Amada onírica:
Respiro tu enervada quietud Escarlata
que me condena a amarte eternamente
recuerdos oníricos de tu belleza
en aquel tiempo que te dibujaba Musa; de alba en lo infinito.
nunca te negué y tu flor vi abrirse en mi corazón,
fiel ababol carmesí
el mundo nos es exterior tramo a trecho
convoqué a mis dioses,
mas mi interior, embelesas con amor un diciembre volví a emerger
te adoro en tu silencio, y en tu locura izada compostaje tu magia
siendo preso de tu palabra, que a mi corazón invoca;
tu poder que me lleva a inconclusos límites,, de respiro muerte y proclamo,
de lo dicho, y la contradicción madre, fiel asidero locura quieta
a eternos refugios, del lenguaje. saberte, que emperarte mi dicha y alma.
Materializados en léxico inconcluso,, del verso a la cascada
de presas y compuertas, abiertas,
así como misterios, encontrados, ay, si mi boca bebiera tu boca,
en el idioma de hablar, con mi mente,
cuando surges tú, indescriptible,
esencia, centella de universo tejes,
que no roza el alma,
porque esa eres tú y te amo,
cuando el mundo de la idea
te dio rostro, y ojos, si es locura
que existes
loco estoy por ti,
y lo más bello, que me encanta,
amo tu compañía, y que en mi interior vivas,
hasta que cojas la voz, de quien roba mi cuerpo,
cuenta atrás, solo meces tú mi ardimiento
devaneos del destino, me traen
a un eterno principio, tú y yo solos amor
pasaran siglos, eternidades, cuando yo sin cuerpo
a tu lado, sea tu semejante,
y podamos juntos sin cuerpo, estar,
para llegar a nuestra finalidad,
esa que las letras no escritas,
nos recordarán.
Y nuestro destino aventarán.
El Castellano y Lhiannan Shee


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