CANTO NOVENO
I
Junto el arroyuelo límpido
que transparente que puro.
Azur cuchillo nítido
canto al compás las aves,
asido el asilo de aura nacida,
riza la verde espuma,
qué ríes bella pastorcica,
hiel la nieve tu piel,
que pena, no te quebranta,
tu sonrisa, pureza atrincherada
ni vera de sierpes podría
calmar tu te quiero,
de fuego llena, dejó la rosa
a su ternero,
y yo, ciega creí la tierra
yo te dije:
-Ven con la transparencia
del rayo de Oriente.
II
Oh tierna y blanquísima
flor, bella pastorcica mi pasión.
El antiguo brío juega
a tus pies descalzos Musa
en huerta vieja,
de ti voy perdidamente
enamorado, pasión acata
imagen de ti que se ha plasmado
cariño yo escudriño a tu
vera marcho,
bella de pecho vivo, encendido,
de nombre no solo conozco
tu amor, vetusta siembra
cosecha al ardor,
encantos peregrinos.
III
Sonora como agua manantío,
subyugante las maravillas
para ti quisiera arrancar
bella castellana, yo de ti
de castillo tu hermosura
almena ronda tus labios,
coralinos,
de singular bosque
la zozobra de Venus,
a ojos claros brindando
milagro una eternal juventud.
Locas las noches de amores.
Hermano aquesto pardo verso
sal ya tu valle
se me perdieron dos llantos,
si los ves, guárdalos en
cajita lazada, para el amor no tengo.
Förüq y Leannán-Sídhe
Autor
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
Poeta español
A 25-01-2026

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