Llamé al gran salón dorado,
bebía sangre el eco mi destino,
era demasiado joven
para abrigarme con el seno de tormenta,
la valía arriesgaba alas de sombras
sierpes flamígeras afloraban,
vientos crepitaban mi nombre
sobre la luz hermanos guerreros,
encontré mi espada,
y mis latidos ya bañaban el Valhalla
allá coronas lloran,
y el fuego resplandece
llamé a mis Parcas
y el silencio me atendió,
bajar al gran salón,
no es árduo,
inextricable volver auras vivas
donde quedó la belleza,
donde todo fragor inusitado baila,
la hidromiel es tu Musa
ningun designio te arrebatará tu camino,
tiempo correrá marcha atrás
y tú como flor silvestre el terreno
seguirá a tus pies,
solo avanzará
compostura y porte a sembrar
en cada lluvia
en cada recodo , palmo a trecho,
bailarás en cada llama su deseo,
el displicente vampiro
serás como siempre ha sido,
vida es sencilla apuesta
no afirma su final,
avanzo resplandores
cada sencilla noche
cada vuelo a sorprenderte
soy yo, soy libre para ti
si caigo en ti
no perdones, no condenes
soy Inocente
vuelo a morderte.
Förüq
Miguel Esteban Martínez García
MIRADOR DEL HENARES
ESPAÑA
A 16-06-2026





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