Amor y seguridad me dijo mi amada eran enemigos,
no entendí de ella sus lágrimas o quizá sí
sí su felicidad era la mía
al revés también sería
al revés también sería
ella mi maravilla, otro beso me pedía
y yo la esperaba en la banca aquel día
que un zorzal posó
qué trinó
-Tú Musa Migue
partió a buscar tu felicidad
a aquel laberinto,
cuando vuelva
tu misión habrá terminado.
Miguel Esteban Martínez García



Comentarios
Publicar un comentario