BELLEZA DEL ENCANTO
Escancio que transmigro
la candidez de tu silueta,
compases que afilan tu bronce,
memorable cauce
traes de cadenas la magia
vestida de áureos cabellos,
su hermosura,
agitas el oro su sombra
me derramas
igual corre un lebrel tras la liebre,
un surco y el almíbar germina
en besos doy a tu aura,
de elegancia somera,
hoy día de alguno,
quizá me bastase latir
y dejarte un beso si no acabo,
bosque mis sueños habitas
laberinto esmeralda es mi idea
yo, guiado tras los ciegos pasos
de Ícaro, no puedo temer al fauno
quizás quiera siempre morder tu belleza ignota
viste de amapola que gajo de ciruela,
entre un sopor noble
alcanzo escuela
rehúyo del idioma hormigones de leche
y rejas entre edificios grises,
no traen ciudad mis manos,
si la brevedad del mortal eterno,
entre cáliz y saeta asalto tu grieta,
catedrales de mi santo laberinto de espejos adentro,
venga amor doblemos campanas
hagamos jirones nuestras pecheras
entre arrullos,
y ronroneos del tractorcito
nuestra alma,
solo para ti mi fervorosa pasión
remenbra vida, alude el santo patrón,
aruña el deseo azul,
todo lo que quiero
es todo lo que te ofrendo
sosiego temprano,
rosa del tiempo disuelto,
navío, buque todas flores.
Mi felicidad escardada
en tu idioma, boca y lengua
una siembra erguida, divina
contigo belleza chilla.
Que brota esta mi fuente niña.
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA
Ferviente tajo floreciente: Exultación, de saturnina rienda, desempeño en posesión y toma de filo relucientemente acrisolado. Protección servil bajo y hondo metal; luz de esfera, espiral canta, cariño a sepultura animar, honrar, preservar, oda desde este cementerio solemne alzar de honra, escala áspera, tangible, vine y me derretí; su voz dulce, inmancable, ni en fíbula ni en broche al corazón, que ya sube y derrama, mil rocíos en flor de caléndula, mil fragantes deslices me indulta, que a ellos induce, poder de arder flamante, sombra eres de Ostara la brillante, se queman de mí injurias, infamias, desquicias de campo abierto, por este duende, por este arte, tornando tu sola mirada, acampo que acompañaré toda vítrea lágrima, estigma que camina sus fábulas necias. Si soñar, te sueño, viviendo bajo el orden, se asigna a defender tu pulcra sonrisa, uno, ni abismo comparable al arma reluzco y hago visible, de Ostara, la brillante, es viento del este, es aurora, la bella, que blande, que rige, estela inconmensurable, rocío de nacer, de toda vida en color, oh gloria, oh amapola, de sangre de tierra en sola viola, campanas restañen, una morada y fortaleza inabarcable, tu amor cruzando y surcando mi sangre, era, eres d' este amor espuela, abre tu bosque umbrío, deja abierto de tu santa ternura, portón verdadero, vine por la voz surcada de un herrerillo, vine sin calzas desnudo como me conoce un diamante blando y su des nacer limpio, de turquesa y azur marino, elevé ancla en tu aprecio, tinta de brea y sangre de azada, mi bandera, supresor del ruido activo silencio mortecino, dicta, segundo poder conquistar, a un sin miedo dama oscuridad, le preguntan si luz fue antes o si tú mi musa pariste esa luz que inspira, plañe y regodea sin calzas ni dureza. tengo permiso y orden de presentarte al tercer poder. III Mantener uno, todo azar de intensidad y fuerza que arde hasta esquela, mantengo tu cariño vivo en mi ser, dicha es poco, lo siguiente a dicha que se extendía, bajo puertas del dulce, sinuoso, umbrío averno, tomo, que explayo, número y lugar a defender te imploro susurrando, ven flagrante a nuestro combate, te espero hasta tiempo en clepsidra me derrame colmado de todo júbilo, arder. conquistar. mantener. Coraza, armadura base, de Zeus; y atenea musa; que armo y amo. Förüq castellano Setanta a 30-07-2020
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