Se arremolinaban las lenguas
enrrolladas en un pasillo delantero
de avión,
besos huidizos ya amontonaban
en el pórtico un ala,
sentimientos ya volaban
como ráfagas
un día pues Musa leyó mis cartas
en aire algún estornino,
dentro su silencio
dijo:
- Buena caligrafía
como sombra saboreada a medianoche,
a mitad las dos castillas
blandía mi sobrenombre,
sin ser español,
erigía ser castellano,
a mitad de sílabas
tocó mi nombre sobre su cara,
sólo ecos envolvían
cerrado el guiño de horizonte
el agujero de cielo,
lanzaba sus rayos
como respiración agitada,
deseos erigían
y afilé mis venas
quédate aquí,
no me despiertes
nunca de nuevo,
sobre altura no preguntes más al suelo,
despacio colapsa
y vuelve a verdecer,
atendí mis heridas
yago en superficie fría una hoja danzarina,
que si dulzura de campo abierto,
limé esta araña,
con impulso musical,
con corrección de capullos
y francas caídas,
astuto como agua
deslizándose
por la pila sacra
tus pechos virginales,
cuando el mundo despierto se acuesta
el secreto entendimiento aflora
el cielo desnace
en ojos del sueño,
blanco, plateado
sino del corazón,
luz encallecida por plomizos panales,
libro de ritos y terrazos de santuario,
oh botánica inerme la poesía
de un viejo pseudónimo
de ausencia iluminada,
luz de sol
sigilosa que esplendente,
como plancha un grabado
cocinándose,
danzando torno las llamas
hierro limpio hacía miel,
patio su araña enrojecido,
polvo de estrella;
fauces impresas en calígrafía onírica.
Esteban el Castellano
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
Lugar
Castilla la Mancha
Guadalajara
España
a 13-06-2026





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