Ir al contenido principal

CRISTAL DE AIRE, EL CAMINO DE LA SANGRE III

 

 








I

Bienvenido al misterio;
cautiverio de lo vivido
venga a su sentido,
detrás del sonido
cantaba una azur escarcha
una luna de lobo de enero flamígero
que abría el pozo sin fondo
de la letra y su ministerio helado;
mi eje vertical baila su apostasía
primordial, vine a morder lo habitado
tras los sentidos, subía la escala
mi valor extenso era tiempo innecesario
se afilaban mis colmillos
perder venciendo no figuraba.
En mi código,
a una luna imantada de antaño
plañía, como lustros ascendían,
quise todo de ella, menos su desprecio
enarbolado, silencio espectral
era huella de su sábana.
Empiezo mi eje y cartabón.



II
Apostasía dos puntos
1 Renuncio a esforzarme
si ápice no veo de recompensa.
2Renuncio a ser desleal sin motivo
3Renuncio a amar sin ser amado.
4Renuncio a sufrir en balde.
5Renuncio a evitar mi conquista
de lo que se me asignó antes yo nacer.
6 Renuncio a cobrar en vida
lo que no he merecido.
7FACTA NON VERBA
8 Amarse in radice veritas est.
9 Renuncio a vivir
sin ser el rey mi mundo,
reino y gobierno,
pululo, asciendo, y domino.



EL CAMINO DE LA SANGRE III
Camino de sangre viva
es mi querer, dulcera
mis castos dioses amo
sinestesia elaborada,
surco y reguero todo existe.
Amor es base y religión
raíz de todo conocimiento
revelado, buenas obras
son mis puros amores
no, narrativa de conciencias
centenares, como Rey de sí
mismo es el verso, 
reflectancia divina su senda
lágrima de hadas, 
vine sonando alto lo habitado
detrás de mis honores, 
estoy preparado para ejecutar
mi misión superior
Aere Perennius, duro y resplandeciente.


FÖRÜQ

Cristal de aire: 

Acreciento, voy menguando
al paso ferviente de tu sola voz,
en agua destilada, candente
cristal de gotas sólidas,
cadena sin mi nombre,
que crascita entona
un yo te desvestí
a mi helor
un cristal que sublima en aire,
caracola resistente
hiriente , vespertina a fragor
cual buque emergiendo
de este abismo llamado verbo,
coagula mi aire
en novecientas ascuas,
que flagran tu sendero de luz,
cuál no dio fuelle a tus alas,
mi amada voz,
hacen nueve formas,
nueve cerrojillos de hielo,
en novecientas nueve hojas
que encierra
tu corazón en mi agua´
siniestro caracol
con mi desvelo en hoz.
Inocente no soy,
ni ángel,
ni vendido,
ni por éxito mendigo,
el que no me acepte es su problema,
yo sé quién soy.
Miles dei lumen,
Förüq Miles dei lumen versus 
littera, fagro methafora 
creavi blandus, 
laetitia exspectare,
 sed ardit.
Guerrero de luz,
en verso arde,
ardiendo metáfora,
crea caricia,
expectante de la sed que arde,
novecientas noventa y nueve hojas
esconden tu asido ramillete
que esconde tu cristal de viento,
hoy es por mí
que empecino
que soy culpable
de alzar mi cenit
en cúspide inefable,
de esencia que no llora,
dicta, que sólo es tu voz.
Pureza en vena dispuesta.
Una asonancia predilecta,
pude servir,
me quedé en tu frazada
del juego
que como todo juego
sólo abre
sólo despliega la opción.
a perder venciendo,
tu voz sólo eso,
musaraña cristalina,
de nácar y espejo quebrado
con mi cruz a lomos avanza.

El Castellano


V






Eje y curso del frenesí,
el escarabajo dorado de aquí
llega al verso, alzado el minuto,
lentamente rueda mi día

día mísero en infinitud de vidas,
día de alguno
aspirante el vuelo;
esta vida sin borde de arena,
merced de tierra,
amor de número, verso y azada,
mirada pasajera entre paticas
hoy el amor afluye,
entre gramas, y yedras voraces,
captora de mi verbo,
su agua, como boca estirada,
como un secreto de turquesa entre
el oído, de orejas resbalosas,
sueño de hendirme entre el follaje,
y arrojar memoria opaca,
que grajea su amor al sollozo,
caricia involuntaria, ritmo de planta leve,
hierros forjados de mi mente,
que fueron fauces siempre,
dulce flor, donde circula mi viento.


VI
Luna ermitaña, tu rígido calor,
noche de otoño largo,
lobo afónico, entre la escarcha;
capa espartera en ojos
mi caricia casi transparente
manos de barro destellantes,
cuerpo fierro, que senda de vidrios,
mi sangre verde avanza
negro, azul, que rojo,
el cielo lisonjero
doliente, con los soles de cuarzo,
giro abismal, por sus ríos de
seda por acicalarla
calvero, excelsa de mundo,
que hija es soledad, que amilana,
gira, y nunca descubre,
ella no cambia, de espada tajadora,
voló hacia la remota montaña
allí donde se acuesta la felicidad
metal que adora la sangre,
abandono mi querer, por nunca más
dulce y fluyente, de fulgores lívidos,
mineral imbesable.


VII
Vi una flor partida,
por viento precoz, preguntarás,
albor sus silentes aspas,
y como poetas, cayendo de destino
arruinado, sueños imberbes,
forjados de aire, ojos en temblor
de alelíes, y lisas magarzas, 
vastedad de amores sin delirios
realidades subyacentes, vestidas,
como florece pulcro, un almendro,
oh, temblor de pardos éxitos,
bailar de millar de palomas,
escucha el silencio,
de vasta ala resquebrajada,
celeste y primigenio, luz altiva,
tierra durmiente entre azucenas,
seno pulsando  el crepúsculo más
sonrojado, mozas son ríos y sus
aguas, latidos sinuosos,
verde trasiego entre el asfalto,
es el talento.



MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
Förüq
El Inocente







VIII




Pacto de sangre consumado,

temblando,
el hálito dormido y su cielo con su grillo enarbolando
su canto a la luna sempiterna de antaño,
viste y vistió mi amaranto,
que colgado estoy de su manto,
vid de mi quimera por sembrar
su aliento vivo,
en la piedra del olvido,
muerdo yo lo vivido,
es y será mi sino,
blandiendo a la mitad del viento mi trino,
para llegar y conquistar el humor vivo,
hoy te descubrí preciosa mi compañera,
por entonar contigo quedó la letra,
tejiendo mi cauce sanguíneo,
tu estampa de sed por navegar mi camino,
por desnudar el alma contigo,
destruidas mis murallas de lo sentido,
queda el recorrido que tu lengua traza por mi nido,
para descubrir contigo el suspiro que avanza
por el camino,
ese que me trae perdido,
alzándote un firmamento de las flores de los valles por si vivo,
destapando mi secreto en tus labios,
desnudando el sentir preso,
ese que por tus cabellos cuelgo.
para amanecer en tu bella boca,
allí donde despierta el azabache de la noche.

Camino descalzo tu campo de rosas mi amada,
en espinas sus besos sangrientos,
forman ellas mi aliento,
a esta noche que las ilusiones se hacen cuarto y
tu boca es de amaranto, sólo nuestro amor hendido del cielo,
que nos sangró los sueños,
mi vida conquistará tu aliento,
allí donde la yedra escala el árbol,
y mi ser caiga preso de devorarte el sentimiento,
esta es mi vida que me late el verso
y por tus ojitos tengo mi firmamento,
ese por el que la noche es azul y el día amarillo,
para acampar hermoso el sonido,
y trenzar el álamo sin desmochar,
sólo allí el humor caerá trenzado,
por el aliento al viento
fluirá nuestro secreto,
de la posesión verdadera de tu aliento a mi alma
verdadera eres ilusión de fuego y bella quimera en verso,
voy allí al submundo de las almas
y te encuentro entera,
cómo no encontrarte si brillas entera,
hoy el nervio me avanza
por desnudar mi entraña
flor de niebla y umbral enamorado
hoy soy yo a tu lado,
y que el mundo gire y se estampe entero
que yo amor te seguiré perteneciendo.


Solo una vez se destapará el canto
quedando de los labios preso un sonido enarbolado
demente el hueso estallará grillos y sus huestes,
blandiendo a mi luna sempiterna de encanto atravesado,
ese por el que el sueño será encontrado,
mi vida te seguirá perteneciendo,
fiel de su caricia,
el hálito correrá sin disciplina,
allí solo allí tu caricia será sentida,
fiel de su alquimista que la vela y aguarda,
fiel de súplica su embestida,
es momento su araña cae tejida,
destapa la caricia dormida,
para acabar su vida
en la hoja de aquel árbol donde todo termina
me aguarda el reino de los valerosos versos,
hoy por hoy encuentro su calma
y me aborda su estampa,
para ser yo bajo tu entraña
quien tu ansia guarda,
sólo por tu vida mi mundo no caerá torcido,
mi bella mi adorada
mi musa de mi entraña enraizada,
soy el que ves que a tu beso llama,
quien te duerme en el cuerpo de tu cama,
floreciendo en piel y verso su entraña,
abierto su latido,
eres tú amada todo lo que yo poseo,
incendiada mi estampa,
eres tú lo que afila mi calma,
la ola de mi océano que clama,
muerta la hora, llegado el umbral
quién vendrá a sostenerme quién sostendrá mi navío
si tú eres lo que yo vivo,
y junto a ti partirá amada mi rumbo. 
Estrellas fugaces me siembran tu caricia,
por los astros fugaces siendo mis nervios cómplices,
se destapa el velo arraso tu calma,
me cuelga tu amor a mi entraña,
vuelo por las ramas de este sentimiento de fuego
se afila mi verbo y te encuentro,
sueños deslizan mi cuerpo,
mi armadura es mi verso,
que crepita el beso,
acabando de ti deseoso,
lícito el momento de acabar bajo tus labios,
de nuevo tu piel incendio,
para estar bajo tus brazos ileso,
para ser vivo poeta de tus ojos,
el verso sea mi pluma,
la sangre mi tinta
y tu amor mi fuego,
para acabar de este sentimiento preso,
que da vida a mi hueso
viva el verso,
viva tu vida a la mía unida,
hoy descubro la avenida,
que no escapa sin caricia,
mi vida encendida,
no es tiempo de huida,
te sostengo fiel a mi súplica,
enciendo de tu cuerpo el brasero
y bajo tus ascuas me quemo,
para descubrir que soy vivo poeta bohemio enamorado,
hoy visto de besos el amaranto,
mi cuerpo es tu casa,
viva el verso,
hendido en sentimiento,
por la luna y su crucero,
por el cielo y mi lanza despierto,
hoy quemo el universo,
para quedar nosotros dos
en llamas envueltos,
no te dejaré escapar,
con mis versos flamearás,
vida a mi vida sujeta,
por los cielos descrita,
y su plomo deja de serlo,
para ser nubes cargadas de besos,
sólo una vez en la vida tu caricia queda descrita,
sólo una vez en la vida nazco para morir en tu boca,
devuélveme a la vida lucharé por los dos,
sin despedida, sin desquicia,
el verso brillará más que antaño,
el océano le quedará pequeño,
seré tu dueño,
a la noche que reinan las estrellas,
vivirá siempre nuestra luciérnaga,
de la luz su caricia,
conquisto el cielo
para que viva siempre mi verso,
y soñando te encuentro al calor de los luceros,
la luz se desdobla para parir
nuestra hija de oscuridad.
Musa primigenia
te escribo esta húmeda noche de primavera
brindándote como a mi abeja
un cuenco con agua y azúcar tras estío
y su sol de justicia;
te adoro cual rosal purpúreo tuviese en mis manos,
esta noche que todo viste de negro,
desde el humo de mi leve fugaz tabaco
a la sombra parda que siempre te dibuja
y trae a mi vera.
Te quiero y te insignia el ascua de mi crepitar
en hoguera,
avanzo tu cuerpo como besar lento tu sensibilidad
en absoluto diamantino,
vengo de ti con mis labios llenos de almíbar,
sólo una vez en la vida se puede disparar,
yo digo una tras otra es lema.
Mi señora hada mi amor,
mi silencio profundidad
de mis esquelas,
mi silencio superior
de ángeles y sus estrellas
reverbera tu halo que yo pido me acompase musa
del alba desnuda,
tu beldad trepe mis enredaderas
y sus noctambules despiertos,
es un camino ser vigía de tu cariño sembrado,
protegerte con mi sangre por tinta.
La pureza sola amanecida,
es un arpegio tu letra,
una lira y una celestial nota reverberada,
hoy te dejo un manifiesto,\
de mi sangre caliente,\
mi hada protectora del latido ensordecido mío,
quiero bajarte mi sentido de vivir;\
allá los cielos y sus déspotas comensales,\
soy yo hacedor de libros,
ni escritor ni poeta,\
soy tu zarcillo espiritual
a tus piernas clavado,
un espejar de tu vientre a tu ombligo,\
en humedad permisiva
tu vaporosa entraña
en placer afligida,
en suavidad de Mercurio
deslizando torrente,
y concavidad de mis espejos enervados,
erizados en cumbre erecta,
es un solear claro entre aspas de nubes
es nuestro trigo limpio, cristalino,
que nos crea,
y metamorfosea de la hoz.
y su cuchillo calizo de espada,
abre tu fuente,
abre tu abrevadero,
abre tu aljibe señora Hada
avanzaré
través de la tierra numinosa de tu piel tersa
y lo esbelta tu silueta,
avanzaré tu carne mujer,
sin secuela mi vida,
mi cariño,
bella, bella en sueños no me hablas,
bella, bella, numen mía
en sueños no hablas
y yo me quedé preso mirando tu destino,
que te encadenó a mi latido,
bajo pacto alado mi cielo,
de ternura dispuesto
1 mi póstuma veleidosa égida,
mi honrosa celada sobre cabezal mi pluma estilográfica,
bella, bella en sueños no me hablas,
y yo por si acaso me quedé mirándote a ciegas
por si acaso despertase
y mi sueño se cumple
y me dijeses tranquilo Migue
todo está bien, sigo a tu lado,
nunca me marcharé,
siempre te amaré,
para yo poder responder
siempre te amaré,

mi Leannán-Sídhe.




IX PÁGINA SECRETA


 GRILLETES DEL ALMA:

 

Amanecer despierto
en roja sed de don funesto,

en este horizonte de fuego,

clamando, esquivo estruendoso,
como demonio antiguo

avanzo tu cuerpo,
flores y señero en beldad

en tu pupila me deslumbro

sigo el camino de las rosas

en sangre tu esencia de amor

me ahogo en el dulce tormento,
nacarado, infinito dulce tormento

que desvelaron tus labios ensordecidos,

tus caricias arropan mi sentimiento,

vals como condena

a no encontrarte de nuevo

en este arrullo no huyo, no muero

en los latidos estallo
una vez primero para siempre

y la estrella quema el desvelo

de noches y noches soñando tu cuerpo,

sin mar, ni barco solo caminante despierto,
de tu frondoso cuerpo
hoy en tus mares fluyo,

hoy de tu calma me apodero

para nunca más ser sombra del pasado,

como la malva enraíza la tierra yerma

en tu recuerdo entierro

mi mayor ilusión allí sujeto

esa sed que nunca te abandonó,

si miras dentro de tu interior
en oro y tierra

allí estaré amor, entonando

mi canción de ardor

a las lunas sempiternas

que envolvieron tu ausencia sin razón,

soledad con oscuridad

clama la espina de mi corazón,

en la roja sábana de tu calor

quiero anidar mi ilusión,

anhelos como cuchillos clavados

en el cielo de recuerdos

horizonte gris que baña

este el mío cuerpo rosáceo,

a la cuarta campanada de las doce

en su mirada tiembla el mañana de futuro sin presente

quiere tu sonrisa amanecida

en mis labios descrita,

como los rayos de sol de tus cabellos

y los pajarritos cantarán

en nuestra ventana

trayendo los amores imposibles

que separados nunca soltaron

el primer desvelo de sangre y colmillo,

enamorada del corazón reverdecido,

hoy canto a esta sangre mi dolor,

años pasan despacio y te voy llamando

a golpes de silencio luchando

con la templanza de cálido hielo

luchando a golpe de olvido silenciado;

separando nuestro destino

que se unió por un beso

y donde no llegué a entender

perdí las flores de tu piel,

caballero sediento en las batallas del ayer

como el inicio del sentimiento

vuela y gira por mi mente

como encontrarte siempre resplandeciente,

he venido a hierro a matar este silencio

he venido a beber las amapolas de tus labios

a decirte que recuerdo el sabor a fresa

de tu pintalabios,

a que en mis noches

quiero sacarte de mis ojos para tenerte,

y la sabana fría se viste de tu melodía

llega el violeta en su caricia

su voz del alma hecha súplica

de tu caricia,

grillete y cadena de mi espíritu

a amarte eternamente 
hasta que no habite silencio

hasta el final del latido

donde mi silencio 
se haga eco eterno

de tu recuerdo,

y la hiedra y cicutas 
envuelvan mi cuerpo

aquí quedará escrito este amor

que en dificultad

y sin saber años y años de tu mirar

late igual que ayer

por ver junto a mí tu caminar.

Te amo quizás sea algo

que nunca cambiará.

നുന്ചാ അസുമിര് മി ഫൈനല്

പൊര്ഖുഎ ടെ അമോ ടെ വെര്ദാദ്.
A Nicoleta Catalina Salva

 

El Castellano y Leannan-Sidhe


Comentarios

Entradas populares de este blog

Album Obras

MI COLOR AZUR

 

Pioneer