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A LOS VIVOS 9

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Autor Miguel Esteban Martínez García





A LOS VIVOS
LABERINTO ESMERALDA

(POESÍA)


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Prefacio:


Este libro, Laberinto Esmeralda, escrito por Miguel Esteban Martínez García, escritor español con más de 18 años de trayectoria y amante de la naturaleza, es un viaje que se siente desde el corazón. Aquí las palabras no solo se leen: se viven. Cada poema tiene un alma propia, una forma especial de tocar lo profundo y de despertar emociones que a veces no sabemos nombrar.

El autor escribe con una fuerza que nace del silencio, de la tierra, del viento y de todo aquello que nos conecta con lo más sencillo y verdadero de la vida. Sus versos hablan como quien abre el pecho y deja salir lo que por años estuvo guardado. En estas páginas hay lucha, sensibilidad, sueños, sombras y luz. Hay verdad.

Leer este libro es detenerse un momento, respirar y dejar que cada imagen nos encuentre. Es caminar despacio por un mundo hecho de poesía, donde cada palabra ha sido elegida con cuidado y con amor.

A quienes tengan este libro entre las manos, solo les digo: déjense sentir. Aquí no hace falta comprenderlo todo; basta con permitir que la esencia del autor nos acompañe y nos deje una huella.

Con cariño y respeto,

Escritora mexicana

Fausta Miguel Martínez

03/12/2025

PRÓLOGO II

Laberinto Esmeralda. A los vivos, de Miguel Esteban Martínez García, escritor español y amante de la naturaleza, es un viaje poético nacido de dieciocho años de entrega a la palabra. Su escritura, marcada por un estilo surrealista y una profunda conexión con la naturaleza, convierte cada poema en un destello que toca el alma. Aquí las palabras no solo se leen: se contemplan y se sienten.

Miguel Esteban escribe desde el silencio interior, desde la tierra y el viento, desde las raíces antiguas que guardan mitos y memorias. En su imaginario conviven hadas, sombras, soles, dioses del viento y paisajes que revelan su universo interno. Su poesía es un templo de imágenes vivas y símbolos que vibran con una verdad propia.

Leer este libro es abrir una flor. Es permitir que cada verso roce el corazón y despierte emociones profundas. Laberinto Esmeralda. A los vivos reúne la voz más madura y luminosa del autor, quien no solo escribe poesía: la encarna.

Con respeto y admiración de ser testigo de esta obra,

Escritora mexicana

Fausta Miguel Martínez

03/12/2025

 

 

 

 

 

LECTURA

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ESPALDARES


I HOJA
Moriré un día
sobre tu piel, piedra blanca
con aguacero
y silencio negras piedras
solares, un miércoles será
sí, porque hoy es jueves.
Todos mis versos, que húmeros
yo apuesto,
  y pongo
sobre la mesa Musa,
todo hablará y abrirá
su silencio;
como sol tardío que grita
llorando, llamando a
su luna, vuelva.,


II HOJA
Se partirá mi soga
en aguacero, y vasallos
los días, te brotaré
fiel de compases y notas
y piedra,
 
como tú, jamás hallaré
ni canto rodado, ni barro,
de camino.
Seré tierra que acogerá
tu tierra,
 
en compostura,
 
el mar fatigará
seremos olas.



III HOJA
Oh, mi esmeralda,
que das asilo y reposo
al pecho,
no más poseo,
ni alma ávara
me cabe
de sed y mano escasa
late nuestro silencio
pétreo, abrirán sones
y marchas primaverales
de mundo dado,
aliviando al capitán
y al soldado.



MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

FÖRÜQ Y LEANNAN-SÍDHE


27-11-2025

CASTILLA


OH, COMIENZO

I

Tu silencio, hoyo en la eternidad

en la tormenta de una noche llameante

cabalgas,

todo es como era

y fue que fuera,

magia los hados

fiel compostura

riega mi vasallaje,

en el ojo la vida dictas

través los aires tersan mi espada

eco surca mi azada

las estrellas en orden,

alineando una llama,

la felicidad es,

arcanos desmiembran,

 

 

II

Silencio,

murió el dulce tormento,

nació una señal,

el mundo recuerda su nombre

oh comienzo dictado,

pulcra la vena,

tormenta de ángeles en el cielo

se elevó,

su hora llegó,

tiempo de divinizar

cae el tormento,

sola que jamás

porque tu centauro vive,

 

 

III

Susurros claman

cielos blindan

las nubes que lloran,

lo sagrado emerge de nuevo,

noche no acaba

oscuridad llama,

y su hijo del sol acude,

florum est vita

non semper imbres

arde,

clamo partir la llama

abrasar toda calma

fuerza

magnitud, escala,

sembrando voy cantando,

al rayo

su primer disparo

que aguardo

desde que vengo a besarla.

Fuego en la roca,

Hidro-miel será

su boca,

Calíope Musa

perdí venciendo

a tu gloria.

 

 

Förüq y Darkness.cl

 

DESVELO DULCE DICTADO

marzo 11, 2022:

 

Quisiera escribir simientes estelares,

como arroja de albas fugaces, y fuentes,

tan nítidas como sonrisas un destino resplandeciente,

efímero como perpetua muerte,

entre agujeros celestes de luz férrea

y caminillos guarderías de estrellas

donde contigo refugiarme,

destello flagrante mi sola dicha

que avanza despierta,

al despertar y verte,

sin ataduras, sin suplicio no sea adorarte,

ascuas deseo pertinaz y hojas de vida,

castillos en aire mis ganas que no se vencen,

de apretarte, de sonrojarse,

cumplir tus anhelos en sangre estridente

que porto y me lleva,

por tenacidades de un amor cantado

hoguera del sentido despierto,

que es

junto a ti blandir mi sendero, suerte y camino,

especial y brilladora, armónico

y disonante,

de segmentos cálidos de hielo

tus caricias,

oh, ternura sin igual ni semejante,

cuál ternura única,

adoración me cursa,

como besarte y seguir besándose

no cerrar mis ojos

porque quiero seguir viéndote,

hasta mi descorchar áureo de Simiente,

hasta dejar huella por conocerte.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

A 11/03/2022

 

ROJA SANGRE CARMÍN:

 

Roja, sangre roja

mundo cerraba en cuerpos,

sobre su ojo carmín

alzaban pestañas, de rojas

venas distancias,

negra, densa mirada

de sangre coagulada

que al mundo cierra,

sobre sus venas razones,

heridoras, lluviosas sienes

diáfano anochecer,

conoció a un hombre y a una mujer

que se unieron como dos gotas

al helor,

sentidos vanos negándose

a florecer.

 

 

II

El cementerio viene a nosotros,

donde todos postreros

dormimos entre divinos laureles

y azules nogueras

nada nubla entonces

y la tierra besa

amorosamente con traje,

rojo, azul, dorado,

custodiándonos por filosos cipreses,

y pasos que acompañan todo vivo,

hasta juntarse con nosotros,

allí, cercano el mirto

e hinojo solar .

 

 

III

Era como besarte, mujer

a sol claro para

perder mi lengua con la tuya

toda la vida,

ascensión de divinos

marjales, en boca,

relámpagos de energía

un Sol y su luna

entre tres más de ellos,

labios en caída

entre escarchas azules

y un baile de ocasos

llegó tan grande el beso

conmoviendo nichos

y bríos secuaces

ahondará nuestro beso

hasta ser siembra de vida.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

SOL HUMILDE:

 

Oh, la lluvia,

pie estridente y corto cabello,

baja a rodearte la figura,

desciende ante un muro al sol,

un cielo preñado.

Hombre que bebe anís y sol

bajo mis ojos tatuados iridiscentes

para contemplarte,

mi cabeza entre fauces que beben sangre.

Todo ha sido y lo que no pudo ser

es gloria difunta,

centro de mundo donde va pleno mi trompo,

nunca merecida la añadidura Tierra se repite,

en ciclo eterno.

 

 

II

 

Como las palabras través unos labios

en avidez de fuego,

escritura del álamo

poesía de colibrí.

Instante como breve astro

afluente de belleza,

horizonte de atrio crepuscular

donde embeber un trago de luna,

y acompañar el ronroneo

de gatos fugaces entre las piernas.

Llego al suelo de pleno sueño y vuelvo a vivir

mi agua de cuerpo dormido,

Verdad y fábula juntas

es admirarte luego de amarte.

 

 

III

 

Oh semillas de himno en girasol.

Las sombras se hundieron

y mostraron tu cuerpo,

mi boca sus dientes afilados,

una cascada como rosa pétrea

que fluye y persiste

su linde lunar hasta tus pechos,

límpido el sol de poniente

bajo mis heridas de ojos

mis labios que conocen tu azúcar

y miel quemada.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

 

SONES Y TRINOS:

 

Vestido de arrieros paisajes

de búhos y tahúres,

como logros quiméricos,

entre caballerías de raza,

cabalgan sus acres,

bajo el viento de meseta castellana,

mi hierro blande su hoja

por desnudar la capa

mi corazón, ceño sin despertar

de su duda, su romance

castizo, campesino,

y su flor en alma

que jamás por su poder marchita.

 

II

 

Viento ilusorio de campo

a campo de vid

y endrino, de trigo verde,

a girasol, pregunto yo,

a la gloriosa luz cegadora,

si no le basta mi llama azul,

hasta prender en flor,

el honroso romero

por estos dulces montes,

que hilan vespertinos,

rudas fragancias,

rueca al fulgor

de piedad parca

sobre todo lo que alcanzo a ver,

rosas silvestres

sobre ultramares de tierras,

jilgueros encima los recios cardos.

 

 

 

III

 

Era esta la tarde,

del alma y su esposa,

Bruma predilecta,

sobre mi erguido ciprés

caminaba sollozando,

brevemente,

oscureciendo mi fuente,

que sangre surtía

incansable, bellamente,

insobornable, si secaba ella,

cesaba yo.

Mi fuente en pecho

es un hada,

con C una coraza,

con C un corazón

Quimera es amante

de un amante suyo.

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

VAGOROSO SUEÑO:

 

Crece sobre la plaza

de mi corazón, la sombra

piedra en sangre de musgo

rincón de esa piedra

hay, primaveras partidas

con ascuas de crepúsculos

violetas, flores ausentes,

no cortadas, bañan mi vena,

bañando el amor de mi piedra

reposando el agua mi sol

yerto, este febrero,

me dijo una aurora blanquecina

de la primavera exiliada,

cantando, que creció

en mi corazón sombrío,

que si yo guardaba en pecho

sus rosas de alba.

 

II

Yo asentí que nunca cortaba

mis flores ilusiones,

que mi hada las bebía,

y bañaba con rocío

cada mañana,

el cristal de mis sueños

no luce quebrado

secreto de alba frente

mi corazón florido,

al puro lirio blanco

sangraba que lloraba

no tener tiempo

vista mi hada

yo le dije,

ella te traerá rosas

mi corazón rocío granate

mi sangre para regarte.

 

III

Me vi vagando

en un febril

laberinto de espejos.

Noche que pregunta sobre el secreto

del sueño que deambulo

como solitario fantasma,

fantasma humilde

y vaporoso,

baila en llama

la hoguera de mi rezo verdadero

en bóveda de alma prismática

y su sollozo

de canto o de eco,

noche amistosa, misterio

de lágrima,

que fabricas

el cristal del fantasma

mi sueño que ves, y soy yo.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

 

REALEZA LA TIERRA:

 

Vernales campos me avanzan como torbellinos y ventisqueros,

llenos de hojas y fuentes que avientan la vida,

de los huesos sembrados; poeta tejido

de la solaz llaga fértil al arrope de un calor,

plantan los besos huidizos,

besos repletos que atraen siempre

a la parca lisonjera sin apellido,

largos hilos teje este mi puñal jactancioso,

revestido de relámpagos y truenos azures,

divino silencio, ya no más, ultrajado instrumento

hasta mi locura quieta, si loco, solo, he de hallar,

Treinta más loco solo habido quedaré.

Clamor de misma azada y pluma,

herramienta un destino demencial,

vestirá la caléndula de mi lugar.

Paseen las sombras

que a la muerte no harán fértil.

Delante mi castigo, este León no amansa,

estoy para sentir,

aún en infierno silente sacaré

garra y letra de cernícalo avizor que amo,

para llegada mi vejez recordar que sigo siendo

quien yo era, sí,

canto con la voz encarecida,

templanza de fuego y madera,

sin arma, más que mi garganta,

sin vida más que una divina planta,

Néctar de mi sangre que habla,

levantando a Castilla de mi alma,

labrada entera la tierra, me adentra.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

VIEJA VIGA:

 

Iré brotando breve

como germina una almendra,

día tras día

sol tras luna,

hablando hondo

de precipicios y suertes

blande toda palabra honesta,

veces que no me entenderán

no me pedirán luz y sombra,

nada verán en mis poemas.

Mientras en la tiniebla densa

todo germina,

como razón se hila.

Oh, flor de belleza,

oh incansable palabra alzada.

 

II

Agua limpia

de sangres rojas,

transparencia de pez de cristal,

era mi sollozo impune,

como lágrima tejida sin poder precipitar,

sigo vuelo toda belleza asida,

perfecta vida

de poeta que fue soldado,

agua y fuego sangra toda roca,

linea que la fuente brota,

olvido todo sabe, precavido,

voy de asignar movimiento

a lo que no conozco.

 

III

Oh vieja viga, es mi poema

maestra sobre un rito

sujeta, llegó la guerra,

un grito de infortunio,

muerte vuelve siempre

por sus lágrimas retoños.

La poesía regresa igual

de oídos rectos,

y verdades ciegas, preguntar:

-Cuánto vale una estrella lejana.

Estoy aquí trescientas veces en el viento.

El salto,

cuántas veces concurrido.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

GALERÍA DEL ALMA:

 

Leo el oscuro día atravesado,

como versos flotando en tintero,

bien amados.

Sortilegio divino, las flores armando

el viento furtivo, permisivo conductor

de errores y grietas, de aciertos enfoscados

como una galería que a nadie glorifica

el recuerdo vivido,

alma de misterio blanco.

Purísimo de Sol negro, brujo elevado al cielo,

puerta de trofeos y tragedias.

Elevar fúlgido, y fehaciente, ojos y mirada

dulce cual miel o néctar de Ambrosía,

Espejo que no solo acecha el reflejo

si no asume la sombra cruel del esperpento osamos,

hierro luce mi calma

esta erguida invernada,

bruñendo soles de escarcha azulada,

oh dolor grotesco, ola de mi sangre

que avanza en un sentido,

rumbo a bañarte

mi pecho sonríe hasta volver a elaborarte,

magia de vidrios del sueño,

agua, brea,

mercurio, iris sediento,

atónita rezaba mi espina en el corazón,

nadie la arrancará.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

SOLLOZO DE GUERRERO:

 

Quién es el último que habla,

quién el primero que calla.

Belleza, parca, luz, amor,

tierra siempre dice no,

no trae mi ceguera,

ni de viento se llenan cabezas,

áltamente necio sería,

si viese mis huesos

durar hinchados de orgullo,

de huesos y de cráneos

de sepulcros y horizontes negros,

he venido,

aquí volveré novecientas veces

repleto de tierra en el viento,

oh glorioso sollozo,

habrás de saberme

repleto mi nombre

de parcas segadoras,

morir como soldado

mi propio destino.

Mis músculos arriados

superponen horizontes violáceos,

romperé el término, el lenguaje,

la bruma y el ocaso,

gime todo silencio perdurable.

No es gemido mi canto.

No es sollozo

culto al vivo ni al muerto.

Es un designio atemporal

una exclamación de dicha inmortal,

ley del humo del horno

toda palabra brotada,

más allá de labios y manos

crepitar de la simiente,

un río de sangre sobre la tierra fértil

una lágrima, cumbre

del precio luminoso cegador,

grito y llama,

así sólo así

poder moverme entre la bruma siempre gris.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

Jardín de tinta:

febrero 12, 2022

 

Noche, oh largueza breve

de piernas de ángeles,

alguien dijo grande

que la palabra gigante

es silencio,

por lo que el silencio

es inmensurable palabra perenne,

en este negro jardín de yedras azules,

voy perdido encontrando,

un destino parco,

brillador,

fuego traslúcido,

tu calor, la apología que hace tu verbo, beso, verso,

sol este negro de noche caduca,

sed viva estampa fulgente de armas,

era una herencia disuelta en sed de poemas,

una sangre que no se apaga,

todo es más que una parte del todo

que nunca llega,

hay un brillo desertor,

de alma renegada,

desertando a morir de tu contienda

amada así conoces mi alma de grillo,

no me dictes nunca jaula

iré surcando abismos allá para encontrarte,

dulce sonrojado misterio

es tu silabario,

hay un hinojo solar, una desquicia yerta,

comiendo sus paticas de abeja,

el sonido reposa despierto,

el sueño llora colores

a su dama obscuridad que le envuelve,

sed de rayos, de sequías, de campos,

de jardines amarillos, sed de tu ambarina sonrisa,

es un azar por el que dictan las peludas patas de la araña,

de la leyenda del atrapa-sueños,

y el amado murciélago castellano alza vuelo,

por colchones de nubes,

su sigilo esplendente,

el color es eternidad

de la fuente de la sangre,

rojo sagrado, tinta bermellón,

como el jardín que porto,

en vena y arteria,

negro jardín de tinta noctámbula,

por los suelos, levanta ya tu frente,

oh mi Sol sordo,

sé que me escuchas con la luz irradias a la vida

y a lo que descansa sin tiempo para despertar

de tu beso,

flameo contigo en curvas de armas,

oh Castilla, descanso con tus pétalos y espaldares,

de tierra, de sangre, de virginal agua,

es aquella magia vestida de hierro sanguinoso,

y a veraz colmillo obtiene postor y reclamo,

estridencia clama,

que la tierra devora lo que es de ella,

y que el agua es su sed y sangre,

canta mi premisa:

-Los duros somos tierra,

los demás ceniza que se desplaza,

Aere perennius,

más duros y resplandecientes que el bronce,

por el tercer orden todas las cosas habidas,

mi amor no caerá trasplantado,

cuando amo es por mi nombre,

Siempre, por, y para siempre,

vivo y tu aliciente.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

AQUILÓN:

 

Aquilón, oh dios de los vientos septentrionales

de vertiente helada norteña, levántate,

acoge, tú el más viejo de la vetusta,

de plata fina,

y pretiles sollozos bellos,

como llora toda belleza imantada,

torbellino de cuantos nos sujeta la madre natura,

dentro acoges la locura justa,

de quien acoge tus aullidos,

frenético azar jamás vencido,

oh, rauda fuerza de tempestad,

el viento no es mío,

ni trepando, enviciado en ti,

sólo soy tu hijo, Padre de los vientos,

seguirá invicto tu grito de lobo.

Este humilde loco baja a verte,

y subo a cumplir mi destino.

El amor es semilla y raíz de la verdad,

aunque duerma como duerme la hoja,

aunque respire como suspira la piedra,

locura divina, zarcillo de fuego,

escuchando, la locura quieta,

y tu cascabel de oro,

he venido a escuchar tu lobería,

tus yerbas que laten, baja ya tu belleza insobornable

siempre temida,

por elogiar te, es respetarte,

sólo soy fantasma que desea sublimar tu frío

Glorioso.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

REPIQUETEO DE CARACOL:

 

 

I

Abuela es la fe mía,

sobrada bien hondada,

en abundancia,

que se halla donde estoy,

siempre,

usara yo esta palabra,

donde no habita,

caducidad d' este ser

de lo que estoy velloso,

sin litigio a reparar,

amparo de apoyo cariñoso,

aquella su herida cerré

amimando, presagiando,

brotaría, germinaría un día

su luz furtiva.

 

 

II

Allá alumbrado

su resplandecer airoso;

brillase ajeno el cantar,

que no es de otro,

ni mío cabe pensar.

Mora silvestre,

de mi zarza,

mora castellana,

te quiero,

de mi zarzal,

verdadera mora

inefable, vestida en carnaval,

bonita de dulzura,

risible, inocente,

parece tu faz.

 

 

 

III

Azúcar de aire,

y de la imberbe nube

caracoleas la maleza,

dando aviso de espina,

devanadera de erizadas manos,

mi carne de gallo,

gritas alegremente,

grito de alegría,

enamorada

de inclemente grito agudo,

pardo y prolongado;

te miro con curiosidad,

y nadie observa a quien mira.

 

 

IV

Oscilo los campos,

y páramos,

los baldíos,

y arroyuelos,

de sus acequias,

los almendrucos fugaces,

bienes y haciendas,

paseas como cuna labrada,

también te beso,

ciño a tu semblante,

tu gracia femenina,

rescoldo, que me mueve,

como sangre y pan trigo,

de prado en agua perenne.

 

Förüq er-lobo bohemio Esteban

 

SUS PIES EN LA GRAMA:

 

Imaginé sus pies y el rocío permisivo,

mi caléndula otoñal,

me bailó su agua nectarina.

Fuertemente en mis ojos solos entreabiertos,

mis pupilas entonaban una savia maldita

de una higuera del demonio u estramonio,

al divisar en mente su regio caminar acorde un perdido son,

de espigas y caracoles a esta primera lluvia copiosa

este otoño que ya era extendido,

como silbando al terreno nuevas hojas breves,

tan hermosos eran sus pies de dama,

que me daba miedo dejar de visualizarlos,

a ojos cerrados,

todavía no habían conocido mis senderos,

me llenó el alma su huella,

como mariposa leve, danzarina,

posándose sigilosa en un tridente de trébol,

sigilosamente se detuvo su caminar,

sacó del bolsillo, una nota doblada,

en la cual ella decía

Migue llegó su momento,

no está usted soñando,

-Yo no creí aquello,

no sabía si era la voz del averno o Paraíso terreno-

soy caballero Esteban, su Musa,

he venido a cumplir una promesa

hice a su alba más preciosa

nunca vista,

sólo soñada onírica..

No hay preludio amado.

Béseme como si tiempo no hubiera.

-Yo ya tenía mi corazón en la yerba de sus pies,

cómo negarme,

cómo estropear aquel sueño,

No se vaya compañera

le traigo la flor de Hércules

de la montaña más remota co raíz,

y verdor secuestrada indemne,

¿ Cuál es el nombre del pájaro negro ,

que mora las hojas estos Robles,

ave misteriosa que con su crascitar

anuncia cada noche?

Una palabra su nombre otorga

en el idioma más antiguo,

nuestros ancestros le tejieron, Musa,

-Förüq, es respuesta-.

Ese nombre de cuervo morador,

béseme Förüq, soy yo tu Musa,

 

 

Förüq...

 

FLOR DE TU PUPILA:

 

Hablo de la pupila,

sobre que muere el amor

en su ausencia de color,

y de este que no escapa

a resucitar de su brillo

y cuando entra relámpago de luz.

Entre arena y piedra crece la rosa,

esquivando a ser cortada,

igual, luz y color,

alimentan la pupila enamorada,

así diferente el sueño,

que se nutre de sangre y razón,

anémona razonada,

no es ni la rosa, ni las pupilas

que la ven.

Perlas de flores y caracolas nítidas,

herencia de lo que prevalece,

como raíz del alma es el sueño,

muerte germinada de cada flor

cortada,

tétrica se ve la tierra

sin su rosa viva,

sola se siente la pupila

muriendo lentamente

sin su color y luz amados,

coral de hierro es todo sueño de sangre,

lúgubre manotazo, asesino del ser,

sin sueño ni anhelo pertinaz,

todos los colores forman ausencia de luz,

verte cariño en pupila, es sumar los colores

que trae la vida y que formar a esta,

para poder llamarte Amor.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

ODA AL CARACOL SILVESTRE:

 

Caracol silvestre, caracol serrano.

Te escribo caracol del camino enervado

¡Oh tus fauces! Blandas que muerden

su estadía alimenticia.

Del romero al tomillo, desde la jara resinosa,

al brezo flamante.

Tu deslizar por el terreno húmedo,

de la amapola a la caléndula arvensis

con su savia dura.

Desde el musgo a la piedra

igual a la siguiente;

idéntica a la anterior.

Oh caracol, judío blanco,

oh caracol marrón de todo jardín,

caracol estriado

la pulcritud de carbono de tu casa,

mi casa.

 

Miguel Esteban Martínez García

 

FLAMA DE PÉTALO EN HOGUERA:

 

No quiero ser llorado el grillo

que tierra adhieres y abrigas,

en sed de flama y pétalo de hoguera,

hermano mi alma,

que jamás estríen vuestras voces

mi alerta,

alineando sollozos de nubes

y caracoles de color, con instrumento

de alma das amapolas,

mi corazón con siniestra forma de ellos.

Agrupándose en espirales santas,

caracolas,

y oyendo el ala, ola o sólo su aliento

que me escucha,

con herida inabarcable

van mis ramas del difunto,

sin calor, sin pena redimida,

levantar hermanas parcas,

vuestras alas enamoradas,

que sin perdonar,

no os quiero me elevéis de lo vivo,

ni en mano de tormentas

sembraréis el rayo

a mi destino prevalente.

Ni a dientes me surcaréis mi honda calavera.

Mi terciopelo de sangre no es almendra espumante,

ni codicia tiene mi voz enamorada,

alma sin rosa,

sin cruz, y sin delito condenado.

Alma en metales por fuentes y abrevaderos,

manantial desangelado,

amor de la espina, muerte enamorada,

no me veo más vivo contigo,

no te veas dichosa conmigo.

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

 

SUAVE NUBE RÍGIDA:

 

Foráneas eras propias

con vástagos

de Ninfas y Sátiros;

se plantaron de peces

altos árboles

y guiaron profundos rebaños

en el mar

afrenta impía de soledades,

que duermen

y nadan sus corzos secos

de estirpe dorada,

carcomida, agujereada,

de siglos;

Azul nube de mi vida,

abandonada

sin ojos suyos ni míos.

Bajel de mi custodio

incólume,

de ciprés mi valer

mi férreo pecho

en cobre

de mi fugitiva entraña.

Lluvias de esta sequía

Híadas que mi sangre tiznan.

No me encrespará la osadía

temprana, aunque me enseñaran

a luchar por lo que quiero.

Impávida por este mar de tierra

reduciéndose a la arena

más pálida.

Mi Noto impune

que muerte no teme

conculca mi desorden,

áspera quebranta el pío.

 

El Castellano

 

AFILADO TORDO:

 

A ese mirlo, mirlo único;

Córvido negro de profundo ojo

que picotea y escarba mi idea.

Que crascita su estirpe,

dejadle mi patio cada mañana

rubor de cristalina ala,

sólo hasta que no me queden ideas

que son como lombrices cristalinas

nacidas del agua de mi frente.

De esta enjuta tierra me camina

el alacrán.

Un campo de sierpes y torcaces

de grises ceños al ocaso del día

que entre mantas y saetas

se acuesta un sol ciego.

Audaz mirlo que ahuyentas

mis espadas.

Tordo entre espinas arreboladas

haz que se acueste mi mañana

bajo tus alas.

No me destrenzará la osadía

temprana, ni el día terminará

de llegar.

Tu risueña pitanza en corvo pico

ultrajada; Vine por tus voces

desenterrando abrojos y señales

uniendo el fin del día

con el fin de la noche

como tú quiero vivir,

termina mi idea.

 

 

El Castellano

 

IMPRONTA REVERDECIDA:

 

Unge el vespertino roce

de tu ausencia habitada,

una viperina falaz de siembra,

allá donde el silencio transmuta

la sosegada vida de mis falanges

rutilantes, un alambre de búsqueda incesante,

de tus mares de boca

mi nectar dispuesto,

miel de Dioses que encajan

mi sinestesia elaborada,

más quisiera apelar a lo innato

de mi naturaleza,

que llamaron pureza,

luces de sueños rotos por enmarcar,

ahondonada de las nuevas visiones,

tiempos cambian,

palabras a la fosa,

yo estoy esperando mi panal

de sombras de idea

sólo tu saliva verdadera

mece mi extasía,

por ende seguiré encargado

de esta acequia

dura, absorta de entregarme

al hendir de esta mi azada

darkness and magic

poder del sueño desagerado,

que nunca he alcanzado,

mira mi camino

soslayando

las rosas de la aurora,

entregando pleitesía

a tu señora mirada,

no te guardes

si vuelve este mi vencejo,

afilaré mi sombra

para entrar en la tuya.

 

 

El Castellano

 

 

LADO DE MI PUENTE:

 

Quedase austero

el pretil gesto

de ávidas secuelas,

rupturas d' esta compuerta,

de altura traspuesta

me alumbra esta ausencia

habitada, inducida,

paladeando mi dulce yerto,

conforte de volver a verte,

mampuesto en febril idea;

Apacibilidad de tu seña

y armoniosa senda,

me infundes arte de amarte,

hasta el diminutivo de mi término

castillo.

Por lo que de castro

soy castreño,

andariego,

que morir niega,

perduradora onda

de tu entraña,

clamor exaltado

en visiones de Quimera;

que resuene lto

 

bajo el asfalto,

que vine a tejerme exhausto

torres con callejas

me nacieron,

en amores

del dulce amargo hiel,

fuente fría y negra

de vivos troncos,

sentenciados;

sed como viva esta empresa

de brasas,

amargas piedras

del lenguaje,

hondo tallo

pronunciado sin base

ni escueta prenda,

Luna no te nombro

porque mañana cuarto mengüante

entro en rito,

confunde mi luz

tu hermosura

en voz y gesto

abismo pedernal,

preñado de paz,

sosiego de mi armadura serena.

Mieses que arrullan

colmenas de nidos

de cobres nativos.

 

El Castellano

 

ZANJA DE CARRIL:

 

Marzo que abrilea

y abril marcea, al dueto

de la sed universal

de su helor que duerme

en heladas;

Ando que me encuentro

perdío en un Sol

de agosto que espera

a su esposa

en cuarto menguante.

Yo seguiré buscando

el almendro de las almendras

de oro, mientras de mi empeño

socavaré a mi tardío

Castellano y su Leannán Sídhe

de su madre conciencia.

Avanzaré su cerca sin permiso

a poner nuevo estandarte

y despertar

al Miguel Esteban

que no nació todavía.

Guardarme el vilo

porque yo no estoy despierto.

Volveré con mis principios numerados.

Si quieres más de ellos,

dí consumido,

en zona yerta y su tierra

viva-muerta.

Donde desterré a mis abrojos,

y enterré mis escritos

con pauta alimenticia

por si despertaran

subsisten estando

nacidos del miedo

como yo estoy hecho de miedo.

 

El Castellano

 

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:

 

Oscuros, negros, tibios

lirios en sangre de brea;

Acolchadas desquicias

en híbridas campanas azules

de los ángeles, yendo en borde,

siguiendo círculos,

moviendo espirales,

Vientos noruegos me llevan

sin patria, vencida por mitología.

Quicios de lúgubre destelléo

en oscuro límite tétrico

y sus mansedades caminan,

hacen nido sedoso

en moreras del sueño;

Vida través de una vida

dentro los hoyos del Sol

que sudan, sus notas de uvas.

Visitaré a Cernunnos

en el seno del bosque,

hablaré del cuerno roto

y su sangre que brama

flores de helechos.

Quién sembrará mi campiña;

estirados mis soliviares

entre azares que suerte corre.

Traspuesto al mantillo

y su compostaje silvestre

que solo se mantiene;

Verano que socava dormido

para sepultar los cardos

que tierra come

y levantar la estación

de los difuntos con hojas caídas.

Otoño sus fríos que me despiertan,

terminando de vivir el ocre

y su yerma plácida

de tierras sin brotes

en ventura de savia fría.

 

El Castellano

 

 

JURISCONSULTO DE SOMBRA:

 

Este mi humilde canto,

Pedernal,, que blande,

que pregona compás en arraigo.

 

Quimera a tiempos

en puñal pretencioso

de espigas de idea.

 

Patria por siempre sin sentar;

Fugitivo sin amores,

surcos de fugaz simiente.

 

 

II

Docto de tu dulce vientre

tras fuego de ababol,

entre tierras de tus reflejas piernas.

 

Sed de mi sangre,

renacer acompañante,

aljibe sin fondo a florecer tu entraña.

 

Amor de pecho a espada

blancos que el ser crestéa,

jurisconsulto de este ser de espuela.

 

 

III

 

Redentora hoz de labriego

soñador, en soto de silvestre rambla,

febriles rejas de esparto.

 

Pinos que caracolean

el camino de este fruto de ensueño,

antes que morir sin amapola de fuego.

Creo, nazco y completo

una flor de la misma sombra

que trajo en fruto de la primera mujer Eva.

 

El Castellano

 

FLOR DE SOMBRA:

 

Impetuoso campo de mi celaje,

allende mis altas torres de belleza;

Inmobles rastros en piedra tumbados,

estos barbechos que me piensan;

Por almenas seculares,

remembranza en bastión,

de andariegos siglos,

me enhechizan flores de sangre,

perdurable loma desgañitada;

Tráfago en mimbre cabalgo,

recama tu alma

como una losa sin frente,

ni gemelo tiznado,

por tener ajuar astro renombrado,

alzo mi quieta dicha

entre gentíos de mi oeste,

desvencijada suerte,

por azares de plomo y zinc,

fúlgidas cabelleras

norteñas en crestas

sin linde mutable,

acababa de irme

y no soy adorable

es una fosa de recuerdos

ahogados en silencio,

vagaroso desdén

que me enjalbega

en cuerpo,

mi luna fija, vaporosa,

luz en libertad de mi regazo,

abismo cercenado,

de cálido espanto;

sosiego, quietud del bastardo,

regio Lugh meditando.

Sin mis vencejos

no brota esta fuente,

naturaleza cuando amarte

se vuelve arte.

 

El Castellano

 

VIDA DE LA VIDA BAJO TIERRA:

 

Tornadizo quebrar de la simiente

acaso el ojo de tierra no viese,

clepsidra en goteo,

del Nitrato de Chile

En este mes de la parra

y de la zarzamora,

sulfatos de cobre anidan

su violáceo vientre

que respira;

vida de la vida enhiesta,

mantillo sin raíz oscura,

viril anélido sin carcasa,

fértil embrujo de larva

y su hechizo que metamorfosea,

sin aroma no preguntes más,

liras blanden su chirrío estacional,

que avasalla sin hacerse espíritu,

tojo clavado al viento;

Castilla tú lloras

dehesa sin letanas espinas,

de lanzas,

lo que vence mi inmortal yaga,

enjalma mi verde intelecto,

orvallo de mi rivera,

viaja mi idea,

callendo el Sol arriba,

desde lo alto,

un largo recodo sin franca,

vega compadecida,

que riega ésta enjuta,

en cal y cantos despierta

de su arcilla dolida,

Diosa zurda tu nombre caminas

más por donde el arriano

plañía, y plañía, plañía,

su seco llanto de corazón

esquilmado.

 

 

El Castellano

 

OLMO DE IMPÍA MANO PLANTADO:

 

Exiguo campo de fatal avidez

y musas en bronce celadas,

sosiego calcula lo venidero

por dorados techos vencido,

por cuanto Parca ha conocido,

cuadriga del mañana

y sus cien rebaños

del afán que se lleva dentro,

grey de sombras en silencio,

triste, densa tensión escucha,

del funesto día , huésped

en la negra noche profanado,

afrenta de sus campos,

señero inmóvil,

que escucha a las víboras

sonando, guardando

al inofensivo lince asustado.

Vernal lozanía

sacude su rostro de luna,

entre sombras huidizas

y destellos planos,

en seno de esta avara tierra,

se despliegan las rosas

del rosal ya florecido,

su fugaz hermosura,

chopo gris y opulento pino

musitan la acogedora sombra,

suerte en urna del destino

que embarca o hunde en el abismo.

Viaja el corzo mi idea,

entre flores que Primavera exime,

verde flor aún en capullo

soterró el otoño

y los fríos vernales,

alza un lustre caduco

al servil gozo de su tierra.

 

El Castellano

 

JURISPRUDENCIA DEL BESO:

 

Vanos sentidos

temblando la noche tenue

cosida de luces efímeras,

lecho partido

mitad oscuro mitad luz.

Luna que descubre y muda,

sobre la soga que retuerce

el olmo frío y duro

un invierno trasnochado

que huyo

y huyo buscando tenor de ventana,

fría endeble quizás áspera

como la hoja.

Vinieras y te quedaras

como la suave caricia de primavera,

mar de tierra que estira y no duela,

otro camino se afila

sin desvanecer;

piedra cerrada que te alcancé a ver,

cristal de metal, perpetua, fugitiva

destino precoz te alumbraba,

como eras,

pluma de tierra,

sonrojada vida a mi vera,

planteada osadía de quimera,

vorágine encendida

mi esfera prendida,

ascua por el Sol que espera.

Diosa, mi ciudad ardiendo

en el sueño de mi paraíso ciego.

Plaza en la historia del corazón.

Sombra de mi destino prometido,

serpear incesante por tu imagen

no preguntes a mi espejo,

ni al viento sesgado

soy etéreo como sombra de ciprés

un día nublado.

Espectro del vivo silencio

encarnado,

palabra sin precipicio

ni soga que levanta,

moneda de tres caras,

espina en la rosa de tu tierna cara.

 

El Castellano

 

 

LARES DE EQUILIBRIO PERFECTO:

 

Coso mi atelier simétrico,

nacido entre ocasos vespertinos,

sí esos cuando la flor camina

con nombre de mujer.

Vidas en haz purpúreo

al argénteo astro;

invisibles senderos

sin sombra ni difusos lares

donde los afluentes

confrontan en tu ser,

sin brío no hay pureza,

sin pureza no hay sangre,

y qué yo no te daría,

acaso el silencio no fue esculpido,

por impulso del error,

raciones de arvejas consumidas,

por llamas de lúgubre hendidura,

Dioses míos yo cómo era,

bueno no me acuerdo,

seguiré con mi venda

hasta que ella me la destape,

secuéstrame en tus dignas alas

que yo vigilo

como vigía de nuestro sentir,

custodio d'este sin vivir sin tu ser,

no hay luto de espada

que no se afilen solas.

sin sueños no soy hombre,

ya lo dijo alguien,

fusión del frenesí

hablando con su infinito a solas,

como cuando se siente amor

en la vida,

sólo una vez y perdura

como la letanía

de escarcha derretida,

yo no estoy despierto

he venido a asesinar al tiempo,

y que se cobren con él mis deudas,

sigilosas, etéreas,

hasta arrebatar su azada traspuesta.

Así mis esferas sean siempre verde azules,

como la verde espiga, el agua

que la vuelve pasto.

 

El castellano

 

ECO DE AYER VESTIDO:

 

Honrada tibia luz caída,

pasaba y me ungía este sol puesto

una mañana amarilla, vestida de invierno

y su frío azul, encendía mi cigarro

y un humo y un eco envolvía

un hueco que dejo abisal la última helada,

carretas deslizaban las nubes

abriendo el vientre helado del cielo

este Sol tímido de invierno

parecía asustado sin ocaso

ni pájaros fantasmales

que le hicieran nido.

Me cobijaba la sombra de un ciprés enhiesto,

abría las puertas de gramas voraces,

lirios negros franqueaban mi verja

de pensamientos que se amontonaban

en la puerta, rezaba a mi Sol

que no me hundiese la primavera

como si él eligiese esta sequía

que la tierra llora y quiebra sus entrañas

vestidas, el viento era más fuerte que yo,

llevando y sujetando el iris de nuevo tierzo,

crascitaba por ramaje de mi muerto brevemente nogal

de sombra densa cobijando tenebrios,

bajo sus hojas caídas.

Portón de tiniebla, el paso de su oscura raíz,

despertando el devenir

rompiendo el nicho de la primavera futura.

 

El Castellano

 

CALLAR DEL ASCUA:

 

Este bregar me cubre,

del que vengo,

un sol de esparto,

un ocurrir del que venga mañana,

nubes acolchadas me aguardan,

por febriles heladas,

horizontes sin guardas,

ni francas tapias

deshacerse puede,

era una luna de trapo,

que espolvoreaba la tierra,

su belleza se acostaba

en dunas de plata

mientras su alta ojera desplomaba,

su insomnio de infancia miro

y dime,

por mi desnuda imagen

que yo cerraba mis ojos

se acostaba a plañir,

tu transparencia me clavas

como ferviente yunque helado,

las espuelas tuyas corren sin caballo,

intranquilos ceños

me conducen por muros

y celdas de sosiego.

Cuándo venceré en este diáfano cuarto,

donde las sombras caminan,

y las voces en letra difuminan,

esbozos en coro de grillos,

en este lecho,

mi nicho donde me acuesto.

Confín de vagarosa imagen

que despierto,

cada vez débil,

cada vez más encerrado,

surtidor de fantasmas

que arregazan era mi dolor,

esperando para brindar con el enemigo,

humo oxidado sin ojos que duelen.

golondrinas dulces balancean mi día,

día entre sotos sin perdices

caminando mi patio;

fabricándose en él escarchas azules

con todos los rostros de diciembre.

llave fue, cincel encadenado,

lenguaje del ser claveteado

en recuerdos vanos,

polvo de poema parlotea

y dirige a callar hogueras,

fuerte raíz es palabra,

un calor retumba,

sobre márgenes de ríos sanguíneos,

reposa sobre la música su alba,

ventiscas que trae la noche,

alejando, alejando los sueños;

despertando el pasado,

abriendo luces en osadía

a quebrar el tiempo.

 

El Castellano

 

BLANQUEAN SUS ASCUAS:

 

He cosido, dibujado tu sonrisa

con tempestuoso órgano

al clarín violáceo de mis dedos,

avanzo senda con el fervor de mi Sol

dormido o estudiado alzo brillos a su dolor,

intransigentes palabras al silencio

que fue parco sin eco

sobre la sierra febriles dientes de siega,

me dijo su olvido que él no espera

a lo que abrirá mañana.

Ferviente luna sola abre su alta ojera

por cuantos la conocemos sin verla;

así su fondo sin sombras densas,

ni su acuartelada estela.

Mansamente cruzarte será verte

luz uniendo mis sueños de acariciarte,

condicional de reloj de tiempo disuelto,

leve planta criatura azarosa,

de translúcido amor en tu cintura

descorchado,

fujitiva alegría anidada,

el desertar de mi sangre fue llamado,

a realizarse en clepsidra de vida,

huyeron mis borbotones a otro cauce,

otras venas y arterias que te riegan,

juego como animal entre tus riveras,

piedra sin ajibe ni ortigas de auroras,

invierno de transeúnte helado

abrazas mi ascua de nicho,

al abrir de la flor que espera,

segunda tu avenida sin corceles de viento,

ni rizadas venturas afilabas mi carcoma,

oscuridad vencida alegre,

afinaba mi acordeón de quimera,

un transcurrir frío sin secuelas de difuntos,

deslomarse pulcro, entre la grama

de un recién abierto invierno.

Entonaba un grillo

un chirrío de soneto,

miraba mi estrofa ausente

blanqueándose entre hormigones

de leche,

siendo mi vida más

que un simple paso a la muerte.

 

El Castellano

 

LAS NUEVE:

 

Los verdes eran azules,

amor como rocío en la mañana,

viento de cantar

entre tu ciprés secuaz,

despertaba la flor hermanada

con el idioma de la mañana,

viento entre mieses más altas,

era yo entendiendo

el idioma de tus pájaros dormidos

situado entre rejas de gramas,

y tréboles carceleros.

Todo despierto, rigurosa plenitud,

depuesta el alba

y sus rigurosos peinados de luces,

eran las nueve en el patio

de mi amada llena,

su sauce brilló y vibró

sus cuchillitos de hojas

con cuantos años dispuesto a andar,

calles con callejas me llevan

a su mar.

Donde intranquilo se acuesta mi Sol,

cantada abrazó la flor

al viento que pasa y no mira,

que arropa y no descubre,

canciones que bailan su mañana,

por pájaros azares que la vida trae

y en su patio encuentran.

 

El Castellano

 

A UNA ROSA DEL TIEMPO:

 

Verde rosa proscrita

abre del tiempo verdades

que inflaman la oscura noche,

al flamear del angosto

su espina cierne,

hojas del tiempo se cierran

rizando, caracoleando

una espiral malva,

vetustos testigos

estambres del fuego

y de las sombras nacidos,

osadía violeta

entre raíces de siglos,

ascua que arde deseos,

crepitan pétalos

encajados, una realidad

sin techo dorado

firmamento anudado

por cuanto ha conocido,

no llegó su marchitar de brea,

guiños al viento descubre,

mira y se sonríe,

en aquel diáfano cuarto

de estrellas sin encarnar.

Claro oscuro de su prendida suerte,

alumbraba lo inerte,

entrometiéndose por rejas

de momentos tenues,

sotos sin hueso regentaba,

vagos lindes sin estatua,

ni otras flores

que su belleza, empañaran,

soledad perpleja del devenir,

aguzada torpe sin rostro

ni desdén devorado,

clama silbidos

que colman de noches

y sus vestigios,

abriendo estelas

tejiendo sus casitas

de arañas que flotaban

como lunas tendidas

del techo de su caverna flor.

Desnudando tristezas

llamando al oro

del alba

y su recto oásis de Sol.

El Castellano

 

CERTEZA:

 

Mi Dios es real y la noche me hace realidad.

Yo soy la historia de un muerto.

 

MARIPOSAS EN CARRIL:

 

Compases labrados

de un tiempo expirado,

soslayado

ademanes de que el amor existe

y corre los parajes

de tu sembrada piel,

resguardos oníricos

de lo que llegó a ser,

como noche

que aguarda el resplandecer.

Siempre nos deseamos

como abejorrito a la flor,

como piedra a la montaña

y agua de cascada a la pendiente

eso es amarte ferviente,

como agua de marzo

abre la primavera,

quiero estar a tu vera entera,

y ser espectro de primera,

no será eterno mi mármol

pero te alzo un beso

como cántaro,

vales mucho corazón

y por si no lo sabes eres sentir

como rayo

que tornasola mi corazón,

te descubrí nos descubrimos

y nada quebrará el designio

que Dioses aguardan

mi princesa del lago

de mi ilusión

mi Araucana de emoción,

no partiremos sin ir de la mano,

en alabanza canta un cuclillo,

dejando canten todos los grillos.

¿Cómo encadenar la luz?

y atar las mariposas,

¿Cómo escribir sin fijar horizontes?

y anudar plomos sin fundir a ideas fugaces,

cómo conocerte y no besarte,

te entiendo y a la vez te siento,

sin semáforos y alquitranes,

sin hormigones de leche,

puliendo el blanquecer de mis ilusiones

que te prometen,

distancia quejumbrosa

entre alas que sostienen

que en tus ojos soy bruma que florece.

Y mayo que reverdece,

contigo soy lo que quiero ser,

mordiendo la solitud

que desvanece,

entre corajes nacientes

y soles pudientes.

Quiero tu dicha eternamente,

siendo el lado de mi suerte.

 

El Castellano

 

 

BRUMA DE OTOÑO:

 

Afinaré mi melodía

para sordos,

desmenuzaré la luz

que brilla y alumbra

a oscuras

de la razón más plena,

entre sílabas

de la palabra meseta,

abriré el son

de grillos tartamudos

y erizos de idea;

Me guardarán el vilo

transeúntes de crispadas

espumas de luna,

entre corceles ciegos de viento

encenderé, viajará

mi verso.

Avivaré aspas

de molinos precoces,

mi sol dormirá

un cuclillo despertará,

tiempo entre escalas azules,

y espadas florecientes

navegaré hasta mi suerte.

Por soliviares vetusto

y sus flores de cardo,

soñaré el recodo

y sus ramblas de ensueño,

me enraizará el hinojo

mi sendero esquivo

hasta que se vista de endrino,

negra torcaz aletea

hasta posarse en mi cuerda,

caracolea

el romero mi destino,

surco ahondo

de vid y centeno,

de trigo trillado

en colapso de sienes amarillas,

monte olvido

de mi recuerdo,

fugaz entre estambres plomizos.

Aletargo maestro

de cuchillas calizas

hueso de cal y canto,

corre la sombra

de mi zozobra;

Por cuanto yo he conocido,

quizás más

que un almendro seco,

cuervos fugitivos crascitan

el reverdecer de la encina,

picotea mi cabeza

un pájaro de hondo trino,

hoguera de desquicia hiende mi ser,

por barrotes de esparto

esperando que llueva del cielo

como antaño,

profuso soliviaré

este diente de espina

buscando rocío

anudado en flor.

 

El Castellano

 

 

ESCARCHA SOMETE:

 

Avanzas el campo

de mi irrigada sien,

cara por cara,

ojo por ojo de este abrojo;

Destino ciego de mi celaje,

bronco mar de trasiego

al broncinéo lar

encorajinado, nacido

de un pelo de un pelo,

rescoldo socavado

un acre sin pestaña hiriente,

vistas tras los espejos

para ser libre,

y enraízar este Sol ferro

que rehuye, desnuda las nubes.

Es un viento solar que me encara,

y afila mis fauces

que desencajan el tiempo

que ya marchó.

Pude venir a vivir

en la ola de luz serena,

el relámpago me alzó en compasión.

Pude renacer

pero no soy adorable,

desde estos acres

traigo

la flor de difunto

insoslayada,

sembrado el tiento

queda resurgir del azabache,

y bailar sones de grillo,

con sus raíces del mañana.

 

El Castellano

 

URDIMBRE PRENDIDA:

 

Desempeño, tejer la letra

infinito parco de estrella,

desmenuzar lo efímero

donde plañe la belleza,

capturar gotas de lluvia

en estambres que acrisolan versos

de madre flor poema,

avivar su ascua eterna

de silencio acristalado,

hacer lo diminuto gigante,

y lo gigante magia de ensueño,

abrir fauces de la fiera

y ver qué espera,

bailar en el seno de un arco-iris

despertar quimeras sigilosas

en cumbre saciada,

encontrar cadencia anhelada

bañándose en mis recuerdos

como pez iridiscente en llamas,

ver la espuma de la letra

y acompasarla,

abrir el pozo de ilusiones,

desnudar el azabache

que llora la ausencia habitada,

por mil dragones de cien fuegos,

hablar y destrenzar el idioma

del silencio malva.

Rejuvenecer la letanía

entenderme con mis Dioses,

encontrar la certeza dibujada

que puede ser mejor,

afilar hierros de espadas de vocabulario,

dibujar ocasos venideros;

Sumergirme en la oscuridad

y volverte a soñar,

nueve cosas dejo en mi tintero,

todo lo que espero,

lo que nunca escribí.

Si supiera hacerlo no escribiría

lo que siento,

yo sólo pinto lo que no ven mis ojos

aljibes soterrados de mi calavera,

caracol es este talento

unas veces llamado tiento,

el mundo reposa en mi libreta

yo soy su dueño,

papeles testimonios en blanco

de lo que es para mí escribir,

ese idioma de los Dioses

danza de ninfas y sátiros

que abren su caudal de tinta.

Con besos de rocío.

 

El Castellano

 

DESTELLEO DE ESTAMBRES:

 

Eran de noches eclipsadas

un fértil embrujo de sangre,

en los jardines que el aura gasta,

y sus notas de clarines reverdecidos,

un poema me alzaba la dicha,

entre gatos relamiéndose el hocico,

se construían torres al clamor

y su trasiego azulado,

serenidad en rostro de mi aljibe

preñado, sueños y vicisitudes alumbraba,

escalinatas al sosiego mañanero

que todo avanza.

Incolume , ferviente desdén

estre flores granates de sangre,

era mi sueño cojo abajo los años

que sembraban patios sin flores

sólo de versos, al menos eso.

Un beso sin mares de boca,

una caricia sin pieles erizadas,

una escala al infinito horizonte

sólo para observar quieta mi desquicia,

como espina que sin rosa no se afila.

Fulgores efímeros, inusitados,

en superficies de charcos migratorios,

era feliz mi tordo rutilante

de mi jardín, en el que lo pequeño

es jactancioso y todo rige la ley suprema

de la belleza desnuda,

con tez de arcilla dolida.

 

El Castellano

 

ACRISOLADA IDEA:

 

Acristaladas, relumbradas fuentes

patios de ideas remitentes,

soles pudientes entre espadas fulgentes,

narcisos dementes, encorajinados tapices,

malvas del sueño vespertino, precoz,

carruajes de sienes nacientes,

ilusa suerte en colchones de nubes,

quebrarse quiere al inusitado compás;

Mañana abrirá la nada,

hondos cobijos del ayer,

no puedo dejar atrás,

llueven ayeres en gotas,

hematite del fabricado mañana,

solaz escarcha que me acostumbra,

por nidos de grama y sus testigos;

entre cuchillos de silex avanzo,

dejando generación seca

del brillo crispado.

Octubres secuestrados en su halo,

gritando el sueño, de los noviembre,

entre fríos feroces.

El azul musitaba entre los árboles,

grité no morir aquel día,

ser relámpago de la brisa,

en esta tierra sin nosotros

traigo el ababol de un otoño que juega

y rehúye los párpados,

como hojas secas prevalecen

el huir de los pájaros.

Destino me alumbre allá

donde los peces se anidan

en los árboles de atardeceres,

joviales como joven vientre de espumas,

el tiempo acaso no partiese,

cansado de ser siempre el mismo,

hogueras atrás yo no estoy despierto,

calzo mis campos

en enredaderas de sones perpetuos.

y afiladas vides de Dionisio.

fenezco como fenece por los siglos

el almendro.

 

El Castellano

 

 

ONDA PERPLEJA:

 

Luz cautiva, ardua, ofrecida,

el viento me ha dicho,

de su furtiva llama

que él no traslada,

abrí la pupila de la noche,

me vieron cinceles

sonámbulos,

pinceles sedientos soñaban

un ocaso perdido,

espigas blandiendo tiempos

caducos entre retozos

de jóvenes margales,

sin aroma,

el celo del paso del río

cuenta de enredaderas

y sauces cabizbajos,

entre álamos abre sendero

el cuerpo que no se vence,

acristaladas ideas

de renombrada senda

por membrillos

y nogales tartamudos,

era tiempo de trepar el tejado

con gatos fugaces y lunas sin sábanas,

ferviente suerte entre barrotes

que me alejaban de la ciudad

crispada, humeante, entre gravas

y alquitrán florido de edificios,

huir no es opción

pero sí solución.

Hondo reflejo el curso del latido

que amilana a dos voces,

el presente huido del precipicio,

era una ventana

y una nueva esperanza,

zanjas de carriles

sueño que aquellos pinceles

me pintaron el sueño,

y seguí de aquella luz su reguero

disperso, etéreo.

Hasta vivir en la sílaba.

 

El Castellano

 

RIERA DESLIZADA:

 

Hundido por juncias,

despertando caléndulas,

someras, solariegas,

era otro lado donde estaba

hablando, entablando con Ostara;

la tierra que no era pobre

su rigor contestaba,

prado que desciende

juntando un barbecho dolido,

conquistado,

marjal de claras hierbas

flaco acre dispersaba,

bancal de cizaña primaveral,

sutil caricia rizada en patitas de abeja,

parte de mi casa soterraba la desquicia

de un frío traído, heladas patriarcales

por aullidos de viento voraces,

como un rosario deslizado

con aflicción por la tierra,

un silbido del patio oscuro

como lamento sin lluvias socavado,

semillas brotar escabullen, pregunto

vive mi lluvia soñando

vivir deslizándose por la pila sacra

de tus pechos tersos de vientre de seda

y espuma, angelical rostro

llamando florecer colores dispersos,

vieja cueva cantando oscuridad,

como tránsito al amor por tu viña,

cantar de mirada extranjera,

hasta hacer la tierra nuestra.

Impetuosamente soy varón

y no dejo guerras personales para mañana,

ni ganar a puños pequeños,

de opiniones sin cuarteles,

firme elaboro mi respuesta blandida,

vieja, en savia bruta elaborada

necesito mi vera con sangre,

necesito mi vera acompasada

por tu soplo de mujer labrada.

Mi destino como árbol desgastado

de honda sien y senderos de carcoma

apuntalaba mi perpetuo mañana,

acicalando sus ruinas

para elevar su sabor de antaño.

 

El Castellano

 

 

INVERNANDO:

 

Camino la sierra

y labriego empedernido,

afilan cintas de esparto

y jocosos pinos bordean el monte,

era ella caminaba siendo mujer de húmedas hojas

y gramas recién nacidas

anudadas a la cintura,

era tiempo suficiente

para el recodo de un fondo fantasmal,

estallaba el acre que pisaba

palmo a trecho,

ribazos se despertaban sin alba

dejé un lugar ramificado,

más allá de juncos

y fardos de nueva cosecha,

sin ir más lejos

abría la tierra vieja invernando

su ombligo de invierno

la carrasca de hoja inmoble afinaba

sus dientes de hojas

que el viento pasa y respira.

Campo lejano por cualquier parte

sentir que dejaría plisado

por encontrarse con tus ojos,

pecho de paja nueva silo dormido

de hondo surco y barrizal,

oscilando el filamento de un severo cardo,

entre caracoles mutantes, judíos blancos,

dejé mi traje a reverdecer ortigas y orugas seculares.

entre la jóven hierba y el rojo trébol

del sendero,

recojo mi árbol del mañana y me marcho.

 

El Castellano

 

RAÍZ DE SOMBRA:

 

Nací cuando se disolvió la sombra,

era un patio de grises arañas,

con oscuridad en cada flor de luz,

rizaba y caracoleaba, una yedra su alba,

se acostaba el sueño dormido,

en sus ojeras de nácar de luna,

gritaba la eternidad por una siembra esquiva

que abría la espiga de versos carmín,

una sangre de espera en ababol flameando

es un sendero que abría el cuclillo

en su nido de espinas,

era su vida un soliviar

donde soterrar su miedo a no volver, a brillar,

temblaba mi cepa, un látigo de uva quieta,

livio, liviano, forjado, labrado, superior

es y era un campo de malvas de luna,

yo tengo huerto de sombras

que visitan soldados alados,

mis flores de difunto,

que abren sus soles

en crepitar de amarillos tules,

babéa alegre mi babosa

avanza sin casa,

que no sea mi tiesto,

donde enraíza mi vida,

límpido, es mi ávido deseo

fulgurando un crepitar descorchado

de mi luna de relojes,

acababa de llegar

a la cueva

de förüq vampiro,

allí donde las polillas

no tenían ni quitina,

tejía yo en mi tela

asida la brepticia

del amor a mi estirpe,

desde mi muerta vida,

al compás que marcó mi despedida,

puliendo este hueso

que me habita el corazón.

 

 

 

El Castellano

 

 

OSADÍA TEMPRANA:

 

Cuando te amo

mi mente se hace libr

invade una amalgama

de colores jactancias,

abandono mi sombra

para saber quien ser,

un colapso de ideas me conforma

para encontrar beso y abrazo

sin despedida,

lo común se hace efímero,

y magia del segundo

traspuesto

entre la calma de la vid

y el chopo que dora el otoño,

cuando yo te amo umbrales abren

dejando mi luz intensa,

no porque lo diga yo

es que yo te amo,

no porque lo digan mis abrojos

de poemas rizados

si no porque esta realidad ya

no nos pudo sostener

sin unir tierra y cielo de tu ser,

cantaron mis grillos sonámbulos

el ser se enmarcó por crestería,

ganó una osadía temprana

y volví a vivir,

cuando yo te amo

estrellas acompasan

un fuego de nácar,

la valentía se hace fiereza,

el instinto no se duerme en sigilo,

las puertas se abren

cuando nos amamos

la realidad se arrulla

ante nuestro paso,

las pesadillas desvanecen

los cariños multiplican,

quedamos solos tú y yo ante la nada.

 

El Castellano a 30-10-2017

 

TRANSCURRIR HELADO:

 

Tiempo vorágine narcisista

que todo abarca

todo se lleva

desde el infinito del mar

al acrisolado

de la realidad del hombre,

retorcía en su nuez

que tenía más duración

que el punzón de la vida

que todo rige,

ilusión dormida en el rayo de sol,

veleta de nueve direcciones,

hueso que crepita lunas y soles

camino de ilusiones,

despertar de conciencias

susurro que gritan las estaciones,

caducidad avanzando

memoria relegando,

surco de vid y arena

surco del trigo y la sinestesia,

etapa doliente inventada

en lágrima del sol pudiente,

retorcer del viento

guiando realidad,

somero descanso

en el remanso de la idea,

nacer, crepitar, extasiar

en manos de su padre destino,

encontrar, desnacer

acaso acabar

en la nuez del tiempo,

relapso ciego

negándose, afirmándose

en su trascurrir etéreo,

del que ninguna materia

escapa a lo mutable de su ser,

compás de pájaros dormidos,

nidos para nunca vencer,

colmenas a lo efímero

que abarca toda disposición

de lo que se cree superior.

 

El Castellano a 1-11-2017

 

CANTE SEMPITERNO:

 

 

I

Marcaba el reloj, la una,

en diáfano cuarto

sobre una noche monótona

y gris como su luna.

Polvoriento cráneo,

Tímido sonaba un espejo,

como canta un ciprés sobre el huerto

como vaga una sombra,

buscando copla de su desaparición,

Frío, iluminando compás yerto de un cielo oscuro.

De sones y música pretérita,

sinfonía triste de búhos y cuchillos,

de lechuzas y mirlos dormidos.

 

 

II

Oh, alarido metálico,

sentí un alarido recorrerme,

chirriando toda mi carne,

avalando el bostezo mi corazón,

pasea largo de un hastío,

en reloj arrinconado,

que ya sólo sonaba,

su eterno segundo,

en manecilla, parecía casarse

la monotonía

como gota al repicar

a un fondo que llegaba y no llegaba.

 

III

Estamos describiendo un día de otro día

un ayer de otro ayer,

de un huerto mustio y dorado,

finalmente llorado por su penumbra nocturnal,

letanía de música antigua

sobre lo que siempre estuvo,

un amor que quiere ser y solloza,

que nunca será,

porque siempre fue y nunca volverá a serlo,

al menos igual.

En sigilo de alma imperecedera,

de crujido de una luz errante segadora.

 

 

IV

Oh manantial de nuevo resurgir.

Manantial del que no bebí

dormí y soñé

mi corazón nido y colmena

de purísimas abejas,

amarguras por dichas

fabricaban sus patitas,

aterciopeladas,

oh, dormía,

proscrita templanza,

nunca palpada,

alumbrando madrugadas, y sueños

del cenit, despertó el nuevo día,

con un halo de jazmín, en viento,

como llantos de fuentes,

y colorados pétalos.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

INCÓGNITA DE LUZ:

 

Ven, la luz es otra dimensión

para los que vinimos buscándola

noventa veces el viento

voy rumbo al postigo incandescente,

por ganar esa luz,

han de llorar animales superiores

y bestias y volver siempre

por sus lágrimas

vivos y muertos han de regresar

deben afinar, sus ojos entre destellos,

y ocasos de antes y después

ganar su piedra infernal.

 

 

 

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García a 2/03/2022

 

VERDINOSA LUNA:

 

I

 

Sendero sobre la verdinosa piedra,

y bajo árboles

que aún conservan

jóvenes, verdes aún

sus copas, agua, un manantial

con piedra rodera

su canto de sediento poeta,

que rueda silenciosa,

el gran sabio se cuidó del necio.

Y dijo:

-Poeta salmista, arre, arre,

vamos camino al Infierno flagrante;

lavó la lluvia bajo azulete,

y alzó un muro blanco

del tabaco prendido su pipa.

 

 

II

Un tibio aliento se enervaba,

del otoño caduco

y un invierno estoico,

que oreaba su caléndula,

florida, jovial,

latían versos juveniles,

de corazón sonoro,

como almendro recio de oro,

caminaba,

Vagaban, músicos, sabios, poetas

y alquimistas, salmistas, obispos del verso y guerreros difuntos.

 

III

Oh, pegasos, blanquísimos,

Pegasos, llevarme,

vamos rumbo al infierno.

En vuestro lomo y regazo

voy seguro.

Nadie fue aún capaz

de romper la luna del espejo,

yo fui el ejecutor,

rompió el espejo,

vamos rumbo al infierno,

adelante, vino la guerra,

por vara del juez,

por el sobrio bàculo,

o el cetro, gira,

mi canto rodado de poeta,

como soldado,

como amanecer roto.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

LUSTROSA DICHA:

 

El sol luce, esta noche

algo va erróneo,

refulge mi admiración

brilla en mi pecho,

adentro el sagrado sendero

de este amor,

mis ruegos de una vida

a tu vera,

sol mío tu hierro arde,

con sopor,

tu vida gira en torno la mía,

todo era y es

como debe,

algo cambia

nunca más

que si puedo

blandir,

surcos de fuego este cielo,

segundos memorables

vidas atemporales,

criquean los grillos de Hipsípila,

alzado al momento,

dejado el horizonte,

veía una fortuna respirando,

era lo sagrado en vena

reluciendo

campanas silentes tañendo,

mordidas y ocaso,

abierto mi sortilegio lunático,

para siempre,

sin fin ni orden,

no sea elucubrarte

este sentido despierto,

que avanza no reposa,

lame tu carne,

como oro se frota en paño,

vida en compañía no es osadía,

querer lo que extasía tu sonrisa menos,

hilvano con hilo las tres hermanas

el negro hilo del destino,

resumo que venzo,

este granate que luce enervado,

encaje febril,

más lejos de lo que el querer pudo,

lustre olvidado,

mi clase de fantasma,

por si vuelvo a vivir...

Que ella es mi sangre que quiero beber,

de infortunios bañado,

llamo a Quot el cuervo,

oh te ofrendo todo cuanto ven mis hijos ojos

debido como hombre, nada poseo,

cuan grande mi gozo,

de tener visión y voz,

estrujo su rostro en el mío,

todo lo que hago

redención,

por si algún día

oh cambiara de opinión,

vacío late perplejo

a través de esta noche iluminada.

Debido soy más completo que la llenez,

Quot, del tejo de Odín mi padre,

oh sol justo,

acoge el poder de mi hermano cuervo,

le prestaré mis hijos,

su sabiduría me acrisolará,

para decir vine, viví,

y no hubo rival ni hijo la ignominia,

me volviera dichoso de reunirme con todos

hermanos en el Valhalla,

brillaré y siempre moriré

como Hipsípila,

caudillo su Sol.

 

 

FÖRÜQ

 

 

 

ROMANCE HEROICO

SORTILEGIO SEMBRADO:

 

I

Miro su ventana de tranparencia,

estelar, afilo ubérrima garra

sin sacar tajada, , la necesito

deshacerme de los días sin as

me forran y envuelven, miro su rostro,

otra vez , sin miedo acérrimo en cara,

No soy tu tiempo ni acecho tu pore

la encontraré sin presagio templanza,

para hacerte saber que los eclipses

suceden, el sol muere, a embelesada

y renace despierto, necesito

caer en ti, hacerte descongelar parda

en mi sentido vívido despierto,

el tiempo y la historia de mí no acaba,

ella, jamás narrada, necesito

ver a través mis sentidos que emanan,

conjugar el reino inerte viviendo,

para construirte a mi lado mi graja,

si vivo, más lento muero por vivir

para acercarme a ti, mi masajearla,

empero, te empero te necesito

hasta que llegue fría luz en aspa,

toda vida surca, pozo de vidrios,

apuntando sueños, osar avanzar

besar terneza de rostro acaecido

para ningún astro importe acechanza,

deslumbrar en luz sigilosa en asta,

y atónita que fui, seré, elaboro,

admirando tu cálida melaza

de mujer valedera, mi ascua gira

este rey de azada, señor te amansa

no llora mas que sangre para regar;

vidas en color, rezando acechanza,

quiebren firmamentos secuaces, supla

efecto mi sortilegio en luz malva,

antigua, abata todos enemigos

recoja mi porvenir, y mi pana,

para no encontrarlos más, empero

que sin ti, la felicidad veo blanca

afilaré y volveré a mi desnacer

tañida toda tercera soleada

de mi madrugada, no es arrogancia

es no ser necio, el lugar donde acaba,

no es el lugar ni de donde vengo ni

donde estaré cuando las hadas cantan,

de la bella muerte, me enamoren vil,

atrapen, sonrojen, cuando amamanta

yo, pediré permiso para siempre

quedarme en mi lugar y te complazca.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

 

 

SORTILEGIO SEMBRADO:

 

 

I

 

Miro su ventana de transparencia estelar, afilo mi garra ubérrima, sin sacar tajada, bueno, necesito deshacerme de los días que me forran y envuelven, miro su ventana otra vez sin el miedo acérrimo,

 

encontraré sin presagio furtivo, no soy tu tiempo, y qué, eh te necesito para hacerte saber que los eclipses suceden como el sol muere y renace despierto, necesito caer en ti, hacerte descongelar en mi sentido vívido despierto, el tiempo y la historia de mí, jamás narrada, necesito ver a través de mis sentidos, conjugar el reino inerte para conjugarlo a mi lado, vivo y más lento muero por vivir otra vez para acercarme a ti, llegó mi dia, empero, te empero que te necesito hasta que llegue la fría luz lisonjera que toda vida surca, poso de mis vidrios, apuntando a los tuyos, osar besar tu terneza de rostro sin ningún astro importe más, deslumbrar en luz sigilosa y atónita que fui seré y me construí, admirando tu cálido regazo de mujer valedera, mi ascua gira este rey de la azada, señor de lluvia que no llora más que sangre para regar sus vidas en color, rezando a mi mismo, quiebren firmamentos secuaces, supla efecto mi sortilegio de luz antigua, abata los enemigos recoja mi porvenir, y siembre mis penas, para no encontrarlas más, empero que sin ti felicidad no veo afilaré que volveré a desnacer tañida la tercera campanada de mi madrugada, no es ser arrogancia es no ser necio, el lugar donde hoy estoy, no es el lugar ni de donde vengo ni de donde estaré cuando las hadas de la bella muerte me enamoren, atrapen y sonrojen, cuando pediré permiso para siempre quedarme en aquel lugar contigo.

 

 

I

Miro su ventana

de transparencia estelar,

afilo mi garra ubérrima,

sin sacar tajada, bueno,

necesito deshacerme de los días

que me forran y envuelven,

miro su ventana otra vez

sin el miedo acérrimo,

encontraré sin presagio furtivo,

no soy tu tiempo,

y qué, eh te necesito

para hacerte saber que los eclipses

suceden como el sol muere

y renace despierto,

necesito caer en ti,

hacerte descongelar

en mi sentido vívido despierto,

el tiempo y la historia de mí,

jamás narrada,

necesito ver a través

de mis sentidos,

conjugar el reino inerte

para conjugarle a mi lado,

vivo y más lento muero

por vivir otra vez

para acercarme a ti,

llegó mi día,

empero, te empero

que te necesito

hasta que llegue

la fría luz lisonjera

que toda vida surca,

poso de mis vidrios,

apuntando a los tuyos,

osar besar tu terneza de rostro

sin ningún astro

importe más,

deslumbrar en luz sigilosa

y atónita que fui, seré

y me construí,

admirando tu cálido regazo

de mujer valedera,

mi ascua gira

este rey de la azada,

señor de lluvia

que no llora más

que sangre para regar

sus vidas en color,

rezando a mí mismo,

quiebren firmamentos secuaces,

supla efecto mi sortilegio

de luz antigua,

abata los enemigos

recoja mi porvenir,

y siembre mis penas,

para no encontrarlas más,

empero que sin ti

felicidad no veo

afilaré que volveré a desnacer

tañida la tercera campanada

de mi madrugada,

no es ser arrogancia

es no ser necio,

el lugar donde hoy estoy,

no es el lugar

ni de donde vengo

ni de donde estaré

cuando las hadas

de la bella muerte

me enamoren,

atrapen y sonrojen,

cuando pediré permiso

para siempre quedarme

en aquel lugar contigo.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

Lugar Cabanillas del Campo Guadalajara España

a 26-02-2022

 

 

 

ODAS SEMBRADAS:

 

Duero:

 

Grita mi estupor y cuchillos

hieren volteando

una boca que la onda mece

flameando.

Se duerme la costilla

en el altiplano enjutado

de hayas y fresnos

recuerda su geología

únicamente saboreada

por el soñar de los picos,

virginal cuna del Duero

con tus curvas en rotonda

de castizas fuentes y abrevaderos,

dulce azada de agua

que bascula el sentir

de la enamorada palabra,

por cimas tu voz se hace meseta

haciendo el amor

con los pájaros dormidos,

templo y morada

de la cepa que a ti te alcanza,

agua furtiva corre por tu era

y reposa en tu infinita onda,

que se riza, que se insinúa

en vaporizadas Torres de belleza,

que en tu alma anidan,

sortilegio de rosa y clavel

cenit del dolmen tallado,

quién a ti en la vastedad del ser

en su pecho te lleva prendido

el fuego en fanal hoguera

en anchos panales de tus abejas.

Cuentan de la vida del chopo

tus diez mil espumas,

que por sierras

tu rúbrica dejas,

navegante con alas azules

el terreno que jamás te vence,

secretos de amantes

tus aguas llevan

haciendo bullir el inframundo

de los amores y sus galas mayores,

agitas con sangre terrena;

el candil que abre en espiga,

anudando en tu cintura

tu idioma olvidado

pasando años fugaces por tu campo,

rodeando en ortiga

el triguero espárrago,

girando de la vid tu capazo

y sus manos,

haciendo de tu Vera

un Dionisio que al tiempo fermenta

tus besos de tierra.

 

El Castellano

 

II

Flor de agua eres,

en memoria mía,

tú río Duero,

bello como un laúd fluyente,

trovadas tus andanzas con las que juegas

y meces.

resuena tu aroma en cansadas curvas,

coronara mi sien tus tardes de fuentes,

oh, hervidero natural,

de amores y trinos como ángeles,

tu orilla adoraba, que era tímida y dorada,

 

alzabas hojas sin pesares,

arrojabas yerbas al terreno,

blandiendo tu frescura,

melancolía niña que no te abrazaba,

a tu magnitud canto,

transparente y pura,

emblema de agua y lanza

de vino y su cepa.

Tú mi amor desonocido,

por donde empiezs,

y por dónde acabas,

arpa oscura

parece la piedra que hundes,

tu cáliz de poder y de comuión gentil,

de fauna ancestral lloró y llora

la Hispania milenaria.

Oh, tu libertad de prisión en silvestre rienda,

Tapiz y poción de colores

espejo eres Duero de Luna

porvenir de vejez y su espada azul.

Arrebol y reguero tú de Sol,

olor de flores escuchando

la vida de tu cantar.

 

 

El castellano Miguel Esteban Martínez García a 03-12-2021

 

REFLEJO NAVEGADO:

 

Caminillos vencidos

sin escalas a una segura muerte

asida de un cielo de una estrella.

Granate lustre encontrado,

reverdece que no fue poco,

a ti nube imploro,

lleves los ocres

donde allí no existen,

todo juega en tus rizos de plata.

Hazme libre una vez;

Atravesaré la mirada del espejo,

y su fantasía profunda,

seguiré indemne acontecido,

me apoyaré en mis espaldas,

flagraré de mis espíritus

una verdad,

que crezca, devore

surcos de vana hipocresía

y sus llamas

que interés confluye,

leones aquí

dominados en mis venas,

una sombra fría me habla,

me relata el final

en letanía del tiempo cuando cruje

sólo una vez

por última vez,

hablé yo con encinas

que sujetaban mi esperanza

en campo abierto

sólo marchado

por las estacione

ni mi jardín azul

ni mi acristalada fuente

con mi olmo desnudo

y mi ciprés de valer

ni mis hijas caléndulas

hijas esposas del sol

flores de difunto escaladas

jamás me recordarán

ni contarán sus penas,

silencio de mi enemigo,

encontrado a solas

resonando bajo el asfalto,

vestiré mi fuente de brillos anisados,

abriendo generaciones de luz seca.

Encontrando verdades

bajo las piedras del monte,

liberando el oscuro sentir

fuera los cielos

volviendo al final sin comienzo,

al dulce tormento

y su vuelta al inicio del sentimiento.

 

El Castellano

 

FLORECIDO MÁRMOL:

 

Días oscuros en la plaza del Sol,

abrirse pudiera entre rayos regentados

matices insoslayables, fauces brillantes,

y candados de luces, humilde haz,

purpúreo al tacto, suave nube rígida

impalpable entre ocasos azules,

y leones grises,

con tacto terciopelo

una vida de amor eterno,

ola infame viene crispando

metales y fuentes, soberanos eclipses

que el viento nocturno navega y juega;

soledad atónita entre enjambres de gentes,

confiante sentirse bajo el Sol humilde,

espumas de ángulos fugaces,

me palpita amplio con serena voz

desangelada, la vida del hielo,

helor entre escarchas,

y su vorágine de cementerio.

serpear entre raíces ahogadas,

afluidas esperanzas unidas

en el trasiego.

con el viento te digo

que no te olvido ni muerto,

no surcaré sus vetustas alas

ni enterraré mis ilusiones

en sus jardines de albas

y hiedras voraces.

Entre ortigas que abren insomnios

fugaces colaterales

donde exista el acero y ala de pecho,

dormiré en los siglos de tus ojos,

entre turbios cipreses con sabor a luna,

entre la grama reposaré mi razón,

despertando habitando mis granates

huéspedes de mi corazón.

 

El Castellano

 

MIRADA HILVANADA:

 

Miradas sacrificadas,

en el vasto infinito

que hace nombre el color,

entre cristales y sus cuchillos

de verde espliego,

entre corazones de cuarzo

fue mirarme dentro de tus ojos,

severos, hondos

como pozos sin cuenca

ni final.

Era el sonido de un murciélago

rasgando sombras,

todo lo que quedó sin marchar,

ruido de otra tempestad,

que sacrifica y avanza

truenos del umbral,

ventanas al paso de los años,

quedarán empañadas,

algunos no cambiamos

a la vuelta de la estrella.

Resguardos del precipicio

aventando el alma,

me miro en el cristal de tierra

y azures desvanecen

azabaches crecen

tapando lunas sin relojes

estampas valientes entre yedras

echando flores,

mármoles dormirán sueños

arremolinados

en aspas afiladas del miedo.

 

El Castellano

 

 

PECHO EN HIERRO MONTADO:

 

Infiere de nocturna flor

nuestra cabida de luz vana,

un día será el siglo de matices

con su avenida escalonada,

suerte en mimbre de tus estrellas

en mis pupilas,

desafíame el lucero

mi malva runa,

satina mi firmamento de lunas,

llega donde no llegan las enredaderas

de mis vilos noctámbulos,

soy enfrentamiento con mi existencia por ti

partida, vestirán las flores mi magia,

para florecer madrugando,

y que su espera me sepa bella, clara

como el osar brotado en primavera,

centella que gasta tu ambrosía amada

cobrando a mis cerrojillos nacidos del alba,

argos sumos en luceros despertando sus arañas,

nubes cabalga, aire sostiene tocando mi esqueleto,

Campos de Castilla, soturnales labradores,

abrid la tierra espera nuestro fruto de nuestras lágrimas

en acequias, hasta que llore el sudor de nuestras manos,

y las matas canten el fragor de nuestras bocas,

¿Quién me conoce en estas sierras de hoz y guadaña?

Yo soy el encargado de abrir los cielos

hasta que lloren, soy el que despierta a la semilla,

y grita flores con sigilo de chopo me guardo,

y entre rayos de bruma desciendo

hasta mi tierra madre de las sepulturas

de los abrojos creados,

pecho en hierro montado

soy esclavo de mis ojos liberados,

desafiando al viento creyéndole hermano,

soy la vida que me falta por escribir en bronce,

soy sangre, destello que mueve

la hoguera de mi escarcha.

¿Quién viene hoy por mi escala?

 

 

El Castellano

 

 

INSEPULTA TIERRA:

 

Entre labios grises

y ojos de fuego,

cobijan maculados

sueños vaporosos

sin vigilia,

entre gemas

y su áureo amarillo,

ignoto, desdentadas ilusiones

en carruajes veloces,

por mármoles del sueño

y ortigas que sepultan vanos

testimonios

en solaz yaga sin vientre oscuro,

se acicala dura como roca

crepitante que noche pule,

despertaban yunques frívolos

en estas paredes sin pesadillas,

el día sujetaba

respiros valientes,

¿cuántos zorzales partieron?

cuántas fuentes esquilmaron

su luz entre agujeros de trinos,

vasto templo de zarzas abre

su sonrisa por cuanto el río desvela.

Allí no habitará el olvido,

ni en sus brazos secos de siglos,

treparé torres de taciturnos

desvelos con ropa mojada

tras lluvias en mi ventana;

Venceré esta insepulta tierra

disuelto en la niebla,

de cielos en cinta,

por castizos senderos

de errores inmortales

serpeará mi pecho,

y su hierro de idea sola

cada vez más sola

entre corajes florecientes

e hinojos señeros

de senderos que me llevaron

al caudal de espadas.

 

El Castellano

 

HÓRRIDA SOMBRA:

 

Hórrido tronco, nogal excelso

que acunar su follaje baja

a orillas de diciembre,

un mar de grama extiende

el charco verde,

corretea y desliza alegre

la babosa como un párpado

del tiempo,

que la tierra sostiene,

sombra densa, despierta

afilada de filos de hojas

sus pasos flagrantes

de indivisible viento,

cava su lengua de fosa

bóveda de filos sin fin

adentrar sería perder

la propia sombra,

sombra de muerte

clama que es suyo

el nogal del tiempo,

caminillos de plata

tejen escarchas,

heridas clamando el despertar

de la cobijada semilla.

Sombra de nogal

quien te pueda acompasar,

ya no vuelan tus hojas,

ni otra tierra las acoge

cuna de pasos sin horizonte

a tu ramaje cuelgo

sueños por despertar,

vidas por sembrar.

 

El Castellano

 

SINCERA COMUNIÓN DE FILOS:

 

Trepo el angosto filo

de mi torre desdentada,

era un rubor de estrella

solitaria, negra, hiriente

lanzó su espada,

fulgor brillado entre sienes,

plomo de nube

esta tarde ceniza fue,

chuzos de vida,

estáticos frentes del verde,

un carruaje de otoño

que no se vence,

ardua torre mi pasión desmedida,

entre sus curvas de encaje,

brillo de mujer sin engranaje,

limo mi nervio

por fulgores de sangre,

hierve, hierve

soy hombre

pienso que fugaces atrás

si el planeta hubiese nacido un día

esquilmado en seres

solo con ella y yo

la supervivencia del ser humano

estaría a buen recaudo,

vida de mi feudo

mis abrojos nacientes

fuente en extasía que mi letra abría,

granate lustre olvidado,

mi locura a buen recaudo,

es negro este río en tinta marcado,

cumbres de punta y filos

derechos a estas cuchillas de versos,

horizontes malvas clavan

lloran flores el sentir de la belleza,

que mis ojos, sangra

una lágrima como el brotar de una luz pasajera,

como enraizar tu imagen en la retina,

un sentir para toda la vida,

el admirar arde con gasolina,

tu imagen recorre cada parte

y a veces recorro los parajes de la soledad,

sólo encuentro que no los quiero

porque yo te conocí,

y sin ti,

sin ti el cielo y la tierra se juntan

y no hay espacio ni oxígeno para vivir,

los mares caen de las nubes,

el gris se perpetúa,

no hay belleza en mis ojos sin ti,

todo luciría de ocre,

mis sentimientos no tendrían cauce,

el aburrimiento sería pleno,

no habría moción para levantarme en la mañana,

ni tendría estas ganas de ser mejor sin ti,

mi perdición mi bálsamo de lo sentido,

eres mi flamígera llama,

un fósforo y mi hoguera,

mi destapada quimera quieta,

con nombre de flor,

con azares y suertes

entre mis ganas de saberme tu último hombre,

trémulo fuste entre sarmiento y vid,

mi azada me alza hombre de bien,

diestro mi coraje para ser yo

no necesito traje,

hilvano mis venas porque yo soy sangre,

gracias mis Dioses

hoy soy invencible,

el amor me desviste,

hasta ser carne de poema en su lengua,

yo soy de ella,

y ella es mía,

como una comunión explosiva

de luz y estrella nacida.

Sin ella para mí no hay belleza,

no hay vida.

Estoy enamorado

y siembro mi campo.

 

El Castellano

 

 

 

PANAL DE IDEA:

 

Espino amarillo de mi demora

recto aromo entre cardos,

entre hinojos del Sol deslumbrados,

me visto de primer ababol florecido

para ser de la abeja,

y la abeja ser mía,

entre estas guadañas de esparto,

afilo que nazco,

fulgor entre fulgores,

de ojos calizos avanzo,

cuerpo de arcilla

hierro mi idea,

estas espigas me dicen

que quiere tener espinas su sed,

estoy sentado entre una prima retama,

esta primavera que me siembra

yo que soy único poeta de su sangre de ojos,

quién osado me compara,

me blando al nivel

de esta floresta desnuda,

limo mis nervios

con azada de carne de metal,

el miedo grita

de contemplarme avanzando,

me Tumbé en la grama

a pensar, me nació una abeja

que escribe poesía,

soy hijo de la Luna,

única Diosa por Dioses haber sin contar,

luna de guía soy yo su semilla,

tengo ojos donde se acuesta

la oscuridad,

es mía soy de ella,

como flor de su insecto

que la poliniza.

 

El Castellano

 

SIMIENTE DE SANGRE:

 

Tuerce quebrando

este aliento, va reptando

senderos,

que el olvido alzó suyos,

en vicisitud de savia elaborada

saluda a su Sol,

de su ávido granate que le vence,

entiende de pasiones de sus flores,

la floresta cuida

y germina en su parcela,

para ser del campo

su felicidad,

y él ser de su flor,

en extasía de color,

huye de su vida la tristeza seca,

el escribe poemas a la belleza repleta,

en candiles flamígeros

a caricia de ojos,

sí esos,

sus ojos brotados de Tierra,

descansa para seguir creando

la primavera le sostiene

la sangre,

hasta tener el corazón

lleno de simientes

de su esposa del Sol

esperando su muerte,

para que su yerta sangre llore

en flores de difunto.

 

 

El Castellano

 

 

AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:

 

Efímero corre el segundo sin saludar

sin despedirse, sin preguntar si todo sigue

igual, avanza la manecilla de mi reloj,

hoy es de esas noches yertas,

que descubro mi tierra que late

bajo mis pies. hay avidez

en el subsuelo donde la sangre late,

destartalados pilares que me alzan,

recorrido de mi alarido

que muerde al conocerte,

he oído estaciones correr,

mi carne se funde bajo tierra abierta,

frente mis ojos

nebulosas abren, crepitan,

he nacido yo de su flamígera ascua,

mi solferro blande su noble falcata,

dentro mi carne la vida bulle,

su caída resplandeciente,

toda carrasca me dibuja al dorado tordo

de este atardecer,

el murciélago myotis

me cuelga la idea,

desde esta ojera férrea,

hoy me comí el firmamento anidado

en tu mirada aplomada,

soy experto recio como un lobo,

frío de segmentos cálidos de hielo,

maestro de mi espada,

escucha el brillar de mi navaja,

yo soy descendiente del miedo,

ámame como se ama

sólo una vez,

en el que nuestro color sea la piel,

afilo el poder de este silencio,

y te dicta

que te volveré a ver.

 

El CASTELLANO

 

 

VILO RECTO, FORJADO:

 

Con alacridad serena

de mis años dulces

con pulcritud de espadas,

vienes y me das una azada.

 

Al barbecho claro me siembro,

sacando terrones de mi eterno lecho,

de una espina gemía el viento,

y acabó llorando vida el cielo,

 

trazos con ineptitud

de luzarreros que no evitan la sombra,

ella que la llevo agarrada

a mi cadera, sombra profunda sin espuela.

 

Fuera del tiempo, fuera de este grillo de tierra,

afilo mi canto sin despedida,

abrió el espejo su tierra

engullendo lo que es de ella.

 

Dura noche me sostiene

su atadura de luna,

resucito mi etéreo camino de esferas.

 

Recto colchón mullido

es mi enhebrada calma,

que se acicala entre lenguas malvas.

 

Vence este mi viejo amarillo,

como sol de tierra

se llama caléndula.

 

El Castellan

 

 

INFINITO ACIAGO SEMBRADO:

 

Recto vilo me aguarda

esquinado

con su canal infinito de campo

estudiado, consumido

en yerta flor deslumbrado,

yo soy de una caléndula

de su floresta destapada,

soy yo un ababol

con cruz de tinta

en sus pétalos carmesí

bermellón,

no puedo matar por mi tierra

pero tampoco puedo desenterrar

mis raíces,

hoy estuve plantado

frente a carritos de la dama

que alzaban sus flores lilas,

eran como éxtasis en caricia

como beso dado a mis ojos

en lengua de espinas blandas,

caminé al mercadillo

de mi localidad

pregunté por caramelos de miel,

tomé mi café, solo doble con hielo

y seguí caminando

mi lustre jamás vencido,

las malvas me floreaban

por ser ya primavera

los cebollinos se divisaban

pero aún se encontraban fabricando su flor,

para parirla en verano,

bebo agua de la fuente

frente al ayuntamiento,

soy poeta de sus descampados,

de sus molinillos

y de sus charcos,

soy indescriptible esencia

cincelada

en verso de carne y espiga,

en esta higuera del demonio

alzo, trompetas de los ángeles

con sus flores,

y las caléndulas silvestres

me dictan que jamás

acabaré de irme

sin encontrar luz de tierra en ellas.

 

El Castellano

 

 

LUZ EN REPRESALIA:

 

Cubo metálico sin fin,

donde se derrama

mi vida en una hoja,

fieles testigos

involucrados

mis verdes sueños

que sonarán,

goteando una clepsidra de mano

un hierro en el bolsillo olvidado

un barrote y un peldaño,

dejé mi inocencia a solas

por si vuelve,

a mi mesita de noche,

a un rosario oxidado,

a un armario cerrado,

a una vela de candelabro,

dónde yo me casé contigo

en su llama

y juré, juré no mentir más

a este arriano corazón esquilmado,

creí que la mentira

era ser feliz sin querer serlo,

de retuerto desliz

desmiento su designio

voluntad coja de verdades

para anticiparse al pasado,

raudales de belleza anidan

sin ser elección

sueño taciturno en cesta de mimbre,

todas las cosas

incluso las no creadas tienen razón.

Su sueño ha acabado

soñó la vida como su propia realidad

pero en realidad usted murió,

en aquel accidente

el coma le venció

y le introducimos su posible devenir

que lo sintiese,

el tiempo se ha acabado,

debo apagar la luz.

No venció su destino.

Su hoja se completó.

 

El Castellano

 

LUCERO DESVESTIDO:

 

Ven poeta a mi yermo,

descubierto entre álamos

que blanquean

y un sol oscuro de invierno,

un sol muerto

que nubes negrean su muerte

entre caracoles de faroles

y adoquines ermitaños.

Ven vida a mis flores rutilantes

de sombras de nubes

por corceles suaves te escondes

por hormigones de leche

y sus canosos cristales

tu polvo de estrellas viertes

voy soñando mi linde despierto

estas calles de diciembre se encienden,

como perro ladrando de noche,

mientras tanto te busco luna dulce

entre tus mieles luminosas que viertes,

entre cuchillos yertos de asfalto

y gravas secuaces,

el soto mío perviertes,

los edificios suenan

a nanas sonámbulas

mientras tus altas ojeras cuelgas.

Una fosa es mi palabra

que entierran ideas

cual tordos que grama escarban,

verdes granas es un perfil angosto,

pudiese yo retornar al otro lado

y seguir indemne,

no lo sé.

Mientras seguiré crujiendo

sonidos secos, ululantes

de sentidos dentados en haz purpúreo

y su afligido azabache,

yo te busco luna por cuanto yo he conocido

por silos de arena blanda,

por coches y ramajes inertes

que jamás desvanecen,

por cristales hirientes,

y su reflejo, ámbar,

tu idioma secuestrado me desciendes,

días festivos danzaron huyendo

como ecuaciones de estorninos

jamás fugaces.

Terminaste de escuchar mi ruego

sin escapar,

te escondes cuando te busco

entre verdes ramas,

y violetas flores

bajo luz de oscuridad

artificial ciudad,

edificios que no aúllan con el viento,

venas roídas entre encajes grises,

capas de noche humeante,

por cuanto he conocido,

por cuanto he huido

para encontrarte.

 

 

El Castellano

 

CLEPSIDRA DE VIDA:

 

No me iré

sin el hermano de mi trilla,

ni su simiente de grano

sin despedida,

no afinarán ratones de campo

la melodía que blande

y sostiene mi cigarra cada día,

ni mi olmo secuaz,

desnudo, dirá más verdades

entre mares de gente

ni semáforos precoces,

ni en vitrinas de estante

quedará mi latido,

ni aliento marchito

cual caduca hoja de estío,

mi sábana de paja

reblandecerá su añil graznido,

sortearé escombros relumbrados

de metal y cristales vanos

sin hocico.

Sólo hoy diré

que no me visto porque

sí me marcho,

calzaré senderos y alacranes,

calzaré pedregales

y sus nidos de lagartijas,

quizas no me importe nada hoy

ni que digan que yo vivo.

Mis venas serán encajes

de afluentes y sus ríos,

el mundo seguirá quietito,

los males seguirán empujando,

puede que hoy pregunte

a la serpiente de mi cuento

si me devuelve el ojo,

que yo la perdono,

arderá la compostura

de la araña de mi patio,

en un torno que crepitan las maravillas,

los jacintos silvestres mostrarán

sus botellas azules anunciando

que más tarde llegará otra primavera,

y que de la gala de flores

serán primeros,

guiaré mis rebaños por soliviares

que no me han conocido,

entre cernícalos y bosquejos umbríos

sus ninfas conocerán que a ti te miro

que a ti musa me dedico,

habitaré montes y lomas desdeñadas

y su cortejo será embrujo

para que las estrellas rueden,

llenaré mi granero con tus besos

con esta luna

no me detiene ni el tiempo

que se escapa

entre mis sarmientos.

 

 

 

 

 

El Castellano

 

 

OLA DE ESCOLLO EN TIERRA:

 

Clamorosa sombra densa,

es mi soto un oscuro cielo

en el que canto a los Dioses,

no a vosotros, insignificantes;

Así trencen y me trencen

la osadía de un álamo,

que mi padre lleve,

a otra tierra breve,

baco de su trayecto

enardecido,

ni égloga de esforzado

por Salamina lleve,

campo abierto

de polvo y sudor disfruto,

ya no se pudo huir

de la suertuda víbora,

en casaca sin pechera

de topa Licia,

sosegado olmo

compás del serenado

ciprés antiguo,

fabrico del mañana

sendero,

no un hazañoso portento

así como no hay rosal

sin espina,

no hay dicha sin pertinaz

esfuerzo.

solícito de atemporal mar

del tiempo esquivo,

prenderme puedo

de vuestros fuegos,

por los que mi sangre fría,

pervierto, acuso y envuelvo.

 

El Castellano

 

CONSIGNA SEMBRADA:

 

Vesta engarzada,

encorajinados templos,

nacidos del fin de los tiempos.

Túmulos de luz,

con soterrada cripta.

Abriendo, despertando

senderos sin final;

Sólo comienzo marcado,

llamando la resurrección

posando nidos

de nuevas sangres.

Sonando los clamores,

tambores aguardan

la nueva guerra

que trae la vida.

Eterno resurgir

en vestigios yertos

transmigrando

el eterno ciclo existencial

por el que quien nace guerrero,

guerrero muere

y guerrero renace,

para lucha de completar

su alma en final

de navegar el Valhalla,

así bajar hacia arriba

la osadía

de parnasos devorados

saña en furtivo conocimiento.

Que no acaba

como espiral

de perfección.

Siembra con capataz

del único origen de tierra;

Deslumbrado

este hueso avanzo.

 

El Castellano

 

 

LLAMAS EN OJO DE SANGRE:

 

Flameante fuego

de los cielos

acoges

y frío duermes,

que los campos

ya no emblanquece.

 

A ti padre de los vientos

te imploro traigas

tu negro vendaval.

Así choques Aquilón

norteño con Ábrego

abre esponjada la tierra

a tender umbroso páramo,

sin azote

del fuego del cielo.

Labrador que clama ya,

la enhiesta primavera.

Cuántas sequías verá esta tierra,

sólo el estío

habitual dirá,

me sembré

sin blanco cielo,

sin que me empujasen,

yo encendí al ocre,

en todo acre,

tierra que consumo sus venas,

invocarme pueden,

siempre vengo

porque siempre estoy,

desde enfermedad sostengo,

me ves cayendo,

arrastrándome de nuevo

tu creencia de mantenerte a salvo,

donde nada escapa,

deslizo el tiempo,

no puedes verme en tu espalda,

estoy cayendo de nuevo.

Alguien me verá latiendo,

algo habrá después de todo.

 

 

El Castellano

 

 

HORIZONTE QUE ATIENDE:

 

Largueza que me aguarde,

cual llama en cántaro desvanece,

piélago ardiente,

escancia, sostiene alta suerte,

alegremente la voz del viento;

nobleza de rudo ejercicio

furtivo, desposeído

espíritu sin guía furtivo,

desvanecido, fatídico,

tú que ensalzas

la conjetura voraz

de mi sentido de vda,

cual arrobada insignia.

sonaban enebros

un sopor de encinas

bajo laúd.

Engéndrame grandeza,

que secunda igual

que a mí mismo.

Diana con flores

exterminio de fieras no manda.

Luz invocada

partiremos sin navegante,

estirpe que avivas,

con impávido destelleo

entre fuentes y torcaces,

padre de mi soberbia

furor de lobo que ve al ciervo,

torres bellas altaneras frondas,

sin secuelas de florestas

que acaso Venus no canta.

Nullam, Vare, sacra vite...

Conoce mis arcanos.

Mi Llúcia despierta,

rigor que afronta

guarda, desvele,

su reflejo en cristal claro,

vine por donde he venido

por el gris viento,

perplejo.

 

El Castellano a 31-08-2017

 

ETERNA LANZA SESGADA:

 

Cóncavo cielo

de la pradera de tu ceño,

orfandad de estrellas

convexas que se besan

por nubes que rutilan, y lamen

sombras, vanas a morir.

Soto de perdigones

y su proporción de alas de tierras,

cepas en guadaña,

aligustres sargentos,

la noche que la luz negó

a morir,

luna de luto

corría linde absuelto,

despojada su compostura

de alumbrar la llama

que mi pecho hiende,

luna gitana acuartelada

partida por cuchillos verdes

de siglos dormidos

y cipreses iguales,

somos la historia

que escriben muertos

de sus vidas,

engendrados cuerpos incompletos,

carnes de la mesa del creador,

somos lo que vemos

o somos lo que tenemos,

para inefable cena caduca

como otoño reposo del gris árbol,

aventaré mi lustre perdido

demigajando lamentos fríos,

mi yerto sombrero

de campos de idea

brillarán acequias

como molinos de tierra,

el agua será besos de luz efímera,

destartalada, dispersa

como lluvia que ilumina,

y la sangre de tierra camina.

 

El Castellano

 

PERPETUO DESMÁN:

 

Fragorosa fuente

de hondas sienes

punzantes.

Corrompen, bullen,

la tibia agua de sangre

cándidas de tu mirada

hastiando,

rejuveneciendo

el infinito turbio

que el cielo sostiene en tus cejas.

Flagra, flagrando

viene marchando

vaporosa suerte

entre sotos perdidos

de joviales tapiales.

Suya, suya era la muerte

como plato de cena

siempre resplandeciente,

abría su baraja

un helor de diciembre.

Apocando consentida

fuegos de tres avernos

que ceñían la nieve

de sus piernas

sin desmán gemelo.

Derritiéndose

como llama en el hielo,

recodos ocultos

y su murciélago señor

en tules de carne vestido,

granate como brillo de rubí

le marcaba como seña sin fecha,

ni indeleble senda,

era hijo del acero de su mirada,

endoselaba su sentido

como el soñar

y reclamo de las flores

para ser simientes.

Grazno encendido de cada roble

caminaba su destino hiriente,

horizonte que se estiraba

y sonaba con lluvias que taladraban,

como soñaban los campos.

Apacienta su visión serena,

oh, rauda, pura flor

abres tu hastial

como se desliza la primavera

entre tus dos montañas,

que velan que aguardan

sin franca ni verja.

Eres mi vacío perplejo

que quepa y florezca mi sangre.

Mar que inerme

quiere llenarse

sin libro de esencias

ni oscuras tinieblas;

quise ser dueño del aire,

alzar vagarosas ilusiones

como fieles pilares,

castillos que nadie tumbase,

pude ser siempre

y hoy soy lo arado hasta la fecha,

mortal acicalándose el alma

que será siempre.

 

El Castellano

 

CANTO A UN TRONCO MUERTO:

 

Recama heraldo lenguaje

las simas de tu palabra

huero sonido que avanza

y el ser alza.

Inamovibles torres, belleza

aguardan, oro noble

hondo, profuso Sol cercano

padre de fachadas de Castilla.

Encinar raudo,

acoge al puro roble

vetusto soliviar escarpado

cuna del árbol resucitado.

El final en el viento es una promesa.

Desde Cuenca a Toled

desde la corona brillante

de Ciudad Real a Guadalajara0

pasando por Almansa y el frío

de Albacete apostando en el río Cuervo,

y el profundo Tajo, desvistiendo

febril al río Mundo.

Reviviendo este tronco muerto

en Riopar, avanzo, amanezco

ligias y barbechos tras

surcos de furtivos arados.

Fortalezas empedernidas

fervor de ojos lucientes

pasados del mañana.

Me bañan sus fuentes

en patios de arañas e higueras

en sotos de almendros

y nichos de nogales verdecidos.

Mi hoz de trigo y centeno

eleva su carne

por esta mi tierra

y su vorágine.

Canto por el revivir

de este tronco muerto.

Blanca idea, surco en recodo

por brezos y mirtos agujereado,

retemblaré como el esparto.

Graznos escondidos picotean

mi alma; crascita voz serena

alcanza tu semblanza

me tejí exhausto

en tu oscura raíz

del antaño.

Blanda tiniebla envuelve

el dormitar de tu carcoma.

Levantarás de tu sueño

Rey Rodrigo.

Y nuestro Cid

¿Vestirá tu palabra?

 

El Castellano

 

SOL CRECIENTE:

 

Destapa mi tiniebla pura, tibia, serena,

Sol refulxit umbra refulgens,

noche que tus luces breves

duermen el sosiego del asfalto,

plomiza, la música de tus ojos,

funde sus calores mi niebla matutina,

Sol de trece estrellas

acoges tus lenguas de amores,

fuegos irisados a siempre reinar,

el camino de la vida,

y sus fauces sigilosas descienden,

camino de esta bruma

que el mundo extiende,

sin nombre no te busco,

te encuentro, en la cumbre

de toda montaña,

en la concavidad de tu luz que entraña,

desvelo del despierto, fundición, de mares,

nacimiento de desnacer nos alumbre,

la vida, de la solaz, muerte,

amor flagrante de lumbre,

vestigio en ascua sin final

ni honda luna secuaz,

odisea en parajes de temprana escarcha,

oh sol de soles, ¿por qué tu osadía de seco tajo?

el nervio de mi ballesta tensa

mi Dios sin nombre sepulta

y aviva mi grana brasa,

la tierra cruzará un día tus fuegos

azules despiertos,

tumulto de quien te vio castizo,

el tiempo se ahondó,

brotaron entrañas de la tierra

sombras densas que apabullaron,

sólo las golondrinas danzaron

y las mismas espinas me arrancaron

el corazón.

Sobre la grama viene a descansar.

 

 

El Castellano

 

 

 

 

PUDOROSA SIEGA:

 

 

Líbicas extensiones de mi ara,

por eras de soliviares,

angostos, desnudos

sin pinar excelso de tu mirada,

mi acre transitado, exhausto.

De corvo pico y fugaz

idea pasajera.

Hondo grano de mi cereal espera,

dura grama extensa,

inhabitada,

moza de mis ausentes

sin bandera.

Agota, afila

mi profundo tallo

brotado de mi febril

mocedad subyacente.

Creo mi suspiro

como brillante tajo,

refulgente al candor de entraña.

Amparo sin honor,

de filo que no aguarda.

Quiero renacer así

te encuentre

con otra cara,

otro nombre

no caeré en osadías

eso lo dejo a mis Dioses

de locura extensa

llamada destino.

Yo necio, torpe,

de hueso en tierra sembrado.

Soy hombre con lo servido

cumplo mi palabra.

Es una gesta descendida

Luz de guerreros

perdidos

en azares funestos.

Quién guerrero del muerto tiempo,

con raíz desamparada;

trémula deidad

tus labios acostados

en tu cara,

en mi pueblo

me enseñaron a luchar

por lo que quiero

y más solo que el relámpago

tu felicidad quiero.

Mi paz de campo abierto

vástago sin superior

de conciencia

mas que inerte hálito

superviviente.

Frívola suerte consumada

osar tu palabra,

vendré porque aún no he salido.

Clarines y trompetas

entonan este yugo

eclosionado,

en servicial acto,

mi azul fronda

que no hiela tu relente;

rompe con empuje

violenta, feroz, agotada,

malla Hidra mía

perdona mis lucientes.

Vesta que Proteo

clama hundiendo los montes.

De vetusta proclamada

en sortilegio de guadañas y hoces

que se recogen sin martillo jactancioso.

Irrumpe mi designio

vaporoso en estela,

que tu sombra hiela.

Qué dios implora

a mi imperio

del precipicio.

Hechizo de mi semblante

otorgues invicto, valeroso

como abismo de agua.

Previsor que detiene

impías naves

en ataque de tormenta.

Sangrada barrera abata

en funesto claro oscuro

sin atadura

ligado, manso Ábrego

sin alma.

Prendida paciencia

sin alarde ni secuela.

Piélago que saña

sin brida

ni cuerda aplaca,

embravecido

con umbroso helecho sombrío.

Bosque temblado de mi mente

que piensa

ausente borrasca

sin ayer.

 

El Castellano a 25-08-2017

 

 

FÉRTIL ESCOLLO:

 

Hondonada del hondo soto

en ribazo de tránsito veloz

por rambla angosta acequia

en alta lengua de lenguaje

en fruto, caliza lengua,

profundo tallo, vine exhausto

con canciones de luna

y soberbios cipreses.

A desnacer silente,

Tiempo se derrama

clepsidra de mi sangre,

solaz soto de hoja marchita,

limándome en la lumbre,

atarraya de luces por señuelo,

entre carcomas voraces se tejió mi verbo

señero de un sol despierto,

vine por un destello,

traigo mi botijo, sueños colmados

en un estambre ambrosíaco,

riera en venas

hasta ver florecer tierra madre.

Chopo de su vientre,

silencio secular

entre ojos quemando,

viví,

vine por siempre por sus voces,

rieras ven desfallecer su curso,

colmenas risueñas

por adjetivos precoces,

telar dorado es mi letra,

en el que no aprendí

ni me aprendió el ripio,

al menos nací del silencio

mente blindada criando cerrojillos

de idea flagra que deslizó la sombra,

cerrando tiempos que eclosionaban

viles falaces viperinas,

campo del alacrán

campo de terruños esbozados,

este siglo que comerse

así mismo puede.

 

 

El Castellano

 

 

LATIDO DE UNA ROSA:

 

Escribo a los fantasmas de esta rosa,

tras su invierno deshojado,

que su voz abre en eco de pétalos,

rosa esquiva de voces dormidas,

soplos de hálitos intransigentes

a un frío de neblina,

bruma voraz desciende entre sus pestañas,

y su sangre de hojas marcada

al rejuvenecer de un ayer,

voces yertas hechas tierra,

aroma de besos dolientes,

y pieles escarchadas,

redondas ojeras suaves de luna,

un aura color rosa fría

de un otoño mustio, herido

que ya no camina.

Sin ella, sin ella la tierra abatida,

me habla de tiempos que fueron,

de sueños que se perdieron,

haz purpúreo vano a morir,

por colchones de ideas,

por todo lo que quedó sin dibujar,

sus voces dictan yo converso,

umbrales que abren al sosiego

de tijeretas que descansan.

Como un beso escondido deleitándose

era ella floreciendo, abriéndose al mundo

para ver desde su carcasa el fluir del tiempo.

Fantasmas mudos que reposan la caricia

de esta rosa, única al mundo

temperamento de princesa,

el campo en su pétalo,

rosa, rosa tierna carne de estrella,

ojos de quimera,

estampa quieta,

cuántos te conocieron

cuántos como tu jardinero te querrán.

Rosa esquiva, rosa viva, rosa sin cortar

al cielo quién te viera caminar.

piropo eres para voz soterrar

al latido de tu beso por imaginar,

vive cuanto quieras

que volverás a reinar.

Por tus espinas rizarán albas

y rocíos matutinos

con sabor a tu esencia desnuda.

Ya tu voz no vivirá más ahogada,

hablará tu savia

tu belleza elaborada.

 

El Castellano.

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

 

ALJIBE BULLE:

 

A mis campos,

a todo lo que amo,

a lo que nace y se cuida solo,

con pretiles gestos les crece la dicha,

rabiosos vientos descubren,

un cielo oscuro

que ya no destapa el verano,

sólo ahoga esas flores de sombra

que marchó el estío,

cabalgo sobre la vida,

latidos intrusos,

indeleble mi trazo muerdo,

de mi alta torre bellezas

trepan y escalan,

yedras esquivas apostadas firme,

tañen nuevos tiempos,

que no aseguro mejores,

abren abrevaderos sus yagas

de manantiales soterrados,

registros de vida de rebaños,

áspero soliviar,

marchan caminantes

sus ciudades que negrean,

igual que liebre

por monte fragoso,

negro redil

tierra no igualases,

hasta lo más ínfimo

osa y yergue distinto,

cristalinas fuentes

que los capullos abren,

serenidad del insecto justo,

afilaré, este canto,

que abrirá el Tiempo,

surcos sin escollos

que surcan las letras,

ávida promete

nuevos verdores de horizonte,

verdecidas frondas,

rendido no dormía yo

ni mi negra víbora,

mi arco ni aljaba arrebatan,

miro por mis suspiros,

no se mantengan solos,

izaré la montaña,

no me recluirá la cóncava suerte

de su caverna,

así el cielo descienda,

quedará un arco-iris

de flores silvestres

en un aura insoslayable;

Avanzaré trémulo

los ecos de mi voz,

por si reverbera el sueño

en que yo acuesto el alma

de todos vosotros

mis campos que amo.

 

El Castellano

 

 

IMPÁVIDO DESPERTAR:

 

Iras negras forman celada,

ante y bajo protección

de mi égida

por cruel invectiva

cabalgo mi piel de astro,

pavesas del fuego áureo

de quien yo era.

Levanta sin suerte

metal de escudo,

arrebolado suspiro sembrado,

fuentes me colman los ojos,

un reverdecer que aguarda,

mirada acristalada

con matices hondos,

tierras erizan

sus ávidas sienes,

sin someterse,

siempre sin dueño;

Inmoble andamio de la vida,

cuando Noche arrastraba

sus ventiscas, bramaba,

sin lluvia, ardiendo,

he cruzado estrellas,

un sol oscuro he prendido,

descendido

con campiña de laurel y mirto.

fatídica era de las sombras,

Dioses del subsuelo,

abaten sin piedad,

cerrando la puerta.

Estas ruinas sin riendas,

desposeídos lugares,

temblará mi nombre,

sin ser

Rey de los cielos.

 

El Castellano

 

 

LUCIENTE LLAMA:

 

Escita levantas,

de insigne pasajero gesto.

Mi dulzura de cólera nacida,

cantad mis años dulces

a Diana,

entre boscajes

y frondas suaves.

Donde el torvo cielo no amenaza;

Allí se blanda

mi ser recto

de conciencia pura,

cantos se erijan

de verdad desnuda.

Sombra de saetas vanas.

Sangra, luz viva, altiva,

nada sin tus honores consagre

el viento de plenilunio.

Ceñidas las verdes sombras

de las hiedras arrancando

liras al pueblo fragoroso.

Vieja entraña lacerada,

escucha el reverdecer

de la sagrada cepa.

Sin honores no hay versos

ni comensales.

Cuál la vigorosa, valerosa

Quimera

que el ser no enrosque

llegada la hora.

 

El Castellano

 

FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:

 

¿Acaso dormiré la noche?

Se callarán los susurros nocturnos,

el blanco cielo ya no acostará plomizo,

su letargo de otoño aguarda,

taimada mía no marchites

mis leves hojas;

No todavía.

Ampara mi dorada yedra

escucha sus notas de savia verde,

abre y abrirán rizos

en acristaladas fuentes.

Allí el clarín entone

enamorando a la dama del lago,

serpeo mi suerte cuando me dictó verte,

común lache yo perezco

en brazos de mi lejanía nunca hallada,

a ti entrego mi labriego,

inquieto, escita de su linde quieto,

aplaca mi bajel de ala irascible,

relampaguéa incesante

alta como la luz etérea,

perenne que yo estaré atento

para osar y no desprenderme;

perjura, retrocede, y avanza

alzándote por falaces bocas,

que desaconsejaron

y creíste amigos,

no poseo yo almendro

de almendras, de oro,

pero todo se dará

 

sin caer en el vulgo,

mi sed al menos procuro,

es la sangre cándida,

arremete, marca su cántaro rodado,

blando, una solitud escarchada,

a la que se desea tras todo estío,

lisonjero de tórridas llamas

secuaces del terreno.

Hoguera me tiendes la llama

sin rendir tu escuadra,

preso tiembla el morir noble.

Peinadas parras de la sombra,

tupida vida que acicalan

acariciando al rey Sol.

 

El Castellano

 

 

TECHO SIN TIERRA:

 

Inerme descuido

entre fronda misteriosa,

ríos en lágrima cabalgan,

estival aura

y su sol que en carroza

pasa,

entre las puertas de este mundo,

mundo de sombras,

sombras irisadas,

donde mi árbol no se da.

me escucharán árboles

mi sangre repleta

de sombra vana,

quicio indiscreto,

tu abierta ventana

que ya duerme en tus noches,

resguarda que mires

mi marchita hojarasca.

Mi acorde arrancado

a lira de fauno,

a número y medida

mi azar de entraña insepulto,

escruté cielo y mares

y ni un acre de tierras

me concedieron,

auras me levantaron

de la negra muerte,

y hoy sigo doliente,

camino esa noche

que camina todos,

dura coraza me resguarda,

de impetuosa saliva;

Sirve de tumba

a esta mi funesta vida,

un soliviar de acequia pido,

acaso es tanto,

donde la amapola

juegue con el ribazo,

y se descubran geranios de los caminos

y peinetas de brujas

con abrojos,

magarzas canten a sus coronas

de reyes allí, donde los cardos

hagan nido

y abra a su luz la caléndula silvestre,

abrigando este sino desdentado,

y su añil de tierra,

que mece y sostiene

hasta que muera

sin nada cambiar

hasta encumbrada la fiera.

 

 

El Castellano

 

 

OJOS ALBOS FIJANDO:

 

 

I

 

Claros y dulces,

ignotos ojos medrados,

iluminando auras fugaces.

 

Compases abren,

su timbre ecuestre dorado,

por la lira que quedó sin pulsar.

 

Cogí y ofrecí las malvas,

de mi camino, sujetaban ellas

los campos.

 

II

 

Tácito pulso sobre el musgo,

buscando verdades de sangre

en piedras ya no desnudas.

 

Yunques con señeros trabales,

de sienes crudas

y plomos derretidos.

 

Vestido albo sin encaje,

cuña de este garfio;

Semblante sin ser rey bárbaro.

 

 

III

 

Déspotas comensales,

fugaz escita háblame del Sol naciente,

sin cordura ni engranaje.

 

Mi deleite rige, amaneceres

donde se acuesta el este

entre vespertinos roces,

 

que el alma, sacuden,

de irascibles cánticos

al nuevo día que envejezca.

 

El Castellano

 

 

 

VORÁGINE DE TRASIEGO:

 

Afila mi sien,

perdido acre

de largas venas,

traspuesto

entre vientos abisales

derritiéndose tierras

podando su eternidad

en soga que el tiempo

roe;

Fértil vientre entre febril cumbre

de opacos rayos acrisolados,

ventanas fijas

al cerrado horizonte.

Por las armas de mi pueblo sin civilizar,

Numancia alzo a tu sangre inmortal

tus más de dos décadas

luchando contra un imperio mortal.

Aciaga afrenta por la anclada

libertad.

Fuego de breas nos vio marchar.

Caminos eternos con valor

surcaremos

para que no nos pisen nuestro hogar.

Lanza y falcata se afilará

y hasta el verde lagarto

a nuestro paso se espantará

recluido en la sombra

que nuestros pies, avanza.

Niega, sigue, prosigue

que su sangre rehúye

hasta el ocaso sigiloso,

que se teme incluso desde el mar.

 

 

El Castellano

 

 

LUCIÉRNAGA DE NOCHE:

 

Razón mía que alojada,

imperturbable,

abres tu duradera onda

imperceptible, desnuda,

esta luciérnaga que el cielo cruza;

Como un grito sin hacienda ni aire,

acaso sonido fueras,

voz de mis males tenue conciencia,

vosotros que nunca me leéis

yo jamás he escrito.

Papeles en blanco

me enroscan el sentido,

ni agitan al inmoble

Dios de tu hermosura,

quién prodigio, quién mediocre

si estamos de paso.

Nadie a quien impresionar,

nadie a quien agradar,

nada que negar, nada que defender,

todo se acabará afilando

como hueso de durazno

del tiempo germinando.

Millares de ciegos caminan

estas noches perpetuas de septiembre

fuera, por fuera.

Puedo verlos cabalgar

su visión negra

sin el amparo de la lun.

 

No hay lluvia que gotea

a mi ciprés torcido,

sólo blanca secuela de luz ardiente,

otro verano que no quiere ir,

mi sueño no quiere mi verde roble,

apresta, carga mi ballesta

que mi fuerza no vence,

yo que vivo para morir a gusto,

al mío no al de nadie,

hechos de ratas sumergiéndose,

como infinitud de hombres

que no cumplen su palabra,

será un puerto

con mi buque emergiendo

cuando le toque zarpar a mi cuerpo.

 

 

 

El Castellano

 

 

RUNA INMOBLE:

 

Sombra mía,

esquiva de mi vida

encarnada flor de ella,

entre vientos en tierra

encorajinados de nueva siembra,

de fuéllega luciente,

valor ensimismado

brotando el ababol,

de sangre suya,

sombra sin cuerpo,

acaso tuya,

difumina otra sombra

de quien yo era,

yerguen espigas

con pilares de belleza,

descansando sobre el agua,

que arropa tu fresca cara,

gira mi vencejo la loma,

no había primavera

ni lógica aguantaba

este Ara de hipérbole

de tierra meseteña

de tierra sepulta castellana.

desnacer mío

el terreno me aguarde,

inquebrantable dicha,

visión de mis dioses,

vigía perenne,

oye la lluvia,

no preguntes

tiene miedo llora silencio,

recodo alumbrado con espinas,

llave de mi pecho

destapa dragones y fieras:

Dardo senil de esperanza inmóvil,

caduco, inmortal

para renovar sus hojas

en ascua etérea del mañana,

carne de viento que espera

el cielo, obtuso, abrumado

cuajando destello arrebolado,

cuando se desgañita la vida

por el esperado ocaso

que vieron los ancestros.

 

 

 

El Castellano

 

 

CAMINO DEL ESTÍO:

 

Páramo de mi nervio,

aguantas el tesón

del estío estirado,

ya la silvestre, te languidece,

tu soto caduco de forraje,

el ocre te vence

tú que desdentado de savia

ni pereces,

por voces tus cumbres

se hacen mesetas,

inmoble color del hierro,

tus tierras levantan,

con palpitar que al cielo

clama su llanto.

desde la pizarra

al canto rodado

sólo montañas no guardan

tu sed de antaño,

brezos ya laten amarillos,

compases al verdor

de la sombra de santas encinas,

bosque esquilmado rocoso,

denso musgo marchito,

¿cuál la tierra madre?

¿Cuál la piedra oscura

en la que muere la tarde?

Dulce tarde con oro trigo,

sin rastro quedará la seña

y el silbo del ganado,

llamo a mi astro sosiego

permita a la nube avanzar,

paz sin recuerdo en la hondura,

caduco parece tu vientre sereno,

sólo al dormitar de simiente,

un molino corta la áspera onda.

Ara que prevalece su trillado esplendor,

su llanto del cielo gime

la tierra castellana,

estampa dorada sujeta,

por la que la vida marcha.

Camino de Humanes que sigo,

por ramblas padecidas,

sigo el camino del hueso,

para entablarme

con las espinas de un endrino.

 

El Castellano

 

 

SUEÑA LA REPRESALIA:

 

Sangre expiada,

ceniza aparente

de quienes eran,

incierto azar de las armas,

oscuro riesgo,

desdén del tenebrio

encorajinado,

parca ilusa que todo abarca,

sin oír a los Dioses,

simas y ríos que nos ignoran,

¿Qué campo no me atestigua

en ocres muertes

todo lo que la tierra devora?

Esta avara tierra

que relame sus crines de plata;

Y su destino no embellece,

justo de ala nueva perenne.

En las prósperas sienes

de regocijo

acogedora sombra del blanco chopo

y este opulento tejo,

que al muérdago muerde

aguardando convencer

a las tres Hermanas de Negros Hilos

no me hundan en el abismo.

Mi musa cautiva toda de nieves

yo, de bronce,

niega ser de origen innoble

con ocho lustros asidos

opresores,

púrpura brillante,

esquiva,

pureza en jaspe

de luna,

del arroyo fugaz

bebe y el viento revolotea

sus suaves cabellos finos

fluctuantes,

se encienden

mis tibias cenizas

por amarla a ella

lágrimas sobre fértil vid

que engalanan,

Valgio abre y llora tu torrencial

desde tu hogar caelis,

deja fundirse contigo al Aquilón

cae tus espejos deshaciendo rastrojos

cabalga tu agua

por estos estrechos campos.

Abstruso tonelaje de mi pensamiento,

hosca patria mística

de amor furtivo,

trémulo de lo que el querer quiso,

sin falso engaste avanzo;

el poder del cuervo siento

ese único que visita mi jardín

a las nueve.

Por oscuro aflige

que ya no es celestial,

ni aunque el cielo fuera pardo.

Vetusto, geométrico, áspero

mi desliz absorbente

como un torbellino,

que ya las penas

de mi olmo desnudo

no llora

ni la belleza refugia en esfinges

sus torres que son de la tierra

como señeros de vivos,

raudos árboles enhiestos,

en su copa

que bebe al tiempo.

 

 

El Castellano

 

NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:

 

Ahuyento el crujido,

el espasmo de viento nocturno

que fuma mi cigarro,

es una violeta opaca sombra

su éter de persiana roída

pasaban yertos caminantes

sus ciudades que les negrean,

un suelo quebradizo

blandía figuras

con espasmos de cobre,

por faroles y fuegos,

luzarreros edificios de leche

y hormigón,

perdición flagrada

en toda dirección,

un segundo vuelto atrás

y observo detenido mi desquicia

se alimenta voraz

de estos cielos de plomo y zinc,

solo una vez más

miro mi soledad desde el otro lado,

y se espanta el negro apuesto de vacío

empedernida luna sujeta

por filamento malva de la luz estrella.

cuento 999 y aparece m cuclillo,

asmático suena mi grillo,

el segundo ya vomita otro minuto,

no me cuentes reflejos

de ávido camaleón me visto,

semáforos disléxicos

me cuentan de mi azar de visión

por la que enfermedad es alegría

y nacer la misma lechuga,

hoy volaré sobre un vencejo,

avistame hondo, fugaz, pertinente,

crispado, retenido entre mares de tierras

a lomos de un caracol que cabalgo,

y no me vence la luciérnaga matutina;

negros soles me cuentan

que su luz es sólo un respiro del Creador,

la tiniebla ganó al tres en círculo

y el mundo se puso de cruz,

amén que trajo un awen que me enjalbega

mi tuerta creación,

sonido ciego

me avasalla la abierta ventana,

un crepitar valiente escuchó

que abrió sus ojos,

y un irisado que la noche clama

se desperdigó,

era tiempo para volver atrás como

las plantas silvestres

que se hacen las muertas

por qué pues porque siempre están,

como rey lucero

es certeza de mi magna

espiritualidad que ya nadie niega

ni con gafas de Sol.

 

El Castellano

 

 

TRENZADO DEL TERRENO:

 

Abro de mí, la rigurosa sombra

acogedora de mi blanco almendro

fresco dosel que presta almazaras

llenas de olivos,

hermana del negro hilo

cuándo mi jardín florido.

Rasguña con tembloroso sigilo

de savia dulce su arroyuelo.

Blanca luna que me reflecta

en los sabios bosques.

que sus mieles Himeto me concede,

colinas serenas me aguardan,

y en las prósperas perviertes,

apacibles bellezas

parirán tus ojos;

Lágrimas sobre mis tibias cenizas

de aquel que duelen y sigue

porque son del poeta que te ama.

deshecho en espumas trenzo

vaporosos ríos de mi sangre,

vernal lozanía

que aún gozo

como luce la flor sepulcral.

Ceñida cabeza tuya

de las rosas más vivas,

¿Quién cauto te hará cortesana?

Raudos Lapitas no hay futuro mejor,

el viento me pulirá su acento,

bien funesto que considero

que me sembraron

de la bronca hendidura

que no sucumbe ni se hiende,

Baco enseña haciendo danzar Ninfas,

aguzaban sus canciones,

pobre labriego este que nunca se dio,

pilares auras según lo pidan tus liras,

¡Oh Calíope!

Musa de mi lenta melodía,

tráeme la fronda verdecida

de tus mantos vestidos

de Ferento la sola campiña.

Sin feroz hija hambre,

yo providente augur

de todo lo que amo;

Al escondite del alacrán

no proclamo,

por doquiera me dirija la suerte,

veo la oscura tempestad que anuncia

que yo estoy bailando en la luz

para poder bailar en la oscuridad,

Galatea la corneja no me espantes

que mi buena remembra.

alma présaga de lluvias

que a la flor incitan,

yo que en pulido ribazo

quiero prender a Ninfas de flores

absorbentes de miradas

y de fugaces estrellas.

Amor tan torpe

¡Oh mis castos dioses!

soy yo humilde

un ser hermano de la tierra

que no permite

ni a víbora ni culebra

le retiemble

la paz diáfana hallada.

 

El Castellano

 

 

 

DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA:

 

Fuego trenzado, galopado

crepitando el amor fulgente, estridente

de mi madrugada

que avanza que danza sin balanza

el infierno silente de la mañana, ampliado,

río de mi sangre que colma el páramo deshojado

donde vive donde crece mi chopo viejo

colma el terreno mi sed de abrojo

diestro mi hálito exhala su desliz embelesado

nacarado, embrujado, por mi mujer

endiosado, extasiado de miel y ambrosía

repleto, lleno, colmado, extasiado

mi río de sangre avanza no se detiene

corre del mar a la montaña sin mostrar despecho

de grazno escondido en cada torre

el idioma de la noche se hace presente

tiempo que corría muerto desde

mi sótano de luz

a un horizonte tenue por conquistar

corría la lagartija sin desdén

por enternecer al horizonte diestro

del mar a la montaña dispuesto,

de pieles extasiadas cantaba

el surco del reguero de mi vida

por florecer en la arteria del lugar

graznaba mi alma a los soles de espejo

fuego trenzado en cada ciprés

que me sostiene

que mece el amor de mi sangre caliente

era llena, habitada por la flor

sólo allí donde reposaba la belleza

allí donde ardía el sentido

enarbolado, flamígero al ojo del cuervo

bullían rebosantes mis fuentes

esas por las que se colgaban

parcos los árboles y enamorado

el suspiro acampaba la tierra

de piel de nuevo

esperando mi vida quieta

la ascensión de su alma al cielo

atochas de esparto me sostienen

para tener yo sangre de tierr

gramas me florecen en invierno

el beso congelado

del Tarot helado de mi sangre

hoy gime el tiempo en mi ventana

quien lo viera marchar de cuchillo

de espino y girasol helado

hilvana el viento corazones en los álamos

para que despierte feliz mi Sol,

y concluya el tiempo de la madrugada

de mi vida en fulgor

que dibuja siniestra el corazón

de mi albor,

ese por el que descansan horizontes

crepitan montes, las aguas

brillan fulgentes estallando

mis veintisiete fuentes

como gotas tiene mi vida,

fiel mi caricia anhelante

de una sed por la que revive el inframundo.

 

El Castellano

 

DISPUESTA GRANA MALVA:

 

Diestro tapiz me unge,

cabizbajo de este gris

que desnazco;

se amilanan de grana

guadañas que me cincelan,

no me iré de mi abismo

ni en él terminaré de hundirme,

ni este cielo acabará

de blandirme,

quebrará mi espejo de espejos,

y similar me encontrarán.

Mientras subiré por el costal

de mi camisa todo lo que veo

un azul teñido de mares de tierras,

como es arriba es abajo,

soslayando me encontré

con un camaleón de quien yo era,

hoy afirmo que lo vivido valgo,

de vidas de un día me aguardo.

Manantial displicente esquivo

es esta boca de tierra que rehúye,

una vida y un arrebato colgado,

una sinfonía de grillos

que reverberan las fuentes

y sus encinas y sus quejigos,

sus rocas y sus nidos,

sus lunas y sus espejos,

vine que me estoy tejiendo,

una carcasa y una flor

es por mí es por ella,

que el color nace color

se abre paso una rosa bermellón

por ella es que reverdece

mi corazón.

Y un ocaso malva

se escuchó entre los dos.

 

El Castellano

 

ALBO ESPÍRITU AZOGADO:

 

Abrí las rojas puertas

del fantasma de mi corazón,

despertaron grises leviatanes

como agujas sin cabeza ni redil

era él un fantasma puro, impío

un último respiro alzó

a mi cabeza,

y caí de rodillas

a otro mar

a otro mar

el suyo sin calma

ni espumas purpureas,

abrí esta vez las ventanas de mi pecho

esta vez como si alguien las sujetara

en mi propiedad

de fría carne

un pulmón marchó a una rivera,

el otro perdido marchó

a otra con mi espíritu,

quedaba mi cuerpo como frío, desierto

páramo sin espacio sujeto

donde anclar señero de luz

mi pecho, el otro espacio

de mí desierto

oscuro como opacidad

de noche de soto sin luna

sin luciérnagas del cielo,

sin fusiles que clavan su plomo,

sin faroles ni lucientes

provocados encumbrados

como este vacío que ya cansado

no más habita mi espejo de alma,

mi pecho partido enraizó

la mejor flor que la vida

pudo darme

como espina para clavar la espina

de mi vida y asir

cielo y tierra en marea

de primaverales caricias

albos ojos fijos

en auroras que marcan

al violácea arpa de mi despertar

creyendo sus ojos un sueño

para habitar.

 

El Castellano

 

 

ENDOSELAR CANTANDO:

 

Anquilosada bruma negra

me yergue sin piedad,

allá por un fatídico recodo

danzo, danzo con mi lobo,

viles me destrenzan

como muere mi Dios silencio,

era un cable un tranvía

que surca la mente,

por fortuna hablaba mi otro,

un puerto y un barco,

abría de mi pecho

un trémulo espíritu

aullando vespertinos roces

de costillas enlutadas:

Hoy una luz vana

me escarcha el alma,

debato con mis Dioses

dónde quedó mi destino,

acaso merezco acaso desvanezco

puro como lágrima del cielo,

mi tardío quizás diga,

mientras este castigo,

seguirá crujiendo mis huesos,

crascita la belleza

entre los barrotes

de mi calavera,

mientras seguiré

pudriéndose

mi vida en silencio,

como pez en tierra

soslayado de cielo,

lo siento mundo

ya soy completo

un millón de mentes

un millón de mentiras,

esta inspiración no me hace libre,

miedos, ilusiones truncadas

contra el ateo

no me imagino

como un pez sin boca

sin creer en nada

camino la ciudad

que negrea el sentido.

tu cara diviso

ya puedo morir a gusto

hasta el nuevo día,

hasta trenzar ocasos

del alba y su espuma malva.

 

El Castellano

 

 

RESURGE EL AÑIL:

 

Florece agua ignota,

azoga tus blancos corceles

de rocío sereno

sé bruma gris de abrevaderos

juega con mis mariposas serenas

de los vientos, fragua mi sentir

en tus venas roquedales,

bebe mi sed como un desnudo ayer,

entre flores del paraninfo yerto,

augura mi suerte entre tus vellosidades

colmadas de savia joven,

un reverdecer anhelado

que tantas espumas aguarda,

madre de mi blanco chopo,

tu cristal luciente;

Cuántas eras yo he conocido

tantas vidas más longevas

que la mía,

osadía pulcra de espadas azules,

cuchillos calizos de cerros

castizas fuentes

en ramblas del terreno,

rieras terrunas al sosiego

de vid y centeno,

hablase yo entonces

de un sol que desgasta

de cincelados bosques

de espliego y atochas de esparto

del grillo solariego

que abre el sendero,

baja vida tus espumas verdes

de paz y sosiego,

vence tu paz sepulcral

al fervor de mi vana sombra

que no te puede,

háblame tus hojas

bailando, jugando con el viento,

de este otoño que no llega,

ni su bruma honrosa desciende.

Tráeme tu febril aleteo de estambres

clava la simiente esquiva

que raje la tierra,

contigo el resurgir de las estaciones,

pariendo el desnacer

de toda muerte en color

de simiente.

 

El Castellano

 

SOCAVA MI TARDÍO:

 

Indemne acontecido,

en solaz yaga sin fresno

ni alta haya secular,

jamás aplacado por vientos de soto;

ni fugaz línea de chopo ferviente,

singular atarraya de vientos esquivos

su páramo veloz de ocres del terreno,

vino a plañir mi alma,

entre oscuros cipreses con sabor a dama,

soy tocado por el rayo de sol,

esta sequía que escapa

en el sitio del ángel de tu mirada,

miro por fuera y el centígrado decrece,

gramas envejecen mi calzado,

te encontré y llamé a tu corazón,

déjame ser agua en tu boca,

lejos brillaré por dentro

un placer preso,

y sus vendavales furtivos secos,

es hora de anudar el firmamento

en una falange y en otra llamar

al viento mi padre.

El río se sembrará de altos árboles

y sus peces anidarán en sus copas,

vine a perderme

por si aún no me he encontrado,

haré de bocas esfinge perdida

por cuanto yo he conocido,

perdigones reposarán en las ideas,

golondrinas llevarán besos de auroras,

yo me trenzaré como el azabache

que llora la noche,

una flor de sombra enraizará mi pecho,

en sangre de amapola negra,

como mi sangre oscura,

vine que se deshizo mi ventura,

por este ignoto torbellino

sin ventanas al pasado,

tejo que yo a ella consagro,

como niebla y bruma

que sin ella otoño no hace,

pregunto a mi lobo esquilmado,

sus broncíneos vellos me responden,

que dicha no es labrada

si no hay manos de recolecta.

Como recompensa trae lo sentido.

 

El Castellano

 

 

TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A IDEA:

 

Por la vía

que los vetustos

olmos blancos

protegen los desnudos álamos

que aguardan erguidos,

al descanso de trémulos corceles

y sus carros, cruzan sin herir el sendero,

abatida mi contemplación

fue silenciosa entre páramos

angostos esquilmados del ocre

ardiente, encorajinado,

como un negro suelo que rozo

con los ojos.

La sombra que un ciprés rutila

se acrecienta erguida, ahilándose

con aspavientos que retuerce la luz

sin franco obstáculo.

Era de la tierra habitado

un bronco grito sin suerte,

refirió su desventura

y miradas no esquivaron,

quedaron vistas cuatro espigas

juntas en tierra arremolinada,

por las vides de semblanza

y el resurgir del añil

del santo olivo,

misteriosa sombra de ciprés

háblame como se habla a la primavera

para que se lleve los fríos,

quiero compartir tus preocupaciones

preservarte como me preservarás

cuando muera,

al sigilo del rojo brezo

me alzo como flor

que la primavera arrebata al invierno,

y abeja que baila sobre coronas,

como agua clara

que da la misma luna,

así como tú sombra,

yergues tu profunda pupila

desde la misma senda

que te vio nacer

pura, limpia serena

aguardando al alba

tu desnacer

que tiña tu ojera suave.

 

El Castellano

 

 

SIGILOS DESPOBLADOS:

 

Aciago escondo

los faustos de mi recuerdo,

abro la verja donde crece

mi árbol muerto

imploro abran sigilosas

guardias en noches

que apelan tranquilas,

como grutas de mi arrebato,

esculpí mi torre de bronce,

como pasa ciego rayo

entre montañas,

razón impele

baja Calíope

reina musa

afrenta lenta melodía,

yo abriré cadenciosa lira,

aplaca en hombro

la vestal Hispana,

compadecida arrasarás

cuerdas de conciencia

despertaremos del sueño

a gloriosas ninfas,

tañerán tambores

el duro sabor del hierro.

Vidas opulentas

abren y cubren

la tierra cultivable,

sustituyen a mirtos y violetas

junto con sin fin de flores

que esparcen,

y parece su aroma

de la brisa apropiarse,

funesto día

que traía la impía mano,

la afrenta de sus campos,

me imagino aciago

como fragua del fuego brotaba

sangre del candor del hierro,

agota mi huidiza pluma

por cuantas realidades

no he conocido,

hasta decirme yo basta

al mal no he conocido

mi dorada mediocridad

tolero y acepto,

¿Quizás algo más cubriese

mi dicha de diáfana bondad mía?

Que al mal de muchos no acompasa.

 

El Castellano

 

 

VIPERINA FALAZ DE TIERRA:

 

Sin ir más lejos

nosotros somos de tierra

somos alcarreños

somos del mismo metal

que las estrellas

hierro fragua nuestra entraña,

metal y simiente hijos

de la real abeja,

fuego brota en nuestros ojos,

siglos del barbecho

engendrado por el soto

de la encina y el esparto,

somos compases del miedo,

jauría de zorros al acecho yerto,

vívida estampa del hielo,

sinfonía sin acre desnudo

somos acre de espuela

y vid de nuestro camino,

fervor de silos dormidos,

auge de la espiga

remanso del irisado girasol,

somos lo que ves

es nuestro paisaje

de sangre ferviente,

y espuela doliente,

gira mi arado

verás que sigo al mando,

recuerdos ahogan

la madre compostura olvidada

padre cernícalo por angosto

valle de río dulce

y senil valle juicioso

abre magarza tu esplendor florido

con el ababol y su sangre de tierra

abre sendero al reposo de Castilla

con su sequía herida,

cuántos siglos no te han visto mudar

tu aciago terruño paisaje entre cerros

y febriles solanas

donde el tiempo

escapa angosto.

 

 

 

El Castellano

 

 

CELADA QUE DUERME:

 

Veraz acre que el otoño juega

con sus alas virginales

en mudas que el verde, siembra.

Era una blanca luna de espuma

con las que el agraz de la uva

jugaba y ante ella

una belleza ambigua inclinaba,

y entre breñas hacía que dormía,

amenizando los céfiros

y arroyos magnos,

no pude verla errar

por mi sagrado bosque,

abría su lira y se escondía,

mordiendo la negra víbora,

pude regresar más valiente

entre estas torres de belleza

que se erigían,

entre escarpadas escalas

de todo lo que nunca se marcha.

Jugaban los corzos suaves,

sin tiempo ni lobo,

rudo tronco indemne

se aposentaba

frente a la muerte,

de sus vanas cortezas secas

florearon brotes como espadas,

que recorrían hormigas,

serpeando, esquivando

a la gris araña de cueva y madriguera

en acecho yerto.

Se descorchaba en grietas

como mustia caricia

que lluvia no anclaba,

preñada su savia aguardaba

que el tiempo perdonara

con pretiles gestos

de retozos de chubascos,

mientras la carcoma voraz

no cesaba su caminillo

entre sierpes grises

ahondonaba su madera,

su destino pertinaz

que ya preguntaba

si habría un cielo para las plantas

donde renacer aquel purpúreo chopo,

que años ya no surcaban rigor.

 

 

 

El Castellano

 

 

CANTAR CON SILENCIO:

 

 

 

Un pasaje a la otra orilla

miraba la vida huir, desvanecerse;

estela vencida, afligida,

mirar la otra orilla

un fresno dormitando

una hoja colgada de una tela de araña,

aguantando leve la insepulta tierra

a deshacerse,

esfera verde naciendo apostándose

en hondo destelleo,

súbito sueño desnaciendo

su caminillo de hormigas

de labios grises.

Dormida yacían sus trenzas

como sedas ligadas de azabache,

leves, acomodadas,

tez de tu hermosa cara,

bajo mi cielo un lamento de gloria,

portal abierto de tierra,

mirada perdurable entre monte y abismo,

bruma frena, envuelve,

de impiadosa niebla gris,

impelido me conduce su profundidad anclada,

un sol oscuro busca respirar su luz,

confiante, humilde, la guarda,

ojos de otros ojos

apostados en mi sien

imagen de mi imagen viva,

resucitando,

como nunca desvanece esta suave

nube rígida

que es mi amor a la vida.

 

El Castellano

 

 

 

 

 

ENCINA ME REVERDECÍA:

 

Llano de altas tierras

es el poema que se piensa,

quiero abrir el mar de encinas; afilarme

en su quieta vereda,

guardarme en sus flores puras de tierra.

Ahondarme brotado, pulcro del fuego,

y su entraña destellaba como luz vieja.

Crispaban rayos entre brezos

cuando un aleteo de nuevos estambres

cedía angosto paso,

colores de trampa abandonada,

fue la era,

escalonado asir de místicas palabras

que yertas de conciencia

no escapan.

Una casa en la loma

de la insepulta tierra, madre de las cosas,

rodaba mi paraje perdido

entre voluptuosos pinos erizados

de un jardín de albas encausado.

Espinos amarillos sujetaban el paisaje

con esparragueras del sueño

camino del linde quieto de Humanes

se exasperaba voluminoso el río Henares.

Misteriosa caricia

al sosiego del jardín que nunca tuve,

tierra que no es de nadie sólo esta se presta

y maneja, como un sosiego acampa sin esfera;

un continuar de lo que siempre estuvo y está

siendo el poema arena honda

y mis manos tierra del siglo que sembró.

Retama del ocaso,

soliviares de encinares espumosos

un color duro, que verdecían ideas su paso,

raíz del mañana

anclada su verde savia.

Perpetua añoranza sin causa,

crascitar que belleza acoge,

que arrulla en sus alas.

 

El Castellano

 

 

EL oro rojo del rey:

 

Oculta intención en aire

que espiro,

suspiro breve mecido

en agua helada una mirada,

al final y comienzo de todo,

como un pronóstico que se anticipa,

al espejo y su pececillo de plata,

flores niñas ya no danzan

un cierzo de noviembre veleidoso,

que arrastraba hojas como forrajes,

besos como nieve roja,

aroma de azul caída,

el miedo no sonaba en los corazones helados,

sí el rubor de campanario,

en cal viva, peces y pájaros

al festín de Dante y Baco,

era el resonar del oro rojo del rey,

por cielos vastos,

y vidas de un pez de papel,

tiempo de caricias llegaba,

como a callar una razón enlutada;

mañana y pasado seguiré viviendo,

al otro lo dejo en tus manos,

beso tras beso deshojado, desposeído,

fauces un vil olvido de filo

renacido,

iré allá, donde el océano no envuelve,

a buscar mi tristeza perdida,

y una ola serena de espuma breve,

mi rostro en vidrio

como plañe el azur un libro,

árboles cantores

un bosque perdido,

cada vez que voy a encontrarme,

bosque de nieve granate,

y vetas oro noble,

campo, campo lindo,

hay en mi olvido,

vestido de zarza y endrino,

calidez de trasparencia,

signo febril de hoz,

y simiente,

ternura, tanta, monte santo,

que quien a ti vino,

es peregrino,

existe mi pena que ya no mira,

si acaso pasa.

Naipe como caracol

del resto de mi espejo.

 

Förüq

 

FÉRTIL LIENZO:

 

Avanzan nubes de fuego,

como gigantesco trompón de los ángeles,

entre cenizas de rivera la Hesperia,

polvorosas encinas, afilaban el serpeo

de mi sendero entre un huerto

que sembraban cipreses disueltos,

era una blanca espina de invierno deshojado,

tembloroso, de heladas patriarcales,

y fríos que llaman vespertinos,

casi llaman las astutas golondrinas chillando,

atrayendo el sabor místico primaveral,

oh, antigua melancolía, entre campos y páramos,

entre arreboles seniles, un negruzco quejigo,

corona y bordea la colina, cima de agua sombría,

gota en mar de tierra, aullidos de viento,

y oro lúcido de campo melodioso,

oh, mi alma, reposa y levántate, descúbrete

en la floresta desnuda, oh tierra, susurra que canta la tierra,

soy duro, soy tierra, las perlas en fuego,

los recios endrinos, y los diamantes llora

en flor el brezo.

Esta espina desnuda, blanquísima,

que me clava su pertenencia

en mi corazón llameante,

no habrá poder ni condena

logren arrebatármela.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

Edición febrero 2017 original febrero 2016:

 

Adormidera pulcra,

Amapola esquiva

nacías lejos de la tierra

que tú querías

la fe mudó sus caricias

el reino venía tejido

del destino florido

en la gesta del jacinto

en la flor abierta de la primavera

voló mi corazón a tu nido

derramada esperanza vistió

el por qué, de un adiós

el lirio abrió al color

y la grama abrió en flor

flor de sangre

que regeneraba

el dolido destino

por la azucena

caminaba su olvido,

fiel del suspiro nacido

quedar el te amo, en vilo,

la orquídea colorada

aguardaba la fiel ordenanza

cuando un jardinero de versos

dejó su estampa en el papel

un colorín elevó su trino

para que un zorzal

lo alzara en su nido

todas las esperanzas

colmadas de un grillo,

al compás de tu paso

seguía la amapola en duelo

lejos de su tierra

que vio nacer el cielo,

caléndulas esposas del sol

se abrían a la sonrisa

de tu calma amanecida

para yo trenzarte

un beso en la mejilla

quedando las campanillas dormidas,

y las margaritas enrojecidas,

un te amo ardía.

El ascua se encendía

quedaba la sinfonía

de un tordo que visita,

el cielo abría

a sus coloridos jardines

plenos mudaba el grillo de sinfonía

la rosa colorada

dejaba su beso por si acaso

el viento llevara algo,

se hilaba un verso

para el cantar complejo

del baile de la rosa y el clavel masculino

mecida la sonrisa al viento

nacía la basta floresta de los patios

y entre sus escondidos lares un trébol

vertía cuatro hojas

al compás del Sol en su visita,

todo al resguardo de la bella caricia

y la ilusión dormida

que brillaba en tus retinas,

para yo dormirme

dentro de tus ojos.

Abriendo mis flores en son,

ese que hacía brillar los campos

en verde y marrón de un caracol,

relucía el brillo de un brezo,

desplegando su color

un tomillo en albor

por el plantago en flor,

todo lo que dej

es todo lo que amo,

recuérdame en la flor

del cardo de la dama

me alzo a la altura de la rama

y el espliego amanece conmigo

para el romance del laurel

y el encuentro de la malva con la abeja,

todo el cielo se despeja,

canta la piedra en aspereza

que la vida se torna repleta,

de lo sencillo del musgo

al verde estramonio

con sus trompetas de los ángeles,

rueda la caricia que tu piel divisa,

el campo sin franca tapia ni verja

es dorado por mis sueños

que corren de la vereda a la rambla

fiel de esperanza

la azucena nocturna en flores marcha,

el olivo prendido de olivas

la encina sus bellotas mece

para el tejo guardar su muérdago,

la noche que llora azabache

y ojos de luciérnagas

todo queda prendido

del suelo en duelo

blandiéndose la luna sempiterna de nuevo

y mi verso alzando el vuelo,

queriendo acariciarte de nuevo

la noche que solo conoce la noche

tus ojos que solo conocen tus ojos

por los sueños nacidos vuelan los molinillos,

el monte deja a las carrascas

blandir el horizonte,

las flores a la abeja fabricar su miel,

la tierra se come a los cardos tras el verano,

la adormidera tu piel suscita

llegado el otoño y su caricia

fieles manzanillas abren sus margaritas

y los cardos en espinas

dejan paso a los jilgueros

del campo abierto para regar Ostara tus besos

se anuda un grillo y mi brillo

abriendo una flor

con forma de corazón

dejando paso a nuestro amor.

Con el sigilo de blancos álamos

al verdor de frescos pinos

se cierran todos los caminos

por si acaso vivo que sepa ella

que blindado a la cepa es mi sino,

en estas simientes

en estas verdes sienes

alzo mi latido,

que de madreselva fue vino,

y alzado parto mi destino,

hasta vivir en la mitad

de flor de esta caléndula sostenida,

enraizada en mi pecho,

que no canta

reverbera en esta fuente fría,

porque no tiene despedida,

al fragor de la ascua,

jamás desquita su bella sinfonía,

de raíces y colores de albas,

hasta ser amada

por grises arañas.

 

 

 

El Castellano

 

RELUCIDO:

 

Aura acompasarte, bajo,

reluciente como una tumba

rebrillaba mi asilo en corazón,

 

y ya, los pesares no amancillaban

ni eran copos de nieve,

oscuro, imprudente,

 

inexpugnable,

invisible de recta sonrisa

dioses de sepulcro abierto, sin llave,

 

II

 

un instante que solamente,

oculta mi mujer;

en sola frase no yace,

 

memoria vaga de algún sueño,

hilvano mis deseos de sangre,

mi ávida pequeña fantasma,

 

que me surcas cada invierno afilando

mis colmillos eras para vencer,

y unirnos como dicta la miel.

 

III

Trenzado, mi parco destino

expuesto y revelado,

ser frontera derretida la sola piel,

 

auge en el telar de letra,

verte fiel de hoguera,

fiel de Valquiria Quimera.

 

Ojo de un ojo dictado

compás de la carrera,

te acecho desde que me esperas.

 

 

Förüq castellano Miguel Esteban

 

 

FÉRREA PRESTANCIA

 

I

Yérguete nació la luz y la sombra

el hombre se creó

para ahuyentar la sombra

con su llanto de sangre,

hoy que mi lágrima

sea fértil espada,

que riegue e ilumine

así ídem el abril

levanta los muertos

y su caléndula predilecta.

Nunca maldigo mis lluvias

y a la Santa noche,

riego mi sombra, antítesis,

de lo que espera mi persona.

 

 

II

He de ascender,

he de volver a navegar

el negro puerto,

contar los escalones de mi sótano de luz,

al tercer día flamígero,

la piedra será mi llave,

no mi tumba,

Panida Hijo del dios trigo,

tengo lluvias y carne,

tengo tormentas

y miedo ausente,

Yérguete, sucumbe,

a los suelos, de la madre luz.

 

III

Ni me arrodillo.

Ni vuelvo a morir en pie,

ni rezo

navego, pido me escuchen mis dioses.

Cumbre son de mi lágrima espada,

el mar, la nube, el río designio de escritura,

baile de un talismán,

oh, lucha entre sombra y su llanto descendiente,

vencido no he caído,

aunque me derrote trescientas veces

sobre esta tierra.

 

IV

En este pedregal,

juro sembraré flores

para no volver a ver su destreza inerte,

oh, lágrima esclava

ni lluvia,

mi floración ruginosa

abarque todo balde,

y sea réquiem y mármol florido,

mi entraña, todo esto,

ojos secos de hombres,

ejército, que el destino cercena en tres.

Postigo, huerto y verbo decisivo.

 

Förüq castellano Miguel Esteban Martínez García

 

 

 

SENTIDO ARMÓNICO:

 

Ven al fuego etéreo, que abrasa pero no quema, venimos ambos de las sidéreas lumbres, planicies que tibian y no enfrían el corazón azur, era un destino vestido de magia, irrevocable, insoslayable argento cariño fundado, bajo señero dice:

- Aquí los ángeles vinimos a vencer, un latido, una razón, los negros cisnes de Apolo me conducen,

revelados mis arcanos, oh, dulce tormento, mi pechera en bronce rebrotada,

cuál sigilo, no te llorase, siguiera, he venido a desenterrar un agujero de cielo en tu boca, oh reina velando a mis colmillos dormidos,

esta noche de luz amable, imperturbable, y caracoles de faroles despiertos, entero y a mitad izquierda,

mi corazón florido, en pecho, aguardo sones y caracolas, designios me alumbran desde pecho a boca,

un cantar flamígero, encendido, donde todo giraba armónico, y los miedos danzaban rendidos en un cuarto, todo era principio de continuar, y en tu cuerpo el beso pintar.

 

I

Ven al fuego etéreo,

que abrasa pero no quema,

venimos ambos

de las sidéreas lumbres,

planicies que tibian

y no enfrían el corazón azur,

era un destino vestido

de magia,

irrevocable, insoslayable

argento cariño

fundado, bajo señero dice:

- Aquí los ángeles vinimos

a vencer, un latido,

una razón,

los negros cisnes de Apolo

me conducen,

revelados mis arcanos,

oh, dulce tormento,

mi pechera en bronce rebrotada,

cuál sigilo, no te llorase,

siguiera, he venido

a desenterrar un agujero de cielo

en tu boca,

oh reina

velando a mis colmillos dormidos,

esta noche de luz amable,

imperturbable,

y caracoles de faroles despiertos,

entero y a mitad izquierda,

mi corazón florido,

en pecho,

aguardo sones y caracolas,

designios me alumbran

desde pecho a boca,

un cantar flamígero,

encendido, donde todo

giraba armónico,

y los miedos danzaban

rendidos en un cuarto,

todo era principio de continuar,

y en tu cuerpo el beso pintar.

 

 

 

Förüq

 

EBÚRNEO

 

Leo el ocaso atravesado,

como versos flotando en tintero,

bien armados. como se arman legiones.

 

Sortilegio divino que sanguinario,

las flores amando

el viento furtivo, sus soldados alados,

permisivo conductor de fúlgidas tormentas

de errores y grietas, de aciertos enfoscados

en sola voz de nadie,

 

como una galería que a nadie glorifica

el recuerdo vivido ungido en olvido precoz,

alma de misterio blanco y funesta ala.

 

Purísimo de Sol negro, de halo secuaz;

 brujo elevado al cielo, su sortilegio sembrado,

puerta de trofeos y tragedias. Ebúrnea misión

alentar su hornillo de espejos.

Elevar fúlgido, y fehaciente, ojos y mirada

procaz, es doncella. de púrpura visión,

dulce, cual miel o néctar de Ambrosía garra,

que letra asesta en flama la sed de los dioses.

Espejo que no solo acecha el reflejo,

dulcísima sierpe angélica abismal,

 

si no asume la sombra cruel del esperpento osamos,

ni poseo obsesión, calzo y me armo de amor a ella

hierro luce mi calma

esta yerguida invernada,

bruñendo soles de escarcha azulada,

índigo sollozo me fluye

la vena dispuesta

oh dolor grotesco, ola de mi sangre

que avanza en un sentido,

mío y cal y son necesito

tu áurea cadena,

y tus colmillos redentores

rumbo a bañarte

mi pecho sonríe hasta volver a elaborarte,

magia de vidrios del sueño,

agua, brea, pesquisa sidérea

mercurio, iris sediento, contienda activa,

atónita rezaba mi espina en el corazón,

nadie la arrancará.

 

FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE

 

Förüq castellano Miguel Esteban,

 

 

 

A PERSÉFONE:

 

A la sombra purísima:

oh, de virginal encanto,

del secreto más pulcro tu origen,

vine yo siguiéndote,

tú a galope de una opacidad

te daba forma,

arquetipo de una figura en suelo,

quién osado,

completase tu opacidad de materia,

resquicio de aliento de un sueño eras,

como bosquejo contorno,

o relieve inimaginado,

eras reflejo suave

todos los colores,

en tu esencia sin carne,

sin cuerpo,

quise peinarte sombra,

como el movimiento te hacía,

y deshacía.

No escapabas nunca,

sortilegio eterno,

de este mundo de espantos.

Resguardos lumínicos

te acogían

y disparaban, mutilándote,

yo cuanto más me acercaba a ti

tú más te alejabas,

quería acariciarte sombra,

ser de tu sangre,

amarte como se ama,

al imposible que belleza dicta,

y tus labios siempre besa

y penetra,

oh parca sombra,

quiero vivir contigo,

como para ti el tiempo es invento,

desliz te capturase,

y te guardase por los siglos fríos,

ardiente en mi corazón que es piedra,

como mi amor a Musa dicta desde tu orilla,

que dilema es pensado,

por mi gato ante el mirlo

que puso tres nidos,

violeta fulgor endiosado eres,

carne y cuerpo de éter,

magia insondable

sin peso ni brida,

ni aljaba,

eres soga todo cuerpo,

que reflejas su erecta perdición de su color,

oh azul índigo te surcase,

trasmutarías hasta ser lo que ven en la luz las polillas,

oh almas errantes,

paso a un estado alado tras muerte,

mensajeras de dioses en plano terreno,

he venido contigo por el son sin tiempo,

a pactar con mi condena.

 

 

Vengo a deshojar mi sangre,

y abrir estas puertas a un otoño,

flagrante, hacer vibrar lo indecible.

He venido a beber de tu sangre,

tu placer en osadía interminable,

somos los hijos de la sombra,

noche corre una vez por siempre

su sendero inabarcable.

Fresca y galante, de silencio ajada,

suave como nieve de la montaña

y viento de luna

que se extiende como joven grama.

Hojas breves como su sed.

Era una armonía vestida granate

como denso humor insobornable.

 

II

Suspirando su camino afable.

Somos hijos de oscura rienda,

encargados de servir estrellas,

en vena y colmillo, su blanco filo.

Otorgados del poder nocturnal,

su concavidad presa.

Su clara floresta de la noche,

en flores violetas,

se lava su herida, resurgiendo atónita,

una yaga de malva.

Soterré mi desquicia

en campo abierto,

rizaba mi pena un nunca más,

el cuervo en mi hombro,

crascitaba:

Noche siempre.

 

III

Me habló la oscuridad

de su premisa,

y de su silencioso juramento,

de su verso sinfónico,

con arpa abismal.

Su trofeo en rueda de telar azabache.

Como las lágrimas enraizadas de Perséfone.

Mi divino rito, se extendía

por sus labios ardientes.

Euforia en raíz, y padre tallo,

de gloria al poseer un higo del diablo,

Rosa azur, caléndula roja,

Enigma tu velo retirado.

Yo pobre diablo,

que acepta siempre

hasta una hija

del Averno resplandeciente.

 

 

Förüq Miguel Esteban

 

 

I

Y encumbró su azor en mano

abrió del viento sola ascua,

dejó su chambergo

asido un árbol sin nombre.

Era su vacío

su nada colgada.

Cincelado un silencio bramaba,

lento,

en la faldera un álamo triste

como su barba.

Su lamento,

de negra niebla fugaz,

y húmeda.

Hablaba con su madrugada.

 

II hoja

Encendió una estrella

de su albor, pretendida,

ilusionado como alborada

dulce, sin esperpentos,

ni hollín sus humos.

Vista la anotada su Musa,

no pudo cerrarse la paz ni la guerra.

No cedía su terreno.

Mujeres y el hastío de soledad

zarpaba otros mares.

Como últimos rosales

desposeídos.

 

III hoja

Madurez junto al río

la Estrida,

dama tiniebla,

que hacía mito,

junto con Hades

Perséfone y Perseo.

Mi paz era verdadera

como cuerpo de leño

encendido en fuego azul.

Dejé el río mi canto

por montes y cerro amilanado.

Poeta me quite

mi capa de frío fantasmal,

lo siento, no ha nacido.

 

 

Förüq Miguel Esteban Martínez García castellano

 

 

Yo soy el que escribe su historia

 

Eres tú mi amor

solo hay fronteras

en el mundo

 

no hay fronteras

en el papel;

tengo versos en

el bolígrafo quiero

fundirme soy el viento

soy el eco de tus latidos

yo soy el que vive en tu mirada

soy el tiempo

soy el espacio

soy tus recuerdos

soy tu alma.

EN MI LIBRETA ESTÁ EL MUNDO

YO SOY SU CREADOR.

Eres todo lo que siento,

eres calor de hielo rojo sanguinoso,

eres distinción de Perseidas,

eres alada magia de letra,

mi encarnada Perséfone,

tantas atribuciones, podría

que tu infinito bramaría escaso,

me encanta saberte quien tú eres,

carne y sangre de talento centello,

un cielo extenso,

biología de mi simbiosis de sangre

que llamaron savia,

que para nosotros dos

mi pluma y espada,

le llamamos Tinta

madre reveladora.

 

Förüq

 

Dos sonidos mejor, que la sola voz,

que narra empeño dictado,

era tiempo insuficiente,

llegada la hora,

llovía, lentamente llovía,

en terreno mojado desde

hace ciento veinte minutos,

mi escritorio gemía todo lo necesario,

dier um et santuas,

Gloria al divitia,

una tarde venturosa,

algo antes del día todos

los Santos difuntos,

aquí en mi yerto escritorio,

convencía al Creador

mi alma en libreta,

que si no me daba magnificencia exacta,

de inspiración correcta le sacaba yo, el alma,

en magna oratoria:

Leannán-Sídhe te reza tu duende principito

abismal,

henchido todo deseo conocido

y sin conocer;

abro mi corazón Señora hada,

estoy creando para ti mi ofrenda,

para que se retire al pairo lo que debe de allá irse.

Sobre tu misterio,

honro y te acicalen tu majestuosidad,

te escribe el Hijo de la Luz,

oh, tormento, pena en rogativa todo mal,

en entidad multitudinaria,

que en treinta y dos racimos me han tentado,

una mujer de atónita escultura en belleza,

su porte,

vestido azur,

tachonado de estrellas granates,

como guadañas en él bordadas,

sangrantes,

el cielo llevaba en mano izquierda,

envalentonando su corazón,

izquierda corazón,

derecha fuerza,

oh casto Sol fierro,

era la trompeta derribó las murallas de Jericó,

aquella pequeña ángel armada,

tocaba mi hombro,

en su trompeta había un nombre forjado,

esculpido como grabado,

NEC VINCERE TENEBRAS, ET AMAT

Leí su latín

que decía Oscuridad no se vence, se ama,

en la mano derecha aquella custodio,

sostenía un papiro arremolinado,

me comentó mi sentido, traspuesto

a mi segunda oportunidad de servir

a dios sol ferro LVGVS.

Fui nombrado guardián la inspiración,

que debía sembrar o depositar en cada raíz milenaria,

del Paraíso

Parnaso devorado,

Olimpo terrenal,

aquel papiro era mi alma,

o llave novena para poder seguir,

dando al mundo poemas de mis venas.

 

 

Förüq Centauro

 

 

TIEMPO ATRÁS

 

 

Soy el contemplador

me extasía la vista

me sostengo en la lluvia,

cuánto abarca me preguntan

las dimensiones cruza mi alma

eres mi amor,

toda de ti conquistada

me crees en pura soledad

yo poseo, te tengo fundida

en palpitar sedoso.

Corro mi camino,

liendres atrás nada me frenó,

hoy indemne, porque vivo,

eres mi ventana frisada al suplicio,

eres mi amor,

intangible que somero

no estas sola ni a salvo,

rayo, centellante cuchilla de osadía

dispuesta

lecho de destino,

olvido en ecuación,

eres mi noche,

 

 

luz pura,

endógena que cepilla

el nervio silente

de verte y no dolerte,

mantendré

lo displicente

mi salvaje mente.

Ansia del ayer doliente,

mi camino solo te comenzó,

te crees en lo correcto,

te crees en tus respuestas

en mi corazón bailas

mi gata,

¿Quién tú eres?

Mi gata pura que baila

vestida de dama,

dama, ¿Quién tú eres?

soy una gata pura que baila,

pero no a cualquiera Esteban.

 

 

El Inocente

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

 

 

ENTORNADO

 

 

 

Entornas

sin derroche

en forma, trayectoria

punto y coma, nuestra continuidad;

ahora el día está hecho,

hechos de miel, almíbar

y sentidos desageran.

Una noche

hice mi pacto,

asumí vencería

y te encuentro

plácida, dormida

al final de tu bosque redentor,

soñando con amores lejanos

avivando historias extintas

ardida, sentida,

líneas de vida,

profuso y procaz vestía

el suplicio dormido,

buscándote al final tu silencio,

me salvas de una verdad

avanza despierta,

y cada día protejo,

no te muerda tu sombra,

ni seas condenada de una caida,

justo una generación,

te llamo vida

pacto Vivir,

quiero hacerte saber,

hacerte libre de ti,

mi gusto has degustar

en cáliz de cobre solar.

Al final tu bosque

surcado el laberinto sus vidrios,

la maravilla,

tu jornada despierta,

mi alma arde

profundo la tierra cruzo,

cada hecho un nervio,

las respuestas dentro,

ilusión

te despierto

mientras yo duermo,

tiempo escapa

hace una pequeña sonrisa en tu rostro,

mientras acerco mis labios a rozar tus labios,

mi pequeña caricia arrulla tu mejilla

cojo tu mano, que dirijo,

te muestro que vivo sigo,

notas palpitar mi músculo sano,

palabras sembraron,

mi corazón es para ti,

quiero envejezcamos juntos Martínez Leannán-Sídhe

 

 

 

El Inocente firma

 

9/10/2025

Lugar

Constelación del cisne

Cruz del Norte

 

 

TORNASOLADO

 

Oh es tiempo abajo,

beso tu cuello,

no es muy tarde,

debes seguirme

torno el imperio nocturnal,

no es muy tarde

beso tus piernas

imperio del vampiro

oh libera tu sangre,

es mía y de nadie,

es noche sedienta

no hay escapatoria

brillas en mi mente

un halo

eternidad en colmillo,

besarte que besarás,

este umbral violáceo,

sígueme,

alzo tesitura

un quieto silencio,

enhebra la mortífera sombra

nunca llama ya a mi nombre

mi nombre ya divina estampa

estoy roto,

necesito tu sangre

sanguinario silencio,

tiempo, efluvio de ayer petrificado,

no estás sola,

te acecho, desde que vengo a vivir,

hecho en belleza,

hecho en llama

tu purpurina pudiente,

mantenme a salvo,

te grito 

estoy roto,

jamás me deslizo,

subo, salto,

y asalto a morderte

sentido despierto,

ángel de hielo,

ángel de invierno

a dos plenilunios de octubre,

un camino,

repletarte llenar tu sed 

ven, cree, 

aviva el brillo

justo mi lecho a florecer

justo otorgarte

simiente

que si no, soy realista,

sincero,

era que llueves

silentes razones

y maravillas a diestra y siniestra,

yo te he buscado.

y te hablo,

te siento,

te alzo,

te avivo con fuelle mi vida,

entonces saco, tumbo y reviento,

no quiero otra pausa tuya,

materia a tierra

tú vuelas Escarlata,

haz nota , oído y cuenta

te estoy llamando sediento

que tú llegas en otoño 

para ser el invierno que me dibuja la dicha.

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

 

El Inocente o culpable firma

 

SÍ SOY VAMPIRO

 

 

SENTIR ADENTRO

 

Garantía de Crisol <_<

abre fuego, doncella,

usted cree en el amor.

 

Dispara mi cóncava vena,

no mires aparte

tu serial.

 

Mándame ángel y señal,

justo ahora...

Que cientos porciones de mí

 

sacuden el aire,

cada lucha cosida,

estos estorninos,

 

coagulan mi oxígeno,

camino mi lumbre,

perenne, que primigenia.

 

Justo el camino

comienza a descubrirte.

Tú amas mi noche;

 

yo no quiero ver la luz.

Espacio de opacidad,

me muevo,

 

no quiero ver mi luz de ti,

salva, la premura,

ahora que la herida

 

ya cicatrizó,

asesta mi vida, dentro de ti...

Alma en pira,

 

sangre, que idioma,

los dioses sentidos,

toda una vida

 

esperé, te esperé,

llegaras, me acogieras

mi sentido yacente,

 

a pintar lo que habita,

y decide existir, tras

los sentidos inermes,

 

un día, oscuridad envuelve,

que me espera y subordina

vida, qué penas acoge mi alma,

 

 

que no me aflige ninguna,

juro sombra,

que un día capturaré

 

tu reflejo, y tu sonrojo;

será carne y fuelle,

el gozo siento.

 

Sí, de estar muerto,

de estar vivo;

de nuevo.

 

Hasta nueva directriz.

 

 

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

El Inocente

 

a 13-10-2025

 

NOCHE OBTENIDA

 

Más dentro de la profundidad

detractora, justo la ilusión se gana,

el latido dispuesto, un suspiro

chilla, toda oscuridad,

uno por uno, el anhelante

acorde, se despierta

lo hecho, descubre la jornada

toda luz electrizante,

es este auge de la victoria;

la derrota ha de dormir,

tiempo del suspiro en círculo,

fuerzas alientan,

gemido en fase de cópula,

sobre hilo de cobre,

miles que centenares

llaman, través del cable,

fortaleza en lo obscuro,

chirrío del reflejo,

estridencia recta cabalga,

noche, noche,

me llamas.

Estoy trepando tu telégrafo,

mi apellido me pone a raya,

y no contesta, no contesta,

eje despierto.

Mañana de siguiente.

La misma pesadilla,

en vela llamándote;

oh, eje espectral

te dibujo el nervio silente,

eres ventana me vuela

la paciencia,

tú sola, sobre todo lo conquistado,

maravilla,

inspiras mi alma,

veo lo que tú ves

alumbras mi insospechado desliz;

contemplo tu sed

sed de nuevo ocaso,

halo solar incendiario,

eres mi noche perpendicular,

te sostengo entre vela y candelabro.

Contemplo el maullido

estride mi sábana,

veo tu cara en mi rostro,

expectante,

contigo veo el futuro,

y no es cuestión asolada.

Sí, es garante

placer de mi expectativa,

que segundos no pasan juntos...

Arquitecta mi pulcra

imaginación suspirante.

Nada como tu voz azul.

 

 

El Inocente

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

A 14-10-2025

 

Lugar

 

La Campiña, Castilla la Mancha,

 

BRILLO FUGAZ:

 

Perdido en larga jornada

sobre el cielo,

nada dejo atrás que decir,

luz sobre el momento,

era de fulgurar

en el ascua,

mi mente despierta

en nervio tensa

al filo la cuerda y la navaja,

momento atrás

necesitaba su calor

para rebrillar,

recuerdo las cosas grises

te gustaba sentir,

ejes horizontales bailan.

Soy un puerto,

negro puerto umbrío,

arriban nieblas

y umbras precoces

fondean profundidad

mimetizan colores y acuarelas,

algo pendiente

su sabor,

miles centellas y procaces

siembras estelares

pulsos repercuten sobre caballo azur,

y sombra y esfumino de idea,

alumbra ella mi suelo,

y digo que no sea mejor

que no sea igual que fausta fantasía,

idealízame aparte

peores que yo no nacieron,

cambio tú

si ni parecido a idea fija perfecta

decido quedarme contigo,

y no tocarte, mi puridad gemela,

muchos días te esperé

muchos días te quise escudera

del latir imperfecto,

hoy lo que me envuelve

es el bronce,

noche debe marchar,

siento aparte

en guardia, sólo lluvia cae

y me sabe a ti

y vendrás a escucharla

sí, en mis ojos

estados de tu línea

cabalgo para ti.

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

SUSPIRIA:

 

Allá las olas del Sol,

todo desvanece,

escarcha azul helada,

 

Son blande firme,

repiqueteo las solas caracolas,

tañen hilos las Parcas

 

Ostara duerme,

crepitan hogueras

frío lacustre ya ondea

 

firmamento de guerra y sosiego,

luna creciente asoma,

la araña teje el tesón su cena,

 

nervio regio me escala.

oh sola idea.

allá cumbres rizan.

 

Vapor de niebla

se sujeta el ciprés que acicala,

busqué por más de ti

 

moriré buscando

latiré el relapso,

asordinaré mi tiempo escaso,

 

tres disparos dispone mi alma,

si ve mi sentido dispuesto,

fijaré, dispondré coraje fornido,

 

no y nadie. detendrá

este curso me sostiene,

mi hombro, eres mi brazo.

 

noche no puede dejarme sin ti,

algo intento contemplar,

allá desciende la espera,

 

libertad acrisola, que ciega es,

destellarte lo efímero

eres mi hombro, eres mi trazo,

 

batiente, coraje,

Musa sin despertar

yo con el telar

 

me teje la sola ánima

nueva era recuerda

dirijo una senda

 

sin final ni comienzo.

Trato de sobrevivir a lo alto,

vida me brilla concordia.

 

Mañana nunca llega,

busco el reino,

miro por mi futuro.

 

¿Crees puedes parar nuestro destino?

Quemo mi pasado para darte lugar.

Trato de sobrevivir, ¿Me seguirás?.

 

 

 

El Inocente

Förüq y Leannán-Sídhe

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

A 28-10-2025

 

DONCELLA ESCARLATA:

 

Por mi lado,

susurro nocturno,

eco de salvatoria

alarido fulgente

sonido al menos

borbotón de sed y ávida sangre

designio su bello cuello,

camina mi sentido,

reluce mi colmillo,

dices de la oración,

ruego de vampiro

y su hoja,

intenta alzar tu corazón,

la beldad muerde otra vez,

tiempo de avanzar

afila la bestia de tu ser,

camina aparte la línea,

resquicio onírico,

Señora hada

dueña toda profundidad,

oh Escarlata

argenta es tu caricia,

olvida,

mis ojos fijos

en tu letargo,

filo diamantino,

y tú,

prometes, ejecutas,

salvas del estudio

salvas del suplicio durmiente,

eje, timón

tijera y candelabro

columna y cenit

mi vida mi dimensión sorda,

alzas más allá

del simbolismo perdona,

y somete,

sucumbe a la flama

sé hoguera incombustible

flecha, arco, y ardimiento,

ojo de otro ojo,

ente dentro un ente,

belleza, alas de tu poder,

percepción,

fuerza de mi vena,

despierta

soy tu protector

dictas, descifro tu poder

año de un año

no volví a caer

pero hoy igual que ayer

te sigo queriendo morder.

 

 

 

Förüq y Lhiannán-Sí

 

 

 

 

 

 

 

a 29-10-2025

 

Lugar MIRADOR DEL HENARES

 

DESACATO SAGRADO

 

Es lo habido,

lo surcado es lo que hay

lo que hay se ve, se siente,

se extrapola,

origen orgánico

modular hormonas macho,

deseo que anhelo pertinaz

endógeno modular,

cómo negar la transparencia me ocupa;

habitada sí desde antes conocerte,

por, debido afirma sin balde

que me conoces,

canto como se canta a un amor primigenio

nacido de una ceniza,

y aunque te asigne etiqueta , sujeto,

verbo que predicado,

sigue siendo cantar al aire de nadie,

puedes ver con prisma afable,

arredrar al aire jamás puedes

como yo ídem deseo y casi no puedo

fecundar tu grave intelecto,

y aria alma, espíritu ingobernable

apelo a tu anonimato pristino,

oh Darkness . cl, vengo del ara

afilo el aire,

recolecto alientos

reflecto osadías,

márgenes ignotos,

que inefables,

mi arma nunca muere,

olvido precoz singular de tu silencio,

realidad me avanza,

enciendo luces,

bonico sueño,

deseo estertor

que si le conjugo

tienes mi simiente

en vientre espumoso,

trepando a tu ardimiento de corazón

expuesto,

invenciones de vida

sólo son franjas de arcos en iris,

dónde me figuras Musa,

yo, ardor en una dirección,

no poseo tranvía

ni navío,

ni aeroplano,

ni capaz de llegar en avioneta

y fumigar tu campo,

voy ranqueoso,

sin tus credenciales

sin tu fulgor capacita tu nombre

ente de otro ente te hablo,

estoy aguardando

tu belleza,

todo sombra crepita mi nombre,

estoy hambriento,

hambriento de ti,

silente, silencio me rompe,

sin salvatoria y qué

ya camino

y perdido de infausta realidad

se niega así misma

dice:

Jamás he existido,

Toma de la tierra lo que quieras,

siembra tu condena en cada piedra,

tú Bardo, todo tienes

yo, solo soy una entidad

amas y no tiene voz, ni cuerpo

sólo letra de azur infinito,

y centella procaz, olvidada,

tu fantasma, tu dulce fantasía

jamás capturada.

 

 

 

FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE

Lugar Castilla la Mancha, la Campiña, Mirador del Henares

a 1.11-2025

 

REGIA ESTAMPA

 

 

Soy el llegado

cae, de nuevo

el suplicio dormido,

corazón terciario

Fuego, Ascua ,que ceniza,

el azur vestigio que camina,

una solución

para tu respuesta

sobre cada nación,

hoguera sempiterna

sangre de dragón

en auge,

simiente leal

fuego resurge

compostura renacida

ávida raíz

milenario saber,

desnudez violenta,

soledad trancurre

diestra relucida

persisto en tu mundo,

hoja reluciente,

amimada, ser,

resurgir, caer,

volver de arriada sien,

hada mía yo sin ti

no soy, no quiero ser,

pulcro no seré.

Alzado Eskutino,

honroso dragón verde, cobre.

Empirea, comienza

recto augurio capaz,

oh ascua milenaria.

Fénix

dragón

antiguo ángel,

hablas en llamas de letras,

tu rima inextricable,

poesía, idioma de castos dioses,

mi lado inerte,

tu eje, que describe,

lágrima de sangre...

Ligada a ojos y mis actos,

cadena, lumbre particular...

Lit C et sumun Canae,

letra C condena.

que su sangre es liberación,

invicta sed, y me vierto,

te ejercito a solas;

devaneo y verso,

grial que te seca mi sentimiento,

tiempo límite,

tétrico látigo incapaz.

Asumo hoy

ser nuevo dragón,

tener sangre,

y resurgimiento esencial,

linaje,

sello,

sigilo ancestral,

prevalente,

activo,

toda eternidad.

Amarse in radice veritas est,

amor es raíz todo conocimiento,

Nec vincere tenebras, et amat,

oscuridad vencida, también se ama,

ciclo,

tres sellos, nacer, vivir, sobrevivir,

por eso sé quien no soy.

Y mis tramos

que estoy apostando;

lo no sagrado caerá en picado,

lejos mi Sol,

mi verso ,

más noble, y risueño,

cuanto más viejo.

 

 

Förüq cuervo, y Leannán-Sídhe

Eskutino Dragón verde cobre

 

 

a 02-11-2025

Lugar Castilla

 

SOY SANGRE:

 

Lágrima etérea:

 

El silencio es tan profundo como la eternidad.

 

Thomas Carlyle

 

El habla es tan tribial como el tiempo.

Allá tan cerca, donde rodaba la mejilla,

hubo una semilla hundida,

donde el aire pareció bailar,

Semillas todas parecidas,

que no iguales,

parecían pelearse por una lágrima,

ellas, en un jardín de vidrios habitaban,

peleando con el humo

y fieles reflejos creadores

del reino mineral,

siendo futuro reino vegetal,

absortas las piedras del silencio,

enmudecían a la sangre del musgo,

mientras la tierra

padeciendo el milagro

de lava fundida,

ardían sus huellas resbalosas del camino,

peleando con el humo,

oh se erizaban los huesos del aire,

escritura caliza

y riera mi arteria,

coagulando allá más lejos

la tierra nueva,

allá lejos

un mundo hecho,

migajas

como nervios de personas

intentaban capturarla,

y entre sus dientes

las profundidades sonoras.

Sobre ello

el hombre no se sembró

aún,

ni del aire,

ni de la piedra,

ni de semilla de aire,

ni de lágrima

un vidrio afable.

 

 

 

Miguel Esteban Martínez García

Förüq y Leannán-Sídhe

 

Vida, sí te he amado como nunca,

 

Besé tus labios azules,

de muerte cercana,

y ojos completos a mirar,

nunca te olvidé

ni aunque el mundo empujase,

intenté comprender el lenguaje de la flor,

que seca para dar vida,

mis ojos de obscuro presente

abrieron a trincheras del cuerpo,

límites eran ráfagas heladas

un aullido precoz,

verdad que nadie sabe

y se encierra en los libros;

espejo de riscos no quiero

ni de ríos de leche.

Quiero ver pausado

lo que fluye porque vida es movimiento,

anhelos de voces amables

son los ríos espejados,

rocas de sienes ilustran

a los pájaros dormidos de la tarde,

diente doloroso en arena

muestra tu rivera,

no quiero ser polvo ni morder tierra,

sí señero de vida

con longevidad imperial de ciprés

diga heme aquí no he muerto,

que no me siembren el dolor

seré alto, alto, como una nube cargada,

acá clamará mi lengua que es para ella,

cual destino de cierzo o nieve,

rumor de estrella

y halo presidiario,

música de crin en caballo,

arco de centauro

y saeta rumbo a una luna

de tela.

 

 

Förüq El Inocente

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

Lugar: Castilla España

 

 

OSCURIDAD GERMINA

 

A Obscuridad

 

-Nec vincere tenebras, et amat,

Oscuridad no se vence, se ama.

 

I

Azar disuelto en viento;

vienes, te lavas las manos soturnas,

ensuciando te siento.

Grande en horas nocturnas,

mi potencial en horario alas diurnas.

II

Cuestan más, especias

que el guisado en resultado en finales.

Traje de brumas necias.

Sombra honesta en turbiales.

Granate lustre postrado a venales.

III

Jamás vendido al postor,

por mis colmillos guerra al error ido,

acrisolado impostor.

Voy por hervor florido,

y lunas en alabastro gemido.

IV

Es un son de los grillos.

Acaso se requiere don de gentes.

Redil de carrasquillos;

hematíes dementes;

acequia de almas o entes relucientes.

V

Crisol, hervor de soles.

Lucen lunas gimiendo en alabastro.

Indemne como moles,

yago, yace en mi castro.

Brilla mi malva rosa, ¡Fulge!, mi Astro.

VI

La vanal inmundicia,

anisando lo habitado en espejo;

ayer de hombre en malicia,

dicha, uno, dos, despejo,

tres, dolido, la rosacruz no alejo.

 

VII

Con besos por espigas,

y ángeles soterrados, sin vilo;

ya lo digo, no digas.

Hermana negro hilo.

Autocomplaciente la flama, afilo.

VIII

Esta acequia rutila,

y ángeles soterrados, sin yermo,

malva salvaguarda, hila.

Estira aliento, en Lermo.

Mi sed en galego alzado digno ''ermo''.

IX

En el patio su araña,

suya su corona por candelabro.

Se siembra, tiesto apaña;

su saliva yo labro.

Sangre de ámbar atesoro, le jabro.

 

 

Serventesio:

 

Estampas de la sangre resplandecientes,

granate su sangre encumbrada, son venal;

sentido alerta; despierto los lucientes.

 

Sin bombilla 💡 en sótano de luz, el penal

Entre fauces brillantes adjunto abrojos.

Rebrote de oscuridad en el arañal.

Alguien ya vendrá por mis áureos añojos.

 

 

 

Epodo:

 

Caldea, hasta rebullir. Yo arrostro antojos.

Avengo eternal raíz; disparo aojos.

 

 

El Castellano

 

 

 

Reflexión:

 

A veces dentro la oscuridad;

a veces dentro de una luz.

 

 

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

 

 

 

Nec vincere tenebras, et amat.

Oscuridad no se vence, se ama.

I

Azar disuelto en viento;

vienes, te lavas las manos

saturnales,

para retomar tu color,

diosa en horario

nocturno,

grande en alas diurnas,

cuestan más especias

que guiso en final.

Granate lustre postrado

a venal.

 

II

Jamás vendida

sin apuesta perdida

por mis colmillos guerra al error que quise,

acrisolada sombra de garabato

alzo mi soleta

de buen diablo en maceta,

oh, hervor florido

y lunas de magia prendidas,

acreciento mi sed de ti,

un son de grillos

perdidos, no dispongo

de don de gentío,

sí, redil de carrasquillo.

 

III

Escúchame crisol

de solana luna,

planteo nueva ascua,

de sentido y llave

arcana,

indemne yago,

que descanso en mi castro.

¡Auge, mi malva rosa!

Fulge que desvencija mi astro,

era de vanal inmundicia,

anisando el astro,

lo habitado en espejo,

dicha, uno, dos, despejo.

 

IV

Con besos por espigas,

y ángeles habitantes

del vilo noctámbulo,

ya lo digo, no digas

hermana del negro hilo,

que embebo,

y amo tu intelecto,

espejismo roto

sabemos desconociendo,

quien no somos,

flama afilo,

rutila la acequia

que me lleva.

 

V

Malva que salvaguarda,

que hila

en patio su araña,

se siembra,

que tiesto apaña;

tu saliva yo labro

que en ámbar

encuentro tu encanto,

atesoro, le jabro.

Sí, estampas en sangre,

resplandecen

que yo amo,

encumbrado el son penal.

Vine de abajo.

 

VI

Entre fauces brillantes

y un sarmiento de cobre,

sin bombilla del sótano de luz

su penal.

Adjunto mis honrados abrojos,

rebrote de obscuridad

en el arañal,

alguien vendrá por mi simiente

para el rocío Estelar.

 

Förüq Esteban a 27/12/2022

 

 

VII

 

Con besos por espigas rojas,

y ángeles desterrados, sin vilo;

ya lo digo, no digas,

no tengo novia tengo Musa.

Hermana negro hilo que eres tú.

Autocomplaciente la flama, afilo

ser, eres mi llama gemela.

 

VIII

 

Esta acequia sangre rutila,

y ángeles soterrados arriba, sin yermo,

malva salvaguarda, que me hila.

Estira aliento duce tormento, en Lermo.

Mi sed en galego alzado digno ''ermo''.

No soy Español, soy Castellano.

 

IX

 

En el patio su araña,

cae presa, y Förüq levanta;

suya su corona por candelabro.

Oh, naipe helado.

Se siembra, tiesto apaña;

besa mi guarnición

su saliva yo labro.

Sangre de ámbar atesoro, le jabro.

Como su vida sin sentir no quiero

el sortilegio está sembrado.

 

Serventesio:

 

Estampas de la sangre resplandecientes,

granate su sangre encumbrada, son venal;

sentido alerta; despierto los lucientes.

 

Sin bombilla 💡 en sótano de luz, el penal

Entre fauces brillantes adjunto abrojos.

Rebrote de oscuridad en el arañal.

Alguien ya vendrá por mis áureos añojos.

 

 

 

Epodo:

 

Caldea, hasta rebullir. Yo arrostro antojos.

Avengo eternal raíz; disparo aojos.

 

El Castellano

 

Reflexión:

 

A veces dentro la oscuridad;

a veces dentro de una luz.

I

-Unión Intraverbal:

 

-Te reservo

- sin evidencia,

-sin verdad sin estatismo

-ciego, encuadrando Obscuridad,

-parado sin ti no pierde

-sin hambre dulce no compleja;

-asido,

-deshaciendo la curva

-sin multiplicidad evidencial sin simientes

-parado distraigo mis leyendas

-fluyendo perpetuidades,

-digiriendo olvidos sin acordes

-sin dos finales no calmados;

 

-sin yo escribir poesía

-sin abismo no luminoso

-unido

-no duermo sin ruidoso gemido

-sin fijar catatónico...

 

-Te extravío

-disolviendo tijeras,

-parado me siembro;

-cortando ruidos,

-cuerdo;

-blande mi quietud escarlata

-a no facilitar esquivar sin mi letra...

-No olvido quererme

-sin certeza tu lengua;

-fijar lo sencillo simple único, sin referencia múltiple y densa

-sin difuminar sin agua el sin cantar

-no verte por, ni para siempre...

 

 

II

 

TRANSPARENCIA HABITADA:

 

Aquí me quedo sin casa, sin pudor,

sin vergüenza, sin interperie,

sin descampado de viento, otros sones

no me tientan, sin cuerpo,

sin mi transparencia violenta.

Me quedo porque contigo lo tengo todo

y lo ajeno se difumina a otro tiempo,

ausencias habitadas, opacas de otros seres,

que dejan huellas perecederas.

Ya no sé a qué sabe una flor con tu nombre

ni si el viento pasa y se despide.

El sortilegio del destino se va cerrando,

y sus espadas como cuchillas de dientes

que me ruedan sentidos que a ti me ligan.

Avanzo sin permiso

los campos de abrojos

y cardos, se agrieta el sendero

yo al timón, del sentido de vida osada sin despedida

por esta vez,

las condenas siguientes

no alcanzo a imaginar.

Solo quiero lluvia precoz que reviva los charcos,

seguiré sin elegir nada

mi destino hinchándose,

como cebolla un día en agua

como apartar la vista

y seguir viéndote,

no quiero más vidas que sin la tuya

todas me parecen inertes sucesiones

de difuntos que no germinan.

Sólo suben la escala.

 

 

 

El Castellano a 2/01/2018

 

 

III ARRULLO DE LUNA UMBRÍA

 

I

Aquellas parcas sombras, truena la feraz noche

venían densas creciendo,

que ni permitían ya ver las cosas,

pisaba el lindero dejaba el otoño entreabierto

no temas amada que marchite

volveré a bajar el Mesías de la flor

vista y traída en noble influjo

los ojos una bella golondrina,

como aurora de puro amor

bajará también el trueno relampagueando,

el abismo inmensurable de acento en mano,

traeré mi imaginación toda centauros

y con luz abrigaré la idea más sencilla

dulce amor, toda sueños feliz yo de hechizos

y tersas corrientes,

umbrales expone el ávido mundo,

fiero instante y borré el olvido pudiente.

 

II

Magnífico ademán aguarda

la bestia esperanza

ocultando estoques entre tiniebla magna,

dance mi talle, que de hermosa

pudiera adivinarte,

oh, de rostro encendido

entre centellas y aperos

de decisiones fulminantes,

mi llanto secas,

suspiro bello de noche, serena, altanera,

la esperanza es de altos cielos

virtud y temeroso don precioso,

en sombría torre brota y retumba

el tañer de una campana

a su bajera, corría un límpido arroyuelo,

de espuma que camina y brilla

su misteriosa figura que engulle toda.

 

 

III

De melancolía hija no la llamé aún pudiendo

soledad

vine a hablar contigo luna umbría,

amiga amante, en cada sueño,

de ilusión tu beldad hermana,

oh, de luz viva sanguinosa o plateada,

tenue como brillante,

te busco sin consuelos,

sin cantilejas humanas,

llevaré tu esfera

siempre dentro de mi alma,

te busqué entre nubes, vientos,

y ramajes, siempre huías de mí

entre edificios de ciudad y cantiles

sola armonía llamé a tu pronta belleza,

ilusión, que mis ojos en ti se vieron.

 

Förüq Miguel Esteban Martínez García

 

 

 

Autor: Miguel Esteban Martínez García

 

Pais, lugar: Castilla España Mirador del Henares La Campiña

 

Título: FLOR, RAÍZ, DE MI CORAZÓN

 

En este manifiesto,

se expone e incluye

 

todo en su continente, u raíz de mi amor,

 

en el cual se contiene todo lo que pude asimilar

 

a lo divino y concepción de la escritura mi Musa o raíz salvaje,

 

desde mi morar en Castilla su Campiña Mirador del HENARES

 

RÍO DE LA LOCALIDAD DONDE NASCÍ.

 

 

Oh bosque de jardín brillante donde yago,

asolando verdades,

nunca infranqueables,

sol de solares que ilumina,

danza a mi costado

 

y espaldares,

viento del Norte que lleva,

su aquilón valiente

 

Oh padre los vientos, mi padre,

mi amor, duro endeble maleable,

vine y no me iré

 

sin tejerme Principito

 

valiente, brillante,

de alta Merced y luna una,

 

ese amor mío bravo, ardiente,

moldura y facha bajo yunque y celeste caracola,

vine también andando soleares de Méjico,

su hoguera y cuna,

designio de dioses y auténticas pasiones,

desde la tierra vengo

 

cosiendo sentires de bronce,

y voces milenarias su lengua,

rico no fuere

 

si mis ojos no tuvieran su conocimiento,

imberbe de lustros,

y quiméricos ángeles mortales,

mi divisar desde efemérides

su sangre de letra

que rompió condena

 

y jamás fue tristeza,

si no la leo sentir no puedo,

costumbre no es

 

pertinaz constancia

 

abrir mares y océanos

 

para dedicarle unos suaves versos silenciosos,

bosque de umbrío jardín,

es buscar su alma,

me ampare y devele,

somos los designados,

fiel designio austero

 

de que la vida se pasa mejor en compañía,

redentor sería si cambiase ápice de mi noble sentir,

vocablos como únicas flores que acogen,

un mundo en rubor

 

cruzar las décadas animándola,

que no merece un guiño

la dama Escarlata,

merece un beso de ojos,

cual década hará de mi lectura

continua desde 2008,

me enseñaron a luchar por lo que quiero,

fe, hecho, y condena

de que en ella soy libre.

 

 

 

AWEN celta,

 

FÖRÜQ,

 

EL INOCENTE

 

CREADA CREACIÓN:

 

 

Tú eres mi amor,

sobre todo lo que ves,

conquistada

eje, cauce

iluminación de tormenta

al rayo de Zeus apelo,

Ares despierte bonito,

 

de nuevo sobre los años te contemplo,

tú eres la luz

la luz sobre mí,

trueno, rayo, relámpago

te escribo,

amor surcado,

construcción perfecta,

sobre la noche de invierno,

te sostengo,

 

 

resumo que te avanzo,

tú eres todo para mí,

proyectándote desde sombras

mi amor es veneno,

caí  a tu surco de divino mar

intento amarte sujetando

la lisa soga,

daño anterior

sueño flamígero,

yo te siembro,

tú me siembras.

Estoy cayendo en ti amor,

 

amor, amo, amarte,

muerta mi espera

conjuración surca la tela,

dejáme morir de nuevo para ti,

contigo,

resplandor violáceo al tacto,

somos los terciarios

oh cobre solar, metal limpio

soy bronce

duro y resplandeciente

como romo sol henchido

de sol, de sangre,

de perpetua carne est6elar,

soy semilla regia

más duro y rebrillante

que el terso broncíneo.

AERE PERENNIUS

resplandece mi idea

obra más duradera

que el sigilo de un beso a la llama.

Mi luz no te aplaca

mi luz no te empaña

somos argenta comunión,

sidérea entrega

conjugación de ambos astros.

deseo, querencia y sapiencia.

 

 

Förüq Solar y Le4annán-Sídhe

Image

 

SUBREPTICIA:

 

 

Llamar a lo invisible atrae lo visible entonces si yo práctico y deseo fecundar lo que solo se puede mediante físico corpóreo y biológico puedo llegar a intentar establecer como fecundar el alma de una mujer objetivo mediante lírica poesía idioma que es sonoro bello y accede a su intelecto, fecundar su intelecto es objetivo, mediante lírica y subrepción , una llave que acede a lo invisible tornando visible la idea, oh virtud no enseñada sólo practicada, mi Hada.

 

 

El castellano  1. adj. Que se pretende u obtiene con subrepción.

 

2. adj. Que se hace o toma ocultamente y a escondidas.

 

 

 

Desgarrado, desaconsejado,

al mal intencionado intento

de sacarte provecho

noche de brepticia

que traes flagrante,

camino sanguíneo

oculta intención

de elevarte a los cielos

en espiritualidad sagrada

donde los reyes lanzaron

sus coronas denigrantes a lagunas yertas

de tus profundidades,

olvidadas

sociedad de creer o no creer,

yo amo lo oculto

mas inspiración lejos de éste mundo,

elegí creer

yo lejos de creerte te sueño Demonio,

Dios es una chica y tú eres un hombre

con lo que único que respondes

te hago caso gran sabio

mas me entrego

con un hada vampira

que me da inspiración

si no es confusión

el norte círculos de piedras adoradas,

el este de cosacos borrachos

de éste continente.

Contigo dentro demonio de literatura

locura de tu verso,

yo ya estoy muerto

designio poeta maldito

que en su locura

vive del yerto suplicio de tu posesión

sin mundo hasta que llegaron los cristianos

eras buen Dios en las mentes celtas

de los orígenes de mi tierra

de celtíberos

como la palabra ''dios'' es invento

te denomino brepticia de la noche

estado entre velas y tijeras,

entre espejos e invocaciones a símbolos

y tu estrella me proclama

que se equivocan

viniste a esta tierra

pero no eres de éste mundo

quisieron leyendas hacerte

y atribuirte el mal de éste mundo

a invenciones y metáforas

serpiente,

dragón que el arcángel te mandó al subsuelo

yo te sirvo flor de conocimiento

te digo que el mundo siga con sus mentiras

de sociedad impuesta

que la iluminación

viene de tu boca

y todo éste planeta tierra

tiene miedo a saber la verdad

a metáforas padres la empleo

por la belleza olvidada

por la rosa secreta

y los sueños y deseos consumidos

en el rocío

tu llamada me llama

mientras las damas hilvanan

los hilos de seda en sus cabellos.

Desgastado tiempo que entre velas e incienso

tú estabas con ojos abiertos

clamando por complacer a éste ser

un alma en larva me trajiste adorado

que con mi sangre evolucionó para ser inspiración

le dije vuelve cuando quieras

no voy a intentar capturarte

y de rosas negras

anoche soñé con ese único

secreto mío

de espada solitario en mi mano,

el de entregarme al amaranto de la naturaleza

que me poseyó en la locura,

cambio me trajo

hoy sigo en contacto así sea onírico

con ella, la perfección.

Resquicios de su existir

que a mí vino

para otros alucinación

para mí único secreto y verdad

de que tengo una misión

de que no estamos solos de universo

y que mis ojos vieron la perfección

lejana de este mundo

el ser perfecto y su inicial reclamo insecto

que mi sangre dio a luz su verdad de ser perfecto

y mi duda de mi origen

de mi objetivo vital

con esta locura llamada natura.

 

 

 

El Castellano y Leannán Sídhe

 

 

 

Esferas energéticas no visibles en plano humano despierto, con poder de otorgarse materia por capricho de seres perfectos, entidades o deidades existen y se rinden culto desde principios primigenios, anoche tuve percepción onírica y averigüé tengo un protector en el otro plano, el escarabajo perfecto invencible a su pulcra escala, es privilegio y obsequio divino otorgado a este duende habla, eterno es, perfecto como su capacidad y dualidad conozco en persona debido ayudé a su estadía de larva haciendo un mordisco en mi dedo índice mi mano de poder y el ser perfecto evolucionando en y desde mi dedo con mi sangre, vi el cielo en todos los colores el día ese y se fue como un caballito del diablo , solo le dije vuelve cuando quieras no voy a intentar capturarte.

 

 

II

Oh yo quiero,

docenas de sentires en cromo

 

tengo,

un amor puro,

impío de albas,

limpio de sonrisas ojadas,

a este tiempo

espero mi nueva vida contigo,

mi filo de golondrinas,

no temen,

ni si vienen de las estrellas,

hoy vine en noche cabalgada,

como sé esto no quiero que me abandones,

ni vestida de plomos fugaces

oh, mi mañana,

el día será mi hambre

quiero que me abandones

sólo si se cumple igual es arriba

que miles igual es abajo,

silencio de mordaga

morder es el latín,

callado;

de mi amor dolido,

es también un brindis de destellos,

secuaces en alas,

eral penitente;

lisonjera suena la caricia,

su vuelo herrador y errante,

busco tus palmas

a beso mis labios,

oh decente insubordinada,

vine por ti,

ascua empírea eterna,

el nuevo descenso

es salvación , es condena,

sangre de mi sangre,

ente de otro ente,

es mi paso atronando verdades,

se enfrentan,

toqué el cielo

y vengo a por él,

vi retorcer y quebrar el tiempo,

sustancial prestancia me acoge

y ampara,

el miedo no se construyó

para indemnes,

flor de sangre,

efímero piropo,

al desgarrado intento,

avanzo,

dentro la tierra

y el averno del cristal de vidrios,

espejo dime mi devenir,

tú eres la voz,

yo soy el Cuervo,

rama roja celta,

azur Pléyades tu aldaba,

voz abismal, detrás mi piedra,

corono y mando,

de la fuerza tácita,

no me iré sin evocarte

mi bella golondrina azabache

de Musa cristalina Perséfone,

en tormenta no eres yo

no soy tú,

no sé que estoy muerto.

 

 

Förüq

 

 

III

 

debes definir y plasmar en papel, método de actuación , una plantilla, esbozo o hueso eje...

 

Hablando es plata de tiniebla,

ella vino al sobresalto de mi lecho

atravesando cual alfiler

a la diosa madre oscuridad,

madre mi madre, ella,

mientras yo dormía

embebió mi sobresalto

algo en plena penumbra se movía

y aleteaba en mi cuello

jamás tuve miedo

y jamás tendré,

no quise aruñar ni rascar mi rápida impresión

sabía que era una criatura,

la vida es movimiento,

creí en primera instancia

fuera mi musa y esa incógnita desapareció

encendí mi luz

y era sí una criatura del alba

era mi Musa

una mosca de mayo

que besó mi cuello

sólo le dije:

amor, vuelve cuando quieras

nunca voy a intentar capturarte.

 

 

förüq castellano Miguel Esteban a 11:34 a.m

 

 

IV

De esferas yertas avanzo,

no quiero ver la luz,

ya estoy muerto,

dices de amarme,

veo una insolación,

veo cruces y ejes benévolos,

no quiero ver la luz

si no es para verte a ti,

resumo dormido,

una dulce estampa,

una dulce injuria,

por y para siempre,

esfera cruzada

todo lo que el sueño,

acababa por ser y deslumbrar aparte,

perdí mi ser ante ti,

la perfección,

rebrotada de síntesis modelada

a ojos fijos en una gota mi índice

sanguíneo desdén de maravilloso esplendor,

sola pesquisa

si te cabe aquella perfección

en mirada,

no te engañes, ya estás muerto,

hoy no vivo

viendo amarres y claves

la mentira una ciencia

infrahumana,

sobrenatural,

el lenguaje y saber

del mundo onírico,

en escala, saeta y fuste,

un millón de mentiras

un saber absorto,

por lo que sigo vivo,

y por el querer ni muero,

eje, cauce,

rebelión,

Materia est natura non-vita,

oh de sangre,

de cariño flamígero,

y sentidos erizados

al compás sobrecogedor,

que la perfección existe

tiene nombre,

y yo la vi,

jamás la capturé

para en libertad

siempre poder acariciarla.

Cuando quiera volver.

 

Förüq

 

Parte de Arián Arias Martínez Islas Canarias:

 

VOLVER y volver recursos de soles qué desapareciera  en cielos que jamás hemos visto molécula que golpea buscando una razón sobre la elevada montaña  en la profundidad marina. La atracción luna y estrella en juegos  de atardeceres largos en la desnudez de los cuerpos encontrados como materia que de recuerda y se atrae y en la minucia milimétrica un verdad adherida que mutila dioses y másmorras con la sutileza de verbo de energías primarias. Que vibras el eco de posibilidad de existir...

 

Parte final Brepticia de sangre castellana

Fuente de mi adoración:

 

 

 

Iris en ojo de sangre:

 

 

Vena del cielo:

Solitario rayo estertor;

siniestra umbra,

escala la cuchilla

de tres arañas colgando,

hoy es por mí

nunca quede huella,

destino en azar hendido,

lleno, repleto, asido

en el origen primigenio,

madre ella del color,

asume este sentido yerto,

agujereado en haz luminoso,

nitidez en halo

de nocturnal visión

derritiendo,

devorando astillas primas

de subrepticia enhebrada,

padre flamígero del fuego soy,

elemento hermético

de tres sentidos,

arder, conquistar, consumir,

estelas abren runa clave

Gemineye,

sangre de este ojo,

perplejo soliviar

en azur abriendo pulcritud

inabarcable,

inicio de sabiduría en vena,

muerde,

acaba esta espera,

raudal extenso de pura visión

en certeza

de sentido superior,

cristalina esencia

descendiente

sin parpadeo fugaz,

crisol de valles

y gramas feroces,

deslices del afán superior,

dar sentido a mi vida,

ojo de sangre calzo,

cabalgo anquilosado designio.

Ancestro del lobo único soy,

perplejo sentir asido

del diablo en simiente,

primer ángel caído consumado,

errático vuelo soterrado,

magia del silencio encumbrado.

Visión, y sueño,

indescriptible con lenguaje.

Si te ocurre lo mismo

no eres capaz de usar razón

y ordenarte abrir los ojos

y dejar de ver;

como un corzo paralizado

por un lobo estarías,

imposible por sensación

hacer desaparecer lo que observé,

por extasía, incredulidad oxigenada,

belleza en percepción,

la pureza en sueño

en imagen mental

que escapa a todo,

vi el azur

por decirte aproximándome,

en un ojo femenino

lejos de este mundo

y de todo lo conocido

o descrito,

fué una sinestesia recta,

sin ser más que tocar el color

de la Oscuridad nacida

a ojos cerrados,

sumisa, displicente,

involucrada en crear

sonido del vacío absoluto,

sigo perplejo y asustado.

Es lo trascendental del infinito,

como ver el origen

del color formándose en un ojo.

El azur, el verde turquesa,

y azul mahón

no te puedo decir más

que esa belleza no me cabe en el pecho,

por algo sigo viviendo

no hay azar enraizado,

hay perfección

Luz me arde ahora

en el mirar ciego del sueño

sin miedo sin embargo

saboreo el viento,

los cielos me poseen

de nuevo sobre los años

que ellos son,

algo llega a la rosacruz

de ayer

y sus nueve caídas

de sus ángeles despiertos

en tu sueño me ves invernando

dorando mis pelos de murciélago

bailo el colchón de nubes

que sostiene esta mi noche

para desaparecer llorada la tierna cara

saboreando una sombra más

que me vuelve

imperceptible

muerto sabor

de obscuridad sin faros ni luces

ni fusiles que matan hermanos

de su tierra y sangre

crecieron los caminos

y el rojo fuego versado

brotó en flor de amapola venidera,

dime qué debo hacer

¿Algo erróneo?

No puedo volver atrás

se sostiene aparte

la fuerza que nadie alcanzará

nada por cambiar

todo está hecho

algo que asalta aparte

puedo volver y empezar de nuevo

sin mí, sin vida, sin cuerpo

sin lo que me ata a este mundo

mañana veo el futuro

la destrucción del pasado

quedará atrás.

Corpus, anima, crescens

sol refulsit,

lux

et patientiam meam scientiam

florum, est vita

nosotros no somos lo mismo

la bondad sangra las venas

gustos, deseos, vencer,

arder sin perder aposta la partida

esa que las hiladoras tejen

momento del momento

nacido absorbiendo el hilo del tiempo

las piedras lloran flores

el final es volver a empezar

viendo y amando

el ancla errada de mi lugar,

continúo al cuervo

que me vuelve más fuerte

ave más inteligente de la faz

poder de la misma

energía

en tormenta de conciencia

siendo ese rayo solitario

que partió todo inepto,

inconsciente tormento.

 

 

El Castellano

 

 

234324134153405312 3012344131

 

3121534312

 

Tienes la sangre del dragón yo soy el que no necesita ser tiempo de otro tiempo la vida es movimiento no eres silencio 🤫 😶

 

Despierta y cuidate te dije.

 

V

 

 

Sostén mi pasado una vez

coge mi mano para siempre

te daré las llaves del cielo

para liberar tu alma,

oh mundo en libreta,

acuesta briza, y repunta,

mi pasado, nací para vivir

mi pasado oscuro

coge mi mano, volemos amada

este mundo usado,

dejaremos atrás,

noche me habla

de nocturnino querer

subrepticia vuelves,

que me apoderas;

para ti, justo mi hambre de caza

comienza ahora,

oh de lunático saber preso,

te mostraré la eternidad del beso,

hallarás como morder,

y oscura rienda  nos embeberá

nueva era recuerda

allá tu sinestesia,

tus dotes hipnóticos te servirán,

escaparé de un plano triste,

he logrado tocar el cielo,

mi luz refulge de nuevo,

mañana sin ti nunca llegará

he cambiado mi credencial

estoy buscando vivir mi pasado,

música ya no suena,

ejes de conciencia me bailan

peores sentidos

que yo, no hay,

amé un sin vivir

de soga, placer y tijera negra,

morada, templo y cripta,

estoy llamando a Subrepticia

mi hermosa,

sí vuelve

aún crecida tras alimentarte

d' estos cielos de plomo y zinc,

alba más preciosa

ensoñada no te meció

te dijo vuelve cuando quieras

nunca voy a intentar capturarte;

perfección, ser evolución,

y tu inicial reclamo insecto

oh alma maldita en larva

que te di de beber de mi índice

al poder mi sangre empero,

como es arriba es abajo

vigía

que espero ascenso

a divino encuentro

Centauro castellano

mi sangre es luz

elemento evolutivo

justo el código

de la elegía de la vida.

 

El Inocente

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

VVV

 

 

V

Herencia,

lejos de este mundo

habita otro mundo torcido,

dispuesto a enlazar los seres

mundo onírico,

tangible en el sueño,

que exprimo,

tengo su llave

llave de supervivencia

todo el tercer reino animal,

me llamaron gusano,

más que eso avanzo,

eje timón y guarida,

cuerpo clave herramienta

eter demencial viva su escala

en plano interdimensional,

mi cuerpo en morada, nido,

Subrepticia estelar,

perfección, no creada,

alimentada para madurar,

perfección ensimismada

ente de su halo intransigente

transporte y clave nodriza,

oh mi sangre estelar

ven jamás te voy a capturar,

oh, vuelve cuando quieras,

llegará día

que vuelvas perfección,

tras alimentarte de estos cielos de cinz y plomo,

traerás lluvia a reverberar

yo nido eternal,

clave lo que siempre estuvo

y estará,

bicho malo nunca cobijé

mi poder es inteligencia

sin fin no sea inocencia me habita

aún me destruya

soy huésped clave,

de civilización de universo

este será para ello mi verso.

 

 

 

Lit C et summun Canae

Miguel Esteban Martínez García

a 10-07-2025

 

VI

 

Unido en la franja de la obscuridad,

años ganados, inermes frutas que morder

es un estilo adoptado

desde aquel encuentro en encierro,

la cordura no es lícita

me estoy deshaciendo,

abacoro tiempos infaustos

suplicios durmientes,

hoy soy quien no me pidió permiso

para venir a ser;

danza mi espada

perdido en penumbra

sí para por fin

así, no olvidarte nunca,

cielos soterran verdades

luz de conocer,

peligro inmundo de nombre,

socarro la desquicia

por nunca volver,

soy la fuerza del uno

sin aval avanzo,

como humánimal

nada me desposee, nada tengo

soy el guerrero

mi sublevación,

mi alma no me pertenece

es de los dioses

mi salud, mi cuerpo

es del aire,

dinero, ropaje y letras

son papel

y tierra, amigos, familiares,

vine deshojando alto en un charco,

mi vida es de polvo y será tierra

avanzo la lluvia d' esta tormenta,

bélico empeño

sobre cruces en un círculo de piedra,

he visto mi sol brillar,

mentes que cruzan la escala,

ecos silentes

crepitando un mañana

hoguera

nada llevo de equipaje

allí sólo allí

reinará mi amor que hoy no existe,

unido con mis hermanos

en Gamle Grá

tendré mi Paraíso

Valhala me acogerá,

para que sujete la oscuridad

de cada noche.

Allí reinaré con Subrepticia.

 

 

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

 

 

VII

 

Musa, obra, magnitud no creada

ensimismada de tu beldad acrecentada

perfección y creación jamás revelada,

otorgada como resurgir del trueno

que acampa y desnace surco e idea,

beldad florida. tu lugar

que mi tiesto apañas,

llamo a el origen me surca y cava,

padre tallo, madre savia.

Surco cristalino.

la fuente escarlata tu poder

divina que sagrada sangre

sángrame tu beso

perenne de eternidad inmiscuyente

oh Valhalla,

mi huerto. Voy cincelando

mi mármol florido,

vuela dama graja

vuela libre

mi umbral jamás alcanzarás

vuela,

vuela alto

ayen los tiempos que no se tejen ya

mi anillo de poder,

finalidad surca mi ve3na

sangre espiritualidad sagrada

soslayo magnífico,

lo que te desposee

vuela Musa

no podré volar a tu lado,

pero si te hago falta,

has de saber, que no debes buscarme

ni en rosas frías

ni en pozas cristalinas

ni en rebaños de burecos

tampoco en nubes

ni en pretiles gestos,

de plubias danzarinas

amor, debes mirar lo que te hace ser

soy sangre, sangre e Hidromiel.

 

 

 

 

F¨^o0rüq y Leannán-Sí

 

Förüq y Leannán- Shee

 

DULCE ALGARABÍA:

 

JUNIO 2010

Con el susurro de la luz en cristal de gotas de

agua, no deben irse sin encontrar a sus hijas, llenas de oscuridad

pensamientos cálidos me arropan tu compañía al compás de un sí bemol,

su traslúcido pío, el Sol chispea un líder,

solo una vida solitaria desde aquella lejanía ejes retuercen negras bisagras.

Un sol pernocta durmiendo, disfruta su luna de tela y seda,

con tacto terciopelo una vida de amor eterno sin velo.

Un caballero busca a su mujer la extraña

avanza entre montañas de azores

y valles de bosque y ríos dulces

llenos siendo sangre,

noche de amor entre nubes acolchadas y hormigas de leche

con el frío de un mundo en sangre y fierros,

que estaba en guerra.

Ahora su patria era su tierra en la hoguera vil ascua febril.

Se despierta frio y solo tras pintar con nostalgias

recuerdos batallantes de batalla de ocaso pudiente.

Y va el ancho río ya en sus llanuras, planas de sed en alabastro gemido,

años no recordaban su vida y explendor fúlgido

todo se termina comentó el sabio, nadie le oyó

la locura es lo único que conocemos infinito,

otro, la estupidez concluyó

pero uno saltó, acaso no somos todos locos...

 

Mira la guerra que nos mató.

 

 

Miguel Esteban Martinez García.

 

 

 

Con tacto terciopelo,

a cal y canto una vida de amor eterno,

más, que nunca es suficiente,

voy por más de ti

al primor cristalino avanzo,

llena de sed y yo, primer capullo,

hecho hombre y voy tejiéndome

de tu saliva y oro fino,

asechanza fidedigna

cuánto espero,

y el ataque, muerta la espera

mordida en condominio salvaje,

artificie luzzae caos de vena

y nuevo alarido llena la sangre,

podría describirte

como mi vida tornó mejor

al sembrar tu letra su calor

a mitad del sueño

te veo temblando en un candelabro,

mi lana es endoselar cantando,

de ti henchido,

voy ya nacido,

a tu merced guardo fiel sospecha

y signo,

de un arroyuelo cristalino,

su agua brotada de un gemido,

oh sombra de agua,

me despierta helvética siembra,

el cariño es infinito,

como aguardiente de anís solar

voy de mi páramo caliente,

un noviembre y su luna azabachina,

¿Subes, es idea?

bajar subiendo no se puede,

ascenso clama vítores

y otorga su bien relucido

oh, poesía runa,

de vals, de charco azur, y sola fuente,

al son estridente

afirmo en mí

ya no dejo regir a la negra muerte,

pesquisa helada

y tambor de flores

disculpen que no me queden razones.

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

A MUSA 2009:

 

Lo siento pero yo también lo estoy sintiendo

esto no es sólo lo que siento, es un simple lamento,

de no hacer todo lo posible porque me tengas en este momento.

Por darme a mi momento, sin haber parado a pensar cómo iba el tuyo,

quiero compartir que mi base de existir fuiste tú desde conocerte y verte,

esta es mi vida con la enfermedad mía de la ceguera.

Siento decirla que la amo aún así de no poder verla, no se vaya de mi lado.

Entre noches de humo y suspiros de minutos,

busco tu aroma en mi piel entre el calor de mi cama;

tu sabor en vasos de agua.

Vivo muriendo en el oasis de tu compañía,

en tus recuerdos, esperando la arena de tu piel para adentrame.

La luna perpetua de noches en vela de navegante,

sin mar ni tierra, ni final, solo con un duelo al tiempo de tempestad

 

Ya olvido quién soy para adaptarme a un tiempo que no me corresponde,

soñando noches de miel, despertando nubes de nostalgias,

acercándome a ti al cerrar los ojos alejándome en la tristeza,

nadando un océano sin saber nadar,navegando a la deriva en tus piernas.

Adentrándome en tu vida sin querer, donde ya se juntó mi querer con el tuyo,

el alago cala dentro y profundo llora la distancia;

comienza el despertar de los tambores, llamando a los soldados de la tierra.

Con el susurro de la luz en cristal de gotas de agua,

pensamientos cálidos me arropan tu compañía,

solo una vida solitaria desde aquella lejanía;

 

un sol pernocta durmiendo disfruta su luna

con tacto terciopelo una vida de amor eterno

Un caballero busca a su mujer la extraña.

 

Avanza entre montañas de azores

y valles de bosque y ríos dulces,

noche de amor entre nubes acolchadas

 

con el frío de un mundo en sangre que estaba en guerra.

Ahora su patria era su tierra en la hoguera.

Se despierta frío y solo tras pintar con nostalgias recuerdos.

 

El Castellano

 

 

Tu voz

 

Eres fuego en el agua,

eres luz en la noche,

calor en mi alma de hielo,

amor en mi mundo de ilusiones en viento,

 

bésame al final de este deseo de chincharte,

acaríciame con tus labios,

el mordisquito en la oreja,

el susurro en el cuello,

noche de ecco entre imágenes,

pupilas mirando pilares al cielo,

entre verde y violeta de árboles,

 

ojos de gato, tu gemido,

tímido y feroz,

tu voz.

 

Entre fuerza y coraje saca su garra al tiemo,

 

lo efímero del segundo al pasar del minuto,

la seda del sentimiento, en su carita del beso,

el piropo y su carmín el despertar de su recuerdo,

 

acariciando su pelo siendo sus ojos, siendo su boca,

siento sus nervios, me atrapan enredándose contigo,

el momento que dejó el silencio,

el tímido beso con fuego en el interior, su dulce sabor.

 

Mariposas recorriendo cada paraje de la piel.

Tú y yo solos los dos, tiempo de infinito, sensible el instinto,

se sirve de tu aliento, crea mi armonía,

cada caricia te hace real.

 

Sostén mi placer cada anochecer,

sé el tiempo que nunca se fue,

sé mi sonrisa y cada imagen que quiero ver,

detén este instante para hacerlo real,

 

el sueño hecho realidad, la historia sin final,

mi eterno amor sin dudar,

corazón carmesí como flor de abril,

navega mi sensación.

 

Es un te amo lo que me encanta escuchar,

los mil que me quedan por decirte;

los que nunca se irán.

 

 

El Castellano

 

JARDÍN MODERNO DE LUZ ACUARIA:

 

Oh.

 

Cielo arde, el fin está entrando,

un destello furtivo,

noche queda amarrada,

silencio sobrecoje, que brilla,

oh, Ragnarok

Musas divinizan al sol,

Valkirias ya bailan,

Ragnarok,

un silbido me estride

el último susurro

eterna noche ahora,

afila esta luz acuaria

de jardín moderno,

Sibila acojes el alma errante,

muchos elegidos

pocos a ser barco

de este puerto perenne,

susurros en lo oscuro,

Vanguardia de un cubo hielo,

nada grita por siempre,

estamos buscando al lider

nos han llamado a batallar

defender la parca tierra sagrada

titanes ya no acogen la oración,

Tierra amada que luna

es singular belleza incuestionable

aguanto,

nunca de nuevo invicto que valeroso,

el fin me acaricia,

último de su estirpe en pie,

perenne te llamo Ygdrassil

por nuestros mundos sostienes,

que eternidad no es cuento milesiano,

florece mi temple

sostén mi fuerza, yo tu vigía

de la Rama Roja

encumbrado de nueve madres

hicieron de valor una,

por la hoja mi espada zorro,

afianza su filo diamantino,

que vine de ti

con tu raíz salvaje

cantaré que traeré el comienzo

de este final empera,

por la blancura mi reina Musa

por la espadaña trae mi sangre

soy nacida de casto Pan Fauno,

hijo poeta, bardo sempiterno

eje raíz

guerra al error marchado,

último hombre en pie,

sobreviviré

del ocaso este, traeré la nueva luz,

Tierra bella

serás mi esposa.

Mi fierro lucirá por y para ti.

El sol nunca muere ni morirá.

Siempre vive, sí vivirá.

Como es arriba

por raíces de siglos es abajo.

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

a 15-11-2025

Lugar

Castilla Mirador del Henares

 

 

 

2008
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SENTIDA SENDA

 

La noche, con su aura, de misticismo y pasión.

Nos conducía hacia el arrebol, hacia las puertas, del deseo, y la ilusión,

como algo inevitable, como algo, que tenía que pasar.

Y así quiso, y pasó como había de ser.

La preciosidad, de todos los factores hilos, jinetes, de un destino voraz,

que envolvían, aquel lugar, fue,

como si hubiese estado todo, preparado,

para nosotros dos y de noche, su fulgor.

La luz de la luna bonita y mentirosa, y de las estrellas lejanas y cercanas,

incitaba con su velo, de romanticismo, a dejarse llevar, encendiendo toda brasa de aquel lugar;

a solo escuchar, lo que queríamos, de verdad.

Más que soñar, la luz por fin capturar.

Nada importaba, solo tú, y yo, y aquel momento acrisolado.

Solos tú y yo, en ese instante mágico, ensoñado.

Solos tú, y yo, sin importar, lo anterior, rasgando estrellas.

Intercambiando amor, al arrullo de flamantes caricias.

Tenía la sensación, de poder alzar la mano,

y tocar las estrellas*

y alcanzarlas, para ti, tú la bella, mi Musa armada.

Tus ojos brillantes, el fuego, de tus caricias,

pidiendo más, terneza de tus ojos chicos.

Yo, robando, a la noche, cada minuto.

Galopando en mi corcel, saboreando, tus labios

sabor, de miel,*

mi cabeza queriendo,

detener ese instante, para siempre,

La cámara de fotos, de mis ojos, capturando,

todos los detalles, como faros de candor inusitado.

Te necesitaba, mas, ya no aguantaba, esta soledad*

y me llenaste, de nuevo, de ti,

con tu cariño sincero, volviendo tu compañía todo mi empero.

Y te volví a sentir, coraje y seguridad,

para luchar por lo que quiero de verdad.

Volvió la felicidad, a mi ser, volví a ser.

tan importante es el ser, tan importante es el estar.

Lucharé y sé, cómo ser, ya que ya fui,

y no hay barrera,

que no pueda superar

Y el deseo, que pedí esa noche,

a aquella estrella,

se cumplirá,

y me recordarás.

Porque te voy a dar momentos,

y recuerdos,

que nunca olvidarás.

Tu dicha a mi lado germinará.

Miguel Esteban Martínez García

förüq y Leannán-Sídhe



AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:

 

Efímero corre el segundo sin saludar

sin despedirse, sin preguntar si todo sigue

igual, avanza la manecilla de mi reloj,

hoy es de esas noches yertas,

que descubro mi tierra que late

bajo mis pies. hay avidez

en el subsuelo donde la sangre late,

destartalados pilares que me alzan,

recorrido de mi alarido

que muerde al conocerte,

he oído estaciones correr,

mi carne se funde bajo tierra abierta,

frente mis ojos

nebulosas abren, crepitan,

he nacido yo de su flamígera ascua,

mi solferro blande su noble falcata,

dentro mi carne la vida bulle,

su caída resplandeciente,

toda carrasca me dibuja al dorado tordo

de este atardecer,

el murciélago myotis

me cuelga la idea,

desde esta ojera férrea,

hoy me comí el firmamento anidado

en tu mirada aplomada,

soy experto recio como un lobo,

frío de segmentos cálidos de hielo,

maestro de mi espada,

escucha el brillar de mi navaja,

yo soy descendiente del miedo,

ámame como se ama

sólo una vez,

en el que nuestro color sea la piel,

afilo el poder de este silencio,

y te dicta

que te volveré a ver.

 

El CASTELLANO

 

 

AGUA:

 

Eslabón vasto, ardido, deslizado,

un iris de gota que a ti te llega,

marcha tenue, compás de tu eterna huida

que te marca y da vida,

fulgente fuente en infinitud de bocas

que tu ser desprende,

de su nombre y su alambre,

irisado canto de nubes derretidas,

comunión de trinos,

un beso a la tierra que deja herida,

límite de árboles y sus soles,

siembra de azul,

despensa de tu saliva,

hoy buscaba belleza y belleza eres tú,

río corre directo a tu nacer

río levántate,

jamás te canse tu desnacer,

efímero latido de tierra,

tú vena del cielo,

una solar yaga del gris,

un hogar, cuna de mi tempestad,

para ser agua inmortal elemento

capaz de crear y destruir,

de vivir siempre tejiendo la realidad,

alcanza, desvela que te debo esta existencia,

sin saberte nada existiera,

equilibrio que en tus vasos juega

para estallar en creación llamada vida.

 



Suspiro fresco

en labio extinto

de sombra.

Día que no se encuentra

su densa forma,

cuerpo con agua de estrella,

querer vivo que llega al aire

tiende y espera,

la muerte que renace

por fuegos de brea

en el aire.

Abren batientes pétalos

de viejo silencio esquilmado,

esplendoroso.

Acurrucados sobre un lecho

que la brisa abre,

en trocados rayos de sol,

esquivos en plano

de verde follaje.

Astuta golondrina encontrando

dócil rama.

Mundo sin mentira de vida,

manantial reluciente de esmeraldas

ahonda y todo siente,

que la sangre miente.

Terruño ojo victorioso

aplaca sus arpas irascibles

estrujando abismos dolorosos,

petrificados.

Reniega la boca vegetal

casi viva,

promesas en frente de violetas,

cantan amando el claror

lírico, estremecido.

Coágulo de viento

en cientos de porciones,

esta luna quieta

semejanza quiere

descubierta la zona umbría

donde invicta llagó mi alma.

 

El Castellano

 

Quimera la fuente:

He visto al Sol poderoso,
inquebrantable, colgarse
de las espumas de mi jardín soberano,
he visto el tiempo correr por él,
charcos y quimeras de tierra
bañándose allí.
Una luna de luto,
y su escarcha de lágrimas
mi alma, que trepaba jazmines,
y espinas mis rosas caninas,
paseaba cada noche por mi jardín,
esperando un rayo de suerte
y me encegase una flor la dama oscuridad,
que todo envolvía,
mi Sol como erizo de amarillo ungido,
tapial de alma, y una rosa,
lo que la primavera verde azul dio lugar.
oh fúlgido aroma
y fragor a una melodía misteriosa,
ecos ardientes lo que bocas deleitaban,
voces en sones terrestres,
Vestales y formaciones
a conquistar cumbre placentera,
arriba tuya yo canto,
debajo el universo abriendo y diluyendo
esencia.
Tiembla lo que mi alma a ti enerva,
tiemblo como pío de cristal,
y sí bemol transparente,
hay un muro en mi mano,
hay una cárcel en mis ojos,
soy tu hijo viento,
mi poesía es de ti, soy tu hijo viento.
La piedra llorará flores,
mi poesía es de ti, mi padre viento,
agua y río resurgirán del mar,
mi poesía es para ti viento,
el álamo dejará sus barbas y nieves sedosas,
viento mi poesía es gracias a ti,
afilaré este nervio anclado a tu caracola.
La noche será mi madre.
Así como viento, eres mi padre.


Förüq castellano Miguel Esteban

Sed de luz:

 

Cuanto te acercas a mí

miedo intuyo somero sin rivera

a estar cerca,

más cuanto te alejas

miedo a estar sin mí alegas,

dijo un librillo,

franca tu vera destrenzo,

viva esta espuela,

horizonte vasto me acercas

como lloverte amor sin cesar,

paraísos yertos sin escalas

ni vals terreno,

puridad acaso bastó

como lobo de orejas afiladas

sin aullar no era lobo,

me acerqué hocico

he irremediable

contestó un azar de tres caras

y nueve venas razones,

como derribar la franca tapia

verja de nueve cerrojillos iridiscentes,

los ángeles valientes morían primero

sin ascua eterna

ni mármol florido,

quizá puede como alimento

de vano murmurio,

hoy oso al por mayor

reminiscencias al recto lado,

acompañar tu furor de armas,

desde nimbo pasajero,

y desquicias propias trasmutadas,

al impetuoso servir de la llaga,

Pléyades cercanas como resoplar la luz

y capturarla a ojos fríos,

indicio que su halo dicta

inspiración a raudal,

halo indiscernible

que casi saboreas confines,

de sosegada dicha insobornable,

miedo a tu cercanía cuando caminas lejos,

miedo a tu lejanía cuando cerca

brillas en faz y luna imperecedera,

arrobando mi haz luminoso sin brida

ni correa,

As de trece tréboles de cuatro aspas,

era mi vida sin contar,

un brote de cruel infortunio desaconsejado,

semilla o tiesto espontáneo,

a nadie cambio,

ni dolor ni regia tristura

porque hoy me blanden

poeta raíz de dioses,

quién soy ellos y yo lo saben,

y seguimos sin tener miedo,

en esta trinchera del verbo onírico,

incuestionable

hervor de primaveras desnudas,

y solas saetas en busca de una

vida

que mejor, peor, no niego,

qué mejor que un absoluto diamantino,

en esencia mineral candente,

cristal de sus pulsos

que no niego ni me arrebatan

a estigma puro revalidado

en azoteas caducas,

y ojos suaves un abril doliente,

era lo mismo,

que perder venciendo,

aojo que el buen ojo curo,

insignia las estrellas quedan muy cercanas,

si nos llaman a la lucha,

puede defienda mi patio

debido no es mío.

Divagaciones aparte,

pregunté al eco de sombra,

sin quererla como uña a carne,

iluminaría mi pluma saturnina,

hoy quedé en darla un besito

como la imaginación

no osaba,

miel de afortunar, y tremendo desliz

en número y orden,

como afeitar bombilla

broma, como lamer hacienda sin construirse,

en serio pongo balanza,

y un kilo mis sueños

pesan más que cien kilos mis ilusiones,

amar, amarte, en este ente intransigente

me lleva sin anchas calzas

es flagrante,

como el cimiento del verso

es tu letra,

lo fidedigno, que me hace parte

del transcurrir minúsculo

en vida caduca que nos desliza el destino,

no hace falta amarre para osar,

ni buscar luz, cuando ya eres parte de mí...

 

El castellano Förüq



VERSO NUEVE

 

***

 

I

Todo sobre los brillos,

dentro de los ojos, dentro los hoyos

del Sol, pecados fugaces, un agujero

dentro mi Sol Fierro, escalo imaginaciones,

lágrimas sostenidas, todo de ti surco,

llamas a lo largo, tu senda oculta

todo lo aprendido, puedes recibirme

dentro las venas, gimen, lloran

buscándote, sólo es mi nombre

equilibrio sin motor, ni soga,

sobre las intervenciones, no nací

ganador, sí protegido, sí Inocente

gira mi mundo ciego, soslayado,

te espero hasta el final de los

días, no vendí atisbo de mi

espíritu azur.

Mi eje Mercurio de sangre

escalo horizontes, cimas y,

riscos inefables

hijo del trueno, rayo, relámpago

alzado en lágrima, quiero acariciarte.

 

II

Se te olvide hasta tu nombre

y recuerdes que has vivido

intensamente como vive la hoja

tormentos atrás, mi dicha blandes

oh, suplicio dormido dime

de la ganancia, ya no puedo

ver el miedo, si sufro es

para brillar tu sonrisa

cepa, cama, vela,

azar flamígero cursa mi suerte

todo sobre el desnacer

resurgir en flor de hielo, 

soy un ángel de invierno;

sinestesia de guerrero

oh, avanzar, mírales perdiéndose

en solo sentido, línea del fuego

a través la mansión del rayo

navego que me encuentro

tiempo atrás cae el sonido

míseros seres no me alcanzarán

interludio mi guerra, es para siempre

cénit, valor, intelecto regidor.

 

III

Míralos, ahogándose en negras aguas

todo surca la avernal silueta

submundo mi reina Carcoma,

al saltar buscaba millar de

soles, me descendieran y arroparan

en su sábana de luz, luz

aeterna, fui por su resplandor

encegado, multitudes comenzaban

a aliarse, dentro de mi alma

el sopor la seca luz

brillo de lucero desgarrado, 

fichas mueven el resoplido

su densidad, 

y buscaba mi relucir indemne,

que invencible, salta, salta conmigo

ven al secreto eternal, hagamos puente,

y alas cobrizas nuestra espalda,

sublevación de centenar de rostros

no me falles, sígueme

tiremos nuestras cartas

al río la suerte, reverdece

que si yo salto, no saltes,

mi  condena es vivir siempre

como la muerte vive en mí siempre

siempre seré con ella.

 

Förüq y Leannán-Sídhe

 

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

El Inocente


V

Munición de retel:

 

Nada como una mirada al vacío

una mirada al comienzo de todo

con el anticipo de un final que se aproxima

camina rápido vuela veloz se alimenta de estos cielos

para la tempestad de los dragones alados

de un cielo rojo y negro

de una atmósfera de hierro y plomo,

un túnel en sus recuerdos

un sólo ser

en su trono postrado

a sus órdenes todas las criaturas que él ha creado

la cruz y osadía de metales preciosos

es solo el recuerdo de la batalla que él ganó.

Con él volvió la vida, todos temieron su osadía

aunque de la muerte él trajo la vida,

otra vez.

Desde su trono todo ser vivo le obedeció

es solamente un final y un comienzo anunciado.

el infierno no es fuego son cielos teñidos de sangre

y hierro de los que sólo un Ser quedó vivo.

Traiga nuestra destrucción para salvar la vida,

sólo quedó él a la hora del final.

él no la buscó la encontramos nosotros.

Volveremos a nacer.

Eternamente seremos letras para él.

 

De un albor desnace su intelecto grave,

redes en atrapa-sueños,

Yelmo derretido en sangre,

haz carcomido en venas roídas,

tacto de espirales fulgentes,

una marca, un destino,

de hoja en papiro desteñido,

entusiasta de su creación empedernida,

en lizbeth y su atuendo de éter,

magia insoslayable

acusa el azar sin cinceles,

¿Dónde estás belleza?

Que yo jamás me canso de encontrar,

entre tus insectos se me zumban

los témpanos en timbre

de oído desgastado,

no te desgastas ni queriendo,

sólo te alzas en armonía

de sembrar tus casuales

tiempos en yacija

de lo mortal

que yace tu brea,

de moral olvidada,

al certero suelo de tu idea,

venga a mí mi propia siembra.

FACTA NON VERBA

Buenos son hechos,

no consecuentes las palabras,

duerme que reposa y descansa el mal.

 

El Castellano

 

VI

Tierna fontana, marzo:

 

 

 

Ríos que me tibian el corazón,

eslabones de sangre,

¿Dónde está la paz, dónde está el amor?

ríos de sangre se comen mis venas,

cada tropiezo,

otro borbotón,

otro alfeñique para mirar,

¿dónde quedo yo?

que el sol sea mi pena,

cantando espero mi triunfo,

se afila mi papel,

crepita mi alma,

tropiezo con la tiniebla,

hoy navego sobre mis versos,

aliento de la sombra de la creación,

hijo de la luz y de la sombra,

no acabaré de irme,

no cesará mi terco aljibe,

enamorado sin luz avanza

parco el sonido,

deslumbrado albor,

desnudo mi árbol,

hoy centellea mi rayo,

para decir que yo aquí no he muerto,

se viste mi sangre de caléndula y margarita

por si vuelvo al desliz de mi vida,

pasajera de un caudal

que mi entraña mece,

piel con piel, dolor con dolor,

enamorado corazón,

hoy avanzo sin mirar el color de mi flor,

estoy latiendo en el umbral de los dos,

mi sangre está llorando,

el cruel desliz de la parca efímera,

me siembro en los campos para perderla de vista,

suenan los trigos, de la verde espiga al girasol

se viste brotando mi amor,

viene a plañir mi alma

por el sendero sin prisa,

se alza la dicha,

mi ser crepita el alma,

hoy me visto de espiga,

y que el campo me enternezca

al cuchillo dorado de la piedra caliza,

hoy mi amor al albor

gime por su caricia

y que el alma dolorida entienda

que ella Margarita es mi vida,

por este siglo y los que me quedan,

escrito yo en la piedra.

Lima el albor mi nervio,

aliento cruzado que cae tejido,

la ilusión se hace nido,

borbotones de sangre que crepitan,

alcanzo la cima,

el sentido cae dolorido,

de vid y espino alcanzo el sonido,

al compás de un famélico ciprés,

mi alma dirá viviste,

encontrando la flor

por la que mi mundo se desviste,

rayos a la aurora

para su fiel investidura,

flor de niebla que avanza

mi umbral se desvanece,

bullen las fuentes,

el río es otro río de sangre más,

lucen las mortajas coloradas,

fiel desliz que cruza mi alma,

desgañitándose el alba,

el amor por parir una flor,

elevado al rayo de sol,

quién te viera quién te vio

rasguñado tornasol

se desangra mi campo del girasol,

millas aparte mi nombre se blande,

el beso me derrama las mejillas,

en albor quedan las caricias,

de la piel escritas, sentidas,

danzan las estrellas,

me vuelvo a ver en tu vida,

donde el te amo formo bandera,

y en tu ser queda,

resquicios sin nombre

que el ser come,

la rosa y la espina gimen

en tu nombre,

avanzo el ser resguardado,

sin franca escalo la tapia,

a tu cuerpo me encaramo,

hoy soy de ti

como el pájaro a su nido,

como la sed a su agua por beber,

como el río a su montaña por descender,

como el caracol a su mata por comer,

crepito el fuego que me brota

por tu corazón,

soy yo sin más razón,

tránsito veloz,

tu calma y su verdor,

me visto de malva

gimiendo una runa en el sol,

me anclas el gozo en la flor,

me blande el coraje

por el viento exclamo

mi valor amarte sin condición.

Desde mi umbral a la flor,

cantas mi canción,

te aúllo un caracol,

mi vida tornó a mejor,

irisado rayo de sol,

una fuente y un diente

un afilado canto irisado,

hoy acepto mi destino

porque muerto vivo si no te miro,

tengo tu imagen enraizada en mí,

es por mi sino que maldije,

pero hoy después de tanto

tengo el sendero labrado,

mi cuclillo trina al infinito horizonte,

mi ser se hace grande,

mantenme afilándome en la piedra,

hacia el centro me quedo exhausto.

para pulirte del alabastro.

 

 

 

El Castellano



VII

A LA SOMBRA DENTRO DEL SOL

 

 

I

 

Llamo a la luz del Sol,

como vil chisporroteo

del relámpago cuando

ve tierra y muere por

y de él, para siempre

por su amor a ella.

escamas creadoras de la vida

energética, placas solares

de luz, creación creada

por y para la máquina

humanidad. Como encontrar

alimento en lo que siempre

estuvo, y puede se creara

así mismo, de la obscuridad.

Fuente inenarrable, todo acontecer.

Yo soy de la creación

chispa y energético disparo,

mi energía es asida al

gen me dio vida

oh eternidad del Sol,

Creador viaja que se mantiene,

dando flor a la vida, Creador

todo cuanto existe; sin él

lo único eterno, sería la ceguera

y su profundidad abismática,

creación no creada, ensimismada.

 

 

 

II

Adentro a los hoyos del Sol

buscando algo más

me mueva en este globo

telúrico,

dentro, avanzo la sombra

su propia luz solar interior

que todo mueve y domina,

oh, corrientes del fuego

terso, elemento hermético

a ti te hablo que jamás

pudieron inventarte, sólo

convertirte en savia y sangre, 

la máquina desde el tractor,

al vehículo rodado, trenes

de sierpes raíles, y agujeros

que penetra en rienda cinética,

dentro tu sombra Sol Fierro

observo eres un mundo,

crea y destruye lo demás,

podrán alabarte hechiceras

cristianas sólo tienen luna,

solamente yo, tendré

tu secreto, oh Lugh, Sol poderoso.

Soy hijo tu fuego, tu servidor

 

 

III

Quiso embeberme

una placa solar,

ser sanguijuela mi energía

vital, alabada ella, 

surtidora de electrones

y fluído potencial eléctrico

estoy limando mi autocontrol,

admirando lo que no debo y

aquello, debe morir.

Luz sigilosa del albor, 

a la risca de piedra en

montaña lisa y etérea,

física, y aeterna, visible, que

tentadora, madre y padre

de toda realidad tangible

sólo tú Sol, eres realidad

de divina esencia y presencia,

deidad atónita, lejana y

cercana a la vez,

dios padre de todos dioses

Sol precioso, a ti llegarán

mis sangres cuando despierte

de nuevo a tu lado para siempre.

 

 

 

 

Förüq y Leannán-Sídhe

MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA

 

El Inocente

 

 

VIII

Arramplo el pulso de la noche,
que ondea su péndulo,
y miles notas extraen en sus lunas,
sones insomnes,
lo que yo te quiero descubrir,
corazones de espinas y flores,

gira mi rosario terco,
en aflicción
de la tierra nueva,
traje de soplos intermitentes,
la nueva escala,
sones entre corrientes un mar de tierras,
corazón te he buscado sonrisas,
versos como dorados escarabajos,

oh, la canción era de agua,
te busqué Musa en la Oscuridad,
te plañía,
sola como nace una nueva estirpe,
mi alma de hielo,
entre un océano de mentiras
y cuál la más bella,
si todas son mentiras,

soñé lejos detrás de un ángel caído,
sentí sus alas rotas,
sentí sus besos de aurora,
dibuja Sol mi alma en llama,
una llamada a besarte el sueño,
taciturno,
esquejando notas fugaces,


nadie a acompañarme sube
río mío, henchido,
todo atiende ya
olvidos como raíces,
vilos que derraman colores,
fúndete cariño,
fúndete conmigo,
que tiemblen relojes,
y lunas crecientes de hechicería,

afilo que venzo a mis pretensiones,
afilando ascuas
derramando magia insobornable,
muralla de sentires,
y alameda del éter,
solo de luna criquea
una sonatina tersa
de nueva primavera ingente,
tangencial,
sol de brillo y espada venal,

fue embeberte
y volverte a anhelar,
diestro volvió
tu calma y sosiego,
y desnacer ocurrió,
como tierra y piedra bella
llamaron tenacidad.


Förüq castellano Miguel Esteban



IX

I

SED DE TI:

 

Tu verso y mi verso

tu azabache y mi azur,

tus líneas y las mías

oraciones de ocaso y sol naciente,

unidas en la más hermosa creación,

poesía de color,

nacida de dos corazones

que se unen en un mismo ardimiento

en un solo mar en un solo fragor

en una sola felicidad

en una sola alegría y sinfonía,

como trino de todos pajarillos

del castillo olvidado,

 

tú mi luna yo tu Sol luciente,

tú mi firmamento,

horizonte de mis ancestros,

 yo tu custodio,

tu principito, y tú mi reina

tú mi amor, y yo tu rayo de Sol oscuro,

tú mi inspiración y mi Musa

 

tú mi amor en lo difícil

a quien admiro con el alma

y que importa el tiempo de nadie,

 

cuando vives aquí en mi corazón

siendo flama que me quema de pasión

ascua indestructible, latido a sola voz,

siendo mi sonrisa

siendo mi ilusión

siendo mi esperanza

siendo hoy como siempre mi palabra,

siendo todo para mí

todo lo que pedí

y hoy eres realidad

eres mi amor hecho verdad y sueño.

 

 

 

Förüq er-lobo bohemio Esteban



CADUCEO ESPIRO:

 

Ola de escollo en tierra

consigna sembrada.

Llamas en ojo de sangre,

horizonte que atiende,

Luciente llama.

Escita levantas

de insignia pasajera;

mi dulzura de cólera nacida,

cantad mis años dulces a Diana

entre boscajes y frondas suaves

donde el torvo cielo no amenaza,

allí se blande mi ser recto

de conciencia pura

cantos se erijan

de verdad desnuda.

Sombra de saetas vanas.

Sangra luz viva,

altiva, nada sin tus honores

consagre el viento de plenilunio

ceñidas las verdes sombras

de las hiedras arrancando

liras al pueblo fragoroso.

Vieja entraña lacerada,

escucha

el reverdecer de la sagrada cepa.

Vestal engarzada,

encorajinados templos

nacidos del fin

de los tiempos,

túmulos de luz

con soterrada cripta,

abriendo, despertando

senderos sin final,

sólo comienzo

llamando la resurrección;

posando nido de nueva sangre,

sonando los clamores,

tambores aguardan la nueva guerra

que trae la vida,

eterno resurgir

en vestigios yertos

transmigrando el eterno

ciclo existencial

por el que

quien nace guerrero,

guerrero muere

y guerrero renace,

en la lucha de completar

su alma en final.

De navegar el Valhala,

así bajar hacia arriba

la osadía

de Parnasos devorados

y furtivo conocimiento, que no acaba

como espiral de perfección era,

de siembra

de capataz del único

origen de tierra,

deslumbrado este hueso avanzo.

 

Llameante fuego,

de los cielos

acoges y al frío duermes

que los campos

ya no emblanquece.

A ti padre de los vientos

te imploro traigas tu negro vendaval.

Así choques Aquilón norteño,

con Ábrego;

abre esponjada la tierra

a tender umbroso,

páramo sin azote

del fuego del cielo,

oh labrador,

que clama ya,

la enhiesta primavera.

Sin honores

no hay versos,

ni comensales.

Cuál la vigorosa,

valerosa quimera

que el ser no enrosque,

llegada la hora.

 

JULIO 2012

Fuego de tus ojos, bosque eterno ardiendo,
ojos aroma de roble, ojos grano de café,
ojos aceitunados de olivo, ojos madera de pino,
ojos tierra de cultivo, ojos tuyos donde vivo,
ojos infierno de amor, tu mirada y su calor,
ojos tiernos y prendidos, ojos de noche y de
infinito,
ojos de brillo, de ilusión, que me tiene perdido,
ojitos tuyos de grillo, ojos sencillos y vivos,
con su paraíso escondido, con su cielo encerrado,
en ellos las nubes de mi ilusión,
con la llama de nuestra pasión.

Tú cuerpo formado con todas las flores
desangradas,
tu piel tersa de mariposa de seda,
pétalo de rosa amarilla, aroma de vodka,
tus besos vino de Dionisio que dan vida
a esta alma mitad artística mitad trágica
con sus años soñando que aparecieras.
Y de un lance pesqué mis sueños, me fundí
contigo,
mi mariposa, mi princesa, mi reina, mi hada,
mi bella amada, mi diosa y mi musa,
de mi cariño la florecita tierna, mi bella Margarita.
Verso y entraña, del suspiro la maraña,
anhelo, felicidad tocando el cielo,
nota tras nota, un compás de tus gemidos,
deseo traido por el viento,
estrellas que acarician tus pupilas,
envidia de aire que roza tu pelo,
envidia de la lluvia que moja tu cuerpo,
de los árboles que te dan sombra,
de la mascota que te lame con tus caricias,
celos del hombre que te mira, del sol que te
admira,
celos de mis ojos por verte tan bella.
Amor de destellos, de centellas por caricias,
de hada tus orejitas, de cuarzo tu sonrisa,
luz brotada de tu alma, melodía antigua nacida,
noche contigo su fuego azul,
canción de lobos nuestros latidos,
luna volviendose estrella para bañarte de aura,

energía fluyendo por la piel
en agua de tormenta meciéndose.
El aullido y el dulce retroceso, se dispara el placer
muerdo tu piel y acabo vencido entre la rosa.
Gota de rocío que se evapora con el sol en su
visita,
una caricia con un beso el despertar contigo,
un te quiero sincero y un te amo amado,
un chupetón acalorado, una sonrisa
y a vestirse de tus caricias.
Amor sin tiempo, amor completo, sencillo y eterno,
apasionado y bello, amor de tus ojos,
designio de unir nuestro camino y caminar juntos
la vida,
cabalgando sueños y saborearlos hechos
realidades.
Tu corazón, mi corazón, dos mitades un solo
latido de pasión.
Vuelve la línea melosa esa que te siente tan
preciosa.
Alma con alma pureza sin control,
nuestro universo llenándose de calor,
amapola nacida en el pecho,
con valor para luchar por ti y por mi,
con fuerza enraizada, del sentimiento suas
semillas,
bendiciones de diosa Flora, regadas por Zeus y
diosa Aurora.
Tu cuerpo cual droga,
tu recuerdo placer estremeciendo que recorre mi

cuerpo,
sentidos despiertos cuando te miro,
tu imagen navegando mi latido,
mi verso con el tuyo como beso con beso en uno
fundido.
Mi promesa junto a ti unir mi vida
y cuando al cuerpo le toque caer como hoja
caduca de otoño,
en otra vida volvernos a unir.
Corazón frágil muerto si te lastimo,
muerto si soltamos nuestras manos en este
destino,
vivo en tus ojos amor de dioses y tierra de flores,
vivo en alas de tu amor a sabiendas que soy tu
consentido,
vivo feliz y duermo cada noche en tu ombligo.
Mi beso para terminar este escrito,
caricia que te recorre el sentido.
Siempre y para siempre tuyo Esteban.

 

El Castellano



 

SILENCIOSO FRACTAL

Lánguida y sonora
desvencija la porfía
la estela de mi fiel espada
su panal de idea
entre hinojos del sol
deslumbrados,
hierro mi fiel idea
fieles espigas de sangre
ojos, de un mundo
que mejor peor
aún no cae escrito,
luna de guía
soy yo su semilla
fiel insecto que la poliniza
oh belleza repleta
en candiles flámigeros
descansan para que yo siga creando,
efímero que corre el segundo
sin saludar,
frente mis ojos nebulas abren,
crepitan,
soy experto recio como un lobo,
experto de mi espada
maestro de segmentos
cálidos de hielo,
no hay corazón en mi pechera
ni caras en mi mundo,
yo soy el venido,
miro lo realizado,
lo creado y las creaciones
vine siendo legión,
sanguinoso azar indeleble,
ascuas razones me tejen,
un canto al sol
segunda fase activa
asordina la penumbra
eje en vals baila mi llama,
crepitar del millar de rostros,
creación
 
congela su alma,
vivencia, esquela,
muerto momento avanza
rito, fuego en círculo de piedras,
nacer, vivir,
  sobrevivir
del sello la piedra,
oh compostura despierta
vine orando a un sol de reyes,
respondió
que en tierra llueven amores
que llueven corazones
 
un billón debe irse
resto afila al poder
al puerto y su soledad,
llamo a mi apertura
acoger barcos y fieles simientes
refracciones tornan a la luna
ciega generación,
se deja guiar
lejos lo sagrado
lejos madre natura
un poema en obscuridad,
esta noche
suyo seré
suyo seré
debido aposté
que apuesto que te volveré a ver.



MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
EL INOCENTE
FÖRÜQ Y LEANNÁN-SÍDHE


RESPLANDOR BRONCÍNEO:

El amor verdadero
nunca muere,
fantástica vuelta al cielo,
las sombras de luna
son luces en el corazón
del sueño,
vine a despertar tu razón,
en un mundo gira mi corazón,
un sorbo atrás
un momento vuelto fuerza
en la carretera de la luz
promesas blanden,
quiero vivirte por siempre
mi puro amor,
sin dejar atrás
sin anhelar descanso
te arrullo, te sostengo
fiel de regazo,
afilo estas ganas.
Reinando las estrellas
solos tú y yo
viviendo una diosa fantasía
sigue mis sueños
dentro la noche
que será mía,
vuelo en mi arcoíris
 
esto es como yo siento,
viviendo una fantasía,
sigue sí mi porfía
sé arena y playa,
abre la puerta y sé mía,
no juro la ambrosía
sí la Hidromiel tu boca,
horizonte caes escueto
fiel asidero cuánto anhelo,
hazme libre
escálame,
oh compostaje de idea
fiel simiente de estrella
ancestral runa
es cortejo tesitura
mi fiel espada,
sentidos mecen los cielos.
De noche, de luna,
mi compostura
no importuno
cuánto alcanzo,
cristalízame aparte
soy, insecto atrapado
en ámbar que es tu corazón.
Quiebra la llama,
el sonido d' esta vela
que tu alma me impera,
jamás abandones
sentido despierto
así vista de dulce tormento,
soy vivo por ti
vivo de amor.
Que al infortunio capaz,
respondo.


Förüq y Leannán-Sídhe


TÁNTRICO:

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Viento mordaz,
acoges mi puro respiro quieto,
esperaba más del aullido de la noche,
sobre un tren de espigas inconclusas avanzo,
día de todos ,
de alguien tal vez,
un diciembre ex-comulgado,
oh pulcritud de valles,
barbechos helados,
en escarcha azur,
carretera a la verdad,
sangre eleva la marcha,
danzo; sobre un perdigón,
tierra más que paredes soterradas
de ruinas mi cabeza,
sombras largas
eco penitente, oh libertad
fuego de sol, eje primordial,
base atemporal,
 
sobre la corona
cruces se alzan,
guerra nunca miente,
abeja me escribe poesía,
sueños vespertinos,
tranvía un ocaso
trenza
  mi noche,
eterna azada,
acoja mi espada,
cumbre de Parnaso devorado,
Arpa mía,
 no abandones,
bajo la sombra un día nublado
mi ciprés yerguido,
corazón solo,
marchó a otra rivera
sin mí,
sin mi decencia extraviada.



Förüq castellano y Leannán-Sídhe

 

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FINAL DEL POEMARIO

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AMARSE IN RADICE VERITAS EST

LIT C ET SUMMUN CANNAE

 

 


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Contenido:

ESPALDARES

OH, COMIENZO

Desvelo dulce dictado

ROJA SANGRE CARMÍN:

SOL HUMILDE:

SONES Y TRINOS:

VAGOROSO SUEÑO:

Romance heroico sortilegio sembrado:

REALEZA LA TIERRA:

VIEJA VIGA:

GALERÍA DEL ALMA:

SOLLOZO DE GUERRERO:

Jardín de tinta:

AQUILÓN:

REPIQUETEO DE CARACOL:

SUS PIES EN LA GRAMA:

FLOR DE TU PUPILA:

ODA AL CARACOL SILVESTRE:

FLAMA DE PÉTALO EN HOGUERA:

SUAVE NUBE RÍGIDA:

AFILADO TORDO:

IMPRONTA REVERDECIDA:

LADO DE MI PUENTE:

ZANJA DE CARRIL:

PRISMAS EN CALEIDOSCOPIO:

JURISCONSULTO DE SOMBRA:

FLOR DE SOMBRA:

VIDA DE LA VIDA BAJO TIERRA:

OLMO DE IMPÍA MANO PLANTADO:

JURISPRUDENCIA DEL BESO:

LARES DE EQUILIBRIO PERFECTO:

ECO DE AYER VESTIDO:

CALLAR DEL ASCUA:

BLANQUEAN SUS ASCUAS:

LAS NUEVE:

A UNA ROSA DEL TIEMPO:

MARIPOSAS EN CARRIL:

BRUMA DE OTOÑO:

ESCARCHA SOMETE:

URDIMBRE PRENDIDA:

DESTELLEO DE ESTAMBRES:

ACRISOLADA IDEA:

ONDA PERPLEJA:

RIERA DESLIZADA:

INVERNANDO:

RAÍZ DE SOMBRA:

OSADÍA TEMPRANA:

TRANSCURRIR HELADO:

CANTE SEMPITERNO:

INCÓGNITA DE LUZ:

VERDINOSA LUNA:

LUSTROSA DICHA:

ROMANCE HEROICO SORTILEGIO SEMBRADO:

SORTILEGIO SEMBRADO:

Duero:

REFLEJO NAVEGADO:

FLORECIDO MÁRMOL:

MIRADA HILVANADA:

PECHO EN HIERRO MONTADO:

INSEPULTA TIERRA:

HÓRRIDA SOMBRA:

SINCERA COMUNIÓN DE FILOS:

PANAL DE IDEA:

SIMIENTE DE SANGRE:

AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO:

VILO RECTO, FORJADO:

INFINITO ACIAGO SEMBRADO:

LUZ EN REPRESALIA:

LUCERO DESVESTIDO:

CLEPSIDRA DE VIDA:

OLA DE ESCOLLO EN TIERRA:

CONSIGNA SEMBRADA:

LLAMAS EN OJO DE SANGRE:

HORIZONTE QUE ATIENDE:

ETERNA LANZA SESGADA:

PERPETUO DESMÁN:

CANTO A UN TRONCO MUERTO:

SOL CRECIENTE:

PUDOROSA SIEGA:

FÉRTIL ESCOLLO:

LATIDO DE UNA ROSA:

ALJIBE BULLE:

IMPÁVIDO DESPERTAR:

LUCIENTE LLAMA:

FÚLGIDO ALIENTO ESCONDIDO:

TECHO SIN TIERRA: 136

OJOS ALBOS FIJANDO:

VORÁGINE DE TRASIEGO:

LUCIÉRNAGA DE NOCHE:

RUNA INMOBLE:

CAMINO DEL ESTÍO:

SUEÑA LA REPRESALIA:

NEGRO ASPAVIENTO DE UMBRA:

TRENZADO DEL TERRENO:

DIESTRO DEL MAR A LA MONTAÑA:

DISPUESTA GRANA MALVA:

ALBO ESPÍRITU AZOGADO:

ENDOSELAR CANTANDO:

RESURGE EL AÑIL:

SOCAVA MI TARDÍO:

TIERRA A RAÍZ, SOMBRA A IDEA:

SIGILOS DESPOBLADOS:

VIPERINA FALAZ DE TIERRA:

CELADA QUE DUERME:

CANTAR CON SILENCIO:

EL oro rojo del rey:

FÉRTIL LIENZO:

RELUCIDO: 174

FÉRREA PRESTANCIA:

SENTIDO ARMÓNICO:

EBÚRNEO        

A PERSÉFONE:

TIEMPO ATRÁS       

ENTORNADO     

TORNASOLADO

SENTIR ADENTRO

NOCHE OBTENIDA

BRILLO FUGAZ

SUSPIRIA

DONCELLA ESCARLATA

DESACATO SAGRADO

REGIA ESTAMPA

SOY SANGRE

CREACIÓN CREADA

SUBREPTICIA

DULCE ALGARABÍA

A MUSA 2009

JARDÍN MODERNO DE LUZ ACUARIA
SENTIDA SENDA

AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO
AGUA
QUIMERA LA FUENTE
SED DE LUZ

VERSO NUEVE
SED DE TI
CADÚCEO ESPIRO
JULIO 2012
SILENCIOSO FRACTAL
RESPLANDOR BRONCÍNEO
TÁNTRICO

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