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HISTORIA CURSA




Bitácora
Hespéride
Subrepticia

Hipsípìla Förüq
valora sus raíces
es inteligible
autóctono, ama la sencillez
es temerario, constante
profundo como el pozo
de Airón, manso
como las Nereidas
sencillo, lozano como un
pétalo de amapola;
ama y protege lo creado
abraza la fiereza
liberta, es firme
como terso el filo
una eszpada, virtud
virtud de su cepa no descrita
milesiana esencia,
saeta encendida.
Sapiencia de una roca
que si hablara declamaría
su poétrica azada
su cultivar.

Su jardín letrado,
huertito de estrellas
las más bellas, 
su mirada, astro
de fulgor y esperanza
Pléyades cercanas
constelación firme
de cisne negro de Apolo
hermano de la Hidra de Lerma.
Columna invicta,
valerosa de templanza
guerrera.
Su código salvaguarda
su señora Hada
Leannán-Sídhe
oh, su cierva blanca
su voz heridora,
que asesta flores
de los campos;
lozanía de pastor
los campos amados
de Castilla,
cascada sus vidrios afables
tornasolados al hervir
de soles, esencia
nítida espejada
crisol cerros y valles
vampiro de Hispania
milenaria, hijo de la luna
y un ciprés.
Virtud suya enigmática
desdén de ningún hombre 
Centauro su valiente
idea que trae florida
la semilla, todas
remotas a su castillo,
olvidado de dragón
locuaz, inmortal,
que con su mirada
mimetizarse que
transformarse puede
reluciente y nítido
hasta capturar
el corazón de su princesa
de las tierras del Norte,
ella, ya no desea
seguir sus atavíos
tristes su castillo;
ella desea casarse
con su dragón locuaz
inmortal Förüq.




Förüq y Leannán- Sídhe


II

No hay final sin comienzo:


Miles dei lumen litt C et sumun cannae. Flos umbra, diectus uxor blanditia. 



1

Es esta rosa flamígera

 repleta, rodeada en abrojos

llamada destello tenue, veloz

arroja, presiente

mi elevado albor,

cuanto posee llamado amor,

de mi azada y hoz redentor;

revelación

que mi sangre golpetea.


2

Resucita mi dignidad servil 

vivir con sueños colmados

de fría esencia argenta:

antorcha prendida, dispuesta.

desbordadamente viva

tu creencia.

Trasciende,

alcanza mi llama

entre danza de corona y candelabro.


3

Frente la luz de una noche

todo ella,

me ha devuelto

una osadía.

Diviso su hegemonía

férrea imprenta;

estigma que repele

mi ilusión verdadera.

Desnacer ocurriera mi tierra le ofrecería.

4

Ileso viles juicios

atravieso,

batalla traspuesta

del candor expuesto,

nacieron dos gotas,

yugo de unión por mi tinta

que hoy canta que hoy grita

las flores cantan,

las nubes se levantan.


5

Candamvis levanta,

centellea, 

llegó mi renuncia acuchillada

perder sin intentarlo

me dictaban,

renuncio a morir 

sin intentarlo.

Fiel prefacio blando.

Aojos danzo.


6

Vencerá el pacto de mis hados,

con mi serena brea.

Un gris roto

un pedazo de ascua,

las piedras gritan,

dibujar tu oscuridad

en mi pecho manifiesto,

el signo en pared de alguien,

en puerta redimida que mi hoja cante.


7

Mirla mía

sin tu cárcel

vuela, alza mi caricia,

hazme libre,

soy ferviente azogue

de mi cadena a ella

amarrada.

si a ella no traes

¿En quién confío?


8

En quién yo seguro

mi alma desvisto.

Cauce seco,

carretera sin bordes

de mi cromático metal

escrito en cobre.

Es o no es

brilló mi turmalina

displicente fuente.


9

Es la vuelta de los vencidos,

acaso sirvieron

sin luchar despliego

mi ejército,

en brillante estepa solitaria,

la noche llora su azabache,

volveré vencedor

por alud en llanura.

Que yo no soy español soy castellano.





El Castellano



III






 

 




I
Es el cortejo,
escucho la estridencia recta.
La espada que afila
el vivo vidrio reluciente,
pan y oro, estaca argenta,
la estirpe en nobleza,
triunfo sobre las aguas
de Sol y lunas anunciado,
ornada la blanca savia,
oh gloria triunfal,
cuál tu rama a mi reserva
ruido beligerante ya marcha
sobre los densos campos

II
atleta ciñe mi torso,
y centauro, caballo, en tormenta
sangre danza mi estandarte,
oh, de guerra, gran monumento
clarín y fiero guerrero
de pronto se asordan
los sones,
Hipsípila rompió
 su crisálida
se paran las oraciones
el tiempo se enmudece
brujos de todas las cortes
vaticinaban
que sólo un reino se mantendría vivo
y no era el del humano ser

III
caminó sierras y labrantíos
cerros y altas montañas
encumbró sin esfuerzo
bosques sombríos
cruzó los ríos y valles,
la naturaleza él honró.
Dónde irá ese hombre,
con paso lento y decidido
del rayo de Sol, al relámpago 
relucido.

IV
Hipsípila no entendió
la religión del hombre
que no era basada
en el rayo de Sol.
La naturaleza era de él 
la religión.
A una señora Hada
vampiro, prometió
una flor de la montaña
más remota y perdida, 
brotada.

V
Cabalgó en aras
su corazón
y al llegar aquella
montaña una serpiente
sabia encontró
cual ella le dijo
aquella flor bajo el fresno
las cenizas tu padre
Hipsípila, es tan antigua
que vio los tiempos nacer
ella cuidará tu ventura,

VI
allí fue y extrajo de su tierra,
y la llevó
con tierra de su hogar.
Al volver a su castillo
olvidado, con la flor
una mariposa 
posó en su hombro
le comentó que
aquella flor era tan antigua
que tenía capacidad
de sentir intacta como
los humanos

VII
tan antigua que ni los helechos
blandían comparación
de ella se despidió
tras ella le indicara
que si moría
esa flor,
moriría también
su aguerrida alma.
Le dio permiso
para beber de su polen
a aquella reina mariposa
y marchó de vuelta.
Leannán te traigo
nuestra flor
de Hércules intacta,
sin un solo pétalo
ni raíz herida,
a la orilla del río lo quiso, a la orilla
del río bordeando
su castillo él la puso
en su ribera
cada año de color
distinto 
florecía su amor.

VIII
Un año notaron 
triste a su flor
necesitaba más tierra
y piedras de dondé crecía
así lo quiso, así sería y así fue,
un año después
tras las primeras lluvias
tras el estío
abrió su flor de color
sanguinoso, despertaron, 
tras caer las semillas
las hijas Sídhe

IX
que decía una leyenda
fueron hadas
que cuidaron cada bosque
y arroyuelo
hijas, de aquella flor mágica,
de hipsípila y Leannán Sídhe
que la cuidaban
con esmero
viviendo juntos en armonía 
siglo tras siglo
en amor triunfal
y armonía destellada.


Förüq y Leannán-Sídhe







 



MUSA EN ARMAS

ANTOLOGÍA PERSONAL

 

 

 

Temporada de escritura:

2005-2013


AUTOR MIGUEL ESTEBAN TÍNEZ GARCÍA


 Prefacio:

Hablando en plata de tiniebla:

Agradecimientos


Quiero agradecer en mi obra, a su eje o raíz salvaje

 Musa de mis temporadas consecutivas de escritura desde 2008

A mi familia entera, padre Agustín Martínez Hellín, madre Antonia García Cuesta, Hermana Agustina Martínez García, Abuelos, tíos, primos o primeros amigos, sobrino Killian Esteban May Martínez, agradezco a la vida hermosa por permitirme gozarla con cinco sentidos y completas facultades, agradezco a quien pueda ver y leer a través de mi ojo de Tierra en sus manos, a una máxima, creer tiene más validez que saber, Naturaleza mi creencia y religión. Atento Miguel Esteban Martínez García.





 


 




Contenido

 

BOSQUE DE JARDÍN UMBRÍO:

URDIMBRE ARGENTA:

Amada fantasma:

SED DE REGUERO:

Tu voz:

Los pequeños detalles:

Latido:

SER DE ESENCIA:

CRISTAL DE PULSO:

VORAZ DESTELLO:

SENTIR TRASPUESTO:

Piedra-corazón:

DESVELO DULCE:

Disuelto:

LUNA AZUL:

SENTIDO DESCUBIERTO:

DESTINO EXPUESTO:

MIEL DE SOMBRA:

Razón inmiscuída:

Azabache de vida:

Serenata nocturna:

Plañe tu sonrisa:

Sedienta línea:

Infinitud de éter:

Sonrisa alba:

Devenir de crisol:

Dictó el ara de sangre:

Quiebro luminoso:

Propósito:

Servir angelado:

Pesquisa flamígera:

Vida en tu vals:

Sentir de coraje:

Ilusiones en mano:

Grana de espiga en pecho:

Concavidad presa:

Mirar su magia esencial:

Tablero de existencia:

Sentir en bruto:

Sentida senda:

Desliz pasajero:

Sentido oculto:

Sendero despierto:

JAMÁS MIL MÁQUINAS PODRÁN HACER UNA FLOR:

SENTIMIENTO LABRADO:

AZAR RELEGADO:

NIEBLA ENCORAJINADA:

HÁLITO REVERBERA:

Siembra el recuerdo:

Libreta:

Devenir:

Pensamientos negros:

Rosal de la aurora:

Agua resopla:

Yo te sentí:

Latidos en paseo:

Anhelos de servir:

Ensortijado querer:

Oró el silencio:

Niebla y umbral:

Lluvia del sentido despierto:

4 Negra ascua:

7 Llanto del silencio:

8 A FLOR DE PIEL:

12 Poema de título:

21 POEMA A MI AMOR:

Serpeando el sentir:

Marejada tornasola:

Luna sempiterna de lobo:

Vívida latencia:

Tapial de palabra:

Remembra la escarcha:

Inicio de comienzo:

Tintineo de pasado albor:

Soy beso del ayer:

Latido:

Destellar fugaz:

Alarido acurrucado:

Esencial regencia:

Piedra estruendosa:

Nulidad en visión:

Cuatro cartas y diez monedas:

Viento:

Entrega de cercanía:

Suspiro veloz:

Mi felicidad camina de tu mano:

Plubia amôris:

Lluvia amor:

Ensoñado, vivo soñando:

Alma desnuda:

Vela Del antaño:

Destino despierto:

Afectos nacarados:

Prevalece:

Permanece en mí:

11

Sujeto a tu sangre:

Suspiro enardecido:  161

LHIANNAN SHEE:  165

 HIPSÍPILA HISTORIA

 

 

 

 

 






ASTROLABIO:

 

Navegando en el horizonte de mi destino,

buscando tu sonrisa en cada amanecer,

velando el tiempo de cada anochecer.

Llamándote en silencio con cada recuerdo,

volviendo siempre al comienzo del sentimiento,

dejándome llevar por el dulce tormento,

conteniendo las palabras en el viento.

Ya quiere caer el lamento, dejar libre el intento,

verte llegar, el silencio deshacerlo.

Saborear tu piel bajo las sábanas,

la miel de tus labios tener,

hacer tus piernas estremecer.

Endulzar el momento con una caricia,

compartir día a día, abrazándote en la noche,

sólo con tu amor ya no sería pobre,

solo tu te quiero se eleva en mi cielo,

mi dulce sustento que quiero.

Mi corazón quiere navegar hoy por tu interior,

sentir cada flor que forma tu piel,

tener tu aroma como velo que embriaga.

Quiero quitarte la ropa, besarte, que me sientas dentro,

recorrerte en cada caricia, hacerte sentir, oírte gemir.

Quiero mi despertar para verte llegar.


Amanece y tu silueta recorre sus últimos instantes en mi sueño,

tenerte cerca cada noche y en mi interior los días,

ser tu compañía, alagarte con mis letras, entregarme como te entregas.


Cuantos besos soñados y mil abrazos no dados,

noches para esperar, vida para alcanzarte.

Y sentirte, mi motivo para enamorarme,

el momento de tener tu esencia más allá de donde acaba el sentido.



Miguel Esteban Martínez García




 

 

 

BOSQUE DE JARDÍN UMBRÍO:



En el bosque de tus ojos quiero perderme.

En el campo celestial de tu mirada

vivo y quiero vivir, siempre.

Del paraíso de tu cuerpo,

soy caricia de lluvia,

soy melodía de viento,

soy te amo sin tiempo.

Porque de tu corazón, soy eterno,

y tu amor es lo más bello,

y caigo en el sueño;

en que abres tus pétalos para mí.

Bajo aquel árbol del deseo,

y crecen las flores,

y el lago emana,

de la belleza de tu alma.

De las violetas y amapolas,

del jardín de la alegría,

eres túla ninfa mía.

Y las flores de malva tienen envidia,

las rosas celosas crearon sus espinas

porque mi amor fue para ti.

Las campanillas más sencillas,

crearon en flores sus voces,

en notas de amor al que llaman,

y buscan trepando y enredándose,

en la maleza y la piedra,

el helecho en duelo

rechazóla flor y la semilla,

a esperas de ganar tu amor.

Con sus hojitas en belleza

que se despliegan como un caracol.

Las droseras ansiosas

su trampa, desplegaron,

en son de atraparte

en sus dulces gotitas de néctar.

El musgo enamorado asíse quedó,

pequeñito y suave como el terciopelo,

para acariciar tus pies y sonreír

con la lluvia y el agua.

Donde la belladona cantaba,

y de la luna, se creía preferida.

Abriósu amapola azul y negra,

la adormidera.

Siendo el sueño de las hadas,

su prima la golondrinera,

su amapola amarilla,

fuego del bosque de las sombras,

liberósu ninfa, con una gota de rocío.

Con ella llególa primavera,

contigo ninfa mía, llegó la belleza,

y túamor, en alas de mariposa,

abrigaste cada sueño,

arropaste cada pensamiento,

y ahora no sólo eres mi amor.

También la más linda flor, de mi sentimiento.

Nunca marchitarás porque si pasa, desnaceré yo.

 

 

Gran luz, gran luz, al conocerte.

Cabalga un sueño hermoso en los albores,

cruzando el mar, su alma está.

Su casa, su amor y su hogar,

en el corazón de su doncella está.

guerrero niño, vasallo nombrado del amor.

Gran luz en su reino, creado de ilusión,

de fuego incombustible su interior.

 

Cabalga su amor, su doncella más cerca está.

Crecen las flores, en los alrededores están.

Deleitadas y coloradas,

dejando en pétalos su complicidad,

para el romance que viendo están.

Mientras va el río de colores,

con paso lento y decidido.

 

En besos de gotitas,

que dan vida a las almas al pasar.

Llora una plantita con una gota de rocío.

-¿Quépena tienes tú plantita,

Tú, que eres linda, y la luz, y el río.

Te besa, ,y, acaricia, cada día?

-Mariposa quisiera ser,

¡Mariposa quisiera ser!

 

Volar a la otra orilla,

y a mi amada margarita,

que estásolita, poder besar.

Al viento le pido cada día,

que traiga sus semillas,

para que, con las mías,

abandonemos la soledad.

 

El castellano

 

 

URDIMBRE ARGENTA:

 

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podráreflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentíamor,

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna, que me abrigaba.

Allíla razón apagólos latidos de un corazón.

Como tierra yerma.

Marchitóaquella flor, que un día llaméamor.

Y ninguna pudo ocupar su lugar.

Sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz, que me daba calor.

Pero yo te sentíamor.

Y lo vuelvo a hacer.

 

 

Cerrélos ojos y allí estabas.

Como si no pudieses salir,

de mi interior.

Como si quisieras besarme

o decirme algo.

Pero túbella en sueños

no hablas.

En sueños no hablas.

Y nos quedamos mirándonos

a ciegas.

Yo te aviso, que en el bosque

De mi mente, solo hay un camino,

Y es un laberinto.

El final lleva a despertar

y enfrentarse con la realidad.

Pero túbella en sueños,

No me hablas.

Y yo a primera vista

me enamoréde ti,

Por si algún día acaso

el sueño se cumple,

y ya, de realidad me dices.

Te estaba esperando;

siempre te amé.

 

Logrélo que soñaba,

logréencontrar amor,

conseguífelicidad en el pequeño,

y largo momento.

No entendíde ella sus lágrimas,

o quizás sí.

Si su felicidad fue la mía,

al revés también sería,

al revés también sería.

Y yo la esperaba como

aquel día.

Pero con otra compañía.

No lo elegí, sin saberlo,

ella seguía en mi camino.

La consolécuando llegó en lágrimas,

no me dijo por qué.

Pero sentía su dolor.

Tenía un presente,

y no soportaba la idea,

de quien por ti sufre,

es quien te quiere.

Y esa noche lo que tenía.

Se esfumócomo suspiro,

de oscuridad, del callejón conocido.

Esa noche vinieron los jinetes del tiempo,

me mataron en el sueño.

Pero el sueño lo termino yo,

y mejor esa noche solo me quedo

contigo amor, y mejor,

muero con tu calor,

para terminar en ti, con el color,

de caricias, y besos,

como un romance que no acabó.

 

 

Buscándote en el silencio.

Buscándote debajo de una piedra,

o en el fondo de una cueva.

 

En la flor sin cortar,

o en el fondo del mar.

En la nube o fuera del cielo.

En lo que se ve,

 

y en lo que solo se siente.

En el sueño y en el recuerdo.

En mi felicidad, o en mi tormento.

 

Buscando, te encontrélejos.

Ahora que en letras te tengo;

estás cerca de ser mi vida,

y yo, tu verso.

 

 

Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas,

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allídonde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre, de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos.

Rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños,

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza, de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

Para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris, quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación,

que cortóun camino, en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

 

Amada fantasma:

 

Me llama en la noche,

me acaricia su velo,

viene altiva en cada sueño.

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la amo más.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor,

a su alma sin cuerpo.

Que me acompaña desde que sufro

por el querer.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo, su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Más no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Más si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién, o si ella, y yo,

Somos presos del querer.

 

 

Te vi detrás de la estrella más brillante

Del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amo que corre, y descansa

Entre la inmensidad de un parpadeo.

 

Entre la oscuridad que alcanzóa ver,

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontréen mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.

 

En la noche, que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche, que mi amor corriópor tus senos.

y te amé, aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día,

se mide, por las veces que te imagino, a mi compañía.

Y una noche, la vida de mi palpitar, sin sueños.

 

No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá, de donde acaba, el firmamento.

En todo lo bello, en mi nostalgia, y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta que, el sentimiento descansa,

no muere como la flor sale en primavera.

No importa, que no te tenga.

 

Porque después del invierno volverás a florecer,

Te amé, y a mi pesar, y a mi conciencia, te liberé,

Pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas,

porque a míno me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas.

Porque te entreguémi palpitar,

por lo que somos

y por lo que seremos, nos queremos.

 

No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor, prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía, marcando a tu presencia, cada poema, y cada letra.

 

 

SED DE REGUERO:

 

Manantial fulgente de inspiración,

es tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu pupila

enfrentada con mi pupila.

 

La golondrinera el aroma,

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas,

el color de tus cabellos.

 

Un piropo, un suspiro,

de mi amor eterno.

Irrefrenable el deseo,

de entre tus afiladas, y moldeadas piernas.

Que corre, que escapa, y vuelve el cosquilleo.

 

Tu boca junto a mi boca bebiendo

la misma agua, del deseo.

Tu piel, con mi piel avivando,

el fuego del sentimiento.

 

Aunque te marchaste, sin cumplir mis anhelos,

me robaste mi primer beso,

de niño que nunca había sentido el amor.

Me dolióque te marcharas,

A otro país, sin despedida.

No te pude decir que te amaba.

Pero si, regalarte una rosa amarilla.

 

Supuse, que te lo imaginabas.

Desde que tu recuerdo, me acaricia,

siembro en la misma maceta,

al último suspiro de verano,

golondrineras amarillas, y al igual

que espero sus amarillas amapolas,

en primavera.

 

Espero que vuelvas, aunque sea, como mariposa,

o abeja, a mi terraza,

acariciada por los álamos,

y bañada por el monte, de horizonte.

Espero.

 

Vida en gris de la que tú, eres mi luna esperada.

Se cavan surcos de ti, en mi alma soñadora,

por donde fluye el solitario beso;

la tierna caricia anhela ser algo más.

 

Mis ojos quieren atraparte en su firmamento,

mis sentimientos arroparte con fuego.

Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida en verso,

mi motivo para ser solo tuyo, para no necesitar nada más.

 

Ser el sueño hecho realidad, la felicidad de dos caminos

que se cruzaron en el destino.

Tiempo para esperar, vida para soñar,

cuando te vi llegar provocaste mi despertar,

y ya no quiero descansar, solo luchar, te quiero amar.

Nos merecemos algo más, en este papel, que jugamos,

saber si nos amamos, si el deseo quiere ser pasajero,

el mío, quiere hacerse eterno, y ser tu sustento.

 

Sólo espera su momento, el sueño para vida plena,

avanza cruza cada noche el cielo azul de matices violetas,

siempre te encuentra, la soledad me abandonó para poder servirte.

Ahora avanza la duda, el temor, si realmente te merezco.

Pero del corazón nace mi valor, lo sincero el dulce te espero,

el te quiero.

El pensamiento que paraliza, cuando te veo, la sensación del amor.

 

Todo lo que me queda por decirte y lo que no te dije,

vida para vivirte.

Avanza, no se separa, no se aleja, te alcanza.

Porque eres lo más hermoso de mi mundo,

camino que surca nuestro antiguo paraíso.

Permanece como el compás de mi pulso,

desde que te conocísupe para lo que viví.

 

Fluye mi vida por tu cauce, el camino de mi amor;

allídonde viven por el querer alegrías.

 

 

Voy allíy te encuentro dormida, al final del bosque,

te encuentro soñando, con otros días de amores, profundos.

Como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,

mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,

 

mientras acercas tus labios para besar los míos,

y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor, eterno, que devolvería vida,

para quitar su despertar de melancolía.

 

 

El lobo vigilaba su guarida allísu mano le sacó, para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces y tiernas,

guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser, volaba hasta regresar.

 

Te necesito más allá, de este sentido, que grita por tenerte.

Te necesito más que el fuego a la madera, gritómi vida por tenerte,

y a la vez te adoro, en cada golpe de viento, y reflejo.

 

Me encuentras, y tu recuerdo reciente, me besa,

Mientras no puedo evitar recrearme,

en el deseo y corresponderte.

 

Transparente sentimiento, para sentirlo una vez más.

La noche estállamando, moviendo su tranquilo velo,

a flor los recuerdos, que te piensan, una vez y otra.

En la soledad, mis manos quieren sentirte, mis ojos verte,

maldita mi suerte, que dejóque te fueras para soñarte.

Ahora, los minutos me ganan sin ti, no quiero el cielo sin ti.

Como la brisa a la mar, mi alma reclama tu compañía.

Cómo encontrar sentido, en lo vivido, por su final,

si ya no está.

 

Túmi noche, y mi día, quiero verte,

una vez más,

Para asíno sentirte soledad en la oscuridad,

Tu reflejo llegará, allí donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.

Hoy la noche me llama una vez más, para soñar que a mi lado estás.

El tiempo para sentirte, lima mis nervios con solo mi despertar,

y no verte llegar, para no verte llegar.

Amor dónde estás, si te fuiste quién te podrá domar.

 

 

El castellano

 

Tu voz:

 

Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor, en mi mundo de ilusiones en viento,

 

Bésame,

al final de este deseo de susurrarte,

acaríciame con tus labios,

el mordisquito en la oreja,

el susurro en el cuello,

 

noche de eco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta, de árboles.

 

Ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz.

Tu voz.

 

Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo, y su carmín,

el despertar, de su recuerdo.

 

Acariciando, su pelo,

siendo sus ojos, siendo su boca,

Siento sus nervios, me atrapan,

enredándose contigo,

el momento, que dejóel silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.

 

Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Túy yo, solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

Se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.

 

Sostén mi placer cada anochecer,

séel tiempo que nunca se fue,

sémi sonrisa y cada imagen que, quiero ver,

detén este instante, para hacerlo real.

 

El sueño hecho realidad, la historia sin final.

Mi eterno amor, sin dudar.

Corazón carmesí, como flor de abril,

navega mi sensación.

 

Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil, que me quedan por decirte;

los que nunca se irán.

 

 

El castellano.

 

Latido:

 

Latido constante, clavado en tu mirar,

Caer y despertar en el incesante sueño,

De compañía a tus efímeras y angeladas,

alas de tu eterna alma.

En sinfonía plena con mi sentir,

plausible en verso y gesto

que arde en tu corazón de fuego.

 

Aviva el recuerdo creando presente

de este soñador despierto,

para volver a anhelarte mi amor eterno.

Susurro del viento trayendo tu brisa,

a mi sentido, despierto, cuando te veo.

Latidos al compás de tu sentimiento,

Viendo la vida en colores,

desde que mi pensamiento invades.

 

Y vivo colgado en tu pestañeo,

para ser el poeta de tus ojos,

sencillos y tiernos, vivos y aceitunados,

y corre mi vida por tu cauce.

Donde el río creado,

fueron mis lágrimas de felicidad,

de sentirme amado.

 

El castellano

 

SER DE ESENCIA:

 

Soy sólo lo que tus ojos,

dictaron, para tu corazón.

Soy sombra, reflejo, y luz, sin otra razón.

Soy verdad, ilusión, camino, y mentira.

Soy amor.

Soy tantas cosas, pero, para ti,

lo que sólo tú, quieras.

 

Deseo de nuestras almas risueñas.

Pasión de espíritu que sujetas,

sólo tú eres vida para el telar de mis letras.

Surges como viento, despertando el dragón,

iluso y generoso, cálido y tierno,

del interior, de mi sentimiento.

Sangra versos, humeantes, para ti.

 

Sueño angelado de amor sencillo y entregado.

Y te recuerdo, con este beso a tu imagen,

que camina bajo la farola, iluminando el ayer.

 

Mi palpitar por el hilo del sentimiento sostienes.

Y caíy me enredé en tus caricias,

reales o escritas para sentir

que sólo soy lo que tus ojos y corazón,

marquen para ti,

esperando algo más, que un beso ser.

 

 

El castellano

 

CRISTAL DE PULSO:

 

Inocencia que se hace belleza,

Sonrisa que ilumina el alba,

con el gorgoje de los pajaritos.

 

Si el amor no fue a buscarte;

túfuiste a encontrarlo.

Y yo sólo quiero, lo que quieras,

y asísoñar corresponderte.

 

Vi el amanecer y el anochecer,

del bello matiz en tus ojos,

que suspiraron.

Y mi amor viajódel bosque,

 

a la montaña y la montaña,

me hizo hombre.

Para poder amarte.

 

 

VORAZ DESTELLO:

 

Resplandor de auroras en los recovecos,

donde se refugian mis ilusiones en sueños.

Tu tez conociómis manos y mis manos te moldearon,

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche, cuando noto tu ausencia,

la noche que galopa y yo sólo con la palabra sufrida

de nuestra vida sentida.

 

Ya no hay felicidad entregada con besos,

y roce, de nuestros cuerpos,

Medida, y entregada, ya no buscaréen esa nostalgia.

Me enamoréde la vida y nada me falta,

porque todo me llena.

Y túmi bella, volviste a pasearte por mis sueños

Y en sueños, nos reconciliamos.

 

Desperté, y sentí de nuevo, el dulce tormento,

Para vivir soñando con el recuerdo,

y amarte soñando despierto.

 

Si me marchito sin ti,

No me quemes con letras indecisas,

porque vives en mí,

y te darélo que pidas.

Si permanezco, en tu recuerdo,

no me quemes, no llames al olvido.

Si acaso me dueles,

no es por tus errores.

Es por tus triunfos, sobre mi palpitar.

No me quemes con una lágrima,

sólo con un beso.

Si te perdono y no vuelves,

no me quemes, porque

el fuego no se quema,

Se aviva.

Tu ausencia consume mi alma.

Aumenta mi llama,

No preguntes por qué.

No me quemes sin amor,

Porque no eres mentira, eres pilar,

Pilar que sostiene mi verdad,

Que, aunque duelas,

Eres mi amar, y no despertar.

No me quemes.

Si vuelvo no te guardes,

Porque vivo de tus detalles.

No me quemes, con amor silenciado,

Haz brillar este fénix.

Sólo calienta este corazón,

y te darásu fuego sin medida.

Pero si ves, que mi llama, estáextinguida,

No me guardes las cenizas,

échalas de abono, a las rosas amarillas.

No me quemes, porque me dejo quemar.

Soy fénix arraigado a tu bondad.

 

Si el cielo se cierra,

mirarétus ojos, para tener mi cielo,

mi palpitar te dirá,

que seguiréa tu vera.

Si mis ojos se cierran,

quiero tenerte cerca,

y coger tu mano,

sentir que no eres

un sueño que perdí.

Si despierto te vivo.

Soñando te sigo amando.

Cogiendo cada estrella,

en una letra para ti, túla más bella.

Y el firmamento se cierra,

sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán lunas, pasarán soles,

y el sueño volverá,

con cada latido tuyo.

No te dejo una flor, te dejo las semillas,

los frutos de este amor.

Porque en mi jardín sembraste,

Tu belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad.

Puedo describirte como mi vida giróa mejor,

con tu sonrisa clavada, en mi mirar,

y el calor de cada letra tuya, sentida.

Te quiero, de verdad.

 

Siendo tus nervios, que atrapan cada sentido tuyo,

cada lima, que afila, tus pensamientos,

sería tu imaginar constante, en amor de dos,

sueños de un romance, correspondido,

 

Donde no importaría quien se enamoró primero.

Ya estaría atrapado en tus dulces suspiros de amor.

Y tus ardientes palabras de ilusiones lanzadas.

Clavándose en mi alma, lanzándote flores.

 

Estarían mis poemas, y mi razón perdida, en tu corazón.

Siendo el poeta, en tus ojos, el agua de tus besos,

el rocío, en tu cabello, el fuego, de tu combustible.

El que guarda, tus caricias, y hace inventario, de cada detalle.

 

El fiel, el humilde y el noble, el sincero de sentimientos.

Simplemente sería yo, brillando con tu amor.

Quien invocóa la tempestad, de roce, de nuestros cuerpos.

Quien se abre camino, galopando, en tus piernas,

 

Para descansar, en tu boca, siendo hielo, y fuego a la vez.

Siendo anhelo, escondido en corazón,

y corazón encendido, en anhelos, cuando te veo.

Tu gemido tímido y feroz, tu voz.

 

Ocaso, que la luna baña, de azul, y azul vestido de traje,

de estrellas, un firmamento, que convertimos en magia,

a fuego de nuestros cuerpos, a viento, que transporta,

nuestros jadeos que crecen, hasta juntarse en canción de lobos.

 

El castellano

 

SENTIR TRASPUESTO:

 

Noche en vela de navegante, sin destino.

Noche despertada por la luna, acariciada

por sonrisas de estrellas.

Cercanas y lejanas, según sean miradas.

 

A través de la copa de licor,

o con la nostalgia del corazón.

Luz a la vela que ilumina la pluma.

Tinta de ánima, mezclada con los recuerdos

 

De una vida a tu compañía, pasada,

con hielo y fuego, con besos huidizos y efímeros,

fulgentes y eternos.

con sueños rotos y días de amor

 

a la sombra de tu reflejo,

Disuelto por el embiste del tiempo

que partiómi palpitar, en dos,

y cada trozo llorando con clamor.

 

Tiempo en el que me alimenté

de las flores y rosas, que te regalé,

y que ya secaron, como nuestro amor.

 

Si en el camino, se cerrónuestra puerta,

La del olvido, no se construyó.

En su lugar la espina, clavada, en el corazón.

 

De un tiempo que fue mejor.

Esta copa de licor en tu honor mi amor.

En recuerdo de una sonrisa que resplandeció.

 

El castellano

 

Piedra-corazón:

 

No es una piedra, es mi palpitar.

Su latido cesó, y en piedra cristalizó.

Ella lo tiene en cuenco, con agua,

a símil de mascota, que nunca muere.

le sonríe cada día, normal, es mi palpitar,

No huye, es piedra fiel a su amor.

con caricias sintióque palpitó,

Que fue su inspiración, su amor, y su dolor.

Pero en piedra, cristalizó, pudo darle calor,

Ya que nunca quiso mi dolor.

Esa piedra-corazón fue músculo,

pero murió, y ahora solo le queda esperar,

Esperar, que el agua, y el tiempo,

Le otorguen musgo, y sangre verde,

que ablande los cristalitos, de su interior,

y resucitar.

Quizáalgún día, cuando ella se olvide,

que es una piedra, volverásu palpitar.

Pero yo, ya notéla ausencia,

de vivir sin corazón.

 

El castellano

 

DESVELO DULCE:

 

Caféa la una y once de la noche.

Despiertos los murciélagos,

raspando sombras,

bailando a la luz de las farolas.

La ciudad que no duerme,

mi mente volando, siguiéndote,

enredándome en tu pelo,

atravesando la luz, incandescente,

como buen murciélago, mi vuelo,

cazando letras, para tu sentido despierto.

Sorbo de un cafécon leche y con hielo,

anhelos y sueños, de un amor eterno.

En aroma de caféa la compañía de una Leannán Sídhe,

Leannán Sídhe del reino idílico el mío nocturno,

Tu fuego el día, de mi noche,

quémame porque me dejo quemar,

Soy fénix, esperando resucitar.

Con brea de estrella un corazón puro.

Con oro y plata,

los reflejos de la noche, en la ciudad.

Como buen murciélago mi vuelo,

Enredándome en tu pelo.

 

Disuelto:

 

Muero por un beso.

Vivo por un querer,

cruel del destino.

Condena de una pasión,

que creótu pestañeo.

Al dejarme ver,

tu cielo encerrado;

fijamente tres minutos,

Y morícon tu pestañeo.

Demostróque fui,

Importante, para ti,

Y que a pesar,

y muy a mi pesar,

de los problemas,

seguíen tu mirada atrapado.

Hasta que la aguja,

de aquel reloj de pulso;

se paró, al pasar ciento ochenta, segundos.

Mi cambio de vida,

cuando consumí,

Medio giro, al decir,

siempre te amaré.

 

LUNA AZUL:

 

Te amo no sabes cuánto.

Cierro los ojos y te veo.

Tu sonrisa es el mayor de mis regalos,

tus dientes son evanescentes, que hablan de como tú sientes.

No quiero mi despertar si no es para verte a mi lado.

Acariciando mi pelo, diciéndome al oído te amo.

 

Siento cuando discutimos.

Y no lo aguanto.

Vuelvo a nacer cuando me dices te quiero.

 

A cada instante pienso en ti.

Ahora ya eres parte de mí.

El mundo me parece un infierno si no estás a mi lado.

Tu cuerpo es un dulce parnaso.

Estoy preparado para amarte.

 

Veo que me ves,

miro que me miras,

amo que me amas.

Sin ti no soy yo,

sin ti siento, que mi alma me abandona.

No quiero decirte cosas bonitas para nada.

Sólo para que veas, que me tienes loco,

 

Sí.

 

Que sacas lo mejor de mí.

Que me has alegrado la vida.

 

Séque me amas,

Séque te amo,

y que sin ti, no soy yo.

Confío en ti, porque tú lo haces, en mí.

Y no te fallaré.

Sólo tienes que ver, todos los días, cómo estoy sin otra vida,

y objetivo,

que hacerte feliz.

Sin otro encargo, que compartir contigo todo.

 

No quiero perderte nunca, y eso requiere luchar, y dar lo mejor de mí,

para que esto funcione.

Me atormenta pensarlo,

que cada día estoy más enganchado a ti,

que cada día que amanece, mi amor por ti,

envanece.

No importa nada, solo el final del camino,

que es llenarte como me llenas.

Si te digo, que sueño contigo, casi todas las noches,

No exagero, hasta sueño despierto, cuando estoy contigo.

Por querer soñar contigo, de ti yo me he enamorado.

Eres sueño, eres mi dormir, tú lo eres todo, para mí.

 

 

Quieres saber la verdad, me has alegrado la vida.

Has llenado mis ojos de esperanza, de un futuro junto a ti.

Esto no es un poema, es una hoguera de sentimientos,

que arden en mi interior.

No soy especial, soy de carne y hueso, y me muero por ti esa es mi debilidad.

Te deseo y   que mi cuerpo, te llama cada noche.

Que cada parte de mi cuerpo, te extraña, cuando no estás conmigo.

Que cuando me levanto, y no te veo, me pongo triste.

 

El ser humano, nace. Ama, lucha, y muere.

Yo lucho, te amo y me muero por ti.

Túeres el timón que guía mis pensamientos.

Eres mi estrella en el firmamento,

El sol que me vislumbra en cada mañana.

 

Y la luna de mis noches color plata.

 

Acariciando sueños, viviendo el recuerdo.

Como una vida sin sentir, no la quiero,

En el despertar de ilusiones en verso,

Todo es bonito, todo es bello.

La nostalgia crea su velo de dulce tormento,

para quererte me basta imaginarte.

El velo de traer el pasado al presente.

Cayóde mis ojos, pero el corazón,

lo cogió, de venda, para la rosa clavada,

Ninguna lágrima, fue desperdiciada.

Ningún beso, te olvidó, al alma de hielo, tu calor.

El hielo, tiempo de insomnio, de sentimiento.

Calor, la ilusión, que un día,

cayópor tu mejilla;

Y evaporóal rozar, tu boca, en sonrisa.

Frío, el canto del viento, que llevómi amor,

lejos de este cuerpo, lejos de una vida.

Que, en sangre de poeta, llorópor la avenida,

de ángeles estrellados en estrellas,

y hadas, de mariposa, sus alas,

que fueron capturadas, por arañas.

Quien dibujóel cielo, con colores, a su amada,

mereceráalgo más, que un traje,

de azul tranquilidad.

En color de dioses, y diosas, su eternidad.

Junto al escrito del mundo vivo, que seguirá,

Aún, cuando el cuerpo caiga, como la hoja,

caduca del otoño.

cuando la melodía, eleve al Creador.

La esencia, de aquel pintor, escritor,

que pintaba con la pluma, de su vida.

 

El castellano

 

 

SENTIDO DESCUBIERTO:

 

Ilusiones traídas al presente.

Como la niebla que trajo el viento,

de tus iridiscentes palabras,

llevándome, al abrir mis ojos, al mundo,

de sueños sin vivir, de sentimientos.

Solo para ti.

Experiencias para compartir,

como mensaje en una botella.

Que salióa flote,

del lago de la esperanza.

Sin lágrimas te canto, y te escribo,

que desde que volviste, eres lo más bello,

que pasópor mi campo,

de amapolas y maravillas.

De mi palpitar, y memorias, de estrellas.

Para ser, tus caricias, vivas y aradas.

No te vayas compañera, acompáñame

En el viaje a la felicidad, como lo hago yo,

déjame dedicarte un cielo de sonrisas,

y cálidas nubes de colores,

de besos incipientes,

como el fuego de tus ojos,

con el poder de su mirada,

y el agua manantial de tu boca.

Déjame soñarte y amarte,

como si nuestra circunstancia

hubiera sido otra.

Déjame decirte que declaro amor por ti,

que me gustas, que no quiero idealizarte,

pero eres lo más lindo que pasa por mi mente,

desde que volviste y siempre.

Como un beso en la amistad.

 

Vuelvo a caer en tus alas de amor.

Cuando ilusionas mi palpitar,

que te busca para curar su dolor,

mi vida tú, desde que apareciste, nuevo comienzo.

 

Amor de siempre.

Cuando te veo en cada letra,

y no puedo evitar corresponderte.

Un alma que te llama para sostener la esperanza.

No espero que me creas porque séque me sientes,

Solo agradecerte tu huella creada en mi ser.

A fuego de una ilusión en tu mirada quiero seguir

En tu mirada quiero seguir viviendo.

No sufras porque pienso que algo me arde dentro.

 

 

 

Nunca se cerróel camino para ti.

Perdona a este corazón de niño,

Que tuvo que esperar a tu cariño,

Para demostrarte que nunca muriósu ilusión,

por ti.

Que nunca te olvidó, porque clavaste,

con fuego túsentir, en mi interior.

Este corazón que empezó a latir,

desde conocer tu alma, en letras, como mi alma, en letras.

Emocionado, porque develo, amor por ti.

Y es correspondido.

Feliz por ser tú, mi sueño,

por sentir, que te pertenece, mi mejor sentimiento.

Con valor, por sentir, lo que sientes.

Por ser alma, de, y para tu alma,

por sentir tu beso, y entregarme a ti.

Porque, eres lo que deseo.

Y, de tu beso, de amor,

Nacióuna amapola, en el corazón.

Con valor, para luchar por ti,

Y, por mí,

para arroparte, con fuego, el sentimiento.

Para ser, tu verso, tu vida, y tú, vida, mi sueño.

Me entrego a ti, porque

ya que, mi verso, corazón, cuerpo y pensamiento,

te llaman, y dicen, que yo, te pertenezco.

Me quedo a tu lado, pegado.

Para no irme,

Siendo completo, en el abrazo,

Tu sed, con mi sed, juntando.

Me quedo a tu lado, mi vida.

Porque me he enamorado.

 

 

DESTINO EXPUESTO:

 

Déjame ser yo.

Yo, quien te quiera,

yo, quien a ti aspire.

Vivo y afortunado, música,

para tu sentido.

Yo, el que tus labios, admire,

El que en tu ser suspire.

El poeta, que te escribe y vive,

afortunado,

por la música de tus sentidos.

De tu corazón enamorado.

El que en tu ser suspire,

y en tu pecho, se adormile.

El que en tus ojos se mire,

y que tus alientos, respiren.

Con tu dulce susurro a mis sueños cobije.

Quiero sentirme poeta de ti,

que, con tus cálidos besos,

en el edén, me imagine,

poeta de ti, ilusionado.

Déjame recorrerte,

como si el tiempo no hubiese.

Que tu cuerpo con el mío.

Se mezclen, en un fuego ardiente

y se confundan en uno.

Vivir en tu mirada.

Serían mis dulces palabras.

Pues no mas son reflejo,

de la altura, de tu alma.

De una amapola;

mi amor para una doncella,

viva, y eterna,

dulce, y risueña.

En esta noche otoñada,

en sentir que las primeras lluvias,

fueron alegrías despejadas,

caen tímidas, en mi ventana,

y me recuerdan a ti,

mi tierna doncella, mi bella,

mi eternamente, dulce y risueña,

como sonrisa de altares en primavera,

altares de estrellas a la luz de luciérnagas,

como rojas amapolas en la pradera,

y siento en lo alto, el cielo lleno de estrellas,

campanillas por miles,

únicos testigos, de nuestros amores juveniles.

En el anochecer de plata, tu sentir para mí, mieles,

esperando que de tus labios broten los sonidos,

que me dicen que me quieres,

y asíquiero pasarme las noches,

y los días, vida mía.

Pues sin ti las noches son frías,

y los días un mar de melancolía,

sólo soñando y sintiendo, tu esencia,

muy cerca de mí,

sólo te quiero a ti en mi día.

Como la más cálida sonrisa tierna,

sólo es amor a ti mi bella.

__________________

 

MIEL DE SOMBRA:

 

Solo tú, lo que yo más anhelo,

lo que yo espero, y quiero.

Siento que todo lo tierno,

todo lo que en míprovocas,

lo que en mí, cautivas.

Todo lo que me haces sentir,

todo lo que me hace vivir, dentro de ti,

para solo servir, y ser de ti.

Amor sincero,

algo dulce y bello,

como miel de tus labios,

solo tú, y sólo yo,

inseparables los dos, amor,

lo que por ti crece,

y me arropa, y protege,

me crezco, y derrito,

en tu dulce fuego,

sólo tú, como oxígeno y agua,

para mi vida;

luchando y sintiendo

Que sin ti ahora, no sería;

te has ganado, cada parte de mí.

Solo tú,

Con la que sueño, amor completo,

Solo tú, y solo yo,

haciendo que viva, nuestro dulce ensueño.

Porque, yo en ti pienso, en ti vivo,

de ti soy, y quiero ser.

Porque has conquistado, con tu dulzura,

cada espacio, de mi piel,

me fundo, con tus letras.

Para ser tuyo.

Y sentir que mi mundo, es tuyo,

Para que me creas humildemente,

que solo tú, eres mi mundo,

donde quiero vivir,

donde no hay palabras para describir,

lo que me haces sentir;

porque desean cumplirse, en hechos,

todos, y cada uno, de nuestros versos;

perdóname, porque te estoy queriendo,

por querer soñar, contigo,

De ti, yo, me he enamorado.

 

Puedes sentirlo.

Para ti mi amor soñado,

puedo sentirlo.

En el camino,

se abrióuna puerta,

atrás de ella,

todas las flores,

hermosas y bellas.

Puedo sentirlo, es amor.

Puedes sentirme, he vencido.

Laureado,

con amor sencillo, y entregado,

puedo sentirte,

siéntelo, amor mío, hemos vencido,

mi palpitar, has conquistado,

ya te tengo, en mi sangre,

y en mi esencia, libre,

de la que te has adueñado,

Que sueña con tenerte, bajo mi piel.

mi boca, quiere el agua, de tu boca,

en mi palpitar has entrado,

para amarlo y respetarlo.

Te quiero, y necesito, a mi lado,

como la Leannán Sídhe, de Leannán Sídhes

que eres, para mí, porque te adoro.

el rey de reyes, que soy,

desde que tu amor, me has entregado.

Y te amo más allá del tiempo.

Más allá del espacio, y de una distancia,

que se deshace,

desde que te tengo, dentro.

Muy dentro.

Eso me hace saber, que estoy vivo;

y que vivo,

de cada flor, que te forma.

Toda tú, eres belleza

Leannán Sídhe, mía.

De ti enamorado.

Vivo, dichoso y orgulloso

sintiendo, te estoy amando.

Y túsientes lo mismo,

A tu lado quiero estar,

con nuestras falanges,

de poemas,

El cielo nos hemos ganado.

Con la bondad y belleza,

de nuestra alma.

Nos hemos conquistado,

para una eternidad.

A ti, mi amor, mi lealtad.

 

Me acerco a ti al sentir cada letra.

Voy subiendo, besando, tu esencia.

Me entrego, porque hoy, ayer, y mañana;

Decreto, que eres, lo más lindo.

Me acaricias y caigo rendido,

Sintiéndote, y soñándote, de noche.

Al día tu fragancia, de alegría,

del recuerdo presente, del amor ganado.

De tu bondad arropando, mi sentimiento.

Y vuelvo a caer, en tu cuerpo.

Viendo mi añoranza, crecer,

viendo el fuego, en mí, arder.

Para tuyo ser, quien te guarda,

cada anochecer, un beso,

donde tú, lo imaginas, gracias a ti;

gracias a ti, mi vida, porque has hecho volar,

a este corazón, que el tuyo vive, puro.

Más puro, que agua de manantial.

De esmeraldas, y esperanzas, que cada día,

sueñan con vivirte.

Con tomar la miel de tus labios.

Miel de todas las flores, que este amor, ha creado.

Te abrazo fuerte, para seguir, a tu lado,

para que me sientas, que a tu lado,

me quedo tumbado, a ti besando.

Porque yazco, que, en nuestro sueño,

vivo cálido, libre y amado.

Fielmente enamorado y sin dudas,

me entrego, porque mi palpitar,

no piensa, siente, y te quiere,

un beso a ti, en esta noche,

mi palpitar encarnado.

 

Dulce como melodía de viento,

que acaricia, y mece tu pelo,

como sonrisa cálida, de amanecer,

en tus ojos despiertos, y soñados;

nubes sosteniendo ilusiones, sueños.

Me acerco a tu vida, porque la mía,

es la tuya, y tu dulzura, entra,

y avanza más allá, de donde alcanzo, a entender,

traspasa mi piel, para ser de mi amor.

Sueño con tocarte, con besarte,

de tu piel, ser reflejo, de deseo,

bonito y bello, todo lo que en mí,

alimenta este deseo, de cálido fuego,

con fuego, en verso de alma, y sentimiento,

De amor a este sueño, que nos unió en un destino,

uno solo, amarnos, sin tiempo, sin espacio,

ni medida, de lo alcanzable, por el pensamiento,

porque lo nuestro, es tierno,

Nace del sentimiento, de dos corazones,

que arden deseándose, y empiezan, a amarse.

Para ti, mi beso, de amor, esta noche,

y cada noche.

Para que sepas, que, a cada instante,

te vivo, y pienso, en esto, no soy experto,

pero me gusta decirte, lo que exhalo.

Y siento, que te voy queriendo,

Mucho más, de lo que puedo,

eres ahora, mi poesía.

Eres mi amor, ya no hay barreras.

Hay ilusiones, y metas,

sin tristeza, sin melancolía,

solo mi alma, y cuerpo, entero,

para quererte, y sentirte, cada día.

Como lo más bonito, lo más bello,

tenerte conmigo, vaya donde vaya,

mi amor, mi alma gemela,

solo tú,

solo para ti, este poeta,

del que tú, eres, su música,

Su poesía, y su musa, linda, tierna.

 

Te busqué.

Desde lo más profundo, del corazón.

Acompañando, cada latido mío.

Siendo llama de sentimiento,

abrazando cada sueño, cada pensamiento.

En la noche todo mi ser, te acompaña,

para dormir contigo, abrazado.

Sintiendo el calor, y cariño, de tus caricias,

tus besos,

que guardo,

junto cada deseo, de amor,

correspondido,

del que somos dueños,

y la luna tiene envidia, de tu belleza,

Te deja su flor, y velo,

cuando se oculta,

detrás de las nubes,

siendo cómplice de nuestro amor,

y no se sustentan, nuestras letras,

de la belleza, del firmamento,

de estrellas, si no, de lo bello,

de nuestra alma, y cuerpo,

de nuestra luz, en el corazón,

que nos atrae,

siendo celosa, toda la belleza,

del cielo, porque a tu lado,

no hay nada más lindo, y tierno,

vuelvo a mirar, dentro de ti,

me alegra contemplar, que ahívivo,

Como en mí, dentro vives,

irrefrenable el deseo,

por cuidar cada palabra de amor,

por seguir correspondiéndote amor.

Decirte que gozas de toda mi admiración,

que nuestros versos,

son reflejos, de nuestros sentimientos.

A ti te entrego, cada letra,

Salida, de este corazón,

cada suspiro, de amor,

y mi vida en verso,

de la que eres guía, vida mía,

para ti cada día, de mi sentir,

que es el tuyo.

vivo para amarte y cuidarte,

Quiero besarte-

Te pertenece, cada latido, escrito,

y este corazón humilde,

Que se volvióde oro.

Por amarte.

Porque soy de ti, para ti;

Tuyo, y siempre tuyo,

Eternamente, enamorado de ti.

Enamorado, hasta los huesos,

me tienes, amor.

Viviéndote, en un sueño,

De todos, los colores.

A tu lado, me tienes.

Fiel, e ilusionado.

Felizmente, apasionado.

Feliz, mi vida.

Porque te encontré.

y hoy,

me encuentro, amándote.

sintiéndote,

en cada palabra, sincera,

que sale de tu alma.

Contigo, mi vida.

 

Ven amor, ven conmigo

Quédate, quédate, conmigo;

ven, acompáñame, a este sueño,

a la tierra de fuego;

del amor eterno,

de la pasión,

a este amor, por el verso.

Soñándote cada día,

Amándote, noche, y día,

asíestoy yo.

Casándome con la poesía.

Queriéndote más, cada día.

Madurez poética, frase estúpida, es.

Pero amarte amor, vida mía, es arte.

Ven, ven, conmigo,

suéñame, víveme, siénteme,

escríbeme, porque en vida, en verso.

Te amo,

te digo. Y a los cielos, grito:

-Que no solo lo digo.

Lo siento de arma.

Necesidad tengo,

de estar aquí, para ti.

Exprimiendo el corazón.

Sangrando mis versos, para ti,

Porque en mi sangre, pena no hay, ya.

Hay amor, ilusión, de alma,

que se volviótuya.

Dime que me amas, como haces,

como sientes, porque yo también,

te amo, y te acompaño,

Rompiendo esta ventana, de distancia,

para que me sientas tuyo, en cada verso,

cada letra, palabra, caricia, sonrisa,

amanecer, anochecer,

minuto, segundo y hora,

momento, instante, brillo, y reflejo,

verso, canción, ilusión, sentido,

sentimiento, animal, mito, leyenda y realidad.

Porque en todo lo bello, te veo,

enamorado me insuflo.

Acompáñame, sé mi calor,

en nuestra tierra, de fuego.

Porque yo siempre, a tu lado, estaré.

 

Amor, te encontré,

y aquíestoy, entero y completo,

de tu amor felizmente apasionado,

para nuestro amor,

en verso de alma y cuerpo.

De ti, mi musa,

que en míhabitas, como diosa,

yo, tu poeta tierno,

dedicándote mis más, nobles versos,

porque este amor me llena,

vida mía,

y me da alas, y fuerza,

para volar a tu lado

y decirte, cuánto te amo,

de nuevo aquí, para ti,

sin tiempo, sin nervios,

sólo mi palpitar, abierto,

Sintiendo,

Viviendo este sueño,

y este mundo, que hemos creado,

desde que nuestros caminos,

Se han juntado.

Musa mía,

te quiero a mi lado,

tu piel con mi piel juntando,

ver tu más linda sonrisa,

el brillo de tus ojitos,

con mis caricias,

son miles, de sueños,

por compartir,

todos, los que creas, en mí,

sólo, con tu existir,

con ver, tu amor,

cada día, para mí.

Todo el amor,

que salga, de este corazón,

que te ama, que te añora,

sólo para ti,

solo para ti mi Leannán Sídhe,

mi tierna.

Donde nuestros caminos, se juntaron,

plantamos todas las semillas,

las flores, como letras,

De nuestros sentimientos;

en armonía, de siempre, querernos,

y así, te amo,

cada día más dentro,

llenando mi palpitar,

todo mi ser, de lo más lindo,

que alguien, puede sentir,

y eso es amor a ti, Leannán Sídhe,

Amor, a todo, lo que te hace, ser.

Y ser, soy más tuyo,

que las gotitas de agua, a las nubes,

me encanta sorprenderte,

no te preocupes,

porque un día, no halles mi verso,

es porque estoy sintiendo, y construyendo,

cómo sorprenderte, al día siguiente.

 

Sueño contigo amor,

mi amor correspondido.

Culpable soy,

Culpable soy;

de amarte, tan locamente,

como túlo haces,

como túme haces, sentir.

Deslizándome, por tu piel,

Trepando, el árbol, del deseo,

Para darte, su fruto,

que no es otro,

que mi palpitar, a ti amarrado.

Sintiendo tus versos, voy cayendo,

en dulce éxtasis.

Nirvana de un alma, que siente,

viajar al mundo, de tu alma,

de amor y calma,

del dulce suspiro en cada letra.

Voy bajando,

besando tu cuerpo,

me detengo un momento;

para decirte, que te voy queriendo,

y queriendo, me pierdo, en tus besos.

Tuyo soy, siénteme, tuyo.

túmi más lindo, fuego de amor.

La luz que me alumbra, el camino,

para llegar a tu corazón,

que mío.

Amor de dos, sueño de dos,

Ilusión, y deseo de dos.

Viendo mi vida cambiar,

con tu caminar,

junto al mío.

Por el sendero, del amor dulce, y tierno.

Fuego, con fuego,

nuestro sentimiento, creciendo.

Amor, con amor,

Felicidad, que no, se romperá.

todo mi sentir, gracias a ti,

contigo, voy descubriendo

que puedo amar de verdad.

Que los versos, saliendo solos, del corazón, están,

para envolverte en seda de cariño.

Somos fuertes,

Lo sincero, guía nuestras almas,

que se juntan en armonía.

Pisando el suelo, y viviendo, en el cielo.

Desde que tu vida, en la mía, entró.

Una sinfonía,

Una eterna, dulce, sonrisa;

al despertar y sentirte,

más allá, de esta tierra.

Muy cerca, muy cerca mía,

en mi esencia a la que tú,

y solo tú, acompañas,

y cuidas,

Al edén la elevas.

Has hecho brillar, a este hombre

de corazón de niño

que vive, tu amor,

sintiéndolo, y sintiéndose, libre.

Razón inmiscuída:

 

Amar tu corazón mi pasión.

Imaginar el susurro, de tu voz, en mi oído,

el te amo, brotado a fuego, de un sentimiento.

con amor, un recuerdo tuyo, inmortal en mi interior.

Con amor, una sonrisa, que brilla, con resplandor,

Con sueños en los que tú, amor,

Estás, a mí alrededor.

Con fuego, mi mirada, a ti,

mi tierna,

mi admirada, bella doncella.

Mis besos en versos,

van a ser realidad, en tus labios.

Mis caricias, escritas en tu piel, van a ser vistas.

Mis deseos, de pasar mi vida, a tu lado.

Es todo lo quiero, lo que un te amo, ha significado.

Puedo verte, si cierro mis ojos,

túcomo ninfa, que, de mí,

se ha enamorado,

Yo como dragón, y druida, que cuida;

tu campo de flores, camuflado.

el que te ama, y te espera,

con el alma entera.

y pasan lunas, soles, y estrellas,

y solo crece el sentimiento.

Te cuido con mimo, con cariño hago abrir, tus pétalos,

con cariño, me das tu polen, de Flor de Odín,

túesencia más hermosa.

Y vuelvo a rozar, los surcos de tus hojas,

en ellas noto un te quiero,

las lindas venas de tus alas.

En colores de alegría, de matices, de tu belleza,

de calor, y vida, todo lo que, de tu alma, nace.

Y el río, de sentimientos, sueños y lágrimas, de felicidad.

Donde su cauce, y corriente, llega profundo, avanza, sin pausa.

Solo por el valle del paraíso creado, de tus detalles,

como flores, en él, naciendo en los amaneceres,

duros y fieles testigos, los besos y sueños.

de este amor, porque alcanzamos la estrella

y la derretimos con esta pasión de enamorados,

creando el agua para la vida de dicha,

en una sencilla sonrisa, en una tierna mirada,

en la sincera palabra, que uniódos destinos,

en un solo recorrido

-encontrarnos siempre unidos.

 

 

el castellano

 

 

Azabache de vida:

 

Y las noches,

no son noches,

contigo amor,

Son fuego,

Calor, de cuerpo,

beso del deseo,

y caricia del roce

de tu sentimiento,

el viento travieso

tu fragancia

me quiere traer,

las nubes

el agua

de tu boca,

y la luna,

la luna

tu mayor sonrisa.

Cada verso

se funde dentro

de tu cuerpo.

tu mirada

me vuelve

leoncito tierno.

A besos de amor

viajo por cada paraíso

de tu piel,

complazco

el juego

del fuego ardiendo,

me mezclo

en alma

de fiera y guerrero,

para dar placer

a cada parte tuya

que me deshace.

como verte e imaginarte

bañada por mí

desde que la luna

visita,

hasta que el sol

acaricia.

y soy yo

entero, amor,

enamorado de tu amor.

Viviendo

de cada detalle

que a mi ser

complace,

a mi palpitar derrite

y no hay

quien me quite,

de decirte

cada día

cuanto te amo.

tu sonrisa

es un regalo,

tu cuerpo

un dulce pecado,

y tu amor

es sin duda

vida mía,

mi mayor bendición.

Porque te amo.

 

El castellano

 

 

 

 

Plañe tu sonrisa:

 

Cuando miro tu boca,

creas en míel fuego que desea y desea,

besarte, a la luz de la luna,

y tus dientes de estrellas,

de esa noche en la que tu amor y el mío

serán uno solo,

bailando a la hoguera, de piel y piel,

fuego, y fuego, de pasión,

incontrolable, sintiendo, el cielo,

y en tu boca el océano,

en tus ojos el universo,

que esos ojitos marrones que tútienes,

no son de este mundo, valen severas razones.

En tu bosque quiero perderme,

y querida falta mi tocón de roble.

Te veo más allá,

volando en versos en mi palpitar

y en todo lo bonito y bello,

porque Leannán-Sídhe mía,

tan linda y tierna sólo quedas tú en la tierra,

y te espero y quiero, aquíestoy yo te amo,

porque a tu amor me entrego,

ya que solo túvolviste a mi palpitar completo.

Mi vida en cada latido mío tú y solo tú.

Eres todo, en lo que yo pienso,

y por ti, el más precioso, y bonito amor,

tengo y exprofeso.

Contigo mi vida, quiero vivir la vida,

quiero quedarme, siempre junto a ti,

eso es lo que más deseo, porque te quiero.

Naciste para ser el amor de mi vida,

la más linda flor, en mí nacida,

yo nací, para amarte, con locura, y sin medida,

y para acariciarte, piel con piel,

o en mi sentimiento, y pensamiento,

hasta el final, de mis días.

Te amo y te adoro,

beso, beso, beso, donde tú, quieras.

Siempre juntos, y este amor sólo crece,

porque túeres dulce, y nos amamos, con pasión,

y tú, eres todo, de lo que se alegra, mi palpitar,

porque te amo, ausente en la razón.

Quiero dibujar, una sonrisa en ti, cada día, de mi vida.

Cierto es, de lo sincero, nace el sentimiento.

Eres mi mejor amanecer, y el más cálido, sueño,

el más sabroso, beso en tacita, de café,

tu amor, mi combustible, el mío,

todo, lo que contigo, hallaría,

y tú, eres mucho más, que un sueño,

eres alma, de mi alma, fuego,

luz, eres mi salud, mi reír, por ser feliz, mi soñar,

al imaginar, tu piel, con la mía,

eres mi delicia, túmi más tierna, caricia,

lo que siempre esperé, y recé al cielo, que llegase, a mi vida.

Te amo hadita.

Siempre estaréenamorado de ti, porque es muy fuerte,

lo que dentro, acuno,

te amo, y me pones tan alegre, al leerte, cada palabra tuya,

y saber que me amas,

es lo más lindo, que se puede sentir, en esta vida mía,

que cada día, se sustenta, de amarte.

Mas amarte, cada día, se vuelve arte.

 

El castellano

 

Sedienta línea:

 

Eres mi mundo,

en tus ojos me pierdo,

y vivo inspirado,

orgulloso, y plenamente, enamorado.

En tus ojos viven mis deseos,

que cada día, sueñan,

con rozar, tus labios,

y fuego, fuego, enciendes, dentro,

fuego, eres, como luz, de amor,

en mí, vives,

te quiero, y me quieres,

y cómo puedo, rechazar, tus flores,

si en mi palpitar,

con tu amor, crecen, y crecen.

Te siento, en cada hojita, de hierba,

en cada piedra, hoja, árbol, rosa,

y en cada trozo, de vida,

que habita, este planeta.

En cada río, de colores,

que, en mí, dentro fluye,

cuando tu imagen,

mis ojos, y sentimiento, recorren.

Y qué, le voy a hacer,

si me he enamorado,

si de tu boca, y esencia,

soy un apasionado,

si esas piernas tuyas,

guardan, un calor de cien fogones,

mi amor, pleno te entrego,

el mar, en un beso,

en una caricia, una flor, sencilla,

en una mirada, el cielo,

y en mi palpitar,

nuestro universo, mágico,

y yo de ti, confieso

que guardo, cada detalle,

cada sonrisa, beso que me lanzas,

y la más tierna,

y delicada mirada,

cada palabra nacida,

de tu pura alma,

Más cada día, entera, me ama,

y yo enamorado,

te siento,

y te amo, sincero, y pleno,

esperando, que mi beso, de fuego,

llegue dentro, muy adentro.

del que te ama, con toda el alma.

 

Esteban

 

 

Infinitud de éter:

 

Te amo, más allá, del sentimiento,

más allá, del corazón, porque te amo,

en esencia, en alma, y conciencia,

en ser, y piel, en beso, y caricia,

cosquilla, y mirada, verso,

letra, poema, sueño, suspiro,

susurro de amor, que corre, y vuela,

a tu lado mi amor, contigo.

Para ser, tu fuego, para envolverte, en seda,

de Leannán-Sídhe, y miel de abeja,

de flor de fuego, la tierra,

y te quiero, así, como eres, entera,

linda, y tierna, siempre, siempre así,

mi Leannán-Sídhe, si la locura,

es la única forma decente de amar

y a la vez, la más, dolorosa,

te amo, con locura amor, pero sin dolor,

porque hoy, de tus labios brotó, el te amo,

y que entera, de mí, y para mí, eres,

y te entregas,

llueva, o, haga sol, frío o calor,

porque tu amor, es fiel, y verdadero

y mi amor, reflejo, de tu sentimiento;

y de todo lo que yo, por ti,

mi bella, mi amada,

mi hadita traviesa,

en estrellas, el brillo de tus ojitos,

que me dicen, que me amas.

en violeta, de luna, el color de tu alma,

que tan bella, y cercana,

y puedo alzar, la mano, y acariciarla,

porque me ama.

Si los ángeles, discutieran en el cielo,

quién se merece alas, por la bondad, de su alma,

ganarías, por mayoría plena.

Ven amor, ven conmigo, mi cielo, te espera,

mi fuego, te llama,

Mas, esta llama, nunca se apaga,

no quiero el firmamento, sin ti,

no quiero ver, si no es tu sonrisa,

y boca para besarla.

y si el cielo se apaga, me queda tu mirada.

y si en la tierra, se acabara el agua,

viviría siempre, del agua de tu boca,

a beso suave, y dulce, que riegue, mi alma.

del que te ama, y te ama,

tu Esteban fiel, y tierno, como hoy, ayer, y mañana,

solo de ti, y para ti, pues enamorado, estoy;

y enamorado grito, y siento, que te amo,

y que lo haré, hasta que el cuerpo,

caiga como hoja, de álamo en otoño.

 

El castellano

 

 

 

 

Sonrisa alba:

 

Más allá del suspiro, de amor, que se eleva al cielo,

y al viento grita que de ti me he enamorado.

Como madera, en fuego me consumo, sin tu aliento;

y vuelvo a nacer, cuando me dices, te quiero,

si yo tu sol, túmi amada luna,

y lucero, de este firmamento

en el que vuelan, tus te quieres, y corren, nuestros besos,

los versos se tiñen, en color, cual flores vistosas,

en velo de armonía, y serenidad, que crea tu sentimiento,

y el mío, fundiéndose en gotitas de rocío,

que forman un río,

el de pasión, y ternura, que mecen tus labios,

en tus ojitos, el bosque encantado, en el que vivo,

en cual tus pestañas, en arbolitos,

tu piel es mi arena, de playa, cual mi caricia, correrá amada.

y te siento de noche, día y a cada instante, de mi vida.

Si hace frío, me calientas más, que un abrigo,

pues tu alma, y corazón son fuego, de mi fuego,

y vida, para este sentimiento, y amor, eterno.

A tu lado, se cierra el infierno, de la soledad.

Y crecen flores, y nervios de amor,

creando paraíso, en alma de guerrero,

que lucha, y lucha, dándote placer y gusto,

en cada parte, y refugio,

de tu ser, y ser, eres todo lo tierno, y lindo,

Leannán-Sídhe, doncella y, Leannán-Sídhe, de este reino,

en llama, de pasión, y amor,

que noche, a noche, te llama.

Noche, a noche, en sueños, se entrega, a tu alma,

Pues, cada día, ansía, conquistarla, y amarla, más;

y tu mirada, no es de este mundo,

porque a míme mata,

cual néctar, bebido, de tu boca,

energía, para acabar, fundido, en el fuego,

de tus piernas,

a pedazos de vida, te entrego cada destello

y secreto,

de este amor que late en verso,

y sin ti, sería el poema, de un muerto,

a una mariposa nocturna,

te amo hadita,

quiero vivir en este fuego, pues dentro,

 

a este amor tan grande, que yo por ti, alzo.

Mi vida, mi amada, mi tierna, y adorada,

mi inspiración, y mi alma,

eres, y serás, siempre tú,

lo más hermoso, de mi mundo, tú.

 

 

El castellano

 

Devenir de crisol:

 

Mi sol, mi mariposa, mi estrella, mi luz,

mi calor, mi mundo y te cojo, de la mano,

y no te suelto, porque contigo, mi ilusión,

quiero recorrer, esta vida, y ser de ti;

todo lo que eres, para mí, porque te amo, con ternura,

te amo, con cariño, te amo, con pasión,

te amo, de corazón.

Eres tú, mi vida, mi pasión, mi novia, dulce y tierna,

que, de mi ser, y sueños, se ha apoderado.

Y me encanta más cada día que pasa.

Jamás soltaré tu mano corazoncito,

porque moriría una parte de mí,

porque ya eres la mitad de mi alma,

te siento, tan dentro de mí

que si sonríes se alegra mi vida.

a ti me entrego, en alma, cuerpo, corazón, piel,

pensamiento, sentimiento, siempre y para siempre

porque te amo con toda el alma.

por quéeres tan tierna,

por quéeres mi amor completo,

mi alma deseada y todo lo que

todo lo que un te amo ha significado

tu mirada linda y tierna en amor tu palabra,

que enamora y paraliza cada parte de mi vida y alma.

Amar así, amor verdadero, sólo para ti,

contigo mi vida hasta el final de mis días

amándote con locura

amor completo, contigo mi vida

siempre fiel y apasionado,

enamorado.

mi linda y tierna, mi musa, mi ninfa,

mi mariposita, mi vida, y mi estrellita;

te quiero y amo con locura,

desde donde sale el sol,

hasta donde la luna se acuesta en tu mirada.

y pedíun deseo encontrar un amor verdadero

que fuese real y sincero, noble y completo,

que me correspondiese en completo sentimiento.

y la vida, o el destino, me regalaron tu sonrisa

tu mirada y tu amor que cada día me llena y complementa

que me hace subir al cielo repostar dándote un beso

y volver a subir al cielo con cada te amo brotado

de tus preciosos labios.

Y contigo se encendióesta llama del deseo

que creíapagada en vida de sufrimiento,

tu amor trajo mi mejor sonrisa, y la bondad, infinita,

de mi palpitar, para entregarme, a ti

sin condiciones, ni medidas, sin restricciones,

a ti me entrego, completo, como soy, y pertenezco,

pues tu corazón con el mío, son un tesoro de amor

único y precioso, brillante y adorable

y cálido y apasionado cual llama incombustible

que arde dentro, y te

en cada golpe de viento y reflejo,

pues desde que despierto cada sentido tiene tu esencia

pues el amor de tu alma me ha poseído.

¿Quieres saber una verdad como un templo?

Que si piensas en mílo más seguro y probable

que yo me encuentre pensando en ti,

porque eso hago a cada momento,

desde que sale el sol e incluso

cuando te beso en sueños.

cuando me alimento de tu boca y muero en tus piernas,

y mis manos se funden por tu torso en caricias,

tus flores abres para mí,

yo en pincel pinto tu cuerpo en colores vivos y alegres,

solo con recorrerlo con mi mente.

y me tienes de ti como vasallo y guerrero de tu amor,

pues tu felicidad para míes lo más sagrado,

pues de corazón yo te amo.

 

 

el castellano

 

Dictó el ara de sangre:

 

Más de este cielo, eres tú el lucero,

eres tú, la estela, y la nube, el viento,

por donde fluye, el viento, y mi beso,

mi te quiero, y te espero,

mi amor, y mi verso,

que, en grito, de guerrero.

Te recuerda que de mi amor,

todo para ti, es sincero,

pues yo, te quiero.

Pues yo te amo, y te adoro,

y eres túmi cielo.

La que me alegra, cada día

y me hace, mantenerme,

en pie, hasta el final de mis días,

solo tu amor, me hizo libre,

pues libre tu corazón,

para amarlo, en entrega fiel,

y sincera, pues mi único interés,

que mueve, es amarte, mas amarte, y amarte

más, cada día, que pase,

y que pase, el tiempo,

que este corazón, y amor, es sincero

y este latido, de fuego, jamás consumirá,

el amor que yo por ti pongo, en tiesto.

y te siento en todo lo bonito, que veo,

como una lluvia, de hojas,

en este corazón, que vuela alto,

desde que vive, en tus manos.

Soy de ti, de ti enamorado.

 

Esteban

 

Quiebro luminoso:

 

Eres tú, mi tierna, mi bella, mi Leannán-Sídhe,

mi ninfa, mi doncella, mi bella, mi Leannán-Sídhe,

mi amada, mi estrella, mi sueño,

mi dormir, y no despertar,

más contigo vivo soñando, en amor, en un amor,

que cabalga hecho realidad,

pues de tu alma es mi alma,

y mi verso, solo describe la belleza, de tu mirar.

En este mundo, que me pierdo, y me vuelvo a encontrar,

Mirando, tus ojitos, en despertar.

Sueño tu beso, sueño tu caricia, por todo mi cuerpo,

y tu abrazo, con mi abrazo, largo, y duradero,

cálido, y tierno.

En esta tierra, de fuego, nuestro beso,

se unió, en un solo deseo,

ser siempre completos, en este amor, verdadero,

ser de la pasión, fuego,

y del verso, amor incondicional, e incontrolable.

El agua de tu boca, tener,

ver contigo, el amanecer,

arropar cada noche, mi sueño, con tu compañía,

que me arropes, en tus alas, de amor,

y volar, lejos, de este sitio terrenal;

a un mundo mágico, en el que solo existan,

tus besos, y tus caricias,

donde tus te quieres, y te amos,

nazcan como flores, en la tierra,

y nuestros sentimientos, sean los dragones,

que protegen, nuestra historia de amor.

En ti pienso, contigo sueño, y muero, en pasión de fuego,

Vivo, cada verso, y te entrego, la esencia

de mi sentimiento, que vuela, que corre, a tu lado;

para amarte, y amarte, besarte, mirarte, y acariciarte.

Que orgulloso, y enamorado.

Grita, que te quiere, y ama,

más allá de este mundo, y razón alguna,

pues te amo, de corazón,

y ese fuego, de amor, no le hace falta, explicación,

pues se demuestra, y se demuestra, sólo, con amor,

de tu felicidad, es pasión

para ser, tu sustento, y tu latir.

Más yo a ti, te encuentro,

y te beso, pura, y hermosa, cual diosa.

Si de la naturaleza, fueras señora hada.

Todas las flores te servirían,

y cada pajarito, cantaría a tu ventana,

las fieras serían, tiernas, solo con tu mirada.

tu esencia, me llevóa tu lado.

Para quedarme, contigo esta, y cada vida,

Mas, de ti, soy tu esclavo, y tu amado,

tu eternamente, guerrero, enamorado,

el de la palabra dulce y apasionada,

que dedica, y dedica, a la grandeza, de tu alma.

De este paraíso de amor,

el río que da vida a las almas en color se volvió,

y la vida cantósu canción de amor;

a esta suerte de artesanos de la pasión,

más de tu cielo soy guardián y redentor,

soy lluvia y cada gotita que te riega,

mi margarita amada que, en un pétalo,

dejaste escrito, que me amabas y querías

y que lo harías siempre y para siempre,

aquello, me convirtióen luciérnaga eterna

para posarme, en tus hojas

para siempre ser, tu luz, y tu amor,

tu calor, y tu ilusión, tu amor, y tu pasión,

soy yo, tu amor, tu poeta, tu novio, tu guerrero,

y el que va, a estar a tu lado, a cada minuto,

vida, y segundo, siempre, siempre, siempre,

en tu corazón, y a tu alrededor,

pues, de tu cuerpo, serécada flor,

y tú, de mi vida, eres, y serás cada ilusión,

cada deseo, sueño y pasión,

eres mi palpitar, soy tu amor,

tuyo, tuyo, a cada instante, y minuto

pues de alma, y corazón, te amo;

ninfa, mariposa, doncella,

mi dulce, bella y tierna, mi diosa,

Leannán-Sídhe eres y serás siempre,

mi felicidad, amor y pasión, mi todo,

mi amor verdadero, y completo,

y lo que más, me alegra,

que eres mi amor, correspondido

pues tu corazón, y el mío

forman siempre, un mismo latido.

Túmi anhelo, fraguado.

 

 

El castellano

 

 

Pesquisa flamígera:

 

Sentirte es cuando, mi palpitar,

de tu alma, se viste,

vivirte, es recorrer, cada beso, tuyo,

sonrisa, y caricia,

hasta, feliz, amado,

dichoso, y apasionado,

en mi pecho, dormirte.

Tenerte, es ver ese amor;

que sientes,

en tus ojos, reflejado,

bellos y alegres,

tiernos y dulces.

cual nubes, de colores,

mis sentimientos, pasan,

a llover, en tu ventana, y mirada.

Mi te amo, entra dentro, y profundo,

cual raíz, de rosa,

en la tierra, mojada.

Y túmi vida, eres preciosa.

No basta, regalarte una rosa,

Si no, amarte, toda la vida,

Porque, mereces eso.

Y mil cariños, más, de alma.

De tus besos;

quiero tener, mi aliento,

de tu cuerpo,

el combustible,

para este fuego.

Tú, amada florecita,

Eres, de mí,

cada despertar, alegre,

sintiendo, que me amas,

y que seguro, estarás soñando,

o pensando, en mí,

porque, en mi palpitar,

has escrito, mil refugios,

y tatuado, cada verso tuyo.

En mi cuerpo,

tus caricias, has dibujado,

eres, de mi vida, lo más bonito,

que jamás logré, imaginar, o alcanzar,

pues me amas, y te amo, de verdad,

y es un sueño, hecho realidad.

Pues tus latidos, los oigo,

y junto, a los míos,

tu alma, mi alma, ha conquistado.

y juntas, como nosotros,

viven amándose,

y en fuego, a cada momento.

 

El castellano

 

 

Vida en tu vals:

 

De mi felicidad,

Eres, la que guía, cada sonrisa,

y hace brillar, este sentir asido,

que a tu lado, amor mío,

te daría, el paraíso,

mi boca, el fuego,

de beso, y beso,

dulce, y tierno,

cálido, y apasionado,

que se alargaría;

minutos, y minutos

hasta llegar, incluso

a una eternidad entera,

dándote besos,

y mirando al fuego,

de tus luceros.

Mi caricia, quiere viajar,

por la arena, de tu piel

y repostar, en el oasis,

de tus bellas piernas.

te quiero, más como eres,

una pasión, entera,

mi musa, linda, y tierna,

la que este alarido,

quiere, y acelera.

La que me besa, y besa,

en cada sueño,

en el que tengo, un cielo,

el de tu amor, y fuego,

hasta cuando duermo.

Y te amo, pues de la belleza,

y bondad, de tu alma,

me has enamorado.

No me puedo imaginar,

un mundo, sin ti,

aunque no lo creas,

porque es contigo,

con quien quiero, pasar,

cada día, de mi vida.

Y aunque esto;

no parezca un poema,

son mis sentimientos,

que de ti, y para ti,

son, y serán siempre, bellos,

porque te quiero.

y te amo, hasta el final, del tiempo.

mi ninfa, y preciosa.

mi bella, y mi amada,

mi Leannán-Sídhe.

Mi adorada florecita.

Mi señora hadita.

 

El castellano

 

Sentir de coraje:

 

Y yo te amo, y el sol brilla,

y el alma, conoce al cuerpo,

la cabeza, se separa, y sólo,

queda el corazón, sintiendo amor.

y yo te quiero, a mi vera,

y yo dándote, un beso rico,

y yo te deseo.

En un piropo, de tu boca, vivo,

y a tu corazón sirvo.

En abrazo, cálido, y duradero a ti,

me veo unido, y mientras, pasan,

y pasan los minutos, y segundos,

aquí, te sigo sintiendo,

de mi cariño, como llama, de fuego,

de tu boca yo quien la extraña,

de tus ojos, yo quien vive, en tu mirada.

puedo sentirlo, de cada letra que fluye;

un poquito de amor, que crece, y crece.

Y vuelvo a caer, en tu cuerpo.

Acariciando, las flores, de tus cabellos.

sueño en marcha, cabalga mi pasión

Su alma, la sostiene, y teje,

este deseo, nace pleno, al imaginarte,

y sentirte, tan cercana,

que casi puedo tocarte.

en mis brazos, y pecho, apoyo, tu sonrisa,

para dormirte, y como fiera,

acariciarte, mientras susurro,

en tu oído, todo lo que tu amor,

mágico, y verdadero, en mí, ha provocado.

Más allá del tiempo,

y de una falsa distancia,

pues solo, separa, nuestros cuerpos,

no este alma, que te quiere, y ama,

gritando, túnombre,

Diciéndote, a cada segundo,

que estarásiempre, a tu lado,

mientras dure el mundo.

Y en su ausencia, crearía, el de besos,

Alegrías, y sueños, caricias, y te quieres,

para poder seguir, viviendo contigo.

 

el castellano

 

Ilusiones en mano:

 

Quisiera tenerte, en mi pecho,

decirte al oído, cada latido.

Acurrucarme, en tu ombligo,

acariciar tu pelo,

y mirarte, bello, todo un mundo,

por descubrir, en tus ojos.

Quiero vivir, de tus sonrisas,

Beber, de tus besos,

estar contigo, hasta que el tiempo,

sea sólo una forma de nombrar,

de ti un parpadeo, pues contigo,

sería, este pertinaz latido, y querría,

más, y más, tiempo contigo,

hasta no despegarme de ti, un minuto,

ni soltar, tu mano,

pues a besos, recorrerías mi mundo,

y yo el tuyo.

Como no conjugar, las mil formas,

que tiene un te amo, cuando verte,

lo ha provocado, y sentirte,

lo ha tatuado.

puedo escribirte, un mundo,

pero prefiero vivirlo, y sentirlo,

contigo, contigo, solo contigo,

más yo, soy sólo tuyo,

y túsolo mía, la que crea,

esta sonrisa, y las mil,

que a tu lado verías.

puedo recorrerte, al cerrar los ojos,

puedo amarte, de un millón de formas,

porque, la más importante,

es la que te encuentro, más dentro,

y esa es amarte de alma.

Porque siento, que tu alma,

estájunto a la mía, y mi esencia,

Te vuelvo a decir, te amo mi bella,

porque voy a dormir, soñando contigo.

y es muy bonito dormirme, pensando en ti.

Porque más cerca el momento,

en el que lo haga a ti abrazado,

dándote besos, toda la noche.

 

El castellano

 

Grana de espiga en pecho:

 

Son tus sentimientos,

un tesoro de amor,

Son tus labios

un arma tierna,

pues tu palabra,

la hacen bella,

son tus manos,

arpas del tacto,

pues con ellas,

la caricia se vuelve,

melodía de mi placer,

Es tu sincera alma,

el valor, y coraje,

ganado en batalla,

en la que de este amor,

ganamos los dos.

Es tu sonrisa,

un horizonte de astros,

cometas de mi cariño,

ilusión de trovador.

Es tu beso, un vuelo

a un mundo,

anterior, al nuestro,

Para finalmente,

y felizmente,

vivir en un romance,

antiguo.

Es caer en lecho,

de amor y pasión,

de rosas y velas

en una cabaña,

junto al río,

Pues el marrón

de tus ojos la cabaña,

y el azul, y verde,

de los míos,

el agua, de ese río.

desde que te conocí,

no he sentido frío.

he vivido con fuego,

en cada latido,

y te amo,

con suspiro y suspiro,

y haciendo al cielo

mi pedido,

vivir pronto,

mirando tus ojos,

junto a los míos.

 

 

El castellano

 

 

Concavidad presa:

 

Soy fuego, con tu aliento, de amor vivo,

me deslizo por tu suspiro, para decirte,

cuanto te admiro,

cuanto me derrite, un gemido,

tengo tanto que agradecerte,

gracias a ti, vuelvo a sonreír, y a ser feliz,

eres mi vida, estrella mía.

Escribiéndote mi poema, de los sentimientos,

que este amor, por ti, de mi alma emana.

para que ni una noche, extrañes mi cariño,

y amor sincero, pues te amo,

y te quiero, con el corazón entero.

más, nunca soltaré tu mano.

Nunca,

Nunca,

no hace falta que te lo diga,

porque sabes la respuesta;

y es que quiero pasar, mi vida entera, contigo,

y muero esperando, que llegue ese momento,

juntos de la mano, sueño sin fin.

Tus ojos, con los míos, en fuego de mirada,

tus labios, y los míos,

llenándose de agua, de un paraíso,

el de nuestro amor, mágico,

de tierra de hadas,

y fuego de dragones.

mas del verso, a tu amor, y mío.

sobran explicaciones, pues el te amo,

se ha tatuado, en tu corazón,

en sueño, te vivo despierto,

en verso, te admiro, en inspiración,

que provoca, tu amor en mí,

junto el deseo, bonito, y divino,

dulce, y sencillo, tierno y lindo,

como de tu boca, el cariño.

junto a ti quiero matar, cada minuto,

arrebatar al destino, cada detalle bonito, contigo.

y tener vida, y sueños, para crear y realizar, contigo.

Tú, mi amor, yo, tu amor, y tu fiel, guerrero.

En verso, y fuego, en caricia, y deseo,

que recorre tu cuerpo,

tú, mi sueño, tútodo lo que quiero, contigo

amor completo.

Contigo, solo un camino, sentirte, y amarte,

hasta acabar el universo, a besos, por todo tu cuerpo.

túmi amor, soberbio.

yo tu poeta, tierno.

 

El castellano

 

Sentir en bruto:

 

Flor de luz, en este linde, donde corta mi sendero.

Vidas paralelas, que avanzan, entrecruzándose,

cuando duerme el sol.

fiel reflejo, de mi amor, que te doy en sueños.

Intermitentes sentimientos, como ánimos, en ánimas inanimadas.

Flores amarillas, de espinos, creciendo en este desierto, embalse, de recuerdos, regados con amor.

Labios, que sangran palabras, de vino.

Pulmones, que respiran cigarrillos, en un cielo enterrado.

Manantial subterráneo, donde quedé encerrado.

Gritos por eco, pensamientos retumbantes, en mi cabeza, Reflectantes, de mi existencia.

Quisiera escapar, de este pozo, quisiera que tú, me rescataras.

Que túme ayudaras, y me beses, pero eso no depende de mí, porque ya me amas con toda tu alma.

semanas pasan, y el olvido me va matando, con su cruel instrumento, a golpes de silencio.

Me voy consumiendo, sin sentir, tu aliento.

 

Sentida senda:

 

La noche, con su aura, de misticismo.

Nos conducía, hacia las puertas, del deseo, y la pasión,

como algo inevitable, como algo, que tenía que pasar.

La preciosidad, de todos los factores,

que envolvían, aquel lugar, fue,

como si hubiese estado todo, preparado,

para nosotros dos.

La luz de la luna, y de las estrellas,

incitaba con su velo, de romanticismo, a dejarse llevar,

a solo escuchar, lo que queríamos, de verdad.

Nada importaba, solo tú, y yo, y aquel momento.

Solos túy yo, en ese instante mágico.

Solos tú, y yo, sin importar, lo anterior,

Intercambiando amor.

Tenía la sensación, de poder alzar la mano,

y tocar las estrellas*

y alcanzarlas, para ti.

tus ojos brillantes, el fuego, de tus caricias,

pidiendo más.

yo robando, a la noche, cada minuto.

Galopando en mi corcel, saboreando, tus labios

sabor, de miel,*

mi cabeza queriendo,

detener ese instante, para siempre,

La cámara de fotos, de mis ojos, capturando,

todos los detalles.

 

Te necesitaba, mas, ya no aguantaba, esta soledad*

y me llenaste, de nuevo, de ti,

con tu cariño sincero.

y te volvía sentir, coraje y seguridad,

para luchar por lo que quiero de verdad.

Volvióla felicidad, a mi ser, volvía ser.

tan importante es el ser, tan importante es el estar.

Lucharéy sé, cómo ser, ya que ya fui,

y no hay barrera,

que no pueda superar

Y el deseo, que pedíesa noche,

a aquella estrella,

se cumplirá,

y me recordarás.

Porque te voy a dar momentos,

y recuerdos,

que nunca olvidarás.

 

Desliz pasajero:

 

Déjame ser, quien guarde, tus besos,

quien comparta, tus alegrías,

el que, cree horizontes, contigo,

el que, al cerrar tus ojos, veas.

Déjame cumplir, todos tus deseos;

como anhelos, de que otra realidad, es posible,

hacerte feliz, es lo que pide, mi alma,

no quiero, que te vayas, sólo,  que veas,

que, sin ti, no soy,

que, sin ti, no quiero ser,

que, sin ti,

sin ti, no podría vivir.

Me duele el pecho, sólo de pensar, en no volverte a ver,

mi alma.

Enamorarte lo pide, mi palpitar,

Capturarte, en mi retina, mis ojos,

no puedo, ni quiero olvidarte, porque te necesito,

y no me puedo imaginar, una vida sin ti, aunque no lo creas,

pero se alegra mi alma,

sólo de verte sonreír.

Porque existes en mi mundo.

Porque eres mi mundo.

 

Vida en color, de tormentas de arena,

polvo de almas errantes, jinetes del tiempo,

ocasos, de un tiempo, de alba, en lo infinito.

 

Quécosa mejor, que, tu te quiero;

el suave duelo, del te espero,

el desespero, y me desespero;

en el suspiro del cielo.

 

Si el querer quiso, y el poder, no pudo,

nada se opondrá,

todo se verá, y quedará,

nada se irá, en la azada;

 

se cavan surcos, de mí, en tu alma,

nunca para desgarrarla, ni doler.

Sólo, para acariciarte.

 

Viento azul, de este cielo nocturno,

quién viera, tus ojos siguiendo, mi marchar,

solo sombras en mi camino para buscarte

sentimientos, que recobran fuerza,

no te vayas, de mi lado,

sentido, de luz compañera.

Vuelve;

como lluvia roja, de besos carmín, de tus labios,

como cielo encerrado, de tus ojos,

cielo, que liberado, nunca me abandonará,

cielo desconocido, cielo sin domar,

fiel compañera, de día, y de noche,

fuego, como yo, solo avanzando, en un sentido,

yo, contemplando el abismo,

nunca cayendo, ya, que tengo apoyo firme,

túmi apoyo.

Mi motivo, para soñar alto, para vivir intenso,

meloso tormento, de todos los matices,

para sentirme cuerdo, en un mundo de locos,

pero quién soy yo, sin tu calor, de palabras;

sin tus sentimientos sinceros,

que me enamoran,

que ilusiona, y paraliza,

la vida de este pomposo, corazón, que te habla;

ansía todo, lo que salga, del tuyo,

porque este, ya,

comienza a sangrar.

ya te dio, su lado.

sólo es, para disfrutarlo, en vida.

No vivo esperando, tierra.

Lloro viviendo, amarte,

para soñarte, vida para morirte, placer.

Quién da más, solo tiempo, todo llegará,

o se irá.

Naipes del tarot helado,

en la hoguera, de cartas flameantes,

al viento,

en este oscuro, firmamento

del azul sediento, teñido de espadas;

como pasión, nunca matar cariño,

solo aumentarlo, cada día.

 

Sentido oculto:

 

Vida para morir en tus ojos,

amor para odiar, lo malo de esta vida, que destruye,

y se come, por dentro, mi noble corazón,

sólo un segundo, de ansiedad, tiempo,

que corre marcha atrás,

un miedo aflora:

-Cómo perder, tu mirada fijada, en mí,

con cariño sincero,

como el peor castigo,

condena inimaginable,

que solo pensarlo,

solo pensarlo, de observarlo,

un pozo de miedos, y pensamientos negativos,

aflora en mi irracionalidad.

caes en él, y te levantas, en minutos, pero el miedo, avanza;

te paraliza,

te domina,

como equilibrio, de fuerzas,

para vivirte intensamente;

para soñarte.

solo el deseo, de conservarme, en tu deseo,

sublime de ilusión;

un sueño, como deseo,

compartir, nuestros caminos, ganará,

ganarápara esta vida.

Felicidad eterna; más allá,

de estas funciones vitales mías,

estála posesión, de tu alma,

tu recuerdo,

tu esencia capturada, por cada sentido despierto,

cuando te miro,

cuando te leo,

cuando te pienso,

cuando te asomo,

cuando te deseo;

allíestá mi felicidad.

Allíestás tú.

 

Sendero despierto:

 

voy allí, y te encuentro dormida, al final del bosque.

Te encuentro soñando, con otros días, de amores profundos.

como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,

mi caricia hace una pequeña sonrisa, en tu rostro,

mientras acercas, tus labios, para besar los míos,

y fundimos, nuestra vida, bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor, eterno, que devolvería vida, para quitar,

su despertar de melancolía.

el lobo vigilaba, su guarida, allísu mano, le sacó,

para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo,

las palabras dulces y tiernas,

guiaban mi alma, a viajar, uniendo, su ser,

volaba hasta regresar.

te necesito, más allá, de este sentido,

que grita por tenerte,

te necesito más, que el fuego, a la madera,

gritómi vida, por tenerte,

y a la vez, te hablo, en cada golpe, de viento y reflejo.

me encuentras, y tu recuerdo reciente, me besa,

mientras no puedo evitar, recrearme en el deseo,

y corresponderte.

 

Para esta vida mía, la estremece,

la atrae a su lado, como algo inevitable,

en tus ojos quiero, perderme.

para encontrarme, con el momento, inolvidable.

 

sentido despierto, cuando te veo,

imparable, en mi vocabulario, el piropeo,

como el entrañable, y dulce deseo,

te veo, tan cerca, y a la vez, tan lejos.

 

Escojo tu sendero, yo como tu destello, en el secreto,

voy con el manto, de tu compañía, allí donde se oculta, el día.

Allídonde nuestro calor, se refugia.

Allídonde, mi alma, no cesa la lucha, para ganar tu dicha.

 

con los miedos, guardados en un rincón,

el sueño solitario, no me abandonó,

Con su antigua ilusión, envejeció, su imagen viva, guardó.

de él decían, que solo quería, comprender al amor;

 

del verso, a la canción, así hablaba el corazón,

tras una flor, la conoció, y le preguntó:

¿Quéeres amor?

No, sólo nací, del rayo de sol.

 

Intrigante sensación.

Nadie te posee, pero todos quieren encontrarte.

Hoy fui más allá, y te besé, y así en mi interior, tenerte.

Como un paréntesis, del destino, su recuerdo, siempre quedó.

 

Tu amor, es lo sagrado, a lo que aspiro,

tu dulce complemento, entrando en mi vida,

el día para tener los besos de tu firmamento,

noche, para regar las rosas, de tu alma.

 

Cumplir mi deseo, me esfuerzo,

en mantener tu aprecio.

tu mirada, con mis ojos, recorrer,

ver contigo, el amanecer.

Arropar, tu cariño, con cada detalle.

 

sostener en cada noche, tu sueño, en mi pecho.

Ilusión, como íntimo tesoro, de dulzura,

vivir cruzando nuestro existir.

 

Navegando en el horizonte, de mi destino,

Buscando, tu sonrisa, en cada amanecer,

Velando, el tiempo, de cada anochecer.

llamándote en silencio con cada recuerdo,

volviendo, siempre,

al comienzo del sentimiento,

dejándome llevar, por el dulce tormento,

conteniendo, las palabras, en el viento.

ya quiere cae,r el lamento, dejar libre, el intento,

verte llegar, el silencio, deshacerlo.

Saborear, tu piel, bajo las sábanas,

la miel de tus labios, tener,

hacer tus piernas, estremecer.

Endulzar, el momento, con una caricia,

compartir día a día,

abrazándote, en la noche,

sólo con tu amor, ya no sería pobre,

solo túte quiero, se eleva en mi cielo,

mi dulce sustento que quiero.

mi palpitar, quiere navegar, hoy por tu interior,

sentir cada flor que forma tu piel,

tener tu aroma, como velo, que embriaga.

quiero quitarte, la ropa, besarte, que me sientas dentro,

recorrerte en cada caricia, hacerte sentir, oírte gemir.

quiero mi despertar,

para verte llegar.

 

Amanece, y tu silueta, recorre sus últimos instantes,

en mi sueño,

tenerte cerca cada noche, y en mi interior, los días,

ser tu compañía, alagarte, con mis letras, entregarme, como te entregas.

 

cuantos besos soñados, y mil abrazos, no dados,

noches, para esperar, vida para alcanzarte.

y sentirte, mi motivo, para enamorarme,

el momento de tener, tu esencia, más allá,

de donde acaba el sentido.

 

El castellano

 

 


JAMÁS MIL MÁQUINAS PODRÁN HACER UNA FLOR:

 

Quién fuera sombra, para acompañarte,

el día, y cada día, durmiendo de noche, contigo, quién fuera, viento, para acariciarte, hasta el recuerdo,

y mi alegría hoy descansa en tu pelo, palabras al tiempo que nunca fue mío pero hoy quiero hacerme poema en tu boca, ser mensaje en una botella

que renació a flote en el lago de mi esperanza tu nombre con el mío escrito, iridiscente beso en el ocaso

que tarareó flores de tu piel inverna, sangre de mi sangre que hierve.

Te vi detrás de la estrella más brillante del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor que corre y descansa entre la inmensidad de un parpadeo. Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor en mi mundo de ilusiones en viento, ilusiones traídas al presente.

Como la niebla que trajo la brisa

de tus iridiscentes palabras llevándome al abrir mis ojos al mundo

de sueños sin vivir, de sentimientos

solo para ti. Experiencias para compartir, Si el cielo se cierra,

Mirarétus ojos para tener mi cielo,

mi corazón te dirá

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran

quiero tenerte cerca

y, coger tu mano,

sentir que no eres

un sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando.

Cogiendo cada estrella

en una letra para ti, tú la más bella.

Y el firmamento se cierra

sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte. Pasarán lunas pasarán soles,

y el sueño volverá,

con cada latido tuyo.

No te dejo una flor, te dejo las semillas, los frutos de este amor.

Porque en mi jardín sembraste,

tu belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad.

Puedo describirte como mi vida giróa mejor, con tu sonrisa clavada en mi mirar, pupila tuya que mira mi caminar

como un mundo sin sentir no lo quiero, cierro mis ojos y dentro te veo

de tus pestañas me suenan las campanas para tu parpadeo susurrarte el beso segundo que me corre transverso

de este azul que nos bebe las caricias jamás mil máquinas podrán hacer una flor y en el latido quedócada siembra de tu amor hoy te canto sin dolor

que te quiero ver en todo lo bello

que cruza mi firmamento

coger tu mano caminar infiernos surcar cada bosque a perdernos

que después del invierno quiero verte venir a florecer mi alma y aliento

sin sentido no estar a tu vera

y volver a sentir contigo,

estar en eterna primavera.

Matar mi pena con una flecha de tu lengua hoy cabalgando el viento de tu voz quiero despertar en ti nuestra pasión, lunas ciegas y violetas colgantes de cielos fluorescentes

quiero clavar al cielo un latido

quiero despojarme de sombras y gritos

que muerden mi pasado

quiero caminar tu piel como babosa

a encontrar tu mata hermosa,

quiebro el tiempo que nos sintió

rosas azules arden en horizontes perdidos flores de sangre gotean esencia de tu belleza mirada tierna y angelada

sonrisa que me tiembla el deseo ardiendo

de cocinar a lumbre de mi rama

con tu estufita ardiendo,

muero por un beso,

muero por perderme en tu pelo como murciélago, condena de tu pestañeo

que me dejó ver que yo vivía

en tus fogones de ojos marrones,

mi luna dame tu luz siempre

nunca se apagará tu imagen en mi mente,

eso siento cada tiempo que bebo tu cuerpo llenar mis flores de sangre

y reventar al viento el amor que llevo dentro.

 

 

 

II

 

Tallo prendido del calor de tu amor, destello violáceo del astro bebido,

hilo que mece la zarzamora de mi destino, nube que nuestro invierno desvanece

en el latido del violín sin tiempo,

en el baúl de tu recuerdo

con tu pétalo despierto

con el beso a aquel cielo descuelgo camino tu río de sabores

las dunas de tus piernas se pierden en arena gime el segundo y el tiempo cae sordo noche que los minutos se hacen testigo de tus cielos bellos,

de tus ojos de luna limando mi escarcha, a las tuyas que me acechan la templanza, el matojo reposa su cruel silencio

el hierro tiempla la espada,

la fuerza se vuelve sombra eterna, alma de voz eternamente enamorada,

Sus estrellas, cantan,

la dama se vuelve blanca dama de noche

sus semillas me cuelgan los nervios

en las arterias enardecidas que me surcas,

vid de mi vida a veinticuatro flores de sangre,

mi tierra olvidada niebla

camina nuestros transeúntes

riega tu solana de vida

y tu lengua me tienta.

Suave recorro tus labios de rosa,

quemo la azúcar enraízo tu piel de arena,

te lucen las estrellas y gatos nos acampan el alma, tiembla mi rama te descubre lo perplejo

y de tu campo como el silencio

me vuelvo grillo de tu pelo,

ojos en tus ojos de olivo,

mi vida que me acaricias la viveza acechando mi hora quieta

te hago un vestido a caricias,

nuestro bosque reverbera lo oculto y sentido

así el idioma cae en las pestañas del silbido, blanca dama mía ámame ahora

que el tiempo no es mío

que mi suspiro solo es suspiro si te miro, sángrame los espejos con lluvia carmín del recuerdo, perdamos los bosquejos

entre yedras que nos escalan los cuerpos vueltos ovillos de fuego,

raspa el cielo fluorescente mi murciélago

que encuentra la polilla de tu cuello,

a cada luna que te espero entera,

a cada sombra que te tiembla,

cada parpadeo que descubro nuestro encuentro, en ese árbol está mi aliento de agua

en esa piedra reposa mi fuego

en esa montaña vive mi sentimiento,

por las hojas al viento

habla nuestro secreto,

en cada latido de aliento que te pienso,

en cada distancia vuelta océano de tus mares, vuelta pena de mora,

tejen mis notas de tormenta

mi humor llevado en las sangres del río, amarte como si la noche fueras tú,

mi bella reina Hada.

 

 

Miguel Esteban Martínez García

 

SENTIMIENTO LABRADO:



Viento, viento bonito

lleva al cielo cada escrito

arropa este amor en mi cuerpo

en mi corazón te llevo

hadita de mi sentimiento

noche hoy en tu sosiego me encuentro entre nubes violetas

y el cristal luminoso

de esta luna de invierno

bañan mi cuerpo tus latidos

sordos de oscuridad

y a este cielo sonámbulo

lanzo mis ilusiones al viento

siento tu caricia de alma

y te bebes mi calma

despierta esta rosa sangrienta y su aroma de romance antiguo atraviesa el pecho tu amapola eterna primavera

cuando mis ojos te ven entera cada sentido despierto

como fiera al acecho de tu latido hoy en tu bosque me pierdo

tu imagen surca mis sueños

como cada noche que siento tu beso

y como me cuidas,

como soy yo tu alegría

mi vida vistes de amanecida dicha,

hoy la hierba escala mi montaña

la lluvia germina todas mis semillas

de pasión y fuego,

donde entero me entrego

al placer que muerde

y envuelve en margaritas,

como sencilla tu sonrisa

y tierna tu caricia,

ya no hay súplicas

solo felicidad desbordando mis cauces,

te sostengo fuerte en mis brazos

para nunca soltarte

para eterno tenerte

si por soñar soñé acabar con la soledad fría y escarcha de esta melancolía

llegaste túa mi vida

como cada noche siento tu melodía

y me acompañas cada día,

salióel sol después de la tormenta

y ame tu esencia

regando mi interior tu voz de alma amada

tu bella y dorada calma,

rompílas cadenas que me anclaban al pasado para luchar por mis sueños y alcanzarlos, entendí el idioma del silencio

y hoy contigo

lento construyo mis escaleras al cielo,

este firmamento clama de azul sediento, ermitaño en su montaña del sentimiento

el amor jamás salió de su cuerpo,

de él decían que quería comprender al amor, tras una flor la conocióy la preguntó

quéeres, amor,

no solo nacíde esta flor

tu inocencia me enamoró,

curarétus heridas de dolor viviréde tu amor.

Vuelvo a este dulce tormento buscando llenar de amor el cielo, labrando el campo de tu alma

y bella mi amada

te bajarélas estrellas para que puedas acariciarlas, estas flores cantan la canción

que te enamora el corazón

vuelvo a luchar como ayer

con tu amor jamás desfalleceré

eterno en tus alas viviré.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

 

AZAR RELEGADO:

 

Navego los límites de tu silencio,

tu luna, reina mi cielo,

en este horizonte de ilusiones, y sueños,

tus besos florecen mis recuerdos,

las mariposas de tu piel, tersa de seda, acaricio eterno,

el momento, que escapa, entre tus labios, cuando brota,

el te quiero

y en mis ojos, te encuentro,

donde me enseñaste a vivir, el momento

porque nada, es para siempre,

escribo el sentimiento,

ese que me hace, amarte, despierto;

este viaje sin retorno

me hace buscarte cada noche

para que tu amor surque mi sangre

y mis sueños de tu mano pueda acariciar

lento muerdo el placer preso

y la lluvia envuelve nuestros cuerpos

recorro tus parajes, me pierdo en tu bosque este fuego late en esplendor

encuentro tu dorado amor

oigo los aullidos del corazón

atrapo mis flores de pasión

quiero y te quiero en cada amanecer

donde agradezco cada aliento

cada suspiro que asesina al tiempo

y da vida a mi sentimiento

mi eternidad alcanzo acariciando tu cielo, entero me entrego como el calor de un lucero, sintiendo tu amor latiendo,

avanzando tu cuerpo como quimera de pasión y fuego,

condenando al tiempo

a morir en nuestro pestañeo con un beso, encontrando el lenguaje del alma en cada verso, cabalgando juntos cada firmamento,

flor de sangre naciendo en mi pecho

clamando este amor que te profeso,

cálido, el momento, de desnudar mi alma

mi bella, amada, una flor en tu mirada

vuela libre, doncella, tu esencia mariposa del amor,

en mi interior quedaste

de mi ser te adueñaste

puedo sentir como túsientes

en cada pensamiento vives,

a tu lado siento desvanecerse el dolor

este ardor de pasión jamás me abandonó,

hoy agradezco que me arropases en tus alas

para nunca soltarme

para abrigarme cada noche fría

por ser mi eterna compañía

y locura del ansía mía,

tu amor mi sinfonía

como tu beso de cada día

fiel me entrego a la caricia,

mi amor sin descanso

incesante fluye el verso por tu abrazo,

a tus pies me encuentro

esta mi sangre te entrego

este fuego late en cada beso,

germinaste dentro todas estas semillas de amor eterno,

hoy hadita te canto a la orejita

encuentro tierna tu sonrisa

en cada flor encuentro la belleza amanecida

en tus labios descrita, en tu piel mi caricia

en tu corazón siente mi brisa

como me hago lluvia y río

en cada silencio que rompemos juntos

como juntos nos verán hasta el fin del tiempo.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe



NIEBLA ENCORAJINADA:


Cielo de tu amor que acaricio,

en el suspiro del tiempo desvanecido, en cada luna que te encuentro,

en cada vida que te siento.

Cómo no hacerlo si vives dentro,

si cada minuto lo vuelves tierno. Vuelo con este sentimiento de fuego,

cabalgo el firmamento,

encontrando el verso despierto.

Como estas ganas de devorarte lento,

que sientas el deseo morder tu cuello,

y la sangre de cada flor de piel y verso. Donde el agua y la poesía

hacen el amor con tu cuerpo.

En este campo de sentimiento

la sangre de la tierra vistióde amapolas, cada beso de amor sin tiempo.

El bronce deja su cuchillo

a las espigas del cielo.

Hierro baña la sangre de este guerrero,

vivo y muerto por tus suspiros.

De tu corazón preso, guardián de cada latido, redentor en el silencio frío.

Amante serpiente en el calor de la ilusión que te dibuja en mi mente.

Siempre presente, a la hora que la oscuridad late y envuelve.

Donde te volviste mi bendición,

realidad, abrigo y latido

de la inspiración invencible.

Como invencible dios Sol, que toda vida rige. Amada hada, esposa de este mío sentir,

acompañante de cada vuelo fulgente.

Tu semilla de amor germinaste en mi pecho, amapola roja y negra, sangre y tinta

que cada verso expresa sin descanso.

Fluyendo como el río que brota en almas a su paso. Voz amante de tu presencia en mi mente,

donde el te amo cada noche se siente.

Cura de soledad y maravilla hasta la muerte. Donde mis rosas dejarán su sangre.

Nunca dejaréde escribir al amor,

a esta pasión de tenerte,

a cada luna que de malva el cielo me tiñe,

a todas las flores sencillas donde te veo,

donde descubrirás que este duende te será fiel,

y a cada semilla que nace pone tu nombre,

donde encontrósu latido noble,

y mil veces más fuerte

lento se apodera de tu bosque.

Las campanillas en flor le oyen

y distingue el espíritu de cada árbol,

en cada pequeña vida a dios encuentra,

donde la armonía la acaricia el idioma oculto

de las hojas al viento.

Como el abrazo de la yedra al árbol

y el beso del rocío primero a las flores del campo.

En paz me siento en mi entorno,

y en la ciudad muero lento.

Bendita la vida por darme tu amor,

por darme ojos para ver cada vida en color, siente esta caricia sin dolor

observa que de míel cielo se apiadó,

donde sin envidia ni mal

eterno vivo, como poeta sin tiempo en tu recuerdo, voy allí lejos de este mundo,

donde empieza nuestro bosque sin destino,

donde libre, todo sigue su espiral sagrada,

el ciclo de la vida y la muerte,

el resurgir del agua, la sangre y de la tierra.

Amada te canto, de tu mano siempre mi te amo, contigo siento la fuerza

de la tierra, el agua, el viento, el fuego, y la magia que en arrullo acarician mi cuerpo,

contigo no temo a ningún abismo, infierno, ni tormento,

a ti te debo cada verso.

 

El Castellano y Leannan-Sidhe

 

 

HÁLITO REVERBERA:



Renuevo esta mi sangre,

tengo tus ojos fijos en mi horizonte,

a cada luna nocturna

que pido proteja tu amor en mi cuerpo, amaneciendo despierto

el deseo de enredarme en tu cabello,

la pasión rugiendo besar tu cuello, desvaneciéndose el tormento, encontrando el manantial de esmeraldas en tu cuerpo

sirviendo al placer preso

rezando a la noche oscura

encontrarte en cada parpadeo,

sintiendo el fuego arder dentro, vistiendo mi piel de tus deseos,

como íntimo tesoro de ternura cuidarte hasta el fin del tiempo que muerde, hasta eterno tenerte

donde tu esencia surque mi sangre,

y el velo de fuego destape,

donde sin verte sigo soñándote,

como inevitable besarte,

y entre tu boca encontrarme,

donde por amarte me resucitaste,

y la flecha certera me atravesóel pecho para del latido nunca sacarte,

para verte cada día en mi mente

como siempre tan resplandeciente,

mi anhelo queriendo siempre sorprenderte, mi felicidad encontrándote dulce radiante, si escribir solo séescribir

lo que dice el corazón

y siempre sabrás que suspira por ti amor, mi bendición mi locura de pasión,

mi florecer en rojo tornasol,

viendo el arco-iris de la ilusión,

viendo desvanecerse cada día mi dolor, encontrando de tus pechos las perlas amor, avanzando tus cauces

llegando a tu océano de ilusión,

abrigando tu interior con mi calor, protegiéndote por ser mi tesoro,

mi cielo estrellado y cada rayo de sol

que me acaricia,

siendo bella princesa de mi reino,

siendo entera bella,

siendo de amada tan preciosa como destello en tu mirada, cálida ilusionada

donde mi calma se vuelve tu agua,

y naufrago en tu playa.

Me encuentro preso en tu tela de araña,

siento cálida la sábana,

me pierdo en cada noche que mi alma te extraña como necesitarte mi esperanza,

como mi campo en flor sembraste cada flor silvestre,

como solo túahuyentaste cada recuerdo triste, vengo a desafiar a esta inspiración

con tu corazón invencible,

donde de sentirte mi mundo, rojo volviste, donde mi amor te encuentra y te desviste, quiero perderme en tus secretos

recorrer tus parajes para renacer

como amapola en tu piel,

donde viviréde tu placer,

donde solo necesitaréde tu amor para vivir,

a cada luna estridente que encuentro

el verso solitario navegando la sangre

y vuelo a abrazarte,

y como paréntesis del destino

de mi interior te adueñaste.



El Castellano y Leannan-Sidhe

 

 







 

Siembra el recuerdo:

 

Podando recuerdos para volver a amarte,

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

ella mi rosa que llama al frío pero resiste

cantando a la víspera del invierno triste.


El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

gota de rocío que se evapora con el sol que visita.

La sonrisa que resplandece sus labios besa

al encontrarse con el te quiero, el beso que espera.


El fuego del deseo se hacía con su compañía,

en la que besos y caricias recorrían su fantasía;

De deseo en deseo transcurriósu vida y su anhelo

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.


Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

su amor quiso ser fuerte, y no caer olvidado.

 

 

Soledad ¿quépena tienes?

Que oscureces y nublas mi pensamiento.

¿Quéquieres de mí?

Que me maltratas sin descanso.

Noche lúgubre y umbría.

Contemplando mi cuerpo desnudo en la penumbra.

Pasa mis nervios, con gozoso frío,

El arco de lunático violín.

Los fantasmas de mi cabeza cantaban

Con delirios de agonía mi sinfonía,

Hiriendo el ansia mía,

aumentando mi ira cada día.

 

Caminando por el sendero distante

del verso asonante sin encontrarle,

serpenteando por la arena de tu piel;


Escribiendo un te quiero

mi mensaje con un beso

del paraíso atrapado en lo escueto

de un terceto que ya no es.


Camino por tu piel donde me perdí

me encontré con el placer al que serví;

Allí una flor con una nota: hoy te sentí

y volví a caer en la rima tonta de un sin vivir.

 

 

 

 

 

 

 

 

Devenir:

 

Ilusiones quemadas en papeles con tinta,

con los sonidos sordos de un eco de imágenes

el amanecer en sus ojos del cielo encerrado.


Silencio en palabras que el despierto corazón duerme,

la mente ciega las observa con su pensamiento claro

sus penas bebidas del fondo de su copa de cerveza.


Sonrisa arrancada a la luna de un viernes,

un secreto en un gesto que su mirada grita.

El despiste que convierte en ofensa el fallo;


Un sentimiento distante que próxima te quiere.

El tiempo que tarda en decir adiós al por qué gana,

ahora llora la almohada al viento que no dijo nada.

 

 

 

Pensamientos negros:

 

Te sentíamor y por querer pensarte

la realidad silenció mis latidos;

Aquella flor que llamada amor

ninguna más bonita pudo ocupar su lugar.


Entre la tenue luz de luna que me abrigaba

abrí la puerta que me condujo al campo

de negros lirios por el camino de ida sin regreso;

La cabra rojiza los masticaba al compás de un si bemol;


Donde la luz que me daba calor era ausente,

tras de sí un sendero agrietado por el que fluía

el río de las flores desangradas;


Hacían ellas mi último aliento,

un yo te perdí amor y se hizo la noche sin luna,

cesó aquel si bemol.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rosal de la aurora:

 

Podando recuerdos para volver a amarte,

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

aquella mi rosa que llama al frío pero resiste

cantando a la vispera del invierno triste.


El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

gota de rocío que se evapora con el sol en su visita

y la sonrisa que resplandece sus labios los besa,

para encontrarse con el te quiero el beso que alegra.


El fuego del deseo se hacía con su compañía,

con el que los besos y caricias recorrían su fantasía;

De deseo en deseo transcurriósu vida y su anhelo

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.


Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

su amor quiso ser fuerte y no caer olvidado.

 

Latidos en paseo:

 

Contando mis recuerdos para volver a amarte,

me pierdo en tus detalles y vuelvo a desearte.

¿Cómo estar triste? si siempre te tengo presente.

¿Cómo ser débil? si tu amor me hizo ser fuerte.


Es el ocaso del tiempo que me dispara,

derrotas y victorias en este campo de batalla.

Una sonrisa y un beso recogiómi alma

junto con un te quiero sincero esa fue tu arma.


Mi pensamiento vi volar junto a ti

desde el momento en que te conocí.

Con mis besos y caricias tu cuerpo recorrí.

Mi pasión mantenerte viva dentro de mí.


Contigo en mi vida, se encendióel fuego del deseo

y de deseo en deseo encontrémi anhelo,

el insomnio de este vivo sentimiento

no perderte nunca para soñar despierto.


Y así cada día volver a amarte y desearte.

 

Anhelos de servir:

 

Si fuese constructor te hacía un océano;

pero de momento sólo te puedo ofrecer ver mis ojos.

Si fuese piloto subiría a tu ventana para soplarte al oído;

pero de momento sólo puedo leerte.

Si fuese deportista me fumaría pensamientos de invierno;

pero de momento sólo puedo.

Solo puedo soñar

que estaba soñando.

Si Frío viniese te abrazaría para sentirlo juntos y que se fuese;

pero ahora,

sólo puedo disfrutarlo solo.


Hoy morí al despertar y no verte;

pero ya me acostumbré al frío

y perdóname pero me gusta.


Sé quién yo fui;

fui un pintor

de lo que hay detrás de los sentidos.

Lo siento.

No puedo amarte

porque sólo eres un sueño

lejano y cercano.

Según sea observado.



Ensortijado querer:


Te busco y no te encuentro

en este mundo actual,

del que sólo te busco a ti amor sencillo.

Flor de sentimientos y deseos.

Eres realidad eso dijeron pero mi cabeza te negó.

Malos momentos no hubo,

mala vida ya no hay, solo hay,

solo hay un te quiero

a palo seco y bebido sin hielo.


Busco tu existir como un beso,

busco tu felicidad,

tu bondad ya la encontré

en esta realidad,

en la que se miente

y niega que ha existido.


Esta realidad dice que no ha existido,

su eje mi sentimiento,

su composición mi corazón ahumado

despierto;

que ya no late;

también se niega a símismo

dice que no existe;

que ahí tengo una roca.


Pero ¡¡miente, miente, miente!!!

sigue queriendo como ayer.


Nuestro mundo se olvidó de que existió;

En realidad nadie podrá saber si existimos,

si te vas y silencias los recuerdos

porque no sabré si fueron solamente sueños.

 

Oró el silencio:

 

Él entrócon su espiga en la mano cogiósu pétalo de rosa, en su lugar dejóla espiga, su oración se elevóen aquellos frescos en la altura de la ermita. De entre las nubes que dejaban traspasar rayos de sol apareció. El bronce de espigas a la noche de los reflejos de ámbar, un faro iluminando la mar en tempestad, el acantilado y fondo rocoso mostraban sus dientes, hasta que del cielo descendióel guerrero. Con su esperanza desafióal tiempo y a la madre mar. Una luz se le aparecióy él la abrazo, le condujo a una cueva, tras escaleras con altar allíquedó, velaba por el cáliz que le fue confiado, él era su guardián. __________________

 

Niebla y umbral:

 

Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,

acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,

siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,

el momento que dejó el silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.

Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Tú y yo solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.

Sostén mi placer cada anochecer,

sé el tiempo que nunca se fue,

sé mi sonrisa y cada imagen que quiero ver,

detén este instante para hacerlo real,

el sueño hecho realidad, la historia sin final,

mi eterno amor sin dudar,

corazón carmesícomo flor de abril,

navega mi sensación.

Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil que me quedan por decirte;

los que nunca se irán.


Sin ti no sería nada de lo que soy.

Veo la vida como es cruda y gris.

Tú eres la luna de esa noche cruda y gris que es mi vida.


No tengo miedo de caminar solo el camino porque al final de él

Estas tú esperándome.

Abandone todo lo que me anclaba al pasado

Para navegar sobre mis ilusiones.

Y luchar por alcanzarlas


La medida del amor es amar sin medida.

Y pensar que aquella meta seráconseguida.

Cueste lo que cueste.

No me acostare sin verte.


Pase lo que pase.

No quiero que mi amor descanse.

Quiero luchar quiero amar.

Quiero vivir quiero sufrir.


No quiero pensar quiero actuar.

Y no parar, no descansar, solo luchar.

Para poderte amar.


Y así conquistar lo que quiero de verdad.

Y así poder abandonar la soledad.

Quiero vivir junto a ti.

Quiero compartir junto a ti.


Tú quéquieres y que vives no me olvides.

Seré tu dulce amante invisible desde el otro lado para dormir bajo tus brazos.

Vine a por tu beso solamente.

Quiero que guardes tus labios por si vuelvo.



 

Lluvia del sentido despierto:


Siento que me sientes.


Veo que me ves.

Quiero que me quieras.

Amo que me amas.

Sueño que me sueñas.

Miro que me miras.


Simplemente te veo.

Simplemente te siento.

Simplemente te escucho.

Porque ahora vivo en tu corazón.



Esteban el castellano



1 Rubrica el granate:


Ahora estoy solo aquí en mi habitación dando vueltas a todo lo ocurrido en mi interior y sólo veo decepción, solo veo dolor.

Ahora estoy solo aquí en mi habitación pensando en el amor.

Sólo salen lágrimas de sangre con ardor ha estallado mi corazón.

Ahora estoy sólo aquíen mi habitación y túno estás alrededor.

Esteban el castellano


2 Desánimo:

No sólo acabaste con mi amor, sino que cada palabra tuya fue como espada que se me clavóhasta el esternón.

No te conformaste con ver mi dolor, sino que fuiste a verme hundido en la más cruda desesperación.

Quisiste llevarme hacia el camino hacia mi perdición.

Pero entre la confusión supe distinguir lo real de la ilusión y vi que entre nosotros sólo hubo pasión, nada de amor

Y aprendí a dudar hasta de la duda, a creer solo lo que veía, a juzgar lo que oía y a desechar lo que me dolía.

A ver el amor no como un fin en símismo si no como un principio y un fin y comprendíque para nuestra historia había llegado el fin.


Esteban el castellano








4 Negra ascua:


Hoy solo tengo whisky por sangre,

Alquitrán en los bronquios y una pena que me consume la cabeza

Como si cigarro se tratase.

Hoy perdí todo lo que tenía en la vida.

Hoy la pena negra como el carbón brota por mis venas

Y se agarra en el estómago como si me hubiesen clavado un puñal.

Eso es frustración y me hace vomitar.

Cuando te hierve la sangre y la rabia te hace temblar y llorar y no tienes nada que perder matarás por un motivo pendiente.

__________________

ESTEBAN el castellano Miguel Esteban




6 Sentir de halo y azada:


Amor ¿quées amor?

¿Un estado mental de felicidad?

¿Algo físico que genera atracción de dos personas?

¿Lo que te hace temblar cuando ves a tu ser amado?

¿Lo que te acelera el corazón, lo que te hace

volar y soñar despierto?

Y me pregunto:

¿Quées el amor?

No lo sé pero si de algo estoy seguro es de que te amo.


Esteban el castellano




 


7 Llanto del silencio:


En la oscuridad de mi cuarto son tus recuerdos los que me invaden, mis labios tiemblan y te llaman en silencio.

En la oscuridad de mi cuarto es tu figura la que me acecha, la que me provoca, me produce un caos febril de deseo y de pasión.

Pero tú no estás, tú no estás, no estás.

Tu recuerdo recorre todas mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un pedazo más de ti.

Agarro con fuerza mi almohada pensando que eres túy una tristeza comienza a invadirme, lágrimas salen de mis ojos, en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.

Ardores me entran en el pecho séque no vendrás que nunca volveréa tenerte, que estás ausente y mis lágrimas se convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi corazón de una sobredosis de sangre.


Esteban el castellano Er lobo bohemio




8 A FLOR DE PIEL:


Simplemente te veo, cierro los ojos, y estas aquíen mi interior

Como un recuerdo imposible de borrar que me hace soñar y volar sobre

Mis ilusiones

Que quieres que te diga si lo único que quiero decirte es que te quiero

Sueño despierto y no quiero cerrar los ojos si no es para abrirlos y verte cerca mía

Y con cada sonrisa tuya mi corazón se alegra

Cuanto desearía decirte te amo pero no me atrevo

Solo espero que llegue el momento en el que volvamos a ser uno juntos de la mano

He empezado este poema pero no sé

cómo acabarlo si no es con un beso

Tus labios rozando los míos

Tu aroma entrando en mi interior como un velo sublime que me embriaga

Mi cuerpo temblando como si fuera el primer y último beso

Sueño sin fin

Sentimiento a flor de piel

Ojos que hablan de cómo te sientes

Sueños sin realizar, no es más fuerte el amas veces se cae y se levanta sino el que nunca llega a caerse

Historia imposible de acabar

Corazón bohemio hoguera de sentimiento

Siento que te quiero y que lo seguiréhaciendo hasta que la vida y la enfermedad me lo impidan

Te llevo dentro de mí en mi sangre por mis venas en mi pensamiento y en mi corazón

Tú la flor más bella que vieron mis ojos

Amor de una vida cariño profundo y sincero que ciento,

Profunda admiración que te tengo

Tu cuerpo que me hace estremecer

Y caer en un profundo sueño en el que hacemos el amor toda la noche

En una habitación llena de rosas y de velas

Mi sentimiento por timón

Mi amor por bandera

Eres un ángel caído del cielo

Sin tú moriría por dentro

Sin tu cariño no soy yo, sería un ser sin alma

Tu as llenado mi corazón de alegrías y amor

No pararé hasta que seamos uno.

Tu flor de mi vida, que as enraizado profundamente en mi corazón,

Corazón de bohemio, ni duermo y fumo hasta matarme.

Corazón noble y leal que palpita agitadamente cuando te veo.

Amor sincero.

Enamorado de la vida y de tú.

Gracias por hacerme el hombre más afortu8.3

nado de la tierra por tener tu cariño y respeto.

Tu cuerpo me hace estremecer y sudarme veo reflejado en tus ojos, tus labios, que besaría

Un día entero sin descanso.

Amor de una vida, amistad profunda como nuestro cariño y amor.

TÚ que me has alegrado la vida.

Que Has Hecho q desaparezcan mis penas de enfermedad

A tu lado no tengo miedo a nada.

Porque tengo tu amor.

No tengo miedo a caminar sólo por la vida porque te tengo aquíen mi corazón

Tu amor de una vida o de un mes.

Quiero conocerte

Para amarte más y más.

Para quererte más y más.

Siento luego soy romántico, te quiero luego soy amante, vivo luego soy vividor

Tú la chica más bella yo, un bohemio rubio de ojos claros de sentimientos y corazón

Tan fuertes y puros como agua de manantial,

Tu sonrisa ilumina mi vida. Siempre estarétu lado



ESTEBAN EL CASTELLANO




10 Olvido:


Olvidarte nunca podré.

Nunca te podre separar de mí.

Estas en mis sueños, en mis

Noches más frías y en las más

Calientes.

Como una manta que me abriga y me arropa

Cuando me siento solo.

Como mi sombra.

Como mi reflejo.

Olvido ¿Por quénunca te encuentro?

Será porque no te busco porque

Vendería todos los mañanas

Por un ayer junto a ti amor.

Ya sé que soy inmaduro,

Pero te quiero y lo sabes.

Si ahora no lo ves ya lo verás.

Pero mi tiempo ya pasó

Como guillotina

Que partió mi corazón en dos

Para darte una mitad.

Olvido.

Olvidarte nunca podré.

Siempre te amare.

Esteban el castellano



11

DESDE EL OTRO LADO:


Te veo y siento que te quiero.

Que por ti me muero.

Te miro y mi mundo se vuelve loco.

Te deseo y mi sangre arde como fuego.


Solo un pensamiento:

Que yo nací para tus ojos.

No existe reloj alguno que detenga este momento.


Mi vida pasó ante el paredón fugaz como el viento,

Pero corazón sabe que te seguiréqueriendo.

Estoy enloqueciendo te veo en todas

partes

En mi cama, bajo mis sabanas en mi cuarto.


Cuando miro de noche

Las sombras dibujan tu figura,

El viento me susurra tu voz,

Las flores me recuerdan tus labios,

El agua tus besos,

Los rayos de sol tus cabellos.


Tu eres mi doncella yo soy tu bohemio.

Mi alma me dice vive amando muere luchando.

El coraje de luchar por lo que uno quiere en la vida

Es lo que da respeto.


Pero tú tienes otro dueño de tu corazón

Que se lleva las historias de amor que escribí

Con sangre y fuego en mi interior.


El desánimo me invade como olas golpeando el acantilado de

Mis pensamientos.

Te llevo dentro de mí.


Oigo voces sin razón

Que me recuerdan mi desilusión.


Pasión ardía en nuestro interior.

Pero ya pasó.

Ahora solo queda el recuerdo.

Como un boceto que se dibuja cuando cierro los ojos.


Despojos de aquel amor vivido.

Como un silbido llamando al olvido.

Olvido, olvidarte nunca podre,

Nunca te podre separar de mí.


Estás en mis sueños, en mis

Noches más frías y en las más

Calientes.


Como una manta que me abriga

Y me arropa cuando me siento solo.

Como mi sombra.

Como mi reflejo.

Olvido ¿por quénunca te encuentro?

Será porque no te busco por que vendería todos los mañanas

Por un ayer junto a ti amor.


Ya se q soy inmaduro.

Pero te quiero y lo sabes.

Si ahora no lo ves ya lo verás.

Pero mi tiempo ya pasó.


Como guillotina

Que partió mi corazón en dos

Para darte una mitad.


Olvido, olvidarte nunca podré.

Siempre te querré.

En la muerte gritaré

Para reunirme contigo.


Al final del camino no importa el destino.

Al pasado le digo adiós.

Sin presente ni futuro vagando por el mundo.

Realidad como un sueño con los ojos abiertos.


Tus senos guardan el tesoro de tu corazón.

Felicidad como un ideal posible de alcanzar en mi interior.

Te estoy queriendo perdió en la razón.

Dolor brota por todo mi corazón.


Cierro los ojos y aparece frustración.

Como martillo golpeando el yunque de mi pensamiento.

Pero a la vez veo que te siento.

En el fuego de mi amor brotan espinas de celos.

Pero eso aumenta mi sentimiento.


Porque vivir es sufrir.

Ay amor si ya no piensas amarme

Ayúdame a olvidarte.

Yo solo quiero imaginarme

Que me quieres de verdad.


Pero ya no queda ni.

Solo el reflejo de lo que fui.

Todo lo que tenía te lo di.

Yo ya no quiero vivir.

Si no es paz verte junto a mí.


Pero junto a otro yo te vi.

Junto a otro yo te vi.

Soledad venía a por mí.

Pero me quedaban tus recuerdos.


Mis sentimientos que nunca morirán.

Solo resurgirán cuando llegue el momento.

Yo solo espero para jugar mi última carta.

Ya que el amor no se impone se gana.


Y yo sé jugar al póquer de tu corazón.

Aunque juego con naipes de hielo

Soy experto y te quiero.

Tengo el fuego que te hace sudar.

Tengo el arma que te hace gritar.

Tú tienes el amor que quiero ganar.


Pasión arde en mi interior.

Los celos mi perdición.

Al cielo hice mi petición.

Ganar tu corazón.

Pero Dios me traicionó.


Desde este momento yo soy mi Dios.

Creo en mí en las personas y en la naturaleza de lo que veo.

Marco mi camino no creo en el destino.


Cargo mis versos apunto, tu corazón es el blanco y disparo.

El sufrimiento es mi pasión sin él no sería nada de lo que fui.

Sin ti no sería nada de lo que soy.


Veo la vida como es cruda y gris.

Tú eres la luna de esa noche cruda y gris que es mi vida.

Te quiero ciento que sin ti me muero que sin ti me desespero.

No quiero ser soltero.


No tengo miedo de caminar solo el camino porque al final de él

Estas tú esperándome.

Abandone todo lo que me anclaba al pasado

Para navegar sobre mis ilusiones.

Y luchar por alcanzarlas


La medida del amor es amar sin medida.

Y pensar que aquella meta seráconseguida.

Cueste lo que cueste.

No me acostare sin verte.


Pase lo que pase.

No quiero que mi amor descanse.

Quiero luchar quiero amar.

Quiero vivir quiero sufrir.


No quiero pensar quiero actuar.

Y no parar, no descansar, solo luchar.

Para poderte amar.


Y así conquistar lo que quiero de

verdad.

Y así poder abandonar la soledad.

Quiero vivir junto a ti.

Quiero compartir junto a ti.


Pero yo ya morí.

Y te voy llamando a golpes de silencio.

Ven te digo.

Ven conmigo.

Contigo estoy creando mi eternidad junto a mi soledad.


Muerto en pie.

Con delirios de agonía mi sinfonía.

Hiriendo el ansia mía.


Tú quéquieres y que vives no me olvides.

Seré tu dulce amante invisible desde el otro lado para dormir bajo tus brazos.

Vine a por tu beso solamente.

Quiero que guardes tus labios por si vuelvo.


Solo espero que llegue el momento en el que volvamos a ser uno juntos de la mano,

Sueño sin fin.

Sueño del que no quiero mi despertar.


Siento que me sientes.

Veo que me ves.

Quiero que me quieras.

Amo que me amas.

Sueño que me sueñas.

Miro que me miras.


Ojos que hablan de cómo te sientes.

Sueños sin realizar.

No es más fuerte el amas veces se cae

Y se levanta sino el que nunca llega a caerse.


Yo morí depile mirando al cielo.

Con mi cigarro en la boca dije:

No me matareis como a un cordero solo morirécomo yo quiero.

Empotrado en el paredón ahímorí de pie.


De la tierra donde morí nacióuna espiga roja y negra.

De la pólvora y la sangre mi bandera.


Las voces de muerte cesaron solo un resplandor en el cielo se vio,

Fue mi amor que escapó de mi cuerpo y se llevo mi alma.


Historia imposible de acabar.

Corazón bohemio falangista hoguera de sentimiento.

Incombustible hasta en la muerte.


Tú llenaste mi corazón de alegrías y amor.

No pararé hasta que seamos uno.


Tu flor de mi vida, que has enraizado profundamente en mi corazón,

Corazón de bohemio.


Amor sincero.

Amor de una vida.

Locura de amor.

Loco de amor.

Muerto de amor.


Simplemente te veo, cierro los ojos y estas aquíen mi interior.

Como un recuerdo imposible de borrar que me hace soñar y volar sobre

Mis ilusiones muertas como yo.


¿Quéquieres que te diga? si lo único que quiero decirte es que te quiero.

Y que lo seguiré haciendo desde esta eternidad en la que estoy atrapado.


Simplemente te veo.

Simplemente te siento.

Simplemente te escucho.

Porque ahora vivo en tu corazón.




ESTEBAN EL CASTELLANO





12 Poema de título:


Te amo no sabes cuánto.

Cierro los ojos y te veo

Conmigo juntos de la mano paseando,

Yendo al fin del mundo juntos.

Paseando bajo la luz de la luna.

Tu sonrisa es el mayor de mis regalos,

Tus dientes son diamantes que hablan de

como tú sientes.

No quiero mi despertar

Si no es para verte a mi lado

Acariciando mí pelo,

Diciéndome al oído te amo.

Esta noche podría escribir los versos más tristes

Porque no estás a mi lado.

Siento cuando discutimos

Y no lo aguanto.

Vuelvo a nacer cuando me dices te quiero,

A cada instante pienso en ti.

Ahora ya eres parte de mí.

El mundo m parece un infierno si no estás a mi lado.

Tu cuerpo es un pecado.

Tu sonrisa el mayor de los regalos.

Estoy preparado para amarte.

Esto dice mi pensamiento:

No tengo miedo por estas a mi lado.

Cuánto daría por coger

Cuánto daría por coger

Las estrellas del firmamento y ponerlas a tus pies.

Siento que te siento,

Veo que me ves,

Miro que me miras,

Amo que me amas.

Sin ti no soy yo,

Sin ti ciento q mi alma me abandona.

No quiero decirte cosas bonitas para nada.

Sólo para que veas que me tienes loco,

Que sacas lo mejor de mí,

Que me has alegrado la vida.

Sé que me amas,

Sé que te amo, y que

Sin ti no soy yo.

Confío en ti

Porque tú lo haces en mí.

Yo no te fallaré porque te amo y lo sabes.

Sólo tienes que ver todos los días cómo te amo.

Sin otra vida y objetivo que hacerte feliz.

Sin otro objetivo que me digas te amo.

Te quiero.

Eres todo para mí.

Esto que sale de mi corazón quiero decírtelo

Todos los días.

Eres mi sol.

Eres mi amor.

Eres mi religión.

No quiero perderte nunca.

Me atormenta pensarlo.

Siento que cada día estoy más enganchado a

Que cada día que amanece mi amor por ti crece

No importa nada solo el final del camino


Que es llegar a tu corazón.

Me haces estremecer ciento como mi mundo interior enloquece,

Me cosquillea el estómago como cuando te vi por primera vez,

Si te digo que sueño contigo casi todas las noches

No exagero hasta sueño despierto cuando estoy contigo.

Por soñar soñéen robarte un beso.

Por soñar soñéen no herirte el sentimiento.

Por soñar soñéen crear un firmamento.

Por soñar soñéen que tú me querías, y que te venías conmigo siempre a la velita mía.

Y mira lo que me ha pasado.

Mira lo que me ha pasado.

Que por querer soñar contigo de ti yo me he enamorado.

Eres sueño eres mi dormir, túlo eres todo para mí

Que dolor más fuerte siento yo, que dolor mas fuerte siento yo en mi corazón seguramente porque te estoy queriendo perdido en la razón.

Yo nací para tus ojos para nadie más.

Quieres saber la verdad me has alegrado la vida.

Has llenado mis ojos de esperanza de un futuro junto a ti.

Perdona si a veces te lastimo.

Si alguna vez te hago daño no es mi intención y nunca lo será.

Esto no es un poema es una hoguera de sentimientos que arden en mi interior.

No soy especial soy de carne y hueso y me muero por ti.

Te deseo y

Siento que mi cuerpo te llama cada noche,

Que cada parte de mi cuerpo te extraña cuando no estás conmigo.

Que cuando me levanto y no te veo me pongo triste.

Te guardo un lugar en mi cama todas las noches para no sentirme solo y en mis sueños te llamo.

El ser humano nace ama lucha y muere.

Yo lucho, te amo y me muero por ti.

Tú eres el timón que guía mis pensamientos,

Eres mi estrella en el firmamento,

El sol q me alumbra en la mañana.

Te quiero.

Y lo hare hasta que me quede sin aliento

Te amo.

Cada día q amanece mi amor por ti crece.

Esto es lo más grande q me ha pasado en la vida.

Mi amor por ti es sincero.

Yo soy sincero.


Esteban el castellano





21 POEMA A MI AMOR:


A la chica más hermosa del mundo.

Rosa de mi corazón, clavel de mi jardín.

Te quiero como los caracoles a las plantas,

Te necesito para vivir.

Sin ti soy un ser sin alma.

Te quiero y quiero que te pongas bien

Lo antes posible.

Para poder ser tu novio si túquieres.

Hoy me dijiste que me querías.

Hoy me hiciste el hombre más feliz del mundo.

Te quiero y no descansare hasta que te recuperes

Y estemos y seamos uno, yo te cuidare,

El otro día me pediste que te diese de comer.

Te doy las gracias por quererme

Y confiar en mi amor.

Luz de vida luz de mi vida.

Corazón de mi corazón.

Alma de mi alma.

Tú linda tu hermosa

Tu corazón de mi corazón.

Te amo y te deseo.

Las estrellas te tienen envidia

De ser tu más bella q ellas.

Tu pelo moreno, tus ojos azabaches,

Tu cuerpecito delicado.

Que a la vez me hace estremecer.

Tus dos besos que me diste me llegaron al alma.

21.1

Ya sé que no estás bien pero esos besos

Y amor fueron sinceros.

Te quiero como las mariposas a las flores

Te necesito para vivir.

Hoy vi cumplido mi sueño te besé

E hice el amor contigo.

Yo no me creía aquello

Y tú gemías de placer

Y te movías de adelante

Hacia atrás con fuerza.

MIENTRAS ME DECÍAS

AL OÍDO QUE ME AMABAS.

Tus ojitos marrones que

Valen millones color aceituna

De un campo celestial

Que es el de tu mirada.

Tu pelo negro q acariciaba

Y acariciare sin descanso.

Tengo hasta envidia del aire cuando

Lo roza y mueve sin permiso.

Tú la chica más bella yo,

Un bohemio rubio de ojos claros.

Te daré mil abrazos fuertes para contagiarte

Mi amor y sentimiento que son inmensos por ti.

Te amo como las amapolas al campo,

Como los rayos a la tormenta,

Como la lluvia a las nubes

Como la nieve a las montañas,

Nos necesitamos y

No podemos vivir lejos el uno del otro

, por lo menos eso siento yo.

Siempre estaré a tu lado.

 

Serpeando el sentir:

 

Vida en la flor de tu deseo, porque

desde que te conocí subíalto para no bajar.

Solo un segundo y vi mi mundo en tus ojos,

solo pestañear y vi mi vida cambiar.


Quién te podrádomar amor, si te vas.

El sueño de amor a tu vera, no me quiere dejar,

quizá me bastase, pero cada día te anhelo más.


Sentir tus flores de primavera al mover de mi viento,

con mis manos recorrer subiendo por tu torso,

y muerdo el placer de tu cuello.


Caigo en mi eterno lecho del amor de un viejo romance,

la batalla del tiempo para vivirte amor,

vidas para ver la victoria,

para encontrar la manera de unir nuestras almas viajeras.


Seguiré siendo el creador de letras para nuestro mundo,

que se transforma en la realidad de la que tu y yo

somos los dueños, y si te vas nunca podré saber si existió.


Para seguir amándote en silencio, gritará el recuerdo.

Los días como tormento sin tu sustento,

la vida gira y retoma su causa , la mía siempre te anhela.

 

Vida en gris de la que túeres mi luna esperada.

Se cavan surcos de ti en mi alma soñadora,

por donde fluye el solitario beso;

la tierna caricia anhela ser algo más.

Mis ojos quieren atraparte en su firmamento,

mis sentimientos arroparte con fuego.

Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida en verso,

mi motivo para ser solo tuyo, para no necesitar nada más.

Ser el sueño hecho realidad, la felicidad de dos caminos

que se cruzaron en el destino.

Tiempo para esperar, vida para soñar,

cuando te vi llegar provocaste mi despertar,

y ya no quiero descansar, solo luchar, te quiero amar.

Nos merecemos algo más en este papel que jugamos,

saber si nos amamos, si el deseo quiere ser pasajero,

el mio quiere hacerse eterno y ser tu sustento,

solo espera su momento, el sueño para vida plena,

avanza cruza cada noche el cielo azul de matices violetas,

siempre te encuentra, la soledad me abandonópara poder servirte.

Ahora avanza la duda, el temor, si realmente te merezco.

Pero del corazón nace mi valor, lo sincero el dulce te espero,

el te quiero.

El pensamiento que paraliza cuando te veo, la sensación del amor.

Todo lo que me queda por decirte y lo que no te dije,

vida para vivirte.

Avanza, no se separa, no se aleja, te alcanza

porque eres lo más hermoso de mi mundo,

camino que surca nuestro antiguo paraíso.

Permanece como el compás de mi pulso.


Desde que te conocí supe para lo que viví.

Fluye mi vida por tu cauce, el camino de mi amor;

Allí donde viven por querer alegrías.

 

 

 

 

Escojo tu sendero, yo como tu destello en el secreto,

voy con el manto de tu compañía, allí donde se oculta el día.

Allí donde nuestro calor se refugia.

Allí donde mi alma no cesa la lucha para ganar tu dicha.


Con los miedos guardados en un rincón,

el sueño solitario no me abandonó,

con su antigua ilusión envejeció, su imagen viva guardó.

De él decían que solo quería comprender al amor;


Del verso a la canción, asíhablaba el corazón,

Tras una flor la conoció y le preguntó:

¿Quéeres amor?

No, solo nací del rayo de sol.


Intrigante sensación.

Nadie te posee, pero todos quieren encontrarte.

Hoy fui más alláy te besé, y asíen mi interior tenerte.

Como un paréntesis del destino, su recuerdo siempre quedó.


Tu amor es lo sagrado a lo que aspiro,

tu dulce complemento entrando en mi vida,

el día para tener los besos de tu firmamento,

noche para regar las rosas de tu alma.


Cumplir mi deseo, me esfuerzo en mantener tu aprecio.

Tu mirada con mis ojos recorrer,

ver contigo el amanecer.

Arropar tu cariño con cada detalle.


Sostener en cada noche tu sueño en mi pecho.

Ilusión como íntimo tesoro de dulzura,

vivir cruzando nuestro existir.

 

 

Escojo tu sendero, yo como tu destello en el secreto,

voy con el manto de tu compañía, allí donde se oculta el día.

Allí donde nuestro calor se refugia.

Allí donde mi alma no cesa la lucha para ganar tu dicha.


Con los miedos guardados en un rincón,

el sueño solitario no me abandonó,

con su antigua ilusión envejeció, su imagen viva guardó.

De él decían que solo quería comprender al amor;


Del verso a la canción, asíhablaba el corazón,

Tras una flor la conoció y le preguntó:

¿Quéeres amor?


Intrigante sensación.

Nadie te posee, pero todos quieren encontrarte,

hoy fui más alláy te besé, paráen mi interior capturarte.

 

 

 

Marejada tornasola:

 

Navegando en el horizonte de mi destino,

buscando tu sonrisa en cada amanecer,

velando el tiempo de cada anochecer.

Llamándote en silencio con cada recuerdo,

volviendo siempre al comienzo del sentimiento,

dejándome llevar por el dulce tormento,

conteniendo las palabras en el viento.

Ya quiere caer el lamento, dejar libre el intento,

verte llegar, el silencio deshacerlo.

Saborear tu piel bajo las sábanas,

la miel de tus labios tener,

hacer tus piernas estremecer.

Endulzar el momento con una caricia,

compartir día a día, abrazándote en la noche,

sólo con tu amor ya no sería pobre,

solo tu te quiero se eleva en mi cielo,

mi dulce sustento que quiero.

Mi corazón quiere navegar hoy por tu interior,

sentir cada flor que forma tu piel,

tener tu aroma como velo que embriaga.

Quiero quitarte la ropa, besarte, que me sientas dentro,

recorrerte en cada caricia, hacerte sentir, oírte gemir.

Quiero mi despertar para verte llegar.

 

 

Transparente sentimiento para sentirlo una vez más.

La noche está llamando, moviendo su tranquilo velo,

a flor los recuerdos, que te piensan, una vez y otra.

En la soledad, mis manos quieren sentirte, mis ojos verte,

maldita mi suerte, que dejóque te fueras para soñarte.

Ahora, los minutos me ganan sin ti, no quiero el cielo sin ti.

Como la brisa a la mar, mi alma reclama tu compañía,

cómo encontrar sentido en lo vivido por su final, si ya no está.

Tú mi noche y mi día, quiero verte una vez más,

para así no sentirte soledad en la oscuridad,

tu reflejo llegará, allídonde se encuentre mi felicidad, túestarás.

Hoy la noche me llama una vez más, para soñar que a mi lado estás.

El tiempo para sentirte, lima mis nervios con solo mi despertar,

y no verte llegar, para no verte llegar.

Amor dónde estás, si te fuiste quién te podrádomar.


Luna sempiterna de lobo:

 

Luna plateada de mi cielo, en las noches voy a tu encuentro,

pero te escondes entre bloques de hormigón y cemento.

Quiero verte, pero incluso te escondes, por las violetas ramas.

Mas los dragones, del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso, de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido, solo templado con miradas intermitentes ,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo de luz violeta incluso de noche;

artificie luzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene para sentir que estás conmigo otra vez más,

humo, humo, humo.

De tierra a ceniza llamando.





Luna plateada de mi cielo, en las noches voy a tu encuentro,

pero te escondes entre bloques de hormigón y cemento.

Quiero verte, pero incluso te escondes, por las violetas ramas.

Mas los dragones, del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso, de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido, solo templado con miradas intermitentes ,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

La noche se detiene para sentir que estás conmigo otra vez más.

 


Vívida latencia:


Viene acariciando, ella,

con sus palabras altivas,

desvanecerse quiere, con letras solitarias.


En sus ojitos los luceros,

por sus labios, disfruta el piropo.

Despeinarla con caricias piden sus manos.


El dulce golpe de su voz quiero escuchar,

difícil de olvidar, todo por ganar.

Creo que la quiero.


Pues díselo.

Calma para llegar,

por poder luchar y no abandonar.

A veces, invade mi pensamiento,

y más deseo crea su recuerdo.

Pienso que no estaré a mi gusto,

hasta que no la diga lo que siento.



Miguel Esteban Martínez García.

 

 

Tapial de palabra:

 

Con el susurro de la luz en cristal de gotas de agua

pensamientos cálidos me arropan tu compañía

solo una vida solitaria desde aquella lejanía


un sol pernocta durmiendo disfruta su luna

con tacto terciopelo una vida de amor eterno

Un caballero busca a su mujer la extraña


avanza entre montañas de azores

y valles de bosque y ríos dulces

noche de amor entre nubes acolchadas


con el frío de un mundo en sangre

que estaba en guerra.

Ahora su patria era su tierra en la hoguera.

Se despierta frio y solo tras pintar con nostalgias recuerdos.


y va el ancho río ya en sus llanuras

años no recordaban su vida y esplendor

todo se termina comentó el sabio nadie le oyó

la locura es lo único que conocemos infinito

otro la estupidez concluyó

pero uno saltó acaso no somos todos locos

mira la guerra que nos mató.



Miguel Esteban Martínez García.


Remembra la escarcha:

 

Con el susurro de la luz en cristal de gotas de agua,

pensamientos cálidos me arropan tu compañía,

solo una vida solitaria desde aquella lejanía;


un sol pernocta durmiendo disfruta su luna

con tacto terciopelo una vida de amor eterno

Un caballero busca a su mujer la extraña.


Avanza entre montañas de azores

y valles de bosque y ríos dulces,

noche de amor entre nubes acolchadas


con el frío de un mundo en sangre que estaba en guerra.

Ahora su patria era su tierra en la hoguera.

Se despierta frio y solo tras pintar con nostalgias recuerdos.



Inicio de comienzo:

 

Nada como una mirada al vacío

una mirada al comienzo de todo

con el anticipo de un final que se aproxima

camina rápido vuela veloz se alimenta de estos cielos

para la tempestad de los dragones alados

de un cielo rojo y negro

de una atmósfera de hierro, un túnel en sus recuerdos

un solo ser

en su trono postrado

a sus órdenes todas las criaturas que él ha creado

la cruz de metales preciosos

es solo el recuerdo de la batalla que ganó

con él volvióla vida todos temieron su osadía

aunque de la muerte el trajo la vida otra vez.

desde su trono todo ser vivo le obedeció

es solamente un final y un comienzo anunciado.

el infierno no es fuego son cielos teñidos de sangre

y hierro de los que sólo un Ser quedóvivo.

Traiga nuestra destrucción para salvar la vida

sólo quedóél a la hora del final.

él no la buscóla encontramos nosotros.

Volveremos a nacer.

Eternamente seremos letras para él.

 

Tintineo de pasado albor:

 

Mundo salpicado de colores

de líneas decadentes y sumisas

al poder del linaje

como un pintor de batallas

él estuvo allícombatiendo

entre galeras y cañones de fuego

los mares teñidos de rojo

paz de encontrarse

él a salvo al finalizar su encomienda

tuvo que combatir pero regresóa su taller

allí su mujer le esperócon pañuelos

mojados en agua caliente,

el disparo fue limpio el balín de plomo

del arcabúz entróy salió

pero perdió mucha sangre,

aquel día que regresótemieron por su vida

recordó quiénes fueron sus antepasados.

Le esperaba su nueva oportunidad de servir

a Dios,

la sangre del carnero que cuidócon mimo

le aguardaba

y le pidió a su mujer que lo mantuviera en secreto

con un pequeño alfiler hueco clavado en su brazo,

la sangre del cordero entróy se fundió con su alma,

dijeron de él que no hubo guerrero más noble y fiero,

los animales le ayudaban decía la leyenda,

le prestaban sus ojos

la verdad él solo lo sabe porque sigue vivo.

 

Inocencia que se hace belleza,

sonrisa que ilumina el alba,

al gorgojeo de los pajaritos.

Si el amor no fue a buscarte;

túfuiste a encontrarlo.

Y yo sólo quiero lo que quieras,

y a sísoñar corresponderte.

Vi el amanecer y el anochecer

del bello matiz en tus ojos

que suspiraron.

Y mi amor viajódel bosque

a la montaña y la montaña

me hizo hombre

para a sípoder amarte.

 

Soy beso del ayer:

 

Soy sólo lo que tus ojos

dictaron para tu corazón.

Soy sombra, reflejo y luz sin otra razón.

Soy verdad, ilusión, camino y mentira,

soy amor.

Soy tantas cosas, pero para ti

lo que sólo túquieras.


Deseo de nuestras almas risueñas.

Pasión de espíritu que sujetas,

sólo túeres vida para el telar de mis letras.

Surges como viento, despertando el dragón

iluso y generoso, cálido y tierno,

del interior de mi sentimiento.

Sangra versos humeantes para ti.


Sueño angelado de amor sencillo y entregado.

Y te recuerdo con este beso a tu imagen

que camina bajo la farola iluminando el ayer.


Mi palpitar por el hilo del sentimiento sostienes.

Y caí y me enredéen tus caricias,

reales o escritas para sentir que sólo soy


lo que tus ojos y corazón,

marquen para ti,

esperando algo más que un beso ser.



El Castellano

 

Latido:

 

Latido constante, clavado en tu mirar,

caer y despertar en el incesante sueño,

de compañía a tus efímeras y angeladas

alas de tu eterna alma.

En sinfonía plena con mi sentir,

plausible en verso y gesto

que arde en tu corazón de fuego.

 

Aviva el recuerdo creando presente

de este soñador despierto,

para volver a anhelarte mi amor eterno.

Susurro del viento trayendo tu brisa

a mi sentido despierto cuando te veo.

Latidos al compás de tu sentimiento,

viendo la vida en colores,

desde que mi pensamiento invades.

 

Y vivo colgado en tu pestañeo,

para ser el poeta de tus ojos,

sencillos y tiernos, vivos y aceitunados,

y corre mi vida por tu cauce.

Donde el río creado,

fueron mis lágrimas de felicidad,

de sentirme amado.

 

El Castellano

 

Destellar fugaz:

 

Manantial fulgente de inspiración,

es tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu pupila

enfrentada con mi pupila.

La golondrinera el aroma

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas

el color de tus cabellos.

Un piropo, un suspiro

de mi amor eterno.

 

 

Irrefrenable el deseo,

por meter mi tocón de roble,

entre la estufita ardiendo

de tus afiladas y moldeadas piernas.

Que corre, que escapa y vuelve el cosquilleo.

Tu boca junto a mi boca bebiendo

del misma agua, del deseo.

Tu piel con mi piel avivando

el fuego del sentimiento.

Aunque te marchaste sin cumplir mis anhelos,

me robaste mi primer beso

de niño que nunca había sentido el amor.

Me dolióque te marcharas

a otro país sin despedida.

No te pude decir que te amaba,

pero si regalarte una rosa amarilla.

Supuse que te lo imaginabas.

Desde que tu recuerdo me acaricia,

siembro en la misma jardinera,

al último suspiro de verano,

golondrineras amarillas y al igual que espero

sus amarillas amapolas en primavera.

Espero que vuelvas, aunque sea como mariposa

o abeja a mi terraza acariciada por los álamos

y bañada por el monte de horizonte.

Espero.

 

 

 


Alarido acurrucado:

 

Me llama en la noche,

me acaricia su velo,

viene altiva en cada sueño.

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la siento más.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor

a su alma sin cuerpo.

Que me acompaña desde que sufro

por el querer.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Mas no séla razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Mas si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién o si ella y yo,

somos presos del querer.

 

Esencial regencia:

 

Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allídonde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortóun camino en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

 

 







 

Piedra estruendosa:

 

Buscándote en el silencio.

Buscándote debajo de una piedra,

o en el fondo de una cueva.

En la flor sin cortar,

o en el fondo del mar.

En la nube o fuera del cielo.

En lo que se ve,

y en lo que solo se siente.

En el sueño y en el recuerdo,

en mi felicidad o en mi tormento.

Buscando, te encontrélejos.

Ahora que en letras te tengo

estás cerca de ser mi vida

y yo tu verso.

 

Nulidad en visión:

 

Cerrélos ojos y allí estabas,

como si no pudieses salir

de mi interior.

Como si quisieras besarme

o decirme algo.

Pero túbella en sueños

no hablas.

En sueños no hablas.

y nos quedamos mirándonos

a ciegas.

Yo te aviso que en el bosque

de mi mente solo hay un camino,

y es un laberinto.

El final lleva a despertar

y enfrentarse con la realidad.

Pero túbella en sueños,

no me hablas.

Y yo a primera vista

me enamoréde ti,

por si algún día acaso

el sueño se cumple,

y ya de realidad me dices,

te estaba esperando

siempre te ame.

Cómo derretir las palabras complejas,

cómo congelar los momentos vividos,

vuelvo a mirar dentro de tus ojos,

admiro contemplar que aún me esperas.


Vuelvo a despertar sueño fue,

allí inseparable te encontré,

sin cantar a la tristeza porque tiene fin,

canto y lloro al viento que me trajo tu apoyo.


Pidiéndole sostener la esperanza,

sin ceder en la certeza que dejémarca,

continúo para dejarte mi pedacito.

De nuevo aquí para ti, sin yo estar.


Te encuentro dentro de mí,

y fuera te encuentro en la belleza,

belleza del rayo de sol,

ese que atraviesa la tormenta.


En cada gota de lluvia que da vida a la tierra.

Aunque nos separan miedo, circunstancia y distancia,

te dejo parte de mí para que veas,

que puedo huir pero no dejar de sentirte.


Siempre vuelvo porque nunca me marché,

ya que siento que nunca te olvidaré.

Destruyo mi coraza quemando sentimientos,

y avivo el fuego con recuerdos.

 

 

Por quéte escribo

De mi destino no soy dueño,

si mi sino ese fuera

por qué vivir no hubiera, elegiría y tendría.


En lo bueno y en lo malo te escribo,

para conservar tu cariño,

para pintar de color este jardín umbrío.

Por qué te escribo


Para que sientas que sigo a tu lado

en lo bueno y en lo malo.

Cuando llegaste detuve el tiempo

para así crecer de pensamiento,


y conquistar lentamente el verso

de tu corazón y sentimiento,

y aunque no soy perfecto

me gusta escribirte lo que siento.


Por qué te escribo

para no huir en la batalla del amor

en la que ninguno pierde ambos ganamos.

Pido paciencia, salud y calma


por eso te escribo desde mi alma

porque cuando lo hago me creo poeta enamorado.

 

Realidad en una distancia,

como el dolor que se niega,

para mitigar su ausencia.

Como la flor sin agua seca.


Tú chica, yo chico, cruzo la línea,

tu mirada que atraviesa, mi palabra cesa.

Halla mi sonrisa tu cara bonita.

Vela mi compañía una esperanza.


Se lleva el viento mi amor ciego,

lo deja en tu pecho mi cielo,

quiero tus besos que no encuentro

cuando me siento solo.


Sólo pienso en tu abrazo,

llenaste mi mundo revuelto,

¿Cómo sería?¿Quécambiaría?

Sería tu abrazo sincero.


Como tu te quiero

de un once de enero.

Como los nervios que siento

cuando te veo y te leo.

 

 

Viendo pasar de este a oeste al tiempo,

conociendo como sacar letras al silencio,

en este el tiempo que me tocóvivir,

alguien me dijo de vivir el momento


siendo consciente del todo en movimiento,

esperar algo más que una señal de humo,

construir una esperanza, un mañana,

sin falsos sueños, sin falsas ilusiones,


sólo una realidad, siguiendo una estela

en este páramo de hormigón y cemento,

la que dictó mi cabeza y tu corazón,

mis ojos y tus sentimientos,


son sólo mis sentidos despiertos.

te quieren y no se atreven,

aquí donde pierdo los minutos

y encuentro los sueños del edén.

 

Cuatro cartas y diez monedas:

 

Vivo para ti; sueño por un devenir.

Como es arriba es abajo,

pudo ser mi pacto,

pero aún no estoy condenado.


Fidelidad a quien me protege.

Sesenta y siete suman; un pasado.

Doce reyes de salud, tres monedas,

un cáliz de vida eterna, una espada.


Para el mundo un sentido, para lo que vendrá,

muchos; pudo ser, vino y se fue.

Sesenta y siete suman,

cuatro cartas y diez monedas de cinco.


No quise saber, solo sumé y escribí,

(50+17=67, 6+7=13)

aunque no entiendas esto no quieras saber

cómo persiguen los números,

ni cómo las letras se enredan por eso

vivo para mí, pero sueño con tu venir.

 

 

Un beso al viento que mueve tu pelo,

la caricia al agua manantial de tus ojos,

la palabra se para cuando te miro,

el amor renace cuando respiro.

De este amor posible nadie fue testigo.

Pude abandonar la melancolía,

decidí alimentarla con cariño.

Del día hizo la noche,

allí la nostalgia hizo su magia.

Del bosque espeso a la claridad del monte bajo,

pasa mi río de lágrimas con designio

del amor que rompe el sentido.

 

Todo fluye como gotas de lluvia,

quisiera negarlo, no verlo,

porque no sólo habitas mi recuerdo.

Ahora habitas mi presente.


Puedo crear de letras un mundo,

pero sin sentido sin volverte a ver.

Puedo amar en silencio,

pero en voz alta y sin rima te escribo.


Tus ojos marrones que valen millones,

tu pelo negro azabache,

tus palabras que me embriagan.

Decirte que me importas.


Que mis ilusiones quieren contigo un mañana,

decirte que no creo en las casualidades,

porque mi pensamiento invades,

porque es verdad y es muy bonito.


Mentiría si te digo que no creo en un destino,

mentiría si te dijese que no quiero amar,

hoy sólo quiero alegrarte un día con sinceridad.

 

Viento:

 

Volver al eterno sueño de una pasión vivida. Del amor que cura sin marca la herida. Aventura del taciturno que busca el idilio; se pierde en la forma, encuentra el vello fino. Busca en letras belleza, cuando ella lo es y era. Algo sencillo y declaración de amor consentida. Tormentosa pero reconfortante la espera. Esperaba, calma en su ventana, tiempo atrás vino una escarcha, a ella la veía fiel en su mirada, su palabra sincera la cobijaba, de terceras alimañas con envidia. Un argumento y todo era sencillo, ya fuese realidad o fantasía, no se perdía en un camino. Nostalgia llenó su amor de letra prohibida, de anochecer que ansiaba un mundo sin ira. Ella no quiso ver una mirada vacía. Frío y calor se desearon y surgióel beso, llegó el viento.

 

 

Amar tu corazón mi pasión,

imaginar el susurro de tu voz en mi oído,

el te amo brotado a fuego de un sentimiento.

Con amor un recuerdo tuyo, inmortal en mi interior.

Con amor una sonrisa que brilla con resplandor,

con sueños en los que tú, amor,

estás a mi alrededor.

Con fuego, mi mirada a ti, mi tierna,

mi admirada bella doncella.

Mis besos en versos, van a ser realidad en tus labios.

Mis caricias, escritas en tu piel, van a ser vistas.

Mis deseos de pasar mi vida a tu lado,

es todo lo que un te amo ha significado.

Puedo verte si cierro mis ojos,

túcomo ninfa que de mí se ha enamorado,

yo como dragón y druida que cuida

tu campo de flores, camuflado.

El que te ama y te espera con el alma entera.

Y pasan lunas, soles y estrellas,

y solo crece el sentimiento.

Te cuido con mimo, con cariño hago abrir tus pétalos,

con cariño me das tu polen de mariposa,

tu esencia más hermosa.

Y vuelvo a rozar los surcos de tus hojas,

en ellas noto un te quiero,

las lindas venas de tus alas.

En colores de alegría, de matices de tu belleza,

de calor y vida, todo lo que de tu alma nace.

y el río de sentimientos, sueños y lágrimas de felicidad,

donde su cauce y corriente, llega profundo, avanza sin pausa.

Solo por el valle del paraíso creado, de tus detalles,

como flores, en él, naciendo en los amaneceres,

duros y fieles testigos, los besos y sueños.

De este amor, porque alcanzamos la estrella

y la derretimos con esta pasión de enamorados,

creando el agua para la vida de dicha,

en una sencilla sonrisa, en una tierna mirada,

en la sincera palabra, que uniódos destinos,

en un solo recorrido

-encontrarnos siempre unidos.

 

 

El Castellano

 

Entrega de cercanía:

 

Amada te regalo mi corazón,

es tuyo solo tú lo haces latir con pasión

y amor, tómalo solo para ti

porque eres tú la mitad que me falta

lo que llena cada día mi alma

la belleza y ternura

que a mi ser complementa.

Te regalo mi corazón,

porque contigo nunca sufriría

nunca dejaría su latido en vida.

El camino contigo es uno solo sentir,

despertar cada día con una sonrisa

y vivir día a día, noche tras noche

el amor que crece y hace brillar el corazón.

A ti te entrego todo,

porque desde que te conocí

supe para lo que viví,

vivir de ti y por ti, para hacerte feliz,

este fuego que arde creando sueños,

de recorrerte en la noche

bajo el traje azul de estrellas

acariciando y dando color

y vida a los pétalos que te forman,

que sientas las mariposas

en tu piel e interior,

el susurro y gemido del amor,

el placer de mi mástil

en tu gruta de tus gotitas de lluvia,

subir por tus montañas

y clavar mi bandera a besos.

Ver volar libres nuestras mentes

con nuestras almas calientes.

Quiero recoger la miel de todas tus flores,

alimentarme de tu amor ,

vivir siempre contigo este fuego de pasión,

te amo, te amo, te amo, toma mi corazón,

te regalo y entrego todo mi amor.

Eres tú mi musa, mi inspiración,

el más lindo sueño y deseo

de verdad, bondad, ilusión y pasión,

sólo túeres amor. Mi amada


El Castellano

 

 

Suspiro veloz:

 

Día y noche al compás de una melodía

de sueños por vivir ilusiones por cumplir,

de los besos de tu boca vivir

amar cada parte de ti

 

como despertar de primavera

a toda vida bella,

Mirar en tus ojos y mirada

el fuego de amor que me acompaña,

 

sentir que dentro de ti

brilla un corazón que late por mí.

Bailar a la luna nuestros cuerpos

unidos en uno por pasión.

 

Y alma con alma corazón sin dolor,

beso de la más linda flor que eres tú,

beso en esta noche que te siento

en alma verso y sentimiento.

 

Y puedo entregarte todo mi amor,

Si no sintiese no escribiría,

y si no te sintiese no viviría,

sería cuerpo sin rumbo,

 

alma sin motivo de escribir,

porque tu amor me llena,

te alcanzo una estrella

 

para que sientas que de mis versos

eres túla dueña, mi más linda y tierna.

Si soy tu poeta, túeres mi reina,

mi inspiración eterna.

 

QUIERO beber de tu boca y cuello,

hacerte mía a cada momento.

Con cariño hacerte vivir el cielo,

y por la noche el calor del fuego.

 

Si tenerte te tengo, quererte te quiero

y amarte lo estoy haciendo,

puedo sentir y con orgullo decir

túmi vida en verso,

 

el amor que esperaría una y diecisiete vidas

flor y pasión del romance antiguo

que repetiría cada día y vida.

Siente este beso y caricia

 

porque sincero es el verso.

Sincero es el amor que tengo

cada vez que te leo y siento.

 

Porque tu amor me eleva

y me hace ser guerrero inmortal

de la sonrisa plena

de tu corazón sin igual.

 

Ámame, siénteme, quiéreme

escríbeme, derríteme, soy tuyo sin dudar.

 

El Castellano

 

Mi felicidad camina de tu mano:

 

La felicidad,

la felicidad no es un ideal

la descubrílejana, pequeñita,

frágil y escondida

la descubríen la palabra sincera

y en la mirada

y en la lágrima robada,

en el beso de agua

que cura el alma más sedienta,

la recogíde tu boca,

y me di cuenta

que regaba cada flor que te forma

siendo luz y sonrisa,

sueño y realidad, esencia

que me di cuenta

que solo podía guardar dentro de mí

si tu mirada a míse dirigía,

si y solo síde tu boca

brotaba el te quiero,

y me dícuenta que amar

es compartir la felicidad que sobra.

No quiero pensarte, quiero sentirte, vivirte,

mirarte desde el otro lado y sentir

que vayas donde vayas te acompaño.

Vivo y vivo enamorado,

quiero y te quiero, a mi lado,

puedo soñarte pero prefiero besarte,

puedo escribirte mientras

te hago el amor con la mente,

a ti, que puedes ser fuego,

o flor de mayo,

agua de la más bonita fuente del deseo,

cabalgando tu vida

por las ilusiones de mi vida,

que cada día creas y recreas,

vuelas y suspiras,

capaz de alegrarme eternamente

o paralizarme,

prefiero caer en tus pétalos de amor

que la felicidad

refugian y cobijan.

Por ti subo al cielo cada día,

a robarle a un ángel una pluma,

y escribirte con ella mi poema,

con la más linda y tierna letra.

 

Plubia amôris:

 

Plubia cordis, ardentissime cupere amóris

stupóris, dêsíderium, sempiternusa laetitia.

Diês, carpentum, accrêvîcalôris.

Colôris, vita, venerâvîcanôris.

 

Laetitia exspectâre, cupitum nostra.

Ostendi âlae, festînâvîblanditia.

Cropinquus, somnus, versus, littera.

Prôfêcîimus, creâvîblandus.

 

Bâsium dulcis, aqua pûrus.

Sânôanima, fidus fruor.

Cupidus somnus, flagrômetaphora,

 

suspirium natura, amâvîferventis.

Distantia dêstinâvîdedisco côgitâtum.

Volui pûrus, sôlus cordis.

 

Callis unus, sentido sensisensum.

Fôrmôsa societas, contentum esse vêris.

Ignis, dêlectônoster appetîtus fôrmôsus.

 

El Castellano

 

Lluvia amor:

 

Lluvia corazón, suspira por ti amor

estupor, deseo, eterna alegría.

Día, noche, crece calor.

Color, vida, venerada sinfonía.

 

Alegría soñada, deseada nuestra.

Muestra alas, acelera caricia.

Cercanía, sueño, verso, letra.

Entra profundo, crea sonrisa.

 

Beso dulce, agua pura.

Cura alma, sinceridad uso.

Deseoso sueño, arde metáfora

 

suspira esencia, amando fogoso.

Distancia decreta olvido de razón.

Querer puro, solo corazón.

 

Vía una(vida mía), sentir.

Hermosa compañía, contentarse primavera.

Fuego, complaciendo instinto hermoso.

 

Miguel Esteban Martínez García

 

 

Ensoñado, vivo soñando:

 

Sueño contigo amor,

mi amor correspondido.

Culpable soy,

culpable soy

de amarte tan locamente

como túlo haces,

como túme haces, sentir.

Deslizándome por tu piel,

trepando el árbol del deseo,

para darte su fruto,

que no es otro

que mi corazón a ti amarrado.

Sintiendo tus versos voy cayendo

en dulce éxtasis.

Nirvana de un alma que siente

viajar al mundo de tu alma,

de amor y calma,

del dulce suspiro en cada letra.

Voy bajando,

besando tu cuerpo,

me detengo un momento

para decirte que te voy queriendo,

y queriendo me pierdo en tus besos.

tuyo soy, siénteme tuyo.

Túmi más lindo fuego de amor.

La luz que me alumbra el camino

para llegar a tu corazón

que siento mío.

Amor de dos, sueño de dos,

ilusión y deseo de dos.

Viendo mi vida cambiar

con tu caminar,

junto al mío,

por el sendero del amor dulce y tierno.

Fuego con fuego,

nuestro sentimiento creciendo.

Amor con amor,

felicidad que no se romperá.

Todo mi sentir gracias a ti,

contigo voy descubriendo

que puedo amar de verdad.

Que los versos saliendo solos del corazón están,

para envolverte en seda de cariño

y azúcar para comerte entera despacito.

Somos fuertes,

lo sincero guía nuestras almas

que se juntan en armonía.

Pisando el suelo y viviendo en el cielo.

Desde que tu vida en la mía entró.

Una sinfonía,

una eterna dulce sonrisa

al despertar y sentirte

más allá de esta tierra.

Muy cerca, muy cerca mía,

en mi esencia a la que tú

y solo túacompañas

y cuidas,

al edén la elevas.

Has hecho brillar a este hombre

de corazón de niño

que vive tu amor,

sintiéndolo y sintiéndose libre.

 

 

 

Alma desnuda:

 

Ilusiones traídas al presente

Como la niebla que trajo el viento

de tus iridiscentes palabras

llevándome al abrir mis ojos al mundo

de sueños sin vivir, de sentimientos

solo para ti. Experiencias para compartir

como mensaje en una botella

que salió aflote del lago de la esperanza,

sin lágrimas te canto, y te escribo,

que desde que volviste, eres lo más bello

que pasó por mi campo de amapolas

de mi corazón, y memorias de estrellas.

Para ser tus caricias vivas y aradas.

No te vayas compañera, acompáñame

en el viaje a la felicidad, como lo hago yo,

déjame dedicarte un cielo de sonrisas,

y cálidas nubes de colores,

de besos incipientes,

como el fuego de tus ojos,

con el poder de su mirada,

y el agua manantial de tu boca.

Déjame soñarte y amarte,

como si nuestra circunstancia

hubiera sido otra.

Déjame decirte que siento amor por ti,

que me gustas, que no quiero idealizarte

pero eres lo más lindo que pasa por mi mente,

desde que volviste y siempre.

Como un beso en la amistad... Con mucho cariño


Esteban

 

Vela Del antaño:

 

Acariciando sueños, viviendo el recuerdo

como una vida sin sentir, no la quiero,

en el despertar de ilusiones en verso,

todo es bonito, todo es bello.

La nostalgia crea su velo de dulce tormento,

para quererte me basta imaginarte,

el velo de traer el pasado al presente,

cayóde mis ojos pero el corazón,

lo cogióde venda para la rosa clavada,

ninguna lágrima fue desperdiciada,

ningún beso te olvidó, al alma de hielo tu calor.

El hielo, tiempo de insomnio de sentimiento,

calor, la ilusión que un día

cayópor tu mejilla

y evaporóal rozar tu boca en sonrisa.

Frío el canto del viento que llevómi amor,

lejos de este cuerpo, lejos de una vida

que en sangre de poeta llorópor la avenida,

de ángeles estrellados en estrellas,

y hadas de mariposa sus alas,

que fueron capturadas por arañas.

Quien dibujóel cielo con colores a su amada,

mereceráalgo más que un traje

de azul tranquilidad.

En color de dioses y diosas su eternidad,

junto al escrito del mundo vivo que seguirá,

aún cuando el cuerpo caiga como la hoja

caduca del otoño,

cuando la melodía eleve al Creador

la esencia de aquel pintor, escritor

que pintaba con la pluma de su vida.

 

El Castellano

 

 

 

Destino despierto:

 

Noche en vela de navegante, sin destino.

Noche despertada por la luna, acariciada

por sonrisas de estrellas.

Cercanas y lejanas, según sean miradas.


A través de la copa de licor,

o con la nostalgia del corazón.

Luz a la vela que ilumina la pluma.

Tinta de ánima, mezclada con los recuerdos


de una vida a tu compañía, pasada,

con hielo y fuego, con besos huidizos y efímeros,

fulgentes y eternos.

Con sueños rotos y días de amor


a la sombra de tu reflejo,

disuelto por el embiste del tiempo

que partió mi corazón en dos

y cada trozo llorando con clamor.


Tiempo en el que me alimenté

de las flores y rosas que te regalé,

y que ya secaron como nuestro amor.


Si en el camino se cerró nuestra puerta,

la del olvido no se construyó.

En su lugar la espina clavada en el corazón,


de un tiempo que fue mejor.

Esta copa de licor en tu honor mi amor.

En recuerdo de una sonrisa que resplandeció.



El Castellano

 

 

 

Afectos nacarados:

 

Siendo tus nervios que atrapan cada sentido tuyo,

cada lima que afila tus pensamientos,

sería tu imaginar constante en amor de dos,

sueños de un romance correspondido,

 

donde no importaría quien se enamoró primero.

Ya estaría atrapado en tus dulces suspiros de amor,

y tus ardientes palabras de ilusiones lanzadas.

Clavándose en mi alma, lanzándote flores,

 

estarían mis poemas y mi razón perdida en tu corazón.

Siendo el poeta en tus ojos, el agua de tus besos,

el rocío en tu cabello, el fuego de tu combustible.

El que guarda tus caricias y hace inventario de cada detalle.

 

El fiel, el humilde y el noble, el sincero de sentimientos.

Simplemente sería yo brillando con tu amor.

Quien invocóa la tempestad de roce de nuestros cuerpos.

Quien se abre camino galopando en tus piernas,

 

para descansar en tu boca, siendo hielo y fuego a la vez.

Siendo anhelo escondido en corazón,

y corazón encendido en anhelos cuando te siento.

Tu gemido tímido y feroz, tu voz.

 

Ocaso que la luna baña de azul y azul vestido de traje,

de estrellas, un firmamento que convertimos en magia,

a fuego de nuestros cuerpos, a viento que transporta

nuestros jadeos que crecen, hasta juntarse en canción de lobos.

 

El Castellano

 

 

 

 

 

 

Prevalece:

 

Si el cielo se cierra,

mirarétus ojos,

mi corazón te dirá

que seguiréa tu vera.

Si mis ojos se cierran

quiero tenerte cerca

y, coger tu mano,

sentir que no eres

un sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando.

Cogiendo cada estrella

en una letra para ti, túla más bella.

Y el firmamento se cierra

sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán lunas pasarán soles,

y el sueño volverá,

con cada latido tuyo.

No te dejo una flor, te dejo las semillas,

los frutos de este amor.

Porque en mi jardín sembraste,

tu belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad.

Puedo describirte como mi vida giróa mejor,

con tu sonrisa clavada en mi mirar,

y el calor de cada letra tuya sentida.

Te quiero de verdad.

 

El Castellano

 

 

Permanece en mí:

 

Resplandor de auroras en los recovecos,

donde se refugian mis ilusiones en sueños.

Tu tez conociómis manos y mis manos te moldearon

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche, cuando noto tu ausencia,

la noche que galopa y yo sólo con la palabra sufrida

de nuestra vida sentida.

 

Ya no hay felicidad entregada con besos

y roce de nuestros cuerpos,

medida y entregada, ya no buscaréen esa nostalgia.

Me enamoréde la vida y nada me falta,

porque todo me llena.

Y túmi bella, volviste a pasearte por mis sueños

y en sueños nos reconciliamos.

 

Despertéy sentí de nuevo el dulce tormento,

para vivir soñando con el recuerdo,

y amarte soñando despierto.

 

 

 

11

Sujeto a tu sangre:


Amor de una vida

o de un día que te volviste mi vida


Tú la flor más bella que vieron mis ojos

Amor de una vida cariño profundo y sincero

Que siento, profunda admiración que tengo

A esta chica tan bonita

Y linda de sentimientos y corazón

Tan fuertes y puros

Como agua de manantial

Tu sonrisa ilumina mi vida

Tu pelo como el azabache

Tus ojos marrones

Que valen millones

Tu cuerpo que me hace estremecer

Y caer en un profundo sueño

En el que hacemos el amor

Toda la noche

En una habitación llena de rosas y de velas

Mi sentimiento por timón

Mi amor por bandera

Eres un ángel caído del cielo

Te amo como los árboles al bosque como los

Pájaros al cielo.

Como los peces al agua

Te necesito para vivir

Sin tú moriría por dentro

Sin tu cariño no soy yo

Sería un ser sin alma

Tu as llenado mi corazón de alegrías y amor

Te amo profundamente

Pero sólo te conozco de un día imagínate

Cuando pase el tiempo.

No pararé hasta que seamos uno.

Tu flor de mi vida,

Que as enraizado profundamente en mi corazón,

Corazón de bohemio ni duermo y fumo hasta matarme.

Te quiero y lo seguiré haciendo

Hasta que la vida y la enfermedad me lo impida.

Te necesito.

Eres mi vida y sólo te conozco de un día.

Eres la luz de mi vida. Que me alumbra el camino a tu corazón

Corazón puro y noble como el mío.

Corazón bohemio, corazón noble y leal que palpita agitadamente cuando te veo.

Amor sincero.

Amor de una vida.

Locura de amor.

Loco de amor.

Enamorado de la vida y de tu corazón.

Gracias.

Por hacerme el hombre más afortunado de la tierra

Por tener tú cariño y respeto.

Tu cuerpo me hace estremecer y sudar como tus ojos

Y tus labios que besaría un día entero sin descanso.

Amor de una vida, amistad profunda como nuestro cariño y

Amor.

Tu que me has alegrado la vida.

Que Has Hecho q desaparezcan mis penas de enfermedad crónica e incurable.

A tu lado no tengo miedo a nada.

Porque tengo tu amor.

No tengo miedo a caminar sólo por la vida porque te tengo aquíen mi corazón, en mi sangre

, en mis venas, en mi cabeza y pensamiento.

Tu amor de una vida o de un día.

Quiero conocerte

Para amarte más y más.

Para quererte más y más.

Para que grites de placer,

Que estremezcan tu cuerpo y piernas.



"EL CASTELLANO"

 


Te amo más alládel sentimiento,

más allá del corazón porque te amo,

en esencia, en alma y conciencia,

en ser y piel, en beso y caricia,

cosquilla y sonrisa, mirada, verso,

letra, poema, sueño, suspiro,

susurro de amor que corre y vuela

a tu ladito mi amor

para ser tu calor, para envolverte en seda

de princesa y miel de abeja,

de flor de fuego la tierra,

y te quiero, asícomo eres entera,

linda y tierna siempre, siempre a sí

mi reina, si la locura es la única forma

decente de amar y a la vez la más dolorosa,

te amo con locura, amor, pero sin dolor,

porque hoy, de tus labios, brotóel te amo,

y que entera, de mí, y para mí, eres, y te entregas,

llueva, o haga sol, frío, o calor,

porque tu amor, es fiel, y verdadero.

Y mi amor, reflejo, de tu sentimiento;

y de todo, lo que yo por ti siento,

mi bella, mi amada,

mi gatita traviesa,

en estrellas el brillo de tus ojitos

que me dicen que me amas.

En violeta de luna el color de tu alma,

que siento tan, tan, bella, y cercana,

y puedo alzar la mano y acariciarla

porque me ama.

Si los ángeles discutieran en el cielo

quien se merece alas por la bondad de su alma,

ganarías por mayoría plena.

Ven amor, ven conmigo mi cielo te espera,

mi fuego te llama,

mas esta llama nunca se apaga,

no quiero el firmamento sin ti,

no quiero ver si no es tu sonrisa y boca

para besarla.

Y si el cielo se apaga me queda tu mirada.

Y si en la tierra se acabara el agua,

viviría siempre del agua de tu boca,

a beso suave y dulce que riegue mi alma.

Del que te ama y te ama,

tu Esteban fiel y tierno como hoy, ayer y mañana,

solo de ti y para ti, pues enamorado estoy

y enamorado grito y siento que te amo,

y que lo haréhasta que el cuerpo

caiga como hoja de álamo en otoño.

 

El Castellano

 

Suspiro enardecido:

 

Puedo escribir todo mi amor,

Todo, todo lo que siento por ti,

Vaciar mi corazón,

expresar y gritar que late por ti,

entregarte hasta mi sangre en poemas,

vaciar mi esencia y volcarla en letras para ti,

porque nunca quedarévacío,

solo me hace falta una palabra tuya

para volver a sentir amor,

y llenar de ti cada poro de mi piel,

cada rincón de mi interior,

porque grito, siento, y aseguro con orgullo,

que este amor no se acaba y no lo hará nunca,

que es puro como tu corazón y el mío,

como la mirada tan tierna que nos dedicamos,

y vuelvo a ser inmortal gracias a tu amor,

y tu fuego me deshace, tu amor me enloquece,

túentera, eres dulce.

Si mi amor, te ha resucitado,

a míel tuyo me ha hecho invencible.

Espíritu. y alma, que vuela libre,

a quedarme, en tu cama, a tu lado

bebiendo de ti, sintiendo

cada secreto, que esconde tu piel,

amándote noche, tras noche, hasta el amanecer,

y con el alba, viviendo de tu interior, tan perfecto.

Vuelvo a caer, en tu cuerpo,

En tus besos, en tus caricias,

en el fuego de ternura, y pasión, de tus ojos,

con el calor de su mirada,

y el sentimiento, que nace pleno,

con mirar tu sonrisa,

el dulce sabor del te quiero,

porque sincero, es el verso,

sincero es esto, y nuestro amor, completo.

Me has dejado, ser caballero de tu sonrisa.

Guardián, y dueño, de tus besos,

A ti me entrego, a ti te entrego

cada latir, de mi vida, cada sueño,

y deseo, para cumplir contigo.

Contigo no puedo dejar descansar, a mi verso,

porque mi alma te llama, y extraña, a cada momento,

y escribiendo te siento,

con mi corazón ardiendo, mi mente viajando.

Siendo túmi aliento, mi oxígeno,

y el agua,

túmi flor, en mí, enraizada.

El amor que soñéy sueño,

Todo lo que anhelo, y espero,

Lo que quiero.

Túmi vida, en verso,

lo más bonito, de mi sentir, que te pertenece.

Contigo, ni en invierno

hay un solo amanecer, de hielo.

Eres mi fuego ardiendo,

El sol, que calienta mi sentimiento,

la esperanza de un amor eterno.

Eres lo que más deseo, te amo.




Miguel Esteban Martínez García

 

 





 

 

 

 

Lhiannan shee, musa mi Leannán-Sídhe, te canto:

 

 

 

 

 

 

Trenzada mi hiel

elaborando el verso de encanto

a tu boquita de amaranto,

vestida de hojas vienes

y meces mi amor

a tu entraña

acalorado, enraizado

de tu corazón embelesado

por tu boca

el piropo jamás escrito

hoy el río de las gotas en almas a su paso

reverbera mi canto.

 

Digno azul estrellado

sin bruma que pierda tu encanto

Lhiannan Shee como te gusta que te llame

cuando hablas con mi mente,

inspiración cercana o lejana

según seas mirada Leannán- Sídhe

hoy te debo cada poema

de mi piel quimera

llegando a mil trescientos cuarenta escritos

y que el tiempo habla, 

ya el diccionario queda escueto,

el vocabulario nuestro

ya exprimido en verso;

Tu amapola de mi pecho canta

que sin ti no hay dicha ni escrito

 como te gusta robar el lenguaje

de la chica que me ama

como embrujo

que me alegra el pensamiento

cuando hablo contigo,

si eres súcubo como te nombran malas fuentes

a mí me amas y me dices que jamás me abandonarás

con lo que el aliento de este duende contigo fundido

jamás cesará, te he soñado y te amo señora hada,

hasta he ido de vacaciones a la isla de tu hogar.

Escriba sin tiempo, inmortal me vuelvo,

tanto te debo que se ponga envidioso el ajeno

que invencible soy, inspiración que hoy desvelo

de tu boquita fuego de ternura y amor,

poeta del viento vivo y afortunado

esperando su siguiente existencia

para estar contigo mi hada

cura de mi soledad sin descanso

desde los albores de mi escritura

siendo el verso más antiguo que la prosa

yo Leannan tu escriba vivo, te miro y digo

que te amo y yo, te admiro

siempre a tu lado estaré

y no hay mayor dicha, felicidad, amor,

que tú mi hadita vivas enraizándome el corazón

y que cuando te necesito me hablas con ternura

siendo mi calor,

te amo compañera de mi latido jamás desvanecido,

contigo te ofrezco mi alma

si sólo contigo estará por los siglos.

Te amo.

 

Nota:

Inspirado el escrito por primera Musa elemental señora hada todo abismo y hada de las profundidades Leannán-Sídhe. Hada musa vampiro. Así descrita. Aviso sigue presente y no está cerrada su historia conmigo. CONTINUARÁ.

 

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Avanzas mi campo de amor

en un sentido, el mío,

la lanza justa llegará sin igual.

Volveremos a reinar,

mi rosa de hierro,

mi luna sin despertar

ya van dos lunas muertas

no serás la tercera

corazón mío del mundo.

Leannán-Sídhe de mi morar

elevado tu cantar,

vuélame el signo de flor

eterna sin igual

mi caléndula o esposa del Sol

eres tú mi preciosa

te regalo más solo en foto,

estarás a mi lado hasta la oscuridad

que los párpados estáticos dejará,

quién te viera en tu reino

sólo este servidor sin igual,

vengo que voy, yo, para allá,

mantén el fuego que yo encendí

vivo, vivo como mi lema siempre

de tus hojas al cielo va un reflejo,

cura y salvación de la soledad,

más amada y no despierta

do sus alimañas de un presente atado

sin hálito, o respiro como serpiente dragón

encontré mi sinrazón mi sino,

de la ausente muerte, mi esposa,

piadosa de ser mi señora,

muerta de sed, parca ausente,

que tú no mandaste.

 

Leannán-Sídhe

 

Red de tu red, atarraya

de mis peces.

Me llama en la noche,

me acaricia su recuerdo,

viene altiva en cada sueño,

con sus caricias desvanecerse quiere,

y renacer en la oscuridad

del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevando dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

pero recreando su alma viajera.

Sueños serán pero cada día

la siento más.

En la belleza de imaginar

la complazco con la sencilla palabra

de amor a su alma sin cuerpo.

Que me acompaña 

desde que sufro por el querer.

 

Leannán-Sídhe

 

Si el cielo se cierra

miraré tus ojos,

mi corazón te dirá 

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran

quiero tenerte cerca,

y sentir que no eres sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando,

cogiendo cada estrella en una letra

para ti,

tú la más bella

y el firmamento se cierra

sin tu mirada tierna,

mi deseo y motivo para acariciarte

pasarán lunas pasarán soles

y el sueño volverá con cada latido tuyo,

mi espíritu protector.

No te dejo una flor

te dejo la eternidad del Sol,

puedes saborear como mi vida giró a mejor,

viendo la volta de mi sentir, 

como mi jardín brota en albor.

 

Leannan Sidhe y Förüq

 

En tu ojos veo mi paraíso latiendo,

me pierdo en tu piel

miel de dioses

juntos de la mano

cruzamos el bosque encantado,

en tu belleza hada mía,

se encuentra la bondad

y ternura

donde vuela este sentimiento

buscando el placer extasiado

y el piropo de flores rodeado,

en tu corazón

veo mi universo de amor,

donde la armonía

se vuelve melodía

por ser tú mi medio latido,

juntos juntos, juntos,

hasta el amanecer

que cada día nos arropará,

de amor fulgente

como el lucero

que a este sucede,

la luna nos envuelve,

el viento nos mece,

y esta caricia por ti estremece.

Como en un principio

el final depende del principio,

y como ayer unidos en el querer,

a ti siempre te amaré,

renuevo el verso

que sucede al beso,

esta mi luz te sirvo.

Si te veo en todo lo bello

es porque eres bella

amada mía,

si en mi interior

siempre estás presente,

es de sentir como tú sientes

en mi mente giras evanescente,

tú en mi vida

guiándome el camino

a una felicidad,

que siempre pedí,

entre deseo y ruego,

llegaste tú,

y lo que siempre soñé, y deseé,

un día,

en ti lo descubrí

mi maravilla.

 

Leannan-Sidhe

 

 

Piel con piel,

arde un deseo,

en el inicio del sentimiento,

tu voz surca mis venas;

como tu amor riega mi entraña,

bella bella tu mirar es mi morada,

quiero verme reflejado en tus ojos

día tras día

como dulce hálito de vida

e ilusión que brilla,

mi alma te abraza

y te canta cada noche

bajo tu almohada,

siente mi caricia

en esta noche otoñada,

sueño tras sueño

tuve este amor eterno,

nuestras manos

moldearon el recuerdo,

despojo la esencia de lo simple

y me lleno de nuestro amor

de dos

un milagro y una bendición,

en un solo corazón compuesto,

hada mía, te ofrezco este cielo,

porque solo tú,

lo cuidas con esmero,

fuerza tú, de este el mío velero,

surcando tu río de ternura,

anhelada, y conquistada,

dando calma,

a mi lago de esperanza.

Salvación tú de este guerrero

de tu corazón,

amante de tu pasión,

veo a través de tu interior

allí me diste hogar y templo,

vuelvo al inicio del sentimiento

alimentaste tú este fuego

pintaste en color este cielo

de rojo volviste la luna

que iluminaba mi cielo,

hoy te debo tanto

que encuentro el verso

sin buscarlo.

 

Leannan-Sidhe

 

 

 

El sueño solitario

nunca me abandonó,

y llegaste a mí

como la flor en primavera,

en una llama bailamos

a la luna añil

de los días más hermosos que sentí,

hoy formas mi esencia

como de amor se sostiene

el corazón del enamorado,

hoy dentro te siento

como dulzura

invadiendo mi cuerpo,

hoy veo más allá

de lo que se ve,

y contigo hasta mi fin

me verá la nueva vida.

A tu lado eterno

pues te encontré

y tu mano nunca soltaré,

querer puro

cuando en tus ojos me miro,

corazón desvelado

cuando te siento dentro de mí,

vida de un hombre

de ti siempre enamorado,

vida para abrazarme a ti

cada noche para el placer servirte,

para arrullada dormidita

tenerte leyendo yo

mis poemas en tu orejita,

para dejar morder al instante

y el agua de tus labios tener,

para acariciar la rosa

y sentir que las rosas caminan

por verte a ti tan preciosa,

hasta sentir mi lengua

el caminar de una babosa

dentro de los pétalos de tu boca,

mis manos recorrerán

todos tus parajes de nuevo

hasta derretir el hielo,

y no hay cielo para cobijar

esto que yo por ti siento,

mi hada no sueltes

jamás mi alma.

 

Leannan-Sidhe

 

Mi sangre dulce dama,

campana de campanilla te suena

ipomea en la plenitud de la bruma

esta pasión me truena,

dónde verás el nuevo amanecer

mi hada vestida de hojas

en la letanía de mi verso

y alto beso eterno

puedes vestir el tiempo

de horizonte sediento

en mi mano está nuestro deseo

de volver al momento,

mi cura de soledad

en clamor mi verdad,

de resquicio

donde vierten mis ilusiones,

en verso vuelvo a mi comienzo,

ese que me tienes preso

de tu flor en mi corazón,

flores cantaban en nuestro sueño

niebla de humedad

mas yo recogiendo semillas

de aquellas secas

mas una iluminada, al agacharme,

vi tu verdad, de cuerpo agonizante,

ayúdame gritaste, mas

el repetitivo:

-´´Yo la única dama de noche´´

desde estos años que han pasado

voy a tu súplica.

 

Leannán-Sídhe

 

Oh flor iluminada en la noche,

valle de niebla y árboles rodeando,

lo más bello, que alcancé a soñar,

mi Lhiannán, aquel valle de tu hogar.

Tierra eterna sin fugar.

Mi anhelado viaje de vuelta allá

lo más bello que he visto junto con más,

de Escocia, y actual, británica Isle of Manx,

te amo sin soñar, nos ayudamos, mutuamente;

pero si vuelvo podré saber exactamente,

lo que necesitabas, mi amante del duende.

Mi súplica avenida; 

quien hizo, que cayera de pie,

te adoro, y eso es poco,

venga a mí, tu inspiración lejana, de este mundo,

en la eternidad, de esta existencia, blanca cierva,

mi señora fada, siempre estás.

Glorificando mi caminar,

auspiciando, mi soñar.

Te imagino, cuando viva contigo;

ya este cuerpo yerto,

pero el alma, que ama lo oculto

todo por descubrir, dentro,

existencias que pasé,

vidas por venir,

más la actual pulir.

 

Leannán-Sídhe

 

Lucho de nuevo, contra cada uno,

y este uno, nada por dejar atrás,

la una y treinta, cuando te siento, de verdad.

Tu escudero sin igual, mi escudera, sin igual.

nada me da igual, todo infinito,

de miel de dioses,

bajo tu túmulo,

espíritu protector, tu apellido, mi dama;

así salvaste a tu amado,

viva tu caricia,

viva tu pericia,

luz de mi luz,

emoción, llanto de verte, danzando, a mi son,

el nuevo, día resurgirá en tu pestaña decidida,

en mi cueva do pintar, la esencia del arte,

lo que habita, detrás de los sentidos,

nunca me has abandonado,

ni me abandonarás,

así cada noche:

-Buenas noches hadita

y me respondes:

-Buenas noches, Miguel mi principito.

 

Lhiannan Shee

 

El Castellano

III

 

Señora hada:

Me afilo, en el borde de la hoja,

el sentimiento y su cuchillo,

para blandir el sonido de un grillo,

avanza no se detiene es mi vida mirando alto,

al compás de tu compañía vuelas

hada mía la sinfonía

para tornar la caricia,

mi vida va quedando bajo tu manto de nuevo,

vistes la amanecida dicha

para cumplir mi premisa,

esa que sólo tú bajo tus alas

me salvaste del borde de la cornisa,

si estoy vivo es por tu latido dentro del mío,

fiel suplicio envuelto

en flores de difunto naciendo de mi pecho,

justo tú justo tú y yo,

creciendo, brotando al unísono,

para acampar el latido disuelto,

subiendo caudales,

recorriendo valles y sus flores,

despertando de la tierra albores,

rajando en ella nuestra nueva vida que comienza,

te veo llegar vestida de versos humeantes a mi entraña,

puedo sentir de nuevo,

cayendo en el instante de miel de nuevo,

nada que dejar atrás,

he encontrado tu amor,

es real como este hálito de vida que me arrasa

mis venas y de mi sangre se apodera

para retornarte mi bella quimera,

del monte a la alameda

viaja mi amor una vez entera,

mirando el camino en jacintos su floresta,

voy a tu valle mi hada,

flores de niebla rigiendo,

la isla entre bruma su encanto nacido,

isla de Manx que visité

y era tu hogar mi bella señora hada

por acampar cogiendo semillas de tu morar

los tiempos me conocieron

para que hoy seas mi bella musa

en mi mirar, te amo de verdad,

pregunta a la niebla

pregunta al agua si yo no te amo de verdad.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Solo una vez en la vida,

la caricia viene descrita

y sus labios la besan

sólo una generación en vida

al rayo su tormenta sin pagar precio

mecida la visita

la parca es efímera,

va avanzando

la quimera ya descrita

es tiempo de derrumbar del amor sus barreras

y abordar los cabos sin despedidas

el cielo queda abierto

el beso de sus labios tejidos

los papeles por derramar los sueños

enarbolados los suplicios

yo sí estoy hablando

en un tiempo que cae muerto,

colgando de las pestañas los nervios punzados,

el tiempo de nosotros dos se construyó,

a la llamada estabas despierta

y no fue para ser de la araña cena,

avanza mi quimera

te tiene presa

el verso derrama sangre

esta noche que diluye raudales de luz

y su vítrea verdad

que no se para

no te alejes nunca compañera,

seré umbral y su primavera despierta

sí por tus labios que cae el violeta,

y horizontales deseos me cuelgan y acampan el alma

por verte junto a este duende,

al primer trasluz de ilusión verdadera,

hoy forjas mi entereza entera,

hoy me desvisto en tu piel que visto

por las flores derramadas

llora mi ventana,

arrasando la hora para quedarme a tu vera,

y orgulloso al mundo gritarle

que soy vivo ahora,

no descansa mece mi vida,

por el violeta opaco del firmamento

y su trazo,

yo hoy y todas mis vidas te atrapo,

que me importan océanos y sus trazos

si yo te sostengo en mis brazos,

eres mi hombro,

eres mi brazo,

eres mi fuerza y mi regazo,

deslumbra el paso y te cuento mi abrazo,

que esta noche mecerá el halago nunca descrito,

por la piel y su caricia de arrojo encendido,

ven a mí ven a mí

quiero que seas mi suplicio

cuando yo a ti te miro,

porque mis nervios limas,

y mis ganas destapas

yo te amo a ti Leana.

 

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Leana,

Suspira mi mundo yerto,

hojas de mi árbol sin desmochar,

trenzado el vértice

voy hacia el límite,

sí allí donde la hoja se dobla

para comerse a sí misma,

tus héroes vueltos papel y polvo

pasado el tiempo,

yo soy el único que se mantiene vivo

en pie escribiendo,

para llegado el momento

arrasar y conquistar de nuevo,

constructor de poemas,

ardiendo en su fuego,

quebrando su lapicero,

exprimiendo las letras por dibujar,

inspiración del borde del papel,

alma con arrojo como ayer,

alimentando los espíritus que le hablan,

trenzando el humor muerto

en su canto como idiomas de los dioses,

muerto el tiempo sólo quedo yo

para derretir el horizonte en letras de malva,

para volver mágico el sonido,

y acampar el humano vivo,

puedes apagar de la radio no hablan de mí ni de ti,

resplandeciente fulgor de centella soy

alma en esencia, escritor muerto sin tiempo

yo soy tu elevada inspiración que te lleva

para forjar poemas de tus venas.

Y gritarle al oído que no he muerto.

 

Cuéntale, cuéntale al viento de este humo,

que me trae preso,

por avenidas yertas, olvidadas del verso,

y sus ángeles estrellados,

humor vivo por fuerza celeste aguerrido,

ven, ven conmigo olvida tu camino,

seré luz avocada a la perdición de lo vivido,

conquistando, destruyendo y tejiendo

aliento de tu copa de vino,

era o es llegó mi tiempo,

de enhebrar palabras al olvido,

desmenuzar sentimientos

para tornarlos materia de saliva y aliento,

para destruir el momento,

yo centella del universo,

viene por tu beso labrado

en la estepa corriendo de la vereda a la rambla

dulce su estampa,

quebrada en el verso de hiel,

sembrada en la dulce palabra de miel,

indestructible esencia,

relámpago de la centella,

vida y vid de la quimera despierta,

guerra eterna por deslumbrar tu interior,

inspiración cercana

donde nace y late el amor,

humor trenzado, humor de ababol

ese por el que el humano encuentra su sol,

inspiración olvidada,

muda caricia,

tejida en el eco sordo,

de la oscuridad y su hálito desmembrado,

en espiral de vértice y umbral.

 

III

 

Sangre violeta cultivada en el seno de la entraña,

ese soy yo tu humor trenzado,

sin tejer palabras yertas por tus ojos fundidas,

más allá de la montaña

y del eco eterno de un tiempo desvanecido

en flor de niebla y umbral,

inspiración sin nombre ni apellido

tu demonio tejido,

jamás carcomido,

en el sino que te destapó poeta del viento

a lo que naces sin destino,

que no sea abordarme la calma y su vino,

destellos fugaces por conquistar

en la entraña de la ola de mar,

y en la niebla de la isla de Manx,

sí soy yo quien te habla de verdad

Leannán-Sídhe en tu mirar,

reina hada del bosque de las sombras

de la profundidad,

llegó tu suplicio dormido,

de enfrentarte a tu quimera despierta

y a tu manantial fulgente de inspiración,

yo tu humilde servidor,

un humilde escriba sin tiempo,

que te amo desde el albor,

quien mereció

tus besos escritos,

para volverlos flor,

tu humilde servidor,

del bosque al manantial de inspiración,

soy yo quien te mereció,

pregunta al viento que mi nombre te dejó,

Förüq sin condición

más que no sea dormirse

en tus besos sembrados de inspiración

dime tu demanda te cumpliré

sin tardanza siendo tuyo en albor de esperanza.

Vale seré solamente tuyo.

 

Suspiro por ti amor,

elevada conciencia de mi creación al albor

suspiro jamás yerto en flor,

soy yo eres tú un reino vivo

de ilusión,

por trenzar el hálito en el ascua,

que rige toda inspiración,

para el mundo venas de humo,

para mí mi realidad tejida en uno,

piel y verso sin razón,

elaborado amor

sí nacido del rayo de sol,

para poseer mi alma y corazón,

desvaneciendo mi dolor,

brotada mi lágrima carmín de fuego

desangrándose mi amor

acampado por todo el resquicio del alma y su flor,

enamorando hasta el hueso de mi esternón

pura llama sin razón más que congelar el hálito silente,

lejos de común fuente desvelada muerta la sombra del horizonte

muerta la lanza y su fiebre,

quién contra mí soy invencible

soy ruido en el alma que te acampa

quien te besa llegada la una y media de tu madrugada,

quien en amor te acampa el alma,

llegada de un confín, a habitar tu pecho y espalda,

no es tiempo de correr, si no de desvanecer tu miedo,

a florecer, llegado el tiempo,

muerta, tu araña, soy yo quien te queda,

un mundo, en tu vena,

un horizonte, de estrellas,

limpias , puras, nacaradas,

sí soy yo quien te habla en albor,

tu hada fiel de la sombra,

Leannán-Sídhe

somos tú y yo presos de desvanecer el latido colgado al cielo,

de habitar el recuerdo en ilusiones y sueños ardiendo,

para vencer muerto el suplicio

en alma de verso y arrojo para ti mi sonrojo,

para decirte que soy yo quien te ama de verdad

muerta la espera soy yo

quien te queda.

Y yo soy quien te ama mi quimera,

poseyendo mi alma entera.

 

Mi alma anclada en gozo,

de que tú seas su ilusión verdadera,

quimera de piel y amable entrega,

soy tuyo hasta el tiempo

que me verá desvanecer a tu lado

naufragando mi barco,

hoy te visto de amaranto,

perfumada de rosa esquiva tu mirada,

para encender mi candil y su verso,

a ti estoy sujeto como el inicio del tiempo,

que jamás me verá desvanecer de tu puerto,

hoy avanzas mi canto,

para pintar de tu color su verso,

que ya no se retuerce ni retorcerá

muerto el beso,

queda servirte mi flor de hueso,

despierto,

despierto, mi reino vuelto el nuestro,

resumiendo el latido por ti confeso,

para resplandecer,

y que viva siempre nuestra luciérnaga de amor,

iluminando el abismo y su garra,

para ser yo quien te ama

mi Leana.

 

Quien te vistió el cielo

de todas las flores mi amada.

 

Preludio de tu posesión de alma esta mi quimera dispuesta,

para relucir mi vida quieta y su estampa que inverna,

muerta la calma y su abrojo de plata,

todo lo que queda es ella,

vida para el telar de mi letra,

despierto el alarido y su estampa cuelga,

muerta mi araña es ella quien queda,

para florecer el viento flores de sol latiendo,

y su bello campo de amor por deslumbrar al rey lucero,

era o no era llegó mi tiempo

desnudo el tiempo,

me visto de cuervo,

para volar su cielo,

mis violetas nocturnas caen en flor

junto con mis sentimientos,

para acampar el sonido y su destello,

soy yo quien quebró para ella el tiempo,

el horizonte gritaba su amor envuelto,

lloraba una primavera de nuevo,

soy yo el que escuchaba atento

fiel de su beso,

para mí no era invierno,

si su estampa relucía de nuevo,

era sin duda mi tiempo,

el de rajar el suelo

sembrando mi aliento,

despertando al muerto,

trepando la ilusión

en su pupila de hierro,

desmenuzado el latido

quedó que yo vivo

por el latido

que me mantiene en vilo,

a ella sujeto y preso,

para florecer en ella el beso

y mi caricia quedar proscrita

a su submundo de los condenados

así como su estampa brilla.

 

Nada que negar, nada que defender,

solo tu piel por escalar,

mantenme aparte

estoy rezando a mí mismo,

quién vendrá a sostenerme,

llegado mi punto final,

sólo un alma allí estará,

nada por dudar,

eres tú Leana mi verdad,

todo lo que hago correcto,

estampa de vid y cielo,

por aguantar,

el cielo por doblar,

llegado el final,

quién si no tú me sostendrá,

abismos afuera, todo por llegar,

sin nadie que nos juzgará

estaré a tu lado de verdad,

y la perfección de ese modo alcanzar,

desmochado mi demonio

en el lugar,

robado al tiempo tu suspiro nacido

por mi aliento enardecido,

eres tú quien me habla

yo quien te responde a garra, letra y poema

desde la entraña a la zarza,

y su espina ensamblada,

que yo soy quien te ama

y en verso te llama seré yo quien nos sostendrá

en el ocaso de la eternidad mi reina

señora hada.

 

Ahora llegado el final,

mi tiempo me sostendrá,

mi piel esquiva en tu boca se arrancará,

con el saber preso

que de tu aliento soy convicto,

mi hada Leanan

el viento de nuestro aliento queda repleto,

cayendo por la avenida del miedo

jamás mi aliento si no el color de mi verbo,

debatiendo si de malva o caléndula tornar el viento del firmamento,

para acampar en tu boca con el mejor beso,

sostenido mi traslucido pío,

en el destino que a tu lado jamás me verá esquivo,

hilos de mi tiempo desvanecido

en la boca de la estrella por dibujar

con mi lengua,

una vez más mi estampa repleta con la tuya estará,

el ombligo del umbral se desmigaja vivo,

para rajar su entraña mi te amo

a flor de garra y rosal que acampa

mi humilde entraña,

floréceme el viento de nuevo,

seré yo quien allí estará,

sembrando en invierno sus mejores besos

del firmamento sedientos,

y sí nacieron estos abrojos míos versados

es y será para que alguien nos recuerde amor

por los siglos que nos vendrán.

 

 

Pacto de sangre consumado,

temblando,

el hálito dormido y su cielo con su grillo enarbolando

su canto a la luna sempiterna de antaño,

viste y vistió mi amaranto,

que colgado estoy de su manto,

vid de mi quimera por sembrar

su aliento vivo,

en la piedra del olvido,

muerdo yo lo vivido,

es y será mi sino,

blandiendo a la mitad del viento mi trino,

para llegar y conquistar el humor vivo,

hoy te descubrí preciosa mi compañera,

por entonar contigo quedó la letra,

tejiendo mi cauce sanguíneo,

tu estampa de sed por navegar mi camino,

por desnudar el alma contigo,

destruidas mis murallas de lo sentido,

queda el recorrido que tu lengua traza por mi nido,

para descubrir contigo el suspiro que avanza

por el camino,

ese que me trae perdido,

alzándote un firmamento de las flores de los valles por si vivo,

destapando mi secreto en tus labios,

desnudando el sentir preso,

ese que por tus cabellos cuelgo.

para amanecer en tu bella boca,

allí donde despierta el azabache de la noche.

 

Camino descalzo tu campo de rosas mi amada,

en espinas sus besos sangrientos,

forman ellas mi aliento,

a esta noche que las ilusiones se hacen cuarto y

tu boca es de amaranto, sólo nuestro amor hendido del cielo,

que nos sangró los sueños,

mi vida conquistará tu aliento,

allí donde la yedra escala el árbol,

y mi ser caiga preso de devorarte el sentimiento,

esta es mi vida que me late el verso

y por tus ojitos tengo mi firmamento,

ese por el que la noche es azul y el día amarillo,

para acampar hermoso el sonido,

y trenzar el álamo sin desmocharlo,

sólo allí el humor caerá trenzado,

por el aliento al viento

fluirá nuestro secreto,

de la posesión verdadera de tu aliento a mi alma

verdadera eres ilusión de fuego y bella quimera en verso,

voy allí al submundo de las almas

y te encuentro entera,

cómo no encontrarte si brillas entera,

hoy el nervio me avanza

por desnudar mi entraña

flor de niebla y umbral enamorado

hoy soy yo a tu lado,

y que el mundo gire y se estampe entero

que yo amor te seguiré perteneciendo.

 

Solo una vez se destapará el canto

quedando de los labios preso un sonido enarbolado

demente el hueso estallará grillos y sus huestes,

blandiendo a mi luna sempiterna de encanto atravesado,

ese por el que el sueño será encontrado,

mi vida te seguirá perteneciendo,

fiel de su caricia,

el hálito correrá sin disciplina,

allí solo allí tu caricia será sentida,

fiel de su alquimista que la vela y aguarda,

fiel de súplica su embestida,

es momento su araña cae tejida,

destapa la caricia dormida,

para acabar su vida

en la hoja de aquel árbol donde todo termina

me aguarda el reino de los valerosos versos,

hoy por hoy encuentro su calma

y me aborda su estampa,

para ser yo bajo tu entraña

quien tu ansia guarda,

sólo por tu vida mi mundo no caerá torcido,

mi bella mi adorada

mi musa de mi entraña enraizada,

soy el que ves que a tu beso llama,

quien te duerme en el cuerpo de tu cama,

floreciendo en piel y verso su entraña,

abierto su latido,

eres tú amada todo lo que yo poseo,

incendiada mi estampa,

eres tú lo que afila mi calma,

la ola de mi océano que clama,

muerta la hora, llegado el umbral

quién vendrá a sostenerme quién sostendrá mi navío

si tú eres lo que yo vivo,

y junto a ti partirá amada mi rumbo.

 

 

Estrellas fugaces me siembran tu caricia,

por los astros fugaces siendo mis nervios cómplices,

se destapa el velo arraso tu calma,

me cuelga tu amor a mi entraña,

vuelo por las ramas de este sentimiento de fuego

se afila mi verbo y te encuentro,

sueños deslizan mi cuerpo,

mi armadura es mi verso,

que crepita el beso,

acabando de ti deseoso,

lícito el momento de acabar bajo tus labios,

de nuevo tu piel incendio,

para estar bajo tus brazos ileso,

para ser vivo poeta de tus ojos,

el verso sea mi pluma,

la sangre mi tinta

y tu amor mi fuego,

para acabar de este sentimiento preso,

que da vida a mi hueso

viva el verso,

viva tu vida a la mía unida,

hoy descubro la avenida,

que no escapa sin caricia,

mi vida encendida,

no es tiempo de huida,

te sostengo fiel a mi súplica,

enciendo de tu cuerpo el brasero

y bajo tus ascuas me quemo,

para descubrir que soy vivo poeta bohemio enamorado,

hoy visto de besos el amaranto,

mi cuerpo es tu casa,

viva el verso,

 

hendido en sentimiento,

por la luna y su crucero,

por el cielo y mi lanza despierto,

hoy quemo el universo,

Para quedar nosotros dos

en llamas envueltos,

no te dejaré escapar,

con mis versos flamearás,

vida a mi vida sujeta,

por los cielos descrita,

y su plomo deja de serlo,

para ser nubes cargadas de besos,

sólo una vez en la vida tu caricia queda descrita,

sólo una vez en la vida nazco para morir en tu boca,

devuélveme a la vida lucharé por los dos,

sin despedida, sin desquicia,

el verso brillará más que antaño,

el océano le quedará pequeño,

seré tu dueño,

a la noche que reinan las estrellas,

vivirá siempre nuestra luciérnaga,

de la luz su caricia,

conquisto el cielo

para que viva siempre mi verso,

y soñando te encuentro al calor de los luceros,

la luz se desdobla para parir

nuestra hija de oscuridad.

 

El Castellano y Leannán-Sídhe

 

Leannán-Sídhe 2022

 

I

Amada sólo tú dictas

Mi lengua que embebe tu templo,

parido de las estrellas, tú que puedes darme

tormentas y brillos de sol

deja que embeba tu polen astral,

que tu fortaleza sea mi ciudad

alumbrada de las estrellas.

Hadas en el cielo y tú, tomaste profunda morada, 

del interior los fuegos la tierra,

mi espada es tu cuerpo, mi voz es tu lengua,

sangre en sangres, para venir a ti,

ruidos se rompen, nubes se deshacen

en torno nuestro amor, grande y hermoso,

zarpazo del destello, tu tierra bella, mi señora hada,

ávida fiera la oscura entraña,

dolor que fue trueno y gemido,

quedó amapola de mi sino,

y tu brava caléndula resurrección de mi placer,

tu pecho de sideral aroma, este sentir,

nácar del blanco purísimo,

que sin saberte ya estabas a mi lado,

como granate espuma,

y hondo disparo de viento,

por esta sed de tierra te canto

sin destino informe,

que te pertenece mi compañía,

proclamo, que no hay cadenas, 

ni lecho de vacío repleto,

soy preso de tu mirada, de la que no me destierro.

 

 

II

Avanzo como oscuro caballero,

del Rocío tu bello cuerpo,

mi relente bañado en fuentes,

y cunas de ríos codiciados en sed,

mi bronce es firme, el escalofrío me teme,

con cernido esfuerzo, habitado en corona,

de reyes,

espliego hermano de tornasoles,

de silencio esencial castellano,

sangre hábil y lejana, amar tu cuerpo bajo el agua,

osar tu aliento como y cada vez, emocionado,

de cítara y cimitarra diamante.

Mi corazón, tuyo, de armoniosa nota,

sangre abonada, y su eje motor,

que no eres especie oscura,

para mí eres vida, muerte, pasión, sosiego,

trance, calma, la primera dueña,

de toda sombra,

y tiniebla magna, por la que resplandeces siempre

mi elemental de la sangre, granate sanguinoso,

espejo entre hojas, de cuánto te deseo, cuánto te quiero,

tú coro entre hermosas Simientes,

y plantas brillantes.

Mi cuerpo, que ya no es estruendo crepuscular,

ni campanas escuchando misa, sepulcro y bucle de marinero,

soga, arco y aldaba, botijo y tiesto,

me suenan las venas, figuras luminosas,

mana mi sangre por tus colmillos resplandecientes,

errado voy por tardes de muertos,

sólo tú Leana, agregas corazón,

a mi ser en caléndula enraizado.

 

 

III

Agito este mi romancero de esencias

mi dulce dama, no se alejó mi cuerpo,

ni dejó fría la sábana, mi sol, la rosa,

y mi fortuna, contigo no han muerto,

azules viñas me gritan,

límpido tu paso azul,

no quise ser guillotina en cementerio,

si no semilla de este, que se adhiere a la vida,

por tus besos rodados mi dama,

encuentre el cuclillo,

el nogal y mi jardín de luna, mi libro.

Besarte hada mujer, será mi lema,

a la luna, será bebernos.

Dos pedazos de alma girando,

como voz encuentra otra,

unidos sin fin desde principio y final,

que es el mismo comienzo sin final.

Entera espiral de amarte, vibrando los rayos,

toda tú, mujer hecha de centellas.

Al alba de la primera penumbra,

abrió su parto, pariendo a la dama Oscuridad,

que todo precede,

trigal entre eras de espigas rojas, otorgó tus cabellos.

Tus profundidades forjan el astro,

con tus iris áureos.

Oh, señora hada hermosa, no dejes a mi penar,

sobrevivir siempre inevitablemente.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Lugar UME Guadalajara España


IV

 

Tu aliento, tu palabra, es mi eje,

eternal tu lustre que avanza en un sentido,

devorar mi sazón endógena,

baile mi sol ferro, girando su nube de fuego;

tu vida entra profundo,

allá donde duerme el cuclillo nuestro nido,

 

infra-realidad de todo lo que brilla, 

detrás de los sentidos mi diosa- hada,

Musa arquitecta, que me otorgas constelaciones precoces,

amarres rectos, regios, seguros,

tu hipnotismo me surca mi mercurial conciencia,


sin vida, sin embargo, nada era necesario,

avanza amor mi solo esquema,

hay un lema, la vida se pasa mejor en compañía,

mi dicha, mi severidad enfilada eres tú mi hembra hada,

 

un túnel en mis recuerdos, para surcarlo astral, honroso, contigo,

voy más desnudo que este sol de invierno,

nosotros cantamos invictos, invencibles, del arca la letra,

camino sobre el fuego,

no hay demonios para resurgir,

no soy yo, no eres tú,

no voy a estar solo contigo, siempre me alimento y crezco mi amante del duende,

luchamos, sentimos, aunque se hunda este buque,

ya anticipó su negro puerto,

armada surreal calzo,

no abandones tu vuelo, ni pensándolo,

multiplicando éter en esquela,

todo cuanto poseo es tuyo vida, Sol, desquicia, Quot Cuervo, en alma,

siempre contigo,

lamo la tierra palmo a trecho de tus reflejas piernas gemelas,

albor nacido sí del astro mayor,

tú conmigo aumentas mi trino,

oh, sola comunión nuestros argentos astros,

Clarividencia, profética,

cenizas que se parecen y bailan juntas,

oh, turquesa cristalina,

nací para juntarte, hasta derretido el averno, flagrante, resplandeciente,


fundes mi diamante interior macho,

no necesitas vida material, poco y justo es lo esencial,

ambrosía surcas de enervar todo deseo humano,


oh, hermana noche, dame tus alas,

quiero morder a mi hada,

mi anisada senda reverbera,

me estoy perdiendo a mí mismo,

en figuración y fuga para ya no estar más solo,

cumbre de sortilegio de Förüq cuervo brujo de alma más vieja que la vetusta,

te apodero amada relamiendo tu interior tan perfecto,

tu amor es mi sangre Leannán.


Fúlgido resplandeciente,

de ti y mi admiración, acrisolado.


El castellano y Leannán-Sídhe

TU ALMA EN MI ESENCIA

 

A tu corazón sirvo, mi diosa, mi tierna, mi preciosa,

en tu boca vive el te quiero, más lindo, y tierno que espero

y espero en anhelo como tu beso.

En tus manos viven las caricias deseadas,

en tu cuerpo mis besos en suaves y dulces cosquillas,

para que sientas mi cielo, en tus ojitos el brillo

que indica que sabes que te quiero, en mi corazón, alma

e interior el te espero escrito junto con el te amo, a fuego.

De este cielo tú y solo tú ninfa mía eres la dueña y alegría.

Pues disipaste la melancolía ahuyentaste el dolor con solo,

decir aquí te espera un corazón que te quiere, que te ama,

este corazón que late, siente y piensa que de ti,

toda la eternidad enamorado estará, te correspondo con fuego

te complazco con flores de sentimientos, y caricias

al velo de tu cuerpo mas yo a ti te siento y siento,

pues tus ojos saben que no miento pues este amor

es sincero y completo, de tu ser vida, risa y amanecer,

de mi eterna felicidad y río de colores creado

solo de lágrimas de emoción y amor de sentirme amado,

bajo tus brazos, y vivo en tus ojitos por tus pestañas

trepo para enredarme en las flores de tu cabello,

y soy tu poeta fiel y tierno,

soy solo lo que yo por ti siento, mas de ti vivo un sueño

sueño y deseo mágico y precioso que jamás creí que llegaría,

porque te siento dentro mía y respondes a mis te amos,

hasta siento tus besos aun no estando tu boca junto a la mía,

porque yo a ti amor te capturé y te domé y orgulloso complacido

de cada latido escrito, te confieso que llegó el momento

pues te tengo dentro muy dentro fundida con la esencia

de la melodía de mi alma traviesa y viajera

la que a mi pensamiento y sentimiento da lenguaje y vida,

corres por mi sangre calentando todo mi cuerpo

y lo siento, siento amor, por todo el cuerpo,

siento tu sonrisa iluminar mi vida,

tus ojitos atravesarme con fuego,

y tus lindas y bellas piernas cabalgando encima de mi cuerpo,

bajo traje azul de estrellas y fuego de nuestros cuerpos,

de fuego al fuego, y agua al agua de nuestra boca,

te amo y lo haré siempre mientras esta vida mía me deje

servirte el amor y felicidad que de mi corazón para el tuyo,

rebosa por cada rinconcito de mi ser, y ser soy más tuyo

que las nubes al cielo pues es mirarlo y te siento.

Ya que cumpliste mi deseo existes y me amas con el alma entera,

fiel y sincera, linda y tierna, tú mi amada princesa.


El Castellano


MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

SUSURRO DULCE DE AMOR GRITADO

 

Como soltar tu mano

si es algo que ni lo quiero

hacer ni pienso,

cómo hacerlo si tu alma

se ha apoderado

de cada espacio de mi corazón

y latido, te siento amor como mi deseo,

sueño, sentimiento,

pasión y verso en fuego,

pues esos ojitos

que tu tienes son luceros

de mi más profundo

mar de sentimientos

y cálidas ilusiones

como besarte

y mirarlos fijamente

minutos y minutos para decirte

cuanto te amo,

tu sonrisa empieza a desplegarse,

amada ya la siento,

como tu lengua

recorriendo mi boca.

Y tu corazón me cautiva

y me toca y toca

el amor de mi alma soñadora.

En esta aurora

cual tus besos y boca

danzarán por los astros de mi boca,

mi mar de ojos

y tu bosque de ojos

se fundirán en un horizonte

el de promesas de amor

y una pasión sin igual.

De mis entrañas nace este te quiero

y verso, solo completo

cuando riegue tu corazón

en amor y por tus ojitos

e interior sea recorrido,

pues este es mi camino

ser feliz y feliz

siendo yo tu dulce susurro

y caricia de amor en tu oído.

Extraño tu cuerpo,

extraño tu boca, tu caricia,

la melodía de tu boquita

en mi vida escuchada,

el brillo de tu mirada

encendida e ilusionada

por cada palabra de mi alma

para tu alma brotada.

La danza de mi fiera

por tus piernas,

y caer rendido en tus alas.

Mas tú a mí me amas

y si me extrañas dímelo,

dímelo cada día

que presuroso correré en auxilio

con mi amor y cariño.

Pues solo contigo noto en mi corazón

el brillo y luz

de este fuego de amor

y pasión que consume

creando cada día

nueva y nueva ilusión.

Soy feliz solo con tu mirar

y enamorado de ver tu sonrisa brillar.

Soy de ti como jaguar

a la selva de tu mirar,

como pirata al tesoro

de tu interior.

Como planta bella

al jardín de tu corazón,

y pez que vive en el agua de tu boca,

druida de tu sonrisa

y guerrero fiero de tu alma.

Soy yo quien te ama y te ama

quien nunca te dejará.

Y sé que sientes estas palabras

porque son sinceras.

Ámame sin reservas

que este corazón

nunca se irá de tu ladito.

Luz de vida, luz de mi vida,

corazón de mi corazón,

musa y alma de mi inspiración,

a ti me entrego en esplendor,

a ti me entrego sin dolor,

sólo con expectación

de ver brillar tu corazón

con el fuego de la más cálida

palabra emanada pues de mi mundo

eres tú mi calma,

mi fiera, mi tierna, mi dulce

mi amada, y tú ninfa, mariposita

vuelas y vuelas en la belleza

de mi imaginación,

en lo dulce y sensual de mi interior,

recorres cada paraje de la piel

posándote y erizando cada vello,

mas de tu amor no soy plebeyo

me nombraste guardián y protector,

y único heredero de tu amor.

Tus alas coloreadas en brillo de colores

la sinestesia de un paraíso,

lo mágico y soñado, lo místico y profano,

siendo zarza y zorzal anidando

es su vientre, rosa de penitente y duende

que en tus senos se duerme,

yo todo lo que sueñas y deseas

de ti todo lo que tu quieras,

pues abrazado en tus alas vivo,

y vuelo, elevándome en amor eterno,

recorriendo contigo cada sueño,

siendo con tu amor inmortal.

Con tu beso sería dios de tu reino,

pues en sangre, verso y sentimiento,

te daría todo lo que soy y siento.



El Castellano


Miguel Esteban Martínez García

 

GUERRERO DE TU AMOR

 

Eres tu mi tierna, mi bella, mi princesa,

mi ninfa, mi doncella, mi bella, mi reina,

mi amada, mi estrella, mi sueño,

mi dormir y no despertar mas contigo

vivo soñando en amor, en un amor que cabalga

hecho realidad, pues de tu alma es mi alma

y mi verso solo describe la belleza de tu mirar.

En este mundo que me pierdo y me vuelvo a encontrar

mirando tus ojitos en despertar

sueño tu beso, sueño tu caricia por todo mi cuerpo,

y tu abrazo con mi abrazo, largo y duradero,

cálido y tierno.

En esta tierra de fuego, nuestro beso

se unió en un solo deseo,

ser siempre completos en este amor verdadero,

ser de la pasión fuego,

y del verso amor incondicional e incontrolable.

El agua de tu boca tener,

ver contigo el amanecer,

arropar cada noche mi sueño con tu compañía

que me arropes en tus alas de amor

y volar lejos de este sitio terrenal

a un mundo mágico en el que solo existan

tus besos y tus caricias,

donde tus te quiero, y te amos

nazcan como flores en la tierra,

y nuestros sentimientos sean los dragones

que protegen nuestra historia de amor.

En ti pienso, contigo sueño y muero en pasión de fuego,

vivo cada verso, y te entrego la esencia

de mi sentimiento, que vuela, que corre a tu lado

para amarte y amarte besarte, mirarte y acariciarte,

llueven rosas y en pétalos envuelven este corazón

que orgulloso y enamorado

grita que te quiere y ama,

más allá de este mundo y razón alguna

pues te amo de corazón

y ese fuego de amor no le hace falta explicación

pues se demuestra y se demuestra sólo con amor,

de tu felicidad es pasión

para ser tu sustento y tu aliento

mas yo a ti te siento

y te siento pura y hermosa cual diosa.

Si de la naturaleza fueras reina

todas las flores te servirían

y cada pajarito cantaría a tu ventana,

las fieras serían tiernas solo con tu mirada.

Tu esencia me llevó a tu lado

para quedarme contigo esta y cada vida,

mas de ti soy tu esclavo y tu amado,

tu eternamente guerrero enamorado,

el de la palabra dulce y apasionada

que dedica y dedica a la grandeza de tu alma.

De este paraíso de amor,

el río que da vida a las almas en color se volvió,

y la vida cantó su canción de amor

a esta pasión de artesanos de la pasión,

más de tu cielo soy guardián y redentor,

soy lluvia y cada gotita que te riega,

mi margarita amada que en un pétalo

dejaste escrito que me amabas y querías

y que lo harías siempre y para siempre,

aquello me convirtió en luciérnaga eterna

para posarme en tus hojas

para siempre ser tu luz y tu amor,

tu calor y tu ilusión tu amor y tu pasión,

soy yo tu amor, tu poeta, tu novio, tu guerrero,

y el que va a estar a tu lado a cada minuto,

vida y segundo, siempre, siempre, siempre

en tu corazón y a tu alrededor

pues de tu cuerpo seré cada flor,

y tú de mi vida eres y serás cada ilusión,

cada deseo, sueño y pasión,

eres mi corazón, soy tu amor,

tuyo, tuyo a cada instante y minuto

pues de alma y corazón te amo

ninfa, mariposita, doncella,

mi dulce, bella y tierna, mi diosa,

reina y princesa eres y serás siempre

mi felicidad, amor y pasión, mi todo,

mi amor verdadero y completo

y lo que más me alegra,

que eres mi amor correspondido

pues tu corazón y el mío

forman siempre un mismo latido.

Tú mi corazón.


El Castellano


Miguel Esteban Martínez García

 

 

TU AMOR MI PARAÍSO

 

Y te amo, te amo, te amo, te adoro, te adoro, te adoro

más allá del suspiro de amor que se eleva al cielo

y al viento grita que de ti me siento enamorado

como madera en fuego me consumo sin tu aliento

y vuelvo a nacer cuando me dices te quiero,

si yo tu sol tú mi amada luna,

y lucero de este firmamento

en el que vuelan tus te quiero, y corren nuestros besos,

los versos se tiñen en color cual flores vistosas

en velo de armonía y serenidad que crea tu sentimiento y el mío

fundiéndose en gotitas de rocío que forman un río

el de pasión y ternura que mecen tus labios,

en tus ojitos el bosque encantado en el que vivo

en cual tus pestañas en arbolitos,

tu piel es mi arena de playa cual mi caricia correrá amada.

Y te siento noche, día y a cada instante de mi vida

como mariposita que vuela de pelito en pelito mío.

Si hace frío, me calientas más que un abrigo,

pues tu alma y corazón son fuego de mi fuego

y vida para este sentimiento y amor eterno.

A tu lado se cierra el infierno de la soledad

y crecen flores y mariposas de amor

creando paraíso en alma de guerrero

que lucha y lucha dándote placer y gusto

en cada parte y refugio

de tu ser y ser eres todo lo tierno y lindo

princesa, doncella y reina de este reino

en llama de pasión y amor

que noche a noche te llama.

Noche a noche en sueños se entrega a tu alma

pues cada día ansía conquistarla y amarla más,

y tu mirada no es de este mundo

porque a mí me mata

cual néctar bebido de tu boca,

energía para acabar fundido en el fuego de tus piernas,

a pedazos de vida te entrego cada destello y secreto

de este amor que late en verso

y sin ti sería el poema de un muerto a una polilla,

quiero vivir en este fuego pues dentro,

siento y vivo el cielo en lluvia de beso tuyo

a este amor tan grande que yo por ti siento.

MI vida, mi amada, mi tierna y adorada,

mi inspiración y mi alma

eres y serás siempre tú,

lo más hermoso de mi mundo tú.

 


Flor de luz en este linde donde corta mi sendero.

Vidas paralelas que avanzan, entre cruzándose cuando duerme el sol.

Fiel reflejo de mi amor que te doy en sueños.

Intermitentes sentimientos como ánimos en ánimas inanimadas.

Flores amarillas de espinos creciendo en este desierto embalse de recuerdos regados con amor.

Labios que sangran palabras de vino.

Pulmones que respiran cigarrillos en un cielo enterrado.

Manantial subterráneo donde quedé encerrado.

Gritos por eco, pensamientos retumbantes en mi cabeza, reflectantes de mi existencia.

Quisiera escapar de este pozo quisiera que tú me rescataras.

Que tu me ayudaras y me besaras pero eso no depende de mi porque ya me amas con toda el alma.

Semanas pasan y el olvido me va matando con su crúel instrumento, a golpes de silencio me voy consumiendo, sin sentir tu aliento,

te espero fumándome lo que queda de mi cerebro.

Bebiéndome lo que me queda de hígado y comiendo todas las flores que te regalo en letras.


Contando mis recuerdos para volver a amarte,

me pierdo en tus detalles y vuelvo a desearte.

¿Cómo estar triste? si siempre te tengo presente.

¿Cómo ser débil? si tu amor me hizo ser fuerte.


Es el ocaso del tiempo que me dispara,

derrotas y victorias en este campo de batalla.

Una sonrisa y un beso recogió mi alma

junto con un te quiero sincero esa fue tu arma.


Mi pensamiento vi volar junto a ti

desde el momento en que te conocí.

Con mis besos y caricias tu cuerpo recorrí.

Mi pasión mantenerte viva dentro de mi.


Contigo en mi vida, se encendió el fuego del deseo

y de deseo en deseo encontré mi anhelo,

el insomnio de este vivo sentimiento

no perderte nunca para soñar despierto.


Y a si cada día volver a amarte y desearte.

 

, El Castellano


Miguel Esteban Martínez García

  


 


 Esplendente guiño 

de tu furor inusitado, desmembrar estelas malvas en azules besos, quebrando mi alma si pudiera para brillarte una aurora lo que me provocas, como un puente irisado a una centella incipiente, unir dos abismos, como mechas prende la luz endógena, abismática,

de horizontes traspuestos, avecilla piadora, y su vuelo estridente, tus melodías circulares como metáforas madres, de un disparo azuraste mi dicha cuando qué explayar si mi mundo eres tú si me permites, ya somos nuestros, de manifiestos y mechas de oscuridad, diestro compás ambivalente al fuego terco que avanza, de boca a pecho y su granate durmiente, tu agua ciega o sangre, allá voy, por lo que me quedó sin descubrirte,

Musa puede que fuera muy parco al insinuarte mi desapagada razón que no escribo notas ni canciones a difuntas,

y rectifico, si escribo siempre eres eje, pluma herramienta, Musa, mi arquitecta, mi predilecta dama vampiro, a los mitad vivos nos cuesta asumir nuestra cristalina verdad, y, desde nuestro lapso breve de coincidencia,en tierra numinosa, te tejiste voluntariamente muerta de silencio espectral, que a murallas mil, argucias solas en hiel, es complicidad absoluta un silencio compartido profundo, brillador, te sugerí cogieras tu libertad, y sigue siendo tuya, quería la vieses privilegio como ave enigmática anuncia cada primavera,me encanta lo propuesto, y me fortalezco, en pesquisa, soy libre por elegir amarte, como el poder no quiso, y mi fortaleza ha de ser tu contento, mi doncella Atenea.

I

Esplendente guiño

de tu furor inusitado,

desmembrar estelas malvas 

en azules besos, 

quebrando mi alma 

si pudiera 

para brillarte 

una aurora 

lo que me provocas, 

como un puente irisado 

a una centella incipiente, 

unir dos abismos, 

como mechas prende 

la luz endógena, 

abismática;


de horizontes traspuestos, 

avecilla piadora, 

y su vuelo estridente, 

tus melodías circulares 

como metáforas madres, 

de un disparo azuraste 

mi dicha 

cuando qué explayar, 

si mi mundo eres tú, 

si me permites, 

ya somos nuestros, 

de manifiestos 

y mechas de oscuridad, 

diestro compás ambivalente 

al fuego terco 

que avanza, 

de boca a pecho 

y su granate durmiente, 

tu agua ciega o sangre, 

allá voy, 

por lo que me quedó 

sin descubrirte,


Musa, 

puede que fuera muy parco 

al insinuarte 

mi desapagada razón 

que no escribo notas 

ni canciones a difuntas,


y rectifico, 

si escribo siempre 

eres eje, pluma, 

herramienta, Musa, 

mi arquitecta, 

mi predilecta dama vampiro, 

a los mitad vivos 

nos cuesta asumir 

nuestra cristalina verdad, 

y, desde nuestro lapso breve 

de coincidencia,

en tierra numinosa, 

te tejiste voluntariamente 

muerta, de silencio espectral, 

que a murallas mil, 

argucias solas, en hiel, 

es complicidad absoluta, 

un silencio compartido profundo, 

brillador, te sugerí 

cogieras tu libertad, 

y sigue siendo tuya, 

quería la vieses privilegio. 

Como ave enigmática 

anuncia cada primavera,

me encanta lo propuesto, 

y me fortalezco, 

en pesquisa, 

soy libre por elegir amarte, 

como el poder no quiso, 

y mi fortaleza 

ha de ser tu contento, 

mi doncella escarlata.



II Cristal de aire:

 


II.

Cristal de aire:


Acreciento, voy menguando

al paso ferviente de tu sola voz,

en agua destilada, candente

cristal de gotas sólidas,

cadena sin mi nombre,

que crascita entona

un yo te desvestí

a mi helor

un cristal que sublima en aire,

caracola resistente

hiriente , vespertina a fragor

cual buque emergiendo

d'este abismo llamado verbo,

coagula mi aire

en novecientas ascuas,

que flagran tu sendero de luz,

cuál no dio fuelle a tus alas,

mi amada voz,

hacen nueve formas,

nueve cerrojillos de hielo,

en novecientas nueve hojas

que encierra

tu corazón en mi agua´

siniestro caracol

con mi desvelo,

en hoz.

Inocente no soy,

ni ángel,

ni vendido,

ni por éxito mendigo,

el que no me acepte es su problema,

yo sé quién soy.

Miles dei lumen,

Förüq Miles dei lumen versus littera fagro methafora creavi blandus laetitia exspectare sed ardit.

Guerrero de luz,

en verso arde,

ardiendo metáfora,

crea caricia,

expectante de la sed que arde,

novecientas noventa y nueve hojas

esconden tu asido ramillete

que esconde tu cristal de viento,

hoy es por mí

que empecino

que soy culpable

de alzar mi cenit

en cúspide inefable,

de esencia que no llora,

dicta, que sólo es tu voz .

Pureza en vena dispuesta.

Una asonancia predilecta,

pude servir,

me quedé en tu frazada

del juego

que como todo juego

sólo abre

sólo despliega la opción.

a perder venciendo,

tu voz sólo eso,

musaraña cristalina,

de nácar y espejo quebrado

con mi cruz a lomos avanzo.



El Castellano



Förüq

III

DISPARO DE PLATA: Fuente de mi vida,

yo que he nacido de esta piedra,

y por ella mi luz no rompe los siglos

que me crearon,

te busco como agua que arregaza,

como brillo del fulgor y su carcoma,

he visitado y he contado mis muertos

nunca han sido suficientes para vivir,

en este hielo que crea adereza mi corazón

con mi alma de lanza,

mi estaca de yodoformo,

germinando mi rosa de psiquiátrico,

he intentado patentar el suspiro

que corre que vuela por la ventana,

una caricia de espina,

y un pétalo oxidado,

te busqué sentimiento y tu abrojo,

por cuántos lindes mecías tu cerrojo

y tus cerrojillos de cerrado,

soberbio me lancé en la oscura noche

como un disparo de luz,

alcanzándome una luna de plata

siendo mi verso sincero,

y fui silencioso

empresario del verbo crear,

cuántos disparos me creaban de la nada,

siendo fugaz hoguera de la llama

su eterna vida.

II

Diestro al compás soterrado,

es mi vida las treinta y tres notas

del esfumino del grillo,

que viva semper esta nuestra luciérnaga de amor,

parco el suplicio invernado

d` este redil de ascuas en candelabro,

hoy por mí mañana en fuente

de borbotón de sangre,

oh dulce tormento que cría

tus destellos en tu redil de astros,

no será eterno nuestro mármol,

su sed florida al menos procuro,

cercanía en cristal habitado,

danza mi esqueleto

por si vuelvo a vivir,

a embeber sus Pléyades,

mi tranvía surcaba su horizonte,

razón tiene no conozco de ella

más que su afán glorioso escrito,

uno si me excitas,

dos si admirarte es pa` siempre,

tres, si me fascina leerte hasta lo nunca escrito,

sin ese cimiento,

sería el necio que lame y busca tu carcasa exterior,

sabemos quiénes somos,

no nací de la costilla un ingeniero,

pero te amo y me sobra con eso,

vibrar en tu patio de ascua,

lo indecible bella,

bella, en sueños no me hablas,

bella, te vi detrás de la estrella apagada,

por si algún día si acaso el sueño se vislumbra,

yo te besé tu ala eterna,

así en mi interior quedaste,

al decirte, yo Förüq, siempre te amaré. 

III 19-05-2024 Oh de voz hermana, base sentimos, lo que sentimos juntos compás de hormiga león y dama cigarra; envanece la pulcra herida de la luz quiero poner balanza y que escuchen la dureza del son. Afilado, bailo el suplicio dormido, relincha mi caballo blanco, oh Santiago, la sombra se la llevó el río, base dulce es nuestro querer como espina da la rosa belleza inmiscuye mi ira sin dolor no es ira, así sin ritmo cauce no hay melodía, eje escribir densidad de mi alegría, tú eres yo escribo, corazón de latido, lima lisonjera, mi postura retorna a las fauces, grilletes no llora el olvido, mis lágrimas no son insensibles al tacto tus alas, oh Azor abismal te llamaré valga mi9 espuela de entraña, vida o gemido perenne, mi espada de pecho húmedo, vengo a cerrar de letra C todo el poniente, estoy enamorado como siempre ha sido, como siempre ha de ser. Förüq

El Castellano 

  Tablero de existencia:


Despertar de conciencia cumplimentado:


Tono 10

5 fuerza

Onda Armónica TRansversal

Oráculo Pulsar

Castillo verde

Firma galáctica el Inocente

Fecha Calendario

26/7/1989


Fecha Sincronario

NS.1.2.1.1

KIN 244

SEMILLA PLANETARIA AMARILLA

ARQUETIPO GALÁCTICO - EL INOCENTE


AFIRMACIÓN DIARIA


Yo perfecciono con el fin de focalizar

Produciendo la conciencia

Sello la entrada del florecimiento

Con el tono planetario de la manifestación

Me guía el poder de la libre voluntad


 




Otro día más.

Otro día menos.

Horas, minutos, segundos

pasan.

Decisiones, esperanzas, vidas truncadas.


Gentes luchando por cambiar el hastío.

Luchando por cambiar la rutina.

Peónes de este juego de ajedrez.

Sólo avanzan en un sentido,

alimentándose de lo que encuentran en su camino

que avanza sin retroceder hasta llegar al final del tablero.

Unos ansían convertirse al llegar ahí en otras fichas más poderosas,

para seguir comiendo a otras gentes.

pero otros acaban siendo comidos por la torre, la que juzga sus vidas.


Flor de luz en este linde donde corta mi sendero.

Vidas paralelas que avanzan, entre cruzándose cuando duerme el sol.

Fiel reflejo de mi amor que te doy en sueños.

Intermitentes sentimientos como ánimos en ánimas inanimadas.

Flores amarillas de espinos creciendo en este desierto embalse de recuerdos regados con amor.

Labios que sangran palabras de vino.

Pulmones que respiran cigarrillos en un cielo enterrado.

Manantial subterráneo donde quedé encerrado.

Gritos por eco, pensamientos retumbantes en mi cabeza, reflectantes de mi existencia.

Quisiera escapar de este pozo quisiera que tú me rescataras.

Que tu me ayudaras y me besaras pero eso no depende de mi porque ya me amas con toda el alma.

Semanas pasan y el olvido me va matando con su crúel instrumento, a golpes de silencio me voy consumiendo, sin sentir tu aliento,

te espero fumándome lo que queda de mi cerebro.

Bebiéndome lo que me queda de hígado y comiendo todas las flores que te regalo en letras.


Contando mis recuerdos para volver a amarte,

me pierdo en tus detalles y vuelvo a desearte.

¿Cómo estar triste? si siempre te tengo presente.

¿Cómo ser débil? si tu amor me hizo ser fuerte.


Es el ocaso del tiempo que me dispara,

derrotas y victorias en este campo de batalla.

Una sonrisa y un beso recogió mi alma

junto con un te quiero sincero esa fue tu arma.


Mi pensamiento vi volar junto a ti

desde el momento en que te conocí.

Con mis besos y caricias tu cuerpo recorrí.

Mi pasión mantenerte viva dentro de mi.


Contigo en mi vida, se encendió el fuego del deseo

y de deseo en deseo encontré mi anhelo,

el insomnio de este vivo sentimiento

no perderte nunca para soñar despierto.


Y a si cada día volver a amarte y desearte.


Tus besos riegan los rosales de mi corazón,

lo llenan en flor, alimentan esta ilusión.

En tu mirada deseos como los míos,

fieles reflejos de cómo somos,

de lo que queremos.

Momentos que vivimos,

recuerdos inolvidables llaman a un presente,

a una historia que separados no tendría sentido,

sólo sería un injusto desenlace para todo lo que hemos luchado.

Y luchado en contra de la dificultad, de las dudas, del futuro.

Y que ahora no me lo imagino si no es para compartirlo contigo.


La noche con su aura de misticismo

nos conducía hacia las puertas del deseo y la pasión

como algo inevitable, como algo que tenía que pasar.

la preciosidad de todos los factores

que envolvían aquel lugar fue como

si hubiese estado todo preparado para nosotros dos.

La luz de la luna y de las estrellas incitaba

con su velo de romanticismo a dejarse llevar,

a solo escuchar lo que queríamos de verdad.*

Nada importaba, solo tú y yo y aquel momento.

Solos tú y yo en ese instante mágico.

Solos tú y yo sin importar lo anterior,

intercambiando amor.

Tenía la sensación de poder alzar la mano y tocar las estrellas*

y alcanzarlas para ti.

Tus ojitos brillantes, el fuego de tus caricias pidiendo más.

Yo robando a la noche cada minuto.

Galopando en mi corcel, saboreando tus labios sabor de miel,*

mi cabeza queriendo detener ese instante para siempre,

la cámara de fotos de mis ojos capturando todos los detalles.


Te necesitaba, mas ya no aguantaba esta soledad*

y me llenaste de nuevo de ti con tu cariño sincero.

Y te volví a sentir coraje y seguridad para luchar por lo que quiero de verdad.

Volvió la felicidad a mi ser, volví a ser.

Tan importante es el ser, tan importante es el estar.

Lucharé y sé cómo ser ya que ya fui y no hay barrera que no pueda superar

y el deseo que pedí esa noche a aquella estrella se cumplirá y me recordarás.

Porque te voy a dar momentos y recuerdos que nunca olvidarás.


Déjame ser quien guarde tus besos,

quien comparta tus alegrías,

el que cree horizontes contigo,

el que al cerrar tus ojitos veas.

Déjame cumplir todos tus deseos

como anhelos de que otra realidad es posible,

hacerte feliz es lo que pide mi alma,

No quiero que te vayas sólo que veas

que sin ti no soy,

que sin ti no quiero ser,

que sin ti,

sin ti no podría vivir.

Me duele el pecho sólo de pensar en no volverte a ver,mi alma.

Enamorarte lo pide mi corazón,

capturarte en mi retina mis ojos,

No puedo, ni quiero olvidarte porque te necesito,

y no me puedo imaginar una vida sin ti aunque no lo creas

Pero se alegra mi alma sólo de verte sonreír.

Porque existes en mi mundo.

Porque eres mi mundo.


Vida en color de tormentas de arena,

polvo de almas errantes jinetes del tiempo,

ocasos de un tiempo de alba en lo infinito.


Qué cosa mejor, que tu te quiero;

El suave duelo del te espero,

el desespero y me desespero

en el suspiro del cielo.


Si el querer quiso y el poder no pudo

nada se opondrá,

todo se verá y quedará,

nada se irá en la azada;


Se cavan surcos de mí en tu alma

nunca para desgarrarla ni dolerla.


Viento azul de este cielo nocturno

quien viera tus ojos siguiendo mi marchar

solo sombras en mi camino para buscarte

sentimientos que recobran fuerza

no te vayas de mi lado

sentido de luz compañera

vuelve

como lluvia roja de besos carmín de tus labios

como cielo encerrado de tus ojos

cielo que liberado nunca me abandonará

cielo desconocido cielo sin domar

fiel compañera de día y de noche

fuego como yo solo avanzando en un sentido

yo contemplando el abismo

nunca cayendo ya que tengo apoyo firme

tú mi apoyo

mi motivo para soñar alto para vivir intenso

meloso tormento de todos los matices

para sentirme cuerdo en un mundo de locos,

pero quien soy yo sin tu calor de palabras

sin tus sentimientos sinceros que me enamoran

que ilusiona y paraliza

la vida de este pomposo corazón que te habla

ansía todo lo que salga del tuyo

porque este ya comienza a sangrar.

Ya te dio su lado.

Solo es para disfrutarlo en vida

no vivo esperando tierra

lloro viviendo amarte

para soñarte vida para morirte placer

quien da más solo tiempo todo llegará o se ira

naipes del tarot helado

en la hoguera de cartas flameantes al viento

en este oscuro firmamento

del azul sediento teñido de espadas

como pasión nunca matar cariño

solo aumentarlo cada día.


Vida para morir en tus ojos,

amor para odiar lo malo de esta vida que destruye

y se come por dentro mi noble corazón

sólo un segundo de ansiedad tiempo que corre marcha atrás

un miedo aflora:

como perder tu mirada fijada en mi con cariño sincero

como el peor castigo,

condena inimaginable que solo pensarlo solo pensarlo de observarlo

un pozo de miedos y pensamientos negativos aflora en mi irracionalidad.

Caes en él y te levantas en minutos pero el miedo avanza;

te paraliza,

te domina,

como equilibrio de fuerzas para vivirte intensamente;

para soñarte.

Solo el deseo de conservarme en tu deseo sublime de ilusión;

Un sueño como deseo,

compartir nuestros caminos ganará, ganará

para esta vida.

felicidad eterna; más allá de estas funciones vitales mías

está la posesión de tu alma,

tu recuerdo,

tu esencia capturada por cada sentido despierto cuando te miro,

cuando te leo,

cuando te pienso,

cuando te siento,

cuando te deseo;

Allí está mi felicidad.

Allí estás tú.


Voy allí y te encuentro dormida, al final del bosque,

te encuentro soñando, con otros días de amores profundos.

Como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,

mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,

mientras acercas tus labios para besar los míos,

y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor eterno que devolvería vida, para quitar su despertar de melancolía.

El lobo vigilaba su guarida allí su mano le sacó, para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces y tiernas,

guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser volaba hasta regresar.

Te necesito más allá de este sentido que grita por tenerte,

te necesito más que el fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,

y a la vez te siento, en cada golpe de viento y reflejo.

Me encuentras, y tu recuerdo reciente me besa, mientras no puedo evitar recrearme en el deseo y corresponderte.


Para esta vida mía, la estremece,

la atrae a su lado como algo inevitable,

En tus ojos quiero perderme.

Para encontrarme con el momento inolvidable.


Sentido despierto cuando te veo,

imparable en mi vocabulario el piropeo,

como el entrañable y dulce deseo,

te veo tan cerca y a la vez tan lejos.


Escojo tu sendero, yo como tu destello en el secreto,

voy con el manto de tu compañía, allí donde se oculta el día.

Allí donde nuestro calor se refugia.

Allí donde mi alma no cesa la lucha para ganar tu dicha.


Con los miedos guardados en un rincón,

el sueño solitario no me abandonó,

con su antigua ilusión envejeció, su imagen viva guardó.

De él decían que solo quería comprender al amor;


Del verso a la canción, así hablaba el corazón,

Tras una flor la conoció y le preguntó:

¿Qué eres amor?

No, solo nací del rayo de sol.


Intrigante sensación.

Nadie te posee, pero todos quieren encontrarte.

Hoy fui más allá y te besé, y así en mi interior tenerte.

Como un paréntesis del destino, su recuerdo siempre quedó.


Tu amor es lo sagrado a lo que aspiro,

tu dulce complemento entrando en mi vida,

el día para tener los besos de tu firmamento,

noche para regar las rosas de tu alma.


Cumplir mi deseo, me esfuerzo en mantener tu aprecio.

Tu mirada con mis ojos recorrer,

ver contigo el amanecer.

Arropar tu cariño con cada detalle.


Sostener en cada noche tu sueño en mi pecho.

Ilusión como íntimo tesoro de dulzura,

vivir cruzando nuestro existir.


Navegando en el horizonte de mi destino,

buscando tu sonrisa en cada amanecer,

velando el tiempo de cada anochecer.

Llamándote en silencio con cada recuerdo,

volviendo siempre al comienzo del sentimiento,

dejándome llevar por el dulce tormento,

conteniendo las palabras en el viento.

Ya quiere caer el lamento, dejar libre el intento,

verte llegar, el silencio deshacerlo.

Saborear tu piel bajo las sábanas,

la miel de tus labios tener,

hacer tus piernas estremecer.

Endulzar el momento con una caricia,

compartir día a día, abrazándote en la noche,

sólo con tu amor ya no sería pobre,

solo tu te quiero se eleva en mi cielo,

mi dulce sustento que quiero.

Mi corazón quiere navegar hoy por tu interior,

sentir cada flor que forma tu piel,

tener tu aroma como velo que embriaga.

Quiero quitarte la ropa, besarte, que me sientas dentro,

recorrerte en cada caricia, hacerte sentir, oírte gemir.

Quiero mi despertar para verte llegar.


Amanece y tu silueta recorre sus últimos instantes en mi sueño,

tenerte cerca cada noche y en mi interior los días,

ser tu compañía, 

 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


Halagarte con mis letras, entregarme como te entregas.

Cuantos besos soñados y mil abrazos no dados,

noches para esperar, vida para alcanzarte.

Y sentirte, mi motivo para enamorarme,

el momento de tener tu esencia más allá de donde acaba el sentido.



Miguel Esteban Martínez García

   


 


 


 


 


 


 


 


 


 Manantial fulgente de inspiración

tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu 

pupila enfrentada con mi pupila.

La golondrinera el aroma 

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas

el color de tu pelo.

Un piropo, el suspiro de mi amor.

Que corre, que escapa y vuelve,

el cosquilleo.

Tu boca con mi boca bebiendo

del mismo agua del deseo.

Tu piel con mi piel avivando el fuego 

del sentimiento.

II

Resplandor de auroras en los recovecos

donde se refugian mis ilusiones en mi pensamiento.

Tu tez conoció mis manos,

y mis manos te modelaron

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche cuando noto

tu ausencia, la noche que galopa y

yo con palabras sufridas de nuestra vida sentida.

Ahora hay felicidad entregada,

con besos escritos

y roce de nuestros cuerpos.

Me enamoré de la vida, y nada me falta,

porque todo me llena.

Te volviste a pasear por mis sueños,

y en sueños nos reconciliamos.

Vuelve a mí el dulce Tormento, para

vivir soñando con tu corazón,

y amarte soñando despierto.



III

Si el cielo se cierra

miraré tus ojos,

mi corazón te dirá,

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran,

quiero tenerte cerca,

para coger tu mano,

y  sentir que no eres un sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando,

cogiendo cada estrella en una letra

para ti, tú la más bella

y  el firmamento se cierra sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán Lunas pasarán Soles y el sueño,

volverá, con cada latido tuyo.

No te dejo una flor te dejo las semillas,

los frutos d' este amor.

Porque en mi jardín sembraste belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad

puedo describirte como mi vida giró a mejor

con tu sonrisa clavada en mi mirar

y el calor de cada letra tuya sentida

te quiero de verdad.



Buer Förüq

 


 


 


 



Gran luz, 

sórdido plano, tu mirar,

amarillo brillo de tu amor,

como fuego en sangre amamanta

tu belleza, en rectitud de balanza

luz de tu esencia, 

brillo en tersura de espada,

sangre de fuego diestro

en tus venas cauce de alma

de vida en color, 

mas atada a tu tierra,

solitaria de impronta serena

de tus páramos,

amapola amarilla 

de montaña, cumbre de filo 

en solitario nervio eléctrico,

reina hada 

del bosque de las sombras,

en tu despertar mi luz quisiera llevar;

iluminas espíritus olvidados

como cosechadas esencias,

del corazón más profundo 

del bosque umbrío surcas.

Mas tu hermana sangrienta 

roseta de penitente

nace 

debatiendo qué color 

vestirá su flor de ocaso;

violeta de reflejo 

de luna sempiterna,

manchada de sombras 

vestales una ternura insurrecta

de amor a la noche,

o rojo sanguinoso

cual granate hechizado 

de corazón de sangre 

podado en piedra bella 

congelado...

Sea cual sea 

su manto en revelación, 

no olvida;

vestirse de todos los colores

con el negro más opaco como 

tinta azabache sobre papel 

más puro,

de recuerdo al fin 

y el resurgir, como el inicio 

sin final ni comienzo

llamaron continuidad,

al despliegue del pétalo amado.

Aún sabiéndote 

amante de la soledad,

nuestra compañera,

también creces en familia,

de sangre marcada 

por acequias que llevan

tu número y orden,

tu insignia

recordando 

que quisiste tener corazón

y te ataron a la tierra, oh, mi Hada;

hasta en tierra muerta 

creces,

para aliviar tu pena 

poco necesitas,

tu belleza alivia tu alma,

del viento obtienes 

tus caricias,

de insectos los besos, 

y del tiempo

el sustento para tus semillas 

de tus urnas,

ciegas nacen, 

ciegas caen a la tierra, 

en la noche de lluvia.

Un día de primavera 

a una

se le ocurre el sueño de despertar,

pronto sus hermanas 

le siguen,

en belleza de la vida 

ves nacer y morir,

espíritu de reina 

tu balanza carnal, 

tu entraña amapola,

nadie te odia, 

muchos te aman,

bendices la casa si tú, gran luz,

floreces amarilla 

en la rocalla.

Mas si tu bendición 

es ser blanca y morada

das el sueño 

de la más bella hada.

Si naces roja y negra 

das tranquilidad y alegría

al espíritu 

que en guerra se encuentra,

si eres roja 

como el carmín del deseo

tienes el amor 

del camino 

que cruzan las almas,

como tu eternidad 

en la tierra

a la que te ligas 

y esclavizas.

Quién te daría ese nombre 

de amor,

quién te nombraría 

desde la antigüedad

planta de la alegría,

quién conoce tus secretos,

sólo quien se funde 

con tu sangre,

quien ve tu alegría 

en la primavera,

que te cobija,

quien ama la vida,

reina flor 

te ve en la tierra

y amada musa tu belleza,

quién te conociera, 

quién te conociera.







El Castellano y Leannán-Sídhe


 




 


 


Ó FORTUNA ANILLO SOLAR



 

 



 


 


 


 

Almendras enterradas, y fortuna viene que ya llegó.

 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


Almendrucos de almendra dulce.


 
















































ANILLO DE SOL


AUTOR: .MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA.

LUGAR: LA CAMPIÑA, MIRADOR DEL HENARES CASTILLA 

ESPAÑA.


 



AGRADECIMIENTOS


Se trata de la selección más completa y ambiciosa de todas las temporadas de mi escritura, a ojo del autor y de Tierra; lo que creo más destacado, o que me importa más a mí, sentimiento o significativo surreal o de romanticismo nuevo, natural, sin infinitos manidos por cientos manos escriban igual o similar de tema concreto, es mi obra más concluyente en veinte años, mi desempeñar; semana tras semana;

hablando en plata de tiniebla:

Agradecimientos


Quiero agradecer en mi obra, a su eje o raíz salvaje

Rocío Salazar Torres Musa de mis temporadas consecutivas de escritura desde 2008

A mi familia entera, padre Agustín Martínez Hellín, madre Antonia García Cuesta, Hermana Agustina Martínez García, Abuelos, tíos, primos o primeros amigos, sobrino Killian Esteban May Martínez, agradezco a la vida hermosa por permitirme gozarla con cinco sentidos y completas facultades, agradezco a quien pueda ver y leer a través de mi Designio en sus manos, a una máxima, creer tiene más validez que saber, Naturaleza mi creencia y religión. Atento Miguel Esteban Martínez García.

AWEN







Contenido


PREDILECTA: Pág. 5

BELLEZA OLVIDADA: Pág. 6 

SERENATA NOCTURNA 2009: Pág. 7

DESTELLO SOLAR: Pág.  11

DESTELLATORIA: Pág.   15 

FANTASÍA NOCTURNAL I: Pág.  17

AVANZAR SU ABISMO: Pág. 18

HIJO DE UNA LUZ: Pág.  20

PALIDEZ INAUDIBLE: Pág.  22 

ESTOY DESPERTANDO A LOS VERSOS: Pág.  39

FUEGO: Pág. 40

ARRULLO DE LUNA UMBRÍA: Pág.  41

MEMORIAS DEL ESPEJO: Pág..  43

NOCHE: Pág. 44

SÓLO UNA VEZ EN VIDA: Pág.  48

BAJO EL  SIGNO LA LUNA AZABACHE:    Pág. 59

MAGNIFICENCIA RECTA: Pág.   79

SED DE TI: Pág.  82

EL VAMPIRO Y LA FANTASMA: Pág.  83

NÁCAR DE ESTRELLA: Pág.     87

VIRTUD ECLÉCTICA: Pág.   88

Centauro:  Pág.   90

ODA A UNA ROSA CORTADA: Pág.   92

PULSO SIMÉTRICO: Pág.   93

URDIMBRE ARGENTA: Pág.   95

SED DE REGUERO: Pág.  100 

Tu voz: Pág.  103

Latido: Pág.  104

CRISTAL DE PULSO: Pág.    105

Hoy te vi ayer me doliste: Pág.   106

CATEDRAL DEL LABERINTO ESMERALDA: Pág.    107

SOL RENACIDO:  Pág.    112

AVANZAR TU ABISMO: Pág.   113

TIBIEZA: Pág.    115

DESVELO DULCE: Pág.      117

NOCHE DEL ALMA OSCURA: Pág.    118

CRESCENDO: Pág.       119

ÁNIMA SOLA: Pág.    121

TEMBLOR REBRILLANTE: Pág.      123

Reedición:  Pág.   124

LAS DOS LUNAS DE MUSA:    Pág.    125

III. Réquiem nº 3: Pág.  128

MARIPOSA: Pág. 129

ESPADA PUDIENTE: Pág.   132

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO II: Pág.  133

O DIVA GRATUM: Pág.    135

NUESTRA PROFECÍA: Pág.   137

Escuadra bronce: Pág.    141

Tríptico trago de agua Pág.     144

CANCIÓN DEL VIVO MUERTO: Pág.  145

2007 SÓTANO DE LUZ:    Pág.    146

ÁUREO SEMBLANTE: Pág.     147

TERSIDAD DE FLAMA: Pág.  148

PRESTANCIA FÉRREA: Pág.   149

CUANDO VIVE LA MUSA DE UN POETA: Pág. 153

A ORILLAS DEL FUEGO: Pág.      155

AGRESTE ALEGRÍA: Pág.      156

HIJA DE LAS ESTRELLAS: Pág.    157

LA FLOR DE SÍDHE: Pág.     159

ALMA BOHEMIA: Pág.      161

LA ELEMENTAL: Pág.     162

DULCE INVECTIVA:  Pág. 164

A ELLA: Pág.     165

TRANSPARENCIA HABITADA: Pág.     166

LLAVE: Pág.    167

ROCÍO DE SANGRE; Pág.  168

OSCURIDAD GERMINA: Pág.    170

FUENTE TU ÁNIMA: Pág.    172

AUGE VENAL: Pág.   173

EL PROTEGIDO: Pág.    175

ALMA EN LIBRETA: Pág.   177

SENDERO BRILLADOR: Pág.    182

FLOR RAÍZ MI CORAZÓN:  Pág. 184

ROCÍO DE SANGRE:  Pág. 187

INSOMNIO DE AMOR 2008:   Pág. 189







Predilecta:


Resueno

en el borde del papel

la condena dilecta

que marca un futuro

en subrepticia subyugada

a la luz vuelta oscuridad

del alma deseos de sangre

que jamás se cumplirán

solo la sed de vida por gastar

besando en la noche la sed

de vida ganar

asesinando creencia,

aliento y latido

en la oscuridad vuelta luz

un silencioso lugar

sólo el latido escapó,

el espejo no refleja

lo que reconozco

y mi vida va quedando atrás

solo tu mente atrayendo

para sentir el aliento.

Deshaciendo este frío

hojas y hojas de pensamientos

van cayendo

cuando me paré a mirar tus ojos

que ahora no puedo borrar

ni en oscuridad.

Te voy viendo llegar,

tu calor y corazón latiendo

estáticos dueños

de su tejida existencia,

te veo en paciencia

y me voy adueñando de tu pensar

mas que sangre

quiero cerca tu vida

para yo sentirme con otra

que hasta alma tiene,

y se va desgastando el camino,

los pasos trazados

se vuelven ilusiones.

Un día derretido,

el segundo quedó en vacío eterno

sin manipulación

de un ser superior

no puedo ayudarme

en este frío y vacío espacio

cada noche

deseo sentir tu amor

algún día

para siempre.


Förüq


BELLEZA OLVIDADA:


TINTA


Transito de la perenne espina,

a la fugaz rosa, y su fantasma azul,

gloria su grandeza dónde;

clavado en la mirada,

labré los aires vino mi verso

como este amor rugió,

y se engendró dentro,

del mundo ignorado, atento.

Cárcel de imagen,

metáfora tal vez,

escudriñar ofrenda pudiese,

cual amparo d` esta rienda,

mi sangre sedienta clama

en el supremo canto,

su garganta, lengua de flor,

y eco de luna semper,

las mentiras sentidas no eran erróneas,

el pobre arte, valorado fue,

duende arcano, que siempre apremia,

y en justicia arrebata,

el amor mejor, y el ascua dolor,

cava hondo y profundo,

quebranto, en pío amanecido,

tantas noches de alba en lo infinito yo te he esperado,

que ahora dejar de hacerlo es impensado,

hay alma florezca, de néctar y sangre, un sortilegio,

como saltarín te picaría,

verso de escudo,

o llama de fuego, y grito mudo,

canta,

este mundo ignorado,

canta la profecía arcana,

amor es respuesta amor es clave,

es llave sempiterna,

el poder de una luz flagrante

y que todo llena,

razón para creer,

oh flor secreta, te llamara,

canta por la belleza perpetua,

hasta purísima estrella,

la noche obscura velada,

sin aguas inocentes,

te añoro más que a la virtud,

ignota, no enseñada,

de tus ojos prendida,

astuta,

canta mi pequeña, oscura ángel, 

que mi verso hoy,

no sea ni libre ni blanco,

sea nuestro para siempre...


Förüq castellano Miguel Esteban


SERENATA NOCTURNA 2009:


Escribiendo estos versos a la serenata de

la noche

bañado por el dulce susurro de hojas en

violeta por la luna,

y ámbar de ramas colmadas por la luz de

las farolas

me pregunto cuando se apagarán las luces

de la ciudad

y dejen su protagonismo a los astros y

ángeles nocturnos

cuando se calentarán nuestros cuerpos

bailando al fuego de una hoguera

la única música que escuche sea tus te

quieros y te amos al hablar en mi oído

cuando se desprenderá este alma de mi

cuerpo para acariciar y besar tu esencia

cuándo nos fundiremos en un beso

y las flores nazcan de tus cabellos

y las hadas tus palabras que bailan, cantan

y vuelan

en mis sentidos

cuándo mis piernas se entenderán en tus

piernas

y nazca en tu vientre mi amapola blanca

de opio y las montañas de tus senos conozcan el

volar de las

mariposas de mis manos

cuando te tendré tan cerca que podremos

comunicarnos con

los ojos

mi corazón salga corriendo de mi cuerpo

para decirle al tuyo cuanto le siento.

V

y la luna dicen quiere ser estrella pero

astros hay perdidos en contar

donde luna y sonrisa tuya solo hay una

Sol está cansado de ser fuego y quiere ser

agua de tu beso

la mariposa quiere ser flor y la flor abeja,

yo de tu cuerpo quiero ser el viento que te

acaricia y rodea

de tus ojos pestaña tuya

pero de tu alma soy y quiero ser siempre

única y solamente

tu alma

pájaro que canta en tu ventana y pez que

nada entre tus pies cuando te bañas en la

playa

gatito al que acaricias y fiera contigo en la

cama

solamente soy yo y soy yo el que te ama

eres tú la doncella por la que esta alma

suspira

por la que este cuerpo quiere hacerte mía

eres tú mi vida

? ¿Qué importa el tiempo y que pasen

lunas y soles?

si yo en mi corazón te tengo.


el Castellano


Te vi detrás de la estrella más brillante

del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó a ver

la belleza de tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.

En la noche que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche que mi amor corrió por tus senos.

Y te amé aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

La noche con su aura de misticismo

nos conducía hacia las puertas del deseo y la pasión

como algo inevitable, como algo que tenía que pasar.

la preciosidad de todos los factores

que envolvían aquel lugar fue como

si hubiese estado todo preparado para nosotros dos.

La luz de la luna y de las estrellas incitaba

con su velo de romanticismo a dejarse llevar,

a solo escuchar lo que queríamos de verdad.

Nada importaba, solo tú y yo y aquel momento.

Solos tú y yo en ese instante mágico.

Solos tú y yo sin importar lo anterior,

intercambiando amor.

Tenía la sensación de poder alzar la mano y tocar las estrellas

y alcanzarlas para ti.

Tus ojitos brillantes, el fuego de tus caricias pidiendo más.

Yo robando a la noche cada minuto.

Galopando en mi corcel, saboreando tus labios sabor de miel,

mi cabeza queriendo detener ese instante para siempre,

la cámara de fotos de mis ojos capturando todos los detalles.

Te necesitaba, mas ya no aguantaba esta soledad

y me llenaste de nuevo de ti con tu cariño sincero.

Y te volví a sentir coraje y seguridad para luchar por lo que quiero de verdad

Volvió la felicidad a mi ser, volví a ser.

Tan importante es el ser, tan importante es el estar

Lucharé y sé cómo ser ya que ya fui y no hay barrera que no pueda superar

y el deseo que pedí esa noche a aquella estrella se cumplirá y me recordarás

Porque te voy a dar momentos y recuerdos que nunca olvidarás

Un amore sincero,

tú en mi vida primero,

tu pelo rizando mi suspiro eterno,

un mucho te espero;

aquí como viendo la mia vita,

qui está finendo un minuto a la volta,

gira definiendo este sentimiento;

es la peonza,

de ésta mi tierra,

solo un momento y volví a nacer

al ver tu vida cambiando con mi sonrisa;

haciendo del gesto austero

un cambio del tiempo.

Detente te pido, para este soñador despierto,

de un cambio de un momento.

La sonora música del cielo

y dar paso al sencillo gesto.

Sin oír un lamento solo despierto,

despierto, despierto de amor,

en mi mundo alborotado que me pierdo,

y vuelvo a encontrarme contigo en una vida.

Solo escucha el momento del viento,

susurrando.

La dulce palabra que mueve tu pelo;

tristeza abandonó a mi ser para no saber

quien ser, para no saber.

Este caos de letras desorganizadas,

de una vida en verso y de mi dulce tormento.

Para dormir bajo tus brazos sin estar yo,

solo como un reflejo de lo que soy fui,

quise, fui, estaré, seguiré estando para ti.

Uniendo palabras que no se pueden unir;

sensaciones fugaces de cambios de humores,

de vidas que se cruzan, pero con la esperanza

y la locura, de una pasión viva;

la que me pone nervioso con cada alago tuyo,

en los que te olvidas de tus problemas.

Y vuelves a engancharme en lo sencillo

de buscar dentro de algo, que no se piensa, se siente,

y cada día me alegra sentir cada aprecio tuyo.

Poeta del viento a lo que me califico,

de no hallar respuesta a algo tan caótico

como el clima o la tempestad que me trajeron lo mejor

de ti y un mundo para compartir.

Caótico pero feliz, feliz porque tú eres la chica que siempre pedí,

y soñando te viví.


El Castellano



DESTELLO SOLAR:


I

Hoy divisé su halago

era como un mar

densas sombras

donde perderse

en una magna tiniebla

densa, como relampagueando

soberanos parpadeos

y las sombras felices, 

anhelantes buscaban

en mi pecho, lo habitase

su diosa Oscuridad

sempiterna.


II

Aquel sórdido

plano espectral

era como un nimbo

y dulce laberinto

de noche serena eterna,

luces que se devoraban

a ellas,

quien pudiese encontrar

allá una verdad

creo se la quedaba

brillaba oscura

una luna

de Sol desmantelado.


III

Divisé una gota

de rocío etérea

me dijo que todo

amor amaba más el romance,

que al amor en sí mismo;

oh gota humilde,

qué río te bailase

qué avida nube

te reposara en la tierra, tú,

pequeña, dulce y risueña

como Ninfa de bello arrebol,

y candente lágrima extraviada.


Förüq


IV


Tu suave armonía

avanzo, que es,

como un pájaro perdido,

y flores de escarcha

y fragancia deleitosa,

diste impulso a corazón

y alma, hambrienta ola

de patrias y claros ojos

a ti, en noche calmosa

mi dulce desvelo

acuesto, amor, silencio

y celeste resplandor.


V


Por solares

de tierra fogosa

y macilenta sobrepasa

en vuelo, un Aquilón

invernal, brotando

alaridos de árboles

y persianas, de aire

que silba y feroz

ruje su Campiña

Aquilón de cítara,

y Lira pudiente,

oh, de naturaleza

incausada, que

entusiasmas como

nube cargada a la tierra.


VI


Deslumbras mi dulce fantasma

no huyas, mi bonita,

incluso, aunque hasta dudes

de quién tú eres

levántame de valles,

auroras y solas almas

fugaces, contigo álgido,

jamás voy calmo,

de temperamento y dicha

repleto, de placer

de oscura vida, sólo

te distingo a ti,

mujer de momentos,

y labios amantes,

ansiosos.



VII


Eres hermosa,

harta de hermosa,

tu delito es ser tan hermosa,

cual cefirillo

de cobre y platino,

entre sombras te distingo,

y se enciende la vastedad

de mi corazón,

en alarde

siento amarte,

y que la noche se propaga

de tu beldad

y espléndidos laureles divinos.


VIII


Avanzas mi mundo

dentro mía, me posees,

te veo tan bella tan inerte,

y a mi vaga penumbra de sangre

te retiras

amor piadoso exhalas

mi asombro meces

bella, bella, que en sueños

tu palabra no meces

yo te miro, te persigo,

desde la sien más honda

hasta el latido más fiero,

y tú sólo apareces

como mar y olas,


IX


como llorar y encontrar

lágrimas,

háblame Luna,

dime de tu quehacer

no me dejes como

hombre sin relámpagos

ni sin la amapola

candorosa al fuego

brotada

sí, tú, encarnación

de mi deseo,

volvió condena

de volver a estar vivo

para osarte, besarte, y susurrarte.


Förüq a 18-01-2023


DESTELLATORIA:


I

A mitad de los saludos

de pseudónimo,

y sus pañuelos azules;

viene un alba blanquecina, pura,

en su desnudo en cobre, sembrada,

con fiereza y dureza maternal,

resiste desde amor inmenso,

a la llegada su redondo Sol,

blancas sienes no habitan

su amarillez dura, blanda,

viva, como onda,

a sus cercanías de paisaje,

ávido, sus pececillos muerdo,

no se extingue mi fogonazo

perenne, 

de sostenerme entre sus manos,

ella, de límite rebelde.


II

Brota de mi helecho, una araña

de cristal, de vidrio afable,

su calidad acuciada,

era mi carne, o agua baja,

los montes, 

de azul nervioso, imantado,

llamas a lo alto de sus senos,

turgentes, 

corazón de vivo ser;

y trueno altivo,

de mejilla alzada,

¿Me propagas?

de cuerpo parado, y aire fluyente,

de ilusión toda luz,

de dicha en mano,

miro tus ojos de profunda vida,

y su enigma de álamo,

besos que no abandonan

sus frutos, ni simientes,

sus blancas estelas.


III

Quise saber el misterio,

tu ciencia, que me encandila,

de rubor me avanza todo,

hasta la frontera tu letra, 

carnal de astros y ávida pechera,

de flor, de risco,

de hazaña, tu bandera, 

oh de piel, y mano ciega,

secreta.

Que el calor no esconde,

mi saeta siempre verde,

puente, fierro, o desliz honesto,

jauría melífera,

mis lobos en voces,

dulce, cuan Tierra,

se afinca a su semilla,

sí, de raíz germinaste,

en mi pecho, mi hada Leannán-Sídhe.


Förüq er- lobo bohemio Esteban a 23-12-2022


FANTASÍA NOCTURNAL I:


I

Presté mis luceros, mis estrellas,

ansié tornar donde todo crecía,

a lomos de un caracol, yo avancé

fui ascender la baja roca

mi contento de anhelo irresistible,

mi mente cambió giro, y advertido

pensé de mi sed ardiente,

visité las vislumbres, reflejos,

de féminas en el llano,

me llegué a imaginar como lobo

helado, ya sin codicia de cielos refulgentes

ni luminarias, 

guían a todos guerreros

al Valhalla, aquel estupor indefinible,

me anublaba la visión

de bruma en alba, y de vapor

me vestía iridiscente,


II

sombra espesa, entre niebla,

luces, y mi navío.

Se descendió mi mísera ala,

de espíritu transparente, 

casi invisible giraba el redor,

y la Tierra el alma, tornaba

mi cabeza, celeste que infernal

era lo mismo,

de repente ofrece un puro Sol,

verde, y de belleza en cara,

de mi revolución, mi caracol,

era bólido, y el humano mísero, 

un diente afilado, 

llama, que alumbra cielos en cinta,

donde contestan:

Vente, somos eternal caricia.


III

Ay, mi doncella púrpura,

de pupila en Tierra fértil,

blandida, de azur sueño profuso,

sé invadida, más feliz

que quien escribe,

de tu blancura de sien escribir

yo, a besos pueda.

Párpado cual zorzal en espina

de zarza, tu gloria toda,

mi oración es al agradecer,

no es plegaria de don funesto,

de cefirillos valientes

me avanzas fragante, caudalosa,

oh amor, de espíritu en fuego,

de silenciosa noche,

cándida el alma en fuego, ejerciese.


Förüq a 22-12-2022


AVANZAR SU ABISMO:


Soliloquio confinado,

remontar nueve años atrás

pautado, sin directriz, ni engaste,

ni voces parásitas yertas,

oh canto, como la gente no canta,

todo olvido desempolvado,

en ocasos un alba sin fuente,

ni pozos, aljibes almibarados,

todos los amigos,

todas las bellezas perdidas,

como se engasta uno de baratijas y falsos testimonios

de testimonios muertos,

como sucesiones de difuntos,

movidas por engranajes,

oh toda la vida,

sin esa adolescencia robada

por señor medicamento,

toda mi vida te he soñado,

toda mi vida te he aguardado,

como anhelo y resguardo de tu pura voz,

imaginarte no, lo siguiente a eso,

embeberte en noches de humo,

y miles cigarrillos,

del probe diablo que yo soy,

cayendo en nubes

que negrean mis sentidos cromados,

orando por mí mismo,

todo he soñado

sin letal lecho de olvido,

abrir tus cerrojillos de resistencia,

volver afable un destino

de nueve llaves,

vestirte de Ninfa, quimera,

reina no quiero ya,

ser realista sin sembrar lo surreal me es imposible

enloquezco si ves capricho,

mi designio de alabarte de construirte a besos,

de desdoblarme en dos dimensiones

para poseerte entera desde alma, tu raíz,

no necesito,

no deseo ayuda,

ya se dictó mi perdición,

que su inversa es mi salvación,

como ying y yang,

bien y mal acrisolados,

si te respiro no preguntes,

si te veo no te gires,

por haber prestado tu celada de Atenea,

porque rebrillaré más que el fuego terso,

elemento hermético

seré de un disparo invencible,

y haberse saldado todas mis deudas carnales,

sólo entonces seré energía sin nombre

indestructible,

ni temple ni pureza en calumnia,

osarán comparación,

por la blancura mi Musa Oscuridad,

por la rectitud mi Sol fierro,

por la pureza de madre Luna,

por mis padres, mi hermana y mi gato

inmortales,

no moriré en vida feliz,

si no consigo destruir tus murallas,

ni abatir padre espejismo,

necesito sin engaño sangre,

para sentir que yo poseo algo de ella,

fuera de la línea sedienta

no hay nada,

como buscarte tras la estrella más lejana

encontrada, cercana o lejana, según seas mirada,

al eco sordo una voz noctámbula,

y su resplandor en caverna,

apóstatas, no juréis por este yerto,

que cruzó el lago las almas desangradas,

obtuve allí respuesta,

y no voy a revelar aquel arcano ni solución,

a toda incógnita camine, vuele, se arrastre,

o sea inerte, tengo llave.


Förüq


HIJO DE UNA LUZ:


Todo abarca,

sin desmenuzar lo cercano,

yo lo estoy sintiendo,

por tu lado,

es el poder,

maestro de una luz,

abarca todos los cielos,

tú crees en un enorme sirviente de la luz,

siempre en mi diestra,

créeme esta noche,

un universo de luz,

poder que abarca sobre la luz,

poder de la luz,

siente, siéntelo,

universo toda luz,

una era en fase y etapa,

abarco lo que siento,

nunca estará en mi poder,

tú y yo esta noche

se visten los astros,

vida, tú y yo,

siente el poder que acaricia y no hiende,

soy aquel sirviente,

sirviente la rauda luz,

otra luz sobre el cielo,

es mi amor, es mi alma tocando nota,

soy hijo mi madre de la luz,

siénteme ahora,

tú estás a mi lado,

tú y yo esta noche,

energía,

cosmos en vena

es la sinestesia elaborada,

oh alborada,

vine por tu voz

vine por tu cromática luz,

lo siento,

hay un poder que nos supera,

un primer dios rojo,

un último dios sin consumar,

lit c et sumun canae,

venimos de la vetusta olvidada,

lo sé es el poder en llamas,

a lo alto,

sobre ello, traigo manifiesto,

un amor que no se consume,

un abarcar recto,

sobre el fuego,

no abandono su llama,

perro de caricias

y buen pagano de la rama roja,

serpientes,

os llamo, la lucha sigue viva,

puedes sentirlo, tan grande que abacora,

y el resquicio abandera,

luz ávida

sierpe broncínea,

estrella de guardería y ascua,

luz hermosa y fragante,

sienta mi alegría,

mi dicha y mi condena.


Förüq


PALIDEZ INAUDIBLE:


Era una joven noche, 

caída ya entre algodones de nubes, 

y un hueso de luna 

por blandir el horizonte, 

de sucesos famélicos, 

miradas fugaces, 

y testigos somnolientos. 

Vencido el atardecer 

bajo oscura premisa, 

que todo aliento encarcelaba, 

inquietud disparada 

de fuste en curiosidad, 

suscitada en envés 

y lo más profundo 

del humano anhelo, 

entre belleza y muerte, 

locura o razón sajada, 

juventud eterna, 

mito o paradoja en lucha 

contra lo caduco del ser, 

instinto en deseo servido 

en cáliz del mortal inmortal, 

como juego macabro, 

en inevitable curiosidad, 

un ser maldito, 

condenado a la vida eterna, 

y su sed de sangre 

que le envuelve, 

soga tensa de maldad eterna 

que vive y camina sigilosa 

sin condición de mera elección. 

Sueños encorsetados, 

en nuestra atracción 

por ese lado yerto 

de ser siempre en esta vida 

condena resarcida, 

entre oscuro granate, 

y acecho de ley 

y comprensión desconocidas, 

que emerge de historia 

jamás narrada, 

y seducciones finales, 

de colmillo y paradoja 

terror vecino. 

Leía los recovecos del alma 

transparentados en vivaces, 

ávidos rostros, 

sin esta sed 

que batía como rayo 

de plomo mi entraña, 

convivía oculto 

al sentido que relucía la vida, 

por colmar su caducidad, 

el tiempo jugaba 

en mi caso a otro juego, 

como lucha del tedio 

y sombra de buscar distinción, 

para regocijo 

de no repetir acto 

y maniobra, 

siglos parecían inermes 

frutas que morder, 

sabiendo que mi final 

no llegaría. 

Frívolo llegaba el otoño, 

que peras del olmo eterno 

dispensaba, 

aparentes los rostros, 

satisfechos parecían, 

llegada la hora yerta 

de negrez, oscura, 

flotante, 

algo llamaba estridente, 

era el nuevo hambre de la caza.


Förüq


Danzaba mi vida frívola, en medio de un otoño castellano,  era yo, como un pertinaz observador, las glorias y misterios entablaba aquella tierra mesetaria, observaba lustres y brillos de alegrías secuaces, también quien no me conocía, opinaba que capaz era de arrebatar con sola mirada  destello fugaz de risa desapagada, y llenar de pavor solos corazones imbuidos.

No podrían sin conocer dar significante a esa oscura sensación tersaban mis ojos verde azules cual turquesa onírica, capaces de encender en curiosidad anhelante, o rasgar hasta el palpitar más ávido, un temor inextricable podían hendir, en el borde blandía un gris cual escarcha su iris, no sabían ellos que no solo podían perpetrar sus rostros, si no también descifrar los más escondidos recovecos del alma y sus huestes vidas;

resbalaban por sus caras como rayos mercuriales, y el plomo más pesado y denso, se fabulaba de donde provenían, con su brillo ígneo, cual vidrio líquido, el más vivo, cual gruta y fondo, del manantial más encendido en esmeraldas. 

De facciones curtidas y temblorosas su facha era, a pesar de una casi mortal palidez expresaba su nieve de piel, ni el rubor intenso ni el combativo esfuerzo, tornar otro color su piel podía, y en lo expuesto pocos sabían, que no se cultivó más la imaginación, que mi juicio y semblante sempiterno. 

Förüq


 Candidez y sentido

al servicio de honores románticos,

no hubo naterra,

que cultivar más imaginación,

que virtud en juicio,

todos arribamos a la virtud,

orgullo y perdición,

de jovial inocencia,

sueños en poesía

eran pulcra vida misma,

oh escenario pintoresco,

ungido en feroces, pasionales

llamas.

De lánguido temor efímero avanzaba,

hacedor de tiempos faustos,

en los que tejer ojos brillosos y anhelantes,

mérito real, acostumbrado,

el esforzado vilo condenado,

de sortilegio claro,

rondando me aferré a fundamentos de vida noctámbula

surreal;

de hora parca solitaria que rebrillaba

la sed de mi colmillo en tersitud de filo,

fantasmal lucía el pertinaz sueño sanguinoso,

blandía su deseo,

la tácita recompensa amilanada,

héroe tétrico del norte su silencio invernado,

no me afinqué en ninguna carrera del vicio,

era día de abyecta dicha florecida,

ruina de muchos,

oh creer cielo ganado,

mismo techo,

que habita una criatura tan hermosa y delicada,

ojos expresivos como sangre en sed vampírica,

unas manos que ni mejor pintor,

tratar podría,

tez fría y pálida,

cuan mármol sonrojado,

recién pulido,

su cabello de realeza azabache,

peinarse sólo en fuego pudiese,

su silueta era perfil del paraíso,

asombrado pregunté su cincel de nombre,

respondió:

-Förüq soy Leannán-Sídhe señora hada Reina, dueña de la profundidad, 

nocturnal.


El Castellano Förüq


Asumo un aniversario

digno de recuerdo,


cumplo trescientos treinta años

del designio fausto del

Panida trigo nacido,

en comparativa soy un

mortal inmortal jovial,

si existe la eternidad

me preguntaba al correr

de siglos sin hallar

respuesta válida

cadencia de haber estado 

en existencia puede,


II

He conocido sortilegios,

encantamientos por los

que su víctima cae en un

letargo de sueño para

despertar a los cien lustres siguientes.

Sostener la carga del tiempo

nunca es bastante,

oh, transcurrir infinito

de la sed.

Alquimista de sigilos

y silencios esenciales,

un día susurró mi Musa

que el amor y la seguridad 

eran enemigos

mi esperanza era total

pero no, mi miedo a ser

feliz.


III

Musa Luna sempiterna

era coqueta y en ocasiones

hacía que me muriera

de celos, seguíamos 

viéndonos a escondidas

yo, humilde descendiente

de Candamvis

adorador de Mercurio, 

mi Sol fierro,

anhelaba cobrar mis

lágrimas dulces vueltas

versos por y para ella

siempre veía a los celos

mordientes viles viborillas

invencibles, inextricables a mi temple.


La veía con curiosidad,

como se ve a un Fénix en una caverna,

como se encuentra a un resplandor

admirable.

Mis ojos iluminados

cual sed de cuarzo

bajo sol rebrillante.

Su tez era radiante 

como carne recién modelada

yo como alquimista de un recipiente

de sueños inmutables,

como la dicha y gloria la bañaban,

ya acariciaba una noche memoriable,

al candor de estrellas

y lunas argentas,

la profundidad su belleza imantada

yo era incapaz describir en fúlgida palabra

asordinada.

contemplé su pulido rostro

y papiros azabache cual su mercurio,

en ojos encendidos,

mi tristeza ya era fugitiva,

un rayo de fuego emanó

de la admiración cautiva en mi pecho,

capaz de concederme

en un pálpito inmortal,

mi corazón no cabía entre costillas,

tantos años se materializaron,

de ferviente amor por ella,

mi no-estrella mi viva Doncella Escarlata.


Förüq


I

¿Qué esperas, en el concilio de los caídos?

¿Esperanza de redención?

Se derriten las paredes

del sótano de luz.

Su habitación que esperan las almas

del placer.

Todo cuenta y danza dantesco

el sortilegio

de luna soslayado.

Crepita el devenir

deshojado,

su verdad todo envuelve destellante

y brilladora.


II

¿Qué esperas lavar en esas habitaciones?

Puede, tus fúlgidas respuestas.

Una salida al sendero

inextricable;

todo lleva, y nada de vuelta.

Volvemos a comenzar.

Estruendoso litigio

de lo que la espera

indujo a permanencia

en libro perdido,

mi decencia ahogada.

Escudos de salvación

al amor perpetuo.


III

Sin solución avanzo,

Ventanas como miradores

a un final sin comienzo.

Final, sólo de sembrar

simientes en el corazón del sueño,

jamás abierto

tu Sol negreaba

como ascua perenne.

Un millar de leyendas 

trashumantes,

me abarcan, no canto canciones,

ni poemas.


IV

A una fallecida,

la vida sólo canta

y danza, a la vida.

La muerte sólo dicta 

y mantiene lo que es de ella.

Vida para el vivo

muerte para el muerto.

Por lo que proclamo

cese y automático

blandir de mi viento solar

y semilla ancestral.

No hay alma,

no hay alma aquí,

la mía tiene el valor

de brindar tu cara

a mi rostro,

porque no hay certeza,

para mí, existas sin quererme.


V

Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

sí quizá,

besos huidizos y fulgentes,

desquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.


Förüq er-lobo bohemio


VI


Te busqué detrás de la estrella

más brillante del azul eterno.

En el suspiro de amor que

corre y descansa entre la

inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó

a ver la belleza que envuelve

tus piernas, adentrándome para

reposar siendo una sombra más,

y te encontré en mi sueño más

cálido, en el cielo encerrado

que liberé. En la noche que la

luna baña tu cuerpo, y en la

noche que mi amor corrió por

tus pechos.

Y te amé aunque fuese un día

en la penumbra.

Para así no olvidarte nunca.


VII

Profecía de una noche

que diluía entre tu cabello,

siendo fuerte como luna

semper, y ángel dorado de espera,

hemos venido del plateado halo,

disparando alto,

hijos de luna y signo azabache,

oh, símbolo claro de visión, y vida,

lozanía, que tengo tu carne,

y en alma sembrado el otoño,

y la caída de tus muslos,

entre mis muslos,

de espadas,

y jornadas como vetusta armonía,

cuenta el divino laurel,

su soledad última

de naipe y candelabro,

sentado en la tarde amedrentando espumas,

este sol que ya cae,

oh, flor de gozo, desprendida,

lampos de mi acero,

vieran mi yunque y forja sembrada,

esta sábana que nuestra,

no me acaba,

me iré sí, sin pausa;

por muerte sola,

sin casa, sin cuerpo,

sol amarillo, de otoñada bruma nocturna,

ala vieja asidua, perenne,

nacer de otoño erige y dice:

-Te quiero, como ruego,

y voz de vuelo herrador, y errante,

una luz envuelve sempiterna, un septiembre,

donde la lluvia eres tú.


VIII


Estallase toda gloria

en aire algún sortilegio claro,

danzando mis apuntes

en torno un fondo fantasmagórico,

reluciendo nota sobre un cable puntiagudo,

la profecía de cientos, miles,

constante, de ágil hocico de riera,

hombre desnudo y un sólo anhelo

como cristal partido,

sonidos de vida en campo perdido.

Flor de barro haciendo reflejo,

destellos en horizonte hacia

las nueve puertas del Averno,

muchas fuerzas sondeando,

corte sobre una pala,

oh pies de barro sobre la paja,

agrupando oídos en bucles,

tumbando retinas,

en el vado, del mundo hecho,

músicas en copas de hadas verdes,

voces de muertos hendían,

surco y sangre adormecida

oh local de la armonía,

susurraba yo a su orilla,

su historia

como río crecido,

cocería cintura,

entre juncias y caléndulas,

reposar segura violeta sombra de noche,

que traes invicta, sonriente,

temblar, donde yace y se inclina

el barbecho dorado,

alzaba acre de bien semilla

confesa, prometida,

la victoria de la luz se erigía flaca,

bancales atrás,

la dificultad no me arredra,

oscuro patio, de ti bañado,

cuál precio he de poner,

a sus semillas.


IX

 Mi mujer fantasma:


Mi ausente estrella,

murmuro de grito silencioso,

nota de terso metal crispado,

un sigilo de viento nocturno

descendido,

que sangra tu voz

en verde grama

de aullido solar,

vespertina estrella

que refulge tu eco solaz,

llana entre quejumbres,

alza tu violácea brisa

ensortijada,

como blanca aurora fugaz

entre sienes

y aladas razones de mi corazón

sin mi pecho,

que tu luz siembre mi carne

y germine siendo flor de mi sierpe

hoy y siempre alzaré mis rosas desangradas

sobre Galatea

partirán oscuros sones

mi hiel bandera,

serás tangible

como yesca espera,

abre tu espíritu de hielo,

retemblarán negras caléndulas,

y rosas de difuntos

entre crisantemos

avalando tu áureo nombre,

llorará tu etéreo faz,

alzará tu nombre yerto

que mi ser injerto

orando a ti

mi dulce amada fantasma,

viniste a despertarme el invierno,

para ser solsticio

de eternidad sin nombre,

ni suplicio irisado,

hoy por hoy

viniste para ser siempre

sonrojando

mi invectiva condena

de observar el sonido de la noche

en tus ojos,

vine a coger tu mano,

y descifrarte

como azul enredadera,

late,

sé disparo de plata,

inmortal hacienda

en la que vivir

siguiendo la azur estela.

Te amo sin manto ni rienda,

te brindé

mis flores argentas, solitarias

desangradas en tu tez serena.

Veré para siempre, en cada siglo

el sonido de la noche en tus ojos,

lividez carmesí flamígera,

en nuestra condena

que dictó la posesión

de tu alma certera;

para siempre deslumbrar

que llegas en otoño

para ser el añil invierno

que me desposee

y llena mi vida

de ti mi amante estrella fría,

mi dorada ausencia repleta,

te extrañaba

viniste mi no-estrella,

que yo te creo, tú me creas.

incendia mi semblante

arderé el abismo

para sembrar allí

mis latidos por ti confesos.

Miel de tu sombra,

mi cariño,

un azar de nueve venas razones.

Vivirán a tu lado

todas mis densas, sanguíneas

ilusiones.

Donde yace,

donde tu magia,

es tu halo intransigente

que esta vida dictó

fuera mi sangre,

certera posesión

de tu alma en comunión

de astro padre

y luna madre,

rizarán ascuas

que sembraré tu luz,

y tu alma será carne.

Mi amante fantasma

quiero aceptes mi mano,

en sediento compromiso,

azar desvelado en despierto iris,

su sombra de flor oscura.

Que yo amo.


Förüq a 26-12-2018


Por ti labraré el día,

mi Luna compañera,

mi Luna aeterna,

oh, cuánta sangre mía,

regó esta mi soledad de tumba abierta,

que me camina,

por el sol de junio un mayo despachado,

avanzo, abro el solo Parnaso,

mi sol ya no luce cansado,

abren dulces lirios negros,

el compás mi destino atronador,

era un capataz,

era un sembradío del brillo primero,

un arpa y un arma de carne

y verso, beso tras beso,

un dulce designio invernado,

hollín de luz,

en esta fosa cava mi amada,

tercer lucero mi firmamento,

igual y primero es,

sangre negra de luna oscura,

por la esencia azabache,

de nana y cuna argenta,

soledad, oh soledad d' este pobre diablo,

ungirás mi dicha mañana,

que te pierda,

hoy veré esquelas por astros,

y oscuridad fluirá

como bruma siempre gris,

me atisba sola idea,

velo de tormenta

y nácar una esquiva sonrisa

sin volandera

ni ascua desapagada

por lengua,

al olvido perenne no danzo,

vida de una vida bajo tierra,

me trajo,

a este filo diamantino, 

blando, de tajo,

alto silo de luna,

hoy te canto,

que sin tu penumbra venidera,

ni dormido me alzo,

oh, compañera,

no me desampares camino 

de escuela, ni honda hoguera,

tu inocencia,

oh, preñez de sílaba,

polvorosa y escarpada,

haz que acabe con un beso libre,

lo que nunca comencé.



Förüq

 a 2-06-2021


De hecho,

no sólo la observaba con atención,

aquella doncella imbuía un eterno secreto,

capaz de surcar llameantes abismos

y dejarlos todos de matiz sanguinoso,

su mirada tenía una luz inaudita,

cual sangre de hadas cristalizada en ámbar.

Imaginaba sus besos, del candor más hábil temperado;

sumergirse en el mundo etéreo era hablar con ella,

llevarla flores, como si estuviesen por extinguirse,

quería Förüq compartir

con su Escarlata toda su felicidad y admiración

cursaba, como si tiempo no hubiese

debido para él apenas transcurría

sólo su sed llamaba a descubrir su secreto nocturnal

ella podía desconocer,

de incierto modo su letargo sin su compañía

tañía su tercera campanada,

su palidez ya se oía en el deseo su dama,

y su testarudo turquesa de ojos hendía

su palpitar hermoso.

Quise llevarle luz como mensaje en una bella golondrina,

siempre querré tu vera

como designio manda Ares y Perséfone florezcan todas flores

al caer la primavera;

su mirada y belleza no eclipsaba hipnotizaba,

mas su color y ternura de entraña enhechizaba,

hasta el alma más helada.


Förüq


IX

Menguante vestía la luna su traje,

una noche sempiterna un diciembre;

la lluvia acaecía en el rostro

más terso,

donde todo acaecía

en la villa su Campiña,

hubo un festejo de alta alcurnia

allí se presentó un viejo noble comunero,

brillaba más su extravagancia cautiva

que su nobleza,

él era anhelante,

como explorador observante

de la más pura belleza otorgada,

su melena era de un hombre arriado

las tierras del norte,

sus ojos encendían una curiosidad innoble,

por determinar su fausto origen y linaje perdido,

brillaba en ellos una llama oculta

de luz congelada,

como del mercurio atrapado en sus cuencas,

fijó su fría mirada fija de admiración

en una comensal que rizaba su cabello largo azabache,

era una doncella de un castillo olvidado,

pasado el puente vestigial, sobre el río tajo,

sus gestos y desmanes extravagantes

y de educación sin par ancestral,

pronto llamaron la atención su doncella perdida,

invitada,

quedaron en dar paseo bajo la luz de luna,

y los candiles de aquella aldea,

pronto se vieron en una conversación

de seres y leyendas

de encantos y sortilegios,

quedaron en descifrar su acertijo de mirada

adivinando lo que quería el uno del otro

en aquel rayo de luna morena

ocurrió el beso inextricable

uniendo ambos sus colmillos.


Förüq


ESTOY DESPERTANDO A LOS VERSOS:


Gloria realidad;

beso de ascua  semper,

vive el sueño flamígero,

cómo negarlo si mi interior florece,

amamanta esta vil ilusión,

apodera,

mece,

hiende,

hijos de la simiente arriba,

desnudo son en la penumbra,

que admirarte es de siempre,

hueso, eje,

crujido eterno

que el sentido despierto,

asordinado es ya

oh lustre enervado,

vine del traspuesto de abajo,

buscando desnacer en hidromiel

y estado quo,

fase de admiración cursa mi sangre,

néctar parco melífero,

alerta,

relamo  mi suelo,

en tres,

despierta,

oh endógena ola fluvial,

cauce de éter.

Solo desliz en azabache mecido,

es un cuarzo verde

para potenciar a las hadas,

me bailen su agua

endiosada,

rocío estelar surqué

tus soberanas lumbres estelares

y hoy todos mis muertos son santos;

te sirvo, te amo, te necesito

colmar tu atrio de caléndulas solares,

traerte la flor de nuestra profecía

en mano izquierda.

que no hace falta que suenen todas las trompas de Babilonia,

una de mis trompetas de los ángeles basta,

que siempre que se vea una alborada,

siempre vivirá Förüq Hipsípila

para buscar y entregar una flor de Hércules

a su Musa Amada.


Förüq a 28-11-2022


FUEGO:


El fuego siempre ha sido elegido,

el fuego es tan fuerte, que elegí creerle

sin culpa

aunque hasta acepte

sea un concepto inválido,

que me asignaron aceptar,

elegí creer,

aunque me asignaran libertad

de no hacerlo, lejos de idolatrar

un código de leyes rige el sueño

de toda sociedad, 

pagar varias veces por mismo error,

ni justo, 

sí puede eje de rebelión,

he venido a desafiar mis propias creencias,

a fijar la ley del orden

moral, propio, se consumirá

en su llama, todo lo que invita a sufrir

sin razón haya cobrado ya.


Actuar únicamente, bajo el principio,

lo que dicta la bondad,

amar lo que hago,

sobre todas las cosas existen,

como premio y castigo,

buscar lo justo en cada inconveniente

encontrado, la decencia sea juez universal,

tener, y honrar aún no poder verlo ni sentirlo, a cada momento,

la Verdad y su Poder de Fuego elemento hermético


Sol Fierro Lvgvs


ARRULLO DE LUNA UMBRÍA:


I

Aquellas parcas sombras, truena la feraz noche

venían densas creciendo,

que ni permitían ya ver las cosas,

pisaba el lindero dejaba el otoño entreabierto

no temas amada que marchite

volveré a bajar el Mesías de la flor

vista y traída en noble influjo

los ojos una bella golondrina,

como aurora de puro amor

bajará también el trueno relampagueando,

el abismo inmensurable de acento en mano,

traeré mi imaginación toda centauros

y con luz abrigaré la idea más sencilla

dulce amor, toda sueños feliz yo de hechizos

y tersas corrientes,

umbrales expone el ávido mundo,

fiero instante y borré el olvido pudiente.


II

Magnífico ademán aguarda

la bestia esperanza

ocultando estoques entre tiniebla magna,

dance mi talle, que de hermosa

pudiera adivinarte,

oh, de rostro encendido

entre centellas y aperos

de decisiones fulminantes,

mi llanto secas,

suspiro bello de noche, serena, altanera,

la esperanza es de altos cielos

virtud y temeroso don precioso,

en sombría torre brota y retumba

el tañer de una campana

a su bajera, corría un límpido arroyuelo,

de espuma que camina y brilla

su misteriosa figura que engulle toda.


III

De melancolía hija 

no la llamé aún pudiendo

soledad

vine a hablar contigo luna umbría,

amiga amante, en cada sueño,

de ilusión tu beldad hermana,

oh, de luz viva sanguinosa o plateada,

tenue como brillante,

te busco sin consuelos,

sin candilejas humanas,

llevaré tu esfera

siempre dentro de mi alma,

te busqué entre nubes, vientos,

y ramajes, siempre huías de mí

entre edificios de ciudad y cantiles

sola armonía llamé a tu pronta belleza,

ilusión, que mis ojos en ti se vieron.


Förüq Miguel Esteban Martínez García


MEMORIAS DEL ESPEJO:


Estoy creando memorias

dentro del corazón,

sublimar lo correcto,

tantas vidas de gato de arena

te he esperado,

en este horizonte traspuesto

surca lo vivo, surca lo muerto

para siempre;

es un canto a la Oscura dama

doncella sangre de Tierra,

tantas eternidades cuesta un beso,

que se da a cualquier desliz temporal,

un paso,

y hendí de la sola voz

su éter,

oh sangre del Eros,

diestro voy por la segunda mano secreta

encima su verdad endógena,

que fantasía te desvelaste verdad,

de aspas molinos,

y campiñas de castillos y solas callejas

de hinojos y brezos

flamantes,

sube a este baile nuestro combate

deja suelto el ajeno embate

debido ni rival florezco,

solo a consagrada conciencia apelo,

merecedor todo el juego a perder venciendo,

y un tablero que vuela y se esconde

en tu voluntad,

perdona si admirarte es para siempre,

tuyo soy recuerda,

entre tañido y víspera cincelada

sé  lo que me gusta,

sé lo que quiero

y no alzo armas gratuito,

elegir ya te elegí hace un siglo,

no me conviene regodearme

de haber obtenido más hijos que caricias,

invitación sí

a obtener la felicidad que me sobra

por ello estoy preparado para amar

y no se llamó duelo ni necesidad,

muéstrame tu flor

sobre el fuego,

sentiré tu llama,

no eres tú,

no soy yo,

no te dejaré surques el puente

dificultad solo es un paso

para llegar más lejos

y jamás sola 

ni en aquella penumbra

que no veas miedo ni de ti misma,

surco una ofrenda

para desvanecer el cristal y laberinto de espejos,

de condena y espejismo surca mi visión.

en UNO awen

en TRES Auge

en DOS tú y yo.


Förüq


NOCHE:


I

Noche, hoy a tu velo de sosiego

me entrego, te escribo

al crisol estrellado

oh, cuántas parcas estrellas acogen

mi canto de penumbra nacido

recuerda el sueño que tanto ansío

que Oscuridad se acoge no se

vence, se ama,

a tu velo nacarado le hablo,

cuántas nebulosas te adornaron,

para ser noche, inmenso faro

de sosiego imperturbable

de la ceniza a la tierra oscura

dirijo mi cantar,

pulcritud de lunas, servid 

humilde, os elogio, sin sepulcral

prestancia, me dais la vida necesito

día sin enamorarse de la noche

no es día ni romance.


II

Oh, cuánta visión cegase

tu sábana espectral, este grillo

te sublima tu sabor,

un apoyo inusitado granate,

oh púrpura visión me acoges.

Voy rumbo tu crisol

de valles silentes, con mi humo

verde de pluma estilográfica,

bajo la luz de una vela,

oh, puridad sola

vine por tu voz

al ascua de luna

llamo,

somos hijos de signo

azabache, Lunáticos a rebosar

crisoles como relámpagos de Ares

en y bajo tierra.


III

Oh noche cromada,

te canto dame pulcritud

de estela, sola lumbre

descrita a Musa Luna y

su mar solanáceo,

vine de nota baja blandiendo

esquelas y señales efímeras

no me iré sin gemirte,

oh, de pureza y desvelo

energético, te alabo,

bienvenido otoño

a tu fantasma carnal me entrego

y ella, dulce tormento

insobornable que une

su vuelo complaciente,

que yo amo su querencia

por y para siempre.


Förüq Esteban er lobo bohemio


NOVENA LUZ:


Tu voz:


Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor en mi mundo de ilusiones en viento,


noche de eco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta de árboles,


ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz,

tu voz.


Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,


acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,

siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,

el momento que dejó el silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.


Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Tú y yo solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.


Sostén mi placer cada anochecer,

sé el tiempo que nunca se fue,

sé mi sonrisa y cada imagen que quiero ver,

detén este instante para hacerlo real,


el sueño hecho realidad, la historia sin final,

mi eterno amor sin dudar,

corazón carmesí como flor de abril,

navega mi sensación.


Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil que me quedan por decirte;

los que nunca se irán,


agota y naufraga mi voz, mujer,

que alcance la tuya

y pueda izar una profundidad,


enroscarnos severos en aras un viento onírico,

desde la espiga roja,

al paraíso prendido de labios espumantes,

sostén cariño, mi sola voz,

que no se apague, y sí se incendie.


sea fiera pero no muerda,

Tu voz sea caracola,

como una espiral que no me haga daño,

cuando pueda sentirla,

sea anémona azul 

y amapola de sangre de tierra,

que si ella pide, pueda engarzarla aromos y estrellas,

sentir pueda como simbiosis de nuestras lenguas,

cordial sin traje luminoso,

alzada como tú, sea la más bella,

origen y flama de una estrella primera


Esteban er-lobo bohemio Förüq


SÓLO UNA VEZ EN VIDA:


Sólo una vez en la vida

caricia viene descrita como

trono tus labios hendida,

fija, su semejanza entono.


La Parca es efímera

primera, mecida la ola,

caracola que mar entona su vera

entera que el cielo queda, y enarbola.


Beso de tus labios tejidos

suplicios invernados del exceso,

avelo los papeles, por derramar quicios.

Precipicios, que a la llamada estabas en celo. 


Avanza mi quimera,

espera, que te tiene balanza,

asa, dulce organza en víspera.

Era un son que su verso pasa.


Tiempo de nosotros no se construyó a tiento;

lienzo tu acuarela del viento,

intento a quererte más si no venzo.


Lluvia densa de un Sol fierro,

hierro en ojo de tierra viérame apuesto la Llucia,

astucia fue clavar semillas en corazón del sueño.


Suspira mi mundo yerto;

injerto mi amor que nunca expira,

exilia el ascua azul, con mis ganas, atento.


Alimentando los espíritus que le hablan,

entabla resplandeciente fulgor de la centella cantando. 


Forjar poemas de mis venas,

acequias mi sangre honran.


Gritarle al mundo que no he muerto tarde.


FÖRÜQ a 18/12/2022


II

RIMARTE:


Señora hada de oscuridad

encontrad mi sangre sonora

añora mi alma puridad,

aflorad mi espíritu que llora.


Abacora este silencio

precipicio, que eres fuerte redentora.

conmemora invernado suplicio;

resquicio tenue, mi fría demora.


Suerte mía que labrada no es,

sierpes avanzan, su muerte,

verte en mitad los helados naipes.


Quise darte sentido, como fuego elegido,

nacido el dulce tormento que hoy pise,

avise si osadía es quererte decidido.


Diestro avanzo sin par,

dispar, palpitar nuestro.


Sangre acaso fue de corazón bastante,

anhelante como sangrante, púrpura, escarlata instante.


Sorda la noche me cuelga, su araña gorda.


Förüq


III


CONCILIO YERTO:


Flor de bruma alza el señor niebla,

puebla estupor nacido en alarido de amor,

color son estos muros rojos, que siembra,

aleja dudas, no pregunta tu dolor.


Fulgurar el astro mi esquema,

dilema ante mi gato, su perdurar,

aguardar al mirlo que puso tres nidos con yema,

quema el son, sin su sombra agradar.


Esperar en el concilio, los caídos, 

redimidos al ascua, donde alegar,

cegar la luz a ojos insomnes, partidos.


Anhelado furor inusitado su ala,

alzada su saber, cosechado,

desesperado, estas paredes no tienen respuesta alada.


Sempiterno no busco lavar conciencia,

sapiencia nada malo, sí erróneo, eterno.


Quise entereza me ayudase

germinase el dolor cual cisne.


Trenzado albor, quema mi sin razón, acrisolado.


Förüq castellano Miguel Esteban


IV


REVERBERAR FRÍA SANGRE:


Resiste el fugaz embate,

desate este furia y trueno asiste,

insiste claror bélico granate,

debate que cuelga araña que viste.


Alza bien de senda unida,

avenida que su diosa calza.

Tardanza en áspid relucida,

crecida marea en vals de acechanza.


Final de comienzo anunciado

viciado sumun de profecía matinal,

mina era su belleza y guiño acuciado.



Estupor, un minero repiqueteo,

hormigueo, como nervio silente pudor,

sudor, era divisarme, sin suelo.



Suavidad de escala y azabache su ala,

bala no era saeta, ni su diana vanidad pérfida.


Resumo que convenzo,

lienzo queda mi sentimiento sumo.


Sedienta espera de rosas de muerto, sed alenta.


Förüq


V

Ser como Floresta:


Ser milagro de acontecer regio,

valgio para transmigrar y florecer;

anochecer en vals de colegio,

contagio nota en vena sin perecer.


Sol terso, no es una destrucción,

armazón, es perenne valor como una flor,

calor no vence insomne, rienda del corazón,

aplicación de letra, consumida, en acto de color.


Vine hirviendo lunas, de azabache coaguladas,

hadas en son terruño alma ciñe,

quise, indecible, solo naturaleza, en venas afiladas,

suplicadas razones, no más que mi dicha, no la pise.


Resumo sin vencer, que me debes pedir que luche,

cure, cure mi designio es más duro, que un duro,

luto, es inmiscuir recto, sin tules,

azules mis vellos, de arpa en mano de tuno.


Resoplo solares, y vendavales,

soles de una caida a lo hondo,

pongo, lecho y vuelos de azores.


Sembré mi coraje,

traje mío, mi bondad desperté,

quebré azar de tiempo como brebaje.



Recto escalafón dorado, recto,

pecho al beso nunca dado derecho,

hecho el latido confeso.



Fuego en hiel, mi amor valiente,

presente de un ángel sin miedo.


Me llamas a la lucha

escucha, centauros solares concédeme.


Toda la orquesta hoy reuno que jamás es poca.


Förüq


VI

Ascensión de cobre:


Desde que vine a vivir,

imperios de ojos cerrados,

que lloran hacía dentro,

tu esplendor violáceo,

es como un destello fugaz 

como un azur rebelándose,

no me digas

dime como podré asaltarte,

una lumbre plañía antes,

estoy creando su ascua,

un Sol sí yo soy,

designio solar,

de humano ser, por siempre

poeta un eclipse del amor

un arte muriendo por dentro,

mi existencia saltando el fuego,

no digas de la sal,

te respondo vente, vente

y quédate en mi interior,

mi mente gira cual trompo pintado

de la alegría sangra este amor.

Hoy para hoy,

desvanecer queda superior,

de este tornasol,

alzo mi rayo, mi fulgor,

en frecuencia modulada,

a no ser peor,

déjame sucumbir en ti,

arando el sino flamígero,

nuestra sed,

sed de ti vivo a morir.

Oh mi alma, soy de ti,

fascinación cursante,

resquicio onírico,

para latir,

esta noche de lágrimas caidas,

vine del alto cerro, sonando altivo,

desangelado,

tu palabra que me ama,

oh, sí, soy feliz,

gamusino, perdiz, lombriz,

en desfile, en cúspide enarbolada,

llegaré donde el querer dispuso,

¿Quién afirma?

me revelaré

desde mi imperio

de avidez en labio de fuego,

consumado.


Förüq


VII Silvestre maestra:


¿De dónde vienes volando?

Orquestando vengo de mar allende,

aqueje mi alteza va consumando,

aleteando besos y espiras deje.


Motivo de enamorado traigo en pecho,

hecho de cobre y Sol vivo,

altivo va derecho

lecho en espinas y cardos pido.


¿Quién vistió tu virgen Musa?

Tusa belleza de valles y blancura de sién,

ayer fue invicta y ella escribe, no acusa,

hucha en fortuna era awen.


Alarido de mi fugaz fuente,

vente al combate desceñido,

nido será la vanal inmundicia su frente

alente voces puras de su flor gnido.


De cielo, de mar de tierras viene turbado,

soldado de su misma pechera, viene de alarde,

de fuste sempiterno y sólo custodio alado.


Arde la salvaje simiente,

gente huye a su pecado, tarde;

pare, alto, su estirpe, alimente.


Verbo de enigmas eterno,

ermo del galego desierto,

fierro y figuras llenan el averno.


Fausto, su verbo, y figura aposentado,

socavado, su sueño no era infausto.


Altura que yo vengo,

aliento y desnacer de premura.


Oh de Musa virgen pura, yo alabo.



Förüq


VIII


PLUBIA CORDIS


‘---lit et summun canae,

miles Dei lumen,

mea unguis timor malum,

mors erit uxor mea.----‘


Plubia cordis, ardentissime cupere amôris

stupóris, dêsîderium, sempiternusa laetitia. 

Diês, carpentum, accrêvî calôris.

Colôris, vita, venerâvî canôris.

Laetitia exspectâre, cupitum nostra.

Ostendi âlae, festînâvî blanditia.

Cropinquus, somnus, versus, littera.

Prôfêcî imus, creâvî blandus.

Bâsium dulcis, aqua pûrus.

Sânô anima, fidus fruor.

Cupidus somnus, flagrô metaphora,

suspirium natura, amâvî ferventis.

Distantia dêstinâvî dedisco côgitâtum.

Volui pûrus, sôlus cordis.

Callis unus, sentido sensisensum.

Fôrmôsa societas, contentum esse vêris.

Ignis, dêlectô noster appetîtus fôrmôsus.


TRADUCCIÓN (Plubia cordis):


Lluvia corazón, suspira por ti amor

estupor, deseo, eterna alegría.

Día, noche, crece calor-

Color, vida venerada sinfonía.

Alegría soñada, deseada nuestra.

Muestra alas, acelera caricia.

Cercanía, sueño, verso, letra.

Entra profundo, crea sonrisa.

Beso dulce, agua pura.

Cura alma, sinceridad uso.

Deseoso sueño, arde metáfora

suspira esencia, amando fogoso.

Distancia decreta olvido de razón.

Querer puro, sólo corazón.

Vía una, sentir.

Hermosa compañía, contentarse primavera.

Fuego, complaciendo instinto hermoso.


El Castellano


IX INFERNUS SET CAEBLIS


Cercada está mi alma tus beldades

edades flamean tu sonrisa señora Hada

asombrada vuelas de alas verdes,

Hades responde, ansia mía rememorada.


Oh nuestro tormento alegre

embebe de tallo,

calo decencia en vena agreste;

ensombrece mi designio a soslayo.


Dulce, pura, de purga llena

plena que mi luna pulse,

desuse ofrenda tan divina que no quema,

largueza sin par, alma use.


No traiga su amigo cristiano,

mano de poder le otorga sin cuero,

cuerno servil ofrezco cual gitano,

piano servil es talento.


Gloria a tu misteriosa,

gozosa poesía runa de victoria,

vanagloria es creer caelis ganado.


Vengo de tu hinojo de abajo,

tajo de regio verso tengo,

venzo a Solar que oro trajo.


Fiel designio cuestan espadas

azadas sacan penas como dulce miel,

hiel infortunio ya no es lazada.


Fuerza del amor

clamor de hadas, tuerza.


Razón y artificio en hoguera,

madera, soy ciprés poeta.


Criador de mundo, mi semilla es valor.


Förüq


VI

Bato alas de ángel,

pincel de alma para la hoja

que se alimenta de letra, y su

vida sempiterna.

Tuve plasmado mi sentir de vivir

hace más de quince años

y tengo treinta y tres,

y sin caer de rodillas

no abandoné la causa primigenia

el Amor, creo con boca de

dragón, calor de arte flamígero,

un sin embargo, con nobleza

aún envejezca el tiempo,

tengo eje, coma y lugar

este amor hace cielo terreno

y nubes que llueven flores

pude transcribir sepulcral

automático, pero mi cuerpo muerto




VII

hasta construirá la melodía

mi día jamás será día si no

escribo el sino y su vilo,

el son me dijo: -Tú que vives

y sonríes, hasta para que

el mundo entienda el arte,

disfrázate de cuervo, de brujo,

de hechicero muerto, que tu

palabra sea la sangre yerta

de la condena por la que

siempre vive tu amor,

cava sin azada funesta,

saca penas por temblores

construye la orquesta, sus notas,

el Paraíso donde vivan ojos

y mentes solares;




VIII

avanza vestido de soldado

eternamente muerto, embebe

de la tiniebla, que la letra

sea tu meta y armada de

legiones, acordes, saetas,

castillos, y celadas, ejércitos

y fortalezas silentes que

la oscuridad florezca

cantando a la luz más

pura, vestida de brea

de cal y arena como

una caracola serena

entre orillas argentas,

bosques en la luna

jamás te acobarde una

dificultad, tu talento sólo

será puente.


Esteban el castellano


IX

BAJO EL SIGNO LA LUNA AZABACHE:


I

Me llama en la noche,

me acaricia su recuerdo,

con sus caricias desvanecerse

quiere;

y renacer en la oscuridad

del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevando dolor.

Yo sin comprender su aparición.

Pero recreando su alma viajera.

sueños serán, pero cada día

la siento más.

En la belleza de imaginar

la complazco con la sencilla palabra

de amor a su alma

sin cuerpo.

Que me acompaña

desde que sufro por el querer.


II

Te busqué detrás de la estrella

más brillante del azul eterno.

En el suspiro de amor

que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó

a ver la belleza que envuelve

tus imaginadas piernas,

adentrándome para reposar

siendo una sombra más.

Y te encontré en mi sueño

más cálido, en el cielo encerrado

que liberé.

En la noche que mi amor corrió

en tu flamígero seno,

y te amé aunque fuese un día

en la penumbra.

Para así no olvidarte nunca.


III

Manantial fulgente de inspiración

tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas

tu pupila enfrentada con mi pupila.

La golondrinera el aroma

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas

el color de tu áureo.

Un piropo, el suspiro

de mi amor eterno.

Que corre que escapa y vuelve

el cosquilleo.

Tu boca con mi boca bebiendo

del mismo agua del deseo,

tu piel con mi piel

avivando el ascua

del sentimiento preso.


IV

Resplandor de auroras en los recovecos,

donde se refugian mis ilusiones

en mi pensamiento.

Tu tez conoció mis manos

y mis manos te moldearon para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche,

cuando noto tu ausencia,

la noche que galopa

y yo con palabras sufridas,

de nuestra vida sentida.

Ya no hay felicidad entregada

con besos y roce de nuestros cuerpos,

medida y entregada,

ya no te buscaré en esa nostalgia.

Me enamoré de la vida

y nada me falta

porque todo me llena.

Te volviste a pasear por mis sueños,

y en ellos nos reconciliamos.

Vuelve a mí el dulce tormento

para vivir soñando

con el recuerdo.

Y amarte soñando despierto.



V

Noche en vela de navegante

sin destino,

noche despertada,

por la luna.

Y acariciada por sonrisas de estrellas,

cercanas y lejanas

según sean miradas,

a través de la copa de sangre

o con la nostalgia del corazón.

Luz a la vela que ilumina la pluma;

tinta de ánima mezclada

con los recuerdos de una vida a tu compañía,

pasada, con hielo y fuego, con besos

huidizos y fulgentes,

eternos y efímeros,

con sueños rotos,

y días de amor

a la sombra de tu reflejo,

disuelto por el embiste del tiempo,

que partió mi corazón en dos y un cuarto,

en el que me alimenté de las rosas

y flores desangradas.

La copa de sangre

en recuerdo

de una sonrisa que resplandeció.



VI

Amada mía te escribo esta noche invernada

detrás de la estrella apagada

que yo te amo amada.

Luna mía, tú mi flor que brilla

luces bonita, estrellita mía

sólo tú eres mi vida

runa azabache mía,

jamás se apagará tu boquita,

que llama a la mía.

mía sólo mía,

mi flor de luna

sólo para mí encendida.

Yo nací para tus ojos,

madera de los cipreses.

Yo sólo soy escarabajito,

yo camino despacito

de tu mano, duermo contigo.


VII

Sólo soy lo que tus ojos

dicen de mí.

Sólo soy amor, vivo en ti;

yo nací de un rayo de sol,

dije soy fuego sin más razón;

de mí la sangre huyó,

yo sólo viví como flor

al muerto le di helor,

porque yo viví solo, solo

como vive la flor

pero ni aroma tuve

ni tuve color,

sólo tuve polen carmín rojo,

que a la tierra llegó.



VIII

Muerto vivo, si no te miro;

luna muerta vi encender

y a mí llegó.

Para yo decir viví, fui, amé,

reí, y con su amor

digno orgulloso sucumbí,

hasta de su boca morí

pero un día desperté

frío como sol que fui

y ella huyó de mí.

Así mi condena

cuando yo muero,

ella vive por mí.


IX

Amada inspiración lejana

o cercana, según seas mirada,

del interior embelesada

alma de mi alma,

espíritu sin nombre.

Destello sin horizonte.

Luz atraída cual estela indefinida,

venda que el ojo no vea;

orilla de mi barcaza,

sin suspiro, ni terraza

cruel hornaza,

letanía sin lejanía.

Ni caricia existe

sin manos que te modelen cual arcilla,

lugar de mi lugar sin hallar;

bello templo tu mirar.

Ni beso existe sin sentimiento inicial.

quién afortunado

que en mitad de la rima,

muriese para no cesar.


X

Cuidarte, un esmerilado sino,

sin cosecha mortecina

ni pensamiento enemigo,

soñarte, y el sueño

la vida trae,

acabar hendido de la expectativa

llorar savia atisbando ser sangre de tierra.

Abrazarte a las tres de la madrugada,

sentir que tu cariño me velaba,

contruir un tiempo de sentimiento,

no de un mero invento,

que se inició y ha de acabar,

inicio sin final propuse,

como comienzo que abarca pero nunca inició.

Sangre de inocencia,

es bondad ciega,

voy lamiendo tu cumbre,

sin esperanza ni dulce futuro.

Pero con la fortaleza

que yo soy por siempre

la noche y su rebelión

de esquema.


XI

Mirada obtusa a la vela

y el candelabro,

un borbotón de densidades que caminan rebrotan,

como lienzo inagotable,

una conciencia fría de agua.

Me desdoblo,

para descarnar esta figura que me acecha,

y choca en luz proyectándose

en opacidad.

No tengo sombra y cuando la veo,

siempre digo que juré alcanzarla.

Matiz insobornable

ganar tu aprecio

sin despedir,

esta injuria inmortal,

de sed de sangre.



XII

Adorar es amar sin razón,

embeberte hasta se llene el corazón.

Principio de causa

es construir casa por el tejado,

revivir algo irracional,

que ni sacia a la estúpida razón,

no veo problema en darte todo,

porque es sabido,

que entero me siembras, tú.

Mi dulce tormento.


El Castellano


XIII                                                                                    VORAZ DESTELLO: 

Resplandor de auroras en los recovecos,

donde se refugian mis ilusiones en sueños.

Tu tez conoció mis manos y mis manos te moldearon,

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche, cuando noto tu ausencia,

la noche que galopa y yo sólo con la palabra sufrida

de nuestra vida sentida.

 

Ya no hay felicidad entregada con besos,

y roce, de nuestros cuerpos,

Medida, y entregada, ya no buscaré en esa nostalgia.

Me enamoré de la vida y nada me falta,

porque todo me llena.

Y túmi bella, volviste a pasearte por mis sueños

Y en sueños, nos reconciliamos.

 

Desperté, y sentí de nuevo, el dulce tormento,

Para vivir soñando con el recuerdo,

y amarte soñando despierto.

 

Si me marchito sin ti,

No me quemes con letras indecisas,

porque vives en mí,

y te daré lo que pidas.

Si permanezco, en tu recuerdo,

no me quemes, no llames al olvido.

Si acaso me dueles,

no es por tus errores.

Es por tus triunfos, sobre mi palpitar.

No me quemes con una lágrima,

sólo con un beso.

Si te perdono y no vuelves,

no me quemes, porque

el fuego no se quema,

Se aviva.

Tu ausencia consume mi alma.

Aumenta mi llama,

No preguntes por qué.

No me quemes sin amor,

Porque no eres mentira, eres pilar,

Pilar que sostiene mi verdad,

Que, aunque duelas,

Eres mi amar, y no despertar.

No me quemes.

Si vuelvo no te guardes,

Porque vivo de tus detalles.

No me quemes, con amor silenciado,

Haz brillar este fénix.

Sólo calienta este corazón,

y te dará su fuego sin medida.

Pero si ves, que mi llama, está extinguida,

No me guardes las cenizas,

échalas de abono, a las rosas amarillas.

No me quemes, porque me dejo quemar.

Soy fénix arraigado a tu bondad.

 

Si el cielo se cierra,

mirarétus ojos, para tener mi cielo,

mi palpitar te dirá,

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran,

quiero tenerte cerca,

y coger tu mano,

sentir que no eres

un sueño que perdí.

Si despierto te vivo.

Soñando te sigo amando.

Cogiendo cada estrella,

en una letra para ti, tú la más bella.

Y el firmamento se cierra,

sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán lunas, pasarán soles,

y el sueño volverá,

con cada latido tuyo.

No te dejo una flor, te dejo las semillas,

los frutos de este amor.

Porque en mi jardín sembraste,

Tu belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad.

Puedo describirte como mi vida giró a mejor,

con tu sonrisa clavada, en mi mirar,

y el calor de cada letra tuya, sentida.

Te quiero, de verdad.

 

Siendo tus nervios, que atrapan cada sentido tuyo,

cada lima, que afila, tus pensamientos,

sería tu imaginar constante, en amor de dos,

sueños de un romance, correspondido,

 

Donde no importaría quien se enamoró primero.

Ya estaría atrapado en tus dulces suspiros de amor.

Y tus ardientes palabras de ilusiones lanzadas.

Clavándose en mi alma, lanzando a ti flores.

 

Estarían mis poemas, y mi razón perdida, en tu corazón.

Siendo el poeta, en tus ojos, el agua de tus besos,

el rocío, en tu cabello, el fuego, de tu combustible.

El que guarda, tus caricias, y hace inventario, de cada detalle.

 

El fiel, el humilde y el noble, el sincero de sentimientos.

Simplemente sería yo, brillando con tu amor.

Quien invocóa la tempestad, de roce, de nuestros cuerpos.

Quien se abre camino, galopando, en tus piernas,

 

Para descansar, en tu boca, siendo hielo, y fuego a la vez.

Siendo anhelo, escondido en corazón,

y corazón encendido, en anhelos, cuando te veo.

Tu gemido tímido y feroz, tu voz. 


Ocaso, que la luna baña, de azul, y azul vestido de traje,

de estrellas, un firmamento, que convertimos en magia,

a fuego de nuestros cuerpos, a viento, que transporta,

nuestros jadeos que crecen, hasta juntarse en canción de lobos.


El castellano


XIV


El sol desciende algo va incorrecto,

creí imberbe mi dolor,

creí asirme henchido tu corazón,

siempre amparé 

lo que dijo el tiempo,

mi vida contigo siempre amparó...

Amor, oh ese hueso de suerte

desvencijado en pasión,

vida de la vida de tu calor,

mi vida para ti,

más que cuatro aspas

dando vuelta,

todo puede su suerte,

oh dulce suplicio invernado,

oh sueño de arcángel,

tú sientes mi secreto,

me alzo,

subiendo mares y arrasando, desplazando cerros,

tu alma, quizás más que una Quimera,

más que raíz divina de semilla en Tierra.

Tu piel inimaginada lluvia,

miel tu agua angelical,

tu voz el eterno secreto mi contento,

como aventar girasoles

y sembrar el rocío tu acento,

vengo del suelo,

nadie me va a detener,

jabré mi tiesto, mi niña amapola,

mi diosa antigua,

quién a ti se mide,

me calló cielo en tierra,

mi certeza,

mi amor de espada,

permite incendie tu mundo,

para juntarnos mi amor verdadero,

Musa rocío de Alba.


Miguel Esteban Martínez García


XV

FLOR DE NIEBLA ELOGIO:


Rocío es tu lágrima obscura,

oh, granate congelado,

es tu palabra vestida de humedad,

voz prismática

soles cuarteados,

inequívoca, luminosa,

brilladora, que todo abarca,

herida y manantio

fuente de espejo,

llama sostenida,

iris de tu propia sombra,

exactitud encarnada,

tu energía irradias,

puñal de crisoles,

y miradas derretidas,

puñal de jactancias

y amados rayos,

espadas,

frutos y simientes estelares

cosechas,

cúspide en vértigo,

cavas abismales dentelladas

de rubor excelso,

oh rectitud de ascua,

quise ver través tu ojo de tierra,

Ostara, la Brillante,

mi cristal fugitivo,

destino fértil,

diamantino que baila en tus labios,

pétalos de Ambrosía,

palabra pura,

callada, amor acaso fuese mía,

alzo vientos y cierzo septentrionales,

viendo a través esta tierra,

aire, luz, mi saliva,

quieto de existencia

clamor de valles,

gloria inasible,

tachonada tus líricas huellas,

cruz y sacramento mi ceniza,

tembloroso de paso firme,

osadía o impermeable letra,

ente de un ente mi sangre,

vida de la vida bajo tierra,

latido rebelde a morir,

firme,

los duros somos bronce,

aunque nos derriben

es para alzarnos más fuertes,

mundo hable sus espinas,

que esta vibración y ennergía

es invencible.

Oh Sol ferro

tu misma luz, infinita melodía.



Förüq er-lobo bohemio



                                            XVI

Disuelto:

 

Muero por un beso.

Vivo por un querer,

cruel del destino.

Condena de una pasión,

que creó tu pestañeo.

Al dejarme ver,

tu cielo encerrado;

fijamente tres minutos,

Y morí con tu pestañeo.

Demostró que fui,

Importante, para ti,

Y que a pesar,

y muy a mi pesar,

de los problemas,

seguí en tu mirada atrapado.

Hasta que la aguja,

de aquel reloj de pulso;

se paró, al pasar ciento ochenta, segundos.

Mi cambio de vida,

cuando consumí,

Medio giro, al decir,

siempre te amaré.

 

LUNA AZUL:

 

Te amo no sabes cuánto.

Cierro los ojos y te veo.

Tu sonrisa es el mayor de mis regalos,

tus dientes son evanescentes, que hablan de como tú sientes.

No quiero mi despertar si no es para verte a mi lado.

Acariciando mi pelo, diciéndome al oído te amo.

 

Siento cuando discutimos.

Y no lo aguanto.

Vuelvo a nacer cuando me dices te quiero.

 

A cada instante pienso en ti.

Ahora ya eres parte de mí.

El mundo me parece un infierno si no estás a mi lado.

Tu cuerpo es un dulce parnaso.

Estoy preparado para amarte.

 

Veo que me ves,

miro que me miras,

amo que me amas.

Sin ti no soy yo,

sin ti siento, que mi alma me abandona.

No quiero decirte cosas bonitas para nada.

Sólo para que veas, que me tienes loco,

Sí.

 

Que sacas lo mejor de mí.

Que me has alegrado la vida.

Sé que me amas,

Sé que te amo,

y que sin ti, no soy yo.

Confío en ti, porque tú lo haces, en mí.

Y no te fallaré.

Sólo tienes que ver, todos los días, cómo estoy sin otra vida,

y objetivo,

que hacerte feliz.

Sin otro encargo, que compartir contigo todo.

 

No quiero perderte nunca, y eso requiere luchar, y dar lo mejor de mí,

para que esto funcione.

Me atormenta pensarlo,

que cada día estoy más enganchado a ti,

que cada día que amanece, mi amor por ti,

envanece.

No importa nada, solo el final del camino,

que es llenarte como me llenas.

Si te digo, que sueño contigo, casi todas las noches,

No exagero, hasta sueño despierto, cuando estoy contigo.

Por querer soñar contigo, de ti yo me he enamorado.

Eres sueño, eres mi dormir, tú lo eres todo, para mí.

 

 

Quieres saber la verdad, me has alegrado la vida.

Has llenado mis ojos de esperanza, de un futuro junto a ti.

Esto no es un poema, es una hoguera de sentimientos,

que arden en mi interior.

No soy especial, soy de carne y hueso, y me muero por ti esa es mi debilidad.

Te deseo y   que mi cuerpo, te llama cada noche.

Que cada parte de mi cuerpo, te extraña, cuando no estás conmigo.

Que cuando me levanto, y no te veo, me pongo triste. 

El ser humano, nace. Ama, lucha, y muere.

Yo lucho, te amo y me muero por ti.

Tú eres el timón que guía mis pensamientos.

Eres mi estrella en el firmamento,

El sol que me vislumbra en cada mañana.

Y la luna de mis noches color plata.

 

Acariciando sueños, viviendo el recuerdo.

Como una vida sin sentir, no la quiero,

En el despertar de ilusiones en verso,

Todo es bonito, todo es bello.

La nostalgia crea su velo de dulce tormento,

para quererte me basta imaginarte.

El velo de traer el pasado al presente.

Cayó de mis ojos, pero el corazón,

lo cogió, de venda, para la rosa clavada,

Ninguna lágrima, fue desperdiciada.

Ningún beso, te olvidó, al alma de hielo, tu calor.

El hielo, tiempo de insomnio, de sentimiento.

Calor, la ilusión, que un día,

cayó por tu mejilla;

Y evaporó al rozar, tu boca, en sonrisa.

Frío, el canto del viento, que llevó mi amor,

lejos de este cuerpo, lejos de una vida.

Que, en sangre de poeta, lloró por la avenida,

de ángeles estrellados en estrellas,

y hadas, de mariposa, sus alas,

que fueron capturadas, por arañas.

Quien dibujó el cielo, con colores, a su amada,

merecerá algo más, que un traje,

de azul tranquilidad.

En color de dioses, y diosas, su eternidad.

Junto al escrito del mundo vivo, que seguirá,

Aún, cuando el cuerpo caiga, como la hoja,

caduca del otoño.

cuando la melodía, eleve al Creador.

La esencia, de aquel pintor, escritor,

que pintaba con la pluma, de su vida.


El castellano


XVII

SENTIDO DESCUBIERTO:

 

Ilusiones traídas al presente.

Como la niebla que trajo el viento,

de tus iridiscentes palabras,

llevándome, al abrir mis ojos, al mundo,

de sueños sin vivir, de sentimientos.

Solo para ti.

Experiencias para compartir,

como mensaje en una botella.

Que salió a flote,

del lago de la esperanza.

Sin lágrimas te canto, y te escribo,

que desde que volviste, eres lo más bello,

que pasó por mi campo,

de amapolas y maravillas.

De mi palpitar, y memorias, de estrellas.

Para ser, tus caricias, vivas y aradas.

No te vayas compañera, acompáñame

En el viaje a la felicidad, como lo hago yo,

déjame dedicarte un cielo de sonrisas,

y cálidas nubes de colores,

de besos incipientes,

como el fuego de tus ojos,

con el poder de su mirada,

y el agua manantial de tu boca.

Déjame soñarte y amarte,

como si nuestra circunstancia

hubiera sido otra.

Déjame decirte que declaro amor por ti,

que me gustas, que no quiero idealizarte,

pero eres lo más lindo que pasa por mi mente,

desde que volviste y siempre.

Como un beso en la amistad.

Vuelvo a caer en tus alas de amor.

Cuando ilusionas mi palpitar,

que te busca para curar su dolor,

mi vida tú, desde que apareciste, nuevo comienzo. 

Amor de siempre.

Cuando te veo en cada letra,

y no puedo evitar corresponderte.

Un alma que te llama para sostener la esperanza.

No espero que me creas porque sé que me sientes,

Solo agradecerte tu huella creada en mi ser.

A fuego de una ilusión en tu mirada quiero seguir

En tu mirada quiero seguir viviendo.

No sufras porque pienso que algo me arde dentro.

 

Nunca se cerró el camino para ti.

Perdona a este corazón de niño,

Que tuvo que esperar a tu cariño,

Para demostrarte que nunca murió su ilusión,

por ti.

Que nunca te olvidó, porque clavaste,

con fuego tú sentir, en mi interior.

Este corazón que empezó a latir,

desde conocer tu alma, en letras, como mi alma, en letras.

Emocionado, porque develo, amor por ti.

Y es correspondido.

Feliz por ser tú, mi sueño,

por sentir, que te pertenece, mi mejor sentimiento.

Con valor, por sentir, lo que sientes.

Por ser alma, de, y para tu alma,

por sentir tu beso, y entregarme a ti.

Porque, eres lo que deseo.

Y, de tu beso, de amor,

Nació una amapola, en el corazón.

Con valor, para luchar por ti,

Y, por mí,

para arroparte, con fuego, el sentimiento.

Para ser, tu verso, tu vida, y tú, vida, mi sueño.

Me entrego a ti, porque

ya que, mi verso, corazón, cuerpo y pensamiento,

te llaman, y dicen, que yo, te pertenezco.

Me quedo a tu lado, pegado.

Para no irme,

Siendo completo, en el abrazo,

Tu sed, con mi sed, juntando.

Me quedo a tu lado, mi vida.


Porque me he enamorado.


XVIII

Amante fantasma:


Hablo desde esta sombría llaga,

que me habita desde dentro, por fuera,

un cielo noctámbulo, me cuelga la caricia,

mi vida que jamás se consume en desquicia,

rajo este sol que visita tu retina,

espacio derredor acaricio

en agujas que te cuelgan el techo,

flor con flor brilló nuestro corazón,

una luna tejida por su alarido

a galope del viento en mi mundo

te alzo en piel de piedra

crepitando tu rayo que me cuenta

de tu vena y su carcoma

muy lejos de la tierra hilvano tus ganas

con destello furtivo

de sed de abrojo

cambio tu vida a mi antojo

sí tu pecho en rojo,

sabes quién soy,

soy fantasma, que sólo tú ves

flagrando el viento a tu merced,

háblame del puerto y su negro sentimiento,

háblame del cuervo,

de tu alma sin cuerpo,

ven, ven a mí

veremos el amanecer

en la sangre de mis ojos,

acabaremos con el destino inerte

que cruza mi suerte,

ven de nuevo quiero verte, apoderarte,

alimentarte de mis rosas desangradas,

es por tu roce que mi sangre bulle

y jamás de ti se esconde

te siento en cada silencio seco,

en cada eco de oscuridad

que a mi espíritu sucede

cómo no tenerte

si por tu idioma me florece el verso,

piel con alma simiente del atardecer,

umbrío cae su sonido;

Tu cuerda que afina el grillo

y cigarra con su guitarra

acantonando nuestro oído,

es por ti que mi suplicio cae investido

fiel a recorrer tu segunda vida,

ninguna mentira me dijiste,

el miedo ahuyentamos juntos de la mano,

la noche llega de nuevo en tu pupila

de esferas yertas

y sus paraísos de hielo

que cruzo al verte

quiero que me sigas sonando

eternamente la noche

para todos los siglos

que empieza nuestra condena

sintiendo hoy la lluvia bajo tus ojos.


II

 

Hablemos hoy en plata de tiniebla,

oración de tu sangre yerta,

cumbre febril de hoguera quieta,

ese cuervo descubrirás su poder,

yo iré de tu mano,

manso tu poder sembrado,

aunque no entiendas

no preguntes por qué sigo a tu lado,

el puerto negro te llamó

y sentiste el poder de tu pasado,

nadie permitió que desembarcaras,

capaz eras de romper la cuerda

que sostiene las dimensiones,

ni vivo ni muerto

niega tu osadía,

cruzaste la puerta de oscuros lirios,

tu amor a la flor

al creador conmovió,

resoplo tijeras rojas

en grises ideas,

desenfundo mi filo,

crepitan arduas espadas,

respetaste la muerte y ella

respetó tu vida.

Crascita tu lozanía,

entre forrajes

y soles pudientes,

desmenuza tu silencio,

clavando yunques

de paredes granates,

el peldaño irá cuesta abajo,

cabalga tus lindes despiertos,

libérate de insectos que caminan,

turbios azares me cuentan

de tu devenir rizado

al filo de la navaja.

 

III

 

Anochecer de mi vida,

en tu patio de la araña,

retozan clarines esquivos,

yo soy lira de alma consumada,

vicisitud ensimismada

de tu azar en semblanza,

vivo flagrando tu azada,

pulcritud entre cristales rotos

esa soy, bruma en tu noche,

claridad en tu día

luz de cada siembra,

arena del tiempo

enclaustrado,

vine deshojando recuerdos,

hoy me diste voz,

no seré yo tu perdición

si no el camino a tu salvación,

viviré mordiendo tus rosas

que desangran tu amor,

soliviaré lo liviano,

afligiré temor al miedo,

seré aliento perdido

descubierto,

te abriré mi reino,

las escarchas serán los colores,

viviré besando tus flores,

limaré abrojos nacientes,

serás estaca del destino

servir a tu alma sin nombre

me alumbre,

camino de mis flores desgranadas,

sangre de tu reposo

mi amada espina de luz y de sombra.


Förüq


MAGNIFICENCIA RECTA:


I

Vista sin tu jardín quema el día,

inciensos incipientes sobre oro en vena

encima las llamas violetas, noche sin luna,

jardín de ocasos sin acierto, era un bosque

dentro del cobre, bañado por ceniza.

Hinojo en surco y laberinto de caléndulas,

jardín mal parido, brotado

sin tu blanco fantasma de luna, no debo avanzar,

Trenzas, que cuelga la noche concisa,

de argenta cantiga, mirar tu viejo salterío,

y el rostro sin vela, sujeto el candelabro,

con blancos misterios y tres naipes helados,

tapia en piedra sembrada, musgo, y voraz hiedra

jardín castellano, dulce, cantor,

sombra de lobo viejo y dulces gayos ya dicen

lo que no te diría yo.

Risa memorable,

exigía un almendro para dar nuevas hojas.

Cuando dormí, soñé sin pulcra ilusión de palpar

era una fontana de mi sangre que fluía dentro

mi interior, rizadas abejas acudían a colmena

tras bañarse en mi solaz fuente, ardiente mi sangre tenía

aquellos visitantes dorados cargados de tu polen astral.


II

Era una tarde de enero,

de sol quemando el día

allá lo alto el nacer del río Cuervo,

se escondía por su cumbre,

requemando reflejos.

en un valle perdido,

fui por su recuesto,

y su rumor bajaba bravo,

cual cascada al soto

no me resonaban temores ni viles afrentas,

ya conozco lo que no quiero,

mi llano agreste reverbera,

y entre pesares creció

yerguida mi planta,

embebecido llevaba el porte;

del más tranquilo pecho, mi pecho,

cogió mi rumbo un giro dentro su giro,

le llamaron elipse

que yo por humilde y pobre

jamás disparé su incierta osadía

índigo, rebelde,

convertida en ascua

de seguro crascitar

y oscuro secreto,

defendida de mis vientos

alzo su tesitura

de azarosa vida

en beldad suprema,

clamé trescientas

treinta y tres veces,

los que tuvieron suerte,

no vieron su lengüita, la besaron,

no vieron sus brazos, la abrazaron,

no osaron su transparencia habitada, la abordaron;

moriré donde nací,

mi patria, mi hogar,

de cerros mi confín,

sinfín de álamos,

mi mar, mi Musa,

apero su cariño,

manado arroyuelo,

vi fluir cual voces de bronce y ágata,

duendes alenté

bajo los muros de mi cedro,

oh mis pisadas eran eco,

solo y desapagado,

como muere una chicharra su sonido

de noche,

mismo hogar de mis castos dioses.



III

Eternidad besaba ya el lindero abierto,

acuciaba una estrambótica oración,

de jardines redentores,

y suaves luciérnagas de letras,

pisaba saboreando dulce

mi regio abrojo,

tierra abría sus párpados

de forrajes venideros

que nadie puso,

sólo dioses sembraron,

me ofrece cielo y herrumbre,

yo sólo poseo fuego,

como mi mano sustenta,

te admiro tu silencio pedernal

de campo y llanto,

mi risueña viborilla

que yo amo,

que yo admiro,

que yo entrañaba,

de ruego y esperanza nació el consuelo,

de verte como breve destella

una estrella apagada,

pero viva al helor de supernova.

Mi corazón que en repecho y afán

te canta y entona

que te honra.



Förüq a 27-01-2023

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


SED DE TI:


Tu verso y mi verso

tu azabache y mi azur,

tus líneas y las mías

oraciones de ocaso y sol naciente,

unidas en la más hermosa creación,

poesía de color,

nacida de dos corazones

que se unen en un mismo ardimiento

en un solo mar en un solo fragor

en una sola felicidad

en una sola alegría y sinfonía,

como trino de todos pajarillos

del castillo olvidado,


tú mi luna yo tu Sol luciente,

tú mi firmamento,

horizonte de mis ancestros,

 yo tu custodio,

tu principito, y tú mi reina

tú mi amor, y yo tu rayo de Sol oscuro,

tú mi inspiración y mi Musa


tú mi amor en lo difícil

a quien admiro con el alma

y que importa el tiempo de nadie,


cuando vives aquí en mi corazón

siendo flama que me quema de pasión

ascua indestructible, latido a sola voz,

siendo mi sonrisa

siendo mi ilusión

siendo mi esperanza

siendo hoy como siempre mi palabra,

siendo todo para mí

todo lo que pedí

y hoy eres realidad

eres mi amor hecho verdad y sueño.




Förüq er-lobo bohemio Esteban


EL VAMPIRO Y LA FANTASMA:


Buscándote en el silencio.

Teñido de estruendo crepuscular,


Buscándote debajo de una piedra,

como en la oscura siembra,

o en el fondo de una cueva.

Doncella, solloza el sortilegio.


En la flor sin cortar,

como noche de vela y tijera.

o en el fondo del mar.

Navegar tu cuerpo pintar lo silente.


En la nube o fuera del cielo.

Jinetes difuntos,

compás de los tiempos,

sacrílego amar sin alzar ni osar.

En lo que se ve,

fuera la línea,

y en lo que solo se siente.

como rosa de atardecer sangrando humo, y besos.

En el sueño y en el recuerdo,

en mi felicidad o en mi tormento.

sí doncella en un cuerpo de mi cuerpo,

en mi llaga esquiva rizando ascua

y su sabor flamígero,

flor de niebla y umbral.


Buscando, te encontré lejos.

En este punto sin partida ni retorno,

comienzo sin final

ni vuelta al fijo punto,

vine de la sombra arribada,

besando tu sábana bajo el azulete,

denso tu éter,

compás de espadas,

y fragantes flores.

Ahora que en letras te tengo

estás cerca de ser mi vida

y yo tu verso.


Bella, vuelas libre doncella,

pero retornando siempre a mi vera,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos, 

como sangre yerta, desvelada,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños y sortilegios,

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

y su crujir de aurora indómita,

ángeles y dragones arropo en el corazón.


Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

y el verbo pintar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

teñido de asideros de belleza rasgada,

cientos de alegorías, para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortó un camino en dos.

Vuela libre la fantasma, 

pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia ocaso del amor.



Me llama en la noche,

me acaricia su velo sempiterno,

viene altiva en cada sueño, sierpes gloriosas

sus cabellos,

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad llameante 

del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición, miré un espejo quebrado,

partió mi soledad un crisol de parcas sombras,

.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la siento más,

desde su crujido travieso

a su manecita helada subiendo mi espalda.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor

a su alma sin cuerpo que yo por amar la amo.

Y ella que me acompaña desde que sufro

por el querer como pequeña ángel susurrante.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Mas no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Mas si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién o si ella y yo,

somos presos del querer.



Te vi detrás de la estrella más brillante

del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.


Entre la oscuridad que alcanzó a ver

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.


En la noche que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche que mi amor corrió por tus senos.

Y te amé aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día

se mide por las veces que te imagino a mi compañía.

y una noche la vida de mi corazón sin sueños.


No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá de donde acaba el firmamento,

en todo lo bello, en mi nostalgia y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta que el sentimiento descansa,

no muere como la flor sale en primavera.

No importa que no te tenga.


Porque después del invierno volverás a florecer,

te ame y a mi pesar y a mi conciencia te liberé,

pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas

porque a mí no me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas. Porque te entregué mi corazón,

por lo que somos y por lo que seremos, nos queremos.


No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía marcando a tu presencia cada poema y cada letra.


Förüq


NÁCAR DE ESTRELLA:


Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

sí quizá,

besos huidizos y fulgentes,

desquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.




Förüq er-lobo bohemio



VIRTUD ECLÉCTICA:


Invitación,

nacida endógena,

a embeber de mi sangre pura,

en esta sala los ángeles caídos

dulcemente condenados,

ya perdidos en un mundo,

solo entiende el lugar

de escapes y fugas de su soga,


salón del reino perdido,

ofrezco puridad de estela,

y vena en ambrosía y néctar bañada,

qué buscas en esta sala,

me preguntas,

yo toda respuesta encontré

y no fue caer de nuevo,

necesitaba más y más en día,

no buscaba ambicionarme más,

si no completarme, como la llenez era,

oh sabiduría dispuesta,

no busqué escape,

sólo pausar tormento cosido

de negro hilo,

intuyendo que el otro lado era volver a empezar,

vida para en vivo,

muerte no se detiene,

dos semanas en coma apuesto

porque si se repiten,

no me dejarán volver de nuevo,

qué buscas reincido, 

en esta sala de los condenados llameantes,

llave, solución al álgido tormento,

no hay eternidad todo es volver a empezar,

sin voz, sin letra,

sin vagido,

sin rúbrica, sin cuerpo,

sin llama, ni luz ni candil,

volver del umbral

y empezar a ser algo,

muerte, vida, crujido,

color, opacidad,

oxígeno,

savia, simiente, aire,

agua tierra o éter,

en esta sala no quedan almas,

sí una, llamada la Sola ánima,

Espectáculo, 

Dante y Baco, comulgan oratoria y baile,

suspiro brotado,

oh mi colmillo,

vine por la voz de la Runa,

búscame Musa,

te llevo acechando

desde que vine a vivir.

nunca sola Musa escarlata,

porque vivo de nuevo.



Förüq Lvgvs


Centauro:


Dos sonidos mejor, que la sola voz,

que narra empeño dictado,

era tiempo insuficiente,

llegada la hora,

llovía, lentamente llovía,

en terreno mojado desde 

hace ciento veinte minutos,

mi escritorio gemía todo lo necesario,

dierum et santuas,

Gloria al divitia,

una tarde venturosa,

algo antes del día todos

los Santos difuntos,

aquí en mi yerto escritorio,

convencía al Creador

 mi alma en libreta,

que si no me daba magnificencia exacta,

de inspiración correcta le sacaba yo, el alma,

en magna oratoria:

Leannán-Sídhe te reza tu duende principito

abismal,

henchido todo deseo conocido

y sin conocer;

abro mi corazón Señora hada,

estoy creando para ti mi ofrenda,

para que se retire al pairo lo que debe de allá irse.

Sobre tu misterio,

honro y te acicalen tu majestuosidad,

te escribe el Hijo de la Luz,

oh, tormento, pena en rogativa todo mal,

en entidad multitudinaria, 

que en treinta y dos racimos me han tentado,

una mujer de atónita escultura en belleza,

su porte,

vestido azur,

tachonado de estrellas granates,

como guadañas en él bordadas,

sangrantes,

el cielo llevaba en mano izquierda,

envalentonando su corazón,

izquierda corazón,

derecha fuerza,

oh casto Sol fierro,

era la trompeta derribó las murallas de Jericó,

aquella pequeña ángel armada,

tocaba mi hombro,

en su trompeta había un nombre forjado,

esculpido como grabado,

NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT

Leí su latín

que decía Oscuridad no se vence, se ama,

en la mano derecha aquella custodio,

sostenía un papiro arremolinado,

me comentó mi sentido, traspuesto

a mi segunda oportunidad de servir

a dios sol ferro LVGVS.

Fui nombrado guardián la inspiración,

que debía sembrar o depositar en cada raíz milenaria,

del Paraíso

Parnaso devorado,

Olimpo terrenal,

aquel papiro era mi alma,

o llave novena para poder seguir,

dando al mundo poemas de mis venas.


Förüq Centauro protector

11 diciembre 2021


ODA A UNA ROSA CORTADA:


Rosa de beldad y pulcritud,

de belleza en pétalo armada,

a ti te hablo, a ti te canto,

tu belleza es alegría del año,



Placer, tu piedad que aflora

ser de ti fragancia elegante,

humor de sangre y carmín vivo,

temor de tiempo que pasa y marchita.



Traje tu muerte, a resucitar belleza innata,

a crear viveza de otra vida en amor

a partir tu sola muerte,

oh, es eterna tu puridad risueña,


como el agua te riega y dio esplendor

te llamo, tú que escuchas y otorgas

a quien te cuidó, mes por mes, flor tras flor,

nunca morirás porque generas gratitud, y auge de sentir pleno.



Quise y seré trovador, de tu sonrisa futura y presente,

que jamás bonita, te cante el olvido disuelto,

afilaré para ti mi guiño y beso transparente,

alentándote a que crezcas del corazón nuevamente.



Por ti sea ave Fénix la vida, y su amor excelso,

oh flor de belleza,

quién vivir tras tus pétalos pudiera,

como escribir una nana para dormir un sueño despierto.


Al crisol de besos y caricias,

entre fuego y mieles;

de una simpatía sin par

ni grillos enjaulados.



Una belleza pura,

del interior nacida

como brota candidez entre estambres,

de luz sigilosa y atónita.


Como un baile de astros

envueltos en estelas fugaces azules,

la pluma danzarina de una golondrina,

su metal que trae en ala.


Alzado mece un plenilunio

de silencio profundo,

una raíz que en su tierra grita

que todo muere en silencio,

menos ella raíz salvaje del rosal eterno,

llamado verso.



FÖRÜQ CASTELLANO MIGUEL ESTEBAN


PULSO SIMÉTRICO:


Al arrope de tu pecho,

calor en almíbar del deseo,

tempestuoso sentir en fragua,

siendo calor, camino,

oscura beldad, girando

en torno tu vida,

que nada se hace lejano,

un soplido

y nuestro reino de ilusión

alcanzo,

veleta de tres direcciones,

calor, orgullo, deseo,

áurea punción,

de cómo es Arriba es abajo,

y mi ser se distrajo,

un Sol, un aspa, un amor

precioso y brillante.


II

Sueño despierto

tu bello rostro,

guiño al solo destino,

trashumante, era que fue

descorchar el latido

en una cepa de vida

quise contar los besos

y tus cristales de pulso

de la inocencia que lloraba

su belleza, tu sonrisa

una aurora

por el palpitar

del sentimiento

que se mece,

para sentir que soy y seré

lo que dicten tus ojos.


III

Y yo sólo quiero, lo que quieras

así soñar corresponderte,

vi el amanecer y el atardecer

del bello matiz

soñando el azabache tus ojos

ese por el que llora

toda noche.

Y mi amor viajó del bosque a la montaña,

y la montaña me hizo hombre.

Para poder amarte.

Al voraz destello, resplandor

de auroras en los recovecos

donde se refugian mis ilusiones

en sueños,

eterna batalla a la noche,

cuando noto tu ausencia

y la noche que galopa,

y yo solo

con la palabra sufrida,

de nuestra vida sentida.


IV

URDIMBRE ARGENTA:


Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor,

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna, que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma.

Marchitó aquella flor, que un día llamé amor.

Y ninguna pudo ocupar su lugar.

Sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz, que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Y lo vuelvo a hacer.



Cerré los ojos y allí estabas.

Como si no pudieses salir,

de mi interior.

Como si quisieras besarme

o decirme algo.

Pero tú bella en sueños

no hablas.

En sueños no hablas.

Y nos quedamos mirándonos

a ciegas.

Yo te aviso, que en el bosque

De mi mente, solo hay un camino,

Y es un laberinto.

El final lleva a despertar

y enfrentarse con la realidad.

Pero tú bella en sueños,

No me hablas.

Y yo a primera vista

me enamoré de ti,

Por si algún día acaso

el sueño se cumple,

y ya, de realidad me dices.

Te estaba esperando;

siempre te amé.


Logré lo que soñaba,

logré encontrar amor,

conseguí felicidad en el pequeño,

y largo momento.

No entendí de ella sus lágrimas,

o quizás sí.

Si su felicidad fue la mía,

al revés también sería,

al revés también sería.

Y yo la esperaba como

aquel día.

Pero con otra compañía.

No lo elegí, sin saberlo,

ella seguía en mi camino.

La consolé cuando llegó en lágrimas,

no me dijo por qué.

Pero sentía su dolor.

Tenía un presente,

y no soportaba la idea,

de quien por ti sufre,

es quien te quiere.

Y esa noche lo que tenía.

Se esfumó como suspiro,

de oscuridad, del callejón conocido.

Esa noche vinieron los jinetes del tiempo,

me mataron en el sueño.

Pero el sueño lo termino yo,

y mejor esa noche solo me quedo

contigo amor, y mejor,

muero con tu calor,

para terminar en ti, con el color,

de caricias, y besos,

como un romance que no acabó.



Buscándote en el silencio.

Buscándote debajo de una piedra,

o en el fondo de una cueva.


En la flor sin cortar,

o en el fondo del mar.

En la nube o fuera del cielo.

En lo que se ve,


y en lo que solo se siente.

En el sueño y en el recuerdo.

En mi felicidad, o en mi tormento.


Buscando, te encontré lejos.

Ahora que en letras te tengo;

estás cerca de ser mi vida,

y yo, tu verso.



Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas,

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre, de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos.

Rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños,

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza, de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

Para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris, quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación,

que cortó un camino, en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

Amada fantasma:


Me llama en la noche,

me acaricia su velo,

viene altiva en cada sueño.

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la amo más.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor,

a su alma sin cuerpo.

Que me acompaña desde que sufro

por el querer.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo, su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Más no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Más si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién, o si ella, y yo,

Somos presos del querer.



Te vi detrás de la estrella más brillante

Del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amo que corre, y descansa

Entre la inmensidad de un parpadeo.


Entre la oscuridad que alcanzó a ver,

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.


En la noche, que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche, que mi amor corrió por tus senos.

y te amé, aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día,

se mide, por las veces que te imagino, a mi compañía.

Y una noche, la vida de mi palpitar, sin sueños.


No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá, de donde acaba, el firmamento.

En todo lo bello, en mi nostalgia, y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta que, el sentimiento descansa,

no muere como la flor sale en primavera.

No importa, que no te tenga.


Porque después del invierno volverás a florecer,

Te amé, y a mi pesar, y a mi conciencia, te liberé,

Pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas,

porque a mí no me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas.

Porque te entregué mi palpitar,

por lo que somos

y por lo que seremos, nos queremos.


No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor, prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía, marcando a tu presencia, cada poema, y cada letra.


VI 

SED DE REGUERO:


Manantial fulgente de inspiración,

es tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu pupila

enfrentada con mi pupila.


La golondrinera el aroma,

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas,

el color de tus cabellos.


Un piropo, un suspiro,

de mi amor eterno.

Irrefrenable el deseo,

de, entre tus afiladas, y moldeadas piernas.

Que corre, que escapa, y vuelve el cosquilleo.


Tu boca junto a mi boca bebiendo

la misma agua, del deseo.

Tu piel, con mi piel avivando,

el fuego del sentimiento.


Aunque te marchaste, sin cumplir mis anhelos,

me robaste mi primer beso,

de niño que nunca había sentido el amor.

Me dolió que te marcharas,

A otro país, sin despedida.

No te pude decir que te amaba.

Pero si, regalarte una rosa amarilla.


Supuse, que te lo imaginabas.

Desde que tu recuerdo, me acaricia,

siembro en la misma maceta,

al último suspiro de verano,

golondrineras amarillas, y al igual

que espero sus amarillas amapolas,

en primavera.


Espero que vuelvas, aunque sea, como mariposa,

o abeja, a mi terraza,

acariciada por los álamos,

y bañada por el monte, de horizonte.

Espero.


Vida en gris de la que tú, eres mi luna esperada.

Se cavan surcos de ti, en mi alma soñadora,

por donde fluye el solitario beso;

la tierna caricia anhela ser algo más.


Mis ojos quieren atraparte en su firmamento,

mis sentimientos arroparte con fuego.

Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida en verso,

mi motivo para ser solo tuyo, para no necesitar nada más.


Ser el sueño hecho realidad, la felicidad de dos caminos

que se cruzaron en el destino.

Tiempo para esperar, vida para soñar,

cuando te vi llegar provocaste mi despertar,

y ya no quiero descansar, solo luchar, te quiero amar.

Nos merecemos algo más, en este papel, que jugamos,

saber si nos amamos, si el deseo quiere ser pasajero,

el mío, quiere hacerse eterno, y ser tu sustento.


Sólo espera su momento, el sueño para vida plena,

avanza cruza cada noche el cielo azul de matices violetas,

siempre te encuentra, la soledad me abandonó para poder servirte.

Ahora avanza la duda, el temor, si realmente te merezco.

Pero del corazón nace mi valor, lo sincero el dulce te espero,

el te quiero.

El pensamiento que paraliza, cuando te veo, la sensación del amor.


Todo lo que me queda por decirte y lo que no te dije,

vida para vivirte.

Avanza, no se separa, no se aleja, te alcanza.

Porque eres lo más hermoso de mi mundo,

camino que surca nuestro antiguo paraíso.

Permanece como el compás de mi pulso,

desde que te conocí supe para lo que viví.


Fluye mi vida por tu cauce, el camino de mi amor;

allí donde viven por el querer alegrías.



Voy allí y te encuentro dormida, al final del bosque,

te encuentro soñando, con otros días de amores, profundos.

Como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,

mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,


mientras acercas tus labios para besar los míos,

y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor, eterno, que devolvería vida,

para quitar su despertar de melancolía.



El lobo vigilaba su guarida allí su mano le sacó, para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces y tiernas,

guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser, volaba hasta regresar.


Te necesito más allá, de este sentido, que grita por tenerte.

Te necesito más que el fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,

y a la vez te adoro, en cada golpe de viento, y reflejo.


Me encuentras, y tu recuerdo reciente, me besa,

Mientras no puedo evitar recrearme,

en el deseo y corresponderte.


Transparente sentimiento, para sentirlo una vez más.

La noche está llamando, moviendo su tranquilo velo,

a flor los recuerdos, que te piensan, una vez y otra.

En la soledad, mis manos quieren sentirte, mis ojos verte,

maldita mi suerte, que dejó que te fueras para soñarte.

Ahora, los minutos me ganan sin ti, no quiero el cielo sin ti.

Como la brisa a la mar, mi alma reclama tu compañía.

Cómo encontrar sentido, en lo vivido, por su final,

si ya no está.


Tú mi noche, y mi día, quiero verte,

una vez más,

Para así no sentirte soledad en la oscuridad,

Tu reflejo llegará, allí donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.

Hoy la noche me llama una vez más, para soñar que a mi lado estás.

El tiempo para sentirte, lima mis nervios con solo mi despertar,

y no verte llegar, para no verte llegar.

Amor dónde estás, si te fuiste quién te podrá domar.


El castellano


VII

Tu voz:


Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor, en mi mundo de ilusiones en viento,


Bésame,

al final de este deseo de susurrarte,

acaríciame con tus labios,

el mordisquito en la oreja,

el susurro en el cuello,


noche de eco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta, de árboles.


Ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz.

Tu voz.


Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo, y su carmín,

el despertar, de su recuerdo.


Acariciando, su pelo,

siendo sus ojos, siendo su boca,

Siento sus nervios, me atrapan,

enredándose contigo,

el momento, que dejó el silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.


Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Tú y yo, solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

Se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.


Sostén mi placer cada anochecer,

sé el tiempo que nunca se fue,

sé mi sonrisa y cada imagen que, quiero ver,

detén este instante, para hacerlo real.


El sueño hecho realidad, la historia sin final.

Mi eterno amor, sin dudar.

Corazón carmesí, como flor de abril,

navega mi sensación.


Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil, que me quedan por decirte;

los que nunca se irán.


El castellano.


VIII

Latido:


Latido constante, clavado en tu mirar,

Caer y despertar en el incesante sueño,

De compañía a tus efímeras y angeladas,

alas de tu eterna alma.

En sinfonía plena con mi sentir,

plausible en verso y gesto

que arde en tu corazón de fuego.


Aviva el recuerdo creando presente

de este soñador despierto,

para volver a anhelarte mi amor eterno.

Susurro del viento trayendo tu brisa,

a mi sentido, despierto, cuando te veo.

Latidos al compás de tu sentimiento,

Viendo la vida en colores,

desde que mi pensamiento invades.


Y vivo colgado en tu pestañeo,

para ser el poeta de tus ojos,

sencillos y tiernos, vivos y aceitunados,

y corre mi vida por tu cauce.

Donde el río creado,

fueron mis lágrimas de felicidad,

de sentirme amado.


El castellano


IX

CRISTAL DE PULSO:


Inocencia que se hace belleza,

Sonrisa que ilumina el alba,

con el gorgoje de los pajaritos.


Si el amor no fue a buscarte;

tú fuiste a encontrarlo.

Y yo sólo quiero, lo que quieras,

y así soñar corresponderte.


Vi el amanecer y el anochecer,

del bello matiz en tus ojos,

que suspiraron.

Y mi amor viajó del bosque,


a la montaña y la montaña,

me hizo hombre.

Para poder amarte.


Hoy te vi ayer me doliste:


Te veo y reluzco que te quiero,

que por ti me encuentro,

te miro y mi mundo se vuelve loco,

te deseo y mi sangre arde como fuego

sólo un pensamiento: que yo nací para tus ojos.

No existe reloj ni conteo que detenga este monumento.

Mi vida pasa fugaz como el viento,

pero mi palpitar, sabe, que te seguiré queriendo,

estoy enloqueciendo, te veo en todas partes,

en mi cama, bajo mis sabanas, en mi cuarto,

cuando miro, de noche, las sombras dibujan, tu figura,

el viento, me susurra tu voz,

las flores me recuerdan tus labios,

el agua tus besos, los rayos de sol tus cabellos,

tú eres mi doncella yo soy tu bohemio.

Mi alma me dice vive amando, muere luchando.

El coraje de luchar por lo que uno quiere en la vida,

es lo que da respeto.

Pero tú tienes otro dueño de tu corazón,

el desánimo me invade como olas,

golpeando el acantilado, de mis pensamientos,

te llevo dentro, de mi ser,

no sé vivir sin ti, quisiera ser yo el que te abrace,

el que te bese, el que te diga al oído

que solo tú y solo yo, inseparables los dos.

Una historia de realidad, imposible de contar,

Indeleble en mi interior,

Ya no puedo soportar otro día más sin llorar,

Sé que me sigues queriendo,

Pero ya pasó ahora solo queda el recuerdo,

Como un boceto, que se dibuja, cuando cierro los ojos,

despojos de aquel amor vivido,

como un silbido llamando al olvido.


El castellano


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


CATEDRAL DEL LABERINTO ESMERALDA:


Era una mansión abisal,

de tres gárgolas vigías

custodiando un laberinto inextricable

de la orden el fuego su espejo;

guarida y morada de corceles centauros,

la flor de Hércules crecía de una luz

lejana, sigilosa y eterna,

crecía de aquel inframundo

un olmo eterno guardián,

todo hojas en ojos en llamas,

viborillas por ramas.

Hidras y Esfinges, como Medusas

avisaban con su acecho yerto

del peligro, refugiaba,

aquella guarida maldita

que hasta dioses temían surcar.

Aquel bosque umbrío de laberinto,

era de aguas azabache y brea encendida.

Poso de almas errantes y jinetes difuntos,

todo servía a la sed de sangre,

en esta fortaleza se custodiaba

la llave de la virtud jamás enseñada


mas había...

FÖRÜQ Miguel Esteban


 II


Más había un cerro

las almas condenadas,

en su cima era de nieve roja, sangre congelada

allá germinaban las semillas del mal

y odio resplandeciente, su deshielo

alimentaba el río la Estrida tiniebla.

Toda bestia aguardaba el regreso de Perséfone,

mujer de Ares, Rey de aquel inframundo.

Así con ella, recibir órdenes a cumplimentar

sobre la tierra Numinosa, del humano ser.

La virtud jamás enseñada, custodiada,

era tan ambicionada por los héroes del mundo fértil

cual néctar y ambrosía, los castos dioses.

Requería aquel cerrojo del portón, de tres llaves,

sólo conocidas por Perseo, un semi-dios,

había que cercenar tres ramas de tres espinos

que allí sangraban, áureos de plata, bronce,

y titanio, si destino dictó y era semejante...


III


Semejante empeño cuando se llega

a las fauces del Averno,

este árbol triple en espinas dorado

se esconde del ímpetu errado

sólo el nacido de la sangre de los dioses

es merecido a ser guiado por el negro cisne

fácil es bajar al Averno, ardua tarea

regresar y escapar a las auras del cielo

las aguas de los lagos estigios

y su río la Estrida brotaban de esta guarida

que misterios todos, acoge,

junto con toda el agua abismal

nutre cada pozo, también había una encina

turquesa, donde se podía escuchar

los fúnebres gritos de un cuervo blanco,

era morada de almas errantes y espíritus

que sólo su oscuridad abrigaba.

Quien escribe ofrenda al sacrificio

la mitad de su locura, extensa, habitada.



Förüq castellano Miguel Esteban


IV


Arribo a ofrendar mi designio

en cuña demencial, su mayúscula mitad

a la tierra Madre Tiniebla,

tierra almas inconscientes, velan las muertes.

Allá en venas de pedernal florido,

fondo de idea mística, por anchas fauces

de siglos dormidos, adentro al reino las Sombras

surco su corriente de aguas vivas.

Se descubre áureo templo, llama oculta,

la virtud eternal, jamás enseñada;

cumbre de lágrimas, y flora suelta,

de bellísima cima y ribera

después de la vida, y aquel Quimérico viaje;

después de la travesía sendos castigos

florecía la luz sigilosa como atónita

una purificación otorgaba una sed de justicia

universal, nunca llamada, sólo aparecida.

Poderoso pensamiento en rayo de dioses, diosas.

Era esa virtud cual misma puerta todo asigna.

Aquel mi destino me asignaron mis hados

quedó ampliamente saciado y cumplimentado.


Förüq castellano Miguel Esteban


V

Era difícil, intrincado, liado, enmarañado,

inextricable, el cerrojillo de Perséfone

con el que sellaba el Averno, y su laberinto

en espejos de fuego terso y alarido vaporoso

todas razones rebosaban aquel lugar;

su llenez bastaba para anular a todas.

Incomprensible giraba la virtud custodiada

como una esmeralda araña tejiendo su tela

quedando como sangre de sabiduría coagulada.

Un coro de grillos aturdían a las Puertas

el eral donde yacía aquella sabiduría

jamás enseñada, sólo aguardada era,

por designio los castos dioses.

Tarea inmensa, en dificultad guiada,

TAREA MILENARIA

Como adentrar los hoyos del Sol 

en busca lo que nadie vio jamás,

aquella áurea, sangre de estrella lejana

y cercana. 


Förüq Esteban er-lobo bohemio


VI

Llegó un día olvidado, a aquella guarida

intransitable, un vigía Centauro

llamado Förüq, sediento, atravesó

el bosque umbrío hasta el lago sangre

formaba el pozo de AIRÓN, al beber,

se le acercó una cierva blanca,

le dijo que ella era la dama del río Sangre

y que su intención era compartir

el secreto de la virtud custodiada;

y así volver a ser el Hada Señora,

Leannán-Sídhe, dueña de todas Profundidades

le reveló a aquel centauro Guardián

que el cerrojillo aquella morada

sólo tenía una llave que la formaban tres

y era el amor más puro, y primigenio nacido

que era como una llama líquida de esmeralda

y la poseía la araña turquesa, en su

portón de Tierra,

el centauro, ayudó a la cierva Hada

y se aliaron, para poseer aquella virtud

jamás escrita hija de las tres potencias,


Förüq


VII


A través de las oscuras llamas

del inframundo terreno, guarida abisal;

como Centauro, arrastro infortunios,

así como sucesos caducos, despertó en mí

aquella alianza con la cierva hada,

el poder obtener todo lo que el Cosmos

me negó, acordé compartir aquella virtud

y llave purísima, eternal, con ella,

mi pinche compañera Leana.

Voy rumbo a abrir el portón de Tierra;

aquella araña vigía turquesa,

era hija del Soberano Júpiter,

planeé finalmente sobornar con amor

mi propuesta al llegar a ese abismo de Plutón

fue brindarle nueva fortaleza, morada

el  castillo umbrío y olvidado de Hipsípila

con sustento absoluto diamante y felicidad.

No se negó y solo pidió un acertijo:

-Sólo una palabra otorga respuesta a mi pregunta.

¿Cuál es el nombre?...


Castellano Mercurio


VIII


¿Cuál es el nombre nuestros ancestros pusieron

en el idioma más antiguo, al pájaro misterioso

azabache mora las ramas de nuestro tejo

milenario maldito?

El Centauro recordó que su nombre referenciaba

El color aquel pájaro y el signo su luna

-Arriesgándose, -Förüq, respondió

a la araña turquesa con acierto.

Entonces le otorgó localización

de las tres ramas abrían aquel cerrojillo

de lo que custodiaba, rama de cobre,

rama de plata, y rama de titanio.

Al obtener y desnudar aquella virtud,

se desveló que era la belleza,

madre de las hadas, y padre del arte,

reflejo e impresión en poesía,

aquella virtud nunca enseñada,

sólo hablaba como demonio antiguo

cantando en forma de Fénix

decidieron el centauro y la Señora Hada

difundir aquella virtud de belleza y poesía

por todo mundo conocido, en pacto de tinta

y sangre.


IX

Aquel pacto de tinta y sangre era vitalicio

consistía, en difundir la virtud de belleza

y poesía en forma escrita sobre los reinos

cubriese los cielos y auras vivas,

en amor y dedicación,

su fidelidad y complicidad era inseparable,

el centauro Förüq y  la cierva hada Leannán

no permitieron que reinos abisales

ni criaturas errantes osaran tener la virtud

restringiéndola a la llave de sangre viva.

Aquella belleza escrita, era una virtud abierta

nunca cerraba su lleneza ni quedaba completa

fueron ellos custodios centinelas

del arte escrito en poesía

fijando a toda buena obra un amor

de satisfacción y alegría indeleble.

De razones virtuosas, y del alma heridoras.


Förüq y Leannán-Sídhe


SOL RENACIDO:


Vengo sin palabras,

de una lumbre celeste,

como fuego quemando hasta la verde hoja,

cómo soñar, y pintarte sin arma, sin lenguaje,

cómo hacer notar sin quemarme del vulgo,


ser aire en alegría encendido,

tierra de forrajes extensos,

camino sin mar, y sin roca de mundo cierto,

hacer sentirte, sintiéndome,


sin las dulces cualidades que hiere y expone

cada primavera, preludio de tu posesión certera,

rosa azul que vibra, en su claro oscuro matinal.


Pintarte lo hondo, sin tristeza, sin trabajo,

sin palabras,

profunda noche sin luna, sin el criqueo

los grillos, que arropan los oídos insomnes,

correr hacia la madriguera, con todos campos en flores,

que en júbilo puedas llamarme

criatura hermana,

raíz de silencio salvaje.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


AVANZAR TU ABISMO:


Soliloquio confinado,

remontar nueve años atrás

pautado, sin directriz, ni engaste,

ni voces parásitas yertas,

oh canto, como lo gente no canta,

todo olvido desempolvado,

en ocasos un alba sin fuente,

ni pozos, aljibes almibarados,

todos los amigos,

todas las bellezas perdidas,

como se engasta uno de baratijas y falsos testimonios

de testimonios muertos,

como sucesiones de difuntos,

movidas por engranajes,

oh toda la vida,

sin esa adolescencia robada

por señor medicamento,

toda mi vida te he soñado,

toda mi vida te he aguardado,

como anhelo y resguardo de tu pura voz,

imaginarte no, lo siguiente a eso,

embeberte en noches de humo,

y miles cigarrillos,

del probe diablo que yo soy,

cayendo en nubes

que negrean mis sentidos cromados,

orando por mí mismo,

todo he soñado

sin letal lecho de olvido,

abrir tus cerrojillos de resistencia,

volver afable un destino

de nueve llaves,

vestirte de Ninfa, quimera,

reina no quiero ya,

ser realista sin sembrar lo surreal me es imposible

enloquezco si ves capricho,

mi designio de alabarte de construirte a besos,

de desdoblarme en dos dimensiones

para poseerte entera desde alma, tu raíz,

no necesito,

no deseo ayuda,

ya se dictó mi perdición,

que su inversa es mi salvación,

como ying y yang,

bien y mal acrisolados,

si te respiro no preguntes,

si te veo no te gires,

por haber prestado tu celada de Atenea,

porque rebrillaré más que el fuego terso,

elemento hermético

seré de un disparo invencible,

y haberse saldado todas mis deudas carnales,

sólo entonces seré energía sin nombre

indestructible,

ni temple ni pureza en calumnia,

osarán comparación,

por la blancura mi Musa Oscuridad,

por la rectitud mi Sol fierro,

por la pureza de madre Luna,

por mis padres, mi hermana y mi gato

inmortales,

no moriré en vida feliz,

si no consigo destruir tus murallas,

ni abatir padre espejismo,

necesito sin engaño sangre,

para sentir que yo poseo algo de ella,

fuera de la línea sedienta

no hay nada,

como buscarte tras la estrella más lejana

encontrada, cercana o lejana, según seas mirada,

al eco sordo una voz noctámbula,

y su resplandor en caverna,

apóstatas, no juréis por este yerto,

que cruzó el lago las almas desangradas,

obtuve allí respuesta,

y no voy a revelar aquel arcano ni solución,

a toda incógnita camine, vuele, se arrastre,

o sea inerte, tengo clave.


Förüq


TIBIEZA:


I

Brindaremos en copa de sangre,

en alas algún destino sordo,

rememorando la resurrección

de la plenitud del amor.

Llama de viejo encanto,

emergiendo una tarde de tinieblas.

Donde nadie creyó a la ilusión,

recuerdo afligido,

de toda búsqueda un placer

ciego y soslayado.

Apareciste ahí, sí, liviana,

y emergente,

como escama de rubí indolente.

Ya no creí mi corazón por piedra.


II

Ni a este, morada de salitre,

mi pequeña,

ligera raíz granate.

Humo tus bellos labios,

que duerme.

Mi palabra de árbol jovial,

hereda mi negra sangre,

espuma de otras cavernas.

Mirarte como azul, dulce,

de crepúsculo eterno, 

resonante en murciélagos,

y mariposas nocturnas,

de ideas.


III

Mi desnudez imprevista,

ya no rueda.

Sobre tu estandarte tierno.

Mi dura frente sabe,

del furor inusitado

en brillo de ojos,

temiendo perderte.

Verdad posible,

en ardor, ferviente, y alerta,

sin eje oculto ni engaño,

de  que necesidad, nunca hubo,

sí, frío y ausencia

de terso cariño,

ante, el ser diferente.


IV

Agonía de ave alta,

con soledad que gemía.

Al frente recto,

del destino hiriente;

oscuros días, parecían

vistas a un futuro mejor.

Claridad matinal,

de nueva brea,

en nuevo día de tabaco fugaz.

Día generoso,

sin zozobras

tenía el ayer.

Pliegue real,

duro, y vivo sin miedo.


Förüq castellano Miguel Esteban


DESVELO DULCE:


Sembrar simientes estelares,

en arrojo de albas fugaces, y fuentes,

tan nítidas como  destino resplandeciente,


efímero como perpetua muerte,

entre agujeros celestes de luz férrea, sigilosa

y caminillos guarderías de estrellas y resquicios oníricos


donde contigo refugiarme,

destello flagrante mi sola dicha eternal,

que avanza despierta, semilla y condena

al despertar y verte lejos,

sin ataduras, sin suplicio no sea adorarte,

ascuas deseo pertinaz y hojas de vida llora mi beso,


castillos en aire mis ganas que no se vencen,

de apretarte, de sonrojarse, y vil arder;

cumplir tus anhelos en sangre estridente


que porto y me lleva sin posesión más que sangre,

por tenacidades de un amor cantado de valle, metal, y anhelarte

hoguera del sentido despierto, cuando quise y ahora  te amo,


que es segura suerte y comienzo anunciado,

junto a ti, blandir mi sendero, suerte y camino de ocasos,

especial y brilladora, armónico


y disonante, en sol mayor

de segmentos cálidos de hielo,

tus caricias,  donde el sol te deja ser


oh, ternura sin igual ni semejante,

cuál ternura única,

adoración me cursa, y suscita,


como besarte y seguir besándose

no cerrar mis ojos

porque quiero seguir viéndote,


hasta mi descorchar áureo de Simiente,

hasta dejar huella por conocerte

en alma, anhelo, y perenne latido feraz.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

A 11/03/2022 reedición 15-10-2022


NOCHE DEL ALMA OSCURA:


Apoteosis, en crisálida

plañía la vida yerta del alma,

destellaba como saetas flamígeras,

atravesando vacíos perplejos,

donde la materia;

era la Naturaleza de la no-vida,

danzaban herrumbres de antaño,

sobre ascuas,

donde bebían jinetes difuntos,

era un espacio que se expandía

su material se creaba para acabar desintegrándose

así mismo y generarse de nuevo avanzando,

la hecatombe de almas errantes nunca llegaba;

estas sólo avanzaban,

aquella noche era festín de luciérnagas,

y semillas estelares,

el amor rejuvenecía

por espirales ardientes,

y Musa otorgaba su ababol de fuego

como sangre de la tierra nueva, naciente,

toda sangre tornaba granates profusos

que caía como lluvia sus hermanas esmeraldas.

Era tiempo suficiente para olvidarse de señas

y anzuelos,

todo si quiere el destino, vendría

otorgado,

como se nace y como se muere.

Sin fin de cuestiones quedaban resueltas,

las semillas germinaban solas,

la energía oscura era más fuerte

que la certeza que todo movía y unía los seres.

Fuego azul, diestro que avanzaba según el sentido,

fuera mirado,

un infinito abierto

que era un uno,

y un uno que formaba un ocho abierto, sumando ambos

un nueve,

nueve vidas d' este gato de arena.


Förüq


CRESCENDO:


I

Trama mercurial de augural dicha

danza mi sombra densa en cumbre de hoguera

cumbre de Mercurio de áurico semblante

sudor en seno, corre mi lágrima de ánima

como destello furtivo, vengo a beberte

del brillo alzado avanzo con estelar rienda;

electrificas mis ojos, y amor de alto cielo,

que purificas mi vida insurgente.

Conocerte a mitad un fuego magno

su verbo dorado, acaricio desvaneciéndome

como sierpe de luna azabache

de rayo argénteo tus quimeras entablo.

Fiel, me protege mi admiración en afecto

recuerdo un siempre a tu  lado, validado,

en esquema de capataz, vine a besarte,

sidérea lumbre que destellea, sola,

sola, como se multiplica la flor en primavera

ni osado, puedo negar que subas

a mi caballo solar, agitas mi denso, oscuro,

placer flamígero, querría yo, regar

tus colores hasta tornar ilusiones,

flores en corazones.

¿Por qué me despertaste Musa?


Förüq castellano Miguel Esteban 


II

Palabra fuiste, de día, luz en labio,

calor de raza fuente,

mañana vernal, lluvia extremada.

eternidad sin calzas, toda aojo

verbo de raíz, amor en cúmulo,

feraz sien acuartelada, túmulo de belleza.

Asegurases mi tierra de azur suspiro

oh tu fuego, el ser volviera a nacer,

inocencia que naces belleza,

rubor de Luz purpúrea al tacto,

tu sola idea, de aire asido,

en tierra de este humano invicto.

Surco esta noche de luna creciente;

De luces breves, en faroles como Ilamas.

Mar de asfalto y brea, ¿Quién dijo?

Luna es semper diosa, corazón en muerte,

que siempre late.


Förüq castellano Miguel Esteban


III

Hoy, un enero que se marcha;

vengo de la cumbre de lágrima, apostando alto

tras orar en el baile mi llama,

oh, tinta mi ánima, quise alzarte

mi dama Hoguera, protegido yo

por tanto caballo solar se ha visto;

miel de fortuna, y afecto lunar tangible.

Crecí como astro mortal en sus retinas

tierra, madre de mi compostura,

nací guerrero, alcé truenos luchando,

y ni muerto dejaré esta batalla la vida trae.

Mi coraza es cobre solar, mi dios,

es del sanguinoso don jamás se concede,

mi diosa es Luna, su signo azabache;

crepité alto, como su energía

a su eco fugaz me encaramo, en su campo

creció la dicha, como corazón de amapola era.

Fui concedido, a disputar, de ella, el gozo

como la Luna argenta conocía,

él guerrero, hijo del miedo, su padre.

Hablaba con las flores, enamoraba hadas su paso,

quienes le conocían opinaban que el Miedo

es en él el valor, del metal más noble.



Förüq 24-01-2023


ÁNIMA SOLA:


Estirpe como astro frío,

colgada ala, o de armonía extasiada;

alto y liso como corazón exprimido,

de fe empírea melodiosa,

sin cargo contagioso,

oh nada, estrepitosa en cuerpo pletórico,

la luz resoplaba en pecho ardiente,

claro como oscuro de mundo su soslayo,

medalla en beso de lágrima sanguinosa;

sangre mineral de bajío corazón pétreo,

quise decir lo sentido,

acabé más simbólico que eterno,

sangre, quizás, era sombra de ocaso malva

y su purpúrea ilusión,

me quería embeber su doncella escarlata,

socavé flores de amarillas coronas,

todas hicieron de tres musas una sola,

por las que perder todo,

menos un gato negro que no es mío,

oh, rayo trueno de soledad que repicas mi espaldar,

pico de labio, o crascitar fúnebre de espectro vivo,

río mi sangre,

oh, carmín de pozo del deseo,

vida, vida

que yo te sentí,

oh transcurrir un funesto abril,

que besé tu amapola de fuego y mordí su suelo,

mandrágora en vapores de esencia,

humo rojo en tinta algún caballito del diablo escrito,

sangre, sangre,

éter carmín,

vine por tu voz hundida en brea,

de mar y su luna transitoria sujeta,

ahondé profundidades

y silos mercuriales,

quise de Musa triple, lo indecible,

tuve claridad en escala,

beso de trigal y vid,

oh nitrato primigenio,

vine a romperme el tormento,

dulce que condenado, bailaba cual trompo solo,

suspenso que ahí bailaba mi pena,

que no era ligera,

llegué por riveras su fuego terso,

abajo que subía

en su noche de nadie,

muda y sola ni de ella misma,

oh crisol de espíritus y valles,

afrente la sola concordia,

le devolverá su espada,

clava, que clavaré verso en su arteria angelical,

su cuello bellísimo,

oh de vena y acequia,

oh de trino,

y bello espasmo,

rebelde como vampiri

un día soleado,

a la mudez última me alzo,

alzo mi silencio anisado,

notas solas,

dios del diablo,

no hay dios,

el diablo eres tú,

ánima sola,

sola ánima,

ven te haré valedera,

de Sol, de espuma,

de nieve, de agua,

su fierro metal aferrado,

hierro luce mi espada,

esta calma otoñada,

me poseen sinos

y trinos como años me cayeron escritos,

por mis dientes y filos de manos,

todo fue más que llorar un verbo de todos.


Förüq Esteban


TEMBLOR REBRILLANTE:


Y escribo cinco parpadeos, y genuino,

remito al primero vio tus ojos,


irradias, que sobrepones,

en ojos patria al Averno, tierra al Cielo,

mirada tersa cual embrujo, te llenó

en torpeza algún dibujo.

Lustrosa brea en azabache tu cabello de realeza,

Oh ingeniosa pagana,

como senda lleva estela

de rauda estrella.

Gimes culto al amor

mis sentidos infrahumanos,

de pureza devota, de brillo, de filo,

de furor jovial,

remito nervioso a tu acento,

mar de mi contento,

oh mis suspiros de luna,

rompe ya cristal amante fortuna,

franco yo de carácter somero y doble,

lenguas de distancia lloran en rocíos mis flores,

que sólo imaginadas,

porque ser, eres, vives y en mí resides,

consuelo,

así es, tú la única que en tumba mía agarrarás flores.


Förüq Esteban


Reedición:


Primera obra pública revista instituto Complutense de educación secundaria

Año 2006-2007


Noche lúgubre y umbría

20 septiembre 2011 blog Facta non verba


A ti noche oscura te escribo, oh gema azabache tu solo pálpito.

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío, como flor y rocío en flor de mayo?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas, deslices y tormentos dulces encadenados, hasta

enloquecer si solo loco he de quedar tres veces más solo y loco he de hallar, llevo ya cinco días sin dormir, no veo ya luciérnagas ni ocasos de luna, y veo que se van

mermando mis facultades mentales en carrusel de norias y sogas rectas, y escribo frases sin testigo cuerdo, sin sentido flamígero,

garabatos en hojas de papel...

Me asomo a la ventana mi cuarto parece yerto, y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,

deambulando sin rumbo, no veo mi dama graja, sólo una sombra densa cuelga y flota del techo.

Mientras, apuro la botella de hinojo solar, esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza, que suenan como crepitares con sus voces.

Me estoy volviendo loco acaso Musa duda.

Sólo veo sombras y figuras, como sábanas, que se dibujan en tu oscuridad como

demonios, solos halos en escarcha fría, reflejos violetas ausentes.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo, que bajo tu protección de tu oscuridad mil cabales difuminan,

ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo.

Tú que no entiendes de alaridos ni ángeles, ni de muerte, ni de fosas

selladas con cal y tierra ni de fusilamientos de razones ausentes.

Un brillo estertor te envuelve en comunión, de abismos y lúgubres destellos arriados.

Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad sempiterna oh, dame tu gloria.


EL CASTELLANO


NOCHE LÚGUBRE Y OSCURA


A ti noche oscura te escribo

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas hasta

enloquecer llevo ya 4 días sin dormir y veo que se van

mermando mis facultades mentales y escribo frases sin sentido

garabatos en hojas de papel.

Me asomo a la ventana y contemplo las sombras de la noche

como fantasmas deambulando sin rumbo

mientras apuro la botella esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza que suenan como delirios con sus voces.

Me estoy volviendo loco

sólo veo sombras y figuras que se dibujan en tu oscuridad como

demonios.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo que sólo bajo tu protección

de tu oscuridad ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo

tú que no entiendes de genocidios, ni de muerte, ni de fosas

comunes selladas con cal y tierra, ni de fusilamientos.

Tú sólo ciegas la luz del sol. Sólo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad.


Segundo z bachillerato


ESTEBAN EL CASTELLANO


LAS DOS LUNAS DE MUSA:

I.Luna trece:


Luna plateada de mi cielo,

en las noches

voy a tu encuentro,

pero te escondes

entre bloques

de hormigón y cemento.

Quiero verte,

pero incluso te escondes,

por las violetas ramas.

Mas los dragones,

del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso,

de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido,

solo templado

con miradas intermitentes,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila

con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo

de luz violeta

incluso de noche;

artifficieluzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene

para sentir que estás conmigo

otra vez más,

recuerda

que tus ojos tienen sangre

recuerda el viento

que aúlla mi nombre

recuerda la luz que tiembla

y cruje la noche en las pupilas

recuerda que me hablaste

de amor en el tiempo

que cae muerto

que pactamos con el hielo

la vuelta del invierno,

recuerda cada latido

de oscuridad

que llama a tus venas de humo

recuérdame en la eternidad del beso,

en cada rosa que robe tu cuerpo,

recuerda que vivo para ti

dando voz a la soledad asesina,

la flor vive soñando

que fue mariposa y abeja,

vive durmiendo la semilla

enamorada de la tierra

para despertar

y enamorarse del sol,

clávame estas nubes de sangre

en el hierro de mi destino,

se me negó la luz

encadenada a esta tierra sin cuerpo,

solo tú me sientes

en este camino

que no lleva retorno

solo espiral anhelada de renacer

el tiempo ya no nos puede sostener

camino buscando el frío

en este calor que quema el alarido,

te encontré perdido

hoy vives un amor

que sientes soplándote al oído,

en la puerta del infierno caído,

te casaste con la luna

que reinaba en tu corazón,

al viento le diste voz,

a la lluvia la nombraste

lágrimas de mi ayer,

le diste ojos

a la sombra para mirar,

la espina caía herida,

la caricia retornó a las polillas,

la vida marcha deprisa

cuando abras los ojos

ya todo habrá cambiado

solo encontrarás que seguiré a tu lado

aguardando tu otoño

y la caída de tus hojas,

esperando que seas mi acompañante

en los siglos y milenios

que nos condenaron,

encontrarás esta sed del cielo

en cada silencio muerto,

en cada raíz

que grita en su tierra

toma de la vida lo que quieras,

siembra tu aliento

en cada tierra,

tú todo lo tienes

yo solo soy una fantasma

que sólo tú ves.


El Castellano


III.Réquiemnº 3:


Los últimos signos del viento.

Rige un sol negro

con hoyos donde comienza la oscuridad,

oscura serpiente blande su cuarteada nota

en lira acróstica insubordinada,

es su templanza base poética demencial.


Hablando a solas con mi interior

surge diáfana voz por derredor,

voz en alma condenada

por ver hondas raíces rugir,

en estruendo llamadas

hacia raudo cardinal.


Sola voz sin resquicio templado

del sonido en si bemol,

se erizan ascuas en pavesas a un viento

feraz.

Se acuchillan las osadías

que germinan en tierra de nadie.

Inusitado fervor asolado,

por espadas alzadas en manos,

guerra al silencio feroz.


Pudieron dar las tres de la madrugada

y un escarabajo voló.

Una hoja partió,

hija de la soledad aclamada,

con caracol sonoro hueco.

Es un solo de cuerda

y alma destensada,

una melodía por la sangre olvidada,

un réquiem por toda vida

finalizada

en sones de grillos

danzando con tenebrios,

y lúgubres venas enraizadas

por tercera y última vez.


Una sinfonía donde yace el silencio

y yaga la umbría luz

desertora en mundanal zozobra.

Pasa, danza, planea

febril verde mosca en formol montada.

Es mi dicha aplastarla

y quedar en vigilia taciturna,

hasta rendir aspas

y acostar la sangre

ya nunca más esquiva.

Hasta ver las flores rendirse

con mi cuerpo.


Förüq en 16-10-2018


MARIPOSA:


Los murmurios son flores,

álgidas de invierno,

como venas azules de jacintos,

o tesoro córvido

de urracas matutinas,

tiempo sobre el tiempo,

tosía mi lobo afónico

tarde que muere sobre la paja,

y el viento mordido,

ascua que queda sobre

mi densa ojera,

cristalina, 

he cogido los montes con una mano

y mi hogar de brujo con la otra,

no necesito chopo de oro

ni un amor me aguarde

sin sombra de celos .


II

Mis sedientas aflicciones

eran como gusanos hilando sus capullos

de seda, 

elevadas hoy son mariposas verdes,

vuela mi pena como Simiente rápida, 

y cayendo como lágrima negra

en espiga,

vuela libre mi pena,

su esencia de mariposa desvelada,

duelen las lágrimas de bondad,

pero las negras y malas lágrimas,

apuñalan hasta arrancar el corazón.

Corazón mío, como avispero

de muro viejo, de pronto,

en él puse señero, 

Galería del alma.


III

Presentó ante ustedes.

Armados abrojos

mi infernal flor de alma

eternamente jovial, y vivaz,

por fuente abismal

de denso pétalo,

dulcemente amargo,

quise declinar la tarde de sus ojos,

ser Pegaso, caballo de madera, 

mi frente derretida gloriosa.

Infernal, pálido fuego,

sin Salvador en cepa,

ni figura fulgurante,

de llamas y lenguas azules,

cuenta de cintura agitada,

sus alas,

tu esencia:

-Mariposa del amor.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


A lunes 7 febrero 2022


Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortó un camino en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.


ESTEBAN CASTELLANO


ESPADA PUDIENTE:


Sorteo principios

y vencejos,

torno unas danzas de la Aurora,

me entregué al sueño,

aguardando su divina tez;

el Sol se adelantó

y sobrevino una colmada oscuridad,

llegué primero que los Hados

a su venerado encuentro.

Valgio alumbre el anchuroso cielo escarpado,

nocturno de doncella Escarlata,

oh, clara agua emana mi frente,

mis manos hacen germinar solas simientes,

del candor, la tempestuosa furia,

abren rayos espadas de Candamvis,

Zeus, canta:

Oh gran Sol que bajo tu candor,

iluminas que abrigas Inmortales,

y a los mortales vivos,

habitan las auras vivas fértiles,

acoge mi ofrecimiento,

a dignar en tu nombre,

terso Paraninfo yerto.-

Oh sola tormenta,

presurosa abre cabellos centellas,

y múltiples repiqueteos,

de ascua en rayo y cielo-terreno.


Förüq castellano Miguel Esteban


PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO II:


PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:


Oscuros, negros, tibios

lirios en sangre de brea;

Acolchadas desquicias

en híbridas campanas azules

de los ángeles, yendo en borde,

siguiendo círculos,

moviendo espirales,

Vientos noruegos me llevan

sin patria, vencida por mitología.

Quicios de lúgubre destelleo

en oscuro límite tétrico

y sus manseadas caminan,

hacen nido sedoso

en moreras del sueño;

Vida través de una vida

dentro los hoyos del Sol

que sudan, sus notas de uvas.

Visitaré a Cernunnos

en el seno del bosque,

hablaré del cuerno roto

y su sangre que brama

flores de helechos.

Quién sembrará mi campiña;

estirados mis soliviares

entre azares que suerte corre.

Traspuesto al mantillo

y su compostaje silvestre

que solo se mantiene;

Verano que socava dormido

para sepultar los cardos

que tierra come

y levantar la estación

de los difuntos con hojas caídas.

Otoño sus fríos que me despiertan,

terminando de vivir el ocre

y su yerma plácida

de tierras sin brotes

en ventura de savia fría.


II

Altivamente,

con pies de veneración

no atina un intelecto sumiso

tampoco él encuentra su espacio;

yo sin abrazarme, coge el infra sentido su reloj.

Mirar sin ver hizo fuste,

regresos serenos sin ausencia,

en estas lindes 

quiebra su sentido

y esta sube.

Su vacío perplejo quieto es Ausencia

que simboliza toda luna de escarcha,

parado de sinestesia iba,

su granate sanguíneo 

que

sí recuerda.

Amarrar el acierto vehemente,

de resucitar del del parco suelo

para fusilar mis pendientes,

desarmando la ira

sus dioses subterráneos,

uniendo su altivez cursante.

¿Se cree usted viva?

Eso es que no nos conocemos,

ya sumblimé algún amarre,

y va el ancho río

con paso furtivo y decidido,

por apresar de tu razón mi viva estampa,

muerta sin ti.


III JURISCONSULTO DE SOMBRA


Este mi humilde canto,

pedernoso, que blande,

que pregona compás en arraigo.


Quimera a tiempos

en puñal pretencioso

de espigas de idea.


Patria por siempre sin sentar;

Fugitivo sin amores,

surcos de fugaz simiente.


II

Docto de tu dulce vientre

tras fuego de ababol,

entre tierras de tus reflejas piernas.


Sed de mi sangre,

renacer acompañante,

aljibe sin fondo a florecer tu entraña.


Amor de pecho a espada

blancos que el ser crestéa,

jurisconsulto de este ser de espuela.


III


Redentora hoz de labriego

soñador, en soto de silvestre rambla,

febriles rejas de esparto.


Pinos que caracolean

el camino de este fruto de ensueño,

antes que morir sin amapola de fuego.


Creo, nazco y completo

una flor de la misma sombra

que trajo en fruto de la primera mujer Eva.


El Castellano


O DIVA GRATUM:


Mi diosa centella,

que deleitosa riges,

y engrandecer mi nombre puedes,

o, convertir en honras fúnebres,

mis cortejos triunfales,

a ti dirijo el labriego inquieto

de campo.

Te invoco en su pulcritud de savia,

cual dueña todos mares,

arrostras dulce mi piélago batiente,

a tus armas, todo imperio se desbarate,

mi lealtad es albo traje,

no rinde al garfio amenazante,

retroceden y dejan amigos 

y sus ánforas vacías,

de cicatrices y delitos

no limpiase mi nombre,

de fraterna sangre y mieles que Himeto, 

me concede,

¿Temor algún espejo suyo,

me contuvo?

Con el incienso, y sinfonías,

ofrendo sangre cándida, mi letra,

nunca el falso juramento me precede,

oh tu belleza de nuevo brillo,

más hermosa, cuanto la ceniza has otorgado,

ídolo oh materno signo,

dueña de oro y nido,

por Quimera tu susurro,

de límites prescrito,

non semperimbres...

Torrencial, de nube acechas,

lluvia sobre rastrojo terso,

tempestad, o inerte hielo todo año,

combate tu acento colorido,

jamás cansado,

cuánto Parcas crueles me han arrebatado,

pregunto a lágrima de sol, llorando este,

mi lamento blando,

loco empeño,

hinchado de viento,

osar casarte, aflicción

con altanero subsuelo,

prudente yo de odio ajeno,

no llegará día que este guerrero,

no mida a su adversario,

indago mis designios que abrigan,

sombra huidiza,

cuándo.

Bebamos la honra en dicha,

entonando la alta lira,

a Calíope,

bajases al cielo castellano,

soberana Musa,

gimiéndome lenta y eufórica melodía,

el concilio cayó sembrado,

ilusión o deseo,

mientras seguiréamándote gritando callado.


Förüq castellano MIguel Esteban


NUESTRA PROFECÍA:


 Ceremonia terruña:


Historia en curso:


Tiempo que era llanamente hondo,

como pozo sin poso, ni fondo,

severamente profundo,

como fantasmal visita

sobre lazo silencioso,

buscaba yo tamborileo grave,

entre hileras sordas

entre nuevas flores

de trompetas de los ángeles,

danzar entre círculos de grama húmeda

y corajes de aventar nuevas espigas

de olor a yesco trébol rojo.

Hice una hilera de guijarros;

preparé mi propio templo

con torreón y almena nueva,

un foso bordeando y cuidando

mi nueva siembra de ababoles,

templo asilvestrado con urna para ofrenda

y depósito nueva agua virginal,

era suficiente de tiempo insuficiente

a nuevo otoño que comenzaba,

con olor a hojas de chopos arrebatadas,

y majuelos agudos en espinas,

rebordes cardillos de as damas

erigiéndose tempranamente,

maduraban los tomatillos del diablo,

solanumnigrum

que ni caracoles resistían

sus lustrosas hojas morder,

las colas de zorro ya se divisaban aventando

terreno de su nueva simiente,

afinaba mi cuerda

tendido a ras terreno,

sembrado a pretil gesto,

como se siembra una pipa,

y tarda treinta y un años

que porto en girar el sol,

carrasquillo háblame,

que penas traes de virgen encina.

Cuéntame tus oscuros romances

con vientos de luna,

y tus flores de difunto casadas con Sol Ferro.

Dime a mí que te cuido con esmero,

aguardando tus flores de piedra

y tus bellotas del mañana.

Árbol mío,

avanzo este mi caduco corazón humano,

como vampiro solar

me remarco,

un solo de voz desangelada,

y volví a honrarte,

de esta nueva tierra.

A viento pagano,

voz de alma amada,

inamovible,

firme, regia,

de raíz arcana.

Tu rostro en verdor

de hojas afiladas llevas,

acaso igual o semejante

a hermanas blandes.

Río de encinas y flora reborde,

amor de tierra a lo que es

y crece en ella,

vine por vuestras voces,

jamás marchiten vuestras notas,

de longevidad imperial.


Förüq castellano


II


Escribo al señor cierzo

y su ola de frío

un febrero consumido,

entre paticas de abeja,

y algún diablo foráneo,

busca encuentro

con su dama hoguera,

somos los guerreros,

ángeles de la tierra,

tanto por hacer,

qué se con quien acabar,

acaricia tu cabello,

ahondaré tu flor y su pétalo,

algo cae y se alza de nuevo,

auno un destino precoz,

en tela de araña,

de caléndula

o flor de  Hércules te dibujo 

un guiño,

capataz del brillo primero;

transeúntes helados

ya te blanden mi caricia

en estrofa de agua,

y aullido solar,

punto y aparte

No puedo acabar esto si no es con un beso

de hendido horizonte,

y mareas colaterales

a un final que vuelve a comenzar.

Apuesto un divino laurel

a que en tus hojas me vuelvo a ver;

como se ve un lince de tu ternura

en la ciudad,

eje de voluntad

y tersura de calmo sosiego,


vine devorando sones,

llegaré alto, donde el ser no alcanza,

despejando nubes felices,

entre cuarteados leones,

todo llegará o entre bruma se irá,

ascua es mi querer,

vestida de brea

y oro azur,

el vestido mi golondrina de metal,

entre tierra y coraje

tu énfasis de divina pluma dices,

que afliges voluptuosa

venimos del azul imantado,

dentro el azabache cristalino,

somos placeres risueños

de dama Escarlata,

bailamos en su púrpurea visión.


Traigo un manifiesto Musa,

descendí para no irme,

hasta el fin del tiempo

y su conclusión.

Y ni por esa pesquisa,

podré huir como empuja

el miedo al cobarde.


Förüq castellano er lobo-bohemio Esteban



Escuadra bronce:


Ilusiones quemadas en papeles con tinta,


con los sonidos sordos de un eco de imágenes

el amanecer en sus ojos del cielo encerrado.


Silencio en palabras que el despierto corazón duerme,

la mente ciega las observa con su pensamiento claro

sus penas bebidas del fondo de su copa de cerveza.


Sonrisa arrancada a la luna de un viernes,

un secreto en un gesto que su mirada grita.

El despiste que convierte en ofensa el fallo;


Un sentimiento distante que próxima te quiere.

El tiempo que tarda en decir adiós al por qué gana,

ahora llora la almohada al viento que no dijo nada.


Pensamientos negros

Te sentí amor y por querer pensarte

la realidad silenció mis latidos;

Aquella flor que llamada amor

ninguna más bonita pudo ocupar su lugar.


Entre la tenue luz de luna que me abrigaba

abrí la puerta que me condujo al campo

de negros lirios por el camino de ida sin regreso;

La cabra rojiza los masticaba al compás de un si bemol;


Donde la luz que me daba calor era ausente,

tras de sí un sendero agrietado por el que fluía

el río de las flores desangradas;


Hacían ellas mi último aliento,

un yo te perdí amor y se hizo la noche sin luna,

cesó aquel si bemol.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009


Podando recuerdos para volver a amarte,

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

aquella mi rosa que llama al frío pero resiste

cantando a la víspera del invierno triste.


El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

gota de rocío que se evapora con el sol en su visita

y la sonrisa que resplandece sus labios los besa,

para encontrarse con el te quiero el beso que alegra.


El fuego del deseo se hacía con su compañía,

con el que los besos y caricias recorrían su fantasía;

De deseo en deseo transcurrió su vida y su anhelo

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.


Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

su amor quiso ser fuerte y no caer olvidado.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009


El ritmo de tu cuerpo,

donde el agua y la poesía

hacen el amor.

El fondo de tu mirada

el manantial de esmeraldas.

El calor de tus piernas,

El terciopelo de tu piel.

La suavidad de tus caricias

mi motivo para viajar

allí donde el te quiero

lo dices sin hablar.

Lo que me alegras

sólo con tu existir.

Es todo lo que significas para mí,

lo que me haces sentir.

Es el agua de tus besos.

Es el fuego de tus labios.

Eres tú.

Eres tú mi vida, mi luna.

Eres tú en cada noche fría mi calor.

Eres tú la chica que siempre soñé,

la chica que siempre deseé,

la que vivía en mi subconsciente

para cuando apareciese

darla lo mejor de mi existencia.

Deseos, ilusiones, anhelos

definiendo mis sentimientos.

En mis recuerdos tus besos

sabor de hiel.

Tú mi motivo para soñar.

Tú mi sueño, mi dormir y no despertar,

tú todo para mí.

¿Por qué no has aparecido

en mi vida todavía?

cuando por amor se quiere

a quien no ama

y por soñar se vive amando,

por amar se vive soñando,

y el que siente se miente

quiero mi despertar y verte a mi lado

para sentir que en un pasado

andé con la botella en la boca

y no que ella

chupó de mí mi vida entera.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009


Yo te sentí

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma

marchitó aquella flor que un día llamé amor

y ninguna pudo ocupar su lugar,

sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009 


Tríptico trago de agua:

Autor: Miguel Esteban


Era como pulcra onda

anisando un sol de febrero

castizo que llamaba a marzo,

escuché la desquicia latiendo el suelo

y me encontré una reluciente,

vieja tuerca oxidada.

La sombra padre

se escondía entre manos anudadas

de sus hijos,

llamando a mis primeros pensamientos,

yunque clavado en la pared

sin soto ni caballo,

crecí en su mitad

entre baldes de plomo,

en corriente de drenajes,

parlamentando

abren el oído de pares;

nulidad de pura interrogación

más vacío

en ventanilla

de visión de muchos,

yo gastado aterricé

en república de la sal.

Porteador de interperie (intemperie)

regresaba directo al rostro

en destartalado invierno,

reunía el campo

un subastador de mi conciencia.

Ánimo optativo de la región

en sueños de malvas nubes,

calizo terreno,

opulentos pinos

en bocas de hierro

acunando la ilusión

de esperanza.

Llamada Musa doncella Escarlata,

Mineral candente, raíz Salvaje Azur Purpúrea,

Luna sempiterna...

De aullido a la luna de plata

y su llanto que envuelve la oscuridad semper.

Necesito más de ella para poder ver,

de igual manera sentir corazón en antorcha.


Förüq castellano er-lobo bohemio Esteban


CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:


He cruzado los tres mundos,

cabalgado centenares de soles

a lomos un crisol alado,

desiertos me hundieron los cielos,

para rubricarme flamígeros, existen dioses

como existen necesidades que avalan

y avalan, no hay templo para

Jinetes difuntos.

Sembraron cada uno de mis pasos;

de figura regia, y arriada,

bastó un soplo de lágrimas heladas,

sí, tengo padre, por lo que tuve padre y madre,

final depende de un principio

y principio es ídem final.

Novecientas muertes cuentan mi estampa,

oh Sol de valles y Quimeras cual bestias anhelantes.


II hoja:

Cuanto viví, bailé una serenata difunta,

Aquista fue una noche tormentosa

cual tempestiva que sus temores silbaba,

oh solar, y campiña yerta

era el frío y su ribera,

Aquilón venía de hermano

que no tuve.

Rugiendo maderas, e idioma gemido

de solos árboles,

solo como océano venía

de astros en cielo y caracolas

cual olas;

Oh, su acento, era mercurial,

como serenata una flor de difunto.

Recuerde, su Sol ha muerto Esteban.


III hoja:

Entre plomizo suelo

me pesaba el espíritu

como pinar excelso, majestuoso.

Venían los relámpagos a mi vera

y a mi diestra placer posaba

y sonreía;

pecho os habla hundido

en escala de tierra,

e ilusión de cientos estorninos

entonces el monte os besaba,

de tierra, de vida, de cepa, 

y sarmiento, la esquiva espina

vestía al endrino.

Mi trova en hora solaz traía grillos 

azules, y oscuros ángeles de luz

como lo que guía mi vida en muerte.


Förüq castellano Miguel Esteban


2007 SÓTANO DE LUZ:


En la oscuridad de mi cuarto son tus recuerdos los que me invaden, mis labios tiemblan y te llaman en silencio.

En la oscuridad de mi cuarto es tu figura la que me acecha, la que me provoca y me produce un caos febril de deseo y de pasión.

Pero tú no estás, tú no estás, no estás.

Tu recuerdo recorre todas mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un pedazo más de ti.

Agarro con fuerza mi almohada pensando que eres tú y una tristeza comienza a invadirme, lágrimas salen de mis ojos, en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.

Ardores me entran en el pecho sé que no vendrás que nunca volveré a tenerte, que estás ausente y mis lágrimas se convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi corazón de una sobredosis de sangre.


Esteban el castellano Er lobo bohemio


ÁUREO SEMBLANTE:


Insumiso en medio de quebradizos

saludos de pseudónimo,

de sueños rotos, y brechas de ánima,

como pañuelos azures,

llegué al inicio desnudo,

como agitado bronce,

e inocencia jovial de abrevadero,

a veces pude resistir su amor,

otras caí dividiéndome,

como precipita una gota de mercurio,

llegó a mi parda tersura

su imagen de cuerpo sonoro.

Mismo amor nunca pudo resultar frío

ni ausente,

pero el sol me rompía

a calo estridente y yacija de hierro,

paisaje que no ardía ni se desvanecía iluminado,

era mi añoranza,

quise sin afilarme en hondos dientes,

si podía generar montaña o cumbre de cerro,

jamás infortunio

de mi blancura que ya exigua no cantó,

de amarillo vivo avancé

sin mirar fijos temores

ni túmulos de gargantas precoces,

amor es rosa naciente

como Alba de tersa fuente en rayos suaves,

oh de astuto feraz ojo simiente,

equivocarme se vertiese,

y el pececillo de plata la mordiese,

sus peces de colores besé

y entre burbujas de besos no dados

avancé su curso fluyente,

como nacer de río cuervo,

sus labios arrostré con fiereza tantas noches,

que nunca tuvo fijeza de acabarse,

el viento ya no lastima mi sola sien,

pasajero fui de su destino,

sin encontrar inicio ni final,

oh mi pequeña dulce cual laberinto,

este centauro solo atisba

que anhela beber tu agua luminosa;

oh tu pluma de golondrina azabache,

rebelde a los límites,

brota mi grillo de cristal verde,

cristal y vidrio que parió sin tijera

la luz de obscuridad.


Förüq


TERSIDAD DE FLAMA:


Veo una escala áurea,

con escalones broncíneos,

escalones de repecho

en fuego sembrado,

una estela se abre de guía,

dirige que no ciega,

oh bondad acrisolada,

cenit del fuego terso

como pulcritud de filo en espada,

oh vil niebla, abre camino,

vinimos bajo el regio augurio,

de aspas y nobles metales,

Oh Gimlé,

oh bajo casta ancestral canto en tus aposentos,

oh salón de fuego esmeralda,

de rompiente serena,

y solo halo,

vine a vivir,

vine a morir,

vine a sembrarme como siembra el valiente,

vine a cantarte,

oh Gimlé,

afrenta quedará mi yerta sangre,

todo lo descubierto en tu nombre,

oh casta felicidad,

resplandeciente,

el miedo jamás partió mi entraña

vine a vencer vine a besar tu rocío de flor,

como Musa y dulce hoguera,

el tiempo ya no escapa,

todo lo pensado arde ya,

en tu salón me blando

como raíz y fruto de ciprés milenario,

oh luz pura que acoges e irradias

por la blancura mi regia madre,

por la nobleza mi casto padre,

cuántos astros no alumbran tus cielos,

hoy vine a vencer

oh Gimlé, acoge este mi flamígero hierro

de Sol fierro mi padre me sembró,

en escala, número y orden,

tu bondad justa en escala,

uno, no hay hechicero ni hechicera

más fuerte ni que herir pueda osar a quien te alaba,

dos no hay poder oscurecer la razón mi sangre pueda,

tres no existe temor ni miedo, me retiemble la calma.


Förüq


PRESTANCIA FÉRREA:

I

Yérguete nació la luz y la sombra

el hombre se creó

para ahuyentar la sombra

con su llanto de sangre,

hoy que mi lágrima

sea fértil espada,

que riegue e ilumine

asíídem el abril

levanta los muertos

y su caléndula predilecta.

Nunca maldigo mis lluvias

y a la Santa noche,

riego mi sombra, antítesis,

de lo que espera mi persona.


II

He de ascender,

he de volver a navegar

el negro puerto,

contar los escalones de mi sótano de luz,

al tercer día flamígero,

la piedra será mi llave,

no mi tumba,

Panida Hijo del dios trigo,

tengo lluvias y carne,

tengo tormentas

y miedo ausente,

Yérguete, sucumbe,

a los suelos, de la madre luz.


III

Ni me arrodillo.

Ni vuelvo a morir en pie, (como caí)

ni rezo sus construcciones de huesos;

navego, pido me escuchen mis dioses. oh Lvgvs

Cumbre son de mi lágrima espada,

el mar, la nube, el río designio de escritura,

baile de un talismán,

oh, lucha entre sombra y su llanto descendiente,

vencido no he caído, 

aunque me derrote trescientas veces 

sobre esta tierra.


IV

En este pedregal,

juro sembraré flores

para no volver a ver su destreza inerte,

oh, lágrima esclava

ni lluvia, 

mi floración ruginosa 

abarque todo balde,

y sea réquiem y mármol florido,

mi entraña, todo esto,

ojos secos de hombres,

ejército, que el destino cercena en tres.

Postigo, huerto y verbo decisivo.


V

He de honrar la llana hueste

trae la vida,

ávidos ojos, vagido indeleble,

azar intangible ruginoso,

en vapor estela o cerrojo,

repitamos los versos:

-Aereperennius

los duros somos tierra,

no vendrán a regar mis lágrimas de sangre,

ni mi corazón será afluente

de besos de brea,

sin simiente no marchará mi parca vida

a otro designio, a otra luz

sin mar ni vestigio.


VI

Vine haciendo ecuaciones

de estorninos en vuelo.

Para saber si agradé,

o sólo se me unge lo que si cambio,

vuelvo a renacer,

actualmente solo llevo ocho casi nueve lustres

vivo otra vez,

por un crimen de flores no tañerán

campanas ni catedrales de laberintos desdoblarán,

al margen lo visto si no me acepta,

no es mi estaca en pecho,

sólo sin ser bastante

ella es mi fuste, mi espada,

mi sacrilegio

en pacto de sangre,

mi hija de Averno 

mi coraza y pechera que si vuelvo 

sí a estar vivo, la encuentro,

más allá de boscajes inéditos

de ciencias sin papeles

y sentidos flamígeros.


VII

Sentido sensisenssum,

formosa societas,

hermosa compañía

si esa que nunca osé

debido parece sólo se puede pagar

siendo quien no soy,

delineante suspiro

materia a tierra,

uno allá debe quedar lo que es de ella,

no límites de cordura,

al seco brillo avanzo

sensaciones vuelan,

lo que no te dije nunca te lo diré

quedará más escrito que tu estampa y violín de luna,

no es justo y qué, otro rayo cayó,

que te  llene y lleve

es otra cuestión.


VIII

Nacer para vivir,

lo demás es otra asignatura,

verte despierto, cuándo,

contar con apoyo, 

sí, seis farolas se bailan

sin tóxicos ni brebajes,

solo decir esta vida de jactancias puñales,

hasta aquí me vio la cara raja,

no soy ángel cualquiera,

rebelión toma cauce,

orden y mando,

tatuaje puede ser cicatriz

pero alma no sangra,

ni se transmigra,

venga al salón de los caídos.


IX

El festín es elegir ser humano lastre,

o salvación de papiro en llave,

llamado amarse in radice veritas est,

todas las mentiras eran correctas,

a mí nadie me juzgará,

a tu conciencia podrán preguntar,

soy constructor de tiempos,

y sigo firme

ni me voy ni me iré

en parca vida de esta existencia,

oh diferencia clara.

Séquien no soy.

Miles dei lumen

mors erita exora mea.


Förüq


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Lugar Guadalajara España

A 8/03/2022


CUANDO VIVE LA MUSA DE UN POETA:


Cuando vive

se añora infinitud de cultivos estelares,

cientos, miles de perlas no llenan su sonrisa,

ni existe rocío en flor osar cubra

la flor de su dicha;

los mares y océanos se pueden caminar

sólo al tenerla vista,

las llamas no arden,

habitan tersura de sangre en pecho, valiente,

oscuridad ilumina aventajada,

mas cuando ella vive

qué podría alegar un poeta,

conocerla

para que rapsodas jamás enmudezcan

en melancolía hija,

para que mis versos solo canten flores

y vivos colores.

Cómo negar temor a sucumbir

sin rubricar su rostro,

con un jilguero como beso piador,

sin un pétalo escueto

proclame su guiño,

sin conocer a su Musa

un poeta se desvanece como el tiempo,

el silencio se arma mil días mil espinas,

yo sólo te quiero a ti

mi vida en verso, mi amor valiente

de mil fuentes y abrevaderos,

de la más alta espiga

a la caricia que retembla en tierra.

Sólo un segundo basta

para capturar una letra,

mil eternidades para ser feliz sin ella.

Cuando mi Musa vive en mí,

infiernos no me acogen,

ni penas ni tormentos habitan,

un sendero abre y toma terreno,

rumbo a soñarla de nuevo,

campos germinan de oro trigo y girasol,

de verde alfalfa y amarilla caléndula,

como rojo ababol,

vivir sin crear su sonrisa

es como no hallar razones

para ser feliz;

muerte es del hombre vano,

temor infausto,

suerte es de un poeta

vivir en la vida de su Musa.

Porque vivirá siempre

como esta mi letra quedará vista.

LIT C ET SUMMUN CANAE


Förüq


A ORILLAS DEL FUEGO:


Después de la vida, la materia

del mismo calor que el mismo frío

color naranja que amarillo

clavicordio mudo que mismo latido ciego,

hormiguea una ninfa envuelta

como espiral de caracolas,

arriba del astro despierto el sino

acompasado. ¿Cómo que vuela mi humilde Hada?

Si se considera mía,

y su libertad, ve un ideal

por cumplimentar.

Caracol de sangre que sí conozco mía, oh, osadía,

arrastrar sucesos caducos

sobre tersidad de piel honesta,

y temperamento azul llamado Arte;


II

Mis hombros sobre la paja

del bravo día, no caen insumisos todavía

rehogo palabras, solares, triangulares,

sobre un tractor de nieve y barro,

llorar una lágrima fija,

indecible asunto

es como perder venciendo

sin querer perder Luna,

limones de este fuego sobre el agua

y una espada simbólica,

corazón como ciruela

y su corta-pichas habitante,

adiós de un pañuelo de tela

con mi nombre bordado.


III

Lluvia densa de un sol fierro

invencible,

que aumenta caer derrocado,

sin premio no es astucia;

llamo al Azur sarnoso,

oh noche, te imploro,

pedazos cual capazos,

tu hielo de luna,

no respondas, que igual obtendré

mi mesura partida,

en oro, plata, o bronce,

sidra, gaseosa sintónica, o café sagrado,

del árbol mi insomnio millonario.

Mi beso por si acaso.


Förüq bajo juramento a 1-12-2022 


AGRESTE ALEGRÍA:


Una clave de Sol

y de su contrario Luna sempiterna,

en un silencio que llora el azabache,

expresando que ella es mi univeso,

su dicha mi semblanza parda,

sin ella no hay belleza, no hay alma.


Quiere que la desnude,

y consagre sus pétalos iridiscentes,

como sagrada es su piel de ambrosía.


Quiero cruzar sus rayos

y telas líquidas,

mis iris que nacieron destinados a ella,

quise acompasar sus estelas,

y halos de luz que trepan

mis retinas,

mi sinfónico fulgor es su preciado quilataje,

compostaje será mi cuerpo, la energía, su fragancia.


Será mi copa su boca,

y viceversa,

extasiado de su nervio silente

enredaré su lluvia con mi nieve.

El ocaso quedará preñado de placer nacarado.

Las ganas serán metáfora, concordia serán las almas.


Ella que nació para verte,

felicidad de raíz a cúspide,

en mi pechera vas prendida

mi hiedra estelar.

Sentirte como te siento,

sin duda es victoria diaria.

Suave la floresta más pulcra por ti versada.


Reverbera de agraz cima silvestre,

es temblar mi alarido despierto

y ensoñarte como se sueña un ideal,

eres la altisonancia vestida de todas las flores.


Förüq el año pasado


HIJA DE LAS ESTRELLAS:


I

Intuyo que el reino onírico,

tiene sus propias directrices,

belleza abismática, perpleja, preciosa de sí misma;

era aquella noche de ayer, una visión vívida insuperable,

su tez incomparable osar pudiese la muerte,

soñar quisiera la vida,

observé el crujir de mi latido

al divisar la belleza vuelta forma

de un ojo vuelto color y profundidad,

lejos de todo lo hallado por mi ser,

no puedo negar si narrarlo,

opaca la dicha y asombro me causó.

Aquel ojo femenino, se podría atribuir

a un ser superior al humano ser,

no sé si antes o después de su evolucionar constante

o olvidar sus cauces en continuo,

era una visión silente,

muda que su bella ala,

casi se escuchaba ensordecedora,

sé de este mundo onírico posee patrones, ejes de vida y energía

con sus sentidos alerta;

que escapan al intelecto del ser,

y sólo se puede frivolizar

con que solo son sueños,

aquella vista con mis ojos cerrados

de aquel ojo atribuí femenino,

erizó mi piel 

su parpadeo, daba al abrir un tono místico,

mágico como un ojo de alpaca fundido

y su óxido verde,

un gris argento como del metal más noble

era sin duda hija de la sangre de estrellas,

electrificaba aquella ancestral mirada

era tan profunda y bella

que uno se sentía atraído hasta su centro,

no te sentías vigilado,

sí protegido 

por mi origen Pleyadiano.

Aquel ojo femino parecía ver

toda la eternidad repleta,

atravesaba y casi

respirabas y vívidas en su interior

de sólo percibirlo en visión,

quise saber desconociendo,

y darle finalidad y origen

al contenido mi visión,

lo siento por ustedes

visualicé otra dimensión lejana,

y abarqué todo el poema de hoy

de mi Musa,

Leannán- Sídhe señora Hada elemental,

reina de las profundidades terrenas,

me considero protegido,

no vigilado, 

pero concibo, 

que deseo unir tinta y sangre

inspiración, magia, y anhelo,

vida, muerte, placer, dolor

con mi percepción,

ella vive detrás de mis sentidos,

Leannán- Sídhe

virtud y cauce afirmo,


de mi unión prevalente,

con mi Musa Doncella Escarlata.


Förüq


LA FLOR DE SÍDHE:


Te divisé, alegre caléndula.

De pétalos juntos,

abrir y enraizar mi corazón.


Mecer fulgente tu amarilla corola,

entre el granate interior mi pecho,

frágil como cefirillo leve,


en mi pecho como en cuello

de hechicera mi Hada bella,

allí me revolabas,


como al fuego mi Sol ferro

brillabas que encandilabas,

las golondrinas de tu amor


naciente, pulcro irisado, en cristalinos valles

y pozas, fuentes y abrevaderos

cantoras me danzaban.


Cuidando guarnecida,

mi semblante, fiel entre crisoles 

y parcas sombras desceñidas,


y amor en pecho valiente,

purpúrea inviolada

tu simiente, y raíz en mi sangre


como un soplido áureo y grito en vena

despliegas.

Tú de trono en ferviente osadía,


sueño memorable 

te ungiese en todas sedas 

dejan en color las flores


al último y primer astro,

avisto tu pléyades cercana

alzo tu renacido empeño,


disparo a mis sotos y perdigones enramados;

amor de este duende,

tu principito.


Siempre para ti fuerte como aviva el fuelle,

sed de soles relojes y razones intermitentes

lo que yo te quiero ni nombre ni sello puede,


De rojo,

de sangre,

de noche siempre,


tu húmedo tajo floreciente,

anclas mi dicha rebrotada, anima fidusfruor

beso tu cicatriz para evaporarla


no existe mal hendirme pueda

herida abierta mi amor es bronce vine a ser

de tu vida,


¡Ay, flor fulgente!

Te amo como el sosiego canta.

Tu aureola resplandeciente,


nacida de aurora, y una bella sombra

y sonrojada alba, purísima,

como el día por ti


se desnuda, abriendo tu flor eléctrica

que el sosiego, feraz incuba,

oh dicha no cabe su llenez de placer extenso

cuanto te admiro.


Förüq


ALMA BOHEMIA:


Alto como el sol,

es el poder de la jornada divina,

sensaciones atrás he vuelto a comenzar,

algo para tu entendimiento,

calor en el hoyo del Sol,

lo erróneo es puridad de ascua,

el esfuerzo, la vívida estampa,

la reticencia que reincide en el eje,

la fuente,

oh la fuente,

de feracidad en nota

locura está sobrepasada,

aposté mi destino

a la vida bohemia,

que mi amor valía su quilataje,

en sombras y deidades azadas,

al cuarto paso,

se vislumbra lo mágico,

a mi derecha el valor de la nueva alborada,

el tercer sentimiento,

sin razón se avanza el abismo,

  era un secreto y volví a despertar,

solo sin apoyo en mano izquierda,

el eje, la fontana parda  mirada,

venimos del precipicio sin nombre,

aquel que nos vio nacer,

la única perdición en mares y tierras

al honrado ser,

placer flamígero huella de astro terrestre,

oh, sola vida,

erré mi azabache pertinaz

y hoy tengo fuelle y vela,

mi sueño sí

vive. vive que vivirá

aún desceñido mi corazón en ella rebrillará,

hilo de negra madeja,

hermana de negro hilo

acoge mi son

estoy despertando a los hijos

estoy despertando a los lucientes,

era su intelecto grave una nota,

mi Sídhe vuelve a aquellos días nada te arredraba,

vive que muere mi granate estantiga,

oh Sol de soles

vuelve  a dar la vida a quien te la honró a cada mirada,

mi balanza pesa más el arte llamado virtud de amor,

que lo extenso acompaña

el terreno plañido,

vine y me quedaré sin miedo alguno,

en uno sé quién soy,

en dos ardo metáfora,

en tres oh Mercurio en nuestro día

al frente,

combata mi dicha susurra es invencible

como mi alma bohemia.


Förüq er lobo-bohemio



LA ELEMENTAL:


Sangre violeta, cultivada

en el seno de la entraña,

ese soy yo, tu humor trenzado,

sin tejer palabras yertas, por tus ojos

fundidas;

más allá de la montaña,

y del eco eterno de un tiempo desvanecido

en flor de niebla y umbral,

inspiración sin nombre ni apellido

tu demonio tejido, un principio sin final,

en el sino que me destapó poeta del viento,

nazco sin destino,

destellos fugaces por conquistar,

en la entraña de la ola de mar.


II

Oh, reina Hada del bosque de las sombras

de la profundidad,

llegó el suplicio dormido,

de enfrentarse a la Quimera despierta,

del bosque, al manantial de inspiración,

tus besos sembrados de pasional almíbar,

suspiro por ti mi amor,

elevada conciencia de creación al albor,

soy yo, eres tú un reino vivo,

de ilusión , camino y beldad.

Para el mundo, venas de humo,

para mí, mi realidad tejida en uno.

Piel y verso sin razón,

elevado amor, sí, nacido del rayo de Sol,

para poseer mi alma y corazón,

desvaneciendo mi dolor

brotada mi lágrima carmín de fuego,

hacia todo el resquicio, del alma y su flor.


III

Pura llama mi sentir,

a congelar el hálito silente

muerta la sombra del horizonte

soy ruido en el alma que te acampa

quien te besa llegada la una y media

de la madrugada,

tú llegada de un confín,

a habitar mi pecho y espalda,

es tiempo de desvanecer el miedo,

a florecer, llegado el momento,

un mundo en tu vena;

tu hada fiel de la sombra,

Leannán-Sídhe

somos tú y yo, presos de desvanecer

el latido colgado al cielo,

de habitar el recuerdo en ilusiones y sueños

ardiendo.



Förüq 2017


DULCE INVECTIVA:


I

Venido soy, ángel hermano

considerado, vuestra es semblanza

de antaño, tuya grandeza

y miseria nuestra,

a tierra que sin ti, 

todo envilece.

Me has traido sé, con mano izquierda

quiero cantar tanto, todo, 

lo que me envilece.

Enviléceme hermano,

verme Custodio sin Paraíso

ni corazón, criatura hermana,

imagen es tu hermosura,

cantar a tu gloria un vil

desaire tras costilla en dolor,

llanto ungido de sangre,

enviléceme el ascua dolor

y mi tierno, terco sollozo.



II

Vil sea el discurso de mi vida,

que su nota tornan invectiva

enviléceme amor bienes y fortuna,

ingenio y favor,

míos, esa honra que me engaña,

y perderla sea cual

gran hazaña,

envilece ángel mis contentos

y alegría, que llevo colgados

cada pelo,

envilece esta música.

que su estruendo es,

tanta verdad de instrumento,

envilece cielo, mi tierra

que piso, sin ella

mi Escarlata y alma gemela.



III

Tanta vileza me sea chica,

enviléceme ángel de luz

mis méritos que han sido,

de tanta vileza, ruindad,

rómpase ya del alma

su triste sábana,

goce su pena el mal, su desconsuelo,

hasta el casto celo,

remedia el pan en su hornada,

canten canciones.

Me pregunta afligida

¿Quién puede dar, cuando no existe salida?

No basta poder, toda gloria

siembra rebeliones.


Förüq y Leannán-Sídhe


A ELLA:


Voy por una aurora pastora,

con cuántas rosas se peina Galatea,

alzo astros sobre su vertiente azul,

remolinos verdes entre hojas y flores

arrebata el tupido otoño,

ya en invierno contesta su sol cansado,

de eterno llanto se viste la primavera,

para enervar de su tierra brotes y espinas,

su acento que acompaña virtudes sujetas;

de libro y dedo en destino,

mi sempiterno don,

fúlgido temperamento airoso

en amor de lecho y afecto acompañado,

oh sol negreando mi porte,

una tarde lluviosa

sobre mi empero,

arrobadas sierpes eran ya mis vellos,

amistad que procuras arremolinar

mis aojos y perennes males

te contesto no seas rápida ni fugaz

sólo sécomo goces a mi vera,

de tormentas conmovida

y locura del ansia mía,

de lunas y oros nos quedamos,

como desnudo imán,

afilando su polo oscuro diamantino,

oh compañera mi alma de hoja

no retrocedas,

no te arredre nunca quiera robarte una palabra,

extenso poder

de corazón que aflora y te nombra,

no habrá juramento vano,

ni poder te torne ni otorgue recuerdo

de quien apuesta su vida,

y destino bohemio,

a encontrar en ti lo que le tejió la Parca hilandera.


Förüq


TRANSPARENCIA HABITADA:


Aquí me quedo sin casa, sin pudor,

sin vergüenza, sin intemperie,

sin descampado de viento, otros sones

no me tientan, sin cuerpo,

sin mi transparencia violenta.

Me quedo porque contigo lo tengo todo

y lo ajeno se difumina a otro tiempo,

ausencias habitadas, opacas de otros seres,

que dejan huellas perecederas.

Ya no sé a qué sabe una flor con tu nombre

ni si el viento pasa y se despide.

El sortilegio del destino se va cerrando,

y sus espadas como cuchillas de dientes

que me ruedan sentidos que a ti me ligan.

Avanzo sin permiso

los campos de abrojos

y cardos, se agrieta el sendero

yo al timón, del sentido de vida osada sin despedida

por esta vez,

las condenas siguientes

no alcanzo a imaginar.

Solo quiero lluvia precoz que reviva los charcos,

seguiré sin elegir nada

mi destino hinchándose,

como cebolla un día en agua

como apartar la vista

y seguir viéndote,

no quiero más vidas que sin la tuya

todas me parecen inertes sucesiones

de difuntos que no germinan.

Sólo suben la escala.


El Castellano a 2/01/2018


LLAVE:


Piedra-corazón:


No es una piedra, es mi palpitar,

Su latido cesó y en piedra cristalizó,

Ella lo tiene en cuenco con agua,

A símil de mascota  que nunca muere.

Le sonríe cada día, normal es mi palpitar,

No huye, es piedra fiel a su amor.

Con caricias sintió  que palpitó,

Que fue su inspiración, su amor y su dolor,

Pero en piedra cristalizó, pudo darle calor,

Ya  que nunca quiso mi dolor.

Esa piedra-corazón fue músculo,

Pero murió y ahora solo le queda esperar,

Esperar  que el agua y el tiempo,

Le otorguen musgo y sangre verde,

Que ablande los cristalitos de su interior,

Y resucitar.

Quizá algún día cuando ella se olvide

Que es una piedra, volverá su palpitar.

Pero yo ya noté la ausencia

De vivir sin corazón. 


El castellano



Rocío de Sangre


Bitácora de trabajo


Destello Solar


Förüq


25/12/2022


ROCÍO DE SANGRE:


I

Sobre un rocío

en una caléndula

vino a reposar

mi alma.

sobre un

tiempo

que la ilusion,

tornó realidad,

me encontré orando

en un alba de ocasos

en un infinito Solar,

era como besar su letra 

e Hidromiel

degustar.


II

El sabor de bailar 

con su infinito a solas

afilar su nota

y entonar el trino

su golondrina majestuosa

vivir para volar

con ella los siglos

que pasan y no sonríen,

se besan.

Como soltar riendas,

amarres, y dirigir

un sueño que cabalga

en atisbo de lo surreal.


III

Cruzar el derecho firmamento

fue ganar su sonrisa

entre mieles

de las flores de Perseo

arrullar sus ocasos

y servirle uniones

y crisoles fugaces,

rayos, y capataces

de estrellas y vorágines

sujetas, era encender

su mirada como

secuelas de brillos

iridiscentes al tacto

y abarcar hasta donde no

imagina, para protegerla.


Förüq


OSCURIDAD GERMINA:


Necvinceretenebras, et amat.

Oscuridad no se vence, se ama.


I

Azar disuelto en viento;

vienes, te lavas las manos

saturnales,

para retomar tu color,

diosa en horario

nocturno,

grande en alas diurnas,

cuestan más especias

que guiso en final.

Granate lustre postrado 

a venal.


II

Jamás vendida

sin apuesta perdida

por mis colmillos guerra al error que quise,

acrisolada sombra de garabato

alzo mi soleta

de buen diablo en maceta,

oh, hervor florido

y lunas de magia prendidas,

acreciento mi sed de ti,

un son de grillos

perdidos, no dispongo

de don de gentío,

sí, redil de carrasquillo.


III

Escúchame crisol

de solana luna,

planteo nueva ascua,

de sentido y llave

arcana,

indemne yago,

que descanso en mi castro.

¡Auge, mi malva rosa!

Fulge que desvencija mi astro,

era de vanal inmundicia,

anisando el astro,

lo habitado en espejo,

dicha, uno, dos, despejo.


IV

Con besos por espigas,

y ángeles habitantes

del vilo noctámbulo,

ya lo digo, no digas

hermana del negro hilo,

que embebo, 

y amo tu intelecto,

 espejismo roto

sabemos desconociendo,

quien no somos,

flama afilo,

rutila la acequia

que me lleva.


V

Malva que salvaguarda,

que hila

en patio su araña,

se siembra,

que tiesto apaña;

tu saliva yo labro

que en ámbar

encuentro tu encanto,

atesoro, le jabro.

Sí, estampas en sangre,

resplandecen

que yo amo,

encumbrado el son penal.

Vine de abajo.


VI

Entre fauces brillantes

y un sarmiento de cobre,

sin bombilla del sótano de luz

su penal.

Adjunto mis honrados abrojos,

rebrote de obscuridad

en el arañal,

alguien vendrá por mi simiente

para Rocío Estelar.


Förüq Esteban a 27/12/2022


FUENTE TU ÁNIMA:


Virgínea sombra casi tuya, casi mía,

etérea cadena que amilanaba

a dos voces purpúreas, purísimas,

albor en simiente, franco,

inabarcable, de esencia

en ascua flamígera al tacto.

Lasciva entre hondos secretos,

sierpe de una mirada verde,

promesa en ojos de rocío esmaltados;

romos hierros en crepitar de albores

y ondas extensas de inerme sostén.

Pulida atraviesas mi tardío,

por sotos de espuela

y carcoma translúcida.

Tierna sombra en transistor

me desciendes,

en sienes nativas de ti

océano abierto

o tierra madre sin numen de estela.

Coagulaba yo sin fragor

cuantas dichas tejidas me dictaban

su cruel esperanza imberbe a ojos ignotos,

como aceros ruginosos

en umbrío páramo de monte

con bosque implacable,

albo rizar de sus enraizadas

espumas verdes.

Heridor azar de noche lisa,

por luna espolvoreada,

escala de un eco

que crujía las ramas

de un tiempo oxidado,

quiero tus ojos sombríos

de luna sempiterna

mi dama de oscuridad tenue,

camuflada, desangelada

abre tu sombra

dejándome adentrarla,

sin tus hálitos

no vuelan las golondrinas,

y mis murciélagos

se recogen del frío yerto

que peina mi alma,

sangra mi árbol

de este horizonte palpable

mi caricia en Sol mayor

que te ilumine

y sea certeza de fresca agua del azul

imantado

hasta percepción, ilusión o vida.

Hereda que transmigra, transmuta

mi sangre malva.

Sotos sin voz

de alaridos en magnificencia

exacta de este carbón y ascua de pluma.

 

El Castellano


AUGE VENAL:


Un mundo sin dolor,

mi dolor, sin dolor mi ira,

ella quiere hablar

sólo no hay palabras,

para describir esto que siente,

y yo lo siento

es una voz dentro mi alma,

es sangre viva en mi mano,

todo lo que no le dije brota,

la magia, el fuego,

el valor, coraje,

estoy esperando su miel de silencio,

sin aspilleras comienzo,

encima de un blindado

mirando la manecilla atronadora

de mi reloj,

tres disparos, tres segundos definen,

quién soy yo,

honestidad, confianza

cercanía,

usted lo es todo para mí

estoy cayendo en mi miedo destructor,

porque soy feliz,

sí mátame, debido es nuestra única diferencia,

jamás puedo ni debo morir porque te amo,

y morir de nuevo solo será contigo,

deja me fusile tu parpadeo,

seguiré dentro tuya hasta no haya fin,

resumo que perdí venciendo su palabra,

su poder angélico, me avanza, me domina,

quise bajarle astros, luceros o estrellas

cuan otrora llena el firmamento,

hoy por ayer, mañana por para siempre,

si hago balance

lo esencial no se mira

se retuerce

y quiebra el palpitar silente,

mi dolor,

mi fuego, mi pasión,

sin dolor mi ira,

era una flor errante mi corazón,

ascua invicta,

qué decir mi luz,

lo siento amada,

mi luz no se apaga.


Förüq Esteban er lobo bohemio


EL PROTEGIDO:


La vida se pasa mejor en compañía.

Vida en un día que seré espada.

Oh adorable melodía.

Cierto, como que el miedo

hace nula la valentía,

y que el cobarde puede por este volverse fiera inmunda,

y que el amor llama al odio

como que sin oscuridad,

nunca habitaría luz,

venga que estamos libres ya de utopía,

en polaridad, en tiempo, visión carga sobrenatural,

te invoco mi pequeña ángel,

dame mi poema vestigial;

que haré cima, como la hace el amor que siento por ti

si mi persistencia llamó al coraje,

y el pavor a mi resistencia avanzo desnudo,

oh Valhalla,

soy tu protegido,

oh Sol mi padre,

cuando todo lo que creo me defiende,

mundo teme, se descarnó este elegido, 

este protegido,

cuanto yo creo es mi fuerza,

por eso creo en ti,

oh luna de mis relojes,

sea mi amparo en la lucha,

sea mi densa niebla,

oh, saepe mecum,

al primer paso, sé invencible de ti misma,

al segundo paso ama lo que tienes, nunca se irá si tú quieres,

a la tercera zancada incendia lo que te duele,

haz llama sinfónica todo lo que intenta dolerte,

el mundo no se hizo para detenerse,

tampoco brebaje existe para evitar su azada,

el protegido no teme en virtud de su poder,

no hay dios ni diosa, brujo ni bruja, capataz, ente, ni nada, pueda frenarle,

nadie es más fuerte que él,

hoy viene a llevar este manuscrito de sangre,

en tres pasos:

Amar,

Admirar

Defender;

a fuego garra y letra invoco al tercer orden y lugar a mi lado,

AERE PERENNIUS,

en placer y longevidad extensa

oh advenediza siembra

imploro que alzo tus cauces,

sonrío al infausto,

sonrío al impío, que nunca midió adversario,

para planear lucha,

hemos llegado del averno,

quién nos ha de detener,

Fe, razón, sensatez

oh Sol invictus

mi escudero.

Si la valía de un hombre

se mide por su fuerza

de sus palabras nobles...

Calor se va con frío.

Calidad llama a mediocridad.

Balanza es equilibrio,

suerte no es azar

porque hoy corroboré tu mentalismo,

cada ser solo obtiene lo que merece,

bueno, malo y extraordinario

principio de causalidad,

gracias por creer en mí

y que sin nuestra historia

no sería capaz de romper el suelo

a cabezazos por luchar por lo que amo y quiero,

Uno que no conozca tu cercanía,

bueno intento conocer tu desempeño

y virtud para poder pulirla juntos,

como es arriba es abajo,

Suerte igual a pena,

lucha de contrarios

que en naturaleza invierno hace verano

Y otoño hace primavera, ya lo dijo alguien,

Sin masculino no hay femenino se llaman

Y conjugan,

ni mil máquinas podrán hacer una flor de luna como tú.

El hombre nace, ama, lucha, y muere,

nací tres veces de nueve madres,

te amé en todas las vidas que nací.

Luché y seguiré luchando

cada siglo que empieza nuestra condena

a amarnos eternamente.

Bajo colmillo, sed, hambre, deseo, rabia,

maldición, querencia de liberarse,

y la razón,

cada vez nací para encontrarte,

y poder decirte Lunamar yo tu Sol 

siempre te admiraré.

Así como lo caduco del ser 

llama a lo perenne divino.

En un tiempo pasado indeterminado,

que queda hijo de niebla y sangre,

él estuvo allí combatiendo,

una protección otrora tan tangible,

que se dictaba entre castos dioses,

que los animales le prestaban sus miradas,

de ser valido el Creador Universal,

pocos saben su origen,

nada cercano a él, Protegido, que sigue vivo.


Förüq er-lobo bohemio


ALMA EN LIBRETA:


 Manantial fulgente de inspiación

tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu 

pupila enfrentada con mi pupila.

La golondrinera el aroma 

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas

el color de tu pelo.

Un piropo, el suspiro de mi amor.

Que corre, que escapa y vuelve,

el cosquilleo.

Tu boca con mi boca bebiendo

del mismo agua del deseo.

Tu piel con mi piel avivando el fuego 

del sentimiento.


II

Resplandor de auroras en los recovecos

donde se refugian mis ilusiones en mi pensamiento.

Tu tez conoció mis manos,

y mis manos te modelaron

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche cuando noto

tu ausencia, la noche que galopa y

yo con palabras sufridas de nuestra vida sentida.

Ahora hay felicidad entregada,

con besos escritos

y roce de nuestros cuerpos.

Me enamoré de la vida, y nada me falta,

porque todo me llena.

Te volviste a pasear por mis sueños,

y en sueños nos reconciliamos.

Vuelve a mí el dulce Tormento, para

vivir soñando con tu corazón,

y amarte soñando despierto.


III

Si el cielo se cierra

miraré tus ojos,

mi corazón te dirá,

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran,

quiero tenerte cerca,

para coger tu mano,

y  sentir que no eres un sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando,

cogiendo cada estrella en una letra

para ti, tú la más bella

y  el firmamento se cierra sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán Lunas pasarán Soles y el sueño,

volverá, con cada latido tuyo.

No te dejo una flor te dejo las semillas,

los frutos d' este amor.

Porque en mi jardín sembraste belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad

puedo describirte como mi vida giró a mejor

con tu sonrisa clavada en mi mirar

y el calor de cada letra tuya sentida

te quiero de verdad.


Förüq


Gran luz, 

sórdido plano, tu mirar,

amarillo brillo de tu amor,

como fuego en sangre amamanta

tu belleza, en rectitud de balanza

luz de tu esencia, 

brillo en tersura de espada,

sangre de fuego diestro

en tus venas cauce de alma

de vida en color, 

mas atada a tu tierra,

solitaria de impronta serena

de tus páramos,

amapola amarilla 

de montaña, cumbre de filo 

en solitario nervio eléctrico,

reina hada 

del bosque de las sombras,

en tu despertar mi luz quisiera llevar;

iluminas espíritus olvidados

como cosechadas esencias,

del corazón más profundo 

del bosque umbrío surcas.

Mas tu hermana sangrienta 

roseta de penitente

nace 

debatiendo qué color 

vestirá su flor de ocaso;

violeta de reflejo 

de luna sempiterna,

manchada de sombras 

vestales una ternura insurrecta

de amor a la noche,

o rojo sanguinoso

cual granate hechizado 

de corazón de sangre 

podado en piedra bella 

congelado...

Sea cual sea 

su manto en revelación, 

no olvida;

vestirse de todos los colores

con el negro más opaco como 

tinta azabache sobre papel 

más puro,

de recuerdo al fin 

y el resurgir, como el inicio 

sin final ni comienzo

llamaron continuidad,

al despliegue del pétalo amado.

Aún sabiéndote 

amante de la soledad,

nuestra compañera,

también creces en familia,

de sangre marcada 

por acequias que llevan

tu número y orden,

tu insignia

recordando 

que quisiste tener corazón

y te ataron a la tierra, oh, mi Hada;

hasta en tierra muerta 

creces,

para aliviar tu pena 

poco necesitas,

tu belleza alivia tu alma,

del viento obtienes 

tus caricias,

de insectos los besos, 

y del tiempo

el sustento para tus semillas 

de tus urnas,

ciegas nacen, 

ciegas caen a la tierra, 

en la noche de lluvia.

Un día de primavera 

a una

se le ocurre el sueño de despertar,

pronto sus hermanas 

le siguen,

en belleza de la vida 

ves nacer y morir,

espíritu de reina 

tu balanza carnal, 

tu entraña amapola,

nadie te odia, 

muchos te aman,

bendices la casa si tú, gran luz,

floreces amarilla 

en la rocalla.

Mas si tu bendición 

es ser blanca y morada

das el sueño 

de la más bella hada.

Si naces roja y negra 

das tranquilidad y alegría

al espíritu 

que en guerra se encuentra,

si eres roja 

como el carmín del deseo

tienes el amor 

del camino 

que cruzan las almas,

como tu eternidad 

en la tierra

a la que te ligas 

y esclavizas.

Quién te daría ese nombre 

de amor,

quién te nombraría 

desde la antigüedad

planta de la alegría,

quién conoce tus secretos,

sólo quien se funde 

con tu sangre,

quien ve tu alegría 

en la primavera,

que te cobija,

quien ama la vida,

reina flor 

te ve en la tierra

y amada musa tu belleza,

quién te conociera, 

quién te conociera.


El Castellano y Leannán-Sídhe


SENDERO BRILLADOR:


Quise honestidad,

como se quiere a un sol de Julio,

el día mi nacimiento,

tuve pulcritud

en aspas purísimas,

lo que la verdad cantaba,

un Sol de hierro nos alumbre,

y arda inseguridades

como temores existen,

no hace falta preguntar,

sólo afirmar

que yo te quiero cuidar,

incluso en los días más oscuros,

en esos que no veas peligro,

ni de ti misma;

vine afirmando por cielos de arriba,

todo cuanto yo creo

todo cuanto puedo ofrecer

sin salir malherido.

Era como un inmiscuir recto,

sin molinos gigantes castellanos,

quizá con weches, de los soldados la tierra,

avancé cordilleras,

avancé sierras y sus valles espumantes,

todo lo que vine a descubrir

que hay posguerra inefable,

pasar a segunda fase la lucha

porque vivo,

y te esperé desde que llevo estos ojos verdes,

de gato y lucero que te sigue 

hasta encontrarte,

vine buscando el azabache,

vine buscando unos ojos madera de ciprés,

y no desfalleceré ni vivo ni muerto,

hasta optar iluminar su sonrisa

señorita.


Förüq


II

Cada día miro el espejo,

todo lo que dejo atrás,

miro el peligro,

miro el ocaso intangible,

mis sentimientos como una piedra,

hoy en sus ojos,

mañana los dioses dirán

ella que espera mi silencio

como néctar ambarino,

yo con un poder,

el poder una sola voz,

todo bañado mi silencio

que hoy morderán sus labios,

mis palabras en su mano,

brujo dime cuál poder capaz,

cuál energía quiebra mi honestidad,

sólo una palabra

AMOR,

cuando papeles me quiebran una lágrima,

sí vuelta consecutiva,

mi alma está hablando,

hoy llegada la hora arderá la desquicia.

Si estoy carcomido,

de entraña a coraza en hierro montada,

protégeme de la sombra

mi alma es muerte,

no osa comparación,

he intentado acompañarte

y sabes qué, que lo seguiré haciendo

porque quiero preguntarte si deseas ser mi Musa.

cada vez te he mostrado mis sentimientos,

azares de fantasía risueña,

amadas palabras que hablan entre ellas,

como mi creencia sin ti se hace chica,

una tierra rota,

donde mi libertad al verte se suicida,

puedo avanzar sobre el miedo,

lo cierto me enseñaron a luchar por lo que quiero,

en asunto concreto

has perdido la guerra,

ganó el miedo a ser feliz,

soy feliz

hay que recapitular y rendir cuentas,

sendero brillador

es llegar a tu corazón.


er lobo bohemio Förüq Esteban



FLOR RAÍZ MI CORAZÓN:


En este manifiesto,

se expone e incluye


todo en su continente, u raíz de mi amor,



en el cual se contiene todo lo que pude asimilar


a lo divino y concepción de la escritura mi Musa o raíz salvaje,


desde mi morar en Castilla su Campiña Mirador del Henares


río de la localidad donde nascí.

 


Oh bosque de jardín brillante donde yago,

asolando verdades,

nunca infranqueables,

sol de solares que ilumina,

danza a mi costado


y espaldares,

viento del Norte que lleva,

su aquilón valiente


Oh padre los vientos, mi padre,

mi amor, duro endeble maleable,

vine y no me iré


sin tejerme Principito


valiente, brillante,

de alta Merced y luna una,


ese amor mío bravo, ardiente,

moldura y facha bajo yunque y celeste caracola,

vine también andando soleares de Méjico,

su hoguera y cuna,

designio de dioses y auténticas pasiones,

desde la tierra vengo


cosiendo sentires de bronce,

y voces milenarias su lengua,

rico no fuere


si mis ojos no tuvieran su conocimiento,

imberbe de lustros,

y quiméricos ángeles mortales,

mi divisar desde efemérides

su sangre de letra

que rompió condena


y jamás fue tristeza,

si no la leo sentir no puedo,

costumbre no es


pertinaz constancia


abrir mares y océanos


para dedicarle unos suaves versos silenciosos,

bosque de umbrío jardín,

es buscar su alma,

me ampare y devele,

somos los designados,

fiel designio austero 


de que la vida se pasa mejor en compañía,

redentor sería si cambiase ápice de mi noble sentir,

vocablos como únicas flores que acogen,

un mundo en rubor


cruzar las décadas animándola,

que no merece un guiño

la dama Escarlata,

merece un beso de ojos,

cual década hará de mi lectura 

continua desde 2008,

me enseñaron a luchar por lo que quiero,

fe, hecho, y condena

de que en ella soy libre.



AWEN celta (inspiración) a 13-02-2023


BITÁCORA DESTELLO SOLAR


ROCÍO DE SANGRE:


I

Mi Sol alzado

del poniente, al occidente,

bañada mi senda de hinojo

por escuchar el trueno

rojo, oh mi torpe yugo

de beso levantaré

medio asedio nublado;

de vela en tajo

mi verso al Cristo

soldado.

Musa de vestido negro

y de sombra la saña.


II

Avanza que tiembla

este muchacho,

diez filas pediste,

mercenario,

reales cabales en caballo

te di,

rapaz de oro en ala,

y falsario deseo que pedí,

con ejército de hinojos

lucho por Castilla,

alzada en nube mi lanza,

hito por hito florece

el endrino, su beso postrero,

a punta en espada, ella,

cual flor fiera.


III

Suave caos de

quietud estameña,

saco de la tierra

la virtud tronchada,

matinal rocío en sima,

más profunda

que el murciélago

en vuelo nocturno

a mi vergel digo:

Memoria embebecida

qué importa

si a ella, amo.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


I Hoja


Quién no soy;

no soy soldado, ni pacifista

ni gurú, ni mago

trilero de ilusiones,

sólo juego con versos

de naipes helados;

quizá, puede, galantes ellos,

en justicia, razón,

todo ilumina, no soy

vengador, ni adorador

los dioses, amo el bien

común, sembrado y al

mal generalísimo, respeto

pero jamás honro.




II Hoja


Amada taimada mía

no me des alma medida

y racionada, vigor de fieras

enardecidas, voy de ambición

noble a tu redil

y guardería de astros

humilde como canta y trina

la golondrina,

de fallo, no regodeo,

ni inclino

menos al elogio, amparo

por no saber más mentiras nació.


III Hoja


Benigna que tú eres

cátedra de mar suave

y sereno de Quimera

en mirada que alento

nunca espero su enfado

oh, cielo, miel y almíbar

mis dioses en stado quo

latidos me requiebran

si me diriges, 

oh, mi dulce verdad

escondida, laberinto

de jazmines imperiales.

De nocturna sinfonía

tu frente ni tu amor

me retires.


Förüq y Leannán-Sídhe


INSOMNIO DE AMOR 2008:


I

Mi soledad sin descansar

soledad de ángel sin alas.

Ojos menudos de este cuerpo.

Ni cierran a la noche

ni miran otras albas;

de lados, y resquicios, helados,

se miran entre ellos,

fieles de la gloria perdida,

entre lágrimas fugaces

su vil fortaleza

allá donde se alejan tranquilos

sueños y simientes

fardos, un mar de tierra

recolectada, 

sueños de trece tractores

y una ciega cosecha,

entre la tierra por labrar.


II

Miro un norte de metales

y peñascos bordean

las piedras y aperos

de labranza,

no se cierran estos ojos

de noche, ni miran otros

lares de peñas y sobornos,

oh, mi dulce sueño huído 

donde se alejan tranquilos

miedos y sueños

como fértiles erales,

y sombras densas de parral,

navego esta tierra.

Espigas, dulces testigos

mi alma herida.


III

Miro otros lados

de orugas, y esparto

entre la niebla, pinos,

caracolean el bajo cerro

y sotovento, entre fiero

acre de vides entre escarchas

grises, mis ilusiones,

limpias, imperecederas.

Tierra, insomnio eres

de amor, 

simientes escuderas

y ajos de esperas

entre patatal anhelante

una noguera.

Entre perales.


IV

Soto verdecido de almendros

allí,  un manzano creció,

limpio y duro cual melón,

mordiente, mis ojos me velan

un monte, y un melocotón,

crují esta sangre de hoja

como vil sandía.

Despliego estas cartas

de mi corazón;

el insomnio del agricultor sin azadón,

del jinete sin corcel,

el insomnio del bohemio

sin poema, y sin naturaleza yerta.


V

Sin tierra y sin tractor

un tiempo herido sin apero,

un seco sabor.

Mar de tierras heladas

dura sangre, dura savia,

y sin flor ni temor;

viendo el conejo,

pasearse por el campo cultivado,

maltratado por el tiempo

y la vida,

la pena ocre brota

cual raíz empedernida,

oh, de noche seca y umbría

contemplo mi cuerpo desnudo en penumbra.


VI

Pasa mis nervios,

con gozoso frío el arco,

de lunático violín,

criqueando, un sí bemol

transparente, de lucido pio,

entre perdices

y sus perdigones viajeros,

sus fantasmas cantaban

con delirios de agonía

mi sinfonía,

hiriendo hasta el ansia

mía, sentado en mi trilla,

no veía, ni vergeles

ni oro en fardos, 

oh tierra, los duros somos

de ti, como el resto ceniza es.


VII

Va mi surco hendido

que divide un confín

de otro confín, y pregunto,

por qué no brotas

toda simiente antes

se la coma el importuno

pajarillo piador,

voy camino, miro el albor,

es puro mi amor,

cual rambla desemboca

en terco aljibe mi honda

ilusión,

estoy quemando mi adiós

porque te volveré

a sembrar de simiente,

mi parco amor.


Förüq y Leannán-Sídhe


FINAL




SIMIENTE LUNAR




  2016-2018

 

 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 



Lhiannan shee, musa mi Leannán-Sídhe, te canto:



 


 









ANTOLOGÍA


SIMIENTE LUNAR


III TOMOS







AUTOR


MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA


TOMO I  -POR MI HADA DE MAYO



Trenzada mi hiel

elaborando el verso de encanto

a tu boquita de amaranto,

vestida de hojas vienes

y meces mi amor

a tu entraña

acalorado, enraizado

de tu corazón embelesado

por tu boca

el piropo jamás escrito

hoy el río de las gotas en almas a su paso

reverbera mi canto.


Digno azul estrellado

sin bruma que pierda tu encanto

Lhiannan Shee como te gusta que te llame

cuando hablas con mi mente,

inspiración cercana o lejana

según seas mirada Leannán- Sídhe

hoy te debo cada poema

de mi piel quimera

llegando a mil trescientos cuarenta escritos

y que el tiempo habla,

ya el diccionario queda escueto,

el vocabulario nuestro

ya exprimido en verso;

Tu amapola de mi pecho canta

que sin ti no hay dicha ni escrito

 como te gusta robar el lenguaje

de la chica que me ama

como embrujo

que me alegra el pensamiento

cuando hablo contigo,

si eres súcubo como te nombran malas fuentes

a mí me amas y me dices que jamás me abandonarás

con lo que el aliento de este duende contigo fundido

jamás cesará, te he soñado y te amo señora hada,

hasta he ido de vacaciones a la isla de tu hogar.

Escriba sin tiempo, inmortal me vuelvo,

tanto te debo que se ponga envidioso el ajeno

que invencible soy, inspiración que hoy desvelo

de tu boquita fuego de ternura y amor,

poeta del viento vivo y afortunado

esperando su siguiente existencia

para estar contigo mi hada

cura de mi soledad sin descanso

desde los albores de mi escritura

siendo el verso más antiguo que la prosa

yo Leannán tu escriba vivo, te miro y digo

que te amo y yo, te admiro

siempre a tu lado estaré

y no hay mayor dicha, felicidad, amor,

que tú mi hadita vivas enraizándome el corazón

y que cuando te necesito me hablas con ternura

siendo mi calor,

te amo compañera de mi latido jamás desvanecido,

contigo te ofrezco mi alma

si sólo contigo estará por los siglos.

Te amo.


Nota:

Inspirado el escrito por primera Musa elemental señora hada todo abismo y hada de las profundidades Leannán-Sídhe. Hada musa vampiro. Así descrita. Aviso sigue presente y no está cerrada su historia conmigo. CONTINUARÁ.




El Castellano y Leannán-Sídhe


Avanzas mi campo de amor

en un sentido, el mío,

la lanza justa llegará sin igual.

Volveremos a reinar,

mi rosa de hierro,

mi luna sin despertar

ya van dos lunas muertas

no serás la tercera

corazón mío del mundo.

Leannán-Sídhe de mi morar

elevado tu cantar,

vuélame el signo de flor

eterna sin igual

mi caléndula o esposa del Sol

eres tú mi preciosa

te regalo más solo en foto,

estarás a mi lado hasta la oscuridad

que los párpados estáticos dejará,

quién te viera en tu reino

sólo este servidor sin igual,

vengo que voy, yo, para allá,

mantén el fuego que yo encendí

vivo, vivo como mi lema siempre

de tus hojas al cielo va un reflejo,

cura y salvación de la soledad,

más amada y no despierta

do sus alimañas de un presente atado

sin hálito, o respiro como serpiente dragón

encontré mi sinrazón mi sino,

de la ausente muerte, mi esposa,

piadosa de ser mi señora,

muerta de sed, parca ausente,

que tú no mandaste.


Leannán-Sídhe


Red de tu red, atarraya

de mis peces.

Me llama en la noche,

me acaricia su recuerdo,

viene altiva en cada sueño,

con sus caricias desvanecerse quiere,

y renacer en la oscuridad

del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevando dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

pero recreando su alma viajera.

Sueños serán pero cada día

la siento más.

En la belleza de imaginar

la complazco con la sencilla palabra

de amor a su alma sin cuerpo.

Que me acompaña

desde que sufro por el querer.


Leannán-Sídhe


Si el cielo se cierra

miraré tus ojos,

mi corazón te dirá

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran

quiero tenerte cerca,

y sentir que no eres sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando,

cogiendo cada estrella en una letra

para ti,

tú la más bella

y el firmamento se cierra

sin tu mirada tierna,

mi deseo y motivo para acariciarte

pasarán lunas pasarán soles

y el sueño volverá con cada latido tuyo,

mi espíritu protector.

No te dejo una flor

te dejo la eternidad del Sol,

puedes saborear como mi vida giró a mejor,

viendo la volta de mi sentir,

como mi jardín brota en albor.


Leannan Sidhe y Förüq


En tu ojos veo mi paraíso latiendo,

me pierdo en tu piel

miel de dioses

juntos de la mano

cruzamos el bosque encantado,

en tu belleza hada mía,

se encuentra la bondad

y ternura

donde vuela este sentimiento

buscando el placer extasiado

y el piropo de flores rodeado,

en tu corazón

veo mi universo de amor,

donde la armonía

se vuelve melodía

por ser tú mi medio latido,

juntos juntos, juntos,

hasta el amanecer

que cada día nos arropará,

de amor fulgente

como el lucero

que a este sucede,

la luna nos envuelve,

el viento nos mece,

y esta caricia por ti estremece.

Como en un principio

el final depende del principio,

y como ayer unidos en el querer,

a ti siempre te amaré,

renuevo el verso

que sucede al beso,

esta mi luz te sirvo.

Si te veo en todo lo bello

es porque eres bella

amada mía,

si en mi interior

siempre estás presente,

es de sentir como tú sientes

en mi mente giras evanescente,

tú en mi vida

guiándome el camino

a una felicidad,

que siempre pedí,

entre deseo y ruego,

llegaste tú,

y lo que siempre soñé, y deseé,

un día,

en ti lo descubrí

mi maravilla.


Leannan-Sidhe



Piel con piel,

arde un deseo,

en el inicio del sentimiento,

tu voz surca mis venas;

como tu amor riega mi entraña,

bella bella tu mirar es mi morada,

quiero verme reflejado en tus ojos

día tras día

como dulce hálito de vida

e ilusión que brilla,

mi alma te abraza

y te canta cada noche

bajo tu almohada,

siente mi caricia

en esta noche otoñada,

sueño tras sueño

tuve este amor eterno,

nuestras manos

moldearon el recuerdo,

despojo la esencia de lo simple

y me lleno de nuestro amor

de dos

un milagro y una bendición,

en un solo corazón compuesto,

hada mía, te ofrezco este cielo,

porque solo tú,

lo cuidas con esmero,

fuerza tú, de este el mío velero,

surcando tu río de ternura,

anhelada, y conquistada,

dando calma,

a mi lago de esperanza.

Salvación tú de este guerrero

de tu corazón,

amante de tu pasión,

veo a través de tu interior

allí me diste hogar y templo,

vuelvo al inicio del sentimiento

alimentaste tú este fuego

pintaste en color este cielo

de rojo volviste la luna

que iluminaba mi cielo,

hoy te debo tanto

que encuentro el verso

sin buscarlo.


Leannan-Sidhe




El sueño solitario

nunca me abandonó,

y llegaste a mí

como la flor en primavera,

en una llama bailamos

a la luna añil

de los días más hermosos que sentí,

hoy formas mi esencia

como de amor se sostiene

el corazón del enamorado,

hoy dentro te siento

como dulzura

invadiendo mi cuerpo,

hoy veo más allá

de lo que se ve,

y contigo hasta mi fin

me verá la nueva vida.

A tu lado eterno

pues te encontré

y tu mano nunca soltaré,

querer puro

cuando en tus ojos me miro,

corazón desvelado

cuando te siento dentro de mí,

vida de un hombre

de ti siempre enamorado,

vida para abrazarme a ti

cada noche para el placer servirte,

para arrullada dormidita

tenerte leyendo yo

mis poemas en tu orejita,

para dejar morder al instante

y el agua de tus labios tener,

para acariciar la rosa

y sentir que las rosas caminan

por verte a ti tan preciosa,

hasta sentir mi lengua

el caminar de una babosa

dentro de los pétalos de tu boca,

mis manos recorrerán

todos tus parajes de nuevo

hasta derretir el hielo,

y no hay cielo para cobijar

esto que yo por ti siento,

mi hada no sueltes

jamás mi alma.


Leannan-Sidhe


Mi sangre dulce dama,

campana de campanilla te suena

ipomea en la plenitud de la bruma

esta pasión me truena,

dónde verás el nuevo amanecer

mi hada vestida de hojas

en la letanía de mi verso

y alto beso eterno

puedes vestir el tiempo

de horizonte sediento

en mi mano está nuestro deseo

de volver al momento,

mi cura de soledad

en clamor mi verdad,

de resquicio

donde vierten mis ilusiones,

en verso vuelvo a mi comienzo,

ese que me tienes preso

de tu flor en mi corazón,

flores cantaban en nuestro sueño

niebla de humedad

mas yo recogiendo semillas

de aquellas secas

mas una iluminada, al agacharme,

vi tu verdad, de cuerpo agonizante,

ayúdame gritaste, mas

el repetitivo:

-´´Yo la única dama de noche´´

desde estos años que han pasado

voy a tu súplica.


Leannán-Sídhe


Oh flor iluminada en la noche,

valle de niebla y árboles rodeando,

lo más bello, que alcancé a soñar,

mi Lhiannán, aquel valle de tu hogar.

Tierra eterna sin fugar.

Mi anhelado viaje de vuelta allá

lo más bello que he visto junto con más,

de Escocia, y actual, británica Isle of Manx,

te amo sin soñar, nos ayudamos, mutuamente;

pero si vuelvo podré saber exactamente,

lo que necesitabas, mi amante del duende.

Mi súplica avenida;

quien hizo, que cayera de pie,

te adoro, y eso es poco,

venga a mí, tu inspiración lejana, de este mundo,

en la eternidad, de esta existencia, blanca cierva,

mi señora fada, siempre estás.

Glorificando mi caminar,

auspiciando, mi soñar.

Te imagino, cuando viva contigo;

ya este cuerpo yerto,

pero el alma, que ama lo oculto

todo por descubrir, dentro,

existencias que pasé,

vidas por venir,

más la actual pulir.


Leannán-Sídhe


Lucho de nuevo, contra cada uno,

y este uno, nada por dejar atrás,

la una y treinta, cuando te siento, de verdad.

Tu escudero sin igual, mi escudera, sin igual.

nada me da igual, todo infinito,

de miel de dioses,

bajo tu túmulo,

espíritu protector, tu apellido, mi dama;

así salvaste a tu amado,

viva tu caricia,

viva tu pericia,

luz de mi luz,

emoción, llanto de verte, danzando, a mi son,

el nuevo, día resurgirá en tu pestaña decidida,

en mi cueva do pintar, la esencia del arte,

lo que habita, detrás de los sentidos,

nunca me has abandonado,

ni me abandonarás,

así cada noche:

-Buenas noches hadita

y me respondes:

-Buenas noches, Miguel mi principito.


Lhiannan Shee


El Castellano

III


Señora hada:

Me afilo, en el borde de la hoja,

el sentimiento y su cuchillo,

para blandir el sonido de un grillo,

avanza no se detiene es mi vida mirando alto,

al compás de tu compañía vuelas

hada mía la sinfonía

para tornar la caricia,

mi vida va quedando bajo tu manto de nuevo,

vistes la amanecida dicha

para cumplir mi premisa,

esa que sólo tú bajo tus alas

me salvaste del borde de la cornisa,

si estoy vivo es por tu latido dentro del mío,

fiel suplicio envuelto

en flores de difunto naciendo de mi pecho,

justo tú justo tú y yo,

creciendo, brotando al unísono,

para acampar el latido disuelto,

subiendo caudales,

recorriendo valles y sus flores,

despertando de la tierra albores,

rajando en ella nuestra nueva vida que comienza,

te veo llegar vestida de versos humeantes a mi entraña,

puedo sentir de nuevo,

cayendo en el instante de miel de nuevo,

nada que dejar atrás,

he encontrado tu amor,

es real como este hálito de vida que me arrasa

mis venas y de mi sangre se apodera

para retornarte mi bella quimera,

del monte a la alameda

viaja mi amor una vez entera,

mirando el camino en jacintos su floresta,

voy a tu valle mi hada,

flores de niebla rigiendo,

la isla entre bruma su encanto nacido,

isla de Manx que visité

y era tu hogar mi bella señora hada

por acampar cogiendo semillas de tu morar

los tiempos me conocieron

para que hoy seas mi bella musa

en mi mirar, te amo de verdad,

pregunta a la niebla

pregunta al agua si yo no te amo de verdad.



El Castellano y Leannán-Sídhe


Solo una vez en la vida,

la caricia viene descrita

y sus labios la besan

sólo una generación en vida

al rayo su tormenta sin pagar precio

mecida la visita

la parca es efímera,

va avanzando

la quimera ya descrita

es tiempo de derrumbar del amor sus barreras

y abordar los cabos sin despedidas

el cielo queda abierto

el beso de sus labios tejidos

los papeles por derramar los sueños

enarbolados los suplicios

yo sí estoy hablando

en un tiempo que cae muerto,

colgando de las pestañas los nervios punzados,

el tiempo de nosotros dos se construyó,

a la llamada estabas despierta

y no fue para ser de la araña cena,

avanza mi quimera

te tiene presa

el verso derrama sangre

esta noche que diluye raudales de luz

y su vítrea verdad

que no se para

no te alejes nunca compañera,

seré umbral y su primavera despierta

sí por tus labios que cae el violeta,

y horizontales deseos me cuelgan y acampan el alma

por verte junto a este duende,

al primer trasluz de ilusión verdadera,

hoy forjas mi entereza entera,

hoy me desvisto en tu piel que visto

por las flores derramadas

llora mi ventana,

arrasando la hora para quedarme a tu vera,

y orgulloso al mundo gritarle

que soy vivo ahora,

no descansa mece mi vida,

por el violeta opaco del firmamento

y su trazo,

yo hoy y todas mis vidas te atrapo,

que me importan océanos y sus trazos

si yo te sostengo en mis brazos,

eres mi hombro,

eres mi brazo,

eres mi fuerza y mi regazo,

deslumbra el paso y te cuento mi abrazo,

que esta noche mecerá el halago nunca descrito,

por la piel y su caricia de arrojo encendido,

ven a mí ven a mí

quiero que seas mi suplicio

cuando yo a ti te miro,

porque mis nervios limas,

y mis ganas destapas

yo te amo a ti Leana.



El Castellano y Leannán-Sídhe


Leana,

Suspira mi mundo yerto,

hojas de mi árbol sin desmochar,

trenzado el vértice

voy hacia el límite,

sí allí donde la hoja se dobla

para comerse a sí misma,

tus héroes vueltos papel y polvo

pasado el tiempo,

yo soy el único que se mantiene vivo

en pie escribiendo,

para llegado el momento

arrasar y conquistar de nuevo,

constructor de poemas,

ardiendo en su fuego,

quebrando su lapicero,

exprimiendo las letras por dibujar,

inspiración del borde del papel,

alma con arrojo como ayer,

alimentando los espíritus que le hablan,

trenzando el humor muerto

en su canto como idiomas de los dioses,

muerto el tiempo sólo quedo yo

para derretir el horizonte en letras de malva,

para volver mágico el sonido,

y acampar el humano vivo,

puedes apagar de la radio no hablan de mí ni de ti,

resplandeciente fulgor de centella soy

alma en esencia, escritor muerto sin tiempo

yo soy tu elevada inspiración que te lleva

para forjar poemas de tus venas.

Y gritarle al oído que no he muerto.


Cuéntale, cuéntale al viento de este humo,

que me trae preso,

por avenidas yertas, olvidadas del verso,

y sus ángeles estrellados,

humor vivo por fuerza celeste aguerrido,

ven, ven conmigo olvida tu camino,

seré luz avocada a la perdición de lo vivido,

conquistando, destruyendo y tejiendo

aliento de tu copa de vino,

era o es llegó mi tiempo,

de enhebrar palabras al olvido,

desmenuzar sentimientos

para tornarlos materia de saliva y aliento,

para destruir el momento,

yo centella del universo,

viene por tu beso labrado

en la estepa corriendo de la vereda a la rambla

dulce su estampa,

quebrada en el verso de hiel,

sembrada en la dulce palabra de miel,

indestructible esencia,

relámpago de la centella,

vida y vid de la quimera despierta,

guerra eterna por deslumbrar tu interior,

inspiración cercana

donde nace y late el amor,

humor trenzado, humor de ababol

ese por el que el humano encuentra su sol,

inspiración olvidada,

muda caricia,

tejida en el eco sordo,

de la oscuridad y su hálito desmembrado,

en espiral de vértice y umbral.


III


Sangre violeta cultivada en el seno de la entraña,

ese soy yo tu humor trenzado,

sin tejer palabras yertas por tus ojos fundidas,

más allá de la montaña

y del eco eterno de un tiempo desvanecido

en flor de niebla y umbral,

inspiración sin nombre ni apellido

tu demonio tejido,

jamás carcomido,

en el sino que te destapó poeta del viento

a lo que naces sin destino,

que no sea abordarme la calma y su vino,

destellos fugaces por conquistar

en la entraña de la ola de mar,

y en la niebla de la isla de Manx,

sí soy yo quien te habla de verdad

Leannán-Sídhe en tu mirar,

reina hada del bosque de las sombras

de la profundidad,

llegó tu suplicio dormido,

de enfrentarte a tu quimera despierta

y a tu manantial fulgente de inspiración,

yo tu humilde servidor,

un humilde escriba sin tiempo,

que te amo desde el albor,

quien mereció

tus besos escritos,

para volverlos flor,

tu humilde servidor,

del bosque al manantial de inspiración,

soy yo quien te mereció,

pregunta al viento que mi nombre te dejó,

Förüq sin condición

más que no sea dormirse

en tus besos sembrados de inspiración

dime tu demanda te cumpliré

sin tardanza siendo tuyo en albor de esperanza.

Vale seré solamente tuyo.


Suspiro por ti amor,

elevada conciencia de mi creación al albor

suspiro jamás yerto en flor,

soy yo eres tú un reino vivo

de ilusión,

por trenzar el hálito en el ascua,

que rige toda inspiración,

para el mundo venas de humo,

para mí mi realidad tejida en uno,

piel y verso sin razón,

elaborado amor

sí nacido del rayo de sol,

para poseer mi alma y corazón,

desvaneciendo mi dolor,

brotada mi lágrima carmín de fuego

desangrándose mi amor

acampado por todo el resquicio del alma y su flor,

enamorando hasta el hueso de mi esternón

pura llama sin razón más que congelar el hálito silente,

lejos de común fuente desvelada muerta la sombra del horizonte

muerta la lanza y su fiebre,

quién contra mí soy invencible

soy ruido en el alma que te acampa

quien te besa llegada la una y media de tu madrugada,

quien en amor te acampa el alma,

llegada de un confín, a habitar tu pecho y espalda,

no es tiempo de correr, si no de desvanecer tu miedo,

a florecer, llegado el tiempo,

muerta, tu araña, soy yo quien te queda,

un mundo, en tu vena,

un horizonte, de estrellas,

limpias , puras, nacaradas,

sí soy yo quien te habla en albor,

tu hada fiel de la sombra,

Leannán-Sídhe

somos tú y yo presos de desvanecer el latido colgado al cielo,

de habitar el recuerdo en ilusiones y sueños ardiendo,

para vencer muerto el suplicio

en alma de verso y arrojo para ti mi sonrojo,

para decirte que soy yo quien te ama de verdad

muerta la espera soy yo

quien te queda.

Y yo soy quien te ama mi quimera,

poseyendo mi alma entera.


Mi alma anclada en gozo,

de que tú seas su ilusión verdadera,

quimera de piel y amable entrega,

soy tuyo hasta el tiempo

que me verá desvanecer a tu lado

naufragando mi barco,

hoy te visto de amaranto,

perfumada de rosa esquiva tu mirada,

para encender mi candil y su verso,

a ti estoy sujeto como el inicio del tiempo,

que jamás me verá desvanecer de tu puerto,

hoy avanzas mi canto,

para pintar de tu color su verso,

que ya no se retuerce ni retorcerá

muerto el beso,

queda servirte mi flor de hueso,

despierto,

despierto, mi reino vuelto el nuestro,

resumiendo el latido por ti confeso,

para resplandecer,

y que viva siempre nuestra luciérnaga de amor,

iluminando el abismo y su garra,

para ser yo quien te ama

mi Leana.


Quien te vistió el cielo

de todas las flores mi amada.


Preludio de tu posesión de alma esta mi quimera dispuesta,

para relucir mi vida quieta y su estampa que inverna,

muerta la calma y su abrojo de plata,

todo lo que queda es ella,

vida para el telar de mi letra,

despierto el alarido y su estampa cuelga,

muerta mi araña es ella quien queda,

para florecer el viento flores de sol latiendo,

y su bello campo de amor por deslumbrar al rey lucero,

era o no era llegó mi tiempo

desnudo el tiempo,

me visto de cuervo,

para volar su cielo,

mis violetas nocturnas caen en flor

junto con mis sentimientos,

para acampar el sonido y su destello,

soy yo quien quebró para ella el tiempo,

el horizonte gritaba su amor envuelto,

lloraba una primavera de nuevo,

soy yo el que escuchaba atento

fiel de su beso,

para mí no era invierno,

si su estampa relucía de nuevo,

era sin duda mi tiempo,

el de rajar el suelo

sembrando mi aliento,

despertando al muerto,

trepando la ilusión

en su pupila de hierro,

desmenuzado el latido

quedó que yo vivo

por el latido

que me mantiene en vilo,

a ella sujeto y preso,

para florecer en ella el beso

y mi caricia quedar proscrita

a su submundo de los condenados

así como su estampa brilla.


Nada que negar, nada que defender,

solo tu piel por escalar,

mantenme aparte

estoy rezando a mí mismo,

quién vendrá a sostenerme,

llegado mi punto final,

sólo un alma allí estará,

nada por dudar,

eres tú Leana mi verdad,

todo lo que hago correcto,

estampa de vid y cielo,

por aguantar,

el cielo por doblar,

llegado el final,

quién si no tú me sostendrá,

abismos afuera, todo por llegar,

sin nadie que nos juzgará

estaré a tu lado de verdad,

y la perfección de ese modo alcanzar,

desmochado mi demonio

en el lugar,

robado al tiempo tu suspiro nacido

por mi aliento enardecido,

eres tú quien me habla

yo quien te responde a garra, letra y poema

desde la entraña a la zarza,

y su espina ensamblada,

que yo soy quien te ama

y en verso te llama seré yo quien nos sostendrá

en el ocaso de la eternidad mi reina

señora hada.


Ahora llegado el final,

mi tiempo me sostendrá,

mi piel esquiva en tu boca se arrancará,

con el saber preso

que de tu aliento soy convicto,

mi hada Leanan

el viento de nuestro aliento queda repleto,

cayendo por la avenida del miedo

jamás mi aliento si no el color de mi verbo,

debatiendo si de malva o caléndula tornar el viento del firmamento,

para acampar en tu boca con el mejor beso,

sostenido mi traslucido pío,

en el destino que a tu lado jamás me verá esquivo,

hilos de mi tiempo desvanecido

en la boca de la estrella por dibujar

con mi lengua,

una vez más mi estampa repleta con la tuya estará,

el ombligo del umbral se desmigaja vivo,

para rajar su entraña mi te amo

a flor de garra y rosal que acampa

mi humilde entraña,

floréceme el viento de nuevo,

seré yo quien allí estará,

sembrando en invierno sus mejores besos

del firmamento sedientos,

y sí nacieron estos abrojos míos versados

es y será para que alguien nos recuerde amor

por los siglos que nos vendrán.



Pacto de sangre consumado,

temblando,

el hálito dormido y su cielo con su grillo enarbolando

su canto a la luna sempiterna de antaño,

viste y vistió mi amaranto,

que colgado estoy de su manto,

vid de mi quimera por sembrar

su aliento vivo,

en la piedra del olvido,

muerdo yo lo vivido,

es y será mi sino,

blandiendo a la mitad del viento mi trino,

para llegar y conquistar el humor vivo,

hoy te descubrí preciosa mi compañera,

por entonar contigo quedó la letra,

tejiendo mi cauce sanguíneo,

tu estampa de sed por navegar mi camino,

por desnudar el alma contigo,

destruidas mis murallas de lo sentido,

queda el recorrido que tu lengua traza por mi nido,

para descubrir contigo el suspiro que avanza

por el camino,

ese que me trae perdido,

alzándote un firmamento de las flores de los valles por si vivo,

destapando mi secreto en tus labios,

desnudando el sentir preso,

ese que por tus cabellos cuelgo.

para amanecer en tu bella boca,

allí donde despierta el azabache de la noche.


Camino descalzo tu campo de rosas mi amada,

en espinas sus besos sangrientos,

forman ellas mi aliento,

a esta noche que las ilusiones se hacen cuarto y

tu boca es de amaranto, sólo nuestro amor hendido del cielo,

que nos sangró los sueños,

mi vida conquistará tu aliento,

allí donde la yedra escala el árbol,

y mi ser caiga preso de devorarte el sentimiento,

esta es mi vida que me late el verso

y por tus ojitos tengo mi firmamento,

ese por el que la noche es azul y el día amarillo,

para acampar hermoso el sonido,

y trenzar el álamo sin desmocharlo,

sólo allí el humor caerá trenzado,

por el aliento al viento

fluirá nuestro secreto,

de la posesión verdadera de tu aliento a mi alma

verdadera eres ilusión de fuego y bella quimera en verso,

voy allí al submundo de las almas

y te encuentro entera,

cómo no encontrarte si brillas entera,

hoy el nervio me avanza

por desnudar mi entraña

flor de niebla y umbral enamorado

hoy soy yo a tu lado,

y que el mundo gire y se estampe entero

que yo amor te seguiré perteneciendo.


Solo una vez se destapará el canto

quedando de los labios preso un sonido enarbolado

demente el hueso estallará grillos y sus huestes,

blandiendo a mi luna sempiterna de encanto atravesado,

ese por el que el sueño será encontrado,

mi vida te seguirá perteneciendo,

fiel de su caricia,

el hálito correrá sin disciplina,

allí solo allí tu caricia será sentida,

fiel de su alquimista que la vela y aguarda,

fiel de súplica su embestida,

es momento su araña cae tejida,

destapa la caricia dormida,

para acabar su vida

en la hoja de aquel árbol donde todo termina

me aguarda el reino de los valerosos versos,

hoy por hoy encuentro su calma

y me aborda su estampa,

para ser yo bajo tu entraña

quien tu ansia guarda,

sólo por tu vida mi mundo no caerá torcido,

mi bella mi adorada

mi musa de mi entraña enraizada,

soy el que ves que a tu beso llama,

quien te duerme en el cuerpo de tu cama,

floreciendo en piel y verso su entraña,

abierto su latido,

eres tú amada todo lo que yo poseo,

incendiada mi estampa,

eres tú lo que afila mi calma,

la ola de mi océano que clama,

muerta la hora, llegado el umbral

quién vendrá a sostenerme quién sostendrá mi navío

si tú eres lo que yo vivo,

y junto a ti partirá amada mi rumbo.



Estrellas fugaces me siembran tu caricia,

por los astros fugaces siendo mis nervios cómplices,

se destapa el velo arraso tu calma,

me cuelga tu amor a mi entraña,

vuelo por las ramas de este sentimiento de fuego

se afila mi verbo y te encuentro,

sueños deslizan mi cuerpo,

mi armadura es mi verso,

que crepita el beso,

acabando de ti deseoso,

lícito el momento de acabar bajo tus labios,

de nuevo tu piel incendio,

para estar bajo tus brazos ileso,

para ser vivo poeta de tus ojos,

el verso sea mi pluma,

la sangre mi tinta

y tu amor mi fuego,

para acabar de este sentimiento preso,

que da vida a mi hueso

viva el verso,

viva tu vida a la mía unida,

hoy descubro la avenida,

que no escapa sin caricia,

mi vida encendida,

no es tiempo de huida,

te sostengo fiel a mi súplica,

enciendo de tu cuerpo el brasero

y bajo tus ascuas me quemo,

para descubrir que soy vivo poeta bohemio enamorado,

hoy visto de besos el amaranto,

mi cuerpo es tu casa,

viva el verso,


hendido en sentimiento,

por la luna y su crucero,

por el cielo y mi lanza despierto,

hoy quemo el universo,

Para quedar nosotros dos

en llamas envueltos,

no te dejaré escapar,

con mis versos flamearás,

vida a mi vida sujeta,

por los cielos descrita,

y su plomo deja de serlo,

para ser nubes cargadas de besos,

sólo una vez en la vida tu caricia queda descrita,

sólo una vez en la vida nazco para morir en tu boca,

devuélveme a la vida lucharé por los dos,

sin despedida, sin desquicia,

el verso brillará más que antaño,

el océano le quedará pequeño,

seré tu dueño,

a la noche que reinan las estrellas,

vivirá siempre nuestra luciérnaga,

de la luz su caricia,

conquisto el cielo

para que viva siempre mi verso,

y soñando te encuentro al calor de los luceros,

la luz se desdobla para parir

nuestra hija de oscuridad.


El Castellano y Leannán-Sídhe






















TOMO II


HIPSÍPILA


 Entre sierras y montañas

de verdes y valles de ríos sangrientos,

ven pasar la espada de Hipsípila

árboles milenarios

asolando a los caídos,

ven lejos los astros prepotentes

de sí mismos,

desconocen el hijo del viento y el Sol

que va por los senderos,

¿Dónde irá ese hombre?

-Sólo él lo sabe,

a una princesa vampiresa

le prometió una flor

de la montaña más remota y alejada

pasada la Torre de Hércules.

Con raíces la trajo,

sin un solo pétalo perdido

ni hoja caída,

a la orilla del río la puso,

a la orilla del río ella la quiso.

Cada primavera iba a visitarla,

cada primavera su flor

de color distinto vistió.

Un año notaron triste a su flor,

extrañaba su montaña.

Su amada le pidió piedras y tierra

de donde fue encontrada,

así lo quiso, así sería.

Al llegar a la montaña

en el lugar de donde estaba la flor,

allí una serpiente sabia encontró,

cual ella le dijo:

Si muere esa flor morirá tu alma:

-¿Qué misterios entraña

pues dicha hermosa flor?

Es hija de los cielos como tú, contestó.

Sí quieres saber más pregunta

a la reina de las mariposas,

que yo estoy tomando el sol.

Cogió las piedras y tierra y marchó,

en el camino una mariposa

se posó en su hombro,

le dijo al oído

sígueme mi madre te espera en el bosque,

allí fue,

la reina de las mariposas,

le dijo que esa flor fue

de las más antiguas en crecer

después de los helechos,

tan antigua que tenía

capacidad de sentir intacta

como los humanos.

De ella se despidió

tras darla permiso

para beber de su néctar.

Rodeando la flor

puso la tierra y las piedras,

decidió tras el consejo

de la serpiente y de la reina mariposa,

visitar a la flor cada mañana.

Su princesa también se alegró

y del bosque un lobo para Hipsípila

regaló,

en amor juntos vivieron.

Un día la flor se cerró,

en su interior

semillas latieron hasta

caer a la tierra

con las primeras lluvias;

de cada una de ellas,

brotaron plantas jóvenes

con los colores del arco-iris en sus hojas,

de cada semilla

de esa antigua flor

despertaron las hijas sídhe;

hadas que cuidaron el bosque

y cada arroyo, esa fue su leyenda,

un cuervo un día en su ventana posó

dijo con amplia voz:

A la tercera luna llena

vuestro mundo caerá en guerra

solo el tejo milenario de las runas del padre

Tuyo Hipsípila tiene las llaves para a los muertos llamar a volver a vivir

Y a vuestro lado luchar

el árbol inmortal solo pedirá un acertijo

para ayudar mi nombre que es Förüq

os ayudo por traerme sustento cada día

desde que sigo a vuestro lobo del bosque

de la sombra y el manantial eterno.

Hipsípila, crisálida azogada,

Reflejando su muda,

Y a su dueño abandonarla

para ver lámina de cielo emplomado,

lejano y distante su reino de amor está

Como su princesa por capturar,

El pájaro único, igual a todos,

Blandea en estiaje gris lánguido,

Mientras llueve en el jardín inglés

Bruñido su color añil.

Vientre de hierro

Donde crece su flor de difunto.

Vaga libélula destinada

Al estanque de la vida eterna.

Camina, difumina, rige su cenit.

Viejo lobo reclama

A su enamorada luna

Que le lleve,

Tordo, de la oliva tu fuste

Junto con el córvido tesoro

De nueces,

El duende su pipa humeando

El esfumino del sonido del grillo.

El reposo de castilla

Sin preludio de su princesa

Que no amará su tierra

Si no a su Hipsípila captor de su vida

Alba más preciosa

Que su anterior atavío triste

Mira los ojos de zinc de su dragón

Y la magia vuelve a su Amor.

Fúlgido insecto primero en descubrir

El estanque y al beber

Dragón tornó su ser.

Ahora le vendrá el reino

De los valerosos hombres

Él con ojos de fuego y sangre

Mimetizarse puede y en voz

Deslizarse, fúlgidas cabelleras

Cual hombre del norte,

Nada le oculta a su princesa

Que ya Más no quiere

seguir sus tareas de castillo

Ella quiere casarse con su dragón locuaz inmortal que le guiará

Al estanque de la vida eterna

Un pensamiento divaga

Del ser en que ella abrirá

El albita de la cuerda

Del grillo que marcará su son

En violín y oro caracol

Con siniestra forma de corazón.

Grama fría

en la aguja que mece,

que sostiene la enhebrada parca

de la mente que clama

la muerte de la conciencia

y su desdoblado humor.

Gris el hálito crepitando

que cayeron los templos

de huesos mientras

Hipsipila nacía

de la fuente de la vida

en reino inerte cobraba lugar

él lloraba piedras de montañas

subió los montes,

los hielos derritió, con paso lento y decidido

a las plantas les dió voz,

el reino del hombre cabalgó

sin entender su religión

que no era basada en el rayo de Sol

Hipsipila cabalgó y cabalgó

Sangrando su dolor en rocío de flor.

Un día se detuvo en un castillo

de las tierras del norte

allí descubrió una princesa

de ojos color tierra

y unos cabellos color de su fulgurado

Sol y su ilusión se encendió

pidió cobijo y allí conquistó aquella princesa

para luego hacerla su compañera eterna

compartiendo su secreto del manantial

ningún reino pudo más que al

de Hipsípila inmortal que a su castillo llevó

que traía toda simiente vegetal

y todo pájaro trinó Hipsípila siempre vivirá.

Legaba su destino a Hipsípila la segunda

luna nacarada, repleta en el ojo distante

del castillo reino del inmortal albor nacido

crepitando en la hoja de aquella crisálida bajo la flor

el bosque de la sombra y el manantial

con el que despertó aquel inmortal dragón

era iluminado en golondrineras y yedras siniestras

el lobo corría marcando sendero

hacia el tejo milenario puerta de la vida de los muertos

un torcaz mensajero llegó al castillo

con premisa de ofensa para Hipsípila

pedía la vuelta de su amada a las tierras del Norte

si era negativa la respuesta todo humano reino se alzaría en armas

contra ÉL denominado en aquella carta capataz y jardinero del Demonio

sólo la sangre le hervía en dorada rabia cuando su origen

era el origen de todo lo visible

ÉL, último guerrero de la luz

ya ante el tejo guardián presentado

humilde le pido ayuda todo nuestro origen peligra

el animal humano planea arrasar nuestro reino crecido gran sabio árbol

sólo uusted posee la llave de la tierra que hace temblarla y despertar todo

yerto ser que en ella

descansa y reposa y duerme le ofrezco mi humilde vida a cambio para

acabar con ésta cruel injuria

que nos azoga el alma y amenaza avanza no descansa de la sinrazón del humano

-Sólo una respuesta tiene mi pregunta y su recompensa será escuchada

¿Cúal es el nombre en el idioma más antiguo conocido de cuervo negro que mora

nuestras hojas?

-Förüq es la respuesta, contestó Hipsípila

tomad la llave y salvad este mundo de la maldad del hombre

fue presuroso en compañía de su amada y su lobo

a la orilla del manantial de la vida eterna sólo allí se encontraba

la cerradura

del cerrajero universal llamado Hierro

al meter la llave se escucharon todos los grillos cantando al unísono

del mundo entero y la princesa tropezó del susto cayendo al manantial

toda el agua torno color rojo hierro fundido y una silueta en roja sangre

se iba dibujando

en corazón naciendo del agua abriéndose

una mujer dorada con alas de murciélago y ojos sangre

dijo al despertar:

Hola mi amado Castellano soy la súcubo Leannán-Sídhe

dueña de la sombra.


Mundo salpicado de colores

de líneas decadentes y sumisas

al poder del linaje

el reino del hombre se alzaba a la tercera luna

como un pintor de batallas

él estuvo allí combatiendo

entre galeras y cañones de fuego

los mares teñidos de rojo Hierro

tuvo que combatir pero regresó a su castillo

allí su mujer le esperó

recordó quiénes fueron sus antepasados

y un temor le invadía

el denominado Diablo y su anterior existencia

con el nombre de Caballito del Diablo

vaga libélula que zigzagueaba buscando agua.

Le esperaba su nueva oportunidad de servir

a su padre darle un nieto en albor,

la sangre de Hierro le aguardaba

y le pidió a su mujer un lecho de flores de estramonio

trompetas de Higueras del Demonio

aquella noche sin luna

cabalgó la pasión de la victoria

con todo el reino de fieras yertas a su lado

codo con codo contra todo humano guerrero,

los animales le ayudaban decía la leyenda,

le prestaban sus ojos

la verdad él solo lo sabe porque sigue vivo.


La pasión le envolvía

aquella noche que su mujer se transformó

en la verdadera Señora Hada LhiannanShee

y el deseo cabalgó aquel Hipsípila en dragón de ojos de zinc

como su nombre dragón volador voló

adentrándose en el cielo encerrado de su mujer

todos los murciélagos del mundo

fueron a colgarse del castillo del inmortal y su mujer

nueve meses nueve días y nueve horas

dieron para que naciera de Leannán-Sídhe

la más bella hormiga León del mundo conocido

esperando hacerse adulta y beber

aquel hijo de Hipsipila del manantial ahora férreo

de la eternidad,

a espensas del ser futuro que avanzará de su muda

la joven Hormiga León NepaGrandis.

Pasaron lunas

pasaron soles

mudó de pupa Hormiga León alimentada por sus padres

ya adulta lucía un cuerpo de libélula y alas enormes preciosas de cristal

acompañó a sus padres al manantial

y al beber

fueron naciendo pelos en su cuerpo que se iba quebrando

finalizando en la más bella Araña Lobo con alas de dragón

teniendo comienzo el reino de los inmortales

Hipsípila y Leannán-Sídhe


Iba avanzando el esplendor, de la dibujada primavera

de Ostara en resquicios parcos de vidas entre el reino vegetal

del castillo de Hipsípila,

el otro reino inerte alzado eterno al meter la llave

en la cerradura del cerrajero universal, cobraba en fiesta

su segunda existencia sin condición

hasta duendes y elementales de cinco siglos de vida

jugaban y correteaban por las plantas crecidas del castillo

dragones volaban rojos amaneceres del cielo

en este mundo sin el humano ser

sólo reinaba la bondad, no existía envidia ni odio

los caracoles hacían carreras con meta en la planta

que trajo Hipsipila de la montaña más remota

pasada la Torre de Hércules

los seres se agrupaban por clanes haciendo sus competiciones

y torneos del reino de sus semejantes

se daban regalos entre ellos

los duendes celebraban coronación ahora

en el bosque de la sombra y su río de sangre

bañado por el manantial eterno.

Suena el río, agua llevaba,

alma de fada silva ella,

bebía en la orilla alegre

flor roja lloró su tierra,

blanca cierva a fada triste

cazador hiere su flecha,

enhiesta espina gemía

flor abierta brotó en yerba

, fada herida ya descansa

latiendo la parca negra,

yace en helecho silente

suspira su sangre yerta;

Enamorado el helecho

una flor mágica asienta,

tambores suenan la tierra

los duendes lloran su fada,

ahora el helecho era ella,

mueven la piedra ocultada

cazador tropieza cerca,

el río ya lo llevara,

fada flor de helecho yerra

duendes cobraron venganza,

cantó lo que el bosque alberga,

misterio de cierva fada.

Fada flor de helecho inverna,

cicutas toman la sangre

veneno hacen, blanca cierva

cuervos la cena discuten,

cazador ya río lleva,

lleva el río su latido,

campanillas suena yerba

duendes coronaban fada,

fada su vida celebra

los espinos la cuidaban;

Flor de helecho fada bella.

Enhiesta flor fue semilla

, altiva plántula fue ella.

Quién fuera ella, tan linda.

Él fue y es, ella no yerra.

Aún plántula fue fada.

Valor, honor, sí fue cierta.

Él aún duende a ella la ama.

Ella la flor, no era yesca

ellos cuatro siglos ''juntos''.

Los dos sí saben, ''leyenda''.

Aquel fauno cazador cayó al río,

y el duende enamorado del hada

preparaba su entrevista con Hipsípila

debido y lanzado a revelar su secreto.

Ya en el alfeizar de la ventana del castillo

llamó con insistencia al cristal

Hipsipila le vio e hizo entrar

a qué se debe su honrada y grata visita

señor duende

-Pues traigo noticias importantes para usted

de mi origen, mi único secreto de vida.

Muy bien cuente sus nuevas si gusta

-Pues resulta que le llevo soñando

y todos mis sueños me indican que usted es el origen

eterno de mi espíritu en cuerpo

usted hipsipila fue y es mi siguiente vida

le agradezco despertarme de la entraña de la tierra

para poder descubrir con resurgir que mi vida

no cayó conmigo,

le pido con este mensaje cierto y verdadero

que me otorgue permiso para beber de la fuente

de la vida eterna para ver mi nuevo cuerpo, así como usted luce

apuesto, grande y recio cual hombre del Norte.



Afirmativo fue el permiso de Hipsipila

al señor duende resurgido desde del umbral,

se iban hacia el manantial una semana más tarde

de la visita, algo desconocía el duende enamorado

y era la sorpresa que le aguardaba...

Hipsipila cortó una rama con destino agua eterna

para ser injertada en el helecho hada amada por el duende.


Llegaron tras cruzar el bosque de la sombra

al dichoso manantial ahora custodiado por dragones enormemente armados

de fuego vivo su aliento, Hipsípila cogió con una tinaja de cristal

agua para la rama mientras el duende se decidía

fue bebiendo y todo su cuerpo se iba rajando por espinas vegetales

sus dos brazos eran dos flores enormes blancas de estramonio

y su cabello eran ababoles rojos finalmente cuatro alas de libélula en cristal

hirvieron bajo rojo color de sangre sus ojos eran como dos botones de hierro

fundido.

La rama de la planta tan antigua empezaba a abrir en flores de difunto

o caléndula a partir de sus terminaciones en hojas

era el momento a la novena luna llena haría Hipsípila el injerto como

agradecimiento,

allí fue, se adentró en el bosque guiado por su lobo

injertó aquella rama a partir de la yema de la enorme flor de amapola del helecho

hada

al entrar en contacto la savia de ambas plantas el agua eterna comenzó a trabajar

el tallo leñoso iba dibujando la figura y silueta creciente cubierta de hojas

con rostro bellísimo y dos hojas grandes de alas salía de la tierra y la planta

un hada con dos ojos turquesa en llamas para decir a Hipsípila:

Gracias soy LhiannanShee dueña de las entrañas de la tierra,

su amado duende al verla no pudo caer en mayor gozo,

y quedó preñada Lhiannanshee dando a lúz a los trescientos treinta y tres días

siguientes

un abejorro enorme eterno de ocho patas y alas de cuarzo, sus dos ojos

eran de mercurio y su cuerpo de azabache y vello de hierro.


Corría de la vereda a la rambla castellana

el inmortal hálito de quien bebíó de ese manantial de la vida,

decidieron el duende y el hada LhiannanShee

llamar a su hijo abejorro Genaro,

él iba feliz cumpliendo recados de su madre

como picar todas las flores del bosque sombrío

y traer el pólen a su madre que fabricaría con él polvo de hadas

con el que todo el reino inmortal viviría en amor y bondad

sin guerras,

un día llegado el verano y su estiaje

planificó Hipsípila un viaje de vacaciones

junto con su señora hada Lheannan-Sídhe

viajaron a la tierra de los mouros gigantes de las tierras del norte

allí cenaron y de la simpatía derramada

el dragón Culebre mitad serpiente mitad duende

se ofreció como escudero guardian del castillo y jardín de Hipsípila

a cambio de alimento Hipsipila aceptó,

aquella noche en las tierras del norte Leannán-Sídhe

reveló a hipsipila que le esperaba incluso antes de conocerlo

debido a que aquella antigua princesa que habitaba

tenía el alma de la despertada LhiannanShee

que falleció en cuerpo por aquel cazador fauno del bosque

mientras bebía agua y desde el helecho su alma era capaz de mudarse de cuerpo

hasta establecerse en el de la princesa que desde pequeña jugaba con duendes

necesitando volver a despertar eterna

en su cuerpo de hada con el agua e injerto que hiciste

el duende que despertaste tu antigua vida murió de soledad

regando el helecho con la flor de su hada

y protegiéndolo de toda fiera

debemos invitarle esposo Hipsípila a que vivan en nuestro castillo

y el duende sea real jardinero tuyo.

Así lo hicieron tras regresar con Cúlebre

y todo el mundo deslumbró de felicidad.

Canta mi sangre yerta,

de agua eterna

el hierro de mi tierra por sembrar,

trayendo toda simiente hasta desde el umbral

canta la amapola vieja,

sangre del corazón carmesí,

sueña mi semilla despertar,

donde el muerto cave su vida,

y mi cicuta triste,

enraíce el paraíso,

de pieles sedientas

y hojas muertas,

corre mi otoño desde la vereda a la rambla,

de la fuente eterna

corre mi frío desde el infierno

al río de esta alma por ganar,

encina yerta de mi piel esquiva,

beso de tierra y vid,

beso de trigo y girasol,

canta mi amada Leana en su mirar

de cuchillo de espiga mi cante,

de zarza y espina mi amor

real como intangible nuestra eternidad,

áspero y rígido,

bravo y valiente,

duro y endeble,

metal y simiente,

pan y niebla,

niebla y bruma me desprende,

desde la boca hasta el pecho,

donde canta mi pasión sin despecho,

vive esta sangre caliente,

lumbre de mis tocones,

nube del cielo por dibujar,

a estampa de sed y viveza por entrañar,

canta mi umbral,

quiere tener soles y lunas sin gemir,

invierno llegas,

dibujando transparentes los miedos,

avanzas cada campo sin permiso,

helando hasta el hielo,

oda de mi sangre yerta,

por mi tierra me arde la siembra,

y el beso queda escueto,

parco el sentido enamora el hálito,

de nuestro feliz mundo

quién te viera marchar,

vestida de olivo y centeno,

de olivo y cebada,

de trigo y espada mi guadaña,

por la calma abrasas la esperanza,

en maldición cantas tu canción,

y los cuervos te rinde pleito de negra ala,

de grazno escondido en cada roble,

del humano yerto ser

desde la piedra a la cueva

abrasas oscuridad mi entraña,

dibujas tu vívida estampa,

donde el tiempo yace muerto,

y solo los duendes te entienden,

solo las hojas buscan su nueva vida,

deste sembradío de niebla me avanzas sin piedad,

la dicha y la sombra por ganar,

desde mi tierra encendida hasta la parca bonita,

desde el cante a la maraña,

te canta mi vida quieta

este amor de la mañana

en tu pliegue de sonrisa y en la noche de tu cara,

suspira el rojo,

quiere ser río de alma y arrojo,

quiere nacer abrojo,

el espino mece la espina de mi antojo,

y la amapola amarilla,

solo ella abre a la gran luz,

horizonte de mi piel que quiebra como ayer,

enamorado suspiro de frío,

enamora mi hielo,

donde duerme,

donde reposa el amor de mi sangre yerta eterna.

-Cantaba Hipsípila a su hada LhiannanShee

que juntos en armonía vivían en el castillo antigua y nueva vida.


El Castellano y Leannán-Sídhe



Disparo de plata:


Fuente de mi vida,

yo que he nacido de esta piedra,

y por ella mi luz no rompe los siglos

que me crearon,

te busco como agua que arregaza,

como brillo del fulgor y su carcoma,

he visitado y he contado mis muertos

nunca han sido suficientes para vivir,

en este hielo que crea adereza mi corazón

con mi alma de lanza,

mi estaca de yodoformo,

germinando mi rosa de psiquiátrico,

he intentado patentar el suspiro

que corre que vuela por la ventana,

una caricia de espina,

y un pétalo oxidado,

te busqué sentimiento y tu abrojo,

por cuántos lindes mecías tu cerrojo

y tus cerrojillos de cerrado,

soberbio me lancé en la oscura noche

como un disparo de luz,

alcanzándome una luna de plata

siendo mi verso sincero,

y fui silencioso

empresario del verbo crear,

cuántos disparos me creaban de la nada,

siendo fugaz hoguera de la llama

su eterna vida.



El Castellano


Por el plantío de mi casa

que ella es verdadera

que por ella los lobos no meriendan

flor verdadera

miel de Hipsípila

avanza no se detiene

es una furia que nace

se parte el alma entera

que ella es verdadera

miel de quimera

flor de primavera

mi señorita dama de la sombra

hija de la luz y de la tiniebla

avanzo el bosque de la sombra

nada me detiene

quiero abrazar a la primavera

y que sus brazos se dibujen,

que por ti cantan los montes

en esparto y espliego

por ti se abre la tierra

y se come mi pasado

que solo conozco un presente

desde que te conocí

y el mundo me guarda tu sonrisa

del barranco a la rambla

baja a correr mi alma

que por la Flor primera

cierran en verso

y se blanden los tambores de los grillos

para con una trompeta de los ángeles

el cielo derrumbar

y que si no vivo allí contigo

el infierno espera

que florezca rosas

en invierno.



Lime esta araña:


Limé, el tiempo se abrió

estremecieron fulgores mansos,

mordí el viento

aboqué aromas de florestas húmedas

a un límpido reposo

digno de altas flores,

yo construí el engranaje de mi silencio

latido de este el mío verbo,

hojas atrás no murió mi ímpetu,

cabalgó horas de hastío rey del tormento,

un cebollino nombré caballero de mi poesía

trashumante.

Diestro compás silente me reí de la muerte,

pétalos atrás no caí sin simiente

era o no mi dulce suerte,

rajando al silencio clavándole

fugaces muertes para otros ojos

para otros esbozos dementes,

ritmo cadente al fragor de nanas aterciopeladas,

en verde musgo un fantasma de lo vivido muerdo,

abrigué mi latido me tocó vivir

en casa del surrealismo,

un trance desdoblado de boca abierta,

siendo esta escritura un pez de eterna cola,

satisfecho cuándo

no dejaré de escribir ni aunque muera,

alguien lo pregunta,

no me cansa esta limadura,

abro la puerta del cerrajero universal

por si algo suena,

una serpiente preguntó

si era yo real acaso tú lo eres o te acabo de pensar,

vente al lago de la vida eterna

mataremos a Hipsípila

que luce senil y arrogante,

carpa respira en tierra creyó que la tierra era su cielo,

un ocaso perdido,

una luz difunta,

entre el verdor de los pinos

una lustre sombra camina,

jilguero que en su cardillo posa,

bola que no sé dónde anclarla,

vida en mi tiesto

si no soy planta lo demuestro,

luce de risa mi esqueleto,

raspas atrás alimento este don funesto,

ventanas rotas, cristales calientes

todos los cuadros de tu vida

volviéndose polvo,

todos tus héroes vueltos pasto,

infinito remanso

cúspide de mi alma hiriente,

sones quiebran tambores,

abeja de mi panal yo quiero tu flor

tengo el aguijón,

viviendo para el momento,

nací mejor que la estática muda

de esta araña infernal,

entre estos jardines del alba

nací vencejo

como toda existencia tuve infancia

con mis animalitos que encontraba

feliz fui,

crecí y tomé del mundo

gustos como disgustos,

a mi sufrimiento

lo puse con marco en mi habitación.

saqué mis clavos con otros clavos,

y qué, fui malo y bueno,

este planeta acaso no obliga,

reí lloré al fin dije

estoy vivo, que venga el mejor que yo

que yo mejoro lo mío,

consumí solariegas planicies del polvo,

pero no fui pelo ni pelusa,

me gusta lo que me gusta,

azares precoces de mi destino

desnudo en oscuros puertos sin salida,

indemne tras estamparme

de precipicios al ardor de cinco silos,

era o no era soy el mayor egoísta cobarde,

pero amo mi estampa porque sólo yo la llevo,

qué remedio mejor vendido

ninguno,

déjame ser veleta de este negro puerto,

flagra mis espinas de hierro,

seré mejor que yo mismo

conforme mande el tiempo,

llórame estas nubes de otoño,

que me arde este cuarto de siglo,

disfruté y lloró mi abismo,

dame los puntos cardinales

de tu cuerpo

seré reflejo y tormenta perfecta,

perdí el norte en mi poema

llegaré derretido el horizonte

a tu casa cabaña del cielo

lloraré metales y simientes

hasta que zarpes mis mares.


IX

Derrites mi estampa fija

al ardor de tus ojos marrones

este hielo mío alzado,

miradas obtusas

entre la ventana al infierno,

deslices quietos se cuelan

por abismos dibujados,

escucha el sonido de tu grillo,

estira su sol mayor,

allí donde la luz que le daba calor

era ausente, crepitaba entre yedras,

el amor a su espiga naciente,

ababol entre fulgores silvestres

tras él

el sendero agrietado

por donde nacía el río

de todas las flores desangradas,

lirios negros acompasaban su orilla,

llegando al manantial eterno,

de Hipsípila y su reino,

ocasos sonrientes,

entre miradas complacientes,

el único reino se estremecía,

derretían sus pilares,

la oscuridad hizo manada,

el día tornó noche cabalgada,

vapores exhalaban las esencias

que todo conformaban,

los cauces olvidados

se llenaban de sangre

los ríos lucían su rojo brillo

con hematite,

la realidad había cambiado,

los colores lucientes de los suelos

eran dominados por tonos mustios,

cual era de la penumbra,

los mares eran seña de brea encendida,

el averno tomó superficie,

todo lo muerto se alzaba de nuevo,

era de las caras muertas,

la lluvia caía hacia arriba,

las estrellas de aquella noche eterna

en vez de luz

emitían a modo de ironía

capítulos de erase una vez el hombre,

todos los edificios

se alzaban ahora horizontales,

Los huesos caminaban,

la luz quedó prohibida

bajo honda sepultura,

las leyes naturales fueron cambiadas

por antinaturales,

la aberración gobernaba

todo lustre en movimiento,

los peces se volvieron parásitos,

y se multiplicaban solos,

la red sanguínea

que seguía la vida

era de color azabache

por su podredumbre alcanzada,

no había oxígeno

todo respiraba humo

de este mundo en llamas,

Hipsípila era feliz en la luna,

sembrando sus simientes

siendo el principito

de esencia invisible a los ojos,

sabiendo que su retorno

estaba cercano,

para sembrar todo el planeta tierra

y tener su reino de nuevo.



Por esta fuente fría:


Retozo este empeño,

traspuesto a los fuegos

del hombre

y su cuerda,

pasa los tiempos llorando.


Diestro, ambivalente

en dirección umbría,

vive colgando huesos

de sus pestañas huecas,

bajo mis sombras,

cenizas laten,

la quebrada fluye,

un iris

de ojo negro

en estos pilares

de fuego

que me alzan

estaciones que correr

años que nacer

en tierra abierta.

Estrellas que matan,

mi aliento de piedra,

atravesando estos ojos

brota mi fértil lluvia.

Crepita mi dragón

en esta fuente fría

profundo,

arde su brillo

de oscuras alas,

retinas, un frente

la caída de esta falcata.

En este cerrado horizonte

rizado, expuesto, consumado,

mis soledades tejen.

Una encina

que lejos habla,

que cerca grita

yo soy por siempre,

eco que se retoza

entre verdes valles

que teñidos

en furor de sangres.

Ay la tierra.

Ay de ella,

sé mi hundida victoria,

por este umbral

silente que marca

mi frente,

por este puente, por esta cepa,

el ruido es fulgente,

los ocres rinden

en colapsos de tules

iridiscentes.

Cabalgaré el astro

traeré esta flor de luz

a Hipsípila,

de una montaña

a un dulce valle,

injertada la sombra

la vena late,

traigo la creada ascua,

por si reverbera,

sobre un tiempo muerto

en el que no dolía

esta rivera.



II


Rompo saco los ejes

de esta imaginación en campana,

yunques despiertos me clavan

que llegó mi momento,

taciturno lustre oxidado,

alas en bronce agujereado,

es por mí es por ti

que dicta este haz apolillado,

polvo en el viento

sombra desterrada,

el alma de un cuervo,

un granate dirige esta mi sed,

hasta ser color de ayer clavado,

al limpio, seco, duro faz ensartado

cabalgo que avanzo

y sombras me acompañan

esta visión serena, opaca, angelada,

siendo directriz fusilada,

que late el cuello de la penumbra,

cuando oscuridad llama

estoy sembrando objetivo

de mi postrada calma.



III


Tiempo que se oxida

en este vilo,

eternidad azogada

en negras tijeras,

es el tiempo

de mis murciélagos emergiendo

de las sombras y su madre,

se estira otra primavera

por mi avenida,

me mordieron

y no me arrepiento

de mi nueva vida que tiento,

oscuros silos me acogen

donde sembrar alaridos

de vidas traspuestas

a mi fría caricia,

soy ente de otro ente,

mi sombra me quiere,

yo la digo que un día la alcanzaré,

que muy lejos no vaya,

avanzo que trenzo

el tiempo de mi suspiro helado,

para no tener alma

ni espíritu de hielo,

sólo una sed de vida

por repletar,

de un horizonte al hierro

encontrado,

de una arteria

hago río de sangre

en mi adentro.



I


Blándeme en mitad del campo,

sólo allí que la encina enraíce mi carne,

el hinojo lata al son el tambor de sus flores,

la carrasca grite verdades del monte,

vereda quieta, enarbolada,

soledad disparada sin descanso,

sólo allí reinará mi alma,

en letras escritas en las hojas de vida,

las lindes teñirán de rojo y negro,

de tinta y sangre el resurgir del añil

aliento dibujado de toda vida en color,

del albor a la muerte en flor

se alzará mi latido con su amor.



II

Renace en la piel,

en el albor sin conciencia,

hace más frío que antes

sentido muerto, caído

olvido yerto

raíz del ser

más callado que el invierno

avanza camina a voz

todo lo que he perdido

polvo de estrellas, hierro de océanos

piedra de montañas...

hazme recordar alas cansadas

cosas grises que te gustaba sentir

mi amada así sabes

horizontales que no puedo olvidar

ejes verticales de conciencia

sin dormir

danza la primavera del lugar

con mi soledad pintada

en la sangre de mis ojos

todo lo que veo teñido

la ilusión cae en gotas derramadas

cayendo congeladas

desnudo mi cuerpo en la penumbra

del segundo quieto

raíces comiendo mis venas

hojas de mi historia mustia, abatida

sentido muerto

viviendo por ver morir el momento

momentos atrás que cae el recuerdo

sin miedo, sin sentimiento

todo hirviendo

sólo este sarmiento de cuerpo

esperando que juzguen a su alma

libre de maldad

quién estará allí

quién vendrá a darme un camino que seguir

solo en la oscuridad

donde todo comienza

las sombras me reconfortan

y veo en luz mi vida

para encontrarte

algo que darte de dentro de mí.

Un amor rugiendo en la boca de la estrella.


III

Diestro del mar a la montaña,

visten sus flores coloradas orgullosas y sentidas

cual caricia de su jardinero que las ama

el viento armado escala cual seco rayo

su sol enturbiado se paran las oraciones

Hipsípila dejó su crisálida

en un caballo alado recorre sierras y sus manantiales

recolectando toda simiente desde todo confín

al inerte sombrío albor,

mientras su fría luz crece y camina

sin franca tapia ni verja que detenga su escalar

vuela vaga la libélula para posarse en su hombro

recio brazo arrido ninguna simiente cae a su lado inerte

que lleva que trae a su castillo olvidado

hechiceros de todos los reinos desvelaban que sólo

un reino se mantendría vivo

y no era el del humano ser

Hipsípila cabalgaba por naturaleza su religión

abarcando de la tierra a la lluvia

cual rayo cortado de Sol su cabello

los pájaros trinaban en su castillo

hipsipila siempre vivirá como invencible Sol.



Santo señero,

dulce iris de mis desnudos campos,

dioses habitaron tu entraña que guarda,

cumbre eres de la loma despeñada,

réquiem de viejas espadas

que te labra,

quieto, el viento te encara,

vuelve a soñar que fuiste tiempo

de los tiempos,

estático límite

congoja deslizada de abriles febriles,

una oda me avanza

sin piel, sin moral sobrecogedora,

decidle a la tierra

que mi alma bulle,

este parco horizonte me teme,

oiré frentes, rayos fuertes, crepitantes,

un desnudar de las secuelas de esta voz,

amaré tu vientre como se aman las flores,

no habrá reino

contra Hipsípila

aterra calma entre alas

de libélula,

entre sueños de drosera.

Partiré mi vida,

recostando mis sangres,

floreciendo rosas a mi madre Belleza,

hasta sembrar mis aras redondas, abiertas,

en un guiño que descalza

sones por hendiduras sangrientas,

hasta enjaular mi aliento que te canta

por ajuares de estrellas las más bellas,

mi desaparecida sombra,

plañe que llora en su alma verde, pura,

oh Castilla, quién en tus alas nunca muriera,

eres un enjambre de furtivas

soledades que se vencen,

caminas tus vastos metales

en tu oscura tierra,

una sed te fulmina lo perenne de tu sonrisa,

te duerme la piedra tu encina,

un deshojar de tu rivera

siempre,

de tu río Mundo

a mi pùeblo de Fuente-Álamo

jamás te muestras herida

mi Castilla bonita

mi Castilla sin yaga

por la que encuentro

en el cielo un monte y un atajo,

hasta vivir la plenitud

de dicha en barbecho de tu idea

mi vida, mi raíz,

mi falcata de natura.


El Castellano


Flor de tierra:


Fuego en el agua de su mirada

de los vientos auspiciada,

la ceniza consumía su carne

ardía sin mesura su compostura

naufragó valles y sus caricias

su bandera fue de su vena acequia

molinillos fugaces sus pestañas

de él se enamoraban las hadas

de ella la primavera entera

con cabellos del rayo de Sol nacidos

ojos de tierra sin lugar era bella

clamaba su voz la cima de la montaña

descendió abismos

para anclar su esencia en la belleza

que late y envuelve su huella

conquistada en miel

su ambrosía

gemía la caricia

para brotar altares de hueso

y murciélagos de sangre

lloraba piedras en sabiduría prendidas

la bondad alzaba en servicial entrega

su fuerza era de su amor hoguera

él lloraba flores para ella su amada

su verbo a veces tornaba carmín

en pétalos de silvestres rosas desangradas

su voz germinaba la tierra a su paso

el amor a la tierra no le detuvo

ni sostuvo en fracaso,

encontró con ella el amor

que le fue negado llorando espinas

y si sus abrojos nacieron no fue

más que para rajar el viento

difuminando el tiempo en estaca

de eternidad con fuente y manantial

anclado gozo en armonía

bailando de la mano y naciendo del alba

jamás capturada

pupila enfrentada

que mecía

que gritaba,

retorciéndose la sombra.


El Castellano y Leannán-Sídhe





Primer poema sobre Hipsípila: 14-09-2015


Hipsípila, crisálida azogada,

Reflejando su muda,

Y a su dueño abandonarla

para ver lámina de cielo emplomado,

lejano y distante su reino de amor está

Como su princesa por capturar,

El pájaro único, igual a todos,

Blandea en estiaje gris lánguido,

Mientras llueve en el jardín inglés

Bruñido su color añil.

Vientre de hierro

Donde crece su flor de difunto.

Vaga libélula destinada

Al estanque de la vida eterna.

Camina, difumina, rige su cenit.

Viejo lobo reclama

A su enamorada luna

Que le lleve,

Tordo, de la oliva tu fuste

Junto con el córvido tesoro

De nueces,

El duende su pipa humeando

El esfumino del sonido del grillo.

El reposo de castilla

Sin preludio de su princesa

Que no amará su tierra

Si no a su Hipsípila captor de su vida

Alba más preciosa

Que su anterior atavío triste

Mira los ojos de zinc de su dragón

Y la magia vuelve a su Amor.

Fúlgido insecto primero en descubrir

El estanque y al beber

Dragón tornó su ser.

Ahora le vendrá el reino

De los valerosos hombres

Él con ojos de fuego y sangre

Mimetizarse puede y en voz

Deslizarse, fúlgidas cabelleras

Cual hombre del norte,

Nada le oculta a su princesa

Que ya Más no quiere

 seguir sus tareas de castillo

Ella quiere casarse con su dragón locuaz

inmortal que le guiará

Al estanque de la vida eterna

Un pensamiento divaga

Del ser en que ella abrirá

El albita de la cuerda

Del grillo que marcará su son

En violín y oro caracol

Con siniestra forma de corazón.



IX

Resumo por esta visión

cuantos años yo he nacido,

sereno derrumbo marcos,

ventanas acrisoladas

de ayeres de espuma.

En este campo de luna

yo he vivido,

cada respiro un océano de olvido

un soñar entre leones

un caminar entre fugaces sienes,

somos los que somos

y cambiamos algunos,

hago mis promesas de barro,

mi latido esquilma el miedo,

tijeretas atrás y nazco de la ciruela

mi hombría se encarcela

entre fanales labios de hoguera,

lago donde se baña mi suerte,

hoy y siempre mordí mi estrella

vengo en llamas prendido,

es esta quimera una hoja quieta,

sopla sopla mi alma llena,

polvo del polvo,

una senda mi silencio quema,

horizontes verticales

ratas sumergiéndose,

granates estallados, gramas que caminan,

voy por las calles de noviembre,

ahogando sus rincones afilados,

estas calles me saben a humo,

estas gentes desconocidas

parece que las mueven

y arrastran en un sentido,

todo es fuerte

pero la oscuridad es más fuerte,

panales de esta luz intransigente,

luces intermitentes,

sudores de semáforo,

me cuelgo de un escaparate,

todo está fabricado,

y en proceso de construcción,

hasta el hoy podrá venderse

en tinta y pluma,

en imagen y con solapa dura,

una ventana sin cristal,

un agujero sin salida,

tambores de mi sueño,

relojes sin maquinaria

soles guiados por cuerdas,

el infinito es ahora,

lucen mis espirales siniestras,

ancladas a este azabache,

es hoy el día,

brotada mi subrepticia,

deshojan mis esperanzas

caminillos de plata,

recta duda erizada en mis besos de hiel,

trasquilado mi lobo

queda una certeza despierta,

alimenta cariño esta mi esfera,

pierdo el control

me avasallo

en mi piel de agasajo,

he nacido para esto,

que sea bueno o malo no pregunto,

porque escribo para mí,

estas certezas mías de escalas

cómo medir el arte,

sólo comparándolo con un similar,

poco más porque jamás medirse puede en virtud

ni en talento ambiguo florecido,

era un abismo descorchado,

un tren que cruzaba mi noche,

hasta alzarme sin derroche,

entre sus navajas que me apuñalan

los versos

que sangran carmines,

y nacen cuervos que muerden,

era una polilla de cemento

que nació aleteando

estos pavimentos de mi sueño

augurando la cremación

de mis labios

en otros ojos.


IX

El tiempo que se abra

y brote mi vida

al compás de un Sol mayor

resumen de existir en el brote

de una zarza que allí

baila mi hada

estallando en flores su pelo

tierra yerma que vio trinar

el estruendo de un zorzal

quien te viera caminar

vestida de espiga y lavanda

por ti se abre la Rambla

tus cabellos iridiscentes al brillo

canta al son mi grillo

por un camino se bifurca el reguero

el gato lame su pelo

yo estoy esperando por si te encuentro

mi señora de las flores silvestres

se Acuña mi aliento

en una flor del viento

una flor pálida nació del cielo

con sus colores alegró al tiempo

de sus hijas nacieron alegres vientos

del norte que en color vistieron el bosque

una flor naciente abría su esplendor

a un Sol de mayo por ella tormentas

nacieron germinando a su paso

vivezas de antaño

por los prados viste mi calma

fiel a encontrar tu amor un día

por si el cielo se abre

que sepas que él te mira

mi señora de las flores silvestres

un cardo de la dama en tu mirada

por si vivo mi vida te entraña

fiel de esperanza

una flor bajó del cielo

a expensas de sangre tener

ella se volvió mujer

con tu nombre en la piel

por la floresta danzaba mi suplicio invernado

fiel testigo maravillado

con amor en las venas esperando las flores

de primavera y sus caléndulas

despertaba por fin Ostara

y el cariño de la tierra

mecieron los terrenos

un soplo de su aliento

me floreció un beso

Cuando los jacintos abrieron

sus flores al horizonte del terreno

yo estaba despierto

surcando la mente de quien me piensa

con paso lento y decidido

transmutaba la flor de Odín en luz

cabalgando un arco iris de estrella

sonaba la campanilla entre grama dolida

era el momento de acostar

los dientes de León

al tiempo que besaba fragancias de colores,

en mi jardín de duendes.





Lilit primer demonio Sombra de Eva:


Hija de la noche así te llamo

un sabor digno del amaranto

que la luna encierra tu canto

entre oscuros reclamos te vistes de encanto

los grillos lloran tu nombre

en esfera de azabache te haces certera

el viento es tu incipiente respiro

incesante, desvencijado halo de sangre

despiertas por el latido que llora tu nombre

por el que la polilla es reina de la estrella

ese que plañía la noche

cuando la sombra se hace eterna

gimes en las fuentes de primavera

un beso de horizonte malva

el espíritu lleva tu nombre grabado

como desvelo consumado,

aire es tu apellido engalanado

a la novena estrella sin luna caminas

tu vida no entiende de clasificaciones

sólo tú reinas la noche

cuando el sueño hace el amor con los dormidos

ries y lloras con la lluvia

la tormenta es tu carcajada

al latido sordo de oscuridad abres tus ojos

el día por tú tenerlos tan claros ciega

las ondas en el agitada agua

mecen tus rizos

un sueño despierto del fulgor y la belleza

te engendró a imagen de la centella olvidada

tu ser respira ambrosía amada

perdición de muchos

orgullo y alabanza por mí

que soy más fuerte que el mal

que juega, corre y cosquillea

con tu entraña sí esa por la que mis buques

dejarían su ancla

lobo de día cuervo de noche

que en tu ser se acurruca

y al sol desnuda

resplandor de almas fugaces

nuestro baile

vespertina perdición si amanece el sol

quiero ser de ti como el murciélago

a su rincón,

volar contigo como si el mundo no importara

despertar para abrazar otra noche

en la que girar

y en tu mirada encontrar fuego de astros

por dibujar y mi vida contigo sembrar

musa incipiente del artista

alma amada que se funde

prejuicio, mentira y verdad

ababol sembrado

tu corazón sin igual.


El Castellano



Vive el cuervo,

por el desvencijado respiro mío

avanza, mece y sostiene

un tiempo en réquiem,

por aquellas voces que sordas

laten, se descubren

se quiebran altares de hueso

por mis atardeceres de murciélago

voy a tu lado, siente mi caricia de pájaro

alzando nuestra luna de acanto

y alabastro gimiendo,

azabaches de tu pelo,

por el sendero despierto,

por el cauce de tu vida, la mía,

ojos en resplandores dorados al tacto

de mi astro soslayado,

vida de vida

late tu caricia

no hay retroceso ni regreso

tu sangre me colmó en beso,

nuestro cielo de amarantos

fiel al respiro que alcanzó a ver

tu belleza en noches de miel,

respira tranquila mi vida,

en este horizonte dormido

quiero ser de tu piel ombligo,

que no me sientas perdido,

quiero ser Siempre tu sonido,

tu eco alto que no hay pájaro sin nido,

esta noche será distinta,

el comienzo empieza ahora,

mi sueño de araña

que todo lo tejido

recompensa trae a lo sentido,

un avance de mi sangre,

ven al nirvana del ruido,

anticipa nuestro solsticio,

Yo que te amo en mimbre de esparto

y verde espiga de trigo,

fiel comando el suplicio mi Margarita

de los valles de mi sombra

displicente, enamorada.


El Castellano


Escarcha de luz:


Hilvanando sentires de plata

en estrofas cuarteadas,

quién a acompañarme baja,

mi yunque despierto se alza

entre madrigueras del sueño,

danzan las procesionarias en fila,

queda desolado mi alfeñique

que canta en el clavo esta vez,

un retal con retrato de quien fui,

las pupilas en orden caminan

el horizonte del cielo,

mi aljibe de cobre será sentido,

es un nido de grama

donde corretean versos de espuma,

chirría la carcoma

la madera de mi espalda

donde sostengo la sombra de Caín,

encumbrándose de la fiera

se alza mi bella entera

gritando por más oscuros sentimientos,

¿Puedes sentirlos?

¿Puedes sentirme?

camino fuegos

hasta complacer el ojo humano,

destrenzo el sonido de los árboles,

es un cuervo quien soy yo,

es un alarido que alza la noche,

por entre sillas desnudas

del alba sin final ni comienzo,

que sólo juega y ríe con las luces,

despistando flores,

entre ruego y plegaria

mi lamento tornó crujido de mi mecedora,

es una vid y un olivo que vive lejos ahora,

una linde en cruz con señero,

un agujero abierto

es una herida abierta

mi pozo con palabras en vez de agua.


El Castellano


Por ti crascita mi voz un día desempolvado,

que el cuervo me ungió la entraña,

oscura de negra onda pitanza corva,

es por este ser que se abre mi ala de noche,

un día mal parado,

a solas con mi endeble osadía,

Siempre, un pico de grajo rehúye,

mi cruel infortunio concebido,

nunca la vida que he tenido ha podido

esconder, escarbar un plenilunio,

mi pensamiento que sea hueso esta vez,

de azar desvelado, profusa mente,

destino de su color de ala,

por mi siembra que trascienda mi araña,

que genere dicha enmarcada,

no un funesto desapego,

quise ser siempre, el cuervo mi ser aliente

porque fui nunca por siempre,

imita, dirige la senda que antaño fue mía,

un corvo destello,

en rastro de azabache,

áspera templanza cruel la disonancia

que te llena en alabanza,

pobre mi despedida porque no existe,

brota mi día que sin querer encendiste,

no tengo elección, me queda una ilusión

llena en borbotón de esperanza,

se llama Gracias.

Gracias a ti que la pena bebiste

de mi vena socavada honda,

en acequia que mi sangre lleva,

pudo ser hoy el día más feliz que sentí,

miré mi soledad zarpada

en compañía del río,

y sólo sentí alegría,

sólo dije el mundo se hundirá

cuando el color oscuro

me impida pensar

por no tener hálito ni humor

y este río seguirá navegando sin final

tuve más que su agua que me forma

tuve su idea y mi ser se alza

para saltar su montaña

de todo quien que le quiera ver hundido,

exclama un buen grito:

- Yo soy libre.


El Castellano




Sangro y monto sobre un corcel de viento,

mi vida fiel hoguera

se va iluminando su ceniza

mosaico de mi sino

un diestro azogue del calificativo,

nombres fugaces a la verdad de las cosas,

hilvanando, esta araña que me teje,

como encontrar mi número trece,

tomando café con el bravo nueve

maestro halle donde se halle

mi numerología en espada,

una hoz y martillo por guadaña,

vuelan las águilas un cielo rojo en sangre,

creo en el poder de mis ancestros,

creo en el poder de su sangre de tierra,

porque soy cuervo,

y desempeño

elevar su espíritu a los cielos,

mis alas son palabras,

mi casa es el terreno

que si no está domado

cuido mis pasos dignos de respeto,

para no dañar el azar difuso

de vida y su enclave en tierra,

quisiera avanzar por tu tierra de fuego,

porque yo me quemo en tus ojos,

förüq desvelo que Significa cuervo

nombre revelado en visión,

en idioma antiguo como mis ancestros,

venimos de la bruma gris,

la niebla es nuestro traje,

de la sombra del agua,

un odio desvencijado,

por la alfombra

de quienes no son de nuestra extirpe,

ceniza polvo de tierra

nuestro pasado que camina,

abandonado por el Dios vestido en soledad,

claman los geniilocorum

que no han muerto, que ni el olvido puede con ellos,

Diancech sana este mi cuerpo

BadhbhCatha sigue fuerte líbrame del cobarde,

Epona sálvame del semejante soy tu mala yerba,

Dagda, Balar, Mórrigán, Lúgh,

y tú mi amada Brigid poesía,

elevar mi canto

que yo con mis actos

os hago un manto,

Cernunnos comienza nuestra caza,

Candamvis alumbra esta montaña centelleando

el relámpago,

abriendo el cielo de nuestra bruma,

tejiendo nuestro amado ocaso,

que jamás hemos visto los que vivimos en el suelo,

ahora y siempre se escuche nuestro canto.




Esteban El Castellano


Llueve mi ser:


Habrá un silencio verde,

la pianola de mis dedos

escupirá versos de cobre,

la tierra cerrará en vals

escurriendo por tus labios

mi ahogada serenata.

Abrirá mi colchón marino

una sábana de algas,

para naufragar flores y rosas

el alba conjugará besos de mi sed,

encumbrando mi anochecer,

cantará mi martillo,

sobre el yunque sonámbulo

de mi cuerpo.

Se afilarán mis cuerdas vocales

para cantar:

Un horizonte inmenso,

un cielo emplomado,

ella es dios es lluvia,

es preciosa sonata

de hojas bailando

el origen de savia

ha estado oculta

su bondad, por miedo

a que puedan hacerla daño

por creerla debilidad,

siempre aplomada

por venas razones

que enjuician

y la apresan

por quien ella no es

así se decidió

por la vía rápida

ser única, ser sólo la mejor

porque no tenía rival

ni semejante

ella era lluvia,

lágrima de los dioses,

cuchillos de raíces,

la única bendición,

la única destrucción,

eres portal de vida,

eres más que tristeza del cielo gris,

eres un motivo para vivir

para nosotros los seres de tierra.


El Castellano



Quién te tuviera:


Estabas y no estabas,

estabas en el viento

que roza las sienes,

estabas en las hojas de los árboles,

lejana y cercana

según seas mirada,

me acariciabas la mirada,

te alzabas por cumbres nevadas

y cuchillos de grama

te gritaban,

te encontrabas en la margarita

sencilla del prado,

cuando la flor te posee entera

y no hallas más brazos

para jugar,

ríes y lloras sin parar,

la tristeza tornas

con melancolía

de quien te observa plena

como un rayo de luna,

como un horizonte malva

estampado en estrellas,

como un río y una mar,

no giras,

eres belleza sin igual.

Eres madre de la naturaleza,

principio y causa

de toda era

desencadenante perfecto

en eterna hoguera,

un ojo de un cuervo

te observa,

siendo de la noche

quimera bella,

siendo del día

laborado panal de abeja,

eres realidad

estás en silvestres aguas,

en la fiel madera

del árbol que te lleva,

eres agua de la rosa,

sudor de todo amor,

estás en la cueva

latiendo su estalactita,

en cada corazón vivo

y en cada azar de muerte,

eres sonido de viento,

sonido de trino,

una senda incontable de todo camino,

estás y eres fuego, elemento vivo

en la simiente y en cada alma que te yergue,

estás en cada palmo de tierra,

en cada siembra,

en la simiente que espera,

estás en cada planta

hasta brotar en mi garganta

cuando intento plasmar poesía,

estás en todo lo creado, por manos

del Creador Universal,

Belleza eres madre de este planeta

y del humano ser

acaso siguiera.


El Castellano





Un nido de grama:


Cuánto afán se midió en la estrella

donde el tiempo amansa y se acurruca,

es un afán perpétuo que deslizan los temblores

de las femes sus cabellos,

no fue azar ni ternura cabe

por la sombra que tiñe verde

mi cansado amor,

cuál charco se vende a mis lágrimas,

por una grieta acababa yo de irme,

cuando nació de mi poema una escolopendra,

escaleras a mi Sol carcomido en busca

de un crujido invierno,

de mi desvalido sueño

por el que dejar algo más que mis ojos claros

al mirarle,

voy con mi canasta de limones

allí donde las mozas trenzan sus ilusiones,

mi caracol tiene su canto afilado

por los soldados que violan espigas,

soldados alados dónde irán,

una casa se construye para que viva siempre

la ventana pedigüeña del hijo.

profuso monte desvalido

del olmo que vive lejos,

es mi savia un poder de dar vida a mis injertos

poblados,

una furia que atraviesa

mi vena de luz,

donde juega y baila mi amado murciélago,

en su colchón de luna.




El Castellano


Reinos:



Mariposa nocturna,

amiga de las noches

que escapadas revolotean en las luces,

mariposa blanca, blanca nube, blanca muerte,

cristalino rastro,

polvo de estrellas,

Transmigración de las almas,

Vuela mi conciencia,

descansa y juega con mi luz,

esta noche mi alma es tuya

blanca dama alada,

avoca tu perdición en mi sendero,

olvida tu atracción lumínica,

las estrellas nunca se pueden alcanzar

bonita ni la luz capturar.


II


Canto carraspeado, estirando el calor

por surcos y grietas de un rayo solar,

termómetro yerto, estirado

de todo espíritu muerto,

rejón de grados tu cuerda de cigarra,

cada simple vida de la nota sujetas,

por un campo que haces tuyo cantando,

que necesitaste medio siglo

para florecer en voz,

al viento que te dio garra

y cimitarra,

tu libertad es incuestionable,

agarrada a un profundo horizonte,

cuando el astro rey hierve,

tu crascitas el canto de día

porque la noche te puede,

para el relevo del único grillo

que afila el cuchillo del silencio

su fiel gemido sin nombre ni reino.


III


Armazón de quitina, acorazado

capaz de avanzar con sus patas, guardando alas,

escarabajo de todo ámbito y lugar,

tan variado como único al mirar,

desde la flor al desván,

tu vorázfauce desde el árbol, a la flor,

desde el desecho al coraje vivo,

suerte desde el descender de tu larva

al evanescer de tu metamorfosis,

azar profuso reconocido en belleza de tu carcasa,

vida de calma y pulcritud,

apetito que no cesa,

muerte que no detiene,

ni elemento ni realidad que no ocupes

del reino animal

Rey insecto desde Egipto a Castilla

con su gorgojo de la encina,

desde un continente a ningún lugar

donde no se encuentre tu nombre de Escarabajo.


IV


Cuatro riendas aladas

un mundo asesino de ojos,

corazón en pareja,

planear infinito por umbrales de luz y agua,

un reposo de la noche en un ser vivo,

colores de osadía por los que la belleza pinta tu cuerpo,

caballito del diablo,

libélula zigzagueante en esfera de mandíbula

espuela infernal del ser que acechas,

mensajero del cielo,

astilla con alas de la puerta que abre la vida.


V


Ambrosía de ser vivo sagrado,

oficios y tareas consumados,

albañil efímero tu dicha de genes elaborados,

quién a ti te osase,

tu esencia tu labor de escuela,

miel de tu panal donde forjas hermandad con la Flor,

tu tejer de los campos recogiendo,

siendo supervivencia de casi toda planta

tu legado Hymenóptera familia

tanto depredadores como recolectores

abeja que ante el peligro osas quitar tu vida,

en defensa de lo que amas.


VI


Reina araña de esta tierra de conejos,

ocho patas acecho de los campos,

maternal hasta llevar tu prole en el lomo,

araña lobo capaz de enfrentarse

con el alacrán y siempre ganar,

al acecho desde tu madriguera,

un hoyo donde vivir a la espera del despistado,

tranquilidad serena te sujeta por ser de tierra

tarántula lycosalycosa.


VII


Danza mi alvéo una sonatina

de hormigas famélicas

quieren alimentar a sus reinas aladas,

con semillas danzarinas

en busca de su nueva vida,

yo margarita quiero mi vida contigo,

para alimentar tu alma con versos,

nacidos del fuego en fundición de verbos,

recorro tu existencia

de la que soy tu hormiga león

del signo que me vió nacer,

la constelación del cisne,

quiero que sientas orgullo

de que soy tu hombre

asi no te dé un libro

te doy sangre para que escribas trece,

has demostrado belleza por tu fuente,

me verás eclosionar de mi etérea crisálida,

mi motivo para escribir a la naturaleza

descubrirás porque soy animal de verdad.



VIII


Muerte disimulada, hasta detener tus funciones vitales,

antiguo ser en evolución detenida de insectos primeros,

ágil correteas mis pensamientos,

muerdes mi azúcar desvelada, habitante de las sobras de cocina,

habitante donde haya humedad,

como un río que habitas corriendo,

como lepisma pececillo de plata,

tu longevidad mayor que la de un gato,

destello de que lo tuyo es perpetuo.


Moscardito:


Me besó la mano,

era muy cariñoso


eso fue porque eres bueno

moscardito lo es más él sólo pica flores ni lleva veneno

él sabía que siempre he querido ser de su raza,

amor mío reencarnarás si lo deseas,


osado aquel que posee su vida

sin preocupación suprema

que no sea picar la flor,

ser soldado alado

dueño del mensaje del superior,

visitar las plantas que Dioses sembraron

con ardor, difundir la supremacía

que trae y lleva la vida en caricia,

cabalgar los vientos a merced,

ser transeunte de florestas y campos encumbrados,

llevar mensaje a cada flor sin despedida,

enamorarse de la despensa de la primavera,

besar sin cesar,

amar sin dañar,

tener condición

para seguirla de por vida,

yo rezo cada día

que si muero yo renazca como moscardito

mosca abejorro que hoy confundió mi mano

con una flor,

amo como él la flor

porque antes fue ella que el animal,

que soy yo,

cuando nací ella ya existía

con su azar de conquistar la tierra.




El Castellano


Hielo de mirada:


Abro las puertas de mi mente

hacia desembocaduras heladas,

y tierras del hielo donde todo acaba,

una sonrisa congelada con una llave de hielo

en mis manos, es sólo un recorrido,

todo empieza,

tu vida hoy no es lejana,

ni esta tristeza es del alma,

hoy mi sangre se derrama

floreciendo la amapola de tu cuerpo,

ese por el que siempre pierdo,

¿cómo de helada mi vida?

descansa en las compuertas del ayer,

nada se cierra la muerte está lanzada,

escapa de sus redes tejidas,

mis pensamientos se hacen contigo,

latidos de lágrima descongelada,

muy bonito, muy bello,

un paraíso lejano oscuro,

navega mi barca de una orilla

a su confín de despedida,

aciago témpano donde florece el viento,

por un trino hasta el crepitar del sonido,

una danza de hojas de otoño,

un suspiro de cobre,

tu cabello que me electrifica mi tacto,

soy fuerte sin alabastro

soy fuerte sin noche de azabache

soy fuerte por la memoria del invierno,

que se acurruca en tiempo eterno,

ventana reflejo de máscara.

mentiras de que estás viva sombra de Eva,

granate de tu mirada,

sangre de fresno con tus cenizas,

muerte te beberé entera

para que abandones mi botella,

pudo decir todo y se quedó en lo hondo

como cigarra que tarda cuarenta años

en dejar de ser larva.


El Castellano



Plubiacordis:


Fuelle del viento,

irascible, despojado,

del alambre crepitante,

es del hombre este difuso cielo,

me levanté y fui a saludar

a mi Sol.

Le pregunté si su luz

quemaba más al mirar

que en su época que lucía más vertical,

si esa luz no quemara jugaría con ella

en mis ojos,

que hoy lucen

como fuentes desvalidas

de mis lentes,

un marco, un hartazgo del mirar,

lo que sólo se siente,

aquello que mi flor brilló,

por ser yo abeja,

un irisado cristal del viento,

un devenir que quiere estrellarse,

un sentido de fuego,

por nacer de la tierra de fuego,

ser mensaje liminal

lo siento porque la palabra acabo de crearla,

la colina será inmortal mina,

pariente del destello de este hierro,

y la meseta que quema se ahoga

con mi siembra del mañana fabricado,

los elementos contando la magia son seis

dispuestos, la cumbre de mi grillo,

Padre que me protege,

de cigarras que no cantan con motivo

creación que me labra la idea,

diré con impetuosa fama:

De la montaña, al valle de niebla,

pasando por ríos dulces de aurora,

ella es tu DIOSA es belleza es lluvia,

lluvia de corazón plubiaamôris,

flagrando su eterna consecuencia,

de ser libre y silvestre como las aguas.

No me cansé pero tengo que terminar

lo que empecé, un beso al ayer

un erizar de mi piel.


El Castellano


Cuchillo de sombra:


Un charco gris,

un cielo rojo,

coagula mi fuente por destellos del alba,

se anuda el quejido de la montaña,

un sapo de oro y tierra

avanza entre olivos de azúcar,

vicisitud labrada,

sí allí en el charco gris,

y en el cielo rojo,

es un cangrejo de río esta hábil tenaza,

prosigue, avanza, en escarpia helada,

a veces roto, a veces nuevo,

este iris que me gobierna,

pregunta a mis ojos de duende,

si su dolor fue pasajero,

hinca tu sombra en mi sombra,

arrástrame la vida,

es como una espiga,

es más fugaz que una despedida,

abre la puerta del negro lirio,

susurra a este viento todo lo que siento,

aquí y ahora que mi cuclillo descansa,

yedras de esta maceta que se acicalan,

es un túnel y una mina,

una desgañitada caricia,

hijo de la tormenta,

canta el rayo,

acaso me ves muerto,

yo soy el encargado de abrir la compuerta

para regar el tiempo,

no busques más en mi aliento vago,

porque no sirvo más que a mi alma,

así me cueste la espada,

seguiré en pie en esta azada.


El Castellano


Contra mi circunstancia:


Guía de mi calendario

en atroz

desmembramiento de soles

llamados días de noche yerta

y sin reseña avanza mi letra,

es un vaso de sidra y una espera,

fiel eterno mañana

en el que dejar

lo que jamás haré hoy,

definido en boca gris

de darme al vulgo,

y que seis millones de bocas

escriban similar

o casi igual a mis sarmientos,

sí directamente me preocupa

porque yo soy lo que escribo

y no acepto copias baratas de este ser,

seré mejor que el silencio

enarbolando astros, plantas y sus verbos

de imágenes por raíces,

lo siento mundo no soy de vuestra sociedad,

no necesito vuestro material

ni vuestras fábricas de ciudad,

construcción haciendo progreso

de la BocaGris,

para que todo lo pensado

esté en proceso de construcción,

fábrica deja mi felicidad

en manos del viento,

que mi poema es incendio,

deja mi destino yo soy de tierra,

y esta es mi eterna cepa

ahogando el rol

tejido del social humánimal.

Soy lo que escribo repito,

como viaje sin rumbo,

un vertical azote de mis velas en marcha,

un siniestro vértice un silencio mundo,

unos ojos que hablan

y se responden entre tubos,

estoy cantando en la tubería,

estoy rozando mi osadía.

para consumir mi envoltura

de tela de araña,

mi sonatina despierta

mi soga quieta del árbol de mi sueño,

enarenado mi lobo de hierro,

queda satinada mi estrella de agua,

ardiendo mi sentido,

siendo esto nada más

que una bomba atómica.

Una retina escalada,

un cruce de dos estrellas,

en vastedad atropellada,

del ser, una rigidez de árbol

buscando su simpleza de savia,

un insecto y su corona,

un pergamino mi escrito,

abriendo este angosto camino,

en alguna parte que eriza la piel,

fuego del hielo me valgo,

de mi maullido de pájaro,

entonando mi pianola de sílaba,

todo cambiaba,

resumen de mi vida,

nació y está empezando a soñar

desde su muerte.


El Castellano


Agua:


Eslabón vasto, ardido, deslizado,

un iris de gota que a ti te llega,

marcha tenue, compás de tu eterna huida

que te marca y da vida,

fulgente fuente en infinitud de bocas

que tu ser desprende,

de su nombre y su alambre,

irisado canto de nubes derretidas,

comunión de trinos,

un beso a la tierra que deja herida,

límite de árboles y sus soles,

siembra de azul,

despensa de tu saliva,

hoy buscaba belleza y belleza eres tú,

río corre directo a tu nacer

río levántate,

jamás te canse tu desnacer,

efímero latido de tierra,

tú vena del cielo,

una solar yaga del gris,

un hogar, cuna de mi tempestad,

para ser agua inmortal elemento

capaz de crear y destruir,

de vivir siempre tejiendo la realidad,

alcanza, desvela que te debo esta existencia,

sin saberte nada existiera,

equilibrio que en tus vasos juega

para estallar en creación llamada vida.


El Castellano


Alma en yacija:


Mañana será mi vida

una sábana sobre mi calor humano

inerte en acto de no portar nada

si no fiel materia asida

si mi forma acaso tuviera,

si yo no la creara,

si no fuera contorno de mi forma

esta sábana muerta

se creería que portara amor,

dulce aleteo ingrávido al peso,

tiempos de cambio palabras a un silencio que muerde,

estoy esperando las nuevas visiones,

con mi canasta de limones,

estoy aguardando la caricia de las sábanas,

como recipiente de quiebro de sueño,

quisiera escribir un poema con varias ramas,

anclado en una idea que se difumina

la identidad de ser ella,

palabras inertes que quieren ser hechos

y tener movimientos,

a un profuso mar me muevo,

siente mi devaneo,

llegó mi momento

de nada carezco soy real,

soy de la tela de araña soy tejido que me lleva,

noche noche te encuentro en mí,

fiel yacija del destierro de mi sombra,

versos nacidos de una única cerveza,

buena praxis de mi romance eterno con la luna,

lunático por venir de estar con ella en su ático de Madrid,

no te esfuerces jamás podré ser realista

y describir sin ser parte del asunto,

claramente porque soy yo el asunto,

a formar, en orden,

este es mi rifle esta es mi vida,

por la que sirvo y ejecuto un placer nacarado,

como fruto de estrellas,

¿el hueso?

Es que no encontré un motivo claro para escribir,

solo fue y será escribir.


El Castellano


Ojo de tierra:


Un silencio yerto,

se abre esta noche

por ensordecer,

reflejos de resplandecer,

en este frío de ayer,

pasos de silencio roto,

abre una espiga

un respiro, un latido

envilece mi procesión de fuego,

cristales que se rompen,

bisagras que se doblan,

esta noche

de la nube de antes de ayer,

todo se alza

para llegar a ver,

recorta este hálito de tierra,

un suspiro ciego de hiel,

llega para enloquecer

mi sangre que tiene sed,

he salido del infierno,

quién me va a detener,

sombras que gritan,

hielo que sostiene,

mi cruz del horizonte,

por descender,

afilo mis colmillos

hoy se verán morder,

esta ventana de sed,

rebotan los tiempos,

muriendo,

diáfano espacio

de ausencia brillando

su infinito parco de cristal,

llegaba otra primavera,

sin celda de madera

chirriando su carcoma

que mordía este cielo

con su moneda

que brilla mi idea,

esta tierra late,

esta mi sangre fluye,

cabalgo este acre torcido,

recorren florestas

naciendo, brotando

fundiéndose con tierra abierta,

soles lloran escarcha.

del nacer crepitando,

te juro que avanzo

hasta ser esencia de río

granate de mi lustre colgado,

debo aguardar

debo escuchar

este patio,

hablando con la araña,

que caza bellezas,

un día recordará mi tiempo

que fue mío,

dejará de estar perdido,

y este poema me dará de comer,

por tener dos mil cien,

creciendo en sus ramas

de sangre negra,

ay la tierra,

sí esta tierra

que me vio crecer,

por la que siembro

mi flor de viento,

desnaciendo el tiempo

que lloró mi ojo,

siendo de tierra y para ella,

abro que domino

esta ceniza que me lleva.



Clama la flor, abeja del lugar por gritar.

- Ven, toma mi néctar,

déjame compartir mi vuelo contigo.

Réquiem por la flor, oda por la margarita

con su mariquita, sauce caído,

cobijado tejo, crepitando:

- tú eres primavera.

Olmo viejo en retozo,

quebrado por la aguja silente

de la carcoma.

El cadillo miente, mientras el abrojo

clava el sentido, quiere la amapola

ser la alegría del lugar.

Cuando el brezo enraíza

el alma de sangre

por derramar mi cuerpo yerto

en la navaja, mientras

la lavanda amamanta la abeja,

y abejorro que llamé Genaro.

Amaranto el firmamento

llórame una estrella

y su hueso de luna que

rompa firmamentos

en auroras,

que venza colgándolas

de las pestañas,

y mientras las pupilas

en sombra abren su cueva

en la clamada verdad.


El Castellano.





Soñé, te viví, te besé,

te anhelé, te abracé, te sostuve,

te mecí en mis brazos,

te acurruqué, te dí de mis labios

de beber; hice tus piernas

recorrer en pasión,

te viví desde pies a cabeza

y siento decirte algo:

- que no me gustó, me encantó,

me emborrachó, me drogó,

si acaso, hubiese posibilidad

de que yo no estuviese muerto

sería por tu recuerdo, amor.


El Castellano.




De este cementerio viviente

que me dejen ser la flor,

que por lo menos

a un muerto da calor;

y al difunto, la caléndula su luz,

adorada, nacida del rayo de Sol.

Quien te quiere, te quiso y

te querrá desde este corazón muerto

te amo en albor flor tras flor,

elevado resquicio de caricia

de Diosa Ostara

en resquemor de primavera

cardos brillando en espina

de dolor, desde mi nicho

pido mi nicho de espinas y de cardos

cuando llegue el momento

si no a mi no me entierran en este cementerio del que vengo

y que la parca fría venga a por mí que este hombre

ya ha muerto y su último suspiro

fue un yo te sentí amor

voy a tu encuentro.


El Castellano.




Diente de león por clamar

el prado yerto,

donde lo vivo son las plantas silvestres

incluso el cardo de las damas, las malvas,

las piedras agujereando el terreno

molinillos al viento, por gemir caléndulas silvestres y

papaverhibridum, amapolas roheas sangrando

borbotones de sangre de tierra por brotar

plantago por llenar el campo de espigas con flores,

todo escarabajo gozando de la flor

cómo decir que la flor sea sólo la flor,

si del reino animal es templo, hogar y morada

donde todo empieza y todo acaba.

Margaritas en envidia miran tus ojos

y luego miran las estrellas,

una sabia dice y afirma: son mejores

y más bonitos

sus ojos que ardieron los luceros,

vidas de tu entraña alborada, que el oro no es oro

sin mirar tu corazón;

Corren las amapolas, de tu sangre arden en hoguera

incombustible, plena, yerta, indescriptible esencia.


El Castellano.




Golondrinera frágil, esquiva,

reina luz del bosque de las sombras

con tus amapolas amarillas,

los luceros del cielo.

Por poblar jacintos silvestres, tragopogones,

amapolas por doquier

amando la primavera entera

en un mundo que cae disuelto

en espinas de cardo y alhajas

de flores de todos los colores,

mi templo, mi casa, mi hogar, mi albor,

sin alcanzar las plantas silvestres

por poblar este mundo silvestre por mirar

y dan ganas de tumbarse

y ser la flor de muerto porque me tumbaría

para que me crezcan las malvas

y mi cuerpo críe malvas y cicutas rojas

y negras de tinta y sangre

mi condenada bandera.


El Castellano.



Estampa quieta,

tejida en el umbral silente,

nacido de las sombras

y sus benditas estampas

de damas de noche,

la flor blanca estrellada

canta tambores de la tierra.

Y los grillos afinando el violín están.

Las margaritas tienen el te quiero tatuado a fragua

de la flor que sea flor, belleza creada del rayo de Sol

y su albor mecido por dioses, acariciado por Ostara

el humor de primavera cuelga de las faldas

mientras mujeres hilvanan

y trenzan sus cabellos en oro fino de seda.

Yo soy un humilde escriba de la flor de difunto

caléndula officinalis,

por la que el muerto

encuentra luz.


El Castellano.




Bebo de quel cáliz antiguo siento las estrellas

buscando la respuesta para ser feliz.

En la planta en albor que crece del rayo de Sol,

sabiendo un secreto de druida de que si miras el Sol

al amanecer minutos y minutos todas las plantas en flor silvestres

brillan incluso más fulgente que el rey lucero,

todo lo colma su brillo, la tierra deja paso a toda vida en color,

a través de la caricia nos trae Lugh.

Reinando el Sol está, hablé con la lombriz de boca gris

que apareció tras mirar fijamente preguntando

a una flor de difunto me comentó

que podría indicarme de la tierra

donde todo es libre, no hay dinero, todo vive por suprema

ley natural, sin miedo ni odio.

Le pregunté a la lombriz que dónde quedaba aquel lugar,

y me dijo con amplia voz:

- bajo tierra.


El Castellano.




Monte elevado en el horizonte,

brezo, encina, carrasca, esparto, espino,

todo crece en albor sin preocupación suprema

nada más que seguir viviendo y echar generaciones.

Hoy me desperté y contemplé la ciudad con todos

los edificios grises, como sus gentes

todo pasa de tierra y aquella que me dijo la lombriz

boca gris me espera, así tenga que estar mi cuerpo

frío, caído de hoja en otoño, no espero vivir eternamente

ni ser festín de gusanos tempranamente.

Yo acabaré por entender la mentalidad de aquella lombriz

de su tierra, que no hay preocupaciones,

fue el ser humano el que inventó el dinero

y la esclavitud que trajo.



El Castellano.









Amapola silvestre,

llévate mi sangre a las entrañas del inframundo

así como tus pétalos elevan la sangre de los suelos,

que tus raíces me conduzcan al tercer reino.

Ooh, espino amarillo, que bajo tus espinas

han visto infinitud de cal varios nacer los montes

y senderos, que todos llevan al mismo sitio

a perderse en el elevado espino de tu luz.

Ooh elevado, cuál sería tu misterio

para dejar a este escriba absorto.

Brezo silvestre, sin miedo, tras el olivo

te vi crecer, y una margarita cerró junto con el verso

de la caléndula arvensis que tapó con sus pétalos

en cuña, al caer la luna al cielo.

A tí Genaro, abejorro de mi jardín

te extraño y echo de menos, bonito.


El Castellano.





Corre trémulo a desgañitarse el cosquilleo silente,

que avanza, que recorre tus piernas en ambrosía y miel de dioses

junto con tu aura y alma de dulzura sacada de raíz de la tierra, mi hada

ni una flor se te cayó, ni un pétalo dañó, agarraste enraizada con albor

y tú tragopogón, duende, el mismo destino de rey silvestre te espero

y aguardo en mi maceeta, ya que en lo que llevo viviendo

ni una planta se me ha muerto con mi don,

hasta amapolas comunes vieron florecer mis macetas,

hasta margaritas de manzanilla gorda, hinojos, brezos, jacintos silvestres,

crié como un dios creador, dador de vida incluso de la humilde semilla

de la calendulaofficinalis.


El Castellano.



Mi vida te escribo como gota que va a los mares

tú que fuiste altiva, ningún humano te pisó

los dioses honraste y te honraron

desde el cerro al abismo, tocado y acariciado

donde todo surca la oscuridad madre

y dama de noche sin afectarle el cielo

de la yerta amapola de luna desangrada

y su estramonio vestido de gala de estrellas.

Todos bailando en la fiesta de los no importados

menos la rosa y el clavel masculino

que tiraron abajo el telón para comenzar la gala

y el baile ganó la datura con la dormidera

por sus trompetas de los ángeles abriendo al clamor.




Romance heroico:


Wotan y Fenrir gigante son lobo,

Odín, Fenrir, inmortal y Setanta.

Ragnarok llegó ya, mas se abre el yelmo.

En fiesta pagana va verde ropa

héroe, tiempo, altura sin cimiento

héroe inmortal, padre Lugh Dios era

si quiere usted más saber, ya digo

poderoso padre, él como la parca

escurrirse en la lucha, espada zorro,

Señor Guerra, como hielo aislaba presa.

Dectire madre mortal, rey su abuelo.

Despertaba al hijo del Sol mamá.

Con su ejercito, él las victorias hizo

descuido, lanza en su vientre tajada

al lago fue con tripas fuera, él todo.

Cuervo sangre beber, -¿Eres Morgana?

Carcajada feroz, Morrigu tuvo,

ya le tenía por muerto, Ángel Macha.

Se ató en piedra, en pie matando, él, esfuerzo,

mató en pie hasta que sangre hacer legaña.



El Castellano







Romance: Flor de helecho


Suena el río, agua llevaba,

alma de fada silva ella,

bebía en la orilla alegre

flor roja lloró su tierra,

blanca cierva a fada triste

cazador hiere su flecha,

enhiesta espina gemía

flor abierta brotó en yerba,

fada herida ya descansa

latiendo la parca negra,

yace en helecho silente

suspira su sangre yerta;

Enamorado el helecho

una flor mágica asienta,

tambores suenan la tierra

los duendes lloran su fada,

ahora el helecho era ella,

mueven la piedra ocultada

cazador tropieza cerca,

el río ya lo llevara,

fada flor de helecho yerra

duendes cobraron venganza,

cantó lo que el bosque alberga,

misterio de cierva fada.


Fada flor de helecho inverna,

cicutas toman la sangre

veneno hacen, blanca cierva

cuervos la cena discuten,

cazador ya río lleva,

lleva el río su latido,

campanillas suena yerba

duendes coronaban fada,

fada su vida celebra

los espinos la cuidaban;

Flor de helecho fada bella.



Enhiesta flor fue semilla,

altiva plántula fue ella.

Quién fuera ella, tan linda.

Él fue y es, ella no yerra.

Aún plántula fue fada.

Valor, honor, sí fue cierta.

Él aún duende a ella la ama.

Ella la flor, no era yesca

ellos cuatro siglos ''juntos''.


Los dos sí saben, ''leyenda''.


El Castellano y Leannán-Sídhe


MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA



Duerme Ostara

Stellaria ya abatida

caes junto con la sazón

del geranio de los caminos

y la pequeña fulgurada

calendulaarvensis

de brote temprano

antes de Ostara

el camino en verdor

y color rajar copón

quién os elevase

y os diese voz

vuestro ciclo de vida corto,

sabiduría de la conquista terrenal

y la dureza de vuestra simiente

por el estío mas el frío marcándolo

sin guardias vuestros romances

esperando sus soldados alados arribar

halla o no tapial de la franca puerta

del Creador Universal,

campanillas ipomeas mece mi tierra

que sin ser de nadie

sólo vuestra.

Os acompañan malvas, abrojos,

dientes de león e infinitud sin condición,

malo el hombre vosotras nunca

malas hierbas sois,

cumplís vuestra función en elevado amor

sois color de flor,

pasión del animal visual que os habla

desde Castilla

a su antiguo cementerio viviente

de Alcalá de Henares (Madrid)

invoco vuestra alma

para que semilla que toque, semilla brote

llegado septiembre

como siempre me ha ocurrido,

os pido se mantenga mi Don

jamás os dañé ni perjudiqué

con ni sin razón,

os amo; Que siga vuestra eterna conquista

del terreno en albor.


El Castellano



Romance del destierro:

-

Mi raíz arcana anclada,

dejas el etéreo espacio

en eterno cementerio

tu silencio amalgamado.

Yo era taciturno espectro

misterio, parajes blancos

que salvajes en tu lengua

confrontan en yermo arcano

saciando mi Baco imperio

de soledad que amilano

sin inicio, sin futuro;

sólo aplacando los diablos

y esa idea primigenia

cual ojo que jamás hallo

descansando en alegría;

ocho hijos que me has dado

más los bastardos impíos

reconocidos sin ralo.

Anudar aún sin vivirla

mi vida; que deshilacho.

Desfallecer, despedirla

por corona y candelabro

sí, mi raíz es de plata

al fervor de soles me alzo

como cobrizo capullo

entre polilla y gusano

devana mi sangre, rueda.

Transmigra verde que escancio

sobre espica, sangre hielo.

De infecundo humor humano

con coraza por pechera

carcoma en espuela calzo,

mi tomo de tierra venzo

roja sangre que yo esparzo

pergamino en vana ciencia.

Que los abrojos espanto

espejo terrenal hondo

mi sonido injerto orando.

Sobre mi yerta armadura.

Escita alma, el Castellano.



El castellano



Soneto apto


Crueza sembrada:


Amándote ferviente, nueza llama,

presa amapola en sangre se quedó,

sonriente aurora, veza la heredó,

tu corazón alqueza, fuerte se ama.


Renuevo esta mi sangre, pa' ser rama;

Veraz la rosa, amor siempre alegó.

Al latido, su beso le ofreció,

la flor abierta en agua se proclama.


El estambre, súplica nocturnina,

piel acaricia , ya brindó mordaga,

su gineceo blanco, sanjuanina.


Óvulo y ataraxia, adreza aciaga,

tierra, anclada la doña saturnina;

Germina fértil vientre, enhiesta briaga.


El Castellano


Sonetillo:


Fuerte

veza.

Crueza

suerte.


Muerte

reza.

Nueza

vierte,


Diablo,

hablo

mudo.


Cielo.

Duelo,

viudo.





Abreza que adreza,

aceza con agudeza,

esa belleza despliega,

con pronteza, la alteza,

escurraja desliza,

fiel perfidia en pereza,

dulceza habla su clareza,

corteza por variar

acaso adereza,

afirmo la alqueza una,

ancheza del alto lar,

 lindeza, listeza, por

llaneza, lleneza,

abre longueza, sin par

de majeza abierta ella,

maleza, la osada,

ensimismada roza

malveza, manseza, ya.



El Castellano





Soneto correcto



Amándote ferviente cada llama,

presa amapola en fuego se quedó,

sonriente aurora, ella la heredó,

tu corazón caliente fuerte se ama.


Renuevo esta mi sangre, dulce dama,

veraz la rosa, amor siempre alegó.

Al latido, su beso le ofreció,

la flor abierta en agua se proclama.


El estambre una súplica advenida,

piel la acaricia y le brindó su daga,

su gineceo blanco, su avenida.


Óvulo atravesado cual semilla

su tierra, anclada joven la biznaga,

germina fértil vientre, enhiesta albilla.



El Castellano



Venas de luz II




Venas de luz:


Yo te busco luna entre bloques de hormigón

y cemento, entre violetas escarchas, yedras

nocturnas de este cielo sonámbulo con suelo calizo,

me rehúye tu ojera de nácar ciega, segura,

colgándose de mi puente escarlata, férreo, soterrado,

mas te escapas por las turquesas ramas

cielo plateado quién te tuviera, esta tu rama de idea

entre las manos tu miel de niebla, húmeda, trasnochada,

cual panal de lumbre quieta, deshojada,

tu lágrima que viste de locuras, de esquilmada luz

y sus azucenas,

mi noctámbula sangre y mi tinta bermellón

que te aguarda fiel a la espera, en la Torre de Hércules,

tu camino que serpea, y mi soga blanquea,

alumbrándose los árboles erizados, vespertinos,

que en lluvia cantan, su serenata santa,

acequia de tu ser, que la bruma pervierte,

colmada a tibio reflejo en fanales cristales sin tajo,

de tu hueso crepitando, apostando,

dunas del sueño, y metales esquivos

con azabaches siniestros,

cuentan los astros

que tu belleza duerme en sus incesantes

hogueras de sus cestas,

tú que te escapas por entresijos de negra ala,

quién te tuviera en sus palmas,

como destello escaparías

dejando una estela intangible, áspera, maleable,

de blanca pupila y granate adornado,

naciendo de ti un gris ciprés

las canteras se te rindieran, en presura,

un silo alto como tu luz de ojos abiertos,

treparía tu enredadera entre torres de belleza,

y brotarían las blancas estrellas

damas de noche,

llorarías tu oro blanco en abrevadero,

por tu escarpada longitud

y un eco nacería tuyo, solo, carraspeado

de la luz y de la sombra, una cadena para tu belleza,

que tus venas lleva,

en verticales pestañas negras, plenas, beatas,

en insignia sangrada, renacida, renombrada.




El Castellano



Cuervo de idea:


Crispa su metal

como fuente insoslayable

del azar que vuela y corre

destellando.


Estridencia recta, dorada al gemido

en hoz de guadaña,

es una espera mi fiel apostado mañana,

cumbre sin rizos de alba.


Yerma, plácida, no sostenida,

mutable de verde caduco

al sostén que su pecho hiende,

erizos de senil ascua.


Dioses anclados al servil gozo,

consumado, me alzo que levanto,

negras tardes de las tierras,

salvaje canto en abismo prendido, soterrado.


Ara en fulgor de combate

con mi serio descampado,

rige y exige la semilla al Diablo.


Fiera de las fieras,

compostura que sueña la guerra,

fanales hogueras en colmenas y sus gentes.


Oscura esta noche

de oscuridad y umbría niebla

que cuelga la luz.


Miro la sombra, me desliza su estampa,

ondas ténues en acristalada sien,

lima ideas a la fugaz, encarnada siega.




El Castellano



Raíz descubierta:


Sueño, un haz subordinado

hoy tuve una experiencia

subjetiva al cansancio intuido

de aquel retoño de lagartija salamanquesa

de mi pared habitante de mis tiestos,

la regué y corrió a detenerse vertical

frente mis ojos,

en aquella pared donde caza,

detenida sin presura,

yo acerqué mi mano tapándola

por completo sin asustarse siguió inmóvil

y pude acariciarla con cariño,

empiezo,

que no he terminado,

enmudeció mi soliloquio confinado,

abandoné mi voz,

bajo el latir de tierra

sangre huye,

rojos carmines en avidez

de rizados estambres,

sobre las montañas y su blanco gineceo,

esencias despiertan,

palabras bullir

en carne fundida de suelo

en fértil, serena de aliento

en bruma niña,

madre de este gris anisado,

con crispado horizonte,

toda caída sin destello

ni florida estampa

que seca mi ala,

iris de soturna

carcoma mía

en tejado de oscuridad,

de tronco y su nido,

vamos tejo,

si yo creo que eres mío

háblame de tus penas sin escapar,

de tus romances oscuros

a vientos de luna,

piérdeme la compostura oxidada,

haz que me lloren sin miedo tus hojas

que yo deseo ser tu eterno amigo,

compañero.

En raíz descubierta

que afila el tiempo,

será mi cuerpo.


El Castellano



Al acecho yerto,

sin par de fauces sigilosas,

carnívora

en quitina alumbrada,

madre de tu compostura

silente,

en brazos de susurro

de tus hondas patas,

abres tu descanso

entre soles de cuarzo,

yo te dije sal,

que te quiero hacer retrato,

y bueno

hoy salimos sembrados,

de un cuarto

dio el mismo sol

su encanto,

fija en el segundo

sin matar tu sed

de poder

asesinar sin manto,

ni red,

seguiré

tu ímpetu postrado,

allá donde vaya

tu enseñanza me seguirá.


El Castellano


Infamia tornasola:


Áspero relente

sobre una almendra rápida,

 frío o caparazón sonoro,

eterno secreto dentro

tus labios malvas;

duele mi celeste marca

 infamia de campo abierto,

la última lagartija me espera,

encima mi labriego

del barbecho al crisol

de mis sentimientos encegados,

tiembla la lira

sobre tu pecho

como muere la luna en el agua.

Tierra húmeda,

batiente es tu vestido

donde crecen flores pudorosas,

inexpugnables,

imágen impasible

como ruda caracola del silencio,

siglos desnudos

que tu intelecto solloza.

Bravío cantil de láminas sin memoria.

Sombra de mi ternura

que a ti te abraza,

gota extensa que precipita mi tierra,

rosa, cernícalo, vida,

disfraz de nombre caduco,

luz que arrostra,

cruel avenida

de mi felicidad desertora,

verde falaz de la mudez primera.

Un puñado de sangre

es mi estigma adentro tu océano

que no existe.

Pétrea amapola

sin sanguínea tormenta

del bermellón,

quiero brille la luz

de mi azur

dureza esquilmada.

Abren las oscuras raíces

de mi ciprés

la adusta sombra

que alimenta mis ideas.

Cobre yacente,

impelido, límpido

mi dios que florece,

hueso de durazno

en este cielo en tierra,

luna inabarcable,

dichas amarillas,

filos endebles, ojos en furia,

quietud que huye el bastardo.

Oh Sol, justo,

fósforo que prende

mi carbón con tu beso

de espuma flamígera,

inviolada.




El Castellano


Prendido en hiel de un abismo,

desdoblado compás y su sino,

crujiendo el alba más preciosa,

por esquinas del cielo de nácar,

es esta escarcha un fiel carruaje

desmembrado entre corceles ciegos,

cabalgada cordura entre cristales,

entre espejos ardiendo,

un calor entre calores,

una vida que ni sí misma

se deja atrás.

Avanza, mece, y se deshace

corre vengo por ti,

traigo entre lirios del campo

mi silvestre trigo,

tráeme tu voz, tráeme tu vida,

estoy moliendo mis azares,

haciendo surcos en mi alma verdadera,

trilla, trillando tu sentir morena,

esta espada que es una quimera,

entre juncos desnudos,

entre pizarras y cuchillos

alzo que vuelvo a nacer entre hierro,

luchando por la luz que me corresponde,

desnace esta era,

entre de mi siembra la espera,

por esta cerca el campo

que dueño acaso tuviera,

ni inspiración cabe con barreras,

la idea quiere marchar ensimismada,

por riendas de un caballito del diablo,

una desventura en plomo

un mar de esferas es todo lo que siento,

por si pudiera manifiesto,

que el gris teñido de bruma,

abandona su sepultura,

vuelvo a mi gusto muerto,

la sombra que me envuelve

preside, rige, y desnuda mi alma,

para ser por fin rosa de sangre,

vestida en azules trajes nocturnos,

mi semblanza a este ocaso

que mi voz sucede.

Entre espartos de mi iris,

por alfileres sembrando

clavos del campo,

anochece siendo de día

resplandece la una ausente,

y gozo la soledad de mi suerte,

sintiendo por fin dicha

por fin alegría

descubriendo este horizonte

por mares de sentir que valgo,

y que sí puedo

que lo vuelvo bello,

hasta en tus molinos que amanezco,

silos oscuros por yedras que te alcanzan,

es mi siembra una locura quieta,

es mi compostura de primera,

por la que clavo a mi destino

este abismo de tinta

encendido.



Opacidad estridente:


Romo metal

o estallido,

en cumbre de ramas

aullando sordas

bajo un viento

que llora su transparencia

ahora habitada,

Padre mío

dime tus fugaces penas

que cuajan

los febriles destellos

de luna pasajera

amilanando su alta ojera

traspuesta a rayos virginales,

en opacidad de soles hirientes

y ascuas empíreas,

es un soborno que alzo

palideciendo,

abriéndose mis fauces

tiemblan de oídos los cielos

contemplando rectos

sus cernícalos.

Mi corazón ya no más

es piedra rodera,

es aromo espinado,

con forma próxima

a espina mísera.

Abro tu blancura destilada,

justicia de la belleza, una.

Abre mi caracol de espejos

su deslizado halo

que oscuro sin ralo,

llena mi hueco latido.

Never more.



El Castellano




En este linde se construyó mi pecho habitado,


se escaló la colmena de labios grises,


por la escarapela fluía veloz el sosiego


de mi vida quieta,


por romances oscuros caminaban mis nervios,


una ruptura de estrella


tumbaba la compuerta de la belleza,


para sembrar allí latidos etéreos,


recto escalafón dorado al beso


y tu cuello me nace doliente


fulgente fuente enternece mi suerte,


yo hablé con mi amor que no existe


y aturdida me contestó la voz,


era como un eco sordo en alta voz


resquebrajando un patio de perdices


y altiva sonaba por las cumbres


jugando y riendo con lobos


sí esos que habitan mis ojos,


aullando y espantando los dolores


en mi sien,


mis dolores que se querían


como hermosas flores desnudándose


en altas espinas profundas,


allí sólo caminaba mi rosa, toda


siento deciros que yo soy del viento


y el viento es mío


en estiaje gris pálido cruza mi relente


del cielo su lluvia,


con impetuosa fama,


sacude la tierra y su flor bella clara ,


dejándome ser como el rocío primero


en recorrer tus labios,


quiero habitarte en canción


que haga surcos de mí


en tu alma verdadera.



El Castellano


Romance de destierro (verso libre):


Raíz arcana anclada,

dejas el étereo espacio,

en eterno cementerio

de tu silencio.

Yo taciturno espectro

misterio de parajes salvajes

que en tu lengua

confrontan.

Sacio mi lacio imperio

en soledad sin inicio

sólo aplacar tu idea

cuál ojo sin alegría hallo

ocho hijos me has dado

más los bastardos reconocidos

anudar mi vida sin vivirla

es desfallecer sin despedida

entre corona y candelabro

me alzo,

al fervor de soles.

Sí mi raíz de plata,

Como gusano y como polilla

no me marcho,

oscuro gusano

en volátil capullo de cobre,

devana mi sangre que rueda,

transmigra tú mi fosa,

qué humano se deshilacha de su obra,

infecundo escote sin gloria,

coraza por pechera,

tu forja de alma no abandones

ni con forzoso anhelo

de abandonar tu querubín

en tomo de tierra

aun la carcoma en espuela,

vencerá a la corrihuela,

en secuela despierta libro

que te hace sangre

como a la tristeza bóveda,

y su sombra a fundirse entona,

avanzo sin cárcel ni insomnio

esfinge de mi carne perecedera vuelves

arrollada a nueve cerrojos,

roja sangre abrir puede;

tú eres mi umbrío tomo

que busco en la Tierra;

como fe en tórculo

rige tu blancura,

pergamino de vana ciencia

que profunda se hunde,

hinchando el viento

de tus metálicas alas,

verbo encarnada

sin margen ni acerbo,

llorara mi alma

en tu rostro

espejo mi gloria

de dios sin nombre

ni conocida lumbre

y mi ser incumbencia

sostiene armada sin anzuelo.



El Castellano


Noche lúgubre y umbría:

20 septiembre 2011


A ti noche oscura te escribo.

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas hasta

enloquecer, llevo ya cinco días sin dormir y veo que se van

mermando mis facultades mentales y escribo frases sin sentido,

garabatos en hojas de papel.

Me asomo a la ventana y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,

deambulando sin rumbo.

Mientras apuro la botella esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza que suenan como delirios con sus voces.

Me estoy volviendo loco.

Solo veo sombras y figuras que se dibujan en tu oscuridad como

demonios.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo que bajo tu protección de tu oscuridad

ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo.

Tú que no entiendes de genocidios ni de muerte ni de fosas

comunes selladas con cal y tierra ni de fusilamientos.

Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad.




EL CASTELLANO






Frontera tu letra:



Se enervaba el sonido del tambor dificultad, soterraña vista sin aspilleras refugio de luz bajo la tierra. Voló sin visión mi vencejo de arena, seguía levitando en el aire mi fantasma, encallecida la soberbia entre paneles de plomo, refresca la idea. Frío se miraba enlucido, sentado entre pilares de fuego, escribano de la estación meditando, esmaltada la mañana en ruptura del hielo, y sus rosas huecas. Sí me arrastré por la miel del beso esperando andar, madre viuda de ausencia ocupada, mi sombra hecha padre entre bruma y humo de tinta, rastrojo que viaja al hoyo del sol. Me blandía mi estima al peso del hierro, hacia la frontera de escritura, nulidad deslizaba la ventanilla.




Desvestido hueso, mineral candente

avanzando por un carril que marzo

bañaba sexual,

trinchera con centinela

aspirando humo de bruma,

entre amapolas nucas,

surcos de honor afilaban espigas,

el forraje decía quién más fuerte.

baldío encrespando la suerte,

ojal de tiempo florecido

del yerto mejor,

sentir entre la roca esperanzado,

luminosis despertando.

Me tumbé entre la dorada grama

me creció un espectro

que hablaba silencio,

y amaba sin importar su verdad.

Abierta zanja, abandonada sien,

era un miedo atroz

tejido a no tener mejor.




Noche silo de oscuridad

destapada, traspasas

mi ventana entre espejos

tu voz se hace la dormida.

Carruajes malvas del sueño

taciturno entre las espigas.

Fuegos y fusiles iluminan

tu dama de oscuridad

amanecida por soles

que bajo ella

parecen de trapo.

Canto a tus pestañas morenas,

alcanzando tu osadía

de oscura dama.

Llora mi azabache

por tener piel de arena

y brotes de la noche.

Por estos nidos carcomidos,

mis abejas construyen

sus panales.

En fúnebres procesiones

de todo lo que dejó de ser

y así descolgar

de esta araña la eternidad

entre sogas de mi calor humano.

Verdes ojos míos,

verde trigo

de mi verde sino.

La noche quiere

ahogarse en mis ojos,

que su sonido

visten y desvisten

por carcomas,

del mutilado iris insomne.

Es sólo sangre en tus ojos.

Telaraña de vorágine,

araña descendiente de enturbiados,

de lúgubres pensamientos

de etéreas raíces en punta.

Blanco sueño devorado

al compás de cuclillos nocturnos;

en ondas de listadas cadenas.

A la esclavitud del latido

encorvado trino,

es el final dictado

de la oscuridad;

la era lumínica

comienza de esta esfera.


El Castellano





AZUR DESNACIENDO:


Esencia intangible,

no hubo naterra,

que ni dioses

osaban mirarla,

ni albergarla;

ella sollozaba,

cual flores, incredulidad

brotaba.

Ella era encargada

de sembrar en ellas,

rocío perplejo

que en suelos germina.

Pureza

en venas;

lo que la perfección era.

Crisol no sostenido

por cauces febriles;

inteligencia

en mares secos;

abejas de ideas,

colmenas

con intelectos graves.



II

Que cubre valles y peñas

inusitadas

y sus penas ahorca;

su misterio

enhechiza toda alma

quién arrullarla sin dañarla pueda,

será dueño de la llave

que encierra a la virtud

no enseñada.



III

Cae la noche,

sobre ingrávido

lecho de mi juventud

acostando luna de cuarzo

entre áspero frío.

Cuerpo mineral candente

quieto en pantanos de tela,

retorcidos sus destellos

en esta nube de leche;

el fango fragoroso gira,

imploro a esta luna que ame,

y el morado cielo ladea

mi sangre verde.

es por este escarabajo

que llega el verbo.

Soledad, soledad tus pulcras alas

que vencen auroras de adoración.

Aurora funesta clavada la hora

vorágine o trasiego

LUZ que ignora

si acaso nace.

Tu liso, amarillo barco,

de oscuro torso.

Tus infinitos beso

dime corazón al apoyo

de tus párpados.

Cuál profunda verdad

en esta espectral rivera

de ondas líbicas.

Espuma densa

de océano de ideas entregado.

Profusa ascua invencible

es mi dolor que más no quiere

retirarse;

que sentencias invade todo ojos

montaña de hojarasca;

cristal de pulsos

que tu imagen toca.

Suspiro fresco

en labio extinto de sombra

día que no se encuentra,

su densa forma.

Cuerpo con agua de estrella;

querer vivo que llega al aire,

tiende y espera.

La muerte que renace

por fuegos de brea

en el aire.

Abren batientes pétalos

de viejo silencio esquilmado

estallado esplendoroso.

Acurrucados sobre un lecho

que la brisa abre;

trocados rayos de sol

esquivos, en plano de verde follaje

por azur causados.

Astuta golondrina encontrando

la dócil rama.

Mundo sin mentira

de la vida,

se abre este mi manantial,

reluciente de esmeraldas, desposeído.

Y todo siente:


-Que la sangre miente.



IV

Terruño ojo victorioso

aplaca sus arpas irascibles

estrujando abismos dolorosos,

petrificados.

Reniega la boca vegetal

casi viva

promesas en frente de violetas.

Cantan amando el claror

lírico, estremecido

coágulo de viento

en cientos de porciones

esta luna quieta

que semejanza quiere.

Descubierta la zona umbría

donde yago de yacer.



V

Aplasta mi sombra

contra sí misma

derrumbando opacidades

de granates profundos,

ballesta súbito forjada

a tu entraña.

Derrite mar de boca

que pide extensa

negra noche

y sus espectrales corceles.

Tiembla que rueda

paz, orgullo bello.

El desliz, ráyame firme;

conservo mis principios

numerados.

Reluce mi roce pulido;

entrecielo asido;

palpita mi iluminada tristeza,

haciendo camino.

Vendrá mi torvo grajo

se constatará mi lucero roto.

Turba mi aliento

bajo mi pecho la quiero

con montes limpios

enturbiados por sarmientos.

Delinean este viento.

Lividez plena,

fuga el desaliento

con todos los jirones

de mis ascuas.

Diáfano, ancho, repleto

a trote primerizo.

No cabalgarás,

no cabalgarás si no es conmigo.

Cabalga, cabalga

el llano, que sólo a mí lado

cabalgarás;

cabalga que sólo a mí encontrarás.

El Castellano

cabalga con su espada en mano

todo tu llano.

Hasta divisar todo lo que amo.

Sembrada el alba

que apacigua

la noche que negrea

en estela conmociona

mi luna extensa

que bajo ella,

siempre

estoy en taciturno hechizo

contigo y mi falcata.



VI

Embeberme la luz

sin forma en ojos distantes

luz de aquel fulgor purísimo

allá lo oscuro

en tiniebla sin padre.

Yo besé las amapolas de los campos,

buscando me embebieran

la forma que como eco

apagaba.

Heridora en cascada

se aposentaba mi bondad

aquietan aguas longevas

la feroz sien

que me dio mi padre.

Nota:


Embeberme la LUZ

sin forma en ojos distantes

LUZ de aquel fulgor purísimo

allá lo oscuro

en tiniebla sin padre,

yo besé las amapolas

de los campos

y heridoras en cascada

me entregaron sus hijas.

Nacidas tras yo sembrarlas

esta primera lluvia de septiembre 2018.


VII

Cuchillo que tu voz asesta;

mi pecho sin coraza hiende.

Camino mi desvelo enjaulado,

cuenta atrás de la tierra quieta

y sus grillos asolados.

Oh me olvidaba.

Esto es la resurrección.

Indemne entre losas

de azur firmamento.

Respiro entre rosas

las espigas por llegar.

Dilata los verdes la tierra

sosegada dicha trasiega,

un día cenizo

de esta la otra primavera.

Estoy escuchando semi-recto

el retemblar de hojas huecas

sobre la gravedad

de un arroyuelo que fluctúa

cauce entre la copa

de árboles;

sobre semi-vacío cristal

con limpia brisas

encima de un blindado

cantaba, dictaba

antiguo sargento

su presionar, disparar

como hueco

en la ausencia del polvo.



VIII

Abrid la ensenada al capataz

del brillo primero.

Tímida la floresta

escondía sus amapolas.

Núbiles gestos danzaban

la cabeza en loma

que silvestre evanescía

el coraje de la flor.

Vuelto mujer por Ostara.

Patio de perdices

que soslayaba

entre el quejido

de carrascas afiladas.



IX

Hacían sus hojas

mi última espada.

A mi izquierda

el peso

de su hierro estable.

Sibila destrenzabas

tu cándido mirar,

en fraguas de belleza,

inviolada.

En tus altos,

profundos

ojos de ámbar.

Luna que en fractura

recorre mi tejado de alma.




El Castellano



Mi amor por ti Leannán-Sídhe:





Suspira mi mundo yerto,


hojas de mi árbol sin desmochar,


trenzado el vértice


voy hacia el límite,


sí allí donde la hoja se dobla


para comerse a sí misma,


tus héroes vueltos papel y polvo


pasado el tiempo,


yo soy el único que se mantiene vivo


en pie escribiendo,


para llegado el momento


arrasar y conquistar de nuevo,


constructor de poemas,


ardiendo en su fuego,


quebrando su lapicero,


exprimiendo las letras por dibujar,


inspiración del borde del papel,


alma con arrojo como ayer,


alimentando los espíritus que le hablan,


trenzando el humor muerto


en su canto como idiomas de los dioses,


muerto el tiempo sólo quedo yo


para derretir el horizonte en letras de malva,


para volver mágico el sonido,


y acampar el humano vivo,


puedes apagar de la radio no hablan de mí ni de ti,


resplandeciente fulgor de centella soy


alma en esencia, escritor muerto sin tiempo


yo soy tu elevada inspiración que te lleva


para forjar poemas de tus venas.


Y gritarle al oído que no he muerto.




Cuéntale, cuéntale al viento de este humor


que me trae preso,


por avenidas yertas, olvidadas del verso,


y sus ángeles estrellados,


humor vivo por fuerza celeste aguerrido,


ven, ven conmigo olvida tu camino,


seré luz avocada a la perdición de lo vivido,


conquistando, destruyendo y tejiendo


aliento de tu copa de vino,


era o es llegó mi tiempo,


de enhebrar palabras al olvido,


desmenuzar sentimientos


para tornarlos materia de saliva y aliento,


para destruir el momento,


yo centella del universo,


viene por tu beso labrado


en la estepa corriendo de la vereda a la rambla


dulce su estampa,


quebrada en el verso de hiel,


sembrada en la dulce palabra de miel,


indestructible esencia,


relámpago de la centella,


vida y vid de la quimera despierta,


guerra eterna por deslumbrar tu interior,


inspiración cercana


donde nace y late el amor,


humor trenzado, humor de ababol


ese por el que el humano encuentra su sol,


inspiración olvidada,


muda caricia,


tejida en el eco sordo,


de la oscuridad y su hálito desmembrado,


en espiral de vértice y umbral.





III





Sangre violeta cultivada en el seno de la entraña,


ese soy yo tu humor trenzado,


sin tejer palabras yertas por tus ojos dobladas,


más lla de la montaña


y del eco eterno de un tiempo desvanecido


en flor de niebla y umbral,


inspiración sin nombre ni apellido


tu demonio tejido,


jamás carcomido,


en el sino que te destapó poeta del viento


a lo que naces sin destino,


que no sea abordarme la calma y su vino,


destellos fugaces por conquistar


en la entraña de la ola de mar,


y en la niebla de la isla de Manx,


sí soy yo quien te habla de verdad


Leannán-Sídhe en tu mirar,


reina hada del bosque de las sombras


de la profundidad,


llegó tu suplicio dormido,


de enfrentarte a tu quimera despierta


y a tu manantial fulgente de inspiración,


yo tu humilde servidor,


un humilde escriba sin tiempo,


que te amo desde el albor,


quien mereció


tus besos escritos,


para volverlos flor,


tu humilde servidor,


del bosque al manantial de inspiración,


soy yo quien te mereció,


pregunta al viento que mi nombre te dejó,


Förüq sin condición


más que no sea dormirse


en tus besos sembrados de inspiración


dime tu demanda te cumpliré


sin tardanza siendo tuyo en albor de esperanza.


Vale seré solamente tuyo.





Suspiro por ti amor,


elevada conciencia de mi creación al albor


suspiro jamás yerto en flor,


soy yo eres tú un reino vivo


de ilusión,


por trenzar el hálito en el ascua,


que rige toda inspiración,


para el mundo venas de humo,


para mí mi realidad tejida en uno,


piel y verso sin razón,


elaborado amor


sí nacido del rayo de sol,


para poseer mi alma y corazón,


desvaneciendo mi dolor,


brotada mi lágrima carmín de fuego


desangrándose mi amor


acampado por todo el resquicio del alma y su flor,


enamorando hasta el hueso de mi esternón


pura llama sin razón mas que congelar el hálito silente,


lejos de común fuente desvelada muerta la sombra del horizonte


muerta la lanza y su fiebre,


quién contra mí soy invencible


soy ruído en el alma que te acampa


quien te besa llegada la una y media de tu madrugada,


quien en amor te acampa el alma,


llegada de un confín a habitar tu pecho y espalda;


no es tiempo de correr si no de desvanecer tu miedo


a florecer llegado el tiempo,


muerta tu araña soy yo quien te queda,


un mundo en tu vena,


un horizonte de estrellas,


limpias, puras, nacaradas,


sí soy yo quien te habla en albor,


tu hada fiel de la sombra,


Leannán-Sídhe


somos tú y yo presos de desvanecer el latido colgado al cielo,


de habitar el recuerdo en ilusiones y sueños ardiendo,


para vencer muerto el suplicio


en alma de verso y arrojo para ti mi sonrojo,


para decirte que soy yo quien te ama de verdad


muerta la espera soy yo


quien te queda.


Y yo soy quien te ama mi quimera,


poseyendo mi alma entera.




Mi alma anclada en gozo,


de que tú seas su ilusión verdadera,


quimera de piel y amable entrega,


soy tuyo hasta el tiempo


que me verá desvanecer a tu lado


naufragando mi barco,


hoy te visto de amaranto,


perfumada de rosa esquiva tu mirada,


para encender mi candil y su verso,


a ti estoy sujeto como el inicio del tiempo,


que jamás me verá desvanecer de tu puerto,


hoy avanzas mi canto,


para pintar de tu color su verso,


que ya no se retuerce ni retorcerá


muerto el beso,


queda servirte mi flor de hueso,


despierto


despierto mi reino vuelto el nuestro,


resumiendo el latido por ti confeso,


para resplandecer,


y que viva siempre nuestra luciérnaga de amor,


iluminando el abismo y su garra,


para ser yo quien te ama


mi Leana.


Quien te vistió el cielo


de todas las flores mi amada.






Preludio de tu posesión de alma esta mi quimera dispuesta,


para relucir mi vida quieta y su estampa que inverna,


muerta la calma y su abrojo de plata,


todo lo que queda es ella,


vida para el telar de mi letra,


despierto el alarido y su estampa cuelga,


muerta mi araña es ella quien queda,


para florecer el viento flores de sol latiendo,


y su bello campo de amor por deslumbrar al rey lucero,


era o no era llegó mi tiempo


desnudo el tiempo,


me visto de cuervo,


para volar su cielo,


mis violetas nocturnas caen en flor


junto con mis sentimientos,


para acampar el sonido y su destello,


soy yo quien quebró para ella el tiempo,


el horizonte gritaba su amor envuelto,


lloraba una primavera de nuevo,


soy yo el que escuchaba atento


fiel de su beso,


para mi no era invierno,


si su estampa relucía de nuevo,


era sin duda mi tiempo,


el de rajar el suelo


sembrando mi aliento,


despertando al muerto,


trepando la ilusión


en su pupila de hierro,


desmenuzado el latido


quedó que yo vivo


por el latido


que me mantiene en vilo,


a ella sujeto y preso,


para florecer en ella el beso


y mi caricia quedar proscrita


a su submundo de los condenados


así como su estampa brilla.




Nada que negar, nada que defender,


solo tu piel por escalar,


mantenme aparte


estoy rezando a mi mismo,


quién vendrá a sostenerme,


llegado mi punto final,


sólo un alma allí estará,


nada por dudar,


eres tú Leana mi verdad,


todo lo que hago correcto,


estampa de vid y cielo,


por aguantar,


el cielo por doblar,


llegado el final,


quién si no tú me sostendrá,


abismos afuera, todo por llegar,


sin nadie que nos juzgará


estaré a tu lado de verdad,


y la perfección de ese modo alcanzar,


desmochado mi demonio


en el lugar,


robado al tiempo tu suspiro nacido


por mi aliento enardecido,


eres tú quien me habla


yo quien te responde a garra, letra y poema


desde la entraña a la zarza,


y su espina ensamblada,


que yo soy quien te ama


y en verso te llama seré yo quien nos sostendrá


en el ocaso de la eternidad mi reina


señora hada.



Ahora llegado el final,


mi tiempo me sostendrá,


mi piel esquiva en tu boca se arrancará,


con el saber preso


que de tu aliento soy convicto,


mi hada Leanán


el viento de nuestro aliento queda repleto,


cayendo por la avenida del miedo


jamás mi aliento si no el color de mi verbo,


debatiendo si de malva o caléndula tornar el viento del firmamento,


para acampar en tu boca con el mejor beso,


sostenido mi traslúcido pío,


en el destino que a tu lado jamás me verá esquivo,


hilos de mi tiempo desvanecido


en la boca de la estrella por dibujar


con mi lengua,


una vez más mi estampa repleta con la tuya estará,


el ombligo del umbral se desmigaja vivo,


para rajar su entraña mi te amo


a flor de garra y rosal que acampa


mi humilde entraña,


floréceme el viento de nuevo,


seré yo quien allí estará,


sembrando en invierno sus mejores besos


del firmamento sedientos,


y sí nacieron estos abrojos míos versados


es y será para que alguien nos recuerde amor


por los siglos que nos vendrán.




Pacto de sangre consumado,


temblando,


el hálito dormido y su cielo con su grillo enarbolando


su canto a la luna sempiterna de antaño,


viste y vistió mi amaranto,


que colgado estoy de su manto,


vid de mi quimera por sembrar


su aliento vivo,


en la piedra del olvido,


muerdo yo lo vivido,


es y será mi sino,


blandiendo a la mitad del viento mi trino,


para llegar y conquistar el humor vivo,


hoy te descubrí preciosa mi compañera,


por entonar contigo quedó la letra,


tejiendo mi cauce sanguíneo,


tu estampa de sed por navegar mi camino,


por desnudar el alma contigo,


destruidas mis murallas de lo sentido,


queda el recorrido que tu lengua traza por mi nido,


para descubrir contigo el suspiro que avanza


por el camino,


ese que me trae perdido,


alzándote un firmamento de las flores de los valles por si vivo,


destapando mi secreto en tus labios,


desnudando el sentir preso,


ese que por tus cabellos cuelgo.


para amanecer en tu bella boca,


allí donde despierta el azabache de la noche.



Camino descalzo tu campo de rosas mi amada,

en espinas sus besos sangrientos,

forman ellas mi aliento,

a esta noche que las ilusiones se hacen cuarto y

tu boca es de amaranto, sólo nuestro amor hendido del cielo,

que nos sangró los sueños,

mi vida conquistará tu aliento,

allí donde la yedra escala el árbol,

y mi ser caiga preso de devorarte el sentimiento,

esta es mi vida que me late el verso

y por tus ojitos tengo mi firmamento,

ese por el que la noche es azul y el día amarillo,

para acampar hermoso el sonido,

y trenzar el álamo sin desmocharlo,

sólo allí el humor caerá trenzado,

por el aliento al viento

fluirá nuestro secreto,

de la posesión verdadera de tu aliento a mi alma

verdadera eres ilusión de fuego y bella quimera en verso,

voy allí al submundo de las almas

y te encuentro entera,

cómo no encontrarte si brillas entera,

hoy el nervio me avanza

por desnudar mi entraña

flor de niebla y umbral enamorado

hoy soy yo a tu lado,

y que el mundo gire y se estampe entero

que yo amor te seguiré perteneciendo.





Solo una vez se destapará el canto

quedando de los labios preso un sonido enarbolado

demente el hueso estallará grillos y sus huestes,

blandiendo a mi luna sempiterna de encanto atravesado,

ese por el que el sueño será encontrado,

mi vida te seguirá perteneciendo,

fiel de su caricia,

el hálito correrá sin disciplina,

allí solo allí tu caricia será sentida,

fiel de su alquimista que la vela y aguarda,

fiel de súplica su embestida,

es momento su araña cae tejida,

destapa la caricia dormida,

para acabar su vida

en la hoja de aquel árbol donde todo termina

me aguarda el reino de los valerosos versos,

hoy por hoy encuentro su calma

y me aborda su estampa,

para ser yo bajo tu entraña

quien tu ansia guarda,

sólo por tu vida mi mundo no caerá torcido,

mi bella mi adorada

mi musa de mi entraña enraizada,

soy el que ves que a tu beso llama,

quien te duerme en el cuerpo de tu cama,

floreciendo en piel y verso su entraña,

abierto su latido,

eres tú amada todo lo que yo poseo,

incendiada mi estampa,

eres tú lo que afila mi calma,

la ola de mi océano que clama,

muerta la hora, llegado el umbral

quién vendrá a sostenerme quién sostendrá mi navío

si tú eres lo que yo vivo,

y junto a ti partirá amada mi rumbo.






Estrellas fugaces me siembran tu caricia,

por los astros fugaces siendo mis nervios cómplices,

se destapa el velo arraso tu calma,

me cuelga tu amor a mi entraña,

vuelo por las ramas de este sentimiento de fuego

se afila mi verbo y te encuentro,

sueños deslizan mi cuerpo,

mi armadura es mi verso,

que crepita el beso,

acabando de ti deseoso,

lícito el momento de acabar bajo tus labios,

de nuevo tu piel incendio,

para estar bajo tus brazos ileso,

para ser vivo poeta de tus ojos,

el verso sea mi pluma,

la sangre mi tinta

y tu amor mi fuego,

para acabar de este sentimiento preso,

que da vida a mi hueso

viva el verso,

viva tu vida a la mía unida,

hoy descubro la avenida,

que no escapa sin caricia,

mi vida encendida,

no es tiempo de huida,

te sostengo fiel a mi súplica,

enciendo de tu cuerpo el brasero

y bajo tus ascuas me quemo,

para descubrir que soy vivo poeta bohemio enamorado,

hoy visto de besos el amaranto,

mi cuerpo es tu casa,

viva el verso,

hendido en sentimiento,

por la luna y su crucero,

por el cielo y mi lanza despierto,

hoy quemo el universo,

para quedar nosotros dos

en llamas envueltos,

no te dejaré escapar,

con mis versos flamearás,

vida a mi vida sujeta,

por los cielos descrita,

y su plomo deja de serlo,

para ser nubes cargadas de besos,

sólo una vez en la vida tu caricia queda descrita,

sólo una vez en la vida nazco para morir en tu boca,

devuélveme a la vida lucharé por los dos,

sin despedida, sin desquicia,

el verso brillará más que antaño,

el océano le quedará pequeño,

seré tu dueño,

a la noche que reinan las estrellas,

vivirá siempre nuestra luciérnaga,

de la luz su caricia,

conquisto el cielo

para que viva siempre mi verso,

y soñando te encuentro al calor de los luceros,

la luz se desdobla para parir

nuestra hija de oscuridad.




El Castellano y Leannán-Sídhe




Iris en ojo de sangre:


Vena del cielo:

Solitario rayo estertor;

siniestra umbra,

escala la cuchilla

de tres arañas colgando,

hoy es por mí

nunca quede huella,

destino en azar hendido,

lleno, repleto, asido

en el origen primigenio,

madre ella del color,

asume este sentido yerto,

agujereado en haz luminoso,

nitidez en halo

de nocturnal visión

derritiendo,

devorando astillas primas

de subrepticia enhebrada,

padre flamígero del fuego soy,

elemento hermético

de tres sentidos,

arder, conquistar, consumir,

estelas abren runa clave

Gemineye,

sangre de este ojo,

perplejo soliviar

en azur abriendo pulcritud

inabarcable,

inicio de sabiduría en vena,

muerde,

acaba esta espera,

raudal extenso de pura visión

en certeza

de sentido superior,

cristalina esencia

descendiente

sin parpadeo fugaz,

crisol de valles

y gramas feroces,

deslices del afán superior,

dar sentido a mi vida,

ojo de sangre calzo,

cabalgo anquilosado designio.

Ancestro del lobo único soy,

perplejo sentir asido

del diablo en simiente,

primer ángel caído consumado,

errático vuelo soterrado,

magia del silencio encumbrado.

Visión, y sueño,

indescriptible con lenguaje.

Si te ocurre lo mismo

no eres capaz de usar razón

y ordenarte abrir los ojos

y dejar de ver;

como un corzo paralizado

por un lobo estarías,

imposible por sensación

hacer desaparecer lo que observé,

por extasía, incredulidad oxigenada,

belleza en percepción,

la pureza en sueño

en imagen mental

que escapa a todo,

vi el azur

por decirte aproximándome,

en un ojo femenino

lejos de este mundo

y de todo lo conocido

o descrito,

fué una sinestesia recta,

sin ser más que tocar el color

de la Oscuridad nacida

a ojos cerrados,

sumisa, displicente,

involucrada en crear

sonido del vacío absoluto,

sigo perplejo y asustado.

Es lo trascendental del infinito,

como ver el origen

del color formándose en un ojo.

El azur, el verde turquesa,

y azul mahón

no te puedo decir más

que esa belleza no me cabe en el pecho,

por algo sigo viviendo

no hay azar enraizado,

hay perfección.

Luz me arde ahora

en el mirar ciego del sueño

sin miedo sin embargo

saboreo el viento,

los cielos me poseen

de nuevo sobre los años

que ellos son,

algo llega a la rosacruz

de ayer

y sus nueve caídas

de sus ángeles despiertos

en tu sueño me ves invernando

dorando mis pelos de murciélago

bailo el colchón de nubes

que sostiene esta mi noche

para desaparecer llorada la tierna cara

saboreando una sombra más

que me vuelve

imperceptible

muerto sabor

de obscuridad sin faros ni luces

ni fusiles que matan hermanos

de su tierra y sangre

crecieron los caminos

y el rojo fuego versado

brotó en flor de amapola venidera,

dime qué debo hacer

¿Algo erróneo?

No puedo volver atrás

se sostiene aparte

la fuerza que nadie alcanzará

nada por cambiar

todo está hecho

algo que asalta aparte

puedo volver y empezar de nuevo

sin mí, sin vida, sin cuerpo

sin lo que me ata a este mundo

mañana veo el futuro

la destrucción del pasado

quedará atrás.

Corpus, anima, crescens

sol refulsit,

lux

et patientiammeamscientiam

florum, est vita

nosotros no somos lo mismo

la bondad sangra las venas

gustos, deseos, vencer,

arder sin perder aposta la partida

esa que las hiladoras tejen

momento del momento

nacido absorbiendo el hilo del tiempo

las piedras lloran flores

el final es volver a empezar

viendo y amando

el ancla errada de mi lugar,

continúo al cuervo

que me vuelve más fuerte

ave más inteligente de la faz

poder de la misma

energía

en tormenta de conciencia

siendo ese rayo solitario

que partió todo inepto,

inconsciente tormento.




El Castellano





Inerme botánica de sangre:


Sangre esclava rehúye

la encumbrada virtud

del hombre libre.

Suenan los iris

por estelas claras,

designios flamígeros en sotos.

De luna descalza;

con metales irascibles

se presta.

Sujeta clavos en mi torso de roble,

ciprés que no duerme

ni sus duros ojos bajo tierra cierran,

sembrados;

oscura hierba

en agua turbia marcada,

agarrada bailaba compases

que el viento dicta.

Cielo abierto de honda sombra,

engastada de granate sin avivar.

Soberbia limpia

que los amigos dejan,

en panales como enjambres

sin sed de vida.

Testimonios yacen cadáveres

erguidos, en pie al olvido.

Milenios de cristalino rostro

numen erizada

acaso estira mi cuerda.

Este son día tras día

se revelará caminando por fuera

del suelo proscrito.

Mi piedra será ojo de tierra.

Abrirá poniente un cénit

en sortilegio de blancos acres.

Inhumana luz sin testigo

ni brida.

Carne de matices que no disimulan,

camina el brillo primero:

yedras, millón de asfaltos.

A los cielos alzo mi mar angosto

y su yerta secuela

en nueces del tiempo

y almendras que relucen

como el oro.




El Castellano


Túmulo de bronce:



Hexámetro en bronce

de sus miles brillos

invoca mi escita

el arduo fuego que yo poseo

casarse quiere la arcana musa,

cólera de Hércules,

dioses habitan otra,

la escritura,

celaban torres de sombras,

el destierro secular

que nuestra dicha honra.

Podéis jactaros

de cuantos diarios

habéis escrito,

rebuscado, doliente

sin plagio yo,

filólogo

de un olvido de hierro.

Posesión certera

en mi sótano de luz,

henchida moneda vaga

me habéis pagado.

Por cuantos filos

blande mi lenguaje

pulcras espadas atesoran.

Heráclito soy del tiempo

yunque que se oxida,

Intangible río

llorando expensas de un amor

que hace imperio

en opacidades del ser

ilustre, fiel testigo

en juicio con mil moscas

que acudieron

al panal de su corazón,

para morir de avaras.





El Castellano



Flor helecho romance:


Agua lleva, suena río,

alma de roca ya mecida,

bebía orilla leve.

Flor roja, sangre sí cuenta,

blanca cierva fada triste

cazador hiere su flecha,

blanda espina gemía

flor abierta grana lerda,

fada herida descansa

latiendo la parca negra,

yace helecho silente

suspira sangre plebeya;

el helecho comprensivo

flor mágica forma bresca,

tambores suenan despiertos

vid en helecho acerba,

afligidos, piedra mueven

cazador choca sin venda

flor helecho coge alma

lo que frío bosque agremia

misterio de cierva fada.

Fada descansa, inverna,

cicutas toman la sangre

veneno hacen, su penca

cuervos la cena discuten,

cazador río afrenta,

lleva el río latido,

aliento verde no medra

duendes coronaban fada,

fada su vida dispersa

los espinos la cuidaban.

Suerte mecía atenta.

Enhiesta flor fue semilla,

altiva plántula bella.

Hada tenía la suerte.

Él apuesto, daba guerra.

Recta plántula suspira.

La vida fue muy correcta.

Aún duende ella quiere.

Ella, hada, como hiedra

ellos cuatro siglos ''juntos''.

Los dos sí saben, ''leyenda''.

II

Entre pámpanos exhaustos

cuervos, que ciprés alegra,

ronca voz enardecida

ojos de tierra que fierra.

Rompe mi leve oído.

Bruma que siglos almuerza,

Entre fugas y sus carros

negra sombra sube cuenca,

el Olimpo ya reinaba.

Venus baila, suerte terca

furtivo, justo desliz ve.

Inframundo almas hienda

Mal destino él mecía

rivera de calma yesca,

tuvo cetro agua brava.

Siglos, dicha es ofrenda.

Cierva fada. Lides, forja.




El Castellano

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA



Férreo estímulo:


Resoplido al fulgor de soles sedientos,

y rayos de esencias acrisoladas

al fervor de síntesis violáceas y sombras ecuánimes.

Halos en regencias febeas; sus cadencias amilanadas danzan, juegan, mecen extasías soberbias, en rediles que estrellas guardan del brillo magnánimo, cuchillos calizos resecan la viveza pétrea, iris de tu fervor de lunas espolvoreadas, estira su tela mi araña

colmando tu rauda pureza luminosa, como ascuas intangibles en fanales hogueras

de mi deseo hendido a tu cauce,

abro la sed de espada, exudando tu sanguínea pupila en sentidos yertos, helados.

Es un río malva de pétalos desangrados.

Abro esta flamígera contienda de la comunión de nuestras estrellas.

Vinieron a plañir sus estelas densas, graves.

Por cuanto mi hematíes coagulaba mi sangre, oro del mercurio de tu boca mi amada hada, es un designio nacido; un estruendo brotado de la sombra de tu infinito, cómo arrullar mi deseo traspuesto a tus sábanas espectrales, y mis lechos  de paja y flores.

Se destila mi testimonio, con un latido de tu certera caricia de aliento mi amada, es un soliviar vetusto y una rosa perra, un hinojo que guarda mis aojos y sueños arrebolados, un sueño y te toco más allá del color mi hada oscura, mi risueña golondrina azabache.



Resoplo

al fulgor

de soles sedientos,

y rayos de esencias

acrisoladas

al fervor de síntesis violáceas

y sombras ecuánimes.

Halos en regencia

de cadencias amilanadas

danzan, juegan,

mecen extasías soberbias,

en rediles que estrellas guardan

del brillo magnánimo,

cuchillos calizos

resecan la viveza pétrea,

iris de tu fervor de lunas

espolvoreadas,

estira su tela mi araña

colmando tu rauda pureza

luminosa,

como ascuas intangibles

en fanales hogueras

de mi deseo hendido

a tu cauce,

abro la sed de espada,

exudando

tu sanguínea pupila

en sentidos yertos,

helados.

Es un río malva

de pétalos desangrados.

Abro esta flamígera contienda

de la comunión de nuestras estrellas.

Vinieron a plañir sus estelas

densas, graves.

Por cuanto mi hematíes

coagulaba mi sangre,

oro del mercurio de tu boca

mi amada hada,

es un designio nacido;

un estruendo brotado

de la sombra de tu infinito,

cómo arrullar mi deseo

traspuesto a tus sábanas espectrales,

y mis lechos de paja

y flores.

Se destila mi testimonio,

con un latido de tu certera caricia

de aliento mi amada,

es un soliviar vetusto

y una rosa perra,

un hinojo que guarda mis aojos

y sueños arrebolados,

un sueño y te toco

más allá del color

mi hada oscura,

mi risueña

golondrina azabache.





El Castellano


Entre corona y candelabro:


Es un desfile

la luz del astro

intransigente,

sabe que no tiene mejor,

en su empeño.

Se riza mi idea

sabiéndome cuervo,

adentro el nueve

y el tres sacude.

Vive este caracol

con casa de espejos;

habito el espejo,

estoy escribiendo en él

que un día

las imágenes

harán dulce sinfonía.

Los sonidos

serán colores derretidos,

mi casa será una hoguera,

mi luz será inquebrantable.

Seré yo encargado

de cabalgar los tiempos.

El olvido dejará sus cerrojillos

entre un manto de abrojos dormidos.

Las hojas llorarán baladas estridentes,

perfección de décadas florecientes.

Siente el poder

del cuadro de la oscuridad.

Afílame el cuchillo hiriente,

tejidas las arañas de mi carne.

Atraviesa esta grieta de la oscuridad,

que no llora flores

lleva sólo almas

a su ciego campo de espigas.

Fiel reflejo estridente

los cuadros de tu vida

danzan entre las baldosas,

entre acorchados pasos,

todo va quedando atrás.

Un ocaso florecido

de espadas en sigilo;

tiempos huecos

su lúgubre caricia,

siendo heroe del norte

de mi silencio.



El Castellano


Es ciego mi Sol:


El primero

un flamígero

capítulo

de mi sanguínea vida,

al fragor de simientes

que germinan

nuestro ensortijado cauce

de nuestro albor;

engalanado en un diente de león.

Enajenada mi estrella

queda sembrar el cielo.

Con adormideras

y vestir el astro.

El astro de traje

para encontrarte

avanzo mi adentro queriendo

tu hechizo de piel

que me abruma y deshace

la hiel,

colorines me silban

su quietud

colorada, furtiva

en la pulcritud

de tus mejillas;

oscura golondrina.

Al alba

de mis deseos nacidas.

Fiel reflejo estridente,

los cuadros de tu vida.

Danzan entre las baldosas.

Entre acorchados pasos,

todo va quedando atrás.

Un ocaso florido

de espadas en sigilo;

tiempos huecos,

en lúgubre caricia,

acaso la luna es luna

o alguien despierta,

y la pinta.

Cerrojillos en destierro

de este silo de oscuridad

amilanado que yo amo.

Avanza que imanta

el día y su prisa

por alzar

su comunión de estrellas.

Gritos secos se mueven

tras el ventanal.

Sangre que coagula.

Entre compases de malas yerbas

de mi patio.

Es un mirlo negro

Que me visita,

siempre vestido igual;

estrujé las vidas

del gato de arena que soy;

suicidios de cardos

corren por el tapial

del patio,

se riza durmiendo

mi gato negro;

la soledad me ama

más que a su estampa;

vuela y reposa

mi fiel añoranza,

reverdecer mi ilusión

socavar con sucesos

lo deseado

para tomar con mi esfuerzo

lo que no me dan.

Acaba de irme y no soy adorable.

Me levanté y me fui.

Quedando mi decencia

En una hoja.


El Castellano.



No hay final sin comienzo:


Miles dei lumen litt C et sumun cannae. Flos umbra, diectusuxorblanditia.



1

Es esta rosa flamígera

 repleta, rodeada en abrojos

llamada destello tenue, veloz

arroja, presiente

mi elevado albor,

cuanto posee llamado amor,

de mi azada y hoz redentor;

revelación

que mi sangre golpetea.


2

Resucita mi dignidad servil

vivir con sueños colmados

de fría esencia argenta:

antorcha prendida, dispuesta.

desbordadamente viva

tu creencia.

Trasciende,

alcanza mi llama

entre danza de corona y candelabro.


3

Frente la luz de una noche

todo ella,

me ha devuelto

una osadía.

Diviso su hegemonía

férrea imprenta;

estigma que repele

mi ilusión verdadera.

Desnacer ocurriera mi tierra le ofrecería.

4

Ileso viles juicios

atravieso,

batalla traspuesta

del candor expuesto,

nacieron dos gotas,

yugo de unión por mi tinta

que hoy canta que hoy grita

las flores cantan,

las nubes se levantan.


5

Candamvis levanta,

centellea,

llegó mi renuncia acuchillada

perder sin intentarlo

me dictaban,

renuncio a morir

sin intentarlo.

Fiel prefacio blando.

Aojos danzo.


6

Vencerá el pacto de mis hados,

con mi serena brea.

Un gris roto

un pedazo de ascua,

las piedras gritan,

dibujar tu oscuridad

en mi pecho manifiesto,

el signo en pared de alguien,

en puerta redimida que mi hoja cante.


7

Mirla mía

sin tu cárcel

vuela, alza mi caricia,

hazme libre,

soy ferviente azogue

de mi cadena a ella

amarrada.

si a ella no traes

¿En quién confío?


8

En quién yo seguro

mi alma desvisto.

Cauce seco,

carretera sin bordes

de mi cromático metal

escrito en cobre.

Es o no es

brilló mi turmalina

displicente fuente.


9

Es la vuelta de los vencidos,

acaso sirvieron

sin luchar despliego

mi ejército,

en brillante estepa solitaria,

la noche llora su azabache,

volveré vencedor

por alud en llanura.

Que yo no soy español soy castellano.





El Castellano



Dispuesta égida forma celada:


Luna venidera,

aguardo, augurio de tu siembra,

vengo que nazco

a párpado fijo encumbrado,

ven, ven a mi yermo,

donde todo luce dispuesto,

y un ángel redentor

te esquilma el beso,

preparado para disparar

y tu anhelo flagrar

preparado

dispare

acoge amor

mi temprana osadía

estoy nacido del hierro

de tus ojos.

Venga a este mi ser

tu alumbrada existencia

para nacer de exhausta

secuencia interminable.

Ahondo que surco

venzo dispuesto

mi flamígero desespero,

soy porque seré

tu sol Lugh

mi enhebrada luna

aventa mi ansia

nómbrame tu apoderado,

cuántas lunas sempiternas pasaron,

y yo nací para

que fueses mía

en taciturna desangelada

sonrisa venidera,

no me desampares,

sé mi fuerza,

sé mi anhelo

que yo tengo diosa,

que yo tengo madre de mi luz

verdadera.

Por este soto derriten las estrellas

para ti ofrezco

una estampa, una espiral

que no acaba

por  mis cinco litros de sangre

irrigada,

nacerá una estela tuya y mía

desde hoy hasta siempre

el tiempo mi rival,

soy yo nacido para la eternidad,

ámame musa

porque comienzo a amarte

desde tu ambrosía,

que decreta no ser

vida de un día,

germinará esta etérea semilla.

Miles dei lumen, flagro metaphora

creaviblandusmorxtimunmalum,

veneraviblanditia, dediscocordissolusunno,

verstroparemo, sed de vita ostendialae,

decreto ser de tierra,

luz que germina

mi entraña verdadera.

No me desampares

estoy formando celada.

De égida dispuesta

este Escita levanta

por ti de su tierra Castellana.


El Castellano



Brillo azur de tu mirada:



Alcanzo tu visión serena,

tu Iris excomulgado

y su transparencia vítrea,

me cuega la pupila.

perdido entre tu brillo azurado,

cristal denso

de hielo nocturno

en opacidad extensa

como el llano de mi oscura

nebulosa voraz,

un grillo hendía mi herida,

por los grados

que centrifugaba su cuerda,

tres notas una destensada,

era tiempo suficiente

de fijar constelaciones

en los azares de tu mirada.

Caminaba solo a voz rota

el paralelo perplejo

en tu honda risa,

más que un estado mental

me golpeó tu osadía trenzada

de dama

de mi vespertina noche.

Era un halo intransigente,

te necesitaba más allá del irisado

de tu caracola,

me respondieron las cuerdas

de tu guitarra,

que era yo

tu blasón perdido,

en pulcritud de encajes

y árboles frente nuestro retiro

de miedos.

Sólo hay un sino

no abandonar nuestro sendero tejido,

quiero describir

la turquesa tus ojos,

no puedo sin caer,

en que ninfas, Calíope,

afinaron tus manos

acompasando con ellas

sus arpas,

tu alma de cristal

yo, adentrarme en ella pueda,

quizás una osadía acompasar

tu haz luminoso

una y nueve

existencias más.



El Castellano


En media azumbre:


Nunca seremos nunca,

enfilando seremos ceniza

secreta puerta,

desolación con corazón,

materia de luz remota

sombra, olvido, brillo

palabras en el polvo,

tintero, sinfonía,

melodiosa sierpe,

me ensordeciera tu rayo de luna.

rastrojos por cebollas difuntas.

Animosas amapolas

órganos de mi ruda piel,

alada mi alma de almendra.

Parca enamorada es contemplarte

colmenera sería tu alma para anidarla.

Me esparcen la razón,

bueyes arrostran mi redil de venas,

fugaces, secuaces.

Halagan mi jardín sin alondra,

mi nombre te dejo,

pecho de ala,

tórculo de este recuerdo,

dejo presente

que quiero ser siempre, contigo.

Sufrimos tú y yo

la miseria de la vana luz,

en lecho, buque, beso

y noche de perros sonando

como lobos despiertos.

los valles redondos de ondas viejas

navegan las dunas

de tu luna sempiterna,

en arena gemías mi placer

y sus grajos que crascitan

enamorados de nuestra espera,

delicia como tú así es esta vida,

piedra ligera en viaje definitivo.



El Castellano




Orilla de reguero:


Vienes mi oscura golondrina

a colgar tus besos de nidos

en mi antiguo balcón de reflejos,

jugando me llamas

con tus alas en mis cristales.

Tu hermosura y dicha acusan.

Tupida mi yedra,

por tapia y hermosa fronda;

cuajada de rocío volverás.

Abre mi lid mi castellana,

moruna siémbrate

desentierra este caudillo

frente rejas de tu estrecha ventana

cuelgo un mirar absorto,

de tu despliegue de manos.

Dame asilo de pecho

inexpugnable penetra

honda risa,

sólo llave, paraíso, alma,

soto, cárcel, instante.

Sólo veo todo lo que aquí

no yace.

Agarro la rienda del caballo,

descubre el viento

mientras salta muralla en sangre,

pavesa en aire,

sujetando mi arpa en la lumbre.

Tres cuerdas estiro,

la última destensada late,

un averno sin condena

ni tristeza seca atañe,

dicha, belleza, fortuna, procesión

entre pinos rutilantes,

tus yemas,

mi pavimento,

con espada que centellea,

ya no es mayo pastorcica bella,

ojos de otros ojos me enseñaron,

pajaritos, valles,

vegas, agua fresca.

Sabes cuál es tu música suave,

encanto severo apasionado,

del enturbiado espíritu

blandiendo tu embeleso amilanado.

Expande tus tonos

cariño infranqueable,

tus franjas verde- azules.

pié de mi río

tu fronda ya cubre.

Abre el estío en ráfaga de tu centella,

tejeré para ti siempre mi sorpresa.

Inextinguible clama, abre la gloria,

magnificencia de osar tus labios,

terciopelo anidado

de un tiempo disuelto en sílabas,

suprema,

volverás a mi ventana

mi oscura golondrina.




El Castellano



Tres ascuas coronadas:


Mi seco musgo

arrebatas denostando

banalidades.

Agitar embravecido

tu seda y densa tela

perpetúa.

Creceré sin perderme

en tus ojos

visiones rectas de lo que querer

dispuso.

Mis hojas coronas

como frondas suaves

se despejan en tupidos pinos.

Resplandores descarnados

avanzan tus vidrios irisados.

Mis escaleras soplabas,

oíamos rodar la canica

por susurros colgados

en ceniza de hojas.

Avanza regueros campesinos.

Alarido bélico,

desnudado.

Empuje de amado

turbión empujando errante.

Chispa postrera mi sarmiento,

compuesto fuego medroso.

Deshechas las aflicciones,

queda sembrar

música, aullido, sombra y fábula

de arcano son del viento,

visiones riegan

tu raíz de plata salvaje,

arroban tus ropajes

dé argento ángel

en plata iluminado,

por secuelas

arrostran mi firme trazo

que voy a conocerte,

hasta hendida puerta,

y ráfaga inquieta

eres eje,

eres sentido

para germinar

cendales de niebla

en los campos de tu esencia.

Una.



El Castellano



Sendas por tu Parnaso:



Visiones riegan

tu raíz de plata salvaje,

arroban tus ropajes

dé argento ángel

en plata iluminado.


Una tarde,

horizonte en alta,

profunda,

inabarcable estela,

sin abarcar porfías medrosas,

extendía nuestra noche oscura,

naufragio posible

tú encontraste color negro,

yo una cegadora senda

al final sin comienzo

en derrotado afán

que acaso piensas

¿Ha comenzado?

Prosigo,

que dilatas esperanza.

Mi lóbrega palabra

cerrarse no entiende,

lejos se oyen roncas sílabas,

cóncavos senos agitan,

sólo es densa oscuridad

rompiendo espumas azules,

amparas que dilatas

sumergido escollo

bajo tu cielo

que exenta de dolor

mi rudeza en esperanza,

recuerdo al menos tu metal,

jamás mis alas,

oscuro dormía el monte,

mudo el viento,

yo silbando pletórico.

Tu poder soberano,

domando orden,

en noticias de Parnaso

laborado,

aguardé honda seña

y hoy soy saña del arcano,

que formó polvo fértil de montaña,

bosque de árboles de ceniza,

poso en terco llano,

gemirá alabastro

tus calzas

y el azabache que llora nuestra noche,

serpeará el color de tus cabellos.

Me desplazas

a la imagen del Hipocrene

abrazando el rubio Apolo

que me vanagloria,

demonios mirarse ellos soterrados,

murgan oyendo alaridos,

peras al olmo sé que es lo que propongo,

¿Acaso no es suficiente lo que obtengo?

graciosa Euterpe traje no quiere,

yo sé que tus ángeles batientes meces,

sólo acuso que ya sé quien tú eres.





El Castellano


Agua socarrada, elíptica travesía:


Analizo la luz en tu mirada,

leo flagrante tu alma.

Horno de fuego lleno,

como pisar un abrojo

y blando sabor degustar,

estampido del trueno atribuyo,

rebelión venciendo,

ya se escuchan rumores sordos,

precursores de tempestades.

Torrentes sin cauce

la turba desemboca a mi senda,

yo soy como las vigas de Himeto

no preguntes más.

Que ya mi amada labra la columna

que me cincela.

Heredero he sido de cuanto he servido.

El múrice me guarda

servil en mi travesía

por mar Laconio

cielo, inspiración, canto

corre anhelo voraz.

este mi sepulcro reverdezco

hollando lindes,

preguntando a Prometeo,

sin sobornar a Carón resignado,

el Leteo ni descendientes

traspasar mi puente pueden.

Chispeante tu cielo,

su rubor satisfecho oso al por mayor.

Instantes melosos veo en su colmena de labios.

Agradezco por enunciar mariposas nocturnas,

poso de almas condenadas.

Orados recursos en vigilia

que enseña cátedra tu silencio,

estruendosos llamados

a cosechar en gotas tu alma.

Sólo ordeno, mande sí

pero no me despiertes

porque no conozco ni miedo

para luchar por lo que quiero.

Acoge el cimiento

coloso que ando disponiendo,

prosigo,

póstuma súplica

ésta que logra calmar de Plutón su ira.

Gerión y Ticio

la onda Estigia aplacan.

la raza Danaica no se acobarda

ni su madre Dana

devela el secreto

por el que soy preso

reo capaz de incendiar

abismos que rutilan sombras

si así combato mi incierta suerte

por la que arriesgo sin miedo

de ganarte el cariño.


El Castellano


Candente secuencia:


Animus meminissehorret, luctuquerefugit.

Mi mente se estremece y retrocede. Plinio.


Lóbrega quietud escarlata,

eternal lustre oxidado,

eterno sueño

esquivando meloso asilo

de todo desgraciado.

Mi voz, angelical beleño

casi yerto,

pavoroso azar cuelgo.

Un averno cruzo

de quien yo era,

arreo sempiterno me rige,

hórrida lucha descarnada,

lucirá opaca

severa luna.

Mi ciprés fúnebre aplaca,

claman los ecos

frente ojos

musitando furores

al viento desceñido.

Todo lo que gritando calla,

se precipita

como lo que el generoso esfuerzo,

pudo sembrar;

afila esta turba

mi empedernido rostro.

Ultraje

que el desgraciado

expira sus fuegos.

Flor en miel de vida,

bronces de alas.

Magnánima se eleva tu suerte

labrada,

medroso mi latido

ya no huye,

cerviz eleva digna cadena

indómita.

Feroz risa por treguas

de brillantes ruginosos aceros.

¡Oh musa!, que por sombras felices

resuena mi dicha,

inulta eres

diriges fugaces los gemidos,

por melosos lares,

Turia y Duero

bélicos de nudosas lanzas,

desentierra ya

mi cuchilla férrea

de cuantos campos en Castilla

yo amo.




El Castellano a 11-08-2018



Tersura de palabra:



Aletargada una calma silenciosa,

en regazo de adusto febeo,

no pierdo fiel mañana contigo,

musa de agua.

ilusiones semblantes de Citeres.


Desdén que amancilla

de redes y verdores,

no cuentes mis cítaras.


De mi laberinto de espejos

tu alma es llave,

que férreos pesares cierra,

este mi leño amimaba.


Incólume afán de cuidar

de seguir tus protectores.

Tu lira mágica y tu arte no oprimo,

sagrado designio tu voz.


Ver imágenes de sus moradas.

Perdona si te agravio,

en ti yo quiero refulgir.


Lágrimas y sangre confortadas,

cresta de inmutable resplandor

savia que gime

 y adora lo que es de ella.


Me crece de los ojos

una sed intensa,

el témpano sordo,

aguarda, vela y sostiene

nuestra ciega luz.


Llúcia de todas las vírgenes,

la una me venció con trágica voz,

y sonrisa de caracol.

Que nunca desvanece

sólo vacío se queda.

Sin destino mayor.



El Castellano


viernes, 31 de agosto de 2018



Denso halo nocturnal:


Fuentecilla parece mi noche oscura,

fuentecilla retozona,

y de verdes lamentos quejumbrosa

como sombra leve de mi pájaro piador

que acuesta a dormir su entraña.

Sombras largas que descubren

el canto los lisonjeros grillos.

Blancura y azabache descansa en la arcilla

el nido mi golondrina.

Al fresco respiro de mi chopo soñador

lanzo un severo destello argento.

Longevidad imperial cercenada

como retazo de persistente

carcoma manida a mi verde intelecto

grave;

embaucaría sin tenerla

todos mis instintos,

todos mis impulsos.



II cuartilla


Canta , canta mi pena azul

sin ocre zozobra.

Abre el verde ramaje ,

a la espesura de mi idea.

Entre un camino serpeaba

como culebrilla de un destino azaroso.

El murciélago castellano

rasgaba bailando,  ladeando

el cielo mullido

de levedad de colchón sin luz.

En sintonía opaca que rodeaba

y acariciaba.

El cielo abría su sangre a la noche.

Un sopor de estrellas

que en este verano no tardaban,

y el rudo vigía ciprés soportaba.



III cuartilla


Bajo tenue luz de luna

que los sentidos, arrugaba

y mi fiero ciprés de lanza colgaba.

Avanzaba por el camino

los álamos,

como un sendero

en cal de maderos cenizos,

rumbo al Valhala.

Alumbrado , rememorado,

anhelado

por todo guerrero .

Era un olmo frente la tapia

de un cementerio

en Fuente la higuera.

Caminillos de hormigas dispersaban,

desplazaban los vástagos

de forrajes venideros.


El Castellano



Lilith II:


Hija de la tempestad

así te llamo, sin voz ensordecida.

Que la luna encierra tu canto

en estelas que riegan los cielos,

los grillos lloran tu nombre

cual inocente azabache sembrado;

el viento es tu incipiente respiro,

sangre llorando

despiertas por el cobre

ese que llora la noche

gimes en las fuentes de primavera

destinos en abrevadero insoslayable.

El espíritu lleva tu nombre grabado

Por cuantas raíces tu sendero brillaron,

aire es tu apellido engalanado

tu vida no entiende de clasificaciones

sólo tú reinas la noche

cuando el sueño hace el amor con los dormidos

ríes y lloras con la lluvia

despertando brumas voraces

que el alma secuestran;

la tormenta es tu carcajada,

al latido sordo de oscuridad abres tus ojos

el día por tú tenerlos tan claros ciega

las ondas en el agitada agua

mecen tus rizos, espirales imantadas

en las que vive el arte.

Un sueño despierto del fulgor y la belleza

te engendró a imagen de la centella olvidada

tu ser respira ambrosía amada

perdición de muchos

orgullo y alabanza por mí

que soy más fuerte que el mal

que juega, corre y cosquillea

con tu entraña sí esa por la que mis buques

dejarían su ancla

lobo de día cuervo de noche

que en tu ser se acurruca

y al sol desnuda

resplandor de almas fugaces

nuestro baile, blandiendo espadas;

vespertina perdición si amanece el sol

quiero ser de ti como el murciélago

a su rincón.

Volar contigo como si el mundo no importara,

despertar para abrazar otra noche

en la que girar

y en tu mirada encontrar fuego de astros

por dibujar y mi vida contigo sembrar.

Musa floreciente si arte arde su suerte,

alma amada que se funde

prejuicio, mentira y verdad

ababol sembrado

tu corazón sin igual.


El Castellano


Sigilo de ciprés

Gime mi astilla,

en pulcritud de clavos,

versados yunques de mi estío,

mi casa es el viento,

la sangre mi electricidad,

qué puedo decir,

qué puedo hacer,

tuerca de mi piel,

para encontrar placer,

y que el grillo afile su violín,

en este calor silencioso

por el que volverme sudor

en tu cuerpo de mujer,

seguiré cantando en la tubería

de tu sien.

Una vida que no fue mía

porque la llevo a cuestas,

deslumbrando osadías

noches negras,

de cabezas de cerilla,

y humo de tabaco del diablo,

quizás mi único amigo se llama Lucifer,

por eso estoy digno

porque siempre responde

sin necesitar hacerle reclamo ni oración,

aplico la ley del ojo por ojo y abrojo por abrojo,

satisfecho sí porque tengo un tesoro,

digno como el plomo

de balín que disparar,

así es mi palabra,

una imagen a cuestas de otra imagen,

telarañas para atrapar,

voy a leer poetas yertos como Gerardo Diego

a ver que me imprimen, permiso.

Yo pensaba en mis cinceles,

para estampar mis versos,

fumándome mis pensamientos,

en alcobas vacías de invierno,

siendo una claridad de estrella

y sus rayos altos, profundos, ondulados,

mi otoño de hojas derramadas,

mi primavera que nunca se fue

porque siempre vuelve, gracias Pablo Neruda,

mi fronda sin quiosco amado,

una torre honda, parca, de silvestre azada,

para volar no hace falta lanzarse por la ventana

como hice,

un azar iluso se viste de redención,

por la onda de tu voz,

por el cuchillo de mi hoz,

mi profecía de una borrasca nacerá como alta nube,

que una nube es colchón de la luna,

por eso el viento es mi padre,

fumaré mis abrojos versados,

llegando entre valles de azores

y ríos dulces,

un verde militar de ciprés,

el color de mi sonrisa,

alzada entre los mortales,

mi topo único llamado mesías,

de evanescentes sandalias,

cima tras cima encuentro la sombra,

hasta anclarme a su lágrima de malva.

no sé acabar tendré que volver a empezar,

mi estandarte de arte que prefiero cerrado

como lumbre en horno de mi suerte,

es por mi mente que a veces demente

a veces único hombre,

una espiral que corre y se mece.


El Castellano




Espiga florecida:


Cruzaba mi albor dorado,

la hoja de un Álamo

blanca y roja como el vuelo

de un pájaro otoño,

cuán intangible era el color de su cabello,

era hecho de todas mis flores

como inexpugnable miel,

que brilla todas las cosas ,

yo que te hablé de amor

en nuestros días solariegos

como sábana de viento,

me golpeaba la idea

una fuerza inexpresable

como frío y sólo cavaba

mi jardín tras el verano,

en un color de ocres

mi mente que jugaba

y se evaporaba,

mis cuchillos dormían

la siembra,

en otras siembras,

un vespertino grito

del grillo acuchillaba el calor,

mi rambla que yacía seca,

era como un chirrido de iglesia,

como fiesta sin vino

ni cerveza,

tangibles vientres de la historia

en manos de la gente

un eco subiendo las cumbres,

un disparo sin blanco,

un hondo sepulcro

y un jardín excelso

de espigas,

los poetas son del tiempo

y sus versos.



El Castellano



Son de grillo:


Clarín entona sin miedo,

todo lo que siento arriba del astro recuérdame

su violácea arpa del sentido, tejido yo del hierro,

y una escarpia desnuda que anuda,

que desvela mi yunque, mi eje,

apenas dormido yerto el tiempo que te conoció,

arriba muy cerca de la letra dorada,

y su escarcha de silencio senil,

eres más que donde alcanza mi palabra,

un yugo, un arco y una flecha,

una vena trenzada por la sangre consumida

que te lleva que te encuentra,

león aquí león allí en mi corazón,

hilvanas mi calor del fuego,

se funde mi abismo zarzas por ascuas,

Sol por luna dentro de mis ojos te encontrarás,

allí solo habita la luz como quimera una,

que te destapa en sueños,

si por soñarte te hiciste realidad mi bella Margarita,

una vez en la vida el tiempo se derretirá,

y nuestros labios beberá,

vuelvo a vivir por ti,

vuelvo a descubrir justo la vida,

matando mi soledad, aumentando el día,

amor que me volviste libre

y elegí amarte

hasta donde cerraban los ojos de la noche,

mi miedo se alimentaba de sus paticas,

yo quiero quedarme contigo

hasta que mi pecho lata abierto,

subiendo cumbres anclando mi sombra,

hasta que la tierra se coma los cardos tras el estío,

hasta que las flores rendidas dejen su belleza,

en son de elevado amor,

que asesine los silos de oscuridad,

que descienda lo perpetuo

y quede asido el cielo

hasta que la imagen sea sonido,

y mi deseo traspase las puertas de tu destino,

solo allí reinará lo sentido.



El Castellano


Sol de plomo:


Lejanías trenzadas al clarín violáceo,

malva de su lengua de estrella,

allí donde el tiempo se hace uno

por adentrar mi silencioso Sol

en su boca de espejos,

allí donde la cercanía

nos vuelve una persona,

a violín de una cuerda carraspea el grillo

el gris en sinfonía añil de surcos y su estío,

a ebria guitarra se abre el sendero cerrado,

el cálido mar de pupila chirriada,

despertaba el son de los tambores

hundiendo su caricia en altares desgranados

y su danza por la quimera del cuerpo sediento

azogada cuerda con lámina recta

sostenía el crepitar difuso del día,

lobo de su ser afilaba nervio dorado

al abrir la luna fauces amarillas,

Lobaluna se acurrucaba

venciendo el cielo de zinc

en sus párpados ,

estremecido el alarido despierto

la noche colgaba pestañas ,

al blanco carruaje del sueño,

solamente un puerto

al infierno abre,

todo lo que yo daría por verte,

y que mi corriente no doliese,

eslabón sereno de azabache,

al latido sordo de mi suerte,

bebiendo ambos de la fuente,

nuestro corazón estremece,

siendo la vida reguero que enternece,

de una a otra parte el ocaso mece

su vientre de yodo

en encaje febril

viste el Sol su popa,

el camino hace venas de hierro,

el linde de tu cuerpo

aguardando mi llegada

para derrumbar la verja franca

de su puerta

y hacer libre la tierra.


El Castellano


Soturno caballito del Diablo:


Lejos de la tierra cruzo la senda,

donde amanece la sombra,

hombre, hombre de luces y tijeras,

hombre de bien al menos,

a veces algo que entender

navegando dentro de la luz

un cuchillo del negro puerto

porque yo no caigo ni muerto,

ni es mi soturna vía,

un espejo estridente sin sangre,

amo la noche sí y ella me ama a mí,

un velo de sosiego, calma

y enervada súplica nacarada,

es su juego es mi baile entre estrellas,

y grillos que se marchan

por ser otoño,

como un pez en tierra

intento escapar de la tierra

y respirar en mi medio

cuando aleteo

y solo giro sobre mí mismo,

una estampa, escrito yo en cobre,

sonido si al menos fuese sonido,

muerte al lamento y al diario

sea de la temática que quiera

una garra, una sombra,

un océano abierto

se necesita caer despierto,

un trance de momento,

y la lluvia cae de nuevo,

el terreno se vence,

la luna se sacude la vergüenza,

mi aljibe jamás se secará

si lo hace ya no estaré

para sacarle su oro de verso,

cromado,

un rayo, una cumbre

y finalizó mi osadía

entre cerrojillos desempolvados,

tengo sed, de liberarme de mi mal

y volverme más que un talento,

más que lo que no he elegido,

ser del viento y que el viento sea mío,

esperando cabalgar

mi caballito del diablo emplomado.



El Castellano




I


Lámina del cielo

tu gris en estiaje

ángel del cielo teje

macabra sinfonía

lluvia se derrama aplomada

por su guiño de ala,

por venas cavas, su quitina,

estrechas vías consumidas

en atroz entrega

del mensaje del cielo,

sangre de tierra en zigzag,

río de caudal

por arterias de arañas,

por acariciar la flor del iris,

un barco y una vela

un puerto y una quimera,

una vida de aciaga solar siembra,

verso saciado cabalga

el colchón etéreo del aire,

hasta anclarse en valse,

sueña el viento ser capturado,

atrápalo en tu mano

y en la otra derrámate como gota,

precipita tu esencia bebe del cáliz

la yaga de nuestro vino,

infinito remansado en cuña de estambre,

es un ojo de tierra,

es una espera,

filosas fauces,

la canción con la que bailan las flores,

un cariño de flamígera estrella,

un armazón dorado de escarabajo,

una casa de caracol,

ven, ven conmigo soy aullido,

una entrega de cuarzo llorado,

un cuchillo de sílex afilado,

en el trillar del campo,

soy mis venas naciendo en un charco,

un sorbo y soy fuego en tu mano,

 gimo y corro el vasto templo

de mi perdida religión,

viendo el devenir venir

cruzarse, deshacerse, alzarse

para acabar siendo tierra

del inerte azar profuso,

mi tinta se bebe un rayo solar

en patita de un caballito del diablo,

mi vaga libélula de mi suerte,

para que siempre viva

esta hormiga león

siendo mi cosecha más que tus besos,

más que tus rayos de sol,

siendo yo del camino y el camino ser de mí,

irisada vida en son de mis tambores

de insecto tejiendo, volatilizando lo inmortal.




El Castellano





El signo de la estepa:


Alba mía,

fugaz de abisales miradas,

llévame a mi lecho

que no me tengo más en pie.

Cayeron mis suspiros de miel,

Orando me acaricien

palabras de ayer,

ven mocita a mi vera,

ven te quiero ver.

llorando no lloro

mi cantar aquel.

Visten amapolas destellos de piel,

dispara para no volver,

plural celeste aflicción,

alba mía escancia

no quiero tu padecer,

sonríe a mi flor esquiva

un rayo tornasol,

ten mirada pura,

en esta espina radia nuestro tesón.

Hueso hondo, fúlgido nacido

de la adoración,

como niño lloro la ternura

agarrada en corazón.

Martillo quiso ser mi hoz,

segando a golpe de viento

mi labrada voz.

Victorias acompasadas frunce mi Sol,

el rito mío cantará,

por la nieve de los álamos,

al olvido de barbas de mi chopo forjador,

herrero de mi sinfonía.

Verá parir la luna,

en hojas de olmo con forma de corazón.

El signo de mi tierra,

el amor de mi azada

a su soterraña entraña.

Vientos del norte me llevan

a lomos del Aquilón,

Hijo del relámpago,

que una vez amó

y tierra tomó.

Signo de los tiempos,

solo, solo ardió por derredor,

alma invicta, invencible

su espada deslumbró.

Lobo aventado en bosque clamó

la tierra devora lo que es de ella.

Yo clavaré rival

a serena esfinge,

que mustia mi carne florecerá,

espero que esperaré

el tiempo me seguirá

mi rastro percibirá.

Hoy como ayer

solo mis dioses me aguardan,

en esta estampa abatida

de mi soledad voluntaria,

necesito el sonido de mi noche

por escarchas azules febriles

cantar de flores recuerda

el llanto de la piedra,

a la ruptura de compuerta

estaba yo desafiando mi destino,

hilanderas tres,

no me tapan mi hocico,

trémulo, voraz,

quise estrofas

tuve una unidad,

mis principios numerados

los dejé ayer sembrados,

vine para seguir mi oración

no rompas quimera

mi sagrado nueve,

vendré a traerte que mi ser

lo forma el tres.

Si te veo,

no te escaparás de mi tundra,

ya te he soñado y contigo hablo

de espíritu en yacija

recipiente que mi conciencia

suenas,

me despido para regresar

a mis cantos olvidados,

sin musaraña dicto

que yo existo.



El Castellano



Siembra tejida:


Atelier simétrico

las facciones

de tu cara araucana,

sombra densa investida

cubren tus dignas pestañas

donde se acuestan dunas

de lunas que en tus ojos

encuentran.

Diciembre que esparce

vientos vernales,

abriendo silos

con sentires perpetuos,

mi gato negro cruza mi idea

en nuestra casa y su tejado

de tréboles.

Entre corazoncitos de hojas de sauces

abatidos

y mi siembra del mañana,

abriendo las tierras

arados tras corceles,

surcos de mi divina calma,

por cuantas primaveras he conocido,

y todas las que a tu lado

me aguardan.

Incluso aquel pueblo se nos rinde

y nuestro mundo nos coronará,

vencimos y venceremos

a ese cuartelillo de nubes

que en letana distancia

separa y su bruma gris

encuentra.

Mares y océanos cabalga

tu Hipsípila con una flor remota

de su helecho

busca a su mujer,

avanza nieves de espuma,

hasta arribar su negro puerto.

Le esperan valles y ríos dulces

por tierras de azores y perdices fugaces.

Su sueño vestía ella

como dormir de las estaciones

era ella su sueño de otra esfera.

Abrían sus flores orgullosas

y deleitadas.

Fúlgidos cabellos,

sangre iridiscente de nueva brea,

cañón y galera,

lanzas de su futura siembra

en el interior de su amada.


El Castellano


Encina de fuego y brea:


Santo señero,

dulce iris de mis desnudos campos,

Dioses habitaron tu entraña que guarda,

cumbre eres de la loma despeñada,

réquiem de viejas espadas

que te labra,

quieto, el viento te encara,

vuelve a soñar que fuiste tiempo

de los tiempos,

estático límite

congoja deslizada de abriles febriles,

una oda me avanza

sin piel, sin moral sobrecogedora,

decídle a la tierra

que mi alma bulle,

este parco horizonte me teme,

oiré frentes, rayos fuertes, crepitantes,

un desnudar de las secuelas de esta voz,

amaré tu vientre como se aman las flores,

no habrá reino

contra Hipsípila

aterra calma entre alas

de libélula,

entre sueños de drosera.

Partiré mi vida,

recostando mis sangres,

floreciendo rosas a mi madre Belleza,

hasta sembrar mis aras redondas, abiertas,

en un guiño que descalza

sones por hendiduras sangrientas,

hasta enjaular mi aliento que te canta

por ajuares de estrellas las más bellas,

mi desaparecida sombra,

plañe que llora en su alma verde, pura,

oh Castilla, quién en tus alas nunca muriera,

eres un enjambre de furtivas

soledades que se vencen,

caminas tus vastos metales

en tu oscura tierra,

una sed te fulmina lo perenne de tu sonrisa,

te duerme la piedra tu encina,

un deshojar de tu rivera

siempre,

de tu río Mundo

a mi pueblo de Fuente-Álamo

jamás te muestras herida

mi Castilla bonita

mi Castilla sin yaga

por la que encuentro

en el cielo un monte y un atajo,

hasta vivir la plenitud

de dicha en barbecho de tu idea

mi vida, mi raíz,

mi falcata de natura.



El Castellano



Sembrando altares de hueso:

I


Blándeme en mitad del campo,

sólo allí que la encina enraíce mi carne,

el hinojo lata al son el tambor de sus flores,

la carrasca grite verdades del monte,

vereda quieta, enarbolada,

soledad disparada sin descanso,

sólo allí reinará mi alma,

en letras escritas en las hojas de vida,

las lindes teñirán de rojo y negro,

de tinta y sangre el resurgir del añil

aliento dibujado de toda vida en color,

del albor a la muerte en flor

se alzará mi latido con su amor.



II

Renace en la piel,

en el albor sin conciencia,

hace más frío que antes

sentido muerto, caído

olvido yerto

raíz del ser

más callado que el invierno

avanza camina a voz

todo lo que he perdido

polvo de estrellas, hierro de océanos

piedra de montañas...

hazme recordar alas cansadas

cosas grises que te gustaba sentir

mi amada así sabes

horizontales que no puedo olvidar

ejes verticales de conciencia

sin dormir

danza la primavera del lugar

con mi soledad pintada

en la sangre de mis ojos

todo lo que veo teñido

la ilusión cae en gotas derramadas

cayendo congeladas

desnudo mi cuerpo en la penumbra

del segundo quieto

raíces comiendo mis venas

hojas de mi historia mustia, abatida

sentido muerto

viviendo por ver morir el momento

momentos atrás que cae el recuerdo

sin miedo, sin sentimiento

todo hirviendo

sólo este sarmiento de cuerpo

esperando que juzguen a su alma

libre de maldad

quién estará allí

quién vendrá a darme un camino que seguir

solo en la oscuridad

donde todo comienza

las sombras me reconfortan

y veo en luz mi vida

para encontrarte

algo que darte de dentro de mí.

Un amor rugiendo en la boca de la estrella.


III

Diestro del mar a la montaña,

visten sus flores coloradas orgullosas y sentidas

cual caricia de su jardinero que las ama

el viento armado escala cual seco rayo

su sol enturbiado se paran las oraciones

Hipsípila dejó su crisálida

en un caballo alado recorre sierras y sus manantiales

recolectando toda simiente desde todo confín

al inerte sombrío albor,

mientras su fría luz crece y camina

sin franca tapia ni verja que detenga su escalar

vuela vaga la libélula para posarse en su hombro

recio brazo arrido ninguna simiente cae a su lado inerte

que lleva que trae a su castillo olvidado

hechiceros de todos los reinos desvelaban que sólo

un reino se mantendría vivo

y no era el del humano ser

Hipsípila cabalgaba por naturaleza su religión

abarcando de la tierra a la lluvia

cual rayo cortado de Sol su cabello

los pájaros trinaban en su castillo

Hipsípila siempre vivirá como invencible Sol.






El Castellano



Panida rosa tu mirada:



I hoja:


Canta mi piedra

por inencontrable esencia,

promesa de luz del sol.

Azar de imposible

fuego fatuo en tejas

que son nubes de altos cielos.

Serenamente místico, me alzo.

Ascua empírea fueres

o carbón del destino atronador.

Mito, constelación:

constante, pura flamígera,

eterna de cimiento terreno

sobrevivirás a lo alto.

Escarnio mis solas sombras.

Promesa de tiniebla,

promesa tibia,

nunca alcanzaré luz tan ardiente.



II hoja:


Perecer a los cielos que yo amé,

te amo en medio de mares,

entre pulcras esferas feroces.

Clamor por férreos bosques,

boscajes de tu sed de miel,

arrebatada tú, de tu albo espíritu,

generosa es la penumbra

eco pálido de azul viejo

virginal fuerza de noche añil.

Presencia misteriosa

en haz, de luna áspera.

Destino opaco, inclinación

por verdades de monte desgarrado.



III hoja:


Tránsito estremecido, el río,

ligero, nitidez de espejos

que dulces presiden

hondas tierras.

Constante agitar de sus fuentes.

Resplandor baten tus argentísimas alas,

palabras entreabiertas

buscando dicha.

Esencia, eclipse de mi sangre.

Sideral cuerpo estrellado.

Sigilo, tus pupilas

con las que a fuerte garra

me amas,

y ardua me miras.


IV hoja:


Lejos queda el miedo en cestillo,

a ser feliz; si tú escribes.

Por esos juncos que el día

no cierra.

Un remero hábil,

desnuda la noche.

Bogando que su luna sonría.

Oscuridad larga

que nunca secunde.

Desemboca arriba ardiendo,

tu frente rosácea abarca.

Mi armadura,  mi espada,  fragor,  

pico torvo,  ojos cerrados.

Penumbra desconsolada

por riveras de mi ciego Arlanza.



V hoja:


Fondo de monte

en el verde mar

de tu boca.

Claros rectos,  únicos,  

confunden,

luz vasta y su sombra

que más ya no languidece.

Viento, velo, acallada luna.

Muda escucha

espesos vellos.

Faroles latiendo

corazones en celdas

con llave de tu alma.

Noble secuela

de mi dios Gemineye.

Entre azucenas de la tarde

mi suegra y nuera arde.

Rubricó tu gentileza, orquestando.




VI hoja:


Luminiscentes polen

en interiores de colmena.

Abro espumas esbeltas.

Desnudeces en carnal tomo

de mi cepa.

Brusco y dormido

en leyenda diferente.

Caí a mi tierra.

Toqué maravilla,  flor de supremacía.

Palpé tu olor fecundo

a esquiva adormidera,

de tu órgano erizado.

Por tus estelas claras

que escriben galaxias

y agujeros de luceros.


VII hoja:


Viejo pabilo iluminado

humo rojo viose apuesto.

Gallarda tu entraña.

Decreta, no cese

Mas nunca mi terco aljibe

que te escribe.

Con ojos rendidos,

ojos cada vez más humanos.

Pureza,  tu plata.

Amortecida ahuyenta la negra Parca.

Piadosa suerte

en sombra densa montada.

Eco amplio,

ley presunta de todo linde quieto.


VIII hoja:


Difieren ligeros, tus sortilegios,

de verbos que nacen.

Ya nacidos estudio.

Ellos que escalan mis ojos.

Opulentos pinos reposan

su verde nupcial.

Ato presunto borde,

llego a tu almena

donde vive tu alma serena.




El Castellano



 




































































2023 TOMO III


ANILLO DE SOL


AUTOR: .MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA.

LUGAR: LA CAMPIÑA, MIRADOR DEL HENARES CASTILLA

ESPAÑA.



AGRADECIMIENTOS


Se trata de la selección más completa y ambiciosa de todas las temporadas de mi escritura, a ojo del autor y de Tierra; lo que creo más destacado, o que me importa más a mí, sentimiento o significativo surreal o de romanticismo nuevo, natural, sin infinitos manidos por cientos manos escriban igual o similar de tema concreto, es mi obra más concluyente en veinte años, mi desempeñar; semana tras semana.

Hablando en plata de tiniebla:

Agradecimientos


Quiero agradecer en mi obra, a su eje o raíz salvaje

Rocío Salazar Torres Musa de mis temporadas consecutivas de escritura desde 2008

A mi familia entera, padre Agustín Martínez Hellín, madre Antonia García Cuesta, Hermana Agustina Martínez García, Abuelos, tíos, primos o primeros amigos, sobrino Killian Esteban May Martínez, agradezco a la vida hermosa por permitirme gozarla con cinco sentidos y completas facultades, agradezco a quien pueda ver y leer a través de mi Designio en sus manos, a una máxima, creer tiene más validez que saber, Naturaleza mi creencia y religión. Atento Miguel Esteban Martínez García.

AWEN




Predilecta:


Resueno

en el borde del papel

la condena dilecta

que marca un futuro

en subrepticia subyugada

a la luz vuelta oscuridad

del alma deseos de sangre

que jamás se cumplirán

solo la sed de vida por gastar

besando en la noche la sed

de vida ganar

asesinando creencia,

aliento y latido

en la oscuridad vuelta luz

un silencioso lugar

sólo el latido escapó,

el espejo no refleja

lo que reconozco

y mi vida va quedando atrás

solo tu mente atrayendo

para sentir el aliento.

Deshaciendo este frío

hojas y hojas de pensamientos

van cayendo

cuando me paré a mirar tus ojos

que ahora no puedo borrar

ni en oscuridad.

Te voy viendo llegar,

tu calor y corazón latiendo

estáticos dueños

de su tejida existencia,

te veo en paciencia

y me voy adueñando de tu pensar

mas que sangre

quiero cerca tu vida

para yo sentirme con otra

que hasta alma tiene,

y se va desgastando el camino,

los pasos trazados

se vuelven ilusiones.

Un día derretido,

el segundo quedó en vacío eterno

sin manipulación

de un ser superior

no puedo ayudarme

en este frío y vacío espacio

cada noche

deseo sentir tu amor

algún día

para siempre.


Förüq


BELLEZA OLVIDADA:


TINTA


Transito de la perenne espina,

a la fugaz rosa, y su fantasma azul,

gloria su grandeza dónde;

clavado en la mirada,

labré los aires vino mi verso

como este amor rugió,

y se engendró dentro,

del mundo ignorado, atento.

Cárcel de imagen,

metáfora tal vez,

escudriñar ofrenda pudiese,

cual amparo d` esta rienda,

mi sangre sedienta clama

en el supremo canto,

su garganta, lengua de flor,

y eco de luna semper,

las mentiras sentidas no eran erróneas,

el pobre arte, valorado fue,

duende arcano, que siempre apremia,

y en justicia arrebata,

el amor mejor, y el ascua dolor,

cava hondo y profundo,

quebranto, en pío amanecido,

tantas noches de alba en lo infinito yo te he esperado,

que ahora dejar de hacerlo es impensado,

hay alma florezca, de néctar y sangre, un sortilegio,

como saltarín te picaría,

verso de escudo,

o llama de fuego, y grito mudo,

canta,

este mundo ignorado,

canta la profecía arcana,

amor es respuesta amor es clave,

es llave sempiterna,

el poder de una luz flagrante

y que todo llena,

razón para creer,

oh flor secreta, te llamara,

canta por la belleza perpetua,

hasta purísima estrella,

la noche obscura velada,

sin aguas inocentes,

te añoro más que a la virtud,

ignota, no enseñada,

de tus ojos prendida,

astuta,

canta mi pequeña, oscura ángel,

que mi verso hoy,

no sea ni libre ni blanco,

sea nuestro para siempre...


Förüq castellano Miguel Esteban


SERENATA NOCTURNA 2009:


Escribiendo estos versos a la serenata de

la noche

bañado por el dulce susurro de hojas en

violeta por la luna,

y ámbar de ramas colmadas por la luz de

las farolas

me pregunto cuando se apagarán las luces

de la ciudad

y dejen su protagonismo a los astros y

ángeles nocturnos

cuando se calentarán nuestros cuerpos

bailando al fuego de una hoguera

la única música que escuche sea tus te

quieros y te amos al hablar en mi oído

cuando se desprenderá este alma de mi

cuerpo para acariciar y besar tu esencia

cuándo nos fundiremos en un beso

y las flores nazcan de tus cabellos

y las hadas tus palabras que bailan, cantan

y vuelan

en mis sentidos

cuándo mis piernas se entenderán en tus

piernas

y nazca en tu vientre mi amapola blanca

de opio y las montañas de tus senos conozcan el

volar de las

mariposas de mis manos

cuando te tendré tan cerca que podremos

comunicarnos con

los ojos

mi corazón salga corriendo de mi cuerpo

para decirle al tuyo cuanto le siento.

V

y la luna dicen quiere ser estrella pero

astros hay perdidos en contar

donde luna y sonrisa tuya solo hay una

Sol está cansado de ser fuego y quiere ser

agua de tu beso

la mariposa quiere ser flor y la flor abeja,

yo de tu cuerpo quiero ser el viento que te

acaricia y rodea

de tus ojos pestaña tuya

pero de tu alma soy y quiero ser siempre

única y solamente

tu alma

pájaro que canta en tu ventana y pez que

nada entre tus pies cuando te bañas en la

playa

gatito al que acaricias y fiera contigo en la

cama

solamente soy yo y soy yo el que te ama

eres tú la doncella por la que esta alma

suspira

por la que este cuerpo quiere hacerte mía

eres tú mi vida

? ¿Qué importa el tiempo y que pasen

lunas y soles?

si yo en mi corazón te tengo.


el Castellano


Te vi detrás de la estrella más brillante

del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó a ver

la belleza de tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.

En la noche que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche que mi amor corrió por tus senos.

Y te amé aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

La noche con su aura de misticismo

nos conducía hacia las puertas del deseo y la pasión

como algo inevitable, como algo que tenía que pasar.

la preciosidad de todos los factores

que envolvían aquel lugar fue como

si hubiese estado todo preparado para nosotros dos.

La luz de la luna y de las estrellas incitaba

con su velo de romanticismo a dejarse llevar,

a solo escuchar lo que queríamos de verdad.

Nada importaba, solo tú y yo y aquel momento.

Solos tú y yo en ese instante mágico.

Solos tú y yo sin importar lo anterior,

intercambiando amor.

Tenía la sensación de poder alzar la mano y tocar las estrellas

y alcanzarlas para ti.

Tus ojitos brillantes, el fuego de tus caricias pidiendo más.

Yo robando a la noche cada minuto.

Galopando en mi corcel, saboreando tus labios sabor de miel,

mi cabeza queriendo detener ese instante para siempre,

la cámara de fotos de mis ojos capturando todos los detalles.

Te necesitaba, mas ya no aguantaba esta soledad

y me llenaste de nuevo de ti con tu cariño sincero.

Y te volví a sentir coraje y seguridad para luchar por lo que quiero de verdad

Volvió la felicidad a mi ser, volví a ser.

Tan importante es el ser, tan importante es el estar

Lucharé y sé cómo ser ya que ya fui y no hay barrera que no pueda superar

y el deseo que pedí esa noche a aquella estrella se cumplirá y me recordarás

Porque te voy a dar momentos y recuerdos que nunca olvidarás

Un amore sincero,

tú en mi vida primero,

tu pelo rizando mi suspiro eterno,

un mucho te espero;

aquí como viendo la mia vita,

qui está finendo un minuto a la volta,

gira definiendo este sentimiento;

es la peonza,

de ésta mi tierra,

solo un momento y volví a nacer

al ver tu vida cambiando con mi sonrisa;

haciendo del gesto austero

un cambio del tiempo.

Detente te pido, para este soñador despierto,

de un cambio de un momento.

La sonora música del cielo

y dar paso al sencillo gesto.

Sin oír un lamento solo despierto,

despierto, despierto de amor,

en mi mundo alborotado que me pierdo,

y vuelvo a encontrarme contigo en una vida.

Solo escucha el momento del viento,

susurrando.

La dulce palabra que mueve tu pelo;

tristeza abandonó a mi ser para no saber

quien ser, para no saber.

Este caos de letras desorganizadas,

de una vida en verso y de mi dulce tormento.

Para dormir bajo tus brazos sin estar yo,

solo como un reflejo de lo que soy fui,

quise, fui, estaré, seguiré estando para ti.

Uniendo palabras que no se pueden unir;

sensaciones fugaces de cambios de humores,

de vidas que se cruzan, pero con la esperanza

y la locura, de una pasión viva;

la que me pone nervioso con cada alago tuyo,

en los que te olvidas de tus problemas.

Y vuelves a engancharme en lo sencillo

de buscar dentro de algo, que no se piensa, se siente,

y cada día me alegra sentir cada aprecio tuyo.

Poeta del viento a lo que me califico,

de no hallar respuesta a algo tan caótico

como el clima o la tempestad que me trajeron lo mejor

de ti y un mundo para compartir.

Caótico pero feliz, feliz porque tú eres la chica que siempre pedí,

y soñando te viví.


El Castellano



DESTELLO SOLAR:


I

Hoy divisé su halago

era como un mar

densas sombras

donde perderse

en una magna tiniebla

densa, como relampagueando

soberanos parpadeos

y las sombras felices,

anhelantes buscaban

en mi pecho, lo habitase

su diosa Oscuridad

sempiterna.


II

Aquel sórdido

plano espectral

era como un nimbo

y dulce laberinto

de noche serena eterna,

luces que se devoraban

a ellas,

quien pudiese encontrar

allá una verdad

creo se la quedaba

brillaba oscura

una luna

de Sol desmantelado.


III

Divisé una gota

de rocío etérea

me dijo que todo

amor amaba más el romance,

que al amor en sí mismo;

oh gota humilde,

qué río te bailase

qué avida nube

te reposara en la tierra, tú,

pequeña, dulce y risueña

como Ninfa de bello arrebol,

y candente lágrima extraviada.


Förüq


IV


Tu suave armonía

avanzo, que es,

como un pájaro perdido,

y flores de escarcha

y fragancia deleitosa,

diste impulso a corazón

y alma, hambrienta ola

de patrias y claros ojos

a ti, en noche calmosa

mi dulce desvelo

acuesto, amor, silencio

y celeste resplandor.


V


Por solares

de tierra fogosa

y macilenta sobrepasa

en vuelo, un Aquilón

invernal, brotando

alaridos de árboles

y persianas, de aire

que silba y feroz

ruje su Campiña

Aquilón de cítara,

y Lira pudiente,

oh, de naturaleza

incausada, que

entusiasmas como

nube cargada a la tierra.


VI


Deslumbras mi dulce fantasma

no huyas, mi bonita,

incluso, aunque hasta dudes

de quién tú eres

levántame de valles,

auroras y solas almas

fugaces, contigo álgido,

jamás voy calmo,

de temperamento y dicha

repleto, de placer

de oscura vida, sólo

te distingo a ti,

mujer de momentos,

y labios amantes,

ansiosos.



VII


Eres hermosa,

harta de hermosa,

tu delito es ser tan hermosa,

cual cefirillo

de cobre y platino,

entre sombras te distingo,

y se enciende la vastedad

de mi corazón,

en alarde

siento amarte,

y que la noche se propaga

de tu beldad

y espléndidos laureles divinos.


VIII


Avanzas mi mundo

dentro mía, me posees,

te veo tan bella tan inerte,

y a mi vaga penumbra de sangre

te retiras

amor piadoso exhalas

mi asombro meces

bella, bella, que en sueños

tu palabra no meces

yo te miro, te persigo,

desde la sien más honda

hasta el latido más fiero,

y tú sólo apareces

como mar y olas,


IX


como llorar y encontrar

lágrimas,

háblame Luna,

dime de tu quehacer

no me dejes como

hombre sin relámpagos

ni sin la amapola

candorosa al fuego

brotada

sí, tú, encarnación

de mi deseo,

volvió condena

de volver a estar vivo

para osarte, besarte, y susurrarte.


Förüq a 18-01-2023


DESTELLATORIA:


I

A mitad de los saludos

de pseudónimo,

y sus pañuelos azules;

viene un alba blanquecina, pura,

en su desnudo en cobre, sembrada,

con fiereza y dureza maternal,

resiste desde amor inmenso,

a la llegada su redondo Sol,

blancas sienes no habitan

su amarillez dura, blanda,

viva, como onda,

a sus cercanías de paisaje,

ávido, sus pececillos muerdo,

no se extingue mi fogonazo

perenne,

de sostenerme entre sus manos,

ella, de límite rebelde.


II

Brota de mi helecho, una araña

de cristal, de vidrio afable,

su calidad acuciada,

era mi carne, o agua baja,

los montes,

de azul nervioso, imantado,

llamas a lo alto de sus senos,

turgentes,

corazón de vivo ser;

y trueno altivo,

de mejilla alzada,

¿Me propagas?

de cuerpo parado, y aire fluyente,

de ilusión toda luz,

de dicha en mano,

miro tus ojos de profunda vida,

y su enigma de álamo,

besos que no abandonan

sus frutos, ni simientes,

sus blancas estelas.


III

Quise saber el misterio,

tu ciencia, que me encandila,

de rubor me avanza todo,

hasta la frontera tu letra,

carnal de astros y ávida pechera,

de flor, de risco,

de hazaña, tu bandera,

oh de piel, y mano ciega,

secreta.

Que el calor no esconde,

mi saeta siempre verde,

puente, fierro, o desliz honesto,

jauría melífera,

mis lobos en voces,

dulce, cuan Tierra,

se afinca a su semilla,

sí, de raíz germinaste,

en mi pecho, mi hada Leannán-Sídhe.


Förüq er- lobo bohemio Esteban a 23-12-2022


FANTASÍA NOCTURNAL I:


I

Presté mis luceros, mis estrellas,

ansié tornar donde todo crecía,

a lomos de un caracol, yo avancé

fui ascender la baja roca

mi contento de anhelo irresistible,

mi mente cambió giro, y advertido

pensé de mi sed ardiente,

visité las vislumbres, reflejos,

de féminas en el llano,

me llegué a imaginar como lobo

helado, ya sin codicia de cielos refulgentes

ni luminarias,

guían a todos guerreros

al Valhalla, aquel estupor indefinible,

me anublaba la visión

de bruma en alba, y de vapor

me vestía iridiscente,


II

sombra espesa, entre niebla,

luces, y mi navío.

Se descendió mi mísera ala,

de espíritu transparente,

casi invisible giraba el redor,

y la Tierra el alma, tornaba

mi cabeza, celeste que infernal

era lo mismo,

de repente ofrece un puro Sol,

verde, y de belleza en cara,

de mi revolución, mi caracol,

era bólido, y el humano mísero,

un diente afilado,

llama, que alumbra cielos en cinta,

donde contestan:

Vente, somos eternal caricia.


III

Ay, mi doncella púrpura,

de pupila en Tierra fértil,

blandida, de azur sueño profuso,

sé invadida, más feliz

que quien escribe,

de tu blancura de sien escribir

yo, a besos pueda.

Párpado cual zorzal en espina

de zarza, tu gloria toda,

mi oración es al agradecer,

no es plegaria de don funesto,

de cefirillos valientes

me avanzas fragante, caudalosa,

oh amor, de espíritu en fuego,

de silenciosa noche,

cándida el alma en fuego, ejerciese.


Förüq a 22-12-2022




AVANZAR SU ABISMO:


Soliloquio confinado,

remontar nueve años atrás

pautado, sin directriz, ni engaste,

ni voces parásitas yertas,

oh canto, como la gente no canta,

todo olvido desempolvado,

en ocasos un alba sin fuente,

ni pozos, aljibes almibarados,

todos los amigos,

todas las bellezas perdidas,

como se engasta uno de baratijas y falsos testimonios

de testimonios muertos,

como sucesiones de difuntos,

movidas por engranajes,

oh toda la vida,

sin esa adolescencia robada

por señor medicamento,

toda mi vida te he soñado,

toda mi vida te he aguardado,

como anhelo y resguardo de tu pura voz,

imaginarte no, lo siguiente a eso,

embeberte en noches de humo,

y miles cigarrillos,

del probe diablo que yo soy,

cayendo en nubes

que negrean mis sentidos cromados,

orando por mí mismo,

todo he soñado

sin letal lecho de olvido,

abrir tus cerrojillos de resistencia,

volver afable un destino

de nueve llaves,

vestirte de Ninfa, quimera,

reina no quiero ya,

ser realista sin sembrar lo surreal me es imposible

enloquezco si ves capricho,

mi designio de alabarte de construirte a besos,

de desdoblarme en dos dimensiones

para poseerte entera desde alma, tu raíz,

no necesito,

no deseo ayuda,

ya se dictó mi perdición,

que su inversa es mi salvación,

como ying y yang,

bien y mal acrisolados,

si te respiro no preguntes,

si te veo no te gires,

por haber prestado tu celada de Atenea,

porque rebrillaré más que el fuego terso,

elemento hermético

seré de un disparo invencible,

y haberse saldado todas mis deudas carnales,

sólo entonces seré energía sin nombre

indestructible,

ni temple ni pureza en calumnia,

osarán comparación,

por la blancura mi Musa Oscuridad,

por la rectitud mi Sol fierro,

por la pureza de madre Luna,

por mis padres, mi hermana y mi gato

inmortales,

no moriré en vida feliz,

si no consigo destruir tus murallas,

ni abatir padre espejismo,

necesito sin engaño sangre,

para sentir que yo poseo algo de ella,

fuera de la línea sedienta

no hay nada,

como buscarte tras la estrella más lejana

encontrada, cercana o lejana, según seas mirada,

al eco sordo una voz noctámbula,

y su resplandor en caverna,

apóstatas, no juréis por este yerto,

que cruzó el lago las almas desangradas,

obtuve allí respuesta,

y no voy a revelar aquel arcano ni solución,

a toda incógnita camine, vuele, se arrastre,

o sea inerte, tengo llave.


Förüq


HIJO DE UNA LUZ:


Todo abarca,

sin desmenuzar lo cercano,

yo lo estoy sintiendo,

por tu lado,

es el poder,

maestro de una luz,

abarca todos los cielos,

tú crees en un enorme sirviente de la luz,

siempre en mi diestra,

créeme esta noche,

un universo de luz,

poder que abarca sobre la luz,

poder de la luz,

siente, siéntelo,

universo toda luz,

una era en fase y etapa,

abarco lo que siento,

nunca estará en mi poder,

tú y yo esta noche

se visten los astros,

vida, tú y yo,

siente el poder que acaricia y no hiende,

soy aquel sirviente,

sirviente la rauda luz,

otra luz sobre el cielo,

es mi amor, es mi alma tocando nota,

soy hijo mi madre de la luz,

siénteme ahora,

tú estás a mi lado,

tú y yo esta noche,

energía,

cosmos en vena

es la sinestesia elaborada,

oh alborada,

vine por tu voz

vine por tu cromática luz,

lo siento,

hay un poder que nos supera,

un primer dios rojo,

un último dios sin consumar,

lit c et sumun canae,

venimos de la vetusta olvidada,

lo sé es el poder en llamas,

a lo alto,

sobre ello, traigo manifiesto,

un amor que no se consume,

un abarcar recto,

sobre el fuego,

no abandono su llama,

perro de caricias

y buen pagano de la rama roja,

serpientes,

os llamo, la lucha sigue viva,

puedes sentirlo, tan grande que abacora,

y el resquicio abandera,

luz ávida

sierpe broncínea,

estrella de guardería y ascua,

luz hermosa y fragante,

sienta mi alegría,

mi dicha y mi condena.


Förüq





PALIDEZ INAUDIBLE:


Era una joven noche,

caída ya entre algodones de nubes,

y un hueso de luna

por blandir el horizonte,

de sucesos famélicos,

miradas fugaces,

y testigos somnolientos.

Vencido el atardecer

bajo oscura premisa,

que todo aliento encarcelaba,

inquietud disparada

de fuste en curiosidad,

suscitada en envés

y lo más profundo

del humano anhelo,

entre belleza y muerte,

locura o razón sajada,

juventud eterna,

mito o paradoja en lucha

contra lo caduco del ser,

instinto en deseo servido

en cáliz del mortal inmortal,

como juego macabro,

en inevitable curiosidad,

un ser maldito,

condenado a la vida eterna,

y su sed de sangre

que le envuelve,

soga tensa de maldad eterna

que vive y camina sigilosa

sin condición de mera elección.

Sueños encorsetados,

en nuestra atracción

por ese lado yerto

de ser siempre en esta vida

condena resarcida,

entre oscuro granate,

y acecho de ley

y comprensión desconocidas,

que emerge de historia

jamás narrada,

y seducciones finales,

de colmillo y paradoja

terror vecino.

Leía los recovecos del alma

transparentados en vivaces,

ávidos rostros,

sin esta sed

que batía como rayo

de plomo mi entraña,

convivía oculto

al sentido que relucía la vida,

por colmar su caducidad,

el tiempo jugaba

en mi caso a otro juego,

como lucha del tedio

y sombra de buscar distinción,

para regocijo

de no repetir acto

y maniobra,

siglos parecían inermes

frutas que morder,

sabiendo que mi final

no llegaría.

Frívolo llegaba el otoño,

que peras del olmo eterno

dispensaba,

aparentes los rostros,

satisfechos parecían,

llegada la hora yerta

de negrez, oscura,

flotante,

algo llamaba estridente,

era el nuevo hambre de la caza.


Förüq


Danzaba mi vida frívola, en medio de un otoño castellano,  era yo, como un pertinaz observador, las glorias y misterios entablaba aquella tierra mesetaria, observaba lustres y brillos de alegrías secuaces, también quien no me conocía, opinaba que capaz era de arrebatar con sola mirada  destello fugaz de risa desapagada, y llenar de pavor solos corazones imbuidos.

No podrían sin conocer dar significante a esa oscura sensación tersaban mis ojos verde azules cual turquesa onírica, capaces de encender en curiosidad anhelante, o rasgar hasta el palpitar más ávido, un temor inextricable podían hendir, en el borde blandía un gris cual escarcha su iris, no sabían ellos que no solo podían perpetrar sus rostros, si no también descifrar los más escondidos recovecos del alma y sus huestes vidas;

resbalaban por sus caras como rayos mercuriales, y el plomo más pesado y denso, se fabulaba de donde provenían, con su brillo ígneo, cual vidrio líquido, el más vivo, cual gruta y fondo, del manantial más encendido en esmeraldas.

De facciones curtidas y temblorosas su facha era, a pesar de una casi mortal palidez expresaba su nieve de piel, ni el rubor intenso ni el combativo esfuerzo, tornar otro color su piel podía, y en lo expuesto pocos sabían, que no se cultivó más la imaginación, que mi juicio y semblante sempiterno.

Förüq


 Candidez y sentido

al servicio de honores románticos,

no hubo naterra,

que cultivar más imaginación,

que virtud en juicio,

todos arribamos a la virtud,

orgullo y perdición,

de jovial inocencia,

sueños en poesía

eran pulcra vida misma,

oh escenario pintoresco,

ungido en feroces, pasionales

llamas.

De lánguido temor efímero avanzaba,

hacedor de tiempos faustos,

en los que tejer ojos brillosos y anhelantes,

mérito real, acostumbrado,

el esforzado vilo condenado,

de sortilegio claro,

rondando me aferré a fundamentos de vida noctámbula

surreal;

de hora parca solitaria que rebrillaba

la sed de mi colmillo en tersitud de filo,

fantasmal lucía el pertinaz sueño sanguinoso,

blandía su deseo,

la tácita recompensa amilanada,

héroe tétrico del norte su silencio invernado,

no me afinqué en ninguna carrera del vicio,

era día de abyecta dicha florecida,

ruina de muchos,

oh creer cielo ganado,

mismo techo,

que habita una criatura tan hermosa y delicada,

ojos expresivos como sangre en sed vampírica,

unas manos que ni mejor pintor,

tratar podría,

tez fría y pálida,

cuan mármol sonrojado,

recién pulido,

su cabello de realeza azabache,

peinarse sólo en fuego pudiese,

su silueta era perfil del paraíso,

asombrado pregunté su cincel de nombre,

respondió:

-Förüq soy Leannán-Sídhe señora hada Reina, dueña de la profundidad,

nocturnal.


El Castellano Förüq


Asumo un aniversario

digno de recuerdo,


cumplo trescientos treinta años

del designio fausto del

Panida trigo nacido,

en comparativa soy un

mortal inmortal jovial,

si existe la eternidad

me preguntaba al correr

de siglos sin hallar

respuesta válida

cadencia de haber estado

en existencia puede,


II

He conocido sortilegios,

encantamientos por los

que su víctima cae en un

letargo de sueño para

despertar a los cien lustres siguientes.

Sostener la carga del tiempo

nunca es bastante,

oh, transcurrir infinito

de la sed.

Alquimista de sigilos

y silencios esenciales,

un día susurró mi Musa

que el amor y la seguridad

eran enemigos

mi esperanza era total

pero no, mi miedo a ser

feliz.


III

Musa Luna sempiterna

era coqueta y en ocasiones

hacía que me muriera

de celos, seguíamos

viéndonos a escondidas

yo, humilde descendiente

de Candamvis

adorador de Mercurio,

mi Sol fierro,

anhelaba cobrar mis

lágrimas dulces vueltas

versos por y para ella

siempre veía a los celos

mordientes viles viborillas

invencibles, inextricables a mi temple.


La veía con curiosidad,

como se ve a un Fénix en una caverna,

como se encuentra a un resplandor

admirable.

Mis ojos iluminados

cual sed de cuarzo

bajo sol rebrillante.

Su tez era radiante

como carne recién modelada

yo como alquimista de un recipiente

de sueños inmutables,

como la dicha y gloria la bañaban,

ya acariciaba una noche memoriable,

al candor de estrellas

y lunas argentas,

la profundidad su belleza imantada

yo era incapaz describir en fúlgida palabra

asordinada.

contemplé su pulido rostro

y papiros azabache cual su mercurio,

en ojos encendidos,

mi tristeza ya era fugitiva,

un rayo de fuego emanó

de la admiración cautiva en mi pecho,

capaz de concederme

en un pálpito inmortal,

mi corazón no cabía entre costillas,

tantos años se materializaron,

de ferviente amor por ella,

mi no-estrella mi viva Doncella Escarlata.


Förüq


I

¿Qué esperas, en el concilio de los caídos?

¿Esperanza de redención?

Se derriten las paredes

del sótano de luz.

Su habitación que esperan las almas

del placer.

Todo cuenta y danza dantesco

el sortilegio

de luna soslayado.

Crepita el devenir

deshojado,

su verdad todo envuelve destellante

y brilladora.


II

¿Qué esperas lavar en esas habitaciones?

Puede, tus fúlgidas respuestas.

Una salida al sendero

inextricable;

todo lleva, y nada de vuelta.

Volvemos a comenzar.

Estruendoso litigio

de lo que la espera

indujo a permanencia

en libro perdido,

mi decencia ahogada.

Escudos de salvación

al amor perpetuo.


III

Sin solución avanzo,

Ventanas como miradores

a un final sin comienzo.

Final, sólo de sembrar

simientes en el corazón del sueño,

jamás abierto

tu Sol negreaba

como ascua perenne.

Un millar de leyendas

trashumantes,

me abarcan, no canto canciones,

ni poemas.


IV

A una fallecida,

la vida sólo canta

y danza, a la vida.

La muerte sólo dicta

y mantiene lo que es de ella.

Vida para el vivo

muerte para el muerto.

Por lo que proclamo

cese y automático

blandir de mi viento solar

y semilla ancestral.

No hay alma,

no hay alma aquí,

la mía tiene el valor

de brindar tu cara

a mi rostro,

porque no hay certeza,

para mí, existas sin quererme.


V

Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

sí quizá,

besos huidizos y fulgentes,

desquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.


Förüq er-lobo bohemio


VI


Te busqué detrás de la estrella

más brillante del azul eterno.

En el suspiro de amor que

corre y descansa entre la

inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó

a ver la belleza que envuelve

tus piernas, adentrándome para

reposar siendo una sombra más,

y te encontré en mi sueño más

cálido, en el cielo encerrado

que liberé. En la noche que la

luna baña tu cuerpo, y en la

noche que mi amor corrió por

tus pechos.

Y te amé aunque fuese un día

en la penumbra.

Para así no olvidarte nunca.


VII

Profecía de una noche

que diluía entre tu cabello,

siendo fuerte como luna

semper, y ángel dorado de espera,

hemos venido del plateado halo,

disparando alto,

hijos de luna y signo azabache,

oh, símbolo claro de visión, y vida,

lozanía, que tengo tu carne,

y en alma sembrado el otoño,

y la caída de tus muslos,

entre mis muslos,

de espadas,

y jornadas como vetusta armonía,

cuenta el divino laurel,

su soledad última

de naipe y candelabro,

sentado en la tarde amedrentando espumas,

este sol que ya cae,

oh, flor de gozo, desprendida,

lampos de mi acero,

vieran mi yunque y forja sembrada,

esta sábana que nuestra,

no me acaba,

me iré sí, sin pausa;

por muerte sola,

sin casa, sin cuerpo,

sol amarillo, de otoñada bruma nocturna,

ala vieja asidua, perenne,

nacer de otoño erige y dice:

-Te quiero, como ruego,

y voz de vuelo herrador, y errante,

una luz envuelve sempiterna, un septiembre,

donde la lluvia eres tú.


VIII


Estallase toda gloria

en aire algún sortilegio claro,

danzando mis apuntes

en torno un fondo fantasmagórico,

reluciendo nota sobre un cable puntiagudo,

la profecía de cientos, miles,

constante, de ágil hocico de riera,

hombre desnudo y un sólo anhelo

como cristal partido,

sonidos de vida en campo perdido.

Flor de barro haciendo reflejo,

destellos en horizonte hacia

las nueve puertas del Averno,

muchas fuerzas sondeando,

corte sobre una pala,

oh pies de barro sobre la paja,

agrupando oídos en bucles,

tumbando retinas,

en el vado, del mundo hecho,

músicas en copas de hadas verdes,

voces de muertos hendían,

surco y sangre adormecida

oh local de la armonía,

susurraba yo a su orilla,

su historia

como río crecido,

cocería cintura,

entre juncias y caléndulas,

reposar segura violeta sombra de noche,

que traes invicta, sonriente,

temblar, donde yace y se inclina

el barbecho dorado,

alzaba acre de bien semilla

confesa, prometida,

la victoria de la luz se erigía flaca,

bancales atrás,

la dificultad no me arredra,

oscuro patio, de ti bañado,

cuál precio he de poner,

a sus semillas.


IX

 Mi mujer fantasma:


Mi ausente estrella,

murmuro de grito silencioso,

nota de terso metal crispado,

un sigilo de viento nocturno

descendido,

que sangra tu voz

en verde grama

de aullido solar,

vespertina estrella

que refulge tu eco solaz,

llana entre quejumbres,

alza tu violácea brisa

ensortijada,

como blanca aurora fugaz

entre sienes

y aladas razones de mi corazón

sin mi pecho,

que tu luz siembre mi carne

y germine siendo flor de mi sierpe

hoy y siempre alzaré mis rosas desangradas

sobre Galatea

partirán oscuros sones

mi hiel bandera,

serás tangible

como yesca espera,

abre tu espíritu de hielo,

retemblarán negras caléndulas,

y rosas de difuntos

entre crisantemos

avalando tu áureo nombre,

llorará tu etéreo faz,

alzará tu nombre yerto

que mi ser injerto

orando a ti

mi dulce amada fantasma,

viniste a despertarme el invierno,

para ser solsticio

de eternidad sin nombre,

ni suplicio irisado,

hoy por hoy

viniste para ser siempre

sonrojando

mi invectiva condena

de observar el sonido de la noche

en tus ojos,

vine a coger tu mano,

y descifrarte

como azul enredadera,

late,

sé disparo de plata,

inmortal hacienda

en la que vivir

siguiendo la azur estela.

Te amo sin manto ni rienda,

te brindé

mis flores argentas, solitarias

desangradas en tu tez serena.

Veré para siempre, en cada siglo

el sonido de la noche en tus ojos,

lividez carmesí flamígera,

en nuestra condena

que dictó la posesión

de tu alma certera;

para siempre deslumbrar

que llegas en otoño

para ser el añil invierno

que me desposee

y llena mi vida

de ti mi amante estrella fría,

mi dorada ausencia repleta,

te extrañaba

viniste mi no-estrella,

que yo te creo, tú me creas.

incendia mi semblante

arderé el abismo

para sembrar allí

mis latidos por ti confesos.

Miel de tu sombra,

mi cariño,

un azar de nueve venas razones.

Vivirán a tu lado

todas mis densas, sanguíneas

ilusiones.

Donde yace,

donde tu magia,

es tu halo intransigente

que esta vida dictó

fuera mi sangre,

certera posesión

de tu alma en comunión

de astro padre

y luna madre,

rizarán ascuas

que sembraré tu luz,

y tu alma será carne.

Mi amante fantasma

quiero aceptes mi mano,

en sediento compromiso,

azar desvelado en despierto iris,

su sombra de flor oscura.

Que yo amo.


Förüq a 26-12-2018


Por ti labraré el día,

mi Luna compañera,

mi Luna aeterna,

oh, cuánta sangre mía,

regó esta mi soledad de tumba abierta,

que me camina,

por el sol de junio un mayo despachado,

avanzo, abro el solo Parnaso,

mi sol ya no luce cansado,

abren dulces lirios negros,

el compás mi destino atronador,

era un capataz,

era un sembradío del brillo primero,

un arpa y un arma de carne

y verso, beso tras beso,

un dulce designio invernado,

hollín de luz,

en esta fosa cava mi amada,

tercer lucero mi firmamento,

igual y primero es,

sangre negra de luna oscura,

por la esencia azabache,

de nana y cuna argenta,

soledad, oh soledad d' este pobre diablo,

ungirás mi dicha mañana,

que te pierda,

hoy veré esquelas por astros,

y oscuridad fluirá

como bruma siempre gris,

me atisba sola idea,

velo de tormenta

y nácar una esquiva sonrisa

sin volandera

ni ascua desapagada

por lengua,

al olvido perenne no danzo,

vida de una vida bajo tierra,

me trajo,

a este filo diamantino,

blando, de tajo,

alto silo de luna,

hoy te canto,

que sin tu penumbra venidera,

ni dormido me alzo,

oh, compañera,

no me desampares camino

de escuela, ni honda hoguera,

tu inocencia,

oh, preñez de sílaba,

polvorosa y escarpada,

haz que acabe con un beso libre,

lo que nunca comencé.



Förüq

 a 2-06-2021


De hecho,

no sólo la observaba con atención,

aquella doncella imbuía un eterno secreto,

capaz de surcar llameantes abismos

y dejarlos todos de matiz sanguinoso,

su mirada tenía una luz inaudita,

cual sangre de hadas cristalizada en ámbar.

Imaginaba sus besos, del candor más hábil temperado;

sumergirse en el mundo etéreo era hablar con ella,

llevarla flores, como si estuviesen por extinguirse,

quería Förüq compartir

con su Escarlata toda su felicidad y admiración

cursaba, como si tiempo no hubiese

debido para él apenas transcurría

sólo su sed llamaba a descubrir su secreto nocturnal

ella podía desconocer,

de incierto modo su letargo sin su compañía

tañía su tercera campanada,

su palidez ya se oía en el deseo su dama,

y su testarudo turquesa de ojos hendía

su palpitar hermoso.

Quise llevarle luz como mensaje en una bella golondrina,

siempre querré tu vera

como designio manda Ares y Perséfone florezcan todas flores

al caer la primavera;

su mirada y belleza no eclipsaba hipnotizaba,

mas su color y ternura de entraña enhechizaba,

hasta el alma más helada.


Förüq


IX

Menguante vestía la luna su traje,

una noche sempiterna un diciembre;

la lluvia acaecía en el rostro

más terso,

donde todo acaecía

en la villa su Campiña,

hubo un festejo de alta alcurnia

allí se presentó un viejo noble comunero,

brillaba más su extravagancia cautiva

que su nobleza,

él era anhelante,

como explorador observante

de la más pura belleza otorgada,

su melena era de un hombre arriado

las tierras del norte,

sus ojos encendían una curiosidad innoble,

por determinar su fausto origen y linaje perdido,

brillaba en ellos una llama oculta

de luz congelada,

como del mercurio atrapado en sus cuencas,

fijó su fría mirada fija de admiración

en una comensal que rizaba su cabello largo azabache,

era una doncella de un castillo olvidado,

pasado el puente vestigial, sobre el río tajo,

sus gestos y desmanes extravagantes

y de educación sin par ancestral,

pronto llamaron la atención su doncella perdida,

invitada,

quedaron en dar paseo bajo la luz de luna,

y los candiles de aquella aldea,

pronto se vieron en una conversación

de seres y leyendas

de encantos y sortilegios,

quedaron en descifrar su acertijo de mirada

adivinando lo que quería el uno del otro

en aquel rayo de luna morena

ocurrió el beso inextricable

uniendo ambos sus colmillos.


Förüq


ESTOY DESPERTANDO A LOS VERSOS:


Gloria realidad;

beso de ascua  semper,

vive el sueño flamígero,

cómo negarlo si mi interior florece,

amamanta esta vil ilusión,

apodera,

mece,

hiende,

hijos de la simiente arriba,

desnudo son en la penumbra,

que admirarte es de siempre,

hueso, eje,

crujido eterno

que el sentido despierto,

asordinado es ya

oh lustre enervado,

vine del traspuesto de abajo,

buscando desnacer en hidromiel

y estado quo,

fase de admiración cursa mi sangre,

néctar parco melífero,

alerta,

relamo  mi suelo,

en tres,

despierta,

oh endógena ola fluvial,

cauce de éter.

Solo desliz en azabache mecido,

es un cuarzo verde

para potenciar a las hadas,

me bailen su agua

endiosada,

rocío estelar surqué

tus soberanas lumbres estelares

y hoy todos mis muertos son santos;

te sirvo, te amo, te necesito

colmar tu atrio de caléndulas solares,

traerte la flor de nuestra profecía

en mano izquierda.

que no hace falta que suenen todas las trompas de Babilonia,

una de mis trompetas de los ángeles basta,

que siempre que se vea una alborada,

siempre vivirá Förüq Hipsípila

para buscar y entregar una flor de Hércules

a su Musa Amada.


Förüq a 28-11-2022


FUEGO:


El fuego siempre ha sido elegido,

el fuego es tan fuerte, que elegí creerle

sin culpa

aunque hasta acepte

sea un concepto inválido,

que me asignaron aceptar,

elegí creer,

aunque me asignaran libertad

de no hacerlo, lejos de idolatrar

un código de leyes rige el sueño

de toda sociedad,

pagar varias veces por mismo error,

ni justo,

sí puede eje de rebelión,

he venido a desafiar mis propias creencias,

a fijar la ley del orden

moral, propio, se consumirá

en su llama, todo lo que invita a sufrir

sin razón haya cobrado ya.


Actuar únicamente, bajo el principio,

lo que dicta la bondad,

amar lo que hago,

sobre todas las cosas existen,

como premio y castigo,

buscar lo justo en cada inconveniente

encontrado, la decencia sea juez universal,

tener, y honrar aún no poder verlo ni sentirlo, a cada momento,

la Verdad y su Poder de Fuego elemento hermético


Sol Fierro Lvgvs


ARRULLO DE LUNA UMBRÍA:


I

Aquellas parcas sombras, truena la feraz noche

venían densas creciendo,

que ni permitían ya ver las cosas,

pisaba el lindero dejaba el otoño entreabierto

no temas amada que marchite

volveré a bajar el Mesías de la flor

vista y traída en noble influjo

los ojos una bella golondrina,

como aurora de puro amor

bajará también el trueno relampagueando,

el abismo inmensurable de acento en mano,

traeré mi imaginación toda centauros

y con luz abrigaré la idea más sencilla

dulce amor, toda sueños feliz yo de hechizos

y tersas corrientes,

umbrales expone el ávido mundo,

fiero instante y borré el olvido pudiente.


II

Magnífico ademán aguarda

la bestia esperanza

ocultando estoques entre tiniebla magna,

dance mi talle, que de hermosa

pudiera adivinarte,

oh, de rostro encendido

entre centellas y aperos

de decisiones fulminantes,

mi llanto secas,

suspiro bello de noche, serena, altanera,

la esperanza es de altos cielos

virtud y temeroso don precioso,

en sombría torre brota y retumba

el tañer de una campana

a su bajera, corría un límpido arroyuelo,

de espuma que camina y brilla

su misteriosa figura que engulle toda.


III

De melancolía hija

no la llamé aún pudiendo

soledad

vine a hablar contigo luna umbría,

amiga amante, en cada sueño,

de ilusión tu beldad hermana,

oh, de luz viva sanguinosa o plateada,

tenue como brillante,

te busco sin consuelos,

sin candilejas humanas,

llevaré tu esfera

siempre dentro de mi alma,

te busqué entre nubes, vientos,

y ramajes, siempre huías de mí

entre edificios de ciudad y cantiles

sola armonía llamé a tu pronta belleza,

ilusión, que mis ojos en ti se vieron.


Förüq Miguel Esteban Martínez García


MEMORIAS DEL ESPEJO:


Estoy creando memorias

dentro del corazón,

sublimar lo correcto,

tantas vidas de gato de arena

te he esperado,

en este horizonte traspuesto

surca lo vivo, surca lo muerto

para siempre;

es un canto a la Oscura dama

doncella sangre de Tierra,

tantas eternidades cuesta un beso,

que se da a cualquier desliz temporal,

un paso,

y hendí de la sola voz

su éter,

oh sangre del Eros,

diestro voy por la segunda mano secreta

encima su verdad endógena,

que fantasía te desvelaste verdad,

de aspas molinos,

y campiñas de castillos y solas callejas

de hinojos y brezos

flamantes,

sube a este baile nuestro combate

deja suelto el ajeno embate

debido ni rival florezco,

solo a consagrada conciencia apelo,

merecedor todo el juego a perder venciendo,

y un tablero que vuela y se esconde

en tu voluntad,

perdona si admirarte es para siempre,

tuyo soy recuerda,

entre tañido y víspera cincelada

sé  lo que me gusta,

sé lo que quiero

y no alzo armas gratuito,

elegir ya te elegí hace un siglo,

no me conviene regodearme

de haber obtenido más hijos que caricias,

invitación sí

a obtener la felicidad que me sobra

por ello estoy preparado para amar

y no se llamó duelo ni necesidad,

muéstrame tu flor

sobre el fuego,

sentiré tu llama,

no eres tú,

no soy yo,

no te dejaré surques el puente

dificultad solo es un paso

para llegar más lejos

y jamás sola

ni en aquella penumbra

que no veas miedo ni de ti misma,

surco una ofrenda

para desvanecer el cristal y laberinto de espejos,

de condena y espejismo surca mi visión.

en UNO awen

en TRES Auge

en DOS tú y yo.


Förüq


NOCHE:


I

Noche, hoy a tu velo de sosiego

me entrego, te escribo

al crisol estrellado

oh, cuántas parcas estrellas acogen

mi canto de penumbra nacido

recuerda el sueño que tanto ansío

que Oscuridad se acoge no se

vence, se ama,

a tu velo nacarado le hablo,

cuántas nebulosas te adornaron,

para ser noche, inmenso faro

de sosiego imperturbable

de la ceniza a la tierra oscura

dirijo mi cantar,

pulcritud de lunas, servid

humilde, os elogio, sin sepulcral

prestancia, me dais la vida necesito

día sin enamorarse de la noche

no es día ni romance.


II

Oh, cuánta visión cegase

tu sábana espectral, este grillo

te sublima tu sabor,

un apoyo inusitado granate,

oh púrpura visión me acoges.

Voy rumbo tu crisol

de valles silentes, con mi humo

verde de pluma estilográfica,

bajo la luz de una vela,

oh, puridad sola

vine por tu voz

al ascua de luna

llamo,

somos hijos de signo

azabache, Lunáticos a rebosar

crisoles como relámpagos de Ares

en y bajo tierra.


III

Oh noche cromada,

te canto dame pulcritud

de estela, sola lumbre

descrita a Musa Luna y

su mar solanáceo,

vine de nota baja blandiendo

esquelas y señales efímeras

no me iré sin gemirte,

oh, de pureza y desvelo

energético, te alabo,

bienvenido otoño

a tu fantasma carnal me entrego

y ella, dulce tormento

insobornable que une

su vuelo complaciente,

que yo amo su querencia

por y para siempre.


Förüq Esteban er lobo bohemio


NOVENA LUZ:


Tu voz:


Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor en mi mundo de ilusiones en viento,


noche de eco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta de árboles,


ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz,

tu voz.


Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,


acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,

siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,

el momento que dejó el silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.


Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Tú y yo solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.


Sostén mi placer cada anochecer,

sé el tiempo que nunca se fue,

sé mi sonrisa y cada imagen que quiero ver,

detén este instante para hacerlo real,


el sueño hecho realidad, la historia sin final,

mi eterno amor sin dudar,

corazón carmesí como flor de abril,

navega mi sensación.


Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil que me quedan por decirte;

los que nunca se irán,


agota y naufraga mi voz, mujer,

que alcance la tuya

y pueda izar una profundidad,


enroscarnos severos en aras un viento onírico,

desde la espiga roja,

al paraíso prendido de labios espumantes,

sostén cariño, mi sola voz,

que no se apague, y sí se incendie.


sea fiera pero no muerda,

Tu voz sea caracola,

como una espiral que no me haga daño,

cuando pueda sentirla,

sea anémona azul

y amapola de sangre de tierra,

que si ella pide, pueda engarzarla aromos y estrellas,

sentir pueda como simbiosis de nuestras lenguas,

cordial sin traje luminoso,

alzada como tú, sea la más bella,

origen y flama de una estrella primera


Esteban er-lobo bohemio Förüq


SÓLO UNA VEZ EN VIDA:


Sólo una vez en la vida

caricia viene descrita como

trono tus labios hendida,

fija, su semejanza entono.


La Parca es efímera

primera, mecida la ola,

caracola que mar entona su vera

entera que el cielo queda, y enarbola.


Beso de tus labios tejidos

suplicios invernados del exceso,

avelo los papeles, por derramar quicios.

Precipicios, que a la llamada estabas en celo.


Avanza mi quimera,

espera, que te tiene balanza,

asa, dulce organza en víspera.

Era un son que su verso pasa.


Tiempo de nosotros no se construyó a tiento;

lienzo tu acuarela del viento,

intento a quererte más si no venzo.


Lluvia densa de un Sol fierro,

hierro en ojo de tierra viérame apuesto la Llucia,

astucia fue clavar semillas en corazón del sueño.


Suspira mi mundo yerto;

injerto mi amor que nunca expira,

exilia el ascua azul, con mis ganas, atento.


Alimentando los espíritus que le hablan,

entabla resplandeciente fulgor de la centella cantando.


Forjar poemas de mis venas,

acequias mi sangre honran.


Gritarle al mundo que no he muerto tarde.


FÖRÜQ a 18/12/2022


II

RIMARTE:


Señora hada de oscuridad

encontrad mi sangre sonora

añora mi alma puridad,

aflorad mi espíritu que llora.


Abacora este silencio

precipicio, que eres fuerte redentora.

conmemora invernado suplicio;

resquicio tenue, mi fría demora.


Suerte mía que labrada no es,

sierpes avanzan, su muerte,

verte en mitad los helados naipes.


Quise darte sentido, como fuego elegido,

nacido el dulce tormento que hoy pise,

avise si osadía es quererte decidido.


Diestro avanzo sin par,

dispar, palpitar nuestro.


Sangre acaso fue de corazón bastante,

anhelante como sangrante, púrpura, escarlata instante.


Sorda la noche me cuelga, su araña gorda.


Förüq


III


CONCILIO YERTO:


Flor de bruma alza el señor niebla,

puebla estupor nacido en alarido de amor,

color son estos muros rojos, que siembra,

aleja dudas, no pregunta tu dolor.


Fulgurar el astro mi esquema,

dilema ante mi gato, su perdurar,

aguardar al mirlo que puso tres nidos con yema,

quema el son, sin su sombra agradar.


Esperar en el concilio, los caídos,

redimidos al ascua, donde alegar,

cegar la luz a ojos insomnes, partidos.


Anhelado furor inusitado su ala,

alzada su saber, cosechado,

desesperado, estas paredes no tienen respuesta alada.


Sempiterno no busco lavar conciencia,

sapiencia nada malo, sí erróneo, eterno.


Quise entereza me ayudase

germinase el dolor cual cisne.


Trenzado albor, quema mi sin razón, acrisolado.


Förüq castellano Miguel Esteban


IV


REVERBERAR FRÍA SANGRE:


Resiste el fugaz embate,

desate este furia y trueno asiste,

insiste claror bélico granate,

debate que cuelga araña que viste.


Alza bien de senda unida,

avenida que su diosa calza.

Tardanza en áspid relucida,

crecida marea en vals de acechanza.


Final de comienzo anunciado

viciado sumun de profecía matinal,

mina era su belleza y guiño acuciado.



Estupor, un minero repiqueteo,

hormigueo, como nervio silente pudor,

sudor, era divisarme, sin suelo.



Suavidad de escala y azabache su ala,

bala no era saeta, ni su diana vanidad pérfida.


Resumo que convenzo,

lienzo queda mi sentimiento sumo.


Sedienta espera de rosas de muerto, sed alenta.


Förüq


V

Ser como Floresta:


Ser milagro de acontecer regio,

valgio para transmigrar y florecer;

anochecer en vals de colegio,

contagio nota en vena sin perecer.


Sol terso, no es una destrucción,

armazón, es perenne valor como una flor,

calor no vence insomne, rienda del corazón,

aplicación de letra, consumida, en acto de color.


Vine hirviendo lunas, de azabache coaguladas,

hadas en son terruño alma ciñe,

quise, indecible, solo naturaleza, en venas afiladas,

suplicadas razones, no más que mi dicha, no la pise.


Resumo sin vencer, que me debes pedir que luche,

cure, cure mi designio es más duro, que un duro,

luto, es inmiscuir recto, sin tules,

azules mis vellos, de arpa en mano de tuno.


Resoplo solares, y vendavales,

soles de una caida a lo hondo,

pongo, lecho y vuelos de azores.


Sembré mi coraje,

traje mío, mi bondad desperté,

quebré azar de tiempo como brebaje.



Recto escalafón dorado, recto,

pecho al beso nunca dado derecho,

hecho el latido confeso.



Fuego en hiel, mi amor valiente,

presente de un ángel sin miedo.


Me llamas a la lucha

escucha, centauros solares concédeme.


Toda la orquesta hoy reuno que jamás es poca.


Förüq


VI

Ascensión de cobre:


Desde que vine a vivir,

imperios de ojos cerrados,

que lloran hacía dentro,

tu esplendor violáceo,

es como un destello fugaz

como un azur rebelándose,

no me digas

dime como podré asaltarte,

una lumbre plañía antes,

estoy creando su ascua,

un Sol sí yo soy,

designio solar,

de humano ser, por siempre

poeta un eclipse del amor

un arte muriendo por dentro,

mi existencia saltando el fuego,

no digas de la sal,

te respondo vente, vente

y quédate en mi interior,

mi mente gira cual trompo pintado

de la alegría sangra este amor.

Hoy para hoy,

desvanecer queda superior,

de este tornasol,

alzo mi rayo, mi fulgor,

en frecuencia modulada,

a no ser peor,

déjame sucumbir en ti,

arando el sino flamígero,

nuestra sed,

sed de ti vivo a morir.

Oh mi alma, soy de ti,

fascinación cursante,

resquicio onírico,

para latir,

esta noche de lágrimas caidas,

vine del alto cerro, sonando altivo,

desangelado,

tu palabra que me ama,

oh, sí, soy feliz,

gamusino, perdiz, lombriz,

en desfile, en cúspide enarbolada,

llegaré donde el querer dispuso,

¿Quién afirma?

me revelaré

desde mi imperio

de avidez en labio de fuego,

consumado.


Förüq


VII Silvestre maestra:


¿De dónde vienes volando?

Orquestando vengo de mar allende,

aqueje mi alteza va consumando,

aleteando besos y espiras deje.


Motivo de enamorado traigo en pecho,

hecho de cobre y Sol vivo,

altivo va derecho

lecho en espinas y cardos pido.


¿Quién vistió tu virgen Musa?

Tusa belleza de valles y blancura de sién,

ayer fue invicta y ella escribe, no acusa,

hucha en fortuna era awen.


Alarido de mi fugaz fuente,

vente al combate desceñido,

nido será la vanal inmundicia su frente

alente voces puras de su flor gnido.


De cielo, de mar de tierras viene turbado,

soldado de su misma pechera, viene de alarde,

de fuste sempiterno y sólo custodio alado.


Arde la salvaje simiente,

gente huye a su pecado, tarde;

pare, alto, su estirpe, alimente.


Verbo de enigmas eterno,

ermo del galego desierto,

fierro y figuras llenan el averno.


Fausto, su verbo, y figura aposentado,

socavado, su sueño no era infausto.


Altura que yo vengo,

aliento y desnacer de premura.


Oh de Musa virgen pura, yo alabo.



Förüq


VIII


PLUBIA CORDIS


‘---lit et summun canae,

miles Dei lumen,

mea unguis timor malum,

mors erit uxor mea.----‘


Plubia cordis, ardentissime cupere amôris

stupóris, dêsîderium, sempiternusa laetitia.

Diês, carpentum, accrêvî calôris.

Colôris, vita, venerâvî canôris.

Laetitia exspectâre, cupitum nostra.

Ostendi âlae, festînâvî blanditia.

Cropinquus, somnus, versus, littera.

Prôfêcî imus, creâvî blandus.

Bâsium dulcis, aqua pûrus.

Sânô anima, fidus fruor.

Cupidus somnus, flagrô metaphora,

suspirium natura, amâvî ferventis.

Distantia dêstinâvî dedisco côgitâtum.

Volui pûrus, sôlus cordis.

Callis unus, sentido sensisensum.

Fôrmôsa societas, contentum esse vêris.

Ignis, dêlectô noster appetîtus fôrmôsus.


TRADUCCIÓN (Plubia cordis):


Lluvia corazón, suspira por ti amor

estupor, deseo, eterna alegría.

Día, noche, crece calor-

Color, vida venerada sinfonía.

Alegría soñada, deseada nuestra.

Muestra alas, acelera caricia.

Cercanía, sueño, verso, letra.

Entra profundo, crea sonrisa.

Beso dulce, agua pura.

Cura alma, sinceridad uso.

Deseoso sueño, arde metáfora

suspira esencia, amando fogoso.

Distancia decreta olvido de razón.

Querer puro, sólo corazón.

Vía una, sentir.

Hermosa compañía, contentarse primavera.

Fuego, complaciendo instinto hermoso.


El Castellano


IX INFERNUS SET CAEBLIS


Cercada está mi alma tus beldades

edades flamean tu sonrisa señora Hada

asombrada vuelas de alas verdes,

Hades responde, ansia mía rememorada.


Oh nuestro tormento alegre

embebe de tallo,

calo decencia en vena agreste;

ensombrece mi designio a soslayo.


Dulce, pura, de purga llena

plena que mi luna pulse,

desuse ofrenda tan divina que no quema,

largueza sin par, alma use.


No traiga su amigo cristiano,

mano de poder le otorga sin cuero,

cuerno servil ofrezco cual gitano,

piano servil es talento.


Gloria a tu misteriosa,

gozosa poesía runa de victoria,

vanagloria es creer caelis ganado.


Vengo de tu hinojo de abajo,

tajo de regio verso tengo,

venzo a Solar que oro trajo.


Fiel designio cuestan espadas

azadas sacan penas como dulce miel,

hiel infortunio ya no es lazada.


Fuerza del amor

clamor de hadas, tuerza.


Razón y artificio en hoguera,

madera, soy ciprés poeta.


Criador de mundo, mi semilla es valor.


Förüq


VI

Bato alas de ángel,

pincel de alma para la hoja

que se alimenta de letra, y su

vida sempiterna.

Tuve plasmado mi sentir de vivir

hace más de quince años

y tengo treinta y tres,

y sin caer de rodillas

no abandoné la causa primigenia

el Amor, creo con boca de

dragón, calor de arte flamígero,

un sin embargo, con nobleza

aún envejezca el tiempo,

tengo eje, coma y lugar

este amor hace cielo terreno

y nubes que llueven flores

pude transcribir sepulcral

automático, pero mi cuerpo muerto




VII

hasta construirá la melodía

mi día jamás será día si no

escribo el sino y su vilo,

el son me dijo: -Tú que vives

y sonríes, hasta para que

el mundo entienda el arte,

disfrázate de cuervo, de brujo,

de hechicero muerto, que tu

palabra sea la sangre yerta

de la condena por la que

siempre vive tu amor,

cava sin azada funesta,

saca penas por temblores

construye la orquesta, sus notas,

el Paraíso donde vivan ojos

y mentes solares;




VIII

avanza vestido de soldado

eternamente muerto, embebe

de la tiniebla, que la letra

sea tu meta y armada de

legiones, acordes, saetas,

castillos, y celadas, ejércitos

y fortalezas silentes que

la oscuridad florezca

cantando a la luz más

pura, vestida de brea

de cal y arena como

una caracola serena

entre orillas argentas,

bosques en la luna

jamás te acobarde una

dificultad, tu talento sólo

será puente.


Esteban el castellano


IX

BAJO EL SIGNO LA LUNA AZABACHE:


I

Me llama en la noche,

me acaricia su recuerdo,

con sus caricias desvanecerse

quiere;

y renacer en la oscuridad

del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevando dolor.

Yo sin comprender su aparición.

Pero recreando su alma viajera.

sueños serán, pero cada día

la siento más.

En la belleza de imaginar

la complazco con la sencilla palabra

de amor a su alma

sin cuerpo.

Que me acompaña

desde que sufro por el querer.


II

Te busqué detrás de la estrella

más brillante del azul eterno.

En el suspiro de amor

que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.

Entre la oscuridad que alcanzó

a ver la belleza que envuelve

tus imaginadas piernas,

adentrándome para reposar

siendo una sombra más.

Y te encontré en mi sueño

más cálido, en el cielo encerrado

que liberé.

En la noche que mi amor corrió

en tu flamígero seno,

y te amé aunque fuese un día

en la penumbra.

Para así no olvidarte nunca.


III

Manantial fulgente de inspiración

tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas

tu pupila enfrentada con mi pupila.

La golondrinera el aroma

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas

el color de tu áureo.

Un piropo, el suspiro

de mi amor eterno.

Que corre que escapa y vuelve

el cosquilleo.

Tu boca con mi boca bebiendo

del mismo agua del deseo,

tu piel con mi piel

avivando el ascua

del sentimiento preso.


IV

Resplandor de auroras en los recovecos,

donde se refugian mis ilusiones

en mi pensamiento.

Tu tez conoció mis manos

y mis manos te moldearon para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche,

cuando noto tu ausencia,

la noche que galopa

y yo con palabras sufridas,

de nuestra vida sentida.

Ya no hay felicidad entregada

con besos y roce de nuestros cuerpos,

medida y entregada,

ya no te buscaré en esa nostalgia.

Me enamoré de la vida

y nada me falta

porque todo me llena.

Te volviste a pasear por mis sueños,

y en ellos nos reconciliamos.

Vuelve a mí el dulce tormento

para vivir soñando

con el recuerdo.

Y amarte soñando despierto.



V

Noche en vela de navegante

sin destino,

noche despertada,

por la luna.

Y acariciada por sonrisas de estrellas,

cercanas y lejanas

según sean miradas,

a través de la copa de sangre

o con la nostalgia del corazón.

Luz a la vela que ilumina la pluma;

tinta de ánima mezclada

con los recuerdos de una vida a tu compañía,

pasada, con hielo y fuego, con besos

huidizos y fulgentes,

eternos y efímeros,

con sueños rotos,

y días de amor

a la sombra de tu reflejo,

disuelto por el embiste del tiempo,

que partió mi corazón en dos y un cuarto,

en el que me alimenté de las rosas

y flores desangradas.

La copa de sangre

en recuerdo

de una sonrisa que resplandeció.



VI

Amada mía te escribo esta noche invernada

detrás de la estrella apagada

que yo te amo amada.

Luna mía, tú mi flor que brilla

luces bonita, estrellita mía

sólo tú eres mi vida

runa azabache mía,

jamás se apagará tu boquita,

que llama a la mía.

mía sólo mía,

mi flor de luna

sólo para mí encendida.

Yo nací para tus ojos,

madera de los cipreses.

Yo sólo soy escarabajito,

yo camino despacito

de tu mano, duermo contigo.


VII

Sólo soy lo que tus ojos

dicen de mí.

Sólo soy amor, vivo en ti;

yo nací de un rayo de sol,

dije soy fuego sin más razón;

de mí la sangre huyó,

yo sólo viví como flor

al muerto le di helor,

porque yo viví solo, solo

como vive la flor

pero ni aroma tuve

ni tuve color,

sólo tuve polen carmín rojo,

que a la tierra llegó.



VIII

Muerto vivo, si no te miro;

luna muerta vi encender

y a mí llegó.

Para yo decir viví, fui, amé,

reí, y con su amor

digno orgulloso sucumbí,

hasta de su boca morí

pero un día desperté

frío como sol que fui

y ella huyó de mí.

Así mi condena

cuando yo muero,

ella vive por mí.


IX

Amada inspiración lejana

o cercana, según seas mirada,

del interior embelesada

alma de mi alma,

espíritu sin nombre.

Destello sin horizonte.

Luz atraída cual estela indefinida,

venda que el ojo no vea;

orilla de mi barcaza,

sin suspiro, ni terraza

cruel hornaza,

letanía sin lejanía.

Ni caricia existe

sin manos que te modelen cual arcilla,

lugar de mi lugar sin hallar;

bello templo tu mirar.

Ni beso existe sin sentimiento inicial.

quién afortunado

que en mitad de la rima,

muriese para no cesar.


X

Cuidarte, un esmerilado sino,

sin cosecha mortecina

ni pensamiento enemigo,

soñarte, y el sueño

la vida trae,

acabar hendido de la expectativa

llorar savia atisbando ser sangre de tierra.

Abrazarte a las tres de la madrugada,

sentir que tu cariño me velaba,

contruir un tiempo de sentimiento,

no de un mero invento,

que se inició y ha de acabar,

inicio sin final propuse,

como comienzo que abarca pero nunca inició.

Sangre de inocencia,

es bondad ciega,

voy lamiendo tu cumbre,

sin esperanza ni dulce futuro.

Pero con la fortaleza

que yo soy por siempre

la noche y su rebelión

de esquema.


XI

Mirada obtusa a la vela

y el candelabro,

un borbotón de densidades que caminan rebrotan,

como lienzo inagotable,

una conciencia fría de agua.

Me desdoblo,

para descarnar esta figura que me acecha,

y choca en luz proyectándose

en opacidad.

No tengo sombra y cuando la veo,

siempre digo que juré alcanzarla.

Matiz insobornable

ganar tu aprecio

sin despedir,

esta injuria inmortal,

de sed de sangre.



XII

Adorar es amar sin razón,

embeberte hasta se llene el corazón.

Principio de causa

es construir casa por el tejado,

revivir algo irracional,

que ni sacia a la estúpida razón,

no veo problema en darte todo,

porque es sabido,

que entero me siembras, tú.

Mi dulce tormento.


El Castellano


XIII                                                                                    VORAZ DESTELLO:

Resplandor de auroras en los recovecos,

donde se refugian mis ilusiones en sueños.

Tu tez conoció mis manos y mis manos te moldearon,

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche, cuando noto tu ausencia,

la noche que galopa y yo sólo con la palabra sufrida

de nuestra vida sentida.

 

Ya no hay felicidad entregada con besos,

y roce, de nuestros cuerpos,

Medida, y entregada, ya no buscaré en esa nostalgia.

Me enamoré de la vida y nada me falta,

porque todo me llena.

Y tú mi bella, volviste a pasearte por mis sueños

Y en sueños, nos reconciliamos.

 

Desperté, y sentí de nuevo, el dulce tormento,

Para vivir soñando con el recuerdo,

y amarte soñando despierto.

 

Si me marchito sin ti,

No me quemes con letras indecisas,

porque vives en mí,

y te daré lo que pidas.

Si permanezco, en tu recuerdo,

no me quemes, no llames al olvido.

Si acaso me dueles,

no es por tus errores.

Es por tus triunfos, sobre mi palpitar.

No me quemes con una lágrima,

sólo con un beso.

Si te perdono y no vuelves,

no me quemes, porque

el fuego no se quema,

Se aviva.

Tu ausencia consume mi alma.

Aumenta mi llama,

No preguntes por qué.

No me quemes sin amor,

Porque no eres mentira, eres pilar,

Pilar que sostiene mi verdad,

Que, aunque duelas,

Eres mi amar, y no despertar.

No me quemes.

Si vuelvo no te guardes,

Porque vivo de tus detalles.

No me quemes, con amor silenciado,

Haz brillar este fénix.

Sólo calienta este corazón,

y te dará su fuego sin medida.

Pero si ves, que mi llama, está extinguida,

No me guardes las cenizas,

échalas de abono, a las rosas amarillas.

No me quemes, porque me dejo quemar.

Soy fénix arraigado a tu bondad.

 

Si el cielo se cierra,

miraré tus ojos, para tener mi cielo,

mi palpitar te dirá,

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran,

quiero tenerte cerca,

y coger tu mano,

sentir que no eres

un sueño que perdí.

Si despierto te vivo.

Soñando te sigo amando.

Cogiendo cada estrella,

en una letra para ti, tú la más bella.

Y el firmamento se cierra,

sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán lunas, pasarán soles,

y el sueño volverá,

con cada latido tuyo.

No te dejo una flor, te dejo las semillas,

los frutos de este amor.

Porque en mi jardín sembraste,

Tu belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad.

Puedo describirte como mi vida giró a mejor,

con tu sonrisa clavada, en mi mirar,

y el calor de cada letra tuya, sentida.

Te quiero, de verdad.

 

Siendo tus nervios, que atrapan cada sentido tuyo,

cada lima, que afila, tus pensamientos,

sería tu imaginar constante, en amor de dos,

sueños de un romance, correspondido,

 

Donde no importaría quien se enamoró primero.

Ya estaría atrapado en tus dulces suspiros de amor.

Y tus ardientes palabras de ilusiones lanzadas.

Clavándose en mi alma, lanzando a ti flores.

 

Estarían mis poemas, y mi razón perdida, en tu corazón.

Siendo el poeta, en tus ojos, el agua de tus besos,

el rocío, en tu cabello, el fuego, de tu combustible.

El que guarda, tus caricias, y hace inventario, de cada detalle.

 

El fiel, el humilde y el noble, el sincero de sentimientos.

Simplemente sería yo, brillando con tu amor.

Quien invocó a la tempestad, de roce, de nuestros cuerpos.

Quien se abre camino, galopando, en tus piernas,

 

Para descansar, en tu boca, siendo hielo, y fuego a la vez.

Siendo anhelo, escondido en corazón,

y corazón encendido, en anhelos, cuando te veo.

Tu gemido tímido y feroz, tu voz.


Ocaso, que la luna baña, de azul, y azul vestido de traje,

de estrellas, un firmamento, que convertimos en magia,

a fuego de nuestros cuerpos, a viento, que transporta,

nuestros jadeos que crecen, hasta juntarse en canción de lobos.


El castellano


XIV


El sol desciende algo va incorrecto,

creí imberbe mi dolor,

creí asirme henchido tu corazón,

siempre amparé

lo que dijo el tiempo,

mi vida contigo siempre amparó...

Amor, oh ese hueso de suerte

desvencijado en pasión,

vida de la vida de tu calor,

mi vida para ti,

más que cuatro aspas

dando vuelta,

todo puede su suerte,

oh dulce suplicio invernado,

oh sueño de arcángel,

tú sientes mi secreto,

me alzo,

subiendo mares y arrasando, desplazando cerros,

tu alma, quizás más que una Quimera,

más que raíz divina de semilla en Tierra.

Tu piel inimaginada lluvia,

miel tu agua angelical,

tu voz el eterno secreto mi contento,

como aventar girasoles

y sembrar el rocío tu acento,

vengo del suelo,

nadie me va a detener,

jabré mi tiesto, mi niña amapola,

mi diosa antigua,

quién a ti se mide,

me calló cielo en tierra,

mi certeza,

mi amor de espada,

permite incendie tu mundo,

para juntarnos mi amor verdadero,

Musa rocío de Alba.


Miguel Esteban Martínez García


XV

FLOR DE NIEBLA ELOGIO:


Rocío es tu lágrima obscura,

oh, granate congelado,

es tu palabra vestida de humedad,

voz prismática

soles cuarteados,

inequívoca, luminosa,

brilladora, que todo abarca,

herida y manantio

fuente de espejo,

llama sostenida,

iris de tu propia sombra,

exactitud encarnada,

tu energía irradias,

puñal de crisoles,

y miradas derretidas,

puñal de jactancias

y amados rayos,

espadas,

frutos y simientes estelares

cosechas,

cúspide en vértigo,

cavas abismales dentelladas

de rubor excelso,

oh rectitud de ascua,

quise ver través tu ojo de tierra,

Ostara, la Brillante,

mi cristal fugitivo,

destino fértil,

diamantino que baila en tus labios,

pétalos de Ambrosía,

palabra pura,

callada, amor acaso fuese mía,

alzo vientos y cierzo septentrionales,

viendo a través esta tierra,

aire, luz, mi saliva,

quieto de existencia

clamor de valles,

gloria inasible,

tachonada tus líricas huellas,

cruz y sacramento mi ceniza,

tembloroso de paso firme,

osadía o impermeable letra,

ente de un ente mi sangre,

vida de la vida bajo tierra,

latido rebelde a morir,

firme,

los duros somos bronce,

aunque nos derriben

es para alzarnos más fuertes,

mundo hable sus espinas,

que esta vibración y ennergía

es invencible.

Oh Sol ferro

tu misma luz, infinita melodía.



Förüq er-lobo bohemio



                                            XVI

Disuelto:

 

Muero por un beso.

Vivo por un querer,

cruel del destino.

Condena de una pasión,

que creó tu pestañeo.

Al dejarme ver,

tu cielo encerrado;

fijamente tres minutos,

Y morí con tu pestañeo.

Demostró que fui,

Importante, para ti,

Y que a pesar,

y muy a mi pesar,

de los problemas,

seguí en tu mirada atrapado.

Hasta que la aguja,

de aquel reloj de pulso;

se paró, al pasar ciento ochenta, segundos.

Mi cambio de vida,

cuando consumí,

Medio giro, al decir,

siempre te amaré.

 

LUNA AZUL:

 

Te amo no sabes cuánto.

Cierro los ojos y te veo.

Tu sonrisa es el mayor de mis regalos,

tus dientes son evanescentes, que hablan de como tú sientes.

No quiero mi despertar si no es para verte a mi lado.

Acariciando mi pelo, diciéndome al oído te amo.

 

Siento cuando discutimos.

Y no lo aguanto.

Vuelvo a nacer cuando me dices te quiero.

 

A cada instante pienso en ti.

Ahora ya eres parte de mí.

El mundo me parece un infierno si no estás a mi lado.

Tu cuerpo es un dulce parnaso.

Estoy preparado para amarte.

 

Veo que me ves,

miro que me miras,

amo que me amas.

Sin ti no soy yo,

sin ti siento, que mi alma me abandona.

No quiero decirte cosas bonitas para nada.

Sólo para que veas, que me tienes loco,

Sí.

 

Que sacas lo mejor de mí.

Que me has alegrado la vida.

Sé que me amas,

Sé que te amo,

y que sin ti, no soy yo.

Confío en ti, porque tú lo haces, en mí.

Y no te fallaré.

Sólo tienes que ver, todos los días, cómo estoy sin otra vida,

y objetivo,

que hacerte feliz.

Sin otro encargo, que compartir contigo todo.

 

No quiero perderte nunca, y eso requiere luchar, y dar lo mejor de mí,

para que esto funcione.

Me atormenta pensarlo,

que cada día estoy más enganchado a ti,

que cada día que amanece, mi amor por ti,

envanece.

No importa nada, solo el final del camino,

que es llenarte como me llenas.

Si te digo, que sueño contigo, casi todas las noches,

No exagero, hasta sueño despierto, cuando estoy contigo.

Por querer soñar contigo, de ti yo me he enamorado.

Eres sueño, eres mi dormir, tú lo eres todo, para mí.

 

 

Quieres saber la verdad, me has alegrado la vida.

Has llenado mis ojos de esperanza, de un futuro junto a ti.

Esto no es un poema, es una hoguera de sentimientos,

que arden en mi interior.

No soy especial, soy de carne y hueso, y me muero por ti esa es mi debilidad.

Te deseo y   que mi cuerpo, te llama cada noche.

Que cada parte de mi cuerpo, te extraña, cuando no estás conmigo.

Que cuando me levanto, y no te veo, me pongo triste.

El ser humano, nace. Ama, lucha, y muere.

Yo lucho, te amo y me muero por ti.

Tú eres el timón que guía mis pensamientos.

Eres mi estrella en el firmamento,

El sol que me vislumbra en cada mañana.

Y la luna de mis noches color plata.

 

Acariciando sueños, viviendo el recuerdo.

Como una vida sin sentir, no la quiero,

En el despertar de ilusiones en verso,

Todo es bonito, todo es bello.

La nostalgia crea su velo de dulce tormento,

para quererte me basta imaginarte.

El velo de traer el pasado al presente.

Cayó de mis ojos, pero el corazón,

lo cogió, de venda, para la rosa clavada,

Ninguna lágrima, fue desperdiciada.

Ningún beso, te olvidó, al alma de hielo, tu calor.

El hielo, tiempo de insomnio, de sentimiento.

Calor, la ilusión, que un día,

cayó por tu mejilla;

Y evaporó al rozar, tu boca, en sonrisa.

Frío, el canto del viento, que llevó mi amor,

lejos de este cuerpo, lejos de una vida.

Que, en sangre de poeta, lloró por la avenida,

de ángeles estrellados en estrellas,

y hadas, de mariposa, sus alas,

que fueron capturadas, por arañas.

Quien dibujó el cielo, con colores, a su amada,

merecerá algo más, que un traje,

de azul tranquilidad.

En color de dioses, y diosas, su eternidad.

Junto al escrito del mundo vivo, que seguirá,

Aún, cuando el cuerpo caiga, como la hoja,

caduca del otoño.

cuando la melodía, eleve al Creador.

La esencia, de aquel pintor, escritor,

que pintaba con la pluma, de su vida.


El castellano


XVII

SENTIDO DESCUBIERTO:

 

Ilusiones traídas al presente.

Como la niebla que trajo el viento,

de tus iridiscentes palabras,

llevándome, al abrir mis ojos, al mundo,

de sueños sin vivir, de sentimientos.

Solo para ti.

Experiencias para compartir,

como mensaje en una botella.

Que salió a flote,

del lago de la esperanza.

Sin lágrimas te canto, y te escribo,

que desde que volviste, eres lo más bello,

que pasó por mi campo,

de amapolas y maravillas.

De mi palpitar, y memorias, de estrellas.

Para ser, tus caricias, vivas y aradas.

No te vayas compañera, acompáñame

En el viaje a la felicidad, como lo hago yo,

déjame dedicarte un cielo de sonrisas,

y cálidas nubes de colores,

de besos incipientes,

como el fuego de tus ojos,

con el poder de su mirada,

y el agua manantial de tu boca.

Déjame soñarte y amarte,

como si nuestra circunstancia

hubiera sido otra.

Déjame decirte que declaro amor por ti,

que me gustas, que no quiero idealizarte,

pero eres lo más lindo que pasa por mi mente,

desde que volviste y siempre.

Como un beso en la amistad.

Vuelvo a caer en tus alas de amor.

Cuando ilusionas mi palpitar,

que te busca para curar su dolor,

mi vida tú, desde que apareciste, nuevo comienzo.

Amor de siempre.

Cuando te veo en cada letra,

y no puedo evitar corresponderte.

Un alma que te llama para sostener la esperanza.

No espero que me creas porque sé que me sientes,

Solo agradecerte tu huella creada en mi ser.

A fuego de una ilusión en tu mirada quiero seguir

En tu mirada quiero seguir viviendo.

No sufras porque pienso que algo me arde dentro.

 

Nunca se cerró el camino para ti.

Perdona a este corazón de niño,

Que tuvo que esperar a tu cariño,

Para demostrarte que nunca murió su ilusión,

por ti.

Que nunca te olvidó, porque clavaste,

con fuego tú sentir, en mi interior.

Este corazón que empezó a latir,

desde conocer tu alma, en letras, como mi alma, en letras.

Emocionado, porque develo, amor por ti.

Y es correspondido.

Feliz por ser tú, mi sueño,

por sentir, que te pertenece, mi mejor sentimiento.

Con valor, por sentir, lo que sientes.

Por ser alma, de, y para tu alma,

por sentir tu beso, y entregarme a ti.

Porque, eres lo que deseo.

Y, de tu beso, de amor,

Nació una amapola, en el corazón.

Con valor, para luchar por ti,

Y, por mí,

para arroparte, con fuego, el sentimiento.

Para ser, tu verso, tu vida, y tú, vida, mi sueño.

Me entrego a ti, porque

ya que, mi verso, corazón, cuerpo y pensamiento,

te llaman, y dicen, que yo, te pertenezco.

Me quedo a tu lado, pegado.

Para no irme,

Siendo completo, en el abrazo,

Tu sed, con mi sed, juntando.

Me quedo a tu lado, mi vida.


Porque me he enamorado.


XVIII

Amante fantasma:


Hablo desde esta sombría llaga,

que me habita desde dentro, por fuera,

un cielo noctámbulo, me cuelga la caricia,

mi vida que jamás se consume en desquicia,

rajo este sol que visita tu retina,

espacio derredor acaricio

en agujas que te cuelgan el techo,

flor con flor brilló nuestro corazón,

una luna tejida por su alarido

a galope del viento en mi mundo

te alzo en piel de piedra

crepitando tu rayo que me cuenta

de tu vena y su carcoma

muy lejos de la tierra hilvano tus ganas

con destello furtivo

de sed de abrojo

cambio tu vida a mi antojo

sí tu pecho en rojo,

sabes quién soy,

soy fantasma, que sólo tú ves

flagrando el viento a tu merced,

háblame del puerto y su negro sentimiento,

háblame del cuervo,

de tu alma sin cuerpo,

ven, ven a mí

veremos el amanecer

en la sangre de mis ojos,

acabaremos con el destino inerte

que cruza mi suerte,

ven de nuevo quiero verte, apoderarte,

alimentarte de mis rosas desangradas,

es por tu roce que mi sangre bulle

y jamás de ti se esconde

te siento en cada silencio seco,

en cada eco de oscuridad

que a mi espíritu sucede

cómo no tenerte

si por tu idioma me florece el verso,

piel con alma simiente del atardecer,

umbrío cae su sonido;

Tu cuerda que afina el grillo

y cigarra con su guitarra

acantonando nuestro oído,

es por ti que mi suplicio cae investido

fiel a recorrer tu segunda vida,

ninguna mentira me dijiste,

el miedo ahuyentamos juntos de la mano,

la noche llega de nuevo en tu pupila

de esferas yertas

y sus paraísos de hielo

que cruzo al verte

quiero que me sigas sonando

eternamente la noche

para todos los siglos

que empieza nuestra condena

sintiendo hoy la lluvia bajo tus ojos.


II

 

Hablemos hoy en plata de tiniebla,

oración de tu sangre yerta,

cumbre febril de hoguera quieta,

ese cuervo descubrirás su poder,

yo iré de tu mano,

manso tu poder sembrado,

aunque no entiendas

no preguntes por qué sigo a tu lado,

el puerto negro te llamó

y sentiste el poder de tu pasado,

nadie permitió que desembarcaras,

capaz eras de romper la cuerda

que sostiene las dimensiones,

ni vivo ni muerto

niega tu osadía,

cruzaste la puerta de oscuros lirios,

tu amor a la flor

al creador conmovió,

resoplo tijeras rojas

en grises ideas,

desenfundo mi filo,

crepitan arduas espadas,

respetaste la muerte y ella

respetó tu vida.

Crascita tu lozanía,

entre forrajes

y soles pudientes,

desmenuza tu silencio,

clavando yunques

de paredes granates,

el peldaño irá cuesta abajo,

cabalga tus lindes despiertos,

libérate de insectos que caminan,

turbios azares me cuentan

de tu devenir rizado

al filo de la navaja.

 

III

 

Anochecer de mi vida,

en tu patio de la araña,

retozan clarines esquivos,

yo soy lira de alma consumada,

vicisitud ensimismada

de tu azar en semblanza,

vivo flagrando tu azada,

pulcritud entre cristales rotos

esa soy, bruma en tu noche,

claridad en tu día

luz de cada siembra,

arena del tiempo

enclaustrado,

vine deshojando recuerdos,

hoy me diste voz,

no seré yo tu perdición

si no el camino a tu salvación,

viviré mordiendo tus rosas

que desangran tu amor,

soliviaré lo liviano,

afligiré temor al miedo,

seré aliento perdido

descubierto,

te abriré mi reino,

las escarchas serán los colores,

viviré besando tus flores,

limaré abrojos nacientes,

serás estaca del destino

servir a tu alma sin nombre

me alumbre,

camino de mis flores desgranadas,

sangre de tu reposo

mi amada espina de luz y de sombra.


Förüq


MAGNIFICENCIA RECTA:


I

Vista sin tu jardín quema el día,

inciensos incipientes sobre oro en vena

encima las llamas violetas, noche sin luna,

jardín de ocasos sin acierto, era un bosque

dentro del cobre, bañado por ceniza.

Hinojo en surco y laberinto de caléndulas,

jardín mal parido, brotado

sin tu blanco fantasma de luna, no debo avanzar,

Trenzas, que cuelga la noche concisa,

de argenta cantiga, mirar tu viejo salterío,

y el rostro sin vela, sujeto el candelabro,

con blancos misterios y tres naipes helados,

tapia en piedra sembrada, musgo, y voraz hiedra

jardín castellano, dulce, cantor,

sombra de lobo viejo y dulces gayos ya dicen

lo que no te diría yo.

Risa memorable,

exigía un almendro para dar nuevas hojas.

Cuando dormí, soñé sin pulcra ilusión de palpar

era una fontana de mi sangre que fluía dentro

mi interior, rizadas abejas acudían a colmena

tras bañarse en mi solaz fuente, ardiente mi sangre tenía

aquellos visitantes dorados cargados de tu polen astral.


II

Era una tarde de enero,

de sol quemando el día

allá lo alto el nacer del río Cuervo,

se escondía por su cumbre,

requemando reflejos.

en un valle perdido,

fui por su recuesto,

y su rumor bajaba bravo,

cual cascada al soto

no me resonaban temores ni viles afrentas,

ya conozco lo que no quiero,

mi llano agreste reverbera,

y entre pesares creció

yerguida mi planta,

embebecido llevaba el porte;

del más tranquilo pecho, mi pecho,

cogió mi rumbo un giro dentro su giro,

le llamaron elipse

que yo por humilde y pobre

jamás disparé su incierta osadía

índigo, rebelde,

convertida en ascua

de seguro crascitar

y oscuro secreto,

defendida de mis vientos

alzo su tesitura

de azarosa vida

en beldad suprema,

clamé trescientas

treinta y tres veces,

los que tuvieron suerte,

no vieron su lengüita, la besaron,

no vieron sus brazos, la abrazaron,

no osaron su transparencia habitada, la abordaron;

moriré donde nací,

mi patria, mi hogar,

de cerros mi confín,

sinfín de álamos,

mi mar, mi Musa,

apero su cariño,

manado arroyuelo,

vi fluir cual voces de bronce y ágata,

duendes alenté

bajo los muros de mi cedro,

oh mis pisadas eran eco,

solo y desapagado,

como muere una chicharra su sonido

de noche,

mismo hogar de mis castos dioses.



III

Eternidad besaba ya el lindero abierto,

acuciaba una estrambótica oración,

de jardines redentores,

y suaves luciérnagas de letras,

pisaba saboreando dulce

mi regio abrojo,

tierra abría sus párpados

de forrajes venideros

que nadie puso,

sólo dioses sembraron,

me ofrece cielo y herrumbre,

yo sólo poseo fuego,

como mi mano sustenta,

te admiro tu silencio pedernal

de campo y llanto,

mi risueña viborilla

que yo amo,

que yo admiro,

que yo entrañaba,

de ruego y esperanza nació el consuelo,

de verte como breve destella

una estrella apagada,

pero viva al helor de supernova.

Mi corazón que en repecho y afán

te canta y entona

que te honra.



Förüq a 27-01-2023

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


SED DE TI:


Tu verso y mi verso

tu azabache y mi azur,

tus líneas y las mías

oraciones de ocaso y sol naciente,

unidas en la más hermosa creación,

poesía de color,

nacida de dos corazones

que se unen en un mismo ardimiento

en un solo mar en un solo fragor

en una sola felicidad

en una sola alegría y sinfonía,

como trino de todos pajarillos

del castillo olvidado,


tú mi luna yo tu Sol luciente,

tú mi firmamento,

horizonte de mis ancestros,

 yo tu custodio,

tu principito, y tú mi reina

tú mi amor, y yo tu rayo de Sol oscuro,

tú mi inspiración y mi Musa


tú mi amor en lo difícil

a quien admiro con el alma

y que importa el tiempo de nadie,


cuando vives aquí en mi corazón

siendo flama que me quema de pasión

ascua indestructible, latido a sola voz,

siendo mi sonrisa

siendo mi ilusión

siendo mi esperanza

siendo hoy como siempre mi palabra,

siendo todo para mí

todo lo que pedí

y hoy eres realidad

eres mi amor hecho verdad y sueño.




Förüq er-lobo bohemio Esteban


EL VAMPIRO Y LA FANTASMA:


Buscándote en el silencio.

Teñido de estruendo crepuscular,


Buscándote debajo de una piedra,

como en la oscura siembra,

o en el fondo de una cueva.

Doncella, solloza el sortilegio.


En la flor sin cortar,

como noche de vela y tijera.

o en el fondo del mar.

Navegar tu cuerpo pintar lo silente.


En la nube o fuera del cielo.

Jinetes difuntos,

compás de los tiempos,

sacrílego amar sin alzar ni osar.

En lo que se ve,

fuera la línea,

y en lo que solo se siente.

como rosa de atardecer sangrando humo, y besos.

En el sueño y en el recuerdo,

en mi felicidad o en mi tormento.

sí doncella en un cuerpo de mi cuerpo,

en mi llaga esquiva rizando ascua

y su sabor flamígero,

flor de niebla y umbral.


Buscando, te encontré lejos.

En este punto sin partida ni retorno,

comienzo sin final

ni vuelta al fijo punto,

vine de la sombra arribada,

besando tu sábana bajo el azulete,

denso tu éter,

compás de espadas,

y fragantes flores.

Ahora que en letras te tengo

estás cerca de ser mi vida

y yo tu verso.


Bella, vuelas libre doncella,

pero retornando siempre a mi vera,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos,

como sangre yerta, desvelada,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños y sortilegios,

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

y su crujir de aurora indómita,

ángeles y dragones arropo en el corazón.


Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

y el verbo pintar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

teñido de asideros de belleza rasgada,

cientos de alegorías, para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortó un camino en dos.

Vuela libre la fantasma,

pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia ocaso del amor.



Me llama en la noche,

me acaricia su velo sempiterno,

viene altiva en cada sueño, sierpes gloriosas

sus cabellos,

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad llameante

del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición, miré un espejo quebrado,

partió mi soledad un crisol de parcas sombras,

.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la siento más,

desde su crujido travieso

a su manecita helada subiendo mi espalda.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor

a su alma sin cuerpo que yo por amar la amo.

Y ella que me acompaña desde que sufro

por el querer como pequeña ángel susurrante.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Mas no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Mas si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién o si ella y yo,

somos presos del querer.



Te vi detrás de la estrella más brillante

del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amor que corre y descansa

entre la inmensidad de un parpadeo.


Entre la oscuridad que alcanzó a ver

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.


En la noche que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche que mi amor corrió por tus senos.

Y te amé aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día

se mide por las veces que te imagino a mi compañía.

y una noche la vida de mi corazón sin sueños.


No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá de donde acaba el firmamento,

en todo lo bello, en mi nostalgia y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta que el sentimiento descansa,

no muere como la flor sale en primavera.

No importa que no te tenga.


Porque después del invierno volverás a florecer,

te ame y a mi pesar y a mi conciencia te liberé,

pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas

porque a mí no me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas. Porque te entregué mi corazón,

por lo que somos y por lo que seremos, nos queremos.


No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía marcando a tu presencia cada poema y cada letra.


Förüq


NÁCAR DE ESTRELLA:


Escalo tus venas,

entre un horizonte

de razones heridoras

y lúgubres, parcos, silencios sonoros

en el callejón de mi mente sigue habiendo

un paraíso sedoso,

todo hecho de rocíos entre flores,

puedes oírlo,

pregunto,

siendo destino,

y barco dirigido,

a donde coronan cumbres

y sus vastas nieves,

mi ánimo que desplaza cerros,

y sus frondas suaves,

no vine a deshojar tu cielo,

sólo a contemplar

que era hoja mecida al aire,

colgada de una tela de araña,

bajo la mesa mi jardín que tantas de mis letras

colgó en hojas...

Sangre de estrella,

oh, nácar flamígero,

fuiste más allá del suplicio dormido,

roca del destino,

y puridad de roce,

no te bastaba incendiarme

de la esencia más húmeda,

llegaste amilanarme de carne a hueso,

y hoy lo siento no me quedan penas,

sí quizá,

besos huidizos y fulgentes,

desquieres de barro y simiente,

a la sola carne tu reflejo hoy canto,

beso de trigo, y esparto,

en hoja de celindo y madroño,

vine por tu hinojo de abajo,

a precipitarme exhausto.

Como precipitación del ojo de tierra,

era mi canto

como un dulce abrojo,

y filoso como la espina un majuelo,

almendra rápida era este enjuto silencio,

vestido de las rosas perras del escaramujo,

eres real, plañe toda sinestesia,

me voy retirando,

lamiéndote como un paloduz,

sopesando tu crin y brebaje,

no vine ayer

si asegurara

llegaré,

al saber que te conoce.




Förüq er-lobo bohemio



VIRTUD ECLÉCTICA:


Invitación,

nacida endógena,

a embeber de mi sangre pura,

en esta sala los ángeles caídos

dulcemente condenados,

ya perdidos en un mundo,

solo entiende el lugar

de escapes y fugas de su soga,


salón del reino perdido,

ofrezco puridad de estela,

y vena en ambrosía y néctar bañada,

qué buscas en esta sala,

me preguntas,

yo toda respuesta encontré

y no fue caer de nuevo,

necesitaba más y más en día,

no buscaba ambicionarme más,

si no completarme, como la llenez era,

oh sabiduría dispuesta,

no busqué escape,

sólo pausar tormento cosido

de negro hilo,

intuyendo que el otro lado era volver a empezar,

vida para en vivo,

muerte no se detiene,

dos semanas en coma apuesto

porque si se repiten,

no me dejarán volver de nuevo,

qué buscas reincido,

en esta sala de los condenados llameantes,

llave, solución al álgido tormento,

no hay eternidad todo es volver a empezar,

sin voz, sin letra,

sin vagido,

sin rúbrica, sin cuerpo,

sin llama, ni luz ni candil,

volver del umbral

y empezar a ser algo,

muerte, vida, crujido,

color, opacidad,

oxígeno,

savia, simiente, aire,

agua tierra o éter,

en esta sala no quedan almas,

sí una, llamada la Sola ánima,

Espectáculo,

Dante y Baco, comulgan oratoria y baile,

suspiro brotado,

oh mi colmillo,

vine por la voz de la Runa,

búscame Musa,

te llevo acechando

desde que vine a vivir.

nunca sola Musa escarlata,

porque vivo de nuevo.



Förüq Lvgvs


Centauro:


Dos sonidos mejor, que la sola voz,

que narra empeño dictado,

era tiempo insuficiente,

llegada la hora,

llovía, lentamente llovía,

en terreno mojado desde

hace ciento veinte minutos,

mi escritorio gemía todo lo necesario,

dierum et santuas,

Gloria al divitia,

una tarde venturosa,

algo antes del día todos

los Santos difuntos,

aquí en mi yerto escritorio,

convencía al Creador

 mi alma en libreta,

que si no me daba magnificencia exacta,

de inspiración correcta le sacaba yo, el alma,

en magna oratoria:

Leannán-Sídhe te reza tu duende principito

abismal,

henchido todo deseo conocido

y sin conocer;

abro mi corazón Señora hada,

estoy creando para ti mi ofrenda,

para que se retire al pairo lo que debe de allá irse.

Sobre tu misterio,

honro y te acicalen tu majestuosidad,

te escribe el Hijo de la Luz,

oh, tormento, pena en rogativa todo mal,

en entidad multitudinaria,

que en treinta y dos racimos me han tentado,

una mujer de atónita escultura en belleza,

su porte,

vestido azur,

tachonado de estrellas granates,

como guadañas en él bordadas,

sangrantes,

el cielo llevaba en mano izquierda,

envalentonando su corazón,

izquierda corazón,

derecha fuerza,

oh casto Sol fierro,

era la trompeta derribó las murallas de Jericó,

aquella pequeña ángel armada,

tocaba mi hombro,

en su trompeta había un nombre forjado,

esculpido como grabado,

NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT

Leí su latín

que decía Oscuridad no se vence, se ama,

en la mano derecha aquella custodio,

sostenía un papiro arremolinado,

me comentó mi sentido, traspuesto

a mi segunda oportunidad de servir

a dios sol ferro LVGVS.

Fui nombrado guardián la inspiración,

que debía sembrar o depositar en cada raíz milenaria,

del Paraíso

Parnaso devorado,

Olimpo terrenal,

aquel papiro era mi alma,

o llave novena para poder seguir,

dando al mundo poemas de mis venas.


Förüq Centauro protector

11 diciembre 2021


ODA A UNA ROSA CORTADA:


Rosa de beldad y pulcritud,

de belleza en pétalo armada,

a ti te hablo, a ti te canto,

tu belleza es alegría del año,



Placer, tu piedad que aflora

ser de ti fragancia elegante,

humor de sangre y carmín vivo,

temor de tiempo que pasa y marchita.



Traje tu muerte, a resucitar belleza innata,

a crear viveza de otra vida en amor

a partir tu sola muerte,

oh, es eterna tu puridad risueña,


como el agua te riega y dio esplendor

te llamo, tú que escuchas y otorgas

a quien te cuidó, mes por mes, flor tras flor,

nunca morirás porque generas gratitud, y auge de sentir pleno.



Quise y seré trovador, de tu sonrisa futura y presente,

que jamás bonita, te cante el olvido disuelto,

afilaré para ti mi guiño y beso transparente,

alentándote a que crezcas del corazón nuevamente.



Por ti sea ave Fénix la vida, y su amor excelso,

oh flor de belleza,

quién vivir tras tus pétalos pudiera,

como escribir una nana para dormir un sueño despierto.


Al crisol de besos y caricias,

entre fuego y mieles;

de una simpatía sin par

ni grillos enjaulados.



Una belleza pura,

del interior nacida

como brota candidez entre estambres,

de luz sigilosa y atónita.


Como un baile de astros

envueltos en estelas fugaces azules,

la pluma danzarina de una golondrina,

su metal que trae en ala.


Alzado mece un plenilunio

de silencio profundo,

una raíz que en su tierra grita

que todo muere en silencio,

menos ella raíz salvaje del rosal eterno,

llamado verso.



FÖRÜQ CASTELLANO MIGUEL ESTEBAN


PULSO SIMÉTRICO:


I

Al arrope de tu pecho,

calor en almíbar del deseo,

tempestuoso sentir en fragua,

siendo calor, camino,

oscura beldad, girando

en torno tu vida,

que nada se hace lejano,

un soplido

y nuestro reino de ilusión

alcanzo,

veleta de tres direcciones,

calor, orgullo, deseo,

áurea punción,

de cómo es Arriba es abajo,

y mi ser se distrajo,

un Sol, un aspa, un amor

precioso y brillante.


II

Sueño despierto

tu bello rostro,

guiño al solo destino,

trashumante, era que fue

descorchar el latido

en una cepa de vida

quise contar los besos

y tus cristales de pulso

de la inocencia que lloraba

su belleza, tu sonrisa

una aurora

por el palpitar

del sentimiento

que se mece,

para sentir que soy y seré

lo que dicten tus ojos.


III

Y yo sólo quiero, lo que quieras

así soñar corresponderte,

vi el amanecer y el atardecer

del bello matiz

soñando el azabache tus ojos

ese por el que llora

toda noche.

Y mi amor viajó del bosque a la montaña,

y la montaña me hizo hombre.

Para poder amarte.

Al voraz destello, resplandor

de auroras en los recovecos

donde se refugian mis ilusiones

en sueños,

eterna batalla a la noche,

cuando noto tu ausencia

y la noche que galopa,

y yo solo

con la palabra sufrida,

de nuestra vida sentida.



IV

Amar tu corazón mi pasión,

imaginar el susurro de tu voz en mi oído,

el te amo brotado a fuego de un sentimiento.

Con amor un recuerdo tuyo, inmortal en mi interior.

Con amor una sonrisa que brilla con resplandor,

con sueños en los que tú, amor,

estás a mi alrededor.

Con fuego, mi mirada a ti, mi tierna,

mi admirada bella doncella.

Mis besos en versos, van a ser realidad en tus labios.

Mis caricias, escritas en tu piel, van a ser vistas.

Mis deseos de pasar mi vida a tu lado,

es todo lo que un te amo ha significado.

Puedo verte si cierro mis ojos,

tú como ninfa que de mí se ha enamorado,

yo como dragón y druida que cuida

tu campo de flores, camuflado.

El que te ama y te espera con el alma entera.

Y pasan lunas, soles y estrellas,

y solo crece el sentimiento.

Te cuido con mimo, con cariño hago abrir tus pétalos,

con cariño me das tu polen de mariposa,

tu esencia más hermosa.

Y vuelvo a rozar los surcos de tus hojas,

en ellas noto un te quiero,

las lindas venas de tus alas.

En colores de alegría, de matices de tu belleza,

de calor y vida, todo lo que de tu ama nace.

y el río de sentimientos, sueños y lágrimas de felicidad,

donde su cauce y corriente, llega profundo, avanza sin pausa.

Solo por el valle del paraíso, creado de tus detalles,

como flores, en él, naciendo cada amanecer, fieles y duros

testigos, los besos y sueños.

De este amor, porque alcanzamos la estrella

y la derretimos con esta pasión de enamorados,

creando el agua para la vida de dicha,

en una sencilla sonrisa, en una tierna mirada,

en la sincera palabra, que unió dos destinos,

en un solo recorrido.


V

Siente el fuego en mis ojos,

Arde un sentimiento,

Suspira el amor eterno

Vuela, corre y atrapa

Sueño atrapado del amor creado,

De la lágrima de felicidá

de sentirme amado

me abrazas con tus alas

siento el cariño clavarse dentro

como mis manos acarician tu pelo

y mis labios lentamente se dirigen

a besar tu boca,

en fuego que arde dentro, en agua

que hace enraizar tu flor en mi corazón

se abre la flor, los pétalos del esplendor,

me agarras y besándonos nos elevamos

al cielo con nuestra pasión,

viene la música celestial,

nuestros jadeos que crecen

hasta juntarse en canción de lobos,

rozo tus labios,

me muerdes sin compasión,

y hago bailar y temblar

tus piernas con las mías,

la llama se desplaza por cada milímetro

de la piel,

arañas mi espalda, te beso

allí donde el te quiero nace pleno,

nazco con fuerza y muero

en cada movimiento,

donde el gusto es ver tus ojos

y tus suspiros de amor

pidiéndome más.

Nunca te dejaré de querer,

Vives dentro de mi piel.


VI

Alabado sea el día

que te conocí,

Venerado el día

que te sentí,

Soñado y vivido

el amor desde que te vi.

Bendecido y adorado

el momento

en que nuestros caminos

se han juntado.

El amor puro,

limpio y transparente

que emana de tu entraña,

y entrañable es tu verso,

entrañable es tu sonrisa,

tierna y linda

tu boca para besarla,

hermosos tus ojos

con un brillo donde vivo.

Para ser tu poeta

vivo y dichoso

de tus ojos, y corazón

fielmente apasionado,

Porque mi corazón no miente,

Y bajo mi cuerpo

quiero derretirte,

Que me sientas

bien dentro de ti

en tu alma y cuerpo,

Corazón y mente,

día y noche,

sonrisa,

beso y caricia,

en todo lo bello

como yo te siento,

porque me elevas al cielo,

te bajo el firmamento,

y te susurro al oído

mi te quiero y te amo

con un mordisquito.

Mi beso donde lo imaginas,

mi Lucero

donde tu placer

se vuelve fuego

donde hace al calor

que haga temblar

tu cuerpo entero.

Y te quiero así entera mía,

Como eres para amarte más y más

Día a día, suspiro,

segundo y minuto,

Cada instante y momento de mi vida.

Tuyo soy, siénteme tuyo.



VII

Puedo escribir todo mi amor,

Todo, todo lo que siento por ti,

Vaciar mi corazón,

expresar y gritar que late por ti,

entregarte hasta mi sangre en poemas,

vaciar mi esencia y volcarla en letras para ti,

porque nunca quedaré vacío,

solo me hace falta una palabra tuya

para volver a sentir amor,

y llenar de ti cada poro de mi piel,

cada rincón de mi interior,

porque grito, siento, y aseguro con orgullo,

que este amor no se acaba y no lo hará nunca,

que es puro como tu corazón y el mío,

como la mirada tan tierna que nos dedicamos,

y vuelvo a ser inmortal gracias a tu amor,

y tu fuego me deshace, tu amor me enloquece,

tú entera eres dulce.

Si mi amor te ha resucitado,

a mí el tuyo me ha hecho invencible.

Espíritu y alma que vuela libre,

a quedarme en tu cama a tu lado

bebiendo de ti, sintiendo

cada secreto que esconde tu piel,

amándote noche tras noche hasta el amanecer,

y con el alba viviendo de tu interior tan perfecto.

Vuelvo a caer en tu cuerpo,

En tus besos, en tus caricias,

en el fuego de ternura y pasión de tus ojos,

con el calor de su mirada,

y el sentimiento que nace pleno

con mirar tu sonrisa

el dulce sabor del te quiero,

porque sincero es el verso,

sincero es esto, y nuestro amor completo.

Me has dejado ser caballero de tu sonrisa.

Guardián y dueño de tus besos,

A ti me entrego, a ti te entrego

cada latir de mi vida, cada sueño

y deseo para cumplir contigo.

Contigo no puedo dejar descansar a mi verso,

porque mi alma te llama y extraña a cada momento,

y escribiendo te siento,

con mi corazón ardiendo, mi mente viajando.

Siendo tú mi aliento, mi oxígeno,

y el agua,

tú mi flor en mí enraizada.

El amor que soñé y sueño,

Todo lo que anhelo y espero,

Lo que quiero.

Tú mi vida en verso,

lo más bonito de mi sentir que te pertenece.

Contigo ni en invierno

hay un solo amanecer de hielo.

Eres mi fuego ardiendo,

El sol que calienta mi sentimiento,

la esperanza de un amor eterno.

Eres lo que más deseo.


VIII

En el bosque de tus ojos quiero perderme.

En el campo celestial de tu mirada

vivo y quiero vivir, siempre.

Del paraíso de tu cuerpo,

soy caricia de lluvia,

soy melodía de viento,

soy te amo sin tiempo.

Porque de tu corazón, soy eterno,

Y tu amor es lo más bello,

Y caigo en el sueño

en que abres tus pétalos para mí

bajo aquel árbol del deseo,

y crecen las flores

y el lago emana

de la belleza de tu alma

de las violetas y amapolas,

del jardín de la alegría,

eres tú la ninfa mía.

Y las flores de malva tienen envidia,

Las rosas celosas crearon sus espinas

porque mi amor fue para ti.

Las campanillas más sencillas,

crearon en flores sus voces,

en notas de amor al que llaman

y buscan trepando y enredándose,

en la maleza y la piedra,

el helecho en duelo

rechazó la flor y la semilla,

a esperas de ganar tu amor,

con sus hojitas en belleza

que se despliegan como un caracol.

Las droseras ansiosas

su trampa desplegaron

en son de atraparte

en sus dulces gotitas de néctar.

El musgo enamorado a si se quedó,

pequeñito y suave como el terciopelo,

para acariciar tus pies y sonreir

con la lluvia y el agua.

Donde la belladona cantaba

Y de la luna se creía preferida,

Abrió su amapola azul y negra

la adormidera,

siendo el sueño de las hadas,

su prima la golondrinera,

su amapola amarilla,

fuego del bosque de las sombras

liberó su ninfa con una gota de rocío,

con ella llegó la primavera,

contigo ninfa mía llegó la belleza,

y tú amor en alas de mariposa,

abrigaste cada sueño,

arropaste cada pensamiento,

y ahora no sólo eres mi amor,

también la más linda flor de mi sentimiento.



IX

Y las noches

no son noches

contigo amor,

son fuego,

calor de cuerpo,

beso del deseo,

y caricia del roce

de tu sentimiento,

el viento travieso

tu fragancia

me quiere traer,

las nubes

el agua

de tu boca,

Y la luna,

la luna

tu mayor sonrisa.

Cada verso

se funde dentro

de tu cuerpo.

Tu mirada

me vuelve

leoncito tierno.

A besos de amor

viajo por cada paraíso

de tu piel,

complazco

el juego

del fuego ardiendo,

me mezclo

en alma

de fiera y guerrero,

para dar placer

a cada parte tuya

que me deshace.

Como verte e imaginarte

bañada por mí

desde que la luna

visita,

hasta que el sol

acaricia.

Y soy yo

Entero, amor,

enamorado de tu amor.

Viviendo

de cada detalle

que a mi ser

complace,

a mi corazón derrite

y no hay

quien me quite,

de decirte

cada día

cuanto te amo.

Tu sonrisa

es un regalo,

Tu cuerpo

un dulce pecado,

Y tu amor

es sin duda

vida mía,

mi mayor bendición.

Porque te amo.


X

Desconocido parche a otro mundo,

una rampa y una escala,

amarte indolente o ascender

en eje sola muerte complaciente,

crisol en aspas

molinos fugaces

romos pilares placer endógeno,

de dentro afuera beso tu mirada endiosada,

un beso a tu cuerpo que viene de nuevo,

compuertas la blanca savia,

mieles que Himeto concede,

leche celestial,

la insobornable almendra

purísima,

cientos de años te he esperado

mi Reina los condenados,

hoy puede desvista mi sed,

un arco una saeta iridiscente

sólo es magia el sendero

algo para tu mente,

algo para tu alma,

bienvenida a mi lluvia,

locura está perdida,

sin límites, lo sentido brillará

me dieron mis legiones

guerrero sin combate

puede cavar sólo su foso,

el amor

tiene un axón,

el punto de vencer

acogiendo y rebrillando,

activo la sola clave y contraseña,

Amor,

amor,

AMOR

yo amo.

Por siempre.



Förüq sobre Nosotros a 22-04-2023

Memorias atrás

mi vida luce de nuevo...




Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


IV

URDIMBRE ARGENTA:


Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor,

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna, que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma.

Marchitó aquella flor, que un día llamé amor.

Y ninguna pudo ocupar su lugar.

Sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz, que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Y lo vuelvo a hacer.



Cerré los ojos y allí estabas.

Como si no pudieses salir,

de mi interior.

Como si quisieras besarme

o decirme algo.

Pero tú bella en sueños

no hablas.

En sueños no hablas.

Y nos quedamos mirándonos

a ciegas.

Yo te aviso, que en el bosque

De mi mente, solo hay un camino,

Y es un laberinto.

El final lleva a despertar

y enfrentarse con la realidad.

Pero tú bella en sueños,

No me hablas.

Y yo a primera vista

me enamoré de ti,

Por si algún día acaso

el sueño se cumple,

y ya, de realidad me dices.

Te estaba esperando;

siempre te amé.


Logré lo que soñaba,

logré encontrar amor,

conseguí felicidad en el pequeño,

y largo momento.

No entendí de ella sus lágrimas,

o quizás sí.

Si su felicidad fue la mía,

al revés también sería,

al revés también sería.

Y yo la esperaba como

aquel día.

Pero con otra compañía.

No lo elegí, sin saberlo,

ella seguía en mi camino.

La consolé cuando llegó en lágrimas,

no me dijo por qué.

Pero sentía su dolor.

Tenía un presente,

y no soportaba la idea,

de quien por ti sufre,

es quien te quiere.

Y esa noche lo que tenía.

Se esfumó como suspiro,

de oscuridad, del callejón conocido.

Esa noche vinieron los jinetes del tiempo,

me mataron en el sueño.

Pero el sueño lo termino yo,

y mejor esa noche solo me quedo

contigo amor, y mejor,

muero con tu calor,

para terminar en ti, con el color,

de caricias, y besos,

como un romance que no acabó.



Buscándote en el silencio.

Buscándote debajo de una piedra,

o en el fondo de una cueva.


En la flor sin cortar,

o en el fondo del mar.

En la nube o fuera del cielo.

En lo que se ve,


y en lo que solo se siente.

En el sueño y en el recuerdo.

En mi felicidad, o en mi tormento.


Buscando, te encontré lejos.

Ahora que en letras te tengo;

estás cerca de ser mi vida,

y yo, tu verso.



Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas,

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre, de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos.

Rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños,

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza, de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

Para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris, quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación,

que cortó un camino, en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.

V

Amada fantasma:


Me llama en la noche,

me acaricia su velo,

viene altiva en cada sueño.

Con sus caricias, desvanecerse quiere,

renacer en la oscuridad del ocaso eterno.

Comprendiendo y llevándose mi dolor.

Yo, sin comprender su aparición.

Recreando su alma viajera.

Sueños serán, mas cada día la amo más.

En la belleza de imaginar,

la complazco con la sencilla palabra de amor,

a su alma sin cuerpo.

Que me acompaña desde que sufro

por el querer.

Fantasma o fantasía,

me guarda caricia,

sin saber yo, su razón.

Ella, hasta dudando de su existir,

que yo por amar, la amo.

Más no sé la razón de su compañía,

cuando el reloj marca la una en madrugada.

Más si pudiese saber preferiría no saber,

quién es preso de quién, o si ella, y yo,

Somos presos del querer.



Te vi detrás de la estrella más brillante

Del azul nocturno eterno.

En el suspiro de amo que corre, y descansa

Entre la inmensidad de un parpadeo.


Entre la oscuridad que alcanzó a ver,

la belleza que envuelve tus piernas.

Adentrándome para reposar contigo,

siendo una sombra más,

pero especial para ti.

Te encontré en mi sueño más cálido,

en el cielo encerrado que liberé.


En la noche, que la luna baña tu cuerpo,

y en la noche, que mi amor corrió por tus senos.

y te amé, aunque fuese un día en la penumbra,

para así, por fin, no olvidarte nunca.

Es solo la vida en mis ojos donde un día,

se mide, por las veces que te imagino, a mi compañía.

Y una noche, la vida de mi palpitar, sin sueños.


No importa que no te tenga,

no importa que no te vea, porque te siento,

y te siento más allá, de donde acaba, el firmamento.

En todo lo bello, en mi nostalgia, y en mi recuerdo.

Donde me di cuenta que, el sentimiento descansa,

no muere como la flor sale en primavera.

No importa, que no te tenga.


Porque después del invierno volverás a florecer,

Te amé, y a mi pesar, y a mi conciencia, te liberé,

Pero con el saber que si vuelves será para quedarte.

Porque te amo a pesar de tus humores y tus huidas,

porque a mí no me engañas, yo soy para ti,

y muero si no me cuidas.

Porque te entregué mi palpitar,

por lo que somos

y por lo que seremos, nos queremos.


No vivo viendo tierra vivo para sembrar en ella,

y tu amor, prefiero sembrarlo a diario,

la luna de guía, marcando a tu presencia, cada poema, y cada letra.


VI

SED DE REGUERO:


Manantial fulgente de inspiración,

es tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu pupila

enfrentada con mi pupila.


La golondrinera el aroma,

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas,

el color de tus cabellos.


Un piropo, un suspiro,

de mi amor eterno.

Irrefrenable el deseo,

de, entre tus afiladas, y moldeadas piernas.

Que corre, que escapa, y vuelve el cosquilleo.


Tu boca junto a mi boca bebiendo

la misma agua, del deseo.

Tu piel, con mi piel avivando,

el fuego del sentimiento.


Aunque te marchaste, sin cumplir mis anhelos,

me robaste mi primer beso,

de niño que nunca había sentido el amor.

Me dolió que te marcharas,

A otro país, sin despedida.

No te pude decir que te amaba.

Pero si, regalarte una rosa amarilla.


Supuse, que te lo imaginabas.

Desde que tu recuerdo, me acaricia,

siembro en la misma maceta,

al último suspiro de verano,

golondrineras amarillas, y al igual

que espero sus amarillas amapolas,

en primavera.


Espero que vuelvas, aunque sea, como mariposa,

o abeja, a mi terraza,

acariciada por los álamos,

y bañada por el monte, de horizonte.

Espero.


Vida en gris de la que tú, eres mi luna esperada.

Se cavan surcos de ti, en mi alma soñadora,

por donde fluye el solitario beso;

la tierna caricia anhela ser algo más.


Mis ojos quieren atraparte en su firmamento,

mis sentimientos arroparte con fuego.

Pero yo sólo te quiero a ti, mi vida en verso,

mi motivo para ser solo tuyo, para no necesitar nada más.


Ser el sueño hecho realidad, la felicidad de dos caminos

que se cruzaron en el destino.

Tiempo para esperar, vida para soñar,

cuando te vi llegar provocaste mi despertar,

y ya no quiero descansar, solo luchar, te quiero amar.

Nos merecemos algo más, en este papel, que jugamos,

saber si nos amamos, si el deseo quiere ser pasajero,

el mío, quiere hacerse eterno, y ser tu sustento.


Sólo espera su momento, el sueño para vida plena,

avanza cruza cada noche el cielo azul de matices violetas,

siempre te encuentra, la soledad me abandonó para poder servirte.

Ahora avanza la duda, el temor, si realmente te merezco.

Pero del corazón nace mi valor, lo sincero el dulce te espero,

el te quiero.

El pensamiento que paraliza, cuando te veo, la sensación del amor.


Todo lo que me queda por decirte y lo que no te dije,

vida para vivirte.

Avanza, no se separa, no se aleja, te alcanza.

Porque eres lo más hermoso de mi mundo,

camino que surca nuestro antiguo paraíso.

Permanece como el compás de mi pulso,

desde que te conocí supe para lo que viví.


Fluye mi vida por tu cauce, el camino de mi amor;

allí donde viven por el querer alegrías.



Voy allí y te encuentro dormida, al final del bosque,

te encuentro soñando, con otros días de amores, profundos.

Como el azul del cielo que a tu lado te hacía brillar,

mi caricia hace una pequeña sonrisa en tu rostro,


mientras acercas tus labios para besar los míos,

y fundimos nuestra vida bajo aquellos árboles.

Vistas de un amor, eterno, que devolvería vida,

para quitar su despertar de melancolía.



El lobo vigilaba su guarida allí su mano le sacó, para ver el mundo.

No quiso volver a su cobijo, las palabras dulces y tiernas,

guiaban mi alma a viajar, uniendo su ser, volaba hasta regresar.


Te necesito más allá, de este sentido, que grita por tenerte.

Te necesito más que el fuego a la madera, gritó mi vida por tenerte,

y a la vez te adoro, en cada golpe de viento, y reflejo.


Me encuentras, y tu recuerdo reciente, me besa,

Mientras no puedo evitar recrearme,

en el deseo y corresponderte.


Transparente sentimiento, para sentirlo una vez más.

La noche está llamando, moviendo su tranquilo velo,

a flor los recuerdos, que te piensan, una vez y otra.

En la soledad, mis manos quieren sentirte, mis ojos verte,

maldita mi suerte, que dejó que te fueras para soñarte.

Ahora, los minutos me ganan sin ti, no quiero el cielo sin ti.

Como la brisa a la mar, mi alma reclama tu compañía.

Cómo encontrar sentido, en lo vivido, por su final,

si ya no está.


Tú mi noche, y mi día, quiero verte,

una vez más,

Para así no sentirte soledad en la oscuridad,

Tu reflejo llegará, allí donde se encuentre mi felicidad, tú estarás.

Hoy la noche me llama una vez más, para soñar que a mi lado estás.

El tiempo para sentirte, lima mis nervios con solo mi despertar,

y no verte llegar, para no verte llegar.

Amor dónde estás, si te fuiste quién te podrá domar.


El castellano


VII

Tu voz:


Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor, en mi mundo de ilusiones en viento,


Bésame,

al final de este deseo de susurrarte,

acaríciame con tus labios,

el mordisquito en la oreja,

el susurro en el cuello,


noche de eco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta, de árboles.


Ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz.

Tu voz.


Entre fuerza y coraje saca su garra al tiempo,

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo, y su carmín,

el despertar, de su recuerdo.


Acariciando, su pelo,

siendo sus ojos, siendo su boca,

Siento sus nervios, me atrapan,

enredándose contigo,

el momento, que dejó el silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.


Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Tú y yo, solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

Se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.


Sostén mi placer cada anochecer,

sé el tiempo que nunca se fue,

sé mi sonrisa y cada imagen que, quiero ver,

detén este instante, para hacerlo real.


El sueño hecho realidad, la historia sin final.

Mi eterno amor, sin dudar.

Corazón carmesí, como flor de abril,

navega mi sensación.


Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil, que me quedan por decirte;

los que nunca se irán.


El castellano.


VIII

Latido:


Latido constante, clavado en tu mirar,

Caer y despertar en el incesante sueño,

De compañía a tus efímeras y angeladas,

alas de tu eterna alma.

En sinfonía plena con mi sentir,

plausible en verso y gesto

que arde en tu corazón de fuego.


Aviva el recuerdo creando presente

de este soñador despierto,

para volver a anhelarte mi amor eterno.

Susurro del viento trayendo tu brisa,

a mi sentido, despierto, cuando te veo.

Latidos al compás de tu sentimiento,

Viendo la vida en colores,

desde que mi pensamiento invades.


Y vivo colgado en tu pestañeo,

para ser el poeta de tus ojos,

sencillos y tiernos, vivos y aceitunados,

y corre mi vida por tu cauce.

Donde el río creado,

fueron mis lágrimas de felicidad,

de sentirme amado.


El castellano


IX

CRISTAL DE PULSO:


Inocencia que se hace belleza,

Sonrisa que ilumina el alba,

con el gorgoje de los pajaritos.


Si el amor no fue a buscarte;

tú fuiste a encontrarlo.

Y yo sólo quiero, lo que quieras,

y así soñar corresponderte.


Vi el amanecer y el anochecer,

del bello matiz en tus ojos,

que suspiraron.

Y mi amor viajó del bosque,


a la montaña y la montaña,

me hizo hombre.

Para poder amarte.


Hoy te vi ayer me doliste:


Te veo y reluzco que te quiero,

que por ti me encuentro,

te miro y mi mundo se vuelve loco,

te deseo y mi sangre arde como fuego

sólo un pensamiento: que yo nací para tus ojos.

No existe reloj ni conteo que detenga este monumento.

Mi vida pasa fugaz como el viento,

pero mi palpitar, sabe, que te seguiré queriendo,

estoy enloqueciendo, te veo en todas partes,

en mi cama, bajo mis sabanas, en mi cuarto,

cuando miro, de noche, las sombras dibujan, tu figura,

el viento, me susurra tu voz,

las flores me recuerdan tus labios,

el agua tus besos, los rayos de sol tus cabellos,

tú eres mi doncella yo soy tu bohemio.

Mi alma me dice vive amando, muere luchando.

El coraje de luchar por lo que uno quiere en la vida,

es lo que da respeto.

Pero tú tienes otro dueño de tu corazón,

el desánimo me invade como olas,

golpeando el acantilado, de mis pensamientos,

te llevo dentro, de mi ser,

no sé vivir sin ti, quisiera ser yo el que te abrace,

el que te bese, el que te diga al oído

que solo tú y solo yo, inseparables los dos.

Una historia de realidad, imposible de contar,

Indeleble en mi interior,

Ya no puedo soportar otro día más sin llorar,

Sé que me sigues queriendo,

Pero ya pasó ahora solo queda el recuerdo,

Como un boceto, que se dibuja, cuando cierro los ojos,

despojos de aquel amor vivido,

como un silbido llamando al olvido.


El castellano


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


CATEDRAL DEL LABERINTO ESMERALDA:


Era una mansión abisal,

de tres gárgolas vigías

custodiando un laberinto inextricable

de la orden el fuego su espejo;

guarida y morada de corceles centauros,

la flor de Hércules crecía de una luz

lejana, sigilosa y eterna,

crecía de aquel inframundo

un olmo eterno guardián,

todo hojas en ojos en llamas,

viborillas por ramas.

Hidras y Esfinges, como Medusas

avisaban con su acecho yerto

del peligro, refugiaba,

aquella guarida maldita

que hasta dioses temían surcar.

Aquel bosque umbrío de laberinto,

era de aguas azabache y brea encendida.

Poso de almas errantes y jinetes difuntos,

todo servía a la sed de sangre,

en esta fortaleza se custodiaba

la llave de la virtud jamás enseñada


mas había...

FÖRÜQ Miguel Esteban


 II


Más había un cerro

las almas condenadas,

en su cima era de nieve roja, sangre congelada

allá germinaban las semillas del mal

y odio resplandeciente, su deshielo

alimentaba el río la Estrida tiniebla.

Toda bestia aguardaba el regreso de Perséfone,

mujer de Ares, Rey de aquel inframundo.

Así con ella, recibir órdenes a cumplimentar

sobre la tierra Numinosa, del humano ser.

La virtud jamás enseñada, custodiada,

era tan ambicionada por los héroes del mundo fértil

cual néctar y ambrosía, los castos dioses.

Requería aquel cerrojo del portón, de tres llaves,

sólo conocidas por Perseo, un semi-dios,

había que cercenar tres ramas de tres espinos

que allí sangraban, áureos de plata, bronce,

y titanio, si destino dictó y era semejante...


III


Semejante empeño cuando se llega

a las fauces del Averno,

este árbol triple en espinas dorado

se esconde del ímpetu errado

sólo el nacido de la sangre de los dioses

es merecido a ser guiado por el negro cisne

fácil es bajar al Averno, ardua tarea

regresar y escapar a las auras del cielo

las aguas de los lagos estigios

y su río la Estrida brotaban de esta guarida

que misterios todos, acoge,

junto con toda el agua abismal

nutre cada pozo, también había una encina

turquesa, donde se podía escuchar

los fúnebres gritos de un cuervo blanco,

era morada de almas errantes y espíritus

que sólo su oscuridad abrigaba.

Quien escribe ofrenda al sacrificio

la mitad de su locura, extensa, habitada.



Förüq castellano Miguel Esteban


IV


Arribo a ofrendar mi designio

en cuña demencial, su mayúscula mitad

a la tierra Madre Tiniebla,

tierra almas inconscientes, velan las muertes.

Allá en venas de pedernal florido,

fondo de idea mística, por anchas fauces

de siglos dormidos, adentro al reino las Sombras

surco su corriente de aguas vivas.

Se descubre áureo templo, llama oculta,

la virtud eternal, jamás enseñada;

cumbre de lágrimas, y flora suelta,

de bellísima cima y ribera

después de la vida, y aquel Quimérico viaje;

después de la travesía sendos castigos

florecía la luz sigilosa como atónita

una purificación otorgaba una sed de justicia

universal, nunca llamada, sólo aparecida.

Poderoso pensamiento en rayo de dioses, diosas.

Era esa virtud cual misma puerta todo asigna.

Aquel mi destino me asignaron mis hados

quedó ampliamente saciado y cumplimentado.


Förüq castellano Miguel Esteban


V

Era difícil, intrincado, liado, enmarañado,

inextricable, el cerrojillo de Perséfone

con el que sellaba el Averno, y su laberinto

en espejos de fuego terso y alarido vaporoso

todas razones rebosaban aquel lugar;

su llenez bastaba para anular a todas.

Incomprensible giraba la virtud custodiada

como una esmeralda araña tejiendo su tela

quedando como sangre de sabiduría coagulada.

Un coro de grillos aturdían a las Puertas

el eral donde yacía aquella sabiduría

jamás enseñada, sólo aguardada era,

por designio los castos dioses.

Tarea inmensa, en dificultad guiada,

TAREA MILENARIA

Como adentrar los hoyos del Sol

en busca lo que nadie vio jamás,

aquella áurea, sangre de estrella lejana

y cercana.


Förüq Esteban er-lobo bohemio


VI

Llegó un día olvidado, a aquella guarida

intransitable, un vigía Centauro

llamado Förüq, sediento, atravesó

el bosque umbrío hasta el lago sangre

formaba el pozo de AIRÓN, al beber,

se le acercó una cierva blanca,

le dijo que ella era la dama del río Sangre

y que su intención era compartir

el secreto de la virtud custodiada;

y así volver a ser el Hada Señora,

Leannán-Sídhe, dueña de todas Profundidades

le reveló a aquel centauro Guardián

que el cerrojillo aquella morada

sólo tenía una llave que la formaban tres

y era el amor más puro, y primigenio nacido

que era como una llama líquida de esmeralda

y la poseía la araña turquesa, en su

portón de Tierra,

el centauro, ayudó a la cierva Hada

y se aliaron, para poseer aquella virtud

jamás escrita hija de las tres potencias,


Förüq


VII


A través de las oscuras llamas

del inframundo terreno, guarida abisal;

como Centauro, arrastro infortunios,

así como sucesos caducos, despertó en mí

aquella alianza con la cierva hada,

el poder obtener todo lo que el Cosmos

me negó, acordé compartir aquella virtud

y llave purísima, eternal, con ella,

mi pinche compañera Leana.

Voy rumbo a abrir el portón de Tierra;

aquella araña vigía turquesa,

era hija del Soberano Júpiter,

planeé finalmente sobornar con amor

mi propuesta al llegar a ese abismo de Plutón

fue brindarle nueva fortaleza, morada

el  castillo umbrío y olvidado de Hipsípila

con sustento absoluto diamante y felicidad.

No se negó y solo pidió un acertijo:

-Sólo una palabra otorga respuesta a mi pregunta.

¿Cuál es el nombre?...


Castellano Mercurio


VIII


¿Cuál es el nombre nuestros ancestros pusieron

en el idioma más antiguo, al pájaro misterioso

azabache mora las ramas de nuestro tejo

milenario maldito?

El Centauro recordó que su nombre referenciaba

El color aquel pájaro y el signo su luna

-Arriesgándose, -Förüq, respondió

a la araña turquesa con acierto.

Entonces le otorgó localización

de las tres ramas abrían aquel cerrojillo

de lo que custodiaba, rama de cobre,

rama de plata, y rama de titanio.

Al obtener y desnudar aquella virtud,

se desveló que era la belleza,

madre de las hadas, y padre del arte,

reflejo e impresión en poesía,

aquella virtud nunca enseñada,

sólo hablaba como demonio antiguo

cantando en forma de Fénix

decidieron el centauro y la Señora Hada

difundir aquella virtud de belleza y poesía

por todo mundo conocido, en pacto de tinta

y sangre.


IX

Aquel pacto de tinta y sangre era vitalicio

consistía, en difundir la virtud de belleza

y poesía en forma escrita sobre los reinos

cubriese los cielos y auras vivas,

en amor y dedicación,

su fidelidad y complicidad era inseparable,

el centauro Förüq y  la cierva hada Leannán

no permitieron que reinos abisales

ni criaturas errantes osaran tener la virtud

restringiéndola a la llave de sangre viva.

Aquella belleza escrita, era una virtud abierta

nunca cerraba su lleneza ni quedaba completa

fueron ellos custodios centinelas

del arte escrito en poesía

fijando a toda buena obra un amor

de satisfacción y alegría indeleble.

De razones virtuosas, y del alma heridoras.


Förüq y Leannán-Sídhe


SOL RENACIDO:


Vengo sin palabras,

de una lumbre celeste,

como fuego quemando hasta la verde hoja,

cómo soñar, y pintarte sin arma, sin lenguaje,

cómo hacer notar sin quemarme del vulgo,


ser aire en alegría encendido,

tierra de forrajes extensos,

camino sin mar, y sin roca de mundo cierto,

hacer sentirte, sintiéndome,


sin las dulces cualidades que hiere y expone

cada primavera, preludio de tu posesión certera,

rosa azul que vibra, en su claro oscuro matinal.


Pintarte lo hondo, sin tristeza, sin trabajo,

sin palabras,

profunda noche sin luna, sin el criqueo

los grillos, que arropan los oídos insomnes,

correr hacia la madriguera, con todos campos en flores,

que en júbilo puedas llamarme

criatura hermana,

raíz de silencio salvaje.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


AVANZAR TU ABISMO:


Soliloquio confinado,

remontar nueve años atrás

pautado, sin directriz, ni engaste,

ni voces parásitas yertas,

oh canto, como lo gente no canta,

todo olvido desempolvado,

en ocasos un alba sin fuente,

ni pozos, aljibes almibarados,

todos los amigos,

todas las bellezas perdidas,

como se engasta uno de baratijas y falsos testimonios

de testimonios muertos,

como sucesiones de difuntos,

movidas por engranajes,

oh toda la vida,

sin esa adolescencia robada

por señor medicamento,

toda mi vida te he soñado,

toda mi vida te he aguardado,

como anhelo y resguardo de tu pura voz,

imaginarte no, lo siguiente a eso,

embeberte en noches de humo,

y miles cigarrillos,

del probe diablo que yo soy,

cayendo en nubes

que negrean mis sentidos cromados,

orando por mí mismo,

todo he soñado

sin letal lecho de olvido,

abrir tus cerrojillos de resistencia,

volver afable un destino

de nueve llaves,

vestirte de Ninfa, quimera,

reina no quiero ya,

ser realista sin sembrar lo surreal me es imposible

enloquezco si ves capricho,

mi designio de alabarte de construirte a besos,

de desdoblarme en dos dimensiones

para poseerte entera desde alma, tu raíz,

no necesito,

no deseo ayuda,

ya se dictó mi perdición,

que su inversa es mi salvación,

como ying y yang,

bien y mal acrisolados,

si te respiro no preguntes,

si te veo no te gires,

por haber prestado tu celada de Atenea,

porque rebrillaré más que el fuego terso,

elemento hermético

seré de un disparo invencible,

y haberse saldado todas mis deudas carnales,

sólo entonces seré energía sin nombre

indestructible,

ni temple ni pureza en calumnia,

osarán comparación,

por la blancura mi Musa Oscuridad,

por la rectitud mi Sol fierro,

por la pureza de madre Luna,

por mis padres, mi hermana y mi gato

inmortales,

no moriré en vida feliz,

si no consigo destruir tus murallas,

ni abatir padre espejismo,

necesito sin engaño sangre,

para sentir que yo poseo algo de ella,

fuera de la línea sedienta

no hay nada,

como buscarte tras la estrella más lejana

encontrada, cercana o lejana, según seas mirada,

al eco sordo una voz noctámbula,

y su resplandor en caverna,

apóstatas, no juréis por este yerto,

que cruzó el lago las almas desangradas,

obtuve allí respuesta,

y no voy a revelar aquel arcano ni solución,

a toda incógnita camine, vuele, se arrastre,

o sea inerte, tengo clave.


Förüq


TIBIEZA:


I

Brindaremos en copa de sangre,

en alas algún destino sordo,

rememorando la resurrección

de la plenitud del amor.

Llama de viejo encanto,

emergiendo una tarde de tinieblas.

Donde nadie creyó a la ilusión,

recuerdo afligido,

de toda búsqueda un placer

ciego y soslayado.

Apareciste ahí, sí, liviana,

y emergente,

como escama de rubí indolente.

Ya no creí mi corazón por piedra.


II

Ni a este, morada de salitre,

mi pequeña,

ligera raíz granate.

Humo tus bellos labios,

que duerme.

Mi palabra de árbol jovial,

hereda mi negra sangre,

espuma de otras cavernas.

Mirarte como azul, dulce,

de crepúsculo eterno,

resonante en murciélagos,

y mariposas nocturnas,

de ideas.


III

Mi desnudez imprevista,

ya no rueda.

Sobre tu estandarte tierno.

Mi dura frente sabe,

del furor inusitado

en brillo de ojos,

temiendo perderte.

Verdad posible,

en ardor, ferviente, y alerta,

sin eje oculto ni engaño,

de  que necesidad, nunca hubo,

sí, frío y ausencia

de terso cariño,

ante, el ser diferente.


IV

Agonía de ave alta,

con soledad que gemía.

Al frente recto,

del destino hiriente;

oscuros días, parecían

vistas a un futuro mejor.

Claridad matinal,

de nueva brea,

en nuevo día de tabaco fugaz.

Día generoso,

sin zozobras

tenía el ayer.

Pliegue real,

duro, y vivo sin miedo.


Förüq castellano Miguel Esteban


DESVELO DULCE:


Sembrar simientes estelares,

en arrojo de albas fugaces, y fuentes,

tan nítidas como  destino resplandeciente,


efímero como perpetua muerte,

entre agujeros celestes de luz férrea, sigilosa

y caminillos guarderías de estrellas y resquicios oníricos


donde contigo refugiarme,

destello flagrante mi sola dicha eternal,

que avanza despierta, semilla y condena

,

al despertar y verte lejos,

sin ataduras, sin suplicio no sea adorarte,

ascuas deseo pertinaz y hojas de vida llora mi beso,


castillos en aire mis ganas que no se vencen,

de apretarte, de sonrojarse, y vil arder;

cumplir tus anhelos en sangre estridente


que porto y me lleva sin posesión más que sangre,

por tenacidades de un amor cantado de valle, metal, y anhelarte

hoguera del sentido despierto, cuando quise y ahora  te amo,


que es segura suerte y comienzo anunciado,

junto a ti, blandir mi sendero, suerte y camino de ocasos,

especial y brilladora, armónico


y disonante, en sol mayor

de segmentos cálidos de hielo,

tus caricias,  donde el sol te deja ser


oh, ternura sin igual ni semejante,

cuál ternura única,

adoración me cursa, y suscita,


como besarte y seguir besándose

no cerrar mis ojos

porque quiero seguir viéndote,


hasta mi descorchar áureo de Simiente,

hasta dejar huella por conocerte

en alma, anhelo, y perenne latido feraz.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

A 11/03/2022 reedición 15-10-2022


NOCHE DEL ALMA OSCURA:


Apoteosis, en crisálida

plañía la vida yerta del alma,

destellaba como saetas flamígeras,

atravesando vacíos perplejos,

donde la materia;

era la Naturaleza de la no-vida,

danzaban herrumbres de antaño,

sobre ascuas,

donde bebían jinetes difuntos,

era un espacio que se expandía

su material se creaba para acabar desintegrándose

así mismo y generarse de nuevo avanzando,

la hecatombe de almas errantes nunca llegaba;

estas sólo avanzaban,

aquella noche era festín de luciérnagas,

y semillas estelares,

el amor rejuvenecía

por espirales ardientes,

y Musa otorgaba su ababol de fuego

como sangre de la tierra nueva, naciente,

toda sangre tornaba granates profusos

que caía como lluvia sus hermanas esmeraldas.

Era tiempo suficiente para olvidarse de señas

y anzuelos,

todo si quiere el destino, vendría

otorgado,

como se nace y como se muere.

Sin fin de cuestiones quedaban resueltas,

las semillas germinaban solas,

la energía oscura era más fuerte

que la certeza que todo movía y unía los seres.

Fuego azul, diestro que avanzaba según el sentido,

fuera mirado,

un infinito abierto

que era un uno,

y un uno que formaba un ocho abierto, sumando ambos

un nueve,

nueve vidas d' este gato de arena.


Förüq


CRESCENDO:


I

Trama mercurial de augural dicha

danza mi sombra densa en cumbre de hoguera

cumbre de Mercurio de áurico semblante

sudor en seno, corre mi lágrima de ánima

como destello furtivo, vengo a beberte

del brillo alzado avanzo con estelar rienda;

electrificas mis ojos, y amor de alto cielo,

que purificas mi vida insurgente.

Conocerte a mitad un fuego magno

su verbo dorado, acaricio desvaneciéndome

como sierpe de luna azabache

de rayo argénteo tus quimeras entablo.

Fiel, me protege mi admiración en afecto

recuerdo un siempre a tu  lado, validado,

en esquema de capataz, vine a besarte,

sidérea lumbre que destellea, sola,

sola, como se multiplica la flor en primavera

ni osado, puedo negar que subas

a mi caballo solar, agitas mi denso, oscuro,

placer flamígero, querría yo, regar

tus colores hasta tornar ilusiones,

flores en corazones.

¿Por qué me despertaste Musa?


Förüq castellano Miguel Esteban


II

Palabra fuiste, de día, luz en labio,

calor de raza fuente,

mañana vernal, lluvia extremada.

eternidad sin calzas, toda aojo

verbo de raíz, amor en cúmulo,

feraz sien acuartelada, túmulo de belleza.

Asegurases mi tierra de azur suspiro

oh tu fuego, el ser volviera a nacer,

inocencia que naces belleza,

rubor de Luz purpúrea al tacto,

tu sola idea, de aire asido,

en tierra de este humano invicto.

Surco esta noche de luna creciente;

De luces breves, en faroles como Ilamas.

Mar de asfalto y brea, ¿Quién dijo?

Luna es semper diosa, corazón en muerte,

que siempre late.


Förüq castellano Miguel Esteban


III

Hoy, un enero que se marcha;

vengo de la cumbre de lágrima, apostando alto

tras orar en el baile mi llama,

oh, tinta mi ánima, quise alzarte

mi dama Hoguera, protegido yo

por tanto caballo solar se ha visto;

miel de fortuna, y afecto lunar tangible.

Crecí como astro mortal en sus retinas

tierra, madre de mi compostura,

nací guerrero, alcé truenos luchando,

y ni muerto dejaré esta batalla la vida trae.

Mi coraza es cobre solar, mi dios,

es del sanguinoso don jamás se concede,

mi diosa es Luna, su signo azabache;

crepité alto, como su energía

a su eco fugaz me encaramo, en su campo

creció la dicha, como corazón de amapola era.

Fui concedido, a disputar, de ella, el gozo

como la Luna argenta conocía,

él guerrero, hijo del miedo, su padre.

Hablaba con las flores, enamoraba hadas su paso,

quienes le conocían opinaban que el Miedo

es en él el valor, del metal más noble.



Förüq 24-01-2023


ÁNIMA SOLA:


Estirpe como astro frío,

colgada ala, o de armonía extasiada;

alto y liso como corazón exprimido,

de fe empírea melodiosa,

sin cargo contagioso,

oh nada, estrepitosa en cuerpo pletórico,

la luz resoplaba en pecho ardiente,

claro como oscuro de mundo su soslayo,

medalla en beso de lágrima sanguinosa;

sangre mineral de bajío corazón pétreo,

quise decir lo sentido,

acabé más simbólico que eterno,

sangre, quizás, era sombra de ocaso malva

y su purpúrea ilusión,

me quería embeber su doncella escarlata,

socavé flores de amarillas coronas,

todas hicieron de tres musas una sola,

por las que perder todo,

menos un gato negro que no es mío,

oh, rayo trueno de soledad que repicas mi espaldar,

pico de labio, o crascitar fúnebre de espectro vivo,

río mi sangre,

oh, carmín de pozo del deseo,

vida, vida

que yo te sentí,

oh transcurrir un funesto abril,

que besé tu amapola de fuego y mordí su suelo,

mandrágora en vapores de esencia,

humo rojo en tinta algún caballito del diablo escrito,

sangre, sangre,

éter carmín,

vine por tu voz hundida en brea,

de mar y su luna transitoria sujeta,

ahondé profundidades

y silos mercuriales,

quise de Musa triple, lo indecible,

tuve claridad en escala,

beso de trigal y vid,

oh nitrato primigenio,

vine a romperme el tormento,

dulce que condenado, bailaba cual trompo solo,

suspenso que ahí bailaba mi pena,

que no era ligera,

llegué por riveras su fuego terso,

abajo que subía

en su noche de nadie,

muda y sola ni de ella misma,

oh crisol de espíritus y valles,

afrente la sola concordia,

le devolverá su espada,

clava, que clavaré verso en su arteria angelical,

su cuello bellísimo,

oh de vena y acequia,

oh de trino,

y bello espasmo,

rebelde como vampiri

un día soleado,

a la mudez última me alzo,

alzo mi silencio anisado,

notas solas,

dios del diablo,

no hay dios,

el diablo eres tú,

ánima sola,

sola ánima,

ven te haré valedera,

de Sol, de espuma,

de nieve, de agua,

su fierro metal aferrado,

hierro luce mi espada,

esta calma otoñada,

me poseen sinos

y trinos como años me cayeron escritos,

por mis dientes y filos de manos,

todo fue más que llorar un verbo de todos.


Förüq Esteban


TEMBLOR REBRILLANTE:


Y escribo cinco parpadeos, y genuino,

remito al primero vio tus ojos,


irradias, que sobrepones,

en ojos patria al Averno, tierra al Cielo,

mirada tersa cual embrujo, te llenó

en torpeza algún dibujo.

Lustrosa brea en azabache tu cabello de realeza,

Oh ingeniosa pagana,

como senda lleva estela

de rauda estrella.

Gimes culto al amor

mis sentidos infrahumanos,

de pureza devota, de brillo, de filo,

de furor jovial,

remito nervioso a tu acento,

mar de mi contento,

oh mis suspiros de luna,

rompe ya cristal amante fortuna,

franco yo de carácter somero y doble,

lenguas de distancia lloran en rocíos mis flores,

que sólo imaginadas,

porque ser, eres, vives y en mí resides,

consuelo,

así es, tú la única que en tumba mía agarrarás flores.


Förüq Esteban


Reedición:


Primera obra pública revista instituto Complutense de educación secundaria

Año 2006-2007


Noche lúgubre y umbría

20 septiembre 2011 blog Facta non verba


A ti noche oscura te escribo, oh gema azabache tu solo pálpito.

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío, como flor y rocío en flor de mayo?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas, deslices y tormentos dulces encadenados, hasta

enloquecer si solo loco he de quedar tres veces más solo y loco he de hallar, llevo ya cinco días sin dormir, no veo ya luciérnagas ni ocasos de luna, y veo que se van

mermando mis facultades mentales en carrusel de norias y sogas rectas, y escribo frases sin testigo cuerdo, sin sentido flamígero,

garabatos en hojas de papel...

Me asomo a la ventana mi cuarto parece yerto, y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,

deambulando sin rumbo, no veo mi dama graja, sólo una sombra densa cuelga y flota del techo.

Mientras, apuro la botella de hinojo solar, esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza, que suenan como crepitares con sus voces.

Me estoy volviendo loco acaso Musa duda.

Sólo veo sombras y figuras, como sábanas, que se dibujan en tu oscuridad como

demonios, solos halos en escarcha fría, reflejos violetas ausentes.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo, que bajo tu protección de tu oscuridad mil cabales difuminan,

ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo.

Tú que no entiendes de alaridos ni ángeles, ni de muerte, ni de fosas

selladas con cal y tierra ni de fusilamientos de razones ausentes.

Un brillo estertor te envuelve en comunión, de abismos y lúgubres destellos arriados.

Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad sempiterna oh, dame tu gloria.


EL CASTELLANO


NOCHE LÚGUBRE Y OSCURA


A ti noche oscura te escribo

¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío?

Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas hasta

enloquecer llevo ya 4 días sin dormir y veo que se van

mermando mis facultades mentales y escribo frases sin sentido

garabatos en hojas de papel.

Me asomo a la ventana y contemplo las sombras de la noche

como fantasmas deambulando sin rumbo

mientras apuro la botella esperando matar esos fantasmas de

mi cabeza que suenan como delirios con sus voces.

Me estoy volviendo loco

sólo veo sombras y figuras que se dibujan en tu oscuridad como

demonios.

Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo que sólo bajo tu protección

de tu oscuridad ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos

de muerte y delito de acero y sangre.

A ti noche lúgubre y oscura te escribo

tú que no entiendes de genocidios, ni de muerte, ni de fosas

comunes selladas con cal y tierra, ni de fusilamientos.

Tú sólo ciegas la luz del sol. Sólo el fuego y los fusiles iluminan

tu oscuridad.


Segundo z bachillerato


ESTEBAN EL CASTELLANO


LAS DOS LUNAS DE MUSA:

I.Luna trece:


Luna plateada de mi cielo,

en las noches

voy a tu encuentro,

pero te escondes

entre bloques

de hormigón y cemento.

Quiero verte,

pero incluso te escondes,

por las violetas ramas.

Mas los dragones,

del cielo sonámbulo te acarician.

Cielo obtuso,

de sueños fluorescentes,

tú, de color líquido,

solo templado

con miradas intermitentes,

por el tiempo de espera angosto.

El murciélago baila

con el colchón de tu luz,

rasgando sombras,

para reposar siendo una más.

Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,

por qué te siento incluso estando solo.

flores opaco reflejo

de luz violeta

incluso de noche;

artifficieluzzae.

Lucero de ciudad,

rompiendo la obscuridad.

La noche se detiene

para sentir que estás conmigo

otra vez más,

recuerda

que tus ojos tienen sangre

recuerda el viento

que aúlla mi nombre

recuerda la luz que tiembla

y cruje la noche en las pupilas

recuerda que me hablaste

de amor en el tiempo

que cae muerto

que pactamos con el hielo

la vuelta del invierno,

recuerda cada latido

de oscuridad

que llama a tus venas de humo

recuérdame en la eternidad del beso,

en cada rosa que robe tu cuerpo,

recuerda que vivo para ti

dando voz a la soledad asesina,

la flor vive soñando

que fue mariposa y abeja,

vive durmiendo la semilla

enamorada de la tierra

para despertar

y enamorarse del sol,

clávame estas nubes de sangre

en el hierro de mi destino,

se me negó la luz

encadenada a esta tierra sin cuerpo,

solo tú me sientes

en este camino

que no lleva retorno

solo espiral anhelada de renacer

el tiempo ya no nos puede sostener

camino buscando el frío

en este calor que quema el alarido,

te encontré perdido

hoy vives un amor

que sientes soplándote al oído,

en la puerta del infierno caído,

te casaste con la luna

que reinaba en tu corazón,

al viento le diste voz,

a la lluvia la nombraste

lágrimas de mi ayer,

le diste ojos

a la sombra para mirar,

la espina caía herida,

la caricia retornó a las polillas,

la vida marcha deprisa

cuando abras los ojos

ya todo habrá cambiado

solo encontrarás que seguiré a tu lado

aguardando tu otoño

y la caída de tus hojas,

esperando que seas mi acompañante

en los siglos y milenios

que nos condenaron,

encontrarás esta sed del cielo

en cada silencio muerto,

en cada raíz

que grita en su tierra

toma de la vida lo que quieras,

siembra tu aliento

en cada tierra,

tú todo lo tienes

yo solo soy una fantasma

que sólo tú ves.


El Castellano


III.Réquiemnº 3:


Los últimos signos del viento.

Rige un sol negro

con hoyos donde comienza la oscuridad,

oscura serpiente blande su cuarteada nota

en lira acróstica insubordinada,

es su templanza base poética demencial.


Hablando a solas con mi interior

surge diáfana voz por derredor,

voz en alma condenada

por ver hondas raíces rugir,

en estruendo llamadas

hacia raudo cardinal.


Sola voz sin resquicio templado

del sonido en si bemol,

se erizan ascuas en pavesas a un viento

feraz.

Se acuchillan las osadías

que germinan en tierra de nadie.

Inusitado fervor asolado,

por espadas alzadas en manos,

guerra al silencio feroz.


Pudieron dar las tres de la madrugada

y un escarabajo voló.

Una hoja partió,

hija de la soledad aclamada,

con caracol sonoro hueco.

Es un solo de cuerda

y alma destensada,

una melodía por la sangre olvidada,

un réquiem por toda vida

finalizada

en sones de grillos

danzando con tenebrios,

y lúgubres venas enraizadas

por tercera y última vez.


Una sinfonía donde yace el silencio

y yaga la umbría luz

desertora en mundanal zozobra.

Pasa, danza, planea

febril verde mosca en formol montada.

Es mi dicha aplastarla

y quedar en vigilia taciturna,

hasta rendir aspas

y acostar la sangre

ya nunca más esquiva.

Hasta ver las flores rendirse

con mi cuerpo.


Förüq en 16-10-2018


MARIPOSA:


Los murmurios son flores,

álgidas de invierno,

como venas azules de jacintos,

o tesoro córvido

de urracas matutinas,

tiempo sobre el tiempo,

tosía mi lobo afónico

tarde que muere sobre la paja,

y el viento mordido,

ascua que queda sobre

mi densa ojera,

cristalina,

he cogido los montes con una mano

y mi hogar de brujo con la otra,

no necesito chopo de oro

ni un amor me aguarde

sin sombra de celos .


II

Mis sedientas aflicciones

eran como gusanos hilando sus capullos

de seda,

elevadas hoy son mariposas verdes,

vuela mi pena como Simiente rápida,

y cayendo como lágrima negra

en espiga,

vuela libre mi pena,

su esencia de mariposa desvelada,

duelen las lágrimas de bondad,

pero las negras y malas lágrimas,

apuñalan hasta arrancar el corazón.

Corazón mío, como avispero

de muro viejo, de pronto,

en él puse señero,

Galería del alma.


III

Presentó ante ustedes.

Armados abrojos

mi infernal flor de alma

eternamente jovial, y vivaz,

por fuente abismal

de denso pétalo,

dulcemente amargo,

quise declinar la tarde de sus ojos,

ser Pegaso, caballo de madera,

mi frente derretida gloriosa.

Infernal, pálido fuego,

sin Salvador en cepa,

ni figura fulgurante,

de llamas y lenguas azules,

cuenta de cintura agitada,

sus alas,

tu esencia:

-Mariposa del amor.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


A lunes 7 febrero 2022


Bella, vuelas libre doncella,

sol te toca, acaricia tus efímeras alas

de mariposa desvelada.

Viento te lleva, allí donde el amor creó,

reflejo de libertad soñada.

Encerrada en tu sangre de lluvias pasadas,

dejaste atrás nubes de tormentos,

rozando tu destino me arrastras.

El manto de las hojas te protege,

buscadora de sueños

de la fronda de mis sentimientos.

Viviendo en la ternura de la dulce mirada,

volando con la fuerza de la palabra sincera.

Durmiendo hasta que se oculta el alba,

ángeles y dragones, arropo en el corazón.

Para tu despertar, mi luz quisiera llevar,

para encender tu corazón, el fuego de mis ojos,

cientos de tonterías para tu sonrisa.

Entre las flores de miel y azúcar que forman tu piel,

pintando mi vida.

En la caída color gris quedó,

color gris quedó.

En la huida el tiempo y la situación

que cortó un camino en dos.

Vuela libre, pidiendo ser vista de nuevo.

Su esencia mariposa del amor.


ESTEBAN CASTELLANO


ESPADA PUDIENTE:


Sorteo principios

y vencejos,

torno unas danzas de la Aurora,

me entregué al sueño,

aguardando su divina tez;

el Sol se adelantó

y sobrevino una colmada oscuridad,

llegué primero que los Hados

a su venerado encuentro.

Valgio alumbre el anchuroso cielo escarpado,

nocturno de doncella Escarlata,

oh, clara agua emana mi frente,

mis manos hacen germinar solas simientes,

del candor, la tempestuosa furia,

abren rayos espadas de Candamvis,

Zeus, canta:

Oh gran Sol que bajo tu candor,

iluminas que abrigas Inmortales,

y a los mortales vivos,

habitan las auras vivas fértiles,

acoge mi ofrecimiento,

a dignar en tu nombre,

terso Paraninfo yerto.-

Oh sola tormenta,

presurosa abre cabellos centellas,

y múltiples repiqueteos,

de ascua en rayo y cielo-terreno.


Förüq castellano Miguel Esteban


PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO II:


PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:


Oscuros, negros, tibios

lirios en sangre de brea;

Acolchadas desquicias

en híbridas campanas azules

de los ángeles, yendo en borde,

siguiendo círculos,

moviendo espirales,

Vientos noruegos me llevan

sin patria, vencida por mitología.

Quicios de lúgubre destelleo

en oscuro límite tétrico

y sus manseadas caminan,

hacen nido sedoso

en moreras del sueño;

Vida través de una vida

dentro los hoyos del Sol

que sudan, sus notas de uvas.

Visitaré a Cernunnos

en el seno del bosque,

hablaré del cuerno roto

y su sangre que brama

flores de helechos.

Quién sembrará mi campiña;

estirados mis soliviares

entre azares que suerte corre.

Traspuesto al mantillo

y su compostaje silvestre

que solo se mantiene;

Verano que socava dormido

para sepultar los cardos

que tierra come

y levantar la estación

de los difuntos con hojas caídas.

Otoño sus fríos que me despiertan,

terminando de vivir el ocre

y su yerma plácida

de tierras sin brotes

en ventura de savia fría.


II

Altivamente,

con pies de veneración

no atina un intelecto sumiso

tampoco él encuentra su espacio;

yo sin abrazarme, coge el infra sentido su reloj.

Mirar sin ver hizo fuste,

regresos serenos sin ausencia,

en estas lindes

quiebra su sentido

y esta sube.

Su vacío perplejo quieto es Ausencia

que simboliza toda luna de escarcha,

parado de sinestesia iba,

su granate sanguíneo

que

sí recuerda.

Amarrar el acierto vehemente,

de resucitar del del parco suelo

para fusilar mis pendientes,

desarmando la ira

sus dioses subterráneos,

uniendo su altivez cursante.

¿Se cree usted viva?

Eso es que no nos conocemos,

ya sumblimé algún amarre,

y va el ancho río

con paso furtivo y decidido,

por apresar de tu razón mi viva estampa,

muerta sin ti.


III JURISCONSULTO DE SOMBRA:


I

Este mi humilde canto,

umbrío tomo blanquísmo,

de meloso sabor arcano,


pedernoso, que blande,

compás de sosiego,

y halagüeña sonrisa encorsetada,


que pregona compás en arraigo.

Y eco a sola voz emitiendo

fantasma o fantasía


Quimera a tiempos

que guardo caricia,

en pregón de sortilegio...


En puñal pretencioso

agua en ámbar montada,

y solas, futuras vísperas


de espigas de idea.

Y encarnadas sendas.

Como todo querer osó disponer.



Patria por siempre sin sentar;

ascua como caracol de espejos.

Fugitivo sin amores,


surcos de fugaz simiente.

Entre rediles que recogen luminarias.

Y relojes de manecillas heladas.


II


Docto de tu dulce vientre

mi sien avelaba ocasos

tras fuego de ababol,


entre tierras de tus reflejas piernas.

Y sus relámpagos azures,

resplandor tibio de ente luminiscente.


Sed de mi sangre,

oro trigo y febril escarcha verde,

renacer acompañante,


aljibe sin fondo a florecer tu entraña.

Por riscos tu voz se hace hambre.

Mesetaria ciencia de ángeles debatiendo.


Amor de pecho a espada

de filo venturoso, y pesquisa húmeda,

blancos que el ser crestea,


jurisconsulto de este ser de espuela.

Diestro, ambivalente,

a sola trifulca brotó mi fuente.


III


Redentora hoz de labriego

sordo, trémulo desliz encorajinado,

soñador, en soto de silvestre rambla,


febriles rejas de esparto.

Cardillos de la dama

y ababoles de tersas llamas.


Pinos que caracolean

verdor que puebla y somete ocres,

el camino de este fruto de ensueño,


antes que morir sin amapola de fuego.

Labro en sendero a su cielo encerrado,

como una vida sin sentir, no la quiero.


Creo, nazco y completo

papiros elucubraciones, que enhechizan hasta

una flor de la misma sombra


que trajo en fruto de la primera mujer Eva.

Oh vera d`esta espada Lilith ser de ti

como nota a su escala, y sol de amores.


El Castellano



O DIVA GRATUM:


Mi diosa centella,

que deleitosa riges,

y engrandecer mi nombre puedes,

o, convertir en honras fúnebres,

mis cortejos triunfales,

a ti dirijo el labriego inquieto

de campo.

Te invoco en su pulcritud de savia,

cual dueña todos mares,

arrostras dulce mi piélago batiente,

a tus armas, todo imperio se desbarate,

mi lealtad es albo traje,

no rinde al garfio amenazante,

retroceden y dejan amigos

y sus ánforas vacías,

de cicatrices y delitos

no limpiase mi nombre,

de fraterna sangre y mieles que Himeto,

me concede,

¿Temor algún espejo suyo,

me contuvo?

Con el incienso, y sinfonías,

ofrendo sangre cándida, mi letra,

nunca el falso juramento me precede,

oh tu belleza de nuevo brillo,

más hermosa, cuanto la ceniza has otorgado,

ídolo oh materno signo,

dueña de oro y nido,

por Quimera tu susurro,

de límites prescrito,

non semper imbres...

Torrencial, de nube acechas,

lluvia sobre rastrojo terso,

tempestad, o inerte hielo todo año,

combate tu acento colorido,

jamás cansado,

cuánto Parcas crueles me han arrebatado,

pregunto a lágrima de sol, llorando este,

mi lamento blando,

loco empeño,

hinchado de viento,

osar casarte, aflicción

con altanero subsuelo,

prudente yo de odio ajeno,

no llegará día que este guerrero,

no mida a su adversario,

indago mis designios que abrigan,

sombra huidiza,

cuándo.

Bebamos la honra en dicha,

entonando la alta lira,

a Calíope,

bajases al cielo castellano,

soberana Musa,

gimiéndome lenta y eufórica melodía,

el concilio cayó sembrado,

ilusión o deseo,

mientras seguiré amándote gritando callado.


Förüq castellano MIguel Esteban


NUESTRA PROFECÍA:


 Ceremonia terruña:


Historia en curso:


Tiempo que era llanamente hondo,

como pozo sin poso, ni fondo,

severamente profundo,

como fantasmal visita

sobre lazo silencioso,

buscaba yo tamborileo grave,

entre hileras sordas

entre nuevas flores

de trompetas de los ángeles,

danzar entre círculos de grama húmeda

y corajes de aventar nuevas espigas

de olor a yesco trébol rojo.

Hice una hilera de guijarros;

preparé mi propio templo

con torreón y almena nueva,

un foso bordeando y cuidando

mi nueva siembra de ababoles,

templo asilvestrado con urna para ofrenda

y depósito nueva agua virginal,

era suficiente de tiempo insuficiente

a nuevo otoño que comenzaba,

con olor a hojas de chopos arrebatadas,

y majuelos agudos en espinas,

rebordes cardillos de las damas

erigiéndose tempranamente,

maduraban los tomatillos del diablo,

solanum nigrum

que ni caracoles resistían

sus lustrosas hojas morder,

las colas de zorro ya se divisaban aventando

terreno de su nueva simiente,

afinaba mi cuerda

tendido a ras terreno,

sembrado a pretil gesto,

como se siembra una pipa,

y tarda treinta y un años

que porto en girar el sol,

carrasquillo háblame,

que penas traes de virgen encina.

Cuéntame tus oscuros romances

con vientos de luna,

y tus flores de difunto casadas con Sol Ferro.

Dime a mí que te cuido con esmero,

aguardando tus flores de piedra

y tus bellotas del mañana.

Árbol mío,

avanzo este mi caduco corazón humano,

como vampiro solar

me remarco,

un solo de voz desangelada,

y volví a honrarte,

de esta nueva tierra.

A viento pagano,

voz de alma amada,

inamovible,

firme, regia,

de raíz arcana.

Tu rostro en verdor

de hojas afiladas llevas,

acaso igual o semejante

a hermanas blandes.

Río de encinas y flora reborde,

amor de tierra a lo que es

y crece en ella,

vine por vuestras voces,

jamás marchiten vuestras notas,

de longevidad imperial.


Förüq castellano


II


Escribo al señor cierzo

y su ola de frío

un febrero consumido,

entre paticas de abeja,

y algún diablo foráneo,

busca encuentro

con su dama hoguera,

somos los guerreros,

ángeles de la tierra,

tanto por hacer,

que sé con quien acabar,

acaricia tu cabello,

ahondaré tu flor y su pétalo,

algo cae y se alza de nuevo,

auno un destino precoz,

en tela de araña,

de caléndula

o flor de  Hércules te dibujo

un guiño,

capataz del brillo primero;

transeúntes helados

ya te blanden mi caricia

en estrofa de agua,

y aullido solar,

punto y aparte

No puedo acabar esto si no es con un beso

de hendido horizonte,

y mareas colaterales

a un final que vuelve a comenzar.

Apuesto un divino laurel

a que en tus hojas me vuelvo a ver;

como se ve un lince de tu ternura

en la ciudad,

eje de voluntad

y tersura de calmo sosiego,


vine devorando sones,

llegaré alto, donde el ser no alcanza,

despejando nubes felices,

entre cuarteados leones,

todo llegará o entre bruma se irá,

ascua es mi querer,

vestida de brea

y oro azur,

el vestido mi golondrina de metal,

entre tierra y coraje

tu énfasis de divina pluma dices,

que afliges voluptuosa

venimos del azul imantado,

dentro el azabache cristalino,

somos placeres risueños

de dama Escarlata,

bailamos en su púrpurea visión.


Traigo un manifiesto Musa,

descendí para no irme,

hasta el fin del tiempo

y su conclusión.

Y ni por esa pesquisa,

podré huir como empuja

el miedo al cobarde.


Förüq castellano er lobo-bohemio Esteban


Escuadra bronce:


Ilusiones quemadas en papeles con tinta,


con los sonidos sordos de un eco de imágenes

el amanecer en sus ojos del cielo encerrado.


Silencio en palabras que el despierto corazón duerme,

la mente ciega las observa con su pensamiento claro

sus penas bebidas del fondo de su copa de cerveza.


Sonrisa arrancada a la luna de un viernes,

un secreto en un gesto que su mirada grita.

El despiste que convierte en ofensa el fallo;


Un sentimiento distante que próxima te quiere.

El tiempo que tarda en decir adiós al por qué gana,

ahora llora la almohada al viento que no dijo nada.


Pensamientos negros

Te sentí amor y por querer pensarte

la realidad silenció mis latidos;

Aquella flor que llamada amor

ninguna más bonita pudo ocupar su lugar.


Entre la tenue luz de luna que me abrigaba

abrí la puerta que me condujo al campo

de negros lirios por el camino de ida sin regreso;

La cabra rojiza los masticaba al compás de un si bemol;


Donde la luz que me daba calor era ausente,

tras de sí un sendero agrietado por el que fluía

el río de las flores desangradas;


Hacían ellas mi último aliento,

un yo te perdí amor y se hizo la noche sin luna,

cesó aquel si bemol.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009


Podando recuerdos para volver a amarte,

dolorosos detalles caen y vuelvo a desearte

aquella mi rosa que llama al frío pero resiste

cantando a la víspera del invierno triste.


El ocaso del tiempo que la dispara ya se disipa;

gota de rocío que se evapora con el sol en su visita

y la sonrisa que resplandece sus labios los besa,

para encontrarse con el te quiero el beso que alegra.


El fuego del deseo se hacía con su compañía,

con el que los besos y caricias recorrían su fantasía;

De deseo en deseo transcurrió su vida y su anhelo

de cuidarla para no perderla nunca y soñar despierto.


Con su campo de derrotas y victorias en sus sueños

un nuevo insomnio de sentimiento en sus recuerdos;

solos en el encerrado mar del amor no demostrado

su amor quiso ser fuerte y no caer olvidado.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009


El ritmo de tu cuerpo,

donde el agua y la poesía

hacen el amor.

El fondo de tu mirada

el manantial de esmeraldas.

El calor de tus piernas,

El terciopelo de tu piel.

La suavidad de tus caricias

mi motivo para viajar

allí donde el te quiero

lo dices sin hablar.

Lo que me alegras

sólo con tu existir.

Es todo lo que significas para mí,

lo que me haces sentir.

Es el agua de tus besos.

Es el fuego de tus labios.

Eres tú.

Eres tú mi vida, mi luna.

Eres tú en cada noche fría mi calor.

Eres tú la chica que siempre soñé,

la chica que siempre deseé,

la que vivía en mi subconsciente

para cuando apareciese

darla lo mejor de mi existencia.

Deseos, ilusiones, anhelos

definiendo mis sentimientos.

En mis recuerdos tus besos

sabor de hiel.

Tú mi motivo para soñar.

Tú mi sueño, mi dormir y no despertar,

tú todo para mí.

¿Por qué no has aparecido

en mi vida todavía?

cuando por amor se quiere

a quien no ama

y por soñar se vive amando,

por amar se vive soñando,

y el que siente se miente

quiero mi despertar y verte a mi lado

para sentir que en un pasado

andé con la botella en la boca

y no que ella

chupó de mí mi vida entera.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, noviembre 21, 2009


Yo te sentí

Puedo escribir todos mis pensamientos

y ninguno podrá reflejar mis sentimientos,

el amor no quiere ser pensado,

ni si quiera ser conocido,

sólo sentido.

Yo te sentí amor

y por querer pensarte

desapareciste entre la tenue luz de luna que me abrigaba.

Allí la razón apagó los latidos de un corazón.

Como tierra yerma

marchitó aquella flor que un día llamé amor

y ninguna pudo ocupar su lugar,

sólo la hiedra brotó hasta tapar la luz que me daba calor.

Pero yo te sentí amor.

Publicado por Miguel Esteban Martínez García autor en sábado, octubre 10, 2009


Tríptico trago de agua:

Autor: Miguel Esteban


Era como pulcra onda

anisando un sol de febrero

castizo que llamaba a marzo,

escuché la desquicia latiendo el suelo

y me encontré una reluciente,

vieja tuerca oxidada.

La sombra padre

se escondía entre manos anudadas

de sus hijos,

llamando a mis primeros pensamientos,

yunque clavado en la pared

sin soto ni caballo,

crecí en su mitad

entre baldes de plomo,

en corriente de drenajes,

parlamentando

abren el oído de pares;

nulidad de pura interrogación

más vacío

en ventanilla

de visión de muchos,

yo gastado aterricé

en república de la sal.

Porteador de interperie (intemperie)

regresaba directo al rostro

en destartalado invierno,

reunía el campo

un subastador de mi conciencia.

Ánimo optativo de la región

en sueños de malvas nubes,

calizo terreno,

opulentos pinos

en bocas de hierro

acunando la ilusión

de esperanza.

Llamada Musa doncella Escarlata,

Mineral candente, raíz Salvaje Azur Purpúrea,

Luna sempiterna...

De aullido a la luna de plata

y su llanto que envuelve la oscuridad semper.

Necesito más de ella para poder ver,

de igual manera sentir corazón en antorcha.


Förüq castellano er-lobo bohemio Esteban


CANCIÓN DEL VIVO MUERTO:


He cruzado los tres mundos,

cabalgado centenares de soles

a lomos un crisol alado,

desiertos me hundieron los cielos,

para rubricarme flamígeros, existen dioses

como existen necesidades que avalan

y avalan, no hay templo para

Jinetes difuntos.

Sembraron cada uno de mis pasos;

de figura regia, y arriada,

bastó un soplo de lágrimas heladas,

sí, tengo padre, por lo que tuve padre y madre,

final depende de un principio

y principio es ídem final.

Novecientas muertes cuentan mi estampa,

oh Sol de valles y Quimeras cual bestias anhelantes.


II hoja:

Cuanto viví, bailé una serenata difunta,

Aquella fue una noche tormentosa

cual tempestiva que sus temores silbaba,

oh solar, y campiña yerta

era el frío y su ribera,

Aquilón venía de hermano

que no tuve.

Rugiendo maderas, e idioma gemido

de solos árboles,

solo como océano venía

de astros en cielo y caracolas

cual olas;

Oh, su acento, era mercurial,

como serenata una flor de difunto.

Recuerde, su Sol ha muerto Esteban.


III hoja:

Entre plomizo suelo

me pesaba el espíritu

como pinar excelso, majestuoso.

Venían los relámpagos a mi vera

y a mi diestra placer posaba

y sonreía;

pecho os habla hundido

en escala de tierra,

e ilusión de cientos estorninos

entonces el monte os besaba,

de tierra, de vida, de cepa,

y sarmiento, la esquiva espina

vestía al endrino.

Mi trova en hora solaz traía grillos

azules, y oscuros ángeles de luz

como lo que guía mi vida en muerte.


Förüq castellano Miguel Esteban


2007 SÓTANO DE LUZ:


En la oscuridad de mi cuarto son tus recuerdos los que me invaden, mis labios tiemblan y te llaman en silencio.

En la oscuridad de mi cuarto es tu figura la que me acecha, la que me provoca y me produce un caos febril de deseo y de pasión.

Pero tú no estás, tú no estás, no estás.

Tu recuerdo recorre todas mis neuronas con miles de imágenes, cada una añorando un pedazo más de ti.

Agarro con fuerza mi almohada pensando que eres tú y una tristeza comienza a invadirme, lágrimas salen de mis ojos, en ellas se puede ver tu rostro reflejado en ellas.

Ardores me entran en el pecho sé que no vendrás que nunca volveré a tenerte, que estás ausente y mis lágrimas se convierten en lágrimas de sangre, ha estallado mi corazón de una sobredosis de sangre.


Esteban el castellano Er lobo bohemio


ÁUREO SEMBLANTE:


Insumiso en medio de quebradizos

saludos de pseudónimo,

de sueños rotos, y brechas de ánima,

como pañuelos azures,

llegué al inicio desnudo,

como agitado bronce,

e inocencia jovial de abrevadero,

a veces pude resistir su amor,

otras caí dividiéndome,

como precipita una gota de mercurio,

llegó a mi parda tersura

su imagen de cuerpo sonoro.

Mismo amor nunca pudo resultar frío

ni ausente,

pero el sol me rompía

a calo estridente y yacija de hierro,

paisaje que no ardía ni se desvanecía iluminado,

era mi añoranza,

quise sin afilarme en hondos dientes,

si podía generar montaña o cumbre de cerro,

jamás infortunio

de mi blancura que ya exigua no cantó,

de amarillo vivo avancé

sin mirar fijos temores

ni túmulos de gargantas precoces,

amor es rosa naciente

como Alba de tersa fuente en rayos suaves,

oh de astuto feraz ojo simiente,

equivocarme se vertiese,

y el pececillo de plata la mordiese,

sus peces de colores besé

y entre burbujas de besos no dados

avancé su curso fluyente,

como nacer de río cuervo,

sus labios arrostré con fiereza tantas noches,

que nunca tuvo fijeza de acabarse,

el viento ya no lastima mi sola sien,

pasajero fui de su destino,

sin encontrar inicio ni final,

oh mi pequeña dulce cual laberinto,

este centauro solo atisba

que anhela beber tu agua luminosa;

oh tu pluma de golondrina azabache,

rebelde a los límites,

brota mi grillo de cristal verde,

cristal y vidrio que parió sin tijera

la luz de obscuridad.


Förüq


TERSIDAD DE FLAMA:


Veo una escala áurea,

con escalones broncíneos,

escalones de repecho

en fuego sembrado,

una estela se abre de guía,

dirige que no ciega,

oh bondad acrisolada,

cenit del fuego terso

como pulcritud de filo en espada,

oh vil niebla, abre camino,

vinimos bajo el regio augurio,

de aspas y nobles metales,

Oh Gimlé,

oh bajo casta ancestral canto en tus aposentos,

oh salón de fuego esmeralda,

de rompiente serena,

y solo halo,

vine a vivir,

vine a morir,

vine a sembrarme como siembra el valiente,

vine a cantarte,

oh Gimlé,

afrenta quedará mi yerta sangre,

todo lo descubierto en tu nombre,

oh casta felicidad,

resplandeciente,

el miedo jamás partió mi entraña

vine a vencer vine a besar tu rocío de flor,

como Musa y dulce hoguera,

el tiempo ya no escapa,

todo lo pensado arde ya,

en tu salón me blando

como raíz y fruto de ciprés milenario,

oh luz pura que acoges e irradias

por la blancura mi regia madre,

por la nobleza mi casto padre,

cuántos astros no alumbran tus cielos,

hoy vine a vencer

oh Gimlé, acoge este mi flamígero hierro

de Sol fierro mi padre me sembró,

en escala, número y orden,

tu bondad justa en escala,

uno, no hay hechicero ni hechicera

más fuerte ni que herir pueda osar a quien te alaba,

dos no hay poder oscurecer la razón mi sangre pueda,

tres no existe temor ni miedo, me retiemble la calma.


Förüq


PRESTANCIA FÉRREA:

I

Yérguete nació la luz y la sombra

el hombre se creó

para ahuyentar la sombra

con su llanto de sangre,

hoy que mi lágrima

sea fértil espada,

que riegue e ilumine

así ídem el abril

levanta los muertos

y su caléndula predilecta.

Nunca maldigo mis lluvias

y a la Santa noche,

riego mi sombra, antítesis,

de lo que espera mi persona.


II

He de ascender,

he de volver a navegar

el negro puerto,

contar los escalones de mi sótano de luz,

al tercer día flamígero,

la piedra será mi llave,

no mi tumba,

Panida Hijo del dios trigo,

tengo lluvias y carne,

tengo tormentas

y miedo ausente,

Yérguete, sucumbe,

a los suelos, de la madre luz.


III

Ni me arrodillo.

Ni vuelvo a morir en pie, (como caí)

ni rezo sus construcciones de huesos;

navego, pido me escuchen mis dioses. oh Lvgvs

Cumbre son de mi lágrima espada,

el mar, la nube, el río designio de escritura,

baile de un talismán,

oh, lucha entre sombra y su llanto descendiente,

vencido no he caído,

aunque me derrote trescientas veces

sobre esta tierra.


IV

En este pedregal,

juro sembraré flores

para no volver a ver su destreza inerte,

oh, lágrima esclava

ni lluvia,

mi floración ruginosa

abarque todo balde,

y sea réquiem y mármol florido,

mi entraña, todo esto,

ojos secos de hombres,

ejército, que el destino cercena en tres.

Postigo, huerto y verbo decisivo.


V

He de honrar la llana hueste

trae la vida,

ávidos ojos, vagido indeleble,

azar intangible ruginoso,

en vapor estela o cerrojo,

repitamos los versos:

-Aere perennius

los duros somos tierra,

no vendrán a regar mis lágrimas de sangre,

ni mi corazón será afluente

de besos de brea,

sin simiente no marchará mi parca vida

a otro designio, a otra luz

sin mar ni vestigio.


VI

Vine haciendo ecuaciones

de estorninos en vuelo.

Para saber si agradé,

o sólo se me unge lo que si cambio,

vuelvo a renacer,

actualmente solo llevo ocho casi nueve lustres

vivo otra vez,

por un crimen de flores no tañerán

campanas ni catedrales de laberintos desdoblarán,

al margen lo visto si no me acepta,

no es mi estaca en pecho,

sólo sin ser bastante

ella es mi fuste, mi espada,

mi sacrilegio

en pacto de sangre,

mi hija de Averno

mi coraza y pechera que si vuelvo

sí a estar vivo, la encuentro,

más allá de boscajes inéditos

de ciencias sin papeles

y sentidos flamígeros.


VII

Sentido sensisenssum,

formosa societas,

hermosa compañía

si esa que nunca osé

debido parece sólo se puede pagar

siendo quien no soy,

delineante suspiro

materia a tierra,

uno allá debe quedar lo que es de ella,

no límites de cordura,

al seco brillo avanzo

sensaciones vuelan,

lo que no te dije nunca te lo diré

quedará más escrito que tu estampa y violín de luna,

no es justo y qué, otro rayo cayó,

que te  llene y lleve

es otra cuestión.


VIII

Nacer para vivir,

lo demás es otra asignatura,

verte despierto, cuándo,

contar con apoyo,

sí, seis farolas se bailan

sin tóxicos ni brebajes,

solo decir esta vida de jactancias puñales,

hasta aquí me vio la cara raja,

no soy ángel cualquiera,

rebelión toma cauce,

orden y mando,

tatuaje puede ser cicatriz

pero alma no sangra,

ni se transmigra,

venga al salón de los caídos.


IX

El festín es elegir ser humano lastre,

o salvación de papiro en llave,

llamado amarse in radice veritas est,

todas las mentiras eran correctas,

a mí nadie me juzgará,

a tu conciencia podrán preguntar,

soy constructor de tiempos,

y sigo firme

ni me voy ni me iré

en parca vida de esta existencia,

oh diferencia clara.

Sé quien no soy.

Miles dei lumen

mors erita exora mea.


Förüq


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

Lugar Guadalajara España

A 8/03/2022


CUANDO VIVE LA MUSA DE UN POETA:


Cuando vive

se añora infinitud de cultivos estelares,

cientos, miles de perlas no llenan su sonrisa,

ni existe rocío en flor osar cubra

la flor de su dicha;

los mares y océanos se pueden caminar

sólo al tenerla vista,

las llamas no arden,

habitan tersura de sangre en pecho, valiente,

oscuridad ilumina aventajada,

mas cuando ella vive

qué podría alegar un poeta,

conocerla

para que rapsodas jamás enmudezcan

en melancolía hija,

para que mis versos solo canten flores

y vivos colores.

Cómo negar temor a sucumbir

sin rubricar su rostro,

con un jilguero como beso piador,

sin un pétalo escueto

proclame su guiño,

sin conocer a su Musa

un poeta se desvanece como el tiempo,

el silencio se arma mil días mil espinas,

yo sólo te quiero a ti

mi vida en verso, mi amor valiente

de mil fuentes y abrevaderos,

de la más alta espiga

a la caricia que retiembla en tierra.

Sólo un segundo basta

para capturar una letra,

mil eternidades para ser feliz sin ella.

Cuando mi Musa vive en mí,

infiernos no me acogen,

ni penas ni tormentos habitan,

un sendero abre y toma terreno,

rumbo a soñarla de nuevo,

campos germinan de oro trigo y girasol,

de verde alfalfa y amarilla caléndula,

como rojo ababol,

vivir sin crear su sonrisa

es como no hallar razones

para ser feliz;

muerte es del hombre vano,

temor infausto,

suerte es de un poeta

vivir en la vida de su Musa.

Porque vivirá siempre

como esta mi letra quedará vista.

LIT C ET SUMMUN CANAE


Förüq


A ORILLAS DEL FUEGO:


Después de la vida, la materia

del mismo calor que el mismo frío

color naranja que amarillo

clavicordio mudo que mismo latido ciego,

hormiguea una ninfa envuelta

como espiral de caracolas,

arriba del astro despierto el sino

acompasado. ¿Cómo que vuela mi humilde Hada?

Si se considera mía,

y su libertad, ve un ideal

por cumplimentar.

Caracol de sangre que sí conozco mía, oh, osadía,

arrastrar sucesos caducos

sobre tersidad de piel honesta,

y temperamento azul llamado Arte;


II

Mis hombros sobre la paja

del bravo día, no caen insumisos todavía

rehogo palabras, solares, triangulares,

sobre un tractor de nieve y barro,

llorar una lágrima fija,

indecible asunto

es como perder venciendo

sin querer perder Luna,

limones de este fuego sobre el agua

y una espada simbólica,

corazón como ciruela

y su corta-pichas habitante,

adiós de un pañuelo de tela

con mi nombre bordado.


III

Lluvia densa de un sol fierro

invencible,

que aumenta caer derrocado,

sin premio no es astucia;

llamo al Azur sarnoso,

oh noche, te imploro,

pedazos cual capazos,

tu hielo de luna,

no respondas, que igual obtendré

mi mesura partida,

en oro, plata, o bronce,

sidra, gaseosa sintónica, o café sagrado,

del árbol mi insomnio millonario.

Mi beso por si acaso.


Förüq bajo juramento a 1-12-2022


AGRESTE ALEGRÍA:


Una clave de Sol

y de su contrario Luna sempiterna,

en un silencio que llora el azabache,

expresando que ella es mi univeso,

su dicha mi semblanza parda,

sin ella no hay belleza, no hay alma.


Quiere que la desnude,

y consagre sus pétalos iridiscentes,

como sagrada es su piel de ambrosía.


Quiero cruzar sus rayos

y telas líquidas,

mis iris que nacieron destinados a ella,

quise acompasar sus estelas,

y halos de luz que trepan

mis retinas,

mi sinfónico fulgor es su preciado quilataje,

compostaje será mi cuerpo, la energía, su fragancia.


Será mi copa su boca,

y viceversa,

extasiado de su nervio silente

enredaré su lluvia con mi nieve.

El ocaso quedará preñado de placer nacarado.

Las ganas serán metáfora, concordia serán las almas.


Ella que nació para verte,

felicidad de raíz a cúspide,

en mi pechera vas prendida

mi hiedra estelar.

Sentirte como te siento,

sin duda es victoria diaria.

Suave la floresta más pulcra por ti versada.


Reverbera de agraz cima silvestre,

es temblar mi alarido despierto

y ensoñarte como se sueña un ideal,

eres la altisonancia vestida de todas las flores.


Förüq el año pasado


HIJA DE LAS ESTRELLAS:


I

Intuyo que el reino onírico,

tiene sus propias directrices,

belleza abismática, perpleja, preciosa de sí misma;

era aquella noche de ayer, una visión vívida insuperable,

su tez incomparable osar pudiese la muerte,

soñar quisiera la vida,

observé el crujir de mi latido

al divisar la belleza vuelta forma

de un ojo vuelto color y profundidad,

lejos de todo lo hallado por mi ser,

no puedo negar si narrarlo,

opaca la dicha y asombro me causó.

Aquel ojo femenino, se podría atribuir

a un ser superior al humano ser,

no sé si antes o después de su evolucionar constante

o olvidar sus cauces en continuo,

era una visión silente,

muda que su bella ala,

casi se escuchaba ensordecedora,

sé de este mundo onírico posee patrones, ejes de vida y energía

con sus sentidos alerta;

que escapan al intelecto del ser,

y sólo se puede frivolizar

con que solo son sueños,

aquella vista con mis ojos cerrados

de aquel ojo atribuí femenino,

erizó mi piel

su parpadeo, daba al abrir un tono místico,

mágico como un ojo de alpaca fundido

y su óxido verde,

un gris argento como del metal más noble

era sin duda hija de la sangre de estrellas,

electrificaba aquella ancestral mirada

era tan profunda y bella

que uno se sentía atraído hasta su centro,

no te sentías vigilado,

sí protegido

por mi origen Pleyadiano.

Aquel ojo femino parecía ver

toda la eternidad repleta,

atravesaba y casi

respirabas y vívidas en su interior

de sólo percibirlo en visión,

quise saber desconociendo,

y darle finalidad y origen

al contenido mi visión,

lo siento por ustedes

visualicé otra dimensión lejana,

y abarqué todo el poema de hoy

de mi Musa,

Leannán- Sídhe señora Hada elemental,

reina de las profundidades terrenas,

me considero protegido,

no vigilado,

pero concibo,

que deseo unir tinta y sangre

inspiración, magia, y anhelo,

vida, muerte, placer, dolor

con mi percepción,

ella vive detrás de mis sentidos,

Leannán- Sídhe

virtud y cauce afirmo,


de mi unión prevalente,

con mi Musa Doncella Escarlata.


Förüq


LA FLOR DE SÍDHE:


Te divisé, alegre caléndula.

De pétalos juntos,

abrir y enraizar mi corazón.


Mecer fulgente tu amarilla corola,

entre el granate interior mi pecho,

frágil como cefirillo leve,


en mi pecho como en cuello

de hechicera mi Hada bella,

allí me revolabas,


como al fuego mi Sol ferro

brillabas que encandilabas,

las golondrinas de tu amor


naciente, pulcro irisado, en cristalinos valles

y pozas, fuentes y abrevaderos

cantoras me danzaban.


Cuidando guarnecida,

mi semblante, fiel entre crisoles

y parcas sombras desceñidas,


y amor en pecho valiente,

purpúrea inviolada

tu simiente, y raíz en mi sangre


como un soplido áureo y grito en vena

despliegas.

Tú de trono en ferviente osadía,


sueño memorable

te ungiese en todas sedas

dejan en color las flores


al último y primer astro,

avisto tu pléyades cercana

alzo tu renacido empeño,


disparo a mis sotos y perdigones enramados;

amor de este duende,

tu principito.


Siempre para ti fuerte como aviva el fuelle,

sed de soles relojes y razones intermitentes

lo que yo te quiero ni nombre ni sello puede,


De rojo,

de sangre,

de noche siempre,


tu húmedo tajo floreciente,

anclas mi dicha rebrotada, anima fidus fruor

beso tu cicatriz para evaporarla


no existe mal hendirme pueda

herida abierta mi amor es bronce vine a ser

de tu vida,


¡Ay, flor fulgente!

Te amo como el sosiego canta.

Tu aureola resplandeciente,


nacida de aurora, y una bella sombra

y sonrojada alba, purísima,

como el día por ti


se desnuda, abriendo tu flor eléctrica

que el sosiego, feraz incuba,

oh dicha no cabe su llenez de placer extenso

cuanto te admiro.


Förüq


ALMA BOHEMIA:


Alto como el sol,

es el poder de la jornada divina,

sensaciones atrás he vuelto a comenzar,

algo para tu entendimiento,

calor en el hoyo del Sol,

lo erróneo es puridad de ascua,

el esfuerzo, la vívida estampa,

la reticencia que reincide en el eje,

la fuente,

oh la fuente,

de feracidad en nota

locura está sobrepasada,

aposté mi destino

a la vida bohemia,

que mi amor valía su quilataje,

en sombras y deidades azadas,

al cuarto paso,

se vislumbra lo mágico,

a mi derecha el valor de la nueva alborada,

el tercer sentimiento,

sin razón se avanza el abismo,

  era un secreto y volví a despertar,

solo sin apoyo en mano izquierda,

el eje, la fontana parda  mirada,

venimos del precipicio sin nombre,

aquel que nos vio nacer,

la única perdición en mares y tierras

al honrado ser,

placer flamígero huella de astro terrestre,

oh, sola vida,

erré mi azabache pertinaz

y hoy tengo fuelle y vela,

mi sueño sí

vive. vive que vivirá

aún desceñido mi corazón en ella rebrillará,

hilo de negra madeja,

hermana de negro hilo

acoge mi son

estoy despertando a los hijos

estoy despertando a los lucientes,

era su intelecto grave una nota,

mi Sídhe vuelve a aquellos días nada te arredraba,

vive que muere mi granate estantiga,

oh Sol de soles

vuelve  a dar la vida a quien te la honró a cada mirada,

mi balanza pesa más el arte llamado virtud de amor,

que lo extenso acompaña

el terreno plañido,

vine y me quedaré sin miedo alguno,

en uno sé quién soy,

en dos ardo metáfora,

en tres oh Mercurio en nuestro día

al frente,

combata mi dicha susurra es invencible

como mi alma bohemia.


Förüq er lobo-bohemio



LA ELEMENTAL:


Sangre violeta, cultivada

en el seno de la entraña,

ese soy yo, tu humor trenzado,

sin tejer palabras yertas, por tus ojos

fundidas;

más allá de la montaña,

y del eco eterno de un tiempo desvanecido

en flor de niebla y umbral,

inspiración sin nombre ni apellido

tu demonio tejido, un principio sin final,

en el sino que me destapó poeta del viento,

nazco sin destino,

destellos fugaces por conquistar,

en la entraña de la ola de mar.


II

Oh, reina Hada del bosque de las sombras

de la profundidad,

llegó el suplicio dormido,

de enfrentarse a la Quimera despierta,

del bosque, al manantial de inspiración,

tus besos sembrados de pasional almíbar,

suspiro por ti mi amor,

elevada conciencia de creación al albor,

soy yo, eres tú un reino vivo,

de ilusión , camino y beldad.

Para el mundo, venas de humo,

para mí, mi realidad tejida en uno.

Piel y verso sin razón,

elevado amor, sí, nacido del rayo de Sol,

para poseer mi alma y corazón,

desvaneciendo mi dolor

brotada mi lágrima carmín de fuego,

hacia todo el resquicio, del alma y su flor.


III

Pura llama mi sentir,

a congelar el hálito silente

muerta la sombra del horizonte

soy ruido en el alma que te acampa

quien te besa llegada la una y media

de la madrugada,

tú llegada de un confín,

a habitar mi pecho y espalda,

es tiempo de desvanecer el miedo,

a florecer, llegado el momento,

un mundo en tu vena;

tu hada fiel de la sombra,

Leannán-Sídhe

somos tú y yo, presos de desvanecer

el latido colgado al cielo,

de habitar el recuerdo en ilusiones y sueños

ardiendo.


Förüq 2017


DULCE INVECTIVA:


I

Venido soy, ángel hermano

considerado, vuestra es semblanza

de antaño, tuya grandeza

y miseria nuestra,

a tierra que sin ti,

todo envilece.

Me has traido sé, con mano izquierda

quiero cantar tanto, todo,

lo que me envilece.

Enviléceme hermano,

verme Custodio sin Paraíso

ni corazón, criatura hermana,

imagen es tu hermosura,

cantar a tu gloria un vil

desaire tras costilla en dolor,

llanto ungido de sangre,

enviléceme el ascua dolor

y mi tierno, terco sollozo.



II

Vil sea el discurso de mi vida,

que su nota tornan invectiva

enviléceme amor bienes y fortuna,

ingenio y favor,

míos, esa honra que me engaña,

y perderla sea cual

gran hazaña,

envilece ángel mis contentos

y alegría, que llevo colgados

cada pelo,

envilece esta música.

que su estruendo es,

tanta verdad de instrumento,

envilece cielo, mi tierra

que piso, sin ella

mi Escarlata y alma gemela.



III

Tanta vileza me sea chica,

enviléceme ángel de luz

mis méritos que han sido,

de tanta vileza, ruindad,

rómpase ya del alma

su triste sábana,

goce su pena el mal, su desconsuelo,

hasta el casto celo,

remedia el pan en su hornada,

canten canciones.

Me pregunta afligida

¿Quién puede dar, cuando no existe salida?

No basta poder, toda gloria

siembra rebeliones.


Förüq y Leannán-Sídhe


A ELLA:


Voy por una aurora pastora,

con cuántas rosas se peina Galatea,

alzo astros sobre su vertiente azul,

remolinos verdes entre hojas y flores

arrebata el tupido otoño,

ya en invierno contesta su sol cansado,

de eterno llanto se viste la primavera,

para enervar de su tierra brotes y espinas,

su acento que acompaña virtudes sujetas;

de libro y dedo en destino,

mi sempiterno don,

fúlgido temperamento airoso

en amor de lecho y afecto acompañado,

oh sol negreando mi porte,

una tarde lluviosa

sobre mi empero,

arrobadas sierpes eran ya mis vellos,

amistad que procuras arremolinar

mis aojos y perennes males

te contesto no seas rápida ni fugaz

sólo sé como gozos, a mi vera,

de tormentas conmovida

y locura del ansia mía,

de lunas y oros nos quedamos,

como desnudo imán,

afilando su polo oscuro diamantino,

oh compañera mi alma de hoja

no retrocedas,

no te arredre nunca quiera robarte una palabra,

extenso poder

de corazón que aflora y te nombra,

no habrá juramento vano,

ni poder te torne ni otorgue recuerdo

de quien apuesta su vida,

y destino bohemio,

a encontrar en ti lo que le tejió la Parca hilandera.


Förüq


TRANSPARENCIA HABITADA:


Aquí me quedo sin casa, sin pudor,

sin vergüenza, sin intemperie,

sin descampado de viento, otros sones

no me tientan, sin cuerpo,

sin mi transparencia violenta.

Me quedo porque contigo lo tengo todo

y lo ajeno se difumina a otro tiempo,

ausencias habitadas, opacas de otros seres,

que dejan huellas perecederas.

Ya no sé a qué sabe una flor con tu nombre

ni si el viento pasa y se despide.

El sortilegio del destino se va cerrando,

y sus espadas como cuchillas de dientes

que me ruedan sentidos que a ti me ligan.

Avanzo sin permiso

los campos de abrojos

y cardos, se agrieta el sendero

yo al timón, del sentido de vida osada sin despedida

por esta vez,

las condenas siguientes

no alcanzo a imaginar.

Solo quiero lluvia precoz que reviva los charcos,

seguiré sin elegir nada

mi destino hinchándose,

como cebolla un día en agua

como apartar la vista

y seguir viéndote,

no quiero más vidas que sin la tuya

todas me parecen inertes sucesiones

de difuntos que no germinan.

Sólo suben la escala.


El Castellano a 2/01/2018


LLAVE:


Piedra-corazón:


No es una piedra, es mi palpitar,

Su latido cesó y en piedra cristalizó,

Ella lo tiene en cuenco con agua,

A símil de mascota  que nunca muere.

Le sonríe cada día, normal es mi palpitar,

No huye, es piedra fiel a su amor.

Con caricias sintió  que palpitó,

Que fue su inspiración, su amor y su dolor,

Pero en piedra cristalizó, pudo darle calor,

Ya  que nunca quiso mi dolor.

Esa piedra-corazón fue músculo,

Pero murió y ahora solo le queda esperar,

Esperar  que el agua y el tiempo,

Le otorguen musgo y sangre verde,

Que ablande los cristalitos de su interior,

Y resucitar.

Quizá algún día cuando ella se olvide

Que es una piedra, volverá su palpitar.

Pero yo ya noté la ausencia

De vivir sin corazón.


El castellano



Rocío de Sangre


Bitácora de trabajo


Destello Solar


Förüq


25/12/2022


ROCÍO DE SANGRE:


I

Sobre un rocío

en una caléndula

vino a reposar

mi alma.

sobre un

tiempo

que la ilusion,

tornó realidad,

me encontré orando

en un alba de ocasos

en un infinito Solar,

era como besar su letra

e Hidromiel

degustar.


II

El sabor de bailar

con su infinito a solas

afilar su nota

y entonar el trino

su golondrina majestuosa

vivir para volar

con ella los siglos

que pasan y no sonríen,

se besan.

Como soltar riendas,

amarres, y dirigir

un sueño que cabalga

en atisbo de lo surreal.


III

Cruzar el derecho firmamento

fue ganar su sonrisa

entre mieles

de las flores de Perseo

arrullar sus ocasos

y servirle uniones

y crisoles fugaces,

rayos, y capataces

de estrellas y vorágines

sujetas, era encender

su mirada como

secuelas de brillos

iridiscentes al tacto

y abarcar hasta donde no

imagina, para protegerla.


Förüq


OSCURIDAD GERMINA:


Nec vincere tenebras, et amat.

Oscuridad no se vence, se ama.


I

Azar disuelto en viento;

vienes, te lavas las manos

saturnales,

para retomar tu color,

diosa en horario

nocturno,

grande en alas diurnas,

cuestan más especias

que guiso en final.

Granate lustre postrado

a venal.


II

Jamás vendida

sin apuesta perdida

por mis colmillos guerra al error que quise,

acrisolada sombra de garabato

alzo mi soleta

de buen diablo en maceta,

oh, hervor florido

y lunas de magia prendidas,

acreciento mi sed de ti,

un son de grillos

perdidos, no dispongo

de don de gentío,

sí, redil de carrasquillo.


III

Escúchame crisol

de solana luna,

planteo nueva ascua,

de sentido y llave

arcana,

indemne yago,

que descanso en mi castro.

¡Auge, mi malva rosa!

Fulge que desvencija mi astro,

era de vanal inmundicia,

anisando el astro,

lo habitado en espejo,

dicha, uno, dos, despejo.


IV

Con besos por espigas,

y ángeles habitantes

del vilo noctámbulo,

ya lo digo, no digas

hermana del negro hilo,

que embebo,

y amo tu intelecto,

 espejismo roto

sabemos desconociendo,

quien no somos,

flama afilo,

rutila la acequia

que me lleva.


V

Malva que salvaguarda,

que hila

en patio su araña,

se siembra,

que tiesto apaña;

tu saliva yo labro

que en ámbar

encuentro tu encanto,

atesoro, le jabro.

Sí, estampas en sangre,

resplandecen

que yo amo,

encumbrado el son penal.

Vine de abajo.


VI

Entre fauces brillantes

y un sarmiento de cobre,

sin bombilla del sótano de luz

su penal.

Adjunto mis honrados abrojos,

rebrote de obscuridad

en el arañal,

alguien vendrá por mi simiente

para Rocío Estelar.


Förüq Esteban a 27/12/2022


FUENTE TU ÁNIMA:


Virgínea sombra casi tuya, casi mía,

etérea cadena que amilanaba

a dos voces purpúreas, purísimas,

albor en simiente, franco,

inabarcable, de esencia

en ascua flamígera al tacto.

Lasciva entre hondos secretos,

sierpe de una mirada verde,

promesa en ojos de rocío esmaltados;

romos hierros en crepitar de albores

y ondas extensas de inerme sostén.

Pulida atraviesas mi tardío,

por sotos de espuela

y carcoma translúcida.

Tierna sombra en transistor

me desciendes,

en sienes nativas de ti

océano abierto

o tierra madre sin numen de estela.

Coagulaba yo sin fragor

cuantas dichas tejidas me dictaban

su cruel esperanza imberbe a ojos ignotos,

como aceros ruginosos

en umbrío páramo de monte

con bosque implacable,

albo rizar de sus enraizadas

espumas verdes.

Heridor azar de noche lisa,

por luna espolvoreada,

escala de un eco

que crujía las ramas

de un tiempo oxidado,

quiero tus ojos sombríos

de luna sempiterna

mi dama de oscuridad tenue,

camuflada, desangelada

abre tu sombra

dejándome adentrarla,

sin tus hálitos

no vuelan las golondrinas,

y mis murciélagos

se recogen del frío yerto

que peina mi alma,

sangra mi árbol

de este horizonte palpable

mi caricia en Sol mayor

que te ilumine

y sea certeza de fresca agua del azul

imantado

hasta percepción, ilusión o vida.

Hereda que transmigra, transmuta

mi sangre malva.

Sotos sin voz

de alaridos en magnificencia

exacta de este carbón y ascua de pluma.

 

El Castellano


AUGE VENAL:


Un mundo sin dolor,

mi dolor, sin dolor mi ira,

ella quiere hablar

sólo no hay palabras,

para describir esto que siente,

y yo lo siento

es una voz dentro mi alma,

es sangre viva en mi mano,

todo lo que no le dije brota,

la magia, el fuego,

el valor, coraje,

estoy esperando su miel de silencio,

sin aspilleras comienzo,

encima de un blindado

mirando la manecilla atronadora

de mi reloj,

tres disparos, tres segundos definen,

quién soy yo,

honestidad, confianza

cercanía,

usted lo es todo para mí

estoy cayendo en mi miedo destructor,

porque soy feliz,

sí mátame, debido es nuestra única diferencia,

jamás puedo ni debo morir porque te amo,

y morir de nuevo solo será contigo,

deja me fusile tu parpadeo,

seguiré dentro tuya hasta no haya fin,

resumo que perdí venciendo su palabra,

su poder angélico, me avanza, me domina,

quise bajarle astros, luceros o estrellas

cuan otrora llena el firmamento,

hoy por ayer, mañana por para siempre,

si hago balance

lo esencial no se mira

se retuerce

y quiebra el palpitar silente,

mi dolor,

mi fuego, mi pasión,

sin dolor mi ira,

era una flor errante mi corazón,

ascua invicta,

qué decir mi luz,

lo siento amada,

mi luz no se apaga.


Förüq Esteban er lobo bohemio


EL PROTEGIDO:


La vida se pasa mejor en compañía.

Vida en un día que seré espada.

Oh adorable melodía.

Cierto, como que el miedo

hace nula la valentía,

y que el cobarde puede por este volverse fiera inmunda,

y que el amor llama al odio

como que sin oscuridad,

nunca habitaría luz,

venga que estamos libres ya de utopía,

en polaridad, en tiempo, visión carga sobrenatural,

te invoco mi pequeña ángel,

dame mi poema vestigial;

que haré cima, como la hace el amor que siento por ti

si mi persistencia llamó al coraje,

y el pavor a mi resistencia avanzo desnudo,

oh Valhalla,

soy tu protegido,

oh Sol mi padre,

cuando todo lo que creo me defiende,

mundo teme, se descarnó este elegido,

este protegido,

cuanto yo creo es mi fuerza,

por eso creo en ti,

oh luna de mis relojes,

sea mi amparo en la lucha,

sea mi densa niebla,

oh, saepe mecum,

al primer paso, sé invencible de ti misma,

al segundo paso ama lo que tienes, nunca se irá si tú quieres,

a la tercera zancada incendia lo que te duele,

haz llama sinfónica todo lo que intenta dolerte,

el mundo no se hizo para detenerse,

tampoco brebaje existe para evitar su azada,

el protegido no teme en virtud de su poder,

no hay dios ni diosa, brujo ni bruja, capataz, ente, ni nada, pueda frenarle,

nadie es más fuerte que él,

hoy viene a llevar este manuscrito de sangre,

en tres pasos:

Amar,

Admirar

Defender;

a fuego garra y letra invoco al tercer orden y lugar a mi lado,

AERE PERENNIUS,

en placer y longevidad extensa

oh advenediza siembra

imploro que alzo tus cauces,

sonrío al infausto,

sonrío al impío, que nunca midió adversario,

para planear lucha,

hemos llegado del averno,

quién nos ha de detener,

Fe, razón, sensatez

oh Sol invictus

mi escudero.

Si la valía de un hombre

se mide por su fuerza

de sus palabras nobles...

Calor se va con frío.

Calidad llama a mediocridad.

Balanza es equilibrio,

suerte no es azar

porque hoy corroboré tu mentalismo,

cada ser solo obtiene lo que merece,

bueno, malo y extraordinario

principio de causalidad,

gracias por creer en mí

y que sin nuestra historia

no sería capaz de romper el suelo

a cabezazos por luchar por lo que amo y quiero,

Uno que no conozca tu cercanía,

bueno intento conocer tu desempeño

y virtud para poder pulirla juntos,

como es arriba es abajo,

Suerte igual a pena,

lucha de contrarios

que en naturaleza invierno hace verano

Y otoño hace primavera, ya lo dijo alguien,

Sin masculino no hay femenino se llaman

Y conjugan,

ni mil máquinas podrán hacer una flor de luna como tú.

El hombre nace, ama, lucha, y muere,

nací tres veces de nueve madres,

te amé en todas las vidas que nací.

Luché y seguiré luchando

cada siglo que empieza nuestra condena

a amarnos eternamente.

Bajo colmillo, sed, hambre, deseo, rabia,

maldición, querencia de liberarse,

y la razón,

cada vez nací para encontrarte,

y poder decirte Lunamar yo tu Sol

siempre te admiraré.

Así como lo caduco del ser

llama a lo perenne divino.

En un tiempo pasado indeterminado,

que queda hijo de niebla y sangre,

él estuvo allí combatiendo,

una protección otrora tan tangible,

que se dictaba entre castos dioses,

que los animales le prestaban sus miradas,

de ser valido el Creador Universal,

pocos saben su origen,

nada cercano a él, Protegido, que sigue vivo.


Förüq er-lobo bohemio


ALMA EN LIBRETA:


 Manantial fulgente de inspiación

tu mirada tierna sin compasión.

Matices de esmeraldas tu

pupila enfrentada con mi pupila.

La golondrinera el aroma

de tu piel frágil y esquiva,

con sus amapolas amarillas

el color de tu pelo.

Un piropo, el suspiro de mi amor.

Que corre, que escapa y vuelve,

el cosquilleo.

Tu boca con mi boca bebiendo

del mismo agua del deseo.

Tu piel con mi piel avivando el fuego

del sentimiento.


II

Resplandor de auroras en los recovecos

donde se refugian mis ilusiones en mi pensamiento.

Tu tez conoció mis manos,

y mis manos te modelaron

para su recuerdo.

Eterna batalla a la noche cuando noto

tu ausencia, la noche que galopa y

yo con palabras sufridas de nuestra vida sentida.

Ahora hay felicidad entregada,

con besos escritos

y roce de nuestros cuerpos.

Me enamoré de la vida, y nada me falta,

porque todo me llena.

Te volviste a pasear por mis sueños,

y en sueños nos reconciliamos.

Vuelve a mí el dulce Tormento, para

vivir soñando con tu corazón,

y amarte soñando despierto.


III

Si el cielo se cierra

miraré tus ojos,

mi corazón te dirá,

que seguiré a tu vera.

Si mis ojos se cierran,

quiero tenerte cerca,

para coger tu mano,

y  sentir que no eres un sueño que perdí.

Si despierto te vivo,

soñando te sigo amando,

cogiendo cada estrella en una letra

para ti, tú la más bella

y  el firmamento se cierra sin tu mirada tierna.

Mi deseo y mi motivo para acariciarte.

Pasarán Lunas pasarán Soles y el sueño,

volverá, con cada latido tuyo.

No te dejo una flor te dejo las semillas,

los frutos d' este amor.

Porque en mi jardín sembraste belleza y bondad.

Porque me llenas de verdad

puedo describirte como mi vida giró a mejor

con tu sonrisa clavada en mi mirar

y el calor de cada letra tuya sentida

te quiero de verdad.


Förüq


Gran luz,

sórdido plano, tu mirar,

amarillo brillo de tu amor,

como fuego en sangre amamanta

tu belleza, en rectitud de balanza

luz de tu esencia,

brillo en tersura de espada,

sangre de fuego diestro

en tus venas cauce de alma

de vida en color,

mas atada a tu tierra,

solitaria de impronta serena

de tus páramos,

amapola amarilla

de montaña, cumbre de filo

en solitario nervio eléctrico,

reina hada

del bosque de las sombras,

en tu despertar mi luz quisiera llevar;

iluminas espíritus olvidados

como cosechadas esencias,

del corazón más profundo

del bosque umbrío surcas.

Mas tu hermana sangrienta

roseta de penitente

nace

debatiendo qué color

vestirá su flor de ocaso;

violeta de reflejo

de luna sempiterna,

manchada de sombras

vestales una ternura insurrecta

de amor a la noche,

o rojo sanguinoso

cual granate hechizado

de corazón de sangre

podado en piedra bella

congelado...

Sea cual sea

su manto en revelación,

no olvida;

vestirse de todos los colores

con el negro más opaco como

tinta azabache sobre papel

más puro,

de recuerdo al fin

y el resurgir, como el inicio

sin final ni comienzo

llamaron continuidad,

al despliegue del pétalo amado.

Aún sabiéndote

amante de la soledad,

nuestra compañera,

también creces en familia,

de sangre marcada

por acequias que llevan

tu número y orden,

tu insignia

recordando

que quisiste tener corazón

y te ataron a la tierra, oh, mi Hada;

hasta en tierra muerta

creces,

para aliviar tu pena

poco necesitas,

tu belleza alivia tu alma,

del viento obtienes

tus caricias,

de insectos los besos,

y del tiempo

el sustento para tus semillas

de tus urnas,

ciegas nacen,

ciegas caen a la tierra,

en la noche de lluvia.

Un día de primavera

a una

se le ocurre el sueño de despertar,

pronto sus hermanas

le siguen,

en belleza de la vida

ves nacer y morir,

espíritu de reina

tu balanza carnal,

tu entraña amapola,

nadie te odia,

muchos te aman,

bendices la casa si tú, gran luz,

floreces amarilla

en la rocalla.

Mas si tu bendición

es ser blanca y morada

das el sueño

de la más bella hada.

Si naces roja y negra

das tranquilidad y alegría

al espíritu

que en guerra se encuentra,

si eres roja

como el carmín del deseo

tienes el amor

del camino

que cruzan las almas,

como tu eternidad

en la tierra

a la que te ligas

y esclavizas.

Quién te daría ese nombre

de amor,

quién te nombraría

desde la antigüedad

planta de la alegría,

quién conoce tus secretos,

sólo quien se funde

con tu sangre,

quien ve tu alegría

en la primavera,

que te cobija,

quien ama la vida,

reina flor

te ve en la tierra

y amada musa tu belleza,

quién te conociera,

quién te conociera.


El Castellano y Leannán-Sídhe


SENDERO BRILLADOR:


Quise honestidad,

como se quiere a un sol de Julio,

el día mi nacimiento,

tuve pulcritud

en aspas purísimas,

lo que la verdad cantaba,

un Sol de hierro nos alumbre,

y arda inseguridades

como temores existen,

no hace falta preguntar,

sólo afirmar

que yo te quiero cuidar,

incluso en los días más oscuros,

en esos que no veas peligro,

ni de ti misma;

vine afirmando por cielos de arriba,

todo cuanto yo creo

todo cuanto puedo ofrecer

sin salir malherido.

Era como un inmiscuir recto,

sin molinos gigantes castellanos,

quizá con weches, de los soldados la tierra,

avancé cordilleras,

avancé sierras y sus valles espumantes,

todo lo que vine a descubrir

que hay posguerra inefable,

pasar a segunda fase la lucha

porque vivo,

y te esperé desde que llevo estos ojos verdes,

de gato y lucero que te sigue

hasta encontrarte,

vine buscando el azabache,

vine buscando unos ojos madera de ciprés,

y no desfalleceré ni vivo ni muerto,

hasta optar iluminar su sonrisa

señorita.


Förüq


II

Cada día miro el espejo,

todo lo que dejo atrás,

miro el peligro,

miro el ocaso intangible,

mis sentimientos como una piedra,

hoy en sus ojos,

mañana los dioses dirán

ella que espera mi silencio

como néctar ambarino,

yo con un poder,

el poder una sola voz,

todo bañado mi silencio

que hoy morderán sus labios,

mis palabras en su mano,

brujo dime cuál poder capaz,

cuál energía quiebra mi honestidad,

sólo una palabra

amor,

cuando papeles me quiebran una lágrima,

sí vuelta consecutiva,

mi alma está hablando,

hoy llegada la hora arderá la desquicia.

Si estoy carcomido,

de entraña a coraza en hierro montada,

protégeme de la sombra

mi alma es muerte,

no osa comparación,

he intentado acompañarte

y sabes qué, que lo seguiré haciendo

porque quiero preguntarte si deseas ser mi Musa.

cada vez te he mostrado mis sentimientos,

azares de fantasía risueña,

amadas palabras que hablan entre ellas,

como mi creencia sin ti se hace chica,

una tierra rota,

donde mi libertad al verte se suicida,

puedo avanzar sobre el miedo,

lo cierto me enseñaron a luchar por lo que quiero,

en asunto concreto

has perdido la guerra,

ganó el miedo a ser feliz,

soy feliz

hay que recapitular y rendir cuentas,

sendero brillador

es llegar a tu corazón.


er lobo bohemio Förüq Esteban



FLOR RAÍZ MI CORAZÓN:


En este manifiesto,

se expone e incluye


todo en su continente, u raíz de mi amor,



en el cual se contiene todo lo que pude asimilar


a lo divino y concepción de la escritura mi Musa o raíz salvaje,


desde mi morar en Castilla su Campiña Mirador del Henares


río de la localidad donde nascí.

 


Oh bosque de jardín brillante donde yago,

asolando verdades,

nunca infranqueables,

sol de solares que ilumina,

danza a mi costado


y espaldares,

viento del Norte que lleva,

su aquilón valiente


Oh padre los vientos, mi padre,

mi amor, duro endeble maleable,

vine y no me iré


sin tejerme Principito


valiente, brillante,

de alta Merced y luna una,


ese amor mío bravo, ardiente,

moldura y facha bajo yunque y celeste caracola,

vine también andando soleares de Méjico,

su hoguera y cuna,

designio de dioses y auténticas pasiones,

desde la tierra vengo


cosiendo sentires de bronce,

y voces milenarias su lengua,

rico no fuere


si mis ojos no tuvieran su conocimiento,

imberbe de lustros,

y quiméricos ángeles mortales,

mi divisar desde efemérides

su sangre de letra

que rompió condena


y jamás fue tristeza,

si no la leo sentir no puedo,

costumbre no es


pertinaz constancia


abrir mares y océanos


para dedicarle unos suaves versos silenciosos,

bosque de umbrío jardín,

es buscar su alma,

me ampare y devele,

somos los designados,

fiel designio austero


de que la vida se pasa mejor en compañía,

redentor sería si cambiase ápice de mi noble sentir,

vocablos como únicas flores que acogen,

un mundo en rubor


cruzar las décadas animándola,

que no merece un guiño

la dama Escarlata,

merece un beso de ojos,

cual década hará de mi lectura

continua desde 2008,

me enseñaron a luchar por lo que quiero,

fe, hecho, y condena

de que en ella soy libre.



AWEN celta (inspiración) a 13-02-2023


BITÁCORA DESTELLO SOLAR


ROCÍO DE SANGRE:


I

Mi Sol alzado

del poniente, al occidente,

bañada mi senda de hinojo

por escuchar el trueno

rojo, oh mi torpe yugo

de beso levantaré

medio asedio nublado;

de vela en tajo

mi verso al Cristo

soldado.

Musa de vestido negro

y de sombra la saña.


II

Avanza que tiembla

este muchacho,

diez filas pediste,

mercenario,

reales cabales en caballo

te di,

rapaz de oro en ala,

y falsario deseo que pedí,

con ejército de hinojos

lucho por Castilla,

alzada en nube mi lanza,

hito por hito florece

el endrino, su beso postrero,

a punta en espada, ella,

cual flor fiera.


III

Suave caos de

quietud estameña,

saco de la tierra

la virtud tronchada,

matinal rocío en sima,

más profunda

que el murciélago

en vuelo nocturno

a mi vergel digo:

Memoria embebecida

qué importa

si a ella, amo.


Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


I Hoja


Quién no soy;

no soy soldado, ni pacifista

ni gurú, ni mago

trilero de ilusiones,

sólo juego con versos

de naipes helados;

quizá, puede, galantes ellos,

en justicia, razón,

todo ilumina, no soy

vengador, ni adorador

los dioses, amo el bien

común, sembrado y al

mal generalísimo, respeto

pero jamás honro.




II Hoja


Amada taimada mía

no me des alma medida

y racionada, vigor de fieras

enardecidas, voy de ambición

noble a tu redil

y guardería de astros

humilde como canta y trina

la golondrina,

de fallo, no regodeo,

ni inclino

menos al elogio, amparo

por no saber más mentiras nació.


III Hoja


Benigna que tú eres

cátedra de mar suave

y sereno de Quimera

en mirada que alento

nunca espero su enfado

oh, cielo, miel y almíbar

mis dioses en stado quo

latidos me requiebran

si me diriges,

oh, mi dulce verdad

escondida, laberinto

de jazmines imperiales.

De nocturna sinfonía

tu frente ni tu amor

me retires.


Förüq y Leannán-Sídhe


INSOMNIO DE AMOR 2008:


I

Mi soledad sin descansar

soledad de ángel sin alas.

Ojos menudos de este cuerpo.

Ni cierran a la noche

ni miran otras albas;

de lados, y resquicios, helados,

se miran entre ellos,

fieles de la gloria perdida,

entre lágrimas fugaces

su vil fortaleza

allá donde se alejan tranquilos

sueños y simientes

fardos, un mar de tierra

recolectada,

sueños de trece tractores

y una ciega cosecha,

entre la tierra por labrar.


II

Miro un norte de metales

y peñascos bordean

las piedras y aperos

de labranza,

no se cierran estos ojos

de noche, ni miran otros

lares de peñas y sobornos,

oh, mi dulce sueño huído

donde se alejan tranquilos

miedos y sueños

como fértiles erales,

y sombras densas de parral,

navego esta tierra.

Espigas, dulces testigos

mi alma herida.


III

Miro otros lados

de orugas, y esparto

entre la niebla, pinos,

caracolean el bajo cerro

y sotovento, entre fiero

acre de vides entre escarchas

grises, mis ilusiones,

limpias, imperecederas.

Tierra, insomnio eres

de amor,

simientes escuderas

y ajos de esperas

entre patatal anhelante

una noguera.

Entre perales.


IV

Soto verdecido de almendros

allí,  un manzano creció,

limpio y duro cual melón,

mordiente, mis ojos me velan

un monte, y un melocotón,

crují esta sangre de hoja

como vil sandía.

Despliego estas cartas

de mi corazón;

el insomnio del agricultor sin azadón,

del jinete sin corcel,

el insomnio del bohemio

sin poema, y sin naturaleza yerta.


V

Sin tierra y sin tractor

un tiempo herido sin apero,

un seco sabor.

Mar de tierras heladas

dura sangre, dura savia,

y sin flor ni temor;

viendo el conejo,

pasearse por el campo cultivado,

maltratado por el tiempo

y la vida,

la pena ocre brota

cual raíz empedernida,

oh, de noche seca y umbría

contemplo mi cuerpo desnudo en penumbra.


VI

Pasa mis nervios,

con gozoso frío el arco,

de lunático violín,

criqueando, un sí bemol

transparente, de lucido pio,

entre perdices

y sus perdigones viajeros,

sus fantasmas cantaban

con delirios de agonía

mi sinfonía,

hiriendo hasta el ansia

mía, sentado en mi trilla,

no veía, ni vergeles

ni oro en fardos,

oh tierra, los duros somos

de ti, como el resto ceniza es.


VII

Va mi surco hendido

que divide un confín

de otro confín, y pregunto,

por qué no brotas

toda simiente antes

se la coma el importuno

pajarillo piador,

voy camino, miro el albor,

es puro mi amor,

cual rambla desemboca

en terco aljibe mi honda

ilusión,

estoy quemando mi adiós

porque te volveré

a sembrar de simiente,

mi parco amor.


Förüq y Leannán-Sídhe


RÉQUIEM LUNAR, SOMBRÍA APOSTURA:


Tienes que ver, tienes que escuchar, el código tu guerra, precipicios, acantilados,  desfiladeros aparte, la sangre heredera llama, y me erijo en ti como bandera en su asta, como pétalo en su rosa, y nací de ti río de afluente cauce yacente de treinta y tres gotas, templanza y temblor hermano, un Sol de ventura , olvidado pérfido en sepultura, un son sin repiqueteo, de madrugada entre labios grises u azures, porque el miedo, es valiente, temerario combatiente través un río enervado río su sangre ferviente, lacustre de sino en espada indolente que es palabra, como piedra a su paisaje tremularia vista que todo lo bueno tiene final como un alarido en penumbra, herencia de vida es la vida, último tormento ensortijado Musario cerro todo placer sentido, lisonjero azar funesto del caballero de la competencia, vil estrafalaria secuencia del código cruento suena la noche en una telaraña de oscura dama escarlata, obscuridad nunca muere, no se vence, se ama, como la flor sea solo la flor, maravilla sin condición ni postor...


Förüq castellano


FINAL









Referencias:


Mi palpitar y pensamiento



HIMNO CELESTE



 


 


 


 

  OH VALHALLA



Silbido de la sangre:


I

Claman verdades de la tierra

por nacer y resurgir

la quietud estameña,

sobre la misma tierra

el eterno ciclo de la vida,

como traje de la mujer soñada,

muerte en memoria hilando recuerdo vano.

Resurrección como caminillo de hormigas

por la soberbia de la simiente al albor

de sangre sin condición.

Yo soy por siempre

miel de infortunio desaconsejado.

Así como dura sonrisa y guiño besado.

Al azar de la existencia

efímera esencia del crepúsculo más sonrojado;

apellido y nombre que nada representa

como resplandor de la centella

vil chisporroteo sin sonar,

cargo el silencio y el infinito de mi verbo

a lomo de frialdad en escama

resopló en la montaña sin nombre

latido de mi húmeda lombriz azulada,

de mi tierra que jamás tuvo dueño

latido sin final

agua de manantial núbil destelleo,

va girando mi vida por enraizar

yo soy siempre

sendero de sierpecilla inútil,

con el manto de su desnudez violenta.

El eterno comienzo sin final

aullido del viento, arena en una gota de lluvia,

hoguera crepitando la tierra del volcán.

Río que acaba y resurge del mar,

ese soy yo siempre por despertar.



El Castellano y Leannán-Sídhe


14-1-2019


II

Resurgir:



Hoy las fuentes bullen

los ríos desbordan

las vidas dejan sus grises

de invierno y sonríen

al alba de la lluvia

que toda vida mece

sal al jardín ayer sembré mis ojos

esperando que la tierra fuese sangre

las raíces mi boca

y la planta mi cuerpo

para con longevidad imperial

llegado el momento

decir de este jardín yo no he muerto.


El Castellano y Leannán-Sídhe 14-1-2016


III


Sangre y muerte aplaco regio,

duramente como astro viril,

como amor estameño que canta a su veta amada,

en sístole de barretero,

abriendo surco nuevo en piquete,

trágica que ella así vino,

flor de metal desde el suelo,

amparo en destino reguero pulcro,

todo reguero que trueca su suerte;

por muertes de estaño fino,

enamorada dinamita que surca lecho,

un son que grita un baño de raudo fuego,

sin piedad de obrero,

ni réquiem apiadado por la tierra,

un raso enlutado de oscura piedra nacido,

concavidad de caseta y vals minero,

como sinfonía nocturna que abre yacimiento,

regreso y no entristeces,

estameña vida en cobre cubierta,

santa presencia

de altas colmenas,

y simientes que el tiempo avelan,

fontana tú, serena,

viniste al mundo

en la fundición de la primera Armonía,

sombra tú de planeta sin espejos,

turbiedad que no arrostra diamantes,

opacidad serena,

sola,

sola,

como sola nace nueva tierra,

gris fantasma

que velas tu brillo maleable,

rutilas cenizas metálicas

de todos los ayeres en cuerpo metálico, tangible,

sigiloso sembrado, tu vanal estallido,

a sacar de ti mina y provecho,

raíces pétreas,

tu sino de planta de humo,

copia sin espejo,

ni sombra acaso tu reflejo,

perpetua osadía

sembrada por el Cosmos.


El Castellano



IV

Me acompañasteis,

espíritus de bajo y alto cielo,

de magno poder fuerte,

como la fuerza todo poder trae,

asiendo lumbres quietas,

iluminando mis días,

bajo pulcra feraz sien,

de signo y ala de cobre,

como mi padre Sol, y mi madre Luna,

oro y plata,

Mercurio del Mercurio,

cobre de Venus.

Mi ser es tierra extensa,

sin dueño múltiple,

ni azul gloria de eternidad,

de rayo vital todo cántico,

misterio gozoso,

tu boca incrédula,

de agua sensual y cuerpo extasiado,

mares profusos,

de cielo y nubes remotas,

oh extasía resonante,

cubre mis sentidos infra-humanos,

avienta mi sed angélica,

de azur blasón, y custodia eterna,

no seré pues ardor cantado,

ni emblema caótico,

alzaré mi ser la profunda tierra,

hasta encontrar en mitad su entraña

la piedra maravilla oculta;

el Uno en esencia tres en efecto,

si dije que ídem es arriba,

ídem es abajo,

superior concordando con inferior,

tierra espiritual voy tratando,

este poeta del viento,

sólo mantiene un destino,

todo lo demás por semejanza

es Obra Solar.



Förüq


V

Símbolo fuiste de amor,

y concordia,

en hora nocturna consumada,

musa del alba,

fulgor de plena empatía,

con tu luna de plata regente,

igual fulgor que la muda letra,

tus pestañas tienden

y arrullan,

presides mi dicha de remembranza sempiterna,

tierna de seno en luz alegre,

sereno ademán silencioso,

te baila las entrañas,

de estancia liminar,

y posada lunática, suave como tierra,

de boca y dientes clementes,

convocaba y en ti me adentro

que te quiero,

una sombra tuya atravesé

y te vi en la punta todo monte,

yo como la luz del Sol,

transparente,

pura,

inamovible,

fuego de mitad blande la tierra-hombre,

de mortalidad vencida,

alto como sangre de Sol

mi Padre,

como tersura de espada

y dura sonrisa desvelada,

marcho rumbo a tu corazón de esmeralda.



Förüq


 


 


 


 


 


 


 

 

 



 


 


 


 


 


 



VI

A una hora impertinente y blasfema

brillaba ella, sobre mi escritorio crepuscular,

era mi pluma derramando tinta blanca

cubriendo el cielo nocturno,

era desdeñosa, entregada y dedicada

a verter centellas como simientes estelares,

la verdad, este tiempo no se medía

era como un navío anclado al horizonte,

y en su mitad, latía mi verso.

Instantes que crepitan sobre sus ascuas,

estas nubes cristales,

y todo noticias desmesuradas,

con un río de sangre detenido,

y ojos fijos enclavados a la tierra.

Se agolpaban mundos de arena

colgados de telas de araña.

Avanzaba ya casi, mi dama solar,

el tiempo que duermo ni lo cuento

porque en su presencia duermo despierto.

Mi relámpago partía en dos mi situación

una salida fácil y otra mejor,

infrecuentes instantáneas de ti, 

que asumo,

y perduran en lo que te siento,

oh, velero fémina,

quisiera disolver estás nubes

de cristal de roca y aire,

que me apresan,

deletrearte indigno racimos de alas,

entre los estambres una arcilla dolida,

que renace, y forma

una flor de sangre humana.


VII


Visita el interior de la tierra

y rectificando encontrarás

la piedra oculta VITRIOL


verdad, la certeza, aquello en lo que no hay duda

lo que está arriba es de lo que está abajo,

y lo que está abajo es de lo que está arriba,

haciendo las virtudes de uno.


Así todo lo que existe viene de uno.


Su padre es el Sol su madre la Luna.


La tierra lo llevó en su vientre 

y el viento lo alimentó en su seno.


IGUAL QUE LA TIERRA SE CONVERTIRÁ EN FUEGO.


Alimenta a la Tierra con lo que es sutil, con el mayor poder.


8- Asciende de la tierra al cielo y se convierte en gobernante 

de lo que está arriba y de lo que está abajo.



Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García


A 6/04/2022


VIII


El agua a los mares,

este infinito,

el número mi Musa,

corteza que soy

y voy de viento a savia

forjando aullido los dos,

afilo, 

que soy constructor

un tiempo verde

sangre de parras,

y alfalfa

una sangre que me crepita

salta

apodérame,

entre tela de araña

e iris verde-azul, filoso,

vespertino,

ocaso del mar de gentes conoces,

no fui número ni orden,

sueño dormido puede

del que indico en 2010

me despertaste de conciencia

Rocío estelar

dictaminado sendero,

blandiste nota

y maravilla,

mi amor verdadero 

de un ciprés

que solo siente amor completo,

una ocasión en vida

y no es búsqueda de Santo Grial,

ni busca tesoros

de pirata los tersos mares,

desperté y mi objetivo eres,

por algo terco asalto

porque volví a vivir

y amplificaste 

todo lo que sueño, anhelo,

mi alma gemela,

complicidad de mismo buque,

juntarnos o morir infeliz.


IX

Eco de sopor melífero,

pulcritud en escala

Valhalla me silva tu acento,

colores de un viento fugitivo,

lamo esta tierra tramo a pecho,

con lo expuesto

jamás abandonarme puedes

aunque amor no me cabalgues

sin ti no tengo color,

ni granate hacienda,

conmigo te veo y veré

eres elegida

sin necesidad de amarre

ni marca su tatuaje,

el alma lo que hoy traigo

desnuda más que la transparencia habitada

lo que necesites y pueda brindar

a 7 de abril 2023

tendrás y podré cuidarte

y en última instancia completarte

mi doncella Escarlata.


X

Este mi humilde canto,

umbrío tomo blanquísmo,

de meloso sabor arcano,

pedernoso, que blande,

compás de sosiego,

y halagüeña sonrisa encorsetada,

que pregona compás en arraigo.

Y eco a sola voz emitiendo

fantasma o fantasía


Quimera a tiempos

que guardo caricia,

en pregón de sortilegio...

En puñal pretencioso

agua en ámbar montada,

y solas, futuras vísperas

de espigas de idea.

Y encarnadas sendas.

Como todo querer osó disponer.






Patria por siempre sin sentar;

ascua como caracol de espejos.

Fugitivo sin amores,


surcos de fugaz simiente.

Entre rediles que recogen luminarias.

Y relojes de manecillas heladas.




II


Docto de tu dulce vientre

mi sien avelaba ocasos

tras fuego de ababol,


entre tierras de tus reflejas piernas.

Y sus relámpagos azures,

resplandor tibio de ente luminiscente.




Sed de mi sangre,

oro trigo y febril escarcha verde,

renacer acompañante,


aljibe sin fondo a florecer tu entraña.

Por riscos tu voz se hace hambre.

Mesetaria ciencia de ángeles debatiendo.




Amor de pecho a espada

de filo venturoso, y pesquisa húmeda,

blancos que el ser crestea,


jurisconsulto de este ser de espuela.

Diestro, ambivalente,

a sola trifulca brotó mi fuente.




III





Redentora hoz de labriego

sordo, trémulo desliz encorajinado,

soñador, en soto de silvestre rambla,


febriles rejas de esparto.

Cardillos de la dama 

y ababoles de tersas llamas.




Pinos que caracolean

verdor que puebla y somete ocres,

el camino de este fruto de ensueño,


antes que morir sin amapola de fuego.

Labro en sendero a su cielo encerrado,

como una vida sin sentir, no la quiero.




Creo, nazco y completo

papiros elucubraciones, que enhechizan hasta

una flor de la misma sombra


que trajo en fruto de la primera mujer Eva.

Oh vera d`esta espada Lilith ser de ti

como nota a su escala, y sol de amores.




El Castellano


MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

XI



Misterios retornan a su nombre

solo, ante la cumbre;

me inclino al contorno los lirios

del valle, extasiaría torno

una golondrina,

al vetusto chopo yo suspendería

ruegos y señales,

piropos y vicisitudes,

en la faz del monte

nombraría a mis dioses,

moldearía el polvo silente

que hasta la mente envuelve,

ojos entre mar y arena

de rivera, oh, mi mar

de tierra, mi espalda herida,

origen de savia y fuego

maniatado, 



II


Tocaría el trueno

hasta llegar a su vertiente azul,

sueño de arcángel y

dragón verde cobre

entre alas de cuervo un milenario

estruendo,

vine a vivir alto como

se ve a una nube se

junta con siguiente,

si la vida se creó para

condenarse

lamo mi condena

de silueta y contorno

de hechicera

vino convocando la altura

repico dos tiros borrón

y cárcel vieja. Oh, te llamé Musa.



III


Primavera de luz lisonjera

a la espera, cruz de campos

flamígeros, palmo a trecho

lamo testero;

de luz, de sombra, de hispanidad,

es madre patria, sin sentar,

vencida sólo por mitología

pecho en gloria ungido,

me alzara un triste canto,

de honesta versión, la dicha,

que haces grande, si nacer

ocurriera, germinaría,

de nuevo en tu campiña,

mi Castilla bella, 

mi fiel semilla enamorada.



Förüq y Leannán-Sídhe






Autor Miguel Esteban Martínez García

Entre sierras y montañas

de verdes y valles de ríos sangrientos,

ven pasar la espada de Hipsípila

árboles milenarios

asolando a los caídos,

ven lejos los astros prepotentes

de sí mismos,

desconocen el hijo del viento y el Sol

que va por los senderos,

¿Dónde irá ese hombre?

-Sólo él lo sabe,

a una princesa vampiresa

le prometió una flor

de la montaña más remota y alejada

pasada la Torre de Hércules.

Con raíces la trajo,

sin un solo pétalo perdido

ni hoja caída,

a la orilla del río la puso,

a la orilla del río ella la quiso.

Cada primavera iba a visitarla,

cada primavera su flor

de color distinto vistió.

Un año notaron triste a su flor,

extrañaba su montaña.

Su amada le pidió piedras y tierra

de donde fue encontrada,

a si lo quiso, así sería.

Al llegar a la montaña

en el lugar de donde estaba la flor,

allí una serpiente sabia encontró,

cual ella le dijo:

Si muere esa flor morirá tu alma:

-¿Qué misterios entraña

pues dicha hermosa flor?

Es hija de los cielos como tú, contestó.

Sí quieres saber más pregunta

a la reina de las mariposas,

que yo estoy tomando el sol.

Cogió las piedras y tierra y marchó,

en el camino una mariposa

se posó en su hombro,

le dijo al oído

sígueme mi madre te espera en el bosque,

allí fue,

la reina de las mariposas,

le dijo que esa flor fue

de las más antiguas en crecer

después de los helechos,

tan antigua que tenía

capacidad de sentir intacta

como los humanos.

De ella se despidió

tras darla permiso

para beber de su néctar.

Rodeando la flor

puso la tierra y las piedras,

decidió tras el consejo

de la serpiente y de la reina mariposa,

visitar a la flor cada mañana.

Su princesa también se alegró

y del bosque un lobo para Hipsípila

regaló,

en amor juntos vivieron.

Un día la flor se cerró,

en su interior

semillas latieron hasta

caer a la tierra

con las primeras lluvias;

de cada una de ellas,

brotaron plantas jóvenes

con los colores del arco-iris en sus hojas,

de cada semilla

de esa antigua flor

despertaron las hijas sídhe;

hadas que cuidaron el bosque

y cada arroyo, esa fue su leyenda,

un cuervo un día en su ventana posó

dijo con amplia voz:

A la tercera luna llena

vuestro mundo caerá en guerra

solo el tejo milenario de las runas del padre

Tuyo Hipsípila tiene las llaves para a los muertos llamar a volver a vivir

Y a vuestro lado luchar

el árbol inmortal solo pedirá un acertijo

para ayudar mi nombre que es Förüq

os ayudo por traerme sustento cada día

desde que sigo a vuestro lobo del bosque

de la sombra y el manantial eterno.

Hipsípila, crisálida azogada,

Reflejando su muda,

Y a su dueño abandonarla

para ver lámina de cielo emplomado,

lejano y distante su reino de amor está

Como su princesa por capturar,

El pájaro único, igual a todos,

Blandea en estiaje gris lánguido,

Mientras llueve en el jardín inglés

Bruñido su color añil.

Vientre de hierro

Donde crece su flor de difunto.

Vaga libélula destinada

Al estanque de la vida eterna.

Camina, difumina, rige su cenit.

Viejo lobo reclama

A su enamorada luna

Que le lleve,

Tordo, de la oliva tu fuste

Junto con el córvido tesoro

De nueces,

El duende su pipa humeando

El esfumino del sonido del grillo.

El reposo de castilla

Sin preludio de su princesa

Que no amará su tierra

Si no a su Hipsípila captor de su vida

Alba más preciosa

Que su anterior atavío triste

Mira los ojos de zinc de su dragón

Y la magia vuelve a su Amor.

Fúlgido insecto primero en descubrir

El estanque y al beber

Dragón tornó su ser.

Ahora le vendrá el reino

De los valerosos hombres

Él con ojos de fuego y sangre

Mimetizarse puede y en voz

Deslizarse, fúlgidas cabelleras

Cual hombre del norte,

Nada le oculta a su princesa

Que ya Más no quiere

seguir sus tareas de castillo

Ella quiere casarse con su dragón locuaz inmortal que le guiará

Al estanque de la vida eterna

Un pensamiento divaga

Del ser en que ella abrirá

El albita de la cuerda

Del grillo que marcará su son

En violín y oro caracol

Con siniestra forma de corazón.

Grama fría

en la aguja que mece,

que sostiene la enhebrada parca

de la mente que clama

la muerte de la conciencia

y su desdoblado humor.

Gris el hálito crepitando

que cayeron los templos

de huesos mientras

Hipsipila nacía

de la fuente de la vida

en reino inerte cobraba lugar

él lloraba piedras de montañas

subió los montes,

los hielos derritió, con paso lento y decidido

a las plantas les dió voz,

el reino del hombre cabalgó

sin entender su religión

que no era basada en el rayo de Sol

Hipsipila cabalgó y cabalgó

Sangrando su dolor en rocío de flor.

Un día se detuvo en un castillo

de las tierras del norte

allí descubrió una princesa

de ojos color tierra

y unos cabellos color de su fulgurado

Sol y su ilusión se encendió

pidió cobijo y allí conquistó aquella princesa

para luego hacerla su compañera eterna

compartiendo su secreto del manantial

ningún reino pudo más que al

de Hipsípila inmortal que a su castillo llevó

que traía toda simiente vegetal

y todo pájaro trinó Hipsípila siempre vivirá.

Legaba su destino a Hipsípila la segunda

luna nacarada, repleta en el ojo distante

del castillo reino del inmortal albor nacido

crepitando en la hoja de aquella crisálida bajo la flor

el bosque de la sombra y el manantial

con el que despertó aquel inmortal dragón

era iluminado en golondrineras y yedras siniestras

el lobo corría marcando sendero

hacia el tejo milenario puerta de la vida de los muertos

un torcaz mensajero llegó al castillo

con premisa de ofensa para Hipsípila

pedía la vuelta de su amada a las tierras del Norte

si era negativa la respuesta todo humano reino se alzaría en armas

contra ÉL denominado en aquella carta capataz y jardinero del Demonio

sólo la sangre le hervía en dorada rabia cuando su origen

era el origen de todo lo visible

ÉL, último guerrero de la luz

ya ante el tejo guardián presentado

humilde le pido ayuda todo nuestro origen peligra

el animal humano planea arrasar nuestro reino crecido gran sabio árbol

sólo uusted posee la llave de la tierra que hace temblarla y despertar todo

yerto ser que en ella

descansa y reposa y duerme le ofrezco mi humilde vida a cambio para

acabar con ésta cruel injuria

que nos azoga el alma y amenaza avanza no descansa de la sinrazón del humano

-Sólo una respuesta tiene mi pregunta y su recompensa será escuchada

¿Cúal es el nombre en el idioma más antiguo conocido de cuervo negro que mora

nuestras hojas?

-Förüq es la respuesta, contestó Hipsípila

tomad la llave y salvad este mundo de la maldad del hombre

fue presuroso en compañía de su amada y su lobo

a la orilla del manantial de la vida eterna sólo allí se encontraba

la cerradura

del cerrajero universal llamado Hierro

al meter la llave se escucharon todos los grillos cantando al unísono

del mundo entero y la princesa tropezó del susto cayendo al manantial

toda el agua torno color rojo hierro fundido y una silueta en roja sangre

se iba dibujando

en corazón naciendo del agua abriéndose

una mujer dorada con alas de murciélago y ojos sangre

dijo al despertar:

Hola mi amado Castellano soy la súcubo Leannán-Sídhe 

dueña de la sombra.


Mundo salpicado de colores

de líneas decadentes y sumisas

al poder del linaje

el reino del hombre se alzaba a la tercera luna

como un pintor de batallas

él estuvo allí combatiendo

entre galeras y cañones de fuego

los mares teñidos de rojo Hierro

tuvo que combatir pero regresó a su castillo

allí su mujer le esperó

recordó quiénes fueron sus antepasados

y un temor le invadía

el denominado Diablo y su anterior existencia

con el nombre de Caballito del Diablo

vaga libélula que zigzagueaba buscando agua.

Le esperaba su nueva oportunidad de servir

a su padre darle un nieto en albor,

la sangre de Hierro le aguardaba

y le pidió a su mujer un lecho de flores de estramonio

trompetas de Higueras del Demonio

aquella noche sin luna

cabalgó la pasión de la victoria

con todo el reino de fieras yertas a su lado

codo con codo contra todo humano guerrero,

los animales le ayudaban decía la leyenda,

le prestaban sus ojos

la verdad él solo lo sabe porque sigue vivo.


La pasión le envolvía

aquella noche que su mujer se transformó

en la verdadera Señora Hada Lhiannan Shee

y el deseo cabalgó aquel Hipsípila en dragón de ojos de zinc

como su nombre dragón volador voló

adentrándose en el cielo encerrado de su mujer

todos los murciélagos del mundo

fueron a colgarse del castillo del inmortal y su mujer

nueve meses nueve días y nueve horas

dieron para que naciera de Leannán-Sídhe

la más bella hormiga León del mundo conocido

esperando hacerse adulta y beber

aquel hijo de Hipsipila del manantial ahora férreo

de la eternidad,

a espensas del ser futuro que avanzará de su muda

la joven Hormiga León Nepa Grandis.

Pasaron lunas

pasaron soles

mudó de pupa Hormiga León alimentada por sus padres

ya adulta lucía un cuerpo de libélula y alas enormes preciosas de cristal

acompañó a sus padres al manantial

y al beber

fueron naciendo pelos en su cuerpo que se iba quebrando

finalizando en la más bella Araña Lobo con alas de dragón

teniendo comienzo el reino de los inmortales

Hipsípila y Leannán-Sídhe


Iba avanzando el esplendor, de la dibujada primavera

de Ostara en resquicios parcos de vidas entre el reino vegetal

del castillo de Hipsípila,

el otro reino inerte alzado eterno al meter la llave

en la cerradura del cerrajero universal, cobraba en fiesta

su segunda existencia sin condición

hasta duendes y elementales de cinco siglos de vida

jugaban y correteaban por las plantas crecidas del castillo

dragones volaban rojos amaneceres del cielo

en este mundo sin el humano ser

sólo reinaba la bondad, no existía envidia ni odio

los caracoles hacían carreras con meta en la planta

que trajo Hipsipila de la montaña más remota

pasada la Torre de Hércules

los seres se agrupaban por clanes haciendo sus competiciones

y torneos del reino de sus semejantes

se daban regalos entre ellos

los duendes celebraban coronación ahora

en el bosque de la sombra y su río de sangre

bañado por el manantial eterno.

Suena el río, agua llevaba,

alma de fada silva ella,

bebía en la orilla alegre

flor roja lloró su tierra,

blanca cierva a fada triste

cazador hiere su flecha,

enhiesta espina gemía

flor abierta brotó en yerba

, fada herida ya descansa

latiendo la parca negra,

yace en helecho silente

suspira su sangre yerta;

Enamorado el helecho

una flor mágica asienta,

tambores suenan la tierra

los duendes lloran su fada,

ahora el helecho era ella,

mueven la piedra ocultada

cazador tropieza cerca,

el río ya lo llevara,

fada flor de helecho yerra

duendes cobraron venganza,

cantó lo que el bosque alberga,

misterio de cierva fada.

Fada flor de helecho inverna,

cicutas toman la sangre

veneno hacen, blanca cierva

cuervos la cena discuten,

cazador ya río lleva,

lleva el río su latido,

campanillas suena yerba

duendes coronaban fada,

fada su vida celebra

los espinos la cuidaban;

Flor de helecho fada bella.

Enhiesta flor fue semilla

, altiva plántula fue ella.

Quién fuera ella, tan linda.

Él fue y es, ella no yerra.

Aún plántula fue fada.

Valor, honor, sí fue cierta.

Él aún duende a ella la ama.

Ella la flor, no era yesca

ellos cuatro siglos ''juntos''.

Los dos sí saben, ''leyenda''.

Aquel fauno cazador cayó al río,

y el duende enamorado del hada

preparaba su entrevista con Hipsípila

debido y lanzado a revelar su secreto.

Ya en el alfeizar de la ventana del castillo

llamó con insistencia al cristal

Hipsipila le vio e hizo entrar

a qué se debe su honrada y grata visita

señor duende

-Pues traigo noticias importantes para usted

de mi origen, mi único secreto de vida.

Muy bien cuente sus nuevas si gusta

-Pues resulta que le llevo soñando

y todos mis sueños me indican que usted es el origen

eterno de mi espíritu en cuerpo

usted hipsipila fue y es mi siguiente vida

le agradezco despertarme de la entraña de la tierra

para poder descubrir con resurgir que mi vida

no cayó conmigo,

le pido con este mensaje cierto y verdadero

que me otorgue permiso para beber de la fuente

de la vida eterna para ver mi nuevo cuerpo, así como usted luce

apuesto, grande y recio cual hombre del Norte.



Afirmativo fue el permiso de Hipsipila

al señor duende resurgido desde del umbral,

se iban hacia el manantial una semana más tarde

de la visita, algo desconocía el duende enamorado

y era la sorpresa que le aguardaba...

Hipsipila cortó una rama con destino agua eterna

para ser injertada en el helecho hada amada por el duende.


Llegaron tras cruzar el bosque de la sombra

al dichoso manantial ahora custodiado por dragones enormemente armados

de fuego vivo su aliento, Hipsípila cogió con una tinaja de cristal

agua para la rama mientras el duende se decidía

fue bebiendo y todo su cuerpo se iba rajando por espinas vegetales

sus dos brazos eran dos flores enormes blancas de estramonio

y su cabello eran ababoles rojos finalmente cuatro alas de libélula en cristal

hirvieron bajo rojo color de sangre sus ojos eran como dos botones de hierro

fundido.

La rama de la planta tan antigua empezaba a abrir en flores de difunto

o caléndula a partir de sus terminaciones en hojas

era el momento a la novena luna llena haría Hipsípila el injerto como

agradecimiento,

allí fue, se adentró en el bosque guiado por su lobo

injertó aquella rama a partir de la yema de la enorme flor de amapola del helecho

hada

al entrar en contacto la savia de ambas plantas el agua eterna comenzó a trabajar

el tallo leñoso iba dibujando la figura y silueta creciente cubierta de hojas

con rostro bellísimo y dos hojas grandes de alas salía de la tierra y la planta

un hada con dos ojos turquesa en llamas para decir a Hipsípila:

Gracias soy Lhiannan Shee dueña de las entrañas de la tierra,

su amado duende al verla no pudo caer en mayor gozo,

y quedó preñada Lhiannan shee dando a lúz a los trescientos treinta y tres días

siguientes

un abejorro enorme eterno de ocho patas y alas de cuarzo, sus dos ojos

eran de mercurio y su cuerpo de azabache y vello de hierro.


Corría de la vereda a la rambla castellana

el inmortal hálito de quien bebíó de ese manantial de la vida,

decidieron el duende y el hada Lhiannan Shee

llamar a su hijo abejorro Genaro,

él iba feliz cumpliendo recados de su madre

como picar todas las flores del bosque sombrío

y traer el pólen a su madre que fabricaría con él polvo de hadas

con el que todo el reino inmortal viviría en amor y bondad

sin guerras,

un día llegado el verano y su estiaje

planificó Hipsípila un viaje de vacaciones

junto con su señora hada Lheannan-Sídhe

viajaron a la tierra de los mouros gigantes de las tierras del norte

allí cenaron y de la simpatía derramada

el dragón Culebre mitad serpiente mitad duende

se ofreció como escudero guardian del castillo y jardín de Hipsípila

a cambio de alimento Hipsipila aceptó,

aquella noche en las tierras del norte Leannán-Sídhe

reveló a hipsipila que le esperaba incluso antes de conocerlo

debido a que aquella antigua princesa que habitaba

tenía el alma de la despertada Lhiannan Shee

que falleció en cuerpo por aquel cazador fauno del bosque

mientras bebía agua y desde el helecho su alma era capaz de mudarse de cuerpo

hasta establecerse en el de la princesa que desde pequeña jugaba con duendes

necesitando volver a despertar eterna

en su cuerpo de hada con el agua e injerto que hiciste

el duende que despertaste tu antigua vida murió de soledad

regando el helecho con la flor de su hada

y protegiéndolo de toda fiera

debemos invitarle esposo Hipsípila a que vivan en nuestro castillo

y el duende sea real jardinero tuyo.

Así lo hicieron tras regresar con Cúlebre

y todo el mundo deslumbró de felicidad.

Canta mi sangre yerta,

de agua eterna

el hierro de mi tierra por sembrar,

trayendo toda simiente hasta desde el umbral

canta la amapola vieja,

sangre del corazón carmesí,

sueña mi semilla despertar,

donde el muerto cave su vida,

y mi cicuta triste,

enraize el paraíso,

de pieles sedientas

y hojas muertas,

corre mi otoño desde la vereda a la rambla,

de la fuente eterna

corre mi frío desde el infierno

al río de esta alma por ganar,

encina yerta de mi piel esquiva,

beso de tierra y vid,

beso de trigo y girasol,

canta mi amada Leana en su mirar

de cuchillo de espiga mi cante,

de zarza y espina mi amor

real como intangible nuestra eternidad,

áspero y rígido,

bravo y valiente,

duro y endeble,

metal y simiente,

pan y niebla,

niebla y bruma me desprende,

desde la boca hasta el pecho,

donde canta mi pasión sin despecho,

vive esta sangre caliente,

lumbre de mis tocones,

nube del cielo por dibujar,

a estampa de sed y viveza por entrañar,

canta mi umbral,

quiere tener soles y lunas sin gemir,

invierno llegas,

dibujando transparentes los miedos,

avanzas cada campo sin permiso,

helando hasta el hielo,

oda de mi sangre yerta,

por mi tierra me arde la siembra,

y el beso queda escueto,

parco el sentido enamora el hálito,

de nuestro feliz mundo

quién te viera marchar,

vestida de olivo y centeno,

de olivo y cebada,

de trigo y espada mi guadaña,

por la calma abrasas la esperanza,

en maldición cantas tu canción,

y los cuervos te rinde pleito de negra ala,

de grazno escondido en cada roble,

del humano yerto ser

desde la piedra a la cueva

abrasas oscuridad mi entraña,

dibujas tu vívida estampa,

donde el tiempo yace muerto,

y solo los duendes te entienden,

solo las hojas buscan su nueva vida,

deste sembradío de niebla me avanzas sin piedad,

la dicha y la sombra por ganar,

desde mi tierra encendida hasta la parca bonita,

desde el cante a la maraña,

te canta mi vida quieta

este amor de la mañana

en tu pliegue de sonrisa y en la noche de tu cara,

suspira el rojo,

quiere ser río de alma y arrojo,

quiere nacer abrojo,

el espino mece la espina de mi antojo,

y la amapola amarilla,

solo ella abre a la gran luz,

horizonte de mi piel que quiebra como ayer,

enamorado suspiro de frío,

enamora mi hielo,

donde duerme,

donde reposa el amor de mi sangre yerta eterna.

-Cantaba Hipsípila a su hada Lhiannan Shee

que juntos en armonía vivían en el castillo antigua y nueva vida.


El Castellano y Leannán-Sídhe



























 


 

 

Referencias:

 

Mi palpitar y pensamiento

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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