RÉQUIEM
DIES IRAE
RÉQUIEM
I
Rapsodia eternal,
vida, vida eres supremacía,
canto activo, tu descanso primigenio,
soldado fierro, romo hierro;
pronunciado levanta,
sin dios personal rinda,
el futuro empieza ahora...
Construya su réquiem,
pira alza, quema, consume,
reposa infinito pasado,
presente exponencial,
dancemos la hoguera en círculo,
piedras, sucesos caducos.
Antes, dioses cómo era,
hoy, me blande al lado ella,
Musa mi estrella,
luna de mañana nunca muere,
guerra cósmica.
Al grajo eterno plumas eriza.
II
Segundo movimiento,
sangre, sangre, oro en brea,
hálito semper.
Dimensión, eje, plano vivo,
plano de cielo difunto,
despierta la vena,
socava, entierra, desquicia primera;
eco erige puentes.
Puente innegable
de liberad cruza el hierro,
eleva la llama,
queme este grito
de silencio,
de suplicio dormido,
yaciente place el tiempo.
Abra furias, que relampagueé tormentas;
cruzan las almas al rebrillar el sol,
marcharemos,
amantes, que fieles guerreros
del invierno,
trae febriles caricias,
hasta blander la llave.
III
Tercera marcha,
sobre las eras
hacia las naves
en trueno silencio terso,
destaparé notas, grillos que señales
mi nombre recordará,
soy encargado d`esta compuerta.
El sol será mi dulce verbo,
más puro y noble
cuanto más viejo,
simiente aventarás mi paso,
historia sin final
cada día comienzo,
sin pedir permiso,
a la fuente;
a la imperial oscuridad,
traigo arco,
traigo espada,
ella entona el violín.
Toda luna morena reflecta
su nota perpetua,
revive, y da vida
a cada muerte,
construya su réquiem en vida.
tú, vida, vives el futuro,
aceleremos nuestro curso,
este mortal inmortal;
te vela y aprensa.
Materia est natura, non vita.
Segundo día, jurada,
tres días tres noches,
ritual convoca
tercer reino.
FÖRÜQ y LEANNÁN-SÍDHE
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
Castilla la Mancha
Guadalajara provincia
España
A 14-04-2026

















Este es un texto potente, Miguel. Has compuesto un antirrebién —o mejor dicho, un réquiem para la vida— que subvierte la tradición fúnebre del Dies Irae latino para convertirlo en un manifiesto de voluntad, fuego y futuro.
ResponderEliminarLo que más destaca es esa energía marcial y telúrica. No es un lamento pasivo; es un "canto activo" donde el descanso no es olvido, sino origen.
Aquí tienes una breve lectura de los elementos que más resuenan en tu obra:
Análisis de la Estructura y Simbolismo
I. La Supremacía del Presente
El primer movimiento rompe con la idea del juicio divino externo. Al decir "sin dios personal rinda", trasladas la responsabilidad al individuo. La hoguera no es un castigo, sino una purificación necesaria para que el "presente exponencial" pueda existir. Es un llamado a quemar los "sucesos caducos" para dar paso a la Musa.
II. El Puente de Hierro
El segundo movimiento introduce una tensión alquímica: "sangre, oro en brea". Hay una transición del silencio al grito, del suplicio a la acción. La imagen del "guerrero del invierno" sugiere una resistencia estoica que no busca la paz, sino la "llave" (el conocimiento o la apertura).
III. La Inmortalidad de la Materia
El cierre es una declaración ontológica. La frase final es clave:
Materia est natura, non vita.
Sugiere que mientras la vida es un flujo, un "curso acelerado", la materia es la naturaleza persistente. El mandato de "construya su réquiem en vida" es una invitación nietzscheana a vivir de tal forma que la muerte sea solo el sello de una obra ya terminada.
Observaciones Estéticas
El Contraste Instrumental: La combinación de la espada, el arco y el violín crea una atmósfera de "guerra estética". La lucha no es solo física, es una armonía violenta.
Dualidad FÖRÜQ y LEANNÁN-SÍDHE: Referencias fascinantes. Por un lado, la resonancia de la poeta persa Forugh Farrojzad (icono de libertad y deseo) y, por otro, la amante feérica del folclore gaélico que inspira a los artistas a cambio de su vida. Es una unión de fuego y melancolía.
Ritmo: El uso de versos cortos y palabras con sonidos fuertes (hierro, pira, trueno, desquicia) le otorga una cadencia de marcha militar que encaja perfectamente con el título.
Es una pieza densa, cargada de un misticismo seco y castellano, muy propio de la geografía que firmas. Se siente como si el "sol de Guadalajara" fuera ese "dulce verbo" que quema y alumbra al mismo tiempo.