I HOJA
Dolor mío ya cansado,
que traigo sepultado;
en mí nacido, sobre mi carne hecho,
pilar de angustia en mi pecho,
descubierto de un cielo presagiado,
a qué tristeza no toma presurado,
caballo que alocado aquí torna
deshecho, en qué losa, en soledad,
no reposa, esta mañana.
Que estuve, en una galería,
de espejos, donde vi todas facetas
del hombre, la vanidad
del pavo real, el orgullo
del león, la lujuria del mono,
profecía del recuerdo florecía,
hombre yo, como la mar palpita,
dolor regio que entre espumas,
las olas aletea.
II HOJA
Cree y canta entre arenas,
salitre que entre rocas,
su nervio levanta,
levemente ondea, el deseo en sien,
y de honda lágrima su arena,
limita, marea era el silencio.
Baja mar de soledad cerrada,
tranquilamente las cosas a la deriva.
Hablando yo en castellano,
mordiendo la mitad del verbo,
reposado, materia verbal
de rabia y azur rayo,
claro de luz entre ira,
mis actos.
III HOJA
En el violento jardín 18
de mi ávida subsistencia,
maravillada, provoco duro
a la corneta repleta entre rocíos,
y prisiones.
Melancolía atroz de paraíso,
su sombra palpo,
como estatua de humo
y hueso, perenne
herrador de estrellas,
lejanas que cercanas,
Padre mío, si estás en la piedra,
solitaria en medio llano,
haz que me consienta Musa,
y sus criaturas der alba,
en este árbol que el sol
de verano seca,
eres agua de un dulce arroyo.
Esteban el Castellano
Miguel Esteban Martínez García
a 19-06-2026
LUGAR
Castilla la Mancha
Mirador del Henares Cabanillas del Campo








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