En el punto de mí, me prometiste leones que flores, mantuviese a salvo la premisa Nec vincere ténebras. et amat, arraigo esencial a las tierras tu palpitar, recuerdos me entran, la vida se pasa mejor en compañía, a luna gibosa creciente avanzo, mi luna, mía y de nadie, cuánto daría por tu sonrisa, por sembrar tu alta ojera; ir a tu ciudad y ver al tigre marchar, hoguera todo como fue ha sido, resplandor dorado, sembrar tu intelecto, miles yardas un océano, trenzado a tu terreno, amapola de rojo sangras mi vida a tu antojo. Flor de abril marchó, tu vera un doncel la entereza, mi amor prefiero sembrarlo a diario, luna de guía abriendo tu sonrisa, hilvano fuerte lo que te siento, lo que te necesito, como vil deseo pertinaz humea toda hoguera, de espiga roja como sonríe mi dicha de saberte, hoy por hoy, estoy preparado para amarrarte, zarza mora castellana, beso de endrino y tornasol, pequeñita y risueña, tierna y risible, inocente, afable, un haglar con mis dioses Freia, del bosque a la montaña que me hizo hombre, y volví a verte, Mugin, Hugin, conciencia que memoria de Odín, mi Creador, altas puertas vencidas, mi ira sin dolor no es ira. Te conozco en penumbra riza toda idea, emoción en lágrima cae a un pozo sin poso ni fondo, toda mentira quiere vestirse de sueño, por mis promesas de barro no nací endeble, sí fierro ángel, de sueños rotos, de futuro enmascarado, sueño de ti entra. detrás todo lo pensado, fundición de luces cromática alma, piel y sangre mi bandera.
En el punto de mí,
me prometiste leones que flores,
mantuviese a salvo la premisa:
Nec vincere ténebras. et amat,
arraigo esencial a las tierras tu palpitar,
recuerdos me entran,
la vida se pasa mejor en compañía,
a luna gibosa creciente avanzo,
mi luna, mía y de nadie,
cuánto daría por tu sonrisa,
por sembrar tu alta ojera;
ir a tu ciudad y ver al tigre marchar,
hoguera todo como fue ha sido,
resplandor dorado,
sembrar tu intelecto,
miles yardas un océano,
trenzado a tu terreno,
amapola de rojo
sangras mi vida a tu antojo.
Flor de abril marchó,
tu vera un doncel la entereza,
mi amor prefiero sembrarlo a diario,
luna de guía abriendo tu sonrisa,
hilvano fuerte lo que te siento,
lo que te necesito,
como vil deseo pertinaz
humea toda hoguera,
de espiga roja como sonríe mi dicha
de saberte,
hoy por hoy,
estoy preparado para amarrarte,
zarza mora castellana,
beso de endrino y tornasol,
pequeñita y risueña,
tierna y risible,
inocente, afable,
un hablar con mis dioses
Freia,
del bosque a la montaña
que me hizo hombre,
y volví a verte,
Mugin, Hugin,
cuervitos, conciencia que memoria de Odín,
mi Creador,
altas puertas vencidas,
mi ira sin dolor no es ira.
Te conozco en penumbra riza toda idea,
emoción en lágrima
cae a un pozo sin poso ni fondo,
toda mentira quiere vestirse de sueño,
por mis promesas de barro
no nací endeble,
sí fierro ángel,
de sueños rotos,
de futuro enmascarado,
sueño de ti entra.
Detrás todo lo pensado,
fundición de luces
cromática alma,
piel y sangre mi bandera.
Esteban El Castellano





.🔱 Simbolismo Mitológico: El Guerrero y lo SagradoEl autor no solo ama, sino que sacraliza su sentimiento a través de la cosmogonía nórdica. Esto eleva el romance a una categoría de destino o prueba divina.Freia: Diosa del amor, la belleza y la fertilidad, pero también de la guerra. Al invocarla, Esteban define a la mujer como una fuerza creadora que "lo hizo hombre".Hugin (Pensamiento) y Munin (Memoria): Los cuervos de Odín. Representan la introspección. El autor sugiere que su amor no es ciego, sino que está respaldado por la consciencia y el recuerdo.Odín (El Creador): La mención del "Padre de Todo" sitúa al poeta como un guerrero que responde ante una autoridad superior, dando a sus promesas un peso de juramento sagrado.Nec vincere ténebras (No vencer las tinieblas): Funciona como un mantra. Acepta que la oscuridad (el dolor o la duda) es parte de la vida y que el amor no se trata de borrarla, sino de persistir a pesar de ella.
ResponderEliminar