De palabra confusa
que alcanzo a oírte,
entre aires, más aires
más alla de cerros
y telúricas aflicciones,
más allá de jinetes difuntos
y sus carros del verso
del fuego terso,
de luminarias prendidas
como aquella esfera límpida
de fuego etéreo
que ascua viril,
allá vive mi santa ilusión,
entre caracoles arremolinados
viaja mi idea rumbo a desvestirte
de ciencia exacta
allá montes, estorninos
que claras sienes,
he tratado de olvidarte desquicia caduca
afluente todo arroyuelo,
fuente de mar serena
que no espera
soliloquio confinado
de vaga argumentación
y testimonio flamígero,
yo te ardo
en escala otro mundo fue mejor
pero jamás posible
alzado ayen de riscos
de cavernas obscuras
de silos de pensares valientes,
caracolas de sílabas,
déjame morir en ti
traigo tu canasto de membrillos.
Revolución entra
al comienzo los días de todos
un tranvía alza sola idea,
camino el camino sin final,
busca mi caminito,
serpentea su sangre
trato de sobrevivir
a lo alto, rosas perras
que lirios negros
oh cabra rojiza
compás de sí bemol
a transparte pío,
dejé mi casa
traté de escapar
la sombra primigenia,
dejé atrás memorias
he entonado comienzo eternal,
estoy esperando nueva era,
algo se hace solo
para el misero pestañeo,
vals de nueva condena entonada
fugaz, bravo y endeble
dije
soy quien no necesita ser,
soy tiempo, soy espacio,
tu eterno resurgir
un acorde
soy ente de otro ente resplandeciente,
tengo versos humean mi bolígrafo,
estoy preparado
para armarlos,
quiero fundirme
soy el eco de tu voz
un pálpito memorable
corazón de ascua
saeta de alma,
hoy seré tu calma.
Un soplo y te conjuré
entero tu ADN.
El Inocente
MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA





Comentarios
Publicar un comentario