Vida, sí te he amado como nunca.
Besé tus labios azules,
de muerte cercana,
y ojos completos a mirar,
nunca te olvidé
ni aunque el mundo empujase,
intenté comprender el lenguaje de
la flor,
que seca para dar vida,
mis ojos de obscuro presente
abrieron a trincheras del cuerpo,
límites eran ráfagas heladas
un aullido precoz,
verdad que nadie sabe
y se encierra en los libros;
espejo de riscos no quiero
ni de ríos de leche.
Quiero ver pausado
lo que fluye porque vida es
movimiento,
anhelos de voces amables
son los ríos espejados,
rocas de sienes ilustran
a los pájaros dormidos de la
tarde,
diente doloroso en arena
muestra tu rivera,
no quiero ser polvo ni morder
tierra,
sí señero de vida
con longevidad imperial de ciprés
diga heme aquí no he muerto,
que no me siembren el dolor
seré alto, alto, como una nube
cargada,
acá clamará mi lengua que es para
ella,
cual destino de cierzo o nieve,
rumor de estrella
y halo presidiario,
música de crin en caballo,
arco de centauro
y saeta rumbo a una luna
de tela.
Förüq El Inocente
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
Lugar: Castilla España

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