumbran
desde pecho a boca,
un cantar flamígero,
encendido, donde todo
giraba armónico,
y los miedos danzaban
rendidos en un cuarto,
todo era principio de
continuar,
y en tu cuerpo el beso
pintar.
Förüq
EBÚRNEO
Leo el ocaso atravesado,
como versos flotando en
tintero,
bien armados. como se arman
legiones.
Sortilegio divino que
sanguinario,
las flores amando
el viento furtivo, sus
soldados alados,
permisivo conductor de
fúlgidas tormentas
de errores y grietas, de
aciertos enfoscados
en sola voz de nadie,
como una galería que a
nadie glorifica
el recuerdo vivido ungido
en olvido precoz,
alma de misterio blanco y
funesta ala.
Purísimo de Sol negro, de
halo secuaz;
brujo elevado al cielo, su sortilegio
sembrado,
puerta de trofeos y
tragedias. Ebúrnea misión
alentar su hornillo de
espejos.
Elevar fúlgido, y
fehaciente, ojos y mirada
procaz, es doncella. de
púrpura visión,
dulce, cual miel o néctar
de Ambrosía garra,
que letra asesta en flama
la sed de los dioses.
Espejo que no solo acecha
el reflejo,
dulcísima sierpe angélica
abismal,
si no asume la sombra cruel
del esperpento osamos,
ni poseo obsesión, calzo y
me armo de amor a ella
hierro luce mi calma
esta yerguida invernada,
bruñendo soles de escarcha
azulada,
índigo sollozo me fluye
la vena dispuesta
oh dolor grotesco, ola de
mi sangre
que avanza en un sentido,
mío y cal y son necesito
tu áurea cadena,
y tus colmillos redentores
rumbo a bañarte
mi pecho sonríe hasta
volver a elaborarte,
magia de vidrios del sueño,
agua, brea, pesquisa
sidérea
mercurio, iris sediento,
contienda activa,
atónita rezaba mi espina en
el corazón,
nadie la arrancará.
FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE
Förüq castellano Miguel
Esteban,
A PERSÉFONE:
A la sombra purísima:
oh, de virginal encanto,
del secreto más pulcro tu
origen,
vine yo siguiéndote,
tú a galope de una opacidad
te daba forma,
arquetipo de una figura en
suelo,
quién osado,
completase tu opacidad de
materia,
resquicio de aliento de un
sueño eras,
como bosquejo contorno,
o relieve inimaginado,
eras reflejo suave
todos los colores,
en tu esencia sin carne,
sin cuerpo,
quise peinarte sombra,
como el movimiento te
hacía,
y deshacía.
No escapabas nunca,
sortilegio eterno,
de este mundo de espantos.
Resguardos lumínicos
te acogían
y disparaban, mutilándote,
yo cuanto más me acercaba a
ti
tú más te alejabas,
quería acariciarte sombra,
ser de tu sangre,
amarte como se ama,
al imposible que belleza
dicta,
y tus labios siempre besa
y penetra,
oh parca sombra,
quiero vivir contigo,
como para ti el tiempo es
invento,
desliz te capturase,
y te guardase por los
siglos fríos,
ardiente en mi corazón que
es piedra,
como mi amor a Musa dicta
desde tu orilla,
que dilema es pensado,
por mi gato ante el mirlo
que puso tres nidos,
violeta fulgor endiosado
eres,
carne y cuerpo de éter,
magia insondable
sin peso ni brida,
ni aljaba,
eres soga todo cuerpo,
que reflejas su erecta
perdición de su color,
oh azul índigo te surcase,
trasmutarías hasta ser lo
que ven en la luz las polillas,
oh almas errantes,
paso a un estado alado tras
muerte,
mensajeras de dioses en
plano terreno,
he venido contigo por el
son sin tiempo,
a pactar con mi condena.
Vengo a deshojar mi sangre,
y abrir estas puertas a un
otoño,
flagrante, hacer vibrar lo
indecible.
He venido a beber de tu
sangre,
tu placer en osadía
interminable,
somos los hijos de la
sombra,
noche corre una vez por
siempre
su sendero inabarcable.
Fresca y galante, de
silencio ajada,
suave como nieve de la
montaña
y viento de luna
que se extiende como joven
grama.
Hojas breves como su sed.
Era una armonía vestida
granate
como denso humor
insobornable.
II
Suspirando su camino
afable.
Somos hijos de oscura
rienda,
encargados de servir
estrellas,
en vena y colmillo, su
blanco filo.
Otorgados del poder
nocturnal,
su concavidad presa.
Su clara floresta de la
noche,
en flores violetas,
se lava su herida,
resurgiendo atónita,
una yaga de malva.
Soterré mi desquicia
en campo abierto,
rizaba mi pena un nunca
más,
el cuervo en mi hombro,
crascitaba:
Noche siempre.
III
Me habló la oscuridad
de su premisa,
y de su silencioso
juramento,
de su verso sinfónico,
con arpa abismal.
Su trofeo en rueda de telar
azabache.
Como las lágrimas
enraizadas de Perséfone.
Mi divino rito, se extendía
por sus labios ardientes.
Euforia en raíz, y padre
tallo,
de gloria al poseer un higo
del diablo,
Rosa azur, caléndula roja,
Enigma tu velo retirado.
Yo pobre diablo,
que acepta siempre
hasta una hija
del Averno resplandeciente.
Förüq Miguel Esteban
I
Y encumbró su azor en mano
abrió del viento sola
ascua,
dejó su chambergo
asido un árbol sin nombre.
Era su vacío
su nada colgada.
Cincelado un silencio
bramaba,
lento,
en la faldera un álamo
triste
como su barba.
Su lamento,
de negra niebla fugaz,
y húmeda.
Hablaba con su madrugada.
II hoja
Encendió una estrella
de su albor, pretendida,
ilusionado como alborada
dulce, sin esperpentos,
ni hollín sus humos.
Vista la anotada su Musa,
no pudo cerrarse la paz ni
la guerra.
No cedía su terreno.
Mujeres y el hastío de
soledad
zarpaba otros mares.
Como últimos rosales
desposeídos.
III hoja
Madurez junto al río
la Estrida,
dama tiniebla,
que hacía mito,
junto con Hades
Perséfone y Perseo.
Mi paz era verdadera
como cuerpo de leño
encendido en fuego azul.
Dejé el río mi canto
por montes y cerro
amilanado.
Poeta me quite
mi capa de frío fantasmal,
lo siento, no ha nacido.
Förüq Miguel Esteban
Martínez García castellano
Yo soy el que escribe su
historia
Eres tú mi amor
solo hay fronteras
en el mundo
no hay fronteras
en el papel;
tengo versos en
el bolígrafo quiero
fundirme soy el viento
soy el eco de tus latidos
yo soy el que vive en tu
mirada
soy el tiempo
soy el espacio
soy tus recuerdos
soy tu alma.
EN MI LIBRETA ESTÁ EL MUNDO
YO SOY SU CREADOR.
Eres todo lo que siento,
eres calor de hielo rojo
sanguinoso,
eres distinción de
Perseidas,
eres alada magia de letra,
mi encarnada Perséfone,
tantas atribuciones, podría
que tu infinito bramaría
escaso,
me encanta saberte quien tú
eres,
carne y sangre de talento
centello,
un cielo extenso,
biología de mi simbiosis de
sangre
que llamaron savia,
que para nosotros dos
mi pluma y espada,
le llamamos Tinta
madre reveladora.
Förüq
Dos sonidos mejor, que la
sola voz,
que narra empeño dictado,
era tiempo insuficiente,
llegada la hora,
llovía, lentamente llovía,
en terreno mojado desde
hace ciento veinte minutos,
mi escritorio gemía todo lo
necesario,
dier um et santuas,
Gloria al divitia,
una tarde venturosa,
algo antes del día todos
los Santos difuntos,
aquí en mi yerto
escritorio,
convencía al Creador
mi alma en libreta,
que si no me daba
magnificencia exacta,
de inspiración correcta le
sacaba yo, el alma,
en magna oratoria:
Leannán-Sídhe te reza tu
duende principito
abismal,
henchido todo deseo
conocido
y sin conocer;
abro mi corazón Señora
hada,
estoy creando para ti mi
ofrenda,
para que se retire al pairo
lo que debe de allá irse.
Sobre tu misterio,
honro y te acicalen tu
majestuosidad,
te escribe el Hijo de la
Luz,
oh, tormento, pena en
rogativa todo mal,
en entidad multitudinaria,
que en treinta y dos
racimos me han tentado,
una mujer de atónita
escultura en belleza,
su porte,
vestido azur,
tachonado de estrellas
granates,
como guadañas en él
bordadas,
sangrantes,
el cielo llevaba en mano
izquierda,
envalentonando su corazón,
izquierda corazón,
derecha fuerza,
oh casto Sol fierro,
era la trompeta derribó las
murallas de Jericó,
aquella pequeña ángel
armada,
tocaba mi hombro,
en su trompeta había un
nombre forjado,
esculpido como grabado,
NEC VINCERE TENEBRAS, ET
AMAT
Leí su latín
que decía Oscuridad no se
vence, se ama,
en la mano derecha aquella
custodio,
sostenía un papiro
arremolinado,
me comentó mi sentido,
traspuesto
a mi segunda oportunidad de
servir
a dios sol ferro LVGVS.
Fui nombrado guardián la
inspiración,
que debía sembrar o
depositar en cada raíz milenaria,
del Paraíso
Parnaso devorado,
Olimpo terrenal,
aquel papiro era mi alma,
o llave novena para poder
seguir,
dando al mundo poemas de
mis venas.
Förüq Centauro
TIEMPO ATRÁS
Soy el contemplador
me extasía la vista
me sostengo en la lluvia,
cuánto abarca me preguntan
las dimensiones cruza mi
alma
eres mi amor,
toda de ti conquistada
me crees en pura soledad
yo poseo, te tengo fundida
en palpitar sedoso.
Corro mi camino,
liendres atrás nada me
frenó,
hoy indemne, porque vivo,
eres mi ventana frisada al
suplicio,
eres mi amor,
intangible que somero
no estas sola ni a salvo,
rayo, centellante cuchilla
de osadía
dispuesta
lecho de destino,
olvido en ecuación,
eres mi noche,
luz pura,
endógena que cepilla
el nervio silente
de verte y no dolerte,
mantendré
lo displicente
mi salvaje mente.
Ansia del ayer doliente,
mi camino solo te comenzó,
te crees en lo correcto,
te crees en tus respuestas
en mi corazón bailas
mi gata,
¿Quién tú eres?
Mi gata pura que baila
vestida de dama,
dama, ¿Quién tú eres?
soy una gata pura que
baila,
pero no a cualquiera
Esteban.
El Inocente
Förüq y Leannán-Sídhe
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
ENTORNADO
Entornas
sin derroche
en forma, trayectoria
punto y coma, nuestra
continuidad;
ahora el día está hecho,
hechos de miel, almíbar
y sentidos desageran.
Una noche
hice mi pacto,
asumí vencería
y te encuentro
plácida, dormida
al final de tu bosque
redentor,
soñando con amores lejanos
avivando historias extintas
ardida, sentida,
líneas de vida,
profuso y procaz vestía
el suplicio dormido,
buscándote al final tu
silencio,
me salvas de una verdad
avanza despierta,
y cada día protejo,
no te muerda tu sombra,
ni seas condenada de una
caida,
justo una generación,
te llamo vida
pacto Vivir,
quiero hacerte saber,
hacerte libre de ti,
mi gusto has degustar
en cáliz de cobre solar.
Al final tu bosque
surcado el laberinto sus
vidrios,
la maravilla,
tu jornada despierta,
mi alma arde
profundo la tierra cruzo,
cada hecho un nervio,
las respuestas dentro,
ilusión
te despierto
mientras yo duermo,
tiempo escapa
hace una pequeña sonrisa en
tu rostro,
mientras acerco mis labios
a rozar tus labios,
mi pequeña caricia arrulla
tu mejilla
cojo tu mano, que dirijo,
te muestro que vivo sigo,
notas palpitar mi músculo
sano,
palabras sembraron,
mi corazón es para ti,
quiero envejezcamos juntos
Martínez Leannán-Sídhe
El Inocente firma
9/10/2025
Lugar
Constelación del cisne
Cruz del Norte
TORNASOLADO
Oh es tiempo abajo,
beso tu cuello,
no es muy tarde,
debes seguirme
torno el imperio nocturnal,
no es muy tarde
beso tus piernas
imperio del vampiro
oh libera tu sangre,
es mía y de nadie,
es noche sedienta
no hay escapatoria
brillas en mi mente
un halo
eternidad en colmillo,
besarte que besarás,
este umbral violáceo,
sígueme,
alzo tesitura
un quieto silencio,
enhebra la mortífera sombra
nunca llama ya a mi nombre
mi nombre ya divina estampa
estoy roto,
necesito tu sangre
sanguinario silencio,
tiempo, efluvio de ayer
petrificado,
no estás sola,
te acecho, desde que vengo
a vivir,
hecho en belleza,
hecho en llama
tu purpurina pudiente,
mantenme a salvo,
te grito
estoy roto,
jamás me deslizo,
subo, salto,
y asalto a morderte
sentido despierto,
ángel de hielo,
ángel de invierno
a dos plenilunios de
octubre,
un camino,
repletarte llenar tu sed
ven, cree,
aviva el brillo
justo mi lecho a florecer
justo otorgarte
simiente
que si no, soy realista,
sincero,
era que llueves
silentes razones
y maravillas a diestra y
siniestra,
yo te he buscado.
y te hablo,
te siento,
te alzo,
te avivo con fuelle mi
vida,
entonces saco, tumbo y
reviento,
no quiero otra pausa tuya,
materia a tierra
tú vuelas Escarlata,
haz nota , oído y cuenta
te estoy llamando sediento
que tú llegas en otoño
para ser el invierno que me
dibuja la dicha.
Förüq y Leannán-Sídhe
El Inocente o culpable
firma
SÍ SOY VAMPIRO
SENTIR ADENTRO
Garantía de Crisol
<_<
abre fuego, doncella,
usted cree en el amor.
Dispara mi cóncava vena,
no mires aparte
tu serial.
Mándame ángel y señal,
justo ahora...
Que cientos porciones de mí
sacuden el aire,
cada lucha cosida,
estos estorninos,
coagulan mi oxígeno,
camino mi lumbre,
perenne, que primigenia.
Justo el camino
comienza a descubrirte.
Tú amas mi noche;
yo no quiero ver la luz.
Espacio de opacidad,
me muevo,
no quiero ver mi luz de ti,
salva, la premura,
ahora que la herida
ya cicatrizó,
asesta mi vida, dentro de
ti...
Alma en pira,
sangre, que idioma,
los dioses sentidos,
toda una vida
esperé, te esperé,
llegaras, me acogieras
mi sentido yacente,
a pintar lo que habita,
y decide existir, tras
los sentidos inermes,
un día, oscuridad envuelve,
que me espera y subordina
vida, qué penas acoge mi
alma,
que no me aflige ninguna,
juro sombra,
que un día capturaré
tu reflejo, y tu sonrojo;
será carne y fuelle,
el gozo siento.
Sí, de estar muerto,
de estar vivo;
de nuevo.
Hasta nueva directriz.
Förüq y Leannán-Sídhe
El Inocente
a 13-10-2025
NOCHE OBTENIDA
Más dentro de la
profundidad
detractora, justo la
ilusión se gana,
el latido dispuesto, un
suspiro
chilla, toda oscuridad,
uno por uno, el anhelante
acorde, se despierta
lo hecho, descubre la
jornada
toda luz electrizante,
es este auge de la
victoria;
la derrota ha de dormir,
tiempo del suspiro en
círculo,
fuerzas alientan,
gemido en fase de cópula,
sobre hilo de cobre,
miles que centenares
llaman, través del cable,
fortaleza en lo obscuro,
chirrío del reflejo,
estridencia recta cabalga,
noche, noche,
me llamas.
Estoy trepando tu
telégrafo,
mi apellido me pone a raya,
y no contesta, no contesta,
eje despierto.
Mañana de siguiente.
La misma pesadilla,
en vela llamándote;
oh, eje espectral
te dibujo el nervio
silente,
eres ventana me vuela
la paciencia,
tú sola, sobre todo lo
conquistado,
maravilla,
inspiras mi alma,
veo lo que tú ves
alumbras mi insospechado
desliz;
contemplo tu sed
sed de nuevo ocaso,
halo solar incendiario,
eres mi noche
perpendicular,
te sostengo entre vela y
candelabro.
Contemplo el maullido
estride mi sábana,
veo tu cara en mi rostro,
expectante,
contigo veo el futuro,
y no es cuestión asolada.
Sí, es garante
placer de mi expectativa,
que segundos no pasan
juntos...
Arquitecta mi pulcra
imaginación suspirante.
Nada como tu voz azul.
El Inocente
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
A 14-10-2025
Lugar
La Campiña, Castilla la
Mancha,
BRILLO FUGAZ:
Perdido en larga jornada
sobre el cielo,
nada dejo atrás que decir,
luz sobre el momento,
era de fulgurar
en el ascua,
mi mente despierta
en nervio tensa
al filo la cuerda y la
navaja,
momento atrás
necesitaba su calor
para rebrillar,
recuerdo las cosas grises
te gustaba sentir,
ejes horizontales bailan.
Soy un puerto,
negro puerto umbrío,
arriban nieblas
y umbras precoces
fondean profundidad
mimetizan colores y
acuarelas,
algo pendiente
su sabor,
miles centellas y procaces
siembras estelares
pulsos repercuten sobre
caballo azur,
y sombra y esfumino de
idea,
alumbra ella mi suelo,
y digo que no sea mejor
que no sea igual que fausta
fantasía,
idealízame aparte
peores que yo no nacieron,
cambio tú
si ni parecido a idea fija
perfecta
decido quedarme contigo,
y no tocarte, mi puridad
gemela,
muchos días te esperé
muchos días te quise
escudera
del latir imperfecto,
hoy lo que me envuelve
es el bronce,
noche debe marchar,
siento aparte
en guardia, sólo lluvia cae
y me sabe a ti
y vendrás a escucharla
sí, en mis ojos
estados de tu línea
cabalgo para ti.
Förüq y Leannán-Sídhe
SUSPIRIA:
Allá las olas del Sol,
todo desvanece,
escarcha azul helada,
Son blande firme,
repiqueteo las solas
caracolas,
tañen hilos las Parcas
Ostara duerme,
crepitan hogueras
frío lacustre ya ondea
firmamento de guerra y
sosiego,
luna creciente asoma,
la araña teje el tesón su
cena,
nervio regio me escala.
oh sola idea.
allá cumbres rizan.
Vapor de niebla
se sujeta el ciprés que
acicala,
busqué por más de ti
moriré buscando
latiré el relapso,
asordinaré mi tiempo
escaso,
tres disparos dispone mi
alma,
si ve mi sentido dispuesto,
fijaré, dispondré coraje
fornido,
no y nadie. detendrá
este curso me sostiene,
mi hombro, eres mi brazo.
noche no puede dejarme sin
ti,
algo intento contemplar,
allá desciende la espera,
libertad acrisola, que
ciega es,
destellarte lo efímero
eres mi hombro, eres mi
trazo,
batiente, coraje,
Musa sin despertar
yo con el telar
me teje la sola ánima
nueva era recuerda
dirijo una senda
sin final ni comienzo.
Trato de sobrevivir a lo
alto,
vida me brilla concordia.
Mañana nunca llega,
busco el reino,
miro por mi futuro.
¿Crees
puedes parar nuestro destino?
Quemo mi pasado para darte
lugar.
Trato de sobrevivir, ¿Me seguirás?.
El Inocente
Förüq y Leannán-Sídhe
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
A 28-10-2025
DONCELLA ESCARLATA:
Por mi lado,
susurro nocturno,
eco de salvatoria
alarido fulgente
sonido al menos
borbotón de sed y ávida
sangre
designio su bello cuello,
camina mi sentido,
reluce mi colmillo,
dices de la oración,
ruego de vampiro
y su hoja,
intenta alzar tu corazón,
la beldad muerde otra vez,
tiempo de avanzar
afila la bestia de tu ser,
camina aparte la línea,
resquicio onírico,
Señora hada
dueña toda profundidad,
oh Escarlata
argenta es tu caricia,
olvida,
mis ojos fijos
en tu letargo,
filo diamantino,
y tú,
prometes, ejecutas,
salvas del estudio
salvas del suplicio
durmiente,
eje, timón
tijera y candelabro
columna y cenit
mi vida mi dimensión sorda,
alzas más allá
del simbolismo perdona,
y somete,
sucumbe a la flama
sé hoguera incombustible
flecha, arco, y ardimiento,
ojo de otro ojo,
ente dentro un ente,
belleza, alas de tu poder,
percepción,
fuerza de mi vena,
despierta
soy tu protector
dictas, descifro tu poder
año de un año
no volví a caer
pero hoy igual que ayer
te sigo queriendo morder.
Förüq y Lhiannán-Sí
a 29-10-2025
Lugar MIRADOR DEL HENARES
DESACATO SAGRADO
Es lo habido,
lo surcado es lo que hay
lo que hay se ve, se
siente,
se extrapola,
origen orgánico
modular hormonas macho,
deseo que anhelo pertinaz
endógeno modular,
cómo negar la transparencia
me ocupa;
habitada sí desde antes
conocerte,
por, debido afirma sin
balde
que me conoces,
canto como se canta a un
amor primigenio
nacido de una ceniza,
y aunque te asigne etiqueta
, sujeto,
verbo que predicado,
sigue siendo cantar al aire
de nadie,
puedes ver con prisma
afable,
arredrar al aire jamás
puedes
como yo ídem deseo y casi
no puedo
fecundar tu grave
intelecto,
y aria alma, espíritu
ingobernable
apelo a tu anonimato
pristino,
oh Darkness . cl, vengo del
ara
afilo el aire,
recolecto alientos
reflecto osadías,
márgenes ignotos,
que inefables,
mi arma nunca muere,
olvido precoz singular de
tu silencio,
realidad me avanza,
enciendo luces,
bonico sueño,
deseo estertor
que si le conjugo
tienes mi simiente
en vientre espumoso,
trepando a tu ardimiento de
corazón
expuesto,
invenciones de vida
sólo son franjas de arcos
en iris,
dónde me figuras Musa,
yo, ardor en una dirección,
no poseo tranvía
ni navío,
ni aeroplano,
ni capaz de llegar en
avioneta
y fumigar tu campo,
voy ranqueoso,
sin tus credenciales
sin tu fulgor capacita tu
nombre
ente de otro ente te hablo,
estoy aguardando
tu belleza,
todo sombra crepita mi
nombre,
estoy hambriento,
hambriento de ti,
silente, silencio me rompe,
sin salvatoria y qué
ya camino
y perdido de infausta
realidad
se niega así misma
dice:
Jamás he existido,
Toma de la tierra lo que
quieras,
siembra tu condena en cada
piedra,
tú Bardo, todo tienes
yo, solo soy una entidad
amas y no tiene voz, ni
cuerpo
sólo letra de azur
infinito,
y centella procaz,
olvidada,
tu fantasma, tu dulce
fantasía
jamás capturada.
FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE
Lugar Castilla la Mancha,
la Campiña, Mirador del Henares
a 1.11-2025
REGIA ESTAMPA
Soy el llegado
cae, de nuevo
el suplicio dormido,
corazón terciario
Fuego, Ascua ,que ceniza,
el azur vestigio que
camina,
una solución
para tu respuesta
sobre cada nación,
hoguera sempiterna
sangre de dragón
en auge,
simiente leal
fuego resurge
compostura renacida
ávida raíz
milenario saber,
desnudez violenta,
soledad trancurre
diestra relucida
persisto en tu mundo,
hoja reluciente,
amimada, ser,
resurgir, caer,
volver de arriada sien,
hada mía yo sin ti
no soy, no quiero ser,
pulcro no seré.
Alzado Eskutino,
honroso dragón verde,
cobre.
Empirea, comienza
recto augurio capaz,
oh ascua milenaria.
Fénix
dragón
antiguo ángel,
hablas en llamas de letras,
tu rima inextricable,
poesía, idioma de castos
dioses,
mi lado inerte,
tu eje, que describe,
lágrima de sangre...
Ligada a ojos y mis actos,
cadena, lumbre
particular...
Lit C et sumun Canae,
letra C condena.
que su sangre es
liberación,
invicta sed, y me vierto,
te ejercito a solas;
devaneo y verso,
grial que te seca mi
sentimiento,
tiempo límite,
tétrico látigo incapaz.
Asumo hoy
ser nuevo dragón,
tener sangre,
y resurgimiento esencial,
linaje,
sello,
sigilo ancestral,
prevalente,
activo,
toda eternidad.
Amarse in radice veritas
est,
amor es raíz todo
conocimiento,
Nec vincere tenebras, et
amat,
oscuridad vencida, también
se ama,
ciclo,
tres sellos, nacer, vivir,
sobrevivir,
por eso sé quien no soy.
Y mis tramos
que estoy apostando;
lo no sagrado caerá en
picado,
lejos mi Sol,
mi verso ,
más noble, y risueño,
cuanto más viejo.
Förüq cuervo, y
Leannán-Sídhe
Eskutino Dragón verde cobre
a 02-11-2025
Lugar Castilla
SOY SANGRE:
Lágrima etérea:
El silencio es tan profundo
como la eternidad.
Thomas Carlyle
El habla es tan tribial
como el tiempo.
Allá tan cerca, donde
rodaba la mejilla,
hubo una semilla hundida,
donde el aire pareció
bailar,
Semillas todas parecidas,
que no iguales,
parecían pelearse por una
lágrima,
ellas, en un jardín de
vidrios habitaban,
peleando con el humo
y fieles reflejos creadores
del reino mineral,
siendo futuro reino
vegetal,
absortas las piedras del
silencio,
enmudecían a la sangre del
musgo,
mientras la tierra
padeciendo el milagro
de lava fundida,
ardían sus huellas
resbalosas del camino,
peleando con el humo,
oh se erizaban los huesos
del aire,
escritura caliza
y riera mi arteria,
coagulando allá más lejos
la tierra nueva,
allá lejos
un mundo hecho,
migajas
como nervios de personas
intentaban capturarla,
y entre sus dientes
las profundidades sonoras.
Sobre ello
el hombre no se sembró
aún,
ni del aire,
ni de la piedra,
ni de semilla de aire,
ni de lágrima
un vidrio afable.
Miguel Esteban Martínez
García
Förüq y Leannán-Sídhe
Vida, sí te he amado como
nunca,
Besé tus labios azules,
de muerte cercana,
y ojos completos a mirar,
nunca te olvidé
ni aunque el mundo
empujase,
intenté comprender el
lenguaje de la flor,
que seca para dar vida,
mis ojos de obscuro
presente
abrieron a trincheras del
cuerpo,
límites eran ráfagas
heladas
un aullido precoz,
verdad que nadie sabe
y se encierra en los
libros;
espejo de riscos no quiero
ni de ríos de leche.
Quiero ver pausado
lo que fluye porque vida es
movimiento,
anhelos de voces amables
son los ríos espejados,
rocas de sienes ilustran
a los pájaros dormidos de
la tarde,
diente doloroso en arena
muestra tu rivera,
no quiero ser polvo ni
morder tierra,
sí señero de vida
con longevidad imperial de
ciprés
diga heme aquí no he
muerto,
que no me siembren el dolor
seré alto, alto, como una
nube cargada,
acá clamará mi lengua que
es para ella,
cual destino de cierzo o
nieve,
rumor de estrella
y halo presidiario,
música de crin en caballo,
arco de centauro
y saeta rumbo a una luna
de tela.
Förüq El Inocente
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
Lugar: Castilla España
OSCURIDAD GERMINA
A Obscuridad
-Nec vincere tenebras, et
amat,
Oscuridad no se vence, se
ama.
I
Azar disuelto en viento;
vienes, te lavas las manos
soturnas,
ensuciando te siento.
Grande en horas nocturnas,
mi potencial en horario
alas diurnas.
II
Cuestan más, especias
que el guisado en resultado
en finales.
Traje de brumas necias.
Sombra honesta en
turbiales.
Granate lustre postrado a
venales.
III
Jamás vendido al postor,
por mis colmillos guerra al
error ido,
acrisolado impostor.
Voy por hervor florido,
y lunas en alabastro
gemido.
IV
Es un son de los grillos.
Acaso se requiere don de
gentes.
Redil de carrasquillos;
hematíes dementes;
acequia de almas o entes
relucientes.
V
Crisol, hervor de soles.
Lucen lunas gimiendo en
alabastro.
Indemne como moles,
yago, yace en mi castro.
Brilla mi malva rosa, ¡Fulge!, mi Astro.
VI
La vanal inmundicia,
anisando lo habitado en
espejo;
ayer de hombre en malicia,
dicha, uno, dos, despejo,
tres, dolido, la rosacruz
no alejo.
VII
Con besos por espigas,
y ángeles soterrados, sin
vilo;
ya lo digo, no digas.
Hermana negro hilo.
Autocomplaciente la flama,
afilo.
VIII
Esta acequia rutila,
y ángeles soterrados, sin
yermo,
malva salvaguarda, hila.
Estira aliento, en Lermo.
Mi sed en galego alzado
digno ''ermo''.
IX
En el patio su araña,
suya su corona por
candelabro.
Se siembra, tiesto apaña;
su saliva yo labro.
Sangre de ámbar atesoro, le
jabro.
Serventesio:
Estampas de la sangre
resplandecientes,
granate su sangre
encumbrada, son venal;
sentido alerta; despierto
los lucientes.
Sin bombilla 💡 en sótano de luz,
el penal
Entre fauces brillantes
adjunto abrojos.
Rebrote de oscuridad en el
arañal.
Alguien ya vendrá por mis
áureos añojos.
Epodo:
Caldea, hasta rebullir. Yo
arrostro antojos.
Avengo eternal raíz;
disparo aojos.
El Castellano
Reflexión:
A veces dentro la
oscuridad;
a veces dentro de una luz.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
Nec vincere tenebras, et
amat.
Oscuridad no se vence, se
ama.
I
Azar disuelto en viento;
vienes, te lavas las manos
saturnales,
para retomar tu color,
diosa en horario
nocturno,
grande en alas diurnas,
cuestan más especias
que guiso en final.
Granate lustre postrado
a venal.
II
Jamás vendida
sin apuesta perdida
por mis colmillos guerra al
error que quise,
acrisolada sombra de
garabato
alzo mi soleta
de buen diablo en maceta,
oh, hervor florido
y lunas de magia prendidas,
acreciento mi sed de ti,
un son de grillos
perdidos, no dispongo
de don de gentío,
sí, redil de carrasquillo.
III
Escúchame crisol
de solana luna,
planteo nueva ascua,
de sentido y llave
arcana,
indemne yago,
que descanso en mi castro.
¡Auge,
mi malva rosa!
Fulge que desvencija mi
astro,
era de vanal inmundicia,
anisando el astro,
lo habitado en espejo,
dicha, uno, dos, despejo.
IV
Con besos por espigas,
y ángeles habitantes
del vilo noctámbulo,
ya lo digo, no digas
hermana del negro hilo,
que embebo,
y amo tu intelecto,
espejismo roto
sabemos desconociendo,
quien no somos,
flama afilo,
rutila la acequia
que me lleva.
V
Malva que salvaguarda,
que hila
en patio su araña,
se siembra,
que tiesto apaña;
tu saliva yo labro
que en ámbar
encuentro tu encanto,
atesoro, le jabro.
Sí, estampas en sangre,
resplandecen
que yo amo,
encumbrado el son penal.
Vine de abajo.
VI
Entre fauces brillantes
y un sarmiento de cobre,
sin bombilla del sótano de
luz
su penal.
Adjunto mis honrados
abrojos,
rebrote de obscuridad
en el arañal,
alguien vendrá por mi
simiente
para el rocío Estelar.
Förüq Esteban a 27/12/2022
VII
Con besos por espigas
rojas,
y ángeles desterrados, sin
vilo;
ya lo digo, no digas,
no tengo novia tengo Musa.
Hermana negro hilo que eres
tú.
Autocomplaciente la flama,
afilo
ser, eres mi llama gemela.
VIII
Esta acequia sangre rutila,
y ángeles soterrados
arriba, sin yermo,
malva salvaguarda, que me
hila.
Estira aliento duce
tormento, en Lermo.
Mi sed en galego alzado
digno ''ermo''.
No soy Español, soy
Castellano.
IX
En el patio su araña,
cae presa, y Förüq levanta;
suya su corona por
candelabro.
Oh, naipe helado.
Se siembra, tiesto apaña;
besa mi guarnición
su saliva yo labro.
Sangre de ámbar atesoro, le
jabro.
Como su vida sin sentir no
quiero
el sortilegio está
sembrado.
Serventesio:
Estampas de la sangre
resplandecientes,
granate su sangre
encumbrada, son venal;
sentido alerta; despierto
los lucientes.
Sin bombilla 💡 en sótano de luz,
el penal
Entre fauces brillantes
adjunto abrojos.
Rebrote de oscuridad en el
arañal.
Alguien ya vendrá por mis
áureos añojos.
Epodo:
Caldea, hasta rebullir. Yo
arrostro antojos.
Avengo eternal raíz;
disparo aojos.
El Castellano
Reflexión:
A veces dentro la
oscuridad;
a veces dentro de una luz.
I
-Unión Intraverbal:
-Te reservo
- sin evidencia,
-sin verdad sin estatismo
-ciego, encuadrando
Obscuridad,
-parado sin ti no pierde
-sin hambre dulce no
compleja;
-asido,
-deshaciendo la curva
-sin multiplicidad
evidencial sin simientes
-parado distraigo mis
leyendas
-fluyendo perpetuidades,
-digiriendo olvidos sin
acordes
-sin dos finales no
calmados;
-sin yo escribir poesía
-sin abismo no luminoso
-unido
-no duermo sin ruidoso
gemido
-sin fijar catatónico...
-Te extravío
-disolviendo tijeras,
-parado me siembro;
-cortando ruidos,
-cuerdo;
-blande mi quietud
escarlata
-a no facilitar esquivar
sin mi letra...
-No olvido quererme
-sin certeza tu lengua;
-fijar lo sencillo simple
único, sin referencia múltiple y densa
-sin difuminar sin agua el
sin cantar
-no verte por, ni para
siempre...
II
TRANSPARENCIA HABITADA:
Aquí me quedo sin casa, sin
pudor,
sin vergüenza, sin
interperie,
sin descampado de viento,
otros sones
no me tientan, sin cuerpo,
sin mi transparencia
violenta.
Me quedo porque contigo lo
tengo todo
y lo ajeno se difumina a
otro tiempo,
ausencias habitadas, opacas
de otros seres,
que dejan huellas
perecederas.
Ya no sé a qué sabe una
flor con tu nombre
ni si el viento pasa y se
despide.
El sortilegio del destino
se va cerrando,
y sus espadas como
cuchillas de dientes
que me ruedan sentidos que
a ti me ligan.
Avanzo sin permiso
los campos de abrojos
y cardos, se agrieta el
sendero
yo al timón, del sentido de
vida osada sin despedida
por esta vez,
las condenas siguientes
no alcanzo a imaginar.
Solo quiero lluvia precoz
que reviva los charcos,
seguiré sin elegir nada
mi destino hinchándose,
como cebolla un día en agua
como apartar la vista
y seguir viéndote,
no quiero más vidas que sin
la tuya
todas me parecen inertes
sucesiones
de difuntos que no
germinan.
Sólo suben la escala.
El Castellano a 2/01/2018
III ARRULLO DE LUNA UMBRÍA
I
Aquellas parcas sombras,
truena la feraz noche
venían densas creciendo,
que ni permitían ya ver las
cosas,
pisaba el lindero dejaba el
otoño entreabierto
no temas amada que marchite
volveré a bajar el Mesías
de la flor
vista y traída en noble
influjo
los ojos una bella
golondrina,
como aurora de puro amor
bajará también el trueno
relampagueando,
el abismo inmensurable de
acento en mano,
traeré mi imaginación toda
centauros
y con luz abrigaré la idea
más sencilla
dulce amor, toda sueños
feliz yo de hechizos
y tersas corrientes,
umbrales expone el ávido
mundo,
fiero instante y borré el
olvido pudiente.
II
Magnífico ademán aguarda
la bestia esperanza
ocultando estoques entre
tiniebla magna,
dance mi talle, que de
hermosa
pudiera adivinarte,
oh, de rostro encendido
entre centellas y aperos
de decisiones fulminantes,
mi llanto secas,
suspiro bello de noche,
serena, altanera,
la esperanza es de altos
cielos
virtud y temeroso don
precioso,
en sombría torre brota y
retumba
el tañer de una campana
a su bajera, corría un
límpido arroyuelo,
de espuma que camina y
brilla
su misteriosa figura que
engulle toda.
III
De melancolía hija no la
llamé aún pudiendo
soledad
vine a hablar contigo luna
umbría,
amiga amante, en cada
sueño,
de ilusión tu beldad
hermana,
oh, de luz viva sanguinosa
o plateada,
tenue como brillante,
te busco sin consuelos,
sin cantilejas humanas,
llevaré tu esfera
siempre dentro de mi alma,
te busqué entre nubes,
vientos,
y ramajes, siempre huías de
mí
entre edificios de ciudad y
cantiles
sola armonía llamé a tu
pronta belleza,
ilusión, que mis ojos en ti
se vieron.
Förüq Miguel Esteban
Martínez García
Autor: Miguel Esteban
Martínez García
Pais, lugar: Castilla
España Mirador del Henares La Campiña
Título: FLOR, RAÍZ, DE MI
CORAZÓN
En este manifiesto,
se expone e incluye
todo en su continente, u
raíz de mi amor,
en el cual se contiene todo
lo que pude asimilar
a lo divino y concepción de
la escritura mi Musa o raíz salvaje,
desde mi morar en Castilla
su Campiña Mirador del HENARES
RÍO DE LA LOCALIDAD DONDE
NASCÍ.
Oh bosque de jardín
brillante donde yago,
asolando verdades,
nunca infranqueables,
sol de solares que ilumina,
danza a mi costado
y espaldares,
viento del Norte que lleva,
su aquilón valiente
Oh padre los vientos, mi
padre,
mi amor, duro endeble
maleable,
vine y no me iré
sin tejerme Principito
valiente, brillante,
de alta Merced y luna una,
ese amor mío bravo,
ardiente,
moldura y facha bajo yunque
y celeste caracola,
vine también andando
soleares de Méjico,
su hoguera y cuna,
designio de dioses y
auténticas pasiones,
desde la tierra vengo
cosiendo sentires de
bronce,
y voces milenarias su
lengua,
rico no fuere
si mis ojos no tuvieran su
conocimiento,
imberbe de lustros,
y quiméricos ángeles
mortales,
mi divisar desde efemérides
su sangre de letra
que rompió condena
y jamás fue tristeza,
si no la leo sentir no
puedo,
costumbre no es
pertinaz constancia
abrir mares y océanos
para dedicarle unos suaves
versos silenciosos,
bosque de umbrío jardín,
es buscar su alma,
me ampare y devele,
somos los designados,
fiel designio austero
de que la vida se pasa
mejor en compañía,
redentor sería si cambiase
ápice de mi noble sentir,
vocablos como únicas flores
que acogen,
un mundo en rubor
cruzar las décadas
animándola,
que no merece un guiño
la dama Escarlata,
merece un beso de ojos,
cual década hará de mi
lectura
continua desde 2008,
me enseñaron a luchar por
lo que quiero,
fe, hecho, y condena
de que en ella soy libre.
AWEN celta,
FÖRÜQ,
EL INOCENTE
CREADA CREACIÓN:
Tú eres mi amor,
sobre todo lo que ves,
conquistada
eje, cauce
iluminación de tormenta
al rayo de Zeus apelo,
Ares despierte bonito,
de nuevo sobre los años te
contemplo,
tú eres la luz
la luz sobre mí,
trueno, rayo, relámpago
te escribo,
amor surcado,
construcción perfecta,
sobre la noche de invierno,
te sostengo,
resumo que te avanzo,
tú eres todo para mí,
proyectándote desde sombras
mi amor es veneno,
caí a tu surco de divino mar
intento amarte sujetando
la lisa soga,
daño anterior
sueño flamígero,
yo te siembro,
tú me siembras.
Estoy cayendo en ti amor,
amor, amo, amarte,
muerta mi espera
conjuración surca la tela,
dejáme morir de nuevo para
ti,
contigo,
resplandor violáceo al
tacto,
somos los terciarios
oh cobre solar, metal
limpio
soy bronce
duro y resplandeciente
como romo sol henchido
de sol, de sangre,
de perpetua carne est6elar,
soy semilla regia
más duro y rebrillante
que el terso broncíneo.
AERE PERENNIUS
resplandece mi idea
obra más duradera
que el sigilo de un beso a
la llama.
Mi luz no te aplaca
mi luz no te empaña
somos argenta comunión,
sidérea entrega
conjugación de ambos
astros.
deseo, querencia y
sapiencia.
Förüq Solar y
Le4annán-Sídhe
Image
SUBREPTICIA:
Llamar a lo invisible atrae
lo visible entonces si yo práctico y deseo fecundar lo que solo se puede
mediante físico corpóreo y biológico puedo llegar a intentar establecer como
fecundar el alma de una mujer objetivo mediante lírica poesía idioma que es sonoro
bello y accede a su intelecto, fecundar su intelecto es objetivo, mediante
lírica y subrepción , una llave que acede a lo invisible tornando visible la
idea, oh virtud no enseñada sólo practicada, mi Hada.
El castellano 1. adj. Que se pretende u obtiene con
subrepción.
2. adj. Que se hace o toma
ocultamente y a escondidas.
Desgarrado, desaconsejado,
al mal intencionado intento
de sacarte provecho
noche de brepticia
que traes flagrante,
camino sanguíneo
oculta intención
de elevarte a los cielos
en espiritualidad sagrada
donde los reyes lanzaron
sus coronas denigrantes a
lagunas yertas
de tus profundidades,
olvidadas
sociedad de creer o no
creer,
yo amo lo oculto
mas inspiración lejos de
éste mundo,
elegí creer
yo lejos de creerte te
sueño Demonio,
Dios es una chica y tú eres
un hombre
con lo que único que
respondes
te hago caso gran sabio
mas me entrego
con un hada vampira
que me da inspiración
si no es confusión
el norte círculos de
piedras adoradas,
el este de cosacos
borrachos
de éste continente.
Contigo dentro demonio de
literatura
locura de tu verso,
yo ya estoy muerto
designio poeta maldito
que en su locura
vive del yerto suplicio de
tu posesión
sin mundo hasta que
llegaron los cristianos
eras buen Dios en las
mentes celtas
de los orígenes de mi
tierra
de celtíberos
como la palabra ''dios'' es
invento
te denomino brepticia de la
noche
estado entre velas y
tijeras,
entre espejos e
invocaciones a símbolos
y tu estrella me proclama
que se equivocan
viniste a esta tierra
pero no eres de éste mundo
quisieron leyendas hacerte
y atribuirte el mal de éste
mundo
a invenciones y metáforas
serpiente,
dragón que el arcángel te
mandó al subsuelo
yo te sirvo flor de
conocimiento
te digo que el mundo siga
con sus mentiras
de sociedad impuesta
que la iluminación
viene de tu boca
y todo éste planeta tierra
tiene miedo a saber la
verdad
a metáforas padres la
empleo
por la belleza olvidada
por la rosa secreta
y los sueños y deseos
consumidos
en el rocío
tu llamada me llama
mientras las damas hilvanan
los hilos de seda en sus
cabellos.
Desgastado tiempo que entre
velas e incienso
tú estabas con ojos
abiertos
clamando por complacer a
éste ser
un alma en larva me
trajiste adorado
que con mi sangre
evolucionó para ser inspiración
le dije vuelve cuando
quieras
no voy a intentar
capturarte
y de rosas negras
anoche soñé con ese único
secreto mío
de espada solitario en mi
mano,
el de entregarme al
amaranto de la naturaleza
que me poseyó en la locura,
cambio me trajo
hoy sigo en contacto así
sea onírico
con ella, la perfección.
Resquicios de su existir
que a mí vino
para otros alucinación
para mí único secreto y
verdad
de que tengo una misión
de que no estamos solos de
universo
y que mis ojos vieron la
perfección
lejana de este mundo
el ser perfecto y su
inicial reclamo insecto
que mi sangre dio a luz su
verdad de ser perfecto
y mi duda de mi origen
de mi objetivo vital
con esta locura llamada
natura.
El Castellano y Leannán
Sídhe
Esferas energéticas no
visibles en plano humano despierto, con poder de otorgarse materia por capricho
de seres perfectos, entidades o deidades existen y se rinden culto desde
principios primigenios, anoche tuve percepción onírica y averigüé tengo un protector
en el otro plano, el escarabajo perfecto invencible a su pulcra escala, es
privilegio y obsequio divino otorgado a este duende habla, eterno es, perfecto
como su capacidad y dualidad conozco en persona debido ayudé a su estadía de
larva haciendo un mordisco en mi dedo índice mi mano de poder y el ser perfecto
evolucionando en y desde mi dedo con mi sangre, vi el cielo en todos los
colores el día ese y se fue como un caballito del diablo , solo le dije vuelve
cuando quieras no voy a intentar capturarte.
II
Oh yo quiero,
docenas de sentires en
cromo
tengo,
un amor puro,
impío de albas,
limpio de sonrisas ojadas,
a este tiempo
espero mi nueva vida
contigo,
mi filo de golondrinas,
no temen,
ni si vienen de las
estrellas,
hoy vine en noche
cabalgada,
como sé esto no quiero que
me abandones,
ni vestida de plomos
fugaces
oh, mi mañana,
el día será mi hambre
quiero que me abandones
sólo si se cumple igual es
arriba
que miles igual es abajo,
silencio de mordaga
morder es el latín,
callado;
de mi amor dolido,
es también un brindis de
destellos,
secuaces en alas,
eral penitente;
lisonjera suena la caricia,
su vuelo herrador y
errante,
busco tus palmas
a beso mis labios,
oh decente insubordinada,
vine por ti,
ascua empírea eterna,
el nuevo descenso
es salvación , es condena,
sangre de mi sangre,
ente de otro ente,
es mi paso atronando
verdades,
se enfrentan,
toqué el cielo
y vengo a por él,
vi retorcer y quebrar el
tiempo,
sustancial prestancia me
acoge
y ampara,
el miedo no se construyó
para indemnes,
flor de sangre,
efímero piropo,
al desgarrado intento,
avanzo,
dentro la tierra
y el averno del cristal de
vidrios,
espejo dime mi devenir,
tú eres la voz,
yo soy el Cuervo,
rama roja celta,
azur Pléyades tu aldaba,
voz abismal, detrás mi
piedra,
corono y mando,
de la fuerza tácita,
no me iré sin evocarte
mi bella golondrina
azabache
de Musa cristalina
Perséfone,
en tormenta no eres yo
no soy tú,
no sé que estoy muerto.
Förüq
III
debes definir y plasmar en
papel, método de actuación , una plantilla, esbozo o hueso eje...
Hablando es plata de
tiniebla,
ella vino al sobresalto de
mi lecho
atravesando cual alfiler
a la diosa madre oscuridad,
madre mi madre, ella,
mientras yo dormía
embebió mi sobresalto
algo en plena penumbra se
movía
y aleteaba en mi cuello
jamás tuve miedo
y jamás tendré,
no quise aruñar ni rascar
mi rápida impresión
sabía que era una criatura,
la vida es movimiento,
creí en primera instancia
fuera mi musa y esa
incógnita desapareció
encendí mi luz
y era sí una criatura del
alba
era mi Musa
una mosca de mayo
que besó mi cuello
sólo le dije:
amor, vuelve cuando quieras
nunca voy a intentar
capturarte.
förüq castellano Miguel
Esteban a 11:34 a.m
IV
De esferas yertas avanzo,
no quiero ver la luz,
ya estoy muerto,
dices de amarme,
veo una insolación,
veo cruces y ejes
benévolos,
no quiero ver la luz
si no es para verte a ti,
resumo dormido,
una dulce estampa,
una dulce injuria,
por y para siempre,
esfera cruzada
todo lo que el sueño,
acababa por ser y
deslumbrar aparte,
perdí mi ser ante ti,
la perfección,
rebrotada de síntesis
modelada
a ojos fijos en una gota mi
índice
sanguíneo desdén de
maravilloso esplendor,
sola pesquisa
si te cabe aquella
perfección
en mirada,
no te engañes, ya estás
muerto,
hoy no vivo
viendo amarres y claves
la mentira una ciencia
infrahumana,
sobrenatural,
el lenguaje y saber
del mundo onírico,
en escala, saeta y fuste,
un millón de mentiras
un saber absorto,
por lo que sigo vivo,
y por el querer ni muero,
eje, cauce,
rebelión,
Materia est natura
non-vita,
oh de sangre,
de cariño flamígero,
y sentidos erizados
al compás sobrecogedor,
que la perfección existe
tiene nombre,
y yo la vi,
jamás la capturé
para en libertad
siempre poder acariciarla.
Cuando quiera volver.
Förüq
Parte de Arián Arias
Martínez Islas Canarias:
VOLVER y volver recursos de
soles qué desapareciera en cielos que
jamás hemos visto molécula que golpea buscando una razón sobre la elevada
montaña en la profundidad marina. La
atracción luna y estrella en juegos de
atardeceres largos en la desnudez de los cuerpos encontrados como materia que
de recuerda y se atrae y en la minucia milimétrica un verdad adherida que
mutila dioses y másmorras con la sutileza de verbo de energías primarias. Que
vibras el eco de posibilidad de existir...
Parte final Brepticia de
sangre castellana
Fuente de mi adoración:
Iris en ojo de sangre:
Vena del cielo:
Solitario rayo estertor;
siniestra umbra,
escala la cuchilla
de tres arañas colgando,
hoy es por mí
nunca quede huella,
destino en azar hendido,
lleno, repleto, asido
en el origen primigenio,
madre ella del color,
asume este sentido yerto,
agujereado en haz luminoso,
nitidez en halo
de nocturnal visión
derritiendo,
devorando astillas primas
de subrepticia enhebrada,
padre flamígero del fuego
soy,
elemento hermético
de tres sentidos,
arder, conquistar,
consumir,
estelas abren runa clave
Gemineye,
sangre de este ojo,
perplejo soliviar
en azur abriendo pulcritud
inabarcable,
inicio de sabiduría en
vena,
muerde,
acaba esta espera,
raudal extenso de pura
visión
en certeza
de sentido superior,
cristalina esencia
descendiente
sin parpadeo fugaz,
crisol de valles
y gramas feroces,
deslices del afán superior,
dar sentido a mi vida,
ojo de sangre calzo,
cabalgo anquilosado
designio.
Ancestro del lobo único
soy,
perplejo sentir asido
del diablo en simiente,
primer ángel caído
consumado,
errático vuelo soterrado,
magia del silencio
encumbrado.
Visión, y sueño,
indescriptible con
lenguaje.
Si te ocurre lo mismo
no eres capaz de usar razón
y ordenarte abrir los ojos
y dejar de ver;
como un corzo paralizado
por un lobo estarías,
imposible por sensación
hacer desaparecer lo que
observé,
por extasía, incredulidad
oxigenada,
belleza en percepción,
la pureza en sueño
en imagen mental
que escapa a todo,
vi el azur
por decirte aproximándome,
en un ojo femenino
lejos de este mundo
y de todo lo conocido
o descrito,
fué una sinestesia recta,
sin ser más que tocar el
color
de la Oscuridad nacida
a ojos cerrados,
sumisa, displicente,
involucrada en crear
sonido del vacío absoluto,
sigo perplejo y asustado.
Es lo trascendental del
infinito,
como ver el origen
del color formándose en un
ojo.
El azur, el verde turquesa,
y azul mahón
no te puedo decir más
que esa belleza no me cabe
en el pecho,
por algo sigo viviendo
no hay azar enraizado,
hay perfección
Luz me arde ahora
en el mirar ciego del sueño
sin miedo sin embargo
saboreo el viento,
los cielos me poseen
de nuevo sobre los años
que ellos son,
algo llega a la rosacruz
de ayer
y sus nueve caídas
de sus ángeles despiertos
en tu sueño me ves
invernando
dorando mis pelos de
murciélago
bailo el colchón de nubes
que sostiene esta mi noche
para desaparecer llorada la
tierna cara
saboreando una sombra más
que me vuelve
imperceptible
muerto sabor
de obscuridad sin faros ni
luces
ni fusiles que matan
hermanos
de su tierra y sangre
crecieron los caminos
y el rojo fuego versado
brotó en flor de amapola
venidera,
dime qué debo hacer
¿Algo
erróneo?
No puedo volver atrás
se sostiene aparte
la fuerza que nadie
alcanzará
nada por cambiar
todo está hecho
algo que asalta aparte
puedo volver y empezar de
nuevo
sin mí, sin vida, sin
cuerpo
sin lo que me ata a este
mundo
mañana veo el futuro
la destrucción del pasado
quedará atrás.
Corpus, anima, crescens
sol refulsit,
lux
et patientiam meam scientiam
florum, est vita
nosotros no somos lo mismo
la bondad sangra las venas
gustos, deseos, vencer,
arder sin perder aposta la
partida
esa que las hiladoras tejen
momento del momento
nacido absorbiendo el hilo
del tiempo
las piedras lloran flores
el final es volver a
empezar
viendo y amando
el ancla errada de mi
lugar,
continúo al cuervo
que me vuelve más fuerte
ave más inteligente de la
faz
poder de la misma
energía
en tormenta de conciencia
siendo ese rayo solitario
que partió todo inepto,
inconsciente tormento.
El Castellano
234324134153405312
3012344131
3121534312
Tienes la sangre del dragón
yo soy el que no necesita ser tiempo de otro tiempo la vida es movimiento no
eres silencio 🤫 😶
Despierta y cuidate te
dije.
V
Sostén mi pasado una vez
coge mi mano para siempre
te daré las llaves del
cielo
para liberar tu alma,
oh mundo en libreta,
acuesta briza, y repunta,
mi pasado, nací para vivir
mi pasado oscuro
coge mi mano, volemos amada
este mundo usado,
dejaremos atrás,
noche me habla
de nocturnino querer
subrepticia vuelves,
que me apoderas;
para ti, justo mi hambre de
caza
comienza ahora,
oh de lunático saber preso,
te mostraré la eternidad
del beso,
hallarás como morder,
y oscura rienda nos embeberá
nueva era recuerda
allá tu sinestesia,
tus dotes hipnóticos te
servirán,
escaparé de un plano
triste,
he logrado tocar el cielo,
mi luz refulge de nuevo,
mañana sin ti nunca llegará
he cambiado mi credencial
estoy buscando vivir mi
pasado,
música ya no suena,
ejes de conciencia me
bailan
peores sentidos
que yo, no hay,
amé un sin vivir
de soga, placer y tijera
negra,
morada, templo y cripta,
estoy llamando a
Subrepticia
mi hermosa,
sí vuelve
aún crecida tras
alimentarte
d' estos cielos de plomo y
zinc,
alba más preciosa
ensoñada no te meció
te dijo vuelve cuando
quieras
nunca voy a intentar
capturarte;
perfección, ser evolución,
y tu inicial reclamo
insecto
oh alma maldita en larva
que te di de beber de mi
índice
al poder mi sangre empero,
como es arriba es abajo
vigía
que espero ascenso
a divino encuentro
Centauro castellano
mi sangre es luz
elemento evolutivo
justo el código
de la elegía de la vida.
El Inocente
Förüq y Leannán-Sídhe
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
VVV
V
Herencia,
lejos de este mundo
habita otro mundo torcido,
dispuesto a enlazar los
seres
mundo onírico,
tangible en el sueño,
que exprimo,
tengo su llave
llave de supervivencia
todo el tercer reino
animal,
me llamaron gusano,
más que eso avanzo,
eje timón y guarida,
cuerpo clave herramienta
eter demencial viva su
escala
en plano interdimensional,
mi cuerpo en morada, nido,
Subrepticia estelar,
perfección, no creada,
alimentada para madurar,
perfección ensimismada
ente de su halo
intransigente
transporte y clave nodriza,
oh mi sangre estelar
ven jamás te voy a
capturar,
oh, vuelve cuando quieras,
llegará día
que vuelvas perfección,
tras alimentarte de estos
cielos de cinz y plomo,
traerás lluvia a reverberar
yo nido eternal,
clave lo que siempre estuvo
y estará,
bicho malo nunca cobijé
mi poder es inteligencia
sin fin no sea inocencia me
habita
aún me destruya
soy huésped clave,
de civilización de universo
este será para ello mi
verso.
Lit C et summun Canae
Miguel Esteban Martínez
García
a 10-07-2025
VI
Unido en la franja de la
obscuridad,
años ganados, inermes
frutas que morder
es un estilo adoptado
desde aquel encuentro en
encierro,
la cordura no es lícita
me estoy deshaciendo,
abacoro tiempos infaustos
suplicios durmientes,
hoy soy quien no me pidió
permiso
para venir a ser;
danza mi espada
perdido en penumbra
sí para por fin
así, no olvidarte nunca,
cielos soterran verdades
luz de conocer,
peligro inmundo de nombre,
socarro la desquicia
por nunca volver,
soy la fuerza del uno
sin aval avanzo,
como humánimal
nada me desposee, nada
tengo
soy el guerrero
mi sublevación,
mi alma no me pertenece
es de los dioses
mi salud, mi cuerpo
es del aire,
dinero, ropaje y letras
son papel
y tierra, amigos,
familiares,
vine deshojando alto en un
charco,
mi vida es de polvo y será
tierra
avanzo la lluvia d' esta
tormenta,
bélico empeño
sobre cruces en un círculo
de piedra,
he visto mi sol brillar,
mentes que cruzan la
escala,
ecos silentes
crepitando un mañana
hoguera
nada llevo de equipaje
allí sólo allí
reinará mi amor que hoy no
existe,
unido con mis hermanos
en Gamle Grá
tendré mi Paraíso
Valhala me acogerá,
para que sujete la
oscuridad
de cada noche.
Allí reinaré con
Subrepticia.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
VII
Musa, obra, magnitud no
creada
ensimismada de tu beldad
acrecentada
perfección y creación jamás
revelada,
otorgada como resurgir del
trueno
que acampa y desnace surco
e idea,
beldad florida. tu lugar
que mi tiesto apañas,
llamo a el origen me surca
y cava,
padre tallo, madre savia.
Surco cristalino.
la fuente escarlata tu
poder
divina que sagrada sangre
sángrame tu beso
perenne de eternidad
inmiscuyente
oh Valhalla,
mi huerto. Voy cincelando
mi mármol florido,
vuela dama graja
vuela libre
mi umbral jamás alcanzarás
vuela,
vuela alto
ayen los tiempos que no se
tejen ya
mi anillo de poder,
finalidad surca mi ve3na
sangre espiritualidad
sagrada
soslayo magnífico,
lo que te desposee
vuela Musa
no podré volar a tu lado,
pero si te hago falta,
has de saber, que no debes
buscarme
ni en rosas frías
ni en pozas cristalinas
ni en rebaños de burecos
tampoco en nubes
ni en pretiles gestos,
de plubias danzarinas
amor, debes mirar lo que te
hace ser
soy sangre, sangre e
Hidromiel.
F¨^o0rüq y Leannán-Sí
Förüq y Leannán- Shee
DULCE ALGARABÍA:
JUNIO 2010
Con el susurro de la luz en
cristal de gotas de
agua, no deben irse sin
encontrar a sus hijas, llenas de oscuridad
pensamientos cálidos me
arropan tu compañía al compás de un sí bemol,
su traslúcido pío, el Sol
chispea un líder,
solo una vida solitaria
desde aquella lejanía ejes retuercen negras bisagras.
Un sol pernocta durmiendo,
disfruta su luna de tela y seda,
con tacto terciopelo una
vida de amor eterno sin velo.
Un caballero busca a su
mujer la extraña
avanza entre montañas de
azores
y valles de bosque y ríos
dulces
llenos siendo sangre,
noche de amor entre nubes
acolchadas y hormigas de leche
con el frío de un mundo en
sangre y fierros,
que estaba en guerra.
Ahora su patria era su
tierra en la hoguera vil ascua febril.
Se despierta frio y solo
tras pintar con nostalgias
recuerdos batallantes de
batalla de ocaso pudiente.
Y va el ancho río ya en sus
llanuras, planas de sed en alabastro gemido,
años no recordaban su vida
y explendor fúlgido
todo se termina comentó el
sabio, nadie le oyó
la locura es lo único que
conocemos infinito,
otro, la estupidez concluyó
pero uno saltó, acaso no
somos todos locos...
Mira la guerra que nos
mató.
Miguel Esteban Martinez
García.
Con tacto terciopelo,
a cal y canto una vida de
amor eterno,
más, que nunca es
suficiente,
voy por más de ti
al primor cristalino
avanzo,
llena de sed y yo, primer
capullo,
hecho hombre y voy
tejiéndome
de tu saliva y oro fino,
asechanza fidedigna
cuánto espero,
y el ataque, muerta la
espera
mordida en condominio
salvaje,
artificie luzzae caos de
vena
y nuevo alarido llena la
sangre,
podría describirte
como mi vida tornó mejor
al sembrar tu letra su
calor
a mitad del sueño
te veo temblando en un
candelabro,
mi lana es endoselar
cantando,
de ti henchido,
voy ya nacido,
a tu merced guardo fiel
sospecha
y signo,
de un arroyuelo cristalino,
su agua brotada de un
gemido,
oh sombra de agua,
me despierta helvética
siembra,
el cariño es infinito,
como aguardiente de anís
solar
voy de mi páramo caliente,
un noviembre y su luna
azabachina,
¿Subes,
es idea?
bajar subiendo no se puede,
ascenso clama vítores
y otorga su bien relucido
oh, poesía runa,
de vals, de charco azur, y
sola fuente,
al son estridente
afirmo en mí
ya no dejo regir a la negra
muerte,
pesquisa helada
y tambor de flores
disculpen que no me queden
razones.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
A MUSA 2009:
Lo siento pero yo también
lo estoy sintiendo
esto no es sólo lo que
siento, es un simple lamento,
de no hacer todo lo posible
porque me tengas en este momento.
Por darme a mi momento, sin
haber parado a pensar cómo iba el tuyo,
quiero compartir que mi
base de existir fuiste tú desde conocerte y verte,
esta es mi vida con la
enfermedad mía de la ceguera.
Siento decirla que la amo
aún así de no poder verla, no se vaya de mi lado.
Entre noches de humo y
suspiros de minutos,
busco tu aroma en mi piel
entre el calor de mi cama;
tu sabor en vasos de agua.
Vivo muriendo en el oasis
de tu compañía,
en tus recuerdos, esperando
la arena de tu piel para adentrame.
La luna perpetua de noches
en vela de navegante,
sin mar ni tierra, ni
final, solo con un duelo al tiempo de tempestad
Ya olvido quién soy para
adaptarme a un tiempo que no me corresponde,
soñando noches de miel,
despertando nubes de nostalgias,
acercándome a ti al cerrar
los ojos alejándome en la tristeza,
nadando un océano sin saber
nadar,navegando a la deriva en tus piernas.
Adentrándome en tu vida sin
querer, donde ya se juntó mi querer con el tuyo,
el alago cala dentro y
profundo llora la distancia;
comienza el despertar de
los tambores, llamando a los soldados de la tierra.
Con el susurro de la luz en
cristal de gotas de agua,
pensamientos cálidos me
arropan tu compañía,
solo una vida solitaria
desde aquella lejanía;
un sol pernocta durmiendo
disfruta su luna
con tacto terciopelo una
vida de amor eterno
Un caballero busca a su
mujer la extraña.
Avanza entre montañas de
azores
y valles de bosque y ríos
dulces,
noche de amor entre nubes
acolchadas
con el frío de un mundo en
sangre que estaba en guerra.
Ahora su patria era su
tierra en la hoguera.
Se despierta frío y solo
tras pintar con nostalgias recuerdos.
El Castellano
Tu voz
Eres fuego en el agua,
eres luz en la noche,
calor en mi alma de hielo,
amor en mi mundo de
ilusiones en viento,
bésame al final de este
deseo de chincharte,
acaríciame con tus labios,
el mordisquito en la oreja,
el susurro en el cuello,
noche de ecco entre
imágenes,
pupilas mirando pilares al
cielo,
entre verde y violeta de
árboles,
ojos de gato, tu gemido,
tímido y feroz,
tu voz.
Entre fuerza y coraje saca
su garra al tiemo,
lo efímero del segundo al
pasar del minuto,
la seda del sentimiento, en
su carita del beso,
el piropo y su carmín el
despertar de su recuerdo,
acariciando su pelo siendo
sus ojos, siendo su boca,
siento sus nervios, me
atrapan enredándose contigo,
el momento que dejó el
silencio,
el tímido beso con fuego en
el interior, su dulce sabor.
Mariposas recorriendo cada
paraje de la piel.
Tú y yo solos los dos,
tiempo de infinito, sensible el instinto,
se sirve de tu aliento,
crea mi armonía,
cada caricia te hace real.
Sostén mi placer cada
anochecer,
sé el tiempo que nunca se
fue,
sé mi sonrisa y cada imagen
que quiero ver,
detén este instante para
hacerlo real,
el sueño hecho realidad, la
historia sin final,
mi eterno amor sin dudar,
corazón carmesí como flor
de abril,
navega mi sensación.
Es un te amo lo que me
encanta escuchar,
los mil que me quedan por
decirte;
los que nunca se irán.
El Castellano
JARDÍN MODERNO DE LUZ
ACUARIA:
Oh.
Cielo arde, el fin está
entrando,
un destello furtivo,
noche queda amarrada,
silencio sobrecoje, que
brilla,
oh, Ragnarok
Musas divinizan al sol,
Valkirias ya bailan,
Ragnarok,
un silbido me estride
el último susurro
eterna noche ahora,
afila esta luz acuaria
de jardín moderno,
Sibila acojes el alma
errante,
muchos elegidos
pocos a ser barco
de este puerto perenne,
susurros en lo oscuro,
Vanguardia de un cubo
hielo,
nada grita por siempre,
estamos buscando al lider
nos han llamado a batallar
defender la parca tierra
sagrada
titanes ya no acogen la
oración,
Tierra amada que luna
es singular belleza
incuestionable
aguanto,
nunca de nuevo invicto que
valeroso,
el fin me acaricia,
último de su estirpe en
pie,
perenne te llamo Ygdrassil
por nuestros mundos
sostienes,
que eternidad no es cuento
milesiano,
florece mi temple
sostén mi fuerza, yo tu
vigía
de la Rama Roja
encumbrado de nueve madres
hicieron de valor una,
por la hoja mi espada
zorro,
afianza su filo diamantino,
que vine de ti
con tu raíz salvaje
cantaré que traeré el
comienzo
de este final empera,
por la blancura mi reina
Musa
por la espadaña trae mi
sangre
soy nacida de casto Pan
Fauno,
hijo poeta, bardo
sempiterno
eje raíz
guerra al error marchado,
último hombre en pie,
sobreviviré
del ocaso este, traeré la
nueva luz,
Tierra bella
serás mi esposa.
Mi fierro lucirá por y para
ti.
El sol nunca muere ni
morirá.
Siempre vive, sí vivirá.
Como es arriba
por raíces de siglos es
abajo.
Förüq y Leannán-Sídhe
a 15-11-2025
Lugar
Castilla Mirador del
Henares
SENTIDA SENDA:
SENTIDA SENDA
La noche, con su aura, de
misticismo y pasión.
Nos conducía hacia el
arrebol, hacia las puertas, del deseo, y la ilusión,
como algo inevitable, como
algo, que tenía que pasar.
Y así quiso, y pasó como
había de ser.
La preciosidad, de todos
los factores hilos, jinetes, de un destino voraz,
que envolvían, aquel lugar,
fue,
como si hubiese estado
todo, preparado,
para nosotros dos y de
noche, su fulgor.
La luz de la luna bonita y
mentirosa, y de las estrellas lejanas y cercanas,
incitaba con su velo, de
romanticismo, a dejarse llevar, encendiendo toda brasa de aquel lugar;
a solo escuchar, lo que
queríamos, de verdad.
Más que soñar, la luz por
fin capturar.
Nada importaba, solo tú, y
yo, y aquel momento acrisolado.
Solos tú y yo, en ese
instante mágico, ensoñado.
Solos tú, y yo, sin
importar, lo anterior, rasgando estrellas.
Intercambiando amor, al
arrullo de flamantes caricias.
Tenía la sensación, de
poder alzar la mano,
y tocar las estrellas*
y alcanzarlas, para ti, tú
la bella, mi Musa armada.
Tus ojos brillantes, el
fuego, de tus caricias,
pidiendo más, terneza de
tus ojos chicos.
Yo, robando, a la noche,
cada minuto.
Galopando en mi corcel,
saboreando, tus labios
sabor, de miel,*
mi cabeza queriendo,
detener ese instante, para
siempre,
La cámara de fotos, de mis
ojos, capturando,
todos los detalles, como
faros de candor inusitado.
Te necesitaba, mas, ya no
aguantaba, esta soledad*
y me llenaste, de nuevo, de
ti,
con tu cariño sincero,
volviendo tu compañía todo mi empero.
Y te volví a sentir, coraje
y seguridad,
para luchar por lo que
quiero de verdad.
Volvió la felicidad, a mi
ser, volví a ser.
tan importante es el ser,
tan importante es el estar.
Lucharé y sé, cómo ser, ya
que ya fui,
y no hay barrera,
que no pueda superar
Y el deseo, que pedí esa
noche,
a aquella estrella,
se cumplirá,
y me recordarás.
Porque te voy a dar
momentos,
y recuerdos,
que nunca olvidarás.
Tu dicha a mi lado
germinará.
Miguel Esteban Martínez
García
förüq y Leannán-Sídhe
ESPALDARES
I HOJA
Moriré un día
sobre tu piel, piedra
blanca
con aguacero
y silencio negras piedras
solares, un miércoles será
sí, porque hoy es jueves.
Todos mis versos, que
húmeros
yo apuesto, y pongo
sobre la mesa Musa,
todo hablará y abrirá
su silencio;
como sol tardío que grita
llorando, llamando a
su luna, vuelva.,
II HOJA
Se partirá mi soga
en aguacero, y vasallos
los días, te brotaré
fiel de compases y notas
y piedra,
como tú, jamás hallaré
ni canto rodado, ni barro,
de camino.
Seré tierra que acogerá
tu tierra,
en compostura,
el mar fatigará
seremos olas.
III HOJA
Oh, mi esmeralda,
que das asilo y reposo
al pecho,
no más poseo,
ni alma ávara
me cabe
de sed y mano escasa
late nuestro silencio
pétreo, abrirán sones
y marchas primaverales
de mundo dado,
aliviando al capitán
y al soldado.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
FÖRÜQ Y LEANNAN-SÍDHE
27-11-2025
CASTILLA
PRONUNCIAMIENTO
Vi los caballos galopar el
cielo,
sí, hermanos no tengo,
juré ir con ellos
cuando me toque,
aún me despida cada día,
ellos son mi gloria
conozco nos veremos
en mismo camino,
esta vida si es sueño,
ellos son mi bardo
despertar,
a través parcas
iridiscentes
cuervos de idea avanzo,
mire los cielos,
ninguno es de los hombres,
sé soy protector hasta
evanescer
y cabalgar.
Musa hoy no cabalgarás,
y juro porque soy tierra,
que sin mí no cabalgarás,
podrás ir encima de bellos
colores,
de las flores
indescriptibles,
pero no cabalgarás si no es
conmigo,
de rienda y espuela
toda senda,
soy encargado de abrir
compuerta,
de abrir acequia,
por los sueños marcharon,
por los que quedaron,
te tengo a mi lado,
preso del nueve avanzo,
crascito, de que miro no
callo,
y baila mi afirmativo,
comienzo del fin llegó,
irisorio es lamento,
la batalla final se erigió,
el mundo vera su retemblar,
vendrás al combate,
armada Musa escudera
mi embate no lanzo fijo y
domino,
el rayo de Sol
que cegará la tierra
Oh Maravilla
oh, esposa der Sol
este es mi pronunciamiento:
Eterna noche llegó
me estoy declarando Luna
¿Quieres
salir con tu invicto Sol?
Es bonita la vida.
Förüq centauro y
Leannán-Sídhe
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ
GARCÍA
Poeta español
A 22-03-2026
DESPERTAR DE SIMIENTE
Abres la sonrisa
Del sol en mi frente
Musa tracé años
que quise
Despertar en ti
Ese beso jamás
Se pide permiso
Siguiente fue despertar
Tu ardimiento sanguinoso
Coraje frente trinchera
Qué sentimiento
Consiguiente ocurrió
Abrir cristales relucientes
Todos tus pensamientos
Índigos volasen a
Tu cuenta quién eres,
vales para este centauro.
II
Tu mirada coralina
Que yo no ignoro
Tu candor a seguir
Rosa Méxica que
Origen lo que yo amo
Fuego que semblanza
En trincable sucesión
Brillador afán
Batiente apertura de
acequia
Dimensional Riega mi surco
Galáctico, pira, carbón, y
vela
Mi sol que diviniza tu paso
Por minero tuvo el cerro
Por barquero tuve el océano
Por mi sangre tuve el dulce
tormento.
III
Por tu amor se abrió
La fuente inenarrable
Todas mis hadas germinan
Susurro de espada
Y cristalina savia.
¡Oh
raíz,
Jamás vine a ti infausto!
Camino tus víboras
He surcado.
Amarrarte despacito
necesito
Allá tú almíbar
Allá camine yo escarabajito
De tu mano despacito
Hoy por hoy mañana por ayer
Contigo
Jamás veré el desfallecer.
Förüq y Leannán-Sídhe
Miguel Esteban Martínez
García Poeta Español Castilla
A 20/03/2026
RAÍZ
Soy yo un hombre
honesto de la puridad
risueña.
Clava la claridad brilla el
puñal.
En el pecho asestado,
cual sentir traspuesto,
nacido
de una lágrima de un azor
herido;
mi verso en fuego reducido,
cual Crepúsculo más
sonrojado,
abriendo el gemir de un
hada.
Verso mío que germinas
tu blanco humo florece
las fauces del páramo
yerto,
cauce del río te atraviesa
y tú solo con la palabra
sentida, de una vida
sufrida.
Pericia y vida esperando.
Cada letra sea pétalo de
amor,
y todos enraicen de una
lágrima.
Miguel Esteban Martínez
García Poeta Español
Förüq y Leannán-Sídhe
mi
Raíz:
Tibio resplandor dorado
mi aura escapa de mi cuerpo
para no saber quién ser
el ababol del camino clama
por enternecer la primavera
a rojo carmesí cuando la
tierra estalla
en flores ellas dejan su
río de sangre
allí donde el olmo viejo
crepitando mi sentido
estaré
me nace una espiga de la
mirada
a la hora que se acuesta
una malva
luce el colorín su trino
la caléndula cierra sus
flores en verso
a la hora que el tejo
exhala por el tiempo
transcurrido hueso viejo
y su tornasol afilado
hoy es tiempo de colgar sus
flores al viento
por si llora mi cielo
cuelgo ralletes
en chopos silentes que la
vida
vio colgar de mis pupilas
al dulce trigo en verde
olivo
que mi ser yace más que
vivo
mi ser es primavera
a la hora que su caricia
blande entera
mi tierra y su entraña abre
al esplendor de un estambre
y se eleva mi lumbre quieta
río de sangre que me crece
por soñar soñé y me enraizó
la flor
y que la flor sólo sea la
flor
Porque jamás mil máquinas
podrán hacer
una flor y elevado mece su
amor
por la verde grama
que se afila de mis ojos
la guadaña
por el ancho largo
trepó y escaló su cielo
al fiel desliz me hallaba
esperando adoptar su
sabiduría
que reverbera en cada
pétalo
en cada hoja, en cada raíz
de su fiel testigo estático
quedando quien fui
y la tierra que seré.
El Castellano
II
28 abril 2016
El tiempo que se abra
y brote mi vida
al compás de un Sol mayor
resumen de existir en el
brote
de una zarza que allí
baila mi hada
estallando en flores su
pelo
tierra yerma que vio trinar
el estruendo de un zorzal
quien te viera caminar
vestida de espiga y lavanda
por ti se abre la Rambla
tus cabellos iridiscentes
al brillo
canta al son mi grillo
por un camino se bifurca el
reguero
el gato lame su pelo
yo estoy esperando por si
te encuentro
mi señora de las flores
silvestres
se Acuña mi aliento
en una flor del viento
una flor pálida nació del
cielo
con sus colores alegró al
tiempo
de sus hijas nacieron
alegres vientos
del norte que en color
vistieron el bosque
una flor naciente abría su
esplendor
a un Sol de mayo por ella
tormentas
nacieron germinando a su
paso
vivezas de antaño
por los prados viste mi
calma
fiel a encontrar tu amor un
día
por si el cielo se abre
que sepas que él te mira
mi señora de las flores
silvestres
un cardo de la dama en tu
mirada
por si vivo mi vida te
entraña
fiel de esperanza
una flor bajó del cielo
a expensas de sangre tener
ella se volvió mujer
con tu nombre en la piel
por la floresta danzaba mi
suplicio invernado
fiel testigo maravillado
con amor en las venas
esperando las flores
de primavera y sus
caléndulas
despertaba por fin Ostara
y el cariño de la tierra
mecieron los terrenos
un soplo de su aliento
me floreció un beso
Cuando los jacintos
abrieron
sus flores al horizonte del
terreno
yo estaba despierto
surcando la mente de quien
me piensa
con paso lento y decidido
transmutaba la flor de Odin
en luz
cabalgando un arco iris de
estrella
sonaba la campanilla entre
grama dolida
era el momento de acostar
los dientes de León
al tiempo que besaba
fragancias de colores
mi jardín de duendes.
El Castellano
III
29 abril 2016
Todo se baña al calor
de tus ojos
ciñendo la danza
de mi azada
se enhebra mi calma.
Vespertino guiño
de gramas preñadas,
por la sed de arrojo
por tus estrellas
desdobladas
Viene mi caléndula con una
sonrisa enfundada
Yo estaba caminando sobre
mi línea
la noche me contaba sus
mentiras
sobre un parco negro límite
me encontraba
disparé a la luna sin hueso
se me acercó un cuervo
con alas azabache
pregunté a la noche
que su abrazo en letanía
aguarda
si yo era merecedor de su
dama
yo soy la voz de pasados
lejanos
soy la voz de un futuro
soy eco de tormenta
al fuego de su rayo
llevo a cuestas montañas
enjambres de abejas
quieres oír su nombre
que la oscura soledad late
Él es Siempre
como un relámpago de sangre
como una luz que mece y
envuelve
es el despertar en otra
carne
en otro cuerpo
las sombras cantan a su
vuelta
yo que camino por la ortiga
que me mueve
hoy verá el cielo llover
flores
y los campos abrirán sus
colores
al rey astro que nada ni
nadie
contra él puede
por si brilla mi suerte
de la mano de la dama
nocturna
contará aquel cuervo que me
vio.
El Castellano
RAÍZ 2024:
Raicita te estoy
consagrando
Raíz de mandrágora;
estoy llamando a tu
sabiduría ancestral
otorga te ruego los dones
de Tierra
a tu hijo te habla,
tú nacida planta mágica
de la penumbra
y un espíritu cayó a tu
vera y rivera,
raíz abuela, raicita
mágica,
acoge mi súplica
abre el portón terreno
inspiracional
esta noche de luna gibosa
creciente,
que ensordezca mi camino,
que todas las hadas te
honren
favor y tú entrega divina,
deseo seas casa seas puerta
y ventana
para observar tu
conocimiento,
y si es tu poder
acojas en ti a mi Musa
mi señora hada
Leannán-Sídhe
dueña de la profundidad
y toda penumbra acrisolada
quien te habla, yo, Förüq
vampiro
Hipsípila dragón volador
hijo sus castos dioses
te solicito seas hoy y
hasta que yo me concedan morir,
hogar mi Musa y hada,
que nunca me sienta sin
ella
y pueda vivir en ti
raicita,
cuidada y protegida
conozco tu poder,
y donde hay una raíz
mandrágora como tú
jamás puede habitar un
demonio
Brigid diosa irlandesa de
la adivinación,
de la poesía, la sabiduría,
el agua de los ríos,
te llamo, te imploro y yo
te amo,
sé llave y amplifica mi
ruego,
que llora mi sangre
será virtuoso,
oh Minerva, no me
desampares
yo, el protegido, los
castos dioses
semilla en tierra hijo de
ellos,
necesito diosa tu
aprobación,
Midir dios irlandes del
otro Mundo,
hijo de Dagda,
conozco tu elegancia,
y mi fin no es vano, ni mi
destino infausto
necesito tu ayuda
y des energía de las
profundidades riges
a mi señora hada Musa
Vampiro
Leannán-Sídhe
estoy consagrando,
y humilde pidiendo vuestro
favor y gracia
como es arriba es abajo
y siempre unidos venceremos
que hemos vencido
Awen portón de Tierra
abierto.
Lit C et summun Canae
Förüq y Leannán-Sídhe
RAÍZ 2025:
I
INVOCACIÓN
Te hablo, te entablo,
te trato digno el respeto
alabado el día te coincidí.
un día de nadie
alzaba flores sobre
carruajes malvas
un día que mi noche me
ensoñó
y mi sueño eres
te estoy rugiendo
el camino,
el pedregal,
la laguna plomiza yerta,
el bosque mistérico
late un son moldavo,
me escuchas
me has hermanado
raíz mi raíz de casta
aterciopelada
raíz mis Gennii locorum.
todos mis ancestros,
dioses solicito
se abra ya el portón
verdadero
el portal de Tierra
Aere perennius
más duro y rebrillante
que el terso bronce
ordeno mis caminos limpios
ya,
en uno inspiración,
limpia, tajante segadora,
raicita abuela
doña señora el quejido
angelical,
te imploro dame el
conocimiento
te juega, te baila los
filamentos,
en el monte santo me siento
contemplo tu terreno
desde dentro a fuera
oh nota musical te brindo,
no pude partir el suelo yo
solo,
el monte santo se viste
del regio amaranto,
sí eterno morador
dueño de conocer
y busco,
hablar con el Creador
Universal,
sacarle la madre y me
otorgue
lo que me desposeyeron,
Awen,
Auge
Tú y yo,
LIT C ET SUMMUN CANNAE
17-06-2015
FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE
Página 110
LIBRO DE BUEN AMOR
ARCIPRESTE DE HITA
1335 PRIMERA VERSIÓN
El amor, con mesura me dio
respuesta luego:
''No seas sañudo, yo te
ruego,
no digas mal de amor ni en
juego,
que a las veces poca agua
hace abajar gran fuego.
''Por poco maldecir, se
pierde un gran amor,
de pequeña pelea nace gran
rencor,
por mala dicha pierde el
vasallo su señor;
el buen hablar, siempre
hace de bueno mejor,
''Escucha la mesura...''
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FINAL DEL POEMARIO
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AMARSE IN RADICE VERITAS EST
LIT C ET SUMMUN CANNAE
Contenido:
OH, COMIENZO
Desvelo dulce dictado
ROJA SANGRE CARMÍN:
SOL HUMILDE:
SONES Y TRINOS:
VAGOROSO SUEÑO:
Romance heroico sortilegio
sembrado:
REALEZA LA TIERRA:
VIEJA VIGA:
GALERÍA DEL ALMA:
SOLLOZO DE GUERRERO:
Jardín de tinta:
AQUILÓN:
REPIQUETEO DE CARACOL:
SUS PIES EN LA GRAMA:
FLOR DE TU PUPILA:
ODA AL CARACOL SILVESTRE:
FLAMA DE PÉTALO EN HOGUERA:
SUAVE NUBE RÍGIDA:
AFILADO TORDO:
IMPRONTA REVERDECIDA:
LADO DE MI PUENTE:
ZANJA DE CARRIL:
PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:
JURISCONSULTO DE SOMBRA:
FLOR DE SOMBRA:
VIDA DE LA VIDA BAJO
TIERRA:
OLMO DE IMPÍA MANO
PLANTADO:
JURISPRUDENCIA DEL BESO:
LARES DE EQUILIBRIO
PERFECTO:
ECO DE AYER VESTIDO:
CALLAR DEL ASCUA:
BLANQUEAN SUS ASCUAS:
LAS NUEVE:
A UNA ROSA DEL TIEMPO:
MARIPOSAS EN CARRIL:
BRUMA DE OTOÑO:
ESCARCHA SOMETE:
URDIMBRE PRENDIDA:
DESTELLEO DE ESTAMBRES:
ACRISOLADA IDEA:
ONDA PERPLEJA:
RIERA DESLIZADA:
INVERNANDO:
RAÍZ DE SOMBRA:
OSADÍA TEMPRANA:
TRANSCURRIR HELADO:
CANTE SEMPITERNO:
INCÓGNITA DE LUZ:
VERDINOSA LUNA:
LUSTROSA DICHA:
ROMANCE HEROICO SORTILEGIO
SEMBRADO:
SORTILEGIO SEMBRADO:
Duero:
REFLEJO NAVEGADO:
FLORECIDO MÁRMOL:
MIRADA HILVANADA:
PECHO EN HIERRO MONTADO:
INSEPULTA TIERRA:
HÓRRIDA SOMBRA:
SINCERA COMUNIÓN DE FILOS:
PANAL DE IDEA:
SIMIENTE DE SANGRE:
AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:
VILO RECTO, FORJADO:
INFINITO ACIAGO SEMBRADO:
LUZ EN REPRESALIA:
LUCERO DESVESTIDO:
CLEPSIDRA DE VIDA:
OLA DE ESCOLLO EN TIERRA:
CONSIGNA SEMBRADA:
LLAMAS EN OJO DE SANGRE:
HORIZONTE QUE ATIENDE:
ETERNA LANZA SESGADA:
PERPETUO DESMÁN:
CANTO
A UN TRONCO MUERTO:
SOL CRECIENTE:
PUDOROSA SIEGA:
FÉRTIL ESCOLLO:
LATIDO DE UNA ROSA:
ALJIBE BULLE:
IMPÁVIDO DESPERTAR:
LUCIENTE LLAMA:
FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:
TECHO SIN TIERRA: 136
OJOS ALBOS FIJANDO:
VORÁGINE DE TRASIEGO:
LUCIÉRNAGA DE NOCHE:
RUNA INMOBLE:
CAMINO DEL ESTÍO:
SUEÑA LA REPRESALIA:
NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:
TRENZADO DEL TERRENO:
DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA:
DISPUESTA GRANA MALVA:
ALBO ESPÍRITU AZOGADO:
ENDOSELAR CANTANDO:
RESURGE EL AÑIL:
SOCAVA MI TARDÍO:
TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A
IDEA:
SIGILOS DESPOBLADOS:
VIPERINA FALAZ DE TIERRA:
CELADA QUE DUERME:
CANTAR CON SILENCIO:
EL oro rojo del rey:
FÉRTIL LIENZO:
RELUCIDO: 174
FÉRREA PRESTANCIA:
SENTIDO ARMÓNICO:
EBÚRNEO
A PERSÉFONE:
TIEMPO ATRÁS
ENTORNADO
TORNASOLADO
SENTIR ADENTRO
NOCHE OBTENIDA
BRILLO FUGAZ
SUSPIRIA
DONCELLA ESCARLATA
DESACATO SAGRADO
REGIA ESTAMPA
SOY SANGRE
CREACIÓN CREADA
SUBREPTICIA
DULCE ALGARABÍA
A MUSA 2009
JARDÍN MODERNO DE LUZ
ACUARIA
SENTIDA SENDA
ESPALDARES
PRONUNCIAMIENTO
DESPERTAR DE SIMIENTE
RAÍZ
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