I
Bienvenido al misterio;
cautiverio de lo vivido
venga a su sentido,
detrás del sonido
cantaba una azur escarcha
una luna de lobo de enero flamígero
que abría el pozo sin fondo
de la letra y su ministerio helado;
mi eje vertical baila su apostasía
primordial, vine a morder lo habitado
tras los sentidos, subía la escala
mi valor extenso era tiempo innecesario
se afilaban mis colmillos
perder venciendo no figuraba.
En mi código,
a una luna imantada de antaño
plañía, como lustros ascendían,
quise todo de ella, menos su desprecio
enarbolado, silencio espectral
era huella de su sábana.
Empiezo mi eje y cartabón.
II
Apostasía dos puntos
1 Renuncio a esforzarme
si ápice no veo de recompensa.
2Renuncio a ser desleal sin motivo
3Renuncio a amar sin ser amado.
4Renuncio a sufrir en balde.
5Renuncio a evitar mi conquista
de lo que se me asignó antes yo nacer.
6 Renuncio a cobrar en vida
lo que no he merecido.
7FACTA NON VERBA
8 Amarse in radice veritas est.
9 Renuncio a vivir
sin ser el rey mi mundo,
reino y gobierno,
pululo, asciendo, y domino.
EL CAMINO DE LA SANGRE III
Camino de sangre viva
es mi querer, dulcera
mis castos dioses amo
sinestesia elaborada,
surco y reguero todo existe.
Amor es base y religión
raíz de todo conocimiento
revelado, buenas obras
son mis puros amores
no, narrativa de conciencias
centenares, como Rey de sí
mismo es el verso,
reflectancia divina su senda
lágrima de hadas,
vine sonando alto lo habitado
detrás de mis honores,
estoy preparado para ejecutar
mi misión superior
Aere Perennius, duro y resplandeciente.
FÖRÜQ
V
Eje y curso del frenesí,
el escarabajo dorado de aquí
llega al verso, alzado el minuto,
lentamente rueda mi día
día mísero en infinitud de vidas,
día de alguno
aspirante el vuelo;
esta vida sin borde de arena,
merced de tierra,
amor de número, verso y azada,
mirada pasajera entre paticas
hoy el amor afluye,
entre gramas, y yedras voraces,
captora de mi verbo,
su agua, como boca estirada,
como un secreto de turquesa entre
el oído, de orejas resbalosas,
sueño de hendirme entre el follaje,
y arrojar memoria opaca,
que grajea su amor al sollozo,
caricia involuntaria, ritmo de planta leve,
hierros forjados de mi mente,
que fueron fauces siempre,
dulce flor, donde circula mi viento.
VI
Luna ermitaña, tu rígido calor,
noche de otoño largo,
lobo afónico, entre la escarcha;
capa espartera en ojos
mi caricia casi transparente
manos de barro destellantes,
cuerpo fierro, que senda de vidrios,
mi sangre verde avanza
negro, azul, que rojo,
el cielo lisonjero
doliente, con los soles de cuarzo,
giro abismal, por sus ríos de
seda por acicalarla
calvero, excelsa de mundo,
que hija es soledad, que amilana,
gira, y nunca descubre,
ella no cambia, de espada tajadora,
voló hacia la remota montaña
allí donde se acuesta la felicidad
metal que adora la sangre,
abandono mi querer, por nunca más
dulce y fluyente, de fulgores lívidos,
mineral imbesable.
VII
Vi una flor partida,
por viento precoz, preguntarás,
albor sus silentes aspas,
y como poetas, cayendo de destino
arruinado, sueños imberbes,
forjados de aire, ojos en temblor
de alelíes, y lisas magarzas,
vastedad de amores sin delirios
realidades subyacentes, vestidas,
como florece pulcro, un almendro,
oh, temblor de pardos éxitos,
bailar de millar de palomas,
escucha el silencio,
de vasta ala resquebrajada,
celeste y primigenio, luz altiva,
tierra durmiente entre azucenas,
seno pulsando el crepúsculo más
sonrojado, mozas son ríos y sus
aguas, latidos sinuosos,
verde trasiego entre el asfalto,
es el talento.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
Förüq
El Inocente
VIII
Pacto de sangre consumado,
IX PÁGINA SECRETA
GRILLETES DEL ALMA:
Amanecer despierto
en roja sed de don funesto,
en este horizonte de fuego,
clamando, esquivo estruendoso,
como demonio antiguo
avanzo tu cuerpo,
flores y señero en beldad
en tu pupila me deslumbro
sigo el camino de las rosas
en sangre tu esencia de amor
me ahogo en el dulce tormento,
nacarado, infinito dulce tormento
que desvelaron tus labios ensordecidos,
tus caricias arropan mi sentimiento,
vals como condena
a no encontrarte de nuevo
en este arrullo no huyo, no muero
en los latidos estallo
una vez primero para siempre
y la estrella quema el desvelo
de noches y noches soñando tu cuerpo,
sin mar, ni barco solo caminante despierto,
de tu frondoso cuerpo
hoy en tus mares fluyo,
hoy de tu calma me apodero
para nunca más ser sombra del pasado,
como la malva enraíza la tierra yerma
en tu recuerdo entierro
mi mayor ilusión allí sujeto
esa sed que nunca te abandonó,
si miras dentro de tu interior
en oro y tierra
allí estaré amor, entonando
mi canción de ardor
a las lunas sempiternas
que envolvieron tu ausencia sin razón,
soledad con oscuridad
clama la espina de mi corazón,
en la roja sábana de tu calor
quiero anidar mi ilusión,
anhelos como cuchillos clavados
en el cielo de recuerdos
horizonte gris que baña
este el mío cuerpo rosáceo,
a la cuarta campanada de las doce
en su mirada tiembla el mañana de futuro sin presente
quiere tu sonrisa amanecida
en mis labios descrita,
como los rayos de sol de tus cabellos
y los pajarritos cantarán
en nuestra ventana
trayendo los amores imposibles
que separados nunca soltaron
el primer desvelo de sangre y colmillo,
enamorada del corazón reverdecido,
hoy canto a esta sangre mi dolor,
años pasan despacio y te voy llamando
a golpes de silencio luchando
con la templanza de cálido hielo
luchando a golpe de olvido silenciado;
separando nuestro destino
que se unió por un beso
y donde no llegué a entender
perdí las flores de tu piel,
caballero sediento en las batallas del ayer
como el inicio del sentimiento
vuela y gira por mi mente
como encontrarte siempre resplandeciente,
he venido a hierro a matar este silencio
he venido a beber las amapolas de tus labios
a decirte que recuerdo el sabor a fresa
de tu pintalabios,
a que en mis noches
quiero sacarte de mis ojos para tenerte,
y la sabana fría se viste de tu melodía
llega el violeta en su caricia
su voz del alma hecha súplica
de tu caricia,
grillete y cadena de mi espíritu
a amarte eternamente
hasta que no habite silencio
hasta el final del latido
donde mi silencio
se haga eco eterno
de tu recuerdo,
y la hiedra y cicutas
envuelvan mi cuerpo
aquí quedará escrito este amor
que en dificultad
y sin saber años y años de tu mirar
late igual que ayer
por ver junto a mí tu caminar.
Te amo quizás sea algo
que nunca cambiará.
നുന്ചാ അസുമിര്ഇ മി ഫൈനല്
പൊര്ഖുഎ ടെ അമോ ടെ വെര്ദാദ്.
A Nicoleta Catalina Salva
El Castellano y Leannan-Sidhe







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